Las tetas de mi prima

Ella accedió y solo de saber que me había dicho que si y que me la iba a follar estaba ya a punto de correrme, esperé un poco, le mandé quitarse la camiseta que le había dejado. Me dejó ver sus grandes tetas, con una aureola grandísima. Eran unas galletas enormes. Estuve cerca de quince minutos mamándole las tetas. Era insaciable. Era la primera mujer que me hacía disfrutar tanto.

Después de varios años me dispongo a contar esta historia que antes me la había quedado callado para si mismo y viendo los relatos, ya lo veo más común y quiero compartirlo con todos…

Contaros que yo todos los años voy a un pueblecito fuera de mi comunidad a pasar el verano, y como todos los veranos estoy allí con mi familia, incluidos primos, primas, tíos, etc. Yo nunca antes habida pensado en gente de mi familia, pero visto lo visto por internet, he mirado con otros ojos a gente de mi familia. Y hoy me voy a centrar en una de mis primas.

Mi prima es una chica que llamaremos María, y ahora tiene 20 años, pero cuando cuento la historia tenía 18 añitos. Ella es una chica que a lo mejor ves por la calle y por su forma de vestir, diríamos que no es muy llamativa, pero que viéndola bien de arriba abajo pues cambia. Medirá sobre 1,70 m. y no es ni gordita ni delgada, esta con carnecitas donde coger. Además tiene el pelo largo castaño. Pero comentar que lo mejor que tiene son las tetas. Tiene unas tetas impresionantes. Con la ropa que usa no se nota demasiado, pero mi morbo me ha hecho ojear su ropa interior, en la que he visto su talla 115, es decir, grandísimas. Su actitud siempre ha sido muy cariñosa con la gente, pero conmigo también. Ella lo toma como normal, pero yo que estoy un poco salidillo, pues lo tomo de otra forma para mis pajas diarias. Besos, caricias, sobar, etc.

Siempre que tengo la oportunidad, le digo que le voy a dar masajitos, y aprovecho siempre que puedo para tocarle el culo y las tetas, hasta que me pongo cachondo y me voy al baño para pajearme. En total, me habré hecho miles de pajas pensando en ella. Pero yo quería algo más… Y esto ocurrió hace tres años yo tenía por esa época 19 años y ella 18 años. Por esta época yo solo pensaba en sexo y me pasaba haciéndome pajas todos los días unas cuantas, bueno no muy diferente a ahora. Lo que ocurrió fue después de un día de fiesta en el pueblo que antes he comentado. Íbamos de fiesta por las noches hasta allí a bailar y beber un rato. Yo, ya me había sacado el carnet y desde mi pueblo bajaba en coche hasta ese otro pueblo para salir de fiesta. Estuvimos toda la noche bebiendo, y mi prima ya se había puesto un poco en pedo, por lo que a media noche, sobre las 5 decidimos irnos. Mi prima ese día dormiría en mi casa porque como yo llevaba el coche pues íbamos a mi pueblo y ya al día siguiente iban sus padres a recogerlos.

En mi pensamiento, cuando íbamos a recoger el coche, la situación me estaba poniendo cachondo. Nos dirigíamos para mi pueblo y mi prima estaba más para allá que para acá, fruto del alcohol. Yo iba más sereno que ella. Y eso era lo importante. Llegamos a mi casa y las habitaciones estaban ocupadas, por lo que le dije a mi prima que durmiera en se quedó en sujetador y salió con un tanga color carne que me hizo ponerme bruto.

Se puso la camisa y después de ponérsela, se quitó el sujetador que dejó en la silla. Se metió en la cama y me dijo que se iba a dormir que tenía mucho sueño. Yo, que no quería que se durmiera le dije: – Prima, ¿te puedo dar un masajito por la espalda?

Me dijo que vale, y yo empecé por debajo de la espalda a dárselo suavemente; subía, bajaba y poco a poco las manos se iban al lateral para tocarle esos pechos tan grandes que tiene. Al rato, y fruto de que ella se estaba dando cuenta de que me estaba aprovechando, me dijo que si le seguía masajeando que no se dormiría y le puse las manos en el culo y le pregunté, ¿Aquí te molesta?  Me respondió que no. Ahora estaba masajeando su culo…Estaba que iba a explotar. Le masajeaba su culo y al rato cuando ya pensaba que ella estaba dormida, con un dedo empecé a meter mi mano por debajo de su tanga sin que ella se diera cuenta. Primero empecé a sobar su culo bien a fondo, luego poco a poco me fui yendo para la parte de delante dado que ella estaba en la cama de espaldas a mí y podía hurgar en su parte delantera.

Ahora poco a poco me acercaba a su monte de Venus. Estaba tocando sus pelillos, tenía el coño con pelos, pero arregladito, lo que me puso muy cachondo. Seguí masajeando y opté por meterle un dedo en su coñito poco a poco. No decía nada, solo respiraba. Por ello seguí con un mete saca despacito de mi dedo en su coñito, al momento metí otro dedo y entraba muy suavemente. Yo estaba a punto de reventar y no quería desaprovechar la ocasión.

Pensando que su sueño era muy profundo decidí quitarme mis bóxers e intentar follármela dormida. Saqué mi polla de unos 17 centímetros y me disponía a ponérsela en su coño para penetrarla poco a poco. Le corrí el tanga y buscaba torpemente su agujerito. Por fin lo encontré y empecé a metérsela sin condón ni nada. Después de tres sacudidas lentamente yo, de lo cachondo que estaba, estuve a punto de correrme, pero antes de esto mi prima se desveló y vio lo que estaba haciendo. Y me dijo: – Primo, ¿qué estás haciendo?

Yo le dije que me había puesto muy cachondo por la noche y que quería follármela. Ella me dijo que eso no estaba bien, que nos podían escuchar mis padres o mi hermana, pero le dije que en silencio no pasaría nada. Ella accedió y solo de saber que me había dicho que si y que me la iba a follar estaba ya a punto de correrme. Pero esperé un poco. Se incorporó y le mandé quitarse la camiseta que le había dejado. Me dejó ver sus grandes tetas, con una aureola grandísima. Eran unas galletas enormes. Estuve cerca de quince minutos mamándole las tetas. Era insaciable. Era la primera mujer que me hacía disfrutar tanto.

Después de mamarle las tetas le dije que me la comiera un poco. Ella accedió y empezó a chupármela poco a poco. Era una experta, Se la metía hasta el fondo y eso me gustaba No estuvo ni dos minutos cuando le dije que me iba a correr. Se sacó la polla de la boca y se la puso entre sus dos grandes tetas a hacerme una cubana maravillosa. Yo ya no aguantaba más, y quería correrme en su boca. Se lo dije, y me dijo que no, pero a mí me dio igual. Se la saqué de las tetas y un poco bruscamente se la metí en su boca y me corrí fuertemente en su boca.

Le salían los chorros por los bordes de la boca. Nunca en mi vida había echado tantos chorros de semen como en esa noche. Mi prima me recriminó mi actitud y yo le dije que era un poco zorrita, pero que le había gustado. Ella fruto del pedo que llevaba se puso en cuatro y agarró mi verga y se la metió de una,  las embestidas eran demoledoras, gemía cada vez más alto y por la movilidad de mi polla diría que se había corrido varias veces, y yo estaba a punto de hacerlo.

Cuando ya veía que me iba me saqué la polla de su coño y se dio la vuelta y le dije que me iba a correr ahora si en sus tetas. Me puso sus tetas a la altura de mi polla y con su mano terminó lo que había empezado con la boca. Volví a chorrear a borbotones semen de un lado para otro de sus tetas.

Cuando terminamos el espectáculo le dije que sin hacer ruido se fuera a la ducha y se aseara un poco. En esos instantes yo ya estaba cansado y esperándola haber si podía follármela otra vez, me dormí como un niño con sus zapatos nuevos. Después de esta experiencia no he vuelto a tener ninguna parecida con ella, ya que tiene novio y no nos vemos últimamente, pero en cuanto volvamos a tener la oportunidad, lo volveré a hacer más salvajemente y aquí os lo contaré a todos ustedes.

Autor: Follarín

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