Actividad sexual de una viuda

Lo estiró sobre la cama y se lanzó sobre él como si fuera un pastel de chocolate, se comió todo lo que pudo y le repasó con la lengua todos sus rincones, el chico no se pudo aguantar y le bañó la cara de semen, ella se limpió y el muchacho continuaba en erección, ella se colocó encima y lo cabalgó hasta que una segunda descarga le lubricó la vagina.

Hacía dos meses que se había quedado viuda, y a los que debería de sumar unos meses más, en los que estuvo pendiente de la enfermedad del marido. Tenía en aquella época 48 años y vivía con su hijo de 25.

Un día se le estropeó el bidé y tuvo que llamar al fontanero, pero en vez de venir el señor mayor de siempre, vino su hijo un joven alto y bien plantado. Este le pidió que cerrase la llave de paso del agua fría, pero ella se confundió y cerró la caliente, en consecuencia cuando el chico desmontaba el grifo se mojó completamente, la señora a la que llamaremos Loli, se ofreció a plancharle la ropa.

Estaba tan nerviosa por lo sucedido, que cuando fue a recoger la ropa, no llamó a la puerta del lavabo, y se encontró al chico completamente desnudo, la visión de un cuerpo joven le desconcertó, pero en ese momento no paso nada más. El chico acabó su trabajo y marchó.

Loli tenía una vecina a la que llamaremos Ana, esta bajó a comentarle que tenía un primo al que llamaremos Luis, se acababa de separar y al día siguiente marchaba a su ciudad de origen, pero le había pedido a ella alojamiento aquella noche, pero Ana no podía porque estaba pintando el piso, en consecuencia venía a pedirle el favor de que alojase a su primo.

Loli no tenía sitio ya que contaba con solo dos habitaciones, pero como su hijo ayudaba a su vecina en el piso y, además, intuía que Ana y su hijo estaban liados, se sintió obligada a aceptar, su hijo dormiría aquella noche con ella.

Por la noche Luís, una vez duchado y cenado bajó a casa de Loli junto a su prima Ana, el chico estaba mejor que el fontanero, y a Loli se le mojó la entrepierna nada más verle, le acompañó a su habitación y ella se fue a la suya.

Loli esperó que se durmiera su hijo para empezar a frotarse la entrepierna, llegó un momento que temió despertarle, así que decidió irse al lavabo para acabar la masturbación. Cuando iba por el pasillo vio como salía Luís de su habitación, preguntando si iba todo bien, llevaba puesto el calzoncillo, y se le notaba un enorme bulto, ella le contestó que bien, pero se quedó inmóvil en el pasillo, un momento después se colocó en el borde de la puerta de la habitación donde estaba Luís, y comprobó que este se estaba sobre la cama masturbándose suavemente, a la vez que miraba hacia la puerta, en un claro gesto de invitación. Loli entró como hipnotizada y acabó de masturbarle con la mano, sin quitarse la ropa, Luís se durmió al instante y ella volvió a su cama.

A la mañana siguiente, el hijo de Loli marchó a trabajar como cada día a las ocho de la mañana, ella le hizo el desayuno y de paso espió en la habitación de Luís. Cuando volvió a su cama, se colocó cabeza abajo y se disponía a masturbarse como otras veces. Pero observó a través del espejo, como Luís había entrado en su habitación, lentamente vio como se quitaba la ropa interior mostrando un enorme miembro completamente erecto.

Se colocó sobre la cama y empezó a pasarle la lengua sobre sus piernas y posteriormente sobre el resto del cuerpo, simultáneamente le fue quitando la ropa interior a Loli, posteriormente le dio la vuelta y le hizo lo mismo, mi amiga ya tenía completamente mojadas las sábanas, giró a Luís y le hizo una mamada impresionante, se puso encima y le cabalgó salvajemente, tenía hambre atrasada, y el semen acabó saciándola por fin. Se quedaron abrazados.

Al rato sonó el timbre, era Ana que venía a buscar a su primo para hacer algunos recados e ir a comer. A pesar de la rapidez con que Loli se vistió y Luís se fue a su habitación, Ana se percató enseguida de que algo había pasado, el pequeño piso olía a sexo, las sábanas estaban revueltas y en el suelo había unos calzoncillos, naturalmente no dijo nada pero le vinieron a la cabeza un montón de fantasías…

Por la tarde Luís volvió a por sus cosas, nada más entrar se fundió con el cuerpo de Loli, en la misma entrada se quedaron los dos desnudos, ella se arrodilló y le mamó el miembro hasta que Luís le pidió que parase, este la cogió en brazos y la depositó sobre la cama para comérsela a besos, a continuación se colocó encima y la cabalgó con ganas, Loli sintió como el poderoso miembro le horadaba sus entrañas, y experimentó uno de los mayores orgasmos de su vida.

La despedida fue triste pero Luís se comprometió a venir a visitarla a menudo, ya que iba a trabajar de camionero.

Por la noche estaban sentados en el sofá Loli y su hijo, este le confesó que tenía relaciones con su vecina Ana, y por ello se habían retrasado los trabajos de pintura en el piso, se pasaban la mayoría de las tardes trajinando. A continuación sacó unos calzoncillos sucios del bolsillo, y le dijo que ya que él se había confesado esperaba que también lo hiciera ella, a Loli no le quedó más remedio que confesarlo todo. Su hijo le dijo que no podía ir tirándose hombres de esa manera, que tenía que buscarse un novio formal, por ejemplo el fontanero que era viudo, ella lógicamente no le dijo nada, pero realmente quien le gustaba era el hijo del fontanero.

Pasados unos días le visitó el fontanero, con la excusa de comprobar la reparación de su hijo, pero era evidente que venía con otras intenciones, iba bien vestido y se había pasado con la colonia, ella procuró que se fuera pronto y no le dio motivos de que le gustase a ella.

Por la noche muy enfadada, le afeó a su hijo que hubiese preparado una cita con el fontanero, su hijo le confesó que había sido idea de Ana, que estaba preocupada por ella. A la mañana siguiente llamó a Ana para pedirle explicaciones, ella le dijo que si quería le podía proporcionar todos los chicos que quisiera de forma discreta y que, además, podría elegir, pero sobre todo su hijo no debía de enterarse, ella trabajaba en una revista de internet y tenían una sección de contactos, a ella le pareció bien la idea de momento.

Enseguida se dio cuenta que era difícil encontrar, muchos engañaban con la fotografía, otros ponían pegas cuando la conocían a ella (a pesar de que decía la edad en las respuestas), al final cuando ya estaba dispuesta a dejar la búsqueda, lo vio a él.

El hijo del fontanero también se anunciaba, rápidamente lo arregló para llamarlo con la excusa de un problema en la instalación de la luz, lo hizo sentar le mostró el anuncio y comenzó a besarlo y a quitarle la ropa, cuando el chico reaccionó ya estaba completamente desnudo y la señora de rodillas haciéndole una mamada. A continuación lo cojió de la mano y se lo llevó a la cama.

Lo estiró sobre la cama y se lanzó sobre él como si fuera un pastel de chocolate, se comió todo lo que pudo y le repasó con la lengua todos sus rincones, el chico no se pudo aguantar y le bañó la cara de semen, ella se limpió y el muchacho continuaba en erección, ella se colocó encima y lo cabalgó hasta que una segunda descarga le lubricó la vagina. Evidentemente el chico no era tan habilidoso como Luís, pero lo compensaba con su magnífico cuerpo, y en cualquier caso siempre se le podría enseñar. El chico se tuvo que ir rápido ya que le quedaban visitas pero prometió volver.

Mientras tanto su hijo venía cada día más cansado, parece que su vecina le sacaba mucho jugo, en consecuencia decidió hablar con ella para pedirle moderación. Ana le comentó que era muy fogosa y que necesitaba mantener muchas relaciones diarias, y que la única solución que veía era tener otro amante para desfogarse y que el hijo del fontanero podría ser un buen candidato, pero ya es otra historia.

Autor: Buenrollo

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