Después de la fiesta

Mi alma y mi cuerpo todo no pudo resistir tanto placer.- Contracciones involuntarias de mi vagina y del esfínter anal me llevaron a un orgasmo brutal. Alfredo descargó su primer chorro de leche tibia en mi cara.- Abrí la boca para poder tragarme los siguientes, uno de ellos, se fue muy adentro y entró en mis vías respiratorias, obligándome a toser y a tragarme el abundante semen que tenía dentro de ella.

…Después que los dos negros se sacaron las ganas conmigo y yo con ellos…quedamos en la cama Úrsula y yo mimándonos un poco mientras que Marcos y los dos negros trajeron unos vasos de whisky y comenzaron a beber y a fumar.- Fuimos al baño a higienizarnos un poco.-Ya en el baño….

-¿Qué te parecieron mis amigos, te gustaron? -¡Sí, son muy simpáticos y….-le hice un gesto con las manos dándole a entender que los negros las tenían bien grandes. -Vos y yo tenemos los mismos gustos….por eso te los presenté.–Es cierto, somos iguales en muchas cosas. -Por eso te quiero, aparte…. ¡Sos divina! -En algunas cosas somos diferentes- le dije sonriéndome al mismo tiempo que le acariciaba uno de sus tentadores senos -vos las tenés más grandes y más lindas.

-Más grandes, puede ser, pero más lindas…hummm… no sé.-Vi como los tres se les prendían desesperados. -Tengo ganas de hacerme un tratamiento con hormonas con el Dr. Guillermo.–Si querés hacételo, pero me parece que así como estás, estás fabulosa.- Tiene razón Alfredo, parecés una bebota…ja…ja…ja…y eso a los hombres les encanta.- Úrsula había sacado dos tanguitas de una cómoda y nos las pusimos.- Bueno vamos con ellos a fumarnos un cigarrillo y a tomar algo. -¿Te queda licor de coco?

-Sí, ahora te lo traigo.- Me miró a los ojos, de pie como estábamos, nos abrazamos , acercamos lentamente nuestros labios y nos dimos un apasionado y largo beso.- Mientras ella fue al refrigerador a buscar la bebida me dirigí al dormitorio.- Los negros estaban , completamente desnudos tirados en la cama y Marcos, también desnudo, sentado en la butaca. Me senté en su falda apoyando uno de mis brazos en sus hombros.

-¿Qué les pareció Gabrielita, muchachos? -preguntó Marcos. -¡Preciosa, simpática y en la cama un demonio! -respondió Alfredo. -¡Y cómo la chupa!-continuó el de las caravanas. -Cuando uno la ve por primera vez no se imagina que pueda ser tan hembrota.

Yo sonreía, con las piernas cruzadas, balanceando uno de mis pies y fumando un cigarrillo que había prendido Marcos y que me lo había puesto entre los labios.- Me sentía una mujer fatal.-Vino Úrsula trayendo la botella de licor de coco y dos vasos.- Puso a estos en una mesita de luz y vertió en ellos el blanco líquido.- Me alcanzó uno.- Los hombres y también yo admirábamos la belleza de su cuerpo escultural sólo de tanga y de zapatos con sus descubiertas, desafiantes, ebúrneas y turgentes tetas.- Los negros sentados, ahora en el borde de la cama, le dejaron un lugar entre ambos.-

Charlamos de cosas varias un rato pero los tipos, yo y seguramente Úrsula queríamos más.- Cuando me senté en la falda de Marcos tenía su verga flácida como una boa durmiendo atravesada en su muslo. Aún en ese estado impresionaba por su grosor y por su largura.- ¡A una le dan unas gana locas de agarrarla, de manosearla y de chuparla para que se ponga bien grande.- Luego de un rato mientras charlábamos comenzó a hincharse más y más hasta endurecerse del todo.

-¡Ya se te paró! – le dije. -¡No soy de fierro, Gabrielita!-me contestó sonriendo. -Mmmmm…  ¡Es impresionante, mete miedo! -Pero vos sos muy aguerrida. -¿Por qué no me la chupás un poquito, eh? Como precisamente eso era lo que tenía ganas de hacer, me arrodillé en la butaca a lo largo de la misma.

Miré a los negros que habían sentido nuestro corto diálogo y sin dejar de mirarlos le aferré la pija, a esta altura erecta al máximo.- Le di una sacudida tomándola de la base.-Me encanta hacer eso antes de comenzar a mamar una pija para gozar mirando el pedazo que me voy a comer. Me deleita mirarlas mientras las manoseo.- Dejé caer abundante saliva desde mis labios sobre su glande.-Su pija es tan grande que me recuerda a los cohetes antes de lanzarlos al espacio.-

Es imponente…su pija y la de Mario son las más grandes que he disfrutado hasta ahora.-Siempre hay un pero, el inconveniente de ser tan grandes es que no puedo tragármelas enteras como lo hago con la de Roberto, mi papi adoptivo y con la del Dr. Guillermo que también tienen lo suyo pero no como la de Marcos.

De cualquier manera me las ingenio con mi lengua, mis labios y las dos manos para hacerlos saltar de placer.- Una vez bien lubricadas, les chupo el glande, con una mano lo fricciono y la otra la deslizo en toda la extensión de la pija con diferentes grados de presión que aplico según las reacciones del hombre. Las agarro y corro el capullo dejando el glande totalmente descubierto y el frenillo bien tirante y froto mi lengua y la yema del pulgar fuertemente en el agujerito de micción. Procedí de esa manera con Marcos. Sus gemidos resonaban en la habitación.-

Úrsula arrodillada en el piso alfombrado, después de sacarse la tanguita, procedía a mamársela a los negros, alternado sus manos y su boca en una u otra pija.- Por lo que me dicen nuestros amigos comunes, y sobre todo por ver cómo lo hace con ellos y conmigo les puedo decir que es una mamadora increíble y que aprendí mucho con ella.- Los ¡Aaaaahh! de los negros se unían a los de Marcos.- La segunda escaramuza había comenzado.- Ahora me las iba a entender, para mi gusto, con Marcos.

-¡Gabrielita, tengo ganas de partirte al medio!-exclamó.- La cama era grande pero en esos momentos estaba ocupada, – Estaban haciendo lo que yo llamaría un doble 69 , de costado los tres, ella entre los dos con una pierna al aire chupándole la pija a Alfredo mientras que este le chupaba la conchita a ella y el otro, el de caravanas, tenía hundida su rapada cabeza entre las nalgas de mi amiga.-El espectáculo era fascinante y sumamente excitante pero mi prioridad en ese momento era hacerme chupar y ensartar por Marcos.

-Vamos para el sofá del living.-le dije ansiosa.- Pero Marcos evidentemente, y no me extrañó para nada, conocía perfectamente el orden y la distribución de las cosas en el apartamento. -¡Esperá un poco! Abrió un inmenso placard y de El extrajo una colchoneta de una plaza y la echó en el suelo entre la banqueta y la cama.- Me eché en ella abierta de piernas, acariciando mi conchita, esperando el ataque de Marcos y poniendo la cara de puta que pongo en esas circunstancias.- Como dicen mis amigos cara de bebota puta.- Marcos sacó un almohadón de la cama en donde estaba Úrsula con los negros y me lo acercó.- Se arrodilló entre mis pierna abiertas esgrimiendo su “arma mortal”.-Tenía evidentes intenciones de penetrarme pero yo deseaba “sentir su barba entre mis muslos” y además saborear su estaca por un ratito más.

-¡Chupame un poquito, mi amor! Fiel a mis deseos se puso haciendo un 69 encima mío y comenzó a hacer todo tipo de malabares con labios y lengua en mis zonas genitales, yo le correspondí de la misma manera disfrutando plenamente de su fabulosa pija.- En la habitación se sentía un coro desafinado con los gemiditos ahogados de nosotras y los gruñidos de ellos.- En ese momento todos estábamos disfrutando de los placeres que produce el sexo oral, pero con Sergio no demoramos mucho en hacer otra cosa.

-¡No puedo más Gabrielita, te quiero coger!-rogó Marcos. -¡Si, mi amor, metémela toda.-le respondí, ya también yo deseaba lo mismo.- Las pijas como la de Marcos me enloquecen.- Se ubicó nuevamente entre mis piernas abiertas de par en par.- Agarré su verga con ambas manos y acerqué su enorme cabezota a mi vulva.- Friccioné su glande entre mis empapados labios genitales.- La sensación de grosor y poder que sentí en mi conchita me estremeció.-Mientras sostenía aquel grueso pedazo de carne dura, mojada y tibia adosado a mis labios genitales Marcos efectuó un suave empujoncito hacia delante y sentí que mi vagina se abría de una manera increíble, como para rasgarse, pero yo sabía que eso no iba a pasar.

-Despacito, mi amor-pedí. -Despacito, sí, ¡pero toda!-la ronquera de su voz denotaba su calentura. -¡Sí, mi amor, toda, toda…¡hasta el fondo! Le dije eso porque yo estaba muy caliente y con la certeza de que no iba a actuar con brutalidad, por lo menos hasta que yo se lo pidiera en el momento adecuado. Sentí que su glande como delicioso ariete bastante apretado por las paredes de mi vagina se iba introduciendo centímetro a centímetro en mi barriguita.- Estaba abrazada a su cuello, nos mirábamos fijamente a los ojos, pero con la mente puesta en el placer que nos producían nuestros órganos genitales.-Hubiera querido que su pija midiera metros y metros para que ese placer no terminara nunca, pero otro placer igualmente intenso lo suplió y fue cuando su glande presionó mi útero y me sentí totalmente empalada.

El cuerpo de una mujer cuando es ardiente, generalmente se adapta, con las precauciones debidas, a la penetración, como en este caso , de objetos de cierta contundencia.-Mi barriguita pudo alojar totalmente su pija enorme que mide sin temor a equivocarme cerca de 28 cms.- También la resisto por el ano, mejor dicho, la disfruto porque el placer que me proporciona cada vez que me sodomiza es fabuloso.- Soy consciente que todas las mujeres no somos iguales y que algunas por razones psicológicas u orgánicas no lo pueden hacer.-Mis amigas y mi mami son como yo, le dan con todo sin problemas. Estuvimos cogiendo en esa posición como 15 minutos.

-¡Uffff, qué rico! ¡Me estás reventando! -¿Te gusta? -¡Sí, me gusta!…¡me gusta!¡rompeme toda1 ¡así!..¡Así! ¡Reventame! ¡Aahhhhh! ¡Aahhhhh!. En el transcurso de ese tiempo disfruté de un intenso orgasmo cuando se terminó la delicadeza y Marcos, ya recontra caliente me empezó a dar con todo. Él ya había eyaculado una vez, en la escaramuza anterior, razón por la cual se resistía a hacerlo otra vez tan pronto. Yo sabía el motivo y lo confirmé luego de mi orgasmo.-

-¡Gabriela, quiero comerte el culito, date vuelta! A él le gusta ponerme en cuatro patas, mejor dicho arrodillada y con mis caderas bien flexionadas con el culito para arriba y a mí también es la posición que más me gusta, ¡bien en puta! Le hice caso. -Chupámelo un poquito.- le pedí.- Estaba atravesada en la colchoneta, con mi cara al borde de la cama en donde en ese momento, el de las caravanas estaba sodomizando a mi amiga, a mi novia, a mi todo: a Úrsula.- Estaba chupándole la pija a Alfredo a medias, porque intermitentemente la abandonaba cerrando los ojos y disfrutando del placer que le proporcionaba la otra pija en el recto.

Alfredo me vio, nos miramos, sonreímos y nos comprendimos sin necesidad de hablar; se sentó en el borde de la cama y puso su verga a mi disposición.- ¡Un regalo del cielo! Iba a chuparme una linda pija y tal vez tragarme unos cuantos chorros de semen mientras Marcos me hacía gozar por el culito. -¡Más no podía pedir! Me la engullí todo lo que pude, abriendo desmesuradamente la boca y comencé a aplicar todos mis conocimientos en este tipo de cositas para hacerlo disfrutar.- Sus gruñidos demostraban fehacientemente que lo estaba haciendo bien.- Marcos también hacía muy bien las cosas con su lengua y sus dedos, hasta tal punto que el deseo de tener su verga en mi barriguita por la vía anal se hizo imperioso.— Lo miré suplicante por encima del hombro.-

-¡Metémela! Sentí inmediatamente la tibieza de su glande en mi esfínter a esta altura bastante dilatado. El bocado que Marcos le ofrecía a mi culito era suculento pero a éste lo tengo muy mal acostumbrado, es muy angurriento y el bocado era apetitoso.- La penetración fue muy lenta y cuidadosa pero deliciosa.-Finalmente sentí el tibio roce de sus bolas y sus muslos en los glúteos.-La cabeza de la pija me llegó hasta el alma. ¡Qué fabuloso es gozar cogiendo y sentirse hembra! Gozar y sentir que el o los machos que están contigo también gozan a más no poder y que una es la causa de ello.- No dejaba de decir cosas chanchas mientras le hacía la paja a Alfredo, me masturbaba yo también y Marcos me daba por el culo.-

-¡Ay Marcos me estás…matando! ¡Aaaaahh! -¿Te gusta, mi potranquita linda-¡Sí!…¡Sí! ¡Me gusta!..Me gusta mucho! ¡Aaaaahh!..¡Aaaaahh! -¡Sos una potranquita putita! ¡No soy una potranquita! ¡Soy una yegua putona y vos mi padrillo!…pi…ju…do ¡aaaah! ¡Aaaaahh!. En esos momentos las palabras obscenas se escapan de mi boca y me excitan más aún , si es que eso es posible.- Me enardecía decir cosas sucias.- Con mis palabras , las cosas que me decían ambos, los pijazos de Marcos en mi recto, mi deliciosa masturbación, la visión de aquella pija negra manoseada por Alfredo a punto de descargar un río de semen en mi cara, mirar a Úrsula y sentir sus gemidos de placer, todo eso me transportaba en una especie de vértigo; parecía que me alejaba de aquella habitación y me encontraba en el propio infierno en el círculo en que según Dante condenan a los lujuriosos, a los depravados.

Mi alma y mi cuerpo todo no pudo resistir tanto placer.- Contracciones involuntarias de mi vagina, de mi recto y del esfínter anal me llevaron a un orgasmo brutal, fabuloso.- No hay palabras para explicar lo que se siente en esos momentos. Sólo otras mujeres pueden comprenderme.- Fruto de una frenética masturbación en ese preciso momento Alfredo descargó su primer chorro de leche tibia en mi cara.- Abrí la boca para poder tragarme los siguientes. Sentí que uno de ellos, se fue muy adentro y entró en mis vías respiratorias atorándome y obligándome a toser, a cerrar la boca y a tragarme el abundante semen que tenía dentro de ella. Cuando la cerré los últimos chorros me golpearon en la nariz y en los labios cerrados.-Alfredo maniobraba su pija como si fuera una brocha de pintar.- Me seguí contoneando, satisfecha, con la cara llena de leche y esperando que Marcos se descargara en mi recto, pero hete aquí que en ese momento Úrsula se dio cuenta que también el negro de las caravanas estaba por acabar.- Con movimientos rápidos se desembarazó de la verga que tenía en el recto y se acostó boca arriba.-

-¡Vení Gabrielita!-casi gritó.- ¡Alfredo quiero leche!-pidió imperiosamente.- Me di cuenta cuál era su deseo y la idea me agradó.- Por encima del hombro miré a Marcos, este hizo un gesto afirmativo y me sacó del ano su estaca totalmente empapada.

De un salto, me acosté al lado de Úrsula con las caras bien juntitas.- Marcos y el negro de las caravanas se ubicaron arrodillados al costado de nuestras caras masturbándose frenéticamente.- Cuando sus gemidos más fuertes y más cortitos anunciaron sus acabadas, ambas abrimos la boca.- Aquello fue una orgía de semen.-Nuestros rostros quedaron anegados.- Tuve que pasarme el dedo por los ojos para sacarme el semen depositados en los párpados.- ¡Que cantidad de leche! Puse un codo en el colchón y me recline sobre la carita de Úrsula, igual que la mía bañada en semen.

Al hacerlo dos hilos de semen comenzaron a caer lentamente desde la comisura de mis labios y el mentón.- Úrsula abriendo sus sensuales labios los recogió con su boca, llevó una mano a mi nuca y empujó mi cabeza hacia ella para darme un beso.- Me hizo un gesto morboso con su boca.- Tiene un rostro divino, delicado, como digo siempre, parece una princesa vikinga pero ese gesto dulce había desaparecido era el de una putona degenerada.- ¡Y cómo me gusta verla así!

Empezamos a lamernos mutuamente hasta tragarnos todo el semen disfrutando del hecho en sí, del gusto de la leche y del aroma de esta mezclado con el perfume del carmín de nuestros labios.- Después seguimos limpiando amorosamente con las lenguas nuestros órganos genitales y nuestros anitos.- Como si fuéramos dos perras. Luego se acostó encima mío, momento que aproveché para apretar sus senos con ambas manos y chupar sus deliciosos pezones llenándome la boca de carne.- Ella hizo lo mismo con mis tetitas y luego quedamos ambas despatarradas boca arriba mirando a nuestros amigos plenamente satisfechas y con una sonrisa cómplice en nuestros labios.

Estuvimos gozando de una manera u otra hasta las 7 de la mañana, sobre todo yo, porque como buena anfitriona Úrsula se dedicó a oficiar por el resto de la noche como sacerdotisa e instigadora de los actos de lujuria extrema que realicé en brazos de sus tres amigos.-

Cuando los hombres se retiraron dormimos sin bañarnos, con nuestros cuerpos algo pegajosos, transpiradas, despeinadas , hasta después del mediodía, nos levantamos, cuando nos miramos en el espejo del baño nos reímos un poco de nuestro aspecto.-Procedimos a bañamos, a ponernos lindas, bien arregladitas, algo sexis, y fuimos a almorzar a un restaurante en donde hicimos la agenda de nuestras próximas actividades. Era como una agenda presidencial.-

Para la próxima amplío detalles.-

Besos…

Autora: Gabriela

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Enferma de calentura

Las caricias que me prodigaban los machos que estaban conmigo y las escenas de lujuria que se desarrollaban a mi alrededor me hacían exhalar gemidos de placer. Al mismo tiempo que respondía con indecencias a las indecencias que Néstor murmuraba en mis oídos.

Cuando muerta de calentura me fui a acostar en el sofá cama en donde me esperaba el Dr., este estaba manoseando su verga parada al máximo y Alicia se encontraba acostada boca arriba flanqueada por mis dos amigos negros aferrando en cada una de sus manos sus tremendos garrotes.- Mi lengua en su vulva la calentó tanto que dejó de lado su timidez y ya no estaba a la espera pasiva disfrutando de las ardientes caricias de Néstor y Richard.-

Lo primero que hizo al abandonar mi lengua su deliciosa conchita fue dejar de lado su recato y tomar la iniciativa para satisfacer sus propios deseos.- Y en esos momentos evidentemente sus deseos eran seguir sintiendo alguna lengua en su conchita y ponerse a chupar alguna pija, algo que hacía muy bien de acuerdo a lo manifestado por el médico.

Vi como se acostó encima de Richard y comenzó a succionar con evidentes muestras de placer el tremendo garrote negro que masturbaba con una de sus manos.-Era muy excitante ver a una muchacha tan femenina, con un rostro tan delicado, gloriosamente desnuda, con su cuerpo blanco y espigado tendido y abierta de piernas, con sus nalgas al aire contrastando con la piel negra y brillante de los musculosos sementales con los cuales se estaba revolcando.- Alicia emitía gemidos ahogados de placer que semejaban sonidos guturales por tener la boca ocupada por la gruesa verga de Richard.- Cuando se la sacaba de la boca la visión de la pija parecía excitarla aún más dado que luego de emitir un ¡ahhhh!, se la volvía a engullir como una perra hambrienta.

Yo había pasado todo el día muy caliente, con muchas ganas de coger, deseando que llegara la noche para apagar el incendio que me devoraba.- A pesar de haber tenido un delicioso apareamiento con el Dr. Guillermo con sodomización incluida, tenía unas ganas enormes de seguir cogiendo.- Mientras Alicia y Richard estaban embarcados en un excitante 69, Néstor arrodillado a un costado, acariciaba a Alicia en las nalgas y los senos.- Yo miraba con deseo su pija enorme, erecta al máximo. A Alicia, entusiasmada con la pija de Richard, no se le ocurrió alternar su mamada con ambos a la vez y yo pensaba para mis adentros que aquello era un verdadero desperdicio.- Cuando Néstor me miró, yo, al mismo tiempo que me mordía el labio inferior le miré sugestivamente la pija.- Él lo entendió y me hizo señas con la mano para que fuera donde él estaba.- Miré a Guillermo por cortesía, ya que estaba en la cama con él.-

-Andá que quiero verte bien putita, pero después seguimos… ¿sí? -Bueno- le respondí.

Acostate al lado de Richard- fue lo primero que dije cuando me arrodillé sobre la cama junto con él al lado de Richard y Alicia.-

Lo hizo enseguida y al igual que Alicia, con nuestras caras una al lado de la otra me dediqué a la deliciosa tarea de mamar el precioso vergajo de Néstor.- Sentí su ágil y tibia lengua titilar en mi clítoris haciéndome saltar de placer cuando con sus gruesos labios abarcándola totalmente me succionaban la vulva.- Qué sensación deliciosa estar haciendo un 69 con uno de mis negros con otra chica al lado mío, bonita, delicada y aparentemente tan puta como yo haciéndole lo mismo a otro de mis machos.-En determinado momento quedamos con nuestros rostros empapados en saliva casi juntos mirándonos una a la otra.-

-¿Te gusta, mi amor?-le pregunté.- -¡Ay, si, me gusta! – Respondió y siguió chupando con fruición.- Me pareció que de su aliento emanaba un olor a pija.-

¡Aaaaahhhhhhh!
Un largo suspiro escapó de lo más profundo de sus pulmones, provocado tal vez por un lametazo o una succión oportuna de Richard.- Le mostré la lengua con la cara más de depravada que pude realizar.- Su respuesta fue acercar sus labios a los míos y hundirme la lengua en la boca.- La succioné como si fuera una pequeña pija.- Estábamos en esto cuando Richard con rápidos y bruscos movimientos se sacó de encima a Alicia y esta quedó boca arriba a mi lado.-Inmediatamente se arrodilló entre sus entreabiertas piernas.-

-Mi amor, vamos a coger… ¡no puedo más! dijo apoyando los codos a los costados de ella.-

La respuesta, como un susurro, fue un sí, trenzándole a la vez sus brazos alrededor del cuello y mirándolo fijo esperando con ansiedad a que este la penetrara.- No veía los órganos genitales de ellos, pero evidentemente Alicia sintió el glande en contacto con su conchita .- Despacio… por favor- susurró.- Un movimiento de su cabeza y un gesto de la cara me indicó claramente que la penetración había comenzado.- Conozco muy bien como cogen mis amigos.- A todos ellos, a los cuatro.- Son muy hábiles y sabía que Richard no la iba a penetrar violentamente haciéndola sufrir.- Al contrario, lo iba a hacer lentamente, haciéndola desear de tal manera que fuera prácticamente ella moviéndose lentamente, la que se ensartara, si su conchita resistía, los 25 cms. de gruesa y larga pija.- Richard hacía evidentes progresos.- Los quejidos de placer de Alicia eran cada vez más sonoros y sus suspiros más profundos.-Yo la miraba.- Permanecía con los ojos cerrados y con los dientes apretados efectuando inconscientes gestos lúbricos con sus labios.- Era un espectáculo maravilloso verla gozar.-Cuando abría la boca Richard hundía su lengua en ella.- La saliva corría por la comisura de sus labios.- Ver todo eso era demasiado para mí.- Me arrojé a un costado.-

-¡Néstor, cógeme- era una orden y sonó como una orden.-

¡Me moría de calentura! Mi padrillo de turno estaba tan caliente como yo.- Tomé su gruesa verga y ubiqué el glande entre mis labios genitales.- Rápidamente y sin miramientos enterró la pija en mi hambrienta conchita hasta los pelos golpeándome el útero repetidamente.-Apoyé mis talones y comencé a responder a cada uno de sus enviones.- ¡Qué manera de coger! ¡Qué calentura! ¡Qué placeeeeer! Evidentemente también Alicia estaba ensartada totalmente.- No sólo había resistido las penetración y los embates de Richard, sino que dando muestras de ser terriblemente gozadora como me había dicho Patricia, respondía de la misma manera que yo a los pijazos violentos que le propinaban. A la vez sus gemidos de placer, delicadamente femeninos contribuían a calentarnos a todos cada vez más.- Es muy difícil relatar todo lo que sucedía en esa habitación ya que en el sofá la puta de Patricia estaba haciendo de las suyas con Raúl y Mario delante de su propio marido.- Pero eso se los relato más adelante.- Yo gozaba tanto cogiendo con Néstor al lado de Alicia que le pedí que no acabara enseguida.-Quería postergar al máximo tanto placer.- A pesar de estar cogiendo con Alicia, varias veces Richard acercó sus gruesos labios a los míos y le respondí con mi lengua como correspondía.- Néstor también se chuponeaba con Alicia.-

-¡Vamos a cambiar!- le dijo Richard a su amigo y este respondió asintiendo con la cabeza.- Eso me agradó.- Apenas los sentí miré a Alicia y me encontré con una deliciosa sonrisa… insinuante… maliciosa.- Evidentemente, al igual que Laurita, prometía ser una muy buena compinche para futuras orgías.-Faltaba ver si podía aguantar y gozar con Raúl y Mario, pero viéndola coger de la manera que lo estaba haciendo era casi seguro que iba a poder hacerlo con ellos por más armados que fueran.- Ya me imaginaba a nosotras solitas las dos cogiendo toda una noche o una tarde entera con mis cuatro machos en el apartamento de Lydia.-Y también a Alicia con Lydia y Fernanda, o con Laurita.- ¡Wuauuu! Si en realidad era tan gozadora y calentona como parecía a mi nueva amiga la esperaban momentos de intensos e insospechados placeres.- Era unos años mayor que yo, pero creo que conmigo iba a saber lo que era realmente coger y gozar a destajo.-

Había empezado a coger con Néstor, pero finalmente llegué al orgasmo cuando sentí la tibieza de la leche de Richard en mi conchita.- Acabamos uno o dos minutos antes que lo hiciera Alicia con Néstor.- No se imaginan como resonaban en la habitación los sonoros quejidos de Alicia y los gruñidos de Néstor cuando acabaron.- Saqué la conclusión de que las enormes vergas de mis amigos + o – 25 cms, y regruesas la habían transportado a la gloria.— Quedó unos momentos acostada boca arriba, toda sudada igual que yo respirando agitadamente con las piernas abiertas de par en par.- Entre sus labios genitales, cuidadosamente depilados estaban depositados espesos grumos de semen.-Como eso era otro desperdicio, me abracé a sus piernas, arrodillada a un costado de las mismas acercando mis labios hambrientos al manjar servido en tan delicioso lugar.- Fue una sorpresa agradabilísima cuando ella se abrazó a mis piernas y sentí un “vení”, para que me pusiera en posición 69.- Colaboré ubicando mi conchita al alcance de su boca.- Qué delicia, por el hecho en sí, por lo que sugería para el futuro el saber que a ella le apetecía lamerme la conchita que al igual que la de ella estaba expeliendo el semen que Richard había dejado en mi vagina.-

Gocé como una condenada sintiendo sus lametazos y la tibieza de su lengua en mi rajita chorreando semen.-Esa fue nuestra primera gozada juntas de la noche. Pero ahora les voy a seguir contando lo que hizo la putona de Patricia. Me expreso de esta manera porque estoy segura que ella se va a reír cuando lea mi relato, Mientras cogí con su marido y después junto a Alicia con Néstor y Richard ella estuvo un buen rato refocilándose en el sofá, dejándose sobar y chupar las tetas por Raúl, que es mi macho “oficial” y por Mario que es el macho “oficial” de Laurita.- Les aclaro que Laurita y yo no tenemos absolutamente nada de celosas, al contrario, nos encanta “compartir”.- Patricia, el marido y mis amantes Raúl y Mario miraban fascinados como dos chicas jóvenes, blancas y con lindos cuerpos se revolcaban en una cama con dos negros grandotes y pijudos delante de sus narices.-Supongo que eso los calentaría al máximo.-

Conociendo a Patricia me imagino el estado en que se encontraría viéndonos gozar, mientras ella era manoseada por todos lados por tres machos ya que su marido se unió al grupo, con dos terribles pijas como son las de Mario y Raúl al alcance de sus manos y ante la perspectiva de ponerse a coger descaradamente con ellos delante de su propio marido.-En determinado momento se arrodilló en la alfombra frente a ellos y se deleitó chupándoles la pija a los tres.-Posiblemente hizo acabar y le tragó la leche a alguno de ellos porque cuando terminamos “momentáneamente “con Richard y Néstor y nos sentamos en la cama del lado de los pies frente a ellos le observé algunos grumos de semen en el cuello y en la tetas.-

-¡Se ve que la están pasando muy bien, chiquilinas! –Nos dijo con una pija en cada mano. -No nos podemos quejar y vos también por lo que veo-le respondí, mientras que ex-profeso, y sonriéndole maliciosamente sacaba con la mano uno de los grumos de semen que tenía adheridos en una de sus enormes y provocativas tetas.- Mirando fijamente a Alicia le preguntó:

-¿Qué te parecen estas?-al decir esto sacudió las dos enormes pijas erectas al máximo. -Grandes… ¿no?-respondió la aludida. -¿Podrás con ellas? -Mmmmmm… Tengo mis dudas- respondió mi nueva amiga ¿Lo vas a intentar? -Tal vez… pero me gustaría primero ver cómo te las arreglás vos. -Bueno, no tengo problemas.- después de decir esto miró a su marido. -Mi amor, me voy hacer dar con estos dos… ¿qué te parece la idea? -Sí, me gusta verte bien puta. -Sí… mi amor, divertite con Alicia y Gabriela porque esta noche me voy a emputecer bastante, me voy a poner a coger con los amigos de Gabriela… pero ni te imaginás de qué manera… estoy recaliente voy a hacer de todo y de paso le muestro a Alicia para que no se asuste.- ¡No es para tanto la cosa! Son unas pijas preciosas.-

-Si querés le muestro yo cómo hay que hacer con Raúl y Mario- agregué en tren de broma .- En el fondo ganas no me faltaban.- No mi amor, ahora déjame a mí que vos los tenés siempre a mano-me respondió sonriendo.-Ya me dijo Lydia que vas con bastante frecuencia al apartamento de ella con esa chica Laurita a revolcarte con estos locos.- Se puso de pie.- También se levantaron Raúl y Mario porque ella los instó a que lo hicieran tironeando de sus vergas .-

Observé de reojo a Alicia y la vi como fascinada con la vista fija en aquellos dos brutales vergajos capaces de satisfacer a las más fornidas y ardientes mujeres.-

-Mario, no te hacés una idea de la manera que vamos a gozar- le dijo Patricia con una pija en cada mano. -No tengo la menor duda-respondió Mario- estás buenísima y sé que te gusta mucho coger. -Pregúntale a Raúl o a Guillermo. -No hace falta que les pregunte, ya estuvo Raúl diciéndome algo.- Aparte se nota a la legua.-Voy a tratar de hacerte gozar como a vos te gusta. -Hummm, ¡qué bueno! Estaba completamente desnuda, sólo de sandalias de taco alto.-

Es una mujer que tiene un cuerpo espectacular y como les decía antes con cara de puta, pero preciosa y con un par de tetas espectaculares. Cuando Patricia se puso de pie el marido tomó a Alicia de la mano y esta se le sentó al lado.- Néstor y Richard se tiraron en el sofá cama y yo me acosté entre los dos y así, de costado teniendo a Néstor detrás de mí con su estaca entre mis piernas rozándome la conchita, con sus manos manoseándome las tetitas, sus dedos apretando suavemente mis pezones, sintiendo su aliento en mi cuello, oyendo sus indecencias, con Richard delante mío, boca arriba con su verga como un mástil en mi mano izquierda, masturbándolo suavemente comencé a deleitarme mirando la brutal gozada de Patricia.- Alicia sentada en la falda del médico ya estaba ensartada por la conchita contoneándose con sonrisa de satisfecha, acariciándose los senos, echada hacia atrás apoyando la nuca en un hombro del médico mientras miraba a los tríos formados por mí, Néstor y Richard en el sofá cama y a Patricia con sus dos padrillos en la cama matrimonial.-

Patricia estaba acostada boca arriba atravesada en la cama del lado de los pies, muy cerca del sofá en donde su marido se estaba cogiendo a Alicia.- Miraba descaradamente a su marido cuando procedió a tomar la negra pija de Raúl que estaba arrodillado a su costado para llevársela a la boca.- Estaba con las piernas abiertas de par en par, con Mario arrodillado en el piso alfombrado abrazado a sus muslos y saboreando su concha cuidadosamente depilada mientras que Raúl jugaba con sus fabulosas tetas.-
Las caricias que me prodigaban los machos que estaban conmigo y las escenas de lujuria que se desarrollaban a mi alrededor me hacían exhalar gemidos de placer. Al mismo tiempo que respondía con indecencias a las indecencias que Néstor murmuraba en mis oídos.-

-Mi amor- me decía- te quiero romper el culito, a vos y a Alicia-¿me lo vas a dar?  ¡Sí…! ¡Sí…! ¡Te lo voy a dar! Vos sabés que sí.- ¡Quiero que me la metas bien adentro! ¡Aaaaaaaaah! -¿Estás muy caliente? -¡Ayy, sí, ver cogiendo a Patricia me calienta horrible. ¡Qué puta que es! -¿Querés que te la meta? -¡Ay, sí, métemela despacito y haceme la paja, pero no vayas a acabar todavía!

Sentí la dura verga de Néstor escurrirse lentamente hasta lo más hondo de mi vagina al mismo tiempo que la yema de su dedo en mi clítoris electrificaba todo mi cuerpo.-Richard se había engullido enteramente una de mis tetitas y sentía los tirones de sus succiones y el cosquilleo de su lengua en mi pezón.- Viendo la depravación de su mujer que había cambiado de posición y que en ese momento estaba arrodillada mamando la estaca de Raúl al mismo tiempo que con sus manos aferraba sus glúteos ofreciéndole su ano palpitante a Mario que estaba arrodillado detrás de ella con sus 28 cms. de verga dispuesto a sodomizarla, Guillermo no pudo evitar el orgasmo.- Estaba de pie y tenía a Alicia también de pie reclinada y con las manos apoyadas en la cama matrimonial lamiendo las espaldas de Patricia y la pija de Mario.-Con mucha energía asestaba un pijazo tras otro en la conchita de Alicia la que con los ojos cerrados evidenciaba estar gozando intensamente.-

-¡Ufffff… acabo! ¡Aaaaaahhhhh!-exclamó Guillermo.-

Y sucedió algo que no esperaba, al menos en ese momento y que resultó fabuloso. Alicia rápidamente se puso de rodillas delante del hombre, demostrando estar muy caliente y además ser deliciosamente lujuriosa procedió a masturbarlo frenéticamente esperando ansiosamente con la boca abierta el orgasmo que estaba a punto de sobrevenir.- Apenas el primer chorro se semen chocó contra su rostro se introdujo el glande en la boca y succionándolo bebió todo el jugo que emanaba de la pija del hombre.- Mario arrodillado detrás de Patricia, muy experto en estas lides y consciente del tamaño desmesurado de su verga, comenzó a lamer el ano que Patricia impúdicamente le estaba ofreciendo.- Aferrándole las nalgas y pujando de ellas a efectos de dejar el delicioso orificio plenamente expuesto hundió su lengua en él lo que hizo escapar un ¡aaaahhhh!, de la boca de Patricia.  Seguidamente primero uno y luego otro, rotándolos, le metió dos dedos en el recto.-  A ojos vista el orificio anal se fue dilatando hasta quedar un agujero como de dos centímetros de diámetro.-

Patricia contoneaba sus caderas mirando y sonriendo provocativamente por encima del hombro un poco a Mari, un poco a su marido que tenía enfrente.- Pocas veces la había visto tan caliente y tan puta.-El tamaño desusado de la pija de Mario había exacerbado su lujuria.-La pija de Mario y la de un amigo de Úrsula, que se llama Marcos que vive en Florianópolis son las más grandotas que he disfrutado hasta el momento, son enormes, deben de tener como 28 cms. de largo porque son más largas que la de Raúl, la que un día medí y tiene 26.-Temía que el recto de Alicia no pudiera soportar enteramente una pija tan gruesa y tan larga y menos aún su vagina.- Con restos de semen en la mejilla Alicia nos miró sonriendo.- ¡Vení! –le dije – y le hice señas con la mano.-. Hice lugar entre mi cuerpo y el de Richard.- No pasaron cinco segundos y la tibieza, la morbosidad de su cuerpo delicioso me estremecieron.- Se ubicó de costado dándome la espalda, con una pierna sobre Richard y con su mano izquierda como lo estaba haciendo yo antes le aferró la verga y procedió a masturbarlo.-Evidentemente estaba lanzada por completo. Acaricié sus nalgas y acerqué mis dedos a su ano.-Tenía la raja empapada de jugos.- Hundí un dedito en su ano con facilidad.-

-Gabrielita ¿qué me estás haciendo?-me preguntó. -Te estoy preparando el culito. -¿Para qué? -Sabés a que me refiero.- Acordate lo que le prometimos hace un rato a Richard y a Néstor.- Mirá lo que le está haciendo Mario a Patricia.-

Al decir esto, introduje otro dedo en su ano.- En ese momento Mario estaba tratando de meter enteramente su garrote en el culo de Patricia.- Ya le había enterrado casi la mitad.-Patricia colaboraba contoneando su cuerpo con movimientos lentos sin dejar de mirar insinuantemente por encima del hombro a Mario y a su marido el que estaba sentado en la cama delante de ella.- Arrodillado al costado de su cara se encontraba Raúl con su pija casi tan grande como la de Mario, gruesa, negra, empapada con la saliva de Patricia.-Esta con las manos apoyadas en la cama abría la boca y Raúl le metía el glande que ella chupaba glotonamente.- Gozaba depravándose al máximo delante de su marido.- Retiraba la boca del glande para mirar hacia atrás con la cara más de puta que he visto en mi vida.- Lo provocaba sin dejar de contonearse.-Estaba pidiendo a gritos que la reventaran salvajemente.- Mario demasiado excitado y viendo tan dispuesta a Patricia no resistió y empujó con cierta violencia introduciéndole casi toda la pija en las entrañas.-

El empujón sacudió el cuerpo de la excitada mujer y un ¡aaaayyy!, mezcla más de placer que de dolor brotó de su boca y enseguida una seguidilla de ¡aahh!, ¡aaaaahh!, en tonos más elevados que denotaban claramente que estaba disfrutando como una yegua con su padrillo.-Con un lento vaivén Mario completó la penetración.- Retiró toda la extensión de su tremenda pija dejando sólo el glande dentro, apretado por el esfínter y enseguida se la volvió a meter lenta e inexorablemente hasta los pelos.- Patricia es una mujer bastante salvaje, aguerrida y bien putona.- Había prometido a su marido emputecerse como nunca y lo estaba haciendo. Los que estábamos en el sofá cama, muertos de calentura mirábamos extasiados la escena.- De repente vimos que ella irguió su cuerpo quedando arrodillada y con las piernas abiertas en la cama para que Raúl se acostara debajo de ella.-Este lo hizo inmediatamente con su pija erecta al máximo.- Con la pija de Mario aún en su ano, tomó la de Raúl y la acercó a su vulva y dejó que el propio peso de su cuerpo contribuyera a ensartarse el grueso garrote.-

-¡Así te quiero ver Alicia!-le susurré al oído.-La voz me salió ronca luego de estar mirando a Patricia en su lujuria.- ¿Me vas a hacer el gusto?-proseguí ansiosa. -Sí…-respondió- fue un susurro, pero para mí fue una clarinada de gloria.-

Estaba segura que la depravación de Patricia había contribuido en mucho a su sí.- La acabada de Patricia fue apoteósica.-Es muy difícil, al menos para mí, con palabras escritas transmitir una idea cabal de lo que fue aquello.-

-¡Mirá mi viejo como se cogen a tu mujer! ¿Te gusta ver cómo me disfrutan? Hacía tiempo que no cogía de esta manera. ¡Qué par de pijas! ¡Aaaaahhh!… ¡Aaaaahhh! Giraba su cabeza y miraba a Mario sin dejar de contonear su cuerpo voluptuosamente.- ¿Viste como te aguanto? ¿Te gusta mi culo? ¡Mirá como me muevo! ¡Qué pija que tenés! ¡Cómo me hacen gozar! ¡Hasta el fondo! ¡Bien fuerte! ¡Así…! ¡Así…! ¡Aaaaaaah! Sus palabras enardecían y embrutecían a Mario y a Raúl.- Este de abajo y Mario de atrás propinaban violentos empellones que sacudían el cuerpo de Patricia, lo que hacía que ella a su vez se enardeciera más aún si es que esto era posible.- ¡Eso! ¡Así…! ¡Así…! ¡Bien fuerte! ¡Quiero que me rompan toda! Papito méteme la pija en la boca- dijo mirando a su marido.- Este se estaba haciendo la paja con la pija cerca de la cara de ella.- Al ver que su mujer abría la boca se la metió.- Justo en ese momento un fuerte empellón de Mario la empujó hacia delante lo que la hizo atragantarse momentáneamente.- Raúl debajo de ella se deleitaba manoseando y mamando sus enormes tetas.-

Aquella mujer estaba gozando por todos los orificios de su cuerpo y por cada centímetro de su piel.- Por mi mente pasó fugazmente que yo debo de gozar de la misma manera cuando estoy gozando con mis amantes.- Las mujeres que viven el sexo como lo vivimos nosotras deben de estar de acuerdo en que no hay placer “físico” mejor en calidad y mayor en cantidad que el que nos brinda el sexo.- El sexo sin falsos pudores ni prejuicios, el sexo librado a nuestros instintos primarios tal como lo estaba haciendo Patricia.-Los orgasmos de Mario, Raúl y Patricia fueron simultáneos en medio de gritos, palabras soeces, suspiros, sonoras palmadas.- La entrañas de ella, su vagina y su recto inundados de semen, porque evidentemente le acabaron dentro.- En cuando a su marido yo estaba casi segura de que no había acabado, por dos cosas, primero ya me había sodomizado a mí, se había cogido también a Alicia y segundo, ambas habíamos prometido darle el culito, yo por segunda vez, y Alicia tenía su deuda pendiente.-Las perspectivas era muy excitantes.-

Mi culito estaba en ascuas y también se lo había prometido a Néstor y Richard y sabía que Mario y Raúl también me iban a sodomizar antes de que terminara la noche.-Los conozco muy bien y modestia aparte, sé que me estoy poniendo un poco engreída, pero reconozco que tengo un culito muy tentador.- Los espejos no mienten y aparte de eso mis íntimos me lo dicen… me lo demuestran y… no tengo más remedio que creerles.- Me dispuse a coger porque ya no aguantaba más.- Durante un buen rato había estado mirando a Patricia con la pija de Néstor escarbando mi vagina.-Lo amenacé con no dejarme coger más por él si me acababa en aquel momento.-

-Alicia, tengo ganas de chuparte la conchita otra vez… ¿me dejás?- le susurré al oído. -Bueno… ¿vas vos para abajo o voy yo? -Voy yo-le respondí.-

De esa manera podía chuparle la conchita a ella y al darme vuelta, según como estuviera, podía chuparle la pija a uno de los hombres.-Al mismo tiempo mi conchita y mi anito iban también a disfrutar de un par de lenguas, una de ellas la de Alicia.- Me puse de costado apoyándome en mi brazo izquierdo, quedé con el culito de Alicia delante de mi cara y el mío delante de la cara de Néstor y mi conchita para Alicia cuando girara su cuerpo.- Hundí ansiosamente mi lengua en su ano.- Qué delicia sentir la carne de sus nalgas unidas a mis mejillas.- Pero ella tenía ganas de chuparme la concha a mí porque enseguida giró su cuerpo.- La proximidad del placer que se avecinaba me hizo exhalar un profundo suspiro cuando me abracé a sus muslos y sentí su suavidad y su tibieza en mis mejillas.- Nos empezamos a mamar de costado cada una de nosotras apoyando nuestras cabezas en el muslo de la otra.- Cerré los ojos y comencé a disfrutar de su lengua en mis genitales y la de Néstor en mi ano.- Mis labios, mi lengua, ¡mi alma! saboreaban y olfateaban sus labios genitales, su clítoris y su anito que muy pronto iba a ser brutalmente violado.-

De vez en cuando succionaba el glande de Richard que lucía apetitoso cuando se lo metió a Alicia entre las piernas.- Tenía unas ganas enormes de hacerme sodomizar, lo que también serviría para incitar a Alicia a hacerlo.- La cama grande había quedado libre.- Me incorporé.- ¡Vengan, vamos para la otra cama!- les dije a los tres al mismo tiempo que me levantaba.- Nos levantamos los cuatro y nos ubicamos.-  Me puse de rodillas con la evidente intención de que alguno de ellos me sodomizara.-

-Te voy a comer el culito- me dijo Néstor. -Bueno-le respondí.-Richard, acostate acá que vamos a hacer un 69 ¿querés? No me respondió, pero se acostó boca arriba a mi lado.-Me ubiqué encima de él con su cuerpo entre mis piernas.- Me recliné sobre su apetitosa pija y la aferré con una de mis manos, corriendo su prepucio hacia abajo y dejando su glande al alcance de mi boca. -Alicia, vení para acá- oí decir a Néstor.-

La llamó para que ella se dedicara a chuparme el ano y para chuparle la pija a él antes de que procediera a sodomizarme.- No puedo acostumbrarme a no temblar de deseo antes de ponerme a coger.- Es rarísimo.- No es de frío, al contrario.- Debe ser por la ansiedad. Al mismo tiempo que sentía los labios y la lengua de Alicia en mi glúteos y en mi ano y la lengua de Richard haciendo malabares en mi labios genitales y en el clítoris mis labios comenzaron a reptar tratando de abarcar dentro de mi boca una buena porción del enorme garrote que tenía delante.-Me encanta chupar y pajear pijas.- Es delicioso.- Cuando lo hago me siento puta.- ¡Más que puta: putona, reputa! Así, como estaba en aquel momento, chupando una buena pija y con el culo para arriba deseando sentirme ensartada hasta los pelos de una buena vez.-

-¡Ay, Alicia, mirá como me van a comer el culito! ¡Vas a ver qué cosa rica es tenerla toda adentro! ¡Méteme los dedos, dale, abrímelo bien! Explícale Néstor: dos y dos.- Miré para atrás y vi el gesto que le hizo Néstor explicándole como tenía que hacer para meterme los dedos índice y mayor de cada mano en el ano y dejármelo bien abierto. -¡Escupíselo! -oí decir a Néstor.- Sentí enseguida dos escupitajos de Alicia y su saliva corriendo por mi raja.- Pero fue Richard el que metió sus cuatro gruesos dedos en mi ano.-Alicia se dedicaba ahora a chupar y a pajear a Néstor. -¡Dale Néstor, metémela! -rogué impaciente.-

Mi ano se contraía y dilataba deseando con desesperación primero el contacto con la pija y enseguida una lenta, pero sostenida penetración hasta que mi culito se engullera los 25 cms. de aquella larga y robusta verga.- De sólo recordar aquel momento mientras lo relato aprieto mi conchita con mis piernas y siento que se me moja la bombacha. Gocé de cada centímetro de pija a medida que me la empezó a meter.-Me encanta el empujón final que acostumbran a darme cuando la penetración se completa.- Parece que los machos quisieran reafirmar su virilidad.- Me gusta sentirme sacudida en ese momento en el que el glande no puede avanzar más, no por mi culpa sino porque no queda nada más por meter.- Quería que el primero en sodomizar a Alicia fuera Richard para que su anito se fuera dilatando poco a poco para que las penetraciones de Raúl y Mario fueran lo menos dolorosas posible.- Por ese motivo es que me propuse evitar el orgasmo de Richard controlando mi mamada.-

-¡Dame fuerte Néstor, que estoy por acabar! Sus empujones se tornaron violentísimos.- No dejaba de gruñir-¡Me viene!… ¡Me viene! ¡Aaaaaaahhhh! ¡aaaahhh…! Yo estaba muy caliente, la lengua de Richard y la pija de Néstor en mi ano me produjeron un inevitable y rápido, pero también muy intenso y delicioso orgasmo que me hizo lanzar suspiros y quejidos de placer mientras Néstor inundaba mi ano de semen y daba fuertes palmadas en mis glúteos.- Me dejé caer en el lecho abiertas mis piernas de par en par, respirando agitadamente.- Miré a Raúl y a Mario sentados en el sofá cama y a Guillermo y su mujer que desde el sofá me miraban sonrientes.- Sonreí satisfecha y les mostré la lengua en forma impúdica.- Y ahora… ¡sorpresa!

-Gabrielita, ponete de rodillas que quiero ver cómo te quedó el culo, mostrame.-

No era Patricia quien me lo pedía sino ¡Alicia! Le hice caso ya que lo que me pidió me encantó hacerlo, es decir mostrarle mi culito bien abierto y con toda seguridad expeliendo semen.- Al hacerlo no tuve necesidad de abrirle mis nalgas ya que ella misma ansiosa las aferró fuertemente y pujó de ellas.- Yo sé que cuando hago eso o me lo hacen se me forma un agujero como de 3 cms. de diámetro y se ve parte de la pared interna de recto, de color rojo encarnado.-

-¡Qué increíble cómo te queda, Gabrielita, se te abre todo!-la oí decir.- Contraje mi esfínter. -¡Ay, Gabriela, te está saliendo leche! Sentí su boca succionarme el ano.- Fue una sensación muy agradable, pero lo que me llenó de alegría fue verla tan depravadita.- Linda compinche para futuras orgías.-

-¡Hummmm! ¡Aaaaaah…! ¡Qué rico!-decía. -¡Vení!…- le dije abriendo mis brazos.- Apoyó todo su cuerpo encima del mío.- ¡Que delicia! La abracé del cuello y nuestras bocas se unieron.- Sentí gusto a semen en su boca. -¡Te estás poniendo bastante putita!- le susurré al oído.-

-¡Vos y Patricia tienen la culpa! me dijo y sentía su aliento cálido en mi cara.- Richard estaba acostado a nuestra derecha y Néstor a la izquierda y comenzaron escuchar el diálogo siguiente. -¿Le vas a dar el culito a Richard?-le pregunté y ella miró sonriente al aludido que estaba a mi derecha.  -Sí. Pero tenés que portarte bien y no hacerme doler.- ¡La tenés muy grande! -Me voy a portar bien, te lo prometo. -¿Seguro? -Pregúntale a Gabriela, ella nos conoce bien a los cuatro.- ¿Te dejás? -Bueno, pero si me duele mucho no hacemos nada, OK? Sí, mi amor, quédate tranquila-fue la respuesta de Richard.

Autora: Gabriela

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Cuidando de Gabriela

El ano comenzó a dilatarse, coloqué un video donde solo había penetraciones anales, para que fuera motivándose, a los diez minutos su culo estaba completamente abierto, le dije, Gaby prepárate porque mi pene va a entrar en tu culito, y así mi tronco ingresó por ese ano estrecho y virgen, ella lanzó un quejido, podía sentir como su cola dura golpeaba contra mí.

Mi amigo Víctor lo conocí trabajando con él, es un comerciante, que viaja todas las semanas a diferentes puntos del país vendiendo, hace un año atrás se separó de su mujer la cual se fue del país con un camionero y él se quedó con los dos hijos, Víctor de siete años y Gabriela de 18 años.

Un día mi amigo vino a mi casa y me pidió un favor, el cual era de que en las dos noches siguientes pasara por su casa para ver cómo están los chicos, ya que él se iba de viaje por dos días, yo le contesté que viajara tranquilo que yo iba a andar por ahí.

A la noche siguiente fui a la casa de mi amigo, justo en el momento que él salía con la maleta para el viaje, allí me contó que la abuela había venido a retirar al nieto menor y que solo Gabriela quedaría en la casa por lo tanto me pidió que me quedara, después de despedirlo, Gabriela y yo regresamos a su casa, la muchacha era muy linda tenía ojos verdes, unos glúteos bien cachetudos, a través de la blusa se podía ver que sus tetas ya estaban en condiciones de ser lamidas, su cabellera era larga le llegaba hasta la cintura.

Cuando ingresamos en la casa ya era muy tarde, como las diez de la noche, ella se retiró a su dormitorio y yo me quedé en la sala viendo un poco de televisión, una hora después yo ya quería irme a mi casa, pero antes decidí pasar por el dormitorio de Gaby, la puerta estaba entreabierta, me asomé si hacer ruido, como para espiar que estaba haciendo ella, de pronto vi que estaba completamente desnuda en la cama con un consolador o una especie de pene de goma, vi como ella se lo introducía en la vagina con gran gozo, también podía escuchar que tenía un televisor encendido donde estaban pasando películas pornográficas, mientras tanto mi pene se volvía loco dentro de mi pantalón al ver semejante espectáculo, exigía entrar y participar en la fiesta.

Toqué la puerta para ingresar en el dormitorio, ante mi asombro Gaby me pidió que entrara, una vez adentro, ella se dio cuenta que mi pantalón a la altura del cierre estaba muy abultado y dijo, -Veo que tu pija esta crecida, seguro que estuviste espiando, mi papá no me deja salir con mis amigos así que me divierto viendo televisión, un minuto después ella abrió sus piernas y me dejó ver toda su vagina, su conchita que ya estaba muy humedecida, al costado de la cama estaba tirada su bombacha, me pidió que se la alcanzara, mientras tanto ella tenía clavada la mirada en la televisión donde estaban pasando la imagen de cómo una mujer chupaba un pene gigantesco, ella giró la cabeza y me preguntó. – ¿Tú la tienes así de grande?, déjamela ver.

Yo ni lerdo ni perezoso saqué mi pene endurecido, ella lo tomó con sus dos manos y con un ojo en el televisor y el otro en mi tronco, se lo introdujo en la boca y empezó a succionarlo desesperadamente con pasión inaudita después de dos minutos largos ella se lo sacó de la boca y me dijo: -Tu pene es sabroso, solo lo quiero para mí, deseo que me hagas todas las cosas que le hacen a una mujer en una película pornográfica yo le contesté que teníamos dos noches por delante, acto siguiente le introduje todo mi miembro viril en su boca, allí mi pene terminó por alcanzar todo su tamaño.

Gaby de rato en rato chupaba con frenesí la punta de mi pija, después nos recostamos en la cama, allí pude hacer realidad mi sueño de chuparle los pezones que estaban duros, después bajé con mi lengua por su cuerpo hasta llegar a su vagina donde introduje mi lengua y juguetee con su clítoris, ella desbordaba de alegría, cuando sentí que su calentura había llegado al clima máximo, le pedí que me entregara su culo ella me respondió: vi que en las películas las chicas sufren cuando las penetran por el ano, mi culo es virgen, está muy cerrado y es muy estrecho, yo le contesté que eso tenía solución. Fui al baño a buscar algo que me ayudara a dilatar el culo de esta virgen, allí encontré en el botiquín un anestésico local que se utiliza para el dolor de muelas y que viene en gel, con el regresé al dormitorio, mientras tanto Gaby veía atentamente como justamente en la televisión se hacía una penetración anal, nos fuimos a la cama allí yo le coloqué el anestésico como crema alrededor del ano y empecé a introducir el consolador que ella tenía.

El ano comenzó a dilatarse, para que ella estuviese concentrada en otra cosa, la puse a mirar el televisor mientras estaba agachada y arrodillada en la cama, coloqué un video donde solo había penetraciones anales, para que fuera motivándose, a los diez minutos su culo estaba completamente abierto, inmediatamente le dije, Gaby prepárate porque mi pene va a entrar en tu culito, y así mi tronco ingresó por ese ano estrecho y virgen, ella lanzó un quejido suave, podía sentir como su cola dura golpeaba contra mí.

El día ya había amanecido por completo y nos sorprendió desnudos en la cama a los dos, tanto a mí como a Gabriela nos esperaba una segunda noche de pasión, lo cual es todo un desafío para los treinta años que yo tengo, pero así la vida es muy linda y hay que gozarla.
Autor: Tondijr

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