Dos pollas para mama

¿Como te explicas, llegar a tu casa, de marcha borracho y ver a tu madre follando con tu mejor amigo? pues amigos eso me pasó el otro dia…. no se como pasó pero pasó…

– Mama!! que haces?

– hijo todo esto tiene una explicación!! –  mama salto de la cama como alma que lleva el diablo, y me agarro el antebrazo mientras bajaba al salón y me dijo…

– hijo desde que tu padre nos dejó ando falta de amor y tu amigo, me calento hablando de sus amigas y amantes lo siento….

yo me di media vuelta y vi esos pechos prominentes, blanquitos con esos pezones tan apetitosos y me quede embobado durante 5 segundo….

-Nene que miras!!!! dijo mi madre…. Pues que voy a mirar mama, tus pechos que son lindos! y me di media vuelta con paso firme… y unos 4 pasos despues dijo mi madre…

– Tienes celos?…. me di media vuelta y borracho dije….. en parte si mama….

entonces ando lentamente  con paso firme hacia mi y dijo…. – ¿quieres hacerme anal?… entonces dudé unos segundos y dije…. sube ahora voy

fui a la cocina y bebi un baso de agua y me dije …- Por fín es tu dia.

mientras me dirija a la habitación de mi madre mi pene se dilataba y mi ropa me pesaba cada vez mas y cuando entre, mi madre de rodillas, se tragaba la corrida recien de mi amigo.

Entonces mi madre se puso en 4 en la cama, me desnude super rapido y mi pene salto cual resorte, le abrí los cachetes del culo y aprete bien la punta para ke entrara poco a poco, ella solto un pequeño gemido y apreto las sabanas con las manos justo cuando comenzo a penetrar el capullo rojizo y duro como una piedra.

Mi amigo se levanto fue al baño y al volver, su pene andaba erecto otra vez, y me paso un bote de aceite junto con un comentario jocoso.

– Con esto disfrutará mejor, jeje.

Mientras untaba en aceite mi pene y el ano de mi madre, el se colocaba delante de ella agarrandole la cabeza, y de un estacazo comenzo a follarle la boca haciendo que su garganta emitiera sonidos que unicamente habia oido en las peliculas porno y por consiguiente hizo que mi pene se pusiera mas duro para mi trabajito a realizar.

Cuando mi pene iba por la mitad del ano con las venas de mi polla a punto de estallar, mi madre con la boca llena de saliva, los ojos llorosos y casi sin aire me dijo.. – A que esperas hijo, metemela entera ya joder!

Ni corto ni perezoso de un golpe se la clave hasta el fondo, haciendo que gritara de placer y chupara la polla de mi amigo para evitar que los gritos levantaran sospecha en el barrio. Sin parar de bombearle el ano, mi pene impregnado en aceite entraba y salia en casi toda su totalidad haciendo que en cada embestida, se autoahogara con la polla de mi amigo y ella oponia poca resistencia, parecia gustarle la axfisia así que más fuerte embestia hata que se corrio en su totalidad a la vez que agarraba el culo de mi amigo para clavarsela lo más profundo posible de su desencajada y profunda mandibula garganta.

Acto seguido mi madre quedo tumbada de lado temblando por el orgasmo y masturbandose suavemente alargando el placer, mi amigo con el pene embadurnado en saliva brillante y yo mirando a mi amigo con cara de que haciamos ahora estando un poco perdido yo.

Mi amigo me miro he hizo un gesto con la cabeza indicando que le siguiera afuera de la habitación. bajamos a la cocina y como si estuviera en su casa abrio el frigorifico y bebio de una botella de zumo que teniamos y cuando acabo me ofrecio y dijo lo siguiente.

-Tu madre lleva meses queriendo pedirtelo… que le hicieras anal, así,  sin que ella supiera nada quede aqui contigo aposta para que nos pillaras infraganti.

– Cuanto llevas follandote a mi madre? – Como unos 3 meses por que? – …..Que cabron…  – cabron no has visto a tu madre?!!! lo siento pero no tuve otra opción ajajaja. – Que sepas que ya me follaré a la tuya… En ese preciso momento aparecio mi madre desnuda, y un poco recompuesta con un dedo en la boca diciendo. – De que hablais, ya te quieres follar a la madre de tu amigo? jejeje ahora soys mios otro dia sereis de ella….. Entonces nos quedamos mirandonos alucinando por lo que acababa de decir mi madre. Se acerco lentamente y con cara de lasciba se arrodillo y comenzo a chuparnos las pollas, haciendo que se pusieran duras denuevo comenzando con el ritual de ahogamientos.

Acto seguido se levanto, dirigiendose con paso firme hacia el Ordenador del salón que estaba encendido, busco una pelicula de una carpeta y la reprodujo, buscando encontreto una escena en la que dos tipos se follaban a una rubia haciendole una doble penetración. Dandose la vuelta dijo.

-Quereis?…. ni un segundo despues contestamos que si y nos lanzamos a ella

Yo me coloque detras de ella restregando mi falo en sus nalgas, mientras mi amigo la besaba y amasaba sus pechos sin parar. Acto seguido mi amigo se sento con su pene mirando al techo bien duro y mi madre se subio encima de el colocando la punta en su entrada e iva sentandose clavandosela bien profundo, cuando llego al final se giro y me dijo – Hijo te toca, penetrame el culo.

puse un poco de saliva en mi pene y en su entrada, agarre sus nalgas para abrirlas y comenze a penetrar poco a poco, cuando entro el glande me pidio que parase para que mi amigo entrara y saliera varias veces para exitarse, así lo hizo mi amigo noté tu pene rozar con el mio, exitandome mas aún se puso dura haciendo que fuera inevitable lo que pasó, se la meti a la vez que mi amigo y ella suspiro, estuvimos durante unos 20 minutos penetrandola sin parar haciendo que se corriera unas 3 veces.

Para acabar, colocamos unos cojines en el suelo y ella se tumbó, yo me tumbe encima de ella sin parar de bombearle en la vagina con mi pene, mientras mi amigo la ahogaba estrepitosamente haciendole salir mucha saliva y hacer sonidos que me excitaban cada vez mas, hasta acabar llenandola por dentro. Mi amigo justo despues apretando los pechos de mi madre metio su pene entero en la garganta de mi madre, haciendo que saliera el semen por la comisura de sus labios y hacer que sus ojos lagrimaran durante un rato.

Despues de eso mi madre se fue a la ducha y se acosto para descansar, mi amigo y yo hablamos un rato como si nada hubiese pasado y me despedi cordialmente, volví a la cocina, cogi el vaso de agua que me empeze a beber y lo termine, y entonces pense que por fin lo habia conseguido y esboze un pequeña sonrisa.

Espero os haya gustado un saludo cordial.

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Que pendeja divina!

Me llamo Mike, tengo 45 años, pero nadie me da más de 38, hago mucho deporte, gimnasio, yoga, y realmente parezco mucho más joven de lo que soy. Soy profesional, hablo varios idiomas y he tenido la suerte de haber viajado muchísimo por todo el mundo durante toda mi vida.
Vivo en La Pampa, estoy casado con una hermosísima mujer de mi edad, Lara, y por trabajo viajo casi todos los lunes a Buenos Aires y me quedo entre dos y tres días, donde alquilo un departamento cerca de Retiro. Doy todos estos datos porque son relevantes para contarles lo que me pasó.
Mi esposa tiene un montón de amigas de entre 40 y 50 años separadas y solas, y como tenemos una hermosa casa con pileta y quincho, muestra casa es el centro de reunión de todas ellas, esto porque además a mi me encanta mimarlas, hacerles comidas especiales o asados, y gustosamente me borro en cuanto veo que sobro.
Una de esas amigas, la Turca, tiene dos hijas, una de 20 y Luli, de 23, estudiante universitaria, 1,70 (igual que yo), morocha, ojos marrones, flaca, pechos pequeños, y con unas piernas y una cola increíblemente bellas. A Luli la conozco desde hace 15 años, y, tal vez porque su papá se borró hace muchos años, siempre he tenido una relación muy afectuosa con ella, va muy seguido a mi casa y siempre se acerca a conversar conmigo, pedirme opinión sobre diversos temas, o a preguntarme por alguno de mis viajes. Es muy cariñosa, y no tiene vergüenza de abrazarme y besarme delante de todo el mundo, cosa que ha veces me pone un poco nervioso…
En el mes de Noviembre del año pasado, Luli, delante de mi esposa y su madre, me dice que está planeando un viaje a Buenos Aires, para asistir a un congreso un día martes, pero como no puede perder más que un día (trabaja por las tardes), se tomaría un colectivo el lunes a la noche, llegando a BA el martes por la mañana y regresando el mismo martes a la noche o miércoles a la madrugada, viajaría con su amiga Clau, y como no irían a hotel quería pedirme permiso para ir a mi depto a ducharse, cambiarse, dejar el equipaje y luego ir a recogerlo o a la noche o a la madrugada. Por supuesto le dije que sí, y aunque los ratones bailaban en mi cabeza, me olvidé pronto del tema porque pensé que no lo harían.
Bien, un lunes cuando recién había llegado BA, recibo un mensaje de texto diciendo: ¨soy Luli llegamos mañana a las 7 a Retiro, confirmame¨, la llamo, porque me imaginé (correctamente) que no tenía crédito para hablar por teléfono, y me cuenta que se habían decidido a viajar y que no me preocupara por ellas, que solo me ¨molestarían¨ un ratito.
El martes me levanté temprano, fuí a la panadería y las esperé con un muy buen desayuno, yo tenía que  ir a mi oficina no antes de las 9. Llegaron como a las 8:30, bellísimas y radiantes las dos, desayunamos y me fui, así se podían bañar y cambiar a gusto, quedamos que me avisaban a que hora pasaban a retirar sus bolsos, y listo.
Regreso a mi departamento a las 20 hs mas o menos, compro unos snacks y unas cervezas, y me dispongo a ver un partido de fútbol cómodamente sentado en un sillón de tres cuerpos que tengo.
Como a las 22 hs recibo un mensaje de texto que dice ¨¿Estás? ¿Puedo pasar ahora?, Luli¨. Ya que haya cambiado de plural (podemos) a singular (puedo) me puso muy, pero muy nervioso, le digo que sí, y a las 10 minutos escucho que toca el timbre, a pesar de que le había dado un juego de llaves. Sube, me dice que Clau había tenido que ir a no se donde y que quería hacer tiempo hasta media noche para encontrarse nuevamente con ella y salir a tomar algo con un grupo de chicos que habían conocido en el congreso.
Se sienta en el sillón, le ofrezco un cerveza, la acepta, se quita los zapatos y se acurruca al lado mio, a mirar el partido.
Comenzamos a conversar sobre la ciudad, la facu, su futuro, y en un momento dado me dice ¨Y vos, que hacés a la noche cuando estás acá, Lara siempre dice que seguro que tenés una novia, porque volvés super tranquilo y contento, y que a ella no le importa porque cuando estás en La Pampa sos el mejor marido del mundo…¨  a lo que solo atiné a reírme, y yo le pregunto: ¨Como estás con tu novio¨ (novio de más de 5 años, especie de modelo top masculino, por el físico y por su cerebro), a lo que me dice, ¨ya no va más, no nos peleamos, pero no los soporto más, siento que he pedido un montón de tiempo con él, ahora quiero experimentar cosas nuevas¨. Todo esto, acurrucados uno al lado del otro, con un par de cervezas adentro cada uno. Hay un silencio, la miro a los ojos y le digo: ¨sos consciente de que esto nos puede traer graves problemas…¨ me responde: ¨también puede ser nuestro secreto…¨
Bueno, les cuento como sigue esto…
Me acerco, le doy un beso muy cálido y húmedo, e intento comenzar a acariciarla, pero no me dá tiempo de nada, como poseída se zambulle en mi bragueta, me baja el pantalón y de una se mete mi pija (que estaba a punto de estallar) en su boca, mientras me dice, ¨no sabés como he soñado con esto…¨
Guau pensé en ese momento, como vienen estas chiquitas!!! Por supuesto que no duré mas que algunos minutos, le aviso que iba a acabar, y como respuesta siento que comienza a chupar mas fuerte como si fuera una mamadera… yo no lo podía creer, me volvió loco.
Le digo que quiero bañarla, nos vamos al baño, nos desnudamos, la baño con mucha delicadeza (en realidad tenía una india en celo pero yo la trataba como una princesita de cristal), la seco, la peino, y nos vamos a la cama, allí le paso crema por todo el cuerpo, primero por los pies, las piernas, la espalda, y mientras la pasaba crema por la espalda, comencé a chuparle el culo, jugando con mi lengua en su culito divino. Arrimo un dedo a su vagina, y siento su primer orgasmo, la doy vuelta, continúo pasándole crema por sus tetitas y me sumerjo en su vagina, juego ahora con mi lengua en su clítoris y otro orgasmo, sigo hasta que de pronto cierra violentamente las piernas y me dice ¨no aguanto más, me da mucha electricidad… metémela por favor¨. Me pongo un forro y bueno, cogemos en todas las posiciones posibles, yo ya había acabado una vez y al segundo puedo aguantarlo mucho tiempo…
Luego de recorrer el kamasutra vaginal, le pregunto si puedo penetrarla por el culo, y otra vez me sorprende, me dice ¨pensé que nunca me lo ibas a pedir¨, por amor de dios, son todas estas pendejas así??? Terminé por segunda vez en su colita, su maravillosa colita, nunca creí que podría recibir tamaño regalo…
No la hago más larga, dormimos hasta las 6, se levantó, a las 6:30 pasó Clau, y partió..
Nos vimos un montón de veces durante enero, iba a tomar sol con su mamá y mi esposa, y nunca noté ningún cambio, como si nada hubiera pasado, cosa que me tranquilizó mucho.
Hace un par de semanas me dice, en abril hay otro congreso en BA, le voy a preguntar a Clau si quiere acompañarme, te aviso.
Ahora bien, una pregunta para las mujeres que lean este relato, porque yo tengo una duda bárbara, ¿es posible que brujas como son, mi mujer o su amiga no se hayan dado cuenta de nada? ¿Será que todo fue consentido por mi mujer?? Si se concreta su próximo viaje, tal vez le pregunte a Luli, pero, para ser sincero, tengo miedo de hacerlo, mejor dejar las cosas como están..

Agradeceré respuestas femeninas a mi pregunta, y, como se podrán imaginar, escribo este relato desde mi soledad en BA…

Saludos

Mike

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Una rica mamada al pizzerito Marcos

Bueno mi nombre es Carlos, soy un chico latino de 18 años, moreno claro ojos color miel y delgado, mido 1.64 cm.

La historia que le voy a relatar ocurrió hace ya unos 5 meses en mi primer trabajo, una pizzeria. Cuando comencé a trabajar me di cuanta que la mayoría de las personas que trabajaban ahí eran hombres pero había uno en especifico que desde el primer momento en que lo vi me llamo la atención, su nombre es Marcos y también tiene 18 años, él era el pizzero de la tarde tenia el mismo turno que yo, note que él era muy chevere conmigo desde un principio, era muy atento al enseñarme como hacer el trabajo, y su mirada me decía que quería algo mas que una simple amistad, pero como yo soy muy tímido nunca me atreví a proponerle algo más, pero poco a poco todo se fue dando ya que él se entero que yo era gay y cuando me lo pregunto yo se lo confirme, un día me dejo boquiabierto porque me dijo que le enseñara con un pitillo como mamaba el guebo (pene) y yo solo me sonrojaba y me reía, y así lo hizo en varia oportunidades, un día me dijo que si yo
me atrevía a mamárselo que él quería que yo se lo mamara, al principio me excitaba mucho la idea ya que el es un chamo blanco, catire y demasiado lindo. Yo solo decía que no ya que temía que solo me estuviese probando para delatarme con los demás, y le decía que no buscara lo que no se le había perdido pero el insistía. Un día todo comenzó a ponerse muyyyy caliente porque él sin nada que decir me agarro la mano y la llevo a su pantalones y me di cuenta como poco a poco su guebo se fue parando y poniéndose duro, lo cual me excito demasiado, pero en ese momento escuchamos que venia alguien a la cocina y nos separamos
rápidamente. Al rato él salio de la pizzeria y yo me fui al baño todo normal, de repente él me ve entrando al baño y mi sorpresa es cuando el entra y me dice que le eche una mamada rapidito. Yo le decía que no, pero él insistía e insistía hasta que me agarro por el cuello y me llevo hasta su guebo que era de unos 17cm aproximadamente, solo le dije “no se lo digas a nadie” y enseguida me lo metí a la boca, fue el pene mas rico que he probado, tenia una cabeza muy grande y era curvadito hacia arriba lo cual me excitaba mucho. Se lo mame demasiado rico y note como le lubricaba demasiado y eso me ponía más caliente de lo que estaba, al cabo de unos 5 minutos de estárselo mamando me dice que le pase la lengua por toda la cabecita y yo sin decir nada lo hice, él también me decía que me lo tragara todo lo cual me costaba ya que era un poco grande pero aun asi lo hice, sus gemidos de placer no paraban en ese baño y cada vez eran más y más fuertes hasta que me agarro otra vez mi cabeza y aumento la velocidad y me acabo en la boca. Yo inmediatamente me vine de lo excitado que eso me dejo, fue algo que nunca me había pasado, acabar sin masturbarme. al cabo de unos segundos me levante le di un beso y me dijo que él saldría del baño primero, ese día nunca se me borrara de mi mente y aunque ya no estoy trabajando ahí, algún día me gustaría volver, para ver si yo busco lo que no se me ha perdido, o tal vez si se me perdió… jeje..

Voten por favor

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El chico de las empanadas

Me llamo Damian y tengo 33 años. Vivo en Palermo, Bs. As. Sin duda Palermo es uno de los barrios más gay del país.

Soy un tipo alto, algo gordito, y tengo menos plumas que camionero. Pero siempre me gustaron los hombres, principalmente los más jóvenes.

La historia que les cuento pasó hace dos semanas, cuando pedí media docena de empanadas una noche que no quería cocinar.

Yo me encontraba en mi departamento viendo una porno que había bajado, era cerca de medianoche ya cuando sonó el timbre.
Avisé por el portero que enseguida bajaba y así lo hice. Detrás de la puerta de vidrio de entrada al edificio, estaba parado con un paquete en la mano el chico del delivery.
“Dios”, pensé, que fuerté está. Tendría unos 20 años, era alto, con lindo cuerpo y el pelo rubio cortito. Una cara de pendejo increíble.
Me saludó, lo saludé y cuando le pagué con un billete de 50 pesos me dijo que no tenía cambio para darme el vuelto.
Le dije que posiblemente arriba tuviera, así que se ofreció a subir conmigo, asi yo no tendría que volver a bajar. Subimos y al entrar al depto, en el monitor de la notebook se veía a dos flacos matándose en un 69.

– Disculpá, dije, mientras cerraba la tapa de la compu.
-No pasa nada, todo bien. Además se veía que la estaban pasando bien esos dos no- dijo sonriendo.

Yo buscaba el cambio mientras le decía que no crea en las películas… y que a mi los 69 no me gustaban, que si me iba a chupar una pija, me iba a dedicar de lleno a eso, dándole todo el placer al otro.
El chico entendió el mensaje, y sin vueltas me dijo que a él le gustaba mucho que le mamasen la verga.

Levanté la tapa de la compu y ahora se veía a un negro mamándole bien la verga a otro.
¿Ves? Eso me gusta. La dedicación.

Matías (así me dijo que se llamaba), se manoteó el bulto debajo del pantalón negro que traía. Y yo no me resistí a la invitación.
Me arrodillé en el living, y le bajé la cremallera del jean. Metí la mano y de inmediato encontré su verga dura sobre la tela del boxer.
Matías se aflojó el cinto, y se desabrochó el pantalón, y bajándoselo un poco, sacó su herramienta ante  mis ojos.
Era una verga dura, gorda, de unos 17 cm de largo. Desde el piso miré hacia su cara de nene y él sonrió. Abrí la boca y me fui comiendo su pija centímetro a centímetro. Hacía semanas que no me alimentaban a verga, así que me relajé y comencé a chupar cada lugar de su carne.  El pibe jadeaba y suspiraba, mientras embestía primero con calma, y cada vez más rápido contra mi boca que devoraba todo.

¿te gusta mi verga?
Me encanta- dije con la boca llena y medio ahogado.
Es toda tuya, sacame la leche rápido, dale, que tengo que volver.

Empecé a apurar mis lamidas, con una mano lo pajeaba y con la boca presionaba todo su mástil. Matías sacó su verga de mi boca y me golpeó la cara varias veces con ella, me la fregó por todos lados, y de vuelta me la metía entera, hasta el fondo, hasta que me daban arcadas, pero yo seguía fiel a mi dedicación.
Noté que su verga crecía aún más, se ponía bien dura en mi boca, y supuse que estaba por acabar, así que de repente bajé el ritmo, e hice una magistral garganta profunda con juego de lengua… Su leche explotó a litros dentro de mi boca, escurriéndose por las comisuras de mis labios, entre su pija lechosa y mi boca húmeda.

limpiala bien, dale. Me ordenó.

Y yo lo hice, saboreando todo.

Los de la compu ya estaban garchando a más no poder. Matías guardó su instrumento, le pagué, nos saludamos y después de decirme que pida por él cuando vuelva a querer empanadas, se marchó.

Mañana lo llamaré otra vez… después les cuento.

Si tenés ganas de un pete con dedicación, y sos lindo, jóven y discreto, escribime

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En un día lluvioso

De un movimiento lento introduje mi salchicha hasta la mitad. Ella lanzó un gemido de dolor pero me dijo que continuara. Comencé a moverme rápidamente y después de tenerla dentro por unos siete minutos saqué mi polla por completo y pude ver una mancha de sangre que cubría mi cabeza por completo. La puse en cuatro y le dije que si podía meterla por atrás y respondió que si.

El siguiente relato es 100% verídico y les relataré como fue que perdimos nuestra virginidad yo y mi actual novia. Empezaré describiéndome pues se que eso le añade un buen toque al relato. En este relato no diré mi nombre por razones obvias.

Tengo 18 años recién cumplidos la semana pasada, soy alto, delgado, ojos oscuros, piel blanca aunque un poco bronceado, mi banda favorita es Led Zeppelín así que ya sabrán que tengo el cabello quebrado y una melena que me llega hasta los hombros, eso es lo que le gusta a las chicas de mi.

Todo empezó en la preparatoria, acababa de terminar el segundo año y en la nueva generación entraron muchas mujeres, la mayoría algo feas, pero había una que noté desde el principio, la llamaremos Elena, noté su presencia desde el primer día en que ella llegó pues ella tiene el trasero más grande de todo el colegio, un trasero enorme pero sin llegar a ser exagerado.

Mis amigos y yo tenemos la costumbre de presentarnos chicas aunque sean muy feas, solo es un juego. Ese día me tocó conocer chicas, así que ellos me la presentaron. Desde que me miró supe que le había gustado pero ella a mi no me terminó de convencer. Ella es alta, delgada, unos pechos promedio, una melena que me parece excitante y como ya les mencioné tiene un gran trasero. Pasaron los días y me dijeron que ella estaba perdidamente enamorada de mí. Así que no perdí más tiempo y la hice mi novia.

La verdad sus besos nunca me han gustado aunque en verdad me estaba enamorando. Así pasó un mes, hasta que un día me llamó; sus padres habían salido de la ciudad y estaba lloviendo y estaba sola. Yo ya sabía lo que eso significaba. -Tengo que aclarar que no siempre pienso en el sexo, soy un joven normal con una vida normal que de vez en cuando me hago pajas…- Así que llegué a su casa, todo estaba oscuro y escuché su voz desde la habitación. Llegué y como siempre la saludé con un beso en la boca. Me dijo que tenía miedo pues la electricidad esta fallando muy seguido debido a la lluvia.

Bajamos las escaleras y me dijo que viéramos una película así que vimos Titanic, la película dura unas tres horas, para cuando terminó la película ya eran las 3:30 de la madrugada. Me dijo que tenía sueño y subimos a su habitación, pero antes de dormir me dijo que quería darse una ducha caliente para descansar. Me dijo que la esperara en la sala. Pasaron 15 minutos y ella no salía de la ducha así que subí a ver que sucedía y al ir subiendo las escaleras todas las luces se apagaron quedando en completa oscuridad debido a un rayo. Toque a la puerta de el baño y me dijo que todo estaba bien.

Cuando de repente preguntó:

-¿No te quieres dar un chapuzón? Está haciendo algo de calor…-Me preguntaba a que hora me invitarías a pasar… le respondí.

Así que procedí a entrar al baño, todo estaba oscuro, ni siquiera podía ver mis propias manos. Entonces no esperé más y empecé a desnudarme quedando en bolas. Entré a la ducha y sentí que su mano trataba de rozar con mi cuerpo. Ni siquiera la podía verla a ella.

En un intento por tomar el shampoo mi verga, que ya estaba tan dura y erecta como un tubo, rozó una de sus nalgas, nos quedamos inmóviles mientras mi polla caliente tocaba sus hermosas nalgas.

Empecé a sacudir mi polla entre sus nalgas mientras ella daba pequeños gemidos de excitación. La puse contra la pared helada y empecé a lamer su oreja empujando mi miembro contra su hermoso trasero que tenía una consistencia exquisita. Tomé con mis 2 manos sus tetas, con mis dedos comencé a juguetear con sus pezones que estaban tan duros como pequeños caramelos.

De pronto la electricidad volvió. Nos quedamos quietos por 5 segundos y ella se dio vuelta, nos miramos fijamente a los ojos y observamos nuestros cuerpos empapados por cerca de 5 segundos, ella me miró de nuevo a los ojos y me dijo:

– ¡Que hermosa verga tienes!

Con esa frase ella hizo de mí una bestia salvaje que se la quería comer. Tomó mi polla entre sus manos y sin dudarlo metió esos 19cm de carne viva y caliente en su boca, lo hacía tan bien que incluso realizó su primera garganta  profunda.

Se levantó y se puso contra la pared, me puse detrás de ella y le  pregunté que si estaba lista.
Su respuesta fue un ¡Siiiiiiiii! Empecé a juguetear con mi cabeza en la entrada de su concha que a pesar del agua podía sentir sus fluidos escurriendo tan calentitos.

De un movimiento lento introduje mi salchicha hasta la mitad. Ella lanzó un gemido de dolor pero me dijo que continuara. Comencé a moverme rápidamente y después de tenerla dentro por unos siete minutos saqué mi polla por completo y pude ver una mancha de sangre que cubría mi cabeza por completo. La puse en cuatro y le dije que si podía meterla por atrás y respondió que si.

Vi su trasero frente a mi polla y era un trasero precioso, lampiño y claro, toda una joven primeriza.

Cuando intenté meterla, ella estaba muy estrecha y dijo que parara, así que me detuve. Me dijo que me masturbara para ella y así lo hice, me vine y los deposité en su mano, la que ella lamió después.
Salimos de la ducha con los dedos arrugados y cansados.

Ella se vistió para dormir y nos quedamos por una hora diciendo chistes y después me fui a casa casi a al amanecer pues no sabíamos a que hora regresarían sus padres. Hasta ahora no le he vuelto a ver pues después de ese día su papá la llevó a Guadalajara de vacaciones.

Nos llamamos por teléfono y chateamos. Si les gustó mi relato comenten, y con gusto les relataré nuestro segundo encuentro que ya tenemos planeado.

Saludos a todos.

Autor: Memo Ochoa

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