Hice realidad mi sueño

Yo estaba más feliz que nunca y empecé…la empujé levemente sobre mi cama que es muy grande y empecé a besarle el cuello bajando poco a poco hasta su ombligo, las ropas iban desapareciendo… misteriosamente… hasta que quedamos totalmente desnudos, ese cuerpo tan lindo que solo una chica de 18 años podría tener estaba a mi completa disposición.

Mi nombre es Miguel, conocí a Marisela hace algún tiempo atrás cuando ella apenas tenía 14 añitos, tan chiquita que era…sus padres la llevaron a vivir en el oriente lejos de la capital, a los cuatro años volvió al barrio y la vi… estaba tan linda y el tiempo había formado un buen par de tetas y un culito de lo más precioso, digno de un banquete.

Por las noches me pajeaba pensando en esas tetas ricas, blancas y bien firmes y en ese culito sin estrenar, un día la vi. En la piscina con un trajecito bien chiquito cosa que mi pene se erecto enseguida y tuve que hacerme el disimulado para que no me viera el bulto debajo de mi pantaloneta.

La invitaba seguido a mi casa a ver unas películas, a las que iba sin protestar ya que yo gozaba de la confianza de su madre y nos quedábamos por horas viendo tele y conversando, al disimulo le acariciaba las tetas ricas y su culito hermoso hasta que llegó ese día esperado…

Nos encontramos en la calle y la vi. Con un Jean apretadito y me dije:

-Hoy es el día… -¡Hola! ¿A dónde vas? -A mi casa pero mi madre no está así que estoy dando una vuelta hasta que me abra la puerta. -¿Y porque no vienes a ver una película en mi casa hasta mientras? -Pero no nos demoramos…-Claro que no, solo vas a estar un ratito

(La muy boba se creyó) en el camino fuimos cogidos de la mano como si fuéramos novios.

Al entrar en mi cuarto la abracé por la cintura y la atraje hacia mí y empecé a acariciarle el vientre, le metí poco a poco las manos por debajo de la blusa y ¡maravilla! Su piel era tan suave que me excité al máximo, quería cogerle las tetas pero ella no quería al principio, poco a poco se fue excitando y me besaba tan rico que pensé que me iba a morir como los viejitos con un paro cardiaco.

Ni prendimos la tele… Solo nos acariciábamos mucho y ella también empezó a desatarse, y le dije: Quiero tirar contigo, no importa lo que pienses, quiero cogerte y hacerte gozar como nunca.

Ella algo molesta me dijo: -¿Piensas que soy una puta? -No, no claro que no le dije, solo que cada vez que te miro pienso en ti y solo te veo sin ropa, y le conté lo de la piscina.

Me dijo, que yo también le gustaba y que tenía un regalito para mí…su virginidad…

Yo estaba más feliz que nunca y empecé…la empujé levemente sobre mi cama que es muy grande y empecé a besarle el cuello bajando poco a poco hasta su ombligo, las ropas iban desapareciendo… misteriosamente… hasta que quedamos totalmente desnudos, ese cuerpo tan lindo que solo una chica de 18 años podría tener estaba a mi completa disposición, llegó el momento y me pidió que tuviera cuidado.

Le coloqué la punta de mi verga (no la tengo tan larga pero es muy gorda) y empujé suavemente, sentí como las paredes de su vagina me apretaban más y más, seguí empujando hasta que todo quedó adentro, algo se rompió, la niña ahora era mujer y era solo para mi, empecé a bombearle al principio muy despacito, conforme se iba excitando más, ella gemía y gemía, hasta gritaba de placer y dolor, yo no lo podía creer pero empezó a moverse como toda una experta y yo quería más, le dije cambiemos de postura.

-OK ¿Cómo quieres? -Ponte en cuatro patas. -¿Pero no me dolerá? -Claro que no.

Entonces se puso en cuatro toda a mi disposición le acaricié todo, no hubo rincón de ella donde mis manos no hubiesen tocado, empezamos nuevamente y parece que le gustó más que antes, me decía: cogeme papi, cogeme más, más, maaaasssssssssss

Y yo seguía, quería más, hasta que ya no aguanté y tuve el orgasmo más espectacular del mundo me corrí en su culo y ella también tenía su segundo o tercer orgasmo, era su primera vez y había sido de lo más maravilloso, se vistió y se fue a su casa.

Al poco tiempo se mudó para otra ciudad pero hablamos seguido por teléfono y quiere repetir lo que estoy dispuesto a hacerlo con mucho gusto.

Espero que les haya gustado como me cogí a una de mis mejores amigas.

Autor. Gatito bello

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