El Chico de la Sudadera Roja

Me llamo Alfredo, radico en el Distrito Federal desde hace 4 años y no suelo tener aventuras de una noche o con desconocidos pues lo consideraba algo de mal gusto, hasta que ocurrió esto hace 2 semanas.

Yo no tengo novio ni nada por el estilo desde hace un año y aunque tengo algunos amigos con derechos no había tenido sexo desde hacia un mes y medio. Ese domingo estaba solo en casa y aburriéndome como nunca, llamé por teléfono a varios amigos y primos, pero todos tenían otros planes o no querían hacer nada ese día, así que aburrido y todo me fui a un centro comercial al sur del DF, con el plan de entrar a un cine y pasar un rato viendo alguna película.

No me gusta considerarme un tipo atractivo, pero lo soy, mido 1.83 mts, peso 78 kg, soy blanco con ojos avellanados y cabello castaño, algunas veces cuando voy por la calle me voltean a ver varias y chicas y algunos chicos también, esto ultimo me emociona demasiado debo de admitir hehehe.

Al llegar al centro comercial en pericoapa subí al tercer piso y después de hacer fila compre mi boleto, la función a la película comenzaría después de 20 minutos así que me di una vuelta por las tiendas del lugar, entonces lo vi,

Era un chico hermoso… tan hermoso que de inmediato sentí cosquilleos en mi vientre. No aparentaba tener mas de 19, media 1.75 aproximadamente, muy delgado, tez muy blanca de cabello claro, casi rubio y algo largo, peinado de raya en medio su cabello caía a los lados de su rostro a la altura de su nuca, sus ojos grandes de color miel expresaban mucha dulzura y sus labios eran delgados pero de un rojo muy apetecible. El vestía unos jeans de mezclilla deslavados y ajustados que marcaban un bien formadito trasero a pesar de estar tan delgado, una sudadera roja un poco ajustada y unos converse rojos algo deslavados. El veía con aburrimiento un escaparate con zapatos y como recuerdo esto, volteo mirarme de una forma tan desenfadada y al poner su mirada en mi puso en sus ojos una expresión tan deliciosa que de inmediato tuve una tremenda erección que rápidamente disimule sentándome en una banca cerca de mi.

Yo seguí observándolo un momento mas, me tenia hipnotizado, era uno de los chicos mas hermosos que había visto y note que el me estaba viendo por el reflejo del vidrio del escaparate y sonreía un poco, mi corazón latía a mil. El se giro y comenzó a caminar hacia donde estaba yo sin dejar de mirarme, paso frente a mi se detuvo un momento y siguió caminando, lo vi alejarse mientras esa bella espalda y ese precioso trasero se mecían suavemente y bajo por las escaleras eléctricas hacia el siguiente nivel, no sin antes darme otra seductora mirada. Yo me levante de un golpe y aunque la erección ya pasaba sentía algo húmeda mi ropa interior. Fui casi corriendo hasta las escaleras y él estaba al final de la escalera cuando giro y de nuevo me miro, lo seguí por un buen tiempo hasta que el entro a una tienda de mascotas. Yo me mantenía distancia entre los estantes hasta que el termino por acercarse a mi mirando distraídamente peceras y decoraciones para acuarios, cuando estuvo junto a mí, casi al punto de rosarnos y el simplemente dijo: – Me llamo Leonardo, tengo 19 y estoy aburrido y tú?

Yo le dije mi nombre y mi edad y también le dije que estaba aburrido. Y comenzamos a platicar de varias cosas sin importancia, las cosas de siempre y fue cuando me di cuenta que ya me había perdido 20 minutos de la película se lo comente y comenzó a reírse y yo también reí. Me dijo que lo acompañara a los baños y accedí. En cuanto entramos al baño me tomo de la mano y me metió a uno de los privados para personas con discapacidad, cerró la puerta se giró y me comenzó a acariciar entre las piernas, mi verga está más dura que nunca en mi vida, él me dijo que se sentía bien rica, me desabrocho el pantalón y en cuando los bajo mi verga se levantó como si fuera un resorte y rápidamente comenzó a escurrir pre, era mucho, nunca había mojado tanto. Leonardo sonrió, se arrodillo y me dijo que eso estaba más rico todavía, comenzó a lamer toda mi verga, sin dejar de mirarme, me dijo que pre estaba delicioso, me mi verga estaba muy gruesota y que le avisara cuando me fuera a venir, de repente se metió toda mi verga en su exquisita boca, la succionaba y lamia mientras me acariciaba los guevos, yo casi me venía, se sacó mi verga y siguió masturbándome rosando la cabeza de mi verga con sus labios, no aguante más y me vine con unos poderosos chorros que le salpico la nariz y los labios, se tragó un poco de mi semen que sacaba de su boca con su lengua. Se levantó y tomo papel del surtidor, limpio la cara muy bien y al terminar me dijo que estaba rico y quería seguir en un hotel le dije que por supuesto.

Durante el camino al hotel en el taxi nos mirábamos sin parar, al estar ya en el cuarto del hotel que me costó lo de ocho funciones de cine, me dijo que le gustaba, que solo había estado que yo sería su tercera vez, que yo estaba bien bueno. Yo le respondí que me encantaba, que era un chico hermoso y muy dulce. Nos desnudamos mientras decíamos esto, cuando se terminó de desnudar me quede unos minutos viéndolo, su piel blanca, su vientre con músculos un poco marcados, no tenía mucho vello púbico aunque si subía hasta su ombligo y esto se me hizo delicioso, sus pezones eran rosados y muy pequeños y sus piernas largas y delgadas sin nada de vello, y su verga comenzaba a endurecerse y levantarse, era hermosa, no muy grande aunque sus guevos si lo eran, el me miraba de una forma tan excitante que se me paro de nuevo la verga, se acercó y comenzó a acariciarme. Comenzamos a besarnos sin límite y a acariciarnos. Lo empuje a la cama y seguimos acariciándonos, besándonos, yo quería no dejar ni un espacio si tocar, cuando mis dejos rosaron su culo el gimió levemente, eso me prendió mas, lo acosté boca abajo y pase mi lengua desde su nuca por toda su columna y cuando llegue a donde comenzaba su trasero comenzó a retorcerse y a gemir, seguí bajando más hasta que mi lengua se posó sobre su exquisito culo, el gemía y me decía que siguiera, le abrí sus nalgas y pude contemplar su precioso y rosado culo, casi del color de sus labios, no tenía nada de vellos y esos se me hizo espectacular, comencé a lamerle el hoyo y a hacer un poco de presión en su ano, no sentía nada se sabor y eso me agrado, y sin más me dijo casi en un grito que ya se la metiera, no teníamos condones pero no nos importó, lo puse en cuatro y pude observar a la belleza de chico que me cogería, su espalda de anchos hombros, sus nalgas bien formadas y esos hoyuelos en su cadera me hicieron transformarme, solo quería cogérmelo de las formas más depravadas posibles.

Acerque mi verga a su culo y a pesar de que yo estaba mojándome me costó tiempo meterle tan solo la cabeza de mi verga, el arqueaba la espalda, cuando por fin paso la cabeza el resto de mi verga se deslizo de golpe, el gimió y me decía que esta delicioso, que nunca se lo habían cogido a pelo, meneaba su cadera a ritmos circulares mientras yo le acariciaba la espalda de las nalgas, y fue cuando mis manos le tocaron su verga, esta tan dura que podría reventar, escurría mucho pre, era tan suave tocarla y sentir sus guevos contraídos. Se salió de golpe y se acostó bocarriba, puso una almohada por debajo de su cadera y abrió sus piernas dejándome al descubierto de nuevo ese hermoso culazo, me posicione de nuevo y comencé a cogérmelo de nuevo, el me abrazo la cadera con sus piernas y comenzó a acariciarme la espalda, nos besamos mientras los seguía penetrando, nos decíamos cosas sucias y deliciosas mientras yo comenzaba a sudar por la espalda y el en sus carita se marcaban gotas de sudor en su frente y cuello. Me salí un momento pues ya me dolía la cadera un poco, así me acosté y él se acomodó sobre mí y mi verga entro tan plácidamente que fue como si embonara a la perfección con su culo el hizo todos los movimientos siguientes, hasta que sin más se vino manchándome todo mi vientre y pecho hasta mi cuello yo al ver que le paso esto comencé a sentir que me venía intente salirme pero él me lo impidió diciendo me quería que lo llenara todo y ve viene con una fuerza que no había sentido jamás, saque mi verga que ya comenzaba a bajarse y de su culo comenzaba a escurrir semen en abundancia, se acostó a mi lado y nos abrazamos por un largo rato.

Dormimos casi 3 horas y al despertarnos nos bañamos juntos mientras cogimos de nuevo, cuando salimos del hotel intercambiamos números y correos, él se fue primero en un taxi y yo unos minutos después. Esa misma noche platicamos por horas y coincidimos en que fue el mejor sexo que habas tenido jamás.

Aun nos vemos para coger y vaya que hemos hecho cosas muy depravadas que contare en otro relato. Por ahora no puedo creer que lo haya conocido y aunque no nos conectamos en lo emocional, en lo físico estamos hechos como uno y seguimos divirtiéndonos en estos meses que llevamos de amigos.

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