En la biblioteca de mi ciudad

Con mi pija bien dura comencé a frotársela por toda su conchita húmeda y caliente, la excitación era completa y no dábamos más de lo caliente que estábamos. Tomó mi pija con su mano y la llevó a su conchita y muy lentamente, se la empecé a introducir, hasta que se la metí toda, ese momento fue espectacular, sentir mi pija dentro de ella.

Esa tarde como tantas otras sentía la ansiedad de vivir algo diferente, buscando algo distinto, eso que me trasporte a vivir nuevas sensaciones, situaciones límites, poco comunes, en fin algo de adrenalina extra, eso que todos buscamos y tal vez poco encontramos, buscaba eso que bien no sabía que era… pero lo buscaba, vivir esas situaciones que a uno lo hacen sentir vivo, vital y todas esas cosas que condimentan la vida, la hacen ideal, digna de ser vivida con todo.

Por eso, mi intuición hizo que me dirija hacia la biblioteca, donde se que hay hermosas mujeres que trabajan ahí y también hay muchas habitúes del lugar que son dignas de mi admiración, y de paso buscar algún libro como excusa que me haga distraer un poco… Una vez ubicado en mi sala preferida, me puse a buscar algún libro que me seduzca, pero en realidad no encontraba ninguno que satisfaga mi apetito lector, fue entonces que en ese momento ingresó a la sala una mujer hermosa que paralizó mi corazón. Una joven que jamás había visto. En ese momento la sala estaba completamente vacía…

De repente no podía parar de observarla, una mujer tan bella, por donde se la mire, esa mujer con la que he soñado y también el tipo de mujer que despierta las más hermosas y calientes fantasías. Era tan evidente mi interés hacia ella que no podía parar de observarla y no quería se dé cuenta, a todo esto mis ratones se multiplicaban… De golpe sentí su presencia cerca mío, su fragancia muy suave, que la hacía aún más bella y sensual, le daba su toque personal único que sólo podía tener semejante obra maestra hecha mujer. De repente, siento que tocan mi hombro, lo que hace desconectarme en lo que estaba pensando, y cuando lentamente me doy vuelta era ella, y me dice:

-Que era la primera vez que estaba en este lugar y no encontraba el libro que estaba buscando, que si podía ayudarla a encontrarlo.- Entonces le pregunté: -Cuál era el libro que buscaba.- Con una mirada cómplice y risueña, me dijo que buscaba un libro excitante o alguna novela que contenga un gran nivel de erotismo.

Dichos libros se ubicaban en la parte superior de los estantes, lo cual se lo informé y me dijo. ¡Qué pena, así que están arriba de todo! Ni lerdo y perezoso, le dije que no habría problema alguno y podíamos buscarlos… Entonces miré hacia mi lado y busqué la escalera que se encontraba al lado de la puerta de salida y decidí ayudarla… Coloqué la escalera y ella se adelantó y me dijo que subiría y que no quería molestarme, le dije que para mí no era ninguna molestia es más, era un placer ayudarla en todo lo que podía, me sonrió y empezó a su subir la escalera, ella estaba vestida con una pollerita cortita muy sexy de color negra y un top color blanco que no disimulaba para nada sus hermosas curvas. Eso lo divisé cuando antes de subir se quitó su campera de jeans.

Lentamente comenzó a subir por la escalera y yo muy descarado empecé a observarla desde abajo, me estaba excitando por la situación, ella se da vuelta y me dice que no lo encuentra… A todo esto yo miraba y para colmo, divisé muy cuidadosamente que tenía una bombachita blanca, lo cual hizo que me excitase más, porque cuando se movía, abría un poco sus hermosas piernas y se veía… Entonces me dijo: hombre ayúdame que no lo encuentro, por lo tanto, empiezo a subir y quedo casi a la altura de su imponente cola. Y casi sin querer apoyo mi cuerpo sobre ella, y sin disimular la situación me hago el tonto, ante todo esto ella no me dice nada y sigue buscando… Por lo cual yo sigo acomodándome aún más y ella me dice, fíjate por acá que por ahí están y yo le digo que están más allá.

En ese instante coloco, sin querer, mi mano sobre la de ella, cuando divisamos el mismo libro y me dice:

-Es este.- Al mismo tiempo empiezó mi retroceso para bajar y ella, con carita de ingenua me dice: -La verdad es que me encanta buscar libros con vos.- (a todo esto seguíamos arriba). Yo haciéndome el desentendido le digo: -Por qué.- Ella responde: -Por esto.- De pronto siento su cuerpo sobre el mío de una manera que provocó casi una inmediata erección, ella pasándome toda su cola por mi bulto, y cada vez más rápido. Sentía como ella fregaba su cola, por mi bulto ya completamente duro, mi jeans y mi bóxer blanco, explotaban de lo dura que estaba mi pija, a su vez yo miraba, casi desencajado, para todos lados, por si llegase a entrar alguien, era una sensación de placer impresionante y peligrosa. Yo no paraba de apoyarla cada vez más fuerte y ella me tomaba con una mano de mi cuello y no paraba de decirme que siguiera, estaba súper caliente y empecé a darle mordisquitos suaves en una de sus orejitas, y también a chupar desaforadamente su cuello.

En aquel momento le comento si no le gustaría que bajemos y ella me dijo con muchas ganas que sí, y que quería que le haga el amor sobre el escritorio, ambos sabíamos que podríamos ser descubiertos en cualquier momento, pero ya era tanto el grado de excitación, que no podíamos parar y al saber de esta situación límite y que estábamos caminando por una cornisa, más excitados nos sentimos… Empiezo el descenso lentamente ayudándola a ella a bajar, quedo con su cola a la altura de mi rostro y de golpe levanto su mini para observar bien toda su cola y comienzo a acariciar sus cachetes, con mis manos, pasándolas despacito y aumentando la intensidad del manoseo, a todo esto ella se movía y me ofrecía cada vez más su cola, después empecé a tocarla por abajo, tocando su conchita, muy lentamente por arriba de su bombachita diminuta color blanca, pasando mi dedos hasta que luego empecé con toda mi mano…

A todo esto ella comenzó a excitarse cada más y me pedía que le chupara toda su conchita, entonces corrió su tanguita, para un costadito, y empezó a tocarse la conchita, con sus deditos, ofreciéndomela toda para que yo la chupara, me ubiqué desde el otro lado, corrí toda su bombachita y saqué mi lengua sedienta de esa conchita preciosa, comencé a besársela por los costaditos de sus piernas y luego llegué a los labios de su conchita y empecé a pasar mi lengua, muy lentamente… Hasta que llegué a su clítoris, tan húmedo y con esa fragancia especial, tan tentadora, que no pude parar y empecé a succionar su conchita, cada vez más rápido y a comerme su clítoris, como si fuese una frutillita bien coloradita, sentía sus latidos en mi lengua, lo que hacía que la chupara con más intensidad, después pasé mis dientes muy delicadamente y también se lo empecé a hundir para adentro, lo estiré un poquitito como si fuese un chicle, de esa manera seguí chupando su conchita…

Sus gemidos me volvían loco y no podía parar de chuparle la conchita, fue en ese preciso momento cuando me detuve, ella bajo rápidamente de la escalera y se sentó arriba del escritorio… Abrió sus piernas, para invitarme a seguir con lo que estaba haciendo, yo me dirigí hasta allí y ella empezó a sacarse el top que tenía puesto, que no llevaba corpiño abajo, y pude apreciar sus hermosas tetas… Y otra vez siguió el show, esta vez empecé a besar sus piernas y ella me tomó de mi cabeza y me llevó hasta su conchita, mientras yo se la chupaba, ella gemía como loca y apretaba con sus manos sus tetas, a su vez se las acariciaba con mayor intensidad…

Luego me detuve y busqué su cara, ella tomó su top y comenzó a secar mi boca muy suavemente, después me tomo del cuello y nos empezamos a besar con mucha pasión, en un juego interminable de lenguas y muchas caricias, ella quitó mi camisa y empezó a manosearme toda la pija por arriba del jeans, luego volvimos a besarnos y ella seguía acariciándome, mientras yo empecé a bajar mi jeans y ella sacó mi pija por un costadito de mi bóxer blanco, luego bajé con mi cabeza para sus pechos y empecé a pasar mi lengua por sus tetas, mi lengua iba y venía por sus pezones duros y erectos, como mi pija, que ella acariciaba cada vez más rápido y mi boca se devoraba sus tetas.

Luego le dije que me encantaría que me chupase mi pija, entonces ella seguía sentada se abrió más de piernas y quedamos casi justos, para que yo se la metiese toda, pero ella se inclinó hacia atrás y comenzó a agacharse para chuparme toda la pija, y mientras ella pasaba su lengua por toda mi cabeza yo acariciaba sus tetas, su espalda, su cintura, recorría con mis manos todo su cuerpo y ella se metía toda mi pija en su boca y su lengua me volvía loco, pasaba una y otra vez, no daba más, no veía la hora de metérsela toda y ella, seguía chupando mi pija, su lengua se movía como un sable filoso y hacía estremecer todo mi cuerpo. Acto seguido ella me pidió por favor que la penetrara con alma y vida, nos paramos quedando cara a cara y con mi pija bien dura comencé a frotársela por toda su conchita húmeda y caliente, antes de penetrarla, la excitación era completa y no dábamos más de lo caliente que estábamos, me recosté sobre el escritorio y ella, se subió encima de mí, comenzó a pasarme sus tetas por mi cara…

Después siguió fregando su conchita, por mi abdomen y yo preparaba mi pija con mi mano y mi boca seguía entre sus tetas, luego tomó mi pija con su mano y la llevó a su conchita y muy lentamente, se la empecé a introducir, hasta que le metí toda mi pija en su conchita, ese momento fue espectacular, sentir mi pija dentro de ella, en ese lugar tan caliente y a esta altura muy empapado, se movía con todo y me empezó a cabalgar como una potra en celo, sedienta de su macho. La sensación de placer era indescriptible imposible de definir con palabras, se movía cada vez más, mis gemidos de placer se mezclaban con los de ella. Luego pedí que se levantara y ella se paró al lado del escritorio, en consecuencia yo me paré detrás de ella, besando su cuello, espalda y con mi manos acariciando su cola, luego la tomé por los hombros e hice que se inclinara hacia abajo, acto seguido empecé nuevamente a pasar mi pija re dura y toda colorada por su cola, seguí acariciando su colita con mi pija, y me pidió que se la vuelva a meter toda…

Ahí en ese preciso instante comencé a penetrarla, mis manos se ubicaron en sus tetas y mientras se la metía toda, ella se movía como loca para atrás, para que mi pija entrase aún más… Ella me pedía que la siguiera cogiendo cada vez más fuerte, y me decía:

-Cógeme, bebé, más fuerte, quiero sentirme más dentro de mí, quiero sentir toda tu lechita bien calentita, quiero que me des tu lechita, Por favor.-

Estábamos gozando como locos, a full, era espectacular, seguir cogiendo con ella. Yo no paraba de cogerla y ella me pedía que la siga cogiendo aún más, estaba a punto de explotar, y le dije:

-Ahora, te voy a dar toda mi lechita, toda… no doy más.-

Saqué rápidamente mi pija y le dije:

-¿Dónde amor, donde la querés?

Ella se agachó, se metió mi pija en su boca y empezó a succionármela, toda su boca parecía un exprimidor enfurecido fuera de control, sacó mi pija de su boca, la apoyó entre sus tetas y yo, totalmente entregado, comencé a derramar un chorrito de esperma en sus tetas, mientras gritábamos de placer, seguía apretando mi pija contra sus tetas, para que yo siga descargando todo mi fluido, toda mi lechita, que no paraba de salir, hasta que le di hasta la última gotita. Y quedamos los dos agotados de placer, luego me acerqué le di un beso, en su frente, nos miramos a los ojos, nos reímos y nos dimos un beso final.

Autor: Gere

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