Orgía con la puta de mi novia

Mi novia empieza a cabalgar con la verga en la concha y gimiendo a lo salvaje, el otro se la ensarta por el culo haciéndola gritar, a mí me tenían en cuatro patas y el tipo me agarraba a nalgadas mientras me enculaba, los tipos nos hincaron y empezaron a vaciarnos sus espermas en nuestras bocas mientras hacían que les limpiáramos sus pollas con nuestras viciosas bocas.

Hola…me llamo Andrés, bueno les contaré de cómo mi novia Ximena me hizo mujer y que me convirtiera en una viciosa para la polla y putisima como ella.

Tengo con mi novia 4 años desde la preparatoria somos novios los dos tenemos 19 años estudiamos aun en la universidad, ella es una chica muy sexy y cachonda ojos azules, piel blanca, pelo negro, muy bella de cara, de 1.69 mts de estatura, tiene un par de tetas bastantes frondosas y un par de nalgas duras y levantadas por el ejercicio a se me olvidaba comentarles que ella trabaja como edecán y modelo.

Yo soy un chavo de piel blanca, cara finita, nada feo pues soy modelo y trabajo en la misma agencia donde trabaja mi novia, de cuerpo estético, estatura 1.73 mts, antes de que sucediera lo que pasó teníamos una relación buena pero ya se estaba cayendo en la monotonía, y entramos en una crisis muy fuerte a punto de perder el noviazgo, una noche cuando faltaban unos días para la fiesta de halloween, estábamos en mi departamento bebiendo vodka y tratando de resolver la relación, cuando se me ocurrió preguntarle que si tenía alguna fantasía que quisiera realizar para salir de la monotonía y darle más sabor a la relación…fue un error haber preguntado eso ella me respondió…

Ximena: si mi amor tengo una, pero no se como lo vayas a tomar… Andrés: pues sea lo que sea te la cumplo con tal de salvar lo nuestro mi amor…

Se mordió los labios y me dijo quedito…

Ximena: uhmmmm fíjate que tengo la fantasía de que me encule otro tipo que no seas tú pero que tú observes todo por que si no sería infidelidad y no te quiero engañar mi amor, aaah, pero el tipo tiene que ser madurito…

Sentí que se me fueron los huevos al estómago…

Andrés: noooooo, estás dementeeee eso jamás lo permitiré…

Le respondí, pero antes de que siguiera con mi desacuerdo ella me contestó…

Ximena: ok mi amor me imaginaba que me ibas a decir eso jijiji…pero ahora dime cual es tu fantasía andresitoo… Andrés: uhmmm bueno mi amor, a lo mejor te va a sonar raro y me vas a contestar lo mismo, pero el día de la fiesta de halloween me gustaría que los dos nos disfrazáramos de zorras, siempre he tenido la fantasía de salir vestido de mujer a un antro y que mejor que ese día que la mayoría usa disfraz…

Ella se quedó pensando un minuto sin decirme nada, nomas se me quedaba mirando de los pies a la cabeza hasta que me respondió…

Ximena: ok mi amor me parece perfecto salir con una amiga que con mi novio, jijiji pero hay una condición, que no te vas a comportar como mi novio, solo vas ha ser mi amiga de parranda ehh jijiji así que nada de celos estúpidos…

Me quedé con la boca abierta al oír su respuesta pero pues no me quedaba de otra si quería cumplir mi fantasía, tenía que soportar que coqueteara y encima yo me comportara como una amiga.
Andrés: está bien mi vida me parece justo.

Ximena: entonces mi amor estos dos días que faltan te enseñaré a comportarte, maquillarte, caminar, vestirte y ser como una niña zorra jijiji, mañana vengo por ti para comprarte tus cositas.

Nos despedimos, se fue en su coche y muy temprano al otro día llegó a mi departamento para irnos de compras, fuimos a varias boutique a comprar ropa interior de mujer para ella y para mi, a comprar pupilentes y peluca para mi y zapatillas, por la tarde cuando llegamos a mi departamento ella se puso a entrenarme para que me saliera lo más natural posible, lo intentamos hasta y muy entrada la noche hasta que ella ya se tuvo que ir a descansar.

Ximena: bueno mi vida ya me voy a descansar a mi casa estoy supercansada mañana regreso temprano a afinar detalles por que es el gran día de que cumplas tu fantasía jejeje. Me dijo con una risita macabra. Andrés: si mi amor nos vemos mañana, chiaoo, te amo.

Al otro día llegó a media mañana me hizo pedicure y manicure, me puso uñas postizas, me pintó las de los pies, me depiló las piernas y el cuerpo, aun que era lampiño y tenía los vellos rubios ella insistió que me depilara que por que una mujer no lleva ningún vellito por más rubio que fuera en las piernas-

Ximena: listo mi amor voy a hacer unas compras y en la tarde regreso, me voy a traer mi ropa para arreglarnos juntas.

Se fue y yo me quedé descansando en mi sofá y temblando de emoción por que al fin vería mi fantasía realizada, solo faltaban unas cuantas horas, hasta que se llegó la tarde y Ximena igual,
Ximena: ya llegué mi amor, deja me medio arreglo primero yo para luego arreglarte a ti..
Se metió a la ducha y cuando salió se empezó a arreglar enfrente de mi, uffff que espectáculo de mujer, se puso una tanguita roja de hilo, nomas le partía esas espectaculares nalgas en dos, por enfrente tenía grabada una mariposa pero se me salieron los ojos cuando miré que tenía una abertura en la vagina que no le cubría nada, al contrario le separaba los labios de la vagina, me iba a poner furioso de celos pero me acorde que se lo había prometido, me tuve que tragar el coraje ni modo, en seguida se puso una minifaldita roja untada al cuerpo.

Luego se puso unas medias rojas con una mariposita bordada al frente igual que la tanga, una blusa casi top sin tirantes roja que tenía grabado PUTITA #1 con brillantes, la muy perra no se puso bra, se maquilló y se alació el pelo que le llega a la cintura esa cabellera negra y por último se puso unas botas rojos a media rodilla de altura, uff se miraba putisimaaa pero increíblemente bella, luego siguió conmigo me empezó a maquillar, me puso los pupilentes verdes, pestañas postizas, me pintó la boca de rosa, cuando me quiso poner mi tanga se dio cuenta que tenía una grandísima erección
Ximena: ay andreaa por que esta noche te llamaras así, jejeje, te pusiste cachonda tan rápido, deja te bajo esa polla con un truco que me se…

Me sirvió un vaso con vodka y le puso 10 gotitas de un frasco con gotero y me lo dio…

Ximena: tómatelo todo andreita y te voy a dar este frasquito que le vas a poner 2 gotas por cada bebida que te tomes en el antro ¿ok?… esto es para evitar que tengas erecciones no planeadas pero no te preocupes te vas a sentir excitada jijiji.

Asentí con la cabeza y me lo tomé de una y a los 3 minutos había desaparecido la erección y además se me encogió el pene más de lo normal, agarró un pedazo fino cinta color piel y me acomodó el pene hacia dentro, me escondió los huevos, los hizo bolita junto con el minipene y me puso la cinta.
Ximena: listooo con esto ya no se volverá a salir y dará el aspecto de vagina…

Me puso la tanguita rosa de hilo igual que la de ella, pero sin abertura en la vagina, sentí rico como me partía en dos las nalgas el hilo de la braga, luego me puso la minifalda igual que la de ella pero color rosa, uff me quedaba en la punta de la nalga, luego me colocó unas medias rosas con su mariposita al frente, me puso una blusa top igual a la de ella pero color rosa y con el grabado con brillantes PUTITA#2, luego me puso mis botas rosa con pedrería a media rodilla, me colocó una peluca rubia  que me llegaba el pelo hasta la punta de la nalga, uffff, me miré en el espejo y no lo podía creer, estaba preciosa, cachonda y con una pinta de puta a más no poder.

Ximena: huyy andreita quedaste echa una verdadera putita, me eh quedado con la boca abierta con tu belleza como mujer mi amor, voy a presumir a mi amiga nuevaaa jijiji.

Estábamos listas para irnos a divertirnos, salimos del departamento y al bajar nos encontramos al portero, me imaginé que si me reconocía me iba a dar pena pero pues le iba a aclarar que solo era un disfraz de halloween

Portero: hola Ximenita, mi hermosa nalgas calientes, ¿quien es esta preciosura que te acompaña de juerga? Ximena: hassshh es mi amiga que va llegando a la ciudad, viene de vacaciones y pues me la llevo a conocer los antros. Portero: pues deberías de dejármela, yo la llevo a que conozca hasta las estrellas ya que tú no quieres ni darme un besito tan siquiera, ya te dije que yo si te hago mujer, no como el finito de tu novio. Ximena: no gracias, eso vaya perdiendo sus esperanzas por que no va a suceder jamás y nos abre el portón por favor, voy a sacar mi coche. Portero: mi niña nunca digas nunca jejeje, bueno de todos modos que les vaya bien, no coman mucha polla que hace daño jejeje.
Ximena: ¡estúpido viejo!

Yo me quedé con la boca abierta sin saber que decir, ya que ni por enterado estaba que el portero quería encular a mi novia, pero pues ya ni modo de reclamarle y mucho menos así vestido, nos subimos al convertible de mi novia y nos fuimos, íbamos como dos niñas guarras de antro a calentar pollas solamente jajaja, llegamos al antro, nos dieron nuestra mesa que reservamos, yo tenía nervios que algún amigo o amiga de ella me reconociera, que aunque era día de disfraces no era común ir vestido de mujer, pero lo que sea de cada quien iba hecha una diosa sexy, Ximena pidió una botella de vodka, nos la trajeron y cuando me sirvió mi bebida me volvió a decir…

Ximena: recuerda andreita 2 gotitas por cada bebida ehh no quiero incidentes jijiji. Andrea: si está bien Ximena.

Le puse sus 2 gotas a mi bebida y me la empecé a tomar, ya llevaba 3 bebidas y me sentía extraña, excitada pero sin erección, que buenas son estas gotas que mi novia me dio jeje, de pronto pusieron música de reggaetón y mi novia me levantó y me dice:

Ximena: párate a bailar andreita putita que esa música me pone a mil y es para zorras.

Me paré y empecé a bailar junto con ella y me sentí desbordar a una mujer dentro de mi, me empecé a desinhibir, y a bailar más cachondo así como lo hacen las niñas guarras, los tipos no nos quitaban la vista a nosotras, y empezaron a acercarse y dos de ellos le empezaron a bailar a mi novia por atrás y adelante arreplegándole sus pollas, y ella hasta parecía que lo gozaba…

Volteaba a verme y me cerró el ojo, iba a jalarla para que se viniera otra vez a bailar conmigo cuando un tipo alto me agarró por atrás de la cintura y se me pegó hasta que sentí su paquete, uyyy que rico nomas pensé, pero ¿que me está pasando? decía entre mi, porque siento este gusto por bailar con hombres y mi novia ahí la traen dos tipos restregándole sus pollas y la muy puta anda encantada de la vida, y yo aquí con este bailando muy quitada de la pena, no entendía ese comportamiento mío, pero no podía negar que me estaba divirtiendo de lo lindo, yo seguía bebiendo y poniéndole esas gotitas y me sentía aun más caliente, estaba que me quemaba por dentro pero sin ninguna erección que era lo más extraño, no le tomé mucha importancia y me dejé llevar por la fiesta de putas que traíamos.

De repente los dos tipos que estaban con mi novia se fueron, se despidieron y la puta de mi novia se quedó sola, pero solo fue por unos minutos por que luego llegaron dos hombres ya maduritos, de unos 36 o 40 años a sacarla a bailar, discutieron a ver quien se quedaba con ella pero mi novia les dijo que no tenía ningún inconveniente de bailar con los dos juntos la muy zorra, y pues yo ya estaba en lo mío con el que estaba bailando conmigo, se llamaba Omar y me estaba agasajando a más no poder, no dejaba de acariciarme las nalgas, se acabó la música de reggaetón, y nos sentamos todos a la mesa.

Yo empecé a tallarle con mi mano la polla por debajo de la mesa a Omar, se la saqué de su pantalón para darle unos jalones haber que tanto crecía, Omar estaba excitadísimo y yo igual, cuando volteé para con mi novia, miré que estaba besándose con uno de los tipos, no alcancé a decirle nada por que Omar me agarró de mi cabecita y me agachó debajo de la mesa.

Omar: ándale PUTITA#2 chúpame la polla zorraaaa…

Ni modo, ya andaba yo que me quemaba por mamársela, y miré y uffff una gran polla nada que ver con la mia dije, le mamé primero los huevos, le recorría mi lengua por todo el tronco y la cabeza, él se contorsionaba de gusto.

Omar: así perra, muéstrame como maman las niñas guarras.

Estaba yo entrado mamando esa polla cuando volteo y miro que el otro tipo le tenía a mi novia metido tres dedos en su conchita mientras el otro la besaba, maldita zorra nomas pensé, de repente me agarra Omar de la cabeza otra vez y me dice al oído.

Omar: vámonos de aquí Andrea quiero encularte putita. Andrea: omar tengo algo que decirte, es un pequeño secreto.  Omar: cual es ¿?’ Andrea: lo que pasa es que no soy mujer.  Omar: de eso me di cuenta desde que estuvimos bailando perra, pero estás tan buena que te quiero encular, me vale con tal de comerme tus nalguitas putita. Andrea: no se diga más, Ximena vámonos, ya van a cerrar el antro, hay que seguirle en mi departamento.

La muy zorra de mi novia ya les estaba jalando las pollas a los dos señores por debajo de la mesa.

Ximena: jijiji ok Andrea nos vamos, me agarraste con las pollas en la masa jijiji.

Maldita zorra pensé, Ximena pidió la cuenta y pagó, salimos del antro y nos dieron el coche,

Ximena: andreita yo no puedo manejar, que maneje tu galan, me voy en el asiento de atrás con ellos…  Andrea: pinche zorra pensé, pero pues ya no me quedaba de otra.

Nos fuimos en el coche, Omar iba manejando mientras mi novia iba en el asiento de atrás mamándole las pollas a los tipos, le iba decir algo pero en eso Omar se sacó la suya y me agachó para que se la fuera mamando mientras llegabamos al departamento, cuando estuvimos enfrente del portón del edificio me saqué la polla de Omar de mi boquita y se la acomodé en su pantalón de nuevo y mi novia hizo lo mismo con los tipos de atrás…

En eso nos abre el portero y nos dice de pasada, parece que la noche va a estar caliente mi Ximenita jejeje, si no te llenas vienes por mi, mi novia nomas puso cara de enfado, entramos al depa y mi novia puso luego música de reguetón  y empezamos a bailar cachondamente mientras los tipos nos observaban con ganas, en eso los tipos jalan a Ximena y la empiezan a agasajar y agarrarle las nalgas entre los dos y omar me hace que me siente entre sus piernas mientras se sacaba el paquete para que se lo jalara y le fuera creciendo más…

En eso llega un tipo de los que estaba con Ximena y se saca la polla enfrente de mi cara y me jala mi cabecita para ella y se la empiezo a mamar desde los huevos hasta el glande, omar me agarra y hace que me inque en el piso y yo le agarro su polla y se la empiezo a mamar y al otro tipo se la empiezo a jalar con la otra mano, me cambiaba de posición para probar ese par de pollas tan ricas, volteo y veo a mi novia que ya la tenía en cuatro patas el tipo atascandole al polla por su conchita.

Ximena: aaay, aaay que rico, sigue, sigue…

Gritaba la muy guarra, entonces Omar se sienta de nuevo en el sofá y hace que lo monte, me siento despacio sobre su polla y me la voy introduciendo poco a poco.

Andrea: hhuummm que sabroso se siente, mmm, Aayyy… Omar: Asi putita #2, así me gusta que lloren de gusto por mi polla.

Empecé a cabalgarlo moviendo ritmicamente mis nalgas, que sentia que me las partía en dos esa enorme y sabrosa polla, entonces el otro tipo se sube al sofá y pone frente a mi cara su polla para que se la mame, uhmm nomas pensé que rico, cogiéndome y mamando, así estuve unos 5 minutos montada en esa polla dándole gusto a mi cuerpo y gimiendo como una perra por el placer, cuando me quita omar y me pone recostada en el sofa en cuatro patas y tambien ponen a mi novia igual que yo enseguida de mi, se pone omar a ponetrar a mi novia por el culo y el otro tipo al que yo se la estaba mamando se pone atrás de mi y de una me la ensarta.

Andrea: Aaaayyyyyyy, assssii, que ricooo…

Nomas grité de placer y el otro tipo que se estaba enculando a mi novia se pone enfrente de nosotras y nos hace que le mamemos su polla, asi estabamos el par de viciosas con un tipo atrás cada quien partiéndonos el culo en dos y el otro enfrente mamándole su polla entre las dos, cuando quitan a mi novia de esa posición y se sienta omar en el sofá y mi novia se le monta en su polla y empieza a cabalgar rico y gimiendo a lo salvaje y el otro tipo se le pone detrás y se la ensarta por el culo haciendola gritar más.

Ximena: aaay, aaay, asiii, papasitoos, háganme gritar de placerr aaahhyyy que ricooo.

Gritaba la golfa de mi novia en cambio a mí me tenían en cuatro patas y el tipo dándole a mis nalgas duro, me agarraba a nalgadas con su mano mientras me enculaba, nomas sentía sus huevos rebotar en mis nalgas, ya casi a punto de acabar los tipos nos incaron en el suelo a mi y a mi novia y empezaron a vaciarnos sus espermas en nuestras bocas mientras hacían que les limpiáramos sus pollas con nuestras viciosas bocas.

Omar: uuff este par de perras que buena noche nos dieron, nosotros nos retiramos a descansar a nuestras casas, cuando quieran seguirle otra nochecita de estas aqui les dejo mi teléfono, muchas gracias y hasta pronto señoritas.

No cabía duda que omar era todo un caballero, después de eso se marcharon y nos quedamos tiradas en el piso mi novia y yo y nos quedamos dormidas asi como estabamos llenas de leche y sudor…

Al otro día en la mañana ya que desperté ya se habia duchado Ximena y me dijo que igual me duchara para desayunar y platicar sobre lo de anoche, hice lo que me pidió y empezamos a hablar sobre el tema.

Ximena: mi amor te debo una disculpa de como me porté anoche, por coger con otros sin tu consentimiento, te juro que ya no vuelve a pasar, yo te amo y solo te quise hacer tu fantasia realidad, pero se me salió de las manos y pasó lo que pasó.

Uuyyy yo no encontraba que contestarle y siguio hablando…

Ximena: y respecto a las gotitas que te di era jumbina (un tónico que se usa para calentar a las vacas para aparearse con lo toros) yo también estuve tomando esas gotas y por eso mi comportamiento.  Andres: con razón actué también así, ¿pero sabes que mi amor? te perdono y te juro que me la pasé super bien y la verdad que descubri algo oculto en mi, y tal parece que tambien podemos ser ademas de novios amigas de parrandas, claro solo si tú lo quieres hasta lo podamos volver a repetir.

Yo esperaba que mi novia me cortara en ese momento pero fue todo lo contrario se puso feliz y me dijo que ella estaba encantada de tenerme como amiga también, que era el mejor novio del mundo y que jamás me cambiaría por otro, ahora entiendo a las mujeres por qué se la pasan tan bien con sus amigas, ella también me dijo que me ayudaría para hacerme más femenina…pero eso se los contaré en otro relato de como me la he pasado desde entonces.

Saludos y hasta pronto amigos…

Autor: Andrés

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Uno es el Padre Segunda Parte

Uno es el Padre Segunda Parte escrita por mi esposa Alba.

Transcribo el relato de mi esposa Alba

“Después de que Luis publicó el relato Uno es el Padre,, en el que yo era la protagonista de esa fantasía hecha realidad, en la que no uno sino cinco hombres y por cuatro días me cogieron a pelo, sin condón con el resultado de haberme dejado preñada
(embarazada), Luis recibió muchos mails felicitándolo por el relato, por lo cachondo, le preguntaban si era cierto, si Alba realmente existía y ella que opinaba, que había sentido, le había gustado, cuantas veces lo había hecho, él había estado presente?

Algunos de los que le escribieron a Luis, querían conocer las experiencias y sentimientos directamente de la protagonista de esa historia real, o sea yo, Alba.
Supe que Luis le dió mi correo electrónico a algunos de ellos, creo que fue a máximo tres que le inspiraron confianza.

Recibí correos de ellos, y así inicié una relación por internet, una nueva experiencia para mi.
Todas las relaciones con otros hombres, resultado de nuestras fantasías anteriores, habían sido organizadas por mi esposo, con mi consentimiento, ahora tenía yo algo nuevo, mío solamente, una comunicación directa con tres hombres, previa a cualquier fantasía, ellos conforme fue pasando el tiempo resultaron ser unas lindas personas interesadas en mi y yo en ellos.

Pero no quiero desviarme de lo que quiero contarles, que es lo que vivo pienso y siento hasta hoy, ya con seis meses de embarazo, después de hacer realidad esa fantasía en la Riviera Maya.

Antes quiero aclarar que cuando acepté que otro que no fuera mi esposo me cogiera y se viniera dentro de mi sin condón, sabía que el riesgo de embarazarme existía pero, también pensé que sería una lotería, que las posibilidades de quedar embarazada eran pocas. En lo que no caí en cuenta es que coincidirían tres cosas: 1) que el cabrón de mi marido planeara el viaje exactamente 4 o 5 días antes de mi fecha de ovulación, precisamente durante mis días más fértiles, 2) la otra coincidencia fue que cuando Luis lo planeó y yo lo acepté, iba a ser una sola vez y yo deduje, con un hombre, resultaron ser cinco y varios días de manera intensa y finalmente 3) sin yo anticiparlo, me gustó, me gustó tanto que dejé que aflorara en mi la puta, la golfa que yo no pensé existiera dentro de mi. Mi estado anímico sin duda, debió haber ayudado a que en las tantas veces que me vine, que hicieron que me corriera, y que mis flujos vaginales se mezclaran con los espermatozoides en las leches que esos franceses derramaron una y otra vez dentro de mí; no había vez que no terminara la noche y que de la unión de mis piernas escurriera el exceso de leche, los mecos que no permanecieron dentro de mi vagina.

Porqué escribo este relato? Lo escribo porque quiero compartir mis sentimientos y pensamientos, porque quiero que conozcan “la otra parte de la historia” y porque muchos se lo han pedido a mi esposo y a mi directamente.

Desde que regresamos del viaje ni Luis ni yo volvimos a tocar el tema de mi posible embarazo, aunque yo presentía que en su mente como en la mía la duda siempre estaba presente.

Cuando llegó la fecha de mi periodo y éste no se presentó, yo siempre he sido muy exacta, desde ese momento estuve más nerviosa, inquieta y curiosamente, el solo pensar en el hecho de que pudiera haber quedado preñada (embarazada) hacía que del vientre a mi vagina corriera lo que podría describir como una corriente eléctrica que hacía que yo descargara flujos vaginales que solo sentía cuando estaba muy caliente justamente antes de ser cogida, penetrada.

En todo momento me venían y hasta la fecha, con ya seis meses de embarazo, me vienen a la mente las caras, las palabras, los fuertes cuerpos desnudos y las vergas de gran tamaño de la mayoría de los cinco franceses. Recuerdo mis gemidos, cierro los ojos y revivo los momentos en que me embestían, una y otra vez, recuerdo con detalles como me penetraban una y otra vez, como me sentaron uno primero y después los demás en sus piernas, yo con las mías abiertas y sentada en ellos con su verga dentro de mi vagina me obligaron a bombearlos una y otra vez, arriba y abajo, sus vergas entraban y salían de mi vagina, recuerdo como me decían más, más así puta, sube, baja, házlo más rápido perra así, así, que te sienta y yo mientras oía esas palabras me excitaba más y más deseaba satisfacerlo hasta que terminaba una y otra vez..

Yo era virgen de mi ano, cuando sin pedírmelo me voltearon y me pusieron de perrito, con mis nalguitas al aire paradas y mi culo y vagina totalmente expuestos, como invitando a ser penetrada, uno de ellos empezó a dedear mi culo, cuando sentía yo como después de darme a chupar su dedo lo ponía primero afuera y luego lo metía en mi culo, supe lo que seguía, no lo detuve por curiosidad primero y después por deseos de seguir sintiendo uno, dos y luego hasta tres dedos por primera vez dentro de mi cerrado ano la verdad es que estaba yo tan caliente que quería, deseaba que después de los dedos viniera su verga, grande y gruesa, pensaba como iría a caber en un hoyito tan pequeño y frágil ese tronco grueso y oscuro.

La primera vez me dolió, sentía como esa verga gruesa se abría camino en lo estrecho de mi culo, me pedía que me relajara así no me dolería y facilitaría su entrada, obedecí pero no obstante hacer lo que me decía, sentía como desgarraba las orillas de mi ano hasta que habiéndose dilatado de un golpe sentí como entraba hasta el fondo, sentía como sus testículos chocaban con la entrada de mi culo, eso quería decir que la tenía toda, toditita dentro de mi. Y así empezó rítmicamente a metería y sacarla, cada vez más rápido hasta hacerme terminar y luego sin yo esperaron, la sacó de dentro de mí y sentí como después de un grito de satisfacción explotaba y de repente sentí como salpicaba chorros de leche en mis nalguitas, mi culo y parte de mi espalda. Había perdido la virginidad de mi culo, había sido con un extraño y ME HABÍA GUSTADO MUCHO, quería hacerlo otra vez.

Perdí la cuenta de cuantas veces noches me la metieron por el culo. Una sensación muy especial sentí esa noche en la que Luis presenciaba como era yo la perra, la puta de esos hombres y confieso que me calentaba pensar, como de sucedió, que me tomaran por el culo observando Luis, sentía un especial morbo y satisfacción en que mi esposo viera como algo que nunca había hecho él, yo permitía que me lo hiciera no uno sino varios extraños. Vi como se masturbaba mientras uno de ellos me la metía por el culo y se venía en mi.

Conforme pasaban los días y mi periodo se retrasaba más, crecía en mi una sensación de satisfacción por lograr lo que nos habíamos Luis y yo propuesto, a la vez tenía dudas de cómo reaccionaría mi esposo, si bien era cierto que la idea original de la fantasía había sido suya, como dicen “del dicho al hecho hay un buen trecho”. Yo deseaba con todo mi corazón que reaccionara favorablemente.

El día que se confirmó mi embarazo, sentí lo que podría describir como un orgasmo sin ser penetrada, literalmente me vine, me corrí al observar que distintas bandas de color aparecían en las regiones de control y prueba, lo que indicaba que está embarazada.

Afortunadamente Luis reaccionó como yo lo esperaba, hay que reconocer que se sacó de onda pero inmediatamente me abrazó, me besó y me acarició el vientre muchas veces. Como si el bebe fuera de él.

Esa noche cogimos como enajenados, repetimos algunas poses de las que yo hiciera cuando cogí con los franceses. Luis no sabe francés pero las pocas palabras que oyó que me decían, me las repitió esa noche, hacía con el tono de voz que palabreas en español simularan ser francés. Me repetía una una y mil veces: ahora si eres una puta, la mejor puta, la más cachonda, ahora si nos la volamos me decía y me la metía sin parar. Yo no recuerdo cuantas veces me habré venido pero lo que si sé es que el pobre de Luis casi se vino tan pronto como me hubo penetrado, yo le repetía una y otra vez, estoy embarazada, preñada, voy a tener un hijo y NO es tuyo, lo que es más, ni siquiera sabemos cual de los cinco es el papá. Luis al oír esto explotó y me echó lo que yo podría describir como una cascada de mecos, dejó salir toda su leche; nada más porque yo ya estaba embarazada porque si no, estoy segura que con tanto semen hubiera vuelto a quedar preñada.
Después de ese día nada ha sido como antes, ver como ha ido creciendo mi vientre con el hijo dentro de mi de un hombre que nunca sabré quien es y que nunca volveré a ver, me recuerda lis momentos eróticos que viví y que volvería a vivir si no lo hubiera hecho.

Con el tiempo mis pechos han aumentado de talla, las aureolas de mis pezones han crecido y se han oscurecido. Este cambio me tiene muy, muy cachonda y quiero confesarles que no hay día que no tenga ganas de que me coja Luis, y también voy a confesarles que lo hace muy seguido, demasiado.

Como ya les dije al principio, después de publicarse el relato, más bien la historia de nuestras experiencias, de Luis y mías, Luis recibió muchos correos felicitando por el relato y algunos de ellos decían querer conocerme y preguntarme como me sentía ahora embarazada, como había cambiado físicamente en fin, varias cosas de mi. Luis me dijo que as algunos de ellos, los que le habían latido como serios, les dio mi correo electrónico y les dijo que me preguntaran directamente. Solo se los dio a unos cuantos, tres a lo máximo.

He recibido correos de estas tres personas, debo confesar que nunca antes había iniciado o propiciado una relación por internet con un hombre. Lo que es más, todas mis relaciones con otros hombres que no sea Luis, han sido el resultado de las fantasías de mi marido hechas realidad con mi consentimiento; pero ahora platicar de manera virtual por el Messenger o el correo con otro hombre se me hace diferente, mi marido no participa, me siento yo misma, me siento haciendo algo que yo decidí y yo quiero, no porque me hayan convencido a hacerlo.

Estas conversaciones y correos han dado origen a un nuevo deseo muy personal, de llevara cabo una nueva fantasía: tener relaciones con uno de ellos, dejar que ahora, así embarazada, uno de ellos me coja; SI, quisiera entregarme a uno de ellos embarazada para que disfrutara de mi cuerpo en momentos únicos, quisiera que me cachondearan mucho, que me acariciaran y besaran mi pancita, en fin que hicieran de mi otra vez la puta que descubrí traer dentro de mi.

Lamentablemente en fechas recientes he tenido unos problemas familiares de importancia relacionados con mis papás, he llorado mucho y sufrido    estas ultimas semanas pero ya me di cuenta que la vida sigue su camino y pienso continuar con mi vida. En estos días de soledad es que decidí escribir mis experiencias y dárselas a Luis para que las publicara.

Ya hablé con Luis y le comenté de mi fantasía, que quería que me cogieran mientras estuviera embarazada, que se vengan, que se corran dentro de mi y volver a vivir los días con los franceses pero con alguien diferente y así como estoy, con el vientre crecido, con los pechos más grandes, con mis pezones oscuros casi chocolate.

Sigo planeando lograr hacer realidad esta fantasía. Confío
hacerlo pronto.
Hasta aquí la transcripción del relato de Alba mi esposa.

Y cuando lo haga se los avisaré.
Continuará.

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Cornudo en el crucero

Me cogió por los pelos y me dio la vuelta poniéndome a cuatro patas de cara al espejo, toma polla en tu coño, verme en el espejo con la cara de golfa que tengo, mis tetas botando y él abofeteándome el culo, me ponía de perra el muy cabrón y yo diciéndole, hijoputa, que dura la noto en mi coñito, me abofeteaba el culo mientras yo no paraba de gritar y llegaba al orgasmo.

Hola cachondos, me imagino que estaréis con una mano en el ratón y con la otra en la polla a punto de reventar de tanto porno como estáis viendo. Me llamo Teo,  tengo 48 años y como dice mi mujer tengo un buen cuerpo para mi edad pero poca polla para una zorra como ella, mi mujer se llama Cris, tiene 37 años y de siempre ha sido muy golfilla y más desde que se puso tetas de silicona, una 120 de talla nada menos, si ya antes tenía fama de golfilla (en el instituto se folló a medio instituto,) ella es morocha, mide 168cm y  60kg de puro vicio, de hecho a mí me la presentaron dos amigos que por entonces se la cepillaban, luego nos enamoramos y demás.

Este verano hicimos un crucero e íbamos con ganas de que fuera super caliente, nada más llegar al barco la tiré encima de la cama y le metí la polla de un golpe.

-Uhh cabrón, que caliente estás, uhhh, joder me estás poniendo a mil, uhh. -Toma zorra que estoy supercaliente, uhh, que buena estás hijaputa, toma polla en todo el coño. -Uhh, que gusto uhhh. -Agghhhh, no aguanto más toma leche puta. -Serás maricón si te has corrido ya y yo ni había empezado a disfrutar, vamos polla enana límpiame el coño de leche con tu lengua. -Si putilla lo que tú me mandes.

-Serás cabrón con lo caliente que me estabas poniendo y te corres.-Lo siento cariño, le dije. -Calla y sigue comiéndome el coño que eso lo haces de puta madre, uhhh, agggaa. -No creas que con esta comida de coño tengo bastante yo creo que en este barco te van a crecer los cuernos.

Nos dimos una ducha y mientras ella se terminaba de preparar que le cuesta horas en fin ya sabes lo típico más en una mujer como ella que le gusta ir super provocativa. Estaba yo tomando un gin tonic en la barra cuando la veo que llega, estaba espectacular como la miraban todos los tíos y todas las mujeres también, llevaba a un  vestido super cortito con un escote exagerado que le marcaban sus tetazas con los pezones supertiesos y la espalda descubierta casi hasta su duro trasero.

-Hola cariño, ¿cómo crees que me queda este conjuntito? -Uhh sensacional ya ves como babean todos viéndote y le di un morreo, al sentarse en el taburete su vestido dejaba entrever su tanguita amarillo. -Cielo me estás poniendo a mil. -Calla cabrón que después de la mierda de polvo que me has echado no creerás que te voy a dejar meterte la polla hoy. -Ahh pues yo creí que te quedaste con ganas. -Claro que me quedé con ganas, pero no de una pollita (y es que la mía mide solo 12 y la de su ex medía 21 casi lo mismo pero al revés jeje), he visto un camarero que creo que le voy a entrar a ver que tal.

Después de cenar estuvimos bailando, a ella le encanta bailar salsa y con su vestido era un espectáculo super caliente, al rato vino el chico que se llamaba Gonzalo y que ya habia terminado de trabajar, mi mujer ni se lo pensó y fue directa a por él a sacarlo a bailar mientras yo les contemplaba desde la barra, el tío no perdía el tiempo y aprovechando el baile se restregaba por su cuerpo y le metía mano todo lo que podía. Yo veía como la golfa de mi mujer se ponía calentorra, se le nota en la cara de golfa que tiene, al rato vienen los dos donde estaba yo y él me dice:

-Hola, he de decirte que tienes una esposa muy atractiva. Yo le digo la verdad es que si.

Y ella dice muy atractiva y muy caliente, -El cabrón de mi marido me dejó mal follada esta tarde así que estoy super salida, mira como estoy.

Y cogiéndole la mano se la mete en los muslos.

-Joder Cris, si que estás caliente dice él, te noto todo el tanguita supermojado. Le digo yo pues quítatelo, no cojas frío, jajá.

Ella ni corta ni perezosa sentada como estaba se lo quitó disimuladamente y me lo dio diciendome.  -Huélelo a que huele. -A zorra caliente.

El tío alucinaba, -Vaya veo que sois una pareja muy abierta.-Sí, sobre todo yo de piernas, jajá, dijo Cris y le dio un morreo mientras le sobaba por encima del pantalón.

-Uhh vaya parece que estás bien servido de polla, uhh, con lo necesitada que estoy yo de un buen rabo en mi coño. -Bueno no se tu marido a lo mejor no opina igual. -Bueno si mi putilla quiere. -Tú cornudo a callar, que en mi coño mando yo. -Ya sabes que lo que tú quieras que a mí me encanta ver cómo te miran todos deseándote follar. -Anda ve a comprar los condones, cornudo, mientras nos metemos mano en este rincón del pub.

Yo obediente los dejé, cuando volví ellos ya no estaban, di varias vueltas por el pub y no los vi, en eso me llamó al teléfono mi mujer.

-Cornudito, ¿a que no sabes dónde estoy? -Dímelo cacho zorra que me tienes con la polla dura de lo caliente que me has dejado. -Cuando te fuiste me dijo que no había problemas por el condón que él tenía, así que con lo caliente que estábamos nos fuimos a nuestro camarote y estamos follando, así que cuando acabe te llamo para contarte.-Uhhh joder cacho puta, que zorra eres, sigue follando y que te deje relajadita.

Al cabo de hora y media me dijo que ya se habia ido y cuando llegué al camarote estaba desnuda y con las tetas pringadas de leche.

-Mira que eres golfa como estás, anda cuéntame.

Entonces me dijo:

-Nada más cerrar la puerta del camarote lo desnudé besándole el cuello y bajando a su polla,  que polla más gorda, uhhh, me la metí en la boca con dificultad de lo gorda que era, entonces me dijo.-Venga putilla, deja de chuparme la polla que te voy a meter la polla hasta el fondo de tu jodido coño. -Me cogió por los pelos y me dio la vuelta poniéndome a cuatro patas de cara al espejo. -Toma guarra, toma polla en tu coño, verme en el espejo con la cara de golfa que tengo, mis tetas botando y él abofeteándome el culo, uhh, como me ponía de perra el muy cabrón y yo diciéndole. -Uhh hijoputa, que dura la noto en mi coñito, uhh.

-Zas, zas me abofeteaba el culo mientras yo no paraba de gritar y llegaba al orgasmo uhhh…-Te corriste ya he guarrilla, pues prepárate que aun tengo la polla para seguir dándote caña. -Uhhh, joder que bien, hacía tiempo que no disfrutaba tanto, uhh. -Seguro cacho puta que tu marido te deja a medias yo sé cómo tratar a las putillas como tú.

Entonces llegaba ya al segundo orgasmo, sacó la polla de mi coño, se quitó el condón y me llenó las tetas de su leche en una hermosa cubana, uhh, entonces me dijo, bueno putilla para ser el primer día en el barco creo que tu marido ya luce unos buenos cuernos, espero ir aumentándoselos estos días.

-Puedes estar seguro, le dije dándole un morreo mientras lo despedía en la puerta pero me gustaría que la próxima vez el hijoputa del cornudo de mi marido estuviera presente para que vea como hay que follar a una golfilla como yo, jejeje. -Sin problema por mí, contestó.

Y así sucedió pero eso será otro día cuando os lo cuente.

Si algún cornudo como yo quiere ponerse en contacto conmigo que empiece insultándome.

Autor: Teo

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Rompí el culo de mi madre

Me eché sobre ella dejando mi verga dentro y susurrándole al oído, ya está mamá, ya está lo peor pasado, su esfínter asumió su estado y dilató, voy a follarte el culo mamá, voy a desvirgártelo, que placer estar ahí dentro de ti tan estrecho y tan apretado, de vez en cuando debes aceptar ser follada por tu culo mamá, de vez en cuando deberás recibirme por detrás.

Tras aquella primera experiencia en la que nos masturbamos juntos en casa, mi madre cambió su actitud y tras asimilar nuestra situación comenzó a sentirse deseosa de estar conmigo. Ella se tranquilizó y asumió lo inevitable que no era otra cosa que aceptar nuestra relación amorosa y sexual. A sus 55 años y yo a mis 35 nos encontrábamos ambos ante una nueva relación en nuestras vidas, éramos pareja.

La siguiente visita mensual al apartamento de su hijo soltero, es decir a mi casa, fue al mes siguiente de habernos enrollado y terminar masturbándonos juntos, así sus visitas no levantaban sospechas en ningún otro miembro de la familia, ya que era lo normal venir una vez al mes, mis hermanos y mi padre lo veían normal.

Era domingo por la tarde cuando llegó, fui a recogerla a la estación de autobuses y al llegar observé que traía su pelo más largo tal y como le pedí el día que me atreví a confesarle lo que me gustaba. Eso me alegró y ella sin decir nada me miró para asegurarse que me había dado cuenta. Me venía vestida con una falda negra bien pegada a sus muslos y de una largura aceptable para una señora de 55 años, no se trataba de parecer una golfa, se trataba de estar más guapa y veo que la petición que le hice aquel día había sido llevada a cabo, mi madre comenzaba a arreglarse para mi. Yo me estaba cuidando más, quería estar bien para ella, buen corte de pelo, seriedad, aparentaba más madurez en mis ropas y todo eso lo hacía por estar a la altura de una mujer de ese calibre, no quería desentonar.

Llegamos a casa, tras tomar juntos un café, ella se puso a hacer la tarea, me dejó el apartamento muy bien en poco tiempo y al terminar le serví un refresco invitándola a sentarse conmigo en el sofá.

-Te he echado de menos mamá, no te has caído de mi mente ni un momento, le dije mientras comencé a besarla en sus labios. -Te quiero, le dije con mis labios sobre los suyos y me lengua intentando entrar en su boca.

Ella me cogió de la cara con sus manos y me dijo que también había estado mucho tiempo pensando en mí, me reconoció que estaba enamorada completamente de mí y que sólo deseaba pertenecerme.

-Quítame la falda cielo, desnuda a tu madre y úsala a tu antojo.

Primero me levanté yo desnudándome por completo, mi cuerpo se mostró ante ella pletórico y tras hacerlo la puse de pie quitando su falda, sus zapatos, su blusa, su sujetador y por último sus bragas. Me senté y me la puse encima, abierta de piernas para mí, y comencé a besarla de forma calenturienta, pasando mi lengua por su boca cerrada y por su cara, por sus labios y por su cuello, mojándola con mi saliva. Con mis manos comencé a amasar sus pechos, cogiéndolos y llevándomelos a la boca para lamer sus pezones, cosa que le gustaba mucho a mi madre. Mi miembro estaba ya erecto desde hace rato y ella lo sentía junto a su sexo que desprendía ese calor típico de hembra excitada por su macho. La levanté con mis manos de su culo y me la senté encima despacio clavándole mi miembro en su vagina de forma suave pero profunda.

-Mmmmmmm, que forma de llenarme tienes hijo, cuando me penetras me siento llena por completo, mmmmmmmmmm, si mi amor, que feliz me haces como mujer, muévete despacio dentro, quiero disfrutar de este momento,  uffffffff, que viril eres, te siento muy duro dentro de mi, uuffffffffff, que caliente tienes a mamá hijo mío, lo estaba deseando desde hace días y hoy mucho más, siiiiiiiiiii, y tú por tu cara veo que te gusta tener a tu madre así para ti solito, se te nota que te gusto mucho hijo, tu cara de placer lo dice todo, siiiiiiiiii, despacio hombretón, fóllame despacio, disfruta de tu madre, mmmmmmmm, me estás volviendo loca y notarás que ya estoy lubricada al máximo, estoy chorreando como una niña, no sé lo que me haces travieso, uffffffffffffff, notarás mi coño todo mojado y mi vello húmedo por completo, siiiiiiiiiiiii, que bien me follas, ya quisiera tu padre follarme así, ufffffff, me pongo más cachonda aun hablando de él, me gusta ponerle los cuernos contigo hijo mío, serle infiel con su hijo mayor, ufffffff, me estás convirtiendo en una pervertida, nunca pensé que pudiese serlo a este nivel, pero tú me lo has sacado de dentro, mmmmmmmmmm.

Mi madre estaba muy caliente, su sexo había empapado todo mi vientre con sus flujos y mi miembro se mantenía super duro por aquella situación. La agarré con mis manos de su culo y la apreté bien los glúteos mientras comencé a levantarla hacia arriba dejándola caer para que mi verga se clavase bien profundamente en su sexo.

-Así te tendré siempre madre, bien follada y sujeta, bien asistida y sacándote de tu interior todos los deseos ocultos de debes tener, conmigo los vas a satisfacer. Bien follada madre, así, bien follada como ahora te tengo, mmmmmmmmmm, me gustas mucho madre, mmmmmm, te deseo tanto, es un sueño para mi poder ser tu amante mamá. Te amo, ¡tu hijo te ama!

Mi madre al oír eso comenzó a gemir más sonoramente y más aun cuando le dije que me mirase a la cara mientras me la follaba, ella no pudo resistir esa situación tan pervertida y comenzó a recibir la llegada de su primer orgasmo.

-A mi hijo le gusta que su madre le mire mientras se la folla, y su madre se corre, siiiiiii hijo mio, tu madre se corre, ufffffffffffff, se corre! siiiiiiiiiii, se corre, que zorra me pones, ufffffffffff, siiiiiiiiiiii, me viene, siiiiiiiiiii, me viene, siiiiiiiiii, me corro, ahhhhhhhhhhhhhhhh.

Ella se corrió echando su cara sobre mi cuello y temblando muy fuerte desde sus pies hasta sus brazos pasando por sus muslos que parecían no parar de temblar.

Siguió jadeándome al oído un buen rato y exclamando lo mucho que le había gustado mi polvo. Ella me miró separando su cara de mi cuello y con su mirada me preguntó por mi siguiente deseo ya que sabía que yo no me había corrido dentro de ella, la miré con deseo y con mi mano la cogí por la espalda y la acerqué a mi cara y volví a besarla lujuriosamente de nuevo, metí mi lengua en su boca como si fuese un quinceañera y ella correspondió de igual manera por que aprendía pronto y sus muerdos comenzaron a ser espectaculares. Tras intercambiar nuestras salivas como sólo lo hacen los que se desean muchísimo acerqué mi boca a su oído y le dije que quería su culo.

Ella por supuesto no se escandalizó pero tras un silencio eterno me dijo que nunca nadie había entrado por ahí, por que a ella le parecía una guarrería y por que mi padre nunca había presionado demasiado aunque a veces se lo había pedido, pero de momento ella no se había atrevido y que sentía miedo.

-Quiero tu culo madre, siento la necesidad de penetrártelo, necesito hacértelo para sentir que te poseo por completo, quiero follarme el culo de mi madre. -Como quieras hijo, soy tuya, tú sabrás que debes hacerme como mujer para tenerme contenta y para satisfacer tus necesidades sexuales. -Levántate y vete al baño y abre mi armario, quiero que me traigas un bote de aceite para masaje que tengo allí, de paso refréscate un poco mientras yo sirvo un par de cervezas heladas.

Mi madre me besó cálidamente y de forma muy sensual fue a mi requerimiento, ella comenzaba a mostrarse más sensual y coqueta conmigo, se salió de mí contoneándose y caminó de forma juvenil hasta el baño, se notaba que quería gustarme y ser deseada, eso me alegraba por que denotaba felicidad en su vida.

Serví dos cervezas y enseguida ella llegó fresquita por que había tomado un ligera ducha de agua fría, se había arreglado el pelo y venía con un ligero aroma a perfume embriagador, su cuerpo venía tapado por la toalla de esa forma tan femenina que tienen las mujeres de hacerlo cubriendo sus senos y su sexo y dejando sus piernas al aire, estaba muy guapa y se lo dije  para que sintiese que me daba cuenta de sus esfuerzos por estarlo y eso a las mujeres les encanta y mi madre no era la excepción.

-Hijo mío con esos detalles me has enamorado por completo, no es sólo sexo lo que tengo contigo, es que eres el hombre que necesito para ser feliz y tener mi autoestima en su sitio, te amo. Cogió su cerveza y dio un par de sorbos y yo hice lo mismo con la mía refrescándome tras el increíble momento de tenerla clavada encima que había disfrutado hace nada.

Le quité el vaso de la mano y la ayudé a levantarse, la tenía al lado y me pareció preciosa, del brazo le indiqué con mi movimiento que debía tenderse encima de mí bocabajo y así lo hizo. Una vez tendida sobre mi le pedí que estuviese muy tranquila, que necesitaba que se relajase al máximo y que confiara en su hijo plenamente y ella asintió con su cabeza y se tranquilizó confiadamente, si mi amor, me dijo, tú sabrás lo que haces con tu mujer, para eso soy tuya.

Subí el borde de su toalla dejando su culo delante de mí la parte trasera de sus nalgas blancas y me encantó lo que ví por que aun tenía bien tersa su piel y presentaba un estado muy aceptable para tener ya 55 años.

Comencé a tocar sus piernas despacio y a recorrer todos los recovecos de su piel desde las pantorrillas hasta sus glúteos, estaba divina, y se lo hice saber, mientras seguía sobándola.

-Me gustas mamá, me gustas mucho y ya sabes que tus piernas son mi debilidad, además tu piel huele de maravilla. Que limpia estás y que obediente y entregada te muestras ante mí. Me he perfumado hijo, quiero estar bella para ti, y como siempre lo agradeces lo hago con más cuidado cada vez, me alegra que te guste tanto, me hace muy bien oírtelo decir, eres un caballero y además un halagador nato.

Metí mi mano entre sus nalgas y enseguida toqué su mata de pelo negro y ensortijado llegando a la entrada de su vagina que presentaba una lubricación más que aceptable de nuevo. Cogí el bote de aceite y mojé su culo con un chorro pata tener lubricante para lo que iba a hacerle y separé con mi mano sus glúteos dejando su agujerito negro delante de mí. Con mi dedo comencé a rodear su esfínter cerrado y a lubricarlo, pidiéndole que se relajase y confiase en mí. Así estuve un buen rato aplicándole todo el aceite necesario hasta que noté que su agujero comenzaba a estar cada vez más relajado y comenzaba a abrirse fácilmente. Así comencé a meter la yema de mi dedo índice que entró sin dificultad y en nada tuve mi dedo dentro por completo y sin dolor ninguno, lo que ella apreció y reconoció diciéndome que trataba a las mujeres como ellas necesitaban y que así era muy fácil atreverse a hacer de todo.

Mi dedo hizo su tarea abriendo poco a poco su ano el cual estaba perdiendo aire de vez en cuando y la tranquilicé y le dije que era normal que no pasaba nada por eso. Una vez dilatada tapé su culito con la toalla y tomé su cintura ayudándola a ponerse de pie despacio y de la mano me la llevé al dormitorio, entramos y cerré las cortinas y puse un poco de aire acondicionado. Le quité la toalla y la dejé desnuda y la invité a acostarse conmigo a mi lado, comencé a besarla sensualmente en su boca y ella recibió mis besos con deseo.

-Te quiero mucho hijo mío, me tratas como a una diosa y me tienes enamorada por ello, hasta el punto de que quiero ser sólo tuya y que puedes hacerme lo que desees, por que seguro que sabrás hacérmelo muy bien todo.

La miré y le dije muy serio que se diese la vuelta, ella lo hizo y cogí la almohada y la ayudé a subir su vientre y la metí debajo levantándole su culo el cual apareció ante mí bellísimo y el cual iba a follarme en seguida con mi verga que ya estaba muy dura de nuevo.

-Ábrete de piernas mamá, sepáramelas y quédate bien ofrecida para mí, cogí el aceite y vertí un chorro sobre su culo y enseguida el líquido llegó a su esfínter, ella suspiró al notarlo.

Me puse detrás y acerqué mi miembro a su agujerito y con el glande duro y descubierto comencé a dar vueltas cobre su esfínter consiguiendo que comenzase a contraerse y dilatarse de forma natural y comenzando a lubricarlo un poco más con mi líquido preseminal, y estando así aproveché una de sus pequeñas dilataciones para apretar un poco y conseguir meter la punta de mi glande dentro y así me quedé quieto sobre ella. Mi madre apretó sus manos en el borde del colchón y cogió sendos pellizcos que la ayudaban a sentir menos dolor. Su cara reflejó un gesto de dolor pero nada exagerado así que tras acostumbrar a su estrecho ano a tener dentro la punta de me glande empujé otro poco y metí la cabeza de mi verga entera.

En ese momento si oí un ¡Ayyyyyyyyyy! proveniente de mi madre y sus dientes se veían apretándose entre ellos y soportando más miedo que dolor y así me quedé quieto otro momento. Cogí el aceite y eché un poco sobre mi miembro el cual escurrió hacia abajo y volví a empujar de nuevo esta vez con la intención de meter un trozo de carne más grande y mi verga entró con esfuerzo hasta la mitad mientras ella se afanaba en agarrarse más fuerte al colchón y sus piernas se tensaban al recibir mi embestida por detrás.

-Tranquila mi vida, tranquila mamá, estás siendo muy buena y te estás portando muy bien, ya tienes media dentro y no ha sido tan grave así que resiste y dame mi capricho que lo deseo mucho. -Si mi hijo, si es lo que quieres házmelo, sólo que nunca lo hice y me duele un poco, pero debo decirte que lo estás haciendo de forma que no me da tanto miedo como te dije, no voy a negarme a que me folles el culo si es lo que deseas de mí ahora, no voy a negarme si es el capricho de mi hombre, de mi amor, una mujer enamorada no puede negarle nada a su hombre.

Volví a verter un poco de aceite en mi verga y cuando lubricó volví a empujar mi verga con decisión y esta vez no dudé en dar el empujón definitivo llegando a rozar con mis testículos sus nalgas lo cual quiere decir que estaba dentro por completo.

-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh, gritó de forma seca mi madre sujetándose al filo del colchón y apoyando su cara en el mismo para que no viese su gesto de dolor. Ufffffffffffffffff, que dolor!, ahhhhhhhhhh, siento que estoy llena de carne y siento mi ano muy abierto, me duele hijo, me duele, ahora si me duele mucho!

Me eché sobre ella dejando mi verga dentro y susurrándole al oído como a una niña pequeña para que se tranquilizase y para darle mimos, ya está mamá, ya está lo peor pasado, ya está mi amor. En unos segundos interminables para ella su esfínter asumió su estado y dilató rebajando el dolor que sentía así que ella comenzó a sentirse mejor y a poder resistirlo.

Voy a follarte el culo mamá, voy a desvirgártelo a tus 55 años, siiiiiiiii, uuffffffffff, que placer estar ahí dentro de ti tan estrecho y tan apretado, ufffffffff, siente como comienzo a follarte, así bien dentro, entrándote y saliendo despacio pero hasta el fondo, mmmmmmm, que gusto madre, me está encantado hacértelo, siiiiiiiiiiii tómala entera, entera en el culo de mi madre, uuffffffffff, debes aguantar como una campeona, por que una buena mujer debe hacerlo, de vez en cuando debes aceptar ser follada por tu culo mamá, de vez en cuando deberás recibirme por detrás.

Así será hijo mío, como tú quieras será, uuffffffffff, sólo que es la primera vez y hoy me duele mucho, ¡hoy me arde! con ese trozo de verga dentro de mí, no es anormal que me pase hijo, esa verga debe estar abriéndome por dentro por que me duele como si fuese un palo de hierro ardiendo lo que tengo dentro.  Pero sigue follándote a tu madre por el culo, siiiiiiiii, fóllame el culo precioso mío, hazme lo que debas, siiiiiiiii, ¡Ayyyyyyyyyy! ¡Me duele!, me duele!,  despacio por favor, me arde, ¡ayyy! ¡Me estás reventado!

El dolor que sentía mi madre lejos de amilanarme me excitó aún más y comencé a bombearla con más ahínco y a sacar mi verga casi entera para volver a meterla hasta el fondo con dureza, ahora si estaba follándomela con dureza. ¡Toma madre!, siente mi follada por tu culo, ahora si te toca aguantar, ahora si que vas a saber que es esto, siiiiiiiii, ahhhhhhhh, mmmmmmm, ¡toma polla madre!, ser la mujer de un macho como yo tiene también estas cosas, a veces hay que aguantar la virilidad de un macho como yo, asiiiiii,  ¡aguanta! ¡Por que yo deseo follártelo bien follado mamá, quiero romperte el culo madre!

Las piernas y la espalda de mi madre estaban muy tensas y duras, ella gritaba a cada embestida  y su voz se ahogaba entre el colchón y la sábana y sus gritos secos me estaban excitando mucho, y más fuerte le daba.

-¡Ahhhhhhhhhhh! ¡Me duele mucho hijo! ¡Me haces mucho daño amor mío!, me destrozas mi vida, ¡ahhhhhhhhhhh! Comenzó a llorar mientras gritaba más y me suplicaba que parase, ¡sácala por favor! Déjame tranquila hijo mío, ahhhhhh! ¡Sácamela de ahí que me destrozas de dolor!, ahhhhhh! ¡Estoy llorando de dolor, estoy sufriendo mucho mi amor, sácala!

Al oírla llorar aumenté mi dureza y estando sobre ella acerqué mi boca a su cuello mordiéndola y manteniendo mi mordida sujetándola con mi boca y dejándole bien marcados mis dientes en su piel, ella gritó y seguramente fue oída por algún vecino.

-Aaahhhhhhh! Hijo de puta, ahhhhhh! ¡Que daño me haces!, no creo que sea necesario hijo mío, ¡ahhhhhh! -Cierra la boca y comprende que no todo es delicadeza madre, un hombre de vez en cuando necesita soltar su fuerza de forma bruta tal y como hago ahora, así que debes acostumbrarte a recibirla de vez en cuando si quieres ser mía madre.

Me levanté apoyándome sobre mis manos y miré hacia su culo viendo como al salir mi verga arrastraba un poco de sangre de su interior o de su esfínter comprendiendo que la había roto por completo y me recreé mirándola sufrir y se lo dije, le dije que su ano sangraba por mis embestidas y ella que había dejado de gritar y de llorar me soltó un “ así debe ser mi amor! Ya no me quejaré más, fóllate a tu madre y sacia tu hombría, ya no soy una niña y he comprendido lo que me haces”

Mi verga ensangrentada recibió sus palabras con alegría y me apoyé sobre su cuerpo por completo y asesté unas embestidas enormes que  ella sufría en silencio, puse mi cara sobre su cuello y me rogó que la mordiese de nuevo y así hice de forma bruta.

-Si madre así me gustas más, las cosas son así cielo, la vida es así mamá, siiiiiiiii, ufffffff, Asíiiiiiiiii, toma, siiiiiiiii, mmmmmmm, así fuerte madre, siiiiiiiii, la seguía destrozando cuando comencé a correrme como un animal, siiiiiiiiiiiii, ahhhhhhhhhhh! Ahhhhhhhh! Me corro madre!, me corrroooo…

Solté unos chorros de esperma enormes en su culito quedándome encima de ella intentando recobrar el aliento y sintiendo que acababa de echar uno de los mejores polvos de mi vida, así estuve hasta que salí de ella y fui al baño a por una gasa y un poco de agua oxigenada y de crema para curarle un poco su destrozado ano.

Abrazado a ella y tranquilizándola se quedó dormida y yo tras ella también. Creo que acababa de comprender lo que de vez en cuando tendría que recibir y asumiéndolo dormimos plácidamente juntos.

Espero que os guste y que os excitéis pensando en mi madre y haciéndome comentarios sobre lo que deseáis de ella.

Autor: Aloisiopechio

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Sesión golfa

Siguió chupando metiéndose todo el palo hasta la garganta, mientras sentía que una de mujer la hacía disfrutar, lamiendo y mordisqueando su clítoris hinchado y deseoso de explotar. Así estuvieron unos minutos hasta pudo sacarle toda la leche al hombre que tenía en su boca y exprimirle la verga, mientras llegaba a otro orgasmo con la mamada que le daba la mujer en su concha.

Mi esposa no estaba muy acostumbrada a este tipo de cosas, pero me latía que le simpatizaba la idea. Cuando hacíamos el amor le hablaba al oído de la posibilidad que estuviera entre nosotros otro hombre o dos más y le encantaba. La notaba que se ponía más caliente y me pedía que le pusiera la verga en el culo porque quería más.

Nunca lo hacíamos y al final quedaba todo olvidado, pero la siguiente noche volvía el fantasma de la lujuria y mientras veíamos un video caliente, era evidente que le encantaba la parte donde un tipo de raza de color, con una verga de unos 23 cms. se dejaba que una chica rubia se la chupara, se la hiciera crecer y luego se la deslizara primero por su húmeda rajita caliente y después por el culo. Ella comenzaba a excitarse fuertemente y me daba la impresión que deseaba ser la protagonista de la película.

Poco faltaba para que se lanzara sobre la pantalla para ayudarle a la rubia con la faena que le hacía al moreno. Ella es rubia, de mediana estatura, caderas apetitosas y unos pechos sensacionales, grandes, duros y con unos pezones pequeños, pero sabe que cuando los muestra, aunque sea con una blusa ajustada, los muchachos y los hombres la ven con deseo y no dudo que más de una vez se haya humedecido en su sexo cuando la ven con insistencia y algún atrevido, cuando no me doy cuenta, se chupa los labios mientras le ve los pechos.

Aunque ella es muy discreta, no dudo que disfrute eso. Me lo ha dicho y creo que ha puesto algunos miembros duros por la calle cuando la ven y le ven el trasero en sus faldas cortas.

Un día le propuse que dejáramos los niños en casa de su hermana para ir al cine por la noche. No le dije qué película veríamos, pero dirigí mi coche a un lugar un tanto retirado del centro de la ciudad, donde algunas veces cuando joven, ahora tengo 34 y ella 29, me gustaba ir a ver filmes calientes. El cine no era cómodo, ni mucho menos; el aire ni siquiera funcionaba bien y se sentía calor. Era verano y hacía calor. la sala estaba casi vacía.

Dudó un poco en entrar, pero al fin lo hicimos. Ella llevaba una falda negra, corta, arriba de la rodilla, una blusa de botones floreada, tacos altos, sin medias. Sus piernas torneadas por el gimnasio eran un manjar para cualquiera. Nos sentamos y la película recién había comenzado. Sin tema alguno, sexo puro. Eran tres chicas vestidas de monjas que manoseaban a un hombre vestido de sotana café como monje franciscano, al cual ya había dejado casi desnudo; le había levantado el hábito y las tres se afanaban por excitarlo, aparentemente, contra su voluntad.

A los pocos minutos de estar viendo la peli, ella y yo ya estábamos intercambiando besos y algunos toqueteos; mi brazo por encima de su hombro pellizcaba uno de sus pezones, que ya estaba duro y ella me ofrecía su lengua traviesa que entraba en mi boca cada vez más profundo y toca mi verga que estaba endureciendo.

Una pareja que estaba a nuestro lado, de unos 25 años él y ella un poco mayor, de unos 35, estaban en lo mismo. Salvo que ella, morocha, de cabello corto, delgada, tenía su vestido de botones al frente y abajo de la rodilla, abierto en su parte media y él metía la mano, goloso, hurgando en el sexo de ella. Estábamos en la parte trasera del cine y no dudo que premeditadamente hubiesen ido a sentarse atrás, donde estábamos nosotros.

La chica descaradamente sobaba la verga de su pareja mientras me veía a mí besar a mi esposa y tocarla ya con la mano dentro de la blusa y la otra entre sus piernas. La luz de la película nos daba en el rostro y veíamos nuestras caras perfectamente. Lo besaba y sonreía. Entre Dalia, mi esposa y el tipo había un asiento vacío, pero la cercanía era evidente; los gemidos de ella, nos llegaban y más nos excitaba. Ya la película ni la veíamos, estábamos en lo nuestro.

De pronto, muy disimuladamente el tipo se brincó un asiento y pasó a estar casi a centímetros de mi esposa mientras tocábamos. La chica se paró y le dijo algo al oído de que iba al tocador. Al pararse me guiñó un ojo a mí y sonrió mi esposa.

Para entonces, yo continuaba besándola y metiendo la mano entre su sexo, primero dos dedos que luego saqué y los metí en mi boca para saborearla y continué masturbándola y ella gimiendo. Ya me había sacado mi herramienta que estaba gruesa y dura y crecía cada vez más y la acariciaba.

– ¿Te gustaría tener otra verga, mamita?, le dije al oído.- Noooo… esteee…. siiiii, quiero otra más, dos, tres más… estoy ardiendo, papito.- ¿Donde la quieres chiquita, ya tienes una en la mano, ahorita me la vas a mamar y luego te le voy a enterrar toda…. ¿quieres otra, como esa?

Le hice girar la cara y vio que el tipo había abierto su pantalón y se la mostró. Gruesa, más grande que la mía y casi en pie de guerra.

Entrecerró los ojos. Extendió la mano y la tomó; la pulsó, y se la quería comer con la mirada. Se aproximó al tipo, le pasó la lengua por los labios y se volvió para comenzar a chupar mi verga y a masturbarlo a él; comenzó a chupar más y cada vez más fuerte hasta casi hacerme terminar y al mismo tiempo jalaba fuertemente masturbando a su compañero.

El le quitó la mano, se deslizó hacia el espacio entre los asientos, le abrió gentilmente las piernas, mientras ella no dejaba de chupármela a mi, le hizo a un lado la tanguita de encaje negro que traía y le comenzó a chupar su sexo, a darle lengüetazos furiosos en su panocha caliente mientras ella seguía gimiendo y tratando de exprimir mi palo ardiente. Siguió chupando aprisionando su clítoris con sus dientes y metiendo la lengua en su sexo hasta hacerla terminar y tener un tremendo orgasmo que pudo disimular con un gemido sin soltar mi verga con su boca.

Siguió chupando furiosamente y subiendo y bajando su mano hasta que logró hacerme estallar y pudo tragarse toda mi leche… hasta la última gota. Mientras, seguía gozando de la lengua del joven que seguía lamiendo su cosita caliente y limpiándola a lengüetazos.

– Paaapi, que ricoooooo.

Se incorporó, mientras el tipo volvía a su asiento, con la verga en la mano y se la mostraba orgulloso. Se sentó en el reposa brazos para ofrecérsela. Dalia, ni tarda ni perezosa se lanzó sobre el instrumento que brillaba con el resplandor de la pantalla y comenzó a besar la cabeza y saborearla como una paleta. La compañera del tipo regresó, pero no se sorprendió de lo que vio. Había estado unos minutos observando la maniobra, de pie, unos metros atrás recargada en la pared, disfrutando de lo que veía a media luz y tocándose su sexo, manipulando su clítoris y pellizcándose los pezones que estaban cada vez más duros y su sexo cada vez más inundado.

– ¿Puedo? Le dijo a mi esposa, pasando a un lado de su esposo y acercándose casi al oído.

Mi esposa se sorprendió un poco porque no la vio llegar. La sonrisa amable de “no hay problema”, la hizo tranquilizarse. Le pasó la lengua por la mejilla y subió hasta succionarle el lóbulo de la oreja izquierda.

-¿Puedo? Le repitió casi en un susurro, al tiempo que metía la mano entre sus piernas y las abría, para luego sonreírle y meter la lengua entre su sexo. -Siiiii…. puedes… hazme lo que quieras… Le dijo con voz temblorosa, mientras no soltaba el palo que tenía en la mano y al sentir la lengua que se abría paso entre sus labios vaginales, volvía a tragarse todo el palo del esposo de ella.

Siguió chupando fuertemente metiéndose todo el palo hasta la garganta, mientras sentía que una de mujer la hacía disfrutar, lamiendo y mordisqueando su clítoris hinchado y deseoso de explotar de nuevo.

Así estuvieron unos minutos hasta pudo sacarle toda la leche al hombre que tenía en su boca y exprimirle la verga, mientras llegaba a otro orgasmo con la mamada que le daba la mujer en su concha sabrosa. Los gemidos pararon. La sala seguía casi en penumbras y casi a solas.

– ¿Te vas a quedar así?, -le pregunté a la chica- Quiero meterte la verga toda en tu raja sabrosa y por el culo y en tu boca…-En otra ocasión, papito… por ahora, tu mujer lo necesita tanto como yo. Dale lo que quiere. Nosotros venimos el jueves próximo y aquí los vemos. Pero, oye, sólo nos vemos aquí porque tenemos que ir a un lugar donde tengamos más libertad y privacidad… ¿te parece, papi…? -Mmmmee parece estupendooo.

Dalia aún no se reponía de la batalla. El tipo se inclinó, le dejó un beso metiendo la lengua entre sus labios y, sin decir palabra, le regaló una sonrisa a ella, me guiñó el ojo y sólo dijo adiós con la palma de la mano.

Autor: El Gato Bodeguero

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Una mujer liberada sexualmente

Oscar se arrimó y me ensartó por el orto, el sumun del placer, sentir dos vergas dentro de mí, uno entra por el culo otro sale de mi concha,  giré mi cabeza y vi a mi macho detrás de mí, abrí mi boca, saqué mi lengua y comencé a moverla, me sentía todo un putón, y a la vez libre, feliz de desatar toda esa lujuria, quería más, mi concha era un mar de jugos, gozaba como una perra, una puta perra.

Hola amigos, aquí les mando otro relato de nuestras aventuras, esta vez quisiera contarles la oportunidad en que estuvimos con Oscar, uno de mis machos, con quien ya hemos estado varias veces, y es uno de los pocos con quien siempre estamos los tres juntos, mi macho, el guampudo y yo.-

Una tarde en que mi marido y yo caminábamos por la calle haciendo unos mandados, como siempre yo iba vestida bastante provocativa, con vaqueros jeans bien ajustados marcándome bien la cola y mi conchita con una tanga chiquita que se marcaba en mi cola, metiéndose en mi concha dejándola bien abultada, en eso vimos a Oscar, se nos arrimó saludando a mi marido con un apretón de manos y agarrándome a mi de la cintura, dándome un tremendo beso de lengua mientras sus manos recorrían mi cola,  yo haciéndome la rogada crucé mis brazos por su nuca abriendo mis labios y besándolo con ganas mientras hamacaba mis caderas (ah no si a mi a puta no me gana)luego me tomó de la cintura diciéndome:

-Ay Viki, que divina que estás, cada vez que te veo siento deseos de cogerte toda putita, -Si papito cómeme toda cuando quieras, mostrale al guampudo lo que es un verdadero macho, esto era el colmo, ahí estaba yo en la calle prendida a otro macho con el guampudo al lado mío y ya bastante excitada, continuamos besándonos y sus manos no paraban de tocarme,  no aguanté y le toqué el bulto por arriba del vaquero y ya estaba duro.

La situación me tenía bastante caliente pero debíamos seguir con nuestros recados así que se lo dijimos y nos invitó para ir a su casa esa noche, por supuesto que aceptamos, sabíamos lo que nos esperaba. Luego y ya en casa nos aprontamos para salir, yo estaba decidida a salir más puta que nunca, vestida ya no provocativa, sino como una prostituta, así que decidí vestirme con portaligas color negro, medias de encaje también negras y no una tanguita sino una micro tanguita bien chiquita de color rojo, para contrastar, era apenas un triangulito chiquitito de atrás, adelante se me metía en mis labios vaginales dejando todo el pubis al descubierto apenas tapando el clítoris, no usé sostén, tengo mis tetas bastante firmes y mis pezones duros así que me puse una camisa negra transparente dejando ver mis pezones duros y desafiantes, con una minifalda cortita pero bien cortita y de encaje color rosado, calzando mis pies con sandalias de taco y plataforma color rojo y el cornudo de mi marido se puso, bueno no importa lo que se puso.-

Pedimos un taxi y como de costumbre mi marido se sentó atrás y yo adelante con el chofer, ya al sentarme se me subió toda la mini dejando al descubierto mis muslos viéndose parte del portaligas y mi tanguita, que al ser tan chiquita dejaba mi concha bien abultada, desprendí otro botón de mi camisa para que pudiera ver mis pechos, aunque no era necesario porque con lo transparente de la camisa ya se veía todo, el taxista me miraba primero de reojo y luego descaradamente, sudaba como un marrano, yo de gusto me movía hacia atrás y hablaba con el cornudo de mi marido cruzando mis piernas, o miraba como le iba creciendo el bulto a ese macho.

La verdad el tipo no estaba nada mal, y en otra situación lo habría buscado aún más, pero teníamos otro compromiso y durante todo el viaje seguí con ese juego, me encanta calentar braguetas, sentirme deseada, llegamos a la casa de mi macho y al bajar le di un último espectáculo haciendo como que se me caía algo, me incliné sacando bien el culo, ya a esa altura la mini estaba sobre mis caderas, así que se imaginan lo que vio ¿no?, luego me bajé la mini y salí en dirección a la casa.-

Mi marido se quedó pagando y yo entré a la casa de Oscar, al verme me dijo, -¡Putita!, que estado, me encanta verte vestida así, yo sin más ni más le agarré el bulto con una de mis manos y comencé a besarlo, nuestras lenguas se entrecruzaban en un beso apasionado, el jueguito con el taxista me había puesto a mil, ya estaba mojadita y mis pezones estaban duros como piedras, luego entró el cornudín, fuimos a la sala, nos sentamos en un sillón largo, Oscar y yo y el guampudo enfrente, crucé mis piernas y abracé a ese macho (quería verga y la quería ¡yaaa!)

Comenzamos a hablar de banalidades, mientras Oscar y yo comenzamos a tocarnos, sus manos me acariciaban las piernas y comenzó a subir tocando el clítoris ahí no aguanté más y le di un buen chupón, me encanta ser manoseada y toqueteada por un macho, me excita de sobremanera luego le dije que quería bailar, puso música suave y comenzamos a bailar en la sala, me apretó fuerte contra él y comenzamos a movernos suavemente, besándonos y yo refregándome contra él, besándole el cuello, pasando mi lengua por su cuello, sus manos no se quedaban quietas, subió la mini hasta mis caderas y comenzó a manosearme el culo, no aguanto me dijo y sacando la verga, ya dura y firme, la puso entre mis piernas y comenzó a moverse…

-Siiiiiiii, así me encanta sentir tu verga, ahí seguí, seguí, -Te gusta putita ¿eh? ¿Te gusta una verga? -Ssiii dije, me encanta tu verga, me llevó al sillón me hizo sentarme, se arrodilló frente a mi y comenzó a pasar su lengua por arriba de la tanga, yo sentía la presión que hacía aquella lengua sobre mi concha, luego me la pasaba por mi pubis depiladito, por los costados de mi tanguita, yo no daba más, estaba toda mojada, sentía como me salían mis jugos y empapaban la tanga,  siguió así por un rato, luego corrió la tanga y comenzó a darme una mamada de película, no tardé mucho en acabar y al ver al guampudo frente a mi haciéndose una paja, fue el detonante para darle a ese macho tanto jugo que sentí como chorreaba por mis piernas, y él seguía y seguía pasando su lengua desde mi clítoris, mis labios vaginales, hasta mi ojete…me gusta que me chupen el culo mientras me meten uno o más dedos en mi concha, mi macho de turno se paró, se quitó la ropa y se sentó en el sillón al lado mío yo me tiré encima de él y comencé a pasar mi lengua por sus tetillas,  lamiendo, chupando y mordiéndoselas,  me encanta hacer eso mientras con una mano lo masturbaba lentamente.

-¡Siiiii! puta, me gusta lo que me hacés, hacéme de todo, haceme lo que quieras,  me arrodillé frente a él y abriendo mi boca tragué esa pija y hasta que no la tuve toda adentro no cerré la boca, apreté fuerte con mis labios, pudiendo sentir sus pendejos en mi cara y comencé a chupar con ganas y con deseo esa verga mientras mi macho me manoseaba el culo, cinchando las tiras de mi tanguita metiéndola aún más dentro de mi concha y mi ojete, sacaba esa verga de mi boca y comenzaba a recorrer todo ese tronco con mi lengua, subía y bajaba, lamiéndole los huevos peludos, subía hasta la cabeza de esa verga y jugaba con el agujerito de su pija, metiendo mi lengua en ese agujerito…

Bajé otra vez, lamí sus huevos y más abajo hasta llegar a su culo, pasándole la lengua, estaba tan caliente que quería meter toda mi lengua en ese ojete, quería romperle el culo con mi lengua, mientras con una de mis manos lo pajeaba, me agarró por los hombros y me dijo -Ahora quiero cogerte putita divina, vení sentate en esta pija…

-Ay si, quiero pija, quiero cogerte,  y corriéndome la tanga me senté en esa pija, descendí suavemente hasta tenerla toda dentro y comencé a moverme despacio mientras mi hombre me chupaba las tetas y me besaba,  estaba tan caliente que comencé a moverme más y más rápido, subía y bajaba por ese tronco cada vez con más ganas y con más furia, el cornudo se arrodilló entre nosotros y me lamía el culo, que deleite que placer yo me inclinaba más hacia adelante para poder sentir su lengua en mi ojete, no conforme con esto bajó aún más y lamía los costados de mis labios vaginales, y parte de la pija de mi macho, yo le decía…

-Siiiii perro, chupa, lame todo lo que encontrés, perro chupapijas, guampudo, siiiiiiiiiiii,  cogeme macho divino, coge a esta puta, Aaahgg! Siiiii acabo, me acabo, la puta madre seguí, perro chupa, chúpame el ojete seguí así me gusta, así seguimos un ratito más y luego me di vuelta de espaldas a mi macho y de frente al guampudo, me clavé esa verga otra vez en la concha,  vení perro chupame la concha, mientras mi macho me coge, vení guampudo mira como me coge otra verga mira como goza esta puta que tenés por esposa, y mientras devoraba esa verga mi maridito pasaba su lengua por mi clítoris, bajaba lamía las bolas de Oscar con deleite y vuelta a mi clítoris, lamía y chupaba con devoción, el placer que se siente es indescriptible, tener una buena pija dentro de la concha y una lengua que viborea en el clítoris, es una de acabar y acabar, las manos de Oscar apretaban mis pezones, su verga me  hacía delirar y la lengua de mi marido…

-¡Aaaaahhhhhhh!, yo era un mar de jugos que se escapaban por el tronco de mi macho y el guampudo recorría con su lengua, me la saqué de la concha la agarré de la base y comencé a sacudirla, diciéndole al guampudo, chupa, chupa esta pija perro, dale límpiala que esta llena de mis acabadas, vení perro, vení chupa…y el perro la chupó nomás, se la tragó toda, me paré sobre el sillón, bajé mi cola a la altura dela boca de mi macho y comenzó a chuparme el ojete mientras me metía dos tres dedos en mi concha…

-¡Ssiiiiii! que rico,  me encantaba ver al cornudo chuparle la pija a mi macho, fue demasiado y me acabé en los dedos de Oscar, sintiendo su lengua en toda mi cola, y me dieron unas ganas terribles de orinar…Me paré en medio de la sala, mi macho a mi lado y el guampudo se acostó entre mis piernas, levantó el torso, acercó su boca a mi concha y empezó a chuparme y empecé a mearlo en su boca mientras su lengua me chupaba la concha, y otra vez empecé a acabar sintiendo las manos de Oscar en mis tetas, lo pajeaba a mi macho y meaba a mi marido en la boca que se le escapaba y le mojaba todo el pecho, cuando terminé el guampudo se corrió, y se pajeaba frenéticamente.

Oscar y yo nos besábamos, sus manos me dedeaban  la concha y yo con una mano lo pajeaba y con la otra acariciaba sus bolas, mirando a mi marido le dije no acabes perro esa leche es mía, viéndolo todo empapado en orín me dio un morbo tal que me tiré encima de él clavándome su verga en mi concha, me movía como loca, Oscar se arrimó, me paró la cola y  me ensartó por el orto,  el sumun del placer, sentir dos vergas dentro de mí, esos palos duros y firmes dándome, uno entra por el culo otro sale de mi concha,  giré mi cabeza y vi a mi macho detrás de mí, abrí mi boca, saqué mi lengua y comencé a moverla, él acercó su boca, sacó su lengua y nos besamos metiéndome la lengua hasta lo más profundo de mi garganta, me sentía todo un putón, y a la vez libre, feliz de desatar toda esa lujuria, estaba como poseída quería más y más y más,  mi concha era un mar de jugos, gozaba como una perra,  una perra puta…

-Así machos míos, cojan esa concha, rompan mi culo, cojan a esta perra, siii, aaaaasssiiiiiiii, mmaasss, me acabo, me acabo, tengo dos hermosas vergas, una en mi concha, otra en mi culo, mira guampudo como disfruto, mira la puta que tienes, te gusta, te gusta que sea así,  -Siii me encanta lo puta que sos, me gusta que te cojan toda- me encanta que tengas machos- me gusta cogerte y verte coger con otros, sos una puta, prostituta, ramera, golfa.

Yo era una de acabar y acabar, es divino disfrutar con dos machos, con tres con los que sean, me gusta coger y ser cogida disfrutar de los placeres del sexo sin tabúes ni ataduras solo placer. Oscar me avisó que estaba por acabar…-No aguanto más putita, te voy a dar lechita, -Siii la quiero en mi boca, dámela en la boca papito, quiero saborear esa leche caliente, se salió de mi yo me arrodillé y comencé a chupar ese pedazo, sintiendo el sabor de mis jugos, chupé y chupé hasta que sentí que su verga se hinchaba aún más,  y largó uno dos tres chorros de leche espesa, agria, caliente, me encanta tragar leche de macho para luego dejar esa verga limpia, sin rastro alguno, mi marido se empezó a pajear y acabó entre mis tetas, sentir esa leche caliente con el contacto de mi piel es hermoso, la esparcí por mis pechos como si de una crema se tratara(crema cosmética),  nos tiramos en el sillón los tres agotados…

Exhaustos de esa mini orgía, comenzamos a hablar y Oscar decía que era increíble, cada vez que lo hacíamos se sorprendía de lo degenerados que somos, pero él no se quedaba atrás, porque bien que le gusta todo lo que hacemos, la noche siguió, mi macho me cogió como quiso la concha, la boca, el culo y el guampudo chupaba todo lo que encontraba tetas, concha, verga, culo, concha con verga, verga con culo, todo chupaba, me cogieron entre los dos uno por la concha el otro por el culo, uno por el culo el otro por la boca,  si fue una noche larga pero, ¡que noche! aunque esa es otra historia.
Déjenme decirles que mis relatos son reales no son cuentos, tampoco los relato en forma cronológica solamente me acuerdo de alguna relación fuerte y se las mando,  y agradezco a mi marido por dejarme ser así y disfrutar plenamente del sexo como una reverenda puta.-

Somos de Paysandú, Uruguay, y nos gustaría conocer gente de acá para poder gozar con el guampudo, acá cuesta conseguir machos así,  cuando me levanto algún macho y le digo para hacerlo con mi marido no aguantan nada, así que no queda otra que dejarlo al cornudo, pero a él le gusta saber que ando cogiendo con algún otro macho, llegar a casa toda cogida, con olor a ese macho con mi concha y culo bien cogidos, con gusto a leche en la boca se prende de mi boca y me besa con tantas ganas, huele mi cuerpo buscando olor a macho, con su lengua recorre todo mi cuerpo y más aún donde el macho de turno haya acabado…

Le encanta que me cojan otros, poder verme o que se lo cuente, cuando paso algún tiempo sin macho, estando los dos en la cama, me suplica, me implora que salga a buscar macho, a mi eso me encanta verlo suplicar diciéndome, -Dale putita salí a buscar macho, vete a coger, por favor vamos a la calle a buscar un machito,  te suplico, dale vamos a mi me encanta que te cojan, lo necesito, yo necesito que tengas un macho, humíllame delante de otro decime que soy un cornudo y que te vas a ir acoger con ese macho.-

Que hermoso que es que tu propio marido te implore que salgas a la calle de puta,  de prostituta a mi me encanta sentirme así, una mujer libre, libre de salir con quien yo quiera, de gozar de cuantos machos quiera, sin tener problemas en mi matrimonio, disfrutar del sexo en toda su plenitud, soy una verdadera putona, toda una ramera, así que si te interesa, o si les interesa porque también quiero hacerlo con varios machos a la vez y ¿porqué no con una mujer?

PD: Me gusta ser puta.-

Autora: Viki

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Más golfa de la cuenta

El dolor estaba cediendo al placer, quién me iba a decir a mí que aquella noche iba a acabar poniéndole los cuernos a mi marido teniendo una aventura con dos jóvenes y mucho menos dejarme follar por todos sitios como lo estaba haciendo, pero estaba sintiendo mucho placer con todo aquello y ahora era yo misma quien se movía para rozarme más y más, me sentía como una perra caliente.

Hola, mi nombre es Yolanda, tengo 44 años, estoy casada desde hace 10 y trabajo en una empresa como secretaria, he escrito éste relato para contar algo que me ocurrió hace algún tiempo y que me dejó un recuerdo imborrable.

Físicamente, diré que soy más bien bajita, peso 52 kg, pelo moreno, tengo bastante pecho, el culo redondito y los muslos bien formados; todavía a mí edad dicen que estoy de muy buen ver, debiendo admitir que en más de una ocasión he sido víctima de piropos de todo tipo, tanto por parte de jóvenes como por hombres de mediana edad, además, en alguna ocasión he visto como me han repasado descaradamente con la mirada de arriba a abajo, cosa que a mí me molestaba y avergonzaba cuando paseaba junto a mi marido, pero que él, lejos de enfadarse, dice que se siente orgulloso de llevarme a su lado, ya que no todos los hombres tienen la suerte de ir acompañados de una guapa y atractiva mujer.

En el terreno sentimental me encuentro muy bien con mi pareja, nos queremos, nos respetamos y nos entendemos bastante bien en la cama, aunque, desde hace algún tiempo, mi marido me venía insistiendo con una extraña propuesta, decía que le excitaba la fantasía de imaginarme seducida y entregada a otro hombre que no fuese él, es decir, con algún amigo, con algún compañero, incluso con desconocidos, y me planteaba situaciones morbosas y extrañas, inimaginables para mí, a lo que yo siempre me he negado rotundamente a seguirle el juego, ya que además de que no se imaginarme ninguna situación con nadie que no sea él, va en contra de los principios morales que tengo yo del matrimonio, aunque él me insistía, diciéndome que le explicase cosas, momentos, deseos íntimos que me produjeran morbo el pensar en ello, que tuviera confianza en él y que no me avergonzase por esto, que con eso disfrutaría sin hacer mal a nadie y que no tratase de confundir las fantasías con el amor, pero tras varias veces de intentarlo, me sentía ridícula y no me producía la más mínima excitación.

Además de trabajar y de las labores del hogar, dos días por semana voy a una academia donde imparten clases de francés y a la que asisten entre otras personas dos chicos de poco más de 20 años llamados Carlos y Marcos; desde hace algún tiempo venía observando que cada vez que entraba en clase me miraban y luego hacían algún comentario entre ellos acerca de mí. Al principio la situación me resultaba algo incómoda y violenta al sentirme observada y procuraba pasar desapercibida.

Debo reconocer que pasadas unas semanas y no se si fue por las continuas miradas que me lanzaban aquellos jóvenes unidas a la insistencia de mí marido con aquellos temas sobre seducciones, situaciones morbosas, flirteos, etc., comenzó a picarme la curiosidad y con ánimo de recoger momentos y situaciones para luego comentar a mí marido, comenzó a despertarse dentro de mí la coquetería que toda mujer lleva dentro cambiando mí actitud ante aquellos chicos, respondiendo a sus miradas con una picarona sonrisa, reuniéndome con ellos durante los descansos y a vestirme incluso de forma más provocadora, atrevida y juvenil para asistir a clase, con pantalones ajustados, camisetas ceñidas que resaltaban el tamaño de mi pecho o con cortas faldas con las que mostraba gran parte de mis piernas, incluso alguna vez olvidé ponerme sujetador, cosa que no tardaban mucho tiempo en adivinar.

Empezaba a gustarme el hecho de atraer y gustar a otros hombres además de mi marido, ya que como mujer y más a mi edad necesitaba confirmar que todavía me sentía joven. Durante la cena todos estuvimos comentando anécdotas del curso, ocupaciones, aficiones, etc., en un ambiente distendido y desenfadado a la vez que mis dos compañeros se mostraban muy amables y caballerosos hacia mí, me llenaban continuamente la copa con vino y notaba como me miraban de una manera especial, pero fue poco antes de los postres cuando noté como por debajo del mantel la rodilla de Víctor rozaba la mía; al principio creí que no se había dado cuenta y la aparté discretamente, pero volvió a insistir a la vez que Marcos tocó con su pie el mío bajo la mesa.

Estaba nerviosa y no podía evitarlo. Con asombro comprobé que el muy descarado se había descalzado. Su dedo gordo comenzó a tocarme despacio, desde mis pies hasta la rodilla, luego bajaba de nuevo, así una y otra vez, pero cuando intentó subir más arriba, cerré las rodillas. Con toda la cara, al notarlo, él presionó. No sé si fue el morbo de sentirme acariciada bajo la mesa, el hecho de que nadie se enteraba de nada o la imposibilidad de montar un número cambiándome de asiento, lo que hizo que muy despacio separase las rodillas.

El iba despacio, rozándome los muslos hasta que llegó a mi entrepierna y tocó con aquel dedo la tela de mis bragas; la impresión fue tremenda. Lo más morboso de todo aquel sobeo tan íntimo y directo que me estaban dando es que aquellos dos chicos seguían hablando como si nada. Ahora yo estaba tan abierta de piernas como la falda lo permitía y en menos de un minuto mi coño empezó a humedecerse, no me atrevía a mirar a ninguno de los dos, pero sentía tanto gusto con todo aquello que abría y cerraba las piernas muy despacio.

Así, durante los postres, me estuvo tocando aquel sinvergüenza aunque, a decir verdad, yo también era una descarada ya que no hice nada para apartarme, sino que continué espatarrada. Aprovechando que llegaba el camarero con la cuenta y mis compañeros decidían a donde iríamos después de cenar, me disculpé, me levanté y me fui al servicio. Me metí en uno de los lavabos, pasé el pestillo y levantándome la falda hasta la cintura, me bajé las bragas.

Mi mano fue directa a mí coño, estaba gordo y muy mojado, procuré tranquilizarme, me limpié con un papel, me arreglé la ropa, me refresqué las manos y salí de nuevo. Al dirigirme hacia la mesa vi que no quedaba nadie y que mis compañeros y la profesora abandonaban el local, mientras que Carlos y Marcos me esperaban en la barra. – Hemos acordado en ir al cine a ver una película en versión original, por lo del idioma ya sabes y luego ir a una discoteca, si es que todavía estamos animados; los demás han marchado ya hacia allí, pero nos hemos quedado para acompañarte, dijo Carlos.

Me pareció bien, así que cogimos el coche y marchamos hacia allí. Carlos conducía, Marcos se sentó a su lado y yo me senté en la parte posterior del vehículo ya que me encontraba algo aturdida, no sé si por el vino o por el sofoco. Tardaríamos un poco en llegar al recinto, ya que se encontraba a las afueras de la ciudad y aproveché el trayecto para cerrar los ojos e intentar tranquilizarme de la bochornosa situación en la que me encontré. Transcurridos unos minutos noté como el coche entraba en un camino sin asfaltar pensando que llegábamos a la zona de aparcamientos del recinto, pero al mirar por la ventanilla vi que no nos encontrábamos allí sino en un descampado sin iluminación a las afueras de la ciudad. Todo aquello era muy sospechoso y yo me encontraba algo nervioso dado la situación.

Víctor comenzó a besarme por el cuello y a acariciarme suavemente por encima de la ropa. Marcos no tardó en aprovechar la oscuridad de aquel solitario lugar para colocar su mano sobre mí muslo, iniciando una lenta y suave caricia hacia arriba mientras Víctor me separaba suavemente la otra pierna haciéndome lo mismo. Intenté convencerles para que lo dejasen, pero estaban demasiado excitados como para venirse a razones y es que la situación no era para menos. Cerré mis ojos mientras me dejaba acariciar por aquel par de chicos que me habían calentado tanto durante la cena.

Cuando quise darme cuenta me encontraba ya con la camisa desabrochada y abierta, quedando a la vista un minúsculo sujetador negro del que asomaban la mayor parte de mis pechos y la falda remangada hasta más de la mitad, mostrando casi la totalidad de mis muslos. – Joder… como viene vestida nuestra amiguita esta noche…

– Por favor… dejadme… esto es una locura… vosotros sois muy jóvenes… yo soy una mujer casada… – ¿Casada?… ¿ya sabe tú marido el modelito que te ponías esta noche para salir a cenar con los amigos?… – No… No lo sabe… por favor… será mejor que lo dejemos… si se enterase mí marido… él… él… – El no se va a enterar de nada de lo que pase esta noche, al menos por nuestra parte y por la tuya creo que tampoco te interesa, así que no te preocupes y relájate… – Yo… yo no debería… yo… yo… -¿Tú…?  Tú lo único que quieres ahora es que te den una buena polla… ¿verdad?

Durante unos segundos dudé, y luego cerrando los ojos asentí con la cabeza e instintivamente mis manos fueron resbalando sobre los muslos de aquellos jóvenes, y una vez allí no tardé en encontrar unos enormes y alargados bultos que palpitaban bajo la cremallera de cada uno de los pantalones. No podía creerme lo que estaba haciendo, me encontraba con la falda remangada hasta las ingles y con mis tetas casi al aire en la parte posterior de un coche dejándome acariciar y con el deseo de ver y amasar la polla a aquellos dos perversos jóvenes a los que prácticamente ni conocía; así que sin perder un instante más, bajé la cremallera a uno, luego desabroché los botones del tejano al otro y me apresuré en sacar y ver cómo eran en realidad aquellas dos pollas que, debo reconocer que en más de una ocasión me había querido imaginar como serían y que debido al amor hacia mi marido me reprimía estos sucios pensamientos, pero ahora las tenía en mis manos a mí entera disposición.

Víctor la tenía muy gorda y carnosa, aunque algo flácida todavía, mientras que Marcos la tenía más larga, dura y muy mojada ambas buenísimas y con unos gordos testículos en la base. Mientras tanto, ellos tampoco perdieron el tiempo en acabar de remangarme la pequeña falda uno y pegando un pequeño tirón del sujetador hacia abajo dejando mis tetas al aire el otro. – Joder, que buena que está… – …vosotros tampoco estáis… nada mal, dije mientras alternaba las miradas a cada uno de los miembros de aquellos muchachos; era la primera vez que veía y tocaba una polla distinta a la de mi marido y debía contenerme para no apretar en exceso aquellas dos pollas mojadas que resbalaban de mis manos. – …y que par de tetas… dijo el otro mientras contemplaba el espectáculo.  – …seguro que tu marido no te hecha un buen polvo desde hace tiempo, pero esta noche te vamos a dar ración doble de polla, no te merece menos…

Marcos me separó las piernas y comenzó por apartar mí braga con dos dedos y con gran maestría comenzó a darme una suave caricia en mí clítoris cosa que hizo que lanzase un pequeño suspiro sólo pude abrir la boca para decirles: – Sois unos cabrones… me estáis matando de gusto… me tenéis muy mojada… metedme vuestras pollas y folladme de una vez, como sigáis así me voy a correeer, aahhh…  Así, espatarrada, dejándome sobar y chupar los pezones por uno, metiéndome mano en el coño el otro y una polla en cada mano me corrí por primera vez sin poderlo evitar, retorciéndome de gusto como una tonta veinteañera.

La situación no era para menos, pero me encontraba muy excitada y no podía parar. Me giré entonces hacia Víctor, vi su gorda y mojada polla, y sin pensármelo dos veces me amorré comenzándola a engullir con auténtico desenfreno, me apetecía metérmela en la boca y lamerla, chuparla a fondo, no sé si era por el morbo de tener una polla tan enorme a mí disposición, o por el hecho de encontrarme en aquel lugar, dejándome meter mano por aquellos dos jóvenes y sin que mi marido se enterase de nada, el caso es que yo acabé derrotada ante tal situación, entregándome al placer, al sexo.

Mientras, con el culo ofrecido a Marcos, éste no tardó en darme lo que tanto necesitaba ; puso su polla a la entrada de mi mojado coño y empujando suavemente la metió hasta el fondo, provocando que yo lanzase un quejido de placer, después comenzó a follarme suavemente, luego aceleró, entrándola y sacándola al completo, acompañando al ritmo de la mamada que le estaba propinando a Carlos: – Ah… que bien la chupas… que gusto… como sigas así me voy a correr… ah… si… tómala toda…  Carlos descargó toda su leche dentro de mí, fue como una explosión que acabó por llenarme toda la boca y mientras yo me apresuraba en sorber y tragar todo aquello, Marcos comenzó a bombear acelerando y profundizando aquel mete y saca tan bueno que me estaba dando: – Yo también me corro ya… Toma… ah… – Sí, sigue… que yo también me voy ya… ah… Y así, con el chapoteo de mí coño con la polla de Marcos entrando y saliendo de él y con la polla de Víctor en mí boca nos corrimos los tres.

Me incorporé tras unos instantes después de relamer y limpiar la polla a Carlos y entonces Marcos me dijo: – ¡Chúpame ahora a mí la polla!… ¿te apetece? Sin contestar y cegada por mi calentura me amorré y así, agarrándola con una mano comencé de nuevo a meneársela y a chuparla y ésta no tardó mucho en reaccionar, volviendo a ponerse dura y con una erección enorme, teniendo que dejar tres o cuatro dedos de polla fuera de mi boca ya que casi me daban arcadas al intentar tragarla entera. Mientras Víctor colocó su polla en la entrada de mí culo y comenzó a presionar. – No por favor, por ahí no… Me duele… te lo ruego… por lo que más quieras… me duele… – ¿Qué pasa? ¿Qué no estás acostumbrada a que te la metan por aquí?… o… ¿es que ésta polla es más gorda que la de tú marido? – …aahhh, las dos cosas… – Pues ésta noche te la voy a meter por éste culito de zorra que tienes, verás como te gusta…

Así, sin hacer caso a mis protestas y agarrándome por la cintura, comenzó a presionar; primero con un golpe seco metió el glande en mis entrañas. El dolor era terrible y después de tres o cuatro empujones más supuse que tenía toda su polla dentro de mí, confirmándomelo el golpeteo de sus huevos sobre mis carnes. Así, con toda su polla dentro, comenzó a encularme lentamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo.

Me di cuenta que el dolor estaba cediendo al placer, gemidos, suspiros y en alguna que otra palabra grosera y sucia; quién me iba a decir a mí que aquella noche iba a acabar poniéndole los cuernos a mi marido teniendo una aventura con dos jóvenes y mucho menos dejarme follar por todos sitios como lo estaba haciendo, pero estaba sintiendo mucho placer con todo aquello y ahora era yo misma quien se movía para rozarme más y más, me sentía como una perra caliente.

– Mmmum… mmmum… – Ahora no te quejas, ¡eh!… – Mmmum… mmmum… – Sí, parece que le gusta… – Calla… calla y sigue follándome… así… así… que gorda la tienes cabrón… como me llenas… asiii… ay… como me está gustando ahora que me follen por el culo… Aay… Entonces Marcos, cogiéndome por la nuca me acompañó de nuevo hasta su polla – Calla y sigue chupándomela… – Mmmum… mmmum… – No aguanto más, me voy a correr como sigas retorciendo tu culo… ¡ahhhh! – Ahhh… que bueno… clávamela toda… así… que gorda la noto… fóllame bien… así… ahhh… me corro… me corro… ¡ahhhh! – Yo también me corro, toma mi leche… – y la mía también…

Así, nos corrimos de nuevo los tres, descargando uno toda su leche en mí culo y el otro en mi boca, y así, tras lamer y saborear todo aquello, con mí culo inundado y el coño chorreando, incorporándome les ofrecí mí boca a los dos como muestra de satisfacción; después de relajarnos unos instantes nos pusimos bien la ropa como pudimos y nos marchamos, sin haber visto ninguna película y sin bailar, pero satisfechos. Cuando llegué a casa mi marido estaba durmiendo, me lavé ya que iba chorreando por todos sitios y con las bragas empapadas, luego me metí en la cama procurando dormir. Durante dos días tuve dolorido mi culo, pero mereció la pena.

De todo esto a mí marido naturalmente no le conté nada, pero a raíz de aquella primera ración de cuernos cambió totalmente mi actitud hacia los hombres ante situaciones de la vida cotidiana…

Ahora debo reconocer que hay momentos en los que me gusta sentirme observada cuando voy por la calle, visto con ropa más femenina, ajustada y provocativa, incluso cuando voy a alguna cafetería o restaurante y coincide que llevo alguna falda corta y estrecha aprovecho para situarme frente algún desconocido y provocar una excitante situación ya que descuidadamente cruzo las piernas quedando a la vista gran parte de mis muslos o bien las dejo entreabiertas para hacerlo enloquecer con sus calientes pensamientos.

Semanas más tarde, cuando una noche mi marido comenzó a tratar el tema me atreví a contárselo como si de una fantasía mía se tratase, y al comprobar como se iba poniendo cachondo se lo fui explicando con todo tipo de detalles, sin imaginarse que todo aquello me ocurrió en la realidad, disfrutando yo también mucho, ya que me sentía muy excitada al recordar aquellas dos pollas y en como me follaron aquellos maliciosos jóvenes; fue a partir de entonces cuando comencé a participar activamente y a seguirle el juego de sus fantasías con otros hombres en situaciones imaginarias en las que me intenta involucrar; lo que no imagina es que con todo esto ha conseguido que su recatada y tímida mujer se haya vuelto un poco más golfa de la cuenta.

Autor: mafli123

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Una tarde de aburrimiento

Comenzó a gritar, me vengo, se convulsionaba, y gritaba, y de su vagina chorreaba un liquido tranparente, no dejé de bombear, eso mismo pasó dos veces, hasta que le dije que me venía yo también. Se acomodó frente a mi verga,  comenzó a darme otra mamada y era increíble que se estaba comiendo smi semen, y la muy golfa no dejó nada.

Yo casi sin trabajo, estuve buscando algo diversión en los Chat locales, de pronto ahí vi un nick que me llamó la atención, Jenni34, la contacté y su primera pregunta fue que edad tenía y si era casado, mi respuesta fue 35 y si soy casado, entonces me dice que no quería nada con hombres casados y me cerró la ventana de conversación, la seguí abordando, hasta que la convencí que no tenía ninguna sucia intención con ella (mentira).

Después de varios días de conversación comenzó a tener confianza un poco y me dijo que era divorciada por un engaño de parte de su esposo, que tenía 34 años y que no tenía novio pero que ya estaba cansada de estar sola.

Le pedí que me mostrara la cam o una foto y después de insistir puso la cam, y lo que vi fue una hermosa mujer, de cabello castaño, llenita pero preciosa de cara, que en ese momento fue lo único que me dejó ver.

Puse mi cámara y me dijo que yo no era el tipo de hombre que le gustaba, que después me dejó saber que no quería casados pero físicamente le encanté, ya que mido 1.75, peso 84.5 kilos y de complexión atlética.

Acordamos el lugar y la fecha para conocernos, ella llegó en su auto negro, e inmediatamente supe que era ella, me subí y me dijo:

-¿Quieres ir a mi casa?, te invito a tomar algo.

La verdad dada la inseguridad que se vive en México me dio miedo en pensar que se trataba de alguna banda de secuestradores o algo y ella era la carnada.

Una vez que llegamos a su casa pude verla de cuerpo completo, tiene una cara muy bonita, ella es muy bella, muy sexy y muy cachonda, llenita y de tetas grandes, cuando llegamos a su casa, me sirvió un refresco y nos sentamos al sillón a platicar.

Que su marido se fue de la casa porque ya estaba casado cuando lo hizo con ella, que mi esposa es muy fría para el sexo y casi no tenemos contacto, etc. Y en mi pensé, si la tengo cerca de mi a solas y aunque me haya dicho que no tenía intención de tener nada conmigo, y de ver ese escote que casi se salían sus enormes tetas, dije, no importa que me abofetee…

Me acerqué, la abracé y comencé a besarla, y como por arte de magia se calentó tanto que tomó mis manos y me las puso sobre sus enormes monumentos y logré sentir que sus pezones eran enormes, su respiración era como si hubiera corrido una carrera de 10 kms, lloriqueaba y gemía,  inmediatamente sacó mi verga y comenzó a darle una hermosa mamada, en verdad que nunca nadie había dado una de esa manera…

No se como le hice pero de pronto ya los 2 estábamos desnudos, se empinó y me pidió que le mordisqueara si clítoris, soy fanático de los culos y clítoris pero eso que vi jamás lo he vuelto a ver, se excita a tal grado que su clítoris parece una pequeña verga que lograba chuparlo y entraba a mi boca completamente, ella gritaba:

– Así Papi!, atiné que llegaba un largo orgasmo por sus gritos y su espalda curvada, no desaproveché esa posición y también lamí su culo, solo que al sentir mi lengua inmediatamente me retiró luego me pidió que la penetrara así como estaba, obviamente mi  verga estaba a su máxima capacidad de crecimiento, y de una sola embestida entró por atrás, teniendo la vista  de cómo desaparecía mi pene entre su nalgas, y cuando la volvía a ver, salía totalmente mojada, gritaba, y se movía como loca, pidiendo más y más, y así sentí dos orgasmos más.

Saqué mi pene, lo puse en la entrada de su ano, pero me pidió que no lo hiciera, porque de niña había sido violada por el ano y le traía esos recuerdos, y que a su marido nunca se lo permitió, solo que le dije:

– Yo no soy tu marido y esto te quitará ese trauma…

Volví a poner mi pene en la entrada de su ano, y como estaba muy mojado por su juguito, entró, primero gritando de dolor, pero después se movía nuevamente e intensamente, pidiéndome que no lo sacara, que quería todo…

Me gritaba que sentía la sensación de defecar pero quería más y más, luego así comenzó a gritar, me vengo, se convulsionaba, y gritaba, y de su vagina chorreaba un liquido tranparente, y no dejé de bombear, eso mismo pasó dos veces, hasta que le dije que me venía yo también…

Se acomodó frente a mi verga,  comenzó a darme otra mamada y era increíble que se estaba comiendo sin dejar nada mi semen, sentía como si fuera orinar por la cantidad que había acumulado en mis testículos, y la muy golfa no dejó nada.

Me dejé caer al sillón, me dio un beso y me dijo, – Ahora si serás mi compañero, y no me importa que seas casado, respetaré tu familia y nunca te molestaré estando tú en tu casa, y así ha sido, se puede decir que es la amante ideal.

Se me olvidaba decirles que soy de Torreón, Coahuila México, si desean esperaré sus comentarios.

Autor: ghinojosa

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Ten cuidado por si te graban

Raúl le puso la polla en la boca y yo la senté encima mío, aprovechando un movimiento para encularla y echarla hacia atrás y dejarle todo el coño libre a Raúl, que tardó poco en ocupar el sitio, haciendo la primera doble penetración a mi mujer, que después me ha confesado que ha sido el mayor placer de su vida, pues ya estaba en un punto que se abandonó al placer y gemía como una loca.

Estoy casado desde hace 8 años y mi vida sexual es bastante activa, mi mujer de 33 años es muy guapa y tiene un cuerpo atractivo, y a la hora de la cama no es nada tímida, le encanta hacerlo viendo una película porno y su primer orgasmo siempre se produce mientras le chupo el clítoris y mantengo moviéndose un dedo en su ano y otro en su vagina y ella se chupa las tetas.
Lo que voy a contar ocurrió hace dos meses cuando una pareja de amigos vinieron a visitarnos y a quedarse el fin de semana, él se llama Raúl y ella Rosi, que en esos momentos se encontraba embarazada en las últimas semanas, para estar más a gusto dejamos a mi hijo en casa de mi suegra y dejamos a la pareja la cama de matrimonio, repartiéndonos, yo en mi despacho y mi mujer en la habitación de al lado, que es la de mi hijo.

Con todo arreglado nos dispusimos a salir a cenar y la conversación giró en torno a la cuarentena y al tiempo que llevaba Raúl sin echar un polvo, pues el embarazo se había complicado en el 5º mes, mi mujer empezó con el cachondeo diciendo “estarás como un toro”, “ten cuidado Rosi, o Raúl te partirá el día que te eche un polvo”, tomamos unas cuantas copas y regresamos a nuestra casa.
Al poco rato escuché la puerta de la habitación del matrimonio y me pareció oír la de la habitación de mi hijo seguidamente, no le di importancia pues pensé que era alguien que había ido al servicio, pero al poco tiempo a través de la ventana vi el resplandor de la luz de la habitación y me picó la curiosidad, así que salí a la terraza, desde la que si te inclinas un poco puedes ver el interior de la habitación contigua y encima sin ser visto, pues las cortinas semitransparentes dejan ver y la luz en el interior impide la visión hacia afuera.

Pues lo que vi, me dejó de piedra, mi mujer de rodillas en la cama chupándole la polla a Raúl, mientras éste la sujetaba del cuello, pero lo que más me sorprendió fue mi reacción interior, no me sentí celoso, pero noté una excitación fuera de lo común y procedí a coger mi cámara de video y grabar toda la faena, por si acaso, los dos comenzaron un polvo de campeonato…

La golfa de mi mujer mordía la almohada (supongo para no gritar) y Raúl la follaba a lo bestia, con otra faceta desconocida de mi mujer, pues no se que le decía al oído que ella parecía que se iba a correr, en un momento dado ella se dio la vuelta y se abrió las nalgas, con lo que Raúl, le metió una enculada a lo salvaje, (al contrario que mí, que cada vez que la daba por culo, se quejaba si me movía más de la cuenta), hasta que se derrumbó encima de ella, (cuando se corrió imagino), se salió de ella se limpió con sus bragas y se fue de la habitación dejando a mi mujer boca abajo, tocándose el clítoris y el ano y con la boca abierta, yo, estaba flipado, no me había imaginado la faceta de adúltera golfa que acababa de ver.

Me hice una paja de la ostia y me puse a maquinar que hacer con lo que tenía en mis manos, porque al día siguiente mi mujer disimulaba de maravilla y se comportaba como si no hubiera pasado nada, creo que es lo que más me jodió, por lo que me puse manos a la obra.

Uno de los defectos de mi mujer son los celos, pues no me deja hacer un comentario sobre una chica del gimnasio, yo preparé la cinta de video y cuando se cambió y se sentó al lado mío, momento en el que al salir una presentadora, dije “vaya morritos para hacer mamadas tiene esa loba”, empezando ella:

“¿Pero que pasa, te estás pasando ¿que estás haciendo?, ¿estás enrollado con otra o que?, te veo muy raro y me empiezas a cabrear”, yo le contesté diciendo que mirase la tele, presionando el play, fue buenísimo, pues salió un primer plano de su cara mamando la polla de Raúl, un poco borroso pero perfecto, entonces le empecé yo a preguntar”¿No es para estar un pelín celoso?” “creo que tu madre se alegrara de que hayas salido en la tele, pero el micrófono es un poco diferente, ¿no?”, ella solo decía, perdóname fue una locura…etc…

Empecé a desnudarme, mientras el video seguía emitiendo las imágenes y le dije despelótate, ponte a cuatro patas y empieza a chupar, y eso hizo, con lágrimas en los ojos, la agarré de las orejas y empezar a follarla por la boca, mientras Raúl sin hacer ruido se acercaba por detrás y empezaba a lamerle el chocho (eso no entraba en el programa, mi instrucción era que la follase directamente, pero a él le daba pena, al cabrón), mi mujer intentaba girarse para ver quien era pero yo no la dejaba.

Cuando pudo mirar no salía de su asombro y me preguntó que a que jugaba, pero la aticé un bofetón que le quitó las ganas de discutir y dijo “haz conmigo lo que quieras”, Raúl le puso la polla en la boca y yo la senté encima mío, aprovechando un movimiento para encularla y echarla hacia atrás y dejarle todo el coño libre a Raúl, que tardó poco en ocupar el sitio, haciendo la primera doble penetración a mi mujer, que después me ha confesado que ha sido el mayor placer de su vida, pues ya estaba en un punto que se abandonó al placer y gemía como una loca…

Continuamos cambiando de posturas y de agujeros, pero con el denominador común de que yo llevaba la batuta y dirigía “métesela por el culo, bien, más ritmo, pon cara de vicio putita, ¿vas a tener bastante?”

Raúl se corrió bastante rápido la primera vez encima de sus tetas, yo me corrí dentro de su boca y se lo hice dejar que resbalara por sus comisuras, como en las películas y no se le ocurrió rechistar, por la noche hicimos otro maratón sexual, con alguna tímida protesta de mi mujer, por el escozor de su ano.

Ahora a Raúl le he presionado para que introduzca a su mujer en nuestro rollete, no sabemos como, pero todo se andará, según mi mujer es un poco bisexual y ella va a intentar un acercamiento, que será grabado y si no Raúl va a tener que poner toda la carne en el asador, pues no va a estar follándose a mi mujer sin poner nada de su parte, así que si hay alguna sugerencia será bien aceptada.

Autor: campeador_2001

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Mi compañero de trabajo

Él quedó libre de manos para introducir sus dedos en mi coño, empecé a gemir y gemir y le agarré de su polla y como una perra en celo se la empecé a menear hasta que se corrió del gusto y esperó al notar que yo me corría otra vez a la vez con él. Creó que pasó gente, algún que otro borrachín también pero ni nos dimos cuenta, la excitación de ese momento nos dio todo igual.

Hola, mi nombre es Montse y tengo 25 años…os voy a contar mi experiencia de una noche que salí por ahí de fiesta con unos compañeros del trabajo…

Era un viernes, íbamos a cenar y de fiesta para despedir a una compañera de trabajo, antes de nada os quiero decir que soy una chica bastante llamativa, con culito respingón, redondito, bastante tetuda, carita linda con labios carnosos y un pelo profundamente negro y ondulado, pues bien, en la cena os cuento que éramos 12 chicas y un chico.

Yo quería lucir escote, porque me gusta y porque quería provocar a Xavi, el único chico de la cena, con el que en el trabajo tenemos ya un rollo tanto morboso, provocativo…

Pues bien, me puse mis tejanos ajustaditos marcando culito, me puse mis botas altas de tacón para resaltar más mis piernas y mis muslos bien prietos y arriba me puse un escote que no era escote, era como llevar un bikini, me tapaba lo justo y enseñaba lo necesario…casi mis pezones se salían del escote…solo verme en el espejo ya me excitaba porque sabía que iba a provocar a más de uno…uuummmmm…os tengo que confesar, que los hombres me miren, me encanta, me vuelve loca poder provocar las miradas de los hombres, esas miradas que te comen y te desnudan…me hacen sentir bien y me excitan…

Llegué sola al restaurante donde ya estaban todos sentados…justamente solo quedaba un sitio y era en la esquina al lado de Xavi…sonreí y lo miré…no me había quitado la chaqueta todavía cuando me dijo:

-Por favor, dime que no llevas escote si no quieres que me dé un paro cardíaco…

Mi contestación:

-Entonces mejor no me siento a tu lado…porque tendrás que ir de urgencias.

Me sonrió, todo era broma como siempre hablamos en el trabajo, así que me senté a su lado y me quité la chaqueta, cuando me la quité, al principio pasé apuros, todos los camareros centraron sus miradas en mi y el resto de hombres de las otras meses noté que también centraron sus miradas en mis tetas…eso me puso nerviosa y a la vez ya estaba excitada…Bufff…Xavi me dijo al oído:

-Hoy te has pasado pero me gusta que lo hayas hecho, tienes unas tetas preciosas…

Eso me puso a mí a cien y de hecho creo que a él si le puse a cien porque le puse mi mano muy cerca de su rabo, rozándole y noté un bulto enorme…Empezamos a cenar y beber vino, la cosa se iba calentando, él cada vez estaba más encima mío haciendo bromas y rozándome las tetas, cogiéndome por el cuello, hablándome muy cerca de mi boca, mi miraba mis labios carnosos con ojos de lobo…

Cuando acabamos de cenar, nos fuimos a tomar algo a un pub, llamado Pumuki, un sitio muy pequeñito y en toda la pared era un sofá…la gente se puso a la barra a tomar algo y yo me senté y de casualidad…jajaja…se sentó Xavi a mi lado también pero me traía un cubata para mí y otro para él…estuvimos haciendo bromas y ahí él ya me puso sus manos en mis piernas tonteando…se acercó mucho a mi chochito que estaba caliente, caliente…estaba ansioso…me puso una rosa entre mis tetas y me la quitó con la boca…bufff…eso me puso todavía más caliente porque me rozó con sus labios mi piel suave de mis tetas…

-Te las voy a comer cuando pueda, que lo sepas…

Eso me decía y yo le dije:

-Atrévete cuando quieras, lo estoy deseando, a ver si no eres cobarde…

Yo lo provocaba pero había un problema, él tiene novia y todos los compañeros del curro la conocemos, así que nosotros no podíamos hacer mucho el tonto delante de ellos porque sería un problema para él…la situación de prohibición también me excitaba…el hecho de provocarle, ponerlo taquicárdico, incitarle a tocarme pero él no poder porque había gente que nos veía…jijijiji…me decía:

-Traviesa, cuando te pille me dirás que pare y no pienso hacerlo…

Mientras tanto, también veía a chicos que valían la pena y Xavi me provocaba a ligármelos. Cuando íbamos por la calle…algún que otro chico me decía cosas y era curioso porque sin darme cuenta tenía a Xavi a mi ladito…jijiji…eso me gustaba…y me decía a la oreja:

-Como los pones a todos, no son los únicos que están locos por ti…

Me tenía toda la noche cachonda y ansiosa por besarlo y probarlo…bufff…

Al final llegamos a la discoteca, íbamos todos bastante ya bebidos y perdiendo el control y el sentido de todo…en donde nos colocamos todos para bailar, había un grupo de chicos que no dejaban hablar y mirar señalándome, no se cortaban ni un pelo, así que decidí acercarme y presentarme y les dije:

-Hola, veo que os gusta mucho mi escote…¿queréis ver mejor mis tetas?…pues demostrarme que vale la pena que lo haga…

Y todos me rodearon y sin quitar la mirada de mi escote, de mis tetazas, me empezaron a coger para bailar y me cogían de la cinturita que tengo y yo levantaba los brazos para que me cogieran de más arriba y así ellos poder rozarme los pechos…miraba a Xavi de reojo que estaba más atrás con el resto de mis compañeros…y estaba con cara de rabia, celos, pero me guiñaba el ojo como diciendo que estaba formidable entre todos esos chicos…uuummmmm…me excitó…Uno de esos chicos me dijo:

-Te gusta exhibirte, ¿verdad? Porque tienes un morbo y un cuerpo estupendo, te mueves de una manera que en la cama tienes que volver loco…

Le contesté: -En la cama y en cualquier sitio puedo moverme mejor que en la pista…¿porque no empiezas por besarme y hacerme mover para que tú lo puedas comprobar?

Y no se lo pensó dos veces…uuummmmm…¡como me besó!…me puso su mano en mi culo y la apretó…me sentí completamente apretada junto a él…mis pechos no le dejaban respirar y su bulto no dejaba de crecer rozándose junto a mi chochito…ufff…nos pusimos los dos muy malos…y el resto de chicos estaban ahí, rodeándonos y a más de uno ví ponerse y tocarse bien sus bultos…¡que duros los tenían todos! Me besé, me toqué, me rocé…le palpé el bulto y él a mí me sobó de arriba abajo…hasta que mis compañeros me llamaron y tuve que despedirme… pero lo hice con un buen lengüetazo y una buena apretada en su paquete…y me dijo al oído:

-Tendrían que haber más chicas como tú, preciosa golfa…

¡Me dijo golfa! Eso me excitó más porque tenía razón y se había dado ¡cuenta! Así que me fui a despedir de los demás amigos de él y a cada uno de ellos los despedí con un beso en la boca…se lo merecían…a más de uno les rocé el rabo por gusto y lo tenían que se les salía del pantalón, ¡guauuu! Me fui súper contenta y excitada…uummmmm…

Algunos de mis compañeros ya se iban para casa a dormir…pero yo no quería irme…sabía que todavía me faltaba por probar el premio gordo de esa noche…a Xavi…y él tampoco quería irse…así que entre unas cosas y otras…nos escapamos de la discoteca…estaba nerviosa y excitada por lo que iba a pasar…

Me llevó a una plaza donde apenas había y pasaba gente…uummmmm…yo ya estaba mojada…me notaba mi coño completamente húmedo…a punto para ser degustado por él…y él tenía el rabo que se le salía…lo notaba…

Me dijo:

-¿Aquí te parece que podemos tener intimidad suficiente? Porque te quiero probar toda, me muero por probar tu jugoso chochito, y me vuelve loco las ganas de comerte esas tetazas que tienes…madre…

Le dije:

-Me parece bien aquí como en medio de las Ramblas…¡pero empieza ya porque estoy demasiado excitada y no aguanto!

Nos sentamos en un banco…primero se sentó él…y yo me puse encima suyo…me desabrochó el pantalón mientras me sacó las tetas fuera del escote y me las comía, les pegaba mordisquitos a mis pezones, estaba cachonda como una perra en celo…me sentía la más puta ahí en medio de la plaza…mientras me las comía…empezó a introducir sus dedos por debajo de mis braguitas…notó que estaba chorreando y me dijo:

-Nadie antes estaba tan cachonda y tan mojada por mí…que perra que eres…como te quiero comer entera…bufff…

Cada vez que me hablaba así…yo más mojada me ponía…y ya no podía más…me separé un poco hacia atrás…y ví que el pantalón lo llevaba algo manchado…se le había escapado ya algo de semen de lo cachondo que iba él…sin tocarle todavía…buff…ñam, ñam le bajé la cremallera de sus pantalones…no hizo casi falta ni sacarla porque la tenía tan dura que fue levantar el calzoncillo y salirse sola…uummmmm…que rabo más delicioso tenía…uummmmm…no era un rabo muy largo pero tenía una anchura muy apetitosa…se la empecé a tocar con mi mano…de la anchura que tenía no podía cerrar la mano con su polla en ella…bufff..Me entraron ganas de agacharme y chupársela…y así lo hice…uummmmm…

-No hagas eso porqué puede pasar gente y se nota demasiado (yo ya estaba agachada cuando acabó de decir eso)… sigue, sigue no pares ahora…que guarra eres…

Yo no podía hablar, tenía su rabo en mi boca, que delicia, uummm, no paraba de lamerla y comerla, uufff…hasta que él me subió porque me quería comer mis tetas … quería besarme … y así le dejé hacer…estaba yo casi curvada…del placer…él me aguantaba por la cintura, mientras me comía y me mordía las tetas … bufff…puse mis manos en sus rodillas…y así él quedó libre de manos para introducir sus dedos otra vez en mi coño…en mi coño que estaba tan húmedo que no tuvo problemas en metérmelos…empecé a gemir y gemir y le agarré de su polla y como una perra en celo se la empecé a menear hasta que se corrió del gusto y esperó al notar que yo me corría otra vez a la vez con él…

Creó que pasó gente…algún que otro borrachín también pero ni nos dimos cuenta…la excitación de ese momento nos dio todo igual…

La próxima vez que ocurra…os contaré…

Un lametón…

Autora: Montse

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Cornudo en el crucero

Llegué al segundo orgasmo y sacó la polla de mi coño, se quitó el condón y me llenó las tetas de su leche, y me dijo, bueno putilla, para ser el primer dia creo que tu marido ya luce unos buenos cuernos, espero ir aumentándoselos, puedes estar seguro, le dije, pero me gustaría que la próxima vez el cornudo de mi marido estuviera presente para que vea como hay que follar a una golfa como yo.

Hola cachondos, me imagino que estaréis con una mano en el ratón y con la otra en la polla a punto de reventar de tanto porno como estáis viendo.

Me llamo Teo,  tengo 48 años y como dice mi mujer tengo un buen cuerpo para mi edad pero poca polla para una zorra como ella, mi mujer se llama cris, tiene 37 años y de siempre a sido muy golfilla y más desde que se puso tetas de siliconas, una 120 de talla nada menos, si ya antes tenía fama de golfilla (en el instituto se folló a medio instituto,) ella es rubia, mide 168cm y  60kg de puro vicio, de hecho a mí me la presentaron dos amigos que por entonces se la cepillaban, luego nos enamoramos y demás.

Este verano hicimos un crucero e íbamos con ganas de que fuera super caliente, nada más llegar al barco la tiré encima de la cama y le metí la polla de un golpe… Uhh cabrón, que caliente estás, uhhh joder me estás poniendo a mil. uhh. Toma zorra que estoy supercaliente, uhh, que buena estás hijaputa toma polla en todo el coño. Uhh que gusto uhh. Aghhhh no aguanto más toma leche puta. Serás maricón si te has corrido ya y yo ni había empezado a disfrutar, vamos polla enana límpiame el coño de leche con tu lengua.

Si putilla lo que tú me mandes. Serás cabrón con lo caliente que me estabas poniendo y te corres. Lo siento cariño, le dije…  Calla y sigue comiéndome el coño que eso lo haces de puta madre, uhhh,  agggaa…No creas que con esta comida de coño tengo bastante yo creo que en este barco te van a crecer los cuernos…

Nos dimos una ducha y mientras ella se terminaba de preparar, que le cuesta horas, en fin ya sabes lo típico, más en una mujer como ella que le gusta ir super provocativa.  Estaba yo tomando un gin tonic en la barra cuando la veo que llega, estaba espectacular, como la miraban todos los tíos y todas las mujeres también, llevaba a un  vestido super cortito con un escote exagerado que le marcaban sus tetazas con los pezones supertiesos y la espalda descubierta casi hasta su duro trasero.

Hola cariño, ¿como crees que me queda este conjuntito?  Uhh sensacional, ya ves como babean todos viéndote y le di un morreo, al sentarse en el taburete su vestido dejaba entrever su tanguita amarillo.

Cielo me estás poniendo a mil. Calla cabrón que después de la mierda de polvo que me has echado no creerás que te voy a dejar meterte la polla hoy. Ahhh, pues yo creí que te quedaste con ganas…  Claro que me quedé con  ganas, pero no de una pollita (y es que la mía mide solo 12 y la de su ex medía 21 casi lo mismo pero al revés jeje), he visto un camarero que creo que le voy a entrar a ver que tal.

Después de cenar estuvimos bailando, a ella le encanta bailar salsa y con su vestido era un espectáculo super caliente, al rato vino el chico, que se llama Gonzalo, y que ya había terminado de trabajar, mi mujer ni se lo pensó y fue directa a por él a sacarlo a bailar mientras yo les contemplaba desde la barra, el tío no perdía el tiempo y aprovechando el baile se restregaba por su cuerpo y le metía mano todo lo que podía. Yo veía como la golfa de mi mujer se ponía calentorra, se le nota en la cara de golfa que tiene, al rato vienen los dos donde estaba yo y él me dice…

Hola, he de decirte que tienes una esposa muy atractiva, le digo la verdad es que si, ella dice muy atractiva y muy caliente, el cabrón de mi marido me dejó mal follada esta tarde así que estoy super salida mira como estoy… Y cogiéndole la mano se la mete en los muslos.

Joder cris si que estás caliente dice él, te noto todo el tanguita supermojado. Le digo yo pues quítatelo no cojas frio jajá. Ella ni corta ni perezosa sentada como estaba se lo quitó disimuladamente me lo dio diciéndome: Huélelo, ¿a que huele? A zorra caliente.

El tío alucinaba, vaya veo que sois una pareja muy abierta. Si sobre todo yo de piernas jajaja dijo Cris y le dio un morreo mientras le sobaba por encima del pantalón.  Uhh vaya parece que estás bien servido de polla uhh,  con lo necesitada que estoy yo de un buen rabo en mi coño. Bueno no se tu marido a lo mejor no opina igual. Bueno si mi putilla quiere. Tu cornudo a callar que en mi coño mando yo…

Ya sabes que lo que tú quieras, que a mi me encanta ver como te miran todos deseándote follar. Anda ve a comprar los condones, cornudo, mientras nos metemos mano en este rincón del pub.

Yo obediente los dejé, cuando volví ellos ya no estaban, di varias vueltas por el pub y no los vi, en eso me llamó al teléfono mi mujer…

Cornudito, ¿a que no sabes donde estoy? Dímelo cacho zorra que me tienes con la polla dura de lo caliente que me has dejado. Cuando te fuiste me dijo que no había problemas por el condón, que él tenía, así que con lo caliente que estábamos nos fuimos a nuestro camarote y estamos follando así que cuando acabe te llamo para contarte…

Uhhh, joder cacho puta, que zorra eres, sigue follando y que te deje relajadita…

Al cabo de hora y media me dijo que ya se había ido y cuando llegué al camarote estaba desnuda y con las tetas pringadas de leche.

Mira que eres golfa como estás, anda cuéntame… Entonces me dijo: Nada más cerrar la puerta  del camarote lo desnudé besándole el cuello y bajando a su polla, ¡que polla más gorda! uhhh, me la metí en la boca con dificultad de lo gorda que era, entonces me dijo: Venga putilla deja de chuparme la polla que te voy a meter la polla hasta el fondo de tu jodido coño…

Me cogió por los pelos y me dio la vuelta poniéndome a  cuatro patas de cara al espejo, toma guarra, toma polla en tu coño, verme en el espejo  con la cara de golfa que tengo, mis tetas botando y él abofeteándome el culo, ahhhh, como me ponía de perra el muy cabrón y yo diciéndole…

Uhh, hijoputa, que dura la noto en mi coñito uhh…  Zas, zas,  me abofeteaba el culo mientras yo no paraba de gritar y llegaba al orgasmo uhhh… Te corriste ya he guarrilla, pues prepárate que aun tengo la polla para seguir dándote caña… Uhhh, joder que bien, hacía tiempo que no disfrutaba tanto uhh. Seguro cacho puta que tu marido te deja a medias, yo se como tratar a las putillas como tú.

Entonces llegaba ya al segundo orgasmo y sacó la polla de mi coño, se quitó el condón y me llenó las tetas de su leche, Aaaahhhh  y entonces me dijo, bueno putilla, para ser el primer día en el barco  creo que tu marido ya luce unos buenos cuernos, y espero ir aumentándoselos estos días…

Puedes estar seguro, le dije, dándole un morreo mientras lo despedía en la puerta, pero me gustaría que la próxima vez el hijoputa del cornudo de mi marido estuviera presente para que vea como hay que follar a una golfilla como yo Jejeje.  Sin problema por mí, contestó…

Y así sucedió pero eso será otro día cuando os lo cuente.

Autor: dukebueno

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Mi hijo me bombeó sin piedad

Mi hijo empezó a sobarme, me resistí pero no pude, ya estaba abierta de pierna, me folló, le mamé la polla y terminó dándome por culo. Desde ese día soy la puta de mi hijo. Se ha casado de nuevo, pero sigue follándome una o dos veces por semana. Si os soy sincera me paso los días, las horas, los minutos deseando que él llegue y me ponga a cuatro patas y me convierta una vez más en su golfa.

Mi nombre es Eduvina, tengo 55 años y sin ser nada del otro mundo, sobre todo puedo decir que me conservo bien, tengo buenas caderas y sobre todo un par de tetas que desde siempre han llamado la atención, grandes, muy grandes.

En enero me quedé viuda tras bastantes meses de enfermedad de mi marido y la verdad es que llevaba varios años sin recibir caña. Nunca fui una mujer especialmente activa, de hecho mi marido siempre me reprochaba que nunca tuviera ganas y con una vez al mes tenía suficiente.

Lo que decía mi marido era verdad, pero el estar tanto tiempo sin follar había generado en mí un deseo irrefrenable como nunca había sentido. En los últimos meses cualquier motivo desencadenaba una calentura irrefrenable que terminaba con una paja, casi siempre en el baño.

El problema era que estas pajas ya empezaban a no ser suficientes y tenía que repetirlas varias veces al día. La realidad es que estaba salida como una burra y necesitaba que me dieran de lo lindo.

De vez en cuando venía a casa mi hijo, de 25 años, con su esposa y les oía alguna vez follar en la habitación contigua. Eran noches de auténtico desenfreno en las que no podía evitar meterme caña una y otra vez, hasta que quedaba totalmente derrotada.

Un mes antes de morir mi marido, se separó mi hijo de su esposa.  Él me confesó que tenían muchos problemas y que además él era muy activo sexualmente y su mujer apenas quería hacer el amor y que pasaba a veces hasta semanas sin tener actividad sexual y que no podía más. Se trasladó a vivir conmigo y poco a poco no podía evitar pensar que él estaba necesitado, tenía que tener los huevos bien cargados de leche. Cuando pensaba estas cosas me daba una vergüenza enorme, pero no lo podía evitar.

Cada vez me atraía más, le miraba disimuladamente y me provocaba unas calenturas enormes que tenia que apagar en el baño. Me hacía 4 ó 5 pajas al día.

Cuando murió mi marido, después del entierro, nos fuimos a casa con los familiares, que poco a poco se fueron a sus casas y nos quedamos solos. Nos sentamos en el sofá y José me abrazó. Yo estaba apenada pero al mismo tiempo aliviada porque habían sido meses muy duros, Él hospitalizado, en los que se sabía que no había solución.

Mi hijo, me empezó a consolar, dándome pequeños besos en el cuello. Al principio nada pero poco a poco me fui excitando, pensé en retirarme pero no me parecía oportuno hacer un desaire a mi hijo.  Me besaba en la mejilla y me abrazaba. Hubo un momento en el que ya no podía más, sentía un calor enorme y me sentía húmeda, incluso tuve la tentación de alargar la mano y acariciar la entrepierna de José. Me pude reprimir y me fui al baño a mojarme un poco, cuando me levanté, mi hijo me dijo: “que colorada estás”. A lo que le contesté: “Es de los nervios…”, aunque tuve la sensación de que mi hijo sabía la verdad y que estaba como una potra en celo.

Estaba en el baño, mojándome el cuello, cuando sentí que mi hijo estaba detrás, pude sentir como se apoyaba, sentía su polla en mi culo. Me quedé paralizada y sentí un escalofrío que recorría toda mi espalda, al instante no pude evitar arquear mi cuerpo hacia detrás, la típica postura de entrega total, al mismo tiempo que soltaba un gran suspiro.

Intentaba que mi hijo no viera mi cara, pero tenía el espejo enfrente y sin duda vio mi cara de excitación, con los ojos cerrados y la boca abierta. Sólo pude oír:

“Pero mamá, ¿Cómo puedes estar así?, no me lo puedo creer”, Yo le dije: “Perdona hijo, perdona pero es que, que…(No era capaz de decirlo), llevo tanto tiempo sin que me den”.

Él replicó ¿Sin que te den?, y en ese instante noté como metía una mano en la falda, luego debajo de las bragas y empezó a acariciar el conejo, mientras que la otra mano, la metía debajo la blusa, levantó el sujetador y empezó a sobarme las tetas.  Me derrumbé y apenas pude susurrar “no, no…”, pero casi de inmediato me abrí de piernas, me metió un dedo y empecé a bramar de una forma exagerada. Me moría de gusto y necesitaba que me montaran allí mismo.

Mi hijo me cogió de la mano y me llevó a la cama, me desnudó sin que yo pudiera hacer nada y entré en un auténtico éxtasis, me rendí sin condiciones, me extendí y abrí las piernas, pedía polla sin vergüenza y mi hijo no tuvo piedad de mi y me bombeaba por todas partes.

Nunca había tenido un cipote como aquel dentro y descubrí lo que me había perdido.

Al día siguiente hablé con mi hijo y le dije que no podía volver a suceder, él me miró y sonrió, me cogió de la mano, me llevó al sofá, me besó en la boca y empezó a sobarme, me resistí un poco pero no pude y al minuto ya estaba de nuevo abierta de piernas y recibiendo lo que no está en los escritos. Me folló, le mamé la polla y terminó dándome por culo.

Desde ese día soy la puta de mi hijo. Se ha casado de nuevo, pero sigue follándome una o dos veces por semana. Si os soy sincera me paso los días, las horas, los minutos y los segundos deseando que él llegue y me ponga a cuatro patas y me convierta una vez más en una golfa, su golfa.

Él me ha animado a escribir este relato. Me gustaría que me dieran su opinión, a veces me siento mal.

Autora: Eduvina

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