Mi excitante historia

Me resultó muy excitante tener ese pedazo de verga en mi boca y sentirla toda calentita. ¡Que calentura! Comencé a chuparla mientras que él me agarraba del pelo y manejaba el ritmo, como si yo fuera su puta, mmm que ricooo, hasta que no aguantó más y sin decirme nada se vino en mi boca.

En este relato les voy a contar uno de los mejores momentos de mi vida, no recuerdo con exactitud que día fue, pero si que fue a fines de diciembre de 2008.

Ante todo me describo, tengo 18 años,  mido 1,77, tez blanca, morocho y mi verga es de la más normales y muy juguetona. Soy bisexual desde pequeño y mi fantasía de siempre fue hacerlo con un hombre.

Agradezco a esta página darme la oportunidad de contar esto que tengo reprimido desde que ocurrió y que no lo puedo compartir con nadie por vergüenza. En fin… vivo en la cuidad de Córdoba (Argentina) y en ella también viven mis dos primos, Sebastián de 19 años y Marcos de 21.

Sebastián vive con sus padres a 6 cuadras de casa y Marcos vive solo en su depto. también a un par de cuadras. En este verano el más grande se fue a San Luis (otra provincia argentina) a pasar las fiestas con sus padres y a reencontrarse con sus amigos de la infancia, pues él vivía allí, pero se vino a Córdoba a estudiar. Durante este tiempo Marcos me confió las llaves de su depto. y me dijo que lo usase cuando quiera para llevarme alguna chica sin que mis padres se enteraran, lo cual agradecí.

Durante el mes de diciembre no tuve oportunidad de cogerme a ninguna, pero usábamos el depto. como punto de encuentro con Sebas para tomarnos unas cerveza y disfrutar del aire acondicionado que allí había. Una tarde, y ya con bastante alcohol encima empezamos a revisar la computadora de nuestro primo para ver si tenía pornografía, rápidamente encontramos unos videos, al principio los mirábamos y nos reíamos, pero después de un rato nuestras vergas se empezaron a parar notoriamente de la calentura y dejamos de hablar concentrando nuestros ojos en aquellas imágenes que tanto nos excitaban.

Al cabo de un rato, y como con Sebas hay confianza le pregunté si le molestaba que me haga una paja (porque estábamos sentados al lado), me respondió que no había problema, inmediatamente saqué mi verga y comencé a pajearme, y él que también estaba re caliente a los dos minutos comenzó a hacerlo también.

Al cabo de un rato veo como mi primo me empieza a observar mi verga y no le quita los ojos de encima, yo me sentí un poco incómodo y le pregunté en broma “¿querés que te la preste?”, me respondió que “si” también riéndose… entonces yo que estaba re caliente le dije que me estaba mintiendo, pero que si era tan valiente que me la agarré y me empiece a pajear, que le apostaba lo que quiera que no lo iba a hacer… él lleno de orgullo y de calentura tomó mi verga en su mano derecha y la miró como si tuviera el tesoro más preciado, yo estaba temblando, pero lleno de excitación, rápidamente empezó a pajearme furtivamente mientras yo cerraba los ojos de placer… cuando estoy por acabar siento algo caliente en mi verga, abro los ojos y era mi primo que me la estaba chupando.

No le dije nada y dejé que siga con su trabajo… era algo espectacular como la mamaba, mi verga estaba a punto de estallar y él la chupaba y la chupaba como la golosina más rica,  mi pija absolutamente lubricada por su saliva resbalaba rápidamente para arriba y para abajo frenéticamente mientras que cada tanto llegaba a su garganta.

Cuando estaba por acabar le pregunté si lo podía hacer dentro de su boca, y sin sacársela me respondió entre dientes que si. Y así fue, estallé de placer y toda mi leche, todo mi néctar calentito fue a parar a su boca.

Ahora me tocaba a mí, ya sin vergüenza alguna tomé su verga parada (29 generosos centímetros), la pajee por un momento y luego me la introduje en mi boca, era la primera vez que lo hacía y la verdad me gustó demasiado. Me resultó muy excitante tener ese pedazo de verga en mi boca y sentirla toda calentita. ¡Que calentura! Comencé a chuparla mientras que él me agarraba del pelo y manejaba el ritmo, como si yo fuera su puta… mmm que ricooo, hasta que no aguantó más y sin decirme nada se vino en mi boca.

Mmm no quise sacarle la pija de mi boca y en un momento toda su leche caliente empezó a caer de mi boca, ahí fue cuando le quité la verga para poder saborearla bien. La próxima les voy a contar lo que sucedió al día siguiente en el mismo depto. ¡Increíble! Saludos a los lectores.

Autor: Pepe

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