Mi hermanita marchosa

Le empecé a chupar el clítoris, yo estaba concentrado y tratando de encontrar el punto de máximo placer, estábamos en un espectacular 69, yo paré de hacer lo mío para poder disfrutar la mejor mamada que me hayan dado en mi vida, me vine que forma espectacular, ella hizo ruidos como si se hubiese atragantado pero se lo tragó todo, y me empezó a succionar hasta sacar la última gota.

Me llamo Andrés y les quería decir que esta página es una de las pocas  que tienen el placer de estar en mis “Favoritos”, son de lo mejor. Bueno, ahora vamos a empezar a contar lo que me pasó el otro día con mi hermana, Andrea.

Mi hermana tiene 19, es rubia mide unos 1.70, flaca, ojos marrones, unas tetas impresionantes, un muy buen culo y una cara hermosa. Yo sé que ella es linda, muy linda, pero nunca me sentí atraído por ella. Nosotros casi siempre nos peleamos por boludeces, siempre le compro cosas, la invito al cine, le doy plata y cosas así, como un boludo siempre gasto plata pero nunca recibo nada a cambio.

El lunes pasado me decidí, me voy a tomar pago por mis cuentas, no voy a esperar a buscarlo. Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma.

Ella me pidió usar la computadora y yo le dije que espere que yo tengo que terminar algo. Yo sé que ella siempre busca las fotos y textos que yo bajo de la Internet, pero yo lo tengo en un directorio con clave, ella sabe que esta ahí, pero no sabe la clave.

Lo que hice es dejar tres textos que bajé de la página sobre amor filial y unas cinco fotos de dos jóvenes que hacen de todo. Abrí una ventana de Word para disimular y le dije, terminé, ella me sacó de la silla y me dijo si puedo salir, le dije que sí y me fui a ver televisión al comedor, miré un rato MTV y a los 10 minutos subí el volumen del televisor y me acerqué a mi pieza sin hacer ruido.

Lo más interesante es que por la forma de mi casa, hay un pasillo del comedor a mi pieza, por lo tanto se puede ver a alguien yendo del comedor a mi pieza donde está la computadora, me acerqué y vi a mi hermana muy concentrada frente al monitor y su mano en su conchita. Mientras yo me acercaba ella se seguía excitando. Entré a mi pieza, ella no estaba en este mundo estaba leyendo un texto y masturbándose como loca, me dije a mí mismo, ¡dale! Al ataque.

Me puse atrás de ella y le empecé a tocar sus tetas por arriba de la remera que tenía, la esta sobando como loco cuando ella se dio vuelta me miró y me dijo, ¿qué haces? le dije:

• Ahora apago el monitor, y después vas a ver lo que te hago.

Así fue, apagué el monitor de la PC, y le di un beso, ella al principio no quiso cooperar, entonces agarré mi mano derecha y puse un dedo en su concha y lo empecé a mover, a los segundos ella abrió la boca y nuestras lenguas empezaron a bailar juntas.

Ella me empujó hacia atrás y se sacó la remera, ella no llevaba corpiño, por primera vez vi sus tetas en vivo, sin espiar, solos para mí.

• Ayyyy, grité como una bestia.

La muy guacha me agarró la pija por el short, y mi me empezó a apretar, yo le respondí mordiéndole un pezón pero con amor a mi hermana y ganas de hacérmela mía, no con la fuerza que ella lo hizo, le empecé a sobar el pecho derecho mientras chupaba el pezón izquierdo.

Yo ya estaba a mil cuando ella me dijo:

• ¡Dale!, Quiero ser tuya.

Me saqué el short y mi pija saltó como no sé qué.

Le arranqué la bombacha que tenía y la empecé a chupar el clítoris como nunca lo hice antes, yo estaba concentrado en el clítoris y tratando de encontrar el punto de máximo placer cuando me di cuenta que estábamos en un espectacular 69, yo paré de hacer lo mío para poder disfrutar la mejor mamada que me hayan dado en mi vida, le dije que me estoy por venir y ella dijo:

• Mejor, siempre soñé con tu leche, quiero tragármela toda…

Yo me puse a 10.000 cuando escuché eso y a los segundos me vine que forma espectacular, ella hizo ruidos como si se hubiese atragantado pero se lo tragó todo, y me empezó a succionar hasta sacar la última gota.

Yo pensé ahora va a empezar lo mejor cuando sonó el teléfono, yo no le di pelota pero mi hermana, dijo tengo que contestar, le dije que no, pero ella se levantó y fue a atender al minuto volvió y me dijo con una cara de diablo:

• Marina está por llegar en 5 minutos, me llamó del celular, prepárate…

Ella entró a su pieza y yo pensé a qué se refirió en prepárate. Pasaron los 5 minutos y vino Marina, lo que pasó el lunes pasado con Marina es otra historia.

Ya cuando mi hermana no me molesté para continuar con lo que empezamos, seguir cogiéndola, espero poder escribirla en el teclado.

Autor: Andrés

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