CESAR Y YO -III- Por: Apasionada

CESAR Y YO -III-      Por: Apasionada

Una tarde cuando me disponía a tomar un taxi, fui sorprendida al  estacionarse junto a mi un vehiculo que era conducido por Cesar, aquel hombre tosco, musculoso, nada atractivo con el que ya había estado en dos oportunidades como se los relate en CESAR Y YO I y II. y con el que tenia mas de ocho meses sin verlo. Me saludo y me invito a subir al auto para llevarme a donde yo fuera, le dije que iba a casa y accedió a hacerlo.

Venía de un almuerzo y había bebido lo suficiente para estar muy animado. Me invito a que lo acompañara a un trago y accedí. Fuimos a un local agradable y una vez instalados iniciamos una amena charla donde alababa mi belleza pero a su vez me decía  que ahora llevaba una relación muy buena con su esposa, y que estaba dedicado a ella en todo sentido, por lo que le felicite. Una vez que salimos se dirigió a mi casa y al llegar le dije:

-Oye quieres bajar?

Respondió:

-Solo lo haré  si me invitas a un trago mas…

Accedí y una vez dentro serví los dos primeros escoceses de lo que seria una tarde apasionada.

Ubicados en la sala y sentados sobre mullidos muebles continuamos la amena charla que traíamos, pregunto por Antonio mi pareja, y le dije que regresaría a casa por la noche. Note que en varias oportunidades en que entreabrí mis piernas, Cesar con disimulo buscaba ávidamente ver por entre mis gruesos muslos y  en una ocasión  que fue a la sala de baño, vi como bajo su pantalón  tenia una fuerte erección. De ese hombre me atrae su porte varonil a pesar de su tosco comportamiento y entonces me propuse seducirlo dándole mas oportunidad de ver por entre mis piernas a las que con mas frecuencia se las abría  mas, aprovechando que vestía una falda de suave tela que me facilitaba  hacerlo simulando que lo hacia accidentalmente.

Pasado un rato me dirigí a la cocina a preparar algunos bocadillos, Cesar llego allí con la excusa de ayudarme y colocándose detrás de mi rozaba disimuladamente mis nalgas con su erguida verga, no lo evitaba hasta que sentí como suavemente subía mi falda hasta quedar mis nalgas al descubierto y de inmediato me abrazo con fuerza por la cintura mientras besaba mi cuello y ahora pegaba y empujaba con fuerza su guebo por entre mis nalgas, un fuerte espasmo de excitación recorrió mi cuerpo y me entregue a sus caricias.

De inmediato me dio vuelta y me coloco frente a él y como un loquito empezó a bajar mi falda y pantaletica, se agacho y abrazando con firmeza mis muslos metió su cara entre ellos y empezó a besar y lamer mi cuca ya muy humedecida por el abundante liquido vaginal, mientras exclamaba: hummm que rico sabe y huele!!!…  Yo acariciaba su cabeza y  se la atraía a mi cuca para que siguiera lamiéndomela, hummm riiico… asiii!!!… asiii!!!… Que rica cucota tienes mi reina!!… La tienes mojadita  mi amor… Si mi papi… para ti… dame asi… asi suavecito papi… asiii…

Luego se puso de pie y alli mismo empezó a abrir mi camisa y soltar mi brasier hasta que saltaron frente a él mis voluptuosas tetas con mis pezones erguidos entre las amplias aureolas que los rodean y agarrándolas con sus manos empezó a masajearlas,  lamerlas y besarlas. Empecé a  abrir su camisa y soltar el cinturón de su pantalón, él termino de quitárselo, metí mi mano por entre su interior y agarre aquella gruesa  verga, ya  húmeda por su liquido preseminal y baje su interior dejándola libre, su cabeza estaba recrecida y brillante con bordes bastante pronunciados que sobresalían y  unas bolas grandes y flácidas que caían entre sus muslos. Papi que caliente y grande tienes hoy ese guebo, riiiiico…

Una vez desnudos, me agarro  por mis  nalgas fuertemente y me pego a su cuerpo, salimos y nos fuimos de nuevo a la sala y allí al ritmo de una suave melodía empezamos a bailar muy juntos  mientras nuestras manos acariciaban con placer nuestros excitados cuerpos, nos uníamos en prolongados y profundos besos donde nuestras lenguas en apasionado encuentro acariciaban nuestros labios y recorrían nuestras bocas. Nuestros sexos húmedos se rozaban, se paso detrás de mi y me agarro con fuerza por mis tetas y con suaves y firmes embestidas su guebo se deslizaba entre mis robustas y redondas nalgas. Siguió besando mi cuello y me condujo al borde del sofá donde hizo que me inclinara sobre él, y mientras me agarraba y masajeaba mis nalgas decía: ahh que rico culazo tienes mi amor… yo solo deseaba que alli mismo me penetrara, sentía mis labios hinchados y mi vagina deseosa de recibir su gruesa verga.

Parado detrás de mi, su verga quedo entre mis muslos que sentían su ardiente y rígida excitación…

-Que riiico culote tienes mi reina… Déjame acariciártelo mi amor…

-Dale papi… asiiii que es tuyo papito lindo… solo tuyo… mi rey… así… pásame el dedito por mi culito asiiiii papi que me excitas… hummm…

Luego abrió mis nalgas y fue acomodando la recrecida cabeza de su guebo entre la rajita de mi cuca y con torpes embestidas buscaba meterlo hasta que lo logro abriéndose paso metiéndolo completo y de inmediato agarrándome por la cintura inicio un metí y saca fenomenal hasta hacerme sentir dolor, sus bolas golpeaban mis muslos y acoplándome a sus movimientos mis nalgas iban de atrás hacia delante rítmicamente hummm… riiico… lo metía y sacaba mientras que abría mis nalgas  y las atraía fuertemente contra su cadera para hacer mas profunda sus embestidas… sigue asi papi, asi… asi… dame duro.

-Mami que divina estas, que cucasa tan rica, la tienes calientita riiica

-Humm que culote tan grande y divino tienes mi vida, dámelo siii?

-Dame fuerte papi, sigue, sigue asi dame duro, no lo saques papi.. sigue así dame fuerte, fuerte, mas fuerte, asi riiico… mmmm.. dame seguido no lo vayas a sacar… dale riiico papi….”

Carlos acariciaba con su pulgar mi culito presionando cada vez mas hasta que lo fue metiendo poco a poco, hummm riico…  Cesar para no venirse dejo de moverse para que lo hiciera yo y empecé a moverme hacia atrás y hacia delante satisfaciendo mis deseo de sentirlo a mi gusto dentro de mi. Seguimos haciéndolo así hasta que me pidió que me volteara y abriéndome bien  coloco mis piernas sobre sus hombros y agarrandome por los muslos  empezó a cogerme divinamente, sentía su verga dura y caliente entrar y salir mientras su recrecida cabeza rozaba toda mi vagina y me tocaba hasta lo mas adentro de mi, sigue así papi, me embestía con fuerza y seguido oyendo el tac… tac… tac… producido por el choque de su verga contra mi cuca y nuestros cuerpos sudorosos.

Dejándose caer sobre mi, muy lentamente seguimos haciendo el amor con suaves movimientos circulares muy pegado rozando riico mi gallito a lo que yo respondía subiendo mi cadera para sentirlo todito dentro de mi, muy acoplados seguíamos hasta que sentí como se recrecía mas su guebo, sabia que estaba por venirse, le dije: papi para un poquito para venirme contigo y asi lo hizo mientras que yo seguí subiendo y bajando mi cadera y así fui sintiendo como se me aproximaba un fuerte orgasmo, mi vagina se contraía aprisionando su verga, Cesar se retorcía demorando lo mas que podía su orgasmo mientras que yo con incontrolados movimientos   aumentaba mis deseo de sexo, sentía que de mi vagina salía mucho liquido caliente que en medio de un intenso  abrazo y fuertes movimientos de ambos empezamos a disfrutar  de un explosivo orgasmo:

“Me vengo ya amor”, siii…, yaaaa….., ya… ufff….,  aahhhh…., asi…., asiii…,  ahhhhhhh…. uuffffff…. yaaaaa…. yaaaaa…. amor…. No aguanto massss…     -Damela todita papi así.. dale asi…, no pares papi…, dame mas…. mas….,  asi…,  duro…, dame duro amor…, asi… asi…ya….yaaa. yaaaaaaa… si asi…duro,  asiii… mas… hummm… me matas… me matas.. riiico…asi… asiii… humm.. hummm…                                                                                                                   -Tómala toda… así … mi vida…  asiii.., hum,.. tómala… que divino.., así… aahhh… uuuffffffff toma mi leche mami…. Tienes esa cuca caliente… riquisima… humm…                                                                                                               -Fuertes descargas de su caliente y espesa leche llenaba toda mi vagina:     -Amor, me quemas por dentro, la siento  calientisima papi, riiico… humm….                                                                                                                                      -Que divino, lo haces preciosa, uffff.. que rica eres cielo. Me la sacaste toda amor.

Mi cuerpo temblaba, Cesar seguía dándome riiico con  prolongadas y profundas embestidas pero mas lentamente hasta que se dejo caer pesadamente sobre mi. Lo abrace con mis piernas y lo mantenía pegado a mi…. quería retenérselo para sentírselo mas tiempo dentro de mi cuca;  Cesar tiernamente besaba mis ojos y mis labios. Sin sacarlo bajo un poquito y empezó a amasar y chupar mis tetas. Nuestros cuerpos estaban mojados por el intenso sudor. Nos acariciábamos con ternura. Me sentía toda mojada por el abundante liquido que me salio y también por su leche que caliente salía de mi cuca. Cesar se pego mas a mi, su verga medio flácida se mantenía dentro de mi cuca, así estuvimos un rato hasta que finalmente nos fuimos separando. Me dijo: Preciosa que rico lo hicimos esta vez, ahora deseo que la próxima me des tu hermoso y  maravilloso culo que tienes cariño. Dámelo preciosa por favor. Ok mi amor así lo haremos. Riquiiiisimo amor mío. Se vistió y se marcho no sin antes darnos un apasionado beso.

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EL CUIDANDERO III

EL CUIDANDERO III…

POR:  APASIONADA..

Pasaron algo mas de tres meses sin que yo fuera a la propiedad campestre; tenia temor de que el anciano Domingo hubiera hecho algún comentario a Antonio de mi infidelidad o a alguien mas de la aldea. Mi curiosidad por saberlo no me dejaba tranquila y  entonces decidi acompañar  a mi pareja en su visita acostumbrada a la propiedad.

Llegamos ese día muy temprano por la mañana y lo primero que hice fue observar la reacción que  mi presencia causaría en Domingo. Creía que al verme después de tanto tiempo no  ocultaría  su emoción, además de que podía tener la  oportunidad de que hiciéramos el amor otra vez, o que yo accediera a su deseo de  cogerme por detrás, que ya me lo habia pedido anteriormente. Peeero…  me sorprendió su acostumbrada indiferencia y  timidez. Me saludo con mucho respeto, como si entre nosotros no hubiera pasado nada; actitud que me desubico y me intrigo de sobremanera y luego  se dedico a dar a Antonio información de los trabajos que venia haciendo en los cultivos, ignorándome prácticamente.

Durante el día, solo pensé en lo que pasaba, acaso ya no le interesaba? que estaba sucediendo? Opte que para saberlo debía  intentar nuevamente seducir  a Domingo. Lo intentaría la mañana siguiente y para hacerlo volvería   vestir mi suave y casi trasparente bata de algodón sin llevar puesto nada debajo de ella e ir con él a los cultivos, igual a como lo hice en la ocasión anterior. Sabía que esta provocación seria definitiva.

A la mañana siguiente y llegado el momento, le dije a Domingo que iría con él a los cultivos a buscar algunas hortalizas, y me respondió con un lacónico “esta bien  niña” y de inmediato salimos por el estrecho camino.  Iba detrás de él, el rose de mis pezones con la tela los mantenía erguidos, estaba ansiosa, me sentía húmeda, no hablábamos, y ya en el cultivo iniciamos la recolección de algunas hortalizas. Domingo permanecía muy cerca a mi, atento a mis  insinuantes movimientos que dejaban ver cada vez mas parte de mis gruesos muslos y grandes tetas y marcaban la redondez de mis robustas nalgas,  que le fueron produciendo una fuerte erección a su guebo que no podía disimular.

Así por largo rato estuve provocándolo hasta que rompí el silencio pidiéndole  que me indicara un sitio adecuado para satisfacer mis inaguantables ganas de orinar. Rápida y diligentemente  me indico que lo hiciera sobre una amplia roca  cercana, oculta por unos arbustos a donde me llevo y una vez allí me pidió, casi suplicante, que le permitiera verme orinar  y sin darme tiempo a responderle; sorprendida veía como Domingo  se ubicaba agachado frente a mi en sitio que cómodamente le permitía verme.

No me negué, ¡había logrado mi objetivo de seducirlo!… Me subí toda la bata hasta la cintura, y a propósito con la aparente excusa de seleccionar el mejor sitio di una vueltita para que viera mis robustas y blancas nalgas y me fui acurrucando frente a él  abriendo  mis piernas y gruesos muslos que le permitía ver mi cuca bien abierta y la apertura  de mi vagina, dispuesta a orinar ante sus ávidos ojos. Domingo  impaciente y excitado  casi metía su cara entre mis muslos esperando el momento de verme orinar  prácticamente en su cara y poco a poco fui dejando salir un sonoro, abundante, largo y prolongado chorro de orines que salpicaban sobre la roca, alcanzando algunas gotas  la cara de Domingo, lamiendo  las que caian cerca de su boca.

Al terminar, me pidió que me quedara allí acurrucada frente a él viendo extasiado caer las pequeñas gotas que todavía  salían de mi cuca y haciéndome echar hacia atrás apoyándome en mis manos y manteniendo mis piernas abiertas me pidió cerrar los ojos e inicio una delicada y magistral lamia  por entre mis muslos hasta llegar a mi cuca mojada por los orines y liquido vaginal que ya me salía. Chupaba suavemente mis labios menores y luego lo hacia en mi gallito haciéndome estremecer de placer… hummm!!!… que riiico papi lo haces… Con su lengua, como lo haría  un perrito, lamia toda mi cuca y mis muslos insistentemente.

La excitación nos invadía; abrí mis ojos y con prisa me quite la  bata  quedando totalmente desnuda ante sus ávidos ojos y poniéndose de pie soltó su cinturón y se bajo el pantalón, saltando de entre sus piernas aquel venoso y rígido guebo de recrecida y brillante cabeza humedecida por su liquido preseminal; termino de desvestirse y se ubico sobre mi y empezó a mamar con desespero mis tetas  mientras que las acariciaba con fuerza causándome un placentero dolor hummm!!!… Busque agarrar su grueso guebo y con fuerza se lo oprimía, así seguimos, luego me volteo y abriéndome  las piernas  me lamió las nalgas hasta pasar su lengua entre ellas y separándomelas  me lamia la entrada de mi vagina y el culito… hummm!!!… que riiico!!!… De repente sentí como pasaba su ardiente guebo por entre mis nalgas con la intención de penetrarme por detrás… mientras decia: “que rico y hermoso culazo tienes  “perra mia”… dame ese culo lindo mi amor”!!!.. y con su guebo ardiente  presionaba para meterlo en mi culo hasta causarme un dolor que hacia que instintivamente apretara mis nalgas resistiéndome a ser penetrada.

Fue el mismo Domingo que al verme adolorida convino en dejar para luego cogerme por alli y su gesto me agrado permitiéndole  que con su dedo pulgar me lo acariciara y lo metiera suavemente, causándome una sensación súper agradable que deseaba no terminara. La excitación aumentaba, Domingo ahora coloco sobre la amplia roca la  pequeña manta que siempre cargaba y me pidió me acostara sobre ella; me puse de pie totalmente desnuda  para pasarme a la manta y Domingo igualmente desnudo me abrazo y puso su guebo entre mis muslos entre abiertos y se lo aprisionaba entre ellos, mientras me  agarraba con fuerza mis tetas acariciandolas y chupandolas y luego tomo con sus grandes manos mis nalgas atrayéndome con firmeza hacia él besando mi cuello.

Me fui bajando lentamente, agarre su guebo y empecé a lamerle su recrecida cabeza mientras acariciaba sus largas, flácidas y grandes bolas. De su venosa y gruesa verga salía abundante liquido preseminal,  me acariciaba pasandomelo  por mi cara, mis ojos y mis tetas haciendo presión con él sobre mis pezones   untándolas  con  su liquido. En mi cuca sentía un excitante cosquilleo y estaba súper lubricada de liquido vaginal, termine de acostarme sobre la manta mientras Domingo de pie, veía extasiado y deseoso como yo lo esperaba con mis piernas medio recogidas y bien abiertas, mostrándole totalmente mi recrecida cuca que ofrecía mi vagina también bien abierta y súper lubricada, dispuesta a recibir su retadora tranca, mientras él con su guebo rígido, hacia movimientos seguidos apuntando con él hacia el cielo y luego  bajaba hasta quedar en posición apuntando hacia el horizonte.

Se inclino entre mis piernas y nuevamente me pidió que cerrara los ojos, y se coloco de forma de que iniciamos un excitante 69. yo lamia y metía con dificultad nuevamente su grueso guebo en mi boca mientras sus bolas rozaban mi cara y una a una metía a mi boca acariciándoselas suavemente, mi lengua recorría todo su guebo y su ardiente cabeza, y con mis manos no dejaba de acariciar sus flácidas bolas, mientras él abriendo con sus manos mi cuca la lamia metiendo su lengua en mi vagina y luego chupaba mis labios y mi gallito aumentando mi excitación, yo no quería que Domingo se viniera todavia y evitaba que mis caricias lo llevara a ese momento, pero yo no pude aguantar y en momentos en que me lamia la cuca como un perrito y metía  dos dedos de una mano  en mi vagina y de la otra metía en mi culo lubricado parte de su dedo medio, me vino un intenso orgasmo que hacia retorcer mi cuerpo de excitación y deseo de ser poseída por aquel diestro anciano, hummm… que riiico!!!

Domingo se separo y se coloco de rodillas entre mis piernas, y satisfecho me veía mientras suavemente acariciaba mis tetas y todo mi cuerpo. Mi cuca estaba súper sensible, no permitía caricia alguna, la sentía abierta y mi vagina se contraía internamente dejando salir abundante liquido vaginal. Lentamente Domingo  fue acercando su rostro al mío, y con una de sus manos cerro  nuevamente mis ojos  y me beso suavemente los labios y así lo fue haciendo hasta llegar a mi cuca que ya permitió sus suaves y delicados  besos en toda ella. Que riiico papi… sigue por favor… Asi iniciaba su faena definitiva, de nuevo empezó a besar mi cuello y acariciaba mis tetas, las lamia y chupaba hasta hacerme sentir ese cosquilleo en mi cuca propio de la excitación que empezaba de nuevo a experimentar hummm…!!! Busque agarrar su guebo que húmedo con el liquido preseminal se deslizaba entre mi mano mientras hacia movimientos con su cadera como para masturbarse. Estaba ansioso por cogerme y entonces fui dirigiendo su guebo para pasármelo de arriba abajo por entre la raja de mi cuca, abriéndola mas y disponiéndome para que me penetrara. Finalmente lo puse en mi entrada y tomándolo por la cintura lo fui atrayendo hacia mi mientras sentía que lenta y firmemente su cabeza se abría paso triunfadora por mi vagina hasta llegar hasta el fondo tocándome todo en mi interior y haciéndome sentir llena por aquel trozo de carne ardiente que ocupaba totalmente mi vagina que lo  acogía  gozosa. Riiico… papi…

Empezó un suave meti y saque que fue incrementando su ritmo, mientras acariciaba y besaba mi cara y mis tetas. Jadeante de placer y con fuerza embestía dentro de mi su rígida tranca hasta causarme dolor. Abrí mas mis piernas para facilitarle la penetración y luego las cruce por su espalda  abrazándolo fuertemente y él con movimientos circulares y pegados a mi cuca estimulaba mas y mas mi gallito recrecito por la excitación. Fuertes rugidos de placer salían de su garganta mientras con fuerza me dada cada vez mas fuerte.. si asi… dame asi… papi… dame duro… no me lo saques por favor… Te gusta mi perra como te cojo?… si papi, dame asi… Te la quiero partir en dos… perra mia… La excitación nublaba mi mente, ambos empezamos a disfrutar de un intenso orgasmo que hacia que involuntariamente arqueara mi cuerpo para que me penetrara mas profundamente, mientras él tomándome por mis hombros con firmeza impulsaba su cadera con fuerza hacia mi cuca que recibía su ardiente y rigido guebo hasta lo mas profundo de mi vagina, hummm…. Que riiico..!!!, De mi vagina salia abundante agua como orines y grite pidiéndole que me diera duro… mas durooo… mas… mas…. Dame tu lechita papi…. dámela yaaaaa!!! y senti como con unas últimas y profundas embestidas, su ardiente guebo empezaba a descargar su abundante y caliente leche que llenaba y quemaba mi vagina diciendo: tomala perra mia… toma mi leche… asiiii… asi… te gusta? Siiii dámela todita asiii… riiiico… papi… asiii… hmm…

Nos mantuvimos abrazados y sentíamos ambos como su espesa leche unida con mi liquido orgásmico salía caliente de mi vagina y  mojaba nuestros sexos y piernas. Nos mantuvimos así por unos momentos y luego Domingo se fue bajando sacando lentamente de mi vagina su todavía grueso pero flácido guebo que recostado a uno de mis muslos iba dejando sobre él su amarillenta leche que aun salía de su interior. Olíamos a sexo!!!…

Nos dispusimos regresar a casa, mis piernas temblaban y con su pañuelo me limpiaba su leche que constantemente salía de mi cuca. Le pregunte de su actitud indiferente cuando llegue y me contesto: “Niña le dije que yo estaría aquí siempre para complacerla, que lo nuestro era un lindo y hermoso secreto que nadie debía conocer ni sospechar siquiera de su existencia.” Le dije: “pensé que ya no te interesaba” y respondió: “Eres lo mejor que he tenido en mi larga vida y no puedo arriesgar a perderte, quiero que te sientas bien, segura y cómoda conmigo. Nunca te reprochare nada, te agradezco esta felicidad que me das al final de mis días. Si hoy muriera, moriría feliz!!! Gracias a mi Dios y a ti niña mía!!!…” Inconscientemente le dije de manera muy sentida: Te adoro!!! Y con picardía respondió: gracias “perrita mia”, me debes tu blanco y hermoso culito de rosadita entrada; y en serio le dije: en la próxima lo intentaremos, pero de a poquito porque duele mucho y nunca me lo han hecho por ahí… Aceptas?… si ACEPTOOOO… pero que sea muy pero muy pronto mi perrita!!!. Respondió

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