Compañeros de piso

Cada vez que le comía la polla a un tío y me tragaba todo lo que echaba, me daban algo de comer, por lo que estuve bien servida. Después de haberme comido todas las pollas, alguna más de una vez, y los dos coños, nos fuimos al salón donde nos sentamos, yo encima de algún tío que me la metía por el coño y me follaba de espaldas a mí, mientras el resto hablaba de asuntos personales y de trabajo.

Hola, mi nombre es Mar, tengo 32 años y tengo buen busto, no en vano estuve trabajando durante la veintena de go-go e incluso de stripper. Pero nunca llegué a hacer y ni siquiera pensar en lo que llevo haciendo desde hace más o menos un año.

El caso es que una antigua compañera del colegio, que es amiga íntima amiga mía, me consiguió trabajo en su empresa. El único problema es que debía mudarme a la ciudad donde ella vivía o a alguna de los alrededores, pues no estaba comunicado mi lugar de residencia con la empresa con transporte público, y como no tenía coche pues hablé con mi amiga y me alquiló una habitación en el piso donde vivía con su marido.

Clara, mi amiga, también trabajó conmigo de go-go, aunque no llegó a lo de stripper. Lo digo para que os hagáis una idea del cuerpo que tenía ella, aunque tenía menos pecho que yo también era bastante voluptuoso. Su marido, Alex, trabajaba de fotógrafo en un negocio particular que tenían en su familia, tenía 30 años y estaba para mojar pan.

El caso es que todo marchaba bien, pero mis compañeros de piso salían todos los viernes y no volvían hasta el sábado al mediodía. Me decían que iba a fiestas, y que si quería podía ir. Pero no me animaba, así que me quedaba en casa, o salía con alguna de las nuevas amistades que hice allí. Pero un día me aburría y me entró la curiosidad, así que me decidí a entrar en cuarto del matrimonio para fisgar. Primero me fui al sifonier que tenían para guardar la ropa. De ahí lo único que conseguí averiguar era poca cosa, pues ya había visto casi toda la ropa que allí guardaban. Lo único que me sorprendió fue la escasez de ropa íntima de Clara, ya que sólo encontré dos tangas minúsculos y una braga, y tan sólo un sostén. Luego me dirigí al armario. Allí había más de lo mismo. Posteriormente presté atención a un arcón en el que no me había fijado antes.

Tenía un candado puesto así que me desilusioné un poco, pero me puse a buscar en los cajones de toda la casa, y al final se me ocurrió recurrir a lo de la horquilla, aunque no tenía ya muchas esperanzas. Pero parecía ser que el candado era como simbólico, porque apenas se resistió. Simplemente, al meter la horquilla noté como un resorte, que al ejercer un poco de presión cedió y pude fisgar en el interior del arcón. Allí sí que encontré una verdadera sorpresa. Lo que contenía el arcón era bastante material fotográfico, vídeos y varias prendas de cuero, minifaldas y tops bastante minúsculos, además de una máscara de cuero y una fusta. También había varios consoladores con diferentes tamaños y anatomías, incluyendo uno que era bastante exagerado. Estuve ojeando varios paquetes de fotos, en los que aparecían Clara y Alex, aunque casi nunca coincidían en la misma foto.

En las fotos en las que estaba Clara, aparecía penetrada por hombres (que no eran Alex), e incluso mujeres con penes postizos. No sólo salía con uno sólo sino con varios a la vez.

En las que era Alex el que salía, la temática era la misma, pero con mujeres que no conocía. Ver esas escenas en las que Clara era penetrada por dos hombres a la vez, sodomizada por el culo, con la cara y el cuerpo manchado de semen, ver cómo le colgaban grumos de esperma por la barbilla, y en otras ver a Alex, ese tremendo pollón, que desconocía, y que me encantaría poseer me puso a cien. El ver todo eso me hizo pensar en que era yo la que estaba en esas fotos, no pude resistirlo más y empecé a tocarme en el chocho, hundiéndome varios dedos. Me decidí a coger un par de vídeos de los que allí se encontraban junto con uno de los consoladores y me fui a la salita de estar. Allí puse el vídeo y me desnudé. En el vídeo aparecían presentándose dos chicas, entre ellas Clara, y cuatro hombres, entre ellos Alex. Se iban turnando la cámara para la presentación. Luego giraron la cámara y apareció un sofá. Uno de los chicos se sentó y junto a él las dos chicas. Se empezaron a besar entre los tres a la vez que las chicas le sobaban el paquete.

Luego una de ellas se agachó, le bajó la cremallera del pantalón, no llevaba calzones, por lo que la polla apareció sin obstrucciones. La cogió con una mano, mientras que con la otra masajeaba los huevos, y de un bocado se lo metió en la boca. Se la chupaba frenéticamente, y dejaba colgando una mezcla de saliva con líquido preseminal cada vez que se la sacaba de la boca. Luego Clara (la otra chica), s el chico de antes le había apartado la tanga. La otra chica esperó a que uno de los chicos se sentara, para ensartarse su polla de un golpe por su rajita. Luego, Alex se agachó y empezó a lamer su ano mientras era penetrada por el chocho. A Clara mientras tanto la estaban sodomizando por el culo de una forma brutal.

Ver como chocaban los huevos del tío contra su raja, esa penetración me produjo un grado de excitación que casi me desaparece el consolador en mi interior alcanzando el clímax. Seguí viendo la película, pero ahora quería experimentar lo mismo así que me introduje el consolador por mi ano y pensaba que era Alex el que lo estaba haciendo, como hacía con la chica, a la que también la penetraban desde abajo por el conejo. Así estuvieron un rato, luego se vio como se empezaban a terminar los chicos en el interior de ellas para que luego las hicieran limpiarles el miembro manchado de esperma. Luego se colocaron en la misma posición en la que estaba Clara, y volvió a aparecer el chico del principio, volviéndose a ir el resto. El hombre se afanaba en encular a base de bien a las dos chicas. Primero a una, luego a la otra. Hasta que se volvió a correr de la misma forma que la otra vez. El vídeo terminó con una escena en la que las dos chicas se besaban compartiendo el esperma recibido anteriormente.

A partir de ese día me dedicaba a vestirme con la ropa del arcón, a ver los vídeos y a masturbarme con los consoladores mientras veía las fotos y vídeos. Incluso me llevaba algunas fotos a mi habitación para pajearme por las noches.

Parecía que no se daban cuenta, o al menos eso pensaba yo. Pero un día me hicieron creer que se iban, como de costumbre, pero a la media hora volvieron, con dos chicas más, pillándome en plena faena. Después de los típicos comentarios de que guarra era, y que me iban a dar un escarmiento se me acercaron Clara y las otras dos chicas (Eva y Marta, según supe después) y empezaron sobarme (estaba desnuda viendo uno de los vídeos), y me besaban, a lo que yo no sólo no me resistía, sino que pedía más, pues estaba cachondísima. Luego Marta me besaba, mientras Eva me mordía los pezones y Clara me comía el coño a la vez que introducía varios dedos por esa cavidad. A todo esto, no me percaté de que Alex se fue a por la cámara y nos estaba grabando. Pero cuando lo descubrí, me dio igual, quería participar en esas orgías. Posteriormente, Me tocó a mí comer el coño y ano de Eva, mientras ésta se lo comía a Marta, que a su vez se lo comía a Clara, que me lo comía a mí.

Era una escena, con las cuatro formando un cuadrado impresionante del que Alex no perdió detalle filmando primeros planos. Después decidieron que me iban a dar mi escarmiento. Me hicieron poner a cuatro patas en el piso, y trajeron varios consoladores, entre ellos el descomunal. Empezaron metiéndome uno por el coño y luego otro por el culo. Mientras Alex se había desnudado y era partícipe de la fiesta en la que yo le comía la polla, lo cual hice con ganas pues me moría por saborearla desde que la vi por primera vez en las fotos. A la vez me masturbaban el clítoris, no veía quien era pero me iba a hacer polvo de esa forma, pero no podía resistirme a las gozadas de las que era producto por los consoladores y la polla de Alex. Luego, me intentaron meter los dos consoladores por el coño, y al principio costó un poco, aunque no me dolió, y luego fue todo como la seda debido a mi excitación. Alex de pronto sin avisarme se corrió en la boca, lo que me produjo arcadas, y que se me resbalara por la boca, a lo que me ordenaron, con un azote en culo que lo recogiera y me lo comiera, y dándome otro me indicaron que más valía que no lo repitiera. Me ordenaron, no obstante, a seguir chupándosela a Alex, que tardó un poco en recuperarse, pero que lo hizo al fin y al cabo, y en ese tiempo habían pasado a meterme el consolador de tamaño descomunal por el coño, y no ofreció ninguna resistencia me orificio vaginal.

Perdí la cuenta de la cantidad de orgasmos que tuve, y no hacía más que moverme como una perra en celo. Me pegaban azotes sin motivo alguno ya, de hecho me dejaron el culo que no pude sentarme sin dolor dos días, por eso y por lo que viene a continuación. Eso es que me metieron dos consoladores por el culo, yo me moría de dolor, pero la polla de Alex, que me llenaba la boca me impedía gritar. Con el paso del tiempo me fui haciendo a la penetración y empecé a disfrutar. Luego noté como era el super consolador el que me rompía el culo, e intenté agacharme para hacer más fácil la labor. Al principio no entraba, pero al ejercer un poco de presión consiguió reventarme el ano. Así estuvimos un rato, yo tragando la polla de Alex, y Marta y Clara rompiéndome el culo mientras Eva lo grababa todo. Después nos dedicamos todas a satisfacer a Alex. Le lamíamos el ano, le chupábamos los huevos, otra la besaba, y la cuarta grababa.

Luego, me pusieron en el suelo y Alex me penetró el ano, lo cual no fue nada difícil después de la soberbia dilatación a la que había sido sometido. Luego se marcharon y me quedé en casa sola. M Al día siguiente me despertó Clara, y me hizo salir en camisón a la cocina donde ya me estaba esperando Alex. Me obligaron a quedarme desnuda delante de ellos, luego Clara fue a mi habitación mientras Alex me explicaba mi nuevo rol en la casa. A partir de ese día iría desnuda por la casa, a no ser que ellos expresamente me dijeran lo contrario, incluso si había visita. Cuando saliera de casa, para ir al trabajo o cualquier cosa, siempre sin ropa interior y con faldas o vestidos que quedaran justamente por debajo del culo. Y los fines de semana les acompañaría a sus fiestas-orgías.

Durante la semana siguiente fui al trabajo como me habían ordenado, sin ropa interior y con vestidos y faldas cortos. Además como estábamos entrando en el calor del verano, no llevaba medias, y junto con mis voluminosos senos que se contoneaban exageradamente al andar ofrecían un espectáculo impresionante. Pronto empezó a correrse la voz de que iba como realmente iba al trabajo, y decidieron despedirme antes de que terminara la semana, pues el jefe me dijo que si no guardaba un poco más de pudor no le quedaría más remedio que hacerlo y como me negué lo hizo. Alex y Clara me dijeron que no me preocupara, que ellos me mantendrían si seguía con ellos y hacía lo que me dijeran. Así que no me preocupé, y me quedé con ellos.

Al llegar el fin de semana más o menos sabía lo que me esperaba, pero no tanto. Nos fuimos a una parcela en la sierra, y naturalmente iba vestida como debía. Al llegar nos esperaba el matrimonio propietario de la casa. Eran bastante jóvenes. Luego al entrar vimos que sólo había hombres, no sé cuantos exactamente, unos once o doce. Me giré hacia Clara, y me dijo que la siguiera que me iba a presentar. Cada vez que me presentaba a uno, éste me daba un beso metiendo su lengua hasta el fondo de mi garganta, y magreándome el culo de forma que cada vez tenía el vestido más subido, de hecho terminó por encima de la cintura dejando toda mi intimidad al descubierto. Luego, después de haberme colocado el vestido de nuevo y de haber saboreado las bocas de todos, incluida la pareja propietaria de la casa, pusieron un poco de música, lenta, para bailar antes de irnos a cenar.

Naturalmente bailé con todos, incluyendo a Clara y a Carmen (la dueña de la casa), y aprovechando la ocasión aprovechaban para magrearme un poco más, e incluso ir más allá, pues más de uno me introdujo sus dedos por mi raja y mi culo y algunos otros me sacaron los pechos chupando mis pezones con descaro. Hasta hubo un momento en el que estaba bailando con dos hombres a la vez, uno delante y otro detrás, y sentía sus pollas contra mi vientre y mi culo. Cada vez estaba más cachonda. Cuando nos fuimos a cenar, observé que faltaba un plato para uno de nosotros, pero pronto descubrí que era el mío, pues antes de cenar debía tomar el aperitivo. Éste consistía en que mientras el resto de la gente cenaba, yo debía ganármelo haciendo mamadas por debajo de la mesa, para lo que todos se desnudaron de cintura para abajo. Cada vez que le comía la polla a un tío, y me tragaba todo lo que echaba (todo lo que podía, domo podréis entender se me resbalaba bastante por la boca), me daban algo de comer, por lo que estuve bien servida. Después de haberme comido todas las pollas, alguna más de una vez, y los dos coños, mientras ellos cenaban, nos fuimos al salón donde nos sentamos todos, bueno, claro yo encima de algún tío que me la metía por el coño y me follaba de espaldas a mí, mientras el resto hablaba de asuntos personales y de trabajo.

Después de varios trotes encima de no todos los hombres y de haber recibido el esperma de alguno de ellos en mi interior, me hicieron poner a cuatro patas sobre el piso, y de vez en cuando se acercaba alguno para metérmela desde atrás, por el culo o por la raja, y otro o varios me acercaban sus pollas para que me las comiera. Así estuvimos un rato bastante largo, hasta que se aseguraron de haberse corrido todos en mi. Yo chorreaba semen desde todos y cada uno de mis agujeros. Clara se me acercó e indicándome que lo recogiera filmó un primer plano de la escena (las dos chicas se dedicaban a grabar la velada).

Luego uno de los hombres se tumbó en el piso, me senté encima clavándome su verga por el culo, mientras otro se puso encima de mí y me perforó por delante. Otro llegó de pie y me empezó a follar la boca hasta que se corrió en mi cara. Cuando hubieron terminado los dos que me follaban, les sustituyeron otros dos, pero ahora estaba sentada a horcajadas y me la metía por mi coño a la que me perforaban el ano por detrás. Luego esos mismos me las metieron los dos por el culo. Los movimientos no eran muy fluidos debido a lo difícil de la postura, pero sentí cada penetración en mis entrañas. Cuando se corrieron, me senté en el piso y se empezaron a correr sobre mi algunos de los que no me habían follado mucho. Después salimos al porche donde en la misma posición, yo entre mis tetas recibí todo el resto de su semen.

Al llegar a casa, tampoco me dejaron limpiarme y además Alex me folló otra vez más dejando su esperma en mi vientre. Nos fuimos a dormir, no sin que antes me dijeran que me esperaban cosas aún mejores.

Autora: hangdog

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