Las historias de Florencia I

Su lengua comenzó a acariciar mi clítoris hasta que sentí estallar mi primer orgasmo, allí él se puso sobre mí, lenta y suavemente metió su verga entre los labios de mi conchita hasta que llegó al himen y allí se detuvo, me besaba en la boca, su pija entraba y salía, entraba y salía y estallé en un orgasmo que bajó desde mi nuca y en ese momento sentí un dolor intenso que duró solo un segundo y que su pija había entrado hasta el fondo.

Soy Juanchi el esposo de Florencia y ella escribió sus “memorias” y me ha pedido que las haga conocer en capítulos, aquí va la primera parte.

Me llamo Florencia, hoy tengo 32 años y estoy casada. Rubia de cabellos largos y un cuerpo atlético y súper sexy, fruto de una hora diaria de gimnasia y de otros ejercicios. Mi primera vez fue cuando tenía 19 años. Mi madre que en ese entonces tenía solo 37 años, era una hermosa mujer y había enviudado hacía tres (tengo una hermana 2 años menor que yo de nombre Marianella), mantenía un noviazgo con otro viudo de 42 años que tenía un hijo de 21 y una hija de 20.

Un día se casaron y se fueron de viaje de luna de miel durante 15 días y quedamos solos los 4 jóvenes en la que era la casa de mi padrastro. Como la casa es muy grande cada uno de nosotros tenía una habitación individual.

Lo que ni mi hermana ni yo sabíamos era que la familia de mi padrastro tenía códigos de vida diferentes a los nuestros ya que los chicos eran vegetarianos y naturalistas y eso de naturalistas me tenía intrigada, pero a la primera noche que pasamos en la nueva casa descubrimos con mi hermana que nuestros hermanastros dentro de la casa solo usaban una especie de camiseta que les llegaba hasta medio muslo, sin ropa interior, por lo que al estar sentados se les veía a mi hermanastra sus tetas y su conchita peludita y a mi hermanastro pude ver que tenía una verga de buen tamaño y una bolsa testicular también de tamaño importante.

Después de cenar yo me estaba duchando cuando entró mi hermanastra al baño y sacándose la camiseta se metió debajo de la ducha a mi lado y alabó mi cuerpo sopesando y acariciando mis tetas y sorprendida porque yo tenía mi conchita (virgen), totalmente depilada y debido a eso cuando salimos del baño y yo me puse solo un camisón me llevó de la mano hasta la habitación de su hermano que estaba tirado sobre la cama cubierto con la sábana y sin darme tiempo a nada levantó mi camisón y le dice a su hermano “mirá como se ha depilado Flor” y allí él se levantó de la cama y pude ver que estaba totalmente desnudo y que su verga comenzaba a ponerse dura.

Se acercó a mí que estaba como paralizada y arrodillándose se puso a besarme y pasar su lengua sobre mi conchita mientras mi hermanastra terminó de quitarme el camisón y desde atrás me besaba el cuello. Sentí cosquillas en todo el cuerpo y mi conchita comenzó a transpirar.

Entre ambos me tendieron en la cama y comenzaron a besar todo mi cuerpo y luego mi hermanastra nos dejó solos y allí él me besaba con intensidad, me acariciaba. Cuando quiso meter su dedo en mi conchita le dije que era virgen y él me respondió que ya lo sabía y que por eso me iba a cuidar.

Su lengua comenzó a acariciar mi clítoris hasta que sentí estallar mi primer orgasmo, allí él se puso sobre mí, lenta y suavemente metió su verga entre los labios de mi conchita hasta que llegó al himen y allí se detuvo, me besaba en la boca, su pija entraba y salía, entraba y salía y estallé en un orgasmo que bajó desde mi nuca y en ese momento sentí un dolor intenso que duró solo un segundo y que su pija había entrado hasta el fondo.

La ponía y la sacaba hasta que nuevos orgasmos me sacudieron y durante el más intenso de ellos sentí que su semen colmaba mis entrañas y un enorme placer me colmó.

Luego de eyacular su verga siguió dura dentro de mí y al pasar unos minutos de descanso comenzó nuevamente con su mete y saca, el oír el ruido de su verga entrando y saliendo con los jugos, hicieron que mi libido se pusiera a mil y comencé a tener un orgasmo tras otro.

Al rato sentí que nuevamente eyaculaba dentro de mí, allí si salió, se puso a mi lado abrazándome con cariño y me besaba.

Nos paramos para ir a ducharnos y al mirar para abajo vi que hasta las rodillas llegaba el semen con mis jugos y una mancha rosada. Nos estábamos duchando cuando sentí que la puerta se abría y entró mi hermanastra desnuda y se metió con nosotros bajo la ducha. Luego nos secamos y nos metimos los tres en la cama y allí aprecié que mi hermanastra me besaba las piernas, luego las tetas y más tarde su boca se puso a besar la mía, mientras que uno de sus dedos jugaba con mi concha.

Un rato más tarde su boca comenzó a besar mi concha y sentí que un dedo exploraba mi culito, estallé en un orgasmo. Nos pusimos en un 69, yo arriba de ella y comencé a besar por primera vez una concha, me pareció deliciosa y su lengua entraba dentro de la mía. Sentí primero un dedo masculino jugando con mi culo y después lo metió.  Luego noté que me pasaba una crema allí y el dedo a fondo entraba y salía, después fueron dos y un rato más tarde me apoyaba la pija en el agujerito que lentamente fue metiendo hasta que después de un largo rato y en forma simultánea mi hermanastra eyaculó gran cantidad de jugo en mi boca. Tuve un orgasmo muy intenso y mi culo recibía por primera vez una descarga de semen.”

Continuará…

Autor: Juanchito

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