Entre Primos anda el juego

En una reunión familiar en la cual fuimos a casa de mis tíos. Donde aparte de mi tío y mi tía estaban mi primo y mi prima.

Estuvimos comiendo y tras la comida nos pusimos los primos, es decir mis primos y mi hermana a jugar al monopoly.

En el juego yo estaba mirando a mi prima que era 4 años mayor que yo, a su escote más bien a  sus tetas.

Eran grandes y deliciosas su culo era redondito y sus piernas eran bien gorditas.. En una de las miradas vi que ella me había descubierto y me aterroricé. Ella nos dijo que si íbamos arriba a jugar a la consola.

Mis tíos vivían en un piso donde eran suyos el piso de arriba y el de abajo. En el piso de arriba había una sala de estar con las consola y las habitaciones de mis primos.. yo le conteste que sí y subimos los dos. Estuvimos jugando a la consola.

Apenas llevábamos un rato cuando mi prima empieza a darme besos en el cuello cuando mi prima me beso yo me quedé helado después solté el mando en la mesa.

Yo comencé a besarle la boca en el sofá y le empecé a acariciar la espalda, fui bajando mis manos hasta su delicioso culo lo apreté fuerte y ella me puso una mano en el pechos y con el dedo en su boca me pidió silencio, se escuchaba la voz de mi tío hablando con mi padre así que el me dijo en voz bajita “ sigueme” y la seguí hasta su dormitorio.

En su dormitorio volvimos a besarnos y ella puso sus manos sobre mi polla, desabrochando la bragueta de mis pantalones. mi verga que  estaba gigante y mi boxer empapado. yo le toque los senos por encima de las camiseta y ella comenzó a meter sus manos en mi boxer. abrí los ojos y vi a mi hermanita allí parada en en el quicio de la puerta entonces yo le toque el coño a mi prima mirando a los ojos a mi hermana que no se había movido del sitio.

Mi hermana entró a la habitación y al cerrar la puerta hizo un ruido. Mi prima se dio la vuelta y miró a mi hermana que estaba ahí parada mirándonos, se levantó le empezó a comer la boca y a tocar los senos. Mi hermana pegó un respingo pero después se quitó la camiseta y el sujetador. Sus tetitas eran divinas. mi prima las empezó a besar y mi hermana no hacía más que disfrutar de lo que le hacían, parecía gustarle como nuestra prima le comía los pechos.Luego mi prima tomó de la mano a mi hermana y la llevó a la cama y yo empecé a masturbarme mi  prima se lamió dos dedos y empezó a tocar a mi hermana.

Ella hizo lo mismo.

Entonces no me pude contener y puse a mi prima encima mía.

Le metí varias veces la polla  y ella gemía. mi hermana se acercó y puso su concha en mi boca. la lamí y ellas empezaron a darse besos.todos gemiamos.

Mi prima fue la primera en tener un orgasmo, y se tumbó en su cama fue cuando  mi hermana aprovechó el momento para empezar  a mamarme  la polla mamando todos los jugos de nuestra prima, después montó encima mía lista para cabalgar , nuestra prima se había medio recuperado y sacó un vibrador de su mesita de noche, uno morado con una especie de pinchos  entonces mientras yo le daba por el coño a mi hermana mi prima le metia el aparato por el culo. Cuando ella se corrió tumbé a mi prima con el culo arriba y comencé a meterle la verga por el ano mientras que mi hermana con el vibrador le hacía lo propio por el coño.

Me entraron ganas de correrme y se lo dije a las dos las cuales se sentaron sobre sus rodillas como perras en celo esperando su comida, yo con mi mano me terminé corriéndome sobre sus rostros, Ellas se estuvieron retozando y lamiendose sobre la cama cada una de las gotas de mi polla de la cara de la otra, yo primero las miré y luego empecé a besarle los pechos a una y a la otra, de repente escuché la voz de mi padre diciendo que nos íbamos, rápidamente nos vestimos y bajamos. Nos despedimos de nuestros primos y nos fuimos a casa, mi padre dijo “ Hemos pasado un buen día, tenemos que repetirlo” yo miré a mi hermana y a mi prima y los tres nos reímos.

Me gusta / No me gusta

Tres

En realidad todo pasó muy rápido y por casualidad. Si me lo preguntan fue curiosidad, luego química y finalmente, puro instinto. Soy casada desde hace varios años. La relación que tengo con este hombre es la más sana que he tenido con alguien, llámese hombre, mujer o quimera.

Esa mañana fuimos a desayunar un amigo, una amiga y yo. Fuimos compañeros de trabajo y eventualmente nos hicimos amigos. Luego cuando ellos migraron no perdimos el contacto. Casados los tres, nunca vimos problema en platicar de todo. Incluyendo posiciones sexuales. Aquella mañana platicábamos, como siempre que nos veíamos, de todo un poco. Hasta que Samuel tocó el tema de los tríos. Sofía y yo nos reímos, mucho. “Los hombres siempre quieren tener a dos mujeres”, alegamos las dos. ¿Por qué no una con dos hombres? Samuel se río esta vez. Seguimos dándole vueltas al tema hasta que Sofía dijo: “bueno, y ¿por qué no hacemos un trío nosotros?”. Yo me sorprendí mucho, pero a Samuel el rostro se le iluminó. Aquella cerró con una sonora carcajada y luego se levantó de la mesa, se dirigió al baño y nos dejó en la mesa con la propuesta suspendida. Yo atiné a revisar mi celular. Era cerca del mediodía. Samuel se me quedó viendo y me dijo: “¿por qué no?”. “¿Qué?, le contesté entonces. La propuesta volvió a los labios de Sofía cuando se sentaba de nuevo a la mesa. “Yo no tengo algo qué hacer hasta la noche, dispongo de varias horas, ¿y ustedes?”

Samuel pidió la cuenta, era evidente que ese era un “yo tampoco”. Como dije, la curiosidad me llevó a decir “yo tampoco”. Salimos de ahí y nos fuimos, era súper raro vernos a los tres cada uno en su auto, enfilados a la zona de hoteles. Obviamente Sofía nos guiaba. Entró la primera en el garaje del hotel, luego Samuel, al último yo. En ese momento ya me estaba empezando a arrepentir. Sonó el celular y pegué un brinco. Era Sofía para decirme que había pedido la habitación 209. No vi dónde se estacionaron ellos, pero busqué un lugar cómodo para salir rápido en caso necesario. Luego revisé si había más llamadas o mensajes en el teléfono. Me quedé un momento más, sentada, pensando en qué iba a hacer. Luego salí del auto con mi bolsa y un montón de dudas.

Toqué a la puerta. Aquellos ya se encontraban dentro. A diferencia de lo que se me ocurrió que vería. Cada uno estaba sentado en lados opuestos de la habitación, completamente callados. Sofía se había levantado para abrirme y apenas hecho esto se volvió a sentar. Callada. Yo fui directo al baño. Adentro me desnudé y me duché. Justo terminaba cuando entró Samuel. Traía sólo los calzoncillos. La erección que traía era muy notoria. Atiné a envolverme en la toalla y salí. Luego escuché que se abría la regadera de nuevo. Yo salí a ver qué hacía Sofía. Había encendido la tv, sintonizó un canal porno y justo había un trío, dos chicos con una chica. Cuando vi la escena me sonrió pícaramente. Me acerqué a ella y tiré la toalla que me cubría. El color de sus mejillas se encendió de repente. Como que no se decidía. Así que me acerqué y le ofrecí uno de mis pezones. Tomé una de sus manos y la dirigí a mi trasero. Ella tímidamente primero, luego con más confianza, empezó a chupar mi pezón. La tomé del cabello, suave, pero firme, levanté su rostro y le besé los labios. En eso estaba cuando Samuel salió del baño. “Empezaron sin mí, ¡eh!”. De inmediato se colocó detrás de mí y frotó su pene erecto en mis nalgas. Acercó sus labios a mi cuello y un temblor me recorrió toda. Sofía se apartó y avisó que iba a la ducha. No tardó apenas, vino a nosotros que ya nos encontrábamos tumbados en la cama besándonos. Se metió en el medio. Besaba a Samuel mientras sus hábiles manos masajeaban mis senos y pellizcaban mis pezones.

Yo me dejé llevar, nunca se me había ocurrido una situación así, por lo que no sabía qué hacer, pero como dije, la química y finalmente el instinto hicieron que el sexo fluyera. Samuel penetró a Sofía que se encontraba a gatas, yo debajo de ella lamía sus pezones y la besaba los labios. Sabían a cereza, o eso me pareció, olía a dulce. Luego fue mi turno de cambiar en la posición. Samuel me montó y Sofía lamía mis pezones y me besaba. Yo me masturbaba mientras Samuel me embestía con buen ritmo. Sofía se salió de abajo y fue a besar a Samuel mientras éste seguía en el mete saca conmigo. Él soltó mis caderas y asió los senos de Sofía, aquella gemía quedamente mientras se besaban, yo seguía masturbándome.

Samuel salió de mí, se tumbó en la cama invitando a ser cabalgado. Sofía fue la primera. Yo me puse detrás de ella, frotándome con las piernas de Samuel mientras masajeaba mis senos con la espalda de ella y jugaba con sus senos. Mordía de cuando en cuando su cuello, sus hombros. Aquella sólo gemía como gatito. Se retorcía. Giraba su cabeza lo más que podía para que la besara. Cambiamos de lugar y ésta vez ella me hacía gemir. Luego se me ocurrió salirme, cabalgar a Samuel, pero dándole la espalda, con lo que quedé frente a Sofía. Me fui a su boca tan deliciosa y nuestros pezones chocaron unos contra otros. La sensación era muy loca, pero agradable.

Samuel pidió cambiar de posición. Nos pidió que nos tendiéramos ambas en la cama. Se colocó en medio y besaba por turnos a la una o la otra, mientras con cada mano masajeaba a cada una los senos. Con la mano que quedaba al centro. Sofía frotaba los testículos de Samuel y yo lo masturbaba. Debió ser una buena faena porque Samuel empezó a gemir. Yo me introduje un dedo de la mano libre y me frotaba el clítoris. Escuchaba los gemidos de ambos y me excitaban los sonidos. Samuel advirtió que estaba por eyacular. Sofía decidió que terminara en su cara, que escurriera por sus senos. Yo en cambio me coloqué detrás de ella y le seguí frotando mis senos en su espalda, mordiendo de cuando en cuando su cuello y hombros. Samuel acabó como Sofía se lo pidió. Con lo que se derramó froté con más vigor los senos de Sofía.

Samuel preguntó entonces quién sería la primera en ser comida. Sofía me señaló. Me tumbé en la cama y me dispuse a ser comida. ¡Dios! La mujer de Samuel debería ser feliz con esa lengua dentro suyo. No supe a qué hora, pero Sofía me comía los pezones y Samuel la conchita. Tuve un orgasmo fabuloso. Cuando hube acabado, fue el turno de Sofía. Samuel le comió la concha mientras yo le mamaba los pezones, le besaba los labios y luego se me ocurrió recorrerle con la lengua el vientre. Fue entonces cuando Sofía realmente se dejó llevar y emitió tremendos gemidos. Samuel ya estaba erecto de nuevo y antes de que ella terminara, él la ensartó de una sola. Yo me daba vuelo con los labios y pezones de Sofía, mientras me masturbaba. Ella me acariciaba el cabello o los pezones con una de sus manos, porque con la otra se aferraba a la cama.

Samuel se salió de Sofía, me coloqué sobre ella, como misionero. Aquél no perdió el tiempo y me ensartó de una vez. Sofía entonces me mordía los pezones que colgaban sobre su cara. Me arañaba la espalda o me mordía los labios. Yo sólo trataba de sostenerme con ambas manos sobre la cama, para no caerle a ella de lleno encima, porque Samuel había empezado a embestirme con mucha fuerza. De repente una convulsión nos dijo que Samuel terminaba de nuevo. Se salió apenas para no caerme dentro. Terminó en mis nalgas. El semen escurrió por un lado de mi pierna. Luego Sofía simplemente se hizo a un lado y yo caí de bruces sobre la cama. Quedando al medio, porque Samuel rodeó la cama y se dejó caer del otro lado. Un profundo suspiro nos dejó ver que estábamos satisfechos los tres. No hablamos. Por turnos nos metimos a la ducha, nos vestimos y nos salimos de la habitación. Cada uno a su auto y después a sus casas.

Hemos tenido más encuentros a desayunar, pero ninguno de los tres ha mencionado lo ocurrido. Quizá todos estamos sopesando qué pasó y si queremos hacerlo nuevamente…

¡Oh! Acaba de llegar un mensaje de Sofía:

“¿tienes tiempo el sábado?”

“¿para qué?” Le respondo.

“¿Tú qué crees?”

Me gusta / No me gusta

Solo con verla se sabe que es mucha mujer para cualquiera III

Después de casi tres semanas de nuestro primer trió Daniel nos informo que estaba apunto de irse ya que su situación estaba mejorando y nos dio las gracias por tan grandiosa hospitalidad y a mi me dijo que gracias por mi gran amistad y confianza y le dije que para eso están los amigos naturalmente mi mujer se puso triste ya que su CENTAURO se iría de la casa y sin que ella dijera nada y sin que yo lo pensara les comente que porque no le dábamos su despedida a Daniel
A mi amigo le dio mucho gusto e Isabel todavía mas esto seria la última noche que Daniel durmiera en casa, y como no hay plazo que no se cumpla este día llego.
Para hacerlo más especial decidimos ir a bailar y fingir que Isabel y Daniel eran pareja y yo era el amigo y fuimos a un antro común y corriente y no como los que dicen aquí que están de moda o que son para swingers por que en realidad no se si en mi ciudad existan.
Isabel llevaba un pantalón, súper entallado y una talla mas chico para que se viera todavía mas sexy y en la parte de arriba solo llevaba un top y si recuerdan ella tiene unos senos muy firmes y unas zapatillas que la verdad parecía de teibolera, imaginen el espectáculo que era verla y a todo esto agréguenle el color de su piel ya que si recuerdan ella es rubia
Ellos se fueron a bailar y ella se porto como nunca su forma de bailar era muy provocativa y créanme eran muchos hombres los que se la querían comer con la mirada en este lugar tocan mucho merengue y regueton así que la cachondez era todavía mas yo busque pareja para poder bailar y después de barios rechazos encontré a una chica de un cuerpo delgadito nada que ver con mi esposa pero la verdad era muy bella después de bailar un rato la invite a la mesa estuvo con nosotros un rato e Isabel interactuó de Cupido entre ella y yo me dejo su teléfono y regreso a su mesa con sus amigas.
Ya de regreso a casa yo maneje y ellos dos se fueron en la parte de atrás y se dieron un faje como pocos e Isabel le dio una tremenda mamada durante unos 20 minutos que es el tiempo que nos tardamos en legar a casa.
La verdad como era su despedida de Daniel quisimos tratarlo como nunca y en especial mi mujer por esa razón yo pase a segundo plano, al llegar a la casa mi mujer bajo del auto totalmente desnuda sin temor a que algún vecino nos viera y camino unos 15 metros de el auto a la puerta de la casa eso fue súper excitante la adrenalina estaba al máximo.
Ya estando en la sala les dije que por que si supuestamente eran pareja en el antro por que no subían a la habitación matrimonial y en realidad eso le ponía un toque de más morbo a todo esto.
Él la cargo en brazos y la subió a la recamara la deposito en la cama y ya desnudos ella arriba de esta lo tomo de la verga con las dos manos y el pedazo de carne que sobraba se lo metió a la boca ella le daba una mamada monumental sabiendo que seria la ultima vez que lo aria por lo menos en mucho tiempo la tenia en la boca y la soltaba asiendo un ruido parecido al que asen las botellas cuando les quitan el corcho era genial y lo repitió varias veces sabiendo que esto lo excitaba después de un rato ella le dijo cógeme disfruta de ti despedida mi hermoso CENTAURO, él la voltio de a perrito y puso su cabeza en la entrada de la vagina de Isabel y ella dijo algo que sorprendió a Daniel y por supuesto que a mi:

– No métemela en el culo hoy solo quiero que me la metas en el culo para que te acuerdes que aquí tienes a tu puta que te consiente así que mi CENTAURO lo mas duro y rico que puedas.
Él la tomo de la cintura y se la metió de un solo empujón.
– Aaaauuh aauuh esta vez si me dolió.
– Estas bien-dijo él.
– Si papi, ya dámelo.
Él empezó un mete y saca lento para darle tiempo de que ella lubricara pero era tanta la calentura de ella que quería incluso sentir dolor ya que eso le encanta a ella, él empezó a aumentar la velocidad pero aún así era lento, él se quedo quieto y ella empezó a moverse adelante y atrás de una manera riquísima como pocas lo asen en realidad ella se lo estaba cogiendo a el, el sonido de sus nalgas contra el cuerpo de Daniel era excitante el la cogía mas duro y la nalgueaba y cada vez que lo asía ella gritaba:
– Wow wow wow si pégame papi mas mas

Él la tomo de el cabello y la jalaba hacía atrás.
– Más, más fuerte papi si, más más duro duro papi vamos cógeme duro pendejo.
Él se la sacaba y se la daba a chupar eso lo hiso varias veces ella succionaba queriéndolo secar para que cuando se la volviera a meter le raspara de nuevo mi mujer ya avía tenido dos orgasmos en menos de diez minutos.
Él se acostó y ella se monto en el era tan rápidos los sentones de ella que parecía que fuera la ultima verga del mundo lo que mas me gustaba era que cuando parecía que la verga se iba a salir de su culo ella se la volvía a enterrar asta el fondo nunca pensé que mi mujer podría tragar tanta verga por el culo.

Ella me hiso una señal y me subí a la cama le puse el pito en la boca y mientras se tragaba la verga de Daniel por el culo la mía la chupaba de una manera exquisita, la verdad no se como las mujeres se pueden coordinar para hacer eso al mismo tiempo. Después de un rato él la acostó boca abajo y le puso una almohada abajo para que resaltara su culo pero en realidad no era necesario ya que tiene unas nalgas enormes,  la penetro de nuevo en el culo y con tanta fuerza que un poco de sangre llego a salir de su colita. Ella gritaba: “si si cabro dame más más, si puto cógeme, cógeme, cógeme duro, destruye mi culo, rómpelo cógeme con esa vergota más, más, más, puto dámelo no que muy machito demuestra por que tienes esa fama cabro más, más  y mi macho si papi demuéstrame que sabes ocupar esa vergota y no la tienes de adorno, si, si, si, si, woooouuuuf woooouuuuuuuuuuf, si si woooooow. Ella temblaba ya que había llegado aún orgasmo más.
Después yo me acosté y ella se monto en mi era la primera vez que la iba a penetrar en toda la noche, se la quise meter en el culo y me dijo que esa noche su culo era solo para Daniel, tomo mi verga y se la metió en la vagina y le digo a Daniel que esperas cabro métemela en el culo el se acomodo atrás y ella le repitió rápido cabron que esperas para cogerme el culo el la penetro e incluso yo sentí una sensación nueva ya que solo las paredes de su vagina separaban nuestras vergas a Isabel le encanto la doble penetración y mas por que tenia la verga mas grande en su culo ella empezó un movimiento descontrolado no sabia que hacer solo se guiaba por instinto
Gritaba y me decía: te gusta papi que tu amigo me coja por el culo.

– Si mami si.
– Te gusta que sea la perra de tu amigo.
– Si mami si me encanta.
Een realidad ella y Daniel hacían casi todo ya que en esa posición no me podía mover mucho pero la verdad el goce era increíble ella tuvo un orgasmo más ya con las dos vergas adentro sus fluidos mancharon todas las sabanas parecía que se estaba orinando de tanto liquido que le salía ella estuvo en esa posición unos diez minutos ella se voltio e hicimos un 69 y le dijo a Daniel que se la metiera de nuevo la verdad la lujuria y desenfreno que había era enorme y el placer que a mi me daba era aún más.
Primero el chuparle la vagina a mi mujer me encanta.
Segundo el que ella me lo chupara a mí ya que la verdad lo hace como pocas.
Y tercero el ver como se la cogían por el culo y tan cerca e incluso los huevos de Daniel chocaban contra mi cabeza pero la verda ella nunca había gozado tanto como esa noche.
Le volvimos a dar entre los dos yo la cargue y ella enredo sus piernas en mi cuerpo y Daniel la penetro desde atrás eso fue exquisito.
Ella gritaba y decía:  “si, si, si, así me gusta que me cojan el amor de mi vida y mi machote al mismo tiempo won, won, won”. Después Daniel la puso de nuevo de a perrito y la volvió a penetra ella lo miro y le digo Daniel ni te vayas quédate seré tu puta pero no te vayas. Ella tuvo su ultimo orgasmo.
No dejaba de temblar, el hecho de ver a una mujer bien satisfecha te hace sentir mejor hombre, cuando su orgasmo termino se hinco ante nosotros y empezó a mamarnos de nuevo y los dos empezamos a venirnos en su hermoso rostro, ella termino súper chorreada de nuestra leche su cara estaba cubierta por casi todas partes y gran parte de la leche le había entrado en su boquita y con la verga de Daniel ella junto toda la leche que pudo y se la metió a la boca nos enseño su lengua con la leche de los dos y rápidamente se la trago
woooooaaaaawwwww
Exclamamos los dos
Si que eres una putita le dije y me contesto no soy una putita soy putísima tuya y de Daniel.
Al otro día se tenia que ir después de casi un año de estar con nosotros, la verdad lo único malo es que esto sucedió solo en el ultimo mes y medio de haber sabido lo hubiéramos hecho mas veces.
Isabel le dijo a Daniel que aunque él ya se iba le gustaría que se repitiera de vez en cuando y él dijo que si yo estaba de acuerdo, encantado yo le dije que la verdad si
Isabel le dijo a él antes de que te vayas ven, se hinco ante él y le saco la verga de nuevo y le hizo una tremenda mamada durante unos 15 minutos. Como el que iba a venir por Daniel era otro amigo Isabel no quería que se fuera a dar cuenta de nada lo hizo venirse en su boca y mi esposa se volvió a tragar la leche de mi mejor amigo.
Espero sus comentarios si son buenos seguiré escribiendo lo q mi mujer y yo hemos vivido y lo que paso con la chica que conocimos en el bar

Gracias

Me gusta / No me gusta