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Empecé a mamarle el chocho a Sandra mientras Bety nos acariciaba a los dos. Luego pasé a mamarle la pepa a Bety mientras Sandra se colocó detrás de mí y de un empujón me ensartó el vibrador delgado en el culo, mientras Sandra se masturbaba con el grande

No lo podía creer, por fin después de varios años mi esposa Sandra y yo regresamos a México después de estar varios anos residiendo fuera, ambos extrañábamos todo lo que nuestro país ofrece y ella en especial a su familia. Ya instalados de vuelta en casa empezó el desfile de parientes y amigos para darnos la bienvenida, pero me concentraré en especial en la visita de mi cuñada Bety hermana mayor de Sandra. Ambas son muy parecidas físicamente, excelentes tetas, buen culo, muy paradito, solo que Bety es más llenita mientras que mi esposa es esbelta.

Así las cosas mi cuñada se pasó casi un día en nuestra casa en gran plática con mi esposa y pues claro después de tanto tiempo había mucho que comentar, el caso es que ya entrada la tarde saqué un vino muy bueno que traje del viaje y empezamos a degustarlo. En un abrir y cerrar de ojos el vino voló y el tiempo también, Bety me pidió que la fuera a dejar pues ya se sentía mareada para manejar y yo con gusto acepté sin pensar lo que iba suceder. Juro que nunca en mi cabeza pasó hacer algo con Bety, las cosas ocurrieron sin que nadie lo hubiera planeado. El caso es que camino a casa de mi cuñada ella se durmió por lo que llegando tuve que ayudarla a bajar, en el camino empecé a sentir el olor de su perfume al que agregándole el propio aroma de hembra más el vino ingerido me puso la verga tiesa, sin embargo yo la respeto mucho como para faltarle, llegando a la puerta ella se despabiló un poco y buscó la llave de la entrada recargándose más de lo usual y poniéndome el culo enfrente, en mi ya dentro de su casa ella me pregunta a bocajarro que como la encuentro, yo sin saber que decir le comento que está muy guapa, sin embargo ella se acerca a mí y casi con la cara enfrente me dice que si me gustaba, ya entonces estaba que la verga se me ponía como piedra, ¡claro que me gustas!, bueno ya me tengo que ir.

Ella me lo impide plantándome un beso de lo más cachondo, a ese embate no me pude resistir y empecé a besarla con pasión tocándole las preciosas tetas que tiene y acariciándole el culo. Nos dejamos caer en el sillón de su sala y ahí nos quitamos la ropa en un santiamén, ella me empezó a mamar la verga mientras yo le acariciaba el chocho. En este punto yo estaba muy cal había estado lo de ayer, yo me puse muy nervioso y entre evasivas esquivé la pregunta, sin embargo ella insistió y para mi sorpresa mi esposa me preguntó: ¿por qué no le contestas? Me puse como un tomate sin saber que decir mientras miraba a ambas que ya se veían como cómplices, entonces Sandra me dijo que lo sabía todo y que ella misma había instruido a su hermana para que me hiciera todo lo ayer. Mi sorpresa era tan grande que no sabía que decir por lo que mi esposa era la que estaba al mando, tomándome de la mano me llevó a la recámara mientras Bety nos seguía, en el camino mi esposa me iba acariciando la verga que ya estaba a mil.

Nos besamos largamente mientras nos desvestíamos los tres y acto seguido nos metimos a la cama. Ahí empecé a mamarle el chocho a Sandra mientras Bety nos acariciaba a los dos. Luego pase a mamarle la pepa a Bety mientras Sandra sacó un tremendo par de vibradores de quien sabe donde, uno era una verga descomunal y otro era una verga muy delgada, puso el vibrador a funcionar y se lo fue hundiendo poco a poco mientras veía como yo me empezaba a coger a su hermana. Cuando ya estaba entrado Sandra se colocó detrás de mí y de un empujón me ensartó el vibrador delgado en el culo, aullé de dolor y de placer mientras Sandra me daba con el vibrador pequeño. Yo le daba con furia a Bety que se retorcía de placer mientras Sandra se masturbaba con el grande. Así estuvimos cogiendo de distintas formas y maneras hasta que acabamos exhaustos de placer. Ahora regularmente me cojo a las dos hermanas que están contentas de tener un mismo macho.

Autor: Torero

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