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Una gata

16 de agosto de 2003

Era una felina rapida, insaciable movediza y que le gustaba que la acariciaran

Para aquella ocasión me encontraban de visita en casa de mi tía, la madre de mi prima Belkis, a quien recordarán de la historia que lleva su nombre, había arribado a la ciudad en horas de la tarde, y apenas si me había dado tiempo para saludar, momentos en los cuales aproveche para entablar conversación en primera instancia con mi tía, luego con mi prima Belkis, quien para ese día tenían la visita de un par amigas Gemelas Eilin y Elisa, las cuales dormirían aquella noche en casa de ella, eran idénticas, sólo algunos rasgos netamente faciales la podrían diferencias, ejemplo por un lunar que Elisa poseía y en la mejilla con el cual no contaba Eilin, a quienes igualmente conocí. Ya pensaba en todo lo que podían ser los próximos días, sin embargo pensé que era mejor acostarme a dormir por ese día para intentar descansar un poco del estropeante viaje, y de esa manera maquinar la forma en que podría comenzar nuevamente con mis lujurias al lado de mi delirante prima; todo esto lo pensaba en mi cama, minutos después de haberme acostado. Perdía ya casi el conocimiento, dejándome rendir por el sueño cuando sentí que alguien se adentraba a mi cama, por debajo de las colchas, pegándose demasiado a mi cuerpo, no respondí a tal acto esperando a que ella iniciará con toda la acción; acostumbraba a dormir yo en Boxer y sin ningún tipo de indumentaria adicional. Sin embargo, pasarían una seria de sorpresas, entre otras que jamás me besó al llegar a mi lado, sino que por el contrario comenzó a rodear mucho para acariciarme y buscar mi excitación, eso también era extraño, así luego de un par de minutos, sentí cuando ella comenzaba a bajar mi boxer y me pajeaba suavemente como con cierto temor, para seguidamente, una vez estuvo parada mi arma, comenzar a chuparla deliciosamente, parecía haber aprendido una nueva forma de chupar la verdad me estaba excitando mucho más de lo que recordaba siempre lo hacía, o será que tengo tiempo sin hacerlo con ella pensé. Su posición era arrodillada sobre la cama, y agachada como una perrita contra mi costado derecho, por lo cual si pepa quedaba al alcance de mi mano, entonces no se desaproveche oportunidad para meter mi mano hasta ella, con lo cual se exaltó parecía no esperar que yo reaccionado tan rápido; con mi mano derecha empecé a halar su pierna izquierda por lo cual ella se rodaba de a poco sin dejar de chupar mi verga, cuando la hube tenido sobre mi persona, procedía a quitarle una lycra que tenía puesta y junto a ella la panty que traía, volví a confundirme cuando intentó impedir que realizará tal acto, sin embargo pude terminar con mi cometido, parecía estar más dura que nunca; apenas había quitado su vestimenta cuando comencé a chupar su coño que estaba delicioso, no recordaba haber probado aquella con tanta delicia, sin embargo ella pareció sentir mucha excitación por aquello y aumentó el ritmo de la mamada, tanto que al instante provocó mi primera venida, la verdad me tenía más excitado que nunca. Como era mi costumbre cuando estaba con ella, comencé a chupar desde la punta de su clítoris para ir subiendo hasta llegar al hoyuelito de su culo, sin embargo, cuando empezaba a chupar su ano ella intentó poner su mano sobre la raja del trasero, tratando de impedir que lo chupara, por lo cual me ví en la obligación de usar un poco de fuerza para quitar la mano de allí y poder disfrutar de aquel hueco, que la verdad para esta ocasión no estaba tan delicioso como ella acostumbraba a tenerlo para mí; seguía chupando una y otra vez, cada vez con más fuera, metiendo dos dedos en su concha en busca de que ella se viniera antes de que se me volviera a parar el palo, de lo contrario me vería en apuros durante aquella noche, si conseguía ella hacerme llegar dos veces antes de poseer yo siquiera la primera de ella; sin embargo mi cometido se dio, al rato logré que ella se viniera, y la verdad era que ella estaba disfrutando tanto la chupada que había incluso olvidado chupar mi palo.

Pude notar su venida porque entonces agarro mi verga y la apretó entre sus manos, para luego darle una chupada fuerte, como queriendo tragársela totalmente en un plano real. No había chupado muy bien mi verga cuando se dio vuelta, se sentó sobre mi cuerpo, y volví a notar algo extra&nti

lde;o, parecía haber crecido en los últimos días, sin embargo no le di mayor importancia, ante su posición erguida noté la intención, iba agachándose poco a poco sobre mi persona, entonces fue cuando pude notar que mi verga se estaba calentando, y que algo la apretaba, estaba ella metiéndose mi falo en su coño, estaba caliente como nunca, al instante de haberle entrado todo comenzó a brincar sobre mi persona en una manera rápida, su singada era inmejorable que manera de saltar tenía esa degenerada, pensé quien la habría enseñado todo aquella, por lo menos no recordaba haberlo hecho yo. En cualquier ocasión se dejo caer contra un lado de la cama, esperando a que fuese yo quien me montará y de la misma manera llevar el ritmo, sin embargo no le permití que ella eligiera toda la situación, así que procedí a tomarla por las caderas, ponerla en cuatro con la cara sobre la cama y la chocha elevada hacía arriaba quedaba al aire, por lo cual apenas si se notaba el brillo que despedía gracias a los líquidos vaginales, la verdad no podía tampoco ver mucho más como consecuencia de la obscuridad, apenas pude encontrar el lugar por el cual debería realizar mi envión, colocando la punta de mi verga sobre su coño empujé en un sólo viaje, su quejido resultó extraño a mi oído peor volvió a callarse, la empujaba con gran violencia, mi mano la colocaba sobre su espalda para impulsarla contra mi cuerpo, así sentía como mi penetración era más profunda por su vulva.

En cualquier momento en que sentía que ya no podría más seguir con el ritmo, saqué mi verga de su coño, y seguidamente le di una sola empujada para que entrara por su culo, ella pareció querer voltearse para negarse a tal hecho, pero cuando lo quiso hacer yo tenía ya toda mi verga dentro de su huequito, entonces procedí a darle verga por allí, no tardaría mucho para esperar a que ella regará todos sus flujos vaginales que indicaban su llegada, y el mío la verdad tardó un poco más de lo que yo mismo esperaba, pues cerca de 5 minutos después de que ella se hubiese llegado, me permití correrle toda la leche en su culo, sentí como desfallecía en fuerzas, la verdad había sido una de las singadas más fuerte que había tenido nunca jamás con Belkis, y eso que sólo tuve dos llegadas, cuando en otras ocasiones tuve de ha cuatro, acto seguido a la llegada, ella se levantó de la cama tomó sus prendas de vestir y procedió a retirarse de la habitación en el más grande de los silencios, entonces también me extraño que no me permitió que le chupara los senos cosa que a ella le encanta, bueno a lo hecho pecho, pensé, ya llevo el primero y he de esperar el resto. Al día siguiente al salir a buscar mi desayuno, ya todos estaban en el comedor, e incluso mi tía había marchado al trabajo; cuando apenas empezaba a probar bocado Belkis se sentaba a mi lado y me manifiesta: Mira que anoche te permití dormir para que descansaras, espero que para el día puedas brindarme un par de buenas cogidas. Oh! Por fin terminó la sorpresa, Belkis no había entrado durante la noche a mi cuarto, entonces quien sería, alguna de las mellas, pero cuál, habrá que investigarlo pensé; cosa que hasta ahora no he logrado descifrar.

Autor: freorja

freorja ( arroba ) hotmail.com

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