Una prosti me enseñó a ser hombre. Una puta inolvidable
Autor: Depredador
Categoría: Sexo con maduras, mi primera vez para recordar.
Esta historia me sucedió de jovencito, inexperto y con todo por vivir. Lo sucedido fue realmente como ese sueño mágico que de pronto, por obra y gracia del destino o por mejor decir de una especie de hada que se me apareció e hizo realidad ese momento. Tan solo duró tres horas, pero las recordaré toda la vida, donde esa mujer me abrió el mundo del sexo y el placer, la lujuria envuelta en un halo de ternura hicieron de mi debut sexual un momento único e irrepetible, ese momento que tantos habrán soñado y a mí se me hizo realidad, claro está que cuando regresé con todas las ínfulas y el orgullo de haberme comido una hembra como pocas no puede convencer a mis amigos de que esta historia me había sucedidó.
El recuerdo se fue haciendo más dulce con el paso de los años y me pareció momento de compartirlo.
Josy es una joven mujer de 28 gloriosos años, trigueña, con bonita sonrisa y cuerpo exuberante, enormes tetotas, caderas deseables y el vientre sin sombra de rollitos o excesos. Esta voluptuosa mujer ejerce el oficio más viejo del mundo, (prostituta) pero lo hace con la honestidad de no esconder su placer con el cliente de turno, tener los orgasmos que se presente en el juego sexual, también rompe el molde del estereotipo que tenemos de la prosti, Josy, besa en la boca, beso húmedo y con lengua. No responde a casi ninguna de las condiciones de las prostis conocidas, ella lo hace con la naturalidad y autenticidad de quien entendió el ejercicio de la prostitución como una forma de conseguir dinero, disfruta dando y recibiendo placer de los hombres que compran sus servicios sexuales.
Este relato simple y auténtico como la satisfacción personal de ser ella quien compró el momento de sexo. Se dio el gusto de vivir este momento donde entregó algo más que lo habitual: Su ternura.
La historia fue como un cuento de hadas?, bueno casi, por eso comenzaré: Había una vez…
Sucedió una tarde cualquiera de ese caluroso verano que se encontraba Josy y su amiga asoléandose, para tener ese tono caribe que tanto lucía en su piel al bailar en el bar, casi nada de ropitas, para despertar el deseo y la lujuria en los clientes y vender momentos de disfrute sexual.
Retomando el relato, decía que estaba ella y una amiga disfrutando del relax mientras se toman todo el sor. Josy y su amiga estaban en tanga, asoleando sin otra preocupación que disfrutar de broncearse, hasta que llegó un conocido de su amiga y se la llevó a coger.
Quedó solita tomándose todo el sol para ella sola y de pronto sucedió algo fuera del programa. A corta distancia podía observar a un jovencito que estaba absorto viéndola asolearse, volvió a mirar hacia donde esta el muchacho y lo volvió a pescar mirándola, obvio que no se perdía ni uno solo de sus movimientos.
Quedó complacida sabiendo que había robado la atención de este muchachito, entonces decidió jugar a darle algo más de gusto, se tendió boca abajo, para ofrecerle el mejor plano de sus generosas nalgas que la cola less hacía aún más imponentes. De reojo seguía viendo como el muchacho se las ingeniaba para devorarla con los ojos simulando que no miraba.
Diría que era el juego del gato y el ratón, ella decidió jugar de ratón, dejarle el protagónico al joven. Volvió a girar, ahora boca arriba, pero lo observa como él está totalmente arrobado en seguirla devorando con los ojos, fue el momento de incitar al gato para conocer algo de sus intenciones.
De la hielera sacó un refresco y lo invita para acercarlo y ver que sucedía. Aceptó la invitación y con la botella en la mano se la quedó mirando como si el mundo se hubiera detenido, la visión de sus tetotas llenaron el campo visual y embotaron los sentidos del joven que aún no podía salir de su asombro, tamaña invitación lo dejó descolocado sin poder de reacción.
Para salir de ese momento donde el muchacho quedó flotando en una nube, le preguntó cosas sin importancia como para romper ese silencio de admiración y ponerle un poco de plática.
- ¿Quieres nadar un poco? – asintió, seguro las palabras se habían quedado atoradas en su boca.
El joven era algo, delgado, un poco desgarbado pero de facciones delicadas, sobre todo la mirada decía de una persona despierta y al mismo tiempo con la inocencia de sus jóvenes años, ahora apabullados por la exuberancia de Josy. Podía entenderlo, comprenderlo y disfrutar esa admiración que se había transformado en adoración arrobado por no poder disimular esa situación que se apoderó de asalto de su mente y repercutía incontrolaba en su sensible humanidad de macho joven que el pantalón de baño bien holgado no podía ocultar.
Se metieron en el agua, ella manejaba las acciones por que él estaba disfrutando de estar cercano a esta inalcanzable mujer que ahora tan cercana le impedía articular dos palabras seguidas sin que se notara su inexperiencia, pero precisamente eso es lo que cautiva de él. Josy, está totalmente cautivada por lo inexperto y auténtico de su delirante admiración por su cuerpo que lo tiene totalmente atrapado, en cuerpo y alma, bueno mucho más en cuerpo, por demás inocultable a los ojos de una mujer ducha en observar las reacciones de los hombres que terminan sucumbiendo antes sus encantos de hembra voluptuosa.
Se dejó estar delante del muchacho, de tal modo que sus tetotas quedaran a la altura de su cara, él se quedo como paralizado por la emoción de sentir tan cerca toda esa carne turgente, casi podía acariciarlas con su aliento calentón.
- ¿Te gustan? – se le atragantó la palabra en la sorpresa. Solo sonrió tímidamente.
- ¿Te gustan?
- Sí… sí… mucho…
Se quedó, más cercana a él, el gesto le da carta blanca para tocarlas, la sorpresa limita sus movimientos, la torpeza en las manos se convierte en calentura, ella bajó el sostén y se las mostró.
- Anda, puedes tocarlas todo lo que quieras.
La voluntad quiere subir por el ascensor pero la timidez de novato lo hace ir por la escalera, peldaño a peldaño, aprende a sentir el calor de un pecho de mujer que intimida tanto como lo excita.
- Me las besas…
No hacía falta repetirlo, aprende rápido y bien, el beso rápido, abrió el camino a otro más cálido y con la boca abierta para hacerle sentir la humedad de su boca. De inmediato fue por la frutillita del postre, el pezón, que chupó y lamió con fruición hasta que la prudencia de Josy le escamoteó el objeto de deseo.
Había aprobado el primer examen, ahora le prepara un nuevo desafío. Se coloca el sostén volviendo el “tetamen” a su sitio y le llevó las manos del muchacho para que le acariciara las nalgas… Sus manos se llenaron de carne y deseo hasta convertirse en abrazo, y éste los deslizó hasta besarse. Sin ninguna duda fue su primer beso, su primera experiencia con una puta.
La sensación de sentir en sus labios esa sensación desconocida, diría que una mezcla de timidez, deseo y salvaje calentura, se transmitía en la torpeza del contacto, pero la maestra enseña como se coloca la lengua dentro de la boca, de qué modo y el alumno aplicado pronto entendió y devolvió atenciones. El beso húmedo, ese que se da con la lengua, donde ponemos todo es precisamente un grado de intimidad tanto o más intenso que el contacto de los sexos, por que el acto de besar tiene una connotación más emotiva y profunda que va a trascender a la genitalidad.
El besó terminó de despertar los instintos naturales de un hombre que está gestando su ingreso como tal, esperando desde hace tiempo el momento de su graduación, ensayado a “mano propia” en muchas noches afiebradas por todo lo que hay para ver de ese mundo al que aún no pudo escalar. Ssolo falta el último salto de la barrera, de la prudencia de Josy para derribar la timidez que viene con la falta de roce femenino, sobre todo con esta voluptuosa que solo existe en sus revistas de contenido sexual, si hasta le parece sacada de una sus páginas preferidas, una de las tetonas que ha recibido alguna “salpicadita” cuando se ejercita a escondidas en el baño de la casa familiar y luego se la lleva a descansar con él, escondida bajo su cama por si necesita alguna repetición.
Ese beso fue el sésamo ábrete, la llave mágica que abre su horizonte sexual a un mundo desconocido, primerizo en casi todo, con los ojos como platos, la mente y el sexo dispuestos a ser fertilizados por todo este nuevo conocimiento, era el “sueño de pibe (muchacho” que se estaba haciendo realidad en carne y hueso, claro está que su única prevención era que todo esto no fuera tan real, que aún estuviera dentro de ese “sueño” y cualquier cosa pudiera volverlo a la cruel realidad. Sobre todo que la mujer se le había presentado con toda la honestidad real: -“Quieres tener sexo con una puta”
Los colores del pudor y la sorpresa encendieron las mejillas del joven, que no atinó a decir palabra, tanto así que la mujer debió repetir: -“Quieres tener sexo con una puta” – ¡Sí! Sí, sí… sí señora… síii. Pero… pero… nunca lo hice… -retomó el color de las mejillas, bajó un poco la mirada.
El instinto, digamos maternal?, afloró en la mujer ya experimentada en el manejo de situaciones parecidas, tomó las riendas del diálogo para derribar de una vez las prevenciones del joven y dejarlo ser él mismo: – Si quieres… yo te puedo enseñar. – La tierna sonrisa y el brillo de los ojos sumaron al gesto afirmativo.
Saliendo del lugar, Josy advierte que el joven no puede salir en esas condiciones, con la verga tan enhiesta, parada como mástil de bandera en desfile, se detuvo un poco hablándole de cualquier cosa para distraer la incontenible erección. Con la vara de carne algo menos ostensible y la toalla que le acerca para llevar en su mano de tal modo que cuelgue sobre la verga para disimular su estado. Este hecho tan natural fue un gesto que terminó por sumarle ternura a este encuentro con este desgarbado e inexperto jovencito que había generado esa excitante ternura desde el momento que lo descubrió tratando de ver sus carnes más allá de las breves telas que la protegían de su mirada lujuriosa.
Lo tomó de la mano, y condujo hasta el hotel de la playa. Pidió una habitación. La “parejita” no pasó desapercibida ante los ojos expertos del recepcionista, la respuesta de ella tampoco lo fue. – Es mi hijo. – seguramente lo convenció tanto como si dijera que había aterrizado un ovni en la playa…
La privacidad de la habitación era otra cosa… Primero tomé la toalla para dejarla sobre la cama, luego bajó su pantalón de baño. La verga respondió como un resorte, se elevó apuntándole como cañón, con una leve inclinación hacia, arriba, se la quedó mirando, regodeándose con la visión de esa carne virgen que pronto dejaría de serlo dentro suyo. Ese cañón pronto tendría su bautismo de fuego, cuatro andanadas de leche descargaría en su primer encuentro cuerpo a cuerpo con una puta.
Se quitó la tanga y se mostró ante el muchacho. Su primera mujer desnuda, su primera puta, todo por ver, todo por descubrir. Arrodillada, adorando ese falo, lo miro a los ojos. – Mamarte como lo voy a hacer es lo que deben hacerle las putas a sus hombres, aprende, disfruta, goza y pide que te lo hagan así…
Tomó la verga súper erecta en sus manos y la besó, sin dejar de mirarlo, se le salían los ojos cuando su boca cubrió la cabeza del pene recién descorrido el pellejo. Entrecerró los ojos, quizás para poder disfrutar todo ese calor que la boca de Josy transmite a su sexo. Una segunda, una tercera y otra entrada en su boca lo van poniendo en clima, la pelvis adquiere el control autónomo, se mueve hacia delante y atrás, acompaña el movimiento de la boca de la puta.
Disfruta el sabor joven de la verga, jala para despertar las sensaciones maravillosas de una buena mamada en este hombre, le lleva sus manos hacia su cabeza para que se coordine con el movimiento de la pelvis en su primera cojida bucal. Gratamente sorprendida de lo que este muchacho podía aguantar, otros hombres experimentados no habían podido resistir sin acabarle en una mamada parecida, agradeció ese momento de no haberse venido, tenía reservado más situaciones excitantes y estaba bueno que pudiera aprovechar todas las instancias sin derramarse tan rápido.
Desnudita se tendió sobre el lecho, las piernas flexionadas, abiertas de par para, exhibiendo toda la belleza y sexualidad de una hembra dispuesta para su hombre. – Mírala, es tuya, toda tuya. Toda para ti, disfrútala. Puedes tocar, anda, tócala, es toda para ti. En este momento soy tu puta, toda tu puta. Tú eres mi dueño, mi señor, el que manda…
Le indica como acercarse, besarla, lamerla. – Anda, acerca tu boca a mi vagina, siente el aroma de una concha caliente, excitada, como se abre para que te la comas toda. Cómela, lame y disfruta de tu primera mujer caliente, cómete esta concha que te desea…
Una mamada sin técnica pero con mucha pasión la dejaron vibrando como pocas veces, excitada y entusiasmada con este amante que un momento más tarde estaría metido, colocando esa vara de carne dentro de su concha.
Me voy a colocar en perrita para que puedas hacerlo mejor, te favorecerá esta posición para ejercer el dominio del hombre sobre la puta, manejarte con más y mejor libertad para hacerte más hombre.
Tan caliente y tan lubricados, se fue deslizando, casi sin pausa, hasta meterla toda dentro de su vagina.
La pausa obliga para sentir como su sexo se desliza en el estuche de Josy, sentir por vez primera como es estar dentro de una vagina, agradecer el cumplido de una puta alabando el buen grosor de su miembro, disfruta en silencio el metisaca. Disfruta de las delicias de sentirse viajar por dentro de una hembra, navegar en los mares del placer de sexo, mucho más de lo que su escasa y pobre experiencia de lectura pudiera acercar a esta realidad sensorial que la habilidad de esta mujer produce en su sexo, contrayendo y aflojando la presión de los labios vaginales sobre la verga de él.
Aguantó mucho, según Josy, antes de venirse dentro de ella. De pronto, comenzó a experimentar el prólogo de su primera venida en una mujer, ese latido desde el fondo de sus riñones sabía que era cuando el semen inicia el camino hacia la libertad. Luego ese latido en el cuerpo del pene cuando la tropilla de semen busca escaparse, nuevamente, más intenso late el glande, expande el “cíclope” para dejar escapar las “lágrimas de hombre”, gruesas y espesas, gelatinosas y con la fuerza de su primer polvo dentro de una mujer. El primer chorro, casi doloroso, latiendo en todo su cuerpo, expandiendo sus conductos hasta liberar la carga seminal en la profundidad del sexo de ella.
- ¡Ah, ah, ah!. ¡Ahí… voyyyyy…! –y se derramó dentro de Josy.
Pausa mínima para ahora el aullido del Tarzán dominador de la bestia, una nueva andanada de semen y luego otras terminaron por agotar sus gemidos y la venida intensa y brutal de su debut sexual. La calma que deviene de la tormenta pasional, fue el certificado de bienvenida al mundo del macho.
Le dio por las nalgas, dos “sin sacar”. La jodió con la vehemencia del primer disfrute, se quedó dentro disfrutando ambos de los latidos que devienen de una profusa acabada. Sigue apretándole la verga con las nalgas hasta sentir como se recuperaba en su erección. Sin solución de continuidad comenzó a moverse dentro de la vagina, y todo volvió como al principio.
Nuevamente estaba en el metisaca como si nada hubiera pasado. ¡Oh, gloriosa juventud! La calentura y la vitalidad de sus pocos años y sus muchas ganas hacían que todo este momento fuera en concurso ideal de ganas y deseos. La siguió jodiendo, hasta con más ímpetus que el primer polvo, y luego de un buen momento de “meta y ponga” volvió a bufar ese gruñido del macho cuando se entrega en alma y vida en ese polvo que se lleva una parte de su vida y deja exhausta el alma.
Cuando el guerrero retiró su lanza de carne descargada, ella se levantó y colocó delante de su hombre, para que las piernas abiertas permitieran escurrirse la abundante enlechada de este joven semental había descargado en ella. Se abre bien los labios para dejarla escurrirse, con un dedo toma un poco de esa leche y lame mientras dice: – Mira corazón, es tuya esta leche, así la dejas dentra de la puta que te cojas. “Siempre recuerda que una puta solo es para usar y nada más que para eso”.
Casi era como un doble orgasmo ver como su leche se escurría de la mujer que había recibido su cojida. Arrobado en la visión su esperma salida del manantial de Josy, siente como la boca de su hembra viene a limpiar su “herramienta” de macho, mamando los restos del naufragio de una doble acabada.
Poco tardó la calma, tan solo tocársela y ya está listo para otro round, ahora se coloca entre las piernas de Josy, y todo comienza nuevamente, ella va comenzando a rodearlo con sus piernas, colocando sus talones sobre la cintura del joven que se acomoda más y mejor en ella. Entra con la fuerza y vigor de sus primeros momentos, con menos ansiedad pero con más ganas. Ahora sabe dónde y cómo está el goce.
Las descargas de semen previas no menguan su ganas de ir por más, cojía fuerte y sostenido, adecuando el ritmo, este polvo es más compartido, más jugado entre ambos, permite que ella juegue el rol de partenaire haciéndolo gozar con sus apretadas vaginales. Este fue un polvo más tranqui pero igualmente gemido por ambos, más compartido y con menos egoísmo del macho, entregando más de su sentimiento y placer para el gusto de la puta. En este momento el joven está descubriendo ese sentimiento que seguramente experimentó siendo creación de su Pigmalión y está enamorándose de su creadora.
La cojida se hace intensa, caliente al máximo, goloso se prende de sus tetotas, exprime con intensidad, mama y muerde los pezones cuando está a punto de venirse, produce dolor que Josy aguanta con el placer de comprender que ese dolor de ella enriquece el pacer de su posesivo hombre que está por volver a regarse dentro suyo.
La urgencia de la venida cortó ese momento de inspiración emocional, el deseo emerge de su miembro y la leche vuelve a derramarse dentro de la vagina de su puta.
Otra pausa y luego la ducha reparadora, ella lo baña con total dedicación, recorriendo cada músculo de su hombre, para memorizarlos y llevarse ese recuerdo en su carne y en su piel de ese momento único e irrepetible de este muchacho devenido en hombre por obra y gracia de esta puta que sintió el llamado de la ternura y la pasión dentro suyo.
Luego de secar las últimas gotas de agua, fue a recoger las mieles del deseo en el miembro de su macho. Fue tan sólo tocarlo para que reconociera a la creadora de sus fantasías hechas realidad un momento antes. La súbita erección agradecía las caricias y el beso húmedo, mucho más húmedo cuando se lo dio desde dentro de la boca, con la lengua haciendo las delicias de muchacho que comenzó a estremecer.
Sabía como se sentía esta caricia bucal, pero lo que no pudo adivinar fue que dentro de la boca de su amada mujer quedaría este polvo que se va gestando dentro suyo. Josy, lo va llevando con su boca, haciendo las veces de una vagina celestial va manejando los movimientos del muchacho. Las manos en la cabeza de ella y la pelvis moviéndose a ritmo de polvo no tardó en fabricar otra dosis de leche que ella permitiría fuera dentro de su boca. La tensión en las nalgas del hombre y el vaivén de la boca de ella mamando era el pedido de que necesitaba sentir el final feliz dentro de boca.
- Qué delicioso se siente, ¡de puta madre qué rico se siente! Me gustas amor. Estás buena, eres
encantadora. Ahí voyyyyyyyyyy….
Los chorros de semen regaron la caliente boca de Josy, alguno fue a dar directo en la garganta. Se la quedó dentro hasta la última emisión de semen. Mostró la leche largada, quería que viera bien como es la leche dentro de una boca de mujer, luego tragó, con gesto ampuloso, para mostrarle como una puta se traga la leche de su hombre. Una última gota asomó del glande, que recogió con delicadeza en la punta de su lengua, luego una “repasada” por toda la superficie de la verga para dejársela “bien limpita”
Antes de dejar la habitación quería echarle otra mirada para llevarse en sus retinas esta imagen de un joven hecho hombre por ella y en ella. Sentía el pecho henchido de ternura por haberlo hecho hombre y demostrarle que el sexo es bueno y que él debe ser quien mande y ordene a las putas que les toque utilizar para su placer y disfrute. – Ya te lo he dicho, pero quiero repetirlo otra vez para que no te olvides. Soy una puta y que está solo para darte el gusto y que puedas largarme toda tu calentura, ¡que te quede bien en claro!. A Josy le pareció que el muchacho había entendido y comprendido el mensaje.
Cuántas cosas pueden atravesar la mente y el sentimiento en un instante, ahí mismo mientras se vestía estaba recorriendo los momentos previos, como ese deseo de este muchacho tan lejos de hacerlo realidad cuando se llegó a la playa y luego verla y sumarle más deseo y fantasía, y cómo de pronto el destino movió sus hilos y esa magia de hace que el pensamiento fantasioso se hiciera realidad como al toque de una varita mágica.
Ella pagó el hotel y se robó ese momento mágico para guardarlo en ese íntimo lugar, que no compartiría ni comentarlo con su marido, por que este no había sido un cliente, sino un momento de recreo espiritual, comprado un momento de felicidad interior, un viaje inesperado al mundo espiritual que trascendía las fronteras del goce sexual.
No le dio su nombre, tampoco le pidió el de él, no se volvieron a encontrar, aunque Josy ha vuelto otra vez con la secreta esperanza de volvérselo a encontrar convencida que de hacerlo terminarían en la cama. También se lo imaginó contando a sus amigos este encuentro, descontando que se le deben de haber reído incrédulos, quizás hasta la burla por pensar que él había inventado todo eso o era producto de un sueño erótico. En verdad todo esta historia fue totalmente real pero contada por un joven y en tantos detalles la hacía parecer producto de sus fantasías, como un deseo pedido al genio de la lámpara que de pronto su fantasía se hace tan real como increíble para los ajenos. Pero quien le quita lo bailado a este afortunado joven que esa tarde de playa no necesitó frotar ninguna lámpara mágica para su erótico sueño se hiciera real…
Esto sucedió tal y como dice el relato. Yo era el joven de relato, ha transcurrido el tiempo, pero el dulce sabor de ese momento maravilloso ha ido haciéndose más dulce con el paso del tiempo.
Si te sucedió algo así como a la mujer de la historia, te espero r para compartir experiencias de algo que pasó hace años y me ha dejado un delicioso recuerdo y mucho mas… Ven y compartamos.
Depredador
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