Verga tapón de champagne

Reynaldo me pidió que me pusiese en cuatro patas porque quería cabalgarme un poco antes de expulsar su lechada. Le pedí que se quedase quieto apretando su verga hacia lo más profundo que pudiese así al darme vuelta no se saldría porque yo no estaba dispuesto a perderla ni por un segundo. Como pude muy lento me fui dando la vuelta y como estábamos al borde de la cama quedé de bruces sobre ella con mí penetrador impúdicamente dentro de mí.

A pesar de haber finalizado el año con una buena verga como es la de Glazo el marido de mi sobrina, acá en Montevideo no había encontrado nada que me dejase tan satisfecho y saciado como esa hermosa herramienta. Pero el martes pasado finalizó mi “sufrimiento” por no tener una buena gozada, aunque no se parece en nada a su antecesora igualmente la disfruté lo suficiente como para hacerme olvidar mis ansias de tener una verga entre mis fauces.

Como estamos en vacaciones no tengo mucho trabajo, aunque de vez en cuando me llaman para formar la mesa examinadora de los exámenes de febrero y yendo para un liceo donde tenía que estar a las 16 horas pasé por el Palacio Legislativo para tomar por Gral. Flores. Como había mucho tumulto tuve que doblar por otra calle de las que hay por allí y para mi asombro apareció el limpiaparabrisas que me haría disfrutar lo suficiente como para hacerme dormir toda la noche de un tirón por lo agotado que me dejó.

Entre todo esos coches pugnando por salir adelante vi a un muchacho delgado de unos 30 años el cual se acercó a mi coche mostrándome sus utensilios de limpieza y haciéndome señas de que si aceptaba que él hiciese un aseo de mi parabrisas. Me llamó la atención que mientras iba esquivando los coches para llegar al mío se pasaba acomodando la verga o rascándosela disimuladamente por eso pensé “este tipo tendrá ladillas o a lo mejor hace mucho que no se baña y por eso le pica”.

Se notaba un abultamiento generoso debajo de su pantalón de jeans y cuando llegó  a mi coche y me preguntó con un gesto muy picaresco:

-¿Se lo limpio señor?

Le hice un ademán de que lo hiciese y al mismo tiempo le dije:

-Tenés suerte porque con este atascamiento tendré unos minutos para que me lo limpies.

A pesar de estar haciendo ese trabajo en la calle no tenía pinta de ser un marginal de esos que viven en los asentamientos, me di cuenta porque lo contemplé detalladamente mientras humedecía con el agua jabonosa el vidrio para luego con el lampazo ponerse a secarlo. Incesantemente se tocaba la verga descuidando el secado que estaba haciendo con el lampazo por eso cuando finalizó su labor y se acercó a la ventanilla para cobrarme le dije:

-¿Qué te pasa en la verga que te la tocás tanto? Mirá… aunque no soy urólogo puedo revisarte y darte algún tratamiento para que se te calme la comezón.

Como buen tipo con calle se dio cuenta de mi indirecta aunque no tenía por qué dudar que yo no fuese médico por eso me respondió.

-Mire doctor… hace tiempo que no cojo por eso me pica, estoy re-caliente y no encuentro ninguna cueva donde meterla… -Eso lo podemos remediar, decime hasta que hora estás acá y si querés paso a buscarte para que puedas desahogarte en alguna cueva. -Y… bueno estoy por acá hasta que se hace de noche como hasta las 21 o 21.30… pero si hay plata extra puedo hacerme una changa y  por eso a veces me voy más temprano…

Mientras le daba un billete de $20 por la limpieza del parabrisas le dije que si no le parecía mal pasaba a recogerlo a la vuelta.

-Yo voy a estar por acá, si pagás $400 no me hago drama en esperarte para darte toda la pija que quieras…

Aunque me pareció mucho dinero por una sola encamada le dije que  después de las 19 horas pasaría por ahí y veríamos que hacíamos… No sabía en la que me estaba metiendo, porque a lo mejor el tipo tenía alguna peste y por eso se rascaba tanto la verga, pero el deseo casi siempre puede más que la cordura por eso me fui a tomar los exámenes muy concentrado pensando en el disfrute que pensaba tener con Reynaldo que así me dijo que se llamaba este extraño personaje al cual acababa de conocer.

Terminada mi labor me quedé conversando unos minutos con los profesores por eso llegué a nuestra cita como a las 19.30 y al pasar por la Facultad de Química vi que Reynaldo estaba recostado contra la pared  fumando con un colega  y siempre rascándose la bragueta. Cuando vio que un auto se detenía se acercó con la intención de ofrecerme sus servicios de limpieza pero al verme me dio:

-¡Volviste! Creí que lo decías en joda, para tomarme el pelo como hacen muchos…

Se despidió de su amigo, se subió a mí coche y allí tratamos el precio, le dije la verdad que yo no era médico que era simplemente un profesor por eso no podía pagarle esa cantidad que me había pedido. A regañadientes me contestó que bueno que con $300 se conformaba, pero con el hotel se me iban a ir casi $500 en la farrita, con esa aclaración aceptó $250 y creo que si le hubiese ofrecido $150 igual agarraba viaje no solamente porque andaba caliente sino porque cualquier cantidad de dinero le venía bien.

Cuando le pregunté a que hotel podíamos ir me dijo que si no me importaba ir a uno por 8 de Octubre y Pan de Azúcar porque ese quedaba cerca de su casa, hubiese preferido ir a uno más cerca de Bulevar Artigas pero como él insistió mucho y para convencerme de que valía la pena se bajó la cremallera mostrándome a continuación el caramelo que tenía para mi. El olor que despedía no era muy agradable, claro había estado horas al rayo del sol limpiando autos pero su verga era la más extraña que había visto en mi vida, ya que era de un largo normal completamente cilíndrica pero su glande se asemejaba a un tapón de corcho de esos que tienen las botellas de champagne.

-¡Tiene bastante aroma tu caramelo! -Y… que querés con todas estas horas al rayo del sol, pero esperá que me bañe, te aseguro que no te vas olvidar de mí…

El viaje fue bastante largo dándonos tiempo a conversar, me contó que su mujer lo había dejado cuando la empresa donde trabajaba había cerrado, que ahora vivía con su madre dos hermanos y sus cuatro hijos por eso cobraba muy bien sus servicios. Ya sabía algo más sobre él: divorciado o separado, hijos, madre, hermanos, sin trabajo porque la empresa había quebrado, andaba caliente, cobraba bien sus servicios… tenía una verga extraña…

Una vez que entramos a la habitación asignada, Reynaldo  se quedó completamente  en bolas, lo hizo antes de ingresar al baño donde nos dimos una placentera ducha de agua tibia en la cual no me olvidé un instante de su verga por eso se la enjaboné muy minuciosamente antes de hincarme para chupársela.

Mientras lo hacía él me agarraba la cabeza para dirigir el ritmo de las chupadas y cuando su verga se puso muy dura y se agitó como queriendo escupir el contenido de sus vesículas seminales me dijo:

-Pará viejo… me vas a hacer acabar acá y yo vine para meterla en el orto…

Tenía razón el muchacho se había excitado muchísimo con la magnifica mamada que le estuve haciendo a ese caramelo el cual hacia un ruido muy sonoro cuado salía de mi boca con ese “glup” característico de los corchos al salir de las botellas.Nos secamos a las apuradas para luego ir hacia la cama donde nuevamente le lamí toda la carne que tuve al alcance de mi lengua, llámese pija y/o, bolas mientras él me hacía un tacto rectal digno del mejor urólogo de plaza.

Como yo estaba sobre él chupando todo ese motón de carne le facilité su labor dado que mi orto estaba apuntando hacia sus ojos, por eso él se escupía los dedos antes de metérmelos para tratar de distender el esfínter que oponía alguna resistencia al paso de esos dedos intrusos que quería pasar por allí. Muy lindo cuerpo tenía Reynaldo a pesar de andar todo el día en la calle no parecía desnutrido porque tenía los rollitos de carne en los  lugares justos y su verga con el lavado había adquirido un agradable sabor el cual daba ganas de chuparla por toda la eternidad. Él estaba empecinado en metérmela, no sé si por el dinero que me había pedido el cual quería ganárselo haciendo bien su trabajo, o porque realmente estaba caliente por eso luego de un rato de jugar con mi hoyito me dijo:

-Date vuelta que te la voy a meter…

A pesar de la dilatación que me había provocado le pedí que me pasase la crema de Fausto y luego de que la crema salió del tubo con sus dedos me la metió humectándome todo el recto y finalmente se cubrió su tapón de champagne con un condón rugoso de esos con pinchitos.

Me puse de costado levantando una pierna y cuando sentí el tapón a la entrada de mí anatomía aflojé el esfínter para darle paso a ese nuevo amigo el cual después de pasar la puerta quedó un rato expectante hasta que mi cuerpo se movió para quedar boca abajo. Reynado pasó los brazos por debajo de mi cuerpo apretándome el pecho con ellos como si fueran unas tenazas y luego comenzó a bombear, primero lento hasta que aceleró y comenzó a gritar:

-¡Querías pija! Aguantá toda la que te estoy dando…

Me tenía inmovilizado porque sus fuertes brazos contraían los míos sin dejarme llegar hasta a mí verga la cual permanecía apretada contra el colchón, luego pude sentir su respiración que jadeaba atrás de mis orejas diciéndome:

-¡Que orto tan rico tenés! ¡Estoy gozando a lo perro!

Me excitó muchísimo sentir todo ese movimiento entrando y saliendo sin poder acercarme a mi verga para pajearla, como si esto fuese necesario porque con el movimiento de la cama no podía mover mi cuerpo el cual seguía sobre ella apretándola con mi vientre mientras disfrutaba de esas embestidas salvajes. Súbitamente cesaron todos los movimientos que estaban dándome tanto placer y Reynaldo me pidió que me pusiese en cuatro patas porque quería cabalgarme un poco antes de expulsar su lechada. Le pedí que se quedase quieto apretando su verga hacia lo más profundo que pudiese así al darme vuelta no se saldría porque yo no estaba dispuesto a perderla ni por un segundo.

Como pude muy lento me fui dando la vuelta y como estábamos al borde de la cama quedé de bruces sobre ella con mí penetrador impúdicamente dentro de mí.Luego de un instante volvió a la carga dándome más duro y como mis manos estaban libres por debajo de la cama tomé mi verga la cual estaba tremendamente mojada porque el precum había estado chorreando a borbotones desde hacía un buen rato.

Estaba disfrutando con mi verga entre mis dedos, la cual se deslizaba divinamente por la lubricación producida por tanta excitación cuando sentí que me dolía intensamente detrás de la próstata. La culpable de ese dolor era la verga tapón de champagne la cual se había puesto durísima porque estaba por comenzar su eyaculacción la cual se produjo entre gemidos, gritos, jadeos y toda clase de sonidos producidos por ambos.

Yo comencé a acabar primero que Reynaldo y con cada expulsión de esperma mi ano se contraía apretándole la verga lo cual lo hacía gemir de placer pidiéndome entre jadeos más y más contracciones. Por supuesto no las pude controlar a voluntad pero  las última gotas de mi semen fueron acompañada por las primeras suyas las cuales rebotaron en el condón haciéndome sentir un gran placer en la próstata el cual fue transmitido desde allí a todo mi ser. En tres cuartos de hora cumplimos dándonos placer mutuamente por el cual le aboné el dinero convenido y antes de salir de la habitación me dijo:

-Mirá Omar, me acosté contigo por dinero pero realmente me diste más placer del que esperaba, si querés repetirlo dame lo que quieras porque tengo ganas de pasar otro buen rato contigo…

Ganas no me faltaban pero ese día no quería invertir más dinero porque andaba con pocos billetes en el bolsillo, si me quedaba más tiempo tenía que pagar otra hora de hotel por eso le dije que había quedado saciado y que mejor otro día lo iba buscar.

Me dijo que lo dejara cerca de 8 de octubre y Habana porque él vivía por esta última calle y desde allí se iría caminado hasta su casa. En las pocas cuadras que transitamos desde el hotel hasta Habana le pregunté si trabajaría de portero y limpiador de un colegio de monjas. Como me contestó que agarraba cualquier cosa quedé en averiguar si en uno de los colegios en los cuales doy algunas clases había alguna vacante porque el portero estaba por jubilarse.

Me dio la mano antes de bajarse y me dijo que cuando quisiese verga nuevamente pasase por el Palacio Legislativo porque él siempre andaba por ahí.

Un abrazo.

OMAR

PD: Espero que les hayan gustado mis relatos y que me escriban enviándome fotos y comentarios: omarkiwi@yahoo.com

Autor: Omar

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Kara Marqueze
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Buenas! soy Kara de Relatos.Marqueze.net, vuestra anfitriona. Bajo mi nombre republicamos relatos que, estando incluidos desde hace tiempo en Relatos Marqueze.net, no sabemos su autor. Si eres autor de uno de estos relatos y/o sabes quien es el autor, escríbenos y le daremos el crédito que se merece! Un besito donde quieras...
http://relatos.marqueze.net/

One thought on “Verga tapón de champagne

  1. GUAU=WOW
    QUE BUEN RELATO, SOLO POR EL RELATOCOMPRARE UNA BOTELLA DE CHAMPAGNE PARA VER EL TAPON
    JEJEJE

    CUANTOS AÑOS TIENES?
    LO HAS VULETO A VER, AL LIMPIA VIDRIOS?

     

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