Abusando de marian

Dominación, BDSM, Jovenes y Cachondas, Lésbico. Marian era una mujer joven, morena clara y poseedora de unas grandes y bien formadas nalgas, las cuales remataban en unas piernas largas y bien torneadas, desde que era una adolescente siempre se había destacado por ser la mas piernuda de la clase.

Era la que siempre escogían para ser porrista o la que mejor lucia en los bailables, y no solo eso, poseedora también de unos ojos bastante hermosos y unas facciones refinadas,

 

Y esa noche había terminado con su novio, así que esto era un tremendo shock para ella, se sentía desplazada y humillada, ya que siempre había sido ella la que dejaba y ahora le había tocado perder y de la peor manera,

 

una vez en casa marian se quito las zapatillas las medias y el traje sastre de oficina y se entallo unos leggins, y una playerita ligera, destapo la botella de vodka y comenzó a beber, mientras escuchaba música de mujeres despechadas, mientras bebía trataba de explicarse en que había fallado y el por que su ahora ex-novio había echo eso, le daba vueltas y vueltas al asunto y no podía imaginar el por que de esa situación, los minutos pasaban y la botella de vodka se iba vaciando y de pronto todo quedo a obscuras, marian se levanto del sillón dejó su vaso sobre la mesa y fue a la cocina a buscar una lámpara, no se le hacia raro que un apagón se presentara, desde hacia meses habían tenido problemas con los cables y sabia bien de donde venia el problema, salio de su apartamento y bajo hasta el cuarto de mantenimiento, sabia que para llegar a los interruptores había que pasar un puerta metálica muy vieja y rota, pero pensó que no seria problema, llego a la puerta la intento abrir y le fue imposible, no tenia tanta fuerza para abrirla, se quedo parada unos instantes y vio que en la parte de abajo había un agujero en donde podía pasar perfectamente, así que dispuesta, se hinco y comenzó a meterse por aquel agujero, todo iba bien, marian había logrado meter casi la mitad de su cuerpo, pero de pronto, los trozos de la lamina rota, se le habían atorado en su ropa, se movió de un lado para otro pero vio que no podía pasar, intento volver a salir, pero le fue imposible, los movimientos que había echo solo habían logrado atorarla mas, no podía creer lo que le estaba pasando, estaba atorada justo por la mitad, y por el estado en que estaba le fue imposible tranquilizare, hizo un ultimo intento por salirse pero al contrario parecía que solo se atoraba mas, así que comenzó a gritar, y después de unos minutos escucho que la puerta del cuarto se abría y comenzó a escuchar voces, pensó que sus gritos habían sido escuchados, así que decidió esperar, las voces que escuchaba era de mujer, calculo que eran dos o tres, así que lanzo un grito pidiendo ayuda, las voces cesaron y después escucho pasos acercándose, marian pensó que la iban a ayudar, pero todo se vino abajo cuando comenzó a escuchar,

– pero miren que tenemos aquí….

– quien es., – respondió una de las mujeres –

– no se pregúntale..??

– quien eres…en que departamento vives..!!

– soy marian…del piso cinco…ayúdenme por favor..!!!

Después de eso, solo escucho que aquellas mujeres susurraban entre si,

– vamos chicas ayúdenme por favor..!!

– claro que te vamos a ayudar…seguro….

 

Y de inmediato sintió como unas manos se apoyaban en sus caderas, pero lejos de intentar liberarla, marian sintió como aquellas manos tomaban sus leggins y comenzaban a bajarlos, marian intento de nuevo zafarse, pero le fue imposible, ahora además de la lámina, aquellas manos impedían que se pudiera mover

– No muchachas por favor…saquénme..!!

– si te vamos a sacar, pero primero, vamos a divertirnos un rato contigo

un escalofrió recorrió la espalda de marian, aquella mujer ya había bajado sus leggins casi por completo y comenzó a sentir como unas manos recorrían sus nalgas por todos lados, mientras escuchaba

– pero mira que ricas nalgotas tiene y que piernas, nos vamos a dar un buen agasajo con esta tipa,

– vamos apurate, no tenemos mucho tiempo.,

– dijo otra de las mujeres –

– ok,

 

Marian sintió como las manos pasaban de sus nalgas a su tanga y al igual que los leggins estas fueron bajadas hasta las rodillas, marian no creía lo que le estaba pasando, la estaban desnudando y ella no podía hacer nada por evitarlo,

– mira que rica panochita tiene…mmhhh…

Marian sintió como una mano se metía entre sus piernas y comenzaba a acariciar su vagina, ella al sentir la invasión, volvió a gritar pero una fuerte nalgada seguida de un cállate la hicieron desistir,

– si sigues gritando te va a ir peor…

Ella pensó que lo mejor seria callarse, estaba a merced de aquellas mujeres,

– traes el consolador..??

– claro que si, quieres el de las correas..??

– no, dame el simple, no me soportaría y además así podemos gozar las dos…jijiji…

– tienes razón…

marian escucho como si abrieran una maleta y después, sintió unas manos pasearse por sus nalgas y lentamente comenzaban a meterse entre sus piernas hasta alcanzar su vagina,

– mira la putita esta bien depilada,

– enserio, entonces déjame lubricarla,

y de un momento a otro marian sintió como algo húmedo comenzaba a succionar sus labios vaginales, ella pego un brinco, pero de nuevo una nalgada la hizo quedarse quieta,

– mmmhhh…sabe a gloria, es una chica bien sin duda..jijiji…

– déjale su vagina bien mojadita..jijijiji

marian sentía como aquella mujer lamía completamente su vagina, sentía como su lengua recorría cada rincón de ella y entraba y salía de su cavidad, provocándole escalofríos,

– bien, ya quedo mojadita,  ahora si vamos a divertirnos

de pronto sintió como algo muy duro se apoyaba en la entrada de su vagina y comenzaba a introducirse en ella,

– no..por favor..chicas no me metan eso..!!

 

– tranquilita nena, veras que te va a gustar..

Aquello que le estaban metiendo, era tan duro que sentía que la estaban partiendo en dos, grito y pataleo pero fue en vano, aquello seguía entrando, marian en su vida se había metido algo asi, era mucho mas grande que cualquier verga que hubiera probado,

-no…saquénlo saquénlo por favor…!!

-tranquila nena,

pero aquellas mujeres la ignoraban y lejos de hacerle caso, aquello comenzó a entrar y salir, marian lloriqueaba y suplicaba que se detuvieran, pero era inútil, las mujeres no paraban de meter y sacarle el consolador,

– ya vez nena quien te manda a estar tomando y meterte en estos lugares….jijiji..

– ya deténganse por favor…..!!

– no nena, deja te disfrutamos un ratito mas,

marian sintió como una de las mujeres la aprisionaba de la cintura, el consolador se detuvo y de un momento a otro, se lo metieron por completo, marian grito de dolor, pero aquellas mujeres no se detuvieron, al contrario ahora que la habían penetrado hasta el fondo sus movimientos fueron mas rápidos y las nalgadas se hicieron mas continuas,

– te estamos dando la cojida de tu vida verdad..jijijiji…creeme que después de esto, vas a preferir un pene de plástico a uno de verdad…

marian estaba ahogada en llanto y no pudo responder, y durante varios minutos mas, las mujeres continuaron penetrando la vagina de marian, aquel consolador entraba y salía, ya sin ninguna dificultad, mientras las mujeres reían y no dejaban de darle de nalgadas, marian ya completamente vencida, solo permanecía inmóvil dejándose hacer, aquellas mujeres la estaban gozando al máximo, hasta que de pronto la luz volvió y ambas mujeres se quedaron quietas y escucho que decían,

– es una lastima aun faltaba probar su culito, será en otra ocasión,

Rápidamente sacaron el consolador y después cada una le dio un beso en las nalgas y salieron de aquel lugar, después de unos minutos marian al fin pudo salir de aquel lugar, se acomodo la ropa y salio corriendo de aquel cuarto, una vez en su departamento se metió a bañar, su vagina le ardía bastante y se vio en el espejo y sus nalgas estaban bastante rojas,

 

 

Días después comenzó a investigar a las posibles violadoras pero jamás pudo saber quien la penetro aquella noche y a su ex-novio no le volvió a hablar

 

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