Fin de semana especial 2

Puedes leer la primera parte de este relato: Fin de semana especial

Una vez en el establo, Luisa va mirando curiosa todo lo que hay en él, los correajes, las cadenas… tú empiezas a charlar, más y más, te conozco y se que los nervios te hacen parlanchina, noto como se te acelera la respiración, como sudas, como te excita estar aquí, saber lo que te espera, desearlo y temerlo a la vez, un azote en el culo te hace callar, te muerdes los labios, me miras inquieta, mientras Luisa juguetea con una de las fustas. Un relámpago ilumina el cielo y el estruendo de un trueno te hace temblar, mientras la lluvia arrecia cada vez con más fuerza.

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Fin de semana especial

Estás nerviosa intranquila, te mueves, miras a un lado y a otro, llevas más de media hora de pie junto a esta fuente del parque, tan solo cubierta por este vestido blanco casi transparente en el que se marcan de manera evidente cada una de tus curvas, tus pechos, tus pezones levantados, tu pubis de pelo oscuro y rizado…, te muerdes los labios, no llevas reloj, el móvil desconectado, la gente paseando junto a ti, algunos te miran, otros ni se fijan en ti, y tú en silencio sonrojándote a cada nueva mirada, a cada nueva persona que te observa.

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04.- Neri, Regalo de aniversario

Puedes leer también la tercera parte de esta saga.

Ha pasado bastante tiempo desde que Nuri es la esclava de Joan, poco a poco su cuerpo se ha ido acostumbrando al látigo, las pinzas, las humillaciones y el dolor, y también a la presencia de extraños que gozan de su cuerpo y su sufrimiento en las distintas pruebas a las que es sometida.

Hace un par de días la llamo Joan, la quería a punto para hoy, nuevamente somos viernes, y su cuerpo sin duda volverá a entremezclar dolor y placer, sus pechos seguramente soportaran el rigor de las pinzas y su piel será castigada de mil maneras. A la hora convenida se dirige a casa de su amo, él ya la esta esperando, le ordena desnudarse y mira sonriente el cuerpo de la mujer, juega con sus pechos, introduce un par de dedos en el culo, mientras con la otra mano le excita el coño, Neri acompasa sus caderas a los movimientos de la mano, sin importarle que él, cada vez le introduzca mas y mas los dedos en el culo, y cuando ya ve cerca el momento de placer, Joan quita las manos, y cogiendola por la mejilla le ordena que se tumbe en el suelo

Una orden precisa, -sepárate las tetas, Neri cogiendose los pezones y sin entender nada, asi lo hace, se asusta cuando ve a su amo, con un gran ramo de rosas, porque se imagina donde lo va a poner, cuando Neri nota las espinas sobre su piel, hace una mueca de dolor , pero Joan sigue colocando de manera precisa las distintas flores, al terminar le ordena juntar nuevamente sus pechos, ella le mira asustada, pero esta claro que ha de obedecer y así lo hace, ahora son sus propias manos las que torturan sus pechos, gime y llora, y mas cuando ve acercarse a Joan, con una cuerda.

Poco a poco, la cuerda va girando fuerte, ruda, basta, sobre sus tetas, tensando aun más su cuerpo, haciendo más patente el dolor, llenandola de pequeños puntos de rojo intenso. Ya atada le ordena levantarse, Neri lo hace y se ofrece a su amo, el la mira divertido, las rosas fuertemente cogidas a sus pechos, los tallos que llegan hasta el ombligo, y los petalos que le llenan la barbilla.
Haciéndola girar le ata las manos a la espalda, y se dirigen al coche, alli le ordena sentarse a su lado, ella intenta hacerlo, pero al doblar la espalda, las espinas de los tallos se le clavan en el vientre, intenta evitarlo, pero un par de bastonazos en el culo hacen que entre rápidamente sin impórtale los pinchazos de las espinas-

Ya dentro, le pone el cinturón, enciende el motor y salen hacia un lugar desconocido, Joan la mira, nota los nervios de la esclava, su frente sudorosa por la incertidumbre, su respirar agitado, el dolor contenido en sus pechos y vientre, y sobretodo el no saber ni a donde va, ni porque. El trayecto es bastante largo, y es ya noche cerrada cuando llegan a su destino.

Tras parar, Joan la deja allí, ella ve como se aleja y habla con un par de chicos, que miran repetidamente hacia el coche, al poco se acercan y le ordenan salir del coche, Neri con bastantes dificultades lo consigue, una vez fuera les sigue hasta la casa, la llevan a la cocina, la desatan y la ponen sobre una mesa con ruedas, atándole los brazos y piernas a las patas, y cogiendo dos velas, se las clavan en los pezones, en una hay un dos, en la otra un ocho, Neri no entiende nada, pero el dolor de los pinchazos de las rosas, crece con el de sus pezones traspasados.
Al terminar, uno de los chicos, trae un trapo mojado, y se lo acerca a los labios, ella como puede va lamiendo aquella agua, que se le escurre por la barbilla y las mejillas, mojándole la cara, el se la limpia y le besa con dulzura, ella saca la lengua para devolver el beso pero el solo sonríe y se va.

Al rato suena una campana, es la hora, la sacan de la cocina, y entran en una habitación iluminada tan solo por las llamas de las dos velas que lleva en los pechos, el silencio es casi total, aunque nota que no esta sola, al poco oye voces, alguien viene, oye risas, y reconoce la voz de Eva, de pronto se abre la puerta, se enciende la luz, y una decena de personas entonan el cumpleaños feliz, hoy Eva cumple 28 años y contenta y feliz da un largo beso a Joan, la sorpresa de las flores ha sido magnifica, sonriendo le pregunta si aquellas rosas son para ella, y el besándola le dice que para ella son las flores y el florero.

Al oír esto, Neri nota un sudor frío por todo el cuerpo, Joan acaba de ofrecerla, sabia que era de su propiedad, que podía hacer con su cuerpo lo que quisiera, pero jamás pensó que la regalase, pero aquí esta, temblando de miedo y incertidumbre, mientras Eva sopla las velas y con la mano va pellizcándole el coño. Luego estirando el ramo de rosas, lo arranca de entre las tetas de Neri, que no puede evitar un grito de dolor, al notar el roce brutal de los tallos llenos de espinas por su cuerpo.

Eva ve las lagrimas de la esclava, y le pregunta a Joan, si el animal esta de acuerdo, el sonríe y le dice que se lo pregunte, Eva la mira a la cara y ella acepta con la cabeza, pero no basta, será azotada en las tetas, el vientre y el coño, y tras cada golpe, pedirá por favor que Eva la acoja como esclava, cuando la convenza, parara el castigo
El primer azote cruza ambos pechos, y Neri gime, luego pide ser aceptada como esclava. Sin inmutarse, Eva sigue golpeando el cuerpo de la esclava, que sigue pidiendo, rogando, implorando que le deje ser suya, los golpes cada vez mas fuertes marcan una y otra vez la piel morena de Neri, que ya no sabe que más decir, ni que hacer, al final y tras una veintena de latigazos, Eva decide aceptar el regalo.

Neri agotada sonrie, su cuerpo torturado, castigado y marcado tiene nueva ama, esto le asusta y la excita, atada a sus cadenas piensa en como será su vida a partir de ahora, que pruebas habrá de pasar, que nuevos limites habrá de traspasar, y al final termina por dormirse, entre pesadillas de placer y sueños de dolor.

El sabado. un beso calido y profundo la despierta, abre los ojos y ve la sonrisa de Eva, ella también sonríe, y le pregunta que si esta preparada para nuevas pruebas, ella afirma con la cabeza, mientras nota como le acaricia las heridas con que su cuerpo acepto el cambio de propietario. Luego la desata y poniéndole el collar la lleva al jardín, donde los invitados ya están terminando de desayunar.

Le traen una perola con los restos de la cena de ayer, y a 4 patas ha de ir comiendo, mientras su cuerpo es observado y manoseado por todos, Eva decide que no pone demasiadas ganas en comer, y le azota la espalda y el culo, esto anima al resto que también golpea la piel de la esclava, Neri come todo lo deprisa que puede, pero al final entre los nervios y los golpes, acaba por caer mientras alguien le abre las piernas y la penetra hasta el fondo de forma violenta, su cuerpo no lo esperaba y grita de dolor, pero un par de bofetadas la hacen callar y dejar que todos los que quieran usen sus agujeros de la forma que les plazca.

Al terminar, sucia, mugrienta, llena de polvo, fango, semen y restos de comida, queda tendida sobre la hierba, Eva sonríe, dice que falta el ultimo macho, y trae un San Bernardo, Neri suplica, pero varios bastonazos en el coño, hacen que se gire y se ponga nuevamente a 4 patas, esperando la penetración del animal.
El perro parece que ya sabe que hacer y no tarda en penetrarla, las embestidas son tan fuertes que acaba cayendo, quedando enganchada al animal durante un buen rato. Finalmente el perro sale de ella, y Eva le ordena lamer el suelo, donde los restos de semen de todos los que han pasado por su cuerpo, llenan de manchas blancas buena parte del césped, Neri saca la lengua, y va lamiendo el suelo, hasta que sus amos quedan satisfechos de la limpieza.

Una vez terminada la tarea, Eva le ordena levantarse, cansada y dolorida lo hace, y se deja llevar hasta una pared, donde con una manguera a presión van limpiando su cuerpo, el agua helada la hace reaccionar, es lavada a conciencia, y al terminar, con la piel erizada por el frío, y el cuerpo brillando por el agua, es atada en X en el jardín, mientras ve que los invitados y Eva marchan a comer a una pérgola cercana. Mientras el silencio envuelve a la esclava, Neri piensa en su nueva ama, casi no conoce a Eva, ¿porque la habrá regalado Joan?, ¿quizás es una prueba más?, ¿quizás tiene una nueva esclava?, quizás y más quizás que no llega a comprender, lo único real es su cuerpo ofrecido, su piel castigada, sus labios húmedos y su sexo caliente, es solo un trozo de carne y es feliz con serlo, y entre pensamientos de todo tipo va pasando el tiempo, hasta que a media tarda ve acercarse a Eva.

Una vez junto a ella, le dice que si lo prefiere puede devolver el regalo a Joan, no quiere tenerla solo por que Joan así lo quiere, Neri con lagrimas en los ojos le suplica que no la devuelva, quiere ser suya, sentir sobre su cuerpo las mil ideas que como ama le tenga preparadas, quiere que cada poro de su piel, sirva para darle placer de la forma que más le apetezca, luego le suplica que le ponga su mano en su coño, Eva lo hace y la va masturbando, en pocos instantes Neri se corre de manera total y absoluta y solo las cuerdas que tensan su cuerpo le impiden abrazar, besar, lamer y ofrecerse aun más a su propietaria.

Eva, feliz con su nueva mascota, decide premiarla, y cogiendo un plato de croquetas que han sobrado, pone algunas en su mano, acercándola a la boca de la esclava, que con su lengua va cogiendo y engullendo la comida, Luego coge un cubo y va echando agua a su cara, Neri llena su boca y va bebiendo todo lo que puede, mientras gran parte del liquido, cae por su cuerpo.

Al terminar le limpia un poco la cara y la besa, y cogiendo un spray va rociando su cuerpo, especialmente su coño, su culo, su cara y sus tetas, mientras le explica que esta noche la pasara con el perro que se la follo, y este spray son feromonas, para que el perro la encuentre apetecible, Neri asustada no se atreve a preguntar nada, y deja que su cuerpo cada vez huela mas a perra caliente. Al terminar, la desata y la lleva junto a la caseta de perro y le encadena la correa del collar a una estaca, tiene suficiente cuerda para llegar hasta el interior de la caseta, Una vez lista, traen al perro, que pronto empieza a olerla, a lamerle el culo y el coño, Eva le ordena que ella tambien lo haga y se restriege con el perro, y Neri no tarda en oler, besar y lamer al animal, entre las bromas y los comentarios de los invitados de la fiesta.

En pocos minutos, es follada por el perro que disfruta de la hembra, durante un buen rato, luego ambos animales han de compartir perola con los restos de la comida, ambos ponen su hocico en el plato, y van cogiendo lo que pueden, y cuando ya es de noche cerrada, Eva y sus invitados van a descansar a la casa, comentado el espectáculo, mientras que Neri y el perro entran en su caseta, la esclava se abraza con fuerza a su compañero para paliar en parte el frío de una noche casi a la intemperie.

El domingo, medio despierta, Neri nota como alguien tira de su cadena, una vez fuera, ve que la gente ya se ha levantado y todos tienen ganas de continuar la fiesta, lo primero es el desayuno. Ante ella tres hombres están sentados, y tres mujeres tienen sendos látigos en su mano, le explican el juego, ella ha de dar placer a sus amos, hasta que se corran en su boca cada uno de ellos, las mujeres son las respectivas parejas y la azotaran hasta que lo consiga, Neri mira asustada los latigos, y ve que una de las mujeres es Gloria la rubia el dia de la caceria, que cogiendola por la cabeza, le dice – Venga potrilla, a que lo estas deseando? ella baja la mirada, asiente con la cabeza y se dirige al primero de los hombres.

En pocos instantes empieza el juego, de rodillas coge el miembro del primero y nada mas tocarlo con sus labios, recibe un primer correazo que cruza su espalda, da un respingo pero sigue excitando a su amo, poco a poco el grosor va aumentando y ella entre golpe y golpe, nota como tambien su sexo se humedece, el placer, el dolor, la humillación, todo vuelve a mezclarse de una manera extraña y excitante, al poco nota como su amo inunda de placer su garganta que rebosa por sus labios hasta mojarle su barbilla y sus pechos, y entre aplausos, se dirige hacia el segundo, su espalda, su culo, sus piernas ya llevan bastantes trazas de los azotes recibidos y ahora con más fuerza si cabe, es la segunda mujer quien castiga su cuerpo, por suerte el hombre ya esta bastante excitado y su lengua, sus labios, sus manos, saben ofrecer a su amo el placer que espera en pocos minutos, también este eyacula en su boca, Neri agotada, se deja caer sobre sus piernas, mientras su cuerpo va llenándose nuevamente de esperma, pero un fuerte latigazo en su culo, le recuerda que aun queda un tercer amo a quien satisfacer, al llegar ante él, este le levanta la cara, Neri respirando agitadamente, sucia y caliente abre la boca, pero el le dice que quiere que lo haga con sus tetas, y la esclava no duda en comenzar a excitarlo con sus pechos, mientras el látigo va castigando su espalda, y ella con una mirada entre sumisa y juguetona mira a su amo, que le pone un dedo en la boca, que ella va lamiendo y chupando, tan solo las sacudidas cada vez que recibe un correazo en su cuerpo denotan que hay algo más que placer en su mirada, y cuando finalmente su amo eyacula, Neri ahora si cae rendida al suelo, llena de esperma, agotada y con el cuerpo lacerado.

Eva trae una manguera y la va limpiando, también aprovecha para que ella pueda beber algo de agua, y al final un largo beso en la boca, llena de felicidad a la esclava, que esta dispuesta a continuar con este domingo de primavera. Luego Eva se dirige a sus invitados y les comenta que hoy irán a comer a una cala cercana, donde casi nunca hay nadie, todos están de acuerdo y tras subir a los distintos coches salen ya de la casa, Neri va en uno de los maleteros junto a las toallas, las tumbonas, la mesa, el parasol, y la comida.

El trayecto es corto y al poco rato, Neri nota que el coche se detiene, una vez fuera, ellos van a descansar, mientras ella prepara la mesa, pone el parasol y las tumbonas, siempre mirando con temor por si alguien también decide hoy ir a esta pequeña playa, y es que a pesar de todo, su desnudez ante extraños aun le avergüenza. Al terminar se presenta a su ama, y de rodillas espera nuevas instrucciones, esta le da una pala y le dice que haga un agujero justo donde rompen las olas, pero antes le pone un consolador doble en el coño y el culo, tambien le dice que el aparato es electrico, y que ella desde donde está mirara si cava con suficiente velocidad y si considera que esta holgazaneando, activara la descarga y para que sepa de lo que habla, lo hace y Neri cae al suelo, retorciéndose de dolor, Eva le da la pala y la esclava empieza a hacer el agujero todo lo rápido que puede. Al poco rato y mientras se limpia el sudor, una nueva descarga le hace continuar más rápido aun.

Cuando ya lleva bastante rato con el agujero se acerca Eva, y le dice que no siga, ahora se ha de poner dentro, ella obedece y el contacto con el agua fría y la sal le sobresalta, poco a poco van llenando de arena el agujero, su cabeza queda justo donde terminan las olas, cada una de ellas le cubre la cabeza, por lo que ha de acompasar su respiración al momento en que la ola se retira, esta nerviosa y en más de una ocasión traga agua salada, lo que divierte a sus amos, que al poco rato ya van a comer, ella les ve des de lejos, sin poder comer, ni beber, ni descansar, tan solo preocupándose de seguir respirando entre ola y ola.

La sobremesa se alarga un buen rato, y finalmente deciden ir ya a por la perra, van a hacer un concurso, a ver quien acierta a mear en su boca, Eva le explica a Neri que cuando la ola se retire, ella ha de abrir la boca e intentar beber lo que entre en ella. Uno tras otro van intentadolo, pero es complicado, a veces la ola cubre la cabeza cuando están orinando, y cuando finalmente aciertan, la mayor parte va a las mejillas, la nariz o la barbilla, pero Neri una y otra vez intenta girar la cara para facilitar la labor a sus amos, finalmente es precisamente Pedro, el compañero de Gloria quien da de lleno en su boca, y Neri sumisa, traga todo lo que puede, antes de que una nueva ola le cubra la cabeza.

Ya esta anocheciendo cuando vuelven a la masia, Neri,agotada, con el vaivén del vehiculo se duerme, la despierta Eva con un beso, ella mira y se asusta, no están en la masia, esta es su calle, conoce perfectamente los edificios, Eva le dice que ha de saber algo, Joan a estas horas, esta volando hacia Australia, le ha salido un trabajo y ha decidido dar un giro total a su vida y ella no entraba en sus planes, A Neri se le humedecen los ojos, y bajando la cabeza llora en silencio, Eva le levanta la barbilla, mientras le dice, –Pequeña, no entras en sus planes, pero si que entras en los mios, le seca las lagrimas, le da un beso, y le dice que va a hacer algo para que deje de pensar en el pasado, y piense en otra cosa, -Mira, la calle esta desierta, así que saldras del coche, te dare les llaves, y correras desnuda hasta tu casa, que esta a poco más de cien metros, Neri asustada sale del coche, no hay nadie, pero algunas ventanas están iluminadas, coge las llaves y corre lo mas rápido que puede, al llegar al portal, los nervios casi no le dejan atinar con la llave, finalmente acierta y sigue corriendo escaleras arriba, hasta su puerta, una vez dentro, por fin respira tranquila, y en pocos instantes cae rendida en la cama. Ha sido una fin de semana agotador y extraño, pero el recuerdo de Joan, se va desvaneciendo, mientras piensa en Eva, una propietaria exigente y dura que sin duda la llevara a las más altas cotas del placer y del dolor. Y mientras se masturba, piensa ya en como será la próxima sesión.

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03.- Neri, la feria

Puedes leer la segunda parte de esta saga de relatos.

Ha pasado mas de un mes desde “la cacería”, y aunque aun le quedan algunas señales en su cuerpo, Nuri esta prácticamente recuperada, su cuerpo vuelve a ser el de la chica joven y bonita que siempre ha sido, su coño luce nuevamente sus rizados cabellos negros, y toda ella se siente mas mujer que nunca.

Al volver del trabajo, Nuri encuentra en su buzón una nota de Joan, sin duda el también intuye que la esclava esta recuperada y lista para nuevas pruebas, Nuri excitada y feliz, piensa ya en el próximo viernes y es que a pesar del dolor, nunca ha gozado tanto, como cuando atada a sus cadenas, su piel recibe golpe tras golpe, y su cuerpo es humillado hasta extremos que ni ella misma se atrevería a imaginar.

El viernes a las cinco, con su habitual vestido blanco, Nuri llega a casa de Joan, una vez allí, le quita el vestido y va comprobando las distintas marcas que aun quedan en la muchacha, juega con sus pechos, acaricia su coño, Neri sonriente se excita y abrazándolo le besa buscando algo más, él con la vista le indica lo que ha de hacer, ella le mira, se arrodilla y poniéndose el pene en la boca, va lamiendo, chupando, besando… mientras el, cada vez mas excitado acaba por vaciarse por completo en su boca, Neri traga lo que puede, mientras que el resto se desparrama por sus labios, sus mejillas, gotea sobre sus pechos y vientre, sonriente Joan la levanta, y la besa.

Luego le dice que se vuelva a poner el vestido, Neri no entiende nada, pero es feliz, y contenta y satisfecha obedece, van hacia el coche, Joan le dice que hoy ira delante junto a él, en pocos minutos como una pareja cualquiera salen del garaje, Neri pone su cabeza en el hombro de Joan, cierra los ojos y se adormece con el movimiento del vehículo, Joan la mira, sonríe y deja que descanse un rato. Neri nota que el coche se ha parado, abre los ojos, Joan le ordena desnudarse, están en medio de la nada, en una carretera oscura, ella obedece y mira curiosa, Joan solo le explica que van a una feria muy especial, ella baja la mirada, desnuda y un poco asustada, empieza a moverse con el traquetear del coche, sigue el viaje.

Al poco rato, oyen ruido de música y gente, el coche para ante una valla, allí un par de guardias de seguridad la iluminan con sus linternas, Neri se avergüenza e intenta no mirar, ellos ríen viendo los restos de la corrida resecos sobre su cuerpo. Una vez dentro, Joan aparca el coche frente a un edificio pequeño, le dice que entre y obedezca en todo y a todos, le da un largo beso en la boca, la hace bajar y se aleja del lugar.

Neri desnuda y asustada, entra en la casa, un hombre la observa, le levanta los pechos, le pone un par de dedos en su coño, mira su culo, sus brazos, sus piernas y decide que empiece por lo sala de dardos, le ordenan que se ponga a 4 patas, y cogiendola por los pelos, la llevan hasta una parada cercana, aun cerrada.
Allí mira a su alrededor y ve a otras cinco chicas: otra morena, también con pechos grandes, una negra con muchas marcas de látigo en su espalda, una oriental con aros en los pezones y el coño, y una chica rubia muy asustada.

A bastonazos, el propietario de la atracción les hace levantar y ponerse en hilera bajo unas aspas de la que cuelgan distintas cadenas, levantan los brazos, y cada una de ellas es atada a las cadenas, les ponen una bola en la boca y les vendan los ojos… ciega y muda, Neri nota como la cogen con fuerza, y empiezan a pintar algo en su cuerpo, son círculos concéntricos alrededor de sus pechos, su coño y su culo. Una vez pintada, las cadenas suben, y sus pies quedan colgando, un interruptor pone en marcha el aparato, que las hace girar y girar, tanto sobre si mismas, como en circulo, parece como si estuvieran atadas a un ventilador.

Se abre la parada, y el griterío llena el ambiente, es una parada circular, cada cliente ha de lanzar 7 dardos a la chica que ha elegido cuando pase frente a él, al terminar se cuentan los puntos, y quien gana, tiene un vale para el sorteo entre todos los vencedores, de la chica en cuestión.

Y sin más dilación empieza la fiesta, en el primer juego, recibe un pinchazo en el pecho izquierdo, dos en el culo, y los otros cuatro fuera de la zona puntuable. Al terminar el propietario contabiliza los puntos, el vencedor es el que ha lanzado a otra de las chicas. Pero tras un juego viene otro, otro, y otro más y los dardos siguen clavándose en su cuerpo, Neri sufre en silencio, babea y llora, sus muñecas le duelen, la tensión, los dardos en su cuerpo, los insultos, el sentirse observada, el notar como le resbala la saliva por las pechos, todo la humilla y la avergüenza, tampoco sabe donde está Joan, ¿la estará mirando?, ¿disfrutara viéndola así?, sus ideas se cortan cada vez que un puntazo de dolor quema su piel, de pronto un impacto directo al coño le hace arquearse de dolor, siguen dos impactos mas en su culo, y tres en sus pechos, quien fuese, ha acertado de lleno, esta vez el ganador ha sido su lanzador, pero la noche es larga, y antes de finalizar, por tres veces mas, su cuerpo es el vencedor, la perra de las tetas gordas como la llama el propietario ya tiene 4 ganadores.

A la una de la madrugada, termina el juego, colgando medio desmayada de sus cadenas, llena de marcas, golpes… sabe que hay 4 vencedores, y que el desempate también será duro, les dan 3 dardos a cada uno, y su cuerpo vuelve a girar, tras algunos empates al final los vencedores son Lluis, y Lidia, y cuando está a punto el segundo desempate, Lidia le comenta a Lluis que la noche es larga, y pueden compartir y gozar los dos con la perra, él sonríe y acepta el trato, Neri nota como bajan sus cadenas, cae al suelo, pero una tiron de sus pezones hace que se levante rápidamente, le ponen el collar, le quitan la bola de la boca, la venda de los ojos y es entregada a sus nuevos amos, el animal será suyo hasta las doce del mediodía del sábado.

Neri les mira, Lluis tiene unos 35 años, Lidia, estará por la treintena, y es ella quien cogiendo la correa, de un tirón la hace caer, salen ya de la atracción, y a 4 patas les va siguiendo, ellos ríen y charlan luciendo orgullosos su trofeo. No se conocían, pero el filing entre ambos es evidente, En una de las paradas Lidia quiere un helado, Lluis compra tres, dos para ellos y uno para Neri, le hacen abrir más las patas, y de un golpe se lo mete por el coño, el frió hace gritar a Neri y sus amos deciden que es un buen momento para acercarse a los reservados que la Feria tiene para castigar a los esclavos y esclavas.

No tardan en llegar, Neri se asusta al ver el lugar, látigos de todo tipo, cadenas, argollas, consoladores de castigo, potros, aparatos eléctricos… Lidia, visiblemente excitada ata en X a la esclava, aprovechando para manosearla, acaciriarle un poco el culo, luego le pone un par de dedos en la boca, que Neri lame de manera sumisa, Lidia esta nerviosa y Neri lo nota, luego se limpia los dedos en las tetas de la esclava, coge una latigo, le da otro a Lluis y empiezan a golpearla hasta cansarse. Neri agotada, llena de marcas, sudorosa y con los últimos restos de helado aun bajándole por los muslos, gime, llora, grita, al final no puede más y llena de vergüenza se mea encima. Aquello les anima a continuar, la desatan, y le ordenan lamer el suelo, Neri, a 4 patas baja la cabeza, saca la lengua y empieza a lamer, sus cabellos le tapan la cara, con los ojos llorosos, la espalda arqueada y las tetas colgando, nota como Lidia monta sobre su lomo y levantándola por el cabello le manda caminar a 4 patas pisando los restos de orina que aun quedan, Neri avanza lentamente, mientras Lidia le golpea las nalgas con una vara, Lluis comenta que una buena yegua, ha de llevar cola, coge un latigo, y de un golpe le mete el mango por el culo, Neri cae sobre sus tetas, y Lidia le mete la mano en el coño para que se levante.

Se sorprende al encontrarlo totalmente empapado y caliente, le levanta la cara y, le pregunta si está disfrutando, Neri le mira a los ojos, y casi sin fuerzas afirma con la cabeza, mientras esboza una sonrisa, Lidia queda muy seria y mirando a los ojos de Lluis, se sincera con él, quisiera saber que siente una esclava, pero la misma idea le asusta y le excita, le atrae y le avergüenza, le gustaría sentir lo mismo que Neri, pero…, Lluis la besa, la abraza y le comenta que nunca hará nada que ella no desee, y señalando a Neri, dice que incluso la perrita tiene una palabra mágica, con la que terminar su dolor, solo ha de decirla y todo habrá acabado, el placer solo es placer cuando es compartido. Lidia pregunta a Neri si es cierto, y ella sonriendo afirma con la cabeza, Lidia sin decir nada se arrodilla ante Lluis y agacha la cabeza, él sin pensárselo le ordena levantarse y desnudarse por completo.

Lidia enrojece vergonzosa, mientras va quitándose la blusa, sabe que no solo desnuda su cuerpo, sino que lo ofrece entero a un desconocido, no sabe que hará con ella, pero esta incertidumbre, esta sumisión, está llevando el placer a sus rincones mas íntimos, Neri desde el suelo, respira agitadamente mientras mira a esta muchacha delgada, menuda, de pechos juveniles, con pezones altivos, y curvas apetecibles que se ofrece perfumada, deseable y femenina, a quien quiera usarla.
Lluis se acerca, y mirándole a los ojos, va tocando sus pechos, sus pezones, baja por su vientre, hasta el coño, juega con él, y continua por sus piernas, le da la vuelta para subir hasta sus nalgas, las aprieta con fuerza, y le introduce un dedo en el culo, Lidia gime pero sonríe, él sigue hacia arriba por su espalda, hasta llegar al cuello, ella gira la cabeza y le ofrece sus labios abiertos, la besa, mientras con la mano le toca el coño, excitándola, pero antes de que llegue al placer, deja de tocarla, aun no es el momento, pero llegará.

Lluis hace levantar a Neri, y le ata las manos al techo, hace poner a Lidia delante y la encadena a las mismas argollas, la suciedad, el sudor, el olor, las heridas de Neri, hacen que Lidia intente apartarse, pero un fuerte correazo en el culo, hace que una su cuerpo al de la esclava, Lluis se sienta y les ordena que se masturben, ellas refriegan sus coños, se besan apasionadamente, frotan sus tetas… intentan hacer lo que pueden pero sus correas no les dejan disfrutar de sus cuerpos, Lluis decide ayudarlas, y cogiendo el coño de Lidia le introduce un consolador doble, que luego mete también en el de Neri, les ata bien fuerte el culo, y les da algunos azotes para que pongan interés, poco a poco las dos mujeres van calentándose, Lluis se acerca a la espalda de Lidia, y agarrandose al culo de Neri la penetra analmente, ella grita y llora, mientras su ano es perforado y su coño recibe hasta el fondo el consolador, sus bocas se encuentran, Neri lame las mejillas de Lidia, sus lagrimas, su dolor, y los tres comparten un orgasmo duro y salvaje. Lluis satisfecho y relajado, se sienta y deja que las dos mujeres sigan besándose y restregando sus cuerpos durante un buen rato, al final suelta sus cadenas, y ambas caen exhaustas al suelo. Lluis se sienta encima de las tetas de Neri, y ella abriendo la boca busca su pene, para limpiar los restos de la corrida de su amo, mientras Lidia, busca con su lengua el sexo de Neri, y poco a poco, tranquilamente el placer va llegando nuevamente.

Al final terminan durmiéndose, cuando se despierta Lluis, el sol ya hace rato que ilumina la Feria, mira a Neri, y la besa con dulzura, ella abre los ojos y sonríe, se acerca la hora de devolverla, Neri le abraza, ha sido una noche inolvidable, entre los dos despiertan a Lidia, que feliz y satisfecha también abraza y besa a sus compañeros.

Mientras Lluis ata a Neri, Lidia va a limpiarse un poco, Neri encadenada y a 4 patas, ve como Lidia esconde bajo su vestido las marcas que esta noche le han llenado el cuerpo y el alma. Y a las 11 pasadas, vuelven a entrar en el ambiente festivo y abigarrado de la feria. Cuando dejan a Neri, Lidia le besa apasionadamente y Neri le devuelve el beso, luego los ve alejarse durante un momento, hasta que un fuerte tirón a su correa la devuelve a la realidad, mientras anda, el responsable de la parada le dice –Venga tetas gordas, que hoy vas a correr contra otros animales, Neri baja la cabeza y va siguiendo los tirones que le dan a su correa, sonríe, no sabe que sucederá hoy, pero las horas inolvidables que ha pasado desde ayer, el placer compartido, el haberse sentido hembra y mujer, son sensaciones y recuerdos que ya nadie le va a quitar.

Al poco rato llegan a unas cuadras que bordean una pista central de tierra, alrededor, unas gradas aun vacías esperan que empiece un espectáculo de pony girls, allí ve distintas esclavas, a quienes ya están preparando, pronto le toca a ella, le ponen las bridas en la boca, apretándolas hasta hacerle daño, luego cogen un cubo de grasa, y con una brocha le embadurnan todo el cuerpo hasta conseguir que brille de manera espectacular, también le ponen un consolador con cola, en el culo, y una par de campanillas en las tetas. Al acabar traen un cubo de agua, y un saco con pienso para animales, ella sacando la lengua, bebe lo que puede durante un buen rato, y luego poniendo el morro en el saco va comiendo.
Poco a poco va llegando gente a las gradas, aun falta mucho, pero el espectáculo de la preparación de las esclavas, siempre encuentra espectadores, además la organización permite bajar hasta las cuadras, donde pueden ver y tocar los distintos animales allí reunidos.

Neri, atrae a bastante publico, su juventud, el pelo negro y largo, su coño ofrecido, las marcas de los castigos recibidos, su mirada sumisa, sus labios babeantes por la mordaza, y el brillo de la grasa en toda su piel, hacen que sean muchas las manos que la tocan, la pellizcan, le estiran las tetas, le manosean el coño, y es este trato duro y cruel, el que le hace sentir en su interior las sensaciones que si se lo permiten sus amos la han de llevar al placer. Pero ahora no es el momento, y hacia las cinco de la tarde, ya vuelven todos los espectadores a sus asientos, a las 6 en punto empezará la carrera

Le atan las manos a la espalda, y le ponen ya los correajes del carro, andando pausadamente, camina hacia la línea de salida, por el camino, cada vez se encuentra con más esclavas, y al final son 12 los carros que participaran en la carrera. Pronto nota que sube al carro su jinete, y por los altavoces empiezan a sonar los nombres de los corredores y de la montura que llevan… -con el numero siete, Jonás que monta a Tetas gordas… un latigazo surca la espalda de Neri, que grita de dolor, provocando los aplausos de la gente. Una vez hechas las presentaciones, el silencio y la expectación llena la sala, roto por un disparo, y los latigazos de todos los competidores a sus respectivas monturas, Neri arranca con ganas, y pronto algunos carros se enganchan entre ellos, por suerte ella puede esquivar los trompos, y seguir adelante, por megafonía oye como anuncian que la carrera será a 20 vueltas, en una pista, de aproximadamente 500 metros.
Se asusta pensando que van a ser más de 10 kilómetros, desnuda, descalza, con los pechos bailando al son de las campanillas, babeando, con un látigo que apenas salir ya le ha marcado duramente su piel. Su amo nota su indecisión, y a golpes hace que corra más rápido, pero los nervios, las piedras, y sus pies descalzos, hacen que en la segunda vuelta caiga, golpeándose en el suelo con las tetas, y casi descabalgando a su jinete, que enfadado baja del carro, la levanta por los pezones, la abofetea, y le da un par de azotes en pleno coño, luego vuelve a montar en el carro, y Neri sigue la carrera, va en octava posición, pero la carrera será larga, y ella es joven, fuerte y confía en poder remontar.

Tras la décima vuelta, tan solo quedan siete carros en competición, ella va la cuarta, en un momento u otro, todos los animales han ido cayendo, levantándose, chillando por los golpes, gimiendo, corriendo, el sudor, la tierra, la grasa, el esfuerzo, los azotes, todo va castigando unos cuerpos que luchan por no quedar atrás, mientras, en las gradas, los gritos cada vez son más fuertes, a medida que se acerca el final los nervios también llegan a los jinetes, que golpean más y más a sus animales, a falta de solo dos vueltas Neri consigue pasar a la tercera posición, el publico en pie vitorea al jinete, y este sigue golpeando a la esclava, Neri no puede mas, pero ha de continuar, y entra a la última vuelta muy cerca de la segunda posición, pero por mas que se esfuerza, al final, termina tercera.

La primera ha sido una chica negra delgada y fuerte, que exhausta respira agitadamente en el suelo, la segunda ha sido otra chica morena con visibles rastros del látigo en su cuerpo, y ella tercera. Tumbada en el suelo, agotada, sin un solo gramo de fuerza, con la espalda y el culo lacerados a golpes, pero aun no pueden descansar, y tirando de sus cabellos las hacen levantar. Las seis muchachas que han terminando la carrera son llevadas a unos potros de madera que acaban de instalar en la pista, y allí las van atando,
Les quitan todos los correajes, y por los altavoces anuncian, que a partir de ahora todo aquel que quiera puede usar a los animales, de la manera y forma que les apetezca, solo son agujeros dispuestos para dar placer sin más voluntad que la de sus amos.

Neri es una de las más solicitadas, la gente juega con sus tetas, le hace sonar las campanillas, y no dudan en penetrarla por detrás o en vaciarse en sus labios, ella quiere descansar, su cuerpo ya no responde ni al placer, ni al dolor, pero de golpe alguien le levanta la cara con ternura, es Lluis, que le sonríe, ella como puede devuelve la sonrisa, mientras Lidia le lame los labios, las mejillas, toda la cara rebosante del esperma de decenas de espectadores, para terminar besándola y acariciándole la espalda, enrojecida por los latigazos de su jinete.

Contenta y feliz, les ve marchar, pero pronto su boca vuelve a abrise para otros espectadores, mientras por detrás su coño, su culo siguen llenandose una y otra vez, embadurnada por completo con la corridas de decenas de espectadores, finalmente acaba la fiesta, todos los que han querido se han vaciado en ella, y cuando todo queda en silencio, el cansancio, el agotamiento, supera al dolor y a la humillación y atada, pinzada, sucia y humillada, cae rendida, colgando de sus ataduras.

Un fuerte chorro de agua helada, la despierta bruscamente, sus correas no le dejan protegerse, y el cuidador va limpiando con fuerza toda la piel de la esclava, sin dejar ni un solo rincón, dedicando especial atención a sus más íntimos recodos, luego, con un trapo va limpiándole la cara, ella tiene la boca seca y lame la humedad del trapo, el cuidador sonríe y poniéndole la manguera delante, deja que ella vaya lamiendo el chorro que cae frente a su cara, también le quita las pinzas, y le masajea las tetas para que la sangre vuelva a circular, ya limpia, la desatan del potro, y por fin Neri puede levantarse, ha sido una sesión muy dura, le ponen el collar nuevamente y tirando de la correa, vuelven a llevarla a la caseta, por el camino nota como la gente la mira, cuantos de aquellos habrán gozado con sus agujeros, cuantos se habrán vaciado en su boca. Humillada y vencida, sigue los tirones de su correa, mirando al suelo y nerviosa por no saber que le espera ahora.

Ya esta anocheciendo, alguien le levanta la barbilla, al verlo una sonrisa llena su mirada, es Joan, se levanta y se abraza a él, que pasea sus dedos por los surcos de sus heridas, por sus pezones inflamados, introduciéndolos en sus agujeros abiertos, luego la besa y le dice que la sesión ha terminado, ha superado con creces este nuevo peldaño en su sumisión
Neri feliz quiere explicárselo todo, la inquietud de lo desconocido, la sensación de ser solo una diana girando, el placer compartido con Lidia, la dureza y la dulzura de Lluis, el dolor y la angustia cuando caía una y otra vez en la carrera de ponys, la humillación de sentirse solo un agujero que llenar…, pero Joan le cierra la boca con un beso, diciéndole que lo ha visto todo, siempre ha estado cerca, nunca la ha dejado sola.

Tras despedirse de los responsables de la Feria, Joan la lleva ya hacia el coche, Neri duda, y el sonriendo le abre la puerta, hoy también volverá sentada junto a él, ella contenta y feliz entra y espera.
Antes de arrancar, alguien entra en el coche, Neri se gira y la alegría le dibuja una sonrisa en los labios, son Lluis i Lidia, Joan les ha invitado a compartir el coche para volver, y ellos han aceptado, una vez todos dentro, el coche arranca y sale ya del recinto, el viaje durara algunas horas, y tiempo habrá para charlar, reír, y quizás buscar nuevos retos, nuevas experiencias, nuevos castigos y sensaciones, con los que gozar y sufrir.

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02.- Neri, la caceria

Puedes leer la primera parte de esta saga de relatos.

Este texto, es la continuación de 01- Neri, el inicio

Cuando Nuri abrió el buzón aquel jueves, se sobresaltó al leer uno de los papeles, tan solo una frase; Neri, mañana a las cinco en el piso, ella aun temblaba recordando como había empezado su adiestramiento, y sin duda, este fin de semana, su cuerpo reencontraría las vejaciones de la sumisión. A la hora en punto, Neri llamó a la puerta del piso de Joan, una vez dentro, este le ordeno desnudarse y quedarse a 4 patas en el centro del comedor, mientras hacia unas compras.

Aunque tardo bastante rato en volver, Neri ni se movió, al llegar la llevo a la sala, la ato en X, saco unas pinzas de una bolsa, y sonriendo le dijo que aquello era para ella. Cogiendole los pechos, la fue excitando, pronto tuvo los pezones completamente duros, era el momento de ponerle las pinzas, Neri quería gritar, sufría, lloraba, el dolor era intenso, su cuerpo se arqueaba buscando algo de consuelo, incluso se le escaparon unas gotas de orina, Joan enfadado la abofeteo, y cogiendo un trapo, limpió la orina y se lo puso en la boca fijándolo con un trozo de cinta aislante, su propia orina le serviría de mordaza, le estiro los labios del coño, y le puso un par de pinzas mas.

Neri respiraba agitadamente, sudaba, babeaba, su cuerpo la llenaba de dolor, y de pronto sobre su espalda, el primer latigazo, las pinzas se movían, ella gemía en su silencio, Joan poco a poco, disfrutando con cada golpe, buscando el rincón donde el trallazo fuese mas doloroso, fue marcando el cuerpo de la muchacha, que colgada de sus brazos recibía el castigo. Al terminar Joan la miro, sus ojos llorosos, sus pechos húmedos por el babear de su boca, moviéndose intensamente por la respiración agitada, líneas rojas surcaban casi toda su piel, esto le excitó, la desato, y le ordeno tumbarse en el suelo.

Lentamente Neri se tumbo, el contacto de su espalda castigada con el suelo, le recordó el látigo, pero pronto su sexo recibió la embestida de su amo, que con fuerza y pasión la estaba penetrando. Poco a poco paso del dolor al placer, su cuerpo estaba reaccionando y su sexo, enviaba a su cerebro un torrente de placer y felicidad, cogiéndose a Joan, disfrutaba sintiéndolo dentro, a pesar de las pinzas, a pesar de los latigazos, a pesar de la mordaza que casi no le dejaba respirar, todo daba igual, era un animal en celo llegando a unas cotas de felicidad que ni se imaginaba que pudiese alcanzar, y cuando noto la eyaculación en su interior, la relajación de Joan la hizo la más feliz de las mujeres.

El le quito la cinta de la boca, y poniéndole la polla dentro, le mando limpiarla, Neri cumplió gozosa la orden, y se entretuvo en relamer aquellos restos que había compartido de placer con su amo. Cuando acabo, le quito las pinzas, la dejo subir a la cama, y atándola a las 4 esquinas, le pregunto si aun estaba excitada, ella dijo que si, y el sonriendo le coloco un consolador en el coño, otro en el culo, y los puso a velocidad lenta, poco a poco los orgasmos se irían sucediendo y de la misma manera que había convertido el dolor en placer, ahora convertiría el placer en dolor, y para que no lo molestase con sus quejas, mojo el trapo en el coño, llenándolo de sus jugos, y se lo volvió a poner en la boca, le dio un beso en la punta de la nariz, y se marcho, la luz se apago, pero el cuerpo de la mujer estaba mas encendido que nunca.
Durante la noche los orgasmos iban llegando uno tras otro, y el placer le dolía más que el látigo, no pudo dormir y cuando se encendió la luz Joan la encontró sudorosa, agotada, moviendo el cuerpo y pidiendo con los ojos que le vaciara sus agujeros.
Joan le quito los consoladores, la desato de la cama, y estirando de su cabellera la llevo hasta el maletero del coche, ella obediente entro dentro, y cuando se cerro el capo, quedo sumida en la oscuridad, no sabia que le esperaba, pero el agotamiento era tal, que en pocos instantes se durmió.

La luz del sol la despertó cuando abrieron el portón, a 4 patas la llevaron hasta el establo, allá Joan la encadeno y se marcho. A las 11 del mediodía, la fue a buscar, arrastrandola a una explanada cercana, Neri asustada y avergonzada no se atrevía a mirar, ante ella 6 jinetes, cuatro hombres y dos mujeres que no dejaban de contemplar su cuerpo, joven, sudoroso castigado y desnudo. Ella miro hacia arriba y tembló cuando vio que una de las mujeres era Eva, su sonrisa y una mirada cruel no dejaban ninguna duda de sus intenciones.

Joan le informo de lo que le esperaba, ella era solo un animal, y para mejorar su adiestramiento, hoy haría un poco de ejercicio; durante 24 horas, había de correr, esconderse e intentar no ser vista por ninguno de los cazadores, Neri no entendía nada, y Eva le enseño una ballesta, y un par de dardos, por cada uno clavado en su cuerpo, recibirá un castigo especial.

Antes de empezar la prueba, sacaron un cubo con restos de comida, lo vaciaron sobre el suelo y le dijeron que comiera, ella de rodillas, fue engullendo todo lo que pudo, mientras observaban, tocaban y magreaban su cuerpo, sus tetas grandes, sus piernas largas y esbeltas, su coño casi sin depilar, su piel morena, su melena negra, su espalda azotada. Le ponían las fustas en el coño y en el culo, le levantaban la cabeza, metiéndole los dedos en su boca, y ella cada vez mas humillada les ofrecía su coño mojado y caliente, su mirada sumisa, sus labios húmedos, su piel castigada.

Cuando termino de comer, Joan cogió un trapo y le limpio la cara, ella contenta mordía el trapo, para que el no se lo quitase, a él le gustaron sus ganas de jugar, sonrío y la beso, pero había poco tiempo, la prueba estaba casi lista, aunque antes le trajeron otro cubo con agua, para que bebiera, ya que en 24 horas ni comería, ni bebería. Cuando ya estuvo saciada, le acaricio la mejilla y le pregunto si de verdad quería hacerlo, Neri sonrió y afirmo con la cabeza, y el dijo que la preparasen.

Eva se acerco, y fue excitándole los pechos, luego le ato un pequeño cordel con una campanilla en cada pezón, moviéndole las tetas para comprobar que estaban bien fijadas y que sonaban. Luego le enfundo dos largos manguitos casi rígidos que no le permitían mover los codos y sus manos parecían dos muñones , y cogiéndola por el coño la llevo una línea marcada en el suelo. Quedaban pocos minutos para empezar, Neri nerviosa, asustada, buscaba con la mirada a Joan, pero este se entretenía conversando con sus amigos, de golpe un fuerte latigazo en el culo, fue la señal, y Neri empezó a correr hacia un bosque cercano, sus pies desnudos le dolían a cada paso, sus brazos enfundados tampoco le ayudaban en su carrera. Aun no se había alejado ni cien metros, cuando un traspiés le hizo caer, sus pechos pararon el golpe, rápidamente se levanto y continúo la carrera, mientras de fondo oía las risas de sus perseguidores que esperaban la hora de margen que tenia, para empezar la persecución.

Cuando llego al bosque, empezó a buscar un lugar donde esconderse, pero su cuerpo desnudo era visible desde muy lejos, y abriéndose paso como pudo, entro en un zarzal acurrucándose entre unos matojos, fue acostándose sobre el suelo girando sobre si misma, como lo haría cualquier animal, superando el dolor de los pinchos, que se le iban clavando por el cuerpo. Al rato oyó ruido de caballos, ya la estaban buscando y ella allí, asustada, sucia, temblando de miedo, dolor y vergüenza, estuvo un par de horas, cada vez estaba peor, necesitaba moverse un poco, y con mucho cuidado se levanto, y de golpe noto un pinchazo en su espalda, intento salir corriendo, pero lo único que consiguió fue caer sobre sus pechos, ya no intentó levantarse, miró las botas delante de su cara, y vio al cazador, que cogiendola por los cabellos la levanto, para de una patada hacerla caer de culo, entonces la agarro por el coño arrancandole un manojo de pelos, Neri grito de dolor, ella no lo sabia pero cada cazador, tras clavarle un dardo, había de volver con pelos de su pubis como prueba, al lugar de salida.

Una vez sola, Neri, como pudo siguió buscando donde esconderse, aunque cada vez el cansancio, la sed, el dolor de sus pies ensangrentados, le hacían perder potencia y agilidad, incluso para una chica fuerte, deportista y con veintipocos años, aquel esfuerzo superaba su resistencia, pero había de seguir, apenas si eran las seis de la tarde, aun quedaban 18 horas de cacería, ella confiaba en que al llegar la noche, pudiese esconderse mejor, tal vez incluso descansar, y mientras estaba mirando por aquí, por allá, un nuevo impacto, esta vez en el culo le recordó su condición de animal, cayo de rodillas esperando a su cazador, esta vez fue Eva, que sonriente se acerco a su presa, le hizo levantarse, miró su cuerpo empapado de sudor, tierra , sus labios resecos y su mirada asustada, y poniéndole la mano en el coño, empezó a masturbarla, Neri apenas si podía sostenerse en pie, pero poco a poco el placer fue llegando a su cuerpo, y cuando estaba a punto del orgasmo, Eva le dio un fortísimo tiron a los pelos del coño, arrancándole un buen manojo, Neri cayo rendida al suelo, Eva monto en su caballo, y se alejo al galope, Neri sabia que no podía quedarse allí, y lentamente hinco la rodilla en el suelo, se levanto y volvió a correr hacia unos matorrales cercanos.

Cada vez la noche estaba más cerca, los ruidos se multiplicaban, allí desnuda, medio atada y agotada, tenia miedo de aquellos sonidos desconocidos: arañas, serpientes, la oscuridad le asustaba, y aquella soledad sin silencio le hacia temblar, la noche aun no era cerrada, los mosquitos se estaban cebando con su cuerpo y ella tan solo podía dejarles hacer, su espalda, su culo, sus pechos, toda ella era un inmenso manjar a su disposición, al final terminó durmiéndose entre unos árboles, oculta bajo unas ramas caídas, notando sobre su piel la humedad de la noche, y cuando mas profundamente dormía, un aguijón en el vientre, le devolvió a la realidad, abrió los ojos, aun era de noche, y ante ella, la otra cazadora, alta, rubia , sonriendo, feliz de ser la tercera en capturar el animal. El relinchar del caballo hizo que Neri lo mirase, la rubia de una patada la hizo caer, mientras le decía, -Potrilla deja de mirarle, aun tienes mucho que aprender, antes de poder sentir su tranca en tus agujeros, le mando levantarse, le arranco mas pelos del coño, y se fue al galope, mientras Neri pensaba en sus palabras y se excitaba pensando en que algún día, sus agujeros se llenarían con la virilidad inmensa de un caballo, era solo una potrilla, pero ya deseaba ser yegua.

Poco a poco el sol volvió a iluminar el día, y su cuerpo era nuevamente un blanco fácil y visible, además el agotamiento era tal, que no tenía fuerzas ni siquiera para esconderse, y aun quedaban casi 4 horas de cacería. Volvió a la zona de las zarzas, pensó que allí no la buscarían, y pinchándose constantemente se agacho entre los cardos, intentando no moverse, pero al poco el galopar de un caballo acercándose le hizo moverse de nervios y miedo, y nuevamente fue descubierta, oyó la voz de Joan mandándole levantarse, y así lo hizo, el fue hasta donde estaba la esclava, y apuntándola con la ballesta le lanzo un dardo al pecho, el golpe la hizo caer de espaldas, se acerco y le arranco un nuevo manojo de pelos, de un pubis casi pelado, ella quedo allí rendida y sin fuerzas, viendo como su amo se alejaba, sin tan solo una palabra, un beso, una sonrisa.

Como pudo se volvió a levantar y llego hasta una charca verde y maloliente, en la que se escondió, hundiendo sus pies en el fango, esperando que finalizase la prueba. El sol iba subiendo y ella nerviosa escuchaba cada ruido, intentando adivinar que o quien lo producía, vio a otro de los cazadores que la estaba buscando y intentado ocultarse, resbalo y se hundió en el agua, al sacar la cabeza, el ruido alerto al hombre, que sonrió cuando la vio, le ordeno salir del agua, y de pie, empapada, sucia y vencida, vio su sonrisa, cuando preparaba la ballesta, y le lanzaba un dardo, en pleno pubis, luego se acerco y al ver que en su coño apenas si había pelos que coger, la abofeteo y haciéndola agachar, los arranco de su cabellera, como el resto se alejo al galope. Ella a 4 patas y agotada, se dejo caer sin fuerzas ni tan siquiera para intentar esconderse, y a los pocos minutos oyó un disparo, era el final de la prueba.

Luego escucho la voz de Joan, ordenándole que saliera al camino, como pudo se dirigió hacia un descampado para que la vieran, en pocos minutos Joan, y también Eva llegaron a su lado, miraron el cuerpo de la esclava, en total habían sido cinco los dardos clavados, que aun colgaban de su piel, la prueba había sido muy dura, pero a correazos la obligaron a ir corriendo hacia la línea de salida, ella caía, se levantaba, volvía a caer, mientras oía los cascos de los caballos golpear justo a su lado, al final cruzó la línea entre los aplausos del resto de cazadores.

Joan, le quito los manguitos, y por fin pudo mover un poco los brazos y las manos, luego le quito las campanillas, aprovechando para masajear dulcemente sus pechos, Neri sonrió, era el primer detalle de amor, en muchas horas.. Al terminar le trajeron un cubo con agua, , la sed había sido terrible, una tortura peor que los aguijones de los dardos o las puas de las zarzas, Joan la cogió por la cabellera y le iba acercando y quitando la cara del cubo, no quería que le sentase mal, y la obligaba a beber poco a poco. Luego vaciaron un saco de comida para perros, y ella con los dientes iba comiendo, y cerca de las dos de la tarde, le dijeron que era el momento de los castigos adicionales.

Habían sido 5 dardos, por tanto 5 castigos, Neri miro asustada a Joan, mientras le ponía el collar, su cuerpo estaba al limite, y no aguantaría mucho mas, Joan paso la correa al primer cazador, que le arranco el dardo de la espalda, la hizo poner a 4 patas, y le mando chupársela la esclava se esforzó al máximo y pronto el miembro comenzó a llenar su boca, hasta explotar en ella, Neri trago todo lo que pudo, y el resto cayo al suelo, ella se agacho y lamió los restos del suelo, mientras él cogía un trapo empapado en alcohol, y se lo iba pasando por la espalda y el culo, el dolor la hizo ponerse en tensión, pero siguió lamiendo el suelo hasta que su cazador se dio por satisfecho.

Al terminar le paso la correa a Eva, que le arranco el dardo que le había clavado en el culo, y le enseño un palo largo, ancho y retorcido, le ordeno que lo cogiese con los pechos, y se lo trajera, Neri así lo hizo, una vez Eva lo tuvo se lo puso a la altura del coño, y le ordeno que se lo introdujera hasta lo mas hondo de su coño , Neri como pudo fue entrando aquello en su cuerpo, y cuando aun le faltaba un trozo, Eva de un golpe aun se lo introdujo un poco mas, y lo fue girando mientras sonreía con la cara de dolor de Neri que pensaba que su coño reventaría, al final de un tirón seco se lo quito empapado de flujo, y poniéndoselo en la boca, le ordeno que lo lamiera hasta dejarlo bien limpio, Neri no dudo en hacerlo.

La correa paso a la chica rubia, que tras arrancarle su dardo, cogió una manguera a presión, y limpio a la esclava de manera concienzuda, luego la tumbo en el suelo, y la beso y magreo hasta hacerla excitar, luego le dijo -Potrilla, hoy te has portado bien, tendrás premio, y acercando su caballo, le ordeno que lo masturbase, Neri asustada cogió el pene del animal, y fue haciendo lo que pudo, acariciandolo, lamiendo, besando, y esquivando las cozes que el caballo daba, hasta conseguir que el caballo eyaculase sobre su cara y sus pechos, que quedaron totalmente llenos del liquido del animal, luego con las manos fue llevándose a la boca, todo el esperma que pudo, hasta quedar lista para el siguiente amo.

El siguiente fue el ultimo cazador, que tras arrancarle su dardo del coño, la puso a 4 patas, y la penetro analmente con toda la violencia que fue capaz, Neri grito de dolor y vergüenza, era solo un agujero, un trozo de carne sin mas destino que satisfacer el placer momentáneo de un desconocido, y aunque no fue excesivamente doloroso, si que fue la mas humillante, cuando eyaculo, simplemente saco su pene y la dejo alli, chorreando semen por las piernas, y con el cuerpo tembloroso por tantas horas de dolor y placer.

Y para terminar llego Joan, que le arranco el dardo de su pecho, ella sonrió, y el le devolvió la sonrisa, la complicidad era evidente, y cada signo de dolor que llenaba su cuerpo, era una muestra mas del amor y sumision que Neri sentía por su propietario. Cogiéndola por la correa la hizo tumbar en el suelo y la ato en forma de X, le dio un largo beso, y le pregunto si le gustaba la miel, ella afirmo con la cabeza, y mojando el dedo en el bote se lo puso en la boca, ella lamia contenta y el fue mojándole los labios, la nariz, las mejillas, para continuar bajando por sus pechos, sus brazos, iba llenándole todo el cuerpo, la masturbo hasta hacerla gozar, mientras su coño rebosaba jugos y miel, continuo por sus piernas hasta llegar a los pies, haciéndole cosquillas, al final todo ella era un inmenso tarro de miel, sensual y brillante, con la lengua fue subiendo lentamente, paso por sus piernas atadas, su coño ofrecido, su vientre expectante, sus pechos endurecidos, hasta llegar al cuello, le beso en la punta de la nariz, y sus labios compartieron besos, ella gozaba y era feliz, el se alejo un poco y le dijo que iban a comer, ella se quedaría allí, desnuda, llena de miel, sobre la tierra, bajo el sol del mediodía, a la espera de hormigas, moscas y otros animales, se asusto, pero sabia que solo podía esperar, y dejar que aquella miel que le había dado placer, ahora fuese su tortura, es su destino, dolor y placer, alegría y miedo, ser carne y ser mujer, es lo que su cuerpo pide, lo que su mente anhela. Al fondo oía risas y charlas, sin duda su castigo, su piel, la dura experiencia de hoy, era tema de conversación, y esto la avergonzaba, la excitaba y la enorgullecía.

Pasaron algunas horas, hasta que volvió Joan, y la encontró medio dormida, llena de moscas, hormigas y sobre un charco de su propia orina. La despertó con un largo beso en la boca, y Neri supo que la prueba había terminado, aquel beso, aquellas sonrisas compensaron con creces su dolor, luego la limpio con sumo cuidado mientras ella se abrazaba feliz, ofreciendole todo su ser, y cuando la puso en el maletero y empezó a notar el traquetear de la carretera, se durmió satisfecha, soñando ya con una nueva llamada, un nuevo mensaje, un nuevo fin de semana de placer y de dolor.

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01.- Neri, el inicio.

Puedes leer la segunda parte de esta saga de relatos.

Los nervios atenazaban a Nuri mientras se miraba en el espejo de su habitación. Sus pechos voluminosos se marcaban claramente bajo el ligero vestido que llevaba, su piel morena resaltaba con el blanco de la ropa, incluso la oscuridad de su sexo se podía intuir de forma evidente.
Su amo le había ordenado que se presentase ante él únicamente con este vestido, blanco y casi transparente. Nuri sudaba asustada mientras esperaba la hora de salir. Todo había empezado hacía unas semanas, con una conversación informal, poco a poco habían ido jugando más y más con las palabras, a él le gustaba dominar, ella deseaba ser dominada, lo demás vino rodado, y hoy es el día.

A la hora convenida, Nuri se dirigió a la casa de Joan, caminaba con la cabeza baja, roja de vergüenza por ir mostrando de una manera tan evidente su cuerpo, acelero el paso, y al poco llego a su destino. Llamo y ya dentro, él le ordeno que se desnudase por completo.
El vestido cayó al suelo, y su cuerpo se ofreció de manera total y absoluta, sin límites, sin condiciones. Joan la fue tocando: su culo, su sexo, sonrió cuando noto la humedad que llenaba de deseo a la mujer, luego fue subiendo hasta sus pechos, apretándolos, estirándolos, jugando con ellos, mientras con los pulgares le excitaba unos pezones totalmente duros, siguió subiendo hasta poner su dedo en la boca de Nuri, que contenta y feliz chupo los restos que aun quedaban de su propio coño. Y cuando lo considero oportuno, la agarro por uno de los pezones y la llevo a una de las habitaciones.

Nuri se asusto; cadenas, látigos y todo tipo de aparatos llenaban la sala. Joan sonrió, le acarició las mejillas y le dijo que esta era su última oportunidad de irse, ella también sonrió, y le beso apasionadamente, A partir de este momento ya no era Nuri, eso era un nombre de persona, y ella solo era un cuerpo, una piel suave, unos agujeros que llenar. Le encadeno las muñecas y los tobillos a unas argollas, atándola en forma de X, quedo inmovilizada en el centro de la habitación, le puso una bola en la boca y cogiendo uno de los látigos, comenzó a marcarle el culo y la espalda

Era la primera vez que Nuri era azotada, el dolor era intenso, se movía, gemía, quería gritar pero no podía, y Joan lentamente iba marcándo toda su piel. Cuando lo considero oportuno paró los golpes, le puso la mano en el coño y lo encontró totalmente empapado, sonriendo le dijo que ahora si que estaba seguro de su masoquismo, y empezaría su doma.

Le ordeno que nunca se masturbase o hiciese el amor sin su permiso, la quería siempre excitada, siempre caliente cuando le apeteciese su cuerpo, ella había de obedecer en todo, a él, y a quien el quisiera. Neri sudada y temblorosa lo acepto todo, y es que el dolor, la humillación y su sumisión, le haban provocado el orgasmo mas intenso de toda su vida.

Joan se puso frente a ella, y ahora con mas fuerza fue azotando sus pechos, sus pezones, su vientre, su coño, con maestría hacia llegar a cada rincón el dolor justo, intenso y fugaz, mientras ella lloraba y sufría en silencio. Finalmente termino el castigo, Joan apago la luz y se marchó, mientras ella sola, a oscuras y con el cuerpo enrojecido por los golpes, se durmió colgando de sus cadenas.

El sábado, un azote en culo la despertó, Joan la venia a buscar, la desato y Neri cayo al suelo como un fardo, le mando ponerse de rodillas, le coloco un collar de perro, y tirando de la cadena la llevo al comedor, Neri vio el vestido blanco que trajo ayer, en tan poco tiempo, vivencias, dolor, placer, felicidad. Un nuevo tirón de la correa le hizo seguir su camino, hasta llegar al garaje.
Joan abrió el maletero del coche, y ella entro, allí le saco la bola de la boca, y la beso apasionadamente, ella quiso abrazarlo, pero el le dijo que no, que se girase, como pudo se dio la vuelta y le ato las manos a la espalda, nuevamente la hizo girar, y antes de cerrar el maletero, le puso un montón de zarzas sobre los pechos y el vientre, Neri quiso chillar, pero una bofetada la hizo callar, noto como se cerraba el portón, y nuevamente el dolor y la oscuridad fueron sus compañeros.

El coche circuló un buen rato, cada giro, cada frenada, cada kilómetro eran nuevos pinchazos en un cuerpo que sufría y gozaba en una mezcla agridulce y extraña. Finalmente el vehiculo paró, ella esperaba que le abriesen, pero el tiempo pasaba, el sol calentaba el maletero, y ella sudada, sucia, asustada y muy nerviosa esperaba en silencio. Por fin Joan abrió la puerta, la ayudo a salir, sin desatarla. Una vez fuera, Joan la miro, su cuerpo desnudo y marcado, con bastantes espinas aun clavadas, los ojos llorosos, el sudor brillando con la luz del dia, la boca abierta. Estaba excitada, quería sentir a Joan dentro de su cuerpo, y él tan solo la miraba, toqueteaba un poco su piel y comprobaba las marcas de las zarzas.

Finalmente la hizo entrar a la masia, la llevo al comedor, amplio y espacioso, le mando ponerse sobre la mesa, ella tenia ganas de orinar y de cagar, pero no se atrevía a decir nada. Joan se lo imagino, y le magreo el coño haciéndole sentir aun mas fuertes las urgencias de su vientre, al final sonrió y dándole un manotazo en el coño, la dejo levantar, llevándola al patio, y entre unos matorrales tuvo que hacerlo mientras el la miraba divertido, luego se limpio con unos periódicos viejos, y se lamió los dedos hasta que quedaron bien limpios, al terminar Joan la volvió a entrar a la casa, y una vez tumbada sobre la mesa, le fue quitando las zarzas que aun tenia clavadas, le puso una venda en los ojos, la ato fuertemente a las 4 patas, y le dijo que hoy tendría una sorpresa. Neri asustada no entendía nada, que hacia allí?, cual seria la sorpresa?.

Al rato oyó pasos, alguien empezó a magrearle los pechos y el coño. Ella quería gozar y disfrutar plenamente aquellos instantes de placer que le ofrecían. Y de golpe una gota ardiente cayó sobre su pezón, era la cera caliente de una vela, y tras muchas más gotas, alguien le coloco una vela en cada pecho, repitiendo la dolorosa experiencia en el pubis, justo encima de los pelos del coño.
Una vez clavadas las velas, le movió el cuerpo, para comprobar que realmente estaban bien adheridas, y Neri nuevamente quedo en silencio y soledad. Entonces oyó hablar, y un sudor frió le recorrió el cuerpo, pues uno de los que hablaban era Joan, pero había alguien mas, una voz de mujer, alguien que conocido o desconocido, también sabia su secreto.

Ya en la mesa, Eva que así se llama la chica, comentó divertida con Joan, la idea de las velas, y aprovecho para toquetear a Neri, que con los movimientos nuevamente noto como la cera caliente le caía por el cuerpo. Eva pregunto que de donde había sacado aquello, y Joan le explico toda la historia, sin omitir ningún detalle, Neri en su oscuridad se sentía vencida, humillada y avergonzada, y más aun cuando Joan, animo a Eva a aplicar nuevos castigos en el cuerpo de la esclava. Durante la cena, las velas cada vez se acercan mas al cuerpo de Neri, y sus pechos y coño, sufrían sin cesar. Al llegar a los postres, Eva estiró la vela del coño, arrancándole algunos pelos, la giró y dejó que toda la cera cayera sobre su aquella zona, Neri se mueve, grita, gime, quiere desatarse, pero las correas son fuertes, y lo único que consigue con sus movimientos es que las velas de los pechos le quemen más y más.

Eva tras dejar caer la cera, coge la vela aun encendida y la va introduciendo lentamente en el coño totalmente empapado de la chica, al darse cuenta, la saca, la gira y se la mete por la zona del fuego, Neri chilla de dolor, pero su propio coño encharcado se encarga de apagarla, luego Joan se va con Eva, y Neri se queda sola, con las dos velas casi agotadas, acercando el fuego cada vez mas a su piel, mientras, su coño sigue con la otra vela en su interior.
El dolor es intenso, tan solo puede dejar que la llama se apague sobre su cuerpo, el fuego también es nuevo para ella, primero fue el látigo, las zarzas, ahora el fuego, que mas habrá de conocer en su primer fin de semana como esclava.

Finalmente se duerme, le despierta el sonido de los pájaros, ya debe ser de día, pero sigue igual, atada, con la cera reseca sobre sus pechos, y con el trozo de vela encastada en su coño. Alguien le quita la venda de los ojos, es Joan, que la besa mientras le pregunta que tal se encuentra, Neri estira como puede la cabeza, y sacando la lengua intenta besarle, el se acerca, y le acaricia las mejillas, mientras con la uña le empieza a arrancar trozos de cera de su cuerpo, también le quita de golpe la vela del coño, Neri, relajada, feliz y sumisa se deja hacer.

Luego la desata, y a 4 patas la saca al jardín, es hora de comer, le llena una perola con comida preparada para perros y un cubo con agua. Neri quiere acercar la mano, pero el se lo prohíbe, ha de comer como una perra, solo con los dientes, Neri obedece y va engullendo la comida y poniendo la cabeza en el cubo va sorbiendo el agua.

Oye pasos, y girando un poco la cabeza, ve a una chica joven, también morena, que charla con Joan, la vergüenza y la humillación vuelven a excitarla, tirada en el suelo, sucia, mordisqueando el pienso, mostrando su piel desnuda y castigada, ante una desconocida que la mira divertida, sabe que les pertenece, que pueden hacer con ella lo que les apetezca, y eso la excita, la excita y le asusta. Una patada a la perola, indica a Neri que la hora de comer ha terminado, y estirando de la correa, vuelven a entrarla a la casa
Dentro, Joan empieza a tocarla, mientras Eva le magrea los pechos y la besa en la boca, Neri se va calentando más y más, se siente mujer, y tan solo las marcas de su cuerpo le recuerdan su condición de esclava. Cuando la tiene excitada a tope, Joan le susurra al oído, que en premio a su buen comportamiento, va a ser penetrada, Neri feliz, espera poder calmar finalmente su ardor, pero la sonrisa de Eva la asusta.

Eva trae un pastor alemán, un perro grande y excitado, Neri quiere apartarse, pero una patada en su coño, la hace caer al suelo, Joan le ordena que se ponga a 4 patas, y abra bien sus agujeros. El se sienta, y acercándola, le coge los brazos, y le dice que le masturbe con la boca mientras la folla el perro, y mientras ella va lamiendo, el perro la monta por detrás, abre la boca, chilla y llora, pero Joan, la abofetea y le ordena que siga mientras que Eva se masturba viendo el espectáculo.

El perro también le araña y le babea la espalda. Eva se acerca y besa a Joan, y este deja a Neri, que continua con las embestidas del animal en su coño, mirando como muy cerca, sus amos hacen el amor apasionadamente. Cuando terminan se acercan a la esclava y al perro, Eva se lo lleva, mientras que Joan levanta la barbilla de Neri, que esboza una sonrisa. Al volver Eva levanta a la esclava por los pechos, y felicita a Joan por lo bien adiestrada que la tiene, luego besa a Joan y se va. Ya solos, nuevamente a 4 patas, Joan lleva a Neri, hasta el coche, y la hace entrar en el maletero, esta vez no la ata, solo cierra el capo, pronto el movimiento hace notar a la esclava, que el coche esta en marcha, ella se relaja, se toca el coño y se masturba. Su cuerpo ha sido azotado, pinchado, ha recibido cera ardiente, ha sido humillada y vejada, pero nunca había sido tan feliz, por fin ha encontrado su destino.

Al llegar a la casa, Joan abre el maletero y ve a la muchacha masturbándose, le ayuda a salir y la lleva hasta el bañera, coge una esponja y la va lavando, limpiando con delicadeza, todos y cada uno de los rincones de la esclava, que encadena el placer una y otra vez. Al terminar la seca y la mira, vuelve a ser la chica de piel morena, hermosa y deseable, que nunca ha dejado de ser, ella se acuesta en la alfombra, sonríe, y abre su cuerpo, ofreciéndolo a Joan, que no duda en hacer el amor apasionadamente con ella.

Al terminar, Joan le devuelve el vestido blanco, y tras un largo beso, sale de la casa, esperando, deseando, que pronto una nueva llamada de su amo, le haga volver a sentir sobre su piel, el placer de la sumisión.

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