Nuestro primer trío

Había sido una tarde estupenda. Estar en Sevilla a finales de agosto no es un mal plan si tienes la compañía adecuada, pensé… Estuvimos comiendo un pollo al horno, con poco limón, que fue una delicia, y luego nos habíamos tumbado a ver una película tras un largo e intenso rato de charla. Hacía calor fuera, pero dentro, con el aire acondicionado, era una delicia sentir tu cuerpo desnudo sobre el mío.
Ya eran las 20.30, y decidimos salir a explorar algún bar cercano en el que poder tomarnos alguna tapa acompañada de una cerveza bien fría. Como siempre, te vestiste espectacular… ceñida, y con un gran tacón. Cuando salimos a la calle me di cuenta que, los pocos hombres que pasaban a nuestro lado, no podían evitar girar la vista al verte pasar.

Read more

Me gusta / No me gusta