La deliciosa polla de mi jefe

Soy una mujer joven de 30 años piel canela y senos hermosos, voluptuosa como podrían definir algunos y bastante atractiva, trabajo hace ya dos años en una compañía dedicada a las asesorías financieras, mi jefe es un hombre de 40 años aproximadamente, de muy buen ver como dirían algunas chicas, inteligente, guapo y exitoso.

Disfruto mucho mi trabajo y sobretodo disfruto mucho verlo todos los días con su ropa elegante y su colonia exquisita, nunca me he había sentido atraída hacía él hasta hasta hace un par de noches que tuve un sueño húmedo y desde ese día cuando lo veo he empezado a sentir deseos de estar con él en la intimidad.

Una mañana que llegué a la oficina luego de haber soñado toda la noche con mi jefe, tuve sensaciones deliciosas en mi vagina, palpitaba pensando en ser penetrada por esa rica polla que aun no conocía, sentía la humedad en mis braguitas y apretaba las piernas cada vez que un pensamiento venía a mi mente como una ráfaga, sentía mis pezones salirse de la blusa, él lo notó, disimuladamente miraba mis senos y luego bajaba un poco la cabeza para que yo no me diera cuenta, al cabo de un momento ya se le notaba una erección.

 

El día terminó y yo no dejaba de pensar en lo que había sucedido, llegué a mi casa con ganas de masturbarme, me quité la ropa para darme una ducha y al instante noté que aún estaba húmeda, bajé mis dedos y empecé a tocar mi clítoris sin dejar de pensar en mi jefe y en su polla, quería tocarla saber como era, meterla en mi boca en fin no dejé de apartar esos pensamientos de mi mente.

 

Al día siguiente fui con una falda corta y una blusa muy bonita la cual hacía ver mis senos mas provocativos, una vez llegué noté que me miraba con deseo y me dijo lo bonita que estaba, al rato vi que tenía la polla dura y la acomodó en el pantalón con disimulo para que no me diera cuenta. Fui al baño a quitarme las braguitas para mostrarle mi chochito depilado y provocarlo mas.  Al regresar noté que se había dejado afuera su camisa y supe que su polla estaba a punto de salir del pantalón.  Despacio empecé a archivar los documentos y mientras me agachaba le mostraba mi chochito depilado y húmedo, el bajaba la mirada para ver mejor, se mordía los labios con ansiedad, con la ansiedad de querer meter su polla en ese delicioso lugar.

 

Una y otra vez seguí la rutina del archivo y su mirada era cada vez mas intensa, hacía un poco de calor y el ambiente se tornaba cada vez mas tenso. De pronto se levantó de su silla y se acercó a mi con el pretexto de que archivara la información de un cliente, noté que se había sacado su polla del pantalón pero su camisa la cubría, recibí los documentos y me agaché para archivarlos cuando pude ver su polla erecta, tiré al suelo los papeles y metí ese delicioso trozo en mi boca lamiéndola como perra en celo, tragándomela toda que no quedara nada afuera, una y otra vez la metía y la sacaba mientras me agarraba fuertemente del cabello pidiendo que no dejara de chupar.

 

Yo sentía que mi chochito estaba goteando y mis piernas temblaban, de pronto me alzó y corrió los documentos del escritorio colocándome encima, metio sus dedos en mi chochito húmedo y empezó a masturbarme sentía que mi cuerpo se sometía a todo ese placer que había deseado en sueños y que ahora era una realidad, cuando terminó de jugar con mi clítoris metió la polla embistiéndome con locura, chupando mis tetas, lamiendo mis pezones, metiendo y sacando su delicioso trozo húmedo y caliente, estaba a punto de correrse cuando la sacó para golpear mi clítoris hasta hacerme correr, tuve un orgasmo como nunca antes, mojé el escritorio y el suelo quedo bañado de mi leche.

 

No había terminado de correrme cuando ya estaba sintiendo de nuevo su polla entrando, de pronto sentí sus dedos jugando con mi culito apretado intentando meterlos, al principio me dio un poco de temor porque nunca lo había hecho pero me habló al oído tranquilizándome y diciéndome que iba a ser una sensación deliciosa y que me dejara llevar; Accedí a dejar entrar sus dedos en mi culito mientras su polla entraba una y otra vez en mi chochito, era alucinante sentir sus dedos entrando y saliendo, tuve espasmos y me corrí de nuevo, todo mi cuerpo temblaba de excitación. De pronto sentí que un chorro de leche caliente salió de su polla mojando mi entrepierna, agitado y temblando hizo que recibiera con mi boca su semen. Luego de haber lamido su polla se sentó y me dijo que yo estaba muy rica y que quería seguirme follando así todos los días.

 

Fue la experiencia más intensa que he tenido en mucho tiempo y aun lo seguimos haciendo, ahora exploramos otros placeres pero es parte de otra historia que les contaré mas adelante.

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