La dueña del negocio

Puedes leer de este mismo autor el relato Mama Soltera Desvirgada

Hace algunos varios años yo tendría unos 18 años, vivía en casa de mi madre, junto con mis hermanos, yo siendo el mas pequeño de la familia por lo regular siempre crecí solo ay que mis hermanos trabajaban todos y yo aun asistía al colé en el ultimo año, para solventar algunos gastos extras por las tardes me iba a trabajar de medio tiempo a una tienda de ropa, acomodaba mercancía, barría y bueno de todo un poco, después de dos meses de haber empezado a trabajar ahí ya para cerrar vino una señora de unos 35 años muy guapa y con un cuerpo tonificado, que supe después era la dueña de la tienda y me dijo: tu eres nuevo aquí verdad? Le conteste: si señora. Me dice: llámame Carmen, así me llaman todos. Le conteste: Si gracias Carmen, es un placer.


Se fue unos momentos con el encargado de la tienda y regreso y me dice: le pregunte por ti al encargado y me dice que eres muy bueno en mantener ordenada la mercancía que nos llega, sabes tengo muchas cosas que quiero limpiar en mi casa, me gustaría que el próximo sábado pudieses venir a ayudarme ordenar, claro si quieres vernir y ten en cuenta que te pagare por la ayuda.
Le dije: Claro que si. Después de todo algo de dinero extra no me caería mal. De dio la dirección y me dijo: te espero temprano, te parece a las 7:00 am?
Se llego el día sábado y llegue un poco antes de las 7:00 am, toque la puerta y abre un señor, quien es su esposo, vestido con ropa deportiva, me dice: pasa, yegas a buena ora, mi esposa esta aun recostada en la cama y yo casi me voy al gimnasio tengo entrenamiento casi todo el día, me lleva al garage y me muestra lo que tengo que hacer, el se va, me pongo los walman que andaban de moda y me pongo a trabajar, como medí ahora después la señora me toca el hombro y volteo, venia con una bata transparente la cual dejaba ver su bikini de color rosa y andaba sin sostén, los pezones grandes y rosados y su senos se veían muy firmes.
Me dice: buenos días jovencito” con una sonrisa picara en la boca. No pude contestarle ya que me quede impresionado al verla así.
Me dice: “que no me vas a contestar”.
– Buenos días Carmen, le digo.
“Mira no te asustes, voy a ducharme y a prepara algo para que desayunemos, me imagino que no has desayunado tan temprano y yo me acabo de levantar” me miro y vi como sus ojos voltearon a mis pantalones.

Se mito a su casa, voltee y me mire y como si tuviese mente propia, mi pene estaba exitado por lo que vi y bien firme.

Seguí acomodando lo que tenia que hacer pero esa imagen en mi mente no me dejaba en paz, como una ora después sale ya oliendo fresca del baño con una elegante falda a las rodillas color blanca, la cual era de una tela algo delgada y una blusa color rosa, y zapatos de piso me dice:

“Tomate un descanso y ven a desayunar conmigo”
– Si gracias Carmen. Me sirvió el desayuno mientras me siento a la mesa pero yo no dejo de mirarla.
” Creo que me estas mirando” me dice y sonríe.
– Carmen perdón esque…. (no me dejo ni terminar) ” Si te note desde que me levante, sabes, tengo mas de 10 años de casada pero me gusta cuando un jovencito me ve así como tu lo iziste”. ” Creo que estando de tu edad es normal “. En eso no supe que decir, no se si me dio pena por haberme sido descubierto, no sabia si contestarle que le traía ganas, solo me quede mudo.

” pero dime algo, te comió la lengua algún ratón”

Me anime, sabiendo que era la dueña de donde trabajo pero le dije: Solo me sorprendió Carmen, no espere verle con esa linda batita transparente que traía en la mañana puesta.
” Si creo que te gusto; y te gusto verme así/”
– Claro que si me gusto y bastante.
” Eres muy joven aun ” se levanto de su silla y me dice:
” Sabes, aveces quisiera solo platicar con alguien, mi marido siempre esta ocupado y pues tu sabes, necesito sentirme deseada aveces”
– Carmen es una lastima que tu esposo no le toque, es usted una mujer muy hermosa y tiene un cuerpo que la mayoría de chicas de mi edad envidiarían.
” Eso lo dices en serio”
– Claro que si. Ya para entonces mi pene estaba cobrando vida por si solo. Ella me dice:
” Cuanto te falta para terminar lo que estas haciendo?”
– Tal vez una ora maso. Me pone la mano en el hombro y me dice:
” podrías dejar eso para mas tarde?”
– Creo que si usted me lo pide si.
” Pero hablame de tu, no de usted.
– Si claro Carmen si así lo deseas.
” Pero sientete en confianza, al cabo la edad no es mas que un numero, mira ven sienta al sofá” Se sienta y si quita los zapatos, sus pies inchados. le digo:
– Carmen pero mira tus pies tan inchados
” Un poco solamente, no he ido con mi masajista, mmm tu sabes dar masajes?”
– No, pero puedo aprender, quieres que lo intente?
” Pero si me aria el favor si”
Se levanto y fue por un aceite de coco y me lo da.
– Aver Carmen primero un pie y luego el otro; La empiezo a sobar ella cerro los ojos, no hubo palabra alguna, al momento que me acomodaba ella abrió un poco las piernas, es ahí donde mire que traía un calzón rojo, al parecer le quedaba ajustado. Empeze a sobar mas arriba del pie a la pantorrilla y ella solo respiraba profundo pero no me decía parabra alguna, comenzó a sobar mas arriba hasta su rodilla, y no me decía palabra solo vi que sus respiros eran mas profundos cada vez. Entonces le dije: Como te sientes de tus piernas Carmen?
” Muy cansadas” me dijo. Empeze a subir mi mano a sus piernas lentamente mientras untaba el aceite de coco. De un derrepente se levanta y pensé que se había molestado, pero me dijo “necesito recostarme para que te acomodes mejor, ven conmigo “. Fuimos a su recamara, y se recostó boca abajo y abrió las piernas, comenzó a frotarle el aceite en las piernas y fui subiendo a sus glúteos poco a poco, ella solo respiraba profundamente sin decirme palabra, me anime sin pedirle permiso y le levante la falda hasta la cintura, ella solo se acomodo, pude ver comole ajustaba el calzón rojo adornado con moños negros en los lados, ella sin decir palabra, le digo
– Carmen podría voltearé boca arriba?
Ella lo hace y me dice ” Si claro solo no pares ”
Al voltearla le quite la falda y le desabotone la blusa, se la quite y le quite el sostén, al estar cerca de su piel aun olía a recién bañada, su piel firme, para entonces me olvide del aceite y del masaje y comencé a chuparle aquellos senos enormes y firmes aun a sus 35, sus pezones rosados y grandes, mientras le chupaba los pezones le tocaba la vulva, ella abrió las piernas y empezaba a dar algunos gemidos, después de un rato sentí su mano en mi pene, sobandomelo y acariciandomelo. le baje el calzón y comenzó a besar su vulva la cual estaba limpia y depilada, se notaba que se usaba perfume para esa área ya que cuando comencé a chuparla, tenia un olor a rosas, ella abrió las piernas, lo mas que pudo.
Metí mi lengua dentro de ella buscando su punto G”, ella gemía, después de un momento la escuche gritar mientras sentí sus fluidos en mi boca, seguí lamiendo con mas fuerza su clítoris. Aun yo traía mi ropa puesta, se endereza y me empieza a quitar la ropa, me dice:
” Acuestate que quiero pagarte el favorcito, tenia años sin sentir un orgasmo”
Se mete todo mi pene en su boca y comienza mamarlo como si se tratara de un caramelo, de un derrepente siento que me voy a avenir pero sin avisarle solo me dejo llevar, le deposito todo así como esta pegada a mi y ella solo se traga todo el semen y me chupa como pidiéndome mas, se levanta y me dice:
” Necesito que te repongas porque quiere que me penetres, ahorita vuelvo”, fue al sanitario y en unos instantes me dice:
” Enseñame que sabes hacer”, se recuesta y me subo sobre ella, empiezo a penetrarla en modo misionero, pero de una manera lenta, así voy a movimientos mas rápidos, después de un momento ella me pide que me quiere cabalgar, se sube y comienza a darse de sentones, parecía como poseído cada vez mas rápido, al cabo de un momento estamos sudando bastante los dos, le acomodo en cuatro en la cama y justo cuando la voy a penetrar por la vulva me dice: ” Esperate, que quiero que me pruebes por el único lugar que me queda virgen”. De momento no entiendo pero ella se voltea y me chupa el pene y me lo deja ensalivado, se acomoda como una diosa en cuatro pero con la cara como si estuviera metiéndola en le colchón, con una mano me toma el pene y lo frota en si ano, entonces entendí, me retire un poco y se lo empecé a besar y se le ensalive, le metí un dedo para que se ensanchara un poco, luego los dos dedos, luego tres, entonces si le arrime el pene y poco a poco se lo empezó a meter, despacio y ella me decía:” ME ESTAS REVENTANDO EL CULO,,,,, AAAYYYYYY….. ME DUELE PERO ME GUSTA,,, MAAASSSSSSSS!!!!!!!,,””
Así que no pare empeze a bombear despacio pero una vez que sentí que la había penetrado toda le empeze a bombear duro y mas duro, ella gemía y mordía la almohada. Después de un rato sentí que me venia otra vez, termine dentro de ella, alfin que era por el ano, así que la deje escurriendo, me recosté en la cama, ella me dice: ” Levantate, vamos a ducharnos”, no pude decir que no. Nos metimos a la ducha, comensamos a juguetear a besarnos mientras el agua corría sobre nosotros, en un rato ya estaba yo repuesto, salimos escurriendo de la ducha y mientras no secábamos ella se fue poner crema, la tome por la cintura y le arrime el pene de nuevo, ella me ve, se sonríe: ” Tu no tienes llenadera”, y me sonríe con lujuria. La tome y le penetre de nuevo, esta vez solo por la concha, me sorprendió que me dijo: ” Termina adentro, hace mucho que no tengo esa sensación”. Así que después de estarla penetrando solo buscamos algunas posiciones cómodas, al final termine dentro de ella y ella sonriente me dijo: ” eres un buen muchacho, así que como buen muchacho no le dirás a nadie de esto”, le conteste:
-No te preocupes Carmen, será nuestro secreto
Guardo la ropa que traía puesta, se puso un vestido primaveral que le llegaba a media pierna sin ropa interior, unas sandalias y se empezó a peinar, me vestí, y le dije que me iría a terminar lo que estaba yo haciendo, al final del día, me dio lo que habíamos acordado por la ordenanza de sus cosas y me dio un beso y un abrazo y me dijo: ” Gracias por todo me iziste sentirme como joven una vez mas, hacia años que no me sentía así”. Después de esta ocacion hubo algunas otras ocasiones en las cuales nos acostamos, pero esa en otra ocacion.

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