DEBILIDAD

Gay, cyber, infidelidad. Su amigo del chat se convierte en su gran amante.

Mi nombre es Massimo, soy blanco, mido 1,70, buen cuerpo, con 19 cms de puro placer, vivo en Caracas, una ciudad en la que he tenido unas cuantas experiencias interesantes…

aquí les cuento la primera…

Todo comenzó cuando tenia 17 años (ahora tengo 21) cuando estaba en un chat muy conocido en mi ciudad, matando el aburrimiento… de repente se conecto alguien con el nick de Gay…, uy! pensé, me pareció demasiado directa la propuesta, así que le abrí un privado y comenzamos a hablar, no es que yo sea gay, de hecho me encantan las mujeres, pero también me encanta el sexo y como todos, había tenido una que otra experiencia de toqueteo homosexual, así que hablando con "Gay…" me di cuenta de que vivía muy cerca de mi, así que comenzamos a hablar de lo que yo quería y de lo que él quería… le comente que no estaba buscando nada fuerte, que solo quería una mamada y un pajazo, y el me dijo que perfecto que eso era lo que el estaba buscando también, así que me describí y le pedí que se describiera, era blanco como de 1,70 con 16cms buen cuerpo, no lo dude y cuadramos una cita para ese mismo día en la tarde.

A las 6 de la tarde salí de mi casa para encontrarme con mi "amigo", cuando llegue al sitio acordado ahí estaba el vestido como me había dicho, y yo llegue y aunque lo reconocí no le dije nada pues nunca había estado en esa situación y me daba medio vergüenza, después de mirarlo por 5 minutos, el se acerco a mí y me pregunto ¿tú eres Massimo? yo, lleno de miedo le respondí "sí". Así que él me dijo "Vamos?" y yo acepte.

Caminamos poco tiempo pues él vivía muy cerca del punto de encuentro, al llegar a su casa, solo vi un colchón, una Laptop, un televisor y más nada, el apartamento estaba completamente vacío. Nos pusimos a hablar de lo que hacíamos en la vida y yo estaba excitadísimo, así que me puse a jugar con su computadora portátil, donde encontré unos cuantos videos pornos, lo que termino de calentarme, él me comenzó a tocar por todos lados y yo me deje, luego nos desnudamos, y comenzamos a tocarnos con mas fuerza, yo comencé a pajearlo (lo había deseado desde el principio) y el hizo lo mismo, seguíamos pajeandonos y viendo los videos pornos que el tenia en su computadora, cuando en el video un chamo comenzó a mamarselo a otro chamo, a los pocos segundos, yo se la estaba mamando a él, era delicioso sentir su pene dentro de mi boca, cada cierto tiempo botaba pequeñas gotas, las cuales yo me saboreaba como si fueran de miel, lo pajeaba, me pajeaba y le mamaba él estaba gozando demasiado así que pare y él comenzó a mamarme a mí, era espectacular ver como se tragaba mis 19cms y como se bebía mis gotitas con tanto gusto, después de un rato no aguantamos mas y acabamos, él me acabo en mi culito (sin penetrarme) y yo acabe en su abdomen.

Después de esa tarde no volví a verlo, pero siempre me conectaba a esperar a que se conectara, un día, lo vi de nuevo conectado con el mismo nick, y le abrí un privado (ya con un poco mas de confianza) le pregunte, hey! te acuerdas de mí? Massimo!… Él me dijo que si se acordaba y que si quería podía bajar hasta su casa que estaba sola nuevamente, rápidamente me excite muchísimo, me vestí y estaba listo para salir, y caminando por la calle iba pensando en ese hermoso guevo, entrando y saliendo de mi boca. cuando llegue, él estaba ahí, esta vez sin mediar palabras, nos lanzamos a la cama y en un 69 nos mamamos enseguida, yo quería tragármelo todo y él a su vez me mamaba deliciosamente, como siempre, viendo videos porno. Esa vez el acabo en mi cara, algo nuevo para mí, pero no les voy a decir que me disgusto, trate de tragar lo que pude y lo demás me lo regué por todo el cuerpo, cuando yo acabe, le acabe sobre su pene, y seguí mamandoselo, así que tenia un pene todo lleno de mi leche entrando y saliendo de mi boca… ufffff.. demasiado!

después de esa tremenda mamada que nos dimos uno al otro, nos duchamos y me fui a mi casa. Jose, me dijo, es mi nombre.

Después de esa vez, m

e empate con una chama, con la que tuve muchísimo sexo por muchísimo tiempo, pero, de vez en cuando me provocaba ir a donde Jose para mamársela toda. Así que no me importo y seguí conectándome a cada momento para esperar a mi gran amigo, cuando lo encontré le pregunte que si podíamos divertirnos un rato y me dijo que si, así que me vestí y salí para su casa, poniéndole una excusa cualquiera a mi novia, cuando llegue a su casa, le dije que tenia muchas ganas de mamársela y el me pregunto que que estaba esperando, así que me arrodille y se la saque, el no estaba muy excitado pero sentí que se le paro de un solo golpe cuando me metí su guevo en mi boca, se la chupaba y se la chupaba y no quería parar, pero el me hizo parar porque era su turno, se metió mi guevo en la boca y comenzó a chupar, como siempre, divinamente. cuando acabamos, nos quedamos acostados en su cama con la computadora, viendo fotos y demás. Yo me puse caliente y se me paro otra vez, a él también, pero esta vez ya no quería que se la mamara, así que comenzó a meterme un dedo por el culito. se sentía un poco raro, ya que nunca había sentido esa sensación, pero después de un rato comenzó a gustarme, lo que yo no sabia, era que después de su dedo, venia su hermoso guevo, el que me comenzó a meter poco a poco, me dolía, en serio, me dolía muchísimo, pero después de un rato, el dolor se convirtió en placer y comencé a gozar como nunca, ufff , no sabia que por ahí atrás se podía gozar tanto!, así que acabe ahí mismo, sobre el colchón, y el acabo dentro de mí, y yo sentía su lecha caliente, dentro de mí… fue lo máximo.

Nos quedamos ahí inmóviles por un rato, yo me levante, me vestí y me fui, esa vez no olvide pedirle su teléfono, era mas fácil localizarlo por ahí.

Desde entonces, lo llamo de vez en cuando y nos mamamos un rato… aunque últimamente esta medio desaparecido… así que si lees este relato y estas en caracas… escríbeme… podemos cuadrar algo…

xxx_69 (arroba) cantv.net Massimo.

 

CACHONDEANDO EN EL AUTOBÚS

Hola me haré llamar Lizbeth, eso lo hago pues les relatare una hecho que me

sucedió en estas vacaciones de semana santa. Mi familia y yo acostumbramos a

salir, no se a un balneario, al campo ect, esta vez elegimos entre todos un

lugar turístico que estaba algo lejos, mi primo tiene coche, pero para mala

suerte o buena, no pude viajar con ellos ese día pues tenia un suceso para

el día siguiente lo que me hizo tomar un autobús muy temprano, el viaje

duraría aprox. 3 horas.

Hay veces en que me quedo dormida y pues como no me gusta que me vean,

decidí ir a los asientos que están casi atrás, para ser exacta uno

antes, como estaba sin mis hermanos en casa un día antes, conseguí una

película porno para ver yo sola, fue la mejor película porno que hubiera

visto, cuando iba sola en el bus, recordaba esas imágenes y me excitaba,

esta vestida de la siguiente manera, blusa de tirantes con un saco oscuro

encima, una pantalón de mezclilla suave con cierra, y unas sandalias. En el

camión solo iban cinco personas y yo, estas se encontraban en la parte

delantera del bus, así que sola y sin que nadie me viera, baje en cierra de

mi pantalón baje el pantalón y la tanguita que llevaba, pensé y me propuse

disfrutar ese viaje y quería masturbarme imaginando cosas por todo el

camino, como nadie me veía me quiete el pantalón, luego mi tanga, y volví a

poner el pantalón, estaba sin nada abajo solo el pantalón, y al masturbarme

me imaginaba que alguien estaba ahí conmigo, que me besaba, me tocaba y que

acariciaba mi conchita que ya estaba húmeda, empecé introduciendo un dedo,

tocaba mis labios, masajeaba el botoncito, yo misma me exploraba para ver en

que parte me daba mas placer, movía mi dedo, primero lentamente, luego mas

rápido hasta que sin darme cuanta lo estaba agitando tanto que tuve un

orgasmo algo simple pero me hizo hasta brincar del asiento, luego de eso,

entramos a la primera ciudad, abroche mi pantalón, y con mi tanga me limpie

lo que pude. Metí mi tanga en una pequeña mochila que llevaba solo con un

cepillo y un gel, lo de mas de mi equipaje viajaba abajo.

En esa parada se subieron mas personas de las cuales eran un joven y varios

chavos como de 17 años, pensé que mi aventura ahí acababa, yo tenia sueño y

por desgracia me quede dormida delante de ellos, luego entre dormida vi que

se bajaban al final de la cd, pues el autobús atravesó la cuidad, creo que

ellos solo querían llegar al otro lado, y me volví a quedar dormida.

Me desperté pero no porque quisiera sino que el joven aquel, no se había

bajado y estaba en el asiento de al lado, lo que no me permitía mucha

libertad, él como que me hacia señas pero yo no volteaba mucho, después se

vino a mi asiento y me puse muy nerviosa, me pregunto mi nombre y todas esas

cosas, al principio no sabia que hacer pues era un extraño, después me sentí

en confianza y empezamos a platicar, y el me dijo- oye no hueles algo raro

aquí como a sexo- y yo le dije- como crees estas loco se ve que te gusta eso

ya hasta lo hueles- el se rió y guardo silencio, me sorprendido mucho pues

su mano se plasmo en su pierna derecha (yo estaba a su derecha) y yo

presentí que ahí pararía algo, tenia mi mochilita en mis piernas y con mucho

cuidado la abrí y la tire con toda intención, él muy amable la recogió y me

la dio, pero se habían ido algunas cosas, me dio mi cepillo y yo le dije

que me faltaban algunas cosas y el se agacho y las busco, se tardo algo y

cuando se levanto me dijo- es esto lo que te falta- y se llevo ese objeto a

la nariz, era mi tanga, desde ese momento el supo que yo estaría colaborando

con el y él conmigo, la tomo en su mano, y yo me quite el saco que llevaba

el me paso la tanga por mis senos, por mi cuello, mi abdomen y mis piernas,

y me dijo- lo ves yo nunca me equivoco- y me pregunto- entonces, no traes

nada?- y yo le dije- no, nada. Basto eso p

ara se me abalanzara sobre mi y me

besara muy bruscamente, luego eso fue bajando y se convirtió en un beso muy

suave, mientras me besaba, no perdía el tiempo pues me acariciaba los senos,

me tocaba muy rico, yo me empezaba a mojar de nuevo, con una de mis manos

bajaba mi cierre del pantalón, el se dio cuenta y metió su mano en mi concha

y empezó a masajear como yo la había hecho anteriormente, así estuvo un

buen rato y yo me olvide por completo, después reaccione y empecé a sacar su

pene por encima del pants que el llevaba, era grande y cada vez se erguía

mas, lo toque de arriba abajo, con un dedo toque la cabeza, luego con dos,

luego con toda la mano, hasta que decidí meterlo en mi boca, me agache hacia

él, y jugué con la lengua, el se despegaba del asiento rítmicamente como si

estuviera penetrándome pero por la boca, hasta que el se vino en mi boca,

trague poca leche, pues me agarro desprevenida, yo le dije que ahora me

tocaba a mi y que quería que me sorprendiera, bajo mi pantalón por completa

casi hasta los tobillos, entro por debajo des mis piernas, el pantalón que

quedaba en mis tobillo hacía que el se pegara mas a mi concha. Metió su

cabeza dentro de mi vagina y con la lengua tocaba mi clítoris, así

estuvimos, yo gemía de placer, el lo hacia mas rápido cada vez, yo estaba

por venirme cuando el con ayuda de sus dedos, me metió algo, me penetro con

un objeto extraño, no sabia que era pero al sentir esa cosa dentro de mi, me

vine por completo, después de eso el me vio a la cara y me dijo – quieres

que lo saque- y yo con la cabeza le dije que no, le sonreí y con mis manos

guié las suyas hasta ese objeto, el entendió inmediatamente, y empezó

nuevamente a meterlo y sacarlo rápidamente, luego el subió al asiento, y me

besada pero no dejaba de metermelo duro, el y yo nos movíamos al mismo

tiempo, pero silenciosos para que nadie notara mucho,. Yo tocaba su verga y

tuve un segundo orgasmo con él, y el tercero del día. Yo cerré los ojos y

sentí como el objeto salía de mi y el lo escondió en su pantalón y no me

dejo ver lo que era, nos acomodamos la ropa y nos besamos tiernamente y así

abrazados nos quedamos dormidos hasta que llegamos a nuestro destino, el

tomo un taxi y yo me fui con mis primos y hermanos, no se de el , no se si

el vive ahí o solo iba de visita como yo, lo único que se es que se llama

Miguel y que me dio mucho placer.

Comentarios, y observaciones, y si pueden fotos:

runsix_mj (arroba) hotmail.com

 

UN TRÍO EN LA BOLA CUADRADA

Orgía. Después de muchos anuncios le respondió una pareja que le aceptaba como amante.

Me considero una persona de mente abierta. Me case hace 7 años y llevo una vida marital normal. Mis inquietudes sexuales de hacer un trío o un intercambio fueron escuchadas por mi esposa, pero nunca aceptadas. A cambio me ofreció llevarlas a cabo fuera del matrimonio, con la condición de que le fuera sincero. Envié anuncios buscando a una pareja que me aceptara como el tercero. Fueron muchas desilusiones. Y llego el e-mail que cambio todo: Quiero hacer un trío, mi esposa esta indecisa, no dice si, pero tampoco no, me ayudas?. Sentados en una banca de un parque, platicamos. Mario -así se llama- me explico lo que quería, lo que esperaba. Después de casi tres horas de charla, lo sentí como a un amigo, de esos que conoces hace mucho. Ya tenia tiempo buscando a la persona indicada, pero nunca pasaban de la entrevista inicial. Ojala y no pasara lo mismo conmigo. Panzones, vulgares, ególatras, curiosos… la lista seguía. Parecía que mi historia se repetía, cuando buscaba parejas. Sé que es mucho pedir sobre todo en México -dijo-, pero si yo trato a mi esposa como a una dama, porque voy a permitir que un infeliz sin educación intime con ella, o que nos haga pasar un mal rato. Debe ser un caballero que la mime, que la consienta, que la haga sentirse como la mujer mas deseada y bella de este planeta. Se veía que la amaba, y no permitiría que se acercara un pelafustán. Pensé que yo buscaría exactamente lo mismo para mi esposa y seria el hombre más atento con su mujer. Me hice el firme propósito que fuera ella como fuera, la trataría como a una reina.

Mira, el sábado en la noche vamos a ir a un bar que esta próximo a abrir. El propietario es amigo mío. Ahí nos vemos a las 9.00 p.m..Al parecer había pasado la prueba. Llegue al bar "La Bola Cuadrada" que se encuentra a 500 metros antes del puente de San Mateo Atenco, cerca de Toluca, México. Dentro estaba otra pareja y el barman. Le dije quien era y a quien buscaba. Me pidió esperarlos. Mario y Lilian llegaron. Me presento como un compañero de trabajo que venia a tomar un seminario. Nos acomodamos en la barra y pude apreciar las piernas de Lilian. Hermosas. Enfundadas en medias de red y zapatillas altas. Delgada, bonita. Platicamos de trivialidades, esto es, cosas importantes. Eso le dio la pauta de evaluarme, de saber si era la persona que ella esperaba. Al rato los tres reíamos. Mario le pidió a su amigo música para bailar. Lilian se despojo de su abrigo y casi me sofoco. Traía una minifalda negra, de vuelo, y una blusita muy ajustada que marcaba sus pezones. Al principio bailaba con mesura, pero la música la hizo entrar en ambiente y más desinhibida, daba vueltas sin importarle que buena parte de su trasero quedara al descubierto. Trasero no es la palabra. CULO. Tenia un CULO precioso, levantado, con una tanga que se le incrustaba en medio de sus nalgas. Quería, por discreción, dejar de mirarla, pero era imposible. El barman hacia que limpiaba un vaso, pero discretamente volteaba. La otra pareja salió a bailar y la miraban frecuentemente. 20 minutos mas tarde, se sentaron. Mario, extenuado, apuro su cerveza de un trago. Lilian tomo agua. Mario me pidió que bailara con ella. Que bailada me dio. Regrese a la barra con la lengua de corbata. Mario entonces le dijo a Lilian que siempre había deseado ver a una mujer recostarse boca abajo sobre una barra mientras tomaba su copa y seguir conversando como si nada. Lilian miro al barman y él dijo: Adelante Srita. , Este bar es suyo. Ayudándole a subir, puse mi rodilla para que apoyara el pie, quedando su culo totalmente a mi vista. En efecto, traía una tanga minúscula. Nunca se me había antojado tanto mamarle a una mujer su culo, enterrarle mi lengua en medio de sus portentosas nalgas, lamerle su ano, en fin darle una mamada increíble.. Mi pantalón estaba con un bulto. Haciendo un esfuerzo enorme, me contuve y regrese a mi lugar. Mario estaba sonriente y me pregunto que era lo mas atractivo de Lilian. Con el respeto que me mereces, dije dirigiéndome a ella, tienes un trasero increíble. Eres una mujer muy sensual y Mario tiene mucha suerte en tener una mujer como tu. Lilian pidió un Alexander y flexion

ando sus piernas, nos daba a todos un espectáculo único. Así que te gustan mis piernas?. Sí. Quieres besarlas? Como. Eh ..err. . De las rodillas hacia abajo puedes besarme el tiempo que gustes. Mire a Mario y asintió. Recostada en la barra boca abajo, cerro sus ojos y le empecé a besar sus pies sobre las medias. Debo reconocerme fetichista de las zapatillas altas y estaba en la gloria. Con la otra mano acariciaba su otro pie, recorriéndolo sin dejar un centímetro. El tocar sus tacones me excitaba, así que muy despacio mis dedos los tocaban. Lilian empezó a agitarse un poco, como gato ronroneando. Mire a Mario y acariciaba las nalgas de Lilian sin disimulo, y despacio le levanto la mini, apareciendo su culo, redondo, besándolo. En un minuto Lilian alcanzo un orgasmo fenomenal. Se incorporo y fue al baño (que por cierto es unisex), dejándonos desconcertados. Regreso sin medias. Vamos a bailar, no? , Nos dijo, arrastrándonos a la pista. Ahí se nos repegaba hasta el limite, se contorsionaba, dejándonos apreciar esa tanguita. Al descansar, le dije que no conocía a nadie que bailara como ella y con movimientos tan sensuales. Su vanidad afloro y le pedí con el consentimiento de Mario que dado que no había una mujer más bella que ella, seria un honor que nos deleitara bailando sola. El barman adivino mis pensamientos y puso "sexo, pudor y lagrimas". Lilian se deslizo a la pista y empezó a bailar al compás de la música. Se tocaba lentamente las piernas, las tetas y dos ocasiones levanto su mini para verle su tanga, cubriendo su monte de venus. Todos aplaudimos. Inmediatamente empezó otra canción " Wind of change" de Scorpions. Lilian regreso a la barra a tomarse su cóctel. Le guiño un ojo a Mario y regreso a la pista. Se recargo en un tubo que había en el centro. Parecía una puta esperando cliente. Una puta, la más sensual que había visto en mi vida. Se inclino dándonos una perspectiva de su culo y muy lentamente levanto su vestido. Sentí que me venia. Estaba con liquido seminal y se me veía en el pantalón. Se bajo la tanga a las rodillas y la volvió a subir. Dio una vuelta al tubo y se nos acerco. Puso su mano en mi bragueta y apretó muy dulcemente mi pene. A Mario le hizo lo mismo. Volvió a la pista y se despojo de su blusa. No llevaba sostén, así que aparecieron dos tetas, pequeñas, pero hermosas. Después se quito la mini, quedando únicamente con la tanga puesta y zapatillas. Nos llamo y se coloco en medio de nosotros. Tomo una de mis manos y la coloco en el nudo de la tanga. Jala aquí, me pidió. Mario hacia lo mismo. La tanga cayo al piso. Me incline a recogerla y su panocha quedo en mi rostro. Aspire su aroma de mujer cachonda, de puta deseando ser cogida. Subió una pierna en mi hombro y me atrajo. Ahí, hincado, en medio de una pista, con cuatro personas viéndome, le empecé a mamar su concha, toda empapada, depilada. Le metí la lengua en su vagina, saboreando sus jugos -las personas que han hecho sexo oral a diferentes mujeres estarán de acuerdo conmigo en que cada una tiene un sabor y aroma diferentes- El de Lilian era dulce. Y olía. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Por fin podía tocar ese culo, esas nalgas que desde que las vi desee que fueran aunque solo un momento, mías. Mis manos se aferraban a sus piernas, a su culo. Uno de mis dedos toco su ano y se movió bruscamente. Bajo la pierna y nuevamente fue al baño a vestirse. Mario me dijo que no la reconocía, que estaba encantado de que Lilian dejara salir a la puta que todas las mujeres llevan dentro. Regreso y se coloco en medio de nosotros. El barman permanecía amable, y pensé: este amigo debe de estar mas caliente que el demonio y sin poderse desahogar. ufffff. La otra pareja estaba al fondo, y nadie los molestó. Lilian tocaba nuestras piernas y nosotros las de ella. Mario le levanto el vestido y vimos que no se había puesto la tanga, así que Mario empezó a meterle el dedo. Lilian entrecerraba sus ojos. Se levanto y retirando el banco abrió sus piernas, dándome la espalda. Metí mi mano bajo su falda, encontrándome con la mano de Mario. Cedió su lugar y le metí un dedo a Lilian después dos, y Mario hacia lo mismo. Después tomo el jugo de Lilian y le acaricio el ano, metiendole suavemente un dedo. Sentía el dedo de Mario a través de la delgada pared que separa a la va

gina del ano. Como no nos acomodábamos bien, Lilian se volteo y ahora la tenia cara a cara. Le tome de su rostro y la bese al principio tiernamente, después nuestras lenguas se entrelazaron en una batalla. Le subí la blusa y lamí sus tetas, hasta que sus pezones se pusieron duros, y los mordisqueaba suavemente. Quería acabarme esas tetas. Mario le estaba dando bien y bonito al culo de Lilian. Su dedo salía y entraba ya sin dificultad. Mis dedos entraban y salían de su vagina mientras su aroma invadía el ambiente lo que hacia excitarme más. Sus manos estaban en nuestros penes, pero sin sacarlos de su encierro. Lilian se separo bruscamente y se fue atrás de la barra, pidiéndole al barman que la ayudara a subir a la barra. Este ni tardo ni perezoso, la cargo agarrandole disimuladamente las nalgas y la deposito sobre la barra. Se tendió boca arriba y le ordeno a este: desvísteme, pero sin utilizar tus manos, solo tu boca. Al barman se le ilumino el rostro como un condenado a la silla eléctrica que le otorgan el perdón. Y miro a Mario. Sus ojos suplicaban " te ruego que me dejes, patéame, pero déjame hacerlo. Mario le dijo adelante. Con los dientes le bajo la falda, teniendo cuidado de pasar justo arriba de su panocha -Lilian nos comento después que le había tocado el clítoris repetidas veces con su lengua- y después prosiguió con su blusa, tratando, obviamente de besarle las tetas, cosa que consiguió. Lilian se dispuso a quitarse las zapatillas pero todos gritamos a coro!! Noooo ¡!. Hasta el barman resulto un fetichista de las zapatillas. Lilian me atrajo a su entrepierna y le di besos muy suaves, como no queriendo que se acabara ese momento. Con sus dedos separo sus labios vaginales y la mame con desesperación, con una devoción que ni yo mismo comprendía. Decir que su aroma era lo mas excitante era poco. Estaba loco por su cuerpo. Mario se subió al descansa pies de la barra para ganar altura y se situó junto a la cabeza de Lilian, que le desabrocho el pantalón y le saco la verga. Pareciera que se le iba la vida en ello. Chupaba con fruición, y de cuando en cuando paraba, ya que los orgasmos le sucedían uno tras otro. Le pidió al barman que se acercara y sacándosela lo empezó a masturbar. Mario termino en la boca de su esposa, quien se apresuró a chuparlo y no dejar una sola gota. El barman soltó un quejido y se vino en la mano de Lilian. Solo faltaba yo, pero ni hacia falta. Una eyaculación iba a acabar con ese momento tan especial, y no quería terminar, así que me contuve. Ha sido lo más difícil que he hecho. Lilian pidió su ropa y fue al baño, caminando totalmente desnuda y encontrándonos todos con que la pareja que estaba al fondo se había cambiado de mesa para poderlo presenciar todo. Como Lilian no salía, le dije a Mario si tenia inconveniente que fuera al baño, ya que tenia una urgencia de orinar. Solo sonrió. En el baño encontré a Lilian, arreglándose el pelo y retocando su maquillaje. Al pasar me dio una nalgada y me dijo que se la estaba pasando muy bien, pero que lo sentía por mi, ya que no me había venido. Le comente que no cambiaria por nada los momentos que había pasado con ellos, y que estaba mas que agradecido por permitirme admirarla, besarla, tocarla. Que quieres de premio por ser tan gentil? Quisiera sentir mi pene entre tus nalgas. Nada me haría más dichoso. Por respuesta Lilian se recargo en el lavabo, levantando aun más su impresionante culo. Me baje los pantalones y descanse mi verga en medio de sus nalgas. Ella se movía como pidiéndome que se la metiera, pero quise que se desesperara un poco. Se volteo y me beso. Su sabor agridulce me confundió, pero caí en cuanta que era el semen de Mario el que estaba probando. Tomo mis manos y las deposito sobre sus nalgas, que estruje, amase. Me olvide de todo, de Mario y su semen, de que nos podía pillar ahí, del mundo. Estaba con la mujer más sensual que tenia memoria y no la iba a dejar sin una cogida. La separe y busque un condón de mi cartera, mientras ella se agachaba y me sorprendió besándome la verga. Paso su lengua por todo el tronco hasta que lo engulló. Su boca era una cueva que daba placer incomparable. Su lengua alrededor del glande estaba a punto de hacerme explotar. La separe y me coloque el condón. Volvió a recargarse en el lavabo y desde atrás, contempl&aacut

e;ndole esas nalgas que hacia solo cuatro horas había visto, la penetre. Su vagina recibió a mi verga sin dificultad. Estaba lubricadísima. Solo se oía el choque de sus nalgas y como hacia el chop, chop, chop, de sus jugos. Una de mis manos agarraba sus tetas furiosamente. Me fascinaba verle su espalda, sus nalgas, sus piernas y claro, sus zapatillas. Me sentí como todo un Tenorio, cogiéndose a una conejita de Play Boy, pero Lilian era REAL. Dio un grito tan fuerte que seguro se escucho muy lejos. Se estaba viniendo. Y a mí me faltaba poco. Se salió y se quito la falda y la blusa. Se coloco frente a mí y agarrándome la verga, se la metió. Agarrame del culo que quiero cabalgarte. Sostuve con mis manos sus nalgas, mientras ella me abrazaba y sus piernas se enroscaban en las mías. Ahora si, cogete a esta puta. La dulce Lilian estaba hablando con un lenguaje que no le era propio, pero hay mujeres que se excitan en la intimidad con leperadas. Para no "regar el tepache" le dije: Que nalgas tan bellas tienes, a lo que respondió: Culo, quiero que le digas culo, o que, no te gusta? Claro que me encanta tu culo, que ahora es mío, porque eres una puta, y te encanta la verga, te gusta que todos te vean ese culo y que te metan muchas vergas. si.si…. soy tu puta y la de todos, quiero muchas vergas para que me las metan por todos lados…ojala y mi esposo me vea como me metes la verga, y que sepa que tiene en su casa a la mas perra a la mas puta, que sus amigos me cojan delante de el, y que sepan que clase de puta tiene Mario. Ahora que lleve a sus amigos, me los voy a coger a todos. ahhhhhhhhhhh……………otro orgasmo la sacudió y sus movimientos se redujeron, pero los míos no. Es cansada esa posición, pero la estaba disfrutando. Me pidió que la dejara " bajar". Cuando lo hice me quito el condón y empezó a mamarmela. Y logre la venida más espectacular que tenga memoria. No sé de donde salió tanto semen, pero no lo alcanzo a tragar todo y le escurría por las comisuras de sus labios. Me sentía liberado de una carga enorme, y Lilian seguía ahí, de rodillas mamandome la verga, esta vez, con ternura. Mi pene se encogió. La levante y le di un beso. Fue un beso cargado de sensualidad, de gratitud, de amor. Si, me enamore del momento, de la situación, como decimos, me enamore del amor. Solo sonrió y me dijo: eres un amor, te quiero mucho. Así permanecimos abrazados como un minuto, sin decirnos nada, simplemente tocándonos. Mario apareció por la puerta y se nos quedo viendo. Yo procedí a retirarme, pero movió la cabeza en señal de desaprobación. Ahí estaba la reina a la que había que mimar, que consentir. La tome de su mejilla y le di un beso. Un beso que me devolvió entregándose, diciéndome que en ese momento era mía, y que quería estar ahí, conmigo. Así lo sentí. Mario la tomo de la mano y solo entonces se percato Lilian de su presencia. Lo acerco a nosotros y nos abrazamos los tres. Lilian le dio un beso, y otro a mí. Y por primera vez en mi vida vi a una mujer llorar de felicidad. Mario la abrazo y ella rompió a llorar. Salí del baño y fui por su abrigo. Mario me paso un brazo por la espalda y me agradeció lo feliz que había hecho a su esposa. Le iba a contestar y puso su dedo índice sobre sus labios. No había nada que decir. En el ambiente flotaba el agradecimiento de unos a otros. Salí del baño, dejándolos abrazados y me fui a la barra, a platicar con el barman. Nunca toco el tema, calladamente le agradecí su discreción. Les vimos salir del baño, abrazados. Ahora el barman puso " cuando un hombre ama a una mujer" con Michael Bolton. Si ustedes no han disfrutado del amor que se profesan otros, no saben lo que se pierden. Lilian veía a Mario con amor, con ese amor de pareja, un amor maduro. Mario no necesitaba decirle a Lilian cuanto la amaba. Yo lo sabia, y el cantinero, como respuesta, subió un poco el volumen. Salimos de " la bola cuadrada " y les acompañe a su auto. Mario se despidió de mí con un fuerte apretón de manos y Lilian me dio un beso en la mejilla. Le abrí la puerta de su auto y aprecie esas hermosas piernas otra vez. Lilian saco un pie por la ventanilla y me dijo sonriente: Bésame el pie y mi zapatilla. Con devoción bese su pie, mientras le acariciaba la pantorrilla. Después su zapato recibió

otro beso, de agradecimiento, por hacerle resaltar la belleza de sus piernas a Lilian.

Desde ese día han pasado muchas cosas que ya les contare. Tenemos una amistad y le he pedido a Mario que seduzca a mi esposa. A Lilian le agrada la idea.

Lo único que nos mantiene vivos son nuestros sentimientos. Hay que vivir el aquí, el ahora, no en el pasado, no en el futuro. Y si, las fantasías son posibles… para el que las busca con ahínco.

 

AMANTE PLÁSTICA

Autosatisfacción masculina. Un regalo de su hermano por su cumpleaños para disfrutar a solas.

Cuando cumplí 18 años, me sentía algo triste, pues mi

hermano mayor estaba de viaje por Nueva York y no

podría estar conmigo en mi cumpleaños, en la mañana me

llegó su regalo por correo, era una caja algo grande y

marrón, en la tarjeta de felicitación anexa, me dijo

que lo abriera cuando estuviera solo.

Tenía mucha curiosidad, así que me encerré en mi

cuarto con la excusa de que iba a hablar por teléfono,

pero en realidad fui a abrir mi regalo, abrí la caja,

que estaba llena de papelillos y esas cosas, la vacié

y encontré un paquete plástico, parecía una pelota

desinflada, comencé a desdoblarla, tenía una tarjeta

que decía, “Ja ja ja, Disfrútala hermanito”.

Mi hermano siempre me fastidiaba cuando era pequeño

diciéndome que me iba a comprar una muñeca sexual,

pero no creí que lo hiciera, al principio me pareció

estúpido cojerme a una muñeca de plástico cuando ya lo

había hecho con mujeres de verdad, pero luego me dió

curiosidad, algunos de mis amigos lo habían hecho y

decían que era chévere.

Comencé a inflarla y empezó a tomar forma, era rubia,

ojos azules, labios carnosos, unos melones prominentes

y tremendas curvas, tenía la boca abierta para fines

obvios, al igual que unas estrechas ranuras en su

vagina y su culito, llevaba una pequeña ropa interior

roja con encajes.

Al terminar de inflarla, ya tenía mi güevo bien

parado, me parecía tan sádica la idea que me excitaba,

comencé a manosear su plástica piel y a besar y chupar

sus suaves labios plásticos, comencé a hurgar con mi

lengua en la abertura de su boca, lo que me dejaba un

extraño sabor en la boca, como a goma de borrar.

Metí mi mano bajo su pequeño hilo dental e introduje

mi dedo medio en la estrecha ranura de su vagina,

sentí como el mecanismo interior de la muñeca

succionaba mi dedo mientras emitía un gemido

evidentemente grabado y repetitivo, le quité el sostén

y comencé a chupar sus duros pezones de plástico, metí

su inflada mano bajo mis pantalones y comencé a

sobarme con ella.

Ya me estaba poniendo caliente, más que una muñeca,

parecía una nena sumisa y complaciente a todos mis

deseos, me quité la camisa y me bajé los pantalones,

me senté al borde de la cama y puse a la muñeca en

posición para poder meterle mi tieso aparato en su

boca, así lo hice y comencé a moverle la cabeza para

simular una mamada.

Siguió “mamándome” el güevo por un rato, luego leí

las instrucciones, en las que decía que antes de

penetrar vaginal o analmente a “Susie” tenía que

lubricarme la paloma con algún tipo de gel o crema

para evitar que se rompiera por el roce, saqué el pote

de vaselina de mi armario, terminé de desnudarme, ya

me encontraba a millón, la tire en la cama y comencé a

cubrir toda la longitud de mi virilidad (22 cm) con la

crema.

Me acosté sobre ella y me acomodé entre sus piernas,

hizo un molesto sonido cuando me acomodaba, como no

quería que nadie oyera desde afuera, encendí mi equipo

y puse rock con el volumen bien alto, terminé de

acomodarme, me arrodillé entre sus rodillas, puse una

de mis manos en su cintura y con la otra dirigía mi

duro pene a su cuquita.

Comencé a meterle la cabecita, luego de un solo

empujón terminé de envainarle completamente mi

machete, comenzó a emitir su gemido electrónico y

programado, tenía un mecanismo en su vagina que

imitaba una cuca de verdad, era cálido, húmedo y

absorbía lentamente mi miembro, como si me estuviera

haciendo la paja.

Puse sus piernas sobre mis hombros y comencé a

embestirla, me gustaba ver como saltaba todo su

inflado cuerpo cuando la penetraba brutalmente, seguí

clavándola si

n piedad mientras manoseaba lascivamente

sus senos, el mecanismo vaginal era muy efectivo, me

tenía en la cúspide del placer, casi me hace venirme,

así que me aguanté y se lo saqué, pues quería probar

ese culito.

La enorme erección que tenía me hacía sentir una gran

presión en mi verga y en mis bolas, además de una

calentura en todo el cuerpo y el típico zumbido en los

oídos. La acosté boca abajo, la puse en una posición

que siempre había querido hacerle a una mujer pero

ni siquiera me atrevía a proponérselo.

Me acosté sobre ella, con una mano sujetaba las suyas

que estaban amarradas y con la otra la halaba del

cabello haciéndola voltear la cabeza hacia mi, me

lubriqué el güevo con mis propios líquidos

preseminales y se lo introduje todo en su pequeño

culo, era mas rico cojérmela así, pues la tenía

inmovilizada, casi obligada, además la abertura de su

culo era mas estrecha y áspera, lo que me daba mas

placer.

Seguí cabalgándola salvajemente, oía el sonido sordo

de mi cuerpo sudado rozando el plástico, sus gemidos

falsos y el rock a todo volumen, ya estaba llegando al

final, sentí el semen subiendo desde mis bolas y el

acostumbrado escalofrío general, traté de aguantarme

pero no pude, acabé llenándole todo su culo plástico

con mi leche blanca y caliente.

Quedé agotado y sudado sobre ella, cuando pude

recuperarme me dio risa ver la muñeca ahí toda llena

de sudor y semen tirada en la cama, la limpié un poco

y la desinflé para guardarla, después de cojérmela no

me pareció tan estúpida la idea de hacerlo con una

muñeca sexual, la guardé en su caja y la metí bajo la

cama, a lo mejor otro día me daban ganas de culiármela

otra vez.