Pillando a mi padre

La historia de este relato ocurrió cuando yo tenía 18 años. Para entonces era un chico bastante corriente. Pelo castaño, delgado, no muy alto. En aquel entonces estaba apuntado al equipo de atletismo del instituto, así que me mantenía en forma. No tenía experiencia con chicas porque tampoco me llamaban demasiado la atención. Los chicos tampoco. Mis únicas experiencias eran conmigo mismo. Hacía algún tiempo que había comenzado a masturbarme y de vez en cuando me contentaba. En cualquier caso era algo que no compartía ni comentaba con nadie, ni siquiera con mis amigos.

Un viernes regresé a casa más temprano de lo habitual porque se había cancelado el entrenamiento. Mi madre ya se había marchado a pasar el fin de semana con mis abuelos por temas de médicos y mi padre aún no había llegado de trabajar. Subí a mi cuarto y me puse a escuchar música con los auriculares puestos hasta que me quedé dormido. Al despertarme me sorprendió que mi padre no hubiera dado señales de vida o me hubiera despertado él mismo.

Read more

Me gusta / No me gusta

el novio de mi mamita me mima.

Hola. me llamo Gabriel y tengo 19 años. vivo con mi mama y con mi hermana. Mi mama es una mujer muy atractiva. tiene 47 años y se lleva todas las miradas, es rellenita pero tiene unas tetas enormes y un culo grandote que llama la atencion de todos. Ella siempre se viste de forma provocativa y eso me hizo entender que mi mama siempre anda provocando a todo el que se le cruze. mi hermana va por el mismo camino ya que ella es bastante parecida a mi mama.

Read more

Me gusta / No me gusta

Mi primera experiencia con Roto y Javier

No tengo ni idea ni porque me interese a ser follado por un perro, pero me interese, empece a devorar información en internet y ver vídeos y confieso tuve buenas erecciones y me pajee, no una si no varías veces, ver esa bola me impresionaba a la vez me causaba temor.

No tengo carencias sexuales afortunadamente me follan y follo soy bisexual si bien pase por todas las etapas de adolescente lo típico pajas en grupo y eso si más ya de joven hasta bien entrado de edad (maduro) solo chicas, dos matrimonios hetero sexual total, conocí una mujer mayor que yo y la tía sabía latín ella me introdujo en el ambiente swinger y comenzaron mis experiencias con tíos, hoy sigo siendo bisexual, sin embargo en estos últimos años voy más con tíos.

Read more

Me gusta / No me gusta

LUJURIA CULTURISTA – Capítulo Dos: Papá

Esta es una historia de ficción. Todos los personajes que se describen y los nombres utilizados en esta historia son el producto de la imaginación del autor y no son reales. Este capítulo de la historia contiene escenas de sexo homosexual, denigración personal e incesto. Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia. Si usted es susceptible a cualquiera de las clasificaciones de la historia, es menor de edad de acuerdo a las leyes de su país o simplemente no está de acuerdo con este tipo de cosas puede optar por no leerlo.

Capitulos Anteriores:

Capitulo I: Lujuria culturista (MusclePowerBottom) – I (Hotel)

Cuando dejamos a Rick, a su papá y al tío Tony…

“¿Quieres más?, ¿no, Rick?” Me preguntó mi papá. Asentí con la cabeza mientras lo miraba acariciase sus 30 centímetros.

Read more

Me gusta / No me gusta

Sometido por mi primo y su olor a macho

Toqué el timbre del departamento. Acababa de llegar a Mar del Plata, cargado de bolsos. De pronto llegó hasta mí un intenso olor a hombre. Podía sentir esa estela de virilidad, mientras él se acercaba a la puerta. “Pasa”, me ordenó, seco como siempre, aunque no lo veía hacía unos cuantos meses y había recorrido unos 400 km. Él llevaba bermudas, y estaba con el torso y los pies desnudos. Ese cuerpo, que pesaría unos 100 kilos, transpiraba como un toro. Se había dejado una barba tupida, y llevaba la cabeza rapada.

El tipo estaba una vez más medio dado vuelta, según atestiguaban las botellas de cerveza y el cementerio de cigarrillos que, acumulados, se dejaban ver al fondo del ambiente, desparramados sobre la mesa. Ese flaco corpulento era mi primo.  Unos 28 años, el tipo con quien había descubierto la sexualidad. Varios años antes, había cedido a su propuesta de masturbarnos el uno al otro. En la práctica, el apenas tocó mi pene unos segundos, mientras que yo seguí al pie de la letra la consigna de agitar el suyo conscienzudamente hasta que eyaculó.

Read more

Me gusta / No me gusta

Putito para todos 10 La crueldad del ser

Andrés se retiró tarde aquella noche después de cenar y hablar entre todos en una larga tertulia, los siete nos sentíamos muy bien y a pesar de todo me hubiera gustado que se quedara a mi lado y no volviera a su casa.

Gocé tumbado en mi cama pensando en él. Le recreaba en mi cabeza, su bello y perfecto cuerpo, su rostro casi siempre serio, donde sobresalía su hermosa sonrisa que tanto se hacía de rogar hasta aparecer para iluminarle de gloria.

Sonreí recordando mi asombro al ver sus tremendos atributos viriles, tan desproporcionados con lo que era él, y sobre todo eso que le magnificaba, su enorme corazón y el amor que me demostraba en cada momento y sin pedirme nada a cambio, hasta este momento en que me había pedido lo que tanto deseaba, que fuera su novio.

Me sentía orgulloso de él, quizá no fuera el mejor chico del mundo, pero para mí era mi héroe, creo que la sonrisa no abandonó mi cara en toda la noche.

Read more

Me gusta / No me gusta

ME APROVECHE DE MI PADRE BORRACHO

Hola mi nombre es Julian, actualmente tengo 28 años, pero esto ocurrió cuando tenia 18, soy un tipo muy agraciado físicamente, mi padre es un hombre corpulento, juega mucho futbol asi que las piernas y trasero son realmente una maravilla, desde siempre me senti atraido hacia el, tal vez porque se separo de mama cuando yo era muy pequeño y solo lo veía de vez en cuando un fin de semana, el nunca fue muy cariñoso asi que pocos recuerdos tengo con el, para aquel entonces mi padre tenia 35 años, lo visitaba por un tiempo porque mi madre me lo pidió, el ya vivía con su actual esposa así que no me gustaba ir, esa tarde mi padre quedo con unos amigos para ir a jugar y como ya era costumbre salían a beber después, su esposa ya sabia esto así que salio con algunos familiares y dijo que aquella noche se quedaría donde su madre, yo me quede solo y me masturbe una vez en el trascurrir de la tarde mientras veia los videos porno que mi padre guardaba en su computadora, eran videos hetero pero me gustaba verlos imaginando como se sacaba la leche mi padre viéndolos, llegando la noche llegaron los amigos de mi padre cargándolo ya que estaba muy tomado, yo lo recibí y lo lleve a su cuarto, le quite zapatos y medias y le ayude a desvestirse, mientras lo hacia estaba extasiado, tocaba su piel desnuda, sus piernas gruesas, le deje únicamente su bóxer, pronto quedo profundo y empezo a roncar, yo me acerque y vi que se habia quitado las cobijas y estaba alli en boxer ese gran hombre tendido en la cama como invitandome a follar, estaba muy nervioso asi que le llame varias veces y lo movi pero no dejaba de roncar ni despertaba.

Read more

Me gusta / No me gusta

EN MEDIO DE LA NOCHE

NOCHE 0

En medio de la noche, estaba él en mi cama, bueno en su cama, hablando literalmente… yo no podía dormir, pensando en que podríamos hacer él y yo en esa cama, lo sentía moverse al costado mío, se movía lentamente como insinuándome a algo. No sabía si estaba durmiendo, o si se hacía el dormido, pero lo que si sabía es que yo estaba hecho un volcán, con solo sentirlo respirar al lado mío, un respiro suave y pausado, uno de esos que hacemos cuando corremos y nos detenemos.

Read more

Me gusta / No me gusta

Me aprovecho de mi hermanastro dormido

Este relato tiene lugar hace ya un tiempo, mi padre al poco de divorciarse de mi madre, se enamoró de otra mujer esta era morena de pelo largo y de una edad similar a la de mi padre, ella tenia un hijo, que para ser practicos voy a llamar hermanastro a pesar de que mi padre y su novia no se han casado, pues mi padre empezo a vivir con su novia, y yo vivia con mi madre y iba a casa de mi padre a pasar el fi de semana cada dos semanas, con mi hermanastro era igual pero al reves vivia con su padre y venia con su madre a pasar el fin de semana, y siempre coincidimos para estar juntos ese fin de semana, esto ocurrio en verano, y la primera vez que se quedo a dormir en casa de mi padre, el no era muy guapo ni tenia un gran cuerpo, pero cuando se fue a acostar salió del baño en slips por que hacia calor, tenia un buen paquete y yo que llevava un tiempo si estar con nadie me puse cachondo, se me ocurrio una idea pero espere a la madrugada, cuando faltaba poco para que amaneciese fui a su cama donde estaba el con las piernas abiertas y el bulto, me acerqué con cuidado para no despertarle, y empecé a sobarle el bulto por encima del slip.

Read more

Me gusta / No me gusta

La granja: ¿Premio o castigo? 2 – Tío Albert

Ya resignado a pasar unos meses en aquel lugar descendimos del auto para entrar a la casa con la familia, todo había cambiado, la casa era sencilla pero estaba mucho más arreglada a comparación de años atrás cuando era  un niño, todo estaba hecho de muy buena madera nada más entrar se podía visualizar una bonita sala con sillones rancheros de color marrón que estaban perfectamente alineados a una chimenea y con un televisor de esos cuadrados que parecen una caja enfrente de los sillones, a un costado estaba un juego comedor rustico descolorido, por otro lado se podía ver la entrada a la cocina y por otro las escaleras al segundo piso, a pesar de la falta de tecnología del lugar, se sentía muy acogedor por lo sencillo que era.

Read more

Me gusta / No me gusta

Damian

Bueno , mi nombre es Damián y lo que les voy a contar es lo que me paso hace un año en casa de tío Gabriel, el hermano de mi padre, tengo 19 años, soy moreno claro, de 1.70 cm de estatura cabello negro de ondas suaves, no muy delgado ni muy gordo, diría normal. No hago ejercicio ni muy guapo y mi verga no mide 20cm ni mi culo es de burbuja, soy normal, mi pene es de 16 o 17cm, eso sí, muy pero muy dura.

Bueno, todo comenzó un fin de semana, principio de una semana santa, mis padres y yo nos íbamos a casa de mi tío Gabriel a pasar las vacaciones, él vive cerca de un rio en el campo, por lo cual es un  sitio ideal para vacacionar, junto con nosotros si iba la hermana de madre, mi tía Lucia, junto a su esposo Esteban y sus tres hijo (piojos fastidiosos) y su sobrina. En fin íbamos muchos pero como la casa de mi tío es grande no había problemas en eso.

Read more

Me gusta / No me gusta

Mi papá y yo nos enamoramos

Mi papá y yo siempre tuvimos una relación distante. Sin razón aparente, simplemente, durante la mayor parte de mi adolescencia, no conectábamos. Muchas veces percibía que él no podía relacionarse bien conmigo debido a que yo era un joven poco masculino, y a pesar de que no había mencionado mi atracción hacia los hombres a la familia, era muy evidente para todos y no existía duda al respecto.

Mi padre, por otro lado, era un hombre muy masculino. Papá y mamá me tuvieron de muy jóvenes, por este motivo, a mis veinte años, ellos se encontraban apenas por los 42. La relación de ambos siempre fue buena ante mis ojos, sin embargo, una vez que cumplí 21, tomaron la decisión de separarse. Para evitar la participación de abogados, y no complicar aun más las cosas, llegaron a un acuerdo: cada mes tendría que pasar una semana en casa de papá. No era algo que me entusiasmaba mucho, debido a nuestra poca cercanía, pero lo positivo era que en su casa tenía más libertad. Un par de ocasiones llevé a chicos que conocía a través de aplicaciones y teníamos sexo en mi habitación. El jamás se enteraba, o al menos, eso pensaba yo.

Read more

Me gusta / No me gusta

De regreso a San Martín: José Diego y Diego José II

 

Gay, Amor Filial Gay. Sexo en la Republica Dominicana. En nuestro anterior relato os contamos cómo la estábamos pasando nuestros primeros días de vacaciones en San Martín. Rápidamente hago una descripción de nosotros para aquellos que no nos conocen. Somos cuatro chicos, Jung, Alex Adrián, mi hermano gemelo José Diego y yo, obviamente, Diego José. Excepto Jung, quien es totalmente pasivo, los demás hemos sido activos siempre. Medimos seis pies de altura, excepto Alex Adrián que mide cinco pies con cinco pulgadas. Read more

Me gusta / No me gusta

Con mi hermano gemelo acepté mi homosexualidad III

En este tercer relato volvemos a dar una descripción física de nosotros. Mi hermano se llama José Diego y yo Diego José. Tenemos 18 años. Seis pies de alto y ciento sesenta y cinco libras de peso. El color de la piel es blanca, ojos verdes, cabello rubio. Hacemos todo con la mano izquierda. Jugamos béisbol, natación y mi hermano José Diego además es bailarín de ballet. Estamos depilados completamente. Somos gemelos idénticos. Todo es igual en nuestro cuerpo, hasta un pequeño lunar del mismo tamaño y forma en la espalda. Ya se imaginaran cuando digo que somos en todo iguales. Y la palabra todo es todo.

 

Quisimos tomarnos unas pequeñas vacaciones y viajamos con nuestros padres a las islas Turcas y Caicos. Estas son un territorio británico de ultramar dependiente del Reino Unido. Están ubicadas al norte de la isla La Española, donde se encuentran Haití y la República Dominicana, en aguas del Océano Atlántico.

 

Estas islas son hermosas. Playas con el azua azul turquesa, arenas blancas. Allí se practica todo tipo de deporte acuático. Sencillamente un paraíso. Gente encantadora. Hoteles extraordinarios, en fin, una maravilla de lugar.

 

Conocimos muchas personas que también estaban de vacaciones. Chicos y chicas de diferentes partes del mundo y con diferentes formas de proceder. Algunos arriesgados y otros, como mi hermano y yo, tímidos. Esta experiencia nos sirvió para darnos cuenta que el mundo es bastante complicado y que nosotros todavía estábamos ajenos a esa manera de vivir, y me explico.

 

Una noche fuimos los cuatro a una discoteca. Un ambiente estupendo. Nuestros padres y nosotros bailamos cantidad entre los cuatro. Pasada la media noche nuestros padres decidieron irse a la habitación del hotel y nosotros nos quedamos en la disco. Una vez solos, se nos acercaron chicas y chicos a invitarnos a bailar y tomar. Nosotros no tomamos, pero estuvimos a punto de tomar por la insistencia de los demás. Finalmente no lo hicimos, pero fue lo mejor. A ambos algunas chicas y algunos chicos también nos expresaron que les atraíamos. Algunas chicas, que son más arriesgadas que los chicos, intentaban tocarnos nuestros genitales mientras bailábamos. A mi hermano le llegaron agarrar por los testículos pero algo momentáneo y ligero. Aún así la chica, que estaba tomada, le palpo bien pues le dijo que se sentía que tenía los testículos gordos. Pero no pasó de ahí.

 

Por otro lado dos chicos me dijeron que nos habían visto en la playa, en bañador y que nos veíamos geniales. Bien “equipados” fue la frase que utilizaron refiriéndose a nuestros genitales. Yo solamente me sonreí y le di las gracias, pues no sabía cómo reaccionar. Después pensé que con esa respuesta tímida les demostré que era gay o que al menos sus comentarios con relación a los genitales de mi hermano y míos, no me habían incomodado. Después me decía en mi mente: “debiste quedarte callado y serio”. Pero ya era tarde. Estos dos chicos, de unos diecinueve años o más, nos pidieron que aceptáramos una invitación a su apartamento. José Diego y yo siempre estamos en sintonía y quizás por nuestro condición de hermanos gemelos, podemos percibir lo que estamos sintiendo, al menos, anímicamente y mentalmente. Esto nos llevó a ambos a darle las gracias a esos dos chicos por la invitación y a indicarles que quizás en otro momento. Entendíamos que ya era hora de irnos de aquella discoteca a nuestra habitación.

 

Esa noche tuvimos muchas inquietudes. Nos preguntamos qué pudo haber pasado si hubiésemos aceptado esa invitación. Pensamos que ellos querían tener sexo con nosotros. Aunque no nos arrepentimos de la decisión, sí nos quedamos con la incógnita sobre qué pudo haber sucedido.

 

Mi hermano me dice: “quizás ellos querían ser penetrados por nosotros”. Y le dije: “y si era lo contrario”. Por primera vez hablábamos de penetración. Nunca se nos había ocurrido y quizás ni deseado tener ese tipo de sexo. La idea de penetrar la veíamos como algo apetecible y normal. Pero la idea de ser penetrados no. Nuestro pensamiento respondía a la concepción errónea de que un chico que se dejase penetrar perdía su masculinidad. Sé que por esa manera de ver las cosas mi hermano y yo, no deseábamos ser penetrados por nadie. Entonces sentimos alivio por haberle dicho a esos chicos que no íbamos para su apartamento.

 

Toda esta conversación la tuvimos en nuestra habitación en voz baja porque nuestros padres estaban en la habitación de al lado. Aunque sentíamos deseos enormes de tener sexo entre nosotros dos, no lo hicimos pues sabíamos que ambos, al eyacular, gritamos demasiado. Y eso no lo podíamos evitar.

 

Al otro día en la playa estaban los dos chicos. Utilizaban unas tangas azul turquesa, muy diminutas. Se veían muy lindos. Nosotros, por el contrario, estábamos en bañadores de competición, uno rojo y el otro azul royal. Como ya en la discoteca les dijimos que no tomábamos alcohol, se acercaron con un vaso de sumo de naranja para mi hermano y para mi. Lo agradecimos y lo aceptamos. De forma simpática uno de ellos, que se llamaba Steven, nos pregunta: “Oye, ¿quién es quién?” Nos reímos y José Diego le dice que yo soy Diego José y que él es José Diego. Entonces el otro chico de nombre Noah dice: “Ok, Diego José en bañador azul royal y José Diego en bañador rojo”. Y así nos distinguían por eso día por el color del bañador. Después de mucho compartir en la playa y la piscina, fuimos, mi hermano y yo a unos baños comunes a quitarnos un poco la arena y decidimos intercambiarnos los bañadores. Y efectivamente ellos no podían distinguir que habíamos cambiado de bañadores. Quisieron ir a las duchas para también quitarse la arena de su cuerpo y decidimos ir con ellos para mostrarles dónde quedaban las mismas. Al entrar a las duchas ellos, inmediatamente se despojaron de sus tangas diminutas y se quedaron totalmente desnudos. Nosotros volvimos a meternos a las duchas pero nos quedamos con nuestros bañadores puestos. Vimos como sus penes comenzaron a ponerse duros. Ambos lo tenían enormes pero sus testículos pequeños, comparado con los nuestros. Al verles empalmados nosotros tuvimos también erección. Y aunque seguíamos con los bañadores puestos, y nuestros penes empalmados solo miden cuatro pulgadas, ellos se dieron cuenta. Entonces de forma provocativa comenzaron a masturbarse cada uno de ellos frente a nosotros. Esos nos excitó demasiado y nosotros nos acercamos a ellos pero si atrevernos a tocarles. Solamente les mirábamos masturbarse. Nuestros penes estaban por reventar. Nos dimos un beso entre mi hermano y yo. Eso hizo que ellos se excitaran más. Nosotros también a verles. Finalmente decidimos masturbarnos mutuamente, sin quitarnos los bañadores y así frente a ellos mi hermano me masturbó y yo a él simultáneamente. Pero como siempre, y ahora más que estábamos viendo a esos dos chicos desnudos, comenzamos a eyacular muy rápido. Mientras nos veníamos ellos nos miraban y decían frases como “que lindos se ven”, “¡cuanta cantidad de leche!”, “que enormes y gordas se les marcan las bolas en el bañador”, “que rico como gritan cuando se corren”. Con esas y otras frases dichas por ellos, terminamos nuestra eyaculación pero ellos no terminaban. Nos pidieron que no nos fuéramos y que nos bajáramos los bañadores para ellos poder mirarnos. No nos bajamos los bañadores. No perdíamos la erección. Nos pidieron que si nos podían tocar los testículos, por encima de nuestros bañadores llenos de semen y aceptamos. Con una de sus manos nos tocaban los testículos pero no el pene, pues nos cubrimos los mismos con nuestras manos. El dejarles tocar nuestros testículos hizo que eyacularan. Se veían lindos eyaculando. Sus penes eran enormes, quizás ocho pulgadas, es decir, dos veces el tamaño de los nuestros. Yo les dije que tenían los penes enormes y ellos dijeron: “ustedes tienen los testículos más grandes que hayamos visto. Por eso los queríamos tocar”. Después se pusieron los bañadores, nosotros nos echamos mucho agua para quitarle la cantidad de semen que tenían nuestros bañadores y regresamos a la piscina los cuatro. Ellos y nosotros desahogados y felices por lo que vimos.

 

De camino a la piscina uno de ellos nos preguntó que si habíamos estado con otros chicos. Le dijimos que no, pues solamente habíamos hecho el amor entre nosotros dos. Entonces querían saber si éramos (top, bottom o versatile), activos, pasivos o versátiles. Y nos quedamos mudos pues no sabíamos a qué se referían. Nos explicaron y dijimos a coro (top). Ellos, aunque no les preguntamos dijeron que eran versátiles.

 

Como nuestros bañadores no estaban bien lavados, pues aún había semen en los mismos, decidimos irnos a la playa y no a la piscina. En la playa, dentro del agua, nos quitamos los bañadores y los lavamos lo mejor que pudimos. Por ser agua cristalina y muy clara, ellos podían percibir nuestros genitales. Sí que tienes los testículos enormes y están circuncidados. Ambos, mi hermano y yo abrimos los ojos sorprendidos porque pensábamos que ellos no nos veían. Pero sí se veía a través del agua que estábamos desnudos.

 

Nos dijeron: “no se preocupen, eso nos es nada. ¿han ido a alguna playa nudista?” Obviamente dijimos que no. Nos pusimos los bañadores y les preguntamos que dónde había playas nudistas. Y nos hablaron de la isla de San Martin. Ellos habían estado allí y nos contaron maravillas de ese lugar. Eso nos entusiasmó demasiado y quedamos en planificar unas vacaciones en dicho lugar. Nos quedamos con los correos electrónicos de ellos y así tuvimos una de las vacaciones más extraordinarias de nuestras vidas. Eso lo contaremos en el relato número IV.

 

Veo que algunas personas votan sobre si les gusta o no los relatos. Eso es genial. Solamente quiero señalar que todo lo expresado en nuestros relatos es verídico. (continuará).

 

 

 

 

 

Me gusta / No me gusta