Sexting (contracción de sex y texting) es un anglicismo para referirse al envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de teléfonos móviles y/o ordenadores. Si, esas cositas que hacemos por app como whatapps

AGOSTO EN MONTEVIDEO

Transcurría el año 2001 intensamente por el cuerpo de Lucía. Estos instantes se constituyeron en momentos de goce, de búsqueda de placer, de su propio placer. Fue así que durante varios meses variados seres marcaron su consciente e inconsciente.

Precisamente transcurría el mes de agosto de ese año. Lucía solía pasar las noches solitarias en una sala de chat, compartiendo su tiempo con centenares de otras personas, que bien solas, buscando espacios de coincidencia o huyendo de su realidad se sumergían en la virtualidad. Bromas, risas, juegos eran lo habitual en aquel lugar. Sebastián era uno de aquellos personajes cómicos que irrumpían a las 2 de la mañana. Se conectaba desde su trabajo, unos minutos y alegraba por cierto la noche. Charlaron mucho en la sala general.

El posee un gran sentido del humor y Lucía también, que hacía que las risas sonaran en letras en la pantalla. La complicidad de aquellos seres que ya se conocían, salían juntos a comer, hacían todo como un gran grupo de amigos.

Un día la charla se complementó en privado y surgió la posibilidad de una charla telefónica. Lucía recibió la invitación con agrado. Anotó el número de teléfono de Sebastián, desconectó la PC de la red (épocas de conexión telefónica) y marcó la numeración con detenimiento. Sonó dos veces y una voz grabada anunciaba los internos con los cuales se podía comunicar. Se sorprendió, debido al lugar que estaba llamando. Marcó su interno y aguardó. Del otro lado emanó una voz muy masculina, formal y sumamente sensual.

– Hola. Soy Lucía.

– Hola Lucia. ¡Qué bueno que llamaste!

Durante ese día se conocieron más.

El le preguntó si tenía compromisos a lo que ella le reseñó su situación en esos momentos. Estaba sola, luego de romper con una relación de muchos años con una pareja. Salía con gente, pero sin ningún compromiso. El le dijo que era soltero. Unos días más tarde él mismo le dijo que en realidad tenía novia hacía 4 años y que se casaría en marzo próximo. Lucía se sorprendió un poco, no era que aquella situación fuera nueva, pero sabiendo que se iba a casar tan pronto le pareció un poco extraño.

La voz de Sebastián era exquisita, aún cuando hablaba de su futura esposa la cual se notaba que provocaba un amor magnífico y profundo en él. Lucía se alegró. Le encanta ver a la gente feliz.

Esa noche de agosto montevideana charlaron insinuando la excitación que ambos presentían en el otro y sentían en el cuerpo propio. Lucía perdía el sentido con la voz de Sebastián. Igual que lo hacía con Marcelo con quien mantenía contacto en esa época.

Ambos hombres desde sus voces y posturas muy distintas mantenían muy excitada a Lucía, como si fueran el estímulo perfecto para su alma y su mente. A la distancia, sin verles el rostro, solo con sus voces la hacían elevarse y sumergirse en un mundo de placeres inconmensurable. Exhalaría su boca como gemidos que inundarían la habitación a oscuras.

Entre gemidos y gemidos palabras sin sentido, el deseo de estar con el donde estuviera y la irrupción de miles de hormiguitas que caminaban por su espalda perdiéndose por su suave cabello dejándola inerme, satisfecha y con la voz de Sebastián susurrando caricias y besos desde el hotel donde tantas otras personas se perdían en los territorios del placer ajenos al frío y aún durmiente Montevideo.

Autor: Uruguayita_mimosa

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LA CONOCI EN UN CHAT

Me gustan las mujeres con iniciativa y que me perviertan.

La había conocido el día anterior en un Chat, por aquella época entraba bastante buscando mujeres con la que charlar un rato. Había charlado de todo y de nada, recuerdo intentar llevarla al tema sexual, pero no se dejaba, la verdad es que soy bastante patoso en esos temas, pero recuerdo que le dije que me gustaban las mujeres con iniciativa:

<Yo> hola

<Ella> hola

<Yo> te acuerdas de mí?

<Ella> claro

<Yo> que tal estás

<Ella> bien gracias y tú?

<Yo> bien también

<Ella> que bien

<Yo> qué estás en el trabajo?

<Ella> si

<Yo> yo ya acabé por hoy

<Ella> que bien

<Ella> tienes cámara?

<Yo> no y tú

<Ella> si

<Yo> ummm, que interesante

<Yo> y te puedo ver?

<Ella> jajajajajaja

<Ella> no, porque estaría en desventaja

<Yo> si quieres te enseño una foto

<Ella> OK

<Ella> que guapo eres

<Yo> gracias

<Ella> pareces muy joven. Casi un niño

<Yo> vaya

<Yo> y eso es bueno o malo

<Ella> que más da, me gusta tu forma de pensar, solo que no quiero pervertirte

<Yo> pues a mi me encanta que me perviertan

<Ella> en realidad cuantos años tienes

<Yo> 30

<Ella> OK

<Yo> y tú cuantos tenías

<Ella> 35

<Yo> muy bien

<Yo> pues que sepas que me encanta que me perviertan las mujeres, así que no te preocupes

<Ella> OK lo tomaré en cuenta

<Yo> eso espero

<Yo> dónde estás?

<Ella> en mi despacho

<Yo> despacho compartido?

<Yo> no, para mi sola

<Yo> así puedes hacer lo que quieras sin que nadie se entere

<Ella> jajajajaja

<Ella> a que te refieres?

<Yo> yo, a nada

<Ella> jajajajajaja

<Ella> OK

<Yo> que insinúas?

<Ella> yo???????

<Ella> he insinuado algo?

<Yo> que me decías el otro día de una playa?

<Ella> refréscame la memoria

<Yo> el sol

<Ella> ummmmmmmm

<Yo> crema bronceadora

<Ella> creo que algo estoy recordando

<Yo> ah, sí? que recuerdas?

<Ella> sol

<Ella> mar

<Ella> bronceador

<Yo> si?

<Ella> si

<Yo> continúa

<Ella> un hombre

<Yo> una mujer

<Ella> una manos

<Yo> ambos desnudos

<Yo> ella boca abajo

<Yo> él sobre ella

<Yo> le extiende el bronceador por la espalda

<Yo> comienza a extenderlo por los hombros

<Yo> continúa bajando por la espalda

<Yo> el movimiento hace que su "cosa" golpee a la chica

<Yo> voy bien?

<Ella> si

<Ella> que más

<Yo> el besa uno de los hombros

<Yo> luego el otro

<Yo> siguiendo la columna y empieza a bajar

<Yo> mientras la besa

<Yo> y cuando llega al final de la espalda

<Yo> empieza a masajearle los muslos

<Yo> los acaricia por dentro

<Ella> sigue

<Yo> poco a poco

<Yo> empieza a subir por los muslos resbaladizos

<Yo> llega al culo

<Yo> lo masajea

<Yo> lo besa

<Yo> empieza recorrer la raja desde la espalda

<Yo> llega a su sexo

<Yo> intenta llegar al clítoris

<Yo> lo toca ligeramente

<Yo> te gusta?

<Ella> si

<Ella> sigue

<Yo> ella ligeramente levanta el culo

<Yo> y separa un poco las piernas

<Yo> él acerca su boca

<Yo> y con la lengua intenta separar los labios

<Yo> tratando de llegar al clítoris

<Yo> a ella parece que le gusta

<Yo> acerca más su sexo a su boca

<Yo> él juguetea con su clítoris

<Yo> trata de agarrarlo con sus labios pero se le escapa

<Ella> que más?

<Yo> ahora la penetra con su lengua

<Ella> ummmmmm

<Yo> de repente se para

<Yo> se coloca de rodillas detrás de ella

<Yo> coloca su pene en su entrada

<Yo> y empieza a empujar poco a poco

<Yo> ella empieza a empujar para atrás

<Yo> tal vez la desea toda ya

<Yo> tú que piensas?

<Ella> que si

<Ella> que él la desea y ella también

<Yo> ella quiere ir más rápido?

<Ella>

ella desea que la penetre suavemente

<Yo> muy bien

<Yo> pues él continúa empujando poco a poco

<Yo> dejando que cada centímetro de ella se adapte

<Ella> si, ella lo siente

<Ella> como poco a poco se va abriendo a su paso

<Ella> y el roce con el clítoris la hace jadear

<Ella> siente como su vagina esta ardiendo

<Ella> y le pide que lo mueva más rápido

<Yo> él empuja para llegar al final

<Yo> y se para

<Ella> ella le pide que siga

<Yo> la mira y sonríe

<Yo> espera que ella insista

<Ella> sigue, no te pares

<Ella> ella lo quiere todo

<Yo> él empieza a moverse

<Yo> a buen ritmo

<Yo> mientras se agarra a sus caderas

<Yo> ellas se ha puesto totalmente a cuatro pastas

<Ella> si

<Ella> esta dispuesta a todo

<Yo> a él le encanta como se le mueven los pechos

<Yo> con las embestidas

<Ella> y ella siente todo su sexo

<Ella> como rozan con su labios

<Ella> está al tope

<Ella> y su clítoris esta a punto de estallar

<Yo> él trata de tocar su clítoris

<Yo> y lo pellizca

<Ella> lo siento, esta excitadísimo

<Ella> los dos lo estamos

<Yo> él está a punto de explotar

<Yo> acelera el ritmo

<Ella> Ella gime y pide más

<Yo> intentando meterme más dentro cada vez

<Ella> lo siento grande

<Ella> grueso, ocupa toda la vagina

<Ella> eso me enloquece

<Ella> eres todo un hombre

<Yo> a él le encanta la cara que pone

<Yo> sus ojos cerrados

<Yo> mientras se muerde el labio inferior

<Yo> lo calienta mucho más

<Ella> si te quiero enloquecer de placer

<Ella> quiero verte loco

<Ella> de placer

<Yo> él cierra los ojos

<Yo> y se deja llevar

<Ella> ella también

<Ella> esta gozando mucho

<Yo> en cualquier momento explotará

<Ella> si los dos al mismo tiempo

<Ella> con sus gritos lo enloquece y él también gime

<Yo> los gemidos le hace acelerar

<Ella> no pares, sigue!!!

<Yo> se acercan al final

<Yo> y empuja más fuerte

<Ella> si, siento un escalofrío que recorre mi cuerpo

<Ella> siento como la sangre se agolpa en mi clítoris

<Ella> estoy llegando al clímax ya no puede mas

<Ella> es algo intenso

<Yo> él lanza un gran gemido

<Yo> cuando su leche sale disparada de su interior

<Ella> lo siento

<Ella> caliente, ardiendo

<Yo> él ya no controla su cuerpo

<Ella> mi vagina se contrae

<Yo> que sigue empujando

<Ella> y se dilata

<Ella> lo notas

<Ella> que esta en el clímax

<Ella> yaaaaaaaaaa

<Ella> lo estas sintiendo

<Yo> la espalda de ella se arquea

<Yo> y levanta la cabeza

<Yo> como si una corriente eléctrica recorriera su columna

<Ella> si

<Ella> es un placer inmenso

<Yo> y finalmente, ella cae sobre la arena

<Yo> y él a su lado

<Ella> se miran a los ojos

<Ella> y se besan en los labios

<Yo> veo que tienes buena memoria

<Yo> aunque esta vez ha sido más intenso

<Ella> si mucho más

<Ella> me ha gustado mucho, lo he sentido todo

<Yo> me alegro

<Ella> ¿y a ti?

<Yo> me ha gustado mucho

<Ella> bueno, me tengo que ir, pero quiero volverte a ver

<Yo> claro, aquí me tienes cuando quieras

<Ella> lo he pasado muy bien y me gustaría repetir

<Yo> será un verdadero placer

<Ella> muy bien, entonces hasta muy pronto

<Yo> hasta la próxima.

Autor: vstrogoff

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DE COMO CONOCI UN MUNDO NUEVO

Ahora que he decidido compartir mis travesuras, tal vez en la búsqueda de una justificación que acalle mi conciencia, o quizá mi continua necesidad de balancear las cosas entre lo que es, lo que debiera ser, y lo que quiero que sea….

Todo comenzó hace unos años, ya había sido víctima de una situación de sexo no precisamente consentido, aún que si lo disfruté, y me permitió entender que era posible tener sexo satisfactorio aún cuando no hay una relación emocional de por medio…, también descubrí en mi empleo anterior, que es posible dejarse llevar por la pasión de un momento, que la adrenalina que provoca lo prohibido y la posibilidad de ser descubierta, desnuda en pleno goce…, cuando hice esas travesuras mi matrimonio no atravesaba por la crisis que sobrevino después, y no me gustó lo que descubrí de mi misma porque a pesar del amor que siento por mi marido he sido capaz de engañarlo, y tratando de ocultar esa faceta apasionada de mi personalidad me prometí a mi misma que no pasaría más…

Llevaba más de 9 meses sin sexo, intentando cada noche encender la pasión perdida, usé la más sensual lencería que pude comprar, renté las películas XXX más ardientes que pude encontrar, leí en voz alta los relatos más sensuales que encontré, me masturbé en su presencia por que sabía que le gustaba, me lo había pedido más de una vez, usé velas, afrodisíacos, juguetes, y nada…, simplemente nada, solo “buenas noches, que descanses”, “Hoy no nena, estoy muy cansado”, “me duele la cabeza, otro día”, “no me siento bien, lo dejamos para el fin de semana ¿no?”, y el fin de semana nunca llegó….

Cierto día me quedé trabajando tarde en la oficina, tenía conexión al yahoo messenger, icq, y al msn, por razones de trabajo, usaba esas herramientas para estar en contacto con mis proveedores alrededor del mundo, cada día escribía unas líneas con gente Inglaterra, España, Francia, Argentina, Australia, Japón, Alemania, USA, etc., solicitando o enviando información sobre los movimientos de la empresa, a pesar de estar familiarizada con esos sistemas de comunicación, nunca se me ocurrió utilizarlos para otro tipo de contactos, hasta aquella noche…, sería la soledad que me embargaba, la forma en que me abordó, no lo sé, pero apareció en la pantalla de mi PC, un breve mensaje de un tipo llamado SickBoy, donde me invitaba a charlar a través del icq, nunca antes me había sentido tan en confianza con nadie, y menos alguien que acababa de conocer…. Una cosa llevó a otra y me preguntó si sabía del cibersexo, hasta entonces había oído de él, pero no lo había practicado, SickBoy se ofreció a enseñarme, pensé para mis adentros, mmm…, total, si no involucra contacto físico, que más da…

SickBoy: primero relájate malula…D.Cherry: ok, déjame cerrar la puerta de la oficina con seguro…SickBoy: bueno, primero dime que traes puesto…D.Cherry: una blusa de gasa color rosa, un pantalón color vino, bueno es un traje sastre, pero no traigo el saco, y unas sandalias de vestir…SickBoy: me gustaría estar allí frente a ti, quitando tu blusa botón por botón, hazlo por mi malula…D. Cherry: okSickBoy: mientras te beso, retiro los tirantes de tu brassier, voy bajando por tu cuello y me detengo un momento mientras retiro por completo tu sostén, para observar tus senos, ¿Cómo son?D.Cherry: son rositas, mi piel es muy blanca…SickBoy: Hummm… que rico, los aprieto suavemente, que firmes son…, tus pezones están erectos ahora, déjame lamerlos, chuparlos, comerlos, mmmm… eres tan rica

Dejándome llevar por el momento y siguiendo las instrucciones de mi maestro, yo estaba ya desnuda de la cintura para arriba, y comencé a tocar mis senos y a pellizcar mis pezones suavemente evocando la sensación de una boca hambrienta poseyéndolos…

SickBoy: ahora voy con tu pantalón, desabrocho el botón, y lo bajo me topo con tu panty

, ¿de que color es? D. Cherry: Blanca de algodón como mi brassier…SickBoy: meto mi mano y acaricio tu monte de venus, tu gimes, y me decido a bajarla…D. Cherry: Siii….

Abrí mi pantalón y metí mi mano dentro de mi ropa interior y prodigué de caricias a mi clítoris, siguiendo las instrucciones de mi pervertidor…

SickBoy: Ahora me bajo a explorarte, y paso mi lengua por todo lo largo de tu chochito, siento como te estremeces…D. Cherry: siii…SickBoy: Mmmmm… que rica, ahora beso tu clítoris, e introduzco uno de mis dedos, estás tan mojadita, ¿te estás tocando?D. Cherry: si lo hago…SickBoy: Ahora introdúcete un dedo…

Obedeciendo instrucciones, introduje uno de mis dedos y con el pulgar seguía acariciando mi clítoris….

SickBoy: voy a penetrarte, te siento sobre el escritorio, y poso un momento la punta de mi verga en la entrada de tu vagína, mientras te beso de nuevo… te voy penetrando lentamente…D.Cherry: Si papi, métemela toda…

Yo comencé a acariciarme frenéticamente, usando mis dedos en mi vagína, y con la otra mano me pellizcaba los pezones, mordiéndome los labios para no hacer ruido, (soy muy gritona por cierto), sabiendo que solo me separaba una pared de cristal obscurecido, del transitado pasillo, del edificio, si los transeúntes supieran que yo estaba medio desnuda masturbándome en mi oficina, ¿Qué pensarían?…. esa situación me excitaba tanto…

Finalmente alcancé el ansiado orgasmo que hace más de 9 meses no sentía, y que tanto necesitaba, me costó mucho tratar de ahogar el grito producido por mi propio placer…arreglé mis ropas y me limpié lo mejor que pude, regresé a la pantalla de mi ordenador, para continuar con mi charla….

SickBoy: ¿Te gustó?D.Cherry: Me encantó, me hacía falta, pero reconozco que no es lo mismo que hacerlo con alguienSickBoy: Y por que no? Seguramente pretendientes no te faltanD.Cherry: No pero no me atrevo, no quiero hacerle eso a mi maridoSickBoy: Pero si con él nada de nada, por que no, no te digo que te enamores, si no que solo tengas sexo para llenar el vacío que tienes en casa D.Cherry: no sé siento que es como jugar con fuego…SickBoy: no para nada, es más quiero que para mañana consigas a alguien y yo te diré que harás y como lo harás, quiero que te cojan, que goces, que te perviertan….

D.Cherry: Lo pensaré, lo prometo….

Así comenzó todo, me dejaba pervertir por SickBoy, me pedía que cogiera y le contara con detalles, a veces me llamaba y me decía lo que quería que hiciera y como lo hiciera, por ejemplo: mañana cuando lo veas le vas a chupar la verga y harás que se venga en tu boca, no desperdicies ni una gota, esa es tu tarea de esta semana…y cosas por el estilo.

También me pedía referencias de los hombres con los que pensaba tener sexo y me advertía, -este nos puede dar problemas, descártalo-, mejor aquel…

Me ayudó mucho a acallar a mi conciencia cuando tenía mis resacas morales, cuando me sentía sucia, y perversa, y al mismo tiempo me hacía desear más….

Nunca he tenido la oportunidad de estar con él, vive en Chile, ni sé si quiero que pase algún día, solo sé que esta ahí cuando lo necesito, y que le gusto así sucia, perversa… mientras más perversa, mejor….siempre seré su malula, aunque ya no obedezca sus mandatos, estará condescendiente y expectante de mis travesuras….

Espero que disfruten este relato, tanto como yo disfruté el recordarlo….

Besos.

Autor: Dark Cherry

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MORBOSA HISTORIA REAL

No sé muy bien por qué escribo esto, la verdad es que no sé muy bien lo que busco. Quizá solamente que alguien me diga que no es tan rara mi forma de ver las cosas, o que alguien me cuente que realmente son esas sus fantasías y que nunca se ha atrevido a hacerlo como lo he hecho yo.

Bien, me presentaré. Tengo 39 años, y para no aburrir a nadie con mis descripciones físicas, sólo diré que me considero más o menos normal y que las chicas que he conocido a lo largo de mi vida, siempre han pensado que no estoy mal. Esta historia que voy a contar por supuesto es real, me aburre el cybersexo, e intentaré ser lo más fiel posible a los acontecimientos.

Todo comenzó ya hace años, cuando empecé a utilizar internet. Pronto descubrí los chats de sexo y de alguna manera, me he hecho asiduo en ellos. He tenido bastantes veces sexo telefónico, es algo que me excita mucho. Al final el chat es demasiado frío y sobre todo no sabes realmente con quién estás hablando. El teléfono es otra cosa.

Normalmente empezamos contándonos nuestras fantasías, lo que nos gustaría hacer, lo que hacemos o hemos hecho con nuestras parejas, poco a poco la conversación se va calentando y empezamos a masturbarnos. Me gusta saber cuando ella va a llegar al orgasmo, normalmente le pido que me haga una indicación, llegar juntos es el sumun de la conversación. A veces, me gusta dirigir los actos de la chica con la que estoy hablado, le voy indicando lo que quiero que haga y ella me describiendo cómo lo hace y qué es lo que siente. Oír la voz temblorosa de una mujer mientras se excita, sentir sus gemidos, cómo se estremece su cuerpo con cada palabra, sus gritos cuando llega al orgasmo. ummmmm, no puedo evitarlo, siempre que he encontrado a alguna chica dispuesta no he dudado en hacerlo.

Algunas conversaciones han sido memorables. Recuerdo, por ejemplo, la vez que conversé con una pareja. Los dos follaban imaginado un trío, mientras yo, al otro lado del teléfono, me masturbaba. Otra vez lo hice con dos chicas a la vez, mi gran fantasía cumplida, ellas tenían un manos libres y les iba contando cómo me gustaría hacérselo a las dos. Los tres, entre grandes gritos y gemidos, llegamos a la vez, fue un orgasmo que aún recuerdo.

Si bien, como digo, he tenido bastantes experiencias telefónicas, casi nunca he repetido con la misma chica. Tengo miedo a la hora de volver a llamar, siempre pienso que es posible que ella no esté dispuesta y se provoque una situación embarazosa o que, simplemente, el teléfono al que llamé no era el suyo. Sólo con una chica lo hice durante algún tiempo.

Fue ella, tras la primera llamada, la que dijo que quería que la volviese a llamar. Me dio las horas idóneas y me le pidió con tanta insistencia que no pude negarme a ello. Tuvimos bastantes conversaciones, alguna bastante morbosas. Recuerdo una vez que cuando la llamé estaba en el autobús. Al decirme que no podíamos hacer nada, que esta en el autobús, empezamos a hablar amigablemente. La conversación empezó a subir de tono, aunque ella no podía hablar abiertamente por que la gente de su alrededor la podía oír. Digamos que sus mensajes eran cifrados y que yo los tenía que interpretar.

En un momento dado, me dijo que no iba a salir porque tenía mojada la ropa, yo lo comprendí inmediatamente. Le pregunté que si había algún sitio en el autobús donde pudiera estas más o menos separada del resto de los viajeros. Ella me contestó que se iba a sentar al final porque así me podría ver cuando llegase a mi casa. Mediante frases crípticas me siguió indicando cómo se estaba acariciando y cómo se había metido la mano bajo la falda. Cuando ella estaba apunto de llegar, la palabra clave cuando esto ocurría era pronunciar su nombre, no me pude aguantar y empecé a chillar como un loco mientras me corría. Tras el auricular pude oír una especie de gemidos entrecortados que sin duda correspondían a su orgasmo.

Cuando volví a llamarla al día si

guiente, me contó que mis gritos fueron tan fuertes que habían alentado a algunos viajeros que había cerca de ella y que, en ese momento, tuvo que agachar la cabeza para esconderla tras el asiento delantero porque ella también empezó a correrse. Esta experiencia nos excitó tanto que no paramos de masturbarnos pensando en ella durante días. Y poco a poco, nuestras experiencias comenzaron a ser más atrevidas.

Yo solía llamar sobre las 7 de la tarde y al principio casi siempre la pillaba en casa. A partir de aquel día, curiosamente, rara era la vez que esto ocurría. Muchas veces la pillaba en el coche, camino a casa, según decía, y terminaba aparcando, siguiendo mis indicaciones, en alguna calle o aparcamiento y masturbándose como loca mientras hablaba conmigo. Estoy seguro de que era real que esta en estos sitios porque a través del teléfono se oían ruido que así lo mostraban.

Desde aquel momento los juegos empezaron, cada vez, a ser más arriesgados, y aunque la pillase en casa, siempre se nos ocurría algo que hacía que la situación nos aumentase la calentura. Por ejemplo, una vez se nos ocurrió salir a la terraza. Cada uno en su casa, tras un rato de conversación y estar inmensamente calientes, nos sale a la terraza. Los dos nos apoyamos en la barandilla del balcón se podía oír el tráfico a través del teléfono, y empezamos a masturbarnos. Yo me desabroché los pantalones y me saqué la polla, y aunque mi terraza tiene una especie de mamparas que ocultaban parcialmente mi acción desde la calle, desde cualquiera de las otras terrazas se me podía ver perfectamente.

Aparte de la gente que pasaba por la calle, vivo en un 2º piso, que podía observar mis movimientos y mi cara de satisfacción. Ella, según me contó, salió a la terraza con una falda y sin nada debajo, sabía que el solo imaginar esa situación me excitaba sobremanera, y se masturbaba mientas me contaba lo que ocurría en la calle. Cuando se puso a gritar ¡fóllame javi!, ¡fóllame javi! .Gritaba de tal manera que estoy seguro de que lo oyeron todos los vecinos, eso la excitaba.

Aunque todas fueron muy morbosas, y podría estar horas contando historias, la que con más excitación recuerdo es al que ella llamó "su regalo de cumpleaños". Varios días antes habíamos estado hablando y me pidió que ese día, a esa hora, la volviese a llamar. Cuando abrió el móvil, por sus movimientos en la voz, deduje que iba caminando, como así me dijo, y me hizo una detallada descripción de su vestimenta.

– Voy vestida como una verdadera puta- le encantaba hablar así.

Su voz era casi un susurro, imaginé que para que nadie la oyese.- Llevo una camiseta que me marca las tetas y se ven mis pezones erectos, ummmmm… estoy caliente, unos zapatos con un tacón altísimo y una falda muy corta, casi se me ve el culo y…!adivina qué llevo debajo! – nada.

– Exactamente, nada.- sabía que era una de mis fantasías, una chica por la calle sin nada debajo.

Me explicó que ese día iba a ser todo muy diferente, y que iba hacia un pub en el que había quedado con su novio, era su cumpleaños, y tenía un regalo muy especial para él y para mí.

Me dijo que había llegado al pub y se había sentado en un taburete alto, junto a una mesa, me fue contando cómo algunos chicos observaban sus piernas cruzadas y me describía sus miradas de deseo. Yo estaba excitadísimo, le dije que iba a empezar a masturbarme antes que su novio llegase, pero me dijo que esperara.

Empecé a jugar con ella:

– Quiero que te abras de piernas y que se pueda ver tu coño, no hace falta que haya nadie delante, elige una posición y ábrete de piernas durante al menos dos minutos. Yo te digo cuando las debes cerrar.

Seguimos con juegos parecidos hasta que me dijo que veía a su novio entrar en el pub. Le dije que colgaba, que ya me contaría, pero ella me contó de forma rápida su plan. Iba a poner el manos libres y guardaría el teléfono en su bolso, tenía agujeros y se escucharía la conversación. Yo lo único que tenía que hacer era oír y no hacer ningún ruido.

Aunque en el pub había música y se escuchaba un cierto ruido de fondo, pude más o menos seguir la conversación. La oía sobre todo a ella, había colocado, según me contó después, su bols

o cerca y se encargaba de repetir todo lo que estaba haciendo.

– Te gustas cómo vengo vestida?.Te voy a hacer un regalo muy especial. Méteme la mano entre las piernas.

Espera, yo te beso, me acerco a ti y me tocas.

– Me ha encantado la cara de sorpresa que has puesto. mmmm. Me estoy poniendo caliente. ¡Vamos a aquellos sillones!.- En ese momento debió aprovechar para colocar su bolso entre los dos.

– Ahhh. ¿A que estoy empapada?, me estoy poniendo a 10000. y tú tampoco vas mal, te estoy tocando la polla por encima del pantalón y la tienes durísima..

La verdad es que a su novio le debía resultar un poco extraña su forma de hablar, normalmente, cuando estás con alguien en la intimidad no te dedicas a repetir todo lo que haces o te están haciendo. Él, lo debió considerar un juego porque enseguida empezó, de la misma manera, a relatar lo que estaba haciendo.

– Bájame la cremallera y méteme la mano dentro..

– No, no me lo puedes decir al oído, todo lo que me digas tiene que ser en voz alta. Que se pueda oír bien.

– ¡Nos van a escuchar! Hay gente en la barra.

– Eso es lo bueno. En voz alta o no seguimos..

– Quiero que me la chupes.

– ¿Qué?, no te he oído bien..

– Estás loca. ¡Quiero que me la chupes! – Vale. Ponte un poco de espaldas a la barra, te voy a sacar la polla y me la voy a meter en la boca, te voy a lamer de arriba a bajo y luego me la voy a meter hasta el fondo de mi garganta.

– Ahhhhh. Se están mosqueando. Hay un tío en la barra que nos está mirando.

– Méteme un dedito.

– Me estás volviendo loco.

– ¿Quieres que lo hagamos en el servicio? – ¿Aquí?, ¿estás loca? – Sé que es una de tus fantasías, ese es mi regalo de cumpleaños. Nos vamos al servicio de tías, yo entro sola. Cuando no halla nadie salgo a por ti…nos metemos en un de los váteres y me follas hasta que te hartes.

La conversación se interrumpió, oí una especie de movimientos, puertas que se abrían y cerraban, voces de chicas en el fondo y por fin: – Vamos al tercero, es el que está mejor..

Ahora la música de fondo apenas se oía y la conversación era mucho más nítida.

– Me voy a sentar en el water y te la chupo. Ummmm. La tienes durísima.

– Uhhmmhhm. Me gusta cuando me tiras contra la pared como un salvaje, así, así,.. Tócame las tetas mientas me das con la polla en el culo..

– Quiero que me chupes tú a mí, me siento en la cisterna y me lo comes.. Cómeme las tetas, sabes que me encanta..

La verdad es que aquello parecía un partido la retransmisión de un partido de fútbol, pero los gemidos y el imaginarme la situación me habían puesto tan excitado que ya iba por mi segunda paja.

– Quiero que me folles!, ¡FÓLLAME!.

– ¡No chilles, nos van a oír!, hay gente fuera.- de vez en cuando se oía una puerta abrirse y las voces de algunas chicas en el fondo.

– ¿Cómo quieres hacerlo?, por detrás, ¿verdad?.. Me apoyo en la cisterna, me abro de piernas y la clavas mientras me sobas las tetas.

– ¡Habla más bajo!, nos van a oír..

– – Aaaahhhhhhhhh… ¡vamos, fóllame!, ¡fóllame!, así, así,.ahhhhhhh, sigue, sigue. Espera, no te corras. quiero que terminemos yo encima de ti. Siéntate en el water y yo me monto encima de ti, quiero verte la cara cuando te corras..

Seguí oyendo gemidos y todo terminó con un gran grito de ella que se cortó bruscamente. Al día siguiente me contó que su novio le tapó la boca justo al llegar al orgasmo por que estaba gritando de tal manera que estaba alertando a toda la gente del pub.

– ¿Te ha gustado mi regalo? – Ufffff.. Me ha encantado. Me he corrido como un salvaje. Te quiero.

En ese momento decidí, exhausto tras mi segunda corrida, cortar la conversación.

No sé si alguien habrá sido capaz de seguir el relato hasta aquí, siempre he pensado que esto no lo lee nadie, pero si es así habrá una pregunta que todo el mundo se haga: ¿Nos llegamos a conocer alguna vez? Bueno, eso ya es otra historia que me imagino que algún día me decidiré a contar. Lo que sí me gustaría, es que alguien, me sentiría muy recompensado con ello, me escribiese y me contase que le parece todo esto, qué ha sentido al leer esta historia y si quiere que la concluya.

Autor: jav32es

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ME LLAMO CASANDRA

¡Hola!, me llamo Casandra y os relataré lo que ahora mismo ocupa mi atención. Hace aproximadamente un año que me conecto asiduamente a internet y que chateo de vez en cuando, siempre he sido muy tímida e introvertida, pero el anonimato de la red me da la oportunidad de decir muchas cosas que de otra forma no diría.

Una cosa te lleva a otra y personalmente, la curiosidad me llevó a probar el cybersexo, en un principio por curiosidad y luego por placer, fui conociendo gente, principalmente chicos a los que parecía gustarles mucho las cosas que se me ocurría decirles, de la misma forma que a mi me sorprendían las cosas que ellos decían. Sin darle más importancia he calentado más de una vez a algún cachondo internauta y me he excitado con la conversación.

Hacer esto me ha llevado a ser más directa con los chicos, sobre todo en la red y a querer saber más. Alguien que conocí en Internet y con quien sin llegar a tener cybersexo tuve conversaciones un poco subidas de tono, fue el primer chico con el que practique sexo telefónico, al principio con muchos reparos pero después me dejaba llevar y me gustaba. Después lo hice con alguno más, todos conocidos en internet y siempre era distinto y aprendía algo nuevo. Últimamente a cambiado un poco la situación, hace aproximadamente 3 meses que conocí en el chat a un chico con el que hablé varias veces, pero nunca de sexo.

La primera conversación que tuvimos fue divertida, él insistía en ser mi cyber novio y yo no sabia como decirle que estaba loco, me lo tomaba en broma, pero me asustaba que pudiera hablar en serio, lo último que quiero conseguir chateando es engañar a nadie o hacer daño.

Lo cierto es que seguimos hablando con asiduidad, me parecía un chico majo y sabia hablar, cosa que me encanta en los hombres, que sepan utilizar la lengua, ¡jejeje! Un día cuando nos despedíamos en el chat pasó algo, me despedí como siempre:

Yo: Tres besos.

Él : ¿Dónde me los das?

No me esperaba esta respuesta por su parte, pero sin embargo seguí el juego, intentado ser quien llevara la iniciativa en todo momento.

Yo: ¿Dónde los quieres tú?

Se hacia el remolón y se escudaba en una timidez de la que actualmente dudo bastante, seguimos con un juego de preguntas y respuestas que no nos llevaban a ningún sitio pero que nos estaba gustado, creo que a los dos. Finalmente le dije donde los querría yo, en el cuello, en el ombligo y en el clítoris, me dijo que me los daría todos.

Volvimos a chatear, esta vez el tono de la conversación fue un tanto caliente desde el principio, al menos lo recuerdo así. Nos sinceramos sexualmente, nos contamos las cosas que nos gustan o que, en mi caso, me gustaría hacer, porque aunque tengo 24 años soy virgen, lo cual le costaba creer. Tuvimos una conversación de lo más excitante, a mi me gustó mucho, y evidentemente me mojé las bragas solo de pensar en lo que podríamos hacer si estuviésemos en la misma habitación. Él me dijo que le había gustado mucho, pero que no había podido llegar a correrse mientras hablábamos por que no quería dejar de escribir (este es el problema del cybersexo sin micrófono), me preguntó si lo repetiríamos y le dije que siempre que quisiese.

Esa noche antes de dormir me masturbé, pensando en él, me acariciaba el pecho con ambas manos, frotaba mis pezones y empezaba a excitarme poco a poco, imaginaba su boca rodeando mis tetas y su lengua lamiendo mis pezones, que cada vez se ponían más duros. Una de mis manos comenzaba un descenso lento hacia mi ombligo, acariciaba mi estomago y mi barriga, cada vez más excitada sentía que aquello me encantaba. La mano llegó a mi sexo, a mi coño, a mi chocho, me lo acariciaba suavemente con la punta de los dedos, ya lo tenía húmedo, pero sólo un poco.

Comencé a frotar mi clítoris rápidamente, eso me encanta, con una mano frotaba mi clítoris mientras con la otra me agarraba a la almohada. Me sobresaltó

la voz de mi madre, que se oía al otro lado de la puerta de mi habitación, no me importaba, estaba demasiado cachonda, si se le ocurría entrar no vería la forma en que mi mano derecha acariciaba suave, pero rápidamente, mi clítoris, por debajo de la sábana.

Estaba a punto de alcanzar mi primer orgasmo de esa noche, ufffffffff!, estaba como una moto y me mojaba lo suficiente como para después hacer más cosas, para disfrutar un poco más. Llegué al orgasmo pensando en él, no podía olvidar nuestra conversación y que me gustaría tenerlo allí. Ya estaba muy mojada, era el momento de utilizar una zanahoria; uno de mis amigos de la red me aconsejó intentar meter algo en mi vagina cuando me masturbara, algo que no fueran mis dedos, eso es una zanahoria.

Sin pensármelo dos veces la metí hasta dentro, ahhhhh!, me encanta; comencé un mete y saca de la zanahoria con la mano izquierda, mientras con la derecha acariciaba mi clítoris, lo frotaba rápidamente, buscando mi segundo orgasmo. Movía la zanahoria y seguía frotando mi clítoris sentía placer, mucho placer, y pensaba en el que podría darme mi niño con su pene, lo deseaba. Tuve mi segundo orgasmo, fue estupendo. Tardé en dormirme y no dejaba de pensar en él.

Le pedí que me llamara por teléfono una noche, pero no se atrevía, de forma que tomé la iniciativa y lo hice yo, la primera vez que hoy su voz me bajó un escalofrío por mi espalda, me sentía muy cómoda hablando con él y estuvimos una media hora, no hicimos nada, pero me encantó escuchar su voz.

Hemos vuelto a hablar muchas veces, y la mayoría de ellas uno de los dos se ha masturbado mientras hablábamos, o lo hemos hecho los dos.

No se que día o en que momento me lo propuso, pero quería que nos viésemos, quedamos en ir a Madrid a conocernos, ninguno de los dos es de allí, pero esta en el centro del país y más o menos nos pilla a medias a ambos. Se nos a chafado dos veces el encuentro, pero esta vez nos veremos, hoy es martes y el viernes dormiremos en el mismo hotel, en la misma habitación y compartiendo los mismos deseos.

Hemos practicado cybersexo varias veces y hemos tenido sexo por teléfono, la última vez anoche, nos masturbamos mientras nos contábamos lo que cada uno de nosotros le haría al otro durante el fin de semana. Yo me masturbé utilizando una zanahoria, me ha dicho que le gusta que lo haga y le cuento como lo hago.

Me ha propuesto un juego para el fin de semana, tenemos dos días, de forma que cada uno de nosotros será el esclavo del otro durante todo un día y el que más cosas le mete al otro, el que más cosas no le deje hacer, pagará una cena. Él tiene ventaja, porque yo nunca he estado con un chico, pero yo tengo de mi parte una gran imaginación y él haber leído unos cuantos relatos de esta página, así que nos espera a ambos un fin de semana intenso, pero ese será el argumento de otro relato, siempre y cuando él este de acuerdo en mandarlo. De momento lo primero que me ha pedido es que aparezca en la estación de tren sin ropa interior, quiere conocerme sin ropa interior, aún no se si iré así.

¡Un beso! Espero que os haya gustado este y los que vendrán.

Autor: Casandra

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MENSAJE CHAT TV II

VVVVVvvvvrrrrrrrrrrrrrrr (vibrador del móvil).

– Hola ¿Quien es? – Ella responde, la otra noche, jugamos por telf., ¿me recuerdas? – Si, claro, como no recordarte, fue muy excitante jugar contigo y escuchar tus gemidos y el explosivo éxtasis que produce corrernos juntos.

– Ella me encantó, disfruté mucho más que en numerosas sesiones de sexo reales, fue fantástico, escucharte, como con las palabras podías seducirme, excitarme, volverme loca de placer, creaste la atmósfera perfecta para el sexo, me gustó sentirme dominada por ti, sentir la seguridad de tus actos, sólo tener que dejarme llevar y complacernos, y me gusta tu halo de misterio, sin nombres, sin saber quienes y como somos…ufff, ¿sabes que me estoy excitando otra vez?

– El sonríe, seguro de sus palabras, responde “lo se”, sólo una mujer excitada como tú cogería mi número y llamaría sin esperar a que yo lo hiciese nuevamente.

– Ella pregunta, y… ¿no pensabas volver a llamarme? Serías capaz de ponerme la miel en los labios y quitármela así de golpe, ¡eres cruel conmigo!

– Sabía que volveríamos hablar, quizás no sabía cuando, pero si que lo volveríamos hacer, aún recuerdo en tu despedida que decías que te daba mucho morbo que te follase sobre el capó del coche, es algo que me excita mucho, recuerdo una experiencia así hace ya algún tiempo.

– Ella le dice, cuéntamela, no aguanto más, necesito aliviar mi calor, siento literalmente que me abrazo, hoy tuve ocasión de follar con un chico que conocí el fin de semana, y te prefiero a ti, sabes darme lo que necesito, sabes decirme lo que me excita, hazme disfrutar.

– Como desees…

Entré en un pub irlandés, eran las 11:45 de la noche, iba con dos amigos y la noche era fresca, primavera, pero el tiempo algo desapacible, había estado lloviznando toda la tarde. Vi una chica sentada en la barra sólo veía su espalda, vestía minifalda, sandalias de tacón alto, un top y una chaquetita que dejaba ver su cintura, al pasar por su lado, inspiré profundamente y me inundó un delicioso aroma a mujer, me puse cerca de ella y con voz serena cerca de su oído dije… “Hola, no sé como eres, no se quien eres, pero tu olor me ha capturado, es atrayente, es cautivador, es incitante…

Ante el amago de la chica de volver la cabeza… El chico la detiene cogiéndole del brazo, no mires, no estropeemos este momento no se como es tu cara, tú no sabes como es la mía, hablemos y conozcámonos, así como estamos, hagamos algo diferente al resto de personas, no nos dejemos llevar por los prejuicios, ¿te apetece? Si no estas de acuerdo desapareceré de tu espalda como vine, con serenidad, tranquilo, aunque noto tu piel algo erizada, creo que te atrae la idea, quizás incluso te excita.

Ella respondió sonriendo, quizás, no voy a negar que tu forma de conocer a una chica es original. Encendió un pitillo, giró un poco la cara y por la comisura de los labios dejó exhalar el humo, después habló y pude sentir su aliento, olor a tabaco y martín, me encanta, me apetecería comerte la boca ahora mismo…

Seguimos hablando durante un rato, conociéndonos, al final obviamente pasé totalmente de mis amigos, la chica, el ambiente, la música (U2, The Coors, algo de celta), envolvía un ambiente excitante entre esa chica y yo, después de más de una hora hablando finalmente decidimos que se diera la vuelta y nos viésemos, era algo que necesitábamos ambos, conocer el rostro de la otra persona y…

Lentamente di un paso atrás, ella pudo levantarse y girarse hacia mí, me miró, nos miramos, sonreímos, dio la última calada a su pitillo y lo dejó caer al suelo, pareciese como si el tiempo se detuviera, aún puedo recordar el pitillo cayendo lentamente mientras su mirada seguía clavada en mí, y el humo de su boca envolvía todo alrededor, bajé la mirada conforme caía el pitillo, y ella apagó el pitillo con el pie, girando la punta y dejando mostrar los dedos, con un ligero movimiento de pierna ufffff, me encant

aba, era seductoramente atractiva.

Salimos del pub y me llevó al coche, me lanzó contra la puerta y se abalanzó comiéndome la boca agarrándome del pelo, separándose bruscamente de mí, cuando hacía movimiento para buscar su boca, ella se reclinaba hacia atrás, sacaba su lengua y lamía mis labios, sonreía y jugaba conmigo, tenía el control, esa sensación de dominar la situación, sabía seducir y excitar, no cabe la menor duda.

Pero yo que no soy precisamente pasivo tenía que tomar el control, haríamos de nuestro encuentro una lucha de poder, haría el juego más excitante así que la acaricié el pelo apreté la mano dando un tirón y dejando caer levemente la cabeza hacia atrás, giré su cuerpo hasta dejarla apoyada en el coche sobre el capó y con la lengua repasé sus labios, sonreí socarronamente y la besé nos comíamos la boca con avidez, frenesí, la cogía de las manos entrelazándolas con las mías y abriéndole los brazos en cruz, seguía besándola, separando mi boca de la suya mordiendo suavemente los labios hasta dejarlos escapar de entre mis dientes, e inmediatamente besando su cuello, con los dientes marcando el contorno de su barbilla, ella apretaba sus manos contra las mías, me las ponía detrás de mi espalda sobre mi culo, y apretaba su pelvis contra la mía, sonreía maliciosamente y me decía, te noto duro, ¿ya estas listo para follarme?

Ella asumía nuevamente el control, puso mis manos sobre sus muslos, dejó de besarme, sólo me miraba a los ojos, ni sonreía, ni parpadeaba, sentía el olor de su piel, su aliento en mi boca, apretaba sus nalgas con mis manos mientras levantaba su minifalda, ella agarrando mis manos las subió hacia su cintura y me susurró al oído mientras mordía el lóbulo de mi oreja y metía la lengua, arráncame el tanga…

Deslicé el tanga por sus piernas y en ese momento comenzó a llover, una gran cortina de agua empapó nuestros cuerpos calientes, pero eso no impedía que siguiéramos besándonos, tocándonos, rozándonos…

La cogí de la mano y me puse a bailar lento bajo la cortina de agua, “cantando bajo la lluvia”, recordaba una canción del maestro Sabina “el rock&roll de los idiotas”, se la tarareaba mientras hacia igual que ella conmigo antes, lamerle y morder sus orejitas, no recuerdo una sensación más placentera, excitante y a la vez relajada que la de bailar con una chica desconocida bajo el agua…

Abrí el coche, primero su puerta ella se sentó dándome las gracias por un gentil acto, giré por detrás del coche, abrí la puerta y me senté, le dije donde vamos… Ella respondió, fuera de aquí, quiero follar contigo sobre el coche, quiero sentir mi cuerpo mojado y a la vez caliente. Inmediatamente levantó su falda y puso sus piernas sobre el salpicadero del coche y con la mano se acariciaba el coño, reía y me decía “cuanto vas a tardar en comérmelo, mi coño tiene ganas de ser devorado, así que arranca y vámonos”.

Conforme conducía no podía creerme lo que estaba viviendo, la chica continuaba con las piernas levantadas, masturbándose, acariciándose el clítoris, metiendo tus dedos en mi boca para mojarlos y llevárselos sobre su coño para acariciárselo, uffffff cualquier hombre que viva una situación así, no se lo creería, pensaría que está soñando…

Paramos en un semáforo, ella se incorporó, un coche paró a mi derecha, pero no fue impedimento para que ella desabotonara mis vaqueros sacase mi polla embutida en el bóxer y se pusiera a comérmela, metiéndosela en la boca, aún puedo ver la cara alucinada de la pareja que estaba en el coche de al lado viendo el espectáculo, y ella seguía chupando, comiendo, lamiendo, mordiendo mi glande con los dientes haciéndome respingar. Continuamos la marcha y no dejó de comerme la polla, cada vez que parábamos en un semáforo, aprovechaba para comérmela, devorarla, y cuando iniciaba la marcha, paseaba su lengua por mi oreja…

Salimos a carretera, ella no paraba de mirarme, y yo de reojo o de vez en cuando girando la cabeza igualmente la miraba, jugaba suavemente con sus dedos sobre mi nuca mientras conducía, a pocos kilómetros, recordé que hay una salida de la autovía que da a una zona de descanso, una arboleda, al

lí me dirigí.

Paré el coche, ella salió de él, la lluvia torrencial no paraba de caernos, ambos nos dirigimos al capó del coche y allí me sentó sobre él, abrió mis piernas y se puso entre ellas, con la mano sobre mi pecho me estiró encima del capó, mis manos no hacían más que acariciar sus nalgas, apretar sus muslos, arañarlos con los dedos, con las uñas, ella me besaba, de golpe mis manos sobre su top, no pudo resistir la tentación de levantarlo, sacar sus tetas del sujetador, comencé a comérselas, eran perfectas un tamaño medio, duras, sus pezones redondos la aureola era suave color rosado, y el pezón duro erecto, entre mi lengua y el frío de la lluvia empapándonos.

Me incorporé y la eché sobre el capó me incliné sobre ella comencé a lamer su barriguita, el ombligo, el costado con la lengua y provocado sus cosquillas, agarrando sus muñecas con mis manos para no permitir que se escape de mí, provocando su risa, me encanta escuchar una mujer reír.

Le dije espera un segundo, había comprado un equipo de fitness que llevaba en el maletero, era un regalo de cumpleaños para una amiga y ese equipo traía una tira elástica de látex de un metro aproximadamente para realizar unos ejercicios de fuerza, con una navaja la rajé y la rompí en dos.

Cogí a esa chica y até sus muñecas sobre los espejos retrovisores, la tira elástica estaba tensa, pero dio de sí, la tenía a mi merced, ahora yo tenía el control, algo a lo que ella no estaba muy acostumbrada…

Me puse a horcajadas sobre ella, le comía la boca, me levanté de pie en el capó y me quité el pantalón casi caigo al pegarse por el agua sobre mi piel, lancé los bóxer a su cara, volví a quitárselos y puse mi polla sobre sus tetas, le daba golpecitos con el glande sobre sus pezones podía sentir el éxtasis que provocaba ese dominio sobre ella, le encantaba seguía lamiendo sus pezones, juntando sus pechos y lamiendo paseando la lengua de un pezón al otro rápidamente, seguí lamiendo con mi lengua sobre su canalillo, bajando por la barriguita, el ombligo, quité su falda, y su coño era precioso, depilado estilo brasileño, levanté sus piernas lamí la parte de atrás de sus pantorrillas, muslos, los mordía y ella gemía, suspirabas, me incitaba a “comer su coño de una vez”.

Vamos no pares cómeme el coño, estoy deseando sentir tu lengua en él, no me dejes así, cómeme el coño, devóralo haz con él lo que quieras…

Y así lo hice, me lancé sobre él, comía, lamía, chupaba su clítoris, levantaba la piel que lo cubre y continuaba comiéndoselo, con los dientes lo rozaba provocando pequeños movimientos de su pelvis, revolviéndose de placer, y no le daba cuartel, bajaba hacia su vulva, sus labios, chupándolos, mordiéndolos con mis dientes, separándolos son mis dedos y metiendo la lengua en su vagina caliente, mojada, sentir las pareces de su vagina, empapadas sus flujos recorriendo mi boca, mi lengua no parar de lamerle su pared, contrayéndose y expandiéndose de placer, sus espasmos provocaba sus gemidos, pequeños gritos de placer, hasta que acabó por sucumbir Fóllameeeeeeeeee. fóllameeeeeeeeee de una vez, quiero tu polla dentro, quiero que me folles fuerte, como un animal, estoy cachondísima y necesito que me folles como un hombre, con vigor, pasión…

En el fondo ella seguía dominando la situación, puesto que sus deseos eran órdenes para mí.

Quité sus ligaduras de las muñecas, escurrió su cuerpo capó abajo hasta que la paré, levanté sus piernas apoyándolas sobre mis hombros, y con la polla jugaba sobre su coño, rozándolo, golpeando con el glande sobre su clítoris, frotándolo, hasta que ella misma cogió la polla y se la introdujo, se apretó a mí clavando sus uñas en mis cachetes mordiéndose los labios, mientras follaba, le bombeaba polla, los huevos golpeando sobre sus nalgas a cada embestida, las paredes de su vagina contrayéndose para sentir más placer, y follamos con pasión, con fuerza, me inclinaba y la besaba mientras seguía penetrándola, parábamos y se ponía sobre el capó dándome la espalda para follarla por detrás, magreando sus tetas, y todo ello empa

pados por el agua, no paraba de llover…

Mis dedos jugaban con la entrada de su ano, lo frotaba mientras seguía follando, me quedaba quieto y era ella la que comenzaba a balancearse sobre mi polla, al ritmo que ella quería mientras mis dedos frotaban y comenzaban a dilatar su ano, paseando el dedo, metiendo la falange girándolo y penetrándolo, provocando sus gritos, sus gemidos: Sigue así, fóllame y méteme los dedos en el culo, quiero que ahora me folles el culo, encúlame, fuerte hasta que mis piernas no puedan sostenerme de tus embestidas que fallezca mis fuerzas, ¡fóllame el culo!

Saqué mi polla y comencé a follarle el culo, comencé apretando mi glande introduciéndolo despacio, puedo aún sentir su esfínter relajarse y dilatándose dejando entrar mi polla, la metí hasta la mitad, se la saqué, me incliné y con la lengua le comí el culo, metiendo mi lengua en la entrada de su ano, relajándoselo más, y volviendo a levantarme para meterla, comenzando a introducir mi glande, ella se abría los cachetes con las manos, podía ver espléndidamente todo su trasero, y así la follé, fuerte, la tiraba del pelo girando su cara y comiéndole la boca, ella de placer me mordía los labios hasta hacerme sangrar, clavando sus dientes en mis labios, y seguí follándola, fuerte, ella gemía, gritaba, golpeaba con el puño sobre la chapa del capó del coche, casi intentaba arañarlo, y la bombeé de polla hasta el fondo.

De golpe saqué mi polla apunto de explotar ella se dio la vuelta, la puso sobre sus pechos masturbándome hasta que me corrí sobre sus pechos aprovechando ella para metérsela en la boca y succionar mis últimas gotas de la corrida mientras sus manos esparcían el semen sobre su pecho.

Autor: Jaenino jaenino (arroba) hotmail.com

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EXPERIENCIA ORAL

A casi todas nos gusta que nos coman el coño, aunque pocos saben hacerlo.

¡Este tío si que sabe!

Contacté con él en esta página de contactos, hace como seis meses. Me gustó lo cachondo que es y las ganas de divertirse (además es muy correcto y si está en su mano te ayuda en lo que puede).

Vivía en Barcelona, igual que yo, así que fui con tiento a la hora de concertar una cita. En nuestras conversaciones calientes por el messenger (me masturbaba cada vez que chateaba con él) de vez en cuando dejaba caer el tema de encontrarnos, pero no de una forma obsesiva, eso me decidió a concertar una cita…

La semana pasada me atreví a quedar con él, ¡¡la mejor decisión en mucho tiempo!! Me pareció un tío de lo más normal, tomamos unas cervezas y decidí probar con él. Fuimos a su casa (está soltero) y allí empezó la fiesta.

Me desnudó lentamente y me dejó en ropa interior. Me empezó a acariciar y chupar por todo el cuerpo. Me acarició por encima de las bragas y me las quitó suavemente mientras me chupaba los pechos. ¡¡Y después me preguntó que como me gustaba que me lo comieran!!. Me comentó que no todas somos iguales, y que a cada una le gusta de una forma… y que por eso lo mejor es preguntar antes de, hacer las cosas mal.

Una vez le indiqué mis "preferencias" (soy clitoriana) empezó su trabajo. ¡En 15 minutos estaba llegando al orgasmo! Su lengua no paraba, mi clítoris estaba ardiendo por las caricias de su lengua. Mi coño destilaba flujos como un torrente (y eso que estamos en época de sequía).

Después de correrme como una loca se la mamé como recompensa, la tenía bien, tamaño grande para lo que se ve por ahí. Se le puso dura como una barra de hierro, me encantó ver como disfrutaba (me gusta ser agradecida con quien se porta bien conmigo)

Me folló como un loco (usa mejor la lengua que la polla, todo hay que decirlo), y al final me hizo correrme de nuevo (dos veces en una sesión, esto va bien, pensé para mis adentros).

Descansamos un poco y me preguntó si había probado el sexo anal. A mi me dio miedo porque lo había intentado una vez y me dolió bastante. Me dijo que podía ayudarme en mi iniciación, que no tuviera miedo, que la primera vez solo usaría su lengua y sus manos para ir "abriendo camino", como dice él.

No se que locura me entró que me decidí a probar, ya que me prometió que pararía en el momento que se lo pidiera. Me fui al baño y me lavé bien mis zonas íntimas.

Me puse a cuatro patas sobre la cama, poco a poco llegó a mi ano, empezó a usar su lengua, me empecé a excitar como nunca, con una mano me acariciaba el clítoris, y con la otra inició la operación de abrirme mi agujerito trasero, lo tenía muy cerrado, intentó meter un dedo, le puso vaselina, me dolía muchísimo, sin dejar de besarme el culito me dijo que en la próxima veíamos de nuevo (espero que si) me lo abriría más, hasta que me pudiera entrar la polla sin excesiva incomodidad.

Después le comenté si quería que hiciera algo por él, y comentó que si quería, podía contar mi experiencia a mis amigas, o en la red, para que lo "fueran conociendo", y de ahí que me encuentre delante del ordenador escribiendo este relato.

Estoy esperando ansiosa mi segundo encuentro (con un poquito de miedo por el tema anal, pero estoy segura de que no me defraudara y me hará gozar de lo lindo)

Ya os contaré que tal me va Un beso húmedo a todos los cachondos y cachondas.

Autor: Paola

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MENSAJE CHAT TV

5305 – Busco chica para sexo fuerte y duro…

Inmediatamente recibo mensaje de respuesta "gracias por usar este servicio". Pasan los segundos y nadie llama, la espera se hace eterna, mi desesperación por sexo aumenta, miro el teléfono como si mi mirada pudiera influir en el devenir de una ansiada llamada, pero no pasa nada, giro, acomodo mi almohada para intentar dormir a pesar de la excitación y suena el vibrador del móvil una sola vez, es lo acostumbrado, casi ninguna chica llama, solo da toques.

Cojo el móvil, lo abro, veo la llamada perdida, me apresuro y la llamo, suena una vez, dos, a la tercera coge el Telf., una voz melosa, suave, excitante y excitada… "¿hola que tal?".

Respondo muy bien y tú, ¿como te encuentras? -Excitada, ¿que te apetece?…-Sexo fuerte, brusco, ¿donde te encuentras? -En el sofá con las braguitas húmedas y la mano entremetida acariciándome el clítoris, dime, ¿que me harías ahora?

– Me sentaría a horcajadas sobre tu regazo, acariciaría tu cara y al pasar la mano rozando tu pelo, lo agarraría con fuerza, echando tu cabeza hacia atrás, te comería la boca, pasearía la lengua por tus labios y cuando te abalanzases a besarme, echaría mi cabeza atrás, viendo tu deseo en los ojos, tus ganas de comerme la boca, volvería abalanzarme hacia ti, comiéndote la boca, con fuerza, deseo, mi lengua bailando dentro de tu boca junto con tu lengua, mordiéndote el labio inferior suavemente con los dientes al separar mi boca de la tuya, hasta dejarlo escapar de entre mis dientes, sonreírte maliciosamente, susurrarte al oído lo excitado que estoy mientras mi lengua juega en tu oreja, mordiendo y lamiendo el lóbulo, tus manos deslizándose por mis muslos buscando apresuradamente quitarme el cinturón y yo diciéndote "¿nena donde vas?, aquí el juego lo dirijo yo…"

Siento su voz excitada, su voz suspirando, pequeños jadeos, pidiéndome más, queriendo que mi juego se acelere hasta lo que ella anda esperando con ansiedad, pero no!, quiero sentir su deseo, suplicar que la folle, sentir en su voz, quebrantarse ante mi voluntad.

La levanto del sofá, la dirijo contra la pared justo casi a punto de alcanzarla la empujo hasta golpearse despacio contra ella y me abalanzo inmediatamente, que sienta mi fuerza, brusca, brutal, animal, mi respiración entrecortada y acelerada, agarrándola del cuello vuelvo a besarla, mordiendo su barbilla, paseando la lengua y los labios por su cuello, en un momento la giro, cara a la pared, con mis piernas separo las suyas, paseo la palma de la mano a lo largo de su espalda, notándola tensa, su piel es suave, color canela, casi puedo sentir su calor sin tocarla, su corazón bom bom, bom bom, acelerándose, en ese momento paseo mi polla embutida aún en el pantalón por su trasero, que note lo dura que está, me encanta hacerla sufrir, seguro que desea que la folle allí y ahora, arrancarle las bragas bajarlas hasta las rodillas y penetrarla por detrás, pero no, aún tiene que desearlo mucho más….

La agarro del pelo le beso la nuca, el cuello, los hombros, con un movimiento seco giro su cuello, escupo en su boca y la beso inmediatamente, le susurro al oído, lo guarra que se está poniendo y como me excita, ella siente en su interior esa necesidad de sentirme hablar, susurrarle toda clase de obscenidades, le encanta, escucharme, sus oídos se convierten en otra zona erógena, excitándose a cada palabra que le digo … "eres mi guarra", "voy a follarte hasta que te tiemblen las rodillas", "esta noche vas a ser mi puta"…

La lanzo contra el sofá, la abro de piernas, acerco mi cabeza hasta su bragas, y con los dientes levantando su trasero con las manos deslizo las braguitas piernas abajo, meto sus dedos en mi boca lamiendo los dedos, chupándolos, separando los dedos con la lengua, a la vez que mis manos se deslizan por sus piernas hasta los muslos, clavo los dedos, araño sus muslos, la siento exhalar un pequeño grito, y me encanta, la miro y se que a ella le encanta, esa mezcla tan excitante del soportable dolor al sentir mis uñas arañándola mien

tras sigo lamiendo, subiendo por sus pantorrillas, mordiendo la cara interna de los muslos, acercarme cada vez más a su coño, pasear primero el pelo, la nariz, soplarle suavemente, notándolo mojadito, la humedad de su coño junto a mi aliento soplándole, acaba por suplicar "cómeme el coño, devóralo, destrózalo, chúpalo, ábremelo con sus dedos y mete tu lengua hasta mi interior, ya no aguanto más…"

E inmediatamente como si sus deseos fueran órdenes, lamo su clítoris, le escupo, froto con los dedos, levanto la piel del pubis hasta dejarlo a mi vista y lo chupo, lo meto en la lengua, lo disfruto, lo muerdo suavemente mientras ella tira de mi pelo, aprieta mi cabeza contra su coño, jadea y grita incesantemente, mis manos se deslizan por su ombligo, hasta alcanzar su pecho, pellizco los pezones por encima del sujetador, ella saca sus embutidas tetas del sujetador, lamiéndose los dedos y paseándolos por los pezones, endureciéndose como una piedra, dejo de comer su clítoris para lanzarme a sus pezones, chupándolos, mordiéndolos, lamiéndolos, juntando sus tetas hasta tener los pezones juntos y pasear la lengua de uno a otro deprisa, después de ensalivarlos, dejo pasear mi barbilla por la aureola del pezón, la sensación de mi barbilla áspera después de un día sin afeitar, la mata, le encanta sentir esa sensación, solo escucho su voz jadeando entrecortada diciendo "cómeme las tetas, fóllame de una vez, ya no aguanto más este juego, siento fuego dentro de mí,…". Y yo una vez más vuelvo a sonreír maliciosamente…

Deslizo mi lengua por el canalillo, lamiendo su ombligo, mordiendo su pubis rasurado, hasta llegar otra vez a su coño, dejo caer saliva y con los dedos froto sus labios, los separo y comienzo a meter mi lengua dentro, alcanzando su vagina, está empapada, caliente, siento sus flujos inundarme la cara, saboreo cada lengüetazo que infrinjo en su interior, muerdo los labios de su coño con mis dientes dejo su coño preparado, anhelado de una buena polla dura, caliente, me pongo de pie, ella sentada en el sofá frotándose el clítoris, abro la hebilla del cinturón, se la pongo en la boca y hago que tire de la cabeza hacia atrás, deslizando el cinturón por el pantalón, cojo el cinturón y lo doblo, acaricio con su canto su rostro, bello, excitado, sudoroso, y ella lame con la lengua fuera de su boca el cinturón, me sonríe y me dice melosamente "¿vas a azotarme por niña mala…?"

La cojo del pelo la doy la vuelta poniéndola de rodillas sobre el sofá echada sobre el respaldo, y Zas!, un azote sonoro, fuerte en su trasero, e inmediatamente meto la mano entre sus cachetes, los abro y lamo su ano, me vuelvo a separar y zas, en el otro cachete, ella grita, jadea, solloza y disfruta como una perra, mi perra…

Doy la vuelta al sofá mirando su cara y le digo "quieres polla"?

Ella dice "SI", la agarro de la cabeza tirándole del pelo y le vuelvo a repetir "¿Quieres polla?"…

Ella responde, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, dame polla, métemela en la boca, inúndame hasta que me de arcadas…

Y así lo hago, golpeo con la polla dura sobre sus mejillas, la meto en la boca, y comienzo a bombear, un movimiento suave de cadera, mas que chuparme la polla soy yo quien le folla la boca, ella disfruta, pide más, inundo la polla hasta su garganta, siento sus ojos desesperados pedir que la separe de mí para respirar, al separarle la polla inundada de saliva resbala por sus tetas, ella lame como una posesa.

Vuelvo a girar por el sofá, la abro de los cachetes, con una mano agarro sus manos sobre la espalda y con la otra mano cojo mi polla dura, erecta, y la deslizo entre sus piernas, rozando con el glande su coño, hasta que la meto, comienzo a bombear con mi polla, noto sus tetas bailar alocadamente adelante atrás, araño sus caderas con cada mano y la follo, fuerte, rápido, como un animal, siento sus jadeos, sus gritos, girar su cuello mirarme y pedirme más, "folla a tu puta, revienta el coño de tu guarra", gritándome que le diga obscenidades, que la insulte mientras bombeo mi polla y mis huevos chocan contra su clítoris…

La piel de nuestros cuerpos sudada, se escucha ese característico sonido de flor, flop, cada vez que la embisto, y la grito "guarra disfruta, córrete, voy a follarte hasta que no te aguanten las piernas y zas un cachete fuerte, la agarro del pelo por detrás como si estuviera montando una yegua, y la

follo, mis manos se deslizan a sus pezones, pellizcándolos, amasando sus tetas con mis manos, apretándolas e inesperadamente los dos gritamos al unísono "correteeeeeeeeeeeeeeeeeee, me corroooooooooooooooooooooo!!!!, y lo hago, dentro de su vagina caliente palpitante, hasta quedar quietos, jadeando, sudando…

Ella me da las gracias, se ha corrido masturbándose mientras se lo narraba por teléfono, me dice que deseará repetir la noche siguiente, me comenta que le gustaría que la follara sobre el capó del coche y me incita a que invente una historia para ella.

Nos despedimos, sin nombres, sin saber de donde somos, sin saber como somos, y dormimos complacientes…

Hasta nuestro próximo encuentro…

Autor: Jaenino jaenino (arroba) hotmail.com

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VIRTUAL LUJURIA

Este es el relato de una historia real en el que sólo se han desfigurado los nombres de sus protagonistas para preservar su intimidad. Sergio narra las sensaciones experimentadas con Laura, la más fascinante mujer que jamás haya conocido. Sin duda, los acontecimientos dejaron una profunda huella en su percepción del erotismo, pues las emociones vividas fueron más intensas que cualquier otra que nunca haya tenido.

Conocí a Laura por casualidad una fría tarde de invierno. Yo había entrado en un concurrido chat para huir del aburrimiento. Su hermoso nombre me llamó la atención y le envié un mensaje. Comenzamos a charlar de temas intrascendentes, pero la conversación fue tan amena y distendida que quedamos para otro día e intercambiamos nuestras direcciones de correo. A partir de ahí nuestros encuentros se hicieron habituales, primero en el ICQ y después con un programa que nos permitía comunicarnos usando nuestra propia voz. El intercambio de fotografías se hizo inevitable, y así pude apreciar su belleza serena, su tez blanca, su pelo castaño, sus labios sensuales, sus verdes ojos arrebatadores…

Nuestras conversaciones, que se prolongaron durante más de un año, aunque cálidas, siempre se movían en una línea de cordialidad propia de dos personas adultas: ella tenía treinta y dos años, yo lindando los cuarenta; ambos casados, con hijos y con profesiones de cierta responsabilidad social. Pero desde un principio esa mujer extremadamente culta, inteligente y sobre todo imaginativa, logró hacerme sentir bajo el dominio de alguna exótica droga que me privaba de la conciencia de la realidad y me blandía a su capricho en una atmósfera de encantamiento y seducción que hacía abandonarme a un fascinante placer que ahogaba mi interior.

Mi deseo por ella iba creciendo y no es extraño que en alguna ocasión le hiciera alguna sensual insinuación, a la que ella, tímidamente, respondía con evasivas. Pero una noche, encontrándonos bajo los efluvios de alguna bebida alcohólica, le propuse entrar en #charlasexo y ella asintió. Estuvimos leyendo las conversaciones ajenas hasta que ella hizo un comentario : " !qué real parece lo que aquí se describe!…". Con gran excitación le dije : "¿quieres hacer el amor conmigo en este chat?", y para mi gozo ella consintió. Yo me preguntaba hasta dónde podíamos llegar con nuestra fantasía.

Con cierto recato, pues siempre había sido muy comedido en mis expresiones, comencé a escribir: "Laura, estamos en una playa desierta, te abrazo, siento tu cuerpo desnudo, tu piel de terciopelo fría y mojada … y te beso ; beso tus ojos con dulzura, con el roce apenas perceptible de mis labios …, y tu nariz, … mordisqueo el lóbulo de tu oreja derecha, te susurro al oído que te quiero y todo tu cuerpo se estremece al sentir el cosquilleo que te producen mis palabras. Beso tus labios y tú me acaricias el pelo. Mi lengua entra en contacto con la tuya. Siento su humedad, su calor, tu aliento refrescante, … y nuestras lenguas juguetean atrevidamente.

Te apartas de mí con brusquedad y me empujas sobre la arena, luego te tumbas a mi lado y me pides que siga besándote, pero no, ahora quiero admirar tu desnudez, ese cuerpo que hace que el deseo se haga más incontrolado. Las gotas de agua resbalan desde tu pelo, por tu cara, tu cuello y van a caer sobre tus pechos, y alguna más atrevida se posa en tus enhiestos pezones oscuros.

No puedo reprimir mi ansiedad, acerco mi boca a ellos y bebo esas gotas saladas, lamiendo tus pequeños pezones, succionándolos delicadamente los mordisqueo con suavidad. Tus pechos están duros, los acaricio con mis manos y siento que el deseo se apodera de mí.

Mi lengua juguetona recorre tu vientre, haciéndote cosquillas en el ombligo, y desciende más y más. Me pongo de rodillas ante ti y tomo una de tus piernas, la acaricio y chupo con mi boca los dedos de tus pies, pues sé que eso te gusta".

Creí que mi excitación había llegado a su punto álgido, pero entonces ella tomó

la iniciativa y escribió : "Te quiero Sergio, me estás volviendo loca con tus palabras. Esto es muy real. Estoy muy caliente. Mi coño está hinchado y húmedo de lujuria … estoy acariciando mi sexo con mis dedos mojados en saliva …".

En mis sueños yo seguía jugando, lamiendo los pies de Laura y recorriendo una y otra vez sus piernas, pero ahora fui directo a su sexo. Comencé a besarlo, y al contacto de mis labios ella se estremeció de placer, dejando escapar un gemido. Abrió sus piernas para permitir que mi lengua entrara en su vagina y sentí su calor y su humedad… La estaba penetrando una y otra vez, con mi lengua primero, con mis dedos después, al tiempo que acariciaba el clítoris en sentido circular, notando que ella, que movía sus caderas con frenesí dejando escapar el deseo por cada uno de sus poros, seguía vibrando de placer.

Nuevamente escribió Laura en el chat : "Ahora me toca a mí…". Hizo que me echara en la arena, tomó mi endurecido y erecto falo entre sus manos y principió a acariciarlo suavemente. Con su dulce lengua y sus labios carnosos jugueteó traviesamente con él, chupaba el glande y poco a poco iba devorándolo hasta que acabó por engullir el pene en su totalidad. Bajaba y subía la cabeza con movimientos rítmicos y expertos que lograron transportarme a extraordinarias cotas de placer.

No pude contenerme más y se lo hice saber. "Si sigues así voy a correrme". Entonces ella me miró pícaramente, con provocación y me dijo: "No, así no. Quiero que me folles, quiero sentir tu polla erecta en mi coño caliente, húmedo y blandito". Y cambiando de postura se tumbó en la arena y abrió las piernas. Me puse encima, acerqué mi duro, palpitante y ardiente rabo a su sexo y comencé a penetrarla; empujaba con suavidad sintiendo cómo las paredes carnosas de su vagina aprisionaban mi miembro y comencé a morderle la boca. Mis movimientos fueron haciéndose cada vez más bruscos a medida que sentía su excitación, oyendo sus gemidos de placer. Noté que temblaba y no pude controlarme. Mi polla explotó derramando dentro de su vientre un torrente de semen que inundó su vagina, mezclándose con el flujo de su excitación, fundiéndonos ambos en un orgasmo tan largo e intenso como nuestra imaginación quiso…

Y entonces desperté y volví a la realidad. Estaba turbado, enrojecido, sentía fiebre y palpitaciones… Las palabras que Laura escribía habían conseguido despertar en mí tal grado de deseo y de lujuria que ahora necesitaba sexo en forma irracional y desmedida. Y lo tuve, le hice el amor a mi mujer con violencia, con pasión, como nunca lo había hecho,… y con traición, pues acariciaba su cuerpo pensando en el de Laura, me imaginaba en esa playa que ambos conocíamos recreándome con la fábula que acabábamos de inventar.

Desde ese momento no hacía más que pensar en ella ; era una obsesión enfermiza. Rememoraba esa charla y sentía el deseo incontrolado de repetir la experiencia, lo que me producía graves apuros, al conseguir la erección en el trabajo, en la calle …, y me preguntaba si sería posible alcanzar el placer de esa forma. Pero el deseo era mutuo y pronto surgió nuevamente la ocasión, aunque ahora usamos el programa de voz, lo que hizo que mi confusión fuera total, al impedir que pudiera discernir entre lo que era realidad y fantasía.

Esa noche yo estaba sólo en casa y ella empezó a hablarme. La escuchaba con una claridad absoluta, sus palabras resonaban en mi cabeza tan cálidas que pronto surgió la pasión y fue vencida la inicial vergüenza y recato, comenzando a expresarnos de forma desinhibida y espontánea. "Te abrazo -le dije-, te beso, …" . Ahora las frases eran mucho más excitantes, todo era más sensual, oyendo su dulce y sugerente voz.

Me tumbé en la cama, apagué la luz y cerré los ojos; desabroché mis pantalones y comencé a acariciar mi pene, que ya estaba en erección.

Laura me hablaba así:

"Sergio, llevo una falda corta, una blusa ajustada y mi ropa interior es tan sugerente que te volverá loco. Chupo con lujuria uno de mis dedos que ahora, muy despacio, resbala por mi cuello hasta llegar a mi pecho. Voy dejando un rastro de saliva en mi piel para que tus labios lo sigan. Empiezo a bajar, primero acaricio mi vientre con suavidad y por fin llego a mi sexo qu

e te espera impaciente. Introduzco en él un dedo , luego otro, y otro. Está caliente, palpitante, húmedo y blandito. Quiero ser tuya, quiero sentirte dentro de mí… Estoy frotando el clítoris mientras imagino que es tu lengua y ello me sitúa al borde del delirio…"

Yo seguía moviendo lentamente mi mano a través de mi empinado falo y seguimos soñando: Estaba tumbado en la cama y ella sobre mí en sentido inverso. Su lengua chupaba mi polla dura con gran vigor y pronto fue engullida por su boca, al tiempo que movía sus caderas pidiéndome que la devorara, ofreciéndome su rosado sexo para que lo lamiera frenéticamente. Yo besaba sus vigorosos muslos y sus consistentes y redondeados glúteos, jugando con mi lengua alrededor de su vagina. Tenía frente a mi cara su coño mojado y entonces me hundí en su selva oscura para besar y chupar con fuerza el clítoris, mientras ella suspiraba de placer. Aquello me parecía simplemente fuera de este mundo.

Ante mis ojos tenía también su culo estrecho, pudoroso, provocando mi curiosidad y mi deseo. Comencé a explorarlo con mis dedos empapados con el flujo que salía de su coño y comencé a penetrarla tímidamente. Así estuvimos jugueteando hasta que finalmente no pude resistir más, me levanté e hice que se pusiera inclinada de rodillas y en esa posición acerqué mi rabo a la entrada de su culo y comencé a penetrarla, primero con mucha resistencia, que pronto fue vencida con la ayuda de un poco de saliva, introduciendo en ella todo mi pene, que fuertemente aprisionado en las paredes del recto, se movía con lentitud : dentro y fuera.

Ella gemía en una extraña simbiosis de dolor y placer, pero la lenta cadencia del movimiento de mi miembro, acompañada con las suaves caricias que mi mano diestra prodigaba a su clítoris, la hizo llevar al éxtasis, sintiendo que ella llegaba al orgasmo, en el mismo instante en que mi pene descargaba en su culo un torrente de semen caliente, llevándome también a alcanzar la cima del placer.

Y en ese momento ambos regresamos a la realidad. Nos estábamos masturbando. Laura empezó a describirme cómo lo hacía. Sus ardientes palabras, sus gemidos entrecortados y sus jadeos me permitieron comprobar que se trataba de una excitación real. Sólo imaginar que yo era el responsable del placer que sentía esa mujer me enloquecía.

Cuando pensé que ya no podría experimentar nada más extraordinario percibí un silencio. Laura se detuvo, oí uno de sus profundos suspiros y por fin recobró la voz. Entonces me fue dibujando su cuerpo que era recorrido en la oscuridad por sus húmedos y juguetones dedos. Los guiaba nuestro deseo y se movieron con una destreza tal que llegamos a las más altas cotas del delirio. Sus palabras se agolpaban en mi mente y apenas podía asimilar lo que estaba sucediendo. Su voz sonaba tan suave que casi palpaba su aliento cálido en mi oído. Me habló de sus pezones endurecidos de excitación, del movimiento circular que imprimía a sus senos mientras yo le susurraba con delicadeza palabras apasionadas. Separó sus piernas y un ligero estremecimiento la recorrió por completo. Yo percibí entonces un suave gritito de placer y le pregunté la causa: estaba introduciendo los dedos en su coño mojado acariciando también el clítoris con suavidad. La descripción cesó y la llamé pero sólo me llegó una serie ininterrumpida de suspiros. Estaba llegando al orgasmo.

Por entonces mi mano se movía con destreza y rapidez alrededor de mi hinchada polla, pletórico de excitación ante las palabras que salían de la boca de Laura, sugiriéndome ahora que mojara mis dedos con saliva y frotara el glande, imaginando que era su boca, y así lo hice. La sensación fue igual de placentera y un espasmo recorrió todo mi cuerpo, precipitándose en torbellino la leche pegajosa que escupía el miembro viril sobre mi mano y mi pecho.

Nuestra turbación fue mayor. El orgasmo había sido auténtico. Desde ese día ya no pensábamos en otra cosa más que en convertir en realidad esta experiencia; sin embargo, y por extraño que parezca, ninguno de los dos queríamos conocernos personalmente para no perder la magia de nuestros encuentros. Mi sueño erótico era poseer a Laura como lo había hecho hasta entonces, guardando nuestro anonimato. Y una gran idea pasó fugazmente por mi mente y fu

e madurando poco a poco, hasta que finalmente encontré el momento idóneo para llevarla a feliz término.

Un día pude dirigirme a su ciudad, aprovechando que mi mujer se había ido a la playa con mis hijos, tomé una habitación en un conocido hotel de lujo y la llamé a su móvil concertando una cita. A continuación cerré todas las ventanas dejando la estancia con una oscuridad absoluta, me desnudé, entré en el baño y me di una ducha que aplacó momentáneamente mi lujuria, me enrollé una toalla y me senté en la cama esperándola.

Ella acudió pronto a la cita. Llamó a la puerta de la habitación, yo quité el pestillo y me retiré al fondo de la estancia. Cuando entró pude adivinar su silueta. Era como me había imaginado. Su cuerpo delgado pero exquisitamente armonioso y lozano, no muy alta, con el pelo corto. Sus pechos eran pequeños, como a mí me gustan, pero duros, pujantes y bien erguidos ; sus glúteos finamente esculpidos ; sus piernas largas y bien torneadas. Vestía de forma sencilla pero con muy buen gusto : falda corta, que traslucía sus muslos recios, sus pantorrillas prominentes y su culo firme y prieto ; blusa con pequeños tirantes y zapatos veraniegos que dejaban al descubierto sus minúsculos pies ; pero aún mayor fascinación causó en mí el aire de elegancia y seguridad que desprendía cada uno de sus movimientos.

A oscuras, tanteando los muebles, no sin dificultad, llegó a la cama y se sentó junto a mí envuelta en un aura de misterio y provocación. Comenzamos a hablar. Su voz sonaba tan dulce y melodiosa como en las ocasiones anteriores. Nos besamos con pasión desmedida tratando de aprovechar cada segundo y revivimos nuestros encuentros imaginarios. Ella notó mi excitación y me dijo con una increíble seguridad: "amor mío, creo que conseguiré llevarte al éxtasis muy pronto…". Hizo que me tumbara en la cama y tal como estaba, sin quitarse la ropa, besó mis labios y deslizó su lengua por mi cuerpo desnudo, por mi vientre y mi sexo. ¡Y ahora sí era real!… Chupó mi pene, lo introdujo en su boca y comenzó a acariciarlo, ayudándose con una mano, tímidamente primero y luego con movimientos más rítmicos que aumentaban su cadencia al sentir que mi excitación iba en aumento. Después bajó su lengua acariciando su base, chupando mis testículos que luego, de uno en uno, se introdujo en la boca con exquisita delicadeza.

Laura -le dije- "voy a correrme", y ella exclamó "hazlo", y siguió acariciando mi rabo empinado. Noté cómo el semen se deslizaba desde mis testículos, por todo el miembro, saliendo violentamente para ir dentro de su boca, que sin poder contenerlo lo derramó fuera de sí, esparciéndose por su cara y su cuello.

Era la primera vez que experimentaba un orgasmo así. Nunca hasta entonces había eyaculado en el interior de la boca de una mujer y el placer que tuve al sentir que su lengua no se detenía en las caricias que prodigaba al glande mientras se producía la descarga del licor seminal fue indescriptible.

Exhausto seguí echado en la cama mientras ella se dirigió al baño. Escuché el ruido del lavabo y luego la ducha. A los pocos minutos ella salió y se tumbó junto a mí, dándome cuenta de que estaba desnuda. Charlamos nuevamente de cosas intrascendentes, y no había transcurrido media hora cuando ella cogió mi pene con sus manos y comenzó a acariciarlo de nuevo. Los besos apasionados se prodigaron ahora, como antes lo habían sido en la fantasía… y mi lengua recorrió su cuerpo, saboreando toda su piel: su cara, su espalda, sus pechos, su vientre, sus piernas, sus pies, y por fin llegué a su sexo y enterré mi lengua en la vagina, haciendo que sus piernas temblasen a causa del deseo. Su coño húmedo, muy caliente y blandito me pedía que lo follara sin demora.

Se puso de rodillas sobre la cama, apoyando sus manos en la almohada, y me acerqué a ella por detrás, jugueteando con mi enorme pene erecto alrededor de sus genitales, tocando con la punta sus muslos, sus glúteos, su ano, hasta que ella, descontrolada, me suplicó que la penetrara con fuerza, al tiempo que levantaba sus caderas y me decía: "quiero sentirte dentro, muy dentro". Comencé a penetrarla lentamente mientras ella movía sus caderas gozosa. Mis embestidas iban en aumento poco a po

co, tratando de disfrutar al máximo cada momento. Cuando mis testículos se unían a su vello púbico, ella echaba las caderas hacia atrás para sentirse penetrada lo más hondo posible. Movía sus caderas pausadamente hasta que mi pene volvía a salir, repitiendo este proceso una y otra vez, estallando en desinhibidos alaridos de placer.

Yo estaba ya a punto de explotar en un intenso orgasmo, cuando ella se detuvo, hizo que me echara en la cama y se sentó sobre mi tieso falo, metiéndoselo lentamente en su ardiente coño, comenzando a hacer lentos movimientos: arriba y abajo, para sentir y disfrutar al máximo aquella rigidez penetrando en sus entrañas. Entretanto emitía incontrolados gemidos de dicha, se chupaba uno de sus dedos y mordía una mano, mientras con la otra se frotaba el clítoris delicadamente, saboreando al máximo cada segundo de placer.

Nos besamos de nuevo y nuestras lenguas se unieron cuando simultáneamente experimentamos un prolongado e intenso orgasmo. Nuestros cuerpos se retorcían de placer y Laura gemía como posesa. Mi polla estalló de gusto, vomitando como manantial salvaje un torbellino de leche blanquecina y viscosa que se precipitó en su coño húmedo, cayendo después rendidos en la cama.

Allí permanecimos dormidos, perdiendo la noción del tiempo. Desperté antes que ella y vi cómo su cuerpo pequeño se cobijaba entre mis brazos sintiéndola más mía que nunca. Aproveché para acariciarla con suavidad, para oler su piel, para recorrerla con mi mirada en la penumbra del cuarto intentando grabar en mi memoria aquella fascinante experiencia. Al poco abrió los ojos y me sonrió llena de felicidad tal como pude apreciar a través de sus expresivos ojos. Después nos vestimos, tanteando en la oscuridad nuestras ropas, y sin que hubiéramos podido aún percatarnos exactamente de nuestra apariencia física, nos despedimos con un intenso beso. Ella se marchó en primer lugar. Yo lo hice a los pocos minutos, pagué la cuenta del hotel y regresé a mi ciudad, a mi hogar y a mi rutina.

Sigo chateando con Laura casi todas las noches y vivo con la esperanza de volver a sentir su cuerpo junto al mío. He meditado mucho sobre la insensata fantasía en la que me hallo inmerso, que me ha privado de lucidez en la percepción de la realidad. En todo caso, aunque esta historia concluya, sé que jamás podré olvidar a esa mujer que ha logrado seducir mi ser y ahogar con su magia las fibras más sensibles de mi percepción, colmándome de un placer tan sublime como jamás podré experimentar.

Autor: Sergio y Laura

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EN MI SOFA, TU PERFUME

Garbiñe es una mujer inteligente, vivaz, atractiva. Quedé con ella en el centro de Barcelona, nos habíamos conocido en esta página, en la sección contactos y era nuestra primera cita. Yo estaba nervioso, sentía un cosquilleo especial dentro de mí, cierta incertidumbre sobre la mujer que me iba a encontrar, a pesar de que había visto una foto de ella y habíamos intercambiado infinidad de correos.

Llegué tarde, y a pesar de ello, mantuvo su sonrisa… Estaba mejor que en la foto que me había enviado, rubia con mechas, labios provocadores, y la misma sonrisa que en la foto, encantadora. De mi misma estatura y con unos pechos turgentes… El plan era tomar un café, conocernos y pasar una tarde agradable. ¿He dicho tarde agradable? Sí que lo fue. Nos dirigimos al café del museo Enric Marés: me encanta ese sitio, verde, silencioso, tranquilo…Hablamos de todo un poco…Me gustaba, pero no me atrevía a dar el primer paso, no lo tenía claro…ella tiene novio, y no me apetecía meter la pata.

Cambiamos de lugar, más cerca de mi casa. Charlamos durante 2 horas, hablamos de todo un poco, de mis viajes, sus aficiones, sus amigas, mi tierra… me gustan las mujeres que saben llevar una conversación y dejan que lleven la conversación. Después de un paseo por el parque de Ciutadella (en el que estuve a punto de tirarla a la hierba y comerme sus labios), acabamos cenando en un restaurante Italiano cerca de mi casa. Una ensalada de primero, dos platos de pasta, y los cafés… Estábamos en el café y ella pidió la cuenta. Noté cierta prisa en ella, ¿era por llegar a su casa pronto o por que no se nos hiciera tarde?

De camino al metro, pasamos por delante de la calle que lleva a mi casa. Nos detuvimos, y en ese momento besé sus labios. Estaban riquísimos.

-¿subes a mi casa?Se lo piensa.

Pepito Grillo dice no.

Su deseo dice sí.

-SíPepito Grillo se ha rendido, ha vencido el deseo.

De camino a mi casa nos besamos, rozamos, abrazamos. Subimos las escaleras como dos chiquillos…con ganas de abrir la puerta y comenzar a sentir nuestros cuerpos. Fuimos lanzados al sofá, juntó sus labios con los míos. Sentí la humedad de su boca en la mía, ambos dos tenemos los labios carnosos y parecía que manteníamos una lucha a ver quien dominaba a quien.

Ambos nos quedamos en ropa interior, me hizo sentarme, y se puso de rodillas en el suelo. Metió la mano en mi bóxer y sacó mi miembro. Comenzó a masajearlo suavemente hasta que comenzó a crecer y crecer. Yo tenía los ojos cerrados cuando sentí una agradable humedad en mi capullo. Me estaba haciendo una deliciosa mamada…Lo hacía genial, sentía su lengua como acariciaba toda mi polla, subiendo y bajando, disfrutando del momento. Acariciaba con sus manos mis huevos, besaba la punta de mi miembro con dulzura, con delicia. Ella se incorporó y montó encima de mí, yo tenía la polla a tope.

Comenzó a restregar su tesoro contra mi miembro, estaba utilizándola como objeto masturbatorio, subía y bajaba, haciendo que mi polla restregara todo su clítoris de arriba abajo. Comenzó a hacerlo más y más deprisa. Botaba en mi sofá, mientras yo agarraba sus pechos, los acariciaba, los succionaba. Se detuvo después de un buen rato, había conseguido tener su primer orgasmo… ahora lo deseaba yo.

Quería hacer el amor con ella, deseaba sentir el calor de su cueva, deseaba verla gozar de placer, pidiéndome que no parara…Fuimos hasta mi habitación, y a la hora de ponerme el preservativo… chofff… la verdad es que mi polla es muy señorita para eso y no le gusta que le priven de la libertad de sentir la humedad de un buen coño excitado, y se declaró en huelga… (dejando el pabellón bien alto) Garbiñe fue comprensiva y no le dio mucha importancia. Eso ayudó a que “la señorita” recuperara todo su esplendor. Bueno, eso y la boca de Garbiñe que volvió ha hacer diabluras en “mi señorita”.

Me puse el preservativo. Garbiñe estaba tumbada boca arriba en mi cama, desnuda, esperándome. Me miraba c

on esos grandes ojos que tiene, y una preciosa sonrisa. Me incorporé sobre ella lentamente, nos besamos, y cogí un pecho suyo con la mano, lo acaricié, tocando su pezón. Mi miembro tanteaba el terreno, intentando encontrar la entrada del placer…y sí que la encontró. Comencé a introducirla lentamente, gozando del momento que estaba viviendo. Quería alargar ese momento de placer todo lo que me fuera posible. Mi ritmo al principio era lento, pausado…hasta que comencé a meterla salvajemente. Me encantan los cambios de ritmo por sorpresa.

Ella pidió cambio de postura, se situó sobre mí, y lentamente se introdujo mi polla en su tesoro. Veía su caliente cuerpo encima de mí proporcionándome un placer indescriptible. Comenzó a subir y bajar a buen ritmo. Ella gozaba, yo gozaba. Veía sus pechos botar al ritmo del polvo que estábamos echando, yo los sujetaba con las manos, sintiendo su calor, sintiendo la dureza de su pezón izquierdo….estaba en la gloria. Se lo dije cuando ya no podía aguantar más, y se agachó para abrazarme sin dejar de mover las caderas hasta que yo exploté de placer. Nos quedamos abrazados un buen rato en mi cama, sin decir nada, asimilando el bueno momento que habíamos pasado ambos.

Pasaron 15 minutos cuando mi señorita despertó otra vez, le habían encantado las sensaciones anteriores y quería volver a repetirlas, a pesar de que para ello tuviera que ponerse la maldita “camisinha”. La disfracé y comenzamos otro buen polvo. Después del segundo round, salimos los dos al salón. La idea era recuperar nuestros trapos y vestirnos. Me pidió permiso para darse una ducha antes de llegar a su casa, me pareció que quería lavarse los pecados de infidelidad. Mientras estaba en la ducha me imaginé como se enjabonaba sus pechos, como mi esponja recorría sus muslos, sus brazos, sus intimidades…me estaba poniendo malo otra vez…

Salió de la ducha, oliendo al perfume del jabón. Una mujer perfumada es mi debilidad. La tumbé en el sofá. Boca abajo. Me tumbé encima de ella, los dos desnudos, arropándola con mi piel, sintiéndonos mutuamente. Mi polla comenzó a crecer y a crecer. Estaba rozando su sexo, acariciándolo. Ella dijo que no, que no le apetecía más. Un par de caricias más acabaron de convencerla. Continué con el juego de mi polla acariciando la entrada de su coño, introduciendo la punta, sacándola, volviendo a acariciarla, volviendo a meterla, volviendo a sacarla.

La introduje de golpe de repente, sin miramientos, sin contemplaciones. A ella se le escapó un gemido de placer. Continúe haciendo el amor con ella, follándonos, haciéndonos gozar…hasta que sentí que me iba a correr. Saqué mi polla de su cueva, y me corrí en el nacimiento de su espalda. Recorrí mi lengua por todos mis restos, absorbiéndolos para luego darle la vuelta y darle un largo beso.

Nos quedamos los dos abrazados en mi sofá, testigo de una sensacional tarde de sexo. Solo la volví a ver una vez más… Garbiñe, sigo manteniendo estos buenos recuerdos, mi sofá sigue manteniendo tu perfume…

Autor: Odioplantxar

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LA CONOCI GRACIAS A SU RELATO

Gracias a ésta página me contacté con Cecilia, una mujer argentina muy caliente. Me llamo Juan, tengo 24 años y 1.79 de estatura. Paso a transcribirles un mail que le envié a Cecilia esta mujer que conocí gracias a su relato publicado en esta página.

Hoy me levanté caliente… con mi verga parada para que la beses en la puntita. Mientras mis manos se estiran para amasar tus pechos y pellizcar tus pezones… Me gusta ver mi verga desaparecer en tu boca mientras te muevo la cabeza con una mano tomada por los pelos…

¿Te gusta chuparme la verga, putita? Te gusta sentir mi verga en tu garganta y mis dedos que acarician tu cuerpo… y me giro para formar un 69 en el piso, tú abajo… así te tengo atrapada con mi cuerpo mientras mi lengua busca en tu conchita… y mis dedos te penetran para humedecerse y luego ir a tu culito…

Tu rico culito de perrita en celo, que se la cogen todos los perros del barrio mientras está en cuatro patas… Así mis dedos van a tu agujerito trasero y lo acarician sin penetrarte aún, y mi lengua se mete en tu conchita mientras siento mi verga en tu boca… tus labios en mi verga y tu conchita abierta para mi lengüita… y te penetro con un dedo por tu culito.

Que linda putita para comerle todos sus agujeritos… Te penetro primero con uno y después con dos dedos por tu culito mientras mi verga quiere ocupar su lugar… te ordeno que te pares y que abras un poco las piernas para que yo me ponga frente a ti, y desde abajo te ensarté en la conchita linda que tienes, mientras te digo lo mucho que me gustan las perritas como vos…

Te levanto con mis manos tomándote por tus muslos sin dejar de mover mi verga en tu linda conchita y te tengo en el aire mientras te llevo contra la puerta… ¿Te gusta sentir mi verga entrando en tu conchita… y mis dedos clavándose en tu colita? ¿Te gusta sentir mi cuerpo contra el tuyo y mis dientes rozando tu piel?

Te bajo y te pongo en cuatro patas… como una linda perrita obediente te dejo con la colita abierta a mi merced… mi lengua pasa por tu rayita de arriba a abajo, de arriba a abajo y beso tus nalgas… y paso mis dientes por tus nalgas mientras con mis manos te dan golpecitos en tus nalgas…

¿Te gusta que te coma la colita putita mía? Mi lengua se detiene en tu entrada trasera… para volver a subir y bajar por tu rayita… bajando hasta llegar a tu conchita y volver a tu colita de putita…

Te tomo por el pelo con una mano mientras con la otra coloco mi verga dura en tu entrada trasera… dejo la puntita apoyada sobre tu ano para que sientas el calor de mi verga y como tapa tu lindo agujerito… Dejo mi verga allí hasta que me pidas como una perra en celo… como una putita caliente… que te la clave.

Vamos mami, pídeme que te clave mi verga en tu agujero… y así te la clavaré hasta el fondo para cabalgarte como a una yegua calentona… ¿Quieres que te clave el culito, putita? (te pregunto mientras te tiro del pelo para que gires tu cara y me mires, mientras te pregunto y espero tu respuesta de puta.

¿Quieres que te clave putita, esclava de mi verga dura? Te mando un beso en tus pezones, otro en tu culito y una lamida en tu conchita…

Hasta luego, Solyto

La respuesta de mi putita fue: Siiiiiiiiiiiiiiii clávame por favor

Autor: muysolyto1

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ENCUENTROS CON CHICAS DEL CHAT

Hace aproximadamente 6 años que chateo, obviamente no de forma continuada, sino por rachas. Al principio me volví muy asiduo a un canal del que incluso fui operador. Después me di cuenta de dos cosas importantes que cambiaron mis objetivos en el chat: 1. hacer la vida por ahí es una pérdida de tiempo, ya que el tiempo que se dedica al ciberespacio se le quita a la vida cotidiana; 2. es un excelente medio para conocer gente en persona que busca "lo mismo" que uno, sin inhibiciones.

Sexo a distancia he hecho en abundancia y me considero bueno, imaginativo, morboso, educado y puedo ir desde lo más sutil hasta lo más guarro, según el gusto de quien esté al otro lado de la pantalla; de los cientos de orgasmos que he leído, escuchado por teléfono o visto por cámara durante estos años.

Muchos caen en el olvido y otros se recuerdan siempre: aquella chica gallega que se corrió 4 veces mientras hablábamos por teléfono; la chica atada de Vigo con la que follé también por teléfono mientras su marido se pajeaba mirándola (él fue quien me contactó por chat, y llamé a pesar de mi escepticismo); aquella amiga asidua de Sevilla, multi orgásmica (diría yo ninfómana) que batió su propio record corriéndose 9 veces mientras me veía por cámara.

Hablábamos por teléfono y se metía su vibrador; aquella mujer casada de Toledo (y de quien hablaré después con más amplitud), cuyo primer contacto con el sexo cibernético lo tuvo conmigo y se sorprendió de la excitación (y posterior orgasmo) a la que llegó simplemente leyendo mis palabras; o aquella mujer de Barcelona, a quien le hice poner por primera vez pinzas de ropa en los pezones mientras hablaba con ella por teléfono y la escuchaba chillar y correrse como loca por esa nueva sensación de mezcla de dolor con placer; aquella madrileña a la que le gustaba ser humillada e insultada, que me envío su foto y me pidió que la imprimiera y me meara y me corriera en ella mientras me veía por cámara; o aquella chica de Santander a quien durante varios meses dirigí en imaginativas sesiones donde le hacía untarse aceite, nata, ponerse pinzas, meterse su vibrador, ponerse hielo en los pezones, acariciarse con una pluma, mojarse la ropa.

Aquella jovencita de Cataluña que me dirigió viéndome por cámara, haciéndome poner hielo en los calzoncillos, tirarme agua en la ropa, finalmente mearme en los pantalones y por supuesto correrme en ellos; o esa mujer casada de Barcelona, que tenía además un amante real, y a quien sin embargo excitaba asiduamente contándole historias reales…

La lista de anécdotas del chat sería larguísima, algunas más dignas de contarse que otras, pero sin duda lo más interesante son los encuentros reales que he tenido con mujeres del chat. El morbo quizás radique en ver hasta donde son capaces de llegar estas mujeres, que en su mayoría conocí fuera de los canales de sexo.

El primer encuentro, no muy afortunado, fue con una jovencita de unos 19 años, a quien convencí inexplicablemente de salirse de la universidad donde estudiaba y estaba conectada, para venir a mi piso, con la promesa de no penetrarla sino de hacerle sólo sexo oral (que se me da bastante bien). Cuando llegó estaba un poco cortada, repitiéndome que no acostumbraba a hacer esas cosas. Hablé con ella mucho rato para relajarnos, y cuando estábamos más distendidos me la llevé a la cama.

Todo iba bastante bien mientras la besaba y la acariciaba, incluso llegué a masturbar un poco su clítoris por debajo de sus braguitas, totalmente húmedas, y su lengua en mi boca respondía bastante bien. Pero cuando decidí bajar a comer su coñito, estaba lamiéndoselo cuando noté que no se encontraba a gusto. Me detuve y le pregunté que si quería que lo dejáramos. Me dijo que sí, que le sabía muy mal pero que no estaba acostumbrada a esto… y lo dejamos. Me agradeció haberlo dejado… otro quizás hubiera seguido y hech

o lo que le apeteciera con ella, a final de cuentas estaba en mi piso por voluntad propia.

El segundo fue con una mujer casada de Madrid, de 35 años, con quien el encuentro fue afortunado por suerte, ya que ni siquiera nos conocíamos por foto. Yo vivía con una chica e iba a ir a hacer unos trámites solo a Madrid, y cuando hablamos resultó que buscábamos lo mismo. Ella tenía una relación bastante asfixiante, aunque sexualmente se llevaba muy bien con su pareja, ya que hacían de todo (hasta lluvia dorada, sexo anal y no se cuantas cosas más) los sábados por la tarde, según me contaba, pero buscaba aires nuevos.

Quedamos a las 9 de la noche en la Puerta del Sol. Allí vi a una mujer que coincidía con su descripción general y que esperaba a alguien… pero era horrible, así que no le hablé. Pero un rato después vi a otra, de mucho mejor aspecto: rubia, media melena, gafas elegantes y que le daban un aire intelectual. Su cuerpo era normalito y su rostro agradable… afortunadamente era ella.

Nos tomamos un café, y le pregunté que ahora que ya nos habíamos visto, si aun quería que lo hiciéramos. Asintió y nos fuimos a mi hotel. El primer beso lo dio ella, y según hablamos después, ambos teníamos miedo de si aun "sabíamos" hacerlo con un extraño. Hubo varias corridas, aunque no fue un encuentro de sexo salvaje como hubiésemos deseado; hablamos mucho y reímos entre orgasmo y orgasmo, hasta la 4 de la madrugada, hora en la que tuvo que irse a pesar de ambos. Nos hemos vuelto a ver tres veces más, a pesar de que no compaginamos muy bien sexualmente, aunque hemos mejorado notablemente.

El tercer encuentro fue con una chica de 34, de Palma de Mallorca. Le gustó mi forma morbosa pero educada de proponerle sexo telefónico. Lo hicimos así varias veces, su voz era muy sensual (alguna vez le propusieron encargarse de una hotline) y desbordaba erotismo. La vi por foto y era una chica llenita pero no fea, una "belleza Botero", solía decir ella. Sus fantasías me ponían a mil y la forma como las describía… sobre todo una vez en que me hizo imaginar que ella era espectadora de una orgía y una chica le comía el coño. Un día me dijo que tenía que venir a Barcelona para hacer un curso y que quería verme.

Vino, cenamos, fuimos a mi casa y de pie la llené de besos y nos desnudamos. Nos metimos a la cama y como siempre, comencé comiéndole su coño y mientras le metía un dedo… chillaba mucho, la más chillona que había conocido hasta entonces. Lamía y succionaba su clítoris inflamado mientras las masturbaba con un dedo… y se corrió muy pronto. Después me confesó que le había sorprendido que de buenas a primeras le hiciera sexo oral, pues era algo muy íntimo que según ella venía con la confianza, pero para mi es mi carta de presentación…

Lo hicimos muchas veces esa noche, la mañana siguiente y la noche siguiente… Lo que más me gustó fue la forma como me despertó esa mañana; como es natural y muy común en mucha gente, amanecí empalmadísimo.

Entre sueños sentí que una mano me la estaba meneando suavemente, acariciando de arriba a abajo toda la piel de mi dura polla. Medio dormido y medio despierto, sentí su boca succionando mi capullo y su lengua lamiendo mi polla a todo lo largo. Aún no despertaba del todo cuando me puso un condón, se me montó y comenzó a cabalgar, subiendo y bajando despacio, haciendo que prácticamente mi polla saliera del todo para después volver a sentarse clavándosela hasta el fondo.

Aceleró el ritmo de sus caderas y sus gemidos se hicieron cada vez más fuertes; yo ya estaba despierto del todo y la cogía por el culo ayudándola a subir y bajar. Sus uñas se clavaban en mi pecho y en un momento soltó el chillido final, acompañado de contracciones de su sexo que pude sentir en mi polla; en cuanto terminó de correrse, en esa misma postura, comencé a follarla yo, moviendo mi cadera muy rápido y abriendo con mis manos sus nalgas al mismo tiempo que las atraía hacia mi para llegar más profundo en mis clavadas.

No tardó mucho en llegar mi orgasmo de forma muy explosiva, prendiéndome de sus tetas mientras tensaba mi cuerpo y lo arqueaba, levantando su cuerpo con mi cadera. Después de esa ocasión le devolví la visita en Palma y en un par de días no salimos de

su cama y su casa más que para lo indispensable.

El cuarto encuentro fue con una amiga alemana de 36 años que vive en Sitges, madre de dos niños y separada. Nunca hicimos nada por chat y mucho menos por teléfono. Era una amiga normal. Alguna vez hablamos de sexo, pero así, tal cual, como de cualquier otro tema. Solo hubo dos momentos subidos de tono: una vez me dijo -no sin algo de corte y bastante insistencia de mi parte para que me dijera que pasaba al notarla rara- que esa noche le gustaría que estuviéramos más cerca para vernos.

Por lo que entendí, esa noche estaba calentita… y desee estar cerca también. Otra ocasión la pillé en un canal de lesbianas, cosas que me extrañó mucho. Me confesó que últimamente tenía fantasías con chicas, a raíz de algo que hizo -y que me puso a 100-, que fue verse con una pareja de amigos y montárselo con ambos. También me contó que el chico la venía a "visitar" con permiso de su mujer.

Comenzaba yo a ver lo que había oculto detrás de esa amiga que veía en una foto con dos niños… comenzaba a desearla. Quedamos de vernos un sábado. Era una mujer alta y corpulenta, con formas apetecibles. Estuvimos todo el día juntos tomando café, comiendo, hablando… Nada me decía que podíamos terminar en la cama, era muy seria en persona, así que tampoco le saqué el tema. Pasó todo el día y me dijo que me acercaba a mi casa en su coche.

Cuando paró frente a mi portal, le dije que si quería pasar y aceptó. Preparamos algo informal de cena y nos pusimos a ver la TV… realmente su comportamiento me sorprendía, pues se sentía con confianza pero no daba ninguna pista de que yo le gustara o que quisiera que hiciéramos algo. Estaba allí, cómodamente tirada en el suelo viendo la TV, y yo fraguando como iniciar el acercamiento y el resultado que tendría intentarlo…

Me senté en el sofá en el que ella apoyaba la espalda; después de un rato de indecisión le comencé a hacer un "inocente" masaje en la espalda y en los hombros. Le gustaba… así que acerqué mi boca a su oreja y comencé a besarla… respondió dócilmente, así que comencé a besarle el cuello, la boca y a acariciarle las tetas. A partir de aquí todo subió de tono, nos comenzamos a magrear y a quitarnos la ropa en el suelo; su piel era suave y sus formas exuberantes. Después la llevé a la cama, la abrí de piernas y sumergí mi boca en su sexo… estaba chorreando. Le clavaba mis dedos y chupaba y lamía su clítoris… se corrió chillando, arqueando su cuerpo y sujetando mi cabeza con sus manos. Después me tumbó maternalmente y me hizo una de las más deliciosas mamadas que me han hecho. No quise correrme en su boca, tenía ganas de metérsela ya.

Rápidamente me puse un condón y le clavé mi polla, que para ese momento estaba durísima. La follé cogiéndole sus enormes tetas y entrelazando nuestras lenguas… sus gemidos se convirtieron en palabras en alemán que no entendí y volvió a correrse apretando con fuerza su cadera contra la mía. Bastaron unos cuantos empujones más para que mi leche saliera disparada y yo quedara desvanecido.

Lo hicimos varias veces más antes de dormir, despertándonos en la noche y la mañana siguiente. Nos volvimos a ver en dos ocasiones más… la última fue especial. Tuvimos menos tiempo ese día y de las dos veces que me corrí, ninguna fue en su coñito. La primera fue follándome sus tetas, y me corrí en ellas aunque mi chorro de leche llegó hasta su mejilla. La segunda fue la mejor, ya que la follaba a 4 patas cuando ella desde abajo se movía como una endemoniada, mi verga entraba y salía mientras ella gemía y gemía y bo aguantando más la llené con mi leche.

El quinto encuentro fue cuando comencé a sentir curiosidad por las maduritas. Contacté con una mujer de Toledo, totalmente inexperta en cibersexo. Estaba casada pero pasaba por una etapa de crisis en su matrimonio. La primera noche se lo hice con tanta dedicación que se excitó, se masturbó y se corrió para su propia sorpresa. La convencí de hacerlo por teléfono y quedamos en una especie de "cita", donde ella se preparó para la ocasión. Le gustó mi voz, suelen decirme que es dulce.

La fui llevando con imaginaci&oa

cute;n y conseguimos un buen orgasmo; me encantó la forma como se corría. Lo hicimos así varias veces y por la distancia, jamás creí que nos fuéramos a conocer en persona; pero un día me dijo que hace mucho que no viajaba, que necesitaba aclarar ideas y que vendría a Barcelona, pero que si no quería verla no pasaba nada. Claro que quería verla, y así lo hicimos. Nos encontramos de noche, cenamos y caminamos charlando largo rato.

Era una mujer seria, bastante atractiva y bien conservada, delgada y con formas, morena y con melena. Nos fuimos a su hotel, nos sentamos en el sofá de su habitación y bebimos cava. Nos comenzamos a besar y a acariciar; le desabotoné la camisa y desnudé sus senos. La puse sobre mi, montada (ella llevaba pantalones) y nos seguimos besando mientras le acariciaba el culo o le comía los senos. De pronto me levanté y la cargué para llevarla a la cama.

Nos terminamos de desnudar ahí y la tumbé sobre la cama con las piernas abiertas y flexionadas; me tumbé yo, pero invertido, con mi cabeza apuntando hacia sus pies. Puse mi torso sobre ella y comencé a comer su coñito, mientras ella acariciaba con su mano mi polla. Con una mano abría sus labios vaginales, con otra exploraba su caliente y húmeda caverna, mientras mi lengua se movía en círculos sobre su clítoris o bajaba para introducirse en su vagina.

El ritmo era suave y lento, y poco a poco se fue volviendo más intenso al igual que sus gemidos, que reconocía como aquellos que escuchaba por teléfono y que tanto me gustaban. En un momento prácticamente la devoraba, metiendo lo más que podía de su coño en mi boca y lamiendo el clítoris hinchado, succionándolo, estirándolo con los dientes, al mismo tiempo que mi dedo se movía con rapidez sacando cada vez más fluidos del interior, tanto que se escuchaba el chasqueo…

Mientras tanto, su mano se aferraba a mi polla a punto de estallar y gemía, apretando los músculos de su cadera, tensando los pies (que me gustaba ver reaccionar al placer desde mi punto de vista). De pronto apretó mi cara con sus piernas, tan fuerte que dolía un poco, y se corrió, chillando y envuelta en una serie de contracciones que sentí con las partes de mi cuerpo que la estaban tocando, sobre todo mi dedo, alrededor de él las paredes húmedas se contraían…

Una vez que se relajó pero no recuperada del todo quiso "corresponder" a mis atenciones. Se puso sobre mí en un 69, y me comenzó a hacer una deliciosa mamada mientras yo volvía a atender su coñito. Pero lo hacía tan bien y yo estaba tan caliente, que la corrida era inminente. Así que la quité de encima, me levanté a ponerme un condón y la comencé a follar de rodillas levantando sus piernas.

Cuando me llegó aquel orgasmo, no tuve más remedio que dejarme caer sobre ella para disfrutarlo sintiendo su cuerpo con todo mi cuerpo y después desvanecerme. Estuvimos haciéndolo durante la noche y la mañana siguiente hasta las 2 de la tarde, descansando a ratos. Me corrí 5 veces en total y ella más. No nos hemos vuelto a ver más.

El sexto encuentro fue con una mujer viuda de Tarragona, de 47 años. Era una persona que no solía hacer nada de cibersexo y tampoco lo hice con ella. Comenzamos a hablar de sexo porque ella escribía historias eróticas, y me encantaron algunas escenas y las comentamos. Le hablé sobre mis gustos sexuales y sobre el morbo que me daba quedar con mujeres desconocidas que contactaba a través del chat sólo para tener sexo sin compromisos.

Vimos nuestras fotos y nos gustamos, ella era delgada, bien conservada para su edad, y en la foto se veía una buena cadera debajo de los tejanos que llevaba. La conversación fue derivando a la idea de quedar. Le gustaba que las cosas que le planteaba fueran así de claras. Así que quedamos y nos vimos fuera de su hotel. Cuando bajé del taxi la reconocí inmediatamente.

Era de estatura regular, pelirroja, con media melena, delgada pero con formas. Más delgada de lo que estaba en la foto. Subimos al bar y bebimos algo. Hablamos mucho para que se relajara (tenía 8 años de viudez y según ella casi ningún contacto físico con ningún otro hombre). Subimos a su habitación y en el sofá seguimos hablando (mucho para mi impaciencia) y poco a poco fui intentando romper el hielo. Mientras hablábamos le puse una mano sobre la falda y ella co

gía mi mano. Después la abracé y acariciaba su brazo; se acomodó cerca de mí y se veía relajada. Así que por fin la besé y comencé a acariciarla por debajo de la ropa.

Nos fuimos a la cama que estaba al lado y la desvestí del todo. Llevaba ligueros y lencería muy sensual. Como es mi costumbre, comencé comiendo su sexo. Que sorpresa mutua nos llevamos… se puso como loca moviéndose y diciendo cosas poco adecuadas para una viuda tan seria; ella me confesó después que siempre había tenido la teoría de que nadie como una chica podía comerle el coño a otra, pues sabía lo que se sentía… pero que conmigo se le cayó esa teoría.

Se puso fuera de sí mientras mis labios succionaban su clítoris y mi dedo la follaba. Se corrió chillando y agitando la cadera de forma violenta, e inmediatamente quiso más. Me quité los pantalones y los calzoncillos de pie y ella inmediatamente se lanzó sobre mi polla; me la mamó un rato así, gimiendo, y después me tumbé sobre la cama.

Me la siguió devorando bastante bien, chupando al mismo tiempo que pelándola con su mano. Le pedí que se girara y que me pusiera el coñito en la boca para hacer un 69. Me estaba haciendo la que ha sido sin duda la mejor mamada de mi vida una viuda de 47 años… Comí su coñito y ella estaba como loca, subiendo y bajando su cabeza muy rápido para mamarme la polla. Se corrió con gemidos ahogados por tener la boca llena, y unos segundos después consiguió lo que pocas veces han conseguido otras chicas: sacar mi leche sólo con una mamada…

Se tragó todo mi semen y lamía lo que no había caído en su boca, diciendo "no puede quedar ni una gota". Lo hicimos más veces en diferentes posiciones; de nuevo se puso como loca y se corrió cuando daba botes clavada sobre mi polla. Esa noche se corrió cuatro veces y yo dos.

Al despertar estaba empalmado, y sin darle tiempo a nada, la cogí por detrás para despertarla acariciándole el coñito. Respondió moviéndolo y humedeciéndose, así que me puse un condón y la penetré en esa posición y la follé rápido y fuerte. Se corrió de nuevo (la quinta vez en total) y después yo descargué toda mi leche aferrado a sus caderas. No nos hemos vuelto a ver.

El séptimo encuentro y último fue con una mujer también de Tarragona, separada, de 49 años, la mayor de todas con las que he estado. Es una mujer muy guapa, con clase. Es delgada y musculosa, curiosamente por un problema -no serio- que tiene en los músculos, y con unos ojos azules preciosos. Su marido se enganchó al chat de forma alarmante, ya que quedaba con todas las que podía y se gastaba dinero de ambos.

Ella lo dejó y tenía poco tiempo de haberlo hecho cuando la conocí. La primera vez que hablé con ella me quedé convencido de que jamás la conocería, por varios motivos: la aversión que le tenía al chat; porque yo era muy joven para ella según sus principios y gustos, y porque según me contó siempre había tenido muchos pretendientes, aunque el único hombre en su vida había sido su esposo y algún amante que tuvo después (y que me confesó tarde).

Hablábamos de vez en cuando como amigos, yo ya sin esperanzas de llegar a conocerla. Alguna vez vi su foto y me gustó mucho. Una vez estaba hablando con ella y después la dejé porque llegó una chica con la que me lo montaba por chat. Le estaba escribiendo cosas ya bastante subidas de tono, y en medio de esto me equivoqué de ventana varios párrafos. Me di cuenta porque la otra chica no me respondía, y cuando miré donde lo había puesto me sobresalté y le escribí mis disculpas.

De momento no se había dado cuenta porque navegaba por Internet, pero al leerlo me dijo que no me preocupara, que sabía que era un error, que éramos amigos y que siguiera disfrutando. Pero le gustó lo que leyó… Me lo confesó otro día, uno en que curiosamente teníamos mucho tiempo el uno para el otro, porque normalmente cada quien andaba en sus rollos. Esa noche se dejó llevar y terminamos haciendo cibersexo muy sutil y erótico, durante un par de horas. Terminó corriéndose.

La siguiente vez que la vi sentía mucho corte, pero intenté hacerla sentir bien. Quedó en e

l aire la fantasía de quedar, yo le haría una cena en mi casa, sin compromiso y llegaríamos a donde ella quisiera. Después pusimos una fecha, varias semanas después, y le dije que no habría problema si se echaba para atrás.

Se sentía cómoda porque yo no presionaba y le hacía saber que contaba conmigo decidiera lo que decidiera… no quería aprovecharme de sus problemas. Después de mucha indecisión de su parte, quedamos. Puse un ambiente romántico en mi piso, hice la cena y fui a por ella al metro. Venía vestida con un conjunto de pantalones y chaqueta de piel rojo, que la hacían verse muy juvenil.

Cenamos en mi piso y hablamos mucho; cuando se ponía de pie no podía yo evitar mirar su cuerpo bien formado que ya quisieran muchas chicas de 30 años. El café lo hicimos en el sofá. El vinito había hecho estragos en ella, que estaba desinhibida y yo la dejaba a su aire. Se sentó apoyando su espalda contra mi, giro la cabeza y dio el primer beso. Yo respondí besando suave y sensualmente su boca y después su mejilla, su cuello, su nuca… mis manos fueron rápidamente a acariciar sus senos por encima de la ropa, y poco a poco se abrieron paso dentro de su camisa.

Su piel era suave, sus pechos pequeños pero firmes. Los desnudé sin quitar aun la camisa y surgieron para mi sorpresa dos grandes y rosados pezones, los más largos que había visto de cerca jamás. Mis dedos jugaron con ellos un rato y después mi boca; su mano buscaba la dureza en mi entrepierna y la masajeaba. Decidimos irnos a la cama; ahí nos desnudamos del todo.

Me encantaba su cuerpo y comencé a besarlo por los acariciaba y besaba, y mientras más se acercaba al orgasmo me preguntaba si me gustaba… hablar la excitaba más. Se movía y jadeaba cada vez más rápido y finalmente estalló sin chillar muy fuerte. La postura me gustó, la seguí follando un poco más y finalmente estallé yo en un buen orgasmo. Esa noche nos corrimos un par de veces en la misma postura. Le gustó mucho y se reía de su indecisión para verme.

Repetimos el encuentro unos meses después, pero ella había vivido en ese inter un romance bastante intenso con un hombre del chat. Por lo que vi en el segundo encuentro, se había soltado bastante el pelo, probado cosas y practicado más. Esa vez si la pude hacer correr con mi boca y me excitó tanto hacerlo que cuando terminó su orgasmo mi polla estaba durísima, me coloqué el condón y se la clavé en la misma postura que tenía, tumbada con las piernas abiertas, pero en vez de colocarme entre ellas, su pierna derecha quedó en medio de las dos mías para que mi polla entrara más profundamente.

Sentía con claridad la curvatura de mi polla entrando en su lubricado coño hasta el tope. Pegué mi boca llena aun de sus fluidos a la de ella y comencé a follarla profundamente desplazando todo mi cuerpo adelante y atrás. Ambos gemíamos al ritmo cada vez más acelerado de mis embestidas. No tardé mucho en correrme empujando hasta el tope mi polla dentro de ella y descargando mi leche…

Esa noche follamos y nos corrimos varias veces más. De momento no nos hemos vuelto a ver aunque mantenemos contacto y ganas de repetir.

Autor: cassiel_68

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ENCUENTROS CON CHICAS DEL CHAT

Hace aproximadamente 6 años que chateo, obviamente no de forma continuada, sino por rachas. Al principio me volví muy asiduo a un canal del que incluso fui operador. Después me di cuenta de dos cosas importantes que cambiaron mis objetivos en el chat: 1. hacer la vida por ahí es una pérdida de tiempo, ya que el tiempo que se dedica al ciberespacio se le quita a la vida cotidiana; 2. es un excelente medio para conocer gente en persona que busca "lo mismo" que uno, sin inhibiciones.

Sexo a distancia he hecho en abundancia y me considero bueno, imaginativo, morboso, educado y puedo ir desde lo más sutil hasta lo más guarro, según el gusto de quien esté al otro lado de la pantalla; de los cientos de orgasmos que he leído, escuchado por teléfono o visto por cámara durante estos años.

Muchos caen en el olvido y otros se recuerdan siempre: aquella chica gallega que se corrió 4 veces mientras hablábamos por teléfono; la chica atada de Vigo con la que follé también por teléfono mientras su marido se pajeaba mirándola (él fue quien me contactó por chat, y llamé a pesar de mi escepticismo); aquella amiga asidua de Sevilla, multi orgásmica (diría yo ninfómana) que batió su propio record corriéndose 9 veces mientras me veía por cámara.

Hablábamos por teléfono y se metía su vibrador; aquella mujer casada de Toledo (y de quien hablaré después con más amplitud), cuyo primer contacto con el sexo cibernético lo tuvo conmigo y se sorprendió de la excitación (y posterior orgasmo) a la que llegó simplemente leyendo mis palabras; o aquella mujer de Barcelona, a quien le hice poner por primera vez pinzas de ropa en los pezones mientras hablaba con ella por teléfono y la escuchaba chillar y correrse como loca por esa nueva sensación de mezcla de dolor con placer; aquella madrileña a la que le gustaba ser humillada e insultada, que me envío su foto y me pidió que la imprimiera y me meara y me corriera en ella mientras me veía por cámara; o aquella chica de Santander a quien durante varios meses dirigí en imaginativas sesiones donde le hacía untarse aceite, nata, ponerse pinzas, meterse su vibrador, ponerse hielo en los pezones, acariciarse con una pluma, mojarse la ropa.

Aquella jovencita de Cataluña que me dirigió viéndome por cámara, haciéndome poner hielo en los calzoncillos, tirarme agua en la ropa, finalmente mearme en los pantalones y por supuesto correrme en ellos; o esa mujer casada de Barcelona, que tenía además un amante real, y a quien sin embargo excitaba asiduamente contándole historias reales…

La lista de anécdotas del chat sería larguísima, algunas más dignas de contarse que otras, pero sin duda lo más interesante son los encuentros reales que he tenido con mujeres del chat. El morbo quizás radique en ver hasta donde son capaces de llegar estas mujeres, que en su mayoría conocí fuera de los canales de sexo.

El primer encuentro, no muy afortunado, fue con una jovencita de unos 19 años, a quien convencí inexplicablemente de salirse de la universidad donde estudiaba y estaba conectada, para venir a mi piso, con la promesa de no penetrarla sino de hacerle sólo sexo oral (que se me da bastante bien). Cuando llegó estaba un poco cortada, repitiéndome que no acostumbraba a hacer esas cosas. Hablé con ella mucho rato para relajarnos, y cuando estábamos más distendidos me la llevé a la cama.

Todo iba bastante bien mientras la besaba y la acariciaba, incluso llegué a masturbar un poco su clítoris por debajo de sus braguitas, totalmente húmedas, y su lengua en mi boca respondía bastante bien. Pero cuando decidí bajar a comer su coñito, estaba lamiéndoselo cuando noté que no se encontraba a gusto. Me detuve y le pregunté que si quería que lo dejáramos. Me dijo que sí, que le sabía muy mal pero que no estaba acostumbrada a esto… y lo dejamos. Me agrad

eció haberlo dejado… otro quizás hubiera seguido y hecho lo que le apeteciera con ella, a final de cuentas estaba en mi piso por voluntad propia.

El segundo fue con una mujer casada de Madrid, de 35 años, con quien el encuentro fue afortunado por suerte, ya que ni siquiera nos conocíamos por foto. Yo vivía con una chica e iba a ir a hacer unos trámites solo a Madrid, y cuando hablamos resultó que buscábamos lo mismo. Ella tenía una relación bastante asfixiante, aunque sexualmente se llevaba muy bien con su pareja, ya que hacían de todo (hasta lluvia dorada, sexo anal y no se cuantas cosas más) los sábados por la tarde, según me contaba, pero buscaba aires nuevos.

Quedamos a las 9 de la noche en la Puerta del Sol. Allí vi a una mujer que coincidía con su descripción general y que esperaba a alguien… pero era horrible, así que no le hablé. Pero un rato después vi a otra, de mucho mejor aspecto: rubia, media melena, gafas elegantes y que le daban un aire intelectual. Su cuerpo era normalito y su rostro agradable… afortunadamente era ella.

Nos tomamos un café, y le pregunté que ahora que ya nos habíamos visto, si aun quería que lo hiciéramos. Asintió y nos fuimos a mi hotel. El primer beso lo dio ella, y según hablamos después, ambos teníamos miedo de si aun "sabíamos" hacerlo con un extraño. Hubo varias corridas, aunque no fue un encuentro de sexo salvaje como hubiésemos deseado; hablamos mucho y reímos entre orgasmo y orgasmo, hasta la 4 de la madrugada, hora en la que tuvo que irse a pesar de ambos. Nos hemos vuelto a ver tres veces más, a pesar de que no compaginamos muy bien sexualmente, aunque hemos mejorado notablemente.

El tercer encuentro fue con una chica de 34, de Palma de Mallorca. Le gustó mi forma morbosa pero educada de proponerle sexo telefónico. Lo hicimos así varias veces, su voz era muy sensual (alguna vez le propusieron encargarse de una hotline) y desbordaba erotismo. La vi por foto y era una chica llenita pero no fea, una "belleza Botero", solía decir ella. Sus fantasías me ponían a mil y la forma como las describía… sobre todo una vez en que me hizo imaginar que ella era espectadora de una orgía y una chica le comía el coño. Un día me dijo que tenía que venir a Barcelona para hacer un curso y que quería verme.

Vino, cenamos, fuimos a mi casa y de pie la llené de besos y nos desnudamos. Nos metimos a la cama y como siempre, comencé comiéndole su coño y mientras le metía un dedo… chillaba mucho, la más chillona que había conocido hasta entonces. Lamía y succionaba su clítoris inflamado mientras las masturbaba con un dedo… y se corrió muy pronto. Después me confesó que le había sorprendido que de buenas a primeras le hiciera sexo oral, pues era algo muy íntimo que según ella venía con la confianza, pero para mi es mi carta de presentación…

Lo hicimos muchas veces esa noche, la mañana siguiente y la noche siguiente… Lo que más me gustó fue la forma como me despertó esa mañana; como es natural y muy común en mucha gente, amanecí empalmadísimo.

Entre sueños sentí que una mano me la estaba meneando suavemente, acariciando de arriba a abajo toda la piel de mi dura polla. Medio dormido y medio despierto, sentí su boca succionando mi capullo y su lengua lamiendo mi polla a todo lo largo. Aún no despertaba del todo cuando me puso un condón, se me montó y comenzó a cabalgar, subiendo y bajando despacio, haciendo que prácticamente mi polla saliera del todo para después volver a sentarse clavándosela hasta el fondo.

Aceleró el ritmo de sus caderas y sus gemidos se hicieron cada vez más fuertes; yo ya estaba despierto del todo y la cogía por el culo ayudándola a subir y bajar. Sus uñas se clavaban en mi pecho y en un momento soltó el chillido final, acompañado de contracciones de su sexo que pude sentir en mi polla; en cuanto terminó de correrse, en esa misma postura, comencé a follarla yo, moviendo mi cadera muy rápido y abriendo con mis manos sus nalgas al mismo tiempo que las atraía hacia mi para llegar más profundo en mis clavadas.

No tardó mucho en llegar mi orgasmo de forma muy explosiva, prendiéndome de sus tetas mientras tensaba mi cuerpo y lo arqueaba, levantando su cuerpo con mi cadera. Después de esa ocasión le devo

lví la visita en Palma y en un par de días no salimos de su cama y su casa más que para lo indispensable.

El cuarto encuentro fue con una amiga alemana de 36 años que vive en Sitges, madre de dos niños y separada. Nunca hicimos nada por chat y mucho menos por teléfono. Era una amiga normal. Alguna vez hablamos de sexo, pero así, tal cual, como de cualquier otro tema. Solo hubo dos momentos subidos de tono: una vez me dijo -no sin algo de corte y bastante insistencia de mi parte para que me dijera que pasaba al notarla rara- que esa noche le gustaría que estuviéramos más cerca para vernos.

Por lo que entendí, esa noche estaba calentita… y desee estar cerca también. Otra ocasión la pillé en un canal de lesbianas, cosas que me extrañó mucho. Me confesó que últimamente tenía fantasías con chicas, a raíz de algo que hizo -y que me puso a 100-, que fue verse con una pareja de amigos y montárselo con ambos. También me contó que el chico la venía a "visitar" con permiso de su mujer.

Comenzaba yo a ver lo que había oculto detrás de esa amiga que veía en una foto con dos niños… comenzaba a desearla. Quedamos de vernos un sábado. Era una mujer alta y corpulenta, con formas apetecibles. Estuvimos todo el día juntos tomando café, comiendo, hablando… Nada me decía que podíamos terminar en la cama, era muy seria en persona, así que tampoco le saqué el tema. Pasó todo el día y me dijo que me acercaba a mi casa en su coche.

Cuando paró frente a mi portal, le dije que si quería pasar y aceptó. Preparamos algo informal de cena y nos pusimos a ver la TV… realmente su comportamiento me sorprendía, pues se sentía con confianza pero no daba ninguna pista de que yo le gustara o que quisiera que hiciéramos algo. Estaba allí, cómodamente tirada en el suelo viendo la TV, y yo fraguando como iniciar el acercamiento y el resultado que tendría intentarlo…

Me senté en el sofá en el que ella apoyaba la espalda; después de un rato de indecisión le comencé a hacer un "inocente" masaje en la espalda y en los hombros. Le gustaba… así que acerqué mi boca a su oreja y comencé a besarla… respondió dócilmente, así que comencé a besarle el cuello, la boca y a acariciarle las tetas. A partir de aquí todo subió de tono, nos comenzamos a magrear y a quitarnos la ropa en el suelo; su piel era suave y sus formas exuberantes. Después la llevé a la cama, la abrí de piernas y sumergí mi boca en su sexo… estaba chorreando. Le clavaba mis dedos y chupaba y lamía su clítoris… se corrió chillando, arqueando su cuerpo y sujetando mi cabeza con sus manos. Después me tumbó maternalmente y me hizo una de las más deliciosas mamadas que me han hecho. No quise correrme en su boca, tenía ganas de metérsela ya.

Rápidamente me puse un condón y le clavé mi polla, que para ese momento estaba durísima. La follé cogiéndole sus enormes tetas y entrelazando nuestras lenguas… sus gemidos se convirtieron en palabras en alemán que no entendí y volvió a correrse apretando con fuerza su cadera contra la mía. Bastaron unos cuantos empujones más para que mi leche saliera disparada y yo quedara desvanecido.

Lo hicimos varias veces más antes de dormir, despertándonos en la noche y la mañana siguiente. Nos volvimos a ver en dos ocasiones más… la última fue especial. Tuvimos menos tiempo ese día y de las dos veces que me corrí, ninguna fue en su coñito. La primera fue follándome sus tetas, y me corrí en ellas aunque mi chorro de leche llegó hasta su mejilla. La segunda fue la mejor, ya que la follaba a 4 patas cuando ella desde abajo se movía como una endemoniada, mi verga entraba y salía mientras ella gemía y gemía y bo aguantando más la llené con mi leche.

El quinto encuentro fue cuando comencé a sentir curiosidad por las maduritas. Contacté con una mujer de Toledo, totalmente inexperta en cibersexo. Estaba casada pero pasaba por una etapa de crisis en su matrimonio. La primera noche se lo hice con tanta dedicación que se excitó, se masturbó y se corrió para su propia sorpresa. La convencí de hacerlo por teléfono y quedamos en una especie de "cita", donde ella se preparó para la ocasión. Le gustó mi voz

, suelen decirme que es dulce.

La fui llevando con imaginación y conseguimos un buen orgasmo; me encantó la forma como se corría. Lo hicimos así varias veces y por la distancia, jamás creí que nos fuéramos a conocer en persona; pero un día me dijo que hace mucho que no viajaba, que necesitaba aclarar ideas y que vendría a Barcelona, pero que si no quería verla no pasaba nada. Claro que quería verla, y así lo hicimos. Nos encontramos de noche, cenamos y caminamos charlando largo rato.

Era una mujer seria, bastante atractiva y bien conservada, delgada y con formas, morena y con melena. Nos fuimos a su hotel, nos sentamos en el sofá de su habitación y bebimos cava. Nos comenzamos a besar y a acariciar; le desabotoné la camisa y desnudé sus senos. La puse sobre mi, montada (ella llevaba pantalones) y nos seguimos besando mientras le acariciaba el culo o le comía los senos. De pronto me levanté y la cargué para llevarla a la cama.

Nos terminamos de desnudar ahí y la tumbé sobre la cama con las piernas abiertas y flexionadas; me tumbé yo, pero invertido, con mi cabeza apuntando hacia sus pies. Puse mi torso sobre ella y comencé a comer su coñito, mientras ella acariciaba con su mano mi polla. Con una mano abría sus labios vaginales, con otra exploraba su caliente y húmeda caverna, mientras mi lengua se movía en círculos sobre su clítoris o bajaba para introducirse en su vagina.

El ritmo era suave y lento, y poco a poco se fue volviendo más intenso al igual que sus gemidos, que reconocía como aquellos que escuchaba por teléfono y que tanto me gustaban. En un momento prácticamente la devoraba, metiendo lo más que podía de su coño en mi boca y lamiendo el clítoris hinchado, succionándolo, estirándolo con los dientes, al mismo tiempo que mi dedo se movía con rapidez sacando cada vez más fluidos del interior, tanto que se escuchaba el chasqueo…

Mientras tanto, su mano se aferraba a mi polla a punto de estallar y gemía, apretando los músculos de su cadera, tensando los pies (que me gustaba ver reaccionar al placer desde mi punto de vista). De pronto apretó mi cara con sus piernas, tan fuerte que dolía un poco, y se corrió, chillando y envuelta en una serie de contracciones que sentí con las partes de mi cuerpo que la estaban tocando, sobre todo mi dedo, alrededor de él las paredes húmedas se contraían…

Una vez que se relajó pero no recuperada del todo quiso "corresponder" a mis atenciones. Se puso sobre mí en un 69, y me comenzó a hacer una deliciosa mamada mientras yo volvía a atender su coñito. Pero lo hacía tan bien y yo estaba tan caliente, que la corrida era inminente. Así que la quité de encima, me levanté a ponerme un condón y la comencé a follar de rodillas levantando sus piernas.

Cuando me llegó aquel orgasmo, no tuve más remedio que dejarme caer sobre ella para disfrutarlo sintiendo su cuerpo con todo mi cuerpo y después desvanecerme. Estuvimos haciéndolo durante la noche y la mañana siguiente hasta las 2 de la tarde, descansando a ratos. Me corrí 5 veces en total y ella más. No nos hemos vuelto a ver más.

El sexto encuentro fue con una mujer viuda de Tarragona, de 47 años. Era una persona que no solía hacer nada de cibersexo y tampoco lo hice con ella. Comenzamos a hablar de sexo porque ella escribía historias eróticas, y me encantaron algunas escenas y las comentamos. Le hablé sobre mis gustos sexuales y sobre el morbo que me daba quedar con mujeres desconocidas que contactaba a través del chat sólo para tener sexo sin compromisos.

Vimos nuestras fotos y nos gustamos, ella era delgada, bien conservada para su edad, y en la foto se veía una buena cadera debajo de los tejanos que llevaba. La conversación fue derivando a la idea de quedar. Le gustaba que las cosas que le planteaba fueran así de claras. Así que quedamos y nos vimos fuera de su hotel. Cuando bajé del taxi la reconocí inmediatamente.

Era de estatura regular, pelirroja, con media melena, delgada pero con formas. Más delgada de lo que estaba en la foto. Subimos al bar y bebimos algo. Hablamos mucho para que se relajara (tenía 8 años de viudez y según ella casi ningún contacto físico con ningún otro hombre). Subimos a su habitación y en el sofá seguimos hablando (mucho para mi impaciencia) y poco a poco fui intentando romper el hiel

o. Mientras hablábamos le puse una mano sobre la falda y ella cogía mi mano. Después la abracé y acariciaba su brazo; se acomodó cerca de mí y se veía relajada. Así que por fin la besé y comencé a acariciarla por debajo de la ropa.

Nos fuimos a la cama que estaba al lado y la desvestí del todo. Llevaba ligueros y lencería muy sensual. Como es mi costumbre, comencé comiendo su sexo. Que sorpresa mutua nos llevamos… se puso como loca moviéndose y diciendo cosas poco adecuadas para una viuda tan seria; ella me confesó después que siempre había tenido la teoría de que nadie como una chica podía comerle el coño a otra, pues sabía lo que se sentía… pero que conmigo se le cayó esa teoría.

Se puso fuera de sí mientras mis labios succionaban su clítoris y mi dedo la follaba. Se corrió chillando y agitando la cadera de forma violenta, e inmediatamente quiso más. Me quité los pantalones y los calzoncillos de pie y ella inmediatamente se lanzó sobre mi polla; me la mamó un rato así, gimiendo, y después me tumbé sobre la cama.

Me la siguió devorando bastante bien, chupando al mismo tiempo que pelándola con su mano. Le pedí que se girara y que me pusiera el coñito en la boca para hacer un 69. Me estaba haciendo la que ha sido sin duda la mejor mamada de mi vida una viuda de 47 años… Comí su coñito y ella estaba como loca, subiendo y bajando su cabeza muy rápido para mamarme la polla. Se corrió con gemidos ahogados por tener la boca llena, y unos segundos después consiguió lo que pocas veces han conseguido otras chicas: sacar mi leche sólo con una mamada…

Se tragó todo mi semen y lamía lo que no había caído en su boca, diciendo "no puede quedar ni una gota". Lo hicimos más veces en diferentes posiciones; de nuevo se puso como loca y se corrió cuando daba botes clavada sobre mi polla. Esa noche se corrió cuatro veces y yo dos.

Al despertar estaba empalmado, y sin darle tiempo a nada, la cogí por detrás para despertarla acariciándole el coñito. Respondió moviéndolo y humedeciéndose, así que me puse un condón y la penetré en esa posición y la follé rápido y fuerte. Se corrió de nuevo (la quinta vez en total) y después yo descargué toda mi leche aferrado a sus caderas. No nos hemos vuelto a ver.

El séptimo encuentro y último fue con una mujer también de Tarragona, separada, de 49 años, la mayor de todas con las que he estado. Es una mujer muy guapa, con clase. Es delgada y musculosa, curiosamente por un problema -no serio- que tiene en los músculos, y con unos ojos azules preciosos. Su marido se enganchó al chat de forma alarmante, ya que quedaba con todas las que podía y se gastaba dinero de ambos.

Ella lo dejó y tenía poco tiempo de haberlo hecho cuando la conocí. La primera vez que hablé con ella me quedé convencido de que jamás la conocería, por varios motivos: la aversión que le tenía al chat; porque yo era muy joven para ella según sus principios y gustos, y porque según me contó siempre había tenido muchos pretendientes, aunque el único hombre en su vida había sido su esposo y algún amante que tuvo después (y que me confesó tarde).

Hablábamos de vez en cuando como amigos, yo ya sin esperanzas de llegar a conocerla. Alguna vez vi su foto y me gustó mucho. Una vez estaba hablando con ella y después la dejé porque llegó una chica con la que me lo montaba por chat. Le estaba escribiendo cosas ya bastante subidas de tono, y en medio de esto me equivoqué de ventana varios párrafos. Me di cuenta porque la otra chica no me respondía, y cuando miré donde lo había puesto me sobresalté y le escribí mis disculpas.

De momento no se había dado cuenta porque navegaba por Internet, pero al leerlo me dijo que no me preocupara, que sabía que era un error, que éramos amigos y que siguiera disfrutando. Pero le gustó lo que leyó… Me lo confesó otro día, uno en que curiosamente teníamos mucho tiempo el uno para el otro, porque normalmente cada quien andaba en sus rollos. Esa noche se dejó llevar y terminamos haciendo cibersexo muy sutil y erótico, durante un par de horas. Terminó corriéndose.

La siguiente vez que la vi sentía

mucho corte, pero intenté hacerla sentir bien. Quedó en el aire la fantasía de quedar, yo le haría una cena en mi casa, sin compromiso y llegaríamos a donde ella quisiera. Después pusimos una fecha, varias semanas después, y le dije que no habría problema si se echaba para atrás.

Se sentía cómoda porque yo no presionaba y le hacía saber que contaba conmigo decidiera lo que decidiera… no quería aprovecharme de sus problemas. Después de mucha indecisión de su parte, quedamos. Puse un ambiente romántico en mi piso, hice la cena y fui a por ella al metro. Venía vestida con un conjunto de pantalones y chaqueta de piel rojo, que la hacían verse muy juvenil.

Cenamos en mi piso y hablamos mucho; cuando se ponía de pie no podía yo evitar mirar su cuerpo bien formado que ya quisieran muchas chicas de 30 años. El café lo hicimos en el sofá. El vinito había hecho estragos en ella, que estaba desinhibida y yo la dejaba a su aire. Se sentó apoyando su espalda contra mi, giro la cabeza y dio el primer beso. Yo respondí besando suave y sensualmente su boca y después su mejilla, su cuello, su nuca… mis manos fueron rápidamente a acariciar sus senos por encima de la ropa, y poco a poco se abrieron paso dentro de su camisa.

Su piel era suave, sus pechos pequeños pero firmes. Los desnudé sin quitar aun la camisa y surgieron para mi sorpresa dos grandes y rosados pezones, los más largos que había visto de cerca jamás. Mis dedos jugaron con ellos un rato y después mi boca; su mano buscaba la dureza en mi entrepierna y la masajeaba. Decidimos irnos a la cama; ahí nos desnudamos del todo.

Me encantaba su cuerpo y comencé a besarlo por los acariciaba y besaba, y mientras más se acercaba al orgasmo me preguntaba si me gustaba… hablar la excitaba más. Se movía y jadeaba cada vez más rápido y finalmente estalló sin chillar muy fuerte. La postura me gustó, la seguí follando un poco más y finalmente estallé yo en un buen orgasmo. Esa noche nos corrimos un par de veces en la misma postura. Le gustó mucho y se reía de su indecisión para verme.

Repetimos el encuentro unos meses después, pero ella había vivido en ese inter un romance bastante intenso con un hombre del chat. Por lo que vi en el segundo encuentro, se había soltado bastante el pelo, probado cosas y practicado más. Esa vez si la pude hacer correr con mi boca y me excitó tanto hacerlo que cuando terminó su orgasmo mi polla estaba durísima, me coloqué el condón y se la clavé en la misma postura que tenía, tumbada con las piernas abiertas, pero en vez de colocarme entre ellas, su pierna derecha quedó en medio de las dos mías para que mi polla entrara más profundamente.

Sentía con claridad la curvatura de mi polla entrando en su lubricado coño hasta el tope. Pegué mi boca llena aun de sus fluidos a la de ella y comencé a follarla profundamente desplazando todo mi cuerpo adelante y atrás. Ambos gemíamos al ritmo cada vez más acelerado de mis embestidas. No tardé mucho en correrme empujando hasta el tope mi polla dentro de ella y descargando mi leche…

Esa noche follamos y nos corrimos varias veces más. De momento no nos hemos vuelto a ver aunque mantenemos contacto y ganas de repetir.

Autor: cassiel_68

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LA CONOCI GRACIAS A SU RELATO

Gracias a ésta página me contacté con Cecilia, una mujer argentina muy caliente. Me llamo Juan, tengo 24 años y 1.79 de estatura. Paso a transcribirles un mail que le envié a Cecilia esta mujer que conocí gracias a su relato publicado en esta página.

Hoy me levanté caliente… con mi verga parada para que la beses en la puntita. Mientras mis manos se estiran para amasar tus pechos y pellizcar tus pezones… Me gusta ver mi verga desaparecer en tu boca mientras te muevo la cabeza con una mano tomada por los pelos…

¿Te gusta chuparme la verga, putita? Te gusta sentir mi verga en tu garganta y mis dedos que acarician tu cuerpo… y me giro para formar un 69 en el piso, tú abajo… así te tengo atrapada con mi cuerpo mientras mi lengua busca en tu conchita… y mis dedos te penetran para humedecerse y luego ir a tu culito…

Tu rico culito de perrita en celo, que se la cogen todos los perros del barrio mientras está en cuatro patas… Así mis dedos van a tu agujerito trasero y lo acarician sin penetrarte aún, y mi lengua se mete en tu conchita mientras siento mi verga en tu boca… tus labios en mi verga y tu conchita abierta para mi lengüita… y te penetro con un dedo por tu culito.

Que linda putita para comerle todos sus agujeritos… Te penetro primero con uno y después con dos dedos por tu culito mientras mi verga quiere ocupar su lugar… te ordeno que te pares y que abras un poco las piernas para que yo me ponga frente a ti, y desde abajo te ensarté en la conchita linda que tienes, mientras te digo lo mucho que me gustan las perritas como vos…

Te levanto con mis manos tomándote por tus muslos sin dejar de mover mi verga en tu linda conchita… y te tengo en el aire mientras te llevo contra la puerta… ¿Te gusta sentir mi verga entrando en tu conchita… y mis dedos clavándose en tu colita? ¿Te gusta sentir mi cuerpo contra el tuyo y mis dientes rozando tu piel?

Te bajo y te pongo en cuatro patas… como una linda perrita obediente te dejo con la colita abierta a mi merced… mi lengua pasa por tu rayita de arriba a abajo, de arriba a abajo y beso tus nalgas… y paso mis dientes por tus nalgas mientras con mis manos te dan golpecitos en tus nalgas…

¿Te gusta que te coma la colita putita mía? Mi lengua se detiene en tu entrada trasera… para volver a subir y bajar por tu rayita… bajando hasta llegar a tu conchita y volver a tu colita de putita…

Te tomo por el pelo con una mano mientras con la otra coloco mi verga dura en tu entrada trasera… dejo la puntita apoyada sobre tu ano para que sientas el calor de mi verga y como tapa tu lindo agujerito… Dejo mi verga allí hasta que me pidas como una perra en celo… como una putita caliente… que te la clave.

Vamos mami, pídeme que te clave mi verga en tu agujero… y así te la clavaré hasta el fondo para cabalgarte como a una yegua calentona… ¿Quieres que te clave el culito, putita? (te pregunto mientras te tiro del pelo para que gires tu cara y me mires, mientras te pregunto y espero tu respuesta de puta).

¿Quieres que te clave putita, esclava de mi verga dura? Te mando un beso en tus pezones, otro en tu culito y una lamida en tu conchita…

Hasta luego, Solyto

La repuesta de mi putita fue: Siiiiiiiiiiiiiiii clávame por favor…

Autor: muysolyto1

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UN MUY CALIENTE DIA

Hola me llamo José, tengo 21 años, soy moreno, ojos marrones, músculos bastante definidos y muy atractivo me han dicho muchas chicas, y os voy a contar algo que me sucedió la semana pasada.

Era un día bastante aburrido en mi casa yo solo, que mi novia se había ido a ver un familiar suyo de otro país, estaba aburridísimo así que decidí meterme en un chat, y empecé a hablar con una chica me dijo que estaba muy caliente y que se estaba masturbando, así que le pregunté si tenía webcam, me dijo que si, le dije que también tenía, conectamos las webcams y era cierto se estaba masturbando.

Tenía un conejito precioso, me pidió que me la sacara y me masturbara, así que empecé a darle a la verga (yo ya estaba muy cachondo), no tardé mucho en correrme, y a ella le pasó lo mismo.

Al poco tiempo ella estaba otra vez con el dedo metido en su conchita y yo cogí mi polla que se ponía dura otra vez, se la puse más de cerca en la webcam, algo que la puso muy cachonda y se corrió.

La oía gemir por los altavoces y me producía más placer, de repente oí el timbre de mi casa, algo que me jodió mucho, porque me pilló en mitad de mi paja, fui a abrir y me sorprendí bastante, resulta que era mi novia que no se había ido, fui corriendo a ponerme algo de ropa porque estaba totalmente desnudo.

Cuando entró me vio en calzoncillos lo que le sorprendió un poco, pero la puso bastante cachonda al ver mi paquete tan marcado (porque aún seguía empalmado), se dirigió hacia mi, me sonrió y me la sacó de los calzoncillos se agachó y empezó a chupar como si fuera una piruleta y a la vez mirándome con cara de querer más.

Me pedía a gritos que la penetrara, y eso hice, la despojé de sus ropas y agarré sus grandes tetas y erguidas y las empecé a lamer, al mismo tiempo que dirigía una de mis manos a su conchita notaba que sus pezones estaban durísimos y su concha estaba mojadísima, no esperé más y allí en el sofá cama que tengo frente al ordenador, la puse a cuatro patas y la penetré fuertemente mientras acariciaba sus pechos.

Mis testículos chocaban con su culo algo que me producía un inmenso placer, al igual que a ella, ahhhh, me estaba volviendo loco, ella gemía como una puta y yo sentía que me iba, aceleré el ritmo y ya no pude aguantar más me corrí dentro de ella, al mismo tiempo ella dio un gran gemido de placer, tuvimos un gran orgasmo, pero para nada eso no iba a terminar ahí, enseguida nos pusimos de nuevo en acción haciendo el 69.

Yo lamía su conchita que estaba totalmente llena de jugos y de los míos, pero me daba igual, empecé a meter mi lengua y a darle atención a su clítoris, ella gemía y gemía, estaba gozando como nunca y eso me ponía a mi más cachondo, le agarré el culo y metí toda mi cara en su coño.

Empecé a chupar como loco, mmmmm, ¡que rico sabor!, ella dejó de chupármela porque no podía más, se iba a correr y así fue, se corrió mientras yo tenia mi cara metida en su concha, y bueno, ahora me tocaba a mí y le dije que me hiciera una turca con sus inmensos pechos, metí mi polla entre sus pechos y empezamos a darle caña, que placer sentir sus pechos acariciando mi pija, tenia la verga muy dura y alcanzó su mayor longitud (21 cm)

Yo ya estaba a punto de correrme y le dije que pusiera su boca para correrme en ella, abrió la boca y sacó la lengua, me corrí en ella soltando una gran cantidad de semen, parecía que nunca pararía de escupir, ella se lo trago todo y me pidió que nos fuéramos a mi habitación a follar más cómodos.

Nos fuimos a mi habitación y mi novia fue la primera en tumbarse en la cama boca arriba y lentamente pero profundamente y acelerando el ritmo poco a poco, nos besábamos nos acariciábamos y nos amábamos, sentía que me iba, ahh

hhhhhhhh, mmmmmm, ¡que placer! me corrí dentro de ella por segunda vez y ella también se corrió.

Era el mejor día de mi vida, nunca había tenido tantos orgasmos con una chica en un mismo día, nos quedamos dormidos en mi cama, al rato me desperté y acaricié a mi novia y la besé, ella aún dormía y no quería despertarla, me levanté y me acordé que cuando llegó mi novia yo tenia la webcam puesta con esa chica, ¡ella lo había visto todo cuando estábamos en el sofá! seguramente se masturbó como una loca un montón de veces viéndonos, estaba contento, había dado placer a dos chicas a la vez.

Fui a la habitación donde tenia el ordenador y ella ya no estaba pero me dejó un mensaje que decía, "guau chico, eres todo un experto follando me he corrido muchísimas veces viendo como te follabas a esa chica, espero volver a hablar contigo porque mi conchita necesita de tus cuidados", yo le mandé un mail que decía: Me alegro de que hayas disfrutado, yo también espero volver a hablar contigo o si quieres que quedemos un día en persona… chau, le puse mi número de móvil en el mail para que me llamara.

Mi novia se despertó, se abrazó a mí y me dijo que fue el mejor día de su vida y me besó.

Espero que les haya gustado mi relato.

Autor: Jose_69

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INTERNET TIENE MAGIA

Ni cuenta me di anoche, al desconectar el ordenador. No es extraño. Pensaba, en tanto apagaba las luces de la salita, que la imaginación no es valor en alza. Quienes escriben relatos eróticos no alardean de inventiva. Se suele dar por sentado -craso error- que cuanto narran es la pura -o mejor la impura- verdad. Y la descalificación que les hacen quienes los leen, puede resumirse en una frase:”No creo que eso lo hayas vivido tú”.

Y sin embargo Internet tiene magia, porque no tener rostro es tenerlos todos. Frente al ordenador se es dios o diosa, se tiene al alcance el Poder, así con mayúscula. El ordenador es la palanca que añoraba ¿Arquímedes? para mover el mundo. Y, frente a ese ordenador que es espejo de cuanto tecleo, quiero ser gheisa y pañuelo y motivo de tentación y carne blanca u oscura según tú prefieras, y aquí, en milagro, seré la misteriosa vecina de la casa que enfrenta con la tuya al otro lado de la calle que se desnuda con la luz encendida y las cortinas sin cerrar y a la que espías con la respiración entrecortada y la mano maniobrando en tu entrepierna.

Sí, seré esa vecina de nombre ignorado y pechos conocidos que se va quitando la ropa con lentitud porque sabe que la espías y le agrada provocarte, o quizá no sea esa, sino la niña de trenzas morenas y uniforme de colegiala a la que miras al cruzarte con ella por la calle, la niña que, al dar una vuelta rápida, no puede remediar que la falda se le despegue de los muslos descubriendo su ropa interior blanca. Y puedo llevar, según de donde seas tú, braguitas o pantaletas, y tal vez sea la novia o la mujer de tu mejor amigo que pone fuego a tus masturbaciones y convierte tu mano en su recuerdo, o la prima que se bañaba desnuda en la alberca y a la que sorprendiste el día que descubriste que las chicas tenían vello entre los muslos.

O quizá no. Quizá sea la mujer madura con la que soñabas de adolescente, tu maestra de literatura que se sentaba en clase con las piernas separadas lo justo para que se te abultara el pantalón llevado por el vértigo de unos muslos carnosos.

Sí. Es la magia de Internet. Hace que los sueños tomen cuerpo y que incluso se resuelvan en humedades y jugos. ¿Como quieres que sea? ¿Rubia y de caderas generosas? ¿Morena y aniñada? Tú ordenas y yo obedezco. Soy plastilina en tus manos .Puedes ponerme el rostro y los atributos que desees.

Mi único objetivo es endurecerte el sexo. Si te agradan las historias seré Scherazade para ti, si prefieres la acción, me convertiré en la golfa más arrastrada. Puedo vestir ropas de monja si te excita el sacrilegio de ir por casa u ofrecerte la grupa para que me posea cualquier vagabundo. es que te agrada humillar y despreciar a las mujeres.

Nada que te excite me es ajeno. Si lo tuyo es el sexo oral nadie como yo sabrá poner en su saliva tanto ardor ni en su lengua sabiduría tan experimentada. Si te pierdes por el coito anal, mis nalgas solo aguardan una orden tuya para abrirse como el mar Rojo ante el Moisés de tu empuje.

¿O acaso eres fetichista? Si lo eres no importa. Te regalaré mis zapatos de tacón y te dejaré chupar mi brassier. Estoy en tu función. O mejor, soy en tu función. Puedes crearme tal cual desees. Y no sé si esto es un relato erótico o una confesión erótica, pero tanto da. Es relato porque cuento lo que cuento y confesión porque digo lo que llevo dentro. ¡Ojalá llevara dentro algo tuyo duro y palpitante! En tanto solo me queda fantasear y soñar que alguna de tus masturbaciones es por mi causa. Si. Solo me resta desear que tal vez esto que no sé ni lo que es, relato o no relato, contribuya a que tu mano se mueva, esta noche, un poquito por mí.

Esto pensaba cuando tuve el primer pálpito de que sucedía algo fuera de lo normal. Me lavaba los dientes. Fue un impreciso roce en la puerta del baño. Y entonces, en relámpago, comprendí. Supe: Eras tú.

Estabas del otro lado de la puerta y me espiabas por una rendija. No me di por enterada, pese a que tu mirada se me pegaba al cuerpo. Me desnudé despacio, muy despacio.

Prolongaba cada movimiento hasta el límite, procurando ofrecerte mi lado mejor: el escorzo del pecho izquierdo voluminoso y niño al tiempo, el pezón rosado y rugoso, la suave línea de la garganta, las nalgas blancas, el moreno de estómago y muslos.

Me acosté desnuda. Nunca lo hago, pero esta noche sí, amor. Lo hago por ti. Cierro los ojos y quedo muy quieta, el embozo cosquilleándome en los pezones. Aguardo a que entres en el dormitorio. Has de hacerlo. ¿Por qué, si no, te has colado en mi casa? Seguro que vendrás. Y lo haces. Te sientas en la cama, cerca pero sin tocarme. Ni me atrevo a respirar. Tampoco abro los ojos. Me niego a darle rostro a tu presencia. Eres tú y basta.

No sé si ocurrió cuando leíste mi relato, o quizá cuando leí el tuyo, si alguna vez escribiste alguno, pero sé que coincidimos en un mismo pensamiento en el momento justo de desconectar el ordenador, y sé que quedaste de mi lado. Es un milagro, pero, de noche, los milagros existen. Ignoro si eres hombre o mujer, si joven o mayor, si vulgar o muy especial. Tanto da. Importa tu deseo. Lo siento. Me llega a oleadas. Me hace flotar. Sé que vas a tocarme un momento antes de que lo hagas. Es un roce ligero.

Tus dedos me acarician la frente. Se detienen un momento sobre los párpados cerrados. Se deslizan luego por el tobogán de la nariz. Tantean el contorno de mis labios, de comisura a comisura. Sigo inmóvil, aunque el aliento comienza a faltarme. Tu mano llega a mi barbilla. Se zambulle. Abandona mi rostro. Me cosquillea el cuello. Trajina con el engorro del embozo.

Comienza, lenta y peregrina, a recorrerme el cuerpo. Me convierto en camino. O no. Soy tu juguete. Lo sabe tu mano, mano sabia, mano dulce, mano amiga, que teje y desteje caricias en mi piel, mano-Penélope en avance y retirada. Se afana trepando por mis pechos y luego de detiene y retorna atrás, para de nuevo abordarlos.

Se alborotan los pajarillos de mi estómago. Emprenden el vuelo y, al hacerlo, el plumón de sus alas me electriza las carnes. Tu mano va tomando confianza, deambula por tierra conquistada. Me oprime un pecho. Lo amasa. Me acuchilla el pezón con las uñas. Te dejo hacer. Cualquier otra noche me movería como nadie, llevaría la iniciativa, clavaría mis dedos en tus costados. Esta noche no tengo voluntad. Soy tuya. Simplemente soy tuya.

Tus dedos me desfloran la cintura. Abordan la tímida convexidad del vientre. Inician audaces andaduras hasta la frontera de vello rizoso. Se adentran en él, buscando el centro. En el camino, y como al descuido, has sabido dar con el control de mis jugos más secretos que me empapan ahora la entrepierna.

Mi corazón peregrina hasta mis entrañas, a las que presta sus latidos. Si. Late mi sexo, acompasado a tus dedos que buscaban mi centro y lo han encontrado fácilmente. Me late el sexo en torbellino, con latido de imán, de llamada total y desmedida. Mi sexo es remolino, boca abierta y exigente, instinto oscuro presto a tragar cuanto se le ponga al alcance. Y traga. Se traga tus dedos y tu mano, te traga por entero, sumidero de carne apasionada, y solo detiene su succión cuando mi mano -porque la reconozco, sé que es mía- lo monta en el caballo del orgasmo y lo hace galopar leguas y leguas hasta que el mundo recobra su sentido…

Ya no estás, pero me llevaste al paraíso, amor. Ya no estás.

Has vuelto de tu lado de la pantalla, si es que estuviste acá y no fuiste, solo, el sueño que acunó mi masturbación. Ya no estás, pero, gracias a ti, vuelvo del cielo.

Eso explica que las estrellas brillen entre las sábanas y que yo haya perdido mi identidad y sea ahora un montoncillo de carne agradecida…

Autor: trazada30

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AVENTURA CIBERNÉTICA CON DESCONOCIDA

Cyber, hetero. Una experiencia muy caliente a través del chat.

Esta historia me ocurrió el otro día mientras chateaba un ratito para pasar el tiempo, lo que empezó como una aburrida conversación acabo como una estupenda experiencia virtual.

27/01/02 19:30

Charo says:

Hola!

Q says:

hola!!!!!

Charo says:

qué tal el fin de?

Q says:

bastante bien hasta hace un rato

Q says:

y el tuyo

Charo says:

y eso?

Charo says:

pues bien

Q says:

na

Q says:

que me busco el strres yo solo

Q says:

streesss

Charo says:

vaya

Q says:

y el tuyo??

Charo says:

bien

Q says:

sexo drogas y rock and roll??

Charo says:

jajajajajajajajajajajaaj

Charo says:

nada de eso

Q says:

¿?

Charo says:

drogas no tomo

Charo says:

ni siquiera fumo

Q says:

ninguna?

Q says:

no bebes?

Charo says:

rock and roll no me gusta y no se escucha en las discos

Charo says:

sí, bebo

Charo says:

es verdad

Q says:

entonces ya tienes una droga…

Charo says:

si

Charo says:

pero tampoco he bebido mucho este finde

Q says:

y la otra cosa de la frase

Q says:

se..

Charo says:

sexo

Charo says:

tampoco!!

Q says:

uff

Charo says:

jajajajajajajajaajjajaaj

Q says:

que mal

Q says:

no

Q says:

??

Q says:

jejej

Q says:

y eso

Charo says:

si????

Charo says:

pues yo no creo que sea tan trágico

Q says:

donde están los muchachos que ya no persiguen a las niñas guapas

Q says:

todos gays??

Charo says:

jajajajajajajajajajajj

Q says:

sisi

Q says:

tu ríe

Charo says:

si persiguen

Q says:

pero cuando solo queden gays y no heteros que??

Q says:

ahora

Q says:

jeje

Charo says:

eso no creo que ocurra

Q says:

bueno…………..

Q says:

tiempo al tiempo

Q says:

……

Charo says:

jooo

Q says:

que?

Charo says:

eso sería malo

Q says:

para quien..no para el estado

Q says:

ya que habría dos sueldos por casa

Q says:

mas impuestos

Q says:

y tal

Charo says:

ya

Q says:

entonces para quien seria malo

Q says:

?

Charo says:

da igual!!

Q says:

no dilo

Q says:

!!

Q says:

??

Charo says:

pues para mí por ejemplo

Q says:

y eso??

Charo says:

pues porque a todos nos gusta el sexo, y normalmente con el sexo opuesto

Q says:

a ti también??

Q says:

vaya vaya!!!

Charo says:

y si todos son gays a ver qué se hace

Q says:

y parecía santita….ejjejejje

Q says:

(es broma

Charo says:

jajajajajajajajajajajajajaj

Q says:

o sea que a ti también te gusta el sexo…opuesto

Q says:

???

Charo says:

ya ves!!!!!

Q says:

uau

Charo says:

;)

Q says:

y que cosas de esas cochinadas te gustan??? vamos si no te da vergüenza decírmelas….

Charo says:

qué cochinadas?

Q says:

las Sexuales…..

Q says:

jeje

Q says:

Charo says:

me gusta todo

Q says:

todo

Q says:

¿”

Charo says:

si

Q says:

todo?

Charo says:

si

Q says:

no sé

Q says:

si creerte

Q says:

o que te da vergüenza responder

Q says:

?????????????????”

Charo says:

créeme!

Q says:

pero para que te guste una cosa antes debes probarla no???

Q says:

tu lo has probado todo???? (jejejeej que }:) soy)

Charo says:

ya, es cierto, lo que quiero decir es que lo quiero probar todo, no me gusta poner límites, otra cosa es que después me guste o no

Q says:

estas abierta a todo….

Q says:

ufff

Q says:

que interesante…..

Q says:

jeje

Charo says:

jajajajajajajajajaaj

Charo says:

Q says:

que morbo….

Q says:

no te sonrojes

Charo says:

siiiiiiiiii???????

Q says:

si

Charo says:

jajajajajajajajaj

Q says:

mucho

Q says:

!!

Charo says:

a mí también me da mucho

Q says:

te estas cachondeando de mi

Q says:

!!!

Charo says:

noooooooooo

Q says:

ya ya

Charo says:

te lo digo en serio

Q says:

a ver responde…dime algo que te de morbo….

Charo says:

me encanta probar cosas nuevas

Q says:

un juego

Q says:

tu di una cosa que te de morbo y yo otra…y así

Q says:

aceptas??”

Charo says:

ahora mismo que se me ocurra…, una cosa que me da mucho morbo es hacerlo en un lugar donde me puedan pillar

Q says:

define (centra un poco la fantasía)

Q says:

a mi…. me gustaría probarlo en una disco

Q says:

o en un pub

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwwwww

Q says:

(una vez casi lo hago en la uni

Q says:

jeje

Q says:

te toca…

Charo says:

eso me encanta a mí también

Q says:

la uni??

Charo says:

nooo

Charo says:

jajajajajajaajja

Charo says:

pues eso, poder hacerlo en un sitio público

Q says:

tiene mucho morbo meterte en los servicios unos nuevos y grandes….y oír pasar la gente mientras frotas y acaricias el cuerpo de tu pareja….

Q says:

yfff

Q says:

ufff

Charo says:

uuuuuuuummmmmmmmmmmmmm

Charo says:

yo lo he hecho en un servicio

Q says:

uau donde…cuanta,…soy todo oídos…

Q says:

cuenta..

Charo says:

jejejejejejeje

Charo says:

eran los servicios de la escuela de ingenieros, la facultad

Charo says:

yo estaba saliendo con un chico que estudiaba esa carrera

Q says:

no me digas… y como fue

Q says:

??

Q says:

ufff

Q says:

que morbo me estas dando…

Q says:

jejej

Charo says:

yo me metí en el de los chicos

Charo says:

pues fue genial

Q says:

te metistes a buscarlo??

Q says:

pillina…

Charo says:

no

Charo says:

entramos juntos

Q says:

entonces??

Q says:

a vale

Charo says:

íbamos buscándolo

Q says:

estas hecha toda una viciosilla..jejejej

Q says:

mas aventurillas???

Charo says:

jajajajajajajaajjajajaja

Charo says:

lo he hecho en un parque también

Charo says:

entre unos matorrales

Q says:

yo también he hecho eso

Q says:

pero yo en un banco

Charo says:

ahhhhhhh

Q says:

estaba fundida la luz

Q says:

de la farola

Q says:

me sente

Charo says:

jajajajajajajajajajaj

Q says:

en el bando

Q says:

banco

Q says:

que tenia un respaldo alto

Q says:

y ella se puso a horcajadas sobre mi….

Q says:

uffff

Charo says:

vaya vaya

Q says:

ella llevaba faldita

Charo says:

eso es lo bueno

Q says:

mare mía..no puedo recordar esas cosas…….ufff que calor..jejeje

Charo says:

jajajajajajajajajajajaja

Q says:

si si, tu riete encima

Q says:

jajaj

Charo says:

jejejejejejeejej

Q says:

que mala eres…

Charo says:

me encanta serlo

Q says:

te mereces un castigo…

Q says:

je

Q says:

je

Charo says:

jajajajajaja

Charo says:

cuál?

Q says:

no sé

Charo says:

dime dime

Q says:

no sé

Q says:

….

Charo says:

a ver, tú has tenido sexo este finde?

Q says:

cuéntame alguna fantasía o historia mas que tengas….

Q says:

un poco nada mas

Q says:

!!!

Charo says:

vaya

Q says:

pero nada serio

Q says:

una antigua ex

Charo says:

ya

Charo says:

ahhhh

Q says:

no te creas que soy de los que va de flor en flor

Charo says:

eres de los que vuelven?

Q says:

soy fiel

Q says:

pero humano

Q says:

y mi carne es muy débil

Q says:

ejjejeje

Charo says:

jajajajaajajajajajajaja

Q says:

mas bien de los que siempre se sabe donde estan para cuando se los necesita

Q says:

y ella me ""necesitaba " así que vino a tomar un te

Charo says:

ya ya

Q says:

y a tomarme….

Q says:

que es en serio

Charo says:

entiendo

Q says:

yo me resistí…..

Charo says:

seguro

Q says:

el primer minuto

Q says:

jejeje

Cha

ro says:

jejejejeje

Q says:

luego toco mi punto débil

Charo says:

cuál será!!!

Q says:

(como se los sabe la muy sinvergüenza….

Q says:

ahhhh

Q says:

eso solo se descubre con la experiencia y la practica…..

Q says:

jeje

Charo says:

ooooooooooohhhhhhhhhhhhh

Q says:

Charo says:

Q says:

tu no tienes ninguno que te haga perder la cabeza??

Q says:

seguro que no}

Charo says:

siiiiiiiiii

Charo says:

claro que tengo

Q says:

las mujeres sois más cerebrales

Q says:

a si???

Charo says:

no creas

Q says:

y por donde caen??

Charo says:

no lo somos tanto

Q says:

jeje

Q says:

lo sé

Q says:

si algo he aprendido es a ""tocar"" buenas melodías en el cuerpo femenino

Charo says:

uuuuuuuummmmmmmmmmm

Q says:

no me contestas??

Charo says:

cuáles son??

Q says:

(donde estas ahora?)

Charo says:

no te lo diré

Charo says:

estoy en mi habitación

Q says:

solita??

Charo says:

siii

Q says:

uy que peligro…

Q says:

jeje

Q says:

por que no me contestas??

Charo says:

protégete o arriésgate

Q says:

como??

Q says:

por si acaso

Q says:

me arriesgo

Charo says:

por lo de peligro

Q says:

Q says:

..

Charo says:

jajajajajajajajajajaj

Q says:

no soy cobarde

Q says:

Charo says:

me alegro

Q says:

y tu??

Charo says:

cobarde para nada

Q says:

entonces por que no te atreves??

Charo says:

a decirte mis puntos débiles?

Charo says:

eso no es que no me atreva

Q says:

yo no diría débiles…sensibles mas bien

Charo says:

sensible es todo mi cuerpo

Q says:

sensibles a estimulo…y proclives al placer….

Charo says:

el vientre

Q says:

el ombliguito…..

Charo says:

siiiiiiii

Q says:

cuando se lame??

Q says:

y se besa??

Charo says:

siii

Q says:

y se introduce una calida lengua en el…

Charo says:

uuuuuuuuffffffff

Q says:

vamos bien??

Charo says:

estupendamente

Q says:

o estoy perdido??

Q says:

guíame a otro punto….

Q says:

otro

Charo says:

otro sitio es el pliegue del pecho, la parte de abajo, una piel muy suave, muy fina

Q says:

para ser acariciada con la yema de los dedos

Charo says:

siiii

Q says:

con la puntita de una húmeda y suave lengua

Charo says:

wowwwwwwwwwwwww

Q says:

besada con besitos tiernos

Charo says:

me derrite

Q says:

e incluso mordida suavemente……

Charo says:

siiiii

Q says:

alguno mas….

Charo says:

si

Q says:

por donde??

Charo says:

el lóbulo de la oreja

Q says:

ufff

Charo says:

se me eriza la piel

Q says:

el lóbulo

Q says:

cuando respiras suavemente tomando el aire por la boca cerca del oído y cientos de escalofríos recorren todo tu ser……

Q says:

y luego un suave lamido

Charo says:

uuuuuuuuuuuufffffffffffffffff

Q says:

para que toda tu piel se contraiga

Q says:

….

Q says:

si??

Q says:

así??

Charo says:

siiiiiiiiiiii

Charo says:

no podrías describirlo mejor

Q says:

voy bien por tu ""geografía ""erógena??

Q says:

si podría….pero preferiría demostrártelo….jejej

Charo says:

lo desearía

Q says:

algún puntito mas o ya se han acabado??

Charo says:

aún no se han acabado

Q says:

a no….bien que interesante…y ahora hacia donde voy??

Q says:

Charo says:

el resbalar del cuello hasta el hombro

Charo says:

y la espalda

Q says:

esa zona me gusta morderla…como drácula..un bocadito en el cuello…justo al limite entre el máximo placer y el principio del dolor……sentir tu cuerpo tenso al contacto de mis labios húmedos y de mis dientes….

Q says:

ufffff

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwwww

Charo says:

veo que estás muy entrenado

Q says:

y luego acariciar con mis manos tu espalda..suave…despacio…arañ&aacut

e;ndola con mis uñas…..haciendo que tu cuerpo empiece a sentir y que tu cadera empiece a moverse solita…pidiendo que sigua jugando….seguimos??

Charo says:

por supuesto, ahora ya no podemos parar

Q says:

hacia adonde me llevas ahora??

Charo says:

las nalgas

Q says:

( ahora no te vayas a ir…)

Q says:

uau…

Q says:

con ese tanguita…

Q says:

dibujando tu culito…

Charo says:

lo llevo puesto ahora mismo

Q says:

marcando ese apetitoso y durito culo que tienes….

Q says:

ufff

Charo says:

me excita

Q says:

el q??

Charo says:

todo eso y el como lo dices

Q says:

me gustaría acariciarlo con mis labios….

Q says:

darle besitos…..

Charo says:

uuuuuuuuuuuuuuuuu

Q says:

separar tus nalgas con mis manos….

Charo says:

wowwwwwwwwwwww

Charo says:

me haces derretir de placer

Q says:

y empezar a hacer las socas que me excitan de verdad…

Charo says:

dime

Q says:

la cosa que mas me excita en el mundo es….

Q says:

ver a una chica temblar de placer….sentir que esta completamente entregada a mi..y deseando que sigua jugando y volvería loca….sentir que su cuerpo me llama..sentir el olor a celo que me llama…que su sexo ha despertado….

Charo says:

uuuuuuuuummmmmmmmmmmm

Q says:

que hago

Q says:

estoy parado!!

Charo says:

adelante

Q says:

pídeme lo que quieras

Charo says:

toda tuya

Q says:

pídeme lo que quieras….

Charo says:

me gustaría que me dirigieras, a tu antojo, probar conmigo todas tus fantasías

Q says:

y las tuyas…no tienes ninguna..alguna oscura que nunca has contado a nadie….

Q says:

(cierra la puerta de tu cuarto… y ponte cómoda..es una orden!!)

Q says:

Charo says:

en realidad una de mis mayores fantasías es esa, ya que nunca digamos que se han atrevido a hacerlo

Q says:

el que ordenarte y someterte…dejarte hacer..sin voluntad ni oposicion por tu parte…

Charo says:

si

Q says:

has cerrado la puerta

Charo says:

si

Q says:

quiero guiarte…

Q says:

a disfrutar de tu cuerpo

Charo says:

uuuuummmmmmmm

Q says:

ya utilizarte a mi antojo….

Charo says:

hazlo

Q says:

cierra la puerta necesito que

estemos solos y sin intromisiones….

Q says:

antes debo saber una cosa importante…..

Charo says:

no las tendremos

Q says:

que es lo mas fuerte que te han hecho y que has hecho……necesito saber donde piso y hasta donde puedo llevarte….

Q says:

responde!!

Charo says:

lo más fuerte??

Q says:

si

Charo says:

no me han hecho nada fuerte

Q says:

se sincera…

Q says:

dime la verdad!!

Charo says:

esa es la verdad

Q says:

bueno

Q says:

por donde íbamos??

Charo says:

me ibas a dirigir

Q says:

eso lo sé, digo por que parte de tu anatomía

Charo says:

por las nalgas

Q says:

me he quedado abriéndolas con mis manos…creo que te quiero quitar el tanga….quieres??

Charo says:

siiiiiii

Q says:

.o antes busco tus pezones

Q says:

que no has sido excitados todavía

Charo says:

sí, eso

Q says:

pues date la vuelta y déjame ver ese magnifico cuerpo a la luz de esta vela…….

Q says:

dejame

Charo says:

sii

Q says:

como son tus pechitos??

Q says:

y tus pezones??

Q says:

( dime que ropa tienes puesta ahora mismo )

Charo says:

mis pechos tienen un tamaño muy bueno, no son enormes ni pequeños, muy muy firmes

Q says:

uau…

Q says:

justo para mis manos…que son grandes y suaves..aunque fuertes…

Charo says:

llevo pantaloncito corto

Q says:

y tus pezones??

Q says:

como son??

Q says:

(que tienes arriba puesto)

Charo says:

como puedo describírtelo?

Q says:

como es la aureola con respecto al pezón… y el pezón es grande o pequeño?

Charo says:

una camisetita de lycra

Q says:

ufff

Q says:

(hace calor en tu cuarto??

Q says:

y en tu cuerpo??

Charo says:

está muy acorde con el pecho y el pezón es medianito

Charo says:

si, tengo la calefacción

Q says:

y cuando lo muerdo

Charo s

ays:

mi cuerpo arde

Q says:

como se pone??

Q says:

tienes tus piernas cerradas??

Q says:

juntas??

Charo says:

si

Q says:

quiero verte así

Q says:

solo con tu tanguita

Q says:

tumbada en tu cama

Charo says:

uuuuummmmmmmmmm

Q says:

tus pezones erectos

Q says:

piden que los lama

Q says:

??

Charo says:

siiiiiiiii

Q says:

o quieren ser mordidos??

Charo says:

me pone a cien

Q says:

quieres que saque mi lengua y los llene de saliva??

Charo says:

uuuuuuuuuuffffffffffff

Charo says:

por supuesto

Q says:

y ahora que están grandes….quiero morderlos..hasta hacerte un poquitin de daño….

Q says:

hasta que tu cuerpo se tense

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwwwwww

Q says:

y sienta tu respiración acelerarse y que tu sientas que tu sexo se empieza a empapar…quiero que tu tanga se humedezca….

Q says:

voy bien para ello??

Charo says:

siiiiiiiiii, ya lo está

Q says:

(quítate el tanga y quédate solo con el pantaloncito…hazlo!!)

Charo says:

bien

Q says:

voy a seguir con tus pezones…

Charo says:

uuuuuuuummmmmmmmm

Q says:

mientras mi mano se dirige a tu vientre…creo que sabes hacia donde va no???

Q says:

dimelo…

Charo says:

pues va hacia mi sexo, colar la mano por debajo del pantaloncito, sin tanga

Q says:

( has hecho lo que te he ordenado….si no lo haces (no me engañes pues es parte del juego)parare ahora mismo y no te hare seguir disfrutando……

Charo says:

lo he hecho

Q says:

cumple las ordenes o retírate del juego….

Charo says:

quiero jugar

Q says:

pues hazlo…

Charo says:

ya está hecho

Q says:

quiero que tu coñito húmedo este dispuesto y ofrecido para mi…

Q says:

lo esta??

Charo says:

mucho

Q says:

debajo del pantaloncito….??

Charo says:

si

Q says:

bien

Q says:

( necesito saber una cosa importante ahora (pues determinara el resto del juego) estas dispuesta a hacer todo lo que te pida sin pensar…solo déjate llevar…

Q says:

si o no??

Charo says:

si

Q says:

y atente a lo que decidas..

Charo says:

si

Q says:

bien

Q says:

mi mano estaba en tu vientre…

Q says:

y me gustaría que sintieras eso…

Q says:

sabes como puedo hacer para que lo sientas??

Charo says:

dime

Q says:

con tu ayuda….

Charo says:

cierto

Q says:

necesito que tus manos sean las mías……

Charo says:

de acuerdo

Q says:

quiero que acaricies tu vientre por encima de la licra y me digas que sientes…..

Q says:

y como esta reaccionando tu cuerpo….

Q says:

tu pecho

Q says:

tus pezones

Q says:

tu coñito….

Q says:

como están??

Charo says:

mi cuerpo está muy excitado ya, la mano en mi vientre hace sentir muchas ganas de continuar hacia abajo, mi sexo está muy húmedo y mis pezones excitados y duritos

Charo says:

humedezco mis dedos con mi sexo y luego los paso por mis pezones

Q says:

no

Q says:

todavía no

Q says:

no quiero que sientas placer hasta que yo te lo ordene

Charo says:

vale

Q says:

ese es el juego no??

Charo says:

si

Charo says:

me harás sufrir mucho?

Q says:

un poco

Charo says:

antes de darme placer?

Q says:

aunque no es sufrir sino desear…

Charo says:

uuuuuummmmmmm

Q says:

no quieres

Charo says:

siiiii

Q says:

bien…..

Q says:

estaba con mi mano en tu vientre y mis labios en tus pezones no? pues ahora quiero besar tus labios mientras mi mano baja a tus caderas

Charo says:

wowwwwwww

Q says:

quiero acariciar el hueso de tus caderas a la vez de beso y bebo tu saliva aunque tu boca esta un poco seca…espero que el resto de ti no…

Q says:

quiero meter mi lengua en tu boca..morder tus labios…..y que sientas mi mano en tu monte de Venus…por encima del pantaloncito…..(espero que de verdad te hayas quitado el tanga

Q says:

lo estas haciendo??

Charo says:

siii

Charo says:

lo ha hecho

Charo says:

si

Q says:

quien lo ha hecho??

Q says:

quien te ha quitado el tanga??

Charo says:

yo

Q says: vale….

Charo says:

lo he hecho

Q says:

que te apetece sentir ahora a ver si es lo mismo que tengo pensado

Q says:

Charo says:

que sigas con besos y caricias pero descendiendo un poco más

Q says:

quieres que baje hasta la parte mas caliente de tu cuerpo ahora mismo….

Q says:

quieres que me dirija a ver lo humeda que estas…

Charo says:

lo deseo

Q says:

voy a ser un poquito malo….

Q says:

quiero ponerte mas mala aun

Charo says:

uuuuuffffffffff

Q says:

recuerdas que estas tumbada nada mas que con tu tanga..verdad??

Charo says:

si

Q says:

pues voy a cojer el tanga y con el voy a abrir tu coñito

Charo says:

uuuuuuuuuuuuffffffffffffffffff

Q says:

lo voy a meter por tu rajita

Q says:

y con mis dedos voy a pasar por tus ingles

Q says:

Q says:

….

Charo says:

qué gusto!!!!!!

Q says:

y voy a apoyar mi cabeza en tu monte de venus para poder verte y olerte….me encanta el olor de tu chochito humedo……hueles a sexo, lujuria, deseo

Charo says:

siiiiiii

Q says:

ahora mismo desearias que te diera permiso para frotarte tu clítoris y correrte verdad…

Charo says:

siiiiiiiiiiiiiiii

Q says:

no

Q says:

antes quiero beberme tus jugos…

Charo says:

wowwwwwwwww

Q says:

te gustan que te laman

Q says:

tu coñito

Charo says:

me encanta sentir la lengua pasar por todo él

Q says:

(por cierto como es esta afeitadito…es grande o pequeñito)

Q says:

eres una adicta a las comidas de coñito verdad??

Charo says:

es normalito y estoy depilada pero no del todo

Q says:

en el fondo todas las tías son unas adictas a eso…

Q says:

bueno

Q says:

quiero que tus manos acaricien tus ingles..te doy permiso para ello

Charo says:

bien

Q says:

pero no puedes tocar tus labios mayores…

Charo says:

no

Q says:

yo mientras tanto me voy a poner entre tus piernas…quiero ver de cerca tu coñito….

Charo says:

está suave suave

Q says:

abre tus piernas….ofrécete a mi viciosilla….

Q says:

pideme que te lo coma….

Charo says:

uuuuuuufffffffffffff

Charo says:

siiii, ante mí, con mis piernas abiertas, comételo, lámelo, bebe de él

Q says:

quieres que te haga correr con mi boca verdad…..estas hecha una guarrilla…deseas mi lengua en ti??

Q says:

estas poniéndote muy mala guarrilla….

Charo says:

siiiiiii

Q says:

quieres que te quite el tanga y que empiece a pasar mis dedos por tus labios mayores

Charo says:

siii

Q says:

lo harás conmigo…..

Charo says:

claro

Q says:

haz que tu mano lo haga

Q says:

Q says:

quiero que te abras con tus manos para mi

Q says:

quiero tu sexo abierto

Q says:

quiero olerlo

Q says:

verlo

Q says:

y besarlo

Charo says:

uuuuuuummmmmmmm

Q says:

Q says:

quieres sentir mis labios en los tuyos

Q says:

quieres que te beba entera

Charo says:

lo deseo ya

Q says:

que te abra el coñito con mi lengua y busque en el

Q says:

te estoy poniendo malísima

Q says:

te imagino en tu cuarto

Q says:

con unas ganas de masturbarte, de correrte de que ojala fuese esto real, no te importaría que yo un desconocido ahora mismo te metiera la lengua en tu coñito

Q says:

verdad??

Charo says:

nooooooooo

Charo says:

al contrario, lo deseo

Q says:

Voy a empezar a pasar mi lengua desde abajo cerca de la entrada de tu coñito…despacito hacia arriba….

Q says:

abriendote

Charo says:

uuuuuuufffffffffffff

Q says:

y sintiendo esos pequeños resortes de placer que estan en la entradita de tu coñito

Q says:

como esta ahora??

Q says:

ahora…dimelo…

Q says:

estará abierto e hinchado…

Q says:

humedo

Charo says:

siiiiiiii

Charo says:

está muy húmedo

Q says:

todas tus sensaciones están centradas en el

Charo says:

a flor de piel

Q says:

creo que me voy a entretener un ratito en esos pequeños granitos que hay en la entrada…esos que tanto placer te dan…

Q says:

sabes los que te digo verdad…

Q says:

mi leng

ua los lame y siente como tu cuerpo se esta tensando

Q says:

me encanta beber de ti

Q says:

quiero mas fluidos

Q says:

que puedo hacer….

Q says:

??

Charo says:

hay mucho

Q says:

quiero mas

Q says:

tengo sed de ti

Q says:

quiero beberte

Charo says:

wowwwwwwwww

Q says:

como puedo ponerte peor…

Q says:

??

Q says:

(quiero que me digas exactamente que estas haciendo con tus manos….))

Charo says:

haz intentos de introducir tus dedos en él, pero sólo intentos, mientras tu lengua lame mis pezones, los muerde, me besas, me come los labios

Charo says:

rózate por mi sexo

Q says:

creo que se un truquito muy bueno….no quieres que meta tu clitoris en mi boca y lo empieza a chupar y lamer para que tu cuerpo se vea inundado de descargas de placer..chuparlo como a una pequeña pollita….

Charo says:

uuuuuuuuuuuuuuffffffffffffffffffffff

Q says:

sentir que tu cuerpo y tus caderas se mueven quieren algo mas fuerte….

Charo says:

siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Q says:

(que haces con tus manos…responde!!!!))

Charo says:

me acarician

Q says:

( donde y como !!))

Charo says:

todo mi cuerpo, los pechos, le vientre, el sexo, acaricio los labios, los abro, el clítoris, lo humedezco todo, me chupo los dedos

Q says:

ahora voy a hacer algo que a lo mejor nunca te han hecho voy a poner mi dedo gordo sobre tu clitoris, mientras mi lengua entra en tu coñito, follandote y abriendote despacito y a la vez con tu propia humedad voy a acariciar tu otra puerta esa pequeñita de detrás….

Q says:

solo pasare mi dedo por ella…para ver si te gusta o te da miedo…alguna vez te has hecho algo por ella??

Charo says:

uuuuuuummmmmmmmmmmmmmmmmmmm

Charo says:

si

Q says:

o alguien la ha estrenado??

Q says:

y te gusta??

Charo says:

si

Q says:

te gusta que te lo hagan por detrás también??

Charo says:

si

Q says:

ya has sido estrenada por el…

Q says:

eres una putita..y me gusta entonces voy a meter mi dedito en el a la vez que froto tu botoncito de placer y meto mi lengua..o quieres que lama tu agujerito de atrás??

Q says:

quiero que te corras en mi boca…..como lo conseguiré??

Q says:

te estas frotando

Q says:

putita

Charo says:

siii

Q says:

estas malita verdad

Charo says:

mucho

Q says:

quiero que acaricies también tu agujerito de atras

Charo says:

wowwwwwww

Q says:

quiero entrar después en el así que ve dilatándolo con tu dedito y dilata tu coñito también..

Charo says:

mi coñito está muy dilatado

Q says:

si no no podré follarte

Charo says:

uuuuummmmmmmmmm

Charo says:

deseo el momento

Q says:

abrirte entera, partirte las entrañas eso es lo que deseas y lo que te pierde verdad

Q says:

te gustaría que entrase en ti

Q says:

de golpe

Q says:

sin miramiento

Q says:

que llenase todo tu interior de golpe

Q says:

eso te haría correrte

Charo says:

siiiiii

Charo says:

eso

Q says:

te estas pajeando a mi salud

Q says:

con tus deditos llenando tus agujeritos..deseas mi polla verdad??

Q says:

pidemela

Q says:

a que esperas??

Charo says:

te quiero desnudo

Q says:

hace rato que lo hice…

Charo says:

ver tu polla, poderla tocar

Q says:

solo llevo unos bóxer pegaditos

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwww

Charo says:

eso me pone

Q says:

que mas quieres hacerle putita…

Charo says:

quiero hacerte una mamada, chuparla toda, que entre en mi boca

Q says:

yo sabes lo que quiero…metertela asta el fondo que sientas tu boca llena que te falte el aire…..

Q says:

sentir como me chupas mis bolas…

Charo says:

uuuuuffffffffffff

Charo says:

siiiiiiiiiii

Q says:

y te la comes todita

Charo says:

duras y excitadas, llenas de semen

Q says:

y luego para agradecértelo

Charo says:

córrete sobre mí

Q says:

quiero que me hagas correr en tu boca…que te tragues todo mi semen y que me la vuelvas a poner dura para follarte…te voy a reventar

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwwwwww

Q says:

creo que nunca vas a disfrutar tanto como hoy

Charo says:

me

encanta, nada más correrte, chupártela, sentir en mi boca como se va endureciendo de nuevo

Q says:

pídeme mi leche calentita en tu garganta y ponme malo dejándome ver como te la tragas toda

Charo says:

siiiiiiiiiiiiiiii

Q says:

dime que quieres que te ahogue con ella

Charo says:

te la mamaré, sacaré todo tu jugo

Q says:

y te lo tragaras..

Q says:

verdad zorrita

Charo says:

siiiiiiiiiiii, todo para mí

Q says:

ahora mismo serias capaz de todo verdad??

Charo says:

siiiiiiiii

Charo says:

lo quiero todo

Q says:

ahhhhhhhhhhh

Q says:

todo para ti

Q says:

….

Charo says:

vamos quiero verte correr

Q says:

me corro

aggggghhhhhhhhhhhh

tragatelo todo

que placer

mi putita

rebañala y ponmela dura mientras mi boca sigue en tu coñito

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwww

Q says:

y mis dedos en tu botoncito y en tu culito

Charo says:

siiiiiiiiiiiiiii

Q says:

cuantos dedos le caben a tu culito??

Q says:

ya tu coñito??

Charo says:

a mi coñito le caben tres al menos

Charo says:

a mi culito aún dos

Q says:

los tienes dentro??

Q says:

(metete uno en cada uno)

Charo says:

siii

Charo says:

me masturbo

Q says:

quieres que te folle verdad

Q says:

putita

Q says:

cuando te lo hicieron por primera vez a que edad??

Charo says:

quiero que me des tu polla, que me la metas sin miramientos

Q says:

la quieres ya verdad

Charo says:

siii

Q says:

no puedes soportarlo mas tienes que estar a punto de caramelo

Q says:

chorreante

Q says:

y dilatada

Charo says:

siiiiiiiii

Q says:

sientes los latidos de tu corazón en tu coñito

Charo says:

cierto

Q says:

tienes calor y tu boca esta seca

Q says:

quieres que te llene el coñito

Q says:

verdad putita??

Charo says:

siiiiiiii

Q says:

o prefieres el culito??

Charo says:

me vuelves loca

Q says:

por donde disfrutas mas

Charo says:

por los dos

Q says:

tengo una sorpresa para ti

Charo says:

sensaciones diferentes, pero por los dos

Q says:

te voy a llenar por los dos a la vez

Charo says:

wowwwwwwwwwwww

Q says:

tengo un regalito muy frío para tu coñito caliente…

Q says:

lo quieres

Charo says:

siiiiiiiiiiiiii, está que arde y quiero cosas frías

Q says:

que te parece una pollita de hielo, la he hecho con un condon lleno de agua en el congelador….

Q says:

lo quieres dentro de ti

Charo says:

uuuuuuuuuummmmmmmmmmmmmmmm

Q says:

pídeme que te lo meta

Q says:

putita

Charo says:

qué gusto!!!!!!!!!!!!

Q says:

hazlo!!!

Q says:

solo de imaginártelo te estas casi corriendo verdad

Charo says:

fóllame con la tuya por detrás mientras esa helada me la metes por el coñito

Q says:

yo estoy malísimo

Q says:

veo que me lees la mente

Charo says:

vamos!!

Charo says:

estoy a gatas

Q says:

quieres que te entre fuerte por detrás, te gusta el dolorcito del principio que luego se va tornando placer a que si

Charo says:

siiiii

Q says:

(que estas haciendo con tus dedos))

Charo says:

intentando sentir ese placer

Charo says:

enloquezco con solo imaginarlo

Charo says:

imaginarte follándome

Q says:

quieres que lo haga a pelo, estas tan mala que no te importa eso ahora solo quieres sentirte llena y correrte…

Q says:

( y como lo intentas dimelo yo también quiero sentirlo)

Charo says:

sii, el peligro de hacerlo a pelo me da muchísimo más morbo

Q says:

lo se putita eres mi putita verdad

Q says:

solo mía

Charo says:

metiéndome los deditos

Charo says:

siiiiii

Q says:

de quien eres y que eres??

Q says:

dilo!!!

Charo says:

soy tuya

Charo says:

soy tu putita

Charo says:

toda para ti

Q says:

ponte a cuatro patas

Charo says:

si

Q says:

y abrete tu culito

Charo says:

wowwwwwwwwww

Q says:

déjame que le eche un poquito de saliva a mi polla y encárgate tu de la pollita de hielo….

Charo say

s:

siii

Q says:

te la estoy poniendo en la entrada

Charo says:

uuuuummmmmmmm

Charo says:

yo la manejaré

Q says:

sientes mi capullo en la entrada esta caliente

Charo says:

si

Q says:

mete la polla de hielo hasta el fondo

Charo says:

claro que lo siento

Charo says:

wowwwwwwwwwww

Q says:

y déjala ahí un momento

Q says:

frota tu botoncito

Charo says:

se me eriza la piel

Charo says:

voy a enloquecer

Q says:

y siente como empiezo a empujar con mis caderas….

Q says:

lo quieres de golpe a hacerte gritar verdad…

Charo says:

sii, ábrete paso

Charo says:

métela

Q says:

quieres que te deje el culito lleno de leche caliente a que si…

Charo says:

siiiiiiii

Q says:

quieres sentir dolor

Q says:

a que si

Charo says:

me excita

Charo says:

sii

Q says:

dolor en tu culito y placer en tu coño…

Q says:

quiero que te corras de verdad

Q says:

te falta mucho??

Charo says:

nooooo

Q says:

pues

Q says:

toma

Q says:

hasta dentro

Q says:

toda mi polla

Q says:

enterita hasta mis huevecitos depilados

Charo says:

golpéame con ella, sujétame por las caderas y pégame a tí

Q says:

los pelitos cortitos se te clavan y te hacen cosquillitas

Charo says:

uuuuuummmmmmmmm

Q says:

hasta el fondo

Charo says:

siiiii

Q says:

quiero que grites

Q says:

quiero partirte en dos

Charo says:

lo hago, no lo puedo evitar

Q says:

quiero que sufras

Q says:

y te corras

Charo says:

me das mucha caña

Q says:

y te gusta verdad??

Charo says:

siii

Charo says:

claro que si

Q says:

estas muy muy cachonda

Charo says:

es lo que deseo

Q says:

quieres correrte??

Charo says:

siii, casi lo hago

Q says:

quiero una ultima cosa

Charo says:

pide

Q says:

quiero que tengas un orgasmo tan grande que se te escape hasta el pis, que tu cuerpo se tambalee

Q says:

que grites y te contraigas

Q says:

que sudes

Charo says:

eso me está ocurriendo

Q says:

quiero sentir como las oleadas de tu placer aprietan mi polla en tu culito

Q says:

correte conmigo

Q says:

ahora

Charo says:

siiiiii

Charo says:

venga

Charo says:

siii

Charo says:

vamos

Q says:

termina de verdad

Q says:

hazlo

Q says:

por mi…

Charo says:

yaa

Charo says:

ya

Charo says:

ahhhhhhhhhhhhhhhh

Q says:

aghhhhhhhhhhhhh

Charo says:

ahhhhhhhh

Q says:

toma mi lechecita

Charo says:

uuuuuuuuuuuuuuuu

Q says:

siento tu flujo y tu pis resbalando por mis piernas

Charo says:

siiii

Q says:

me pago a ti y sin salir te beso el cuelo

Q says:

me pego

Charo says:

siiiiii

Q says:

y sin salir te abrazo y te beso

Charo says:

me encanta

Q says:

nos hechamos de lado te abrazo por la espalda

Q says:

y me quedo dentro

Q says:

pues no tardare mucho en recuperarme

Charo says:

una mezcla explosiva de sentimientos

Q says:

y entonces empezare de nuevo a bombear en tu dolorido culito

Q says:

mientras te abrazo por detrás

Charo says:

wowwwwwwwwwwwwwwwwwwwww

Q says:

y estimulo tu clítoris de nuevo….

Q says:

(te has corrido de veras??)

Charo says:

siii

Charo says:

en serio

Q says:

((o me has mentido todo el rato))

Q says:

yo he manchado el suelo

Q says:

jeje

Charo says:

en absoluto

Charo says:

estoy chorreando

Charo says:

me ha encantado

Q says:

tengo una presión en las bolas

Charo says:

me has puesto a mil

Q says:

creo que podría seguir

Q says:

otro ratito

Q says:

jejeje

Charo says:

jajajajajajaja

Charo says:

eres insaciable

Q says:

si te soy sincero..

Q says:

si

Q says:

jeje

Charo says:

jajjajajajajajaja

Charo says:

pues ya somos dos

Q says:

ahora me bebería tus jugos

Charo says:

uummm

Q says:

que tienen que estar chorreando de tu coñito

Charo says:

pues si

Q says:

(no te has quitado los p

antalones no??)

Charo says:

si me los he quitado

Q says:

de veras

Charo says:

si

Q says:

pagaría lo que fuese por verte así

Charo says:

vaya

Q says:

humeda agotada

Q says:

y chorreante

Charo says:

jejejejeje

Q says:

creo que me estoy poniendo malo otra vez mas que de pensarlo

Charo says:

he disfrutado muchísimo

Q says:

y yo

Q says:

aunque creo que me voy a ir a la ducha necesito aliviarme otra vez….

Charo says:

jajajajajajajajaja

Q says:

te vienes??

Charo says:

por supuesto!!!

Charo says:

vamos!

Q says:

aunque no se si entonces me aliviaría o me pondría peor

Q says:

jeje

Charo says:

jajajajajajajaja

Q says:

oye una cosita

Charo says:

dime

Q says:

la próxima vez que te masturbes solita y con las dos manos, a gusto…hazlo en mi honor

Q says:

vale

Q says:

yo voy a ello ahora

Q says:

a tu salud….

Q says:

jeje

Charo says:

jajajajajaajjaajaj

Charo says:

eso está hecho

Charo says:

y piensa mucho en mí

Q says:

un besazo en los labios

Q says:

y en tu cuerpo

Charo says:

claro

Q says:

y en tu coñito

Q says:

y en tu culito

Q says:

jeje

Charo says:

jejeje

Charo says:

Q says:

un morreo

Q says:

hasta luego…

Charo says:

hasta luego

Q says:

y un abrazo mu tierno

Charo says:

eso!!

Charo says:

jejejeje

Q says:

(no me gusta "follar" sino hacer el amor con amigas….)

Q says:

muac

Charo says:

vaya

Q says:

hasta otro día…

Charo says:

te despides ya de mi?

Q says:

si tu no quieres no

Q says:

que deseas

Q says:

(si lo malo es que tengo un bulto entre las piernas y una ligera presión, y necesito aliviarme….si me quieres ayudar..))

Charo says:

ya, pero después de la ducha no vuelves?

Q says:

(dentro de mas o menos 30 minutos….me gusta hacerlo con tranquilidad…además estoy a gusto contigo…)

Charo says:

ok

Charo says:

yo también iré a la ducha

Charo says:

a la mía

Charo says:

jajajajajajajaja

Q says:

joooo

Q says:

vente

Q says:

y dejame…

Q says:

tocarte…

Charo says:

jejejeje

Q says:

jeje

Q says:

bye

Q says:

un beso

Charo says:

chao

Charo says:

otro besote para ti

Si os gusto o la habéis disfrutado, me gustaría conocer vuestra opinión en supai2 (arroba) hotmail.com , y así poder intercambiar otros relatos, otros dias enviare lo que paso cuando nos encontramos otra vez pero esta vez en la realidad….

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AMIGO VIRTUAL (II)

Después de un día encantador, era una pena que tuviera que marcharme de vuelta al hotel, así que Gorka me propuso ir a recoger mis cosas y quedarme en su casa, a cambio de sexo, algo que yo no dudé ni un momento.

Nos abrigamos y nos fuimos, subí a mi habitación y recogí mis pertenencias. Una vez estaba en el vestíbulo me acerqué al mostrador, le di una falsa explicación al recepcionista y nos fuimos a cenar.

Cenamos a base de tapeo en un conocido local llamado "Lizarran", todo exquisito. Nos fuimos a su casa, dejé mi maleta en el salón y quitándome el abrigo, Gorka me dijo:

-por qué no te das una ducha caliente, descansarás mejor.

Yo asentí con la cabeza y me metí en el cuarto de baño, dejando la puerta entreabierta, de manera que a través del espejo podía ver gran parte del salón incluido a Gorka, viendo la televisión.

Me desnudé toda y cogí una toalla grande que me lié en el cuerpo, saqué mi ropa y la coloqué encima de una silla, él me seguía con la mirada sonriendo hasta que me volví a meter en el baño, dejando la puerta estratégicamente abierta.

Abrí el grifo del agua caliente, mientras iba saliendo yo observaba a Gorka a través del espejo, alargó su mano hacia mi ropa y cogió mis braguitas, se las acercó a la cara para olerlas y restregárselas, con su otra mano se acariciaba el cuerpo y se tocaba la verga, yo le observaba atentamente, me gustaba pensar como mi olor corporal era causa de excitación, yo me acariciaba los pechos como si fueran sus manos.

Me metí en la ducha, el agua estaba muy caliente y eso me encantaba, me enjaboné el cabello mientras la espuma bajaba por mis pechos, caía por el abdomen hasta desembocar en el delta de mi raja. Entonces Gorka entró en el cuarto de baño, corrió las cortinas y pegó sus manos en mi cuerpo, deslizándolas mientras dibujaba con ellas mi silueta, me levantó los brazos y me frotaba el cuerpo como si quisiera lavarme, en un instante estaba dentro de la ducha conmigo, sobando mi cuerpo enjabonando y besándome la boca como si fuera el último beso, frotaba su cuerpo contra el mío y su verga ya estaba dura y tiesa como un palo.

Alargó su mano hacia el mármol de la encimera y cogió una maquinilla de afeitar, con la intención de rasurar el poco pelo que tenía en el pubis, ya que lo llevo casi todo rasurado. Lo enjabonó mientras daba un placentero masaje en todo el coño, y con la maquinilla lo acabó de rasurar dejándolo limpio y suave, lo lavó bien con agua clara y abriéndome las piernas introdujo su lengua dentro, acariciando mi clítoris, dando suaves toques y moviéndolo hacia un lado y otro, me estaba muriendo de gusto, me metía dos dedos por mi coñito y con la maquinilla de afeitar, me metía el mango por el culo mientras lo movía suavemente en un mete-saca, tuve un orgasmo maravilloso gracias a su boca y sus dedos, como no con la ayuda de la maquinilla.

Su polla estaba tan tiesa, que no me atrevía ni a mirarla, así que la cogí entre mis manos y le di un suave masaje con el jabón que mi pelo desprendía, con una mano la mantenía erguida y con la otra agarraba su capullo mojado y lo movía hacia adelante y atrás, el jabón goteaba a través de toda su polla, gemía de gusto mientras mantenía sus ojos cerrados, los movimientos eran cada vez más rápidos y su respiración también.

Soltó un chorro de leche caliente hacia mi cuello y mi boca, que acabé por mezclarlo con mi lengua y con el jabón igual que una batidora.

Nos acabamos de duchar, con pequeñas pausas para poder besarnos y acariciarnos como dos amantes desesperados, agotando sus últimos momentos de pasión.

Una vez estábamos más relajados nos acomodamos en el sofá del salón para ver un rato la televisión, hacían uno de esos programas de variedades, no demasiado interesante pero estábamos a gusto, tumbados uno encima del otro tan solo tapados con una manta de lana, era el momento de descansar un poco de nuestra sesión de placer.

Después de una agradable velada de abrazos y risas, me retiré a descansa

r a la habitación caí rendida de sueño, Gorka se quedó un rato más en el salón, mientras comía unas galletas.

Entre mis dulces y placenteros sueños, notaba como me cogían las manos, me desperté casi más dormida que otra cosa y allí estaba él, me había atado las muñecas con un pañuelo al cabezal de la cama, me asusté un poco y le pregunté:

-Que haces Gorka? -Nada que pueda hacerte daño, confía en mi.

-Bien.

Aun así, estaba un poco desconcertada, abrió el cajón de la mesita de noche y sacó una pluma, me dio un medio ataque de risa cuando la vi, le pregunté que para que era y él me hizo un gesto de silencio.

La cogió y empezó a pasármela por todo el cuerpo, por mis brazos la bajaba y acariciaba mis axilas, la pasaba por mis pezones que se endurecían y se ponían erectos, la bajaba por mi abdomen y acariciaba mi raja recientemente rasurada y sensible, tenía la piel de gallina, me encantaba aquella sensación de suavidad y cosquilleo, le pedí que subiera hasta mi cara su polla, para poder corresponderle con caricias similares con mi lengua, era mi única arma ya que estaba atada. La cogió entre sus manos y me la acercó a los labios, los cuales yo abrí para degustar su barra y chuparla con ansia, quería que fuera mi biberón otra vez, la mamaba succionando fuertemente para poder extraer su leche, que no tardó mucho en aparecer.

Yo seguía atada de manos, Gorka abrió el cajón nuevamente del que sacó una verga de goma, la untó de lubricante y empezó a jugar con mi chochito y mi ano, metiéndola y sacándola, con la otra mano me metió un dedo en la boca para que pudiera chuparlo igual que chupaba su nabo, con el juego del mete-saca por mis dos agujeros no tardé en correrme nuevamente.

Igual que hicimos anteriormente después del polvo en la ducha, nos tendimos en la cama aunque la conversación fue más bien corta, ya que estábamos realmente agotados y caímos en los brazos de Morpheo.

Si deseas comentar algo sobre este relato mi dirección es: weblara (arroba) hotmail.com, gracias.

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AMIGO VIRTUAL (I)

ATodo empezó en un chat, me conectaba cada día alrededor de una hora más o menos, de manera que coincidía con Gorka, un chico del norte, estupendo y fácil de conversación. A lo largo del tiempo acabamos entablando una muy buena amistad, nos contábamos todo lo que nos sucedía día a día, lo bueno, lo malo y lo peor; yo le mandé, en una ocasión, una foto mía para que supiera como soy, pero yo no tenía ninguna de él, así que para mi era un conocido anónimo.

Algunas veces quedábamos para conectarnos por la noche, aprovechando la tarifa plana y poder conversar más tiempo, en ocasiones las charlas tomaban un color y un tono distinto, quizás un poco más acaloradas, la confianza empezaba a dar sus frutos. Me atraía mucho, pero en el fondo no sabía quien era y todo quedaba en una auto satisfacción delante del ordenador.

Debido a mi trabajo, me propusieron ir un fin de semana a la playa de La Concha, en San Sebastián, para ver unos solares que la empresa había comprado y poder construir apartamentos en primera línea de mar. Me pareció una oportunidad fantástica, tanto a nivel profesional, como personal ya que ese viaje me brindaba la oportunidad de conocer a Gorka en persona.

En cuanto pude conecté con él y le expliqué todo lo sucedido, el fin de semana siguiente nos conoceríamos, estaba impaciente por saber como era mi amigo y amante virtual, él también estaba contento y nervioso.

El último e-mail que me mandó decía: -Nos vemos mañana a las 13.30 para comer, te parece? Quedamos en el solar, no te preocupes yo te reconoceré.

Mi estómago estaba como cerrado y mi corazón palpitaba rápido, todo a causa de la emoción y la intriga de conocerlo, me preguntaba continuamente como seria, y por fin llegó el anhelado día.

Me alojé en un modesto pero acogedor hotel, en el centro de la ciudad y salí hacia la playa, para ver y crear un proyecto sobre los nuevos apartamentos, la mañana se me hizo interminable, deseaba que llegara la hora de la cita.

Cerca de la una y cuarto, se fueron el resto de arquitectos e ingenieros que me acompañaron para darme las explicaciones pertinentes y allí me quedé sola, a la expectativa mientras encendía un cigarro observaba a la gente de alrededor, como buscando una cara conocida, y fue entonces, cuando alguien posó su mano en mi hombro y pronunció mi nombre: -Lara? Me giré y ante mí estaba él, Gorka, Dios que atractivo, jamás me lo hubiera imaginado, alto y fuerte, de cabello oscuro y tez morena, enormes ojos grises tras unas pequeñas y rectangulares gafas de pasta negra y una sonrisa encantadora, con dos hoyuelos a cada lado de la cara, no podía creer que eso me estuviera pasando a mi. Llevaba puesto un abrigo marrón hasta casi los tobillos y una bufanda a cuadros, el cabello lo llevaba despeinado a causa del tremendo viento que hacía por esa zona.

Le di un abrazo y dos besos me cogió del brazo y nos fuimos paseando hasta el restaurante, donde comimos un delicioso pescado, bebimos vino a raudales y un magnífico café entre risas y temas variados de conversación. El se dedicaba a la construcción y diseño de páginas web, un loco de la informática. Me invitó a su casa para enseñarme sus últimas creaciones y poder aportar una opinión objetiva. Vivía en el casco antiguo de la ciudad, en un viejo piso reformado, de techos muy altos y exquisita decoración, todo muy ordenado y limpio, me invitó a entrar a su despacho, donde tenía ciento y un trastos, revistas de informática y su herramienta de trabajo, un Pc.

Después de un largo rato debatiendo sobre gustos y opiniones decidimos pasar al salón a tomar un refresco, pues ya era media tarde, nos sentamos en el sofá y seguimos conversando animadamente entre sorbo y trago, aparecieron temas un poco más comprometidos, como los que teníamos en el chat, al principio me avergonzaba pero poco a poco iba cogiendo la confianza que tenía con el a través de la red y el ambiente estaba cogiendo temperatura.

Acabó toda su bebida y cogió un cubito de hielo que quedaba en el fondo del vaso y se lo metió en la boca, lo chupaba con delicadez

a y entre dejaba ver su lengua acariciar el trozo de hielo, no podía evitar mirar sus labios húmedos y su lengua jugando, me estaba entrando calor y sin darme cuenta sacaba la lengua para humedecer mis labios, mi respiración empezaba a estar más agitada, cosa que él pudo apreciar sin ningún pormenor. Se sacó el cubito de la boca y lo cogió con los dedos, empezó a pasármelo por los labios y por la lengua, yo no me opuse a las caricias heladas que me estaba ofreciendo, me pasaba el hielo por la cara, la barbilla y el cuello mientras su boca se fundía con la mía y una disputa entre lenguas empezaba, el hielo se deshacía entre sus dedos y gotas de agua fría resbalaban por el escote de mi camisa hasta llegar a mis pechos calientes y duros.

Me besaba el cuello como queriendo recoger el hielo fundido, me desabrochó los botones uno por uno, despacio hasta que asomaron mis generosas tetas apretadas dentro del sujetador, las cuales no perdió ocasión para besarlas igualmente mientras me iba despojando del resto de ropa, igualmente hacía yo con él, procuraba quitarle tantas prendas como él a mi, en pocos minutos nos quedamos los dos desnudos sobre el sofá.

Me tendió allí y sin dejar de besarme cogió el cubito que había en mi vaso, y me acariciaba con él alrededor de mis pezones a punto de estallar, con la lengua recogía las gotas que corrían a través de mi piel caliente, mi espalda se arqueaba de placer, mientras él seguía bajando el hielo por mi abdomen hasta llegar a mi raja, con sus dedos me abrió los labios y ante él estaba mi clítoris ardiente y rojo como un fresón, intentando apagar el calor con el hielo, sin conseguirlo, siguió pasándolo por mi sexo, lo retiraba y posaba su boca caliente en él, esa sensación de frío-calor me causaba espasmos de placer y le pedí que no parara. El hielo se acabó de fundir junto con el jugo que mi cuerpo desprendía a causa del orgasmo que estaba teniendo.

Cuando recuperé el aliento, me incorporé y me arrodillé ante el, en una posición sumisa, para coger su verga y chuparla con la misma delicadeza que él había hecho conmigo, la pude saborear toda desde el principio hasta el final, pasaba mi lengua por su punta húmeda y la recorría hasta que la tenía en lo más profundo de mi boca, la solté y le pedí que me follara como nunca me habían follado.

Me coloqué a horcajadas encima suyo y agarré su cipote y me lo metí entero, mientras danzaba con un saca-mete sobre él, con movimientos circulares, mientras el posaba sus manos en mis caderas acompañando los sensuales movimientos.

Fue una corrida increíblemente placentera, donde los dos disfrutamos en el más amplio sentido.

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FANTASÍA EN EL CHAT

Cyber, hetero. Un encuentro sexual con una hermosa mujer a través del chat

ANDREA dice:

hola

ANDREA dice:

perdón

Julio dice:

no te preocupes ahora si, vamos en avión hacia París

ANDREA dice:

ok

Julio dice:

Tú en la ventanilla y yo en el pasillo

ANDREA dice:

que tienes puesto?

Julio dice:

por estar saliendo de Rep. Dominicana llevo un pantalón corto y una T-shirt

ANDREA dice:

ok yo tengo un vestido corto

ANDREA dice:

es azul claro

Julio dice:

apenas terminamos de cenar pido una frazada y hecho mi asiento hacia atrás

Julio dice:

bueno, pues con la frazada puesta

Julio dice:

estiro mis piernas y sin querer me encuentro con la tuya, pues tu también te habías puesto a descansar

Julio dice:

el contacto con tu piel me despierta pero parece que tu no lo has notado

Julio dice:

sigue tu…

ANDREA dice:

siento el contacto pero no quiero moverme

ANDREA dice:

sigue tu

Julio dice:

cuando veo que sigue dormida, levanto el descansabrazos y me corro al asiento del medio

Julio dice:

nuestras piernas están ahora más juntas

Julio dice:

y me animo a rozarla con más fuerza

ANDREA dice:

un cosquilleo me corre por todo el cuerpo

Julio dice:

haciéndome el dormido me pongo de lado y llevo mi mano hasta su brazo

ANDREA dice:

ahora abro los ojos y te miro

Julio dice:

cuando siento que se despierta me entra un gran temor por el escándalo que pueda armarme

Julio dice:

hago como que me voy despertando y le digo: lo siento te molesté mientras dormía-

ANDREA dice:

no me molestaste

Julio dice:

al ver tu cuerpo en ese delicado vestido me juego el todo por el todo y te digo: si quieres podemos compartir la frazada-

ANDREA dice:

no lo pienso,,, y cojo una esquina de tu frazada y me acerco mas hasta que nuestro hombros se tocan

Julio dice:

estando lado a lado siento el calor de su cuerpo, es más pequeña que yo y dan ganas de abrazarla con fuerza

Julio dice:

en un acto de completo descaro le paso el brazo sobre sus hombros y le ofrezco mi pecho como almohada

ANDREA dice:

apoyo mi cabeza en su pecho

Julio dice:

tratando de hacerme el indiferente le doy las buenas noches y recuesto mi cabeza hacia el otro lado, aunque mi corazón late a mil por hora

ANDREA dice:

yo comienzo muy suave a pasar mis manos por su pecho

Julio dice:

no sé si sus caricias son a propósito o si esta dormida

Julio dice:

después de unos minutos me atrevo y dejo caer la mano del brazo que tengo sobre sus hombros justo encima de su pecho

ANDREA dice:

se que mis caricias lo esta lo esta matando

Julio dice:

no acaricio, simplemente la dejo descansar como si fuera por la inercia del dormir

ANDREA dice:

quiero que el me acaricie,,,,

ANDREA dice:

pero parece que él sé esta quedando dormido

Julio dice:

empiezo a mover mi mano con cuidado

Julio dice:

apenas rozo su pecho

Julio dice:

me parece que ella esta despierta y sus caricias a mi pecho me lo dicen

ANDREA dice:

mis pezones ya están duros con solo ese roce

Julio dice:

siento su pezón erguido

Julio dice:

mis caricias son cada vez más fuertes

ANDREA dice:

comienzo a bajar mis manos mas

Julio dice:

con mi otra mano acomodo mi pene que ya no tiene espacio en el pantaloncillo

Julio dice:

como su vestido es de mangas cortas y veo que los dos estamos en el mismo juego

ANDREA dice:

que rico esta muy caliento y duro………

Julio dice:

empiezo a meter mi mano por el costado, buscando sentir ese pecho a pura piel

ANDREA dice:

ya estoy muy caliente

Julio dice:

ella mueve su brazo y me ayuda a llegar

Julio dice:

como lo sospechaba esta sin sujetador y pronto siento su pezón en mis dedos

Julio dice:

lo acaricio con suavidad, apenas rozándolo

ANDREA dice:

me encanta

ANDREA dice:

sigue

ANDREA dice:

acerco mi boca a su cara quiero que me bese

Julio dice:

con mi otra mano saco mi miembro del pantaloncillo y tomo una de sus manos y lo llevo hacia él

Julio dice:

su cuerpo reacciona y nos damos un beso, ya no hay que fingir

ANDREA dice:

lo deseo tanto

Julio dice:

nuestras lenguas se funden, ella toma mi pene con fuerza y yo tomo con mi mano todo su pecho

Julio dice:

me pongo de lado y tapo nuestros cuerpos con la frazada

Julio dice:

beso su cuello y con mi mano acaricio sus muslos

ANDREA dice:

le digo que deberíamos ir a

l baño

ANDREA dice:

la gente se va a dar cuenta

Julio dice:

nos componemos un poco y ella se adelanta al baño

Julio dice:

un par de minutos luego me voy yo

ANDREA dice:

ante de irme le doy un beso muy húmedo

Julio dice:

cuando llego toco la puerta suavemente

Julio dice:

cuando abre nos fundimos en un beso que parece eterno

Julio dice:

mis manos se enredan en su cabello

ANDREA dice:

las mías están acariciando su espalda

ANDREA dice:

me encanta la dureza de su cuerpo

Julio dice:

como es mas baja que yo, la abrazo con fuerza y la siento sobre el lavamanos

Julio dice:

restregamos nuestros cuerpos con lujuria

Julio dice:

no dejamos de besarnos un solo momento

ANDREA dice:

comienzo a desabrochar sus pantalones

Julio dice:

su vestido cae y deja sus pechos al aire

Julio dice:

beso sus pezones con delicadeza

Julio dice:

paso mi lengua lentamente por cada uno de ellos

ANDREA dice:

gimo muy suavemente

Julio dice:

ella me toma del cabello y tira con firmeza

Julio dice:

otra vez nuestras lenguas se juntan

Julio dice:

ella lleva mi boca a sus pechos

Julio dice:

mis manos se pierden entre sus piernas

ANDREA dice:

quiero sentirlo dentro de mí

ANDREA dice:

estoy muy húmeda, lista para él

Julio dice:

siento su vagina húmeda

Julio dice:

termino de quitarle el vestido

Julio dice:

me bajo el pantalón y mi pene queda listo para penetrarla

Julio dice:

nos besamos mientras rozo mi pene con su clítoris

ANDREA dice:

oh dios

ANDREA dice:

le ruego que me penetre

Julio dice:

poco a poco mi pene entra en su vagina

Julio dice:

ella entierra su cara en mi cuello y gime suavemente

Julio dice:

siento el olor de su cabello mientras la penetro

ANDREA dice:

que grande es lo siento tan caliente

Julio dice:

sus uñas se entierran en mi espalda

ANDREA dice:

yo muerdo su hombro para no gemir muy fuerte

Julio dice:

la tomo de las nalgas y la levanto

Julio dice:

así de pie la dejo caer hasta el fondo

Julio dice:

la penetración es total

Julio dice:

ella se mueve y yo la ayudo a subir y bajar sobre mi pene

ANDREA dice:

no puedo mas y comienzo a gemir un poco fuerte

Julio dice:

cuando ella empieza a gemir la beso para que no nos escuchen mucho

ANDREA dice:

es tan rico sentir su pene entran hasta lo más hondo de mí

Julio dice:

levantada la llevo hasta el retrete, bajo la tapa y me siento en él

Julio dice:

ahora la dejo que ella lleve el ritmo

ANDREA dice:

lo comienzo a cabalgar

Julio dice:

además sus pechos quedan a mi alcance y los empiezo a chupar

ANDREA dice:

muevo mis caderas muy lentamente quiero volverlo loco

Julio dice:

sus movimientos me excitan a montones

ANDREA dice:

muy subo y solo dejo la entrada de su cabeza adentro de mi y después me bajo muy lentamente para que me sienta

Julio dice:

me esta cogiendo como nunca lo habían hecho en mi vida

Julio dice:

la tomo de las nalgas y la ayudo a cabalgarme

Julio dice:

abro bien su trasero y con mis dedos siento como mi pene sale y entra de esa deliciosa vagina

ANDREA dice:

ya he tenido como dos orgasmos

ANDREA dice:

Nuestras bocas se vuelven a unir en otro beso muy apasionado

Julio dice:

después de un rato ella se levanta

Julio dice:

levanta

Julio dice:

yo me coloco detrás de ella y ella pone sus manos sobre el retrete

Julio dice:

desde atrás la penetró, jalándola de sus caderas

Julio dice:

miro su espalda y su cara cuando vuelve a ver hacia atrás

Julio dice:

siento que llego hasta el fondo de su vagina

Julio dice:

le doy con fuerza, con lujuria

ANDREA dice:

que rico

ANDREA dice:

siento que el esta muy cerca

Julio dice:

le doy pequeñas nalgadas

Julio dice:

y acelero

ANDREA dice:

me encanta que me dé nalgadas

Julio dice:

tomo sus dos nalgas y las acaricio con fuerza

ANDREA dice:

Él me muerde el cuello y lo lame

ANDREA dice:

y comienza a decirme cosas al oído

Julio dice:

¡que rica estas! ¡que cogida me estas dando!

Julio dice:

¿te gusta?

ANDREA dice:

si sigue

Julio dice:

que quieres que te haga?

Julio dice:

¿quieres algo más?

Julio dice:

sus gemidos son un sueño

ANDREA dice:

si toca mi clítoris con tus manos

Julio dice:

paso mi mano por debajo de su cuerpo y empiezo a tocar su clítoris

Julio dice:

ella se revuelve y con ella mi

pene que esta en lo más hondo

Julio dice:

deseo correrme en su cara pero no se como pedírselo

Julio dice:

estoy a punto de regarme

Julio dice:

nuestros cuerpos sudan dentro de ese pequeño baño

Julio dice:

deseo correrme en su cara pero no se como pedírselo nuestros cuerpos sudan dentro de ese pequeño baño

No se pudo entregar el siguiente mensaje a todos los destinatarios:

deseo correrme en su cara pero no se como pedírselo nuestros cue…

Julio dice:

nuestros cuerpos sudan en ese pequeño baño

ANDREA dice:

dime lo que quieres??

Julio dice:

le sigo acariciando el clítoris

Julio dice:

no aguantaré mucho más por lo que se lo pido

ANDREA dice:

ya no puedo mas

Julio dice:

¿me puedo correr en tu boca? ¿en toda tu cara?

ANDREA dice:

cuando me dijo eso no hablé solo me arrodille frente a él

ANDREA dice:

y me metí su pene en mi boca

Julio dice:

su respuesta fue su acción

Julio dice:

con mi pene en su boca no aguanté mucho

Julio dice:

mi orgasmo llegó con fuerza

ANDREA dice:

me trago toda su leche

Julio dice:

mi cabeza hacia atrás me impedía ver lo que ella hacía pero lo sentía

Julio dice:

mi semen caía en su boca

Julio dice:

la tome del cabello suavemente

Julio dice:

más para sostenerme yo, que para retenerla a ella

ANDREA dice:

después que trago su leche, sigo chupándosela un poco mas

Julio dice:

ella sigue chupando aún cuando he acabado y eso me excita de nuevo

Julio dice:

¿quieres más le pregunto?

Julio dice:

ANDREA dice:

alguien toca en la puerta del baño

Julio dice:

parece que esta interrupción va a ser el final

ANDREA dice:

si lo parece

Julio dice:

no vestimos rápido, mientras nos damos besos

ANDREA dice:

cuando salimos no había nadie,,, parece que el que esperaba se fue

ANDREA dice:

llegamos a nuestros asientos y no sentamos

ANDREA dice:

le pregunto que como se llama, todavía no se el nombre del hombre que mi hizo pasar el mejor momento de mi vida

Julio dice:

-Julio- le digo ¿y tu?

ANDREA dice:

Andrea

Julio dice:

Un tierno beso sella un encuentro que parece ser el inicio de una hermosa visita a París

André

perez_andre (arroba) hotmail.com

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