3 eran 3 los que jugaban juntos

El trío más esperado

Pasé bastante tiempo cogiendo con Lu y algunas de sus amigas, cada vez que viajaba a Buenos Aires para coger con Marta.

A Lu la compartía con su joven novio, pero eso no me significaba sino un alivio a mis obligaciones sexuales. Aunque ella siempre se quejaba, estaba enamorada de su noviecito, pero él no sabía cogerla como ella esperaba. Tímidamente me insinuaba que alguna vez tendríamos que acostarnos los tres para que Javier viera la forma correcta de coger. Le pregunté si a él le parecería bien que yo me cogiera a su novia en su presencia. La respuesta me dejó azorado, Javier me tenía por un ídolo ya que yo le había abierto la puerta para cogerse a su novia, despejando el duro inconveniente de la virginidad de ella. Además la pendeja le contaba cada una de sus sesiones de sexo conmigo, hasta en cada detalle, para ver si aprendía, pero el chico no aprendería sin ver y sentir.

Yo ya estaba dispuesto a acceder a lo que me pedían, pero no encontraba la forma, en la casa de Marta era imposible, necesitábamos mucho tiempo, y allí no lo teníamos. Hasta que un día se me ocurrió decirle a Marta que quería invitar a Lu y a Javier a conocer Mendoza, no le pareció mal, porque conocía mi casa y sabía que era muy amplia y con muchas habitaciones. Lamentablemente Marta no podría acompañarlos en la ocasión (eso ya lo sabía yo).

Fue así que un día llegó la joven parejita a Mendoza y a mi casa; era un mediodía sofocante de enero. Les serví el almuerzo que me había preparado Yolanda, mi asistente doméstica, regado con buen vino de esa tierra, luego les propuse que descansaran, porque llevaban el agotamiento del viaje y del madrugón. También yo me fui a recostar un rato, y me quedé dormido. Unas dos horas después Siento que Lu me despierta arrojándose en mi cama de tres plazas, cama y colchón de resortes hechos a medida, me besa en la boca y me dice si no quería empezar a darles lecciones; bien descansado y dispuesto le respondí afirmativamente. Se fue a buscar a Javier y entraron los dos: Lu con un Baby Doll del que sólo tenía la parte de arriba, Javier con sólo el short de un pijama. Los invité a la cama y se acostaron ambos. Les pedí que empezaran a hacer lo suyo; para estimularlos le quité a Lu su Baby Doll y le acaricié las tetas, pronto Javier me imitó y chupaba las tetas de Lu con verdadero empeño, mientras yo me conformaba con acariciarle el culito.

Javi ya la tenía bien parada, su tamaño era apenas normalito, pero la dureza era envidiable, sobre todo para mí. A poco quiso ponerse sobre su novia para penetrarla. ¡ALTO!!! Le dije, primero tiene que estar bien caliente, mirá cómo se hace. Y le empecé a mostrar cómo se chupa una concha, subía y bajaba mi lengua sobre los labios mayores y meno El chico se empeñaba y se contenía, yo le miraba su culito redondo y lampiño que subía y bajaba a cada bombazo. Javi no aguantó más y le descargó toda su leche en la concha a Lu que tuvo un intenso orgasmo. ¿Les gustó? Pregunté.

-¡Mucho!- Contestaron al unísono.

El comentario de Lu era que Javi nunca antes la había cogido así, siempre se la ponía antes de que ella estuviera bien caliente y acababa antes de hacerla gozar. Me agradeció la lección y me pidió que siguiera. Primero nos metimos los tres en el yacuzzi para volver a la cama aún húmedos. Javi nunca la había cogido por culo, le pregunté si quería hacerlo y me pidió que le enseñara cómo se hacía. Fuimos los tres al baño y preparé un enema de agua tibia con sal, Lu se acostó en el suelo con las piernas abiertas y ofreció su ano, le introduje la cánula lubricada y dejé entrar el líquido. Se lo hice retener unos minutos y luego sentada en el inodoro evacuó todo, se lavó cuidadosamente el culo y volvimos a la cama. Le unté bien el culo con gel y le dije a Javi que le metiera un dedo, explicándole que tenía que moverlo en círculos, luego dos dedos y al final tres, cuando el culito ya estaba bien abierto le dije que le metiera su pija; pero el chico estaba asustado y su erección no era suficiente, le dije a Lu que se la mamara mientras yo aprovechaba el culo bien dispuesto. La mamada y el ver como me enculaba a su novia lo pusieron en forma, se la saqué a Lu sin eyacular, y le dije a Javi que era su turno. El culo estaba bien dilatado por mi verga y la puso con facilidad. Me coloqué debajo y ayudé a Lu mamándole la concha que chorreaba jugos. La doble estimulación hizo que Lu empezara a tener sus consabidos orgasmos a repetición y el movimiento que imprimió a sus caderas llevó al chico a una acabada monumental.

Vuelta al yacuzzi y vuelta a la cama, la parejita joven volaba de caliente, y no les cuento cómo estaba yo que no había acabado ni una vez. Ellos se besaban con ternura y yo empecé a acariciar el culo de Javier que no se dio por enterado, entonces le rocé el ano con un dedo y traté de introducírselo. Me dijo que no era trolo (gay). Le expliqué que una vez de tanto en tanto no lo iba a convertir en puto, y que se la iba a hacer parar al mango. Le puse gel en el culo y emprendí la dilatación con los dedos. La hice poner a Lu en perrito y Javi le puso su pija en la concha mientras yo con mucho trabajo penetraba el culo de Javi que se quejaba un poco, nunca desprecio un culito masculino si es joven, durito y lampiño como este, el chico lo tenía bien apretado y sabroso, mi verga estaba feliz y ajustada. Los tres bombeando al compás acabamos como caballos, los gemidos y gritos de Lu se oían a mil kilómetros. Llegó el momento del descanso la cerveza helada y la conversación, hicimos una evaluación completa de esa primera lección. Lu dijo que había tenido un montón de orgasmos y que la había pasado muy bien. Javi también declaró haber gozado mucho y bien, aunque le dolía un poco el culo confesó haber gozado de ese momento en que cogía a su novia y era penetrado en el culo por mí. Yo que había acabado sólo una vez y seguía muy caliente, pedí que más tarde me compensaran. Lu nunca había hecho una mamada tragándose la leche, y Javi nunca le había acabado en la boca. Era temprano aún y ese día estaba dedicado a coger. Serví tres whiskys, el alcohol ayuda a aflojar las inhibiciones y los chicos lo necesitaban para lo que vendría.

De vuelta en la cama acerqu pero lo puse a Javi boca arriba y a Lu arrodillada delante de él, esto me permitió que mientras la pendeja lo mamaba al novio yo pudiera encularla con facilidad, ya que mi verga se había parado de nuevo, como siempre era una delicia sentir mi pija en el culito de Lu, mientras me recostaba sobre ella y le masajeaba las tetas. No se quién marcaba el ritmo, si ella con su mamada o yo con mis bombazos en su culo, la cuestión es que acabé antes que Javi, pero el orgasmo anal de Lu lo hizo venir enseguida.

Nos vestimos sumariamente para cenar, previo darnos una buena ducha los tres juntos. La comida transcurrió entre comentarios de lo bien que la estábamos pasando, de lo que le había gustado más a cada uno. Lu me reprochó que no la había cogido por la concha aún, le contesté que pronto lo haría, pero en una situación que le iba a gustar mucho. Comimos trucha asada con ensalada de apio, roquefort y nueces para estimular el vigor. Luego del postre, peras al borgoña, tomamos café en la sala viendo la filmación de todo lo que habíamos hecho por la tarde; a Javi y a mí se nos volvió a parar, lo que se notaba perfectamente a través de la ropa liviana que llevábamos. Lu se sentó entre los dos y tomó una pija con cada mano. Así, agarrados, nos llevó de tiro a la cama donde nos desnudamos. Me acosté boca arriba y Lu se sentó sobre mi verga que le entró entera, la dejé que me bombeara un poco y Javi ya entraba en erupción, entonces le pedí que la enculara, el chico le metió toda su pija en el culo y yo sentí como esa pija rozaba la mía a través de la delgada separación.

Como los dos hombres ya estábamos controlados fue un polvo muy largo, para satisfacción de Lu que acababa entre gemidos y gritos, como siempre en orgasmos sucesivos, era increíble la cantidad de orgasmos que podía tener la pendeja, era tan multiorgásmica como la mamá. Javi acabó antes que yo y Lu al sentir la leche en el culo inició un frenético meneo que me hizo soltar mi leche en un instante. Para mí basta, chicos.- les dije.  Si ustedes quieren seguir vayan a acostarse a otro cuarto, yo quiero dormir.- Los dos me dieron las gracias por todo y se retiraron. En el cuarto que les había preparado había una video y varias películas porno para que se entretuvieran. Yo, que no era tan joven estaba agotado y me dormí pronto, al día siguiente me esperaba una dura faena.

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Nena golosa

Un día me encontraba caminando por una calle de la ciudad por la cual cortaba camino para llegar a mi casa. Tengo 34 años y soy una mujer muy ardiente, me encanta sentir y saber cómo mi cuerpo llama la atención de los hombres y cómo puedo excitarlos. Ese día llevaba un top bastante pegado y escotado y no llevaba bra, porque me gustaba como mis pezones se marcaban en él, bien paraditos por el roce constante y eso me mantenía constantemente sintiendo delicioso. Llevaba una mini negra, sin medias y unas sandalias de tacón muy alto, marcando bien los músculos de mi pierna y pantorrillas, pues siempre he tenido unas piernas muy bien formadas y como me gusta hacer ejercicio, pues las mantengo ricas y fuertes. Llevaba unas bragas negras también, de hilo dental y bien chiquititas, así que se imaginarán lo rico que me rozaban mi rajita al caminar.

De repente, me encontré con dos amigos de mi hermao, dos tipos se me acercaron y me comenzaron a decir de cosas y yo caminé más rápido pues había mucha gente que me conocía en la calle y uno de ellos llegó, me tomó del brazo y me dijo “Ven chiquita, que tenemos ganas de jugar”. Yo le dije que no, que qué le pasaba, pero él insistió. Al oído me dijo: “No te hagas la que no le gusta bebé, si se nota que te fascina ser gozada” y esa frase comenzó a ponerme nerviosa y al mismo tiempo excitada, porque era verdad. Me dijeron que no  cooperaba, entonces me llevarían a la luna… uysh… estábamos en plena calle, nos podía ver mucha gente!! Qué vergüenza!! Pero qué placer el ser utilizada y observada al mismo tiempo!!

Traté de zafarme de su brazo, pero en vez de dejarme ir, me tomó el otro y me puso ambos brazos atrás, deteniéndome. Su amigo, llegó por delante y comenzó a meter su mano en mi top, diciéndome que tenía unos pechos espectaculares, que eran grandes y que me los iba a masajear todos sin piedad… y así le pidió al primero,  al de detrás mío, que ya estaba acariciando mis muslos por detrás y subiendo hacia mis nalgas, para apretármelas a su placer y comenzar a abrírmelas bien rico… era una lucha constante entre lo que se debe y lo que no se debe, sintiéndome sucia y humillada, pero disfrutándolo y al mismo tiempo con la culpa de saber que estaba haciendo algo muy malo… yo veía en sus ojos la lujuria y el deseo, la sensación de poder que les estaba dando el tenerme así, a su completa disposición…

El de adelante, cortó mi top y dejó al aire mis hermosos pechos disfrutables. Y de pronto me comenzaron a jalar hacia un coche que estaba estacionado. Me tumbaron en él, así, toda al aire, enseñando mis cositas y sin nada que pudiera hacer para detenerlos. Me pusieron boca arriba y mientras uno gozaba con mis pechos, el otro terminó de levantarme bien la falta, me hizo a un lado mi tanguita para dejar bien expuesta mi conchita y solo dijo: “te aseguro nena, que eres tan golosa que ya estás empapada y te lo voy a probar”… yo solo trataba de zafarme sin demasiado esfuerzo, si os digo la verdad, pero solo los ponían más calientes. Y bajó hacia mi concha y comenzó a olerla, para luego comenzar a pasearme un dedo de arriba a abajo, abriéndomela. Ahhh!! No podía creer lo mucho que me estaba excitando!! Estaba sintiendo mis juguitos bajar y él se agachó y comenzó a lamerme, mientras yo veía las ventanas abiertas de los edificios y a los vecinos se habían comenzado a alborotar y gritaban cosas como: “Eso Pepe, cómetela toda, lámele su chochito que se ve que lo está deseando” o “Hombre Juan, qué buenas tetas te estás comiendo, apriétalas, jálale bien los pezones, enséñale lo putona que es!!” Mientras que el que jugaba con mis pechos bajó hacia mi boca y comenzó a besarme con un beso apasionado y de lengua al que tuve que responder porque ya no podía más, deseaba que me usaran hasta el último rincón de mi cuerpo y que me demostraran que una hembra como yo estaba para dar placer y dejarse humillar a gusto del cliente… ni modo, nací putita y putita sigo, es algo que traigo en la sangre.

Y mientras este Juan me besaba, comenzó a sacarse ese paquetón que me esperaba y que vi gigantesco… cuando lo vi me quedé embobada, era precioso!! Mientras me meneaba en el cofre del coche, de arriba a abajo mientras el tal Pepe me chupaba mi conchita a su antojo y me hacía gemir sin parar, me abalancé sobre la gran verga del tal Juan y comencé a chupársela con unas ansias como no había sentido hacía tiempo, le pasaba la lengua por la cabeza, luego le chupaba el tronco y después me la metía enterita en mi boca, luego de a poquitos hasta que logré sentir cómo se iba hinchando cada vez más y se iba poniendo más venuda y más caliente y él me empujaba y me empujaba, diciéndome: “Eso putona, ahora sí estás hablando, qué delicia ser poseída mientras todos te miran lo puta que eres” y con su mano me seguía apachurrando mis pechos, que ya estaban rojos de tanto apretujón, pero cómo me encantaba que me los manoseara así!!! Pepe, mientras tanto había dejado de lamerme y me decía: “Prepárate nena a tener una verga en el coño y otra en la boca y aprovecha para ver las caras de todos viéndote ser usadota por dos cabrones!!!” Me tenían ardiendo al saberme utilizada, gozada, humillada y además, puesta a la vista de todos aquellos vecinos que los conocían…. eso me hacía sentir todavía más puta y ya estaba descontrolada y empapada, deseando sentirme penetrada por Pepe y queriendo sacarle su leche caliente a Juan!!! Pepe comenzó a empujármela de a poquitos, haciendo ruiditos debido a que ya estaba bien llenita de mi leche…. uysh!! y me decía: “Qué rico coño de putana buena tienes mamita” Y me la comenzó a meter más y más, hasta que topé con sus huevos y me movía con unas ansias deliciosas porque estaba a punto de venirme, seguí a un ritmo desaforado, excitada por la situación y por el gran sexo que me estaban dando estos muchachos!! Y terminé viniéndome en esa gran verga deliciosa, a borbotones.Antes no veía mucho a los amigos de mi hermano y  no pasaba mucho por esa calle, ahora sí, no se lo que pasa, pero a veces, siento unas ganas incontrolables de regresar y encontrarme a Pepe y a Juan.

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Dos que duermen en la misma habitación, se vuelven de la misma condición

Esta historia comienza una tarde de sábado que estaba aburrido en casa y llamé a mis amigos. Todos tenían planes en los cuales yo no podía entrar. Por último hablé con Anna, ella había quedado con unas mellizas amigas de una amiga de ellas común. Me dijo que estaría en la cafetería Dublín a las 18 que si quería podía ir. No tenía ningún plan mejor así que cogí el autobús de la línea 31 para acercarse. Llegué tarde, Anna estaba con sus amigas, desde la puerta de entrada podía verlas de espaldas, solo dos melenas largas rubias una lisa y la otra ondulada. Anna me vio y se levantó sus amigas también y me las presentó “ Simón esta es Alejandra y esta es Julia” eran mellizas como decía Anna. Alejandra era un poco más alta que su hermana tenía el pelo ondulado, más pecho y unas caderas más redondas, Julia sin embargo era más delgada y tenía un lunar en la mejilla derecha. Les di dos besos, cogí una silla y me senté en la mesa junto a ellas. Pedimos 4 copas un whisky con cola para Anna, dos gin tonic para las mellizas y una copa de capitán Caribe para mí. Estuvimos hablando y me contaron muchas historias de ellas tres y de su amiga en común Nuria, las historias sobre Nuria os la contaré en otro momento.

Eran sobre las 22 horas habíamos bebido muchas copas y teníamos mucha hambre.Nos levantamos y fuimos al Momentum,un bar que estaba cerca a comer. En el camino estuvimos riéndonos mucho y Anna, Julia y Alejandra se estaban dando pellizcos la una a la otra en ese momento pude fijarme bien en la figura de ambas hermanas Alejandra era una chica rubia de 1,70 tenía aproximadamente una copa de 100 de pecho, tenía una figura atlética lo que le hacía ser más ancha que su hermana y con ese vestido beis de una sola pieza que llevaba le resalta más sus curvas, Julia sin embargo medía 1,65 m era inapreciable a simple vista pero cuando las veías juntas podías notar la diferencia de estatura, su copa de pecho era menor que la de su hermana pero a diferencia de su hermana era más delgada lo que hacía que su trasero fuera más respingón que el de su hermana, y más con la falda blanca que traía a juego con su camisa semitransparente que dejaba ver sus sujetador y por último Anna, amiga mía de toda la vida, Anna lucía rasgos alemanes, alta 1,75m, ojos verdes, melena castaña larga una cara angelical, unos pechos de copa 100 y una piernas larguísimas que si la subías te llevan al paraíso, pero sin novio.

Cuando llegamos al bar rápidamente nos sentamos en una mesa los 4, pedimos para beber un Lambrucio, un vino italiano que es muy suave, pedimos escalopines y varios platos al centro para picar. En la cena seguimos con las bromas, la verdad es que íbamos muy empuntados todos y jugábamos con todos los objetos de la mesa que podrían confundirse con figuras fálicas, el pan, los picos, el hielo todo se lo llevaban a la boca imitando una felación y se miraban unas a otras y a mí y se reían. Tras la cena teníamos ganas de marcha y nos fuimos a la discoteca Cathedral. Julia me dio las llaves de su coche debido a que con su nivel etílico no se atrevía a coger el coche. Nada más llegar a la discoteca el portero no me dejó entrar pero tras la insistencia de las chicas y viendo que iba acompañado de tres mujeres hermosas me dejaron entrar sin problema. Anna y yo fuimos a la barra mientras que la hermanas se fueron al vestidor a dejar sus abrigos. Llegué a la barra donde había una chica pelirroja atendiendo la cual pasaba de mí como de la mierda pero rápidamente las angelicales hermanas salieron a mi rescate llamando la atención del camarero de la barra el cual cuando vio a las dos hermanas no dudó en atenderlas a ellas, como he dicho ambas hermanas eran explosivas en pareja y dinamita en solitario. Pagamos nuestras copas y nos pusimos cómodos en unos sofás Anna y yo mientras que las hermanas se fueron a bailar en la pista de baile junto con una marabunta de gente que allí se concentraba, ellas no pasaron desapercibidas entre la gente, las chicas las miraban con cara de desprecio y los chicos con cara de salidos, yo me quedé bebiendo con Anna. Empezó a sonar una canción muy bailonga y Anna se levantó para bailar levantándome a mí, cogiéndome la mano derecha me llevó hasta donde estaban las hermanas rodeadas de una pandilla de niñatos que estaban boquiabiertos de cómo se movían las mellizas.

Anna se puso a Bailar con las dos formando un sándwich lésbico ante la atenta mirada de los niñatos que intentaban entrar en el baile el cual no podían, Alejandra le cogía del culo a Anna pegando a su ingle mientras que Anna hacía lo mismo con Julia, luego Julia se dio la vuelta y metiendo su piernas entre la piernas de Anna simulaba que se la follaba mientras que Alejandra, que estaba detrás hacía como que le daba por culo. Al igual que a los muchachos a mí también me estaban poniendo cachondo y más ver cómo se movían las tres. Los muchachos empezaron a hacer un corrillo con mis tres acompañantes en el medio, momento que aproveché para entrar antes de quedarme fuera levanté los brazos y me acerqué a las tres. Alejandra dejó el sándwich lésbico para bailar conmigo mientras que Julia y Anna seguían simulando que follaban poniendo más cachondo si era posible a todo el personal del corrillo.Alejandra colocó sus piernas a los lados de mi pierna izquierda y acercando su cuerpo al mío empezó a chocar ingle en ingle mirándome a la cara mordiéndose los labios y los brazos detrás, yo al principio tenía los brazos en alto pero luego los puse en su cintura siguiendo el ritmo con nuestras caderas. Llevaba un rato bailando con Alejandra cuando Julia se puso detrás mío a hacer los mismo que su hermana pero atrapando la pierna derecha entre las suyas, Anna bailaba sola en medio del corrillo cual oveja en medio de los lobos. Los chicos no paraban de intentar bailar con ella y ella bailaba con uno y con otro pero los iba despachando pronto a cada uno, pero por uno que era despachado aparecían dos, así que la cogí de la manos y la puse a bailar con nosotros tres cosa que hizo que los muchachos dejaron de atosigar la. Cansado de bailar y con nuestras copas vacías nos fuimos a la barra a pedir más copas, Anna dijo que ella no iba a beber más, insistimos que bebiera con nosotros pero dijo que no. Con nuestra copas en las manos nos fuimos a buscar un sitio donde sentarnos y encontramos un sofá, el cual estaba libre un sitio a los que dije a Alejandra que ella se sentara que estaba más cansada y ella insistió que que fuera yo el que se sentara llegando al acuerdo de que me sentara yo y ella se sentara encima mía. Estuvimos una rato allí sentados hasta que nuestras copas se acabaron, las chicas fueron al baño, me estaba empezando a amodorrado y pensaba irme a mi casa cuando las chicas y Julia con su voz “¿porque no nos vamos a otro lado?” Alejandra y Anna asintieron con la cabeza y los cuatro nos fuimos de Catedral hacía otro lugar.

Nada más salir estuve pensando a donde ir, no había caído cuando las hermanas propusieron un plan “tenemos una botella de licor de bellota, os apetece que nos la tomemos” decidimos tomar un taxi, los tres y Anna dijo que iba a por su coche, yo le dije que dejara el coche que mañana lo recogía pero ella insistió que iba a recogerlo que luego iba a ser un coñazo coger el coche, entonces le dije de acompañarla y ella dijo que las mellizas estaban muy borrachas que mejor fuera con ellas así que nos separamos con la promesa de vernos luego en casa de las mellizas. Mientras hablaba con ella las mellizas había parado un taxi y me estaban llamando me despedí de Anna diciéndole que luego la veía y corrí al taxi. Cuando llegue Alejandra ya estaba dentro y Julia me esperaba sujetando la puerta, me senté entre las dos hermanas. En el taxi mientras que Julia le decía la dirección de su casa al taxista Alejandra acariciaba mi pierna izquierda yo sin saber dónde colocar los brazos los puse alrededor de la cabeza de Alejandra el izquierdo y el derecho alrededor de la cabeza de Julia ellas pusieron su brazos del interior alrededor de mi tronco y fuimos en silencio hacía su casa.

“Hemos llegado” dijo el taxista Julia salió del taxi, yo pagué el taxi mientras que Alejandra salía por la otra puerta.
el taxi se fue, Julia sacó las llaves del piso y abrió la puerta del portal, Alejandra se había agarrado a mi brazo apoyándose en mí. Ellas vivían en el segunda planta de un bloque que no había ascensor, Julia iba delante nuestra dándome una visión de su culo mientras que cogía a Alejandra de la cintura. Nada más entrar Julia dejó los tacones en el pasillo de la casa al igual que Alejandra la cual se soltó de mi brazo y se fue hacía dentro de la casa diciéndome “pasa como si estuvieras en tu casa”. pasé hacía dentro de la casa llegando al salón donde dejé la chaqueta encima de una silla y me senté en el sofá. Al poco tiempo llegó Julia con la botella de licor de bellota y tres vasos de tubo con hielo, en ese instante apareció Alejandra con ropa más cómoda un pijama corto dejando al descubierto sus piernas, sus brazos y su gran escote “ ¿Tres vasos?- pregunté- tres hasta que llegue Anna dijo Julia mientras miraba a su hermana”. Julia sirvió el licor en los tres vasos y brindamos. Alejandra se sentó a mi lado en el sofá y disfrutamos de nuestra copa. En poco tiempo llegó Julia con un pijama igual de corto que el de la hermana y también se sentó en el sofá. Estuve hablando con una y con otra , parecía un partido de tenis cada vez que giraba la cabeza la hermana se había puesto de una forma más sensual. Primero Alejandra se tocaba el escote haciendo que mi vista se centrará en esa zona, luego Julia jugaba con el cordón del pantalón de su pijama hacía que me fijara en su cintura, luego Alejandra hablaba, yo giraba la cabeza y se había desabrochado un botón del pijama dejando ver parte de su pecho. Julia hablaba, yo volvía la cabeza y se había levantado la camiseta del pijama y había bajado un poco su pantalón dejando ver su ombligo. Yo seguía bebiendo y Julia y Alejandra seguía tomando pose más sensuales. Estaba hablando con Alejandra y Julia dijo algo que me llamó la atención la miré a los ojos y luego se me fueron los ojos a sus pechos, SUS PEZONES SE HABÍA EXCITADO Y SOBRESALEN DE LA CAMISETA intenté guardar la postura pero los ojos se me iban a sus pechos, Alejandra me dijo “ Qué haces mirándole los pechos a mi hermana” giré la cabeza y se me fueron los ojos a sus pechos, SUS PEZONES TAMBIÉN SE HABÍA EXCITADO Y SOBRE SALÍAN DE LA CAMISETA, entonces Julia me dijo “ Qué haces mirándole los pechos a mi hermana” ambas hermanas se rieron y ambas se sacaron las dos gominolas que se había metido en el pecho para abultar.
Hubo un momento que me entró ganas de ir al baño y me indicaron que estaba al final del pasillo, pasé varias habitaciones y llegué al baño donde orine y me lavé las manos con agua bien fría para bajar la erección que me portaba desde hacía un rato, cuando volví al salón me quise sentar en un sillón pero ambas hermanas me indicaron que me sentara en medio de ellas.

Siéntate aquí Simón que queremos contarte una cosa.-Dijo Alejandra.
– Vale – respondí-
– Mira, Anna no va a venir.-Continuo Julia.
– ¿Ha llamado? ¿ Ha escrito un mensaje? ¿ Cómo lo sabéis?
– Pues mira resulta que nos ha pasado algo que nunca nos pasa, a las dos nos gustas – me quedé helado- entonces le hemos pedido a Anna que nos dejara a solas contigo – me podía imaginar por donde iban los pasos y porque Anna se había ido sola a por su coche- pensamos que deberías saberlo.
– ok.
– No sé si tu sientes lo mismo por alguna de nosotras o no, y nos parecía que deberíamos ser claras contigo, ya que nos caes bien, pero puede ser que que no sientas lo mismo que nosotras y quizás te sientas en una encerrona y deseas irte, si es así, no pasa nada.-

Me quedé un rato en silencio analizando la situación esas dos mellizas me estaban abriendo sus sentimientos y estaban siendo sinceras conmigo, me estaba poniendo las cartas sobre la mesa y debía responder.

– Me parecéis unas chicas guapísimas y atractivas, las dos…
– ¿Pero? – dijo Julia
– No, no hay ningún pero – diciendo esto acerqué mis labios a los de Alejandra y empecé a besarla. Al principio estaba cortada pero luego correspondió a mi beso tocando con su lengua mi lengua. Noté que Julia se levantara entonces dejé de besar a Alejandra para cogerle la mano a Julia y evitar que se fuera plantando un beso en sus labios, ella rápidamente sacó su lengua y la juntó con la mía durante un rato mientras que Alejandra nos miraba. Dejé de besar a Julia y cogiendo a Alejandra y a Julia por la cintura les dije “ Creo que podemos pasarlo bien los tres, si os apetece” las dos hermanas se miraron y asintieron con la cabeza de esa forma ninguna sería despachada.

Tras un largo rato besándonos les dije al oído, “ Vamos nos a un sitio más cómodo donde disfrutar los tres” Julia sonrió. Julia me cogió de la mano a mi y yo a Alejandra y juntos los tres fuimos a una de las habitaciones de la casa una donde había una cama de matrimonio,

Nada más sentarnos en la cama volví a la boca de Alejandra. Yo le comía la boca a Alejandra, Julia se quitaba la parte de arriba dejando a la vista sus hermosos pechos, los cuales descubrió dejando caer su sujetador, luego se levantó y suavemente deslizó su pantalón de pijama y su tanga por sus piernas dejando al descubierto su peludo coñito. Una vez desnuda me acarició la barbilla para que la mirara y observa cuán hermosa era sus desnudo. Llevando mi cabeza a sus pechos empecé a lamerlos y besarlos uno a uno. Alejandra no fue menos y también se desvistió entera dejando ver sus pechos más grandes que los de su hermana y su figura con más curva que su hermana. Una vez desnuda dejando su peludo rasurado al aire tomó mi mano izquierda y la puso sobre sus pechos. Noté el calor de su piel y como su corazón palpitaba muy rápido bajo la palma de mi mano, sus manos una vez que se quedó mi mano fija en su pecho fueron a desabrochar mi camisa que cayó al suelo, luego dejé de besar los pechos de Julia y de tocar los pechos de Alejandra para que las dos hermanas me desvistieron, sacaron mi camiseta por encima de mi cabeza dejando mi pecho poco velludo al aire luego sus manos fueron a desabrochar mi cinturón y luego el botón de mi pantalón, más tarde acariciando mi cintura hicieron que mi pantalón cayera al suelo. Julia metiendo sus dos manos dentro de mi calzoncillo y como si de un pájaro acurrucó mis testículos y mi polla, y las sacó de los calzoncillos, Alejandra tiró suavemente de mis calzoncillos para quitarlos, una vez fuera bajo mis calzoncillos resbalando por mi pierna y cayendo junto a mi pantalón. Yo me quité los zapatos y saqué lo pies por los huecos de mi pantalón y calzoncillo quedando completamente desnudo. Los tres estábamos desnudos en la cama de los padres de la casa de las dos mellizas nos sentamos.
Mientras besaba a Julia, Alejandra me acariciaba la polla con fuerza y yo empalmando cada vez más, sentí como otra mano me empezaba a acariciar la otra pierna, no me lo podía creer ambas habían entrado en el juego.
Julia agarró mi polla y se agacho para chuparmela, yo empecé a tocarle los pechos a Alejandra. Alejandra se echó hacía atrás en la cama y se abrió de piernas para que le tocará el coño mientras que su hermana me la chupaba..

Empecé a acariciar su vagina para luego incorporar me, abrí con mi lengua, su labios y aborde, un sublime, lengüetazo, que a medida que aumentaba el ritmo , comenzó a emanar ,una humedad que inundaba mi boca, Julia se colocó debajo mía para seguir chupándole la polla.

Alejandra me dijo que para que se estaba corriendo entonces yo me tendí en la cama boca arriba y las dos se colocaron a cada uno de mis lados comenzando a besarme y acariciarme mientras yo las acariciaba y besaba también. Julia se puso encima de mi cara aprisionando mi rostro entre sus nalgas mientras que Alejandra se colocó encima de mi polla metiéndosela entra dentro de su coño, mientras que con sus manos acariciaba los pechos de su hermana.

Entonces Alejandra se levantó y se cambió de sitio con su hermana, ahora >Alejandra estaba sobre mi rostro y Julia sobre mi polla. Mientras yo introducía mi lengua en el coño de Alejandra, Julia se movía de arriba y luego se dejaba caer sobre mi polla. Alejandra tras un largo rato dejó mi cara libre para tumbarse junto a mí haciéndose un dedo mientras que yo acariciaba los pechos de su hermana, Julia gemía como una perra en celo mientras que su hermana junto a mi, tenía una respiración agitada que aumentaba más por minuto. Julia se corrió sobre mi polla y yo tras ese éxtasis me corrí dentro de su coño haciendo que mi polla se desinflara. Ambas hermanas se pusieron a mi lado en la cama cuando yo me incorporé y les abrí las piernas a Alejandra y Julia para meterles un dedo dentro de su coño. Julia disfrutaba de un aumento de su clímax tocándose los pechos mientras que Alejandra se mordía los labios para no chillar hasta que ya no pudo más mientras mi polla volvía a su tamaño más grande y me dijo que no podía aguantar más, que la follara ya pero por el culo, que quería que yo fuese el primero en hacerlo, yo al oír aquello y ver que ella se ponía a cuatro patas sobre la cama, me fui directo hacia ella y sin más empecé primero a lubricar aquel agujero virgen con unos lengüetazos y más tarde metiendo un dedo, y luego otro, al ver que aquel agujero ya estaba preparado, apunte con mi miembro hacia allí y poco a poco fui metiendo la punta, suave muy suave y despacito, Alejandra gemía de dolor pero me decía que no parara y así lo hice yo, al cabo de unos minutos, ya tenía toda mi polla alojada en su culo, empecé a dar fuertes embestidas y ella cabe vez gemía mas pero ya no era de dolor, sino de placer. Yo estaba semi sentado en la cama, y me giré de golpe al notar que una lengua recorría mi culo, su hermana me estaba lamiendo el ano, aquella era una sensación que nunca había vivido pero mis embestidas eran mas fuertes, aquello me estaba provocando un fuerte placer, y no pude aguantarme mas y me corrí en el culo de Alejandra. Después de aquello , creí que ya no podría hacer nada más, pero fue todo lo contrario, ahora Julia puso su coño a mi disposición mirándome mientras que de su boca sacaba un hielo, el cual se lo metía dentro de su coño y ante una oferta así, no podía negarme a penetrarla hasta el fondo y meterle el hielo más profundo, y así lo hice, después de unos minutos. Para que mi polla volviera a recuperar todo su esplendor, ayudaron las mellizas con sus bocas, empecé a follarme a Julia por su coñito metiéndose el hielo, debido a su alta calentura su coño chorreaba agua , fue toda una experiencia, poco a poco la fui penetrando, primero suave y lentamente, y luego a lo bestia, le daba palmadas en sus glúteos, que al cabo de unos minutos ya estaban de un color rojizo bastante intenso, ella pedía más guerra, dame más fuerte decía, y así lo hice hasta que la avisé que ya no podía más, las dos me pidieron que me corriera fuera y así toda mi leche fue a parar a sus cuerpos desnudos y sudorosos después de aquella sesión de sexo.

Esta experiencia se repitió una par de veces pero esa es otra historia….

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Mi viaje a Londres (3 y última)

En la semana que estuve en Londres visitando a mi amigo James, el cual él vivía con su madre Mrs Greencup  y  sus hermanas Carolina de 20 años y Jessica de 24. Carolina y Jessica aún siendo hermanas eran totalmente diferentes Carolina era rubia con ojos azules y de piel blanca sin embargo Jessica era morena con ojos marrones y tez más oscura igual que su hermano James.

Ya tuve una visita de Carolina en mi cama la cual me follé, y a los pocos días había tenido un encontronazo con Jessica en el cuarto de aseo y también me la había follado, quedaban pocos días para finalizar mi estancia cuando la última noche nos fuimos toda la familia de mi amigo James a un pub, la madre se fue junto con las chicas tras la cena y yo me quedé a solas con james.

Estuvimos bebiendo varias jarras de cervezas y acabamos muy perjudicados tanto que James no podía conducir y yo menos por el lado izquierdo de la vía, así que los dos abrazados nos fuimos hasta casa. En la casa armamos la de Dios para entrar, de hecho se despertaron las hermanas y bajaron ala plata baja. Jessica con un pantalón y camisa de pijama y Carolina con un camisón semitransparente. Entre ambas se llevaron a James a la habitación y luego bajaron a por mi. Entre ambas me llevaban pasamos la habitación donde dormía yo con  James y me metieron en la suya una vez allí cierran la puerta y nos dejamos caer los tres sobre una cama.

No estoy bien.- les decía. Ambas hermanas se colocaron cada una a mi lado y yo las rodeaba con mis brazos.

Carolina comenzó a besarme en la boca, yo me negaba pero ella seguía insistiendo a lo que finalmente acabé comiéndole la boca. Jessica por su parte bajó mi mano hasta su trasero mientras que ella levantaba poco a poco mi camiseta y me besaba el cuello.

Le subí a Carolina su camisón descubriendo sus bragas blancas y me puse a besar a Jessica. Carolina comenzó a acariciar el bulto de mi pantalón que era señal que mi polla se estaba poniendo bien dura.

¿que pasa con vosotras?, ¿ no os besáis?. les dije borracho y salido perdido.

Ellas se miraron y comenzaron a besarse, se ve que nunca lo había hecho pero la situación de dominación que estaba ejerciendo sobre ellas y las  unió el deseo por poseerme eso les empujaba a hacer locuras. Luego saqué mi lengua y las uní a las hermanas,formando un beso triple.

¿Os ha gustado?.- les pregunté. ambas asistieron. Le bajé una de las tiras a Carolina dejando salir su pecho el cual comencé a apretar, ella mientras con la ayuda de su hermana me había desabrochado el cinturón y había metido su mano dentro de mis calzoncillos acariciándome la polla. Yo las abracé.

ay mis niñas como os voy a echar de menos cuando me vaya.- Les dije.

aún nos queda esta noche y vamos a disfrutar los tres,. dijo Jessica.

Carolina acariciaba mi polla de arriba a abajo y yo ayudaba a Jessica a quitarse su pantalón de pijama desanudando el nudo que lo apretaba, una vez deshecho ella comenzó a bajárselo mientras que yo le comía la boca a su hermana. Jessica se quitó todo menos las bragas y comenzó a besar mi barriga bajando hasta mi polla la cual acariciaba aún Carolina.

¿Te gusta lo que te hacemos?.- dijo Carolina.

Si, me encanta.- les respondí.

Pues espera que aún hay más.

Se separó de mi y se termino de desnudar quitándose el camisón, luego junto con su hermana me quitaron el pantalón arrastrando también mis calzoncillos.

Ambas hermanas se pusieron de rodillas y comenzaron a comerme la polla, el primer turno fue para Carolina la mas pequeña de las dos pero las guarra. Yo acariciaba los pechos de Jessica los cuales hace pocos días me había comido. Llegó el turno de Jessica la cual no escatimó energía para comerme la polla con desenfreno y ansia. Carolina me ofreció sus pechos para que los chupara y acariciara los cuales los turnaba con su boca mientras que mi mano masajeaba su coñito.

Al rato ella se levantó y se quitó su braguitas negras tirándolas al piso y colocándose frente a su hermana para acariciar nuevamente mi polla. Con las dos hermanas frente por frente a mi polla acariciándola al unisono se me ocurrió una idea.

¿Te imaginas que ahora entrara tu madre?.- les dije.

Que pasa que con dos no te es suficiente y necesitas tres mujeres para satisfacerte.-

No hombre, pero es el coñito que me falta en esta casa por follarme.

Carolina me comía los huevos y Jessica se encargaba de mi polla yo las miraba y disfrutaba del espectáculo y de las sensaciones.

A Carolina la tenía desnuda pero Jessica aún tenía sus bragas,

¿No te molestan? le dije mientras tiraba de ellas hacía abajo y ella dejó mi polla para quitárselas Carolina aprovechó para hacerse dueña y señora de ella, luego cuando le metí la mano en el coño a Carolina para hacerle un dedo dejó mi polla para la boca de su hermana.

Metí mi otra mano entre las piernas de Jessica mientras que las dos hermanas acariciaban mi polla de arriba abajo, y yo les hacía a las dos un dedo. Carolina como siempre las más lanzada se lanzó a por mi polla tragandosela entera. Yo dejé de hacerle un dedo para ponerle mi mano sobre su cabeza y hacer que mi polla entrara mas profunda. Tras largo rato dejó mi polla y yo miré a Jessica y le dije.

Ahora es tu turno.

Ella también se metía mi polla en su boca tragándose la entera igual que su hermanita.Yo acaricia el coño de Carolina y su pechos esos pechos era muchos mas grandes que los de su hermana mayor.

Cuando su hermana terminó con mi polla, le dije

Anda súbete.

Ella se subió encima mío para que mi boca pudiera comerle el coño mientras ella me volvía a comer la polla. Jessica se uso a mi lado y miraba excitada como le comía el coño a su hermanita.

¿quieres probarlo?.- le dije.

Ella únicamente asintió con la cabeza. Tímidamente sacaba la lengua y lamía el coño de su hermana entre risas. Yo le enseñaba,

Saca la lengua y lames aquí.

Ella torpemente empezaba a comerle el coño a su hermana al excitante para ambas y para mí. Carolina seguía comiéndome la polla de forma magistral, no había nada que corregirla.

– Vente para acá Carolina.- le dije y ella se subió hasta donde estaba yo.

Me puse a los pies de la cama y con Jessica a mi lado comencé a explicarle otra vez como se le debía comer el coño a su hermanita, ella me atendió pero cuando vio mi polla comenzó a chuparla y yo me concentré unicamente en comerle el coño a Carolina.

Mi polla estaba durisima y el coño de Carolina estaba listo así que le saqué la polla a Jessica de la boca y cogiendo a Carolina de la piernas me la empecé a follar. Jessica nos observaba, veía como era penetrada su hermanita por el amigo de su hermano varios años mayor que ella y muchos más que Carolina.

Come.- le ordené a Jessica mostrando le los jugosos pechos de Carolina.

Ella no lo dudó y comenzó a comerle los pechos a su hermanita. Carolina con la excitación de mi polla y la boca de Jessica sobre sus pechos  comenzó a chillar, yo le tapaba la boca pero ella seguía chillando Jessica le tapó la boca también pero seguía chillando por lo que sin pensarlo Jessica la beso. Ambas hermanas empezaron a besarse de una forma filial lésbica, disfrutaba una de la lengua de la otra parecía que siempre se hubiera deseado la una a la otra, yo mientras me follaba al coño de Carolina.

Carolina tuvo su primer orgasmo de esa noche y de la saqué del coño.

ahora es tu turno.- le dije a Jessica.

Me senté en el borde de la cama y ella se sentó encima mía mirándome, la cogí de su trasero y comencé a meterle la polla en su coñito mientras la besaba. Era menos escandalosa que su hermana a la hora de gemir pero de todas formas su respiración era entrecortada lo que me hacía suponer que le estaba gustando lo que le hacía. Carolina al momento estaba recuperada y se puso detrás mía a besarme el cuello y a buscar mi lengua o la de su hermana.

Échate.- me susurró al odio.

Me tumbé en la cama y ella se puso su coñito encima de mi boca, yo la tomé de las nalgas y comencé a meterle mi lengua en su coñito. Las dos hermanas, mientras que Jessica seguía cabalgando sobre mi polla Carolina le acariciaba los pechos y le comía la boca, se vé que le había gustado. Cuando Jessica se corrió me faltaba poco a mi para hacerlo así que hice que Carolina se levantara de mi cara y que Jessica se bajara de mi polla para con las dos sentadas en la cama me la comieran para acabar de correrme. Ambas hermanas acabaron haciéndome correr en su caras entre risas de como había quedado llenas de gotas blancas.Les comí la boca a ambas y ellas luego se fueron a limpiar y yo me fui a mi habitación en la cual estaba James roncando como era costumbre en él.

Ya no he tenido más experiencias en Londres pero he prometido a todos los miembros de la familia Greencup que volvería.

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Trío inesperado

Hola amigos y amigas de Marqueze, les escribo para contarles una de las experiencias sexuales más satisfactorias de mi vida. Empezaré por describirme: me llamo Iván, tengo 26 años, soy moreno, mido 183cm y peso 74 Kg. de músculo, pues voy al gym y hago natación a menudo, polla de 18 centímetros y medio y nalgas bien formadas además de morenas con marca pues suelo tomar el sol en tanga. Read more

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Souvenirs

Karla era bonita, aunque se sentía cohibida porque estaba unos cuatro kilos arriba de peso, sin embargo, compensaba su exceso de carga siendo muy desinhibida, sus papás pensaban que criaban a una monja, pero ella era un pequeño demonio.

Era experta en mamármela en el coche, en el cine y en la sala de su casa; tenía una amiga muy puta, con la que supuestamente sus papás no le dejaban juntarse, Isis se llamaba, que era supercachonda, aunque vulgar.

Yo me obsesioné con los pechos de Isis, que estaba fea, pero de todas maneras merecía el riesgo, un día convencí a Karla de cogernos a Isis. Nuestra relación sexual había evolucionado, a Karla le gustaba enseñar su cuerpo en los antros, a veces no usaba ropa interior o enseñaba brevemente los pezones. En fin.

Una semana aprovechamos que sus padres fueron de viaje a Puebla y Karla dijo que la iba a cuidar su abuela, lo cual obviamente no sucedió, para proponerle a Isis que se dejara coger.

Isis accedió, pero dijo que lo haría por una lana, que de a gratis sólo con sus novios. No fue mucho, pero el hecho de pagarle nos hizo sentirnos sus dueños.

La tarde indicada el asunto se frustró porque Isis tenía la regla, sólo pude cogerme a Karla; tras muchas frustraciones, por fin pudimos culminar nuestros preparativos.

Esa tarde Isis llegó con ropas muy ajustadas, era muy corriente y sabía que me gustaba y que Karla envidiaba su figura, aunque yo había puesto a mi vieja a dieta y había bajado dos kilos, por lo que estaba buenísima. Me encantaba darle nalgadas para sentir su carne firme y mamarle los pechos hasta que le dolían.

Empezamos jugueteando a las escondidillas, luego hicimos poner a Isis sólo en brassier, mientras Karla se paseaba en tanga.

Ella nos modeló y nos bailó. La untamos de miel y la acostamos, a su pesar Isis estaba excitada, le metimos unas cervezas y nos turnamos para acariciarla, dijo, antes quiero ver como se cogen estúpidos, pero no, hice que Karla le comiera el coño y que ella me mamara la verga, la cual de la excitación se vació en su rostro.

Encoraginado las hice hacerme un show lésbico, el cual Karla disfrutó mucho cuando recuperé la dureza de miembro, me cogí a Karla por detrás, lentamente. Luego, Isis dejó que la amarráramos, Karla y yo le introdujimos un pepino en el coño, por cierto, lubricado con aceite de oliva.

Isis pidió ir al baño a orinar, cuando regresó Karla le tenía una sorpresa: te después.

Isis nos había cobrado razonablemente bien, lo que nos hizo sentirnos aún más dispuestos a gozarla de todas formas.

Al llegar la usamos de gata, la obligamos a asear la casa y a prepararnos una rica cena de carnes frías. Hacía bastante frío, sin embargo la obligamos a andar apenas con una blusa porque yo quería ver sus pezones endurecidos, Karla me envinó el pene y me lo chupó, yo le introduje fresas en el coño y se las iba comiendo, Isis nos veía nada más hasta que entre los dos la fuimos excitando, le pasábamos hielos para ponerle duros los pezones, le metíamos el dedo el ano bastante lubricado con un aceite especial con base en agua, con un condón para no oler mal, finalmente me la puse armas al hombro y se la metí con violencia, yo le metí el vibrador a Karla en el ano también, la hice llorar y se encabronó.

Eso no me gustó, así es que alié con Isis, amarramos a Karla e Isis le introdujo el vibrador por el culo mientras yo le untaba el clítoris con aceite, me pidió perdón y la soltamos no sin que antes le introdujera un pepino en el coño, me había gustado como se abría la vagina de Isis para recibir ese objeto extraño y decidí reproducir el procedimiento con mi novia.

Al día siguiente después de caminar por los bosques y antes de comer nos asoleábamos, yo fajaba a una, luego a la otra; de pronto la vecina más cercana se aproximó con nosotros, dijo que si le podíamos prestarle azúcar o algo de la cocina, creo que era un pretexto para visitarnos, la invitamos a tomar una copa, su marido había tenido que volver a México de urgencia y no volvería hasta mañana por ella. La invitamos a comer, ella aceptó aliviada de no quedarse sola todo el día.

Era un bombón, mejor que mis viejas, rubia y veinte añera, a propósito le metimos bastante alcohol, le dije a Karla me la quiero coger, y ella aceptó, metimos a Isis en la frecuencia, le dijimos que empezara a hacerle masaje, la tonta vecina se fue dejando llevar. Isis le propuso hacerle un masaje profesional adentro, para evitar el sol.

En una recámara le dijo que se quedara sólo en bragas, fue por aceite, yo sugerí que Karla me diera su vez un masaje, lo cual hizo muy bien; oíamos a la vecina gemir de gusto, Isis la convenció de quedar desnuda, la cabrona estaba excitada, primero le hizo un gran trabajo en las nalgas, la relajó por completo, le pidió voltearse, aunque me solicitó que no viera, con lo que oía era suficiente; escuché que le masajeaba los senos, se los puso duros y luego introdujo sus hábiles manos en la concha, la vecina gritó pero se dejó hacer.

Yo hice que Karla me la mamara sin venirme, la vecina se veía desconcertada pero ya Isis le chupaba el coño. Cuando terminamos esa ronda, Isis fue por vino y condones, yo la hice ponerse en cuatro patas y la tomé así, la vecina se quería ir pero ya era imposible: Karla la estaba seduciendo, fue por su vibrador y le pidió que se lo metiera, la vecina vaciló pero lo hizo.

Terminé con Isis. La obligué a limpiarme el pito, y a que me lo chupara hasta que se me pusiera duro de nuevo, le dije a la vecina: que quieres cariño, verga o vibrador, la muy perra comentó de las dos, ¡pero no le digan nada a mi esposo!

Karla y yo sonreímos, iba cayendo la noche. Isis se sentó en una silla con el vibrador parado y encendido, como si fuera su pene, le pedimos a la vecina que bailara y se lo introdujera, para esto yo le estaba metiendo mano, lo hizo y se comió bastante la cabrona, yo no quería que acabara, le hice una seña a Karla me puso e chupáramos cada parte de su cuerpo, la trabajé muy bien en el cuello, las orejas y los pies. Karla se dio un banquete con su coño e Isis con sus pechos, hice que Karla me la mamara y la monté primero, después de todo era mi novia. Luego le introduje a Isis, a la que habíamos untado con un poco de miel, el vibrador por el coño y el culo.

Sin embargo el pito seguía parado, la vecina pedía verga a gritos, lo exigía. Muy excitado, pero nada tonto, le dije a Karla que la video grabáramos. Ella discretamente lo hizo, la puse en tres posiciones antes de venirme.

Luego nos vestimos y la acompañé a la puerta de su casa, la besé en la boca y le agarré las firmes nalgas.

Estaba agotadísimo, eran casi las once de la noche. Karla estaba muy acelerada, me dijo ya mañana no vas a poder, hay que hacerle algo especial a nuestra esclava. Sin embargo dormimos, la mañana siguiente estábamos cansadísimos y apenas nos movíamos, me convertí en ginecólogo al untarle crema en el coño a mi par de putas, pero Karla tenía razón, teníamos que desquitar nuestro pago a la pendeja de Isis.

Pusimos la grabación de la noche anterior en la tele y nos super excitamos, no sé de dónde pero mi pene recuperó vigor. Desvestimos a Isis y la pusimos en cuatro patas, Karla le comía el coño, mientras yo maniobraba con sus tetas las cuales se pusieron durísimas, le dije a Karla que era su turno se puso en cuatro patas e Isis le efectuó una gran labor que la volvió multiorgasmica.

Habíamos limpiado muy bien el vibrador, se lo metí lentamente a Isis, Karla se lo metía ahora. Dije Karla prepárate para lo bueno, le pusimos un condón al vibrador y logramos meterle al mismo tiempo mi pene y el vibrador, lo mío en el culo, lo otro por delante.

Tiempo después rompí con Karla, se casó con un hombre muy rico y, por lo que supe, se volvió una esposa ejemplar y muy fiel. Empero conservé bastantes grabaciones y fotos de ella.

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La hermana de mi colega, su amiga y una bañera

Cierto verano me había ido yo a pasar una semanita a casa de uno de mis mejores amigos. No solo estaría con mi amigo sino que también compartiría casa con su preciosa hermana, Alba.

Alba es una jovencita, de varios años más pequeña que yo, recién había cumplido 19, pelo largo moreno y liso. Unos ojos marrones muy bonitos, brillantes y apetecibles labios, una esbelta figura que siempre aprovechaba para lucir con pantalones vaqueros cortos y tops pequeños y ajustados. Todo eso hacía de ella una preciosidad de mujer. Pero no solo era guapa, sino que además estaba buenísima. Sin embargo, y pese a todo esto, esta chica la veía como vetada para mí, al ser la hermana de uno de mis mejores amigos.

La historia transcurre en el chalet de verano de mi amigo, donde me invitó a pasar un par de días. Sus padres se habían ido de viaje, dejando a su hermana a cargo de él. Pasamos días espléndidos, mi amigo, Alba su hermanita y Cristina la mejor amiga de ella, nos divertimos inocentemente los cuatro en la piscina que tienen en el chalet. Yo me esforzaba por no mirar descaradamente los tremendos escotazos que lucía Alba. Además, la veía muchas veces salir del agua empapada marcando pezones, con su bañador tanguitas. Vamos que esta chica me estaba provocando una terrible calentura y no solo eso sino que su amiga Cristina era un calco a Alba. Jovencita, 19 añitos, de pelo largo moreno y liso. Unos ojos azules muy bonitos que con su rostro parecía una muñeca, con su esbelta figura que al igual que Alba siempre aprovechaba para lucir con pantalones vaqueros cortos o petos y tops pequeños y ajustados .

Un día bien temprano llamaron al teléfono de mi amigo y tuvo que marcharse a cubrir una baja de un compañero del curro. Pidiéndome disculpas me dijo que a la noche nos veríamos, qué como si estuviera en mi casa, qué le echara un ojo a su hermanita…etc. Cuando se fue mi colega me quedé dormido y cuando desperté eran más de las 10 y tenía hambre.

Salí del dormitorio que compartía con mi colega y me disponía a bajar a la cocina cuando pasé por la puerta del baño que estaba entre abierta me encontré una escena un poco erótica.
Alba, la hermana de mi amigo, se estaba besando con Cristina, su amiguita. No pude dejar de mirar como Alba besaba a su amiga mientras que sus mano tocaban los pechos de esta llegando a quitarle la parte de arriba de su bikini que guardaba sus pechos, luego le desabrochó una tira del peto vaquero para que su amiga con un moviendo del hombro se deshiciera de la otra quedándose solo con la parte de abajo del peto, sus manos habían empezado a subir la camiseta de Alba.
Alba bajó su camiseta hasta su cintura mostrándose a su amiga su bikini, el cual más tarde Alba deshebillo dejando libre sus pechos a merced de la boca de Cristina. Cristina no perdió el tiempo y comenzó a comerle los pechos, Alba bajaba su camiseta y desabrochaba su pantalón.
Cristina dejó de comerle los pechos y agarró la camiseta de Alba y agachándose frente a ella le sacó la camiseta por lo pies, luego Alba tiró del pantalón de Cristina bajandoselo al piso de rodillas bajo la parte de abajo del bikini y comenzó a besarle el coño.
Mi polla en mis calzoncillos le faltaba espacio cuando vi que Cristina se mordía los labios vaginales mientras ponía sus manos encima de la cabeza de su amiga la cual estuvo un buen rato besando ese coño depilado.
Después de un rato Cristina se apartó de Alba para que su amiga dejara de comerle el coño, Alba se levantó. Cristina hizo que se diera la vuelta Alba poniéndola a mirarse en el espejo del baño para desabrocharle el pantalón y bajarlo hasta el piso, luego le acaricio el culo bajándole la parte de abajo del bikini de Alba.
Ambas amigas estaban desnudas en el baño, y yo en la puerta mirando como se metían en la bañera que estaba llena, supongo que ambas había visto el coche de mi colega salir y habrían pensado que en el coche, como era costumbre íbamos los dos por lo que había pensado darse un baño juntas aprovechando que estaban solas, pero lo que no sabían era que en la casa estaba yo y desde el quicio de la puerta las estaba viendo.
En la bañera comenzaron a besarse y a tocarse, Cristina acariciaba los pechos de Alba mientras está besa su boca. Alba mojaba y enjabonaba los pechos de su amiga para luego besarlos, Cristina recibía gustosa los mimos de su amiga arqueando la espalda. Las dos chicas se encontraban de rodillas en la bañera disfrutaban de las caricias la una de la otra. Mi polla iba a estallar así que no lo pensé más y entré en el baño donde estaban las dos amigas vestido únicamente con mi ropa de dormir, es decir unos calzoncillos. me acerqué hasta la bañera sin hacer ruido y me senté en el borde, acariciado la espalda de Cristina les dije.

– ¿hay sitio en la bañera para uno más?

Las amigas se quedaron algo desubicadas pero al segundo respondieron

– Claro. – dijo Cristina.

Cristina se elevó de la bañera y me dio un beso en la boca yo acaricie la barbilla de Alba para que se acercara ella también y se acercó al borde de la bañera cerca mía. Le di un beso en la boca. Ambas amigas estaban en el borde de la bañera con la mirada fija en mi polla.

– Si quieres entrar en la bañera debes quitarte la ropa como nosotras.

Diciendo esto ambas empezaron a tirar de mis calzoncillos hacía abajo dejando libre mi polla. Cristina no perdió el tiempo y rápidamente la tomó en su mano para metérsela en la boca. Alba también quería probarla y su amiga se la ofreció para que ella la catarata también.
Me estaba dando mucho morbo dos chicas en una bañera con ganas de comerme la polla así que para que las dos chicas pudieran estar cómodas me deshice de mis calzoncillos y metí una pierna en la bañera, las dos amigas agradecieron el gesto chupando mi polla por turnos. Las dos eran una chupadoras expertas, mientras que una se metía mi glande en su boca la otra chupaba el tronco y masajeaba los huevos. Cristina se hizo dueña y señora de mi polla, Alba se levantó para comerme la boca, era el morbo puro, la hermanita de mi amigo desnuda en su bañera, toda para mí y no solo eso sino que venía con una amiguita que estaba igual de hermosa que ella. Alba dejó de besarme para dedicarse a mi polla.

Las dos amigas se comían la boca con mi polla en medio, me estaba excitando de mala manera así que hice que salieran de la bañera. Alba primero mientras Cristina seguía chupando mi polla, luego hice que saliera Cristina de la bañera.

Tomé una toalla y seque el cuerpecito de Alba, pasándola por sus pechos, su trasero y sus piernas, luego con la misma toalla sequé el cuerpo de Cristina, secando sus pechos, sus piernas y su trasero momento que aproveché que estaba de rodilla para comerle el coño por la buena mamada que me había propiciado, ella disfrutaba de mi comida comiéndole la boca a su amiga Alba, así estuvimos un rato.

Alba, con ganas de más, cogió a Cristina de la mano y luego Cristina me cogió del nabo. Los tres juntos nos fuimos a la habitación de Alba.

En la habitación ambas amigas se pusieron de rodillas para proceder a comerme la polla, algo que me gustó. Alba se encargaba de chuparme los huevos mientras que Cristina se encargaba de comerme la polla de forma efusiva. Pasaba mi polla por su lengua y luego la escondía dentro de su boca, yo les acariciaba el rostro y las miraba. Como de putas eran las dos. Cristina con sus ojos azules miraba mi cara de placer, mientras que Alba con esa melena morena disfrutaba chupándome los huevos y cuando podía el tronco de mi polla. Alba quería también hacerme disfrutar así que tomó la polla y quitándose la a su amiga y comenzó a chupármela, Cristina cogió mi polla por la base moviéndola de arriba a abajo dejando que su amiga me la comiera sólita.

Estaba disfrutando con la comida pero quería follarme a las dos así que las tomé de la barbilla e hice que se levantarán del suelo. Una vez a mi altura comencé a besar a Cristina a lo que Alba se unió al beso formando un beso de tres. Metía mi lengua en la boca de Cristina como en la de Alba indistintamente e incluso había veces que la lengua de Cristina estaba en la boca de Alba, mientras que con mis manos acariciaba sus pechos y ellas tenían una mano sobre mi polla para que no se les escapara.

Teniendo una cama cerca le dije a Cristina que se tumbara con las piernas hacía a mi, abriendo mucho las piernas y le comencé a meter mi polla, Alba se quedó a mi lado para comerme la polla mientras se colocaba Cristina para follármela, luego se tumbo junto a su amiga con las piernas también abiertas, yo le hacía un dedo a ella y luego la besaba, a Cristina sin embargo me la estaba follando.
Alba cambio de posición y se puso encima de su amiga. Cristina le comía el coño mientras que yo la besaba y me follaba a su amiga. Era increíble. El triángulo que estábamos haciendo era tan increíble.
Quise cambiar de postura. Hice que las dos se pusieran en pompa hacia mi. Metí mi polla en el coño de Alba mientras hacía un dedo al coño de Cristina. Sentía que me iba a correr y no quería aún así que hice que se juntarán culo con culo así les iba a taladrar el culo antes de correr, ellas encantadas ya que mientras que yo trabajaba abriendo su agujero ella se estaban dando el lote.
Tuve que parar para no correrme y me tumbé en la cama y le dije a Alba que se pusiera encima mía para follármela y a Cristina que me pusiera su coño en mi boca, así tendría excitadas a los dos amigas y yo podría seguir disfrutando de los dos coños. Al rato se intercambiaron de posición y me quedé comiéndole el coño a Alba mientras que Cristina disfrutaba de mi polla.

Las dos muchachas estaban exhaustas así que me puse en el borde de la cama para que las dos con sus bocas me terminarán y así lo hicieron con su bocas consiguieron que me corriera.

Fue una experiencia fantástica que tuvimos durante todo el día hasta que llegó mi amigo, experiencia que seguramente repetiremos pronto.

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Con dos colegialas que me volvían loco…

Soy profesor en una universidad privada católica femenina y tengo 34 años

Apenas hace 8 meses empecé a dar clases así que casi todo es nuevo para mi, pero siempre escuché historias de alumnas que se acostaban con maestros para aprobar, y yo jure que nunca haría eso pues se me hacia inmoral y que mi trabajo no se podía poner en riesgo por una aventura.  Y no sería porque no había chicas hermosas en la universidad, además todas van vestidas con los uniformes del colegio, la falda de tablas que siempre se subían por encima de las rodillas, esas camisas blancas ceñidas a su cuerpo , los zapatitos negros brillantes y los calcetines blancos.

Al final del segundo cuatrimestre  tuve que sustituir al bibliotecario varias tardes. En una de ellas, a las 20.30 había terminado el horario de biblioteca y dejé la llave en conserjería y fui caminando por lo pasillos del campus. Ya era tarde cuando vi un aula que estaba encendida y escuchaba gente hablar  así que había alguien. A esas horas las aulas están cerradas y se supone que no hay nadie todos los jóvenes deben estar en sus habitaciones, así que me acerque a mirar quien andaba por ahí. Había dos alumnas fumando que, al verme, trataron de ocultar los cigarrillos. Es algo habitual pillar de vez en cuando a alguna alumna fumando y siempre que así sucede se envía a la joven a casa por una semana. Me puse muy serio y pregunte a las jóvenes que estaban haciendo.

-Nada, solo estábamos aquí -respondió una

-¿Y tu que tienes en la mano? -le pregunté a Erika que trataba de esconder la cajetilla de tabaco. – Os quiero ver inmediatamente a todas en mi despacho.

Mientras las jóvenes se dirigen al edificio donde está mi despacho yo fui a la cafetería a  tomarme un café. Sabía lo que iba a ocurrir, ellas me esperarían en la puerta del despacho, las haría entrar una a una y las hablaría sobre lo malo que es fumar, sobre cómo deben comportarse y esas cosas. Después el señor Beltrán las mandaría a cada una a su casa por una semana, para que reflexionaran sobre lo que habían hecho. El castigo no serviría para nada pero yo me habría ganado el sueldo.

Acabe mi café y fui a mi despacho. Al llegar a la puerta del despacho allí estaban las dos alumnas vestidas con los uniformes de la universidad, la falda de tablas que siempre se subían por encima de las rodillas, camisas ceñidas a su cuerpo, los zapatitos negros brillantes y los calcetines. Estaban ambas con la cara seria, asustadas supongo, ante la posibilidad de irse una semana castigadas a casa. Abrí la puerta del despacho y ordene que pasasen.

Me senté detrás de mi mesa y ella se quedaron detrás de la mesa de pie con las mano a las espalda como era costumbre en la facultad. Ante mi tenía a Jennifer y Erika , ambas de chicas de 19 años.

Erika  era realmente mala estudiante. Estaba muy desarrollada. Tenía una melena color fuego que casi le llegaba a los hombros y varias pecas en la cara, la otra era Jennifer que era una chica muy linda con una larga melena rubia con ojos verdes su polo del uniforme  denotaba que tenía unos buenos pechos, la falda aunque corta mostraba piernas largas y finas.  Mientras yo les hablaba de la importancia de seguir las reglas no podía evitar mirarla de arriba abajo a las dos muchachas. Las tenía allí enfrente de mi, mirándome con las manos a la espalda  y muy serias. Llevaban la falda a la altura de las rodillas. Sus  pechos se insinuaban debajo de sus camisas blancas. Se notaba que estaba nerviosa porque se balanceaba ligeramente de derecha a izquierda, sin despegar los pies del suelo. Eso hacía que sus faldas se moviese ligeramente de un lado para otro. El diablillo se me vino a la cabeza, más que diablillo satirión y la situación me excitaba excitando y accione el botón del aire acondicionado del despacho. De esta manera ellas iban sintiendo el frío mientras se ponían más y más nerviosas. Cuando ya llevaba un rato hablando, la temperatura del despacho había bajado sensiblemente y los pezones se les marcaba dentro de las camisas. En ese momento me quedé mirándolas fijamente y le anuncie que estarían una semana en su casa como castigo. Ellas agacharon las cabezas, no podía dejar escapar esa situación dictando sentencia así que inicié una conversación para alargar la situación.

–    ¿Qué puedo hacer con vosotras entonces?

Ellas seguían con la cabeza baja sin responder, no me estaban dando juego y esta situación se iba a acabar.

–    Ok. queréis salvaros de esta. ¿no?.- les dije con voz algo más alta para que reaccionan.

–    Si.- respondieron las dos al unisono.

–    Ok. pues tenéis que hacer lo que yo os diga.

–    Vale.-  dijeron las dos mirándose.

–    Daros la vuelta.- les dije.

–    Cómo?.- respondieron las dos al unísono.

–    Daros la vuelta he dicho.

Ambas se dieron la vuelta, yo aproveché para sacarle la polla y ponerla en mis manos, además aproveché para mirarles el trasero, menudo trasero que se gastan las dos.

–    Ok. podéis girar.

–    Ahora quiero que os deis un beso.- quería poner el listón alto a ver como reaccionaba y iban a seguir mis órdenes.

–    Como?.- respondió Jennifer.

–    ¿Quieres que nos besemos?.- dijo Erika.

–    Si, venga, besaros quiero ver como os besáis para que probéis lo que es besar a una persona que ha fumado.- en verdad quería ver si estaban dispuestas a todo.

Las dos chicas se miraron y poco a poco acercaron sus bocas de forma vergonzosa hasta darse un pico, tras ello se separaron y me miraron.

–    No hombre, quiero que haya lengua, vamos podéis hacerlo mejor, que degustéis el sabor de la nicotina en otra boca.

Las dos alumnas se acercaron y comenzaron a besarse, al principio algo tímidas pero luego los besos se convirtieron en algo más lujurioso.

–    Eso Erika saca la lengua y Jennifer chupasela, lamersela.- ambas chicas obedecen mis órdenes y yo mientras sacudía mi polla bajo la mesa. .

Disfrutaba con el espectáculo, esas dos jóvenes se estaban comiendo la boca delante más sin ninguna vergüenza y es más, harían lo que yo quisiera.

–    vamos no paréis- les decía cuando se paraban de besarse.

Ellas se miraban y seguían besándose hasta Erika acariciaba la cara de su amiga, señal que para ella también está resultando excitante esta situación, y Jennifer posaba sus manos sobre la cintura de su compañera revelando que para ella también estaba siendo excitante la experiencia..

–    Bien, está bien basta por ahora.

 

Las dos chicas respiraron aliviadas pensando que se había acabo todo, pero cuan equivocada estaban porque esto acababa de empezar.

–    Bien quiero que os levantáis las faldas.

–    Cómo?.- respondieron las dos al unisono.

–    Quiero veros las braguitas, vamos.

Las dos chicas se subieron las faldas.

Jennifer llevaba una bragas blancas mientras que Erika llevaba un tanga negro, me había puesto más cachondo si cabe.

–    Ok, Jennifer quítale las bragas a Erika.

Jennifer muy obediente lo hizo.

–    Ahora Erika siéntate en la mesa. vamos y súbete la falda.

Erika lo hizo sin rechistar.

–    Jennifer ven.- cogiéndole la mano se la dirigí al coño pelirrojo de su compañera.

–    Vamos acaricíalo. Jennifer comenzó a acariciar el coño de su amiga ante la mirada impasiva de Erika y mi mirada lasciva.

–    Ahora cómetelo, todo todito todo. Jennifer levantó la cabeza luego me miró miró a Erika y dirigió su lengua a la raja de su compañera. Yo me levanté de la silla guardando mi polla dentro de mi pantalón y le levanté la falda a Jennifer para acariciar su culo mientras ella hacía lo que le había ordenado, luego miré a Erika y le dije que me besara, ella obediente me besó. Yo le tomé de la cabeza para meterle mi lengua más profunda luego dejé de besarla y miré como Jennifer le comía el coño.

–    Te gusta lo que te hace?.- le dije a Erika, ella no articuló palabra únicamente asintió con la cabeza y yo volvía  a besarla mientras que le acariciaba sus pechos por encima de la ropa, sus pechos eran duros y grandes daba gusto acariciarlos.

Dejé de besar a Erika para pedirle a Jennifer que se quitara las bragas, quería ver su coñito, ella lo hizo. Yo mientras volví a besar a Erika y acariciar su coño, cuando Jennifer estaba sin bragas esperando mis ordenes le dije que se levantara la falda para mostrar su coñito luego aparté el portátil para que se sentara sobre la mesa como su amiga. Le abrí las piernas mostrándole a Erika el coño de su amiga.

–    Te parece bonito?.- ella asintió con la cabeza.

–    ¿Te gustaría comértelo?.- – ella asintió con la cabeza.

Comencé a besar a Jennifer mientras que acariciaba sus pechos por encima de la ropa y bajaba a su coñito rasurado. Erika se bajó de la mesa y sin ninguna orden mía comenzó a acariciar el coño de su amiga preparándose para comérselo.

–    Vamos hazlo.- le susurré.

Ella se agachó y sacando su lengua empezó a lamer el coño de su amiga, yo mientras le subí la falda para tomar su trasero. Jennifer estaba disfrutando con la comida de su amiga.Yo no daba a basto no para de besar Jennifer,  tocarle los pechos, acariciar el culo de Erika, observar como le comía el coño Erika a Jennifer.

–    te gusta, verdad?

–    Si!.- dijo Jennifer.

Miraba como Erika introducía la lengua dentro de su amiga.

–    Sigue comiendo así, lo haces muy bien.

Volví a los labios de Jennifer y acariciar sus pechos, metiendo mi mano dentro de su camisa y sacando uno para chuparlo, sus pezón era marrón oscuro y grande algo que me agradó mucho, Ella empezó a desabrochar su camisa para liberar a sus pechos. Erika seguía entretenida lamiéndole la concha.

La camisa de Jennifer estaba abierta y sus pechos estaban a la vista, yo los chupaba mientras que con una mano masajeaba al otro.

MI polla en mi pantalón no podía crecer más así que dejé de besar a Jennifer y le dí la vuelta a la mesa. Una vez en su lado les dije que se ocuparan de mi.

Erika dejó de comerle el coño  a Jennifer, y la cual se bajó de la mesa. Me apoyé en la mesa yo  y saqué mi polla ante ellas.

–    Vamos quiero que la dejéis bien limpita.

Jennifer fue la primera. Cogió la polla y comenzó a meter se la en la boca ante la atenta mirada de Erika, la cual acariciaba mis huevos y miraba mi cara de placer, Jennifer era una comedora de polla experta. Se la introducía entera y luego le daba pequeños bocaditos algo que me gustaba, mientras yo acariciaba la rojiza melena de Erika la cual acariciaba mis huevos esperando a su turno para comerme la polla, yo la miraba y veía el morbo que me había dado siempre la besé en la boca e introduje mi mano dentro de su camisa para cogerle los pechos. Ella paró de acariciar mis huevos para quitarse los botones de la camisa, mientras yo acariciaba el culo de Jennifer.Una vez que se desabrochó todos los botones y se abrió la camisa vi sus pechos. Eran grandes y duros como los de Jennifer pero sus pezones era rosado y tenían lunares. Comencé a acariciar sus pechos ante su mirada de niña que no había roto nunca un plato. Tras catar sus pechos le dije a Jennifer.

–    Es el turno de tu amiga- ella asintió con la cabeza y dejó mi polla para que Erika se la comiera.

Jennifer se arrodillo y comenzó a besar mis huevos mientras que Erika me chupaba el glande, ambas amigas estaban haciendo un buen trabajo con mi polla.

Me estaba entrando calor y me quité la chaqueta y luego me abrí la camisa. Las  dos seguirán comiéndome la polla.

Hice que Jennifer se quitara su camisa y luego le dije a Erika que se quitara la falda, pero mientras que encontraba el cierre ella me entretuve besándola y tocando y chupándole los pechos, estaba tocando el cielo en ese momento la de veces que había soñado con besar esos pechos, Jennifer seguía comiéndome la polla y yo abrazaba a Erika mientras le comía el cuello y los pechos ella no hacía más que gemir de placer y excitación, le acariciaba el culo y con ello conseguí que su falda se cayera luego comencé a meterle un dedo a lo que ella apoyó su pie en la silla para que mi dedo entrara a su aire en su coño ella se acariciaba el pecho que no estaba en mi boca mientras que Jennifer seguía comiéndome la polla, en esa sala solo se escuchaban los gemidos de los tres no sabría decir quien estaba gritando más.

Mi polla estaba lista y le dije a Erika que se quitara todo, es decir la camisa que era lo único que le quedaba, luego hice que se sentara sobre la mesa para con mi polla bien húmeda se metiera en su coño aún más húmedo. Jennifer acariciaba el cuerpo desnudo de su amiga y le besaba los pechos  mientras que mi polla se abría paso en los rosados labios vaginales de Erika.

Escuchaba los gritos de placer de Erika y veía a Jennifer aferrada a los pechos de Erika, yo  dirigí mi mano al coño de Jennifer para acariciarlo, ella se incorporó y con su boca buscaba mi boca mientras que mis dedos jugueteaban en su coño mientras que  Erika era penetrada por mi polla.

Erika llamó la atención de su amiga chupando los pechos a los que Jennifer dejó mi boca para besar a su amiga y acariciar sus pechos. Mi polla con el roce se había secado, saqué mi polla del coño de Erika, Jennifer no lo dudó y se lanzó a chuparme la polla mientras que Erika le acariciaba los pechos a ella.

–    Te está gustado señor.- me dijo Erika con esa cara de picara que tenía.

Saqué la polla de la boca de Jennifer y volvía a meterle la polla a Erika en su coño. Jennifer volvió a besar y chupar los pechos de su amiga.

Disminuí el ritmo ya que quería prolongar el polvo ademas tenía otra chica que me quería follar. Miré a Jennifer que aún tenía su falda puesta y le quité el roche a los que la falda cayó al suelo mostrando me  otra vez su depilado coño. Humedecí algunos dedos de mi mano y se los metí en el coño, ella lo agradeció. Mientras me follaba a Erika le hacía un dedo a Jennifer. Luego dejé el coño de Jennifer el cual ya estaba suficientemente húmedo y comencé a acariciar su cuerpo, su cintura sus pechos.

No podía aguantar más y saqué la polla del coño de Erika y le dije a Jennifer que le comiera el coño, yo puse algo de saliva en su coño y se la metía en su coño, mientras  lamía el coño de su amiga. El coñito de Jennifer era más prieto y costaba más que entrara algo que me gustó. La abrazaba por arriba cogiéndole los pechos, ella le comía el coño a Erika la cual disfrutaba de la comida de su amiga. Yo culeaba a Jennifer y ella pasó de comerle el el coño a Erika a comerle la boca y a besarla.

Estaba cansado de tanto empujar así que me senté en una silla y tomé a Erika de la cintura, haciendo que se bajar de la mesa, la puse encima de mi polla frente a mí y comiéndole la boca comencé a  follarla, le agarraba de los pechos , se los estrujaba hacía que gritara de placer, Jennifer buscaba su sitio, en mi boca, o en la boca de Erika,o en los pechos de ella…

Tras un largo folleteo a Erika quería volver a follarme a Jennifer así que sacando mi polla del coño de Erika hice que Jennifer volviera a hacerse cargo de mi polla chupando  y lamiendo mientras yo besaba los pechos de Erika y le besaba la boca. Una vez que mi polla estaba suficientemente húmeda otra vez tomé a Jennifer en peso y la subí conmigo en la mesa mientras que Erika se sentaba en la silla, Jennifer se montó en mi polla y comenzó a botar sobre ella mientras que Erika se hacía un dedo mirando como mi polla se perdía dentro del coño de su amiga. Jennifer que ya tenía el coño más prieto y ahora más húmedo hacía que mi polla se resbalara dentro de  su coño. Solamente escuchaba los gritos de placer/dolor de Jennifer mientras que mi polla la penetraba.

Jennifer se empezó a reír y mi huevos se mojaron. La guarra se había corrido sobre mis huevos, Jennifer se sacó mi polla a lo que Erika se la metió en la boca para lamer los jugos de su amiga. Un vez limpia de jugos se la volvía a meter a Jennifer la cual tras un largo rato se volvió a correr.

Yo estaba apunto de correrme y quería antes de ello darles por el culo, ese culito prieto que había visto antes bajo las faldas, así que me levante y le dije a Jennifer que se pusiera en pompa con los codos sobre la mesa y a Erika de la misma forma. De esa forma tenía los anos de mis alumnas a mano y podía dar embestida a una y a otra.

Comencé a metérsela a Jennifer y cambiaba al culo de Erika, y al momento vuelta a darle al culo de Jennifer lo suyo, luego otra vez cambiaba de culo y a Erika se lo llenaba  con mi polla, Las dos amigas disfrutaban de mis embestidas gritando y comiéndose la boca eran una vistas geniales. Estaba sintiendo que me iba a correr y cambié de agujero y comencé a follarme únicamente a Erika, tras fuertes embestidas se corrió de una forma bestial cayendo líquido por su pierna y por la mía a la alfombra. Estaba rendido y me senté en la silla y las dos chicas se incorporaron y se pusieron de rodillas frente a mi polla y empezaron a mamarme la polla hasta que consiguieron que me corriera. Luego las muy guarras se tragaron todo mi semen.

–    Chicas… uuufff he decidido no informa de esto.- las dos chicas sonrieron.- pero tendremos varias tutorías. Ambas se miraron y se rieron.

Por supuesto que tuvimos varias tutorías, de hecho más de una vez desde que salieron de la escuela hemos tenido un encuentro.

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Su primer trio tan jovencita…

Me llamo Simon y la historia que voy a contar a continuación sucedió el pasado fin de año. Este año pasé las fiestas en el pueblo de mis abuelos Fuentes de Andalucía, Sevilla, allí estaba con mi primo José Carlos y Dani.

En el pueblo en vez de discotecas o cotillones lo que se hace es alquilar una casa para las fiestas: navidad, santos inocentes, fin de año, día de reyes y cualquier noche. Yo llegué para fin de año, ya que navidad las había pasado con mi familia.

Al llegar estaban mi primo José Carlos y Dani que llevaban desde hacía tiempo allí con el grupo de amigos del pueblo, gente que yo conocía de otras fiestas romerías, veladas, y mas fines de semanas y por supuesto otros fines de años, y nos fuimos al bar “la bola negra” que es donde solíamos quedar para tomar café y otras bebidas, allí saludé a todo el mundo y estuvimos hablando y poniéndonos al día.

La noche del 31 en la calle hacía frío ya que el pueblo está en la sierra y hace bastante frío, Dani y yo llevábamos los abrigos hasta arriba José Carlos se reía de nosotros pero yo por lo menos tenía frío.
Llegamos a la fiesta al poco tiempo, era una casa de dos plantas en la planta baja estaba el salón dos dormitorios, un baño, un patio interior y la cocina mientras que en la segunda planta estaba el tercer dormitorio y un cuarto de baño, no éramos los primeros en llegar ya estaba Pepote dentro con varías gente entre ellas estaba “Chico”, Nando, Tomatito, Elena, Inma y su hermanita Nuria. Saludamos a todos y rápidamente Dani se metió con Nuria que era la más pequeña del grupo cuando el resto teníamos ya la treintena largos ella acaba de cumplir los 20 añitos cosa que era de mofa por parte de Dani y por lo que se ve, llevaba todas las fiestas metiéndose con ella. Nuria es una chica morena con el pelo liso de un metro setenta, con un tatuaje de una serpiente serpenteante en un brazo, para esa noche llevaba un vestido rojo con un escote generoso, y que hacía resaltar sus piernas larguísimas y unos botas de ante marrones, Dani se quedó un rato metiéndose con ella mientras que yo me fui con José Carlos a hablar con Inma y Elena.

Finalmente me quedé hablando con Elena la cual al rato me dijo que si la acompañaba a buscar a su prima, porque Chico quería acompañarla y a ella no le apetecía que él lo hiciera y si yo decía que si, no haría falta que Chico fuera… yo no me lo pensé un rato y accedí. Ni siquiera me despedí de mi primo, cogimos nuestros abrigos del armario de la entrada, yo mi chaqueta de cuero y ella su chaquetón blanco, salimos a la calle nos daba una brisa fría, brisa que hizo que nuestros cuerpos se juntaran y ella se agarró a mi brazo y así estuvimos caminando hasta la fiesta donde se encontraba su prima.

Nos recorrimos todas las fiestas y no encontramos a su prima. De vuelta a nuestra casa de navidad me encontré que no estaban mis primos. Chico me dijo que se habían ido a casa de Inma. No sabía llegar pero Elena si y nos fuimos a casa de Inma.
Inma vivía en un caserón casi a las afueras del pueblo a veinte minutos de la casa de navidad. Al llegar llamamos y nos abrió Nando.

– Están mis primos?
– Si pasa.
En el salón estaban Inma, Jose Carlos, Dani y Nuria.estaban liándose porros y fumando, a mis primos les alegró mucho verme.

– Illo primo que te has perdio.- me dijo Dani.
– Fui con Elena a buscar a su prima..- le respondí
– Bien, siéntate..- Dijo José Carlos.

Pasamos la noche bebiendo y fumando, Dani seguí con la guasa con Nuria diciéndole que era muy pequeña para beber alcohol, o muy baby para fumar porro, ese era su juego y ella aunque le molestaba se lo seguía.

Al rato, Elena se fue al recibir un mensaje de su prima, y Nando con ella los despedimos y mientras que José Carlos acompañaba a Inma a por leña para la chimenea al patio interior el resto nos fuimos al salón.
Nosotros seguimos bebiendo y fumando cuando nos dimos cuenta que Inma y José Carlos tardaban mucho en regresar así que fuimos a buscarlos llegando a la habitación de Inma donde se escuchaba a José Carlos gemir y a Inma gritar de placer, estaba follandosela.

Intentamos no hacer ruido e irnos al salón. Pusimos la tele para dejar de escucharlos entre risas. Viendo la tele me quedé sopa y cuando me desperté estaba solo en el salón. Busqué en la casa a mis primos. los chaquetones estaban en la puerta así que no habían salido, caminé hasta la habitación de Inma y la puerta estaba cerrada. Luego caminé hasta una habitación que por abajo veía que había luz. Sin hacer ruido me acerqué y medio abrí la puerta. dentro estaba mi primo con Nuria el no llevaba camisa y ella estaba en bragas y camiseta interior se había quitado el vestido rojo.

– Elijo verdad..- Dijo Nuria.
– Verdad que te gusto.- Dijo Dani, tan confiado como siempre.
– Verdad. te toca.- respondió sonrojada.

Estaban jugando a beso, atrevimiento o verdad. y por lo que se vé Nuria había perdido varias rondas. asomé la cabeza por la puerta, mi primo que estaba de frente me vió pero Nuria no.

– Ok, pues elijo atrevimiento. dijo Nuria.
– Te tienes que tapar los ojos y no destaparlos hasta que yo te diga
– Ok. pero no me puedes hacer nada que me haga daño, vale?
– Ok.

Con un pañuelo le tapó los ojos asegurándose que no podía ver luego comenzó a cariciar las piernas de Nuria, ella estaba disfrutando de las caricias. le subió la mano por la barriga levantándole la camiseta interior. Luego levantó la camiseta y le sacó la camiseta por la cabeza. Ella seguí con los ojos ventados. le desabrochó el sujetados dejando libres a sus pechos, desde mi sitio no podía ver nada. Luego Dani tiró de las braguita de Nuria dejándola totalmente desnuda, ella se dejaba hacer todo.
Dani me hizo un amago para que entrara en la habitación y me pusiera detrás suya para ver mejor el espectáculo. Nuria tenía unos bonitos pechos rosados algo que me ponía muy cachondo y su coñito estaba rasurado algo que me ponía aún mas cachondo.

– Yo estoy completamente desnuda y tu aún tienes el vaquero no es justo, verdad?.- Dijo Nuria tocandole el pantalón vaquero.

Mi primo Dani me hizo señas para que me desnudara al igual que estaba haciendo él.

– Es verdad, espera un momento.

En esa habitación estábamos los tres desnudos, entonces me hizo señas Dani para que me pusiera en su lugar, y así lo hice.
Comencé a acariciar la cara de Nuria, ella cuando sintió mis manos pegó un respingo pero luego las recibió de buen grado besando con sus labios mis dedos, con mi otra mano comenzé a acariciar sus senos pellizcando sus pezones. Dani nos miraba y ponía más dura su polla con su mano. Bajé mi mano derecha hacia el coño de Nuria mientras que con la izquierda seguía acariciando su rostro. Nuria abrió sus piernas mostrando su rosado coño. Dani me hizo gesto de que quitara mi mano derecha a lo que la quité y él posicionándose detrás mío comenzó a hacerle un dedo con su mano derecha, yo bajé mi mano izquierda para acariciar sus senos y comencé a besarla. Su boca sabía a juventud, su forma de mover la lengua era algo tosca e inexperta pero pese a ello era algo embriagador, ella con su mano cogió mi polla y comenzó a menearla, estuvimos largo rato así hasta que Nuria, con la venda aún en los ojos dijo.

– Quiero comerme tu polla

Entonces me levanté y dejé de acariciarle los pechos y Dani dejó de hacerle un dedo. Puse mi polla en su labios, ella cogiéndola con su mano se la metió en la boca. Lamía mi polla mientras me la movía de arriba a abajo, jugaba con mis huevos estaba en la gloria, mi primo mientras nos miraba moviendo su polla para que no perdiera su erección. tras un largo rato lamiendo mi polla mi primo que estaba mas caliente que otra cosa me hizo un gesto para que me apartara, ahora era su turno.

– Espera Nuria que voy cambiar de postura.- Dijo Dani.

Ella me soltó y pude apartarme dejando sitio a que Dani pusiera su polla al servicio de Nuria.

Cuando Nuria comenzó a catar la polla de Dani, paró al momento.

– Aquí ¿cuantas pollas hay?.- preguntó.
– Una. ¿cuantas va haber?
– Pues está mas seca que hace un momento.- y diciendo esto se quitó el pañuelo descubriendo el engaño y viendo que aparte de Dani y ella también estaba yo en la sala desnudo
– Ves, ya decía yo. y siguió comiéndole la polla a Dani.

Yo viendo que ella no había dicho nada me tumbé en la cama y le abrí las piernas comenzándole a comer el coño de una forma bestial. Dani mientras le cogió por detrás de la cabeza y empujaba su cabeza contra su polla como si se la estuviera follando, ella no hacía señal de desagrado, es más, le encantaba, yo seguía comiéndole el coño. Una vez que su coño estaba bien húmedo me subí a la cama para meterle mi polla entre sus labios rosado, Nuria seguía comiéndole la polla a Dani, disfrutando de de su pirulo.Le metía la pollla y le acariciaba los pechos y mi primo Dani se la estaba follando por la boca.
Dani cansado de estar de pie se tumbó en la cama y ella se puso a cuatro patas sobre él para seguir comiéndole su polla, yo aproveché para meterle la polla por el ano. Por lo que se ve era virgen en ese aspecto pero pronto dejaría de serlo. Con mimo y suavidad se la empecé a clavar, cuando la cosa iba como meter un cuchillo en mantequilla comencé a darle azotes en el culo algo que la excitó mas.

– Illo primo, que yo también me la quiero follar.- Dijo Dani.

Nuria paró de comerle la polla a mi primo y sonrió. Me levanté y mi primo se tumbó, Nuria se puso encima de él metiéndose su polla en su coño yo me puse de pie en la cama frente a Nuria mostrándole la polla que ahora se debía comer. Ella, excitada, no se negó y empezó a lamer la polla que estaba llena de su jugos vaginales y anales. Dani se la follaba mientras acariciaba sus pechos. Yo, desde arriba, podía ver a esa jovencita de 20 añitos comerme la polla mientras se metía la polla de mi primo y las toscas manos de Dani cubrían sus blanquecinos y rosados pechos.

Creo que voy a correrme.- dijo Dani.
Córretesemental mio.

Daní se corrió dentro de su coño y Nuria de rodillas comenzó a mamarme la polla hasta que consiguió que me corriera también.

Pronto será la romería del pueblo de mis abuelos y pienso ir y mi primo Dani también ya que Nuria nos ha dicho que se va a llevar a una amiguita para jugar los cuatro, y ya os contaré.

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En el piso de Yael

Mi nombre es Simón y la historia que voy a contar sucedió una tarde de sábado en verano, aburrido en mi casa llamé a mi amiga Yael para ver qué hacía.

– Hola Yael, ¿qué plan tienes hoy?
– Pues aquí estamos Isabella y yo tirada de pencas.

Isabella era su compañera de piso, para los que no han leído ninguno de mis relatos, tengo que aclarar que Yael vivía en su propio piso, el piso tiene tres dormitorios en los cuales uno era de ella, otro de Isabella y el otro, era de un chico que en el tiempo que estuvo allí nunca lo vi, viajaba mucho.

– ¿ por qué no te vienes y comes con nosotras y vemos qué hacemos?
– Ok, en veinte minutos estoy allí.- le dije

Llegué a la 13 de la tarde, llamé al timbre y la puerta se abrió como por arte de magia, de repente salió la cara de Yael desmaquillada de detrás de la puerta y me invitó a pasar.
Nada más pasar me encontré a las dos compañeras de piso en pijama, sin maquillaje, con los pelos revueltos y con una cara de dormida que no podían con ella. Isabella estaba en el sofá viendo la tele y Yael en la cocina calentando una olla para hacer la comida, espaguetis. Era cierto estaban de pencas total.
Yael es una chica alta de 1.60, muy delgada de unos 60 kilos con pelo moreno oscuro liso, tiene una talla 70 de pecho y tiene un culo bien prieto, trabajaba de dependienta de berska, ella lucía una sudadera amarilla y un pantalón de chándal , sin embargo Isabella es una chica alta más glamurosa de 1.75, delgada de unos 60 kilos con pelo castaño ondulado, tiene una talla 90 de pecho y tiene un culo muy redondo, antigua azafata de congresos y actualmente comercial de una agencia inmobiliaria y lucía un pijama con chaleco y pantalón corto de Paul Frank.Ambas eran unos pibones que en las discotecas hacía volverse a medio disco y con ninguna de las cuales había tenido sexo hasta ahora

Mientras que Yael cocinaba me senté en el sofá de tres plazas junto a Isabella y me encendí un cigarro y estuve viendo la tele. Cuando la comida estaba hecha nos llamó Yael para poner la mesa. Isabella cogió los cubiertos y la panera , yo cogí los tres platos y los tres vasos y Yael llevó los espaguetis. nos sentamos a comer la pasta viendo la tele.

Tras acabar la comida nos sentamos en el sofá. Me senté en el sofá en un lado pero seguidamente Isabella iba a sentar en mi lado por lo que desplacé mi trasero al centro del sofá. Yael estuvo recogiendo la cocina pero cuando terminó se sentó en el sofá me iba a desplazar un asiento más pero ella dijo que se iba a sentar a mi otro lado. Nos pusimos a ver una película que echaban “Vicky Cristina Barcelona “ mira que no soy muy seguidor de Woody Allen pero la película me estaba resultando algo excitante.

Primero Yael me pidió que levantara el brazo para apoyarse en mí para dormirse la siesta e Isabella también me lo pidió los mismo ambas se apoyaron y se abrazaron a mi para dormirse la siesta y yo seguí viendo la película. seguía viendo la película pero notaba los pechos de ambas sobre mi costado e intentaba no moverse, ella había posado sus manos sobre mis piernas, como tantas veces que habíamos tomado esta postura.

Ya había pasado un rato y creí que estaban dormidas cuando empiezo a notar que la mano de Yael está subiendo por mi pierna poco a poco por la parte interna de la pierna pero no solo eso sino que también noto que la mano de Isabella también está subiendo por mi pierna, a esto que empieza a levantar la cabeza, Isabella, y me propinado besos en mi cuello, suaves besos, desde luego no era al único que la escenas de la película le había puesto cachondo ya que ambas compañeras de piso habían sentido el mismo calentón. Yael también comenzó a besarme el cuello mientras subía su mano por mi pierna yo estaba disfrutando de sus besos. Isabella tomó mi mano y la puso sobre uno de sus pechos y fue cuando me susurró al odio Yael “ quítate la camiseta” estaba algo flipado pero las escenas de la película, el olor de esas mujeres y que en toda relación de amistad entre chico/chica siempre está el deseo de sexo, intenté tener la mente fría pero finalmente separé a ambas de mi cuerpo para que con su ayuda pudiera quitarme la camiseta. Una vez despojado de la camiseta ambas se incorporaron y comenzaron a comer me al unísono el cuello y las orejas. Yo las abrazaba y las pegaba a mi cuerpo mientras que disfrutaba de sus besos.

Dirigí mis manos al trasero de cada una de mis amigas mientras que Yael comenzó a acariciar mi polla por encima de mi pantalón y Isabella empezó a acariciar mi pecho desnudo. Ambas tenían un culo de infarto y aunque nunca los había catado si me había fijado más de una y dos veces. Yael seguía acariciando mi paquete y propinado besos en el cuello yo dirigí mi boca a los labios de Isabella, esos hermosos labios carnosos que eran la puerta de su boca la cual guardaba su lengua. Fui acogido gratamente por su boca y por su lengua, me estaba liando con mi amiga Isabella mientras que Yael colocaba sus manos en mi polla acariciándola y sus labios besaban mi piel.
Dejé de abrazar a Yael para dirigir mis manos a subirle el pijama a Isabella descubriendo su sujetador blanco. Luego comencé a comerme esos pechos por encima del sujetador ella mientras desabrochaba los corchetes por atrás. Yael, palpaba mi paquete y lo cogía con fuerza en la palma de su mano, me daba besos en el cuello. Estuve un rato chupando los pezones de Isabella cuando los dejé para dedicarme a Yael y lo primero que hice fue desprenderla de su sudadera amarilla, dejándome ver que no llevaba sujetador, pude ver sus pechos al natural y no perdí el tiempo ya que mientras ella volvía a tomar mi polla yo caté su pechos con mi lengua y Isabella me daba besos en mi pecho para excitarme y reclamar mi atención. Después de un tiempo volví a Isabella para besar sus pechos otra vez, Yael se dedicó a besar mi espalda, a lo que pasé mi brazo por detrás suyo para cogerle el culo y que pudiera besar mi cuello mientras que yo besaba los pechos de su compañera de piso como hacía poco lo había hecho con los suyos.

Besaba a Yael con su torso desnudo y luego besaba a Isabella con su torso también desnudo, tenía para mi solo esos 4 pechos de esos dos pibones, amigas mías, pero no me contentaba con eso quería más así que dejé de un lado a Yael para dedicarme a Isabella poniéndome enfrente de ella con mi cuerpo, comencé a besarla acariciándole los pechos y bajando a su pantalón de pijama el cual empecé a tirar hacia abajo. Ella que se dio cuenta que de rodillas en el sofá poco podría bajar , se levantó para quitárselo en ese momento también tiré del pantalón de chándal de Yael la cual no se levantó sino que se bajó una parte y apoyada sobre su culo me pidió que tirara y con mi ayuda y con la ayuda de Isabella que se había quedado con su tanga, Yael se quedo en tanguita también. las dos se volvieron a sentar sobre su rodillas en el sobra y yo abrí los brazos para acogerte en mi pecho, volvimos a los besos y a las caricias Isabella se dedicaba a besar y acariciar mi pecho mientras que Yael besaba mi boca y acariciaba mi paquete, yo bajé mis manos hacía sus culos y metiendo las manos por debajo de sus tangas les agarraba el culo a las dos en al mismo tiempo, estaba en la gloria con esas dos diosas y me las quería follar así que tiré de los dos tangas y ambas amigas se quitaron sus respectivos tangas quedándose totalmente desnudas, en ese momento yo me desabroché el cinturón y me deshice de mi pantalón y calzoncillo para que los tres estuviéramos desnudos.

Una vez desnudo tumbé a Yael en el sofá y le abrí las piernas introduciendo mi polla dentro de su coño mientras Isabella tumbada junto a su amiga nos miraba y se hacía un dedo escuchando los jadeos de su amiga, yo le comía los pechos a Yael y con mi mano acariciaba los pechos de Isabella mientras seguía bombeando dentro de Yael. Cuando noté que Yael estaba suficientemente húmeda saqué mi polla de su coño y haciendo que Isabella levantara las piernas se lo introduje a ella follándome la como antes lo había hecho con su compañera de piso.

Mi excitación era muy grande y no quería dejar a ninguna de mis dos amigas que dejara de excitarse así que le dije a Yael que se pusiera encima de Isabella a cuatro patas, así podría turnar la polla y follarme a Isabella y a Yael por turnos. Llegó un momento que me cansé y me senté en el sofá y las chicas se pusieron encima mía de espaldas a mí para seguir siendo folladas. La primera en montarse fue Yael, botaba sobre mi polla como una descosía mientras que Isabella me comía la boca luego cambiaron los sitios y fue Isabella quien botaba sobre mi polla, Yael comenzó a comerme la boca pero al momento por lo gemidos de Isabella se levantó de mi lado y se puso encima de mis rodillas frente a frente de Isabella y comenzó a acariciarle los pechos, Isabella con la excitación paró de saltar yo desde atrás comenzó a acariciar los pechos de Yael. Yael comenzó a pellizcar los pechos de Isabella y luego comenzó a besar a Isabella. Ambas amigas se pusieron a comerse la boca encima de mis piernas mientras que mi polla estaba dentro de Isabella y mis manos sobre los pechos de Yael, me acerqué a Isabella le empecé a dar besos en el cuello mientras que ella disfrutaba de la boca de su amiga y de la polla de su amigo a la vez, en poco tiempo noté como mis huevos se mojaban, Isabella había tenido un orgasmo debido supongo a la excitación, y se había corrido. Yael se levantó y luego Isabella también, pero no llevará a levantarse del todo ya que cayó a un lado del sofá con las piernas flojas por la excitación. Miré a Yael y ella miró como mi polla aún estaba erecta, se puso delante mía y se metió mi polla en su coño, yo la cogía por su culo y comencé a follarme con cierta violencia dándole embestidas tras embestidas ella gritaba de placer y yo más fuerte le daba, parecía que estábamos imantados ya que contra más nos separamos más rápidamente y fuertemente nos volvíamos a unir, así estuvimos unos largos minutos hasta que nos corrimos, no sé si yo antes o después el caso es que me tumbé detrás de Isabella y Yael detrás mío.
Estuvimos un largo rato recuperando el aliento, yo acariciaba los pechos de Isabella y Yael tocaba mi polla moviéndola de arriba a abajo, consiguiendo que mi polla volviera a estar erecta en el menor tiempo, una vez tiesa mi polla y con el culo de Isabella a la altura le abrí el cachete a Isabella y comencé a introducir mi polla en su ano, ella no se quejó es más me lo pidió cuando inicié la acción.

Empecé suavemente a meterle la polla en su ano pero Yael que estaba junto a mi culo comenzó a darme golpes cada vez más rápidos aumentando así mi ritmo, parecía que Yael se estaba follando a Isabella con mi polla, esa imagen me gustaba. estuvimos así hasta que Isabella se quejó de que le empezaba a doler entonces ella se levantó y se puso de pie, pidió a Yael que se levantara quedando yo boca arriba en el sofá entonces Yael, a petición de Isabella, puso su culo en mi polla mientras que Isabella me puso su coño en mi boca en tal posición que podía darle por el culo a Yael mientras que le comía su coño a ella. Escuchaba los gritos de Yael que estaba siendo penetrada por mi polla y acariciada por las dulces y suaves manos de Isabella.
Estuvimos en esa postura hasta que anuncié que me iba a correr entonces Yael paró de meterse mi polla para masajearla y Isabella se levantó de encima mía para ponerse a la altura de mi polla y lamer el delicioso néctar que iba a salir gracias a la acción de Yael. Al poco tiempo salió el liquido blanco el cual ambas amigas y compañeras lamieron y no dejaron rastro.

Después de este día hemos tenido varios más, entre nosotros tres o solo dos o cuatro personas… pero eso es otra historia que os contaré en otro momento.

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Historia de R

Buenas noches amigos, mi historia es como muchas otras, de desengaño y traición.

Estuve casado por casi 20 años, hasta que conocí a mi actual pareja, una chica 19 años menor que yo, era mi alumna en la facultad. Desde que la vi me atrajo, y yo a ella, pero ocultamos nuestros sentimientos por un par de años hasta que el destino nos volvió  a unir. Read more

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El viaje a Amsterdam (I)..

Mi mujer y yo nos fuimos el verano pasado de viaje por Europa y nos atraía la idea de ir a Ámsterdam por todo lo que se ha dicho de esa ciudad, así que decidimos ir y pasar unos días y así conocer la ciudad.

El día que llegamos lo dedicamos a pasear por los lugares más representativos y a hacer algunas compras. Nos alojábamos en un hotel céntrico cerca de la zona “caliente”. Eran zonas en las que abundan las prostitutas y los locales de alterne en los cuales se exhiben mujeres en escaparates y hay sex-shops y bares de todo tipo.

Mi mujer Vanessa, es muy guapa y tiene un cuerpo bastante provocador. Tiene el pelo rubio y rizado, ojos claros, labios seductores y que usa muy bien. Sus tetas son grandes y sus pezones son rosados y tiesos cuando se excita, lo que es muy habitual ya que disfrutamos del sexo muy a menudo. Su culo es redondo y apretadito, vamos muy tentador. Se viste muy provocativa, mostrando sus piernas por completo, sus tetas no son un secreto ya que sus escotes son muy grandes y siempre usa tacones altos.

Por la noche después de cenar en el restaurante del hotel, decidimos salir a dar una vuelta por la zona a ver si encontrábamos diversión. Yo la esperé en la recepción del hotel ya que decidió cambiarse. Cuando bajo me empecé a entonar y sabia que la noche iba a ser movidita. Llevaba puesto un top blanco de tirantes que le tapaba lo justo por debajo de las tetas, de hecho según bajaba por las escaleras, sus tetas se balanceaban bajo el top y se veían por debajo. También llevaba una falda negra de látex brillante que había comprado por la mañana en una de las tiendas y que se pegaba por completo a su trasero ya que las piernas ni las tapaba, de hecho me fije bien y vi que llevaba su coño depilado al aire como acostumbra a hacer cuando salimos de juerga, según dice ella, por comodidad. En los pies tenia puestas unas sandalias de tacón alto y fino, una pequeña plataforma y una sola tira que abrazaba sus lindos deditos a la suela.

Dude entre salir y subirla a la habitación e hincharnos a echar polvos pero estaba seguro que iba a ser más excitante salir, sobre todo para ella ya que es una gran exhibicionista que a tenor de su vestimenta quedaba bastante claro.

Nos dimos un profundo beso abrazados y nos fuimos a la calle. Había mucha animación y mucha gente, parecía como si fueran fiestas, con música en la calle, y atracciones. Mi mujer poco a poco se iba convirtiendo en una atracción mas para los tíos que nos encontrábamos y alguna mujer, por que no decirlo. Entramos en un disco bar que estaba lleno de gente y llegando a duras penas hasta la barra pedimos nuestra consumición y nos apartamos al fondo, junto una pared donde parecía que había algo mas de sitio. Mi mujer besándome en la mejilla me confeso al oído que según íbamos hacia la barra, alguna mano le había sobado el culo, alguna incluso se había metido por debajo entre sus glúteos en su hermosísima raja.

Creo que tanto ella como yo estábamos calentitos con eso, y con el sobeteo que la estaba dando yo por debajo del top y que ella demostraba con sus pezones erectos y duros. Ella tocándome el paquete por encima del pantalón pudo comprobar que mi polla se despertaba cada vez mas y no tardaría en pedir guerra.

En una mesa cercana estaban dos tíos sentados bebiendo unas jarras de cerveza que no quitaban el ojo de encima a Vanessa hablando entre ellos y riendo. Eran dos chicos de unos veinticinco o treinta años rubios y fornidos, parecían Alemanes. Le dije a Vanessa que estaba creando expectación y ella girándose y mirándolos me dijo que de eso se trataba. Ellos le dijeron algo que no entendimos y la guiñaron un ojo, diciendo que fuera. Mi mujer me miró y me dijo que qué pasaría si iba a verles, que si me molestaría. Yo le dije que era libre de hacer lo quisiera, pero que no me abandonase y me dijo que venia en un momento.

Se acerco a ellos y ellos sin levantarse la dijeron algo y la dieron dos besos cada uno a modo de presentación. Uno de ellos la agarró por la cintura y Vanessa se sentó en su pierna a lo que los dos mirándose respondieron con cara de satisfacción. Ella de vez en cuando me miraba con cara sonriente y traviesa y yo estaba medio excitado, medio nervioso, sobre todo cuando vi que el que tenia a mi mujer sobre su pierna no se cortab

a un pelo en sobarle el culo por encima de la brillante minifaldita de látex. Ella tampoco se cortaba y le puso el pie encima de la pierna del de enfrente pisándole con la sandalia, mientras apoyándose sobre el chico sobre el que estaba sentada, puso su mano encima del paquete del chico.

Estos hablaban entre ellos y se reían, seguro que estaban planeando algo, sobre todo cuando chico que servia de asiento a Vanessa subió su mano hasta la cintura y subiéndola algo mas metió su mano debajo del top y le agarro una teta. Ella no se aparto y mirándome, me lanzo un beso. El tío sin sacar la mano de debajo la subió algo mas y saco la teta de mi mujer por debajo del top subiéndolo y mostrando su pezón duro que él pellizcaba con los dedos y que a ella le empezaba a hacer efecto.

El pie que tenia sobre la pierna del otro chico, se fue entre sus piernas y jugando con la suela y el tacón de su sandalia, sobaba arriba y abajo el paquete que empezaba a agrandarse. La mano que tenia sobre la entrepierna del chico sobre el que se sentaba se coló por la bragueta del chico y al agarrar la polla del chico, me miro con cara de susto y mostrándome claramente que estaba a cien me di cuenta de que quería algo mas que estar allí en ese bar sin hacer nada.

Ella le susurro algo al oído haciéndole señas hacia mí y entonces los dos me miraron sonrientes. Ella se acerco a mí y me dijo que le apetecía jugar un rato con ellos y que seguro que no les importaba. Yo le dije que haríamos los que quisiera y haciéndole gestos a los chicos se levantaron y se acercaron. Nos dijeron con gestos y medio en ingles que les acompañásemos y salimos del bar.

A pocos metros del bar giramos en una esquina y entramos en un callejón al final del cual había un garaje que uno de ellos abrió. Debía de ser su casa pero al abrir y ver instrumentos musicales comprendí que se trataba de un local de ensayo de algún grupo musical, seguramente al que ellos pertenecían. Entramos dentro y cerraron la puerta tras nosotros. Mientras uno de ellos ponía algo de música y sacaba algo de bebida el otro se acerco a mi mujer y agarrándola por detrás le metió las manos por debajo del top y estuvo acariciándole los pechos un poco mientras le mordía y besaba el cuello. Acabo por quitarle el top y dejarla con las tetas al aire. Ella estaba muy cachonda también le sobaba el paquete a el.

El otro me invito a sentarme con él en un sofá y tomando algo contemplamos como mi mujer era un juguete en manos de aquel tipo. Él le sobaba las tetas y el culo y ella le acariciaba el paquete. Él le dio la vuelta y agarrándola de la cabeza la agacho hasta dejar su cara frente a su bragueta quedando Vanessa en cuclillas. Al ponerse en esta postura la minifalda se subió y dejo su culo al aire por completo mientras el chico se sacaba la polla, que por cierto, era grandísima. Él le pasaba la polla por la cara y los labios sin soltarla la cabeza y se la acabo metiendo en la boca. En vez de chuparle mi mujer, el se la follaba y ella con una mano agarrada a su pierna y la otra acariciándose el clítoris, estaba metida en faena.

El chico que estaba sentado junto a mi se había sacado la polla, que era tan grande o más que la de su amigo y estaba pajeándose lentamente y diciéndole cosas al otro. Yo también me saque la polla ya que no podía mas y comencé a pajearme.

El que se estaba follando a mi mujer por la boca la levanto y la acerco a nosotros, haciéndola agacharse y tragándose la polla del que estaba pajeándose a mi lado. Mientras tanto el se agacho y metió su cara entre sus nalgas chupándole el ano y el coño a mi mujer que me agarro la polla y me masturbaba con su mano mientras se comía la polla del que estaba sentado a mi lado.

El que le chupaba el coño, se levanto y agarrando su polla se la metió por detrás en el coño y comenzó a follarla agarrándola de las caderas. Eso hizo que sus tetas empezasen a bailar adelante y atrás mientras chupaba a la vez que masturbaba la polla del otro Alemán y alternaba con la mía que al sentir sus labios y viendo la escena de porno que estábamos haciendo, casi hace que me corra.

Después de un rato así, la dieron la vuelta y la sentaron sobre el que estaba a mi lado metiéndole la polla en el culo poco a poco hasta que cayo sobre sus huevos. El otro se agacho y poniendo sus piernas sobre los hombros le metió la polla por el coño y así la follaron entre los dos durante largo rato mientras yo de pie en el sofá tenia mi polla dentro de la boca de mi mujer que al cabo de un rato llene de leche caliente y espesa que le escurrió por el cuello y las tetas.

Los dos tíos no dejaban de follarla y ella debió de tener varios orgasmos y estaba fuera de sí. El que estaba follándola por el coño saco su polla y masturbándose se corrió sobre su cara y sus tetas y el otro agarrándola de la cintura la subía y bajaba con tanta fuerza que pensé que iba a atravesarla con esa gran polla. Ella dejo de gemir y casi gritaba de placer hasta que el paro de zarandearla y mi mujer se dejo caer a un lado del sofá.

El tío que estaba sentado, le había llenado el culo de semen ya que salía de su ano escurriendo por la pierna. Así estuvimos un poco recuperándonos de la orgía que habíamos montado y finalmente nos vestimos y nos fuimos.

Nos acompañaron hasta la calle principal y nos invitaron a otra copa en un local de un amigo suyo, cosa que dejo para el próximo relato.

Continuara…

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Manicura

Este verano estuvo lleno de sorpresas. Recuerdo que llovía a cántaros una tarde y deseando hacer un poco de tiempo para que dejara de llover entré en un salón de estética a cortarme el pelo. De verdad, ya lo necesitaba. Ya me había hecho cortar el pelo antes en aquel lugar y lo que más me atraía era una muchacha que daba servicio de manicura. Yo no acostumbraba hacerlo, pero sí me gustaba verla.

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La Yolanda estaba al rojo

Estaba Javi haciendo ejercicio, un poco de carrera continua cuando vio aparecer por una callejuela a una chica con la que hacía como tres años que no hablaba. Ella se había cambiado de pueblo y no habían coincidido, siempre había deseado tener con ella más que palabras, era una de sus fantasías, follársela.

Yolanda cuando le vio se paró a hablar con él, llevaban hablando como diez minutos cuando ella le invitó a tomar algo a su casa. El se excusó diciendo que no estaba presentable, pero ella le dijo que no importaba que no había sudado mucho. Javi aceptó, fueron a la casa de la chica y subieron en el ascensor, ella pulsó el botón de la planta donde estaba el piso de sus padres.

La vio de espaldas y no se pudo contener, se acercó cogiéndola por las caderas y apretando su abdomen contra el culo de ella la besó en el cuello muy suavemente dándola un ligero mordisquito. El pensó que ella se resistiría y después de soltarse le metería un sopapo, pero no. Ella se giró y sin decir nada le correspondió al beso besándole en los labios con un beso muy suave pero que se fue volviendo apasionado.

La lengua la pasó dibujando los labios del chico que fue abriendo la boca y con su lengua jugando con la de ella, llegaron a la planta del piso. Besándose abrieron la casa de la chica que como le dijo a él estaba sola en casa porque sus padres estaban de viaje. El la comentó si podía ir al baño y ella le indicó donde estaba. El fue, se soltó la cremallera y sacando la polla que ya estaba morcillona y haciendo verdaderos esfuerzos para que se relajase y poder orinar fue orinando.

Yolanda vino y le besó en la nuca mientras deslizaba una mano por su pecho bajando hasta cogerle la polla con la mano y sostenérsela consiguiendo que se pusiera dura como el hierro. La chica se sentó entonces delante del chico bajándose las braguitas y la falda y abriendo las piernas completamente con la ropa en los tobillos comenzó a orinar mientras cogía el miembro y lo daba pequeños besos y se lo iba introduciendo en su boca.

Lo que no sabían es que la mujer del piso de al lado les había visto por la mirilla de la puerta, ella y su marido la habían propuesto unos días antes follar con ella y su esposo cuando les apeteciera, ella había prometido pensárselo y la verdad es que la excitaba enormemente no solo j pequeña tira de vello rubio.

Luego se fue sentando en la cama hasta llegar con su coño a rozar la polla del chico y taparle los ojos y atarle las manos. Entonces encendió el ordenador y la webcam conectándola para que sus vecinos a los que agregó en su msn pudieran verla. Ellos que pensaban que lo que les había dicho ella de que se lo tenía que pensar era o por miedo o por quedar bien, pero que les iba a decir que no.

Estaban alucinados cuando la vieron dando la espalda al muchacho colocándose en cuclillas y restregándose sobre la polla del chico clavársela toda y comenzar a cabalgarle. Lo estaba follando primero en cuclillas, pero luego como si de una amazona se tratase, giró su cuerpo para quedar mirándole a él y liberarle las ataduras y hacer que pudiera ver como era follado por ella.

Ella se echaba hacia atrás mientras apretaba sus muslos sobre su polla, se corría ella en un largo y dulce orgasmo que la provocaba suaves convulsiones que apretaban la verga y hacían que el muchacho que estaba agarrado a los pechos comiéndoselos estuviera a punto del orgasmo. Se levantó ella y poniendo la polla a la altura de la boca le masturbó hasta que el chico eyaculó en su cara. Yolanda le sugirió que se fuera a lavar y cuando Javi salió de la habitación ella escribió en el msn:Soy vuestra esclava pero me tenéis que tomar ahora.

La pareja del piso de al lado no necesitaron más indicación. Se presentaron rápidamente, además tenían llave, en ese momento Javi había vuelto a la habitación y se había tumbado en la cama de nuevo y Yolanda que estaba insaciable se había montado encima del chaval y lo estaba follando, Javi cuando los vio aparecer desnudos ni se in

mutó de lo caliente que estaba.

Marian que se llamaba la mujer se sentó sobre la boca del chaval mirando a Yolanda y fundiéndose en un suave y delicado beso con ella. Se morreaban y Javi entretanto la sujetaba de los muslos lamiéndolos y luego acercando la lengua al coñito de la vecinita. Juan entre tanto se había acercado por detrás y había separado las nalgas de la chica y la fue dando suaves lametones en el agujerito del ano. En círculos a veces y luego abriéndola las nalgas intentando penetrarla con ella.

Se puso de rodillas y la fue acariciando los pechos cogiéndoselos mientras su mujer la besaba a la chica y Javi seguía follandola el coño, con dos dedos la penetró en el ano mientras con la otra mano la masturbaba el clítoris que a su vez era rozado por la polla del otro amante. Yolanda estaba mojadísima y no paraba de morrearse con Marian.

Juan cogió su polla que estaba muy dura y la situó a la entrada del ano de la chica que al sentirla intentaba penetrarse sola y ensartarse en semejante barra de carne tiesa. Fue abriéndose paso dentro de ella con mucha ligereza pero con decisión mientras la decía al oído:

Eres una putita y mi mujer y yo te vamos a tratar así como una verdadera puta.

Yolanda al abrigo de estas palabras se calentó más todavía y comenzó a cabalgar con tanta fuerza que la verga de Javi a veces se salía de dentro de ella para luego ensartarla hasta que los dos hombres eyacularon dentro de la chica. Yolanda se levantó, casi no la sostenían las piernas por la cabalgada y el semen se caía por sus muslos. Marian la cogió y la puso en el borde de la cama y la limpió los dos agujeros después de ella haberse corrido sobre la boca de Javi. Yolanda a su vez limpió las dos pollas dejándolas relucientes.

Como premio Marian la colocó un collar de cuero y oro blanco en el que habían escrito Marian. Ahora tenía dueña.

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Yo era parte del trato 3

Yo seguía conmocionado por saber que una de mis fantasías (ser penetrado sin condón y usando vaselina) estaba sucediendo mientras veía el miembro erecto en toda su gloria del cliente, meneándolo de arriba a abajo, invitándome a sentarme en él.

Con las rodillas temblando, me acerqué  y me puse de lado, esperando que me girara hacia donde el quisiera, él me tomó de la cintura y me puso de espaldas a él, me untó un poco mas de vaselina (que fue lo que Javier le había pasado) y con una mano apuntando su miembro a mi culito y con la otra en mi cintura, dirigiendo mi culito hacia su miembro, empezó a empalarme.

Irse sentando sobre un miembro duro, cuando ya estás abierto y lubricado, para mi es una de las cosas mas deliciosas, así que solté un gemido fuerte desde el fondo de mi garganta, no lo esperaba, no fue para hacerlo sentir bien, fue un gemido profundo que simplemente me supero, el puso sus dos manos en mi cintura y se aseguro de bajarme hasta que no pudiera entrar mas.

Me levantó y me jaló hacia abajo, comenzando a marcar el ritmo. Mis rodillas apenas aguantaban la faena pero el placer era superior a todo lo experimentado antes, gemía y sollozaba sin parar mientras el me decía cosas como “que buena potranca”, “clávatelo todo”,  y cuando me la clavaba muy profundo solo decía “eso, acéptala, acéptala”.

En un momento mis rodillas dejaron de funcionar y aunque quería seguir clavándome, ya no podía levantarme, así que el me tomó de las rodillas, me levantó y me aventó boca abajo en la cama. El que me aventara como muñeca de trapo, me excito horrores… el tomó una almohada, la puso debajo de mis caderas, me la metió de golpe y comenzó a bombear como si en eso se le fuera el mundo, gruñendo en mi oído, resoplando, dejando caer todo su cuerpo para una penetración mas dura y profunda.

No se cuanto tiempo estuvimos así, perdí la cuenta, de repente, metió un dedo a mi boca y me jalo la cabeza hacia atrás, con la otra mano en mi hombro me comenzó a enterrar su miembro con demasiada fuerza, mi cadera estaba casi totalmente levantada, sin tocar la almohada, para recibirlo mas profundo y de repente…

Sentí como se comenzaba a hinchar la cabeza de su miembro y la sensación de un liquido caliente, junto con la vaselina derretida hicieron que yo comenzara a eyacular de manera incontrolada, el se clavaba hasta el fondo, con sus manos en mis hombros apoyándome contra el con todas sus fuerzas y juro que podía sentir como el liquido tibio me llenaba.

Dejó caer todo su cuerpo sobre mi, aunque apoyándose un poco en sus codos, pero igual caí sobre la almohada y me aplastaba, dejándome su gran miembro enterrado hasta el fondo.

Esa sensación del semen, la vaselina, el culito caliente y su miembro palpitando en mi interior sin moverse, me hicieron volver a eyacular y venirme.  “vaya que es una golosa” dijo el cliente mientras se hacia hacia atrás, sacándome su herramienta.

-“Ha llegado la hora de cerrar el trato” -dijo el cliente mientras yo trataba de abrir mis ojos y recuperar mi aliento, no entendí lo que quiso decir, hasta que sentí que javier se subía a la cama, escuche el frasquito de la vaselina y aunque sentía que no podría mas, no tenia fuerzas para defenderme o negarme.

Así, boca abajo, acabado y sin fuerzas, javier puso sus rodillas a cada lado de mis piernas, apunto su miembro a mi culito y me la fue enterrando muuuy despacio.

Yo me revolvía como pez fuera del agua sintiendo como lenta, muy lentamente entraba, pero no tenia fuerza en mis rodillas para levantar mi culo y enterrármela solo, así que lo dejé entrar al ritmo que el quería.

Cuando estuvo totalmente adentro, me volví a venir, era mi tercera eyaculación en esa sola noche y no sabía cuanto mas habría que soportar. Pero para mi sorpresa, javier no se movió mucho, me la enterró hasta el fondo, se movió en círculos y paff… se comenzó a venir dentro de mi.

Sentir esa segunda entrega de leche fue demasiado para mi, caí rendido sin poderme mover, como roto, me costaba mucho respirar, las manos las sentía dormidas y era como si estuviera a punto de desmayarme.

“Me aguantó el muchachito” dijo el cliente. “Y ya sellamos el negocio con un pacto de semen”. Y así, mientras yo estaba tirado en la cama, el cliente firmó el cheque y se lo entregó a javier.

javier se metió a bañar, mientras el cliente se quedo conmigo, su miembro estaba aun algo duro, aunque no como piedra y como yo estaba tan abierto, me puso de lado, apunto y empujo y entro con facilidad.

Yo ya no sabia ni en que planeta estaba, no me cogió ni se le puso dura, solo se quedo así abrazándome mientras temblaba como si tuviera demasiado frió, hasta que salio javier del baño, me la sacó y se fue a bañar. Perdí el conocimiento y me quede dormido, después de un tiempo, mientras Javier se vestía y cuando salio el cliente, me despertó y me dijo “ya te toca bañarte”.

Como zombie me medio bañé y me puse mi ropa que había quedado en el baño. Nos despedimos del cliente, que aprovecho para darme una nalgada y apretón de nalga.

Bajamos al carro y seguía el mismo valet ahí, quien nos lo entregó. por su mirada pensé que sabía lo que había pasado. Pues javier se veía lleno de energía y despierto y yo me veía acabado.

Camino a mi casa me dijo “¿qué tal, te gustó”?, apenas asentí con la cabeza. cuando llegué a casa, entre directo a mi cama a dormir.

Pero yo no sabía que ese no sería el único encuentro con el cliente…

Hasta pronto.

 

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Navidades dominicanas

Mi mujer Ana y yo pasamos estas navidades en un Hotel-resort de República Dominicana. Allí nos instalamos en un bungalow de lujo para desconectar y disfrutar del sexo. A nuestros años, pasados los 50, nos pone fantasear y realizar aquello que nos venga en gana.

Ana, a sus 52 tacos, se conserva estupendamente, es menudita 1,60, buenas tetas,un culo potente y sobre todo una carita de ángel vicioso que remata con unos labios carnosos bien perfilados. Esa noche decidimos asistir a una barbacoa que el Hotel organizaba en la playa.

El ambiente era genial y el grupo de animadores/as estupendo. Ana estuvo bailando casi todo el tiempo con un pedazo de negro alto, fibrado, con el pecho al descubierto y empapado de sudor. Ella vino a presentármelo y nos tomamos unas copas. Me pareció un tipo muy agradable y veía como devoraba con la mirada a mi mujer. Le propuse que viniera al bungalow para charlar tranquilamente y accedió.

Oswaldo se sentó en el sofá delante nuestro y cuando Ana pasó frente a mí la detuve. La puse mirando a Oswaldo y fui recorriendo con mis manos sus muslos hasta llegar a su coñito mojado. La senté sobre mí, se abrió de piernas y la masturbé suavemente ante la cara de Oswaldo quien me iba mirando como preguntándome qué hacer.

– ven y cómele este rico conejito – le solté al moreno.

Este se acercó y comenzó a chupar su clítoris mientras ella se morreaba conmigo y apretaba la cabeza de Oswaldo contra su almeja. El chico se lo devoró ricamente hasta que se corrió de gusto contorneando su cuerpo ante cada oleada de placer que le provocaba nuestro invitado que seguía disfrutando. Ana se pone muy perra cuando se corre y desea que la follen enseguida así que la puse en pompa y mientras me comía la polla,Oswaldo aprovechó la ocasión y su polla negra se hundió en el interior de Ana provocando un gemido de placer que fue en aumento mientras la embestía con fuerza. Ella se tragaba mi polla como una auténtica zorra.

Me aparté de ella para ver cómo la follaba. Me produce un intenso placer verla gozando mientras jadea, grita y se estremece. Me puse al lado de Oswaldo para ir animándolo a aumentar el ritmo, entonces le agarró las muñecas, las puso a la espalda de ella y mientras yo se las aguantaba éste subió el ritmo hasta reventarla de placer. Retiró su polla y se corrió en la cara de Ana.

Con la lefa de Oswaldo por su cara la puse a chupar los huevos de éste y le obsequiara con un buen beso negro a la vez que yo le follaba el culo. La polla del negro volvió a pedir guerra y se montó sobre él morreándolo para que yo volviera a rellenar su culo y acabar con un espléndido sandwich.

Después nos acostamos los tres para reponer fuerzas y sonó el móvil de Oswaldo. Eran tres amigos suyos que querían saber dónde estaba y mirándome le dije que les invitara a venir. Al cabo de un rato abrí la puerta a tres negros bien plantados. Lo que sucedió después ya podéis ir imaginando. Os lo cuento en otro relato.

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Mi esposa, la hermana y la madre

Siempre me sentí como un extraño en esa casa porque nunca fui apegado a los rituales familiares y por otro lado me miraron desde un comienzo como un extraño. Eso en realidad nunca me ha importado porque llegué hasta ahí sin desearlo y simplemente arrastrado por las circunstancias. Pero de pronto todo cambió cuando conocí a mi mujer en unas vacaciones en que, estando ella sola en el lobby de un hotel, me acerqué a ella con el afán de compartir nuestra mutua soledad. Resultó ser una morena simpática y directa de unos 25 años con la cual entré rápidamente en confianza y a la cual me fue fácil conquistar pues se veía desde lejos que ella estaba ansiosa de pasión y aventura.

Esa misma noche terminamos en la cama de mi cuarto del cual solamente se fue al amanecer tan solo cubierta con un abrigo y con sus calzones y el resto de su ropa íntima en las manos.

Había sido una noche salvaje. Ella era virgen y yo le destrocé todo lo que había que destrozarle en medio de una algarabía de gritos de dolor y de placer que aún no me explico como no despertaron a los huéspedes de los cuartos vecinos.

La hembra, actualmente mi esposa, se había demostrado al comienzo muy pudorosa e ignorante, cosa que debo reconocer me excitó sobre manera, pero una vez desnuda y dispuesta me di cuenta, que si bien su virginidad era autentica, la sabiduría y desenvoltura con que se comportó el resto de la noche daban la impresión de una mujer experta en las lides del amor.

Su calentura sin limitaciones y su disposición para entregarse a los juegos sexuales más inauditos me llevaron a depender de tal modo que terminé por casarme con ella porque la verdad no podía prescindir de sus favores íntimos. Lo único que me molestaba poderosamente en todo esto era que ella insistió de todos los modos en que deberíamos vivir en la casa de su familia pues ellos eran un grupo tan unido que de otro modo no sería capaz de prescindir de la cercanía de su madre y su hermana.

Abrazado por una calentura cada día de mayor intensidad yo terminé por aceptar lo que ella me pedía y sin hacer mayores problemas acepté sus condiciones por cuanto yo veía que durante el día yo habría de estar sumido en mis negocios y podría perfectamente departir con la familia un corto rato en la noche antes de irme a la cama a disfrutar diariamente de mi tesoro moreno que cada día me brindaba nuevos placeres incontrolables.

Así mi vida comenzó a desarrollarse como yo lo había planificado sin mayores problemas para nosotros dos y tampoco para su hermana mayor ni para su madre que eran los otros habitantes de la casa.

Lo único que me preocupaba era que nuestras sesiones nocturnas eran tan desaforadas que ello pudiese restar privacidad a nuestra vida. Esto lo pensaba por cuanto mi mujer gustaba de expresar su placer mediante gritos y quejidos desesperados que se me ocurría a mi habrían de resonar en el silencio de la noche molestando a su familia, pero de los cuales yo no podía prescindir porque formaban parte de nuestra felicidad y de nuestros juegos.

Uno de nuestros juegos favoritos era montar a mi mujer mientras ella caminaba en cuatro por el cuarto hasta afirmarse en el borde de la cama en donde yo terminaba clavándola sin piedad en medio de sus gritos orgásmicos desenfrenados. Fue así como una noche en medio de estos placeres y mientras mi mujer desfallecía de placer sentí pasos en el pasillo en el cual se encontraba nuestro cuarto.

No le dije nada a mi mujer y al día siguiente me comporté como siempre, pero como la noche siguiente volviera a sentir los pasos a nuestra puerta, se lo comenté a mi mujer y ella muy segura de si misma me dijo que ella estaba segura que esos pasos eran los de su hermana que a menudo le había preguntado acerca de los ruidos que escuchaba en nuestro cuarto y seguramente se había atrevido a venir a escuchar a nuestra puerta. Me dijo que ella nada le había contado pero era evidente que ella estaba alterada por lo que sucedía en nuestra pieza.

Este comentario hecho por mi mujer en medio de nuestro encuentro sexual no hizo si no encendernos más, puesto que el hecho de saber que mientras nos entregábamos a los placeres más descarados su hermana estuviese al otro lado de la puerta escuchándonos, nos hacía esforzarnos más para poder darle la oportunidad de participar en eso aunque no fuese sino a través de los ecos de nuestros gritos. Fue así como nos pusimos de acuerdo con mi mujer para que a la noche siguiente ella sola en nuestro cuarto fingiera que estábamos follando en medio de sus gritos mientras yo podía desde el otro extremo del pasillo ver quien era que nos espiaba.

Estaba pues yo la noche siguiente en mi puesto de observación desde el cual podía escuchar claramente los gritos de mi mujer simulando los orgasmos más desesperados, cuando vi a la mujer, que tratando de no hacer ruido, se acercaba a la puerta de nuestro cuarto vestida tan solo con una amplia bata de noche. No se había percatado para nada de mi presencia y se había afirmado en la pared justo al lado de nuestra puerta.

Los gritos ocasionados por mi mujer desde nuestro cuarto eran tan auténticos que estaba seguro que se masturbaba, cuando vi que la mujer se despojaba de la bata quedando desnuda en el pasillo segura que nadie la observaba y pude darme cuenta que no era la hermana de mi mujer sino su madre.

Esta hembra de unos 45 años lucía a la luz de la penumbra del pasillo un cuerpo voluptuoso y opulento. Se acariciaba los pechos muy bien contorneados y agitaba sus caderas con un ritmo en el que se adivinaba la experiencia de una hembra sabia en las lides del sexo. Sin duda estaba abrazada por el deseo y sin recato alguno los tres dedos de su mano entraban y salían de su sexo con una gracia y pericia que demostraban plenamente que ese ejercicio era sin duda habitual en ella.

Mientras tanto, era tal la tensión erótica que ocasionaba en mi los gritos de mi mujer y las acciones de mí magnifica suegra, que no pude resistirme y comencé a masturbarme allí a unos metros de ella y al parecer no lo hacía silenciosamente puesto que la mujer se sintió sorprendida y avanzó hacia el lugar donde yo estaba de tal modo que aunque fue por un corto instante nos vimos plenamente a la tenue luz del pasillo cada cual en su labor auto satisfactoria. Fue solo un breve momento pero los suficiente para saber que definitivamente éramos cómplices.

Al regresar al cuarto de mi mujer ella esperaba con ansias el resultado de mi exploración y el deseo de escuchar lo que le contaría la tenía más caliente que de costumbre y entonces yo decidí mentirle y le dije que realmente era su hermana la que estaba en la puerta y le conté todo lo que había visto tan solo poniendo a mi cuñada en lugar de mi suegra.

Al día siguiente, ya con mis planes bien estructurados volví a la casa desde mi trabajo recién pasado el mediodía hora en la cual yo sabía que mi suegra se encontraba sola. Entré sigilosamente y no la encontré dentro de la casa pero luego me di cuenta que ella se encontraba en la pequeña pieza del jardín que hacia las veces de bodega de herramientas, de modo que me dirigí allí sin demora. La mujer me miró sorprendida pero en absoluto asustada. Más bien creo que estaba esperando algo así.

La abracé desde atrás y sentí su culo firme sobre mi miembro duro. Me di cuenta de inmediato que ella estaba caliente pues se acomodó de tal modo de poder sentir mi miembro en el centro de su hendidura. Sin mayores trámites le arrastré las bragas hasta los pies e inclinándola sobre una pequeña mesa la penetré sin contemplaciones dándome cuenta que su coño delicioso cubría mi polla con sus jugos calientes.

Era una hembra madura caliente y dispuesta, pues seguramente hacía años que no conocía las delicias de un instrumento Después lo hicimos sobre el suelo levantando sus piernas torneadas y suaves hasta sus hombros mientras ella me decía que podía cogerla cuando quisiera pero que no quería que mi mujer supiera nada de esto y que tendríamos que organizarnos bien.

Así lo hicimos y los días siguientes seguí visitándola durante el día y por la noche atendía a mi mujer ya que con este doble ejercicio yo andaba más caliente que de costumbre. Así mi mujer estaba cada día más caliente con la idea que era su hermana quien nos espiaba y esto le producía cada noche más deseo y más cosas me entregaba, hasta que una noche en medio de tanta calentura me dijo si a mi me gustaría hacer el amor con ella y con su hermana, que eso a ella le calentaba mucho y estaba segura que su hermana aceptaría y que si yo quería ella le hablaría.

El solo escuchar su proposición desató en mi una descarga terrible acabando en medio de los gritos habituales de mi mujer. La idea de poder tirarme a las dos hermanitas me pareció fabulosa, de hecho comencé a prepararme para eso que acordamos sería la noche siguiente. Pero esa tarde no falté a la cita con mi suegra y fue tanta la intensidad del coito y tan salvaje lo que esta hembra me hizo sentir que en medio de la tremenda calentura no se me ocurrió nada más caliente que decirle que esa anoche me tiraría a mi mujer y a mi cuñada a lo que mi suegra encendida por lo que yo le contaba me dijo que ella se haría presente aunque no la invitaran.

A mi no me cupo la menor duda que así lo haría. Esa noche llegué un poco más tarde a la casa porque pasé al bar a tomarme un par de tragos para prepararme bien para la sesión que me esperaba. Y cual no sería mi sorpresa si cuando entré en mi cuarto mi mujer y su hermana estaban abrazadas desnudas en la cama. Esa escena me calentó tanto que rápidamente me despojé de la ropa y ya con mi fierro encendido me acerqué a la cama y comencé a pasárselos por la cara.

Las dos hembras que ya estaban calientes por las caricias que se habían brindado comenzaron a chupármelo con tal intensidad se me puso aún más duro. Ellas chupaban una por cada lado hasta que juntándose en la cabeza terminaban besándose ambas de una forma que me calentó casi hasta ocasionarme erecciones dolorosas.

Me sumergí entre sus tetas y las recorría como loco hasta que sentí la carga suave del cuerpo de la madre de estas hembras locas que se montaba sobre mí mojándome las nalgas con su sexo abierto. En ese momento sentí una descarga de tal magnitud que creí morirme, pero afortunadamente no fue así y estoy vivo para poder seguir contándoles lo que realmente me ha sucedido.

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Todo por mis chicas

Esta historia sucedió hace varias semanas, estábamos en los exámenes finales y teníamos que presentar un trabajo mis compañeras María Julia, Cristina y yo. Quedamos en la habitación de las dos de su residencia, ya que eran compañeras de piso. Ellas solían vestir igual, ese día llevaban un pantaloncillo corto vaquero y una camiseta blanca, por supuestos aunque ambas eran delgadas, no pesaban más de 60 kilos, no tenía el mismo cuerpo, Cristina tenía muchísimo más pecho que María Julia sin embargo, María Julia tenía un culo más redondeado que Cristina, ambas unos pivones más de una vez se me había ido los ojos a los pechos de Cristina cuando lucí esos escotes que le gusta ponerse o al culo de María Julia cuando me daba la espalda, llevábamos todo el año juntos haciendo trabajos y un millar de noches de estudios a piñón.
Esa tarde se pusieron a trabajar en una mesa, en la de María Julia, y yo me puse en la otra en la mesa de Cristina. Las escuchaba reír y hacer bromas la una a la otra. En un momento estaba trabajando cuando ambas estaban calladas “ malo” algo estaban planeando. Ellas se vinieron por mi espalda y cuando me dí la vuelta ambas llevaban un rotulador edding 300 negro a la altura de su almeja a modo de polla, “¿quieres chuparme la polla Simon?” “ eso ¿Quieres?” yo les miré la cara ambas se estaban riendo pero yo ni corto ni perezoso me metí el rotulador edding 300 de María Julia en la boca y comencé a chuparlo como si fuera una polla mientras que con la otra mano hacía una paja al rotulador edding 300 de Cristina. Ambas se quedaron boquiabierta pero rápidamente empezaron a gemir y a mover la cintura como si les estuviera comiendo la polla, como si les causara placer lo que les estaba haciendo, al rato cambie de rotulador edding 300 me metí el de Cristina y pajeaba el de María Julia, de la misma forma seguían con sus gritos que me estaban volviendo loco de cachondo. Cristina se separó entonces con las dos manos puse a María Julia delante mía y colocando mis manos en su culo sobre su pantalón vaquero corto comencé a mamarle el rotulador edding 300 otra vez. Ella gritaba de placer y soltó un grito de que se había corrido. Luego cada una se sentó en una de mis piernas y a escasos 20 cm de mi boca me dijeron

– Estás loco – Dijo María Julia
– Pero loco de verdad – Dijo Cristina.
– Todo por mis chicas – les dije.
– ¿ Si ? todo? – Dijo María Julia mirando a Cristina de reojo.
– Si, os comería todo, a mis chicas les como todo, todas las noches – les dije abrazando las por la cintura.
– Si?, ¿ Somos tus chicas?- Dijo María Julia rozando mis labios con los suyos.
– Es bueno saberlo, que podemos contar con uno que nos comería todo, todas las noches. – Dijo Cristina.
– No te cabe duda – le dije a Cristina tocando la punta de mi lengua con sus labios.

Cristina no aguantó más y me abrió la boca y empezamos a comernos la boca, María Julia no fue menos y comenzó a acariciarme el pecho y a besarme en el cuello, al momento cambié y fue la boca de María Julia la que comencé a besar mientras que Cristina se puso de pie y luego se volvió a sentar sobre mi pierna. Cuando noté el peso de ella otra vez y la miré se había quitado la camiseta y el sujetador enseñando los pechos que tantas veces me había imaginado. Metí la cabeza dentro de ese escote mientras que María Julia se levantaba de mi rodilla y se volvía a sentar, saqué la cabeza de los pechos de Cristina y me encontré a María Julia sin camiseta y sin sujetador,

– Mira que buenos pechos tiene tu chica María Julia – dijo Cristina tocándole los pechos a María Julia – me quedé un instante mirando los pechos eran normales blanquecinos al igual que la piel de María Julia su pezones eran rosados, luego empecé a besar y a chupar los pezones de María Julia, mientras que Cristina se quitó el sujetador.

– Oye mira esto. – Dijo Cristina

Cuando dejé de besar los pechos de María Julia y miré los pechos de Cristina quedé impresionado sus pezones eran marrón oscuro aparte de grande parecía una galleta campurriana hice lo mismo que con los pechos de su amiga, estuve un buen rato besando los y chupandolos.

– Espera – me dijo Christina – tus chicas queremos que nos lo comas todo – diciendo esto ambas se levantaron de mis piernas y se quitaron el pantaloncillo lentamente dejando al descubierto sus tanguitas, los cuales dejaron caer por sus piernas al suelo, más tarde ya totalmente desnudas se pusieron en la cama de María Julia con el chumino mirando hacía a mí. – Comienza.
Me puse de rodillas y comencé con el coño de Cristina el cual estaba muy poblado de pelo, con la punta de la lengua chupaba su coñito luego lamía lo que había dentro de su concha ella se estremecía con cada entrada de mi lengua. Al rato dejé le coño de de Cristina para comerme el coño de María Julia, este estaba depilado solo había una línea de unos 10 cm de largo y 2 de ancho en línea con la raja, hice lo mismo que con el coño de mi otra chica, coloqué la lengua en la entrada y poco a poco le fui metiendo la lengua, mientras con mi mano derecha empecé a meterle el dedo a Cristina en su coño y el dedo de la mano izquierda se lo estaba metiendo a María Julia en su coño. Mi lengua jugaba el coño de María Julia como en el coño de Cristina, amabas gemía de la excitación con mi lengua y con los movimientos de mis dedos dentro de sus coños.

Dejé de escuchar gemir a María Julia y a Cristina, entonces dejé de comerles el coño y levantar las cabeza y me encontré que las dos estaban retorciéndose de placer pellizcando los pezones con su manos, y para mi sorpresa se estaban besando también. Eso me puso muy cachondo, y deje de hacerles un dedo. Me levanté y me desvestí quedando me totalmente desnudo mientras que las dos amigas estaban comiéndose la boca. Ellas al momento dejaron de besarse y se quedaron mirándome fijamente, sobre todo mirando mi polla, no es muy grande pero bastante gruesa, luego me hicieron un ademán con el dedo, me puse enmedio de las dos y mientras que María Julia me cogía la polla con su mano derecha, Cristina me cogía los huevos con su mano izquierda, yo le comía la boca a una y a otra.

Cristina se puso de pie y cogiendo mi polla se la metió en su coño, y estaba cabalgándome mientras que María Julia le tocaba los pechos y le decía guarradas “ ¿ te gusta puta? “ “ Te gusta que te follen?” ella lo único que decía era “ Sí” “sí”. Cristina no tardó en correrse y tener un gran orgasmo cosa que la dejó noqueada, se volvió a echar en la cama y María Julia empezó a comerle el coño. Yo me puse de pie y viendo a María Julia con el culo en pompa enseñando su rajita. Dirigí mi polla hacía su culo pero ella me dijo que por el culo no, Cristina dijo “ por el culo si, somos sus chicas y si quiere por el culo por el culo te va a dar, dale Simon” ya María Julia oponía menos resistencia y mi polla lubricada por los flujos de Cristina entró a la perfección. María Julia gritaba al principio pero luego se relajó y comenzó a disfrutar como la perra que estaba siendo. Fue cuando la cogí por ambos lados de las cachas y empecé a empujar más fuerte, en ese momento mi polla entraba y salía como un cuchillo en la mantequilla. “ Voy a correrme “ les dije María Julia “espera que no me las has metido en mi coño” diciendo esto se tumbó encima de Cristina y comenzó a comerle la boca y los pechos, yo le metí la polla en su coño, estaba bien húmedo. Me estaba viendo con fuerzas y el coño de Cristina estaba muy cerca así que saqué mi polla del coño de María Julia y se la metí en el de Cristina mientras que con un dedo excitaba más a María Julia.
María Julia llegó a su orgasmo y yo estaba apunto de correrme de escuchar los gritos de mis chicas, “ Voy a correr me “ , “ Correte sobre nosotras “ dijo Cristina. María Julia se apartó y las dos se pusieron delante mía desnudas, esto hizo que hizo que en dos sacudidas me corriera sobre ellas, sobre sus ojos, nariz, boca, tetas, barriga..etc, en mi vida había echado tanto semen.Las amigas primero limpiaron mi polla del semen restante y luego una lamió a la otra limpiandose el semen que les había quedado. Fue una sesión de estudio muy gratificante digna de repetir.

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Regalo del día del padre

Hace tiempo empecé una relación incestuosa con mi hija de 20 años hace poco, hacíamos el amor siempre que mi esposa se iba de viajes, últimamente ella no se iba de viaje lo que hacía que no pudiéramos hacer uno de nuestros encuentros.

El jueves 19 cuando llegué a mi despacho me encontré un sobre cerrado con mi nombre, era la letra de mi hija, había una tarjeta con un mensaje  “Ven a casa a comer”,

Llegué a casa a eso de las 14:00 y aparqué dentro del garaje. Entré en la casa sin hacer ruido, escuché ruido dentro y sigilosamente fui caminando por la casa, escuché una voz que provenía de la habitación de mi hija, el corazón me iba a estallar de los nervios y más cuando vi la puerta entre abierta, alguien estaba hablando con otra persona, una de ella era Beatriz porque escuchaba su voz, la otra no la oía bien desde mi posición. Cuando llegué a la puerta me paré dentro me encontré a Beatriz acompañada por Jessica ambas  tumbadas en la cama, Beatriz me miró pero no  dijo nada,

  • Vengas no seas tonta, estamos solas.
  • Venga vale.-  Jessica dijo de forma pausada se estiró y besó en los labios a Beatriz.

Ambas amigas se estaban besando mientras yo estaba en la puerta de la habitación mirando.

Dejaron de besarse y Beatriz empezó desnudar a Jessica, la cual no hacía ningún gesto estaba como adormecida. Beatriz empezó a desabrochar la camisa del uniforme del cole mientras que Jessica estaba dormida. Mi polla estaba empezando a creer bajo mi pantalón. Beatriz había conseguido dejar a Jessica únicamente con sus bragas blancas y su sujetador de rosa, se levantó de la cama, Jessica estaba dormida y Beatriz me hizo un ademán con la mano. Me acerqué a Beatriz y empecé a comerle la boca mientras que ella con sus manos cogía mi polla y abrió mi bragueta. Introdujo sus manos dentro de mi pantalón y acarició mi polla de arriba a abajo, yo me quité la camisa y la tiré y luego bajé mis pantalones, Beatriz sacó mi polla de mis calzoncillos y se arrodilló comenzando a mamarme la la polla como solamente ella sabía hacerlo mientras yo observaba a Jessica en la cama de mi hija en ropa interior, en pocas mamadas mi polla estaba erecta,  Beatriz dejo de comerme la polla, mirando a los ojos y me dijo

“ Feliz día del  Padre, Papito” y con la mano me señaló a Jessica, me acerqué a Jessica y le quite las bragas observando su coñito virgen delante de mis ojos, el estado de Jessica era de semi inconsciencia, parecía un síntoma de la escopolamina, yo estaba encantado,  mi hija había drogado a su amiga, para regalarme un polvo, era el mejor regalo del día del padre que podía hacerme. Empecé a lamer el coño de Jessica la cual gemía del placer ante los lengüetazos de mi lengua, Beatriz se había desnudado entera y se había tumbado junto a su amiga y le estaba besando por el cuello, mejilla y luego boca. Estuve un largo rato comiéndole el coño, mi hija le comía la boca a su amiga. Me quité la ropa quedándo me  totalmente, luego me subía a la cama, abriendo las piernas a Jessica y colocando mi polla en la entrada de su coñito, Beatriz me miraba y disfrutaba del espectáculo de ver como mi polla empezaba a penetrar a su amiga desapareciendo dentro de su coñito, Jessica gemía de placer aún atontada por la droga. Empecé a aumentar el ritmo y Jessica gemía más fuerte mientras que Beatriz le había abierto el sujetador rosa y había hecho que sus pechos botaban al ritmo de mi embestidas. Beatriz empezó a acariciar y lamer los pechos de su amiga cosa que me volvió más loco y con un mano cogí un pecho de Jessica y con la otra la cara de mi hija para besarla mientras me follaba a su amiga con mi polla totalmente humedecida por los flujos de Jessica.

–    ¿ te gusta tu regalo papi?- me dijo Beatriz.

–    Me encanta hija mía.- le respondí.

Diciendo esto saqué la polla del coño de Jessica y me corrí sobre su cuerpo, Beatriz mi hija no desperdició ni un momento y empezó a lamer todo mi semen que había caído sobre el cuerpo de su amiga. Lamiendo los pechos, la barriga y todo lo que había caído en su coño. Tras la comida me miró a la cara y luego a mi polla que aún le salían pequeñas gotas de semen y se la metió en su boca para dejarla limpita de líquido blanco mi hija y yo nos fuimos al baño dejando a Jessica medio dormida en la cama de Beatriz.

En la bañera estuve chupando los pechos, los dulces pechos a mi hija y comiéndole su coñito, esperando a que mi polla volviera a llenarse de sangre para poder penetrar a mi hija, Tras un rato mi polla volvió a la envergadura de antes, cogía a mi hija por una pierna metiendole la polla dentro de su coñito mientras la besaba en su boquita de piñón, ella se agarró con los brazos a mi cuello y dando un salto le pude coger la otra pierna la apoyé contra la mampara de la ducha y empecé a darle fuertes embestidas, ella gritaba y gritaba, si los vecinos si no estuvieran trabajando a esa hora seguro que llamaban a la policía de los gritos que estaba dando. Nos corrimos con un gran orgamos

acabamos rendidos nos tumbamos en la bañera y dejamos correr el agua mientras que nos besabamos el uno al otro. cuando el agua cubrió hasta nuestros pechos nos cerramos el grifo, en ese momento se abrió la puerta, ambos nos quedamos helados podría ser su madre, mi esposa… pero era Jessica que llegaba desnuda tocándose con un dedo el coño, había estado todo el tiempo mirándonos por la raja de la puerta.

–    Puedo bañarme contigo “ Papito” – dijo mientras que se acercaba a nosotros y me plantaba un beso en la boca a mí y otro a Beatriz.

–    Claro-  Beatriz se puso a mi derecha y Jessica se colocó a mi izquierda y los tres nos besamos y disfrutamos del baño

–    Que suerte tengo de tener dos jovencitas en la bañera para mí – les dije.

Ellas se miraron y sonrieron

Tuve muchos encuentros con ellas dos, con  Jessica y Beatriz pero eso es otra historia.

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