Clara y compañia

Clara es una mujer casada muy atractiva. En el gimnasio de Javi nos folla cuando quiere a varios de nosotros, solos o en grupo. Alguna vez follamos también con su hija Teresa. Las dos disfrutan del sexo anal. Teresa tiene un cuerpo muy apetecible, con unos pechos no muy grandes pero más firmes que los de su madre y al igual que ella tiene un hermoso culo, que parecía una copia del de su madre. Clara nos comentó que le gustaría invitarnos a su fiesta de cumpleaños. Sugiriendo que los invitados seriamos todo el grupo del gimnasio y Teresa. La fiesta se haría en su chalet con piscina de La Eliana. Quedamos en acudir yo, Javi, Carlos, Héctor, Manuel, Marcos, Pepe y Santi. El día de la fiesta acudió con nosotros  Lorena, una mujer de 1.60 de estatura, que con sus 44 años es un bombón irresistible. Tiene unas tetas naturales voluminosas y un culo de fantasía. Carlos acudió con su hermana Laura, una chica bajita con un buen par de tetas y un culo paradito.

Read more

Me gusta / No me gusta

Lo hago por ti, para que puedas follar

Luis y Pedro habían quedado a solas para tomarse juntos unas cervezas. Los dos treintañeros compartían una conversación íntima tras la tercera cerveza.

  • Por cierto, ¿cómo está Silvia? – haciendo referencia a la esposa de Pedro.
  • Como siempre. – Dijo apartando la mirada hacia otro lado.
  • No lo dices muy convencido.
  • Buff Luis, qué quieres que te diga. Todo bien, aunque esto de no follar por bien vaya todo lo demás, quema.
  • Ya… es una putada, pero ¿tan poco lo hacéis?
  • ¡MESES! – dijo abriendo mucho los ojos.

Luis dio un largo sorbo de cerveza y le apoyó su mano en la espalda de su amigo. Acercándose un poco más a él para cerrar el círculo de la privacidad le habló en voz baja.

  • Al menos merecerá la pena la espera… ¿no?
  • No, aunque no estoy en situación de elegir.
  • Debes de explotar; es eso, ¿no?
  • Eso, y que ella no creas que se esfuerza – Pedro se mordió los labios y finalmente soltó toda la frustración que llevaba dentro – Verás Luis, que quede entre nosotros, pero es como follarse una vagina en lata. No hace nada. Casi ni la chupa porque dice que le da asco y acabo follándomela como un animal en apenas unos minutos. Minutos que se transforman en meses de espera hasta el siguiente acontecimiento sexual. ¿Cómo crees que estoy?
  • Joder Pedro, me dejas de piedra. Mira que ella está en buena forma, y bueno, ambos parece que os lleváis bien y sois, con tu permiso, atractivos. No entiendo qué le pasará.

Read more

Me gusta / No me gusta

EL BESO DE LA DONNA III

Puedes leer también el relato erótico : EL BESO DE LA DONNA II

Esa tarde estuvimos en nuestra habitación descansando, solo salimos en la tarde noche quedando Gabriel sorprendido pues salí con la tanga del vestido de baño sin el brasier y la salida de baño semitransparente, camine por el hotel y me sentía desinhibida y algo excitada, mis pezones todo el tiempo era duros, sin embargo algunas parejas nos miraban pero no había ese morbo que yo esperaba, solo seguían en lo suyo nos sonreían;

Read more

Me gusta / No me gusta

La terraza del bar

Era viernes por la noche y mi “A” llegaba en el autobús, ambos habíamos tenido una semana sin complicaciones y yo estaba ansioso por verla, abrazarla y estar con ella.

Como de costumbre, llegó en bus desde su preciosa ciudad costera y yo fui a recogerla, hacía una temperatura de primavera espléndida, así que en vez de con el coche fui andando a esperar que llegara. Cuando por fin llegó su autobús y se bajó nos fundimos en un fuerte abrazo y nos besamos con ansiedad, ella traía unos leggins así que al tocarla pude sentir perfectamente su culo redondito y me puse a cien. Cogí su maleta y decidimos ir dando un paseo a mi casa para dejar la maleta y que fuera al baño después del viaje que había realizado, para salir a la calle tranquilos a tomar unas cervezas y cenar y disfrutar de la maravillosa noche que hacía.

Read more

Me gusta / No me gusta

Desgarro anal de Lucia

Hace tiempo que no me veía con Carmen quien desde que se casó con tu tipo mayor comenzó a frecuentar otros círculos. Carmen es una mujer espectacular, próxima a los cuarenta se mantiene muy bien. Con su metro setenta y sus tetas de 120 da el tipo de actriz porno. Un fin de semana estábamos en un bar de copas con Nuria, la esposa de mi jefe, y con mi primo Javi y nos la encontramos con su marido y unos amigos de este. Nuria, una mujer de 35 años muy atractiva. De estatura pequeña y delgada, tiene un culo bien redondo y unas grandes tetas siliconadas. Carmen nos invitó a sumarnos a su mesa. Al rato el marido de Carmen le  propuso a Lucia directamente que folle con él y sus amigos por 300 euros. Lucia dijo que estaba con nosotros a lo que el hombre respondió que 500 euros y que nosotros podíamos ir.

Read more

Me gusta / No me gusta

Orgia de Verano

Hace unos meses con mi primo Javi hicimos un trio con Lucia; una profesora de instituto casada de 35 años, muy atractiva, de buen cuerpo, 100 – 65 – 115, muy nalgona y de tetas grandes. Después de ello le propusimos varias veces que participase de una orgía con mas gente. Cuadró que en agosto su marido se iría de pesca unos días y Lucia me llamó para decirme que estaba disponible y deseosa de participar en una orgia. Tras su llamada contacte a Manu, un amigo, para ver si disponía del chalet de su padre. Quedamos para el último fin de semana de agosto. Manu me dijo que invitaría a Alicia, su madrastra, quien a sus cincuenta años se conserva bastante bien y es una folladora insaciable. Además, quedamos en juntarnos con mi primo Javi, Carlos, Ricardo, Héctor, Juan, y David. Este último quedo en venir con una de sus vecinas (y amante), Laura, una mujer casada de 27 años, bonita, y con unas buenas medidas 100 – 65 – 95, en definitiva, muy apetecible físicamente a los ojos de los hombres. También invitamos a Lorena una cuarentona que tiene unas tetas muy grandes y unas caderas y nalgas de fantasía. Lorena es muy atractiva y muy puta. Es adicta al sexo anal y le mola apuntarse a orgias.

Read more

Me gusta / No me gusta

LA SOBRINA DE MI ESPOSO III

Esa noche no pude conciliar el sueño, pero tampoco quería estar con mi esposo porque mis sentimientos eran contrariados o confusos, por un lado pensaba en la propuesta de mi esposo y que excitada le había dicho que sí pero debía el conseguir a la persona, por el otro lado sentía ansiedad de saber que Sofía le había mostrado fotos intimas mías a Andres y le contaba las cosas que hacíamos con mi esposo, me gustaba saber que Andres decía que mi cuerpo era hermoso y que sería delicioso estar con una mujer como yo, a sabiendas que a pesar de ser quince años menor y que por sus conversaciones observe que se acostaba o se comía a las nenas de su edad con mucha facilidad, como para que el desee acostarse con alguien que le lleva tanta diferencia; pero también me molestaba la forma en que se refería hacia a mí como si fuera una vulgar puta, o fácil sin tener presente que las cosas contadas por Sofía solo las hacía con mi propio esposo y no con diferentes individuos, di vueltas en la cama pensando en todo, al final me quede dormida.

Read more

Me gusta / No me gusta

Orgía en el restaurante

Aquella noche ya era casi hora de cerrar y yo me encontraba arreglando algunos platos y vasos que acababa de lavar, mientras mi marido limpiaba la cocina que estaba en la parte trasera del local, un chico terminó de tomar su café, pagó por él y salió sin decir palabra, al salir casi tropieza con dos chicas vestidas de azafatas, al parecer recién llegadas de algún viaje. Ambas me pidieron un trozo de pastel y una taza de café, mientras les servia su orden les informé que casi estábamos por cerrar, ellas me dijeron que no tardarían pues estaban bastante cansadas, mientras me encargaba de llevar la orden a la mesa, un joven entró y se sentó en la barra, al llegar a donde estaban ellas conversaban bastante animadas, nunca antes había visto dos hembras tan bien formadas, mi cuerpo es bastante bien equilibrado pues tengo un par de tetas envidiables y un buen culo, pero ellas eran casi perfectas, una era claramente una chica europea de ojos azules, cabellos dorados y piel clara, de enormes piernas y pechos, con una cinturita que se perdía entre las curvas de sus pechos y sus caderas, la otra era una chica de cabellos negros y lacios con una carita de niña envidiable, al igual que su compañera con un bello perfil y hermoso cuerpo, en su rostro sus labios carnosos eran un magnifico toque, me sorprendí mirando el escote de una de las chicas en el cual podía verse el inicio de un par de senos extremadamente bien formados, rápidamente despejé de mi mente esos pensamientos y me dirigí a la barra al llegar le pregunté al joven en qué podía servirle.

– Deme una cerveza.

– – Le contesté que no teníamos cervezas y él me miro a los ojos y nuevamente me pidió la cerveza, esta vez sentí un cosquilleo en mi cuerpo y unas enormes ganas de darle una cerveza al joven pero éste me miró y me dijo: – – – Déjalo así solo quisiera un emparedado…

– – Yo me dirigí a la cocina y le dije a mi esposo que necesitaba un emparedado. Él me miró molesto pues ya había lavado todo, me dirigí nuevamente al frente, pero para mi sorpresa el joven ya no estaba en la barra, él se encontraba sentado en medio de las dos chicas, las cuales ya no conversaban sólo lo miraban con expectativas, él sonrío al verme y le susurró algo al oído a la chica de su izquierda ella inclinó su cabeza y le besó apasionadamente, él con una mano la tomó de la nuca y deslizó la otra a su entrepierna, ella se dejó acariciar por el joven, luego de aquel beso su excitación subía más y más a cada caricia que el joven le daba a su entrepierna, él le ordenó subirse la falda y ella lo obedeció, yo los miraba impávida sin poder reaccionar cuando al fin pude decir algo sólo llamé a mi marido que no respondió a mi llamado pues estaba ocupado en la cocina, le fui a buscar y lo traje al frente a empujones, cuando él vio aquella escena quedó igual de impactado.

– – – Qué mierda están haciendo ustedes…

– – El joven lo miró y le contestó: – – – Nada hombre sólo me estoy tirando a estas dos putas que me encontré sin dueño, no quieres venir y ayudar.

– – La respuesta del joven fue algo que me hizo sentir un golpe de electricidad, el chico aún mirándonos retiró la mano de coño de la chica y le abrió la blusa, mientras la otra chica sólo los miraba esperando su turno para participar en aquella excitante escena, busqué la mirada de mi esposo pero él estaba extasiado con los senos de la chica que en ese momento era acariciada por el chico, al ver la atención con que miraba cómo se movían los pechos de la chica al ella contorsionarse por la excitación el chico miró a mi marido y sin decirle nada lo invitó a mamarle los senos a la chica, al voltear vio a la chica sentada junto a él que le miraba con labios entreabiertos que él llenó inmediatamente con su lengua, así permaneció un segundo y luego con un rápido movimiento tomó a la chica por la nuca y la llevó a su entrepierna donde ella gustosa abrió el cierre, saco el pene erecto del chico y se puso a darle una mamada.

– – Cuál fue mi sorpresa al ver como mi marido avanzaba hacia la chica que ahora se acariciaba animosamente sus enormes senos, mi marido se sentó junto a ella y sin decir palabra tomó uno de los pezones en su boca y cual niño de pecho empezó a mamar para saciar sus ansias, me quedé como toda una tonta mirando cómo mi marido y el chico se tiraban a las dos chicas, ellas gemían de placer mientras ellos gozaban de sus cuerpos hermosos, la chica rubia no aguantó más la excitación, arrodillándose frente a mi marido empezó a quitarle el pantalón, sacó el ya casi erecto pene de mi marido y se lo metió de una sólo a su boca mientras con una mano sostenía el pene con la otra se masajeaba el coño, el chico seguía extasiado mientras la morena le comía el pene en incesantes metidas y sacadas, luego de un segundo al abrir los ojos me miró fijamente, parada sin decir palabra con la boca abierta y todo mi cuerpo erizado.

– – -¿Tú también quieres participar?

– – La voz entro en mi mente y tartamudee una respuesta coherente

– – – Sí…sí….

– – Él me sonrió mientras con una mano acariciaba los senos de la chica y con la otra la colocaba detrás de la cabeza ayudándola a subir y bajar, meter y sacar su pene de la boca de la chica.

– – – Ve a cerrar la puerta y baja las persianas…

– – Como una autómata me dirigí a la puerta y siguiendo la orden cerré puertas y ventanas, mientras no podía creer aún lo que estaba pasando al llegar a la ventana pude ver personas caminar en la acera del frente sin siquiera darse cuenta de la orgía que se realizaba dentro del restaurante, luego me dirigí a la mesa y nuevamente me detuve frente a ellos, para cuando regresé la chica morena estaba en cuatro en el suelo mientras el chico la penetraba por el coño dándole repetidas embestidas al cuales ella asentía con gemidos de placer que se acallaban rápidamente pues mi marido tenía metido su pene en la boca de la chica que lo tragaba y sacaba a cada embestida, mientras la chica rubia permanecía sentada sobre la cadera de su compañera con las piernas abiertas frente al chico mientras éste le acariciaba el coño y le mamaba las tetas. Nuevamente el chico me miró y con una mano me invitó a acercarme, pero mis piernas no me respondían, mi cuerpo estaba erizado y súper caliente, en mi entrepierna sentía mi coño muy húmedo y mis pechos se me habían puesto muy duros, ya sentía la necesidad de follar con alguno de esos chicos, pero no podía ni moverme de la excitación, el chico al verme en ese estado detuvo sus caricias para con la rubia y mirándola le dijo.

– – – Ella también quiere follar ve por ella y tráela aquí. – – La rubia sin decir palabra sonrió y se levantó caminando hacia mí, en mi mente la vi acercar en cámara lenta, ya sólo tenía puesto las medias y sus zapatos de tacón, estaba casi desnuda, sólo su minifalda enrollada a la cintura cubría una pequeña parte de su abdomen, al llegar junto a mí me tomó de la mano jalándome hacia la mesa, pero para su sorpresa yo no me moví, resistiéndome a su tirón, al notarlo ella me soltó la mano y tomándome por la cintura con una mano con la otra tomaba mi nuca y me dio un apasionado beso, mis nervios se crisparon, sentí que temblaba de pies a cabeza , sentí como mi coño se humedecía más de lo que estaba y casi estuve al borde de un orgasmo, mientras la chica rodeaba con su brazo mi cintura y exploraba con su lengua mi boca, sin soltarme y sin dejar de besarme deslizó su mano a mis nalgas y su otra mano a mi coño, empezó a acariciarme más y más hasta que yo no supe de mí, atontada como estaba, ya sin voluntad fue fácil que ella me llevara hasta la mesa.

– – – Bienvenida a mi mesa, te gustaría follar conmigo.

– – Sin la más mínima voluntad moví la cabeza en forma afirmativa y él mirándome profundamente me ordenó.

– – -Arrodíllate y ya sabes qué hacer. –

Él se levantó y dejó de penetrar a la chica morena, que rápidamente fue acomodada por mi marido en una silla y él siguió arremetiendo contra el coño de la chica, ella seguía en éxtasis, sin la menor resistencia se dejó acomodar en la sil

la y dejando escapar nuevos gemidos dejó que mi marido la penetrara y jugara con su coño y sus senos como mejor le pareció. Yo obediente me arrodillé ante el joven quedando frente a un enorme pene del cual goteaban aún la mezcla de sus propios líquidos y los del coño de la chica, él me tomó por la nuca y metió su pene en mi boca, estaba tan lubricado que fue fácil empezar a meterlo y sacarlo, tragué cuanto pude de ese enorme pene que aún estaba tan caliente. La chica rubia se colocó a mis espaldas y empezó a pasarme su coño por la nuca subiendo y bajando, en rítmicos movimientos mientras se besaba y dejaba acariciar sus senos por el chico.

El chico hizo un movimiento y me sacó de mi éxtasis al retirar su pene de mi boca, yo seguí de rodillas en el suelo, al ver que mi marido estaba tendido en el suelo mientras la chica morena subía y bajaba en su pene sentada sobre él, el chico se acercó por la espalda de la chica mientras mi marido la penetraba y le acariciaba sus senos, la empujó suavemente hacia delante, ella quedó acostada sobre mi marido, él inició metiéndole un dedo en el ano, luego dos y luego tres, metiéndolos y sacándolos, hasta que la chica estuvo preparada y él metió su pene por el ano de la chica seguido de gemidos de dolor y placer por parte de la chica, que se movía como poseída metiendo y sacando el pene de mi marido en su coño y el pene del chico en su ano. Yo seguía mirando la escena cuando sentí que me tomaban por los hombros, luego las manos pasaron a mis senos y empezaron a acariciarlos, lentamente me empezó a quitar la blusa la cual retiró rápidamente por la espalda, me quitó el cabello de los hombros y empezó a besarme el cuello mientras me quitaba el sostén, siguió apretando y acariciando mis senos, mi calor seguía aumentando y ya necesitaba que alguien me penetrara, la chica me puso en pie y me quitó la falda quedando sólo con un pequeño bikini en el cual metió su mano y empezó a acariciar mi coño, ella me sentó en una silla y terminó de desnudarme, hizo que metiera mis dedos en mi coño y empezara a masturbarme, colocó sus senos a la altura de mi cara, yo inmediatamente quedé mamando aquellos pezones rosados y firmes por la exitación, así nos estuvimos unos segundos hasta que el chico le llamó y ella obedeciéndole se colocó de pie sobre las piernas de mi marido, el chico se colocó a espaldas de la chica mientras le acariciaba los senos y le pasaba su pene erecto por el trasero les dijo:

– Quiero que abras un poco las piernas y tu voltéate hacia mí…

La chica rubia abrió sus piernas ligeramente y la morena sin dejar de ser penetrada por mi marido se volteó hacia ellos quedando con el rostro frente al coño de la rubia, la chica morena empezó a mamar el coño de la rubia mientras el chico le acariciaba los senos, le pasaba su enorme pene por las nalgas, ella gemía al ser acariciada y mamada a la vez, mientras yo seguía masturbándome en la silla donde me habían dejado, así pasaron unos segundos cuando el chico volvió a mirarme y la rubia llegó al orgasmo mojando de sus líquidos el rostro de la morena, el chico me miraba sonriendo al ver mi cara de calentura mientras los veía follarse a las chicas, el chico tomó por la cintura a la rubia y hablándole al oído la chica caminó hacia mí y plantándose frente a mí le tomó por la nuca y me coloca la cara frente a su mojado coño, yo no pude resistirme y empecé a mamar su coño… La chica morena tomó el pene del chico en su boca y siguió mamándole mientras mi marido la penetraba, un segundo después la chica morena no pudo más y se desvaneció en un orgasmo largo que casi la dejó sin sentido, al verla tumbada en el suelo, el chico se dirigió a donde estaba la rubia que ahora metía sus dedos en mi coño mientras yo no sabía si agarrar su cabeza o apretarme los senos, me tomó por un brazo y me llevó ante mi marido, el cual estaba sentado en el piso agarrando su pene con una mano y con la otra jugaba con el coño de la morena la cual seguía tendida boca abajo en el suelo sin fuerzas para levantarse, el chico me hizo arrodillarme frente a él y luego bajó mi cabeza para que yo mamara a mi marido, empecé a mamar cuando sentí el pene del chico en mi coño y suavemente sus dedos en mi ano, empezó a jugar y cuando estuvo listo me enterró aquel enorme pene en mi ano estremeciéndome de dolor y pasión, yo seguía mamando a mi marido y la rubia llegó ante él, miró a su compañera tirada en el suelo y tomándola de la cintura la levantó acariciándole los senos y en coño, luego la colocó en un 69 mientras los chicos me comían por todos lados. No recuerdo cuándo pero al despertar yo estaba en el suelo de la cocina con la cara en el coño de la morena que seguía inconsciente con sus senos y su coño cubiertos de crema batida, que al parecer habían lamido, al levantarme mi marido aún tenía a la rubia mamándole en pene, y ambos estaban tan aturdidos como la morena. Cuando todos logramos despertar el chico no apareció por ninguna parte, las chicas se vistieron y se fueron no sin antes decirnos que volverían. Mi marido y yo nos miramos incrédulos por lo sucedido y terminamos de arreglar todo… desde entonces acostumbramos cerrar un poco más tarde por si aquel desconocido vuelve a aparecer.

Me gusta / No me gusta

Orgia con tres mujeres, una embarazada

Orgía, Milfs, Sexo con Maduras, Infidelidad. Hacia tiempo que tenia ganas de ver a Liliana, una cuarentona argentina siempre dispuesta a follar. Una tarde Liliana vino al gimnasio de mi primo Javi. Lo hizo con su hermana Yolanda, unos años más joven que Liliana. Yolanda visitaba a Liliana aprovechando que su marido estaba en un viaje de negocios en Madrid. Yolanda estaba embarazada de seis meses. Yolanda, es una belleza pero por el embarazo estaba un poco gordita. Con ellas estaba Eva, una amiga de Liliana, un poco bajita, pero atractiva y muy dicharachera. En el gimnasio además de Javi y yo, estaban también Jose, Manolo y Carlos. Despues de las presentaciones  nos sentamos para tomar unos refrescos. Note que Eva me miraba de manera lasciva y me acerque a ella. Al rato nos estábamos besando y comencé a quitarle los leggings que llevaba. Liliana por su parte morreaba con Javi y Carlos. Yolanda con su embarazo por su parte excitaba de manera extraordinaria a Jose quien junto con Manolo se pusieron a sobarle sus grandes tetas. Yolanda, recatada hasta entonces, se dejaba tocar por los dos.

Read more

Me gusta / No me gusta

El reencuentro con Lorena

Milfs, Sexo con Maduras, Orgías. Hace tiempo que no veía a Lorena, una cuarentona rubia y bajita, con unas tetas ostentosas y un culo devora pollas. Una tarde la encontré en unos grandes almacenes. Yo estaba con tres amigos y ella compraba ropa. Nos acercamos a Lorena, la salude y le presente a mis amigos. Sergio, uno de ellos enseguida le dijo, mis Nos dice Pedro que eres muy cachonda, ¿es cierto?… A lo que Lorena contesto, echando sus tetas al frente, Pues me gustan mucho las pollas. Invitamos a tomar algo a Lorena y al rato íbamos en el coche de Santi rumbo a su chalet, los cuatro y Lorena. En el asiento trasero iba ella sentada entre yo y Sergio. Enseguida nuestras manos empezaron a acariciarla. Mis manos se deslizaron por debajo de la blusa de Lorena y se apoderaron de sus tetas. Mientras las manos acariciaban sus piernas por encima del pantalón.

Read more

Me gusta / No me gusta

Las 3 cerditas o quien teme al lobo feroz..

Amor Filial Lésbico, Gracioso, Cuento erótico. Había una vez tres cerditas que vivían con su padres Ana, de 22 años, Carla, de 21 años y Sandra, de 19 años. Las tres cerditas habían crecido alegres en una casa del bosque. Y como ya eran mayores, sus papás decidieron que era hora de que se quedarán solas en casa. Las tres cerditas se despidieron de sus papás, Sus papás les advirtieron que tuvieran cuidado con el Lobo feroz. Ellas no le hicieron caso e invitaron al lobo a su casa por el cumpleaños de la cerdita mayor (Ana)

 

Ellas hicieron una cena, reunieron a los animales del bosque mos para beber hasta que los cuerpos aguanten.

Se juntaron 16 animalitos del bosque, exactamente la mitad hembras y la otra machos.

Todo era normal, bebiendo unos vinitos y picando algo antes de cenar, por lo que cuando la cena estaba servida casi no había hambre, pero las ganas de beber no se quitaban y al poco de comenzar a cenar la mayoría de los animalitos ya estaban demasiado bebidos.

Siguieron bebiendo hasta las 2 de la madrugada, todos habían bebidos menos el lobo feroz que se había contenido buscando a su presa. Lo animalitos ya quería irse a seguir la fiesta en alguna otra madriguera, otros ya estaban borrachos perdidos ninguno ayudó a recoger. Se fueron todos y solamente se quedaron las tres cerditas, dueñas de la casa y el lobo feroz que se quedó a recoger con ellas. Que amable el lobo feroz, no?.

 

Los cuatro se pusieron a recoger la casa, las cerditas estaban muy borrachas y el lobo les ofrecía más bebida mientras limpiaban y ellas incautas seguían bebiendo, a la vez que con sus cuerpos  ponían más hambriento al lobo feroz. El se ponía muy caliente al ver los cuerpos y la forma de vestir de las cerditas..

 

Carla era de piel muy morena y de pelo moreno, tenía un cuerpo perfecto, con unas curvas de vicio y unos pechos perfectos, ni muy grandes ni muy pequeños, y llevaba puesta una minifalda blanca muy cortita y una camiseta también blanca que dejaba ver el ombligo enganchada de un lado a otro con cordones y que dejaba la espalda al descubierto. Por su parte, Sandra no se quedaba atrás, era de cuerpo más curvo que Carla, algo más rellenito y tenía unos pechos preciosos que le gustaba lucir siempre que podía  también llevaba una falda muy cortita pero de color negro y en la parte superior una camisa normalita muy ajustada por lo que sus pezones se marcaban en cuanto se ponían un poco duros.  Y por último quedaba Ana, y en ella se caracterizaba su precioso culito, sus pechos eran redondos y perfectos. Se caracterizaba por ser la más cerda de las tres y la más mayor, además olía decir que le encanta follar a todas horas. Llevaba puesto un traje de color blanco, muy escotado en la parte superior y muy cortito en  la parte inferior algo que le gustaba al lobo feroz ya que cada vez que se levantaba de la silla o se agachaba a coger algo se dejaba ver su precioso culito, y eso yo ya le había hecho fijarse en su minúsculo tanguita.

 

En fin, estas tres cerditas eran unas verdaderas provocadoras y apetecibles para el sexo.

 

La polla del lobo se empezaba a ponerse dura. No sabia que hacer. Además veía a las tres cerditas recoger moviendo sus culitos y su pechos, y empezó a tocarle el culito una a la otra, ellas no ofrecían resistencia, necesitaba más?, si.

Sandra lo llamó para que con su fuerza le ayudará con una cosa, el fue…En la habitación de Sandra cogiendo un vaso se manchó la camiseta blanca  tomó una camisa negra y se cambió delante del lobo. El se quedó atónito al verla cambiarse de camisa, esos pechos con lo que había soñado miles de veces, por lo que su polla creció sin control hasta quedar un marcado bulto en mi pantalón. la cerdita de Sandra se enteró y empezó a provocarme con movimientos eróticos mientras se quitaba de nuevo la camisa lo que más calienta aún al lobo. La cerdita se desabrocho el sujetador y dejó sus enormes pechos a la vista de los ojos del lobo, que le entró tal calentón que no pudo aguantarse y se abalanzó sobre ella.

 

La empezó a lamer sus tetas y a mordisquear sus pezones mientras que con las garras le bajó su faldita. Llevaba puesto un tanga de hilo de color verde, en el cual pudo observar que tenía su rajita mojada, ya que dicho tanga estaba húmedo. Se tiró para encima de la cama y le empezó a quitar la ropa hasta quedarse en pelotas y a continuación metió su polla en su boca y la cerdita la empezó a chupar de tal manera que no dudó en correrse por primera vez en su boca. La cerdita se tragó todo el semen del lobo feroz y el que se había quedado alrededor de su polla hasta dejársela bien limpita, luego empezó a hacerme una fantástica cubana, ya que el deseo del lobo, de la cual disfrutó mucho.

Estaba con su polla entre sus tetas cuando de repente se abrió la puerta. Era Carla y los vio en plena acción. Ella, que estaba demasiado afectada por el alcohol, se quedó algo sorprendida ante lo que estaba viendo pero pronto se le cambió la cara poniendo una sonrisa de pícara, ella también que también quería participar y sus pezones se empezaron a endurecer. “ Llama a tu hermana Ana “ le dijo el Lobo feroz y ella llamó a Ana para que fuera a disfrutar de la fiesta, cuando Ana subió y vio a sus hermanas Sandra y Carla desnudas, Carla no había perdido el tiempo y se había quitado la ropa, Ana aceptó sin pensárselo.

 

Las dos, Carla y Ana se quedaron de pie, luego Ana le empezó a acariciar los pezones a Carla y esta empezó a tocarle la almeja de Ana formando un escena lésbica que hizo que se corriera el lobo otra vez.

Nada más correrse se tiró encima de él, Ana, y le lamió la polla como antes hizo Sandra, y todo su semen mientras el lobo le agarraba ese precioso culito. Entonces se subió encima de él Carla y empezó a cabalgar como una puta en celo, botaba sin parar y le entraba hasta el fondo. A esto que la cerdita de Sandra se sienta en la cara del lobo y se pone delante de su boca su coño, el lobo empezó a lamer gustosamente aquel manjar mientras que Ana le lamía las pelotas. El lobo le comía el conejo hasta que Sandra se corrió y sus jugos mojaban el hocico del lobo. Ana estaba de rodillas en el borde de la cama y se estaba masturbando mientras lamía sus bolas, entonces el lobo se quitó de encima las otras dos cerditas y se dirijo a Ana, a la que puso a cuatro patas en el suelo y le empezó a penetrar por el culete. Al principio le dolía pero poco a poco fue cogiéndole gusto y no paraba de pedirle mas y mas, mientras Sandra y Carla se estaban masturbando una a la otra. Las tres estaban gimiendo de tal forma que sus gritos hicieron que se corriera el lobo, saliendo un chorro inmenso de semen que fue a parar a espalda de Ana las cerditas de sus hermanas lamieron toda la leche y luego la compartieron con ella.

 

Se quedaron las tres cerditas tumbadas en la cama durante unos minutos, abrazando al lobo, y cantando “ A QUIEN SE HA FOLLADO EL LOBO FEROZ A QUIEN A QUIEN. A QUIEN A QUIEN…

 

COLORÍN COLORADO…. ESTE CUENTO SE HA ACABADO,

COLORÍN COLORUCHO… ME GUSTA FOLLAR MUCHO

COLORIN COLORETE… TE QUIERO RELLENAR EL OJETE

Me gusta / No me gusta

Orgia de Eurocopa

Orgía, Sexo en Grupo. Con la excusa de la inauguración de la Eurocopa quedamos unos 15 chicos en un chalet de Gandía. El fútbol era la excusa esta vez para una buena orgía. Read more

Me gusta / No me gusta

Trío de zorras disfrutando de mi afortunada polla

Esta historia comienza cuando mi amiga, Anna y yo nos fuimos a una fiesta que nos invitaron unos amigos de unos amigos suyos, ella no quería ir sola así que me arrastró con ella, toda la noche estuvimos bailando y bebiendo. Yo me fijé en dos muchas que estaban bien buenas, Anna que conocía mis gustos sexuales me dijo que eran lesbianas, ella lo sabía porque una de ellas, Zora, se le había declarado a ella, así que poco podía hacer pero de todas formas me las presentó ellas se llamaban Berenice y Zora.
Zora era una hindú con piel color canela que medía 1,70 una melena morena larga, complexión delgada con una buen para de pechos y un buen culo redondeado, Berenice, su pareja era más caucásica con pelo castaño también poseía una figura esbelta con unos pechos sugerentes y un trasero de vicio.
Nos quedamos prácticamente toda la noche con ellas hasta el final pasándonoslo como nunca y contando anécdotas graciosas, estuvimos hasta que el dueño de la casa nos echó de buena gana.

Berenice dijo de seguir la fiesta, yo encantado el resto de la gente que había no se apuntó así que nos fuimos los cuatro solos, Zora propuso que nos fuéramos a su casa que estaba a dos calles que tenía un whisky escocés que quitaba el sentido y allí que nos fuimos.
En la casa de estas nuevas amigas tras varias copas la pareja de Berenice y Zora se pusieron muy cariñosas liándose ahí en medio yo intentaba no mirar y disimular pero era imposible. Zora se levantó y nos dijo que estábamos en nuestra casa que si queríamos podíamos dormir en la habitación del fondo o irnos sino nos place.
Anna y yo nos quedamos solos en la sala, y no sé si fue el alcohol o ver como esos monumentos de mujeres se comen la boca delante mía me había puesto cachondo. Y tomé a Anna por la cintura y comencé a besarla y acariciar sus pechos por encima de su ropa, ella agradeció mis besos con su boca y tras largo rato paró de besarme y se levantó. Extendiendo la mano me dijo.

– Ven.

La seguí por la casa hasta que llegó a una puerta.

– Abre y entra.- me dijo.

Al abrir la puerta me encontré a Berenice y Zora sentadas sobre las rodillas en la cama besándose.

– Pasad.- dijo Zora.

No me lo podía creer iba a ser el espectador de un espectáculo lesbico. Mientras que Berenice y Zora se besaban Anna se puso detrás mío a besarme la oreja y el cuello yo mientras que veía como la pareja se besaban puse mi mano atrás para acariciar el coñito de Anna. Zora desnudó a Berenice la cual me mostró que no llevaba ropa interior algo que deduje cuando la vi en la fiesta con ese vestido de gasa tan fruncido a su piel. Berenice desnuda me miró para comprobar que me gustaba lo que veía. Zora acariciaba los pechos de Berenice mientras que besaba sus labios y yo a los pies de la cama había conseguido levantar la falda de Anna y le estaba acariciando su coño por encima de sus bragas. Zora terminó de desnudar a Berenice sacando su vestido por la cabeza, Berenice me miró a los ojos sonriéndome como anticipo de lo que iba a pasar después. Ya que ella le quitó su camisa a Zora dejándola con los pechos a la vista, los cuatro pezones de las dos muchachas estaban erectos de excitación ellas se acariciaban y de besaban. Anna desató su falda y a dejó caer en el piso dejando mi mano libre para poder meterle dentro de sus braguitas de rayas azules y blancas mi mano y dentro de su chochito varios dedos, en el mismo movimiento también se quitó su camisa dejando sus pechos al aire ya que no llevaba sujetador, no le hacía falta. Yo le comí la boca y luego dejé que cogiera mi camiseta y me la sacara por la cabeza, en ese momento todos tenían el torso desnudo. Berenice y Zora seguían besándose en la boca y en los pechos mientras que yo besaba a Anna y acariciaba sus piernas. Anna comenzó a desabrochar mi cinturón luego abrir mi cremallera y finalmente sacó mi polla de mis calzoncillos. Berenice y Zora dejaron de besarse y se vinieron a los pies de la cama para , Berenice comerme la polla y Zora comerme la boca mientras que yo sentía los pechos de Anna en mi espalda y mi mano dentro de su húmedo coño.
Berenice me comía la polla agarrándola por la base y metiéndose el resto dentro de su húmeda boca mientras Zora me besaba con esa lengua tan húmeda haciéndome excitar más aún, yo acariciaba su culo con mi mano derecha mientras que tenía la otra mano dentro del húmedo coño de Anna la cual me estaba acariciando la espalda.
Berenice dejó de tragar mi polla y comenzó a moverla de arriba a abajo dándole a mi polla con la punta de su lengua, luego seguía mamando mi polla y pasando su lengua por la cabeza de mi polla. Zora comenzó a bajar por mi pecho dándome besos y lamiendo primero por mi hombro, luego besó mi pezón derecho, bajó lamiendo mis abdominales, lamiendo todo lo que se encontraba finalmente llegó a mi polla la cual la tomó y comenzó a comérsela quitando de buena gana a Berenice la cual se levantó y vino a besar mi boca, si los besos de Zora eran buenos los de Berenice se salían de la escala su lengua que aún sabía a mi polla se movía en mi boca como pez en el agua, Anna mientras seguía acariciando mi espalda y yo con mi mano seguía metiendo mis dedos en su coño.

Tras un rato Anna se puso delante mía y lo primero que hice fue comerme la boca y decirle
– Gracias.

Ella sonrió y se arrodilló y comenzó a comerme la polla que sus amigas había degustado antes que ella. Berenice y Zora se tumbaron en la cama y Zora le quitó las bragas a Berenice, luego Berenice mientras la besaba le quitó las suyas a Zora. Mientras que las dos amigas se estaban besando y quitándose la ropa Anna me estaba propinando una mamada fantástica como yo sabía que ella sabía hacerlas. Besaba cada centímetro de mi polla, lamía cada trozo de mi piel, no dejaba sitio que no pasara su lengua por él. Berenice le estaba lamiendo los pechos a Zora mientras se metía un dedo para humedecer su coño mientras Zora le acariciaba los pechos.

Yo no aguantaba más así que hice que Anna se levantara para comerle la boca deseoso que estaba de que ella compartiera conmigo el sabor de mi polla y de acariciar esos dos hermosos pechos que tenía. Berenice que vio a Anna levantarse comenzó a besarle el culo yo tiré de una de las tiras de sus bragas las cuales se soltaron por un lado y Berenice tiró del otro lado quitándose las del todo. Me separé de Anna e hice que se sentara en la cama luego Berenice y Zora tiraron de ella para que se tumbara. Yo en el borde comencé a lamer su coñito mientras que Berenice acariciaba sus pechos luego su cara y de rodillas se movió para poner su coño en la boca de Anna la cual comenzó a lamer mientras le acariciaba el culo,Zora por su parte comenzó a lamer los hermosos pechos de Anna.

Yo lamía y metía mis dedos dentro del coño de Anna mientras que Zora le comía los pechos lamiendo cada trozo de piel y succionando sus pezones marroncitos. Berenice seguía disfrutando de la comida de coño que Anna le estaba haciendo y le acariciaba el otro pecho a Anna. Escuchaba los gemidos de Anna que se juntaban con los gemidos de Berenice, los cuales se acompasan con los sonidos de chupeteo de la boca de Zora sobre los pechos de Anna.
Berenice quitó su coño de la boca de Anna y comenzó a besarla luego Zora se apartó un poco para que Berenice se pusiera encima de ella pegando pecho con pecho y al alcance de mi boca su coñito. Yo lamía el coño de Berenice mientras le hacía un dedo al coño de Anna, luego le daba un poco con la lengua al coño de Anna y volvía al coño de Berenice, Zora acariciaba el cuerpo de su amiga Berenice y me abría con su manos el culo de Berenice y lo azotaba.
Viendo que Zora estaba fuera del juego, Berenice volvió a poner su coño en la boca de Anna, Zora apoyada en Berenice se puso encima de Anna ofreciéndome su culito. ahora tenía el coño de Anna y el de Zora para mi deleite mientras que Anna le comía el coño a Berenice y ella le lamía y acariciaba el cuerpo a Zora. Estuve un rato comiéndole el coño a Zora mientras que terminaba de humedecer el coño de Anna para penetrarlo.

Una Vez humedecido el coño de Anna, me puse de rodillas y le metí mi polla en su coño, con mi lengua seguía humedeciendo y excitando a Zora. Tomé a Zora por el culo y la levanté para darle con la punta de mi lengua y meter se la en su coño tocando su botoncito y luego la sacaba y volvía a la carga.Mi polla abría los labios vaginales del coño de Anna como un cuchillo metiéndose en mantequilla, ella y yo sabíamos cuál era la sensación de tener mi polla en su coño, no era la primera vez, cuando empezaba el coño estaba prieto pero a cada embestida se iba abriendo más a mi polla.
Yo seguía follándome a Anna cuando me pidió que la bajara y así lo hice. Ella se lanzó a comerme la boca mientras que acariciaba los pechos desnudos de Anna. Anna era folla por mi polla y su lengua se estaba haciendo cargo del coño de Berenice la cual se había puesto a acariciar los pechos de Zora

Tras un rato Zora se giró dejando mi boca y se puso a comerle la boca a Berenice, que reclamaba su atención con sus caricias sobre sus pechos, yo seguía introduciendo mi polla en Anna la cual seguía comiéndole el coño a Berenice y gimiendo. Berenice comenzó a besar el cuello de Zora, luego sus hombros y luego comenzó a lamer sus pechos y pezones, sus pezones eran marrones oscuros resaltan sobre su piel totalmente canela.Yo excitado agarré más fuerte a Anna de su cintura y comencé a follármela más fuerte, ella gemía mas fuerte y su respiración era más entrecortada. Al momento ya notaba su coño muy mojado,se había corrido.
Hice un llamamiento a Berenice la cual se levantó de la cama y le hice que se pusiera encima de Anna para follármela a ella ahora, Zora se puso en la cabecera de la cama con la cabeza de Anna entre su piernas. Una Vez colocada Berenice comencé a meterle mi polla en su coñito rosado. Ella le besaba y le chupaba los pechos a Zora mientras que el coño de esta era llamado por la lengua de Anna. Yo ponía mis manos en cada nalga del culo de Berenice y le introducía mi polla lo más profundo. Su pechos eran acariciado por las manos de Anna. Berenice le comía con suavidad los pechos a Zora la cual estaba disfrutando de la boca de su pareja mientras que Anna le lamía su coño.

La respiración de Berenice se volvió tan entrecortada cuando puse una mano sobre su hombro y otra sobre su culo para empujar con más fuerza dentro de su coño, ella dejó de lamer los pechos a Zora y se dedicó a besarle los labios cuando la excitación le dejaba mientras que acariciaba los pechos de Anna junto con las manos de Zora que también acariciaba los pechos de Anna con una mano y los pechos de su pareja con la otra. acaricié a Berenice los pechos lo que hizo que se elevara y clavara su cuerpo al mío mientras que mi polla seguía entrando en su coño penetrando, Zora se había retirado y ahora medio tumbada en la cama le comía la boca a Anna en un beso lésbico ardiente. Pocas embestidas me hicieron falta para que finalmente Berenice se corriera. Me retiré y Berenice se quitó de encima de Anna poniéndose en la cabecera de cama, Anna se levantó de la cama, con una sonrisa de oreja a oreja, la acaricié la cintura y comenzamos a besarnos supongo que era su forma de darme las gracias por el polvo que le había echado antes. Tras el beso vi que Zora se había puesto a comerle el coño a su novia dejando su culito y coñito levantados listo para ser penetrados. Le puse saliva a la punta de mi polla y comencé a meterle mi zanahoria a su conejito. Primero la puntita de las raíz y luego hasta las hojitas. Anna se colocó a su lado para acariciarle el cuerpo, yo viéndola tan cerca comencé a besarla y a meterle mi lengua hasta el fondo mientras que me follaba a Zora y ella le comía el coño a Berenice que disfrutaba con la comida y le acariciaba el pelo. Besaba a Anna y me follaba a Zora, miraba los pechos de Anna, tan apetecibles que no pude evitar querer besarlos y así lo hice. Los besaba, chupaba y mordía mientras que mi amiga lo disfrutaba.
Yo metía mi polla en el coño de Zora, la cual gemía, ella le comía el coño a Berenice, la cual gemía, que acariciaba el coño de Anna, la cual gemía y yo me comía los pechos de Anna y mientras me follaba a Zora, era un círculo de lujuria, los cuatros en esa cama estábamos disfrutando.
Con la excitación que me estaba dando follarme a Zora dejé de besar los pechos de Anna y su boca y puse mis manos en el culo de Zora, para empujar más fuerte mi polla en su coño, Anna se tumbó junto a Berenice para comerle la boca y los pechos.
El coño de Zora estaba ya húmeda y la estrechez inicial de su coño se había perdido, necesitaba algo estrecho para meter mi polla y viendo su culo ahí, no hice otra cosa de hacer que elevará su culo y meterle un cojín debajo, luego junté mi polla de saliva para meterse la por el ano. Ese ano negro sobre marrón era un placer, y ella no opuso resistencia cuando coloqué mi polla en su culo, es más con su manos abrió las nalgas para que entrara mejor.
Mi polla entraba y salía de sus ano mientras que ella le comía el coño a Berenice, a la cual también la boca de Anna le estaba dando placer en su pechos, yo escuchaba los gemidos de Berenice y de Zora a la par.

Me empezó a resultar incómodo la postura así que me retiré y le dije a las chicas que se pusieran más al borde. Ellas pararon de besarse y tocarse y se levantaron de la cama saliendo nos todos. Berenice nos dirigió puse a Anna en el borde con el culo en pompa, yo me disponía a meterse la a Anna pero Berenice me paró entre risas para ella ponerse con el culo en pompa encima de Anna y luego Zora se puso encima de Berenice. Tenía una torre lésbica enfrenté mía con 3 chochitos y tres anos para ser follados. Comencé con el ano de Anna ya que su coño lo había acaparado ella con su mano que la había metido debajo suya y se metía un dedo mientras Berenice le besaba la oreja y yo le metía la polla por su ano, yo con una de mis manos acariciaba el ano de Berenice y acariciaba el coño de Zora que besaba el cuello de Berenice. Dejé mis manos para el ano de Berenice y comencé a besar y lamer el coño de Zora.

Al poco cambié de ano y sacando mi polla del ano de Anna se lo metí al ano de Berenice, el cual ya había calentado y excitado largo rato antes. las chicas gemían de placer excitadas que estaban por lo que les habían hecho y por lo que se habían hecho entre ellas. Le estaba abriendo el culo de Berenice con mi polla, Zora le acariciaba los pechos y le besaba el cuello, estábamos en la gloria los cuatro. Finalmente me subí a la cama para petar el culo que para mía había sido el mejor, el culo de Zora, ese ano marrón sobre su piel canela.
La hice que elevará el culo para poder meterle la polla dentro, ella no se resistió y me puso el culo en pompa yo le metí la polla suavemente y luego cogiéndole de las nalgas comencé a aumentar la velocidad, podía escuchar su gemidos de placer y mis huevos chocar contra su coño, pero yo seguía introduciendo mi polla hasta los más profundo de su ano. Anna y Berenice se comían la boca y se acariciaban exhaustas por el placer que les había propiciado, yo aún tenía algo de energía y la iba a gastar toda con Zora, la chica de la piel canela que me había vuelto loco en la fiesta y lo iba a hacer rompiéndole el culo follándomela como lo estaba haciendo sin dejar respirar a ese ano de mi polla.
Mi polla ya no podía más y saqué mi polla del ano de Zora para correrme sobre los culos de las tres chicas, pero Zora que supongo que se dio cuenta se dio la vuelta y cogió mi polla y comenzó a chuparla y a moverla de arriba a abajo, era excitante esa chica indu con la piel color canela me estaba haciendo una paja y una mamada de infarto, tras haberme follado y romperle el culo, no se podía pedir más y más si miraba a los otros dos culos que hace poco me había follado y esos coños que me había follado, esas bocas que me habían comido la polla… en resumen había sido una experiencia fantástica y con ese pensamiento acabé corriéndome sobre la mano de Zora el primer chorro, el siguiente fue para su lengua que la había sacado para recibir mi semen, mi semen inundaba su lengua cayendo al culo de Berenice donde se resbalaba hacia el coño de Anna, ambas rendidas y complacidas una encima de la otra.

Esa noche nos quedamos a dormir allí y al día siguiente volvimos a casa prometiendo repetir un fin de semana, cosa que aún no hemos repetido por agenda pero de seguro que haremos.

Me gusta / No me gusta