La Proporción

De este mismo autor puedes leer el relato: El divorciado

De mi labor de profesor en la Universidad lo que más me gustaba era el contacto con los jóvenes alumnos que se incorporaban en los primeros cursos. Me encantaba charlar en los pasillos al finalizar la clase con los que se acercaban a preguntarme alguna duda.

Especialmente las tímidas muchachitas de mirada cándida que desprendían aquel aroma a colonia fresca. Con estas era especialmente  amable y aprovechaba la ocasión para desplegar mis armas de seducción coqueteando con ellas y llevándome a la cama a las que podía que eran las más.

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EXPERIENCIA REAL. INFIELES POR CONVENIENCIA. PARTE II

De vuelta al trabajo habitual yo percibía que Regina me esquivaba. Me contestaba siempre con monosílabos y evitaba cualquier encuentro conmigo. Yo entendí que tenía mucha vergüenza después de nuestra conversación. Se habría dado cuenta que había hablado de más con una persona que apenas conocía. Pero no lo tomé en cuenta y lo dejé pasar. Al fin y al cabo la veía cinco minutos al entrar en el trabajo y otros cinco al salir. Así que, ¿para qué preocuparse?
Pero un día de noviembre eso cambió. Salgo del trabajo, voy en mi coche y al llegar a un cruce veo a Regina parada en el semáforo. Estaba lloviendo a cantaros, con viento. Se la había doblado el paraguas y estaba empapada. Paré el vehículo y baje la ventanilla…. “
– Regina, ¿Dónde vas?, venga estás chorreando.
Me dijo que precisamente ese día tenía el coche en el mecánico, y que iba a la estación de Atocha a coger el tren para llegar a casa.

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EXPERIENCIA REAL. INFIELES POR CONVENIENCIA. PARTE I

Hola a tod@s
Esto es una historia real. De cómo me convertí en el amante ocasional de una compañera de trabajo, como iniciamos esa relación… y como terminó.
No he tenido muchas relaciones con mujeres en mi vida, no soy un conquistador, que más quisiera yo, porque siempre me han gustado mucho las mujeres, desde muy niño. Pero siempre las he visto muy inalcanzables. Y siempre tenía miedo al rechazo, a que me dijeran que no. ¿Mejor modo de evitarlo? No exponerte. Me gustaba una chica y no la pedía nada por no escuchar la negativa.
Me hace gracia la expresión pagafantas…. yo soy uno de ellos. Me lo han dicho muchas veces… “dile algo a esa tía, si esta por ti” y yo pensaba, “venga, y si me dice…. te estás equivocando” vaya corte. Así que mejor no arriesgarse y no aguantar la vergüenza.

Vamos, que si no me dice una mujer “hazme tuya” , yo, quieto, parao….
Pero vamos a lo que iba a contar…. como tuve una amante…..

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Mirando con otros ojos a Rosa

Amor Filial Hetero, Hermana y Hermano, Madrid. Hola, mi nombre es Pedro, tengo 19 años. En casa somos 4, mi padre, mi madre, mi hermana Rosa de 27, y yo. Nosotros vivimos a las afueras de Madrid, en un chalet de una urbanización cuyo nombre no interesa. Lo que les voy a contar es sobre mi hermana Rosa y yo. Mi hermana Rosa es una hermosa muchacha de proporciones bien definidas, vamos una ligona. Read more

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Una obsesión llamada Marta

Marta tomó mi verga con su mano, me miró y me dijo, te haré gozar de la mejor mamada del mundo y se introdujo lentamente mi verga en su boca, comenzó entonces una mamada maravillosa, chupaba y chupaba, mirándome, diciéndome con su mirada las guarradas más hermosas que un par de ojos pueden decir.

Hola, mi nombre es Joaquín, soy de Argentina, esto que les contaré ahora fue algo así como tocar el cielo con las manos… todo comenzó en Buenos Aires, por Facebook conocí a Marta, una mujer de 20 años, increíblemente hermosa, amiga de una amiga. Ella es de Madrid, España, mantuvimos muchas charlas, algunas muy interesantes. A pesar de su corta edad, tiene ideas muy profundas y exhibe una inteligencia adorable. En más de una oportunidad ella se dejó ver por medio de su web cam, insinuaba toda su belleza…, como abstracta, como desinteresada dejaba que su cuerpo regalara imágenes increíbles para mis ojos…, para mi alma…., eso que mostraba fue haciendo que en mi naciera el deseo, su cuerpo me atraía, llegó un punto en que pensaba y pensaba como se sentiría tenerla…, esa idea nació y creció hasta límites insospechados, una tarde charlando no se bien de que, ella fue entrando en calor, comenzó a mostrar su cuerpo de a poco, haciendo que la calentura creciera en mi, fue maravilloso ver como fue librando su cuerpo de la ropa, entonces al verla desnuda, al ver esas tetas preciosas, esa piel y sobre todo esa conchita depilada… no pude evitar masturbarme, ahí estaba, en mi oficina, masturbándome deliciosamente como un niño con la imagen de Marta, que jugaba con sus dedos en su conchita, aquel día fue sublime, yo acabé borbotones de leche caliente, gozando mucho de esa paja y ella, Marta, también se corrió, era hermoso verla gritar, gozar…, ese día se transformó en mi, en un recuerdo recurrente, miles de veces volví a pensarla, a imaginarla, hasta tal punto que cada vez que se conecta sueño con que algo como aquello vuelva a suceder. Miles de noches soñé con esas imágenes, con Marta jugando con su cuerpo, con su desnudez, transparente, blanca, etérea, sexy… su cuerpo, comenzó a ser para el deseo más grande que jamás habitara en mi…, la relación siguió, y Marta no solo se trasformó en un sueño, también era la persona que me calmaba cuando estaba hecho una furia, la veía a ella y cambiaba todo, sobre todo mi animo. Un buen día, me llegó la noticia más que esperaba, tenía que ir a España por trabajo, entonces le avisé…y ella, con su inocencia estudiada me dijo…-bien, cuando estés cerca me avisas…y veremos que pasa…- eso me mató más todavía. Con cuanta inocencia me invitaba a conocerla.

Viaje a Madrid, tenía muchos asuntos que resolver en España, sin embargo, aunque quisiera evitarlo, el más importante era Marta. Llegué a Madrid, me instalé en la casa de unos amigos, allí en gran vía y fuencarral, en los primeros días resolví la mayor cantidad de asuntos laborales que pude, una vez que tuve todo listo, decidí contactar a Marta. Aunque todavía no la había visto, mi interior era pura combustión…, eso era lo que me producía Marta, aprovecho ahora para describirla, ella es de estatura mediana, ni muy alta ni muy baja, tiene un rostro que es pura belleza, unos ojos inmensos que cautivan. Lleva el pelo corto de color casi negro, y su cuerpo es digamos, muy armonioso, hermosas curvas, maravillosas tetas, magnífico culo, deliciosas piernas…, en fin, creo que ya les dije, es hermosa. La contacté por msn, hablamos normalmente hasta que le dije que estaba en Madrid, me dijo – bien…tenemos que conocernos personalmente…- por supuesto le dije, quedamos a la salida de su trabajo, de madrugada. Ella trabaja de camarera en un bar que apuesto que tendrá muchísimos clientes que solo van para deleitarse la vista con Marta. Salí en busca de Marta cerca de la media noche, llegue a donde ella trabaja, todavía no era la hora en la que debía salir, así que bajé a dar unas vueltas, caminé hasta que llegó la hora exacta, mi corazón latía con tanta furia que parecía que faltaba cada vez menos para que se me salga del cuerpo. A la hora pactada me acerqué a la puerta y ahí apareció Marta…, me quedé sin palabras (cosa difícil en mi…) era mucho más hermosa, mucho más sexy…mucho más todo!, llevaba puesta una pollera negra una camiseta sin mangas blanca que dejaba ver su ropa interior, nos saludamos, en ese preciso momento sentí la cima…, noté que ella sintió atracción, o curiosidad o vaya a saber dios que…, el asunto es que se mostró interesada en mi, caminamos, hablamos un bueno rato, hasta que en un bar, luego de unas buenas copas, de algunos cigarros, nos encontramos entrelazados, saboreándonos…sintiéndonos.

Salimos del bar, fuimos a su piso, entramos, debo decir que una parte del piso ya la conocía, me excitó ver esa pared que veía de fondo cuando por medio de la web cam Marta mostraba su mundo. Entonces comenzó un sueño. Me acerqué a ella, la tomé de la cintura, ella se dejó llevar… y comencé a besarla, desesperadamente, nuestras lenguas entraban y salían, mis manos, empezaron a recorrer sus relieves, era maravilloso sentir el calor de su cuerpo, el calor de su juventud, Marta al besarme jugaba con su lengua dentro de mi boca, mordía mis labios y eso me desesperaba, comenzamos a jugar con nuestras lenguas, sacándolas y observando como se tocaban, como jugaban, entonces exploté, la tomé de la cintura, la di vuelta dejándola de espaldas a mi, la apreté contra mi cuerpo y comencé a besarle el cuello, las orejas, a decirle lo mucho que me había calentado, a contarle las veces que había soñado con tenerla así…, ella, deliciosamente puta me dijo…pues aquí me tienes…con ganas de sentir como me follas… , eso terminó de llevar mi calentura hasta el cielo, le subí de un tirón su pollera, dejando su culito solo cubierto por una diminuta braguita negra, era maravilloso tenerla así, de espaldas, apoyándole mi verga en su culito y ella moviéndose, resfregandose contra mi verga, mis manos, tocaban sus tetas, ya estaban debajo de su camiseta blanca, acariciando esos pezones duritos e hinchados…, entonces me saqué el pantalón, Marta se dio vuelta y me besó, otra vez nuestras lenguas desesperadas, otra vez su boca dándome mordiscones, ella se sacó su camiseta y su corpiño, se agachó y se dedicó a terminar de sacarme todo, cuando quedé desnudo con mi excitación a la vista, Marta tomó mi verga con su mano, me miró y me dijo…- te haré gozar de la mejor mamada del mundo- y se introdujo lentamente mi verga en su boca, la fue metiendo hasta el fondo, despacio hasta que su garganta acarició la punta de mi verga, comenzó entonces una mamada maravillosa, chupaba y chupaba, mirándome, diciéndome con su mirada las guarradas mas hermosas que un par de ojos pueden decir.

Yo estaba en el cielo, sintiendo esa boquita experta de solo 20 años, lo hacía muy bien, rodeaba con su lengua la cabeza de mi verga, me miraba y amagaba con darme un gran mordiscón…, sin embargo, la suavidad gobernaba a esa maravillosa mamada, a veces se aceleraba el ritmo, a veces lo detenía…volviéndome literalmente loco, yo gritaba, le pedía que siga, y ella seguía, en un momento, bajo la vista para encontrar esos ojos, y veo que sus ojos estaban como idos, gozando de esa mamada como una puta experta y maravillosa, con su mano derecha sostenía mi verga y su mano izquierda…, había bajado, había corrido sus diminutas braguitas y estaba jugando en su conchita, tocándose y mamando. Era maravilloso. Al verla así, chupándome bien la verga y tocándose, me dieron enormes ganas de mamarle la conchita, entonces volví a tomar el mando, se la saqué de la boca, Marta me miró, me encantó ver los alrededores de su boca mojados por la saliva y por los jugos de mi verga, la acerqué al sillón, la acosté y comencé a comerle las tetas, a besarlas, a morderle los pezones, a jugar con mis dedos…, mientras me comía los pezones, con mi mano, acaricié su coñito, mmmm estaba perfectamente mojado, se me hizo agua la boca, mis besos empezaron a dejar por unos instantes esas tetas, y empecé a bajar por todo su cuerpo, chupando, lengüeteando, saboreando ese maravilloso cuerpo, Marta gemía…, cuando llegué a su concha no pude resistir, separé con mis dedos esos hermosos labios y hundí mi cabeza, mi lengua desesperada comenzó a comer ese coñito delicioso, húmedo y depilado, saboree mucho sus jugos, al rato, ya no solo mis labios y mi lengua estaban jugando en ese coñito, también mis dedos hacían de las suyas, Marta gemía, su respiración se entrecortaba y eso me calentaba muchísimo, me hacía gozar más y más semejante mamada, Marta tomó mi cabeza y me apretó hacia su conchita, me desesperaba comer ese clítoris…, fue entonces cuando me dijo…- así cabron…así…me voy correr! Ahhhhhhaaahhhhhhahhhhhhh ahhhhhhhhh y se corrió…, maravillosamente, bebí todos sus jugos, sentí como se estremecía ese hermoso coñito, sentí como cada vez que mi lengua embestía Marta se volvía más y más loca. Marta quedó exhausta, sin embargo, como desesperada, tomó mi verga y comenzó a pajearme, pidiéndome leche…, me pajeaba y me chupaba y yo no pude más, le avisé…te acabo putita…te acabo…. – y Marta, guarrísima, hermosa, celestial…me pidió que le diera toda mi leche, y se la di, exploté…, sentí uno, dos, tres, cuatro estocadas, mi leche salía de mi verga, Marta abría su boca, intentando tragar todo…fue maravilloso.

Quedamos tendidos en el sillón, fumamos algo, reímos, contemplamos nuestros cuerpo, al rato, sentí como ese cuerpo me llamaba, era tan hermosa, tan sexual que me estaba enloqueciendo, volví a chuparle el coñito, pero esta vez, Marta, buscándome, se dio vuelta quedando boca abajo, dejó su maravilloso culo delante de mis ojos, entonces mi lengua iba desde su clítoris hasta su culo, subía y bajaba, era hermoso chuparle el culito, le gustaba, lo disfrutaba, mientras chupaba ese culito mi verga comenzó a crecer otra vez, era el cielo…, la puse en cuatro y la embestí, le puse la verga hasta el fondo, ese coñito estaba hermoso, calentito, chiquito, especial para mi verga, me encantaba sentir que desgarraba su cuerpo con cada embestida, Marta me decía guarradas que me ponían cada vez más cachondo, más caliente, la follé y la follé, hasta que de tanto darle mis piernas temblaban, estaba gozando como un animal del cuerpo de esa espectacular mujer…- así cabrón…así!!! hazme tu puta!!! Hazme la mejor de las putas…- mientras la tenía en cuatro patas y le follaba el coño, me dieron ganas de llenarle el culo, le pregunté si deseaba ser penetrada por el culo…, entonces Marta me dijo…- ¿crees que me perderé de ese placer??? No solo quiero que me lo folles, quiero que me lo llenes de leche!!! Saqué, mi verga de su coño y en esa misma posición en la que Marta estaba apoyé mi verga en la puerta de delicioso culo, Marta dejó caer su cara contra el sillón y con sus dos manos se ayudó para que su culito se fuera abriendo, fue maravilloso verla en esa posición, entre gemidos me pidió que se la ponga, comencé a presionar mi verga contra ese increíble culo, fue sensacional sentir como empezaba a entrar…, lentamente empecé a bombear a ese culito, los dos mezclábamos nuestros gemidos y el ambiente se tornó lujurioso, sexual… mientras entraba y salía de ese culo, Marta jugaba con sus dedos en su depilada concha, así estuvimos un buen rato hasta que no aguanté más… necesitaba descargar mi leche en ese culo, me corro Joaquín!!!…me corro!!! Me corro!!! En ese mismo instante en el que Marta se corría, yo acabé leche y más leche en ese culo, fue hermoso ver como entre bombeo y bombeo empezó a salir leche del culito de Marta. Quedamos satisfechos, felices…agotados de tanto sexo…, sin embargo, apenas la dejé… su cuerpo volvió a cruzarse por mi mente, hubo un segundo encuentro tan hermoso y más morboso, que en otro momento se los contaré, ese fue hasta ahora el último, aunque no lo crean hoy en Buenos Aires, sigo soñando y deseando ese cuerpo, esa piel, esa sexualidad, esa belleza… sigo necesitándote Marta. Si antes de tenerte eras una obsesión, hoy después de haber disfrutado de tu cuerpo, la obsesión es eterna, siempre serás el deseo más ferviente de mi piel, de mi cuerpo…, cada vez que te conectas sueño con verte… por web cam… para saciar en cuenta gotas, mi obsesión por tu cuerpo.

Hasta aquí el relato amigos, espero que lo hayan disfrutado, cualquier comentario pueden hacerlo a mi correo.

 

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