Con la suegra por atrás

Milfs, Sexo con Maduras, Infidelidad.Estuve calentoneando como siempre con mi suegra, le decía que me encanta su escote y lo que muestra, ella simplemente sonreía, por lo que sabía que le gustaba lo que le decía. Entonces le pregunté si podía besar eso que su escote deja ver y respondió que sí. Read more

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Mi prima y yo…

Bueno…tengo una prima dos años mayor que yo, ella se me hace muy atractiva, tiene bonitas curvas y pechos algo grandes, en fin.
Un día mis abuelos no estaban (ella vive con sus padres en una casa junto a la de mi abuelos pero se conectan una con otra) y sus padres tampoco, mis padres igual salieron y yo estaba en la casa de mis abuelos solo y mi prima en su casa sola.
Entonces recordé que saldríamos a una fiesta más tarde y mi prima también iría así que me iba a bañar para prepararme, pero no había agua, y decidí ir a la casa de mi prima para ver si me dejaba bañarme allí (la verdad no hablamos mucho).
Llegue a su casa y le pedí que me dejara bañarme, ella igual iba a bañarse y me dijo
– yo igual me quiero bañar aunque como no hay mucha agua…(y se quedo callada)
Le pregunte que que podríamos hacer y me contestó que nos bañáramos juntos y así “ahorrar agua” y pues la verdad me fue algo extraño, a la vez que excitante, y evidentemente, me confundió un poco pero bueno, acepté.
Me metí primero y me quite la ropa, abrí la llave y le dije que se metiera (mi idea era bañarnos así de espaldas sin vernos para que no piense mal) y cuando se metió pues se desnudo y se metió, estuvimos de espaldas unos 2 minutos y se volteo y me dijo
– pasame el jabón…
Me dio algo de risa y se lo di
Cuando me lo regreso yo me voltee (fue involuntario) y ella también… nos quedamos viendo de abajo a arriba y nos pusimos muy rojos.
Después ella miró mi polla y puso cara de sorprendida, mire hacia abajo y vi que estaba muy, pero muy parado.
Me dio pena y me volteé.
Y desde ahí empezó todo
Ellame dijo que se había excitado un poco y le dije que si era enserio.
Me giró y me dijo que la tocara
Le dije que no al principio, pero se me acercó demasiado y ya no aguantaba, así que empecé a tocarle los pechos… recorrí su cuerpo y antes de llegar a su vulva, me detuve y me preguntó porque lo hacía.  Yo le dije que no sabía.
Sonrióy ella me agarró la mano e hizo que la frotara sobre su vagina, me excite demasiado
El agua se empezó a terminar y no impidió que esto continuara. Empezó a gemir y cada vez mas fuerte.
Me prendí mucho
Después ella tomo mi pene que estaba apunto de reventar
Y empezó a masturbarme
En poco tiempo me vine y todo callo sobre sus senos. Me excite tanto, la queria penetrar pero no me atrevía.
Siguió masturbandome y me dijo
– ¿te gusta?
Con la cabeza le dije que si
Le toque su sosha y ella mi pene, nos besamos y así estuvo un ratito
Después me fue empujando hacia afuera y llegamos a su cuarto (que esta alado del baño).
Me recostó sobre la cama y se subió en mi (aun no metí mi amigo en su vagina)
Me besó mientras le seguía tocando los pechos.
Después mi mano bajó y le acaricie el clítoris, me atreví a meterle los dedos y gritó de placer
Empecé a sentir mojados mis dedos.
Después me levanto y empezó a meterse mi pene en su boca (estaba haciendo lo que quería, me tenía loco) y lo metía y lo sacaba hasta que me volví a venir y ella se comió todo.
Fue cuando decidí ponerme al mando y la tire en la cama, baje hasta su vagina y empece a lamersela
Gemía y gemía
Se corrió y sabía extraño,  pero no me detuve.
Me dijo
-¿69? (Con una voz que apenas si salia de entre sus gemidos)
Y solo me levante y nos posicionamos
Nunca lo había echo y fue rico y creo que a ella le encantó.
Después me dijo
Que había condones abajo de su cama y solo se movió un poco y los saco con su brazo (todo eso masturbándose)
Me dijo que ella me lo queria poner. Ya puesto, lo lamió
Se lo metió a la boca (era de sabor)
Y proseguimos a que la penetre
Se lo metí despacio
(Yo estaba encima de ella)
Cuando entro grito de placer de una forma muy excitante.
Seguimos y seguimos
(Me di cuenta que era su primera ves porque pues ya saben..la manchita. Y también era mi primera vez)
Me detuvo y se puso de perrito
Yo proseguí y todo fue muy bien
Despuésde un poco
Me quite en condón (de una forma correcta) y ella de inmediato empezó a meterse mi pene en su boca.
Me vine de nuevo y ella no paraba.
Creo que estaba muy excitada.
Después me tiro de nuevo a la cama y se subió en mí.
Se metió mi amigo en su vagina y empezó a cabalgar (fue genial aunque me preocupe por el condón pero ñe)
Ella no paraba
Y me dijo
– si te vas a venir lo sacas y ya sabes que a mi boca
Yo no dije nada pero hice lo que me pido cuando iba a sacar todo.
Fue bajando la intensidad y terminamos los dos acostados tocándonos y besándonos.
La verdad fue la mejor experiencia de mi vida
Se repitió solo una vez unos meses mas tarde, igual,  en su casa solo que esta vez fue en una “pijamada” y dormimos juntos y ya saben…
Espero les haya gustado.
(Historia real)

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Vacaciones con Lis

Conocí a una mulata hermosa, su cabello es muy negro y lacio, sus ojos son enormes cuentas brillantes, sus dientes son perfectos, blancos, su boca es muy generosa. Su boca es………..
Ayyyyyy por favorrrrrr, su boca es caliente, húmeda, roja, rica, muy rica. Soñar sus labios en mi piel, es lo mejor que me ha pasado en los últimos tiempos.
Ella es muy joven, tiene 23 años, y yo estoy un poco grandecita tengo 42, pero a ella no le importa. La conocí gracias a estos relatos que me gusta escribir y que a muchos de ustedes les gusta leer.
Solo tengo su foto, pero si la tuviera cerca podríamos vivir una aventura increíble. Tratemos de soñar todos juntos. No sé si esto es posible pero sería divertido que cada persona que lea este relato y tenga ganas haga su aporte

Comienza la fantasía:

Conocí a Lis ( mi tata rica!!) en unas vacaciones en  La Habana Cuba, ella es centro-americana, también estaba de vacaciones.
Yo adoro la playa, y esas noches en  La Habana la luna era una belleza, así que iba durante el día a tomar sol y disfrutar del mar, y por las noches a tomar baños de luna.
Yo estaba con unas amigas, y como  en la  noche casi no había gente hacíamos topless. Una de esas noches llegó Lis con su grupo. Era muy fácil distinguirla, ya que era la más hermosa, su piel brillaba bajo la luz de la luna.
Sobre la rambla había música, la típica samba brasilera, y de a poco nos pusimos a bailar y se formó un gran grupo en la arena de chicas y chicos bailando.
A esas alturas ya nos habíamos puesto nuestra ropa, y nos habíamos procurado algunas cervezas.
La noche avanzaba, y yo no podía dejar de mirarla, mi grupo dejaba  La Habana al día siguiente así que no podía perder la oportunidad.
Me fui acercando  a donde ella bailaba, su cuerpo se movía con una plasticidad que me hacía estremecer. Cuando la tuve enfrente le sonreí y comenzamos a hablar, con tanta naturalidad que parecíamos conocernos desde siempre.
Toda ella irradiaba sensualidad, alegría, pasión por la vida. Un rato más tarde estábamos sentadas solitas muy a la orilla del mar.
Yo descubrí nuevamente mis pechos y ella hizo lo mismo. Era hermosa, y estaba sentada a mi lado a la orilla del mar, bajo la luna de  La Habana. No hace falta decir mucho más, esa noche Lis era lo que yo más quería, y me la hubiera traído conmigo a casa si hubiera podido.
Esa noche no importaban las novias que cada una había dejado en casa, ni los amigos ni las familias, ni la gente que estaba en la playa. Nos besamos, nos besamos, su lengua caliente se encontró con la mía y nos invadimos mutuamente. Besé sus ojos, y le dije “quiero tocarte, quiero sentirte vibrar”.
Solo me miró a los ojos y apoyo su espalda desnuda sobre la arena húmeda, separó levemente sus piernas torneadas y muy suaves. Mis dedos no podían esperar, levanté su falda retiré su bikini y no pude contener mis ansias, me incliné a besarla y mis dedos acariciaron y presionaron su sexo palpitante. Comenzamos a respirar cada vez más fuerte, ella gemía, estaba muy excitada.
-ay tata me gustas mucho, no te detengas, sigue, sigue – mi mulata hermosa estas bien arrecha, que rico sabes.
A esas alturas, ella estaba tan mojada que la pude probar,  saboreé mis dedos embebidos en su licor tibio.
Llegó a un profundo orgasmo y sin darme tiempo se incorporó y me empujo para quedar sobre mí. Con una habilidad que no todas las chicas tenemos, me arrancó la ropa y quedé totalmente desnuda, solo cubierta con su cuerpo que se restregaba contra mí.
De inmediato sentí sus dedos en mi vagina, ella fue prudente pero yo podía recibir todos sus dedos en mi interior. Que rico, que gusto, que manos tan tiernas, tan buenas.
Hicimos el amor, nos cogimos tan rico bajo la luna, a la orilla del mar. Antes de que nos corrieran del lugar por exhibicionistas, la invité a mi habitación en la posada.
Caminamos de la mano, por las callecitas de pueblo, nos besamos a cada paso. Me fascina hacer el amor en la ducha, así que nos metimos bajo el agua hasta que se nos acabó y entonces nos tiramos en la cama.
Hicimos una tijera perfecta y su sexo se fregó contra el mío mientras nos besábamos y nos mamábamos los pechos mutuamente.
No podíamos más, dormimos un rato, hasta que la luz del sol nos despertó. Yo no quería que se fuera y ella no quería irse.
-Lis, eres una mujer hermosa, anoche fui muy feliz

– Mi tata, yo lo pasé genial eres una hembra caliente, anda ven a la cama quiero sentir tus labios en mi conchita.
Estaba sobre la cama desnudísima, yo podía sentir su perfume íntimo.
-Mulata, quiero tomarte unas fotos, ¿me dejas?

– Claro yo también quiero tener un recuerdo de estas pocas horas, que valieron por todo el viaje.
Posó para mi, sus tetas, su culo, su sexo mojado, todo su cuerpo quedó registrado y viajó conmigo de vuelta a casa.
Posé para ella en todas las formas posibles.
Para completar la mañana, hicimos un 69 que nos hizo gritar de dolor y placer, porque en el locura hasta me mordió.
No podíamos parar, a pesar del cansancio, su cuerpo estaba otra vez sobre el mío, se apretaba contra mi sexo, mamaba mis tetas como una niña, sus ojos me miraban fijamente y eso me excitaba más todavía.
Finalmente nos fuimos calmando, enfriando, hasta que comenzó a vestirse. Yo no podía moverme, seguía desnuda. Antes de irse besó mi sexo, mis pezones y mis labios.
Fueron las horas más increíbles de todas las vacaciones, durante semanas soñé con esa mujer. Nos seguimos escribiendo y ahora solo tenemos sexo por correspondencia. Cada una sigue con su vida, pero siempre tendremos esa noche como un increíble momento de pasión y entrega.

Autor: Amandaz

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Mi cuarta experiencia

regularmente escribo mis relatos cuando recuerdo mis experiencias y ando muy caliente, pero esta noche solo estoy aburrido y una vez mas motivado por sus emails les cuento.
despues de la super experiencia con david no tuvimos mucho contacto de hecho ninguno, pero un dia coincidimos en el chat y nos pusimos a chatear como de costumbre la conversacion se puso caliente, wao que arte tiene este flaco para calentarme, tanto fue asi que terminamos citandonos, pero esta vez queriamos disfrutar a plenitud y con espacio por lo que decidimos ir a un motel luego de un insolito acuerdo, estaba tan excitado y deceaba tanto volver a vivir una de esas experiencias que me dan ese toque de energia concentrada que acepte, el me dijo que afeitandose el culo se habia hecho una herida y que le dolia mucho y por eso no podia penetrarlo. me dijo: si me dejas penetrarte que quieres hacer tu ? le dije: si te dejo penetrarme pues me dejas correrme en tu boca. y pues extranamente aceptamos, si extranamente porque nunca pense decirle a un chico que era libre de penetrarme, pero a esas alturas ya era un hecho. sali en mi auto en direccion al lugar mientras nos comunicabamos por celular hasta que llegamos al sitio, un pequeno motel pero limpio y discreto, entramos a la habitacion y entre risas nerviosas nos fuimos acercando y comense a tocarlo me excitaba mucho tocar su cuerpo delgado lleno de duros musculos, comence a besarlo y nos fuimos tocando descubriendo como nos iva creciendo el bulto algo que sucedia muy deprisa, es indescriptible como se pierde la razon en encuentros como estos, el comenzo a desvestirse y lo detuve, le dije dejame hacerlo yo y asi vivo al pie de letra mis fantasias, le quite la camisa, y abrase su torso desnudo, le bese mordi, lami el cuello, pecho, abdomen hasta llegar al pantalon el cual fui deslizando luego de morder por encima de la tela su rica y dura verga, finalmente la libere de la presion y mientras la olia y sentia ese calor fulminante en mi cara la devore comence a chuparsela euforicamente dioooossss que locura, lo desnude completo y el a mi comensamos a disfrutar ambos de nuestros cuerpos, besarnos, apretarnos las nalgas, tocarnos el culo, bueno el a mi porque cuando lo intente hacer se quejo que le dolio la herida, nos tumbamos sobre la enorme cama y nos enrroscamos, se mezclaba ese calor masculino de nuestros cuerpos calientes nuestras vergas rosadose mas bien frotandose apretandose como queriendose enrredar, el debido al acuerdo que llegamos comenzo a jugar con mi culo cosa que me recalentaba me puso una almohada bajo las nalgas me subio las piernas y comenzo a lamer mi ojete, a lamer a chupar a morder destrozaba mis sentidos excitandome sobremanera con la mamada de culo que me daba, hicimos un rico 69 yo le chupaba la verga y el me la mamaba a mi, las bolas y el culo comenzo a introducir un dedo me masturbaba por el culo mientras me la chupaba asi estubimos buen rato no se cuantos dedos mas introdujo solo se que despues de ponerme en posicion se puso un condon y coloco su verga en la entrada de mi hoyito, como siempre no es cosa facil aunque el dice que nunca habia visto a un virgen que le entrara una verga tan facil, en realidad creo que ademas de que su tamano no es nada relevante algo que no me molesta mas me agrada, creo que tengo buena capacidad ademas de la conciencia de lo que hago, despues de una escandalosa mamada en el culo finalmente me la coloco entera muy despacio pero entera, no se si siempre se sentira asi puesto que la primera vez no se si por la euforia ni recuerdo como se sintio pero esta vez sentia cada cogida, sentia como me clavaba y no se si todos sienten lo mismo pero mis gemidos salian de cierta sensacion de molestia a la vez sentia placer pero no dejaba de sentir aquella extrana sensacion pero me excitaba el hecho de ser dominado por el joven david, el me embestia como tratando de describir que yo sentia mientras gemia viendome a mi mismo en los espejos detras de la cama me veia la cara mientras era penetrado y gemia y daba punetazos el las almohadas y en el mismo espejo producto de las embestidas de aquel chico apuesto que tambien veia a traves del espejo mientras hacia alarde de sus movimientos, me dijo que casi se corria entonces se retiro y volvimos a las caricias y a otro violento 69 despues de quitarle el condon, luego lo acoste bocarriba y comence a restregar mi culo contra su verga resbalaba debido a la cantidad de lubricante y el estaba jadeando como un animal y la calentura fue tanta y el roce me abrio tanto el culo que introduje su verga esta vez sin condon en medio de la euforia, no le dimos cabida a la conciencia y asi lo cabalgue un buen rato mientras apretaba su linda y masculina cara con mi mano derecha y lo besaba y mordia el cuello, asi fui aumentando cada vez mas la velocidad hasta que me aviso que se queria correr y sin dudas le dije que lo hiciera adentro ya que habia llegado aquel punto pues tambien necesitaba sentir los chorros de leche dentro de mi como habia leido en otros relatos, entonces disfrute su cara, sus espasmos mientras se corria lamento decirles que no senti los chorros como dicen pero el momento fue casi orgasmico para mi, ufff luego de correrse que mientras lo hacia yo acelere el movimiento me quite de encima para que ahora cumpliera su parte me acoste con mi verga bien dura y el comenzo a darme una de sus esplendidas mamadas demore un poco en correrme pero cumplio le avise y le llene la boca de leche porque eso si mis corridas son descomunales le dije tragatela pero david salio corriendo al bano donde casi vomita de las asqueada, alli se enjuago la boca mientras yo en cuatro delante del espejo mirandome el culo puje para disparar mi leche como habia visto en la peliculas porno y asi fue, solte un chorrito disparado que cayo sobre la cama, camine hacia el bano a ducharme y el compartio la ducha conmigo, sin caricias ni besos ni nada, nunca me habia duchado con otro hombre, pero todo acabo ahi, nos vestimos no montamos en mi carro lo deje en el de el y nos fuimos cada cual por su camino, yo de idiota confie y el tambien pero por precaucion el se hizo examenes de hiv y gracias a dios salio negativo, suerte!!! somos chicos sanos, pero a nadie le aconsejo a pesar de la locura que implica el sexo no cuidarse, una vez mas les corroboro que las historias son reales, si me quieren escribir: xaxero@hotmail.com.

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Ser lesbiana no es fácil

Ser Lesbiana no es fácil.

Esta es la continuación del relato titulado Mi hermana me volvió Lesbiana, para quienes que no recuerden básicamente trataba de cómo yo me empezaba a fijar en mi hermana y me empezó a atraer hasta que…bueno una noche que nos quedamos solas hicimos el amor (una y otra vez, cabe mencionar). Para quienes tienen mala memoria, mi nombre es Jennifer, tengo 19 años, no soy muy alta mido como 1.50, de tez blanca y ojos verdes, mi cabello es negro y lacio y no muy largo, apenas me llega a los hombros. Tengo grandes senos, al menos es lo que muchos de mis novios me han dicho, soy copa C; de complexión no soy muy delgada pero tampoco estoy llenita, digamos que estoy normal. Mi hermana es muy parecida físicamente  a mí, solo que ella es más delgada y el cuerpo un poco más fino, con menos senos que yo pero una gran cintura con forma bastante envidiable, el cabello de ella es ondulado y más largo, es decir muy linda mi hermana, se llama Ivette y tiene 23 años.

Después de aquella noche tan hermosa que pasé con mi hermana, le siguieron unas cuantas más, no muchas pues teníamos que tener demasiado cuidado que nadie nos fuera a ver, normalmente ocurría los fines de semana cuando nuestro papás salían y estábamos seguras que tardarían bastante, pues si se llegaran a enterar estaríamos en graves problemas ya que ellos eran de ideología conservadora y de mente muy cerrada. Cuando mi hermana, a sus 18 años, les dijo a mis padres que era bisexual le armaron un buen lío, no la dejaron salir por semanas y le quitaron todo medio de comunicación (internet, celular, etc) hasta que ella salió y les mintió diciéndoles que lo sentía y que estaba equivocada, que solo había sido una tontería de la adolescencia. A partir de ahí nos dimos cuenta que sobre estos temas mis padres no entendían razón alguna.

Sin embargo fue una tarde de domingo cuando nuestra felicidad terminó, nuestros padres habían salido a un compromiso y no llegarían hasta la noche, después de que se fueron esperamos 10 minutos para estar seguras que se habían ido…

-Hermanita ven – me llamó Ivette al pasar los 10 minutos, yo estaba sentada en la sala mientras ella me llamaba desde arriba, en las escaleras – ¡Ya se fueron, ven! Tengo algo para ti.

Me levanté en seguida del sillón de piel y fui corriendo ilusionada a la escalera ¿Qué podría ser? Además de lo que ya sabía que me esperaba allá arriba ¿Habría algo más? Subí rápidamente las escaleras y al llegar al piso de arriba no pude verla, solo vi al final del pasillo la luz de su cuarto en seguida. Sin pensarlo fui hacia su cuarto y entré deprisa, pero no la vi por ningún lado, justo entonces salió por detrás de la puerta y me abrazó por atrás y me dio un tierno beso en mi mejilla, cuando volteé para tenerla frente a frente noté dos cosas: que ella ya estaba en ropa interior y que tenía algo en sus manos, pero no pude percatarme lo que era, estaba muy ocupada buscando sus labios con los míos, el beso comenzó de manera suave y dulce pero dos minutos después se volvió más rápido y hasta cierto punto agresivo, fue cuando me separé.

-¿Qué era lo que tenías para mí? – dije aún con la respiración algo agitada.

-Además de esto – dijo mientras con una mano ponía mi mano derecha sobre uno de sus senos, luego en su otra mano, vi por fin lo que tenía, era el control de su estéreo – Te compré algo.

Presionó un botón en el control, apuntando hacia su estéreo y una canción de The Killers comenzó a reproducirse, y no cualquiera era el sencillo de su nuevo disco, me acerqué al aparato para comprobar y en efecto ahí estaba la caja ¡Me había comprado el nuevo disco de mi grupo preferido!

-¿Es para mí? – todavía le pregunté, por si acaso.

-Claro que si – exclamó ella mientras me volvía a abrazar por detrás luego posó sus manos en mi vientre para después comenzar a desabrochar mi blusa – Para quien más, tú los adoras.

-¡Gracias! – dije casi en un grito mientras me volvía hacia ella y me terminaba de quitar la blusa quedando mi bra al aire. Después de un par de besos más le pregunté – ¿Pero…porque? Es decir no creo merecerlo…

-Pues porque te quiero, tonta – me dijo dándome un pequeño beso en los labios – Y porque hace un mes fue cuando empezamos a querernos…así.

-¿Hace un mes? – ¿Tan rápido ya? – Oh pero yo…lo he olvidado no te he comprado nada…lo siento.

-No te preocupes, no era necesario – dijo mientras acercaba su rostro al mío para darme otro beso igual de suave que el primero, al separarse agregó – No tienes que darme nada, solo te quiero a ti.

-Pero es que, me siento incomoda – le dije separándome un poco, aun seguíamos abrazadas – Además, entiende que estoy confundida, nuestra situación no es normal ¿Celebraremos los meses que cumplamos? ¿Los años? Cuando tengamos edad, ¿Nos casaremos y nos iremos de luna de miel? ¿Es así como lo ves?

-¿Y por qué no?

-Porque somos hermanas – dije, a pesar que mis palabras sonaban a reclamo, ella parecía muy tranquila.

-Eso no importa, somos dos seres, dos mujeres, dos personas que se quieren y que solo quieren estar juntas ¿Eso tiene algo de malo? – me dijo, cuando negué con la cabeza me dio otro beso en los labios – No pienses en el futuro, cuando tengamos que pensar en eso lo resolveremos, mientras haz lo que creas es correcto, si me quieres dar regalos está bien, si no también, si quieres contar los meses o años da igual, no te voy a obligar a nada, ¿Ok, princesa?

-Me encanta cuando me dices así – le dije con una sonrisa en la boca mientras volvía a buscar sus labios para fundirnos en otro largo beso, su boca poco a poco fue yendo de mis labios a mi mejilla, luego a mi oreja recorriendo cada centímetro con su lengua, cuando llegó allí me susurró “No te preocupes, te amo” y en seguida bajó para besar mi cuello, abrí la boca para contestarle pero lo único que obtuve fue un gemido, después bajó hasta mis pechos y comenzó a jugar con ellos, los besaba y los lamía por encima de mi bra, lo cual me excitó bastante e hizo que mis pezones comenzaran a endurecerse, ella lo notó y atrapó uno con su boca aún sin quitarme el bra.

La temperatura comenzaba a subir y mi mano como si tuviese vida propia bajó a mi pantalón y comenzó a desabrocharlo, en ese momento mi hermana por fin se había decidido a quitarme mi bra y chupaba mis pechos con lujuria,  con un gesto Ivette me dijo que me sentara en la cama, obedecí y fue ella quien término de quitarme mi pantalón, se levantó y me empujó hacia atrás para que me recostara, en ese momento otra canción había comenzado a reproducirse ella fue al estéreo y subió el volumen, luego cerró la puerta y regresó conmigo, deshaciéndose con un ágil movimiento de su bra y su tanga.

Se colocó sobre mí y siguió besándome con nuestros cuerpos uno sobre el otro mientras nuestros pezones se rozaban, ésta era una de las posiciones que más nos gustaba, y la disfrutábamos tanto… En seguida nos envolvimos en las sabanas para seguir con nuestra pose favorita, nuestros labios parecían pegados pues nos era imposible separarnos.  Todo parecía perfecto, pero de pronto escuchamos algo que nos horrorizó y nos hizo separarnos (después de todo si podíamos separarnos)

-Hijas, olvidé las invitaciones del evento, ¿No las deje a… – mi padre había irrumpido en la habitación de Ivette y había dejado la frase al aire y tenia abiertos los ojos como platos, por un momento pensé que le daría un ataque al corazón, pues no podía decir nada, hasta que por fin liberó una voz tan potente que todo el vecindario pudo haberla escuchado – ¿QUE DEMONIOS ESTÁ OCURRIENDO?

Ivette se levantó tomando solo una sabana para cubrirse y fue hacia él

-Papá, por favor te puedo explicar yo… – pero una fuerte bofetada fue la respuesta que recibió mi hermana.

-No te acerques a mi – gritó aunque ya no tan fuerte – Y explícame ¿porque te estás cogiendo a tu hermana?

-No lo digas así – me animé a decir, para mi sorpresa lo dije muy tranquilamente – No estábamos haciendo eso que dices

-Entonces ¿Qué? ¿Hacían el amor? – dijo ésto último con un aire tan burlón que me dieron ganas de pararme y darle una patada – ¡TONTERIAS! Son hermanas, no puede amor entre ustedes ¡Mucho menos sexo!

-No eres quien para decirme a quien amar o a quien no – dijo Ivette con una mano en su mejilla, su boca sangraba – Yo puedo…

-Claro que puedes, ¡Pero no a mi familia! – parecía que la cara de mi padre no se podía poner más roja de lo furioso que estaba. – ¡Eres una aberración! ¡Debí haberte mandado al psicólogo cuando me lo dijiste! Pero no, soy un idiota y creí que realmente eras normal.

-Si soy normal – la pobre de mi hermana tenía un nudo en la garganta y los ojos vidriosos

-¡Coger con tu hermana no es normal! – gritó – Eres una zorra y una cachonda, pobre de tu hermana, tan normal que era, y ahora ¡La has vuelto como tú!

-A mí siempre me han gustado las mujeres – dije en defensa de Ivette – Mi hermana no tuvo nada que ver con…

-¡Eso no cambia el hecho de que te la estuvieras tirando!- me gritó – Son un par de anormales, llamaré al hospital psiquiátrico para que las recoja inmediatamente.

-¡El loco eres tú! – le gritó Ivette, no tengo idea de dónde sacó el coraje – No será necesario que llames a nadie, Jenny y yo nos largamos de aquí.

-¿Y a donde van? ¿A casarse y formar una familia feliz? – su sarcasmo me daba nauseas – Malas noticias, zorra ¡NO PUEDEN! Es biológicamente imposible.

-A ti no te importa a donde vayamos…

-No me importa donde vayas – dijo él – Pero ella aún depende económicamente de mi, mientras así sea ella no sale de aquí. Tú te puedes largar a tirarte cuantas zorras quieras, pero a tu hermana la dejas aquí.

-Entonces adiós – dijo mientras se vestía de nuevo.

-¡No, Ivette! – dije levantándome y yendo hacia ella, no me importó que mi padre me viera sin bra ni pantalón.

-A dónde vas – dijo tomándome de mi cabello agresivamente y me empujó hacia fuera del cuarto.

-¡Déjala! – dijo mi hermana haciéndole frente a mi padre pero otra bofetada fue lo que recibió, ésta fue tan fuerte para tirarla. Luego se dirigió a mí y, de nuevo tomándome de mi cabello, tiró hacia arriba para levantarme, luego me fue, casi casi, arrastrando por el pasillo hasta que me arrojó con fuerza a mi cuarto y cerró la puerta.

-¡Mañana a primera hora te vas al psicólogo! – gritó del otro lado de la puerta – Con suerte, tú aún te puedes componer.

Me vestí con lo primero que encontré y traté de abrir la puerta pero era imposible, él la detenía desde afuera. “Déjame salir” grité pero fue inútil.

-Empieza a empacar – oí que dijo a mi hermana – No te quiero ver dentro de media hora.

Yo no lo podía creer, el paraíso de hace unos minutos se había transformado en una pesadilla ¡Ivette se iba! Mi padre me iba a mandar al psicólogo y quien sabe a donde más se le ocurriera mandarme. Seguí tratando de abrir pero era inútil, mi padre seguía afuera, le decía frases como “por favor” o “escúchanos” incluso hasta “ten piedad” Pero, o no me oía, o no quería oírme. Me senté recargada en la puerta mientras mis lagrimas bajaban por mis mejillas, lo último que le dije fue “al menos déjanos despedirnos” Lo dije tan despacio que creí que no me había escuchado, pero obtuve una respuesta.

-¡Claro! – dijo mi padre sarcásticamente – y de paso se echan un “rapidin” de despedida ¿No?

-No te preocupes hermana – dijo Ivette, sonaba a que estaba junto a mi padre, justo fuera de mi puerta – Algún día vendré por ti.

-¡No te vayas! – le grité, pero no me escuchó ya estaba en las escaleras, seguro mi padre la empujaba, traté de abrir la puerta y, efectivamente lo logré, al final del pasillo oía sus pasos alejándose. Corrí al vestíbulo de la planta alta donde un gran ventanal daba a la parte delantera de la calle, me asomé y vi a Ivette que se alejaba lentamente hacia el otro lado de la calle, mientras un terrible golpe sonaba abajo en mi casa, era la puerta que mi padre había azotado con furia. Ella volteó hacia donde yo estaba y me mandó un beso, no pude evitar recurrir al llanto cuando la vi desaparecer en una esquina…

Todo era una pesadilla, me pellizque por si acaso estaba soñando pero solo conseguí un moretón. Ese día mis padres ya no fueron al evento (temían que Ivette fuera a regresar por mi o que yo me escapara) Sin embargo no me dirigieron la palabra el resto del día; mejor para mí, yo no tenía ganas de hablarles, mucho menos a mi padre.

Al día siguiente mi padre me llevó, muy a la fuerza, al psicólogo (un hombre escogido especialmente por él, pensaba que si me llevaba con una psicóloga terminara teniendo sexo con ella. Según sus palabras)  Las semanas siguientes fueron un infierno, mis padres me llevaban a todos lados y no me dejaban ni un momento sola. Las semanas se volvieron meses y yo no sabía nada de Ivette. Entraba al Messenger con la esperanza de encontrarla ahí, pero nada ¿Le habría pasado algo? Durante este tiempo estuve platicando con mi mejor amiga, Cristal sobre esto, le pedía consejos, claro que solo se lo planteaba hipotéticamente (“¿si y quisieras estar con alguien pero tus papas no los dejaran que harías?” cosas así le decía) Creo que desde el principio ella sabía que hablaba de mí, no obstante no insistió y me apoyó lo cual hizo crecer el afecto que tenía por ella…

Justo cuando pensaba que Ivette podría estar en problemas, un mensaje de texto llegaba a mi celular “No te preocupes por mí hermanita, pronto estaremos en contacto” decía. Y efectivamente unos días después la vi en el Messenger conectada, me contó lo que había hecho y yo le conté lo mal que la había pasado. Lo que ella me contó me dejo helada, se había ido a Monterrey, una ciudad muy lejana, dijo que una de sus amigas le ofreció un departamento allí bastante económico, y en su trabajo le había resultado conveniente transferirse allá pues le dieron un aumento. También había hablado con mamá, quien aunque no estaba muy contenta con mi hermana, aún decía quererla como la hija que es, aunque tenía la esperanza de que el tiempo fuera la “hiciera recuperarse”

Ivette y yo hablamos los siguientes días que rápido se hicieron semanas por Messenger, ocasionalmente viéndonos por Web Cam., sin embargo no era lo mismo, yo la extrañaba, la quería a mi lado. El psicólogo me decía que estaba obsesionada con mi hermana y que no la quería de verdad, pero yo sabía que solo mentía ¿O…tal vez era cierto? Tal vez si estaba enferma y no podía seguir amando a mi hermana… Empezaba a creer lo que mi padre y el psicólogo decían, estaba frágil emocionalmente y estaba más confundida que nunca, así que acudí con alguien que tal vez podría despejar mis dudas: Cristal, era una muchacha muy guapa e inteligente, de las más guapas del colegio  con un cabello largo y ondulado y su piel era morena clara.

Estábamos en la escuela, cuando decidí contarle todo lo ocurrido, sentadas en una escalera mientras los pasillos estaban muy vacios, a pesar que ya le había contado sobre mis dudas en mi orientación sexual (para lo cual ella se había mostrado muy solidaria y dijo que me apoyaría sin importar mis preferencias) jamás le dije sobre lo mío con mi hermana, cuando se lo dije ella se sorprendió bastante. Le conté con lujo de detalles, incluyendo de cuando hacíamos el amor, no sé si fue mi imaginar pero parecía que mi amiga se frotaba su entrepierna disimuladamente, pero no quise mirar bien…

-Ivette y tú ¡No lo creo! – Exclamó – Que suerte, tu hermana siempre me ha parecido tan sexy…

-Quieres decir que tu… olvídalo – le dije, después hablaríamos de su reciente confesión – ¿Qué debo hacer?

-No sé nena, es complicado debo pensarlo un rato. ¿Sabes? Cuando dijiste que tenías dudas en tu orientación no creí que fuera tan serio…tanto como para que lo hicieras con tu hermana, no.

-Cristal…por favor… – pero ella con su dedo indicé me calló poniéndolo en mis labios, me dio un beso en mi mejilla, luego en mi oreja y me sopló un poco en mi oído, la sensación me provocó una sensación electrizante que rápidamente recorrió todo mi cuerpo. Me tomó de la mano y me hizo que me levantara, fuimos escaleras arriba y entramos al vestidor de mujeres, como era de esperarse estaba vacío y entramos a un compartimiento y de inmediato ella me besó en los labios, no supe porque la seguí, una parte de mi pensaba que no podía serle infiel a Ivette y que debía irme, pero otra parte de mi decía que era lo que necesitaba para sacarme a Ivette de la cabeza… Cristal besaba mi cuello con pasión y un tanto salvaje, lo cual comenzó a excitarme mucho, para el momento que me quitó mi blusa mis pezones estaban ya erectos. Ella los miró con lujuria.

-Hace tanto que quería hacer esto – me dijo llevando su boca a mis pechos lamiéndolos en la parte que mi bra de media copa no cubría.

-¿Y qué te detuvo? – le dije mientras la temperatura subía, mis manos estaban ya en el broche de mi bra, en un dos por tres ya me lo había quitado y ella ya estaba lamiendo mis pezones.

-No quería arruinar nuestra amistad – me dijo con mis pezones entre sus dientes – Pero ahora que me has contado lo de tu hermana…el tan solo imaginarlas…no me pude contener…

La tomé del cabello y suavemente la jalé hasta mi cara, dándole otro tremendo beso salvaje, nuestras lenguas se juntaron y se movían muy rápido, mis manos fueron a su vientre y le levanté su blusa para empezársela a quitar, cuando lo conseguí, revelando un bonito brasier blanco que hacía contraste con su sexy piel morena, al mismo tiempo hice que le volteara quedando de espaldas a mí, la abracé llevando mis manos inmediatamente a sus pechos (que por cierto si los míos eran grandes, los de ella eran enormes) los apreté con fuerza mientras le besaba el cuello, ella soltó un gemido discreto ,arqueando su cabeza hacia atrás; luego retiré mis manos de sus pechos ahora muy erectos y las lleve a su espalda quitándole su bra, hice que se volteara y quedamos de nuevo de frente, besé sus pechos y los lamí muy agitadamente, la temperatura subía cada vez mas y mientras yo chupaba sus grandes pechos y mordisqueaba levemente sus pezones, ella me comenzó a desabrochar mi minifalda, cuando me la quitó por completo me hizo una seña para que la besara de nuevo y fue cuando su mano bajó a mi mojada tanga y comenzó a acariciar mi sexo por encima. Esta sensación mi cuerpo la recibió tan bien, (pues tenía meses que no sentía otros dedos más que los míos) que casi unos segundos después del contacto un delicioso orgasmo hizo me mi tanga se empara en mis jugos mientras yo ahogaba un, lo que hubiera sido, muy escandaloso gemido.

Cristal bajó hasta mi sexo y solo movió mi tanga a un lado lamer y saborear mi néctar alrededor de mis labios, cuando hubo terminado subió de nuevo y me besó, extrañaba el sabor de mis jugos en la boca de alguien, nos besamos un rato mas mientras le quitaba su pantalón de mezclilla, me costó algo de trabajo pero ella ayudó. Después de unos minutos más de juntar nuestras lenguas, mientras frotábamos nuestros senos, bajé hasta su tanga blanca y le di una gran lamida a su sexo por encima, como si se tratara de un helado o una paleta, luego repetirlo mismo varias veces más mientras escuchaba como ahogaba sus gemidos mordiendo mi minifalda. Luego sentí sus manos en mi cabeza empujándome hacía su sexo.

-¡Mas! ¡Por favor! ¡Sigue! – decía en susurros, decidí no hacerla sufrir más, hice a un lado su tanga y metí mi lengua lo mas que pude, con una mano ella seguía empujándome hacia ella, con la otra sostenía mi minifalda en su boca para evitar gemir (¿o gritar?) Jugué con mi lengua dentro de su sexo, la movía en círculos y su erecto clítoris recibía ocasionalmente pequeños e inofensivos mordiscos, luego la mano con la que me empujaba la llevó a sus pezones y los pellizcaba y jalaba salvajemente, mientras oía que más gritos y gemidos eran ahogados por la tela de mi minifalda. Hasta que por fin dejó salir un placentero orgasmo el cual libero sus jugos vaginales en mi boca, los cuales saboreé con gusto, me levanté y le quité mi falda de la boca, la besé de nuevo mientras me la ponía, ella lo notó y me dijo.

-¿Eso es todo?

-Lo siento amiga – le dije aun besándola – Tengo miedo a que nos descubran, tus gemidos eran cada vez más fuertes. Además ya tengo muchos problemas con mis papas como para que les digan de esto en la escuela…

-Te quiero, amiga – me dijo, al momento no supe que decirle, me sentía mucho más confundida que antes.

-Yo a ti – le dije un pequeño instante después, ya nos habíamos vestido de nuevo y seguimos besándonos un rato mas, luego salimos del vestidor tomadas de la mano.

-¿Volverá a pasar? – me dijo al oído

-Aquí seguramente no – le contesté, hizo que me detuviera y me plantó otro terrible beso, algunos chicos se nos quedaron viendo, pero que mas daba.

-Odio a tus padres por conservadores, si fueran diferentes…

-Si…pero no lo son – le di otro beso – Nos vemos después, te quiero

Ella me contestó que ella también me quería, mientras yo caminaba alejándome de ella dirección a la puerta de la escuela…más confundida e indecisa que nunca…

¿Continuará…?

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Mi hermana me volvió lesbiana

Mi hermana me volvió Lesbiana

Hola a todos, vengo a contar como fue que me volví lesbiana y como fue mi primera experiencia de este tipo.

Tengo 19 años y mi nombre es Jennifer, siempre me habían atraído un poco las mujeres pero jamás había hecho nada con otra mujer, simplemente admiraba su belleza, Me describiré un poco, no soy muy alta mido como 1.50, de tez blanca y ojos verdes, mi cabello es negro y lacio y no muy largo, apenas me llega a los hombros. Tengo grandes senos, al menos es lo que muchos de mis novios me han dicho, soy copa C; de complexión no soy muy delgada pero tampoco estoy llenita, digamos que estoy normal.

Todo ocurrió un día que estaban haciendo remodelaciones a nuestra casa, el cuarto de mi hermana estaba en obra así que la habían mandado a dormir a mi cuarto, le dije yo podría dormir en el suelo de mientras si le incomodaba dormir conmigo pero me digo que estaba bien, además que mi cama era amplia y no habría problema por el espacio. Mi hermana es muy parecida físicamente  a mí, solo que ella es más delgada y el cuerpo un poco más fino, con menos senos que yo pero una gran cintura con forma bastante envidiable, el cabello de ella es ondulado y más largo, es decir muy linda mi hermana, se llama Ivette y tiene 23 años.

La primera noche todo pasó muy normal, ella durmió de su lado y yo el mío y, por razones que aun no comprendía, yo estaba nerviosa pero hice caso omiso de eso. En la mañana noté como mi hermana despertaba, yo ya estaba despierta y la miraba con un ojo abierto sin que ella lo notase, se levantó y se quitó la cobija, acto seguido se quitó el camisón para dormir rebelando sus pequeños pero hermosos senos, noté que usaba una pequeña tanga también bastante ajustada y sexy, tomó una toalla y salió de mi habitación.

Como si ella siguiera allí (aunque ya no lo estaba, solo me quede con esa sensación de que me vigilaban) deslicé lentamente mi mano  metiéndola en mi tanga para tocar mi vagina la cual estaba muy mojada. No lo podía creer me había excitado mi propia hermana, me sentía en shock y mareada, no sabía que pensar. Tal vez me atraían algunas mujeres y se me hacían bellas, pero jamás me había excitado ninguna y mucho menos mi hermana, estaba empezando a dudar de mi orientación.

Mis dudas y confusiones pronto se transformaron en sueño y me volví a quedar dormida, cuando desperté mi hermana se había ido a trabajar al igual que mi padre y mi madre, como yo estaba de vacaciones en la escuela podía quedarme ahí todo el día, así que comencé a hacer mis quehaceres pero por más que me distraía mi mente regresaba a la delgada figura de Ivette en tanga frente  a mi… Y mi tortura fue peor cuando recordé que esa noche dormiríamos juntas de nuevo.

Como pude paspe el resto del día distrayéndome con lo que pude y llegó la noche, mientras mis padres veían la televisión en su cuarto mientras lo leía en la sala, frente  a mí en el comedor mi hermana en vestida de short y una pequeña blusa sin mangas cenaba un plato de cereal. Yo estaba que me volvía loca, mi mirada se desviaba a cada rato hacia ella, y automáticamente mi mente la desnudaba con la mirada incluso le perdí el hilo a mi lectura varias veces y tuve que retroceder incluso algunas hojas, ella lo notó y comentó.

-Estas bastante distraída ¿verdad? – dijo sonriendo dulcemente.

-Pues….pues no mucho – balbuceé – En realidad creo que solo tengo sueño.

-En ese caso vámonos a dormir – dijo terminando su cena, guardó todo rápidamente y se fue a las escaleras – Te veo en el cuarto.

No supe si era yo o su voz parecía provocadora, como incitándome o en realidad no sé, mi mente estaba muy confusa ya. Por un momento no supe que hacer, incluso pensé quedarme ahí en el sillón a dormir, pero recordé que, por la obra, había un agujero en la pared y entraba una gran corriente de aire, me daría mucho frio en la madrugada, así que me arme de valor y me levanté para dirigirme a las escaleras y luego a mi cuarto.

Al abrir la puerta estaba todo a oscuras, creí que mi hermana ya estaba dormida asi que no prendí la luz, me senté en la cama, ella estaba del lado de la pared, me quité mis tenis y me dispuse a acostarme, pero la voz de mi hermana me hizo detenerme en seco.

-¿No te cambiaras? – me dijo, yo aun estaba vestida de mezclilla y por pensar tantas cosas había olvidado ponerme mi pijama.

-Ah es que no quería molestarte con la luz – me excusé – Creí que ya te habías dormido.

-No, sigo despierta – me dijo – Vamos cámbiate que no te moleste que esté yo aquí.

-No no, para nada me molestas – dije, pero ya no supe que decir, asi que me levanté y tome mi el pantalón de pijama de uno de los cajones y dispuse a salir, cuando ella me detuvo de nuevo con su voz

-Cámbiate aquí – me dijo casi casi como una orden – Somos hermanas, no pasa nada.

-Ok – fue todo lo que pude decir, me quité mi pantalón de mezclilla y me puse el del pijama, ella me miraba con un ojo abierto (justo como yo la había espiado a ella) Y eso fue todo, no me atreví a quitarme mi blusa frente a ella, el pantalón no fue tanto porque me cubría con la misma blusa que me quedaba algo larga (normalmente uso esas blusas cuando no voy a la escuela o no salgo)

Apagué la luz y me acosté guardando la distancia más larga que pude, creía que pronto mi mente empezaría a dar vueltas y me obligaría a tocarla y a hacerle quien sabe que cosas más, pero no fue así el sueño me invadió de repente y me quedé dormida casi de inmediato. En contraste, toda mi energía sexual se descargó en el sueño que tuve, soñé, como era de esperarse, con Ivette, soñé que la despojaba de sus ropas salvajemente y comenzaba a lamer sus pequeños senos, chupando sus pezones lentamente y mordisqueándolos, luego me sentaba en su cara y ella lamía toda mi vagina y jugueteaba con mi clítoris mientras yo tenía un orgasmo tremendo….

Desperté…miré por la ventana y ya había luz, eran las 10 de la mañana, antes de poder reaccionar sentí mi tanga súper empapada en jugos vaginales, me levanté y corrí a no de mis cajones buscando otra, me despojé de la que tenía y me dispuse a ponerme la nueva cuando mi hermana apareció frente a mí en la puerta. Me miró de cara a pies y me sonrió.

-Así que tuviste sueños locos – me dijo – ¡No parabas de gemir!

-Estemm yo… – no sabía que decir, instintivamente me vestí, sentí claramente que su mirada se desviaba hacia abajo….

-No digas nada, hermanita – me dijo mientras se acercaba a mí, yo no sabía qué hacer ¿Acaso seguía soñando?

-¿No fuiste a trabajar? – pregunté reaccionando y retrocediendo un poco

-Es sábado – dijo ella un poco mas indiferente – Entro más tarde y salgo temprano

Yo solo asentí tomé una toalla y corrí al baño, cerré la puerta con seguro y me metí a la regadera, no me pude contener mas y comencé a masturbarme, con una mano masajeaba mi vagina y con la otra mis senos y mis pezones lo cuales estaban ya muy duros, mientras que mi mente estaba en el sueño que había tenido, en Ivette viéndome mientras me ponía mi tanga, mientras se acercaba y trataba de tocarme…

Y tuve un pequeño orgasmo mientras el agua caliente de la regadera recorría mi cuerpo.

Cuando salí, mi hermana ya se había ido, me vestí y fui a desayunar con mis papas, los cuales me comentaron que en unas horas se irían a un evento y no llegarían hasta tarde.

Así que unas horas después estaba sola en la casa, me distraje como pude pero esta vez me fue casi imposible, mi mente regresaba a mi sueño que tuve que cada vez le agregaba mas detalles y mas poses…

Acostada en mi cama me desnudé y comencé a masturbarme de nuevo pensando en lo maravilloso que sería tener la lengua de mi hermanita entre mis piernas, seguía tocándome con mis manos mis grandes senos y deseaba que los mordisqueara mi hermosa hermana y los lamiera…

No podía aguantar más, me levanté mi me dispuse a ir al baño, en realidad no sabía porque, pero cuando me levanté ahí estaba, como si mi deseo se hubiera cumplido mi hermana con una sexy falda y un top me miraba desde el marco de la puerta, una de sus manos tocaba su sexo por encima de su falda.

Yo no pude contener mis deseos y me acerqué y comencé a besarla salvajemente, como en mi sueño comencé a desprenderla de su ropa, primero su top y luego dejando su sexy brasier negro a un lado, ella me tocaba con euforia mi espalda luego bajo sus manos a mi trasero, luego me separé un poco y baje mis manos a su falda quitándosela de un tirón, dejándola en su diminuta tanga, ella bajó su rostro hacia mis senos y comenzó a lamerlos salvajemente justo como lo había deseado hace algunos minutos, me sentí en el cielo.

Ivette mordisqueaba y lamia mis senos y mis pezones, jugaba con ellos mientras lentamente nos dirigíamos a mi cama, me sentó empujándome levemente y se agachó mientras me abría las piernas, enseguida metió su lengua a mi vagina y yo empecé a gemir como loca, ella jugaba con mi clítoris con su lengua y luego lo chupaba todo, yo sentía una sensación indescriptible, electrizantes olas de placer recorrieron mi cuerpo mientras ella metía y sacaba su lengua.

-Me encantan tus gemidos – me dijo – Es justo como gemías anoche y yo me masturbaba a tu lado ¿Era acaso que soñabas conmigo?

-¡SI! –grité entre mis gemidos, que cada vez eran más intensos – SOÑE ESTO, TODO ESTO Y MUCHO MAS

-Ahora vez como tus sueños se quedan cortos, hermanita – dicho esto subió de nuevo a mi cara empujándome hacia atrás recostándome, comenzó a besarme con más pasión que nunca mientras entre su saliva probaba mis propios jugos vaginales, era un sabor delicioso, limpie su lengua y su boca completamente de mis jugos mientras ella con su mano me masturbaba y no la otra jugueteaba con mis senos. Yo estaba que no aguantaba, su mano apretaba cada vez mas fuerte contra mis senos y su otra mano entraba cada vez más en mi sexo. Cuando estuve segura que ya no había rastro de mis jugos en su boca me separé un poco y me volteé poniéndome en cuatro patas colocando mi trasero en su cara de ella.

-Tu boca ya no sabe a mis jugos ¿No quieres más?

-Me encantaría – me dijo mientras comenzó de nuevo a lamerme mi clítoris y a jugar con su lengua dentro de un vagina, yo con mi mano derecha me tocaba mis senos y mis pezones que no podían estar más duros, estaba cada vez más agitada y gimiendo más fuerte y más fuerte, pero cuando sentí dos de sus dedos (empapados en lo que serian mis jugos o los de ella, no lo sé) en mi ano un terrible orgasmo liberó más jugos vaginales sobre la boca de Ivette inundándola, ella los tragó con placer mientras lamiendo todo mi cuerpo llegó de nuevo a mi rostro y me besó de nuevo.

La besé con gusto y un poco más calmada, pero ella seguía agitada y con una actitud un tanto salvaje así que decidí calmarla un poco, comencé lamiendo su cuello, chupándolo salvajemente, succionando, creándole varios moretones, y con cada uno ella soltaba un leve gemido. Mientras tanto mis manos entretenían sus senos, más pequeños que los míos que pronto atrajeron mi lengua y comencé a lamer, sentí entre mis dientes como sus pezones de endurecían más y más, hasta que llegaron a un punto que no podían hacerse más duros fue cuando empecé a mordisquearlos y mientras mi mano bajó a su tanga (empapada en jugos) y comencé a frotar su sexo por fuera, mis dedos se mojaron también y los llevé a mi boca y saboreé sus jugos.

-Rico – dije mientras ella soltaba otro gemido un poco más fuerte, seguí comiéndome sus senos mientras mi manó volvía abajo a llenarse de sus jugos, luego volvía a mi boca a limpiar mi mano, no pude contenerme más a su sabor y decidí probarlos directamente así que fui bajando por su vientre mientras ella se recostaba y cuando llegué a su ombligo ella arqueó todo su cuerpo en una oleada de placer, una de mis manos seguía aferrada a sus senos y la otra a los míos, me di cuenta me mi vagina quería de nuevo una lengua ahí metida, pero debía esperar, mi hermanita tenía que gozar primero.

Bajé lamiendo todo su cuerpecito hasta llegar a su tanga, que mas mojada no podía estar (¿o tal vez si?) la lamí por afuera y ella gimió terriblemente, sus gemidos eran menos escandalosos que los míos pero aun así se oía que gozaba, la lamí con mas fuerza y cada vez mas rápido, sus jugos eran deliciosos mucho mejores que los míos, así que le quité la tanga para probarlos aún más directamente y ella gimió más fuerte, y aun mas fuerte cuando encontré su clítoris y comencé a devorarlo mientras su gemidos iban en aumento más jugo salía de esa hermosa cavidad. Cuando me di cuenta yo ya tenía una mano en mi vagina y me masturbaba mientras le comía su sexo a mi hermanita. Sentí curiosidad y saqué mi mano para metérsela a ella, mientras seguía lamiendo pude probar mis jugos combinados con los de ella, fue algo delicioso que me puso al cien otra vez aunque sin darme cuenta mi manó la penetró demasiado y ella gritó dejando fluir un orgasmo en mi boca, lo cual me prendió aun más, yo estaba excitadísima otra vez, pero pensaba que mi hermana no quería continuar. Obviamente me equivocaba

-Bésame – dijo y yo obedecí como una autómata

La besé salvajemente de nuevo mientras ella tocaba mi trasero y yo el de ella, nos fundimos ah las dos acostadas una sobre la otra (yo arriba) en un largo beso apasionado, cuando terminó me levanté un poco para poder verla, ella me dio a los ojos y me sonrió pícaramente, su sonrisa daba un claro mensaje “quiero más”

Acerqué mis senos a su boca para que los lamiera, una vez que jugó con ellos y los empapó en su saliva hice yo lo mismo con sus pequeños pero muy firmes senos, ya que estaban llenos de saliva los juntamos y los frotamos, mis senos y los de ella, mis pezones y los de ella tocándose y moviéndose arriba y abajo era una sensación que me invadió de placer, era algo que no se puede describir con palabras. Luego nuestros movimientos se hicieron más bruscos y sentí como sus piernas se abrían para atraparme con ellas, pronto sentí su cálido sexo pegado al mío y como empezaba a frotarlo contra el mío también, era otra sensación indescriptible, era delicioso.

Nos seguimos besando mientras frotábamos nuestros exquisitos cuerpos uno contra el otro provocando mas gemidos en mi hermana sofocados por mis besos, pero pronto mi lujuria me exigía más, mi sexo demandaba una lengua ahí dentro y no había ninguna, así que me levante y justo como en mi sueño me senté en su cara y ella sin pensarlo comenzó a lamerme, mientras vi como sus manos iban a su sexo para masturbarse, como pude la detuve mi me lancé hacia su sexo y comencé a devorarlo, quedamos en posición de 69, las dos lamiamos nuestros sexos mutuamente probando nuestro sabor, gimiendo cada vez mas contantemente hasta que las dos dejamos salir otro orgasmo, justo al mismo tiempo. Fue relajador y al mismo tiempo pude descargar toda mi lujuria y mi energía sexual, me sentí aliviada. Bueno casi toda…ella comenzó a lamerme de nuevo pero solo para limpiar mis propios jugos, así que hice lo mismo, luego nos acostamos y nos fundimos en un gran beso.

-Te amo, hermanita – me dijo entre besos. Le respondí que yo también y nos seguimos besando desnudas con nuestros cuerpos entrelazados, nuestros besos fueron interrumpidos por el teléfono, mi hermana se apresuró t a ir a contestar, yo me quedé tendida en la cama, maravillada todavía.

Regreso unos minutos después, aun desnuda se quedó viéndome y sonriéndome desde la puerta.

-¿Qué? – le dije

-Nada, es que eres tan hermosa – me dijo

-Haha – me reí – Ya dime quién era.

-Era papá – dijo acercándome dándome otro largo beso en los labios, al término agregó – No podrán llegar hoy…así que tendremos toda la noche…

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Su primera y única vez con Hermes

Hola saludos soy Robert y esta es mi primera y única vez con Hermes.
Tenia como 20 años , cuando un día salia como a las 9 pm de la casa de mi abuela , siempre hacia el mismo camino a la terminal de ómnibus, como a 5 cuadras siempre había un hombre como de 45 a 50 años que me miraba y me silbaba cuando pasaba frente de su casa , él siempre estaba bajo un parral mirándome. Ese día no aguante más, pegue media vuelta y fui donde estaba él, y le pregunte que le pasaba ,si tenia algún problema ,él me contesto” estoy caliente con vos quiero mamarte la verga “, sinceramente nunca en mi vida había estado con un hombre y le dije que estaba loco y que no se metiera más conmigo, a lo que él contesto “no te enojes sos muy atractivo y quiero chuparte todo, trata no te vas arrepentir, si no te gusta te vas, me hablo tan bien que dije si trataremos, me hizo pasar en silencio por que vivía con una tía o la abuela algo así.
Su cuarto estaba muy bien acomodado con muy buen aroma, yo temblaba de los nervios, él se saco toda la ropa quedando solo con el slip, tenia una verga enorme, yo estaba inmóvil, él empezó acariciarme mi verga , bajo mi cierre desprendió el botón del jean, me saco el pantalón y me sentó en su cama, se arrodillo y empezó a chuparme como nunca nadie lo había hecho, no paraba de gozar, cuando me di cuenta él había puesto mi pie en su pedazo que parecía una roca de dura.
Así estuvo como 15 minutos, hasta que me pidió que se la metiera yo dude un poco, pero en seguida accedí, se coloco boca abajo, yo me subí encima y muy suavemente deslice mi verga dentro, él se movía como una serpiente y me hacia gozar como loco en la tercera movida me vine y llene todo ese culo de leche , él gemía y gemía , saque rápidamente y le dije que me quería ir.
Nos dimos la mano y me fui , los días siguientes ni quería pasar por ahí, así que tomaba otro camino , como dos semanas más tarde, me lo encontré en el centro, me puse nervioso, él se acerco y me dijo” esta noche te espero” , yo me retire rápidamente sin decir palabra. A la noche cuando salia para la terminal de ómnibus, sin darme cuenta agarre el mismo camino y ahí estaba esperando, yo seguí de largo y sentí una vos que me decía ,”venid , venid por favor”
pegue la vuelta y me convenció de pasar otra vez. Me había gustado la primera vez pero estaba confundido.
Esta vez no entramos a la casa , me hizo pasar a la cosina que estaba separada de la casa , me baje el jean ,baje mi slip , él me sentó en la silla y empezó a mamarla como nunca ,con la diferencia que esta vez cuando me di cuenta él tenia su dedo metido en mi culo masturbando mi próstata , era una sensación mezcla de placer con nerviosismo, siguió mamando y metiendo y sacando su dedo , hasta que cuando empece acabar el hundió su dedo más adentro como queriendo exprimir hasta la ultima gota de semen.Cuando termine él se paro frente de mi , saco su verga y me la puso en la boca , me dio asco a lo primero pero después estaba rica, sin experiencia hice lo que pude hasta que sentí algo que me quemaba la boca , era su semen herviente, parecía interminable , su gemido daban las muestra de placer que sentía , otra vez mas nervioso que antes , y mirando hacia todos lados como si alguien se fuera a dar cuenta me fui.
Paso como un mes yo ni quería pasar por ahí , pero cuando estaba en mi casa me masturbaba con la experiencia vivida y cada vez mas mi curiosidad por sentir su pedazo dentro de mi, llego un momento que no aguante mas y pase por su casa a la misma hora y él estaba esperando. Me hizo pasar se desnudo, me desnude, que damos en slip , yo me arrodille rápidamente y empece a mamar su verga desesperadamente, él me puso en la cama hicimos el 69 , cuando yo estaba bien caliente él me dijo ” aguantemos , relajémonos ,quiero darte un masaje , trajo un especie de crema y empezó a masajear los brazos ,las piernas , yo me excitaba cada vez mas , me dijo “date vuelta voy a masajear tus nalgas” yo accedí.
Empezó muy suavemente y de pronto sentí que besaba mis nalgas mu suavemente , fue subiendo por mi columna vertebral, y empezó a besar mi cuello, sentía su verga dura golpeando la puerta de mi ano , muy sigilosamente él había lubricado su verga sin que me diera cuenta , y paso lo que tenia que pasar , su pedazo enorme empezó a romper la puerta le dije que me dolía mucho y me dijo relájate , cuando quise acordar él bombeaba como loco hasta que su testículos golpeaban mis nalgas , acelero y sentí algo que quemaba , él me besaba como loco parecía que nunca terminaba, sentí que empezaba otra vez y le dije que ya me quería ir me sentía raro y me dijo una vez má tengo el otro en la puerta. Esta vez se movió diferente a lo que me excito mucho y terminamos juntos , fue un placer indescriptible.

Esa fue mi unica vez , nunca más pase por ahí , pero hasta el dia de hoy que tengo 38 años me masturbo con ese momento.
Saludos a todos

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Jessica (1) Mi primera vez

Iniciaremos escribiéndoles esta de varas historias que les estaremos contando, mi nombre es Jesica y el de mi esposo Ángel, somos de México muy cercanos a la capital. Yo no soy como la mayoría de las mujeres que se describen en estos relatos con demasiados atributos físicos, de hecho les diré que cuando tenía 16 años mi físico era llenita o se con kilos de más mis pechos y mi trasero no eran mi mejor atributo, de cara siempre me han dicho que soy bonita pero creo que mi mejor atributo son mi carácter y la facilidad que tengo para entablar conversación. Soy hija única y de una familia muy conservadora, tanto a la edad de 16 asistía a la preparatoria y mis padres me llevaban y recogían para que no se me acercaran los chicos de mi edad, era tanto el acoso de ellos que cuando tuve mi primer novio quería casarme para poder salir del encierro en que me tenían, recuerdo que en dos ocasiones que nos fuimos de pinta empezamos a juguetear más de la cuenta y la verdad es que para mí era un experiencia diferente ya que me empecé a sentir mojada mi conchita, me gusto pero me asusto y la verdad es que no paso a mayores, después de ese novio tuve un par más antes de conocer a mi esposo, tampoco paso algo extraordinario con ellos. Fue hasta que conocí a mi esposo entonces tenía yo 20 y el 25, él con algo de experiencia en relaciones sexuales, yo educada a la antigua no me pasaba por la mente tener relaciones antes del matrimonio, pero la verdad es que no sé que me estaba pasando cada que salía con el su forma de besar y acariciarme me ponían muy nerviosa. En una noche estando en su auto al despedirnos cuando él me contesto que no se portaba bien porque se aburría se me ocurrió decirle ok entonces pórtate mal pero conmigo, me contesto que si era en serio yo dije que si, entonces me dio un rico beso de lengua después siguió por las orejas y el cuello eso me estremeció demasiado con mucho cuidado me desabotono la blusa y sus besos se fueron rumbo a mis pechos dios mío sentí como me empezaba a humedecer de pronto me desabrocho mi brasier y empezó a chuparme mis pezones y al mismo tiempo me empezó acariciar las piernas debajo de la falda, eso me puso a cien, y cuando menos sentí me estaba acariciando mi vellos vaginales, jamás había tenido una experiencia igual, si querer empecé abrir mis piernas el me acariciaba muy rico mi clítoris con sus dedos el jugueteaba conmigo y yo la verdad por primera vez en mi vida sentí un orgasmo, no sé de donde se salieron fuerzas para decirle que parara que era suficiente.
Los días transcurrían y él seguía poniéndome unas calentadas marca diablo sin que yo le dijera algo él sabía donde parar y dejarme demasiado excitada, entonces en una de esas noches cuando me tenia supe excitada me agarró una mano y la verdad es que ni cuenta me di de cuando se bajo el pantalón y llevo su mano a que le tocara su verga, wwoouuuu que rico sentí mas tardo en soltarme la mano que yo en estar acariciando esa rica verga y sus huevos. Recuerdo que me decía que tuviera más cuidado, la verdad era muy torpe para acariciarlo y lo que más recuerdo es que como me llamaba la atención mamárselo pero me cohibía y no lo hacía.
Se llegaba su cumpleaños y no sabía que regalarle cuando de repente se me ocurrió una idea que no sabía si me animaría hacerla y tendría que llenarme de valor, como les había comentado líneas arriba soy de familia conservadora y mi forma de vestir también lo era, así que decidida a darle un buen regalo tenía que ser desde la vestimenta, llegado el día quedamos de salir a comer para festejar su cumpleaños la verdad lo sorprendí ya no se imagino verme vestida de esa manera ya teníamos unos seis meses de novios tiempo suficiente para bajar unos kilitos, así que se me quedo viéndome llegar con una minifalda roja y una blusa blanca, enseguida note como se le quedo viendo a mis piernas que lucían con unas medias y claro a mis pechos ya que llevaba un bra bastante sexy y la blusa lo dejaba ver totalmente, me recibió como era su costumbre con un rico beso y una nalgadita, nos fuimos a comer a un lugar muy discreto, se le notaba las ganas que tenia de acariciarme, pues aprovechaba todo el momento de sobarme las piernas y también me rosaba mis pechos según el accidentalmente.
Tomamos dos o tres cubas que eso para mí era como tomar diez, ya con más valor le dije amor es hora de darte tu regalo a donde quieres que vayamos para entregártelo tu regalo soy yo, casi se ahoga con su cuba ya que no se lo imaginaba, salimos del restaurante y nos dirigimos a un hotel fuera de la ciudad, en todo el camino no dejaba de acariciarme mis piernas, pues nunca las había tenido a su disposición como ese día entramos al estacionamiento del hotel y nos dirigimos hacia la habitación, ahí adentro me abrazo fuertemente y me dio un rico beso que se fue prolongando, mientras me besaba acariciaba mis pechos, mis nalgas y mi cuevita, yo también lo acariciaba todo lo que podía y el corazón me latía cada vez más fuerte, el me desabotono la blusa y sin darme cuenta desbrocho mi bra, y también con gran maestría desabrocho mi mini cayó al suelo, me recostó en la cama y acariciándome las piernas me desprendió de mis medias esperaba que me quitara mi biquini el cual me lo quito pero con su boca, yo le había desabotonado su camisa, y por mi torpeza no puede quitarle el pantalón por lo que él se lo quito, yo me sentía quemar por dentro estaba más excitada que en ocasiones anteriores, y al quitarse su trusa ahí estaba esa verga grande, gorda y que brillaba por lo excitado que se encontraba él, se la empecé acariciar y cuál fue mi sorpresa que me agarro de mi cabeza y la dirigió a su verga que tanta se me había antojado mamarla, y con una voz que no olvido me dijo: me he dado cuenta que se te antoja cada que la vez cerca tómala y mámamela es toda tuya, yo me arroje a ella y como si fuera una niña con caramelo no dejaba de mamarla el poco a poco me fue acomodando hasta quedar en posición de un rico 69 huyyyy fue increíble, sentí claramente como se me salía un orgasmo y el chupaba mis jugos, no sé cómo pude soportar que me sacara otros orgasmos no podía mas pero el tener su verga en mi boca me impedía soltarme, seguí mamándosela hasta que por fin lo hice eyacular. Él alcanzo a zafarse pero no pudo evitar que todo su semen salpicara en mi cara y en mi pecho, dios mío era un chorro enorme y caliente de semen lo que me provoco es que me lo untara en toda mi cara y pechos, me volví loca al sentir esa rica leche en mi cuerpo, después de un baño donde seguimos dándonos caricias por todo el cuerpo regresamos a la cama, donde no podía yo dejar de acariciarle la verga y sus huevos, el hábilmente con sus dedos me dada una excitante caricia en mi clítoris lo que me puso de nuevo a cien, lo que me excito demasiado y yo volví a mamarle la verga solamente me dejo que lo hiciera por un rato después de quitármelo prácticamente de la boca, me puso bocarriba me abrió mis piernas y con una cara de pícaro me dijo a hora si muñequita es hora de que me coma este rico pollito, tomo con sus manos su verga y me empezó acariciar mis labios vaginales, después la soltó se dirigió adarme un rico beso y poco a poco empecé a sentir como su verga me empezaba a abrir y se introducía apenas era la cabecita y ya me comenzaba a doler, él vio mi expresión de dolor y paro en su penetración, me dijo suéltate no te pongas nerviosa para que no te duela, por más que intentaba aflojar el dolor no me dejaba, note en su expresión que le costaba trabajo seguir la penetración más profunda hasta que por fin lo logro y sentí como su verga me abría toda mi cuevita, lo cual me provocó que yo gritara de dolor dios mío yo pensaba cómo es posible que hacer esto pueda tener uno satisfacción más bien es un martirio, mientras él tenia un rostro de placer, pues no era yo su única ni su primer trofeo, el hizo otra pausa para que se me bajara el dolor, me dio otro beso y al sentir el que yo empezaba aflojarme empezó con su bombeo de saca y mete, lo que me provoco nuevamente dolor , un dolor que poco a poco se convirtió en una gran satisfacción, pues sentí como todo el cuerpo se me enchinaba de la excitación que sentía, de repente él paro un poco pero yo ya estaba excitada lo que me obligo a moverme para seguir acariciando esa rica verga que tenia dentro de mí, fue tanto el movimiento que realice que sentí un orgasmo más placentero que los que me había provocado anteriormente, no dejaba de dolerme pero era mayor mi satisfacción, entonces él continuo con su bombeo, no podía soportar tanto placer que casi lo aviento por que no podía más el se dio cuenta de eso y se agarro de mi y continuando con su bombeo sentí claramente como chorros de semen se introducía dentro de mí lo que me provocó un placentero orgasmo. Tanto que quede exhausta y después de que se salió y se rescato a mi lado nos quedamos dormidos por una hora. Él me despertó con un rico beso, al cual correspondí y al mismo tiempo sentía un gran dolor me asuste pues vi donde estaba recostada una gran mancha de sangre. Él me calmo y nos fuimos a dar otro rico baño.
Bueno esta fue la historia donde por primera vez di y me dieron una rica mamada y me desvirginaron.
Agradeceré mucho me envíen comentarios ya que de esto dependerá el que publique mis demás relatos que unos ya los tengo escritos y otros más los escribiré, y la verdad cada vez se ponen más emocionantes. Cuídense y les mando un beso.

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APRENDIENDO EN LAS DUCHAS

Hola
Mis inicios se remontan a 1983, tenia 18 años, con mucha curiosidad por el tema sexual, sin ningún conocimiento, solo ganas. En mi país, no había posibilidad de obtener acceso a porno entre hombres o, si lo había, no estaba a mi disposición. Por eso, sólo las pajas eran mi descanso, largas, preparadas, después de la ducha, divagando en cuerpos masculinos, de futbolistas, compañeros.

La oportunidad se presentó al iniciarse un concurso de atletismo, hasta entonces los deportes no me llamaban la atención, pero cuando se presentó en mi clase el nuevo entrenador, ufffff, surgió un desconocido interés por integrarme al grupo. El entrenador tenía 25 años, usaba un buzo deportivo que marcaba su cuerpo, pero su cara con barba y una alegre sonrisa, cautivó mi imaginación. Me inscribí para participar y me incorporé con entusiasmo al grupo.

Como mis intereses iban por el entrenador, mi esfuerzo se desarrolló por llamar su atención, puntualidad, participación y siempre estar en todo, lentamente me permitieron integrar su grupo de confianza, pronto 3 de nosotros y Jorge, el entrenador, salíamos además a tomar algo después de nuestro entrenamiento, donde las bromas y el buen ambiente se disfrutaba en grande.

Mi suplicio y mi placer eran las duchas posteriores al entrenamiento, doce de nosotros desnudos, riéndonos y mostrándonos era mi tortura, evitar erectarme en esos momentos se convirtió en uno de mis grandes problemas, sobre todo cuando entraba en las duchas Jorge, nuestro entrenador, que siempre encontraba una excusa para ir a mirarnos cuando nos duchábamos.

Un día Jorge entró a las duchas usando una zunga ajustada de color rojo, causando los más osados comentarios, yo mudo, no pude evitar el erectarme, ante las risas de mis compañeros y la sorpresa de mi entrenador, desconcierto, miradas de reojo, al final ducha rápida y fría para enfrentar al resto.

Al entrenamiento siguiente asistimos pocos, por el frío y sin agua caliente en las duchas, se acordó que quienes quisieran ducharse podrían hacerlo en el baño reservado de los profesores, con el frío pero con la idea de encontrarme con ese compadre, me anime a ducharme ahí, con otros 2. Como el espacio era pequeño, acordamos que se ducharan primero mis compañeros y después yo.

Al salir mis amigos entre yo y apareció Jorge, solo con toalla anudada a la cintura, debo haberlo comido con los ojos, el compadre casi se arrepintió de ducharse en esos momentos, creo que fui muy evidente, pero era como lo había soñado.

Me preguntó rudo, si me iba a bañar o no, ni respondí, sólo me limite a desnudarme y entrar a la ducha, dándole la espalda, no sabía cómo, pero quería provocarle algún sentimiento o algo, que me hablara, pero nada, no entró a la ducha, hasta que termine, duchándome solo ahí. Que fastidio, era la oportunidad de estar a solas con él, desnudos y nada. Salí, malhumorado, cuando lo ví, con la toalla aún anudada, pero con una erección que no podía esconder. Ufff, algo había hecho, parece, que lo había excitado, pero su cara de enojo, no me daba muchas opciones, solo mi pene que empezó a levantarse, fue la señal que algo pasaba en la ducha silenciosa.

Jorge dejó caer la toalla, por primera vez vi su pene, largo, grande, no había visto otro tan grande hasta ese entonces, estaba circuncidado, se dio vuelta y cerró con llave la puerta del baño, se me acercó, sin palabras, tomó mi mano y la llevó a su enorme polla. Que increíbles momentos, sentir otro pene en la mano, que suave se sentía la piel que lo cubría y al mismo tiempo, que duro y grande se sentía, yo que era un artista de la paja y que conocía mis medidas perfectamente, sentí ese otro pene increíblemente grande. Habría roto el primero de los tabooes masculinos, no tocar otro pene, sabía que hacía algo prohibido, pero con la excitación y las ganas, me pareció increíblemente placentero, sobre todo cuando vi la cara de caliente de Jorge disfrutando de mis caricias en su pene, pidiéndome que lo hiciera más rápido.

Cuando me ordenó chupárselo, mi cara de sorpresa delató mi inexperiencia en esas lides, se quedó mirándome a los ojos y me preguntó si había mamado antes. Denegué con la cabeza, sin soltar su pene, me miró, yo erectisimo y me dijo que me enseñaría como hacerlo, se recostó en el suelo y me indicó para acostarme opuesto a él, cuando sentí su lengua en mi pene, ufffff, aún me erecto recordándolo, descubrí uno de los placeres del sexo gay, sólo me retorcía de placer, sintiendo su lengua, hasta que me ordenó que hiciera lo mismo con su pene, fue el momento de quebrar el segundo taboo masculino, y paladear su pene durísimo, al principio con algo de asco, lo reconozco, y después con ganas, hasta que entrara completo, luego sentir sus bolas peludas en la boca, sentir lo suave de la piel con la lengua, como un helado primero, suave por el exterior del glande y luego acostumbrarse a recibirlo entero, haciendo arcadas al principio, hasta que el compadre jadeó como loco y eyaculó en mi boca, dejándome ahogado con semen caliente y solo en el piso de las duchas, cuando mi entrenador salió corriendo después de haberse ido descontrolado en mi boca.

Humillado y enojado acabé solo en las duchas de mi liceo.

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Entre danzas y sexo II

¿Recuerdan?…En un foro sobre danza conocí a Raquel, una jovencita muy hermosa y dulce con la que, después de compartir una ardua jornada de trabajo, pasamos juntos el resto de la tarde, la cena… y terminamos durmiendo juntos después de bellos momentos de “casto” sexo. Realmente terminamos tan agotados que nos dormimos profundamente.

Dormimos sin despertarnos varias horas. Me desperté, eran la 8,00 de la mañana, vi que el sol entraba por la ventana dando vida a un nuevo dí. Raquel continuaba profundamente dormida en posición fetal y totalmente destapada y desnuda como nos habíamos dormido. Quedé observando largamente su hermoso cuerpo, realmente muy hermoso. Sin hacer ruido me levanté y me dí una ligera ducha, me puse sólo el pantalón del pijama y llamé a receptoría para ordenar el desayuno que no tardó en llegar y, tal cual lo había pedido, venía con una rosa bellamente preparada.

Dejé la bandeja sobre la mesa y me acerqué a la cama donde Raquel dormía, me recosté a su lado, quitándome nuevamente el pantalón y con suaves besos en su rostro traté de despertarla. Comenzó a moverse y emitir suaves ronroneos, continué con mis caricias, ella se acurrucaba, se hacía pequeñita y continuaba con esos sonidos que nada decían pero que la presentaban como una verdadera mimosa. De pronto abrió los ojos mostrando algo de sorpresa, miró hacia la ventana por la que entraba el sol, me miró,  paso sus manos por sus ojos,  me volvió a mirar y entonces pareció volver a la realidad y, con una cándida y avergonzada sonrisa me saludo con un suave:

– Hola Mario… buenos días…
– ¡Buenos días amor! – le respondí dándole un beso en los labios que respondió cariñosa – ¿Descansaste bien? – continué.
-Siiii – me dijo – muy bien amor.

Nos abrazamos… nos besamos… le brinde unos mimos y luego le dije.

– Seguro te vendrá bien un buen desayuno… ¿no?
– Si – me respondió – ya me levanto y vamos a desayunar.
– No será necesario amor – comenté de inmediato, dándome vuelta en la cama y tomando la bandeja que coloqué junto a ella, entre los dos – y con este regalito para vos – agregué mientras le ofrecía la rosa y un beso.
– Mario….. – murmuró- sos un amor, que hermoso despertar me brindaste… es la primera vez en mi vida que me pasa algo así, me vas a hacer llorar de emoción…¡¡que hermosa rosa!!
– Amor – le contesté – no es para que llores, sino para que te sientas feliz…
-Soy muy feliz en este momento – me dijo mientras me besaba- y vos sos el responsable de mi felicidad.

Desayunamos mientras charlábamos sobre distintos temas entre besos y mimos a los que ella respondía con suspiros y besos. Luego la invité a ducharnos, ella acepto gustosa y bajo el agua continuaron nuestros mutuos mimos como la noche anterior yo me ocupé de su cuerpo y ella del mío, Salimos y los dos envueltos en las toallas corrimos a la cama donde nos “tiramos” los a la vez y abrazándonos nos besamos a los labios abrazándonos fuertemente. Luego comencé a secar su cuerpo y a medida que lo hacía lo cubría de besos. Ella respondió haciendo lo mismo.
Cuando llegué a sus pezones Raquel se estremeció y gimió muy fuerte retorciéndose en la cama… seguí bajando y al llegar a su ombligo me quedé jugando un momento sintiendo que ella ya parecía no aguantar estos embates… sus suspiros y suaves gemidos se transformaron en verdaderos gritos de placer. Ante esta respuesta continué mi ruta hasta llegar a su pubis que descubrí adornado por unos pelitos prolijamente arreglados y en los que me quedé jugando y dándoles tironcitos… Esto ya la saco de sí. Entonces alargué mi lengua que llegó a su clítoris.

– ¡¡¡Ayy Marioooo!!!! – grito Raquelita mientras se estremecía y se retorcía de placer en la cama empujando con su pubis hacia arriba haciendo que mi boca se pegara aún más – ¡¡¡Nunca me habían hecho algo asiiii!!!!! – aulló.
– ¡Me encanta hacerlo Raquelita… me encanta sentir el sabor de tu conchita… ¿te molesta que lo haga???
– ¡No Mario! – me respondió – Es que nunca me lo habían hecho y me sorprendió. Ahhhhhhhhhh…. Es hermoso mi amor… Me estás haciendo morir de placer.

Entonces comencé a chupar su clítoris que creció poniéndose duro y verdaderamente enorme, sobresaliendo de su rajita como un pequeño pene. Lo chupaba como un bebé chupa el pezón. Raquel ya no era ella… la dulce y cándida niña… se transformó en un verdadero icono sexual mientras mi lengua comenzaba a meterse en su vagina saboreando sus flujos que parecían una verdadera catarata.

-¡¡¡Marioooo!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡Que hermosooooooo!!!!!!!!!!- gritaba Raquel mientras, levantado sus piernas las puso sobre mi espalda y comenzó a apretar levantando la pelvis y haciendo que mi ataque fuera más profundo y con más fuerza. Los movimientos se tornaron casi violentos y ella tuvo un orgasmo sensacional, al que acompañó con verdaderos aullidos de loba caliente quedando luego tendida de espaldas totalmente rendida a mis embates…

Yo continué con mi tarea… la puse de costado en la cama y, mientras continuaba chupándole el clítoris y metiendo lengua fui girando mi cuerpo hasta ubicar mi pija frente a su cara, a la altura de su boca, y muy suave le dije:

– Chupamela amor… dale… chúpamela mientras yo te chupo a vos – mientras intensificaba mis lamidas y metidas de lengua.
– Mario… – dudó -… nunca lo hice. No se…
– Besala primero y luego chupala mi amor –insistí.

Raquel dudó, pero ante mis frenéticas chupadas y en medio de gemidos de placer, la tomo con ambas manos y le dio un suave beso en la punta, luego otro… y otro… hasta que finalmente metió la cabeza quedándose por un largo rato así.

– No temas amor… dale… chupa – insistí – metela bien en tu boca…
– Pero es muy grande – me comento sacándola por un momento – No la puedo toda entera…
-Lo que puedas amor… lo que puedas…

Ante mi insistencia comenzó a meterla muy lentamente, entró toda la cabeza… yo permanecí quieto dejándola hacer pero continuaba con mi trabajo en su clítoris y su conchita, cosa que a ella la hacía estremecer y gemir mientras con sus piernas me apretaba la cabeza contra su pelvis hasta hacerme ahogar por momentos por falta de respiración. De pronto realizó un movimiento que hizo que entrara casi la mitad de la pija en su boca, lo que le provocó una arcada.

– Cuidado amor – le dije – hazlo poco a poco hasta que te acostumbres.
-Siiiii – respondió – ya me di cuenta.

Y entonces comenzó un trabajo de acostumbramiento repitiendo varias veces las arcadas pero logrando de a poco hacer que la punta de la pija llegara hasta su garganta, aunque por momentos volvían las arcadas, pero parece le agrado porque, a medida que pasaba el tiempo lo hacía con mayor unción.
Permanecimos en este sesenta y nueve largos minutos, ella chupando, por momentos con más intensidad, luego mas lento, más tarde nos quedábamos los dos quietos solo besándonos o pasándonos la lengua.
De pronto sentí que iba a acabar por lo que le saqué la pija de la boca y dándome vuelta la abracé y nos besamos en la boca, cambiando nuestros jugos y mezclándolos. Nuestras lenguas se hicieron prácticamente un nudo… luego de permanecer unos minutos besándonos me puse de espalda en la cama y le pedí que subiera ella… lo hizo poniendo una cada pierna junto a mis piernas, quedando bien abierta…y tomando la pija recorrí toda su raja, desde el clítoris hasta el culito… repetí varias veces este juego sintiendo como gozaba, entonces puse la punta en la entrada de la vagina que chorreaba tanto que goteaba sobre mis bolas y el flujo llegaba a las sábanas formando un charco, mirándola a los ojos levanté mi pelvis haciendo que la cabeza entrara en su huequito y, tomándola por la cintura, la bajé contra mi hasta sentir que mi pija estaba totalmente adentro. Comenzamos un lento pone y saca mientras nos mirábamos y nos besábamos. Nuestros movimientos fueron acelerando y luego de unos diez minutos se tornaron muy veloces y violentos. Ella aullaba como una perra caliente… yo le respondía con fuertes gemidos.

De pronto sentí que Raquel acababa y se retorcía arriba mío mientras su concha se contraía apretando mi pija que ante estos fuertes apretones comenzó a lanzar fuertes chorros de leche que llenaron su agujero hasta llenarlo tanto que comenzó a chorrear la mezcla de su leche y la mía sobre mi pelvis y mis bolas.
Con un grito profundo Raquel pareció desmayarse, cayendo rendida sobre mi cuerpo… permanecimos así largo tiempo mimándonos y besándonos.

– Nunca creí que se podía gozar tanto mi amor – me susurró Raquel al oído – mientras dejaba su cuerpo totalmente rendido sobre el mío.
– Raquelita querida – le dije en un momento – te propongo te vengas a quedar conmigo; llama al hotel y diles que hoy te retiras… ¿si?
– ¿Te parece Mario? – me respondió – ¿No te ocasionaré problemas?
– Claro que no mi amor – le dije – Todo lo contrario… me hará muy feliz que aceptes.
– De acuerdo – me dijo.
– Bien – le dije mirando la hora – son las 10,30. Duchémonos y vamos a buscar tu equipaje, tengo mi coche aquí, ayer no lo llevé por el problema de estacionamiento. Nos quedan tres días para compartir amor. Disfrutémoslos… ¿¿¿si???
-Si Mario – me dijo mientras levantándose velozmente corrió al baño perseguida desde muy cerca por mi. Entre juegos y caricias nos bañamos… nos secamos mutuamente y, completando nuestra felicidad también nos vestimos mutuamente.

Recogimos su equipaje regresando a nuestro (ahora nuestro) departamento ya que ella quería cambiar sus ropa. Luego almorzamos y a las 14,00 hs estábamos en el salón en el que se realizaba el foro dispuestos a reiniciar la tarea.

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Reencuentro inolvidable

Hacia mas de 2 años que no nos veíamos y en cada llamada que el  me hacia mi corazón se llenaba de nuevo de ilusiones….

Para los que me conocen mi nombre es ANNA y para los que no comenzare describiéndome, tengo 26 años, soy morena de contextura normal ni gorda ni flaca, buen cuerpo cabellos largos, ojos marrones, linda sonrisa, boca sensual, senos medianos y paraditos con pezones oscuritos, de estatura 1.65 mts y lo que mas llama la atención son mis gruesas piernas y paradito culito, la experiencia sexual que hoy os contare fue hace solo 1 mes con el amor de mi vida, el primer hombre en mi vida y el que lo será por el resto de mis días… su nombre no lo diré puesto que me lo reservare al igual que el mío y si el leyese este relato automáticamente sabrá quien lo escribió porque solo nosotros sabemos y conocemos cada parte de nosotros que el solo pensar el uno en el otro corre una gran corriente sanguínea pidiendo sexo al igual que el amor que se desprende del corazón de cada uno de los dos.
Hace un poco mas de cuatro años llevamos una relación muy especial puesto que el vive en una ciudad distinta a la mía en la que manteníamos comunicación constantemente hasta que un día después de haber pasado casi dos años de relación me entere de cosas que el no me había dicho nunca, cosas que me dolieron en lo mas profundo de mi y que por las cuales sufrí muchísimo y por lo tanto no quería saber de el en mucho tiempo en ese tiempo de relación nuestros cuerpos cada vez que se unían explotaban de deseo y lujuria algo inevitable desde que nos conocimos una reacción como lo es el gas y el fuego, lo que me costo mucho conseguir después de habernos separado tan drásticamente no conseguí en otro hombre lo que con el significaba hacer el amor, hasta que un día recibí una llamada y era el, con el solo escuchar su voz ya era algo que alteraba mis sentidos, aceleraba mi respiración, me temblaba el cuerpo y me transformaba completamente, era el pidiéndome perdón por tanto daño que me había causado pero por sobretodo las cosas pidiéndome que no lo olvidara y que necesitaba verme cosa que fue bastante difícil hasta cierto tiempo después.

Un día me volvió a llamar diciéndome que estaba en la ciudad y algo se apodero de mi cuerpo diciéndome que ya no podía aguantar mas tiempo sin verlo y que damos en vernos ese mismo día a las 6.30 en el café de ese sitio que nos trae tantos recuerdos. Ahí estaba yo sentada tomándome un café negro a su espera y después de unos minutos que para mi fueron eternos llamo diciéndome que ya estaba cerca y que llegaría hay en pocos segundos, mi corazón empezó a latir fuerte porque ya eran mas de dos años que llevábamos sin vernos ni sentirnos de repente agache la cabeza y vi mi teléfono y vi su reflejo en la puerta  y al ver que venia hacia mi no pude ocultar la felicidad que me arropaba por completo hasta que sentí sus brazos arropándome completa con esa fuerza y ese olor a hombre que me vuelve loca. Ese abrazo para mi duro horas tanto así que fuese sido capaz de dar todo por que nunca se escapara  de mi, nos separamos y se sentó a mi lado pidiendo otro café y hablándome de todo lo que me había extrañado y yo a el, hasta que en un abrir y cerrar de ojos me tomo de  la barbilla y me acerco hasta el hasta sentir sus labios con los míos en el cual nos fundimos en un anhelado beso que fue también eterno para mi y en otro abrazo fuerte. Pago el café y me dijo que quería que me quedara con el esa noche que extrañaba mi calor y mi presencia a lo cual en un principio yo me rehusé porque quería que me lo pidiese más hasta que así fue y yo también le dije que extrañaba su presencia me tomo de la mano y me abrazo fuerte nuevamente y caminamos mucho y nos besábamos y nos jugábamos, me apretaba contra el hasta que encontramos el hotel en donde nos habíamos quedado juntos la ultima vez que visito la ciudad conmigo.

Llegamos, pasamos a la habitación y yo no podía creer q aí estaba con él, entre al baño y me mire al espejo y moje mi rostro para comprobar que no estaba soñando luego salí y ahí estaba él, con su camiseta puesta y el bóxer negro y sus medias blancas, esperándome, acostado en la cama y juguetón como siempre con esas piernotas fuertes y ese cuerpo que me vuelve loca. Él veía un programa de tele y yo me acerque acostándome a su costado y abrazándolo aun con la ropa puesta. Me miró y nos fundimos en un beso como habíamos soñado y anhelado hace mucho, un beso apasionado y candente hasta que me volteo para que yo quedara arriba de él y me apretaba, metía su mano por dentro de mi vaquero y sentía mi panties hasta que se sentó y yo quede de rodillas abiertas frente a el besándonos más y más. Me quito mi blusa color verde y nos volvimos a mirar esos ojos que me matan esos ojos color verde intenso y esa piel que me vuelve loca, rubio como el sol y cada vello de su cuerpo como el sol en el verano, ese cuerpo que gritaba mi nombre y mi cuerpo el suyo, hasta que quite su camisa y el quito mi sostén abalanzándose con tantas ganas en mis senos chupándolos y succionándolos, mordisqueándolos y haciéndome quejar de placer.

Se acostó boca arriba llevando mi mano a su gran bulto que estaba tan duro como una piedra, yo lo tome entre mis dedos mientras besaba sus labios y bajaba por su cuello, subía hasta su oreja chupaba el lóbulo, metía mi lengua en su oído, le susurraba que lo amaba hasta que baje a su pecho, ese pecho lleno de vellos que me encanta, pasaba mi lengua por todos lados de su torso hasta que baje a su paquete y comencé a besar su pene empecé primero pasando mi lengua desde debajo de sus bolas metiéndolas por completo en mi boca y succionándolas escuchándolo quejarse con un aaaaaa ssssiiiiiiiii me pedía que no parara y fui subiendo hasta su falo que estaba tan duro como roca la cual tome con mis manos y metí en mi boca completo chupando y chupándolo hasta que sentí su liquido preseminal salir y me dijo que parara que no quería que terminara así y me volteo quedando el arriba y yo abajo besándome y bajando por mi cuello, mi pecho mis senos, mi abdomen, mi ombligo ahí metió su lengua cosa que me retorció y bajo por mi vientre y termino de quitar mi vaquero dejándome solo en panties luego quito su bóxer y pude ver a la perfección ese pene que me vuelve loca y luego quito mis panties y se lanzo hasta mi coñito que estaba tan húmedo sentí cuando su lengua toco mi clítoris que estaba también muy duro, y bajaba hasta mis labios menores y metía su lengua como queriendo penetrarme con ella él me miraba y yo me retorcía tomando su cabeza y empujándola hacia mi mas, luego hizo que me subiera encima de el pero con la cabeza para el otro extremo de su cuerpo convirtiendo todo en un magnifico 69 y mientras metía su lengua en mi coñito y chupaba mi clítoris me daba nalgadas fuertes y metía dos dedos en mi coño mientas metía otro en mi culo y me hacia retorcer de placer, por otro lado yo chupaba su pene subía y bajaba con mi boca, succionaba su glande, bajaba de nuevo y chupaba sus bolas y las lamía y volvía a chuparlas mmmmmm que rico se siente cuando alguien que amas y te ama te hace tantas cosas que te llenan de placer mmmmm el describirlo es todo un placer, luego nos separamos y me dijo que quería verme masturbarme así como cuando me llamaba por las madrugadas para hacer el amor por teléfono entonces yo fui acariciando mis senos y mordiéndome los labios hasta que baje mi mano hasta mi coñito y empecé a meterme un dedo y a frotarme el clítoris mientras el me miraba y se hacia una paja luego me quitaba mi mano de mi coño y se acercaba el y metía su lengua y yo me retorcía de placer y metía sus dedos en mi coño y los movía con rapidez y me seguía mandando a masturbar hasta que en una de esas yo metía y sacaba mi dedo tan rápido y frotaba mi clítoris que ya no podía contenerme hasta que de pronto sentí un corrientazo que subió desde mi coño hasta la cabeza y bajo hasta mis pies y inundo mi cuerpo por completo haciéndome estremecerme de placer y gritar no dejándome reponer del orgasmo que acababa de tener se monto sobre mi y de golpe metió su gran polla haciéndome gritar de dolor y placer colocándose frente a mi de rodillas y apuntando con su gran pene a mi coñito mientras bombeaba fuertemente haciendome gritar aaaaaaaaaaaassssssssssssss mmmmmmmmmmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiii escuchaba como el sonido que hacian nuestros sexos al chocarse nos excitaban mas y mas con el húmedo flujo de mi vagina y el olor a sexo que emanaba de ella

El ambiente se hacia aun mas excitante mis pezones querían reventarse de lo excitada que estaba, luego se puso a mi lado y comenzó a penetrarme de lado levantando mi pierna y llevándola hacia atrás mientras yo con una mano frotaba mi clítoris y con la otra acariciaba su rostro y su cabeza atrayéndola hacia mi y besándolo apasionadamente, luego me voltee y me subí encima de el para cabalgarlo subía y bajaba de su pene y movía mis caderas para un lado y el otro presionando mi vagina para que apretara su pene sentía como mi vagina apretaba tanto su pene que el en su rostro lo demostraba con una picardia y una insinuante sonrisa, de repente me dijo que me colocara a cuatro patas y comenzó a lamer mi coño desde atrás a penetrarme con esa lengua asesina y potente, succionaba mi coño a mas no poder mientras yo me mordía los labios y esperaba con ansias ese orgasmo que gritaba desde lo mas adentro de mi cuando de repente sentí de nuevo su gran polla saliendo y entrando pero con mas fuerza que antes y mientras lo hacia yo gemia fuerte por el placer que me estaba reganado lo metia y lo sacaba tan fuerte que mis piernas temblaban y mis senos se bamboleaban de un lado a otro y sudábamos, mientras apretaba mi vagina sentí una fuerte contracción dentro de mi y un corrientazo de placer me lleno en el momento cuando sentí su leche caliente inundándome el coño y llenándome cada vez mas de placer hasta ver el goteo de su semen caer por mis muslos. Luego lleve un dedo hasta el semen y lo traje a mi boca para probar su sabor de macho que tanto me vuelve loca, esa fue la ultima vez que lo vi espero que pronto vuelva a verlo y tener otra aventura de sexo inolvidable.
Espero les haya gustado mi relato mi nombre es Anna y hasta otra oportunidad. Besos!

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