Primera vez con mi hermana

Bueno esto que les voy a contar acaba de sucederme el sabado. Si, recien hace unos dias. mi nombre es Tato con 18 años. Desde hacia tiempo vengo observando a mi hermana. tiene un cuerpo que es una delicia para sus 19 añitos. Como comprenderan casi siempre estoy mirandola, viendo como camina, cuando sube las escaleras y ella esta en faldita…la verdades es que me vuelve loco.

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El Sexo más placentero

Amor filial: hermano-hermana, primera vez; nieto-abuela. Nuestro autor disfruta del sexo prohibido con su hermana menor a la que “obliga” a satisfacer sus bajos instintos. Enterada su abuela, tendrá también que pagar su silencio con carne…

El relato que les envío es 100% real. Esto pasó cuando yo tenía 21 años y mi hermana 18, ahora tengo 27. Ella es de pelo castaño, ojos celestes y mide 1.75, tiene unas gomas perfectas y una cola de lujo; es lo que se puede decir una hembra. Yo soy alto de pelo negro, bien dotado y corpulento. Desde mi adolescencia la deseo, ya que de chicos jugábamos al típico doctor y nos desnudábamos y juntos tocábamos nuestras partes íntimas pero nunca cogimos hasta que…

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BUSCANDO OTRAS FORMAS DE PLACER

Filial, gay, primos y hermana. Su primo y él gozaban del sexo fantaseando con su hermana, hasta que un maravilloso día la pudo tener entre sus brazos para él solito.

Hola amigos la historia que les contare me paso apenas unos días atrás aunque desde hace tiempo que la he venido planeando.

Los protagonistas somos mi primo, mi hermana y yo. Los nombres no los daré por obvias razones.

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Primera vez con mi hija 2

Puedes leer la primera parte de este relato: Primera vez con mi hija.

Mis manos la sujetaron por la cintura, atrayendo su cuerpo más hacia mi, acercando su vulva al contacto de mi lengua. Se dejaba hacer, ejerciendo presión para facilitar el encuentro de su clítoris con mi boca.

Ahora mis manos acarician sus nalgas , las estrujan  y las separan, mientras mi hija separa aun mas sus piernas ,permitiendo que yo pueda explorar mas adentro de su cueva, que se encuentra muy sensible por la reciente defloración.

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POR ESPIAR A MAMA DISFRUTAMOS COMO PUTAS III

Salí y me subí a su carro estaba haciendo mucho frio cuando me mire en el carro no me favorecía el frio pues como no me puse brasier mis pezones se pronunciaban sobre la camiseta me puse roja y disimuladamente cerré un poco la chaqueta pero la cremallera no subía mientras hacia esto el se acerco a saludarme dándome un beso muy cerca la comisura de los labios eso me altero mas si se puede decir tenia mi pelo mojado mis pezones hinchados y mi cara roja como tomate no podía ser mas notoria mi situación para salir del apuro rápido le pregunte que necesitaba o que pasaba a ver si me podía entrar rápido antes de que don Alex se pudiera percatar de algo

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Penetrando a mama

Soy Alejandro, tengo 18 años y acabo de ingresar en Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. La literatura, desde muy temprana edad, se presentó como mi vocación inequívoca, y traté de poner en mis escritos más belleza que contenido.

Era aún muy pequeño cuando garabateaba todo papel que llegaba a mis manos. “Ema me ama…Mamá me mima…mamá me mima”. Desde allí, y como elemento recurrente, la calidez de mi madre se posó en mi vida como nudo central y, paulatinamente, fue tiñendo con su color particular todos mis actos.

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En casa de Tio Lalo – Parte 2

Amor Filial Hetero. Pasaron algunos días desde nuestro encuentro y mi vulva recordaba esa lengua, mis labios añoraban esos dedos que los habías separados para dejar mi clítoris libre a la succión de su boca…el morbo que me producía esta sórdida historia me aumentaba las sensaciones, tenía los horarios prohibidos de mi tía Erika, siempre me avisaría cuando llegaría a casa, los hijos se pajeaban en nombre de mi culo y Eduardo… Mi tío Eduardo estaba a mis pies rogando para que lo dejara clavarme su verga.

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Feítos, pero cumplidores…

Antes que nada, esto paso ya hace algunos años, acualmente cuento con 33 años, pero de este día en particular, mi vida, mi mentalidad y yo mismo, cambié… Espero disfruten este relato, tanto como yo disfruté recordar, mi nombre no lo cambié, únicamente los de los demás protagonistas…Que lo disfruten.

Viernes por la mañana… había que ir a la universidad, por aquel entonces cursaba el cuarto semestre de la carrera de Ingeniero Industrial, mi nombre es Francisco (Paco), yo era un joven de 19 años, no era delgado, ni mucho menos soy alto, soy de una estatura promedio para un chico mexicano, de tez morena, estaba algo pasado de peso, mido 1.70 y en aquel entonces pesaba unos 85 kg, era flojo y no me gustaba hacer nada de ejercicio, prefería pasármela en los videojuegos, era adicto en sobremanera al King Of Fighters 97 (KOF ´97), pero ese viernes en particular, algo cambió mi rutina, mis primas Alejandra Y Cruz (con las cuales en ese tiempo eramos inseparables), me habían invitado a ir a la alberca pública para refrescarnos, se acercaba la semana santa y en el lugar donde vivo hace demasiado calor; como todas las mañanas iba caminando a tomar el bus y de camino me encontré a mi primo Alfredo (Fito), hermano de mi prima Cruz, es menor que yo por 1 año pero puedo decirle que es el hermano que nunca tuve, él al igual que su hermana son de tez blanca y cabello castaño, solo que Fito es al igual que yo, un poco gordito, me preguntó si iba a ir siempre con ellos a la alberca, a lo que respondí que sí, que unas horas de convivencia no caería mal y acabé diciendo, aparte va Alejandra (ambos comenzamos a reír), me respondió diciendo “si está bien buena, lástima que es nuestra prima” yo lo voltee a ver y le dije ¿a poco no te la cogerías? y me dice “claro que lo haría” y yo, pues entonces no digas “lástima que es nuestra prima (en voz aguda y burlona)”, nos subimos al autobús y nos fuimos, él se bajó en el colegio de bachilleres al que llegaba y yo, seguí de camino al Tecnológico.

Al llegar al tecnológico, me recibió mi novia que al día siguiente sería el cumpleaños de su papá y que me esperaba en unas carnes asadas, que le harían, el resto del día paso sin mayor novedad, las materias y horas pasaban lentas y tranquilas, a las 2 pm terminaron mis clases, me despedí de mi novia, mis amigos y me fui a la casa.

Al llegar a casa, estaba completamente vacía, ya que mis padres trabajaban y mis hermanas estudiaban fuera de casa por lo tanto en ese tiempo solo vivía con mis padres, recuerdo que solo encontré una nota de mi madre que decía “Paco: Hazte de comer lo que encuentres, no me dio tiempo de hacer nada, te quiere mamá… PD: No dejes trastes sucios”, arrugué la hoja y la tire a la basura, como iba a ir a la alberca, me hice un par de sándwiches y le hablé por teléfono a Fito:

-¿Bueno?, Tía… ¿se encuentra Fito?

-Si hijo, te lo paso.

Fito: Oye compa, paso por ti en unos 20 min, nos lleva mi papá para la alberca.

Yo: Ok, viejo, entonces estoy pendiente aquí… ¿Siempre va Alejandra?

Fito: Si!!!

Yo: Excelente, pues a echarse un taco de ojo con esas ricas nalgas.

Fito: Ok compa nos vemos entonces al rato… por cierto no digas esas cosas mi cerebro tiene una imaginación exagerada jajajajaja.

Alisté mis cosas y me senté a ver la televisión, cuando escuché el claxon de la camioneta de mi tío, apague el televisor, tomé mis cosas, cerré la puerta con llave y subí a la parte de atrás de la pick up, donde iba mi primo  y Cruz iba al frente con mi tío.

De camino nos quedaba la casa de Alejandra, pasamos por ella y salió mi tío y nos saludó y dijo “que bueno que vas paco, ahí cuidas a los demás”.

Haré una pequeña pausa aquí para describir a mis primas… Alejandra tenía 18 años y acababa de entrar a la carrera de Medicina, era de tez blanca, chaparrita aproximadamente de 1.60 de estatura, delgada, con buenas nalgas, no caderona, de pura carne en sus nalgas pues hacía mucho ejercicio, eso sí, tenía pocas tetas, nariz perfecta, ojos color miel y cabello castaño; cruz, tenía 18 años estaba en pleno desarrollo pero por genética buenas nalgas, pocos senos porque estaba en desarrollo (ahorita tiene unas tetas muy ricas), de tez blanca, cabello chino y algo llenita, no gorda ni flaca, lucía bien, con una carita angelical y grandes ojos color café.

Al llegar a la alberca pública, la vimos un poco vacía, nos encontramos varios conocidos y los saludamos, nos hicieron el comentario que la mayoría de la gente estaba saliendo a las playas pues decían que la alberca estaba muy orinada (cosa que quizás deba ser cierto porque muchos niños por seguir jugando se hacen pipí dentro de ella), antes de entrar a la alberca, fuimos al campo de futbol y comenzamos a jugar, como dije en aquel tiempo era gordo y flojo por lo que opté en ser portero, Fito tampoco era nada atlético y se quedó de defensa, más bien era porque habíamos agarrado el tema del cuerpo de Alejandra, terminamos de jugar ganando 2-1 el partido, fuimos a las regaderas, nos quitamos el sudor y nos enfilamos hacia la alberca.

Al llegar al área de la alberca, grande fue mi sorpresa al ver a Alejandra salir de la alberca dejando ver su hermoso trasero, mi mente comenzó a volar y mi vista más aguzada se clavó en que el traje de baño que traía y le hacía honor a su cuerpo atlético, marcando considerablemente su vagina, se acercó a mí y a Fito quienes en verdad estábamos atónitos de verla porque aunque sea mi prima hay que reconocer una belleza cuando se tiene frente a uno.

Alejandra: Hey. ¿me acompañan a comprar una limonada preparada?

Fito y yo: Claro!!!

Alejandra: Avisémosle a Cruz para ver si va con nosotros…

Fito: No… ¿para qué? Vamos los 3.

Alejandra: Tenías que ser su hermano… ¿Le puedes avisar Paco?

Yo: Claro ahorita le digo.

Me acerqué a donde se encontraba Cruz y le pregunté si quiería ir con nosotros a comprar una limonada o le traíamos algo del servicio.

Cruz: Si, si voy… Ayudame a salir Paco (dijo mientras estiraba la mano)

Yo: Si hija (estirando la mano)

Cruz: ¡Ay suéltame por favor!

Yo: ¿Que pasó? (Dije esto mientras bajaba la mirada, pues estaba viendo a Alejandra, y abría la mano para soltarla y alcance a ver que la parte de arriba del bañador se le había bajado y se le veían sus pequeñas tetas, con un pezón color café claro)

Se volvió acomodar la parte superior del bañador y terminó de salir de la piscina, al subir voltee a ver su trasero quizá inconscientemente, y vi que se le había metido un poco entre sus nalguitas y dejaba ver su rajadita y descubrí algo que ignoraba por completo… Mi prima tenía unas piernas hermosas y bien torneadas, la comencé a ver como una mujer a pesar de su corta edad y que nos llevábamos muy bien; fuimos a donde su hermano y Alejandra y  ya juntos nos dirigimos al servicio, Alejandra compró su limonada, Cruz compró una nieve y Fito y yo, una Coca – Cola  con unas Sabritas, después de eso fuimos todos a la piscina, nos metimos los 4, el agua estaba agradable y Cruz comentó su accidente, Fito se acercó a mi.

Fito: Compa…

Yo: ¿Qué pedo?

Fito: ¿Le viste la teta a mi hermana?

Yo: Pa’ que te engaño güey, si se la ví… La neta si no fuera mi prima si se la clavo “bro”

Fito: Verdad que la tiene bonita, jajajaja si a veces igual a mi se me para viéndola.

Yo: (me solte una carcajada) Si “bro” la verdad si esta buena tu hermana.

Fito: Desde pequeños mi mamá nos bañaba juntos, pero a mi me gustaba verle su vagina desde chicos y la neta a veces entra a mi baño y la espío no se me quita la maña, me encanta verla orinar.

Yo: Lo mismo hago yo con mis hermanas cuando llegan a la casa “bro”, ya sabes que somos bien tociditos jajajaaja

Fito: Ya la caché que al novio le anda mamando la verga, no le digo nada porque neta yo me masturbo cuado la veo.

Yo: Pues yo a la que caché una vez mamando verga fue a mi mamá, pero a mis hermanas no, solo las he visto masturbarse cuando las ando espiando.

En eso estábamos cuando se acerca Alejandra y me dice:

Alejandra: Paco… ¿puedes venir?

Yo: ¿Qué pasó Ale?

Alejandra: Estamos viendo si comemos pizza hoy y rentamos unas pelis, para verlas en casa esta noche y se quedan a dormir en la casa, mi papá y mi mamá van a salir y regresan hasta mañana, yo les digo que se van a quedar ustedes y no habrá problema… ¿puedes? Dí que sí!! No quiero ir con ellos esta noche.

Yo: Con una condición…

Alejandra: ¿Cuál?

Yo: Yo solo uso bóxer para dormir, no vayan a querer que me ponga otra ropa

Alejandra: (sonriendo) No te preocupes primo, eso no se lo diré a mi papá.

Salimos de la alberca aproximadamente a las 7 pm y nos fuimos cada quien a nuestras casas, aunque no dejaba de pensar en los senos de mi prima… me decía… es una niña… 16 años aun… luego recordé que a los 16 años yo había empezado a ser activo sexualmente con mis amigas de la secundaria.

A eso de las 9 pm llegamos a casa de Alejandra, se despidieron mis tíos de nuevo y de nuevo me recomendó mucho a todos y su casa.

Alejandra había ido a rentar las películas después de llegar de la alberca y estábamos viéndolas cuando llegó la pizza  le pusimos pausa y fuimos a cenar, estando cenando comentábamos todo lo referente a los primos, a la escuela, la familia, entre otras cosas, luego salió el tema de que cuando éramos pequeños, pues como siempre convives con tus primos, son los primeros que te llaman la atención, Alejandra comentó que a ella le gustaba David y que aun sentía algo de atracción por el ya que tenía un cuerpo atlético, Fito dijo que el convivió mucho con María y que hace tiempo le gustaba y se besaban, Cruz dijo que sentía algo de atracción por mí y Fito y Alejandra hicieron el clásico ¡Uuuuy¡, entonces ella interrumpió y dijo que David era el de mejor cuerpo y que al igual que Alejandra sentía atracción por el, por último yo dije:

Yo: Sinceramente, “la neta”, hasta hace apenas unas horas Alejandra eras mi máximo gusto, pero la verdad, desde esta tarde ver tu cuerpo Crucita… fue una bomba para mi cerebro, tienes un bonito cuerpo pero Alejandra, tu eres la mas buena, hasta me la he jalado pensando en ti…

Fito y Cruz gritaron: ¡Uuuuy!

Fito: La verdad yo igual me la he jalado a tu salud.

Alejandra: Par de marranos (sonriendo sonrojada).

Fito: De hecho, antes que se fuera tu hermano a estudiar, cuando venía a tu casa a ver películas o jugar “play” con el, entraba a tu cuarto a oler tus calzones.

Todos comenzamos a reir y Alejandra se sonrojó aun mas.

Cruz: Ay Fito, en verdad eres degenerado, pensé que solo lo hacías cuando dejaba mis calzones en tu cuarto.

Fito: Jajajaja ¿Me has visto? Lo siento hermana, con algo me tengo que limpiar.

Alejandra: Ya chamacos, vamos a calmarnos porque ya Paco tuvo una reacción (señalando a mi entrepierna).

Yo: Nooo ni te preocupes, es mas ya me conoces que yo soy directo, préstame tu traje de baño o un calzón para jalármela y ya se me pasa.

Cruz: Ay y vas a desaprovechar esa erección…??

Yo: ¿Qué mas, no creo que me quieran ayudar?

Fito: Ahí Cruz es experta en mamar… la he visto con sus novio… que te ayude hermano.

Cruz: Si ya se que me espías cuando estoy con mi novio, te agradezco el que no le digas a mamá Fito, pero ¿Te atreves a que tu prima te la mame Paco?

Yo: Yo sí, no sé si Alejandra se vaya a molestar, al fin estamos en su casa.

Alejandra: Bueno… nunca pensé que ver películas fuera a terminar así… pero vale veamos que tal eres chupándola Crucita.

Yo: Vale pero vamos a la sala o quieres aquí en caliente… ¿Cómo quieres?

Cruz: Aquí… para que ir tan lejos.

Diciendo eso se acercó, se hincó, bajo mi bóxer y mi erección tuvo libertad al fin, no voy a presumir que es una súper tranca pero me defiendo, mi mirada era en la cara de mi prima Cruz, Fito metió su mano al short y Alejandra clavó su mirada en mi pene erecto, Cruz, chupó la cabeza de mi pene, con cariño, como si fuera un beso deseado desde hace mucho, paso su lengua de la cabeza hasta la base, por arriba, luego levantó mi verga, beso mis huevos y puso mi pene en su cara y dijo –estas bien equipado primo, es del tamaño de mi cara- su carita Angelical se transformó en una de viciosa por verga, sentí una mano en la cara, que venía desde mi lado izquierdo y la giró en ese sentido, era Alejandra que me daba un beso y tomaba mi mano y la llevaba por debajo de su camisón poniéndola en su vagina, su calzón se sentía húmedo, yo presioné mis dedos fuerte en su vagina al grado que soltó un ligero gemido y mordió mi labio y dijo –me dolió, más suave- Fito tenía los ojos desorbitados, ni en nuestras mas locas fantasías había pasado algo así, siempre me decía que ver coger a mi madre era una de sus fantasías o que mis hermanas le mamaran la verga, y obviamente Alejandra, que era referencia a lo máximo que nos podría pasar, y ahí estábamos de tal forma que se paró al umbral de la puerta de la cocina y comenzó a masturbarse, mientras tanto, Alejandra bajaba su calzón que era pequeño, y se encontraba completamente mojado, Cruz lo recogió y le dijo a su hermano –Date gusto Fito-, se lo tiro y éste lo agarró, todos nos quedamos mirando pensando lo olería y éste palpó la parte mas mojada y lo llevó a su boca y comenzó a chupar el calzón, la verdad a mi me sorprendió y a la vez me excitó esa acción, saqué mis dedos de la vagina de Alejandra y los puse en su boca, humedecí sus labios con sus mismos jugos y le dije a Fito que se acercara y que le diera un beso a Alejandra, ella dijo que estaba bien, ya sin su short y sin ropa interior, se acercó por mi lado derecho, Alejandra se inclinó hacia la altura de mi pecho para acercarse pues estaba en un banco alto, Fito se acercó y su verga quedó a la altura de la mía y le dio un beso a Alejandra, agarró su verga y le pegó 2 golpes en la cabeza a su hermana, Cruz agarró la verga de Fito, dejó de chupar la mía y dijo – ¿porque me pegas? – A lo que Fito respondió – Te toca ser bueno con tu hermano- Cruz lo vió y le dijo – Solo por esta vez- se metió la verga de Fito en la boca y yo retiré por completo la bata de Alejandra, la tomé de la mano y me la llevé a la sala, los hermanos se quedaron en la cocina, acosté a Alejandra en un mueble y separé sus piernas, por primer vez veía de tan cerca su vagina, sus labios deliciosos, jugosos, le pasé la lengua y mi cuerpo fue recorrido por un escalofrío de excitación, la pasión hervía en ambos, separé sus labios con cuidado me puse a gatas y comencé a comer su coñito, en esas estaba cuando regresaron los hermanos tomados de la mano, cruz se puso atrás de mi y me dijo –que tenga 16 años no quiere decir que sea una niña, tengo tanta experiencia como cualquier mujer que le guste la verga y la disfrute- Fito se sentó en un mueble y Cruz se agachó y comenzó a chuparme los huevos por detrás y pasó de eso a chupar mi ano, Cruz estaba completamente a 4 patas, Fito se agachó y comenzó a chupar el culo de su hermana, yo retire la cara de Cruz y me senté en el mueble, Alejandra se puso encima de mí y comenzó a moverse, Fito por su lado, se comenzó a masturbar y terminó en la espalda de su hermana, Cruz se volteo y limpió por completo la verga de Fito quien cayó sentado, entonces la hermana se acercó a él y se dieron un beso tan apasionado que ambos traían semen en la boca y le dijo Cruz – Eres el primero que me come el rabo de forma espectacular hermanito, te dije que sería tu única vez, cuando esta noche acabe, esto no vuelve a pasar-

Alejandra gemía como poseída, sudaba, podía sentir el calor de su vagina en mi pene, hervía, era una sensación tan espectacular, se daba unos sentones tan espectaculares, que sus nalgas revotaban en mis testículos, se detuvo un momento, cambió de posición y su vagina quedo expuesta de tal forma que se acercó Fito y le dijo que el la quería probar pues sus jugos eran deliciosos y quería probarlos directamente de la fuente, Alejandra detuvo su cabalgata, tomó a Fito por la cabeza y le hundió la cara en su vagina, pude sentir la cara de mi primo en mis testículos, pero no nos importó tantas veces habías soñado con esto, eso hizo que a Fito se le volviera a parar el pene y entonces su hermana mi tonta ni perezosa, comenzó a chuparla de nuevo, sacó mi verga de la vagina de Alejandra y la introdujo de nuevo en su boca Cruz era una experta mamando verga, volvió a dirigir con su mano mi verga a la vagina de Alejandra y pude hasta sentir la lengua de mi primo recorriendo mi pene, pues no dejaba de chupar a Alejandra, se volteó Fito, agarró a su hermana y le dijo… -¿lista para perder tu virginidad? A lo que Cruz respondió – Hermano, se te adelantaron hace 2 años que tengo relaciones sexuales – Fito le dijo: -Entonces te voy a castigar por mamá- comenzó a meterle la verga a Cruz, yo en ese momento agarré fuerte a Alejandra y me vine dentro de ella, al mismo tiempo que Alejandra gritaba y tiraba un chorro de jugos que le cayó en la espalda a Fito, al ver eso, me agaché y comencé a tomar ese líquido que salía de ella, mientras sus piernas se doblaban, se tiró al sillón y dijo estar agotada, Fito siguió cogiendo a Cruz, entonces… sacó su verga y se vino entre sus nalgas.

En el suelo, había semen, líquidos vaginales, ropa mojada, y dos hermanos abrazados, Fito besaba la frente de Cruz, yo me levanté y le dije que no esperaba que pasara eso, que había sido una experiencia única, que sabía no se volvería a repetir y que la traería dentro de mi corazón siempre.

Alejandra: – Solo planeamos que te la chupara Cruz

Cruz: Si, no sabía que tuviera una familia tan degenerada, nunca pensé coger con el pendejo de mi hermano.

Fito: Ah bueno!! Pendejo porqué?

Cruz: Porque lo eres

Yo: Bueno, Cruz, cuando quieras siempre estoy disponible para ti.

Cruz: Fue única vez… Y tú, no le digas a mi mamá nada Alfredo (Fito)

Alejandra: No se si en verdad sea la última vez, pero de que estuvo rico los estuvo, yo si quede con ganas de mas. ¿Sabes Cruz?, hay que experimentar un acto lésbico y quisiera que fuera contigo, veo que eres putita, mas de lo que platicabas.

Cruz: Manita, eso igual lo quiero probar, ya veremos cuando lo hacemos, promesa de meñique…

Yo: Denme un beso niñas (nos besamos los 3 al mismo tiempo en la boca y Fito veía)

Fito: Yo igual quiero unirme (los 4 nos besamos a la vez)

Alejandra: Ustedes son gorditos pero cumplidores, David es solo cuerpo y pose, me ha visto desnuda y no se ha atrevido a tocarme ni el cabello…

Yo Ya vez… Feítos pero cumplidores…

Mi primera experiencia en familia, pronto leerás que mi vida ha sido un libro completo de Incesto y lujuria familiar. Por lo pronto, hasta luego

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Rosa, otro dulce encuentro

Los créditos de la película aparecieron sobre un fondo negro como si del telón de una obra de teatro se tratase. Rosa miraba la tele ensimismada. Su mano describía círculos en el pelo de su hijo que tenía la cabeza apoyada en sus muslos a modo de almohada. De hecho, se había quedado medio dormido.

-Cariño, la peli ha terminado- Dijo Rosa intentando despertar Dani.

-Lo sé. Estoy aquí muy a gusto- Dijo el chico murmullando. Era ya de madrugada y en la tele comenzó un programa de teletienda, anunciando un cortador de verduras. Rosa ni le prestó atención. Ya tenía su vista puesta en el paquete de su hijo. La mano que tenía sobre la cabeza, enredada en el pelo del chaval, la fue bajando hasta la cintura y la metió debajo de la camiseta. Acarició el estomago de Dani deslizando sus largas y blancas uñas por la blanca piel del chico. Dani lo notó y se giró hacia su madre, quedando boca arriba. Ella arrastró su mano por el vientre de Dani y la metió dentro del pantalón. Se encontró con un pene semi erecto. Sus uñas se enredaban en el vello púbico de la base del pene.

-¿Quieres que mami te relaje como lo hice el otro día en el baño?- Dani asintió por respuesta. O no podía o no quería hablar. -Será mejor que te quites esto- Y le ayudó a quitarse la camiseta. Dani volvió a recostarse sobre los muslos de su madre. Un pantalón muy corto permitía a Dani apoyar la cabeza directamente sobre la suave piel de las piernas de su madre.

Rosa volvió a acariciar el pecho de su hijo. Alargó las dos manos para alcanzar los pantalones de Dani los cuales desabrocho. En este proceso el cuerpo de Rosa se inclinó hacia delante y esto colocó una de las generosas tetas de Rosa sobre la cara de Dani. Este la besó. Fue un acto reflejo del cual su madre se percató.

-¿Te gustan?- Preguntó Rosa.

-Mucho mamá…-Dijo Dani con cierta ansiedad. Rosa con delicadeza y lentitud se fue quitando la camiseta que cubría sus voluptuosos pechos envueltos en un sujetador blanco con encaje.

-Así además de disfrutar de la paja, disfrutas del paisaje- Dijo la madre sonriendo.

Rosa volvió a agarrar con la mano la polla de su hijo, ahora ya fuera del pantalón. Aquellas uñas blancas relucían frente a la rosada piel que cubría aquel ya duro pene. Dani soltó un gemido cuando la mano de su madre comenzó un tímido “sube y baja” en su erecto pene.

Con los ojos cerrados Dani no pudo ver como con la otra mano Rosa cogía un cigarro del paquete de la mesilla y se lo llevaba a los labios. Cogió el mechero y lo accionó para encender el cigarrillo. Dani se sorprendió por el ruido y la miró. Esta apagó el mechero y sujeto el cigarro con las largas uñas.

-No te importará que fume, ¿Verdad cariño?- Preguntó mirando hacia abajo a la cara de su hijo.

-No mami, es sólo que no sabía de que era ese ruido. Me encanta verte fumar- Dijo el chico.

-Me alegra oír eso, porque a mi me encanta fumar- Confesó la madre y llevándose el cigarro a la boca lo encendió. Soltó el mechero y dio una larga calada al blanco cigarro. La mano que tenía sobre le pene reanudó su marcha pues distraída había parado.

-Adoro tu pene cariño- Dijo echando el humo hacia arriba. Observo que Dani miraba mucho hacia sus pechos sujetos por el sostén blanco. Y pensó, que no era justo para él. Se llevó el cigarro a la boca y lo sujetó con lo labios, para poder desabrochar el sostén y se deshizo de él. Dani vio como sus pechos caían por una mezcla de la gravedad y la edad de su madre. Aún eran grandes y maravillosos a los ojos del chaval.

Rosa cogió el cigarro dando otra larga calada exhalando el humo de forma ruidosa.

-pfffff, así estoy segura de que te gustan más- Dijo sonriendo. Su mano incrementó la presión sobre el pene del chico y esto provocó oleadas de placer que Dani no controlaba. Rosa sabía como tratar a un hombre.

-Cariño, esa erección… ¿es por mi?- Dijo Rosa a sabiendas de que así lo era.

-Claro mamá, ¿por quien sino?- A Rosa le encantaba saber que excitaba de esa manera a su hijo pequeño. Inclinó un poco su cuerpo y uno de los pezones tocó la cara de Dani, quien sin pensarlo lo agarró con la boca y chupó y chupó.

Rosa no gimió, no habló, se limitó a disfrutar. Se llevó el cigarro a los labios y dio una larga calada tragando el humo mientras su hijo le chupaba un pezón y pajeaba aquel joven pene que tenía en su mano. El momento era único. Su vagina estaba inundada. La excitación la corroía. Era una enfermedad, lo sabía por que no pensaba que hubiese cura para frenar toda aquella lujuria que la poseía. Su hijo Dani la deseaba y ella no iba poner ningún impedimento para que él disfrutase de su cuerpo.

El humo inundaba la habitación. Rosa terminó el cigarrillo y lo apagó. Expulsó una última nube de humo.

-Como va mi hombre- Dani ya no atendía a los pezones de su madre estaba a punto de estallar en un gran orgasmo. -Deja que te bese, cielo- Rosa echó el cuerpo hacia adelante y sus labios tocaron los de su hijo. Ambos se besaron varias veces. De pronto Dani introdujo la lengua en la boca de Rosa quien la recibió de buena gana y con un gemido. Esto hizo que Rosa acelerase el ritmo de su paja y cuando ambos, madre e hijo estaba conectados por un profundo beso, Dani estalló en un increíble orgasmo. Una serie de gemidos anunciaron a Rosa lo que se venía y se separó de aquel precioso beso para ver estallar el pene de su hijo en chorretones de semen. Apuntó hacia arriba y todos cayeron en el vientre de Dani. Rosa no paraba de agitar la mano arriba y abajo y el pene del chico no dejaba de escupir semen blanco.

A Dani se le notaban unos coloretes por el esfuerzo. Los gemidos eran casi suspiros ya. El orgasmo había pasado. Rosa retiró la mano y la pasó por su torso manchado de goterones de semen. Recogió un poco con los dedos y se los llevó a la boca ante el asombro de Dani.

Estaba muy caliente.

-Ahora vete a lavar, hijo- Dijo Rosa dando a Dani un tierno beso en los labios. -Y ya sabes, de esto nada a tu padre, ni a nadie- Se reiteró.

-Tranquila mamá. Se que si quiero seguir teniendo estos ratos contigo, no tengo que decir nada a nadie- Rosa sonrió mientras Dani dejaba el salón agarrándose los pantalones con una mano para que no se cayesen.

Ya sola en el salón, Rosa se encendió otro cigarro. Este lo iba a disfrutar de otra manera. Desabrochó su pantalón y metió la mano para con sus dedos llegar hasta su clítoris.

El primer contacto le produjo un escalofrío. Todo su cuerpo se estremeció. Los restos aún calientes del semen de Dani se mezclaron con sus propios fluidos vaginales. Deslizaba sus largos dedos a longitudinalmente entre sus labios. Su cabeza se le iba para atrás y ponía los ojos en blanco a causa del placer. Lentamente jugaba con su clítoris, mientras fumaba profundamente del cigarro que tenía entre los dedos. Expulsaba el humo hacia arriba formando una gran nube gris sobre su cabeza, aceleraba el ritmo de sus dedos sobre su monte de venus. Pensaba en la polla de Dani y en como tarde o temprano se la comería. En como llegaría el día en que engulliría aquella potente polla.

Aquellos pensamientos la llevaban a cotas de placer que ella sabía que existían, pero que rara vez alcanzaba. Estaba muy excitada. Ralentizó un poco la mano que tenía dentro del mini pantalón para tranquilamente dar otra calada al cigarrillo. Fumar la excitaba, pero mezclar ese acto con placer sexual, la volvía loca.

Dejó que el humo saliese poco a poco de sus pulmones por un pequeño orificio formado por su carnosos labios. Fue entonces cuando estalló en un orgasmo que la hizo gemir fuertemente.

-Mmmmm, dani…- Sus dedos se apretaron fuertemente contra su clítoris al que no dejaron de frotar con fuerza. Sus pezones eran como fuertes piedras preciosas que sobresalían de sus pechos. Con la mano en la que tenía el cigarro se acariciaba uno de ellos. Las olas de placer viajaron a través de su cuerpo dejando su cuerpo fláccido.

Pasado ya el orgasmo, sacó la mano empapada de su vagina. Miró sus dedos brillantes por sus fluidos y los de su hijo y a continuación los chupó con devoción hasta dejarlos limpios. Agarró el cigarrillo con esos mismos dedos y le dio una última y larga calada la cual la terminó de relajar.

Apagó el cigarro y fue a buscar a su hijo al baño donde ya disfrutaba de una ducha.

Espero vuestros mails! coslada75@gmail.com (Luis)

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Rosa, un encuentro en el baño

Rosa fumaba sentada en el baño como de costumbre. La puerta emitió su crujido habitual y una cabeza asomó por ella.

-Mamá, ¿estás ahí?- Era su hijo Dani. Su pelo rubio brillaba desde donde estaba Rosa.

-Si cielo, estoy haciendo pipi- Dijo Rosa exhalando una bocanada de humo, sentada con el corto pantaloncito por las rodillas.

-Es que yo también me hago pis- Dijo Dani tímidamente.

-Pasa, pasa- Dijo Rosa mientras alargaba el brazo para alcanzar un trozo de papel higiénico.

-¿Puedo?- Preguntó el muchacho mientras entraba en el amplio baño.

-Claro que puedes cielo. Sabes que a mami no le importa que entres en ningún momento- El muchacho siguió los movimientos de su madre muy atentamente. Como se llevaba el trozo de papel a la entre pierna y con un movimiento sencillo se limpiaba su húmeda vagina.

-Ya puedes orinar cuando quieras, amor mio- Dijo Rosa poniéndose de pie para colocarse el delgado tanga y el apretado pantalón que apenas llegaba a tapar por completo sus torneados cachetes. Dani no dejaba de mirar la figura de su madre.

El chico se acercó a la taza del water y miró dentro con curiosidad. Se podía apreciar con claridad que había papel manchado con un poco de sangre.

-Mamá, ¿Te has cortado?- Dijo el muchacho un poco asustado. Rosa lo observaba. Sentía un casi irrefrenable deseo hacia él como hombre más que como hijo. Sentía eso desde hacía unos años. Cuando hace 16 años se quedó embarazada y supo que tendría un hijo, supo que llegaría el día en que tendría en casa dos hombres para ella. Su marido y su hijo.

-Eso es mi menstruación. Te lo expliqué hace tiempo, ¿recuerdas?- Dijo con dulzura a su hijo acariciándole la cabeza. Era bajito para su edad, dado lo altos que era su padre y su madre. Otros chicos del instituto ya le sacaban casi un palmo.

-¿Quieres que te ayude como cuando eras pequeño?- Preguntó Rosa apartando su larga y rubia melena.

-¿Ayudarme a que, mamá? ya no soy un niño- preguntó el chaval confundido.

-A hacer pipí. Cuando eras pequeño yo te ayudaba por que casi no llegabas y te sujetaba el pene para que no te salieses- Dijo Rosa, mirando el bulto que Dani tenía en el calzón. Deseaba poder tener entre las manos aquel pequeño pene que hacía tanto que no veía.

-Bueno…..si, claro- Dani se dejó llevar. Confiaba en ella y deseaba a su madre, así que la idea no le pudo parecer mejor.

-Muy bien cariño, arrímate un poco más- Dijo Rosa estirando un poco del elástico del corto pantalón. -A ver, cielo- Introdujo su delgada mano y sacó el pene de su hijo. No era tan pequeño como lo recordaba, de hecho era más grande de lo que se había imaginado. Sus movimientos era cuidadosos para no arañar a su hijo con sus largas y perfectas uñas.

-mmm, cariño, veo que ya eres un hombre- Dijo Rosa sonriendo a su hijo quien se avergonzó un poco. -Venga ya puedes hacer pis cuando quieras. Tu relájate- Le dijo Rosa a su hijo. Sujetaba el pene de Dani, quien de manera relajada comenzó a soltar un chorro de orina largo y continuo.

-Mami, apunta bien que te sales- Dijo Dani. Ensimismada en el pene de su hijo Rosa, casi echó el pis fuera.

-Uy, perdona hijo. Es la falta de práctica- Dani sonrió y ella lo besó en la mejilla.

Cuando hubo cesado el chorro amarillo, Rosa sacudió varias veces el pene de Dani para deshacerse de las últimas gotas de orín. Esto provocó una erección instantánea en el pene de su hijo.

-Vaya, si que es sensible- Dijo Rosa sorprendida por la rapidez con la que se había puesto erecto. Lo acarició un par de veces más mirándolo. Definitivamente su hijo ya no tenía un pene, aquello era una polla con todas las letras.

-Mami…- susurró Dani sin saber que más decir. Rosa lo miró a la cara y Dani estaba ensimismado con la visión que tenía del escote de su madre, que por la postura de ella dejaba ver al chaval todo y más.

-Ehmm, si..hijo- Dijo Rosa poniéndose de pié sin dejar de mirar aquel “aparato”. Dio una larga calada al cigarro que aún sostenía entre las manos y expulsó el aire hacia arriba para, por unos segundos pensarse lo que iba a hacer.

-Esto no lo podemos dejar así- Bajó la tapa del water e invitó a su hijo a subirse en ella. -Ponte aquí cariño- Dijo golpeando elegantemente la tapa con la palma de la mano. El chico se subió y ella bajó su pantalón hasta los tobillos. El pene de Dani quedaba a la altura de los pechos de Rosa, libre de toda atadura. Esta, sostuvo el cigarro con la boca, mientras con un gesto rápido se quitaba la blusa blanca que llevaba puesta. Bajo ella pareció un sujetador negro transparente, a través del cual se distinguían perfectamente los voluptuosos pechos de aquella hermosa mujer. Dani no se creía lo que veía.

Rosa volvió a sostener el cigarro entre los dedos, con la punta, casi con sus largas uñas y mientras fumaba de él, agarró el pene de Dani que seguía duro como una roca apuntando hacia ella como un arma a punto de dispararse.

-ssfff, ¿te gustan los pechos de mami?- Dijo Rosa expulsando el humo sonoramente, al ver que su hijo no apartaba la mirada de sus tetas. La mano que sostenía la joven polla comenzó un vaivén continuo y suave. Apenas rozaba la verga de su hijo. Sabía de pollas y pretendía disfrutar un poco de aquello. El chico cerraba los ojos de placer.

-Disfruta mi niño… – Dijo Rosa dando otra calada al cigarro. La excitaba mezclar sexo y tabaco. De siempre.

-Eh…si mamá…- Dijo Dani intentando que no el temblase la voz. Los pechos de su madre se movían un poco con cada sacudida de la mano. Dani podía ver perfectamente los pezones erectos bajo la transparencia del sujetador. Esto ayudaba a excitar aún más al muchacho.

Rosa se estaba excitando también, pero quería controlarse. No quería forzar las cosas. Sabía que Dani era tímido.

Aún así por la proximidad de las caras, ya que Dani estaba sobre la tapa del inodoro fue inevitable que Rosa besase a su hijo. Un beso tímido. Juntaron sus labios con ternura. Fue un beso corto, humedeciendo los labios de ambos con el contacto de sus bocas. Dani por inercia llevó sus manos hacia los senos de su madre. Aquellos enormes y turgentes pechos.

Rosa se apartó para ver lo que hacía y poder fumar mientras pajeaba a su hijo. Exhaló otra bocanada de humo y apretó un poco el agarre del pene lo que provocó una fuerte oleada de placer en Dani. Este gimió.

-Ahhh…mamá-

-Lo sé hijo, mami sabe como dar placer- Dijo orgullosa Rosa de sus habilidades sexuales.

-Mami, creo que me voy…a….- Rosa sin decir nada se acercó y volvió a besar a su hijo mientras este eyaculaba una gran cantidad de semen sobre los pechos de su madre. Algo que por supuesto no fue por casualidad. Rosa apuntó hábilmente hacia sus tetas.

-Ahhh, ahhh, ahh- El chico soltaba pequeños gritos de placer, mientras veía como las tetas de su madre se cubrían con su esperma.

Rosa notaba como su vagina se empapaba al ver el espectáculo de la eyaculación de su hijo. El semen se escurría por su vientre y llegaba a enredarse en el escaso bello púbico que tenía la rubia en su entre pierna.

-Vaya, si que te has corrido, amor!- Exclamó ella. Con un gesto de la mano limpió un par de gotas que quedaban en la punta del miembro de su vástago. -¿Ya estás aliviado? Ahora deja que mami se de una ducha- Dijo Rosa intentando que el semen no gotease en el suelo.

-Ah!…- Dijo la madre antes de que su hijo saliese del baño- Estas es una de esas cosas que no le puedes contar a nadie, ni siquiera a tu padre. Se enfadaría mucho con nosotros-

-Ok, mami. Prometido-

Rosa apuro lo que le quedaba de cigarro y tiró la colilla al inodoro. Se desnudó y se metió en la ducha chorreando de semen adolescente.

 

 

coslada75@gmail.com

NOTA: Deseo como siempre vuestras opiniones, preguntas y porqué no, críticas.

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Mi Cuñado es….

Me llamo Suny y esto sucedió cuando tenía 23 años. Mi hermana Rosmery, ella hace poco se caso con Anderson, un chico que está de muy bueno. No es muy alto, debe de andar por el 1’70, pero es guapo, atento, cariñoso y muy simpático.
Los dos tienen ya casi 30 años, lo cual les hace ser una pareja ideal. Desde el principio nos cayó estupendamente a todos, incluidos mis padres y por supuesto a mí también. Me encantaba su poder de atracción, con unos preciosos ojos oscuros, capaces de hipnotizar a cualquiera. Y yo no era una excepción. Aunque siendo sincera, lo que más me atraía era su culo, para qué nos vamos a engañar.

Todavía vivo con mis padres en el pueblo, donde tenemos una casita de planta baja, acogedora y muy bonita. Vinieron el agosto pasado de vacaciones, porque la playa está cerca y así se alejaban del agobio de la ciudad. Y fue entonces cuando empezó el suplicio para mí. En casa todas las habitaciones están al final del pasillo, separadas por el resto de la casa por una puerta, para mantenerlas frescas durante el día. Su dormitorio queda justo enfrente del mío y por las noches… Mis padres roncaban desde el principio al fin de la noche, pero yo no podía pegar ojo, porque los muy cabrones se pasaban follando toda la noche. No pasaba mucho tiempo desde que nos acostábamos y ellos ya estaban al lío. Normalmente empezaban con risitas pero luego mi hermana comenzaba a gemir como una loca, mientras le decía que le comiese todo, que no parase. Luego sus gemidos se hacían más fuertes y más fuertes, hasta que la oía correrse. Y empezaban los ruidos de la cama, cuando se ponían a follar como animales. A mí al principio me hacía gracia, pero al tercer o cuarto día estaba más salida que la manga de un abrigo.

Una noche dejé mi puerta entreabierta para poder oírlos mejor. Me metí en cama sin nada encima y cuando empezaron el polvo yo comencé a tocarme y manosearme las tetas, al tiempo que notaba como se me mojaba el coño. En el momento de los gemidos, comencé a meterme los dedos en la vagina como una posesa y los metí y los saqué hasta que noté hervir el interior. Me mojé el dedo índice de la mano izquierda y me lo metí suavemente en el ano, al tiempo que seguía con los dedos en la vagina. Notaba por las paredes de mi coñito las idas y venidas de los dedos en ambos agujeros y ni yo misma recuerdo cómo me desmayé de la corrida que tuve.

Al día siguiente fuimos todos a la playa y a mí no se me pasaban los calores ni con helados. Todo el tiempo estuve mirando para él y su paquete, mordiéndome los labios de rabia. Pero al fin tuve mi oportunidad. Mis padres decidieron al final de la tarde irse de compras y mi hermana se fue con ellos a mirarse unos vestidos a una boutique conocida. Mi cuñado se quedó conmigo en la playa y entonces me vengué. Nos pusimos a jugar en el agua como niños, mojándonos y revolcándonos, pero en medio de tanto juego, no hacía más que restregarme contra él, con mis tetas y tocarle el culo, notándolo duro, como a mí me gustan. Él se mosqueó y cuando no pudo más, se alejó de la orilla mar adentro, nadando lejos. Estaba claro que su erección debía ser enorme, y no le apetecía salir así del agua. Cuando por fin salió, le dije que me quería ir a casa. Recogimos las cosas sin decir nada y nos fuimos en el coche. Durante todo el camino no hice más que ponerle cachondo, con comentaros sobre el calor, el sexo y las noches veraniegas.

Cuando llegamos, él me dijo que se iba directamente a la ducha. Me imaginé por qué. De la prisa que llevaba no se acordó ni de cerrar la puerta. Mientras yo lo observaba desde fuera, se quitó camiseta, bañador y se metió bajo el agua. Vi claramente cómo se la estaba meneando, dispuesto a hacerse una paja que lo librase del calentón. Fue entonces cuando decidí entrar y con todo el morro me metí en la ducha con él. El me miró con una cara de estupefacción, sin entender mucho de qué iba todo aquello. Le dije que no estaba dispuesto a pasar una noche más a dos velas y que si mi hermana disfrutaba de él, yo, que era de la familia, también tenía derecho. Le cogí la polla con la mano derecha y comencé a menearla, para meterla en la boca hinchada como un pepino. Me dijo que saliésemos de la ducha y no sé ni cómo fuimos hasta la sala. Yo no soltaba el miembro ni un solo momento. Me puse de rodillas y me lo metí en la boca, sorbiéndolo como una energúmena. Me estaba empezando a sentir como una auténtica zorra y me gustaba, porque las riendas las llevaba yo. Con un tamaño ya desmesurado, le obligué a echarse al suelo, me monté sobre él y le dije que me follase. Sus empellones me dejaban tiritando de gusto y notaba la punta de su polla al final de mi vagina, encharcada como nunca. Conseguí mi primer orgasmo sin que él se hubiese corrido. Me levanté y le dije que me comiese el coño. Gemí de gusto, dejando que su lengua y sus dedos escarbasen en mis agujeros, haciendo que mi clítoris creciese como nunca y los jugos me saliesen por encima de los labios, mojando mis muslos y la alfombra. Y después de tanto orgasmo, decidí que ya estaba bien de ser egoísta y que debía darle caña yo a él. Le volví a coger la polla y empecé a restregármela por las tetas, lamiéndole el capullo con la lengua y meneándosela con ambas manso. La metí en la boca y comencé a chuparla, metiéndomela hasta la garganta y notando cómo rebotaba la punta en el fondo del paladar, caliente y mojada. Yo gemía y no paraba de decirme que era una zorra, una mala puta, que se iba a correr en mi cara. Todos los chorretones de su semen entraron en mi boca, mis labios y mi cara y algunos cayeron sobre mis tetas, mientras él gritaba de placer y me llamaba puta.

Cuando llegaron mis padres y mi hermana, estábamos duchados y viendo la tele y nunca sospecharon nada. Desde entonces, y siempre que puedo, vuelvo a follarme a mi cuñadito, porque me vuelve loca.
Para cualquier comentarios de alguna chica que haya esto hecho estos mi MSN es suny_incestuosa@hotmail.com o suny_incest@hotmail.com

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