Orgia con cinco maduras

Hace unos meses que no veía a mi amiga Isabel. Me acorde de ella porque era su 42 cumpleaños. La llame por teléfono y terminamos hablando de su 41 cumpleaños, cuando la enculamos 16 chicos. Durante la conversación surgió la idea montar una nueva orgia. Isabel es una mujer muy atractiva. Con el agrandamiento de culo y pecho que se hizo hace un año hay pocos hombres que se le resistan. Quedamos en vernos el fin de semana en un chalet que ella alquilaría. Yo me encargaría de invitar a los chicos y a otras mujeres. Una de las invitadas fue Lorena, una cuarentona bajita que siempre que puede se apunta a las orgias. Lorena tiene unas tetas ostentosas y un culo devora pollas. También invite a María Jesús, con la que no nos veíamos desde hace tiempo. Ella es una rubia de bote cercana a los 40 tacos, más alta que Lorena, tiene un pandero inmenso pero firme, unas piernas con unos muslos enormes y duros y un buen par de tetas con implantes de siliconas. Por último también participaron Liliana, una cuarentona argentina y Marta, una cuarentona colombiana más bajita que Lorena y con un trasero que se lleva las palmas.

Ellas se reunieron en el chalet un sábado a las seis. A las siete los hombres ya estábamos todos allí. Éramos unos veinte, yo, mi primo Javi, Héctor, mi equipo de futbol incluyendo dos senegaleses muy bien dotados, Marcos, Rafa, Ernesto y Nicanor, dos verdaderos portentos en cuanto pollas. Todos entre 20 y 30 años.

Demás está decirles que en un instante las mujeres se volvieron el centro de atención. Isabel entonces no dijo que quería que nos desnudáramos. Todos lo hicimos mientras ellas hacían lo mismo, En seguida las mujeres estaban de rodillas en el suelo mamando pollas, una a una. Marta comenzó por el pollón de Marcos. Más de 20 cm de polla que no lograba meterse en la boca. Las otras eligieron al que tenían más cerca. Todos las rodeábamos y ellas se metían una polla en la boca y luego la cambiaban por otra.

María Jesús no se hizo esperar, le pidió a un senegalés que se acostara en el selo y sin más se arrodilló encima del cuerpo del negro, se abrió de piernas y le puso su coño delante de la cara. Mientras lo mamaba, el negro usaba su lengua mojada y caliente para y hundírsela en la vagina, y sus dedos para frotarle el clítoris. Ella sacudía la polla del negro en su cara, la dejaba empapada con su saliva, la recorría con su lengua por toda su extensión, ni siquiera las bolas se escapan de sus lamidas y sus succiones. Entonces miró al otro negro y le dijo que se ponga junto a su colega de tal manera que al alcance de las manos de ella y de su boca había dos suculentos pedazos de carne negra a las que se dedicó a mamar y a masturbar.

Frente a ella estaba yo follando como un animal con Isabel que estaba en cuatro patas y mamaba las pollas dos de los chicos. Mientras tanto Liliana mamaba a Javi, quien le sujetaba la cabeza metiéndole su polla hasta el fondo. Javi no tardo en derramarse. Sin apartarse Liliana abrió su boca todo cuanto pudo y trago toda la carga de las pelotas de Javi como una autentica puta. En cuanto a Lorena, Rafa le lamia el culo mientras ella mamaba a Pablo. Entonces Marta sentó a Marcos en el sofá, le agarró la polla con la mano y poniéndose sobre él se dejó caer metiendo la polla en sus entrañas. Aprovechando la excitación Joel se acomodó atrás y le enterró su polla en el culo. Joel estaba muy caliente y rápidamente lleno el culo de Marta de una cantidad enorme de semen. Joel salió y dejó su lugar a Juan que entró en el culo sin problemas. Lorena estaba por su parte acostada boca arriba sobre una mesa. Pablo la penetraba vaginalmente y ella mamaba a Héctor.

Una vez que yo me corrí dentro de Isabel, Ernesto se acercó a ella blandiendo su polla. Prácticamente doblaba en tamaño y grosor a la de los demás. Isabel con ambas manos sujetaba semejante cosa y lamía su colorada cabeza. Lentamente comenzó a introducirla dentro de su boca, que completamente abierta apenas podía mamársela. Entonces Ernesto le pidió que se detuviese y la hizo acostarse. Entonces, él tomo entre una de sus manos su erecto miembro, y poco a poco comenzó a penetrarla. Lentamente la polla fue desapareciendo lentamente dentro del coño. Ernesto continuaba penetrándola, mientras Isabel disfrutaba intensamente de lo que estaba pasando.

Liliana ahora mamaba a otro chico, lamia la punta como si de un chupachupa se tratase, después metió todo el capullo en la boca y cuando le oyó gemir bajo la cabeza hacia sus pelotas, metiéndose casi toda su polla por completo hasta la garganta para tragarse el semen. María Jesús estaba ahora a 4 patas como una perra en celo mientras tenia a Rafa bombeando en su coño. Nada más terminar Rafa, uno de los negros tomo el relevo y empezó a martillarla. Sus envistes fueron cada vez más fuertes. La follaba con una violencia terrible, con lo que no tardó mucho en correrse. Como había ocurrido con el anterior, nada más terminar este el otro negro tomo el relevo. Joel no pudo esperar a follarla, se acerco por delante y le dijo cómeme la polla, princesa. Acto seguido le metió el rabo hasta el fondo de la garganta. Al mismo tiempo el negro de detrás la follaba con violencia, sus embestidas hacían que la polla de Joel le llegara hasta el fondo de la garganta de María Jesús. Hasta que las pelotas chocaban en su barbilla. Las tetas de ella botaban con cada perforación, subían y bajaban.

Yo por mi parte aproveche que Lorena esta en 4 patas mamando a un chico que estaba acostado y situé mi polla en su culo. Fui empujando poco a poco, hasta que de un empujón se la clave de golpe. Ella dejo de mamar y grito de placer. Después de ello vino a continuación un baile de penes por el culo de Lorena. Por su parte Isabel estaba apoyada en una pared de pie dando la espalda a un grupo de chicos. Uno de ellos agarró su polla con una mano y con la otra le separó sus nalgas, empezando a encularla. Al cabo de un rato dejo sitio a otro chico. El que cogió el relevo en el culo comenzó a follar a Isabel con ganas. Los gemidos iniciales de placer de ella pronto se convirtieron en auténticos gritos. Cuando el segundo chico terminó su trabajito en el culo, tomo la posta uno de los negros. No tuvo demasiadas dificultades para penetrarla. Sus grandes manos le apretaban con fuerza la cintura, mientras su pedazo golpeaba brutalmente en sus intestinos. El negro estaba completamente caliente y no tardo ni veinte segundos en correrse, dejando sitio para que Marcos le vuelva a llenar el culo a Isabel con carne de pene. Al menos seis chicos pasaron por el culo de Isabel.

Liliana por su parte ahora estaba abierta de piernas y Nicanor haciendo presión con su polla para penetrarla. La polla no era la de Ernesto pero Liliana tenía a su disposición 30 cm de virilidad. Él la atraía hacia su cuerpo mientras fue introduciéndola toda, poco a poco pero con total impunidad. Después unos minutos paso a follarla con brutalidad, y ella tuvo un orgasmo. Por su parte Ernesto estaba posicionado delante de Marta quien le mamaba la polla como una experta actriz porno. El de momentos le agarraba por detrás de la cabeza para penetrarla hasta la garganta. Por su parte Lorena estaba montada sobre Héctor. Él la metía y sacaba del coño de ella quien tenía una segunda polla en su boca. Era la de Carlos quien soltó una corrida y agarrándole la cabeza le hizo tragársela completamente. Entonces me acerque a Lorena y puse mis manos en su espalda. La empuje un tanto quedando ella recostada sobre Héctor. Entonces tomándola por las caderas la penetre analmente por segunda vez. Encantada con la doble penetración, Lorena agarró la polla de Rafa y comenzó a mamársela. Así ella tuvo un orgasmo, dejo de mamársela a Rafa y se recostó sobre Héctor sin moverme. Su cuerpo temblaba, pero ello no fue reparo para que siguieran follándola. Rafa tomo mi lugar en el culo. Siguieron así hasta que Héctor se corrió debajo de ella. Rafa por su parte no se detenía, seguía enculándola cada vez más rápidamente. Lorena lo hizo detenerse, Héctor se paró dándole el lugar a Javi. Lorena se montó sobre su polla y después Rafa volvió a metérsela en el culo volviendo ella a tener las dos pollas dentro de su cuerpo. Estuvieron un tiempo así. Ella tuve dos orgasmos con las dos pollas dentro. Rafa se corrió dentro del culo. Juan al notarlo rápidamente tomo el lugar de Rafa.

Por otra parte los dos negros enculaban alternativamente a Marta. No tenían ninguna consideración. Cuando uno de ellos se corrió en el culo, fue cuando ella pudo tomarse un pequeño respiro. Por su parte María Jesús estaba acostada en una mesa. Puesto que la mesa era bastante pequeña, un chico la penetraba en un extremo y ella aprovechando que su cabeza quedaba por fuera de la mesa se puso a mamármela a otro. Una vez el chico que la penetraba se corrió en la espalda de María Jesús, ella salió de la mesa y se puso en 4 patas y yo la penetre por el culo. Por su parte Joel estaba sentado en el sofá y Liliana estaba montada sobre con la polla en su coño. Carlos comenzó también a meterle su polla en el coño. Las dos pollas la penetraban pero no completamente. Al cabo de unos minutos las dos pollas lograron entrar en el coño. Luego le metieron una en cada hueco. Y Héctor la puso a que la mamase, por lo que ella tenía los 3 huecos llenos de pollas. Así estuvieron un buen rato también. Ninguno lograba correrse. Carlos fue el primero en correrse. Héctor sin perder tiempo comenzó a metérsela por el culo mientras Joel seguía en el coño. Liliana fue la siguiente en correrse y los chicos le dejaron tomar un poco de aire.

Entonces vi que uno de los negros sacaba la polla del culo de Isabel y se corría en su espalda. El otro estaba penetrando por el culo a María Jesús. La penetraba pero no completamente. Mientras tanto Javi le comía las tetas a Lorena y otro chico tomaba el lugar en el culo Isabel. Esta agradecida, parecía disfrutar con esta polla de proporciones normales dentro de su ano. El negro, al no poder penetrar completamente a María Jesús por el culo la penetró por la vagina. En dos embestidas se la metió entera y la inundó con su leche. Ella disfrutó de un orgasmo brutal, sacudida por violentas embestidas. Javi mientras tanto tenía su polla entre las tetas de Lorena. Así se masturbó hasta que un chorro de leche brotó de la polla dejando parte de las tetas bañadas en semen.

Fue entonces que Marta y Liliana volvieron a la acción. Ernesto puso a Marta en cuatro patas. Ernesto colocó su enorme polla directamente en la entrada del culo de Marta. Con los mismos fluidos de su coño intentó embadurnar el orificio anal. Masajeaba con los dedos y la palma de la mano. Jugó durante un buen rato con la saliva y sus dedos en el deseado orificio. Al rato Marta estaba a cien. Por su parte Nicanor obligó a Liliana a colocarse en el piso a cuatro patas. La agarró por el pelo y puso su cara contra el suelo. Acto seguido intento penetrarla por el culo. Presionó y presionó, y poco a poco fue venciendo la resistencia. Ella colaboro arqueando la espalda para facilitar la penetración. Estaba ansiosa de que esa masa de carne inundara sus entrañas. Nicanor de un certero empujón metió aquel palo carnoso y caliente dentro del culo. Entonces empezó a follarla como un loco. ¡Vaya pedazo de bestia! Su polla entraba cada vez más hasta que sin previo aviso Nicanor se quedo quito y con Liliana empalada hasta los huevos empezó a correrse dentro de ella. Ernesto por su parte empezó a introducir su polla por el orificio anal de Marta, abriéndolo poco a poco. A pesar de su tamaño, el pollón se fue introduciendo suavemente hasta que los huevos hicieron tope y la dejo ahí metida. Marta no pudo evitar el grito mientras sus ojos se abrían de par en par intentando salirse de las cuencas oculares. Sin embargo, ella movía sus caderas intentando que la polla de Ernesto la penetrase aun más. Marta con su metro cincuenta y cinco, parecía tener un culo hecho para la polla de 40 cm de Ernesto. Este después de bombear un rato estaba a punto de correrse e intento sacar la polla para regar con su leche a Marta. Pero esta le suplico que no la sacara y se comió toda la leche por el culo.

Mientras Marta y Liliana sufrían y gozaban de las dos terribles enculadas, las otras mujeres no habían perdido su tiempo.  Isabel estaba con los dos negros. Tenía un pollón gigante follándole violentamente el coño y otro enorme metido hasta el fondo en el culo. Así estuvieron durante más de media hora y además los muy cerdos iban cambiándose de agujeros, hasta que los senegaleses negros empezaron a correrse, cada uno en su agujero e Isabel tuvo un orgasmo con el que casi se desmaya. Lorena por su parte estaba apoyada en un sofá de espalda a nosotros. Seis chicos estábamos con ella. Todos estábamos completamente erectos y no tardamos ni cinco segundos en volver a llenarle el culo. Su culo estuvo recibiendo pollas durante una hora. Nos dio una auténtica obsesión por encularla. Al final la leche le salía por su agujero resbalando por sus piernas y cayendo en el suelo. Después de una primera ronda, Javi y yo decidimos repetir. Decidimos probar con una doble anal. Primero la metió Javi, yo se la metí después abriéndole las nalgas exageradamente. Nos costó meterla los dos, pero lo conseguimos. Lorena nos pedía que no las sacáramos y mordía el sofá para no gritar pues le dolía horrores. Entonces Javi se vino en el recto de Lorena, yo acelere mi ritmo y deje escapar mi leche que se mezclaba con la Javi. Lorena quedo tirada en sofá, con su culo abierto en flor y lleno de leche. Las enculadas habían sido terriblemente espectaculares y estaba agotada.

María Jesús por su parte había quedado sola con diez chicos. Estaba apoyada sobre la mesa mientras Joel la penetraba analmente por detrás. Otros tres chicos se acomodaron meneando sus pollas delante de su cara y masajeándole las tetas. Entonces Carlos la penetra oralmente. Ella empieza a chupársela con fuerza hasta que un chorro caliente le inunda la boca. Ella entonces pide que no dejen de follarla, que no dejen de manosear sus tetas, y se pone a lamer dos pollas que tiene delante de su cara. Alguien sugiere irse a un sillón. Un chico se recuesta y ella encima de él dándole la espalda se clava la polla entera en el culo. Mientras María Jesús mama alternativamente dos pollas. Los chicos dicen que no pueden más, y le echan toda su leche en la cara. Alguien le alcanza un pañuelo para que se limpie la cara, mientras cambian las posiciones. Marcos su ubica abajo, ellas se sienta encima de él de espaldas metiéndose la polla por el culo. Otro chico amasa sus tetas, las besa, las devora, mientras la penetra vaginalmente. Ella así tiene su enésimo orgasmo de la noche. Es uno interminable. Después de ello, el chico de la vagina se corre y se retira. Marcos sigue follándola por el culo. Se acercan otros chicos y María Jesús queda con cuatro pollas bien duras y a punto de estallar frente a ella. Recorre con su lengua cada una de ellas, las saborea, las disfruta, agarra una sola y la mete de golpe hasta el fondo de su garganta, no queda nada afuera, la mama con fuerza y la suelta, agarra otra, pasa la punta de la lengua por su cabeza que está a full, mientras sigue tocando a los otros, como puede. Entonces Marcos inunda su culo con leche. Ella suelta la polla que tiene en la boca para gritar de placer. Luego, María Jesús se arrodilló en el suelo, estaba excitadísima en medio de una ronda con cinco pollas. Dos pares de manos tocan sus tetas, Joel frota su polla en la cara de ella y salta un chorro de leche que cae en las mejillas. No demoraron en hacer lo suyo otros dos. Ella metió las cabezas de sus pollas, juntas, en su boca y pasaba la lengua alternadamente. Los volvió locos y el primer chorro se mezcló en sus labios. Apuntaron después a sus tetas. María Jesús abrió la boca para mostrarles que tenia la boca llena de leche, la trago y paso la lengua por la comisura de sus labios para no dejar que escape nada. Entonces se sumo al grupo Ernesto que hacia un rato había terminado de destrozar analmente a Marta. Ahí estaba de nuevo ese enorme pedazo de carne ahora frente a los labios de María Jesús. Él se recostó sobre el sillón y fue ella encima de él frotando sus tetas en su cara, para bajar después a su pelvis. Parando el culito para que vean como rebalsaba de leche, lo cual aprovecho un chico para encularla. Ella puso la enorme polla de Ernesto entre sus tetas y empezó a moverlas hacia arriba y abajo, en círculos. Cuando la polla asomaba entre las tetas siliconadas, la metía en su boca saboreando cada centímetro. Ernesto no pudo resistir los encantos de su lengua y de sus tetas. Llenó de leche el pecho y la cara de María Jesús, hasta el pelo. Ella entonces se giro y nos mostro como masajeaba sus tetas empapadas en semen y pidió dos voluntarios para una última doble penetración. Se apuntaron Marcos y Nicanor. Sus pollas estaban algo flácidas pero la boca de María Jesús las recuperó enseguida. Después se fueron al sillón y ella se monto sobre la polla de Nicanor dejando que Marcos la encule. Así tuvo un nuevo orgasmo, quedando exhausta.

A esta altura la mayoría de los chicos estaba fuera de combate. Lo mismo ocurría con Liliana e Isabel. Lorena por su parte había recuperado un mínimo de fuerzas y había pedido voluntarios para una última serie de enculadas. Después de la doble penetración anal su culo extrañaba pollas. Así que tres de los chicos la penetraron analmente de forma consecutiva. Por su parte Marta tras ser la única que se había comido toda la polla de Ernesto por el culo estaba aun muy excitada. La colombiana, era la mayor y la más pequeña físicamente de todas las mujeres, pero tenía aun fuerzas para follar. Marta estaba con los dos senegaleses que le decían, te vamos a romper el culo perra. Y ella les respondía, disfruten de mi culo sin detenerse. Entonces uno de los negros se sentó en un sillón y aprovechando lo dilatado que había dejado el culo Ernesto la penetró hasta el fondo. Ella se mordía sus labios y gemía. El negro encima con los dedos trata de abrir más el culo, como si quisiera romperlo, desgarrarlo. Finalmente el segundo negro levantó las piernas de Marta y comenzó a penetrarla también analmente. Fue una penetración salvaje, parecía que la partían en dos. Una vez que los dos negros tuvieron sus enormes pollas dentro del culo, comenzaron con un mete y saca rítmicamente. Marta gemía más de placer que por el dolor y decía, quiero más, quiero más polla, quiero que me rompan el culo. Finalmente Marta alcanzo un gran orgasmo mientras sus machos siguieron follándola unos segundos más y le inundaron el culo con su semen. Después de ello Marta quedo semiinconsciente y después de varias horas de follar todos estábamos exhaustos, con lo cual de a poco nos fuimos yendo los chicos, quedándose las cinco hembras a dormir y recuperar fuerzas en el chalet.

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Los primos argentinos de Sara

Los primos argentinos de Sara estaban de visita en España. Rondaban los 18 años y con sus cuerpos atléticos de deportistas venían dispuestos para tener mucha fiesta y disfrutar entre las españolas.

Aquella noche, contra todo pronóstico, en lugar de salir de marcha ellos, lo hicieron los padres de Sara, que tenían una cena y baile con amigos.

Diego y Mauro, que así se llamaban los dos jóvenes, volvieron de comerse unas hamburguesas a casa de sus tíos para saquear el mueble bar.

Al llegar a casa, se encontraron a su prima Sara, mayor que ellos (27 años),  sentada en el sofá hablando por teléfono con su novio. La chica, delgadita, poco pecho y culo de infarto, llevaba puesta ropa de andar por casa: un viejo top blanco y unos pantaloncitos cortos que usaba de pijama.

Los chicos se prepararon unos tragos y se sentaron en el sofá con su prima. No paraban de hacer juerga, y Sara dejó de hablar por teléfono indignada.

SARA: ¡a ver, no me dejáis ni hablar por teléfono! ¿Tengo que ser como vuestra madre o qué? – dijo enfurruñada.

MAURO: ja, ja, ¡mamita, mamita! Vos podés ser lo que queráis.

SARA: uff. Desde que no os veía os habéis vuelto unos salidos.

DIEGO: ¿salidos? ¿No recordás aquel juego cuando éramos más chicos de no sé qué beso-verdad-atrevimiento?

MAURO: sí, nos dimos unos piquitos, pero aquí mi hermano y yo nos tuvimos que pajear después.

SARA: lo que yo decía, unos salidos.

DIEGO: ¿salidos? ¡Acá sí que está salido! – el chico guio la mano de su prima hasta su paquete, donde se podía apreciar una buena erección.

SARA: ¡guarro!

Los chicos se apartaron y quitaron las camisetas. En sus cuerpos de deportistas se marcaban  las abdominales y los músculos de hacer mucho deporte, más que de ir al gimnasio.

DIGO: ¿disfrutás con esto?

Sara pasó un dedo por las abdominales de cada chico.

SARA: ya sois todos unos hombres. Seguro que volvéis locas a las chicas en Argentina.

MAURO: ¿Y acá en España? Ja ja ja.

Mauro colocó su mano en el muslo de su prima y le acarició sutilmente.

DIEGO: prima, ¿vos no querés coger? Vamos relocos contigo..

El chico se lanzó a besar a su prima. Ella al principio se resistió, pero finalmente venció a la tentación y siguió besándole mientras le acariciaba las abdominales.

Mauro le acariciaba las lisas piernas. Su mano saltó hasta sus pequeños pechos y los estrujó como si fueran esponjas.  Diego guio la mano de su prima hasta su paquete, y la apretó con una mano ahí.

MAURO: ¿te gusta mi verga?

Ella no respondió, pero le apretó el paquete y lo masajeó por encima de la ropa.

El chico le besó el hombro y el cuello y Diego, más directo, metió la mano por debajo del top y se ensañó con aquellos  dos pequeños y duros pechos.

Entre los dos le quitaron el top, y sus dos preciosos pechos turgentes salieron a la luz sin la protección de un sujetador.  Como si se tratara de lechones, los dos chicos se lanzaron a besar, chupar y morder aquellas dos tetas.

Mauro fue bajando con sus besos hasta besarle todo el vientre. Al llegar al pantalón, lo bajó con rapidez, y se puso a besarle desde la rodilla hasta llegar a sus pequeñas braguitas de Hello Kitty.

Sara gimió y Diego pudo ver cómo su hermano chupaba sin cesar el coñito de su prima.

La chica estaba concentrada en la comida de coño que le estaban haciendo, y se pegó un pequeño susto cuando de repente se encontró la polla erecta de Diego a su lado.

La agarró por la base, y le dio juguetones chupaditas con la punta de su lengua. Su primo le empujó un poco la cabeza, y ella se la mamó como si fuera una puta. Diego la tenía agarrada del pelo, y la guiaba para que se la chupara sin parar.

Cambiaron posiciones, y Mauro no paraba de decir palabrotas mientras que su prima se la comía.

MAURO: te tengo que coger, te tengo que coger!

Con desesperación, el chico cogió a su prima y tras levantarla en volandas la colocó a cuatro patas contra el brazo del sofá.

MAURO: ¡tenés mi pija!

Agarró con fuerza el culito de Sara, y se la metió de golpe. Comenzó un mete-saca rápido y salvaje que hacía gritar a Sara como si la estuvieran violando.

Diego, mientras tanto y sin dejar de masturbarse, se dedicó a escupir en el culo de su prima e introducirle un dedo.

El chico harto de excitación, se sentó al lado y les llamó la atención a los otros para que le hicieran caso.

Sara se levantó y se sentó de espaldas sobre Diego. Con habilidad, se metió su mástil de golpe y le cabalgó. Mauro le agarró la cabeza, y le metió la polla dentro.

Las tetitas de Sara saltaban, y su culito extendía pequeñas ondas con cada metida.

* * *

De repente sonó la puerta de la entrada. Los padres de Sara volvían.

Asustados, cogieron la ropa, y corriendo desnudos salieron pitando escaleras abajo hasta el garaje. Una vez allí, se vistieron como pudieron, y se metieron en el pequeño coche de Sara.

Salieron por el garaje sin rumbo fijo.

En el primer semáforo, todos se pusieron a reír para liberar tensión.

Mauro empezó a magrearla y le suplicó que fueran a algún sitio a terminar lo que habían empezado.

Sara les llevó hasta el oscuro parque del colegio donde había ido de pequeña. Estaba vacío y nada más detener el coche los dos chicos lanzaron sus manos como garfios hasta su cuerpo.

Salieron del coche, y tras abrir la puerta trasera, Diego se lanzó sobre Sara. Sin quitarle la ropa, guio su polla hasta su coño. Éste, aún estaba empapado, y el chico se la metió con facilidad. Su hermano se masturbaba en la calle viendo el espectáculo. Llegó un punto en el que el chico no aguantó más, y avisó que se iba a correr. Se sacó el pene, y soltó grandes chorros blanquecinos sobre el coñito y el pantalón de ella.

SARA: uff, me has dejado perdida. Voy a limpiarme.

Mauro impidió que lo hiciera, y se abalanzó sobre la chica cubriéndola con todo su cuerpo. La tenía aplastada y su pene pronto encontró su vagina.

La folló con fuerza, como un animal en celo.

El chico se levantó de golpe y se arrodilló sobre la cabeza de ella.

MAURO: ahhh, acabaré en tu carita de ángel…

Ella cerró los ojos, y el chico se masturbó a toda velocidad. Borbotones de semen manaron de su polla, y descendieron sobre los ojos, boca y rostro de su prima.

Limpiaron a su prima entre los dos hermanos y volvieron a hurtadillas a casa.

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Dos Extraños y una Ciudad

Nos Cruzamos en un bar, eramos dos extraños, dos desconocidos en medio de aquel lugar solitario, si bien no lo era durante las horas del día, eran la 1 y media de la madrugada, y aquel bar solo esperaba que nosotros dos terminaramos nuestras copas improvisadas de algún licor venido a menos.
El camarero se nos acercó a cada uno, separados por la distancia y la desconfianza, y nos comunicó que pronto cerrarían, ambos con una mueca en la cara consumimos lo que quedaba y salimos, al parecer él también fumaba,
Permanecimos callados unos minutos mientras fumabamos interminablemente nuestros cigarros, sonreí, y empecé la conversación:
-Che, que mal que nos hayan sacado así
-Si y más que no estabamos de gratis
-Exacto, te parece si vamos a otro bar? conozco otro cerca
-Dale, mañana no laburo, y pensaba quedarme otro rato más acá en éste, pero ya fue, vamos.
Caminamos las pocas cuadras que nos separaban de aquel Mini, y en el camino se presentó, se llamaba Ale, tenía mi edad, 22 años, cuerpo de quién hizo deporte toda su vida, pero no de gimnasio, estatura media, ojos oscuros, cabello lacio mediano, pero sobresalía en su cara… sus labios, gruesos, era inevitable verlos,
Mientras, notaba como él también observaba mi cuerpo delgado, mi cabello largo, tez canela y ojos oscuros caminar a la par de la noche,
Cuando llegamos al mini y sucedió la conversación cotidiana entre dos hombres sin nada que perder, y una cosa llevó a la otra, y terminamos hablando de sexo, mientras el alcohol iba haciendo efecto, contaba que había terminado..
-… con mi novio. -Apenas dijo eso, mi cara debió haber reflejado la sorpresa que sentía, éste tipo ¿era gay?, no pareciá, sus gestos, todo eran.. distintos.
-Y cómo te sientes? – Le pregunté
-Me había sentido mal, hasta que me dijo que me dejaba porqué me había engañado con mi mejor amigo, ¿puedes creerlo?
Su actitud fuerte, poco a poco se fue desmoronando, las lagrimas fueron surgiendo a medida que contaba su historia con Diego, marcada por el engaño, marcada por el crecimiento de dos hombres que se descubrieron así mismos en medio de encuentros clandestinos en Corrientes, sin que nada supiera y ocultos excepto a sus amigos,
Pero la vida los cambió, algo cambió, en algún momento de la historia común de ambos, que aquí quedó Ale llorando enfrente mío, y yo con el mismo trago de hace 2 horas, escuchando aquella historia, distinta pero no mejor que la mía,
Sin embargo, compartía su tristeza y su sin sabor, y mientras el amanecer se acercaba, vi como él se iba calmando y nos dabamos cuenta de que eramos dos extraños y que no teniámos nada que perder,
-querés seguir en mi apartamento? está acá cerca?
-En Rosario todo está cerca ¿no? Dale, mañana no quiero saber de mi. -Una sonrisa triste apareció en el rostro de Ale, mientras mi mano se apoyó en su hombro, y señalaba el final de la velada en aquel bar.
Camino a mi apartamento, le fue contando parte de mi historia, un inmigrante de España que había quedado en Rosario huyendo al recuerdo de la felicidad que no tuvo, la memoria fugaz del amor marcó la única mueca del día en mi cara, mientras le deciá que terminaba la carrera de Medicina, vivía solo, sin más familia que un par de fotos y botellas vacías almacenas en la cocina,
Si bien el apartamento podía ser considerado un mono ambiente, era del tamaño de un apartamento más grande, tenía un solo cuarto para dormir, con una cama King Size, una sala de estar, cocina, lavanderia, y un balcón que daba cara al Boulevard que alegraba mis días los atardeceres, recordaba los pasajes Italianos que ahora son tan lejanos.
Subimos ya siendo menos extraños, le ofrecí un poco de Vino Tinto, puse algo de Velvet Underground -en algún momento indescifrable de la noche habíamos hablado de música y habiamos encontrado a ésta banda como punto común- y seguimos nuestras charlas, y nuevamente derivamos hacía el sexo:
-Alguna vez has hecho el amor durante más de dos horas? – Dijo Ale-
-Pues, lo he hecho, pero no seguido, y creo que lo más fue 3 horas, no sabría si llegaría, ¿tu si?
-Lo he intentado, pero tampoco, aparte que a veces me aburría
-¿por qué?
-Porqué siempre me tocan tipos sin imaginación – exclamó riendose.
-Si eso es un bajón!, joder, pero no sería malo intentarlo algún día-exclamé con pausa y lentitud
-Lo has hecho con extraños? – Preguntó serio,
-Me gusta el sexo con extraños, sin compromisos y sin lazos, hacer el amor con extraños.. no lo sé, habría que ver.
Una sonrisa apareció nuevamente en su rostro, mientras se acercaba y lentamente sus labios tocaron los míos, aquellos labios gruesos, profundos, decían tanto,
Y así empezó todo, poco a poco nos fuimos despojando de nuestras ropas, y caminabamos hacía el cuarto, sin prisa, con calma de dos personas que tienen el mundo por delante, cuando llegamos a la cama, me dijo en un susurro:
-4 horas? te atrevés? – Sonreí- Vamos.
Recuerdo perfectamente, el reloj marcaba las 5:12 A.M, las cortinas del cuarto impedirían que la luz se aproximara a nosotros.
Ya sin ropa, empezamos, su cuerpo semi marcado, fue recorrido por mi boca, poco a poco, con lentitud, con intento de amor por consumar, escuchaba sus jadeos, mientras me aproximaba a su miembro, y lentamente empezamos los movimientos acompasados, tenía un pene de unos 16 CM, y me cabía perfectamente, lo que permitía que mi lengua jugara con su glande mientras mi boca subiá y bajaba, mientras mis dedos iban recorriendo su cuerpo, y dieron su trasero, totalmente lampiño, muy bien formado, redondo, que se contraía con cada vez que mi boca subía y bajaba,
Pasamos 20 minutos de jadeos y mi boca jugando son su pene, hasta que mis dedos terminaron su recorrido y empezaron a hacer circulos alrededor de su agujero, hasta que un dedo se fue introduciendo y lanzó un gemido aún más fuerte, mezcla de dolor, excitación y sorpresa,
En ese momento, dejé su pene para subir hasta su boca y fundirnos nuevamente en un beso, mientras mi mano seguía su labor sobre su agujero, sin embargo no pasaba de un dedo, quería que lo disfrutara, parecía que fuese su primera vez por lo cerrado que estaba,
Estuvimos uno sobre el otro, recorriendonos mutuamente, mientras paré totalmente y exclamo:
-Tengo bañera..
Él sonrió entiendo, y nos levantamos y nos fuimos al baño, la bañera era lo suficientemente ancha para los dos, y desde atrás de él podía apreciar su trasero bien formado perfectamente, él solo verlo me excitaba sin siquiera tocarme así que reiniciamos nuestras caricias, mientras tomaba el lubricante que siempre guardaba en el baño y lo untaba en mi mano, lo voltié contra la pared y nuevamente empecé mi labor sobre su agujero mientras lo abrazaba e intensificaba los jadeos en su oído y lo besaba.
Coloqué mi otra mano libre sobre su pecho mientras lo acariciaba, seguidamente logré meter dos dedos, escuché su gemido aún más fuerte, mientras empecé a sacar y meter esos dos dedos, lentamente y después más rapidamente,
Mi mano de su pecho pasó a su boca y sentía como su lengua así presión sobre mi llema de los dedos, y mi pene en su máxima excitación hacía presión entre aquel trasero envidiable, le hacían preludio a los tres dedos que entraron a continuación, mis 18 CM bastante gruesos estaban ya preparados para entrar,
Lo voltié por última vez frente a mi, y lo empecé a besar, mientras levanté una de sus piernas, quería ver su expresión, y poco a poco empecé a pujar después de ponerme el condón y un poco más de lubricante, después de unos segundos la cabeza logró entrar suavamente, y de un tirón entró el resto, su cara se contrajo y se relajó de inmediato, mientras no me movía para esperar que se acondicionara, seguidamente empecé a bajar y subir, muy lentamente y sin sacarla, hasta que él por si mismo empezó a moverse, le estaba gustando.
Estuvimos 10 minutos en dicha posición, después nos sentamos en el piso del baño y él se fue sentando lentamente sobre mi pene, un tanto incómoda la posición, pero cuando se hubo introducido hasta el fondo mi pene, valía la pena, ahora era él quién subía rapidamente, buscando introducirlo hasta el fondo y sacarlo para volver a empezar.
Pasado otro par de minutos volvimos a cambiar de posición ésta vez él agachado con mis manos sobre su espalda y pelo, empezamos nuevamente el meta y saca ésta vez con más rapidez y violencia,
Y no estabamos ni cerca del orgasmo,
Salimos de la bañera acariciandonos y besandonos, señalando el camino hacía la cama nuevamente, ésta vez, intentamos una posición distinta,
Él boca abajo, y yo encima de él boca abajo también, con mis pies cerca de su cabeza y mi cabeza en los suyos, y mi pene directamente encima de su culo, poco a poco, fue introduciendose, hasta conseguir la posición adecuada, que intensificaba todo,
En un momento metí muy rápido y perdimos el balance cayendome sobre Él, causando unas risas apagadas por nuestros besos, nos colocamos la sábana encima y él abrió sus piernas, me puse sobre él y empezamos algo más.. íntimo
Había transcurrido aproximadamente una hora y media, y continuamos por unos 45 minutos en esa posición, metiendo y sacando lentamente, a veces aumentando al velocidad, pero con su cara en mi hombro y la mía entre su cabello, sus manos haciendo fuerza en mi culo, y las mías tocando su pecho y su pelo, mientras él a veces se masturbaba,
Entre besos, los sónidos de la cama se intensificaban, mientras empezó a gritar mi nombre, mientras los gemidos se hacían cada vez más audibles, y sin embargo no estabamos por acabar, por primera vez en la noche, estabamos haciendo el amor y no simplemente el sexo entre dos extraños,
Para la última hora, cambiamos al borde de la cama, con una pierna levantada, despueés de rodillas sobre la cama, parados, contra la pared, y precisamente contra la pared fue la mejor posición, debido a que él era un poco más bajo que yo, permitia perfectamente que mi pene subiera hasta el fondo, en un mete y saca mucho más salvaje,
Alrededor de las 9 y media, mi miembro no me dolía, pero ya empezaba a demostrar los primerios indicios de la corrido, a lo que le susurré al oído:
-Estamos cerca
Pasamos a la cama, y la sonrisa en su rostro me indicó que ya estabamos listos, un par de minutos después, mi penetración se fue intensificando, sus gemidos eran cada vez más fuertes, los míos también, su pelo era agarrado fuertemente por mis manos, mientras nos fundiamos en un beso, y así, la metí lo más fuerte, sentí como sus paredes presionaban mi pene y mi venía dentro de él, un par de segundos después su gemido y la sensación caliente sobre mi estomago me indicó que ya se había venido, exhaustos caí sobre él, así con las sábanas cobijando nuuestra desnudez, nos quedamos dormidos sabiendo que ya habíamos dejado de ser, dos extraños.

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