En la oficina

Mis manos ya estaban jugando con sus vellos, ella seguía gimiendo, seguí mi recorrido con mi lengua ahora de sus pezones, llegando hasta su rajita, le abrí sus labios vaginales y apareció ese clítoris como diciendo que también quiere sentir esa lengua, empecé a mamársela, mi lengua entraba y salía, mordía sus labios, sobaba su clítoris, en fin le estaba dando su primera mamada.

Hola esto me sucedió hace unos pocos días en mi oficina, tengo 39 años, soy gerente de un área de ventas en una distribuidora de autos, mido 1.70, peso 80 kg y mi verga es de 16 cm, (para que decir que la tengo de 20cm como muchos que presumen), en fin ya se había ido la gente o eso creía yo, así que fui a sacar unas copias que necesitaba, salí de mi oficina y cuál es mi sorpresa que me encuentro a Mónica que es una secretaria que por cierto está muy buena, ha de tener sus 25 años, mide 1.60 cm, delgadita, con una colita riquísima, unos senos pequeñitos, pero muy mamables en fin una vieja muy buena.

Ella estaba a espaldas mías y vi que estaba frente a su computadora viendo fotos de unos cogiendo y mamando, total una orgia completa, por lo que yo caminé a la copiadora que está junto a su escritorio, oyó mis pasos y pude ver que rápidamente subió su mano lo que me dio a entender que estaba sobándose su rajita, no supo que decir toda ruborizada, por lo que yo le dije que si estaba estudiando nuevas poses.

Me acerqué más a ella, la situación de verle sus senos erectos ya que traspasaban la delgada blusa de su uniforme y que presumiblemente se había quitado su bra, ocasionó en mí una pronta erección que se notó más, ya que yo no uso ropa interior y el pantalón del traje no es muy grueso.

Me miró a los ojos, mordió su labio y bajó la mirada a mi paquete, al ver eso me puse frente a ella, mi verga le daba a la altura de su cara y le dije que viera lo que había ocasionado y me la saqué, ella la tomó en sus manos pidiéndome permiso y diciéndome que su esposo estaba de viaje desde hace una semana por lo cual estaba muy caliente y que por eso veía esas fotos, pero que nunca se imaginó que yo saliera de mi oficina, yo le dije que no se preocupara y que si quería se la prestaba…

Sonrió y se la llevó a su boca empezando una espectacular mamada, rozaba con su lengua toda mi verga, se la tragaba, succionaba, en fin una gran mamada, por mi parte yo empecé acariciar sus senos, le pellizcaba sus pezones a través de su blusa, y le dije que yo también quería probar su rajita por lo que se recargó en la silla, se subió su falda y bajó su tanguita negra de encaje, chiquitita, muy excitable, me arrodillé y empecé a besar sus piernas y su entrepierna.

Ella gemía y se desabrochó su blusa dejando esos montecitos al descubierto con unos pezones erectos y mi lengua subió por su vientre jugando con su ombligo, después más arriba rodeando sus pezones y casi tocándolos con mi lengua que apenas y los tocaba.

Mis manos ya estaban jugando con sus vellos, ella seguía gimiendo, después seguí mi recorrido con mi lengua ahora de sus pezones hacia abajo lentamente, llegando hasta su rajita, le abrí sus labios vaginales y apareció ese clítoris grande como diciendo que también el quiere sentir esa lengua, no me hice del rogar y empecé a mamársela, que delicia de rajita, mi lengua entraba y salía, mordía sus labios, sobaba su clítoris, en fin le estaba dando su primera mamada, ya que ella decía que su esposo nunca se lo había hecho así.

Mmmmmmm que ricoooooo, mássssss, sigue, no te detengas, máááásss, ssiiiiii, le comencé a meter un dedo en su rajita y pronto lo lubricó ya que estaba empapada, con el dedo lubricado me dirigí a su culito, ummmmmmmm, que rico, estaba apretadito, se notaba que nunca se lo habían tocado y efectivamente al sentir mi dedo dio un brinco y me dijo que qué estaba haciendo, que por ahí no era, yo no hice caso de eso sino al contrario empecé a metérselo más y a sacarlo hasta que sintió mi lengua en él, ese fue el vaso que derramó el orgasmo.

Se empezó a mover más, a gritar queriendo más, diciendo que ricoooo, que era la primera vez que le hacían sexo oral, me separé de ella, se le veía una cara de cachondez, feliz y hermosa, por lo que me bajé los pantalones y le acerqué mi verga, la cual entró fácilmente y empecé a cogérmela lentamente, ella siguió gimiendo por lo que la voltee la puse de perrito y a si se la volví a meter, hasta que ya no pude y le vacié toda mi leche en su espalda.

Saludos y espero sus comentarios.

Autor: incognito_302000

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