Gustavo, la profesora de ingles yo y los otros

Este relato debería llamarse LA TRASFORMACION DE GUSTAVO, pero como a él lo conocí después que a su mujer prefiero titularlo de otra forma.

Hace unos siete u ocho años apraeció por el liceo una nueva profesora de inglés, llamada Rebeca.

Era una mujer de unos 35 o 38 años, rubia pero con el cabello a rayas entre pajizo, dorado y ceniza, su cuerpo era espectacular, alta, tal vez más alta que yo, con los tacos altos que siempre llevaba mediría 1.75, amplias caderas y busto muy prominente, nos empezamos a ver al comienzo del ciclo liceal en las sala de profesores…

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Trio con un pareja de turistas

Era un dia soleado, pero a pesar del calor, era un lindo dia para pasear. Decidi ir a tomar una cerveza a un bar que suelo frecuentar, por el barrio de Palermo. Me gusta porque suele ir poca gente y tienen buena cerveza. Estaba con mi mente en blanco, solo descansando, cuando una voz me hizo reaccionar:

-Hola! – Note un acento que no pude identificar de donde era, pero claramente era una turista.

-Perdona que te moleste – continuo hablando mientras yo estaba concentrado mirandola. Morocha, ojos celestes, y su vestimenta, aunque sencilla, permitia adivinar una silueta maravillosa.

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Me desvirgó el novio de mi madre

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe un poco más y Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

 

Voy a contarles como fue mi primera vez con Marcelo, el novio de mi mamá. Él es un Playboy treintañero, con unos dotes de galán muy bien entrenados. Sonrisa perfecta, caballero y muy sexy.

Aunque tengo18 años, me gusta mucho. Está saliendo con mi mamá desde hace dos años y ha sido una transformación del cielo a la tierra. Ella ahora es más feliz y se ve más joven. Ha de ser porque varias veces por semana Marcelo y ella juegan con “Morgan”. Sí, descubrí que así le decían a su “amiguito” en común.

Un día, yo estaba saliendo del cole y discutí con mi novio. Estaba tan molesta que llame a mi mamá para que me fuera a buscar. No quería irme en transporte. Ella estaba en clases -porque mi mamá es profesora- por lo que le pidió a Marcelo que fuese por mí.

Me subí en el carro y lo saludé muy seria. Me preguntó si me pasaba algo y yo arranqué a llorar. Le conté que había peleado con mi novio. Que me estaba presionando para hacerlo desde hace ya algún tiempo y como no le había dicho que sí, estuvo con otra.

Marce intentaba consolarme, me tendió el brazo y me lance sobre su hombro a llorar. “Calma pequeña, todo va a estar bien, shuuuu shuuuu ya, ya no llores” me decía pasando la mano suavemente por mi cabello y dando palmaditas en mi espalda.

Yo estaba tratando de calmarme entre sus cariños y el aroma de su delicioso perfume, que me encantaba. Y fue ahí donde se me ocurrió una tremenda idea.

Me tomó la cara con sus manos limpiando mis lágrimas. Lo miraba fijamente, con la expresión de niña indefensa y le pregunté “soy muy fea como para que un niño se fije en mí?” Me contestó “eres hermosa Gaby. Cualquier hombre desearía tenerte” Hombre? Le insistí. Marcelo aclaró su voz con una tos nerviosa y corrió “chico, quiero decir. De tu edad y que te quiera mucho” se acomodó rápidamente en el asiento, se abrochó el cinturón. Yo hice lo mismo. Le di las gracias por su apoyo y él arrancó hacia la avenida.

Mientras estábamos una cola de carros, noté que Marcelo estaba mirando mis piernas inconscientemente. Estaba ido de la realidad, por lo que yo me sentía muy agradada y empecé a humedecerme allá abajo. Sólo me pasaba cuando veía pelis porno o cuando escuchaba los gritos de mi mamá con Marcelo en su cuarto.

Irrumpí el silencio, él miró a otro lado y le cuestioné “por qué los hombres la tienen tan fácil?” A qué te refieres Gaby? “A que ustedes no tienen que pensar con quién se acuestan en su primera vez, nosotras sí. No es justo” Eso deberías hablarlo con tu mamá. “Estás loco? Mi mamá me mataría si sabe que estoy pensando en hombres así” Gaby, tu mamá entendería perfectamente que Marcos y tú están en esa edad. Sólo es importante que se cuiden y ya. “Tú no entiendes, quiero que mi primera vez sea especial, con alguien que me vea y pierda el sentido de la realidad. Como tú ahora, por ejemplo” Sonrió tímidamente, como sólo él sabe hacerlo y yo volví a mojarme. “No sé de qué hablas. Y por qué usas esos términos de mujeres” Contesté seria y mirándolo a los ojos sin pestañar “Porque soy una mujer y quiero que me tomes en serio” Gaby yo te tomó en serio. Me respondió con ternura y sobándome una mejilla con el dorso de la mano. Su toque me puso a mil. Le tomé la mano y la llevé rápidamente a mi entrepierna.

Marcelo abrió los ojos como dos platos porque estaba sintiendo el calor que me provocaba solamente con verlo. Se echó a reír con mucha picardía y me preguntó “estás así por mí?” Sonreí mientras mis mejillas se ponían color rosa y asentí varias veces con la cabeza. “Pues debo decir me que halaga tu valentía en confesarlo” y te puedo decir muchas cosas más si me dejas. “A qué te refieres? ” en las noches… He tenido sueños húmedos contigo.

Empezó a reír de nuevo y pegaba la frente del volante “Gaby…Gaby…Gaby, estás jugando con fuego y te quemarás” apreté los labios para no reírme y contesté “siento que me quemo por dentro y no siquiera me has tocado” le devolví la mano y siguió manejando.

A tiempo que avanzaba un poco en la cola, volteó y para preguntarme ” quiéres que yo sea el primero en probarte?” Sonreí de oreja a oreja, con expresión de aprobación porque había conseguido llevarlo al punto de perder la virginidad con Marcelo, el sexy amante orgásmico y muy bien dotado de mi mamá.

Giró el volante hacia una de las calles, y salimos de la cola a la carretera fuera de la ciudad. Marcelo no paraba de hablar y repetía “sólo lo haré para que sepas qué es un verdadero hombre en tu vida… no quiero que te crees falsas esperanzas… que quede claro: tú estás de acuerdo y yo no te estoy obligando a nada… si tu mamá llega a enterarse prometo que negaré todo… después de lo que haremos no quiero que estés con ese noviecito tuyo, búscate otro… estás escuchando?” Sí Marce, como tú digas” por dentro armaba una fiesta por lo que iba a ocurrir.

Entramos al motel. Súper misterioso todo. Yo había entrado con Marcos, mi novio, o ex novio a estas alturas. Pero no llegamos a hacer nada porque no me atreví. Entramos, él canceló la habitación, compro unos condones. Como un listón de 12 y yo sólo pensaba “espero que no los vayamos a usar todos”

Cruzamos la puerta, una cálida cabaña con calefacción, vista al río. Apenas escuchaba los carros. Marce prendió el Tv y sonrió. “Qué te da chiste? Al parecer esa peli es famosa. La primera vez que tuvimos sexo tu mamá y yo, estaba esa porno en el cuarto. “Te diviertes mucho con mi mamá verdad? ” no te mentiré, Valentina es una mujer con todas sus letras. Y tú en unos años serás tan o más guapa que ella” Me gustó eso. La humedad de mi panty lo demostraba.

Preparó unos tragos en el mini bar y se acercó a mí. “Toma, bebe un poco” No puedo, soy menor de edad y no bebo alcohol. “Gaby, estás a punto de perder tu virginidad con un hombre casi diez años mayor que tú, que te va meter 20cm y te hará vibrar de placer, aún así me dices que eres menor para un trago? BE-BE” y accedí porque todo lo que decía era cierto. Estaba nerviosa y muy excitada por el tamaño de Morgan, me tome el trago de una sola probada y trague fuerte.

“No tan rápido muchachita, tampoco te quiero emborrachar” me quitó el vaso y Los puso en la barra. Rápidamente se quitó la chaqueta y la camisa “ahora sí hermosa muñeca. Hora de conocer al Morgan” mientras sonreía con maldad y caminaba hacia mí. Me cargo en brazos y me lanzo en el mueble. “Veamos que tan caliente te pongo” subió mi falda y manoseo mi panty toda húmeda por los jugos que había estado botando.

“Que riiiiiica estás. Toda mojadiiiiiiiiita y calentiiiiita” me decía al paso que besaba mis muslos sin apartar su boca de mi piel. Marce estaba empezando a despertar a Morgan y yo sonreía de satisfacción porque lo tendría todo para mí. Bajó mi panty de encajes y dejó al descubierto mi coñito todo mojado. Se sorprendió al ver que la tenía podadita. Una vez escuché que le decía a mi mamá que le gustaba cuando se hacía la brasileña y yo aprendí a hacérmela a escondidas para estar lista un día. Ese momento era ahora.

Abrió mis piernas y clavó su lengua en mi coñito. Sus labios apretaban mi clítoris y sus dedos penetraron con facilidad gracias a tantos flujos. AAAAAAHHHHH!! Grité desesperada al sentir el corrientazo. “Te duele?” No, estoy bien, respondí entre dientes. “Grita todo lo que quieras pequeña diosa, nadie podrá escucharte” y tomó el control y subió el volumen del Tv. Una rubia estaba siendo garchada por un animal de unos 25 o 30 cm que me dejó lela sólo de verlo bombearla por el culo. “Quieres que te lo haga?” Nooo, eso debe doler” Marce sonrió como si conociera algo que yo no y continuó su labor entre lengua y dedos.

Continuo lamiendo, cada rincón. Pasaba su lengua, como un gato sediento, un perro hambriento y un hombre deseoso. Morgan estaba peleándose en su bragueta y apenas podía ver el bulto desde aquí. UUUUUUFFFFF ASIIIIIIII !!!! Aaaaaaahhhh!! Siiiiii!!!! Se escuchaba a la blondie de la peli. Quería imitarla, pero apenas me salió un murmullo y los lamidos de Marce se aceleraron. Empezó a chupar, morder, frotar mi clítoris y los labios de mi coñito. Al momento en el que yo sentía que me pegaban corriente de la cabeza a los pies.

MÁS DURO!!! Maaaaáss!!! Rogaba la mujer en la película. Yo entre agonía y placer que me estaba dando ese hombre con su lengua a toda máquina sólo solté un “Siií” ahogado. Empecé a brotar todo un chorro de flujo transparente, mi cuerpo se expresaba mejor que yo. Marce dio una pausa allá abajo y sus manos subieron por mis caderas. Rasgaron los botones de mi blusa del colé. Y se posaron en mis tetas. Dos pequeñas protuberancias adolescentes que estaban en pleno crecimiento.

“hola nenas, no saben cuánto las desee” dijo con tal sinceridad que no pude contener la risa y él también se contagió “No me hagas reír muñequita, que estoy en medio de una sesión de sexo muy caliente” y me flecho con un beso de lengua que se sentía muy resbaladizo. Era un poco ácido y recordé que eran mis jugos. Me dio un poco de repulsión pero al sentir a Morgan restregarse en mi muslo, sólo pensaba en tenerlo en mi boca. Posado ese hombre sobre mi, no tuve opción que abrazarlo y recorrer su enorme y tonificada espalda con mis manos. Delicioso.

“Y Morgan?” le dije entre besos. Posó sus manos a los lados de mi cara y al oído dijo “Morgan estará dentro de ti cuando estés lista. Y sí te portas bien, dejaré que lo pruebes, sólo si me prometes que te lo tragarás todo” dude por unos segundos, pero él restregaba todo su poderío. A mí se me hacia agua la boca y otras latitudes. Trato hecho, le dije “Como un helado?” De chocolate. “UUMMM muñequita traviesa, me estás tentando demasiado”

Empezó a recorrer mi cuerpo a besos, a medida que se deshacía de mi ropa. Por los aires volaron mis medias, el bra, la blusa y la falda junto a ella. Estaba desnuda ante él y me encantaba. El sofá era suave y perfecto para practicar varias posturas. Mientras fantaseaba, Marce reanudaba su trabajo manual con los dedos mientras le hacía el amor con la boca a mis pezones, que estaban muy rosados y duros como semillas.

Era un mar de orgasmos uno tras de otro. Mi cuerpo se electrocutaba de placer. “COGEME, COOOOOGEMEEEEE” pedía la chica de la película y yo lo quería quedarme atrás. Quería ordenarle “Morgan dentro de mi por favoooor” pero moría de vergüenza sólo con pensarlo. Para dar señal de mis deseos, empece a subir y bajar mis caderas a especie de “mete y saca” con sus dedos dentro. A lo que entendió a la perfección. Fue así como decidió liberar de su pantalón a la bestia. Anudó mis piernas a su cadera y me cargo en brazos. “Siempre he querido hacerlo así con tu mamá pero teme resbalar” y me pego en una esquina de la habitación, sacó del bolsillo rápidamente un condón y me dijo que lo destapara. Se lo puso con una tremenda agilidad y tirando sus pantalones a un lado dejó que Morgan se estirara en una presentación que rosaba mis nalgas en la entrepierna. La fría pared era mi soporte y amarrada a a su cuello me preparé para deleitarme.

Él Recargándome encima y yo enterrándome al Morgan despacito. “La puntica primero hermosa, para que no te duela” UUUUUUUNNNMMMM UUUUUFFFFF SIIIIIIII, me decía al oído “MOOOOOORGAN!!! Por FAVOOOR, todo él dentro de miiiiiiii” pedía mi mente a gritos de ruego desenfrenado, pero mi boca estaba muda. Sólo se me ocurrió besarlo con pasión desbordada, le llevé la lengua lo más lejos que pude. Empujado mi cadera y dejándome caer sobre ese falo firme y grueso que me estaba perforando por dentro. AAAAAAYYYYYY DUELE DUELE! Sentía anónimamente y un tímido quejido se reflejó en mi cara. “Aguanta muñeca, déjate llevar por en peso y te adaptarás al tamaño”

No sabía que lo tuviese tan grande. Trataba de mantener la calma pero estaba nerviosa. Sólo sabía que le gustaba que le dijera lo que sentía y si lo hacía en tono “rubia porno” se excitaría mucho más. No me salía palabra. Me dolía y a la vez me gustaba como me lo hacía. Ahora con más ganas quería chuparlo todo. “Cómo sé lo digo?” Eran unas ganas que salían no sé de dónde. Porque se sentía muuuuuy rico. “Suaaaaave, suaveciiito para que no te duela. Eso, ahí vamos abriendo tu coñito” me decía al oído al mismo instante que besaba el lóbulo de mi oreja y se encargaba de bombearme con muuuuchisima calma.

Comencé a correrme a borbotones por sus piernas y empezó a bombear más fuerte. “Así….annhhjjjj asiiiiiií… Que riiiica estás Gaby…Y eso que no me has tenido en tu boca… Ya verás cómo te va a gustar comerte a Morgan” y siguió metiendo y sacando ando aún más fuerte. Yo lo apretaba contra mí durísimo y temblaba con desesperación sobre su cuerpo. No decía ni una sola palabra aún, porque no quería estropear el momento.

Lo sentía. Me estaba reventando por dentro. Pegada a la pared, Marce me estaba dando la cojida de mi vida. “Vamos hermosa…aguanta para mí” me decía con la cara coloreada de la excitación e imprimiendo más fuerza en sus envestidas. Yo cerré los ojos y estaba tan ensimismada en el dolor-placer que estaba sintiendo que por segundos dejé de respirar, hasta que su buscado orgasmo apareció avasallando con todo a su paso. Un “Aaaaaaaahhhhhh…” Desgarraba la garganta de Marce y yo me desvanecí.

Caí en su brazos y él si retirar a Morgan de mi coñito. Me llevo cargada hasta la cama. Me tendió con ternura y se montó sobre mí. Cansadita? Preguntó jadeando. Me quedaban pocas energías y para recargarlas me colmó a besos delicados mientras volvía en mí.

“Sabes Gaby? -Uuunn?-Tienes el tamaño perfecto para jugar con Morgan en tus tetas” y se subió a horcajadas sobre mi pecho. Poso al “gran amigo”, aquel trozo de carne rojo y caliente en mis tetas, me pidió que las juntara y comenzó a moverse. Como sí se masturbara conmigo. Qué divinidad de hombreeeee, me decía a mi misma. Y estaba súper caliente, todas las venas brotadas me deban señal de que estaba a tope por mi.

“Gaby -decía entre jadeos- quiero que sepas… que lo que hemos hecho hasta ahora… es inicio de tu vida sexual. Quiero que la disfrutes y te cuides…Nunca permitas que un hombre sé dé placer… antes que dártelo a ti estamos?” Afirmé con la cabeza y -accidentalmente-3 roce a Morgan con la boca. Él pegó un respingo y sonrió. Volvió a acercar su verga a mi cara. Saqué la lengua y la lamí. Seguimos así varias veces. Cada vez que empujaba hacia mi cara, le daba una lengüeteadita. Era lo más osado que había hecho en la vida y Marce lo estaba disfrutando.

“Pequeña traviesa … como buena muñeca quiere jugar… vamos para que te comas un helado” dijo suspirando de placer y cansancio a la vez. Se bajó de mi, se acotó a un lado y dejó que disfrutase de ver Morgan. Era una figura gorda y apetecible. Lo miraba con deseo y miedo a la vez por hacerlo bien. Antes de arrancar, recordé un cuento de un amiga, decía que a su novio le gustaba que succionara y soplara. Me acerqué lentamente. Él tomó mi cabello y lo hizo una cola, flexionando un poco. Empecé a hacer “el succionar y soplar”, luego de probarlo como si fuese una paleta de helado dando besos con un poco de lengua. Lo tenía extremadamente caliente. Me estaba excitando aún más.

OOOOOOOHHHHH WOOOOWW !!! Habías hecho una mamada antes!???” Lo miré con una media sonrisa “No nunca! Contesté rápidamente, y seguí en mi faena de comerme todo su polla como si no existiera un mañana. Aaaaaahhh siiiiiii !!! Gaby me encantas!!! Lo haces hasta mejor que Valeria (mi madre)” eso me gustó muchísimo. Porque mi madre había aprendido a darle tanto placer que Marcelo sólo había estado con ella los últimos 2 años. Excepto ese día. Que yo me le metí en la bragueta a su hombre.

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe y chupé, todo cuanto pude y un poco más. Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

“Como te sientes?” Muy cansada, conteste con un susurro de voz. “Pues esto es apenas es el comienzo -puse los ojos abiertos y cara de angustia- tranquila, le escribí a tu mamá que estabas conmigo y que habías tenido un mal día con tu Marquitos, que te distraería y luego te llevaba más contenta a la casa. Eso voy a hacer. Darte tanto placer que te sientas como si volaras y nunca olvides este momento. Y tanto dolor al caminar por la cogida que hemos echado que quieras que te lleve cargada hasta el carro”

Sonaba muy tentadora su propuesta, un tanto dolorosa, pero qué más daba? Ya en sus brazos todo dolor se convertía en orgasmos. Iguales a los quejidos del sexo que estaba teniendo la rubia del Tv mientras la penetraban por el culo. Acto seguido Marce se amiló de nuevo, bajó su smanos empezó a masturbarme con una mientras con la otra se abría camino por mis nalgas, sobándolas con delicadeza, para llegar a mi ano. “Quiero que me des culito, que grites como ella y me pidas que te lo meta todo”

Me da miedo Marce, y si duele mucho?” Muñeca, soy yo quién te la va a meter, no te preocupes que será suavecito y el dolor pasará muy rápido porque estarás lo suficientemente excitada, está bien?? Noooo séeee, me da miedo. “No hay de qué, seré muy cuidadoso para que disfrutes” y me dio un beso largo para terminar de convencerme. “Está bien, pero si te digo que la saques, hazlo” Le dije seria. Él sonrió y no dijo nada.

Así fue cuando vi que Morgan tomaba forma nuevamente y se disponía a clavarse en mi otra vez. “Te cogeré el coño bastante, hasta que te corras, luego me darás culito y me correré adentro pero sólo sentirás el calor porque tendré el forrito” QUITATELO PORFA! Le ordené. Qué dijeeee??? No podía creer que eso había salido de mi boca. Así estaría de extasiada en placer que no me medía. “Estás segura?” -síii?- dije temerosa y sin quitar los ojos de la película. “Quiero que lo hagamos como te sientas cómoda” y en la pantalla la mujer hacía twerck encima del tipo, con las manos apoyadas en las rodillas.

Marcelo veía las ansias con las que miraba la escena que me reto “Si te gusta así, como en la película, sólo lo haré si te atreves a describirme lo que estás viendo” Titubeando un poco y con la cara colorada de la pena, lo miré y le dije “quiero que me llenes…de tu leche toda…” No, no, no. Sé especifica. A la rubia le están dando por el culo y las nalgas le tiemblan, quiero detalles” Esteeeee… Quiero que me acabes en la espalda. Como en esa película…lo riegues todo…después de haberme dado por mi culito…sin que me duela” y una voz ahogada de pena intentaba sonar como una puta. A MI HOMBRE le gustó mi osadía por lo que corrió a arrancar de el condón y penetrarme rueda libre. “Tus deseos son órdenes para mi”

“Toma… Toma …toma” AAAAAAHHH DAMEEEE DUUURO!! Hablaban en la película de blondie desarmada por el 30cm. “Clavamelo toooooodo…asiiií…dame DUUURO ” seguían en la faena. Marce cambió el ritmo con una sonrisa en su cara, me demostraba que sentía mis ganas de gritar y a la vez la pena de pasar por una actriz porno.

“Asiiiií es muchachita…córrete para mí…” Colocó mis piernas en sus hombros, tomó mis pequeñas caderas y empezó a follarme con desesperación “vamos…vamos…durooo…te voy a coger duro” y yo apretaba los dientes y estrangulaba la sábana con mis manos. SSIIIIIIIIÍ… Se siente ricoo!!! ASIIIIIÍ!!!!” Decía la mujer del Tv y yo sentía como si Morgan aumentara de tamaño XXX y me perforara como a la rubia. el dolor y la pena me cortaban el aliento y la respiración.

Él siguió, más y más fuerte. Las contracciones aumentaron. Mi cara daba muestras de que estaba a punto. Marce siguió su mete y saca hasta el fondo -Aguanta muñeca…AH VIEEEEENEEE- Y efectivamente mis jugos dilataron mi coño hasta niveles jamás alcanzados.

Él muy rápido aprovechó el momento, me volteo en peso, restregó mi culo con mis jugos y clavo a Morgan sin piedad. AaaaaaAAAAHHHHH NOOOOOOO !!! ASÍ NOOO… ME DUELE…SÁCALO POR FAVOR… ME DUELE!! Grite sin esperarlo. Pero Marcelo, mi amante secreto, me ignoró.

“Calma hermosa!!! Eso pasa!” Estaba dentro de mi con sus 20 cm instalados en mi culo y sin moverse me dolía. “Marce noooo!!! Y empecé a llorar del dolor” mi ano se estaba estirando y sentía molestia y gusto a la vez. Despacito empezó a moverse y sin mucho descanso siguió sacado un metiendo a Morgan hasta el fondo. “Dime que no te gusta? Ah? Dime que te lo saque ahora a ver?” Yo no contestaba porque tenía razón, me estaba gustando muuuuuuucho el dolor se sentía bien y mi coñito hacia fiesta corriendosé a chorros.

“Eres tan o más húmeda que tu mamá” Y eso es bueno? “Claro hermosa, eso cualquier hombre lo agradece porque quiere decir que estas excitada y sientes placer” me decía susurrándome en la nuca mientras cogíamos como perros en celo.

En un momento exacto, ya el ducto estaba abierto. Sentí como se dilataba dentro de mi aquel trozó gordo y venido escupiendo leche en mi culo. El recto se hizo pequeño para la cantidad, por lo que empezó a derramarse por mis nalgas y por las piernas. Él se apartó un poco. Se aferró a mi espalda con besos y cariñitos. Dejó que Morgan se desinflara dentro de mí. “Esto que sientes, es mi placer regarse en tus piernas” Teníamos muuuuchoo placer ambos. “Y todo me lo diste tú, te portaste como una reina del sexo y eso merece un premio” Se apartó del todo. Me dio vuelta, abrió mis piernas y lamió todo mi coño y mi culo. Al paso, me ordenaba que gritara “no te aguantes pequeña traviesa… VAMOS!!! Grita!! Quiero oirte…Griiiitaa” y empecé con un tímido AY! Que fue aumentando, y aumentando, y aumentando, gritaba como una actriz pornoo y él seguía lamiéndome. Mordía mi clítoris, entraba y salía de mi coñito con la punta de la lengua, chupo los restos de excitación hasta dejarlos séquitos, agradecía eso porque estaba en medio del limbo del orgasmo.

Paró de chuparme y follarme con los dedos. Besó mi vientre y empezó a subir diciendo entre beso y beso “hoy…me dejaste…muy satisfecho…y prometo…que sí te gustó…podemos jugar con Morgan… Cuando quieras” ahí llego a mis labios. Me beso con delicadeza y toda la cara “qué dices ? Jugamos otro día también?” Pasé mis brazos por su cuello y sonriente le plantó un beso apretado por segundos “me encantó y quiero que me enseñes más Marce ” le dije con voz de niña mimada haciendo arrumacos, así caímos en un descasado sueño.

Ya más relajados, empiernados entre besos adolescentes, pensaba que había tenido mi primera sesión de sexo por ambas partes, varias posturas, había dado y recibido oral, grité como una puta loca y todo me había gustado. A mis 17 me cogí al novio de mi madre y ME ENCANTÓ!!

Marcelo ese día fue mi paño de lágrimas, mi amigo, mi amante, mi novio y lo mejor de todo mi hombre. Desde esa vez, he estado activa sexualmente con chicos más grandes y con experiencia. Y de vez en cuando, nos damos una escapadita Marce y yo para darnos por todos lados.

 

 

 

 PD: Soy Eli Flores. Me encanta escribir historias eróticas y leer sus comentarios aquí. Si no están registrados pueden pasarme correos a elifloresbaez (gmail) para contarme lo que sintieron cuando leyeron mis historias. Por ahí también los veré y si mandan alguna de sus fantasías también podré contestarles. Besos ricos en donde lo prefieran.
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Despertar

Despierto sintiendo tus labios. Tu mano está sobre mi estomago mientras besas uno de mis pezones. Me desperezo y me miras sonriendo. A mordidas bajas por mi cuerpo y siento el roce de esos dientes al lado de mi ombligo.

¿Que vas a hacer?- pregunto.

No se…- besas mis vellos, viendo como mi verga comienza a crecer teniéndote cerca…- Tenia ganas de desayunar – te reís y bajas hasta meterte entre mis piernas, lamiéndome  muy cerca de mis huevos y lanzas tu aliento sobre ellos. Siento tu calor. Veo tu carita viciosa y eso es suficiente para tentarme – Quieres que mame tu verga?

Sin esperar respuesta, tu lengua lame mis huevos, los sostienes… Siento como aspiras mi olor, ese olor a macho en celo que tanto te calienta. Despertaste excitada y adoro eso. Tu lengua sube a lo largo de mi pija, mojando las venas marcadas. Una gota asoma de la punta y lanzas un Ahhh, goloso cuando la atrapas. Tus manos suben por mi cuerpo. No se detienen, me manoseas el pecho mientras juegas con la punta de mi palo, lamiéndolo y haciendo que se mueva sobre mi estomago para uno y otro costado. Contraigo los músculos y ese palo duro y grueso golpea sobre tus labios. Gemís sorprendida y caliente y apoyas los labios sobre esa punta empapada. Aspiras y siento el calor de tu boca. Me haces gemir.

Mmm?- preguntas, y  dejas escapar esa pija  con un chasquido. Empiezas a masturbarme mientras tu boca baja nuevamente a mis huevos- ¿Pasa algo? – (otra vez siento tu aliento caliente cuando preguntas)

-Quiero que me chupes-

¿Que te chupe?-  tu boca atrapa la mitad de mi pija y la succionas, subiendo hasta que vuelvo a escuchar ese chasquido – ¿así?

Acaricio tus hombros, metiendo las manos entre tu pelo negrísimo

No voy a poder hablarte sucio si tengo la boca ocupada – Das otra chupada sonora y vuelvo a gemir- ¿O tengo que hablarte entre chupaditas?¿Vas a hablarme sucio mientras te como la verga?

Mmm…- Me arqueo, caliente con tus juegos perversos – Trágate mi pija. Quiero sentirte bien caliente, con tu boca llena.

Obedeces mientras tus manos suben por mi cuerpo. Veo tu boca subir y bajar, hasta la mitad de mi pija. No puedo alcanzar todo tu cuerpo con mis manos, pero mis piernas acarician tu espalda, tus nalgas… – Que bien chupas  mi pito

Se oye un sonoro “chup” cuando la sueltas con una sonrisa- La chupo bien? Te gusta sentir como la acaricio con mis mejillas cuando te mamo?

Me provocas y solo puedo gemir, tomarte del pelo y llevarte a mi verga otra vez. Sentís temblar mis músculos y tu boca se acelera, atrapando solo la punta. La dejas escapar y la volvés a atrapar, una y otra vez, rápido, haciendo que los chasquidos se escuchen mas seguidos y que mi pito gordo y duro se estremezca. Y entonces la metes toda. Tus labios chocan contra mis pelos y volvés a subir, muy lento, mamandome hasta que solo la punta está{a entre tus labios. Y volvés a acelerarte. Vas variando una y otra vez.

Quiero hablarte sucio pero me excitas, tiemblo. Todo mi cuerpo tiembla sintiendo que no dejas de manosearme, de tocar mis pezones, de atrapar mis huevos con una de tus manos y masturbarme con la otra mientras seguís mamandome como una ternerita hambrienta. Parece que leyeras mi mente porque decís – ¿Alimentaras a tu ternerita? Quiero desayunar tu leche espesa – Tu boca baja y besas mis huevos – Tengo que calentar mas mi lechita? – tu boca los atrapas y siento el calor de tu saliva rodeando mis pelotas, tu lengua masajeandolas mientras tu mano sube y baja a lo largo de esa pija durísima por vos. Con la boca abierta, lames tooodo el largo de ese palo hasta llegar nuevamente a la punta. tu cuerpo se mueve. veo como tus caderas suben y bajan y tu concha golpea las sabanas. estas bien caliente, siento tu olor a hembra en celo y ya casi no puedo mas de lo excitado que me pones. – Dale la leche a tu puta…

Vas a desayunar con la leche de tu macho? – digo temblando mientras te aceleras y siento el golpe de tus labios una y otra vez contra mis pelos  Mhm- decís sin sacarla de tu boca. Tus mejillas hundidas me enloquecen – Chup… Dame verga, Clau

Te agarro del pelo y hago que la tragues. Vuelves a subir. Tus caderas se mueven mas rápido Se que estas empapando las sabanas. La sacas de tu boca y veo un largo hilo de saliva entre tus labios y la punta de mi pito. Me masturbas fuerte, apretándola fuerte. -Dame esa leche Clau. Vacíame los huevos

Me arqueo mientras manoseo tu cuerpo con mis manos, mis piernas… Voy a acabar pronto y lo notás. Me miras y gritas, completamente caliente.- Quiero mi leche. Quiero leche, Clau, llename la boca – Lames la punta, la mamas un poco y volvés a soltarla con un chasquido. Se que también vos vas a venirte y entonces volvés a gritarme – Cojee la boca, bebe. Fuerte. Vacíame los h… (No te dejo terminar, estoy excitadísimo y mi mano te agarra del pelo. Hundo mi pija en tu boca y te prendes a ella. succionas fuerte y empujo con mis caderas hacia arriba. – ¡¡¡Mmm!!!- gemís ahogada y arqueas tu espalda… Trato de alejarme y siento como tus dedos se clavan en mis nalgas. Y en ese momento olvido todo, solo estás ahi, chupandome, tratando de vaciarme los huevos y te empujo contra m{i.Y en ese momento olvido todo, solo estás ahi, chupandome, tratando de vaciarme los huevos y te empujo contra mí. Mis caderas se mueven, cogiéndote, sintiendo a veces como temblás o te arqueas cuando mi verga entra demasiado. Pero no puedo detenerme y sigo sintiendo tu mano que me apreta contra vos. Mis huevos están empapados de saliva y solo por eso me doy cuenta que te has ahogado, que tosiste sobre ellos. Pero siento tu mamada, veo tus mejillas hundidas, siento como me manoseas fuerte las nalgas hasta agarrar mis huevos y vuelvo a cogerte, fuerte y duro… Me miras a los ojos, me sentís temblar. Mis labios están entreabiertos y un poco de mi saliva resbala por el mentón . Siento la otra mano que se mete en mi boca y te chupo. Tan fuerte como me estás mamando, chupo tus dedos. Apretás mis bolas y me arqueo- Rox… – Tiemblo, casi sin voz. Quiero decirte que voy a venirme, que voy a llenarte con esa leche espesa que te gusta. Pero no puedo. La siento salir. Ese chorro espeso que corre a lo largo de mi verga cuando mis huevos se contraen, y grito de placer, empujando mis caderas hacia tu boca, manteniéndote firme con mi mano en tu pelo. Grito de placer, un placer enorme, y ese grito no me deja oír tu gemido ahogado cuando esa leche llena tu garganta.- ¡¡¡…Ahhhh!!!

¡¡¡MMMM!!! -Tu nariz está pegada a mis pelos. Me arqueo sobre la cama, lanzándote otro chorro, sintiendo unos golpes fuertes sobre el colchón. Tus caderas se mueven violentamente y tu raja empapada lo golpea una y otra vez. Es demasiado placer, no me doy cuenta que estás viniendote también.. solo siento tu boca, tu mano que se mete en la mia, la otra, que apreta mis huevos y mi verga, ordeñandome hasta la ultima gota. Grito de placer. Fuerte, riendo…

Estoy latiendo, todo mi sexo se contrae, tratando de dejar hasta la ultima gota dentro tuyo. Y caigo sobre la cama… Me cuesta respirar, agitado, mirando el techo…

Siento como presionas mis caderas y recién entonces veo que aun te estoy apretando contra mis pelos. Te suelto y tomas aire, fuerte y rápido, agitada. No sacas mi verga de tu boca y la volvés a mamar, la limpias… estoy sensible y tengo que sacarte un poco, pero no te vas de ahí… lames mis huevos, limpias las huellas de tu saliva, aun agitada… y das una ultima chupada a la punta de mi pija.

-Uff, bebe… Me hiciste venir bien fuerte – decís, y llevas una de mis piernas hacia un costado. Las sabanas están empapadas.  -Me encanta beber tu leche, Clau

Mi mano esta aun en tu nuca y te atraigo hacia mi. Beso a mi putita calentona. Tenes el gusto de mi semen  en tus labios, tu lengua, pero no has dejado una sola gota para compartir. Te sostengo desnuda contra mi cuerpo, sintiéndote transpirada, agitada, apoyando tu cabeza sobre mi hombro, y me giro a ver tus grandes y preciosos ojos- Me encanta que me despiertes así…

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HOOTERS LAS EXPERIENCIAS DE JACQUELINE IV

Gracias a todos por la acogida de mis relatos con titulo  EN UN RESTAURANT HOOTERS,  a HOOTERS LAS AVENTURAS DE JAQUELINE; les envió mi nuevo relato:

Las cosas me han cambiado de cara, hace un tiempo era solo una camarera en el restaurante Hooters en larco mar (por desgracia a cerrado), mis relaciones sexuales eran monótonas y muy pobres, han pasado muchísimas cosas y ahora soy asistente en una muy buena empresa, mi salario a mejorado muchísimo, he conocido a una magnifica amiga que es mi compinche en múltiples fantasías un jefe que me mima bastante y la llama de mi matrimonio ha vuelto a encenderse

A pesar de todo esto, las relaciones con Johnny mi jefe seguían siendo igual incluso mas ardientes, ahora sumada Brigett, así paso más de un mes y me di cuenta que mi jefe era muchísimo mas cariñoso con Brigett que conmigo cada vez me iba dejando de lado, ella me confeso una vez entre copas que ella estaba enamorada de Johnny así que no quise incomodar esta nueva relación que estaba floreciendo.

Es así que ya al finalizar el año laboral en la empresa vino un representante de una empresa internacional que estaba muy interesado en invertir en nuestro rubro, Johnny aprovecho esto para salir con Brigett de fin de semana y dejar que me encargue yo en su representación de mostrarle las instalaciones y lo que pueda necesitar yo un poco disgustada acepte, todo sea por mi amiga.

Así fue que tuve que ir al aeropuerto a recibirlo con la limusina de la empresa cuando se acerca un hombre que me dejo muda era guapísimo media más de 1.90 de estatura, con un cuerpo muy bien trabajado, y muy guapo él, se notaba que debía tener más de 40 años llamado Javier. Se acerco y me saludo muy efusivamente, yo trate de reaccionar sonreír (recuerden que mido 160) y nos fuimos a la empresa, durante el viaje me demostró ser un hombre de mundo, y al conocer las instalaciones de la empresa mostró mucho interés en invertir, al final del día me dijo que si podíamos seguir nuestra charla mañana durante la cena, yo me sonroje y luego acepte.

Durante esa noche no podía conciliar el sueño la idea de esa cena y la forma que me miraba Javier me tenia bastante inquieta, además no había podido evitar ver entre sus piernas y era obvio que tenia un tremendo aparato, no podía negarlo la cena prometía. Mi esposo fue bastante comprensivo sabiendo que esto podía traer muchos beneficios económicos, así que no fue celoso al verme lista, yo me quise ver lo mas sexy posible, un vestido negro con un escote bastante pronunciado y que dejaba mi espalda casi desnuda, un portaligas color negro con unas panties de encaje color carne, zapatos de tacón alto y una tanguita que no usaba mucho porque era muy chiquita, la utilizaba en ocasiones muy especiales ya que por atrás solo era una tirita metida en mis nalgas y  por delante se me metía en mis labios vaginales dejando todo el pubis al descubierto apenas tapando el clítoris, el sostén fue de color negro y debido a mis grandes senos (miden 100) pues se salía por momentos del vestido, un abrigo y mi cartera.

Mi transporte llego a la hora y me despedí de mi esposo con un dulce beso, durante el trayecto me veía muy sexy pero como que el brasier se me salía y no me gustaba así que decidida y excitada me lo saque y lo puse en mi cartera….

Al llegar al restaurante me acomode y muy nerviosa fui al encuentro de Javier, el al verme me sonrió e iniciamos una muy amena practica, durante la cena note como miraba mucho mi escote así como mis piernas, lo que me hacia sentirme bastante deseada,  luego de unos brindis finales, me propuso ir a un pub que le habían recomendado yo hasta el momento estaba bastante alegre por las botellas de vino que habíamos tomado, así que acepte.

Pago la cena y me llevo a su limusina, durante el viaje como estábamos uno al lado del otro mas juntos como que me empezó a atraer ese olor a macho y varias veces miraba a su entrepierna y lo que veía me excitaba, él también miraba con más descaro a mi escote y mis pezones que se veían en la fina tela.

Al querer brindar una vez más sin querer ensucie con vino su camisa, yo avergonzada pedí disculpas y abrí mi cartera para buscar algo con que limpiarlo, fue entonces que el vio mi sostén, yo avergonzada no supe que hacer pero el me dijo no te preocupes, vamos un rato a mi departamento y ahí me cambio. Yo acepte (pero él había visto mi sostén…) en eso me dijo: que bello sujetador tienes en tu cartera, aunque sin el te vez muchísimo mejor, yo sonreí avergonzada, el animado por el vino me pregunto si podía verlo, yo muy cortada le dije que claro lo saque de la cartera y se lo enseñe, y me quedo de piedra cuando él se lo lleva a su nariz y lo huele, “Uhmmmm que rico huele”.

Todo esto me tenia muy excitada además nunca había estado con un hombre tan alto y además que me hiciera sentir tan deseada y excitada, se acerco a mi cuello sin pedir permiso y olio mi perfume, esta situación me tenia súper excitada lo que al sentir que daba pequeños besos en mi cuello empecé a gemir. Luego sentí como sus labios se posaban a los míos y nos besamos ardientemente comiéndonos la boca del otro, sus labios bajaron a mi cuello, su olor era muy embriagador, y sentí sus grandes manos en mis senos, tiro del vestido y su boca se apodero de los pezones, los lamía y chupaba, los juntaba con sus manos y los llenaba de saliva para luego succionar cada vez mas fuerte. Al llegar a su departamento nos bajamos y me llevo de la cintura a su cuarto, yo me dejaba hacer.

Ya en su cuarto se alejo y se quito la camisa, que tetas tienes Jacqueline me dijo, muy bien puestas yo solo sonreía y por el morbo me las masajeaba aunque mi mirada estaba dirigida a su entrepierna, él empezó a sonreír y se acomodo en un sillón se saco el miembro y me invito a probarlo.

Yo estaba hipnotizada por ese tremendo aparato, la mas grande que había visto y tenia la cabeza morada e hinchada me mojo mucho, casi tengo un orgasmo, me acerque a él lo tome con mis manos vi que no lo abarcaba con mi mano, le dije muy excitada: hay papi que cosota tienes me vas a  matar con eso, y la empecé a lamer muy despacio, chupaba la cabeza muy pausado, luego lamía todo el tronco de arriba abajo, llegaba a sus bolas y las lamía chupaba uhmm sentía sus pendejos en mi cara y su olor me excitaba cada vez más, me la empecé a pasar por la cara sintiendo su calor su aroma y sentía como iba creciendo cada vez mas; mientras él gemía muy excitado, me decía: así putita que rica boca tienes trata de metértelo en la boca veras como te gusta, mójala porque con esto te haré ver estrellas, yo trate y trate de metérmelo en la boca pero era imposible era demasiado grande mas de 25 cm. y bastante grueso, la chupaba una y otra vez mientras empecé a sentir los dedos de Javier en mi entrepierna masturbándome y haciéndome maravillas.

No aguantaba, me separe de él, casi me arranco el vestido y le pedí cógeme por favor, él me recostó en la cama, me acomodo tomándose su tiempo, se hacia de rogar y yo gemía  robándome los senos:”no es así de fácil putita, pídemelo como una perra y tendrás mi verga”. Yo empecé a pedirle: por favor quiero tenerla dentro, lo deseo, lo necesito; en eso puso la cabeza en mi entrada y empezó a introducirlo poco a poco.
Yo empecé a gemir mezcla de un placer y dolor pocas veces sentido, y eso que recién iniciaba, se acerco a mis senos y los lamía una y otra vez mientras esa morada cabezota iba abriéndose paso en mi interior, hasta que la tuve en la mitad y empezó un mete y saca, bastante fuerte, él no me hacia el amor me usaba para darle placer, y no puedo negarlo me moría de lujuria, gritaba y chillaba mientras me repetía que me iba convirtiendo en su puta, que ahora era de su propiedad, a lo que yo muy excitada gemía y le decía que si lo seria, pero que me siga follando así.

Entonces él hizo un movimiento quedando ahora yo encima y me levantaba como a un juguete, arriba  y abajo, yo gimiendo y disfrutando hasta que me entro toda, yo grite de dolor y salio un poco de sangre, ahora te he desvirgado me dijo y nos besamos; luego me puso de a perrito y entraba y salía toda de mi cuevita, termine varias veces que llegue a sentirme desvanecida.

Él en un momento se la saco y me la echo toda en mi cuerpo, mis senos y mis piernas, su semen quemaba. Yo lo único que atine a hacer fue levantarme y limpiar su verga con mis labios, hasta dejarla seca y brillante, nos acostamos y dormimos abrazados.

El lunes a primera hora llegue al trabajo y Johnny algo serio me llamo: me dijo que había hablado con Javier y una de las condiciones que había puesto para invertir en nuestra empresa era que yo fuera su secretaria. Me exigió una explicación pero yo me hice la desentendida, al final acepte gustosa ser la nueva secretaria de Javier que ocuparía un cargo de vicepresidente, claro esta con la condición de que mi amiga Brigett ocupara mi cargo, ella me abrazo y acepto gustosa, creo que en fondo Johnny también estaba feliz.

Así que ahora estoy descubriendo este nuevo mundo de placer al lado de Javier, mi nuevo jefe.

Espero que les haya gustado tal vez este sea mi ultimo relato, si no quieren que así sea manden sus comentarios, o email.

Jacqueline

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Sueños hechos realidad

Comenzaré por decir que soy un hombre de 45 años, casado con una mujer maravillosa, trece años menor, profesional, con un cuerpo no de modelo, pero si con unas sutiles curvas que no pasan desapercibidas para los hombres que la miren.

Tenemos una vida sexual intensa y muy placentera, tratamos de innovar al máximo y de un tiempo para acá nos ha dado por fantasear, imaginando que compartimos nuestros momentos íntimos con un ex novio de ella que se llama Daniel, y es que llegamos allí en realidad porque me excitaba mucho imaginar a mi esposa haciendo el amor con otro hombre y como de un tiempo a la fecha me entere que habían retomado su amistad gracias al Internet, decidí empezar a preguntar por su relación, justo cada vez que hacíamos el amor.

Pero en realidad todo empezó a cambiar un día que ella me dijo que estaría en el estudio cateando un poco y que para no molestarme cerraría la puerta… a mi me pareció algo normal, pero la sorpresa seria cuando retorno como a las dos horas, yo me había quedado dormido, cuando empecé a sentir, como me sobaban mi verga, la cual se fue poniendo bastante dura, cuando desperté y abrí los ojos, ya mi esposa me había sacado la verga de la pijama y la mamaba con gran intensidad, pasaba la lengua por la cabeza de mi verga y con las manos me pajeaba, como si quisiera hacerme llegar rápido, yo le dije…no mi amor, todavía no me hagas derramar, me miro con una lujuria impresionante y me dijo… te gusta esto, te voy a hacer de todo hoy mi amor, recuerdo que me has dicho que me comporte como una putica contigo. Yo la tome por los brazos la bese y le dije, si mi vida…mi puta hermosa, quieres mamar más o quieres que meta la lengüita en tu cosita, cuando le dije así, baje mi mano hacia su cosita…no tenia nada puesto debajo de la pijama y además estaba tan, pero tan mojada, que parece como si hace dos horas la estuvieran excitando…me quede pensando en ello, pero en lugar de darme celos, eso me excito más…la tome, le quite la pijama, le mame la cosita, saboreando los juguitos deliciosos que salían de ella, le pase mi lengua por su clítoris, el tiempo necesario para tenerla al limite, pero no…no la hice llegar al orgasmo, la levante, la puse en cuatro patitas y la penetre por su cosita, con cada movimiento se lo metía más y más y con más fuerza, ella me lo pedía estaba desaforada, que rico papi, métemelo todo, me pedía y claro, yo le hacia caso a todo. Ella tuvo su primer orgasmo y me dijo que me quedara quieto un momento, estaba disfrutando de uno de los mejores orgasmos de nuestra relación…cuando volvió en si, hizo voltear y me acostó en la cama, comenzó una vez más a mamarme la verga y esta vez me dijo…llega en mi boca, mi vida, regálame toda tu lechecita…Yo estaba tan excitado y la cabeza de mi verga estaba que explotaba, así que no mucho tiempo después, me derrame en su boca y ella fascinada se trago toda la leche que emanaba de mi verga…acomodo su cabeza sobre mi pecho y se abrazo de mi cuerpo…quedamos allí, tomando un segundo aire y entonces decidí preguntarle…

¿Que hacías en el estudio?…estaba chateando con una amiga, me respondió…yo la mire y le puse cara de incrédulo…y le dije: “y es que la amiga esta muy buena, porque llegaste excitada…Mi amor!!!”, por que dices eso…mamita, cuando te toque ya venias super mojada y eso me gusto mi vida, pero o te estabas masturbando a puerta cerrada o estabas viendo un vídeo porno o algo así…dime la verdad, además eso me éxito muchísimo…ella me miro, me dio un beso con el aroma aún a mi leche y me dijo…¿quieres que te cuente la verdad?…claro que si le respondí…; ¿pero seguro que no te vas a enojar? Volvió a cuestionar mi esposa…Seguro mi vida, te repito eso me excito mucho sea lo que sea.

Ella se acomodo en la cama y me dijo, la verdad, yo esta hablando por el Messenger con Daniel, lo recuerdas…yo he retomado la amistad con él desde hace por lo menos un año, desde cuando estaba fuera de la ciudad…él y yo fuimos muy fogosos en nuestro noviazgo y él me habla en forma caliente por el Messenger, me recuerda los momentos que pasamos juntos y como nos tocábamos, hoy me pidió que encendiera la cámara Web y le dejara ver mis senos…¿y tu que hiciste? le pregunte. Ella se quedo en silencio justo un momento y a mi se me iba subiendo la excitación…yo me quite la pijama y quede totalmente desnuda delante de la cámara..Daniel se éxito mucho y se empezó a masturbar, yo vi cuando su verga que es bastante grande…se ponía cada vez más grande en la pantalla del computador y le pedí que se aproximara a la pantalla para verle bien, mientras yo ya me acariciaba mi cosita, con mis deditos, tocaba mi clítoris y se me ponía caliente, Daniel se derramo y yo apague bruscamente el computador y me vine hacia nuestra habitación y fue cuando empecé a mamar tu verga deliciosa papi…Yo mire a mi esposa y le dije…sabes una cosa, me gusto culparte así, mojadita como llegaste, fue sensacional, deberíamos hacerlo más seguido…pero mi amor, comento mi esposa; de verdad no te dan celos, sabes que no mamacita, me gusta , inclusive, me excita mucho…además disfrute mucho tu confesión…toca mi verga, papi…como la tienes de dura otra vez…es que no te dan celos que piense sexualmente en otro hombre?, pregunto ella, claro que no, respondí, me parece muy lujuriosos, delicioso, es más imagino que podría ver que otro hombre de coja, siempre y cuando yo este allí, si lo haces en otro sitio sin mi, lo vería como una infidelidad.

Ella me beso y empezó a mamar de nuevo mi verga y yo la miraba detenidamente, la acariciaba, la lamia, la besaba… y volvía… y la mamaba; alguna vez tu y Daniel..?, mi amor!!!, tu sabes que yo era virgen cuando estuve contigo la primera vez…respondió ella apresuradamente…yo le tome la cara y le pregunte, pero te excita mucho Daniel…no te de pena, somos esposos…dímelo, ella me acaricio y me dijo, si…mucho, es que tiene mucha fogosidad y aún cuando nunca hicimos el amor, si nos tocamos y nos masturbamos…¿y se lo mamaste mi amor? Pregunte con una excitación cabalgante, si papacito y es que tiene una verga hermosa, inmensa, la tomo con mis dos manos y le sobra un poco más…mas la cabeza, que es grande y gruesa, yo me la metía en mi boca y no me cabía…lo pajeaba mientras se lo mamaba, hasta que se derramaba en mi boca…

Después de esa noche…disfruto más el sexo con mi esposa…la conclusión es que para las cosas del hogar es mejor tener una esposa santa…pero que cuando este en la cama sepa que se puede portar como toda una puta…después me seguiría contando más intimidades de su relación con Daniel…pero eso será para otra ocasión.

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Viaje a Punta Cana

Mi empresa me regaló un viaje a un resort de Punta Cana. Aquello era espectacular. Pero nada más llegar, una cola de negritos nos asaltaban queriendo vendernos de todo. Debieron vernos ya sin problemas económicos, pues superamos los cuarenta, y se empeñaron en llevarnos a una oficina para vendernos 20 semanas de vacaciones en cualquier lugar del mundo, a buen precio, con regalo de tres semanas si nos decidíamos aquel día. Quería pillarnos. Pero a mí no me gusta mucho la playa, pero a mi mujer sí.
Total, que yo procuraba irme pero veía que mi mujer estaba convencida. No sé si por la oferta o porque el negrito estaba como un tren. Conseguí zafarme, pero mi mujer dijo que volveríamos y vi que quedó hablando con él cuando yo ya me iba. En el camino, a la habitación mi mujer no paraba de repetirme lo interesante que era la oferta, y que le había dicho cuando se quedó sola con él que si me convencía me rebajaba 500 dólares y le haría un regalo extra.

Nada más comer, yo me dispuse a echar una siesta y ella dijo que se iba a la playa, que no había venido a dormir. A las dos horas me reuní con ella en la tumbona; la verdad es que está bastante bien, pero nunca la había visto con ese tanguita tan pequeño. Sigue con el mismo tema de la oferta de 20 semanas de vacaciones en cualquier parte del mundo por sólo 3.000 dólares. Y me sorprende: “Ha estado aquí el vendedor y me ha dicho que, además de la rebaja de 500 dólares, nos sube a 25 semanas, pero tenemos que decidirnos entre hoy y mañana”. La muy jodida le había dado su móvil. Y la sorpresa es que esta noche os invita a cenar langosta.

No me gustó aquello, pero accedí. Se puso vestida toda de blando, con una minifalda que cortaba la respiración. Me percaté pronto que quería provocar al negrito. Lo sacó a bailar, jugó con él a eso de pasar cada vez más por debajo del palo que iban descendiendo, hasta que cuando estaba bajo, yo, desde enfrente, me percato de que iba sin bragas. Al regresar a la habitación os podéis imaginar el polvo que echamos, con lo caliente que iba yo.

A la mañana siguiente me levanté muy temprano. Le dije que iba a apuntarme a dar un paseo en catamarán, que nos veríamos al mediodía para ir a comer. Aunque estaba dormida, se levantó corriendo cuando salía y, en el pasillo en pelota, me dice “¿Qué le digo entonces si al chico de la oferta vacacional?”. Le respondí que hiciera lo que quisiera, siempre que lo pagara ella de su dinero.

No había pasado una hora cuando me llama al móvil y me dice que le exigen que conteste o cierran la oferta: 25 semanas en cualquier parte del mundo, 2.500 dólares y nos prolongan una semana más en el lugar que estábamos. Entonces le digo que me parece bien, que cuando tras comer vamos a la oficina a firmar.

Aunque yo ya estaba lejos, decidí darme la vuelta temiéndome que mi mujer fuera sola y la engañaran. Nuestra habitación estaba a pie de jardín, frente a un manglar. Una terracita con dos sillas y una mesa, los bañadores sobre ellas… veo los visillos al viento y decido entrar por ahí para no dar la vuelta a todo el bloque. Al acercarme, oigo hablar, reír. Entonces imagino que me equivoco, pues mi mujer está sola. Pero la ropa es nuestra. Quizás hable por teléfono. Me dispongo a entrar, cuando oigo voz de un hombre. Me espero, espío como puedo, siguen las risas, jadeos… es evidente que se lo están pasando pipa. Creo que estoy totalmente equivocado de bloque. Me doy la vuelta, le pregunto a un jardinero y me indica la entrada. En cuatro minutos estoy llamando a la puerta. En unos instantes me abre mi mujer, me dice que todavía estaba en la cama, durmiendo y soñando con negros, vacaciones, resorts… “Es que es una oferta tan buena que no la podemos despreciar. Porfa…”

Veo que está caliente, mimosa, me propone hacer el amor, me lleva a la cama. Cuando estamos a medio, me dice que ha tenido un sueño erótico, que ha soñado que el negro de la oficina, tras llamarla, había ido a la habitación y que el regalo era hacer el amor con ella todos los días de nuestra estancia. “¿No te gustaría cariño, ver cómo me folla ese negro impresionante?”. En ese momento no le contesto, pero me excita, me corro de fábula. Cuando ella está a punto de correrse, me suelta: “Fóllame, mi negro, fóllame”. También la corrida suya fue monumental.

Mientras se pinta, vuelve a la carga. “Cariño, a que te ha excitado lo del negro. Y tú qué harías mientras me folla el negro?”. Le contesto que quizás no me importaría verla follada por un negro, si tanto le apetece, y que yo mientras me haría una paja viéndolos. “Lo que a ti te gustaría es mamársela y que te follara también”, me suelta de golpe. Ella sabía, porque yo se lo conté una vez, que de joven me dejé dar por detrás un par de veces, pero de eso hacía muchos años y no guardaba buen recuerdo.

Al final firmamos la oferta. La verdad es que era buena. Pero no pude aceptar prórroga de una semana, porque no tenía días libres y mi empresa no me lo permitió. A cambio le dieron un regalo a mi mujer consistente en todo tipo de sesiones de masajes, relax, etc. en un centro que hay precisamente en medio del manglar frente a nuestro apartamento. Al día siguiente mi mujer se fue a su tumbona y yo a unas clases de buceo. Cuando estábamos comiendo, mi mujer me dice que nos habían dado un regalo secreto, pero que como yo no estaba, ella ha disfrutado ya de su parte. Con mucha parsimonia, poniéndome nervioso, empieza a contarme que no había ido a la playa, sino que se habían presentado en la habitación una negrita y un negrito a darnos un masaje. Ese era el regalo secreto. Como yo me había ido en taxi, pensó que era mejor dejarlo para otro día. La chica se fue, pero el chico se quedó para darle el masaje a ella. Bueno, lo de masaje era el principio, porque al final fue avanzando, subiendo las manos, el tono, hasta que ella, más caliente que una zorra, levantó el culo cuando estaba boca abajo y el masajista no tardó ni un minuto en apuntarle su enorme polla al coño y estuvo follándosela durante media hora. La corrida fue fabulosa, según me contó.

No pude acabar de comer. La cogí, salimos corriendo y, efectivamente, debía habérsela follado bien porque tenía el coño todavía enrojecido y abierto como si le hubieran metido un pepino holandés. Otra corrida fabulosa de mi parta a costa del negro. Ella no se corrió, porque me dice la muy zorra que ya se había corrido dos veces con el negro.

A la mañana siguiente me tocaba a mí el masaje. Me dice mi mujer que ha llamado para que venga la chica y que, como imagina, acabará follando conmigo. Para que no se corte, dice que se mete en el baño y se hace una paja, que hable fuerte para que se excite, y que no deje que la chica pase al baño, que se lave en el lavabo que hay fuera.

Al rato se presente un negrazo. Se le ve despistado, dice que le perdone, porque busca a una señora. Le pregunto por el nombre y es el de mi mujer. Parece que ha habido un error. Sale mi mujer y desvela finalmente que el regalo era un día uno chico y otro una chica, y que hoy toca chica. Pero que es igual. Me quedo atónito cuando ella cierra la puerta, con el negrazo dentro, y me dice que me tumbe desnudo sobre la cama, que empiece por mí. Me da el masaje, mientras mi mujer finge que va a lo suyo. El chico no sabe qué hacer, sube su manos hasta tocarme los testículos, pero yo no hago ningún signo de aprobación. Hasta que mi mujer dice que por qué no compartimos el masaje y se tumba boca arriba junto a mí. El negro me pide que me dé la vuelta boca arriba, y sigue el masaje. Al final le indica mi mujer con gestos que me masaje la polla, mientras ella se toca el clítoris. Me la pone dura, me da aceites y me la pone a cien. Entonces mi mujer le echa mano a la entrepierna y le salta una enorme polla morcillona.

El negrazo, atlético como los de las películas, adopta una postura difícil y empieza a mamarme la polla, mientras mi mujer le mama a él la punta, porque no le cabe mucho más. Cuando estoy a punto de correrme, me abandona y se centra en mi mujer. Le encaja la polla casi hasta el fondo, yo me pongo detrás de ellos y comienzo a hacerme una paja, todo nervioso, tiritando. Ella se corrió como loca y él seguía bombeando. Entonces mi mujer me pide que me ponga junto a ella que me va a hacer una mamada. Le doy la espalda al negro, que creo ha comenzado a vestirse, sin hablar una sola palabra. Pero al instante, empieza a restregarme su polla en el culo. Me vuelvo, nervioso, pero le dejo hacer. Al ver tan inmensa polla, me arrodillo delante de él y se la mamo hasta ponérsela como un hierro. Mi mujer me pide que me ponga a cuatro patas sobre la cama, ella tumbada para que le coma el coño. El negrazo me da aceites, me mete un dedo por el culo, o eso creo yo, pero poco a poco comienza a meterme su buena polla. Al mismo tiempo que bombea en mi culo me está haciendo una paja.

Ahí perdí la noción del tiempo. Lo cierto es que nos corrimos los tres como posesos. No quiero dar más detalles, pero me gustó; me corría su leche por las piernas, y me estuvo corriendo durante el resto del día. Mi mujer y yo no comentamos absolutamente nada de lo ocurrido en el resto de jornada. Pero nuestra miradas delataban que, por fin, sabíamos lo que nos gustaba cambiar de rutina.

Antes de acostarnos solemos hablar. Entonces ella va y me dice: “Y eso que no te fías de mí a la hora de negociar contratos. He conseguido 25 semanas por 2.000 dólares, una semana de spa y diez sesiones de masajes como el de esta mañana. Y lo mejor de todo, que cada día cambiamos de chico y chica. Por cierto ¿mañana pido chico o chica?”

Imagínense el hartazón de follar negritas que me di, las tijeras que hizo mi mujer con ellas y cómo traje el culo a España.

Autor: Caballoblanco

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Natika: memorias de una puta

El intercambio

Hola, me recuerdan, soy el “pervertido”, quien les ha ayudado a las putitas de Vero y Vale a publicar sus relatos; pues ahora ha sido Natika, quien sensualmente me pidió que le ayudara, y a una mujer tan bella y tan puta como Natika , como me puedo negar, así es que les dejo su primer relato, espero que les guste y si es así escríbanme sus comentarios con gusto se los haré llegar.

Una noche que teníamos muchos deseos de sexo y ninguno de nuestros amigos nos había llamado para divertirnos, se nos ocurrió a una amiga y a mi salir en busca de un par de hombres que nos invitaran a bailar, a beber y por qué no a la cama, llegamos después de las 9 de la noche a una discoteca que ya estaba bastante concurrida y fuimos hacia la barra pero también estaba llena, nos quedamos cerca y empezamos a bailar entre nosotras dos pero un mesero se nos acercó y nos dijo que si necesitábamos una mesa el nos podía conseguir una, lo cual aceptamos, nos llevó hacia el fondo de la discoteca, nos sentamos y pedimos dos martinis. Antes de que nos sirvieran los martinis se acercó un hombre como de 30 años y nos preguntó que si estábamos solas o con nuestros novios, le dijimos que estábamos solas, nos dijo que estaba con un amigo y que también estaban solos, nos preguntó si nos podían acompañar y de paso nos invitarían a un trago y les dijimos que aceptábamos.

Mi amiga y yo habíamos decidido irnos vestidas muy sensuales para que nuestra labor fuera más fácil. Yo me coloqué una camiseta blanca ajustada bastante escotada, un pantalón de jean también ajustado, unas botas negras cortas, tanga hilo blanca y brasier blanco. Mi amiga llevó una blusa rosada también ajustada y también escotada y zapatos negros de con alto, su ropa interior también era blanca.

El hombre le hizo una seña a su amigo de una edad similar llamándolo y se sentaron con nosotras a la mesa. Cuando el mesero trajo nuestros martinis ellos amablemente se ofrecieron a pagar la cuenta de la mesa y pidieron 2 whiskys para ellos, hablamos con ellos, intercambiamos nuestros nombres, aunque mi amiga y yo ya no recordamos cómo se llamaban, hablamos un poco de lo que ellos hacían, en que trabajaban y de nuestros estudios en la Universidad, bailamos bastante con ellos incluso intercambiábamos entre nosotras el hombre para bailar.

Nos invitaron a tomar otros cócteles y ellos bebieron más whisky y poco a poco fuimos entrando en confianza con ellos hasta que nos propusieron invitarnos a comer algo y luego seguir la diversión en el apartamento de uno de ellos, como era viernes y no teníamos que estudiar la mañana siguiente no teníamos ningún afán y como nosotras buscábamos precisamente eso aceptamos la propuesta.

Nos invitaron a un restaurante cercano de comida italiana, luego nos llevaron a su apartamento en un taxi; al llegar colocaron música nos ofrecieron más whisky aunque nosotras ya estábamos un poco borrachas y volvimos a bailar los cuatro intercambiando las parejas, ellos bailaban muy cerca de nosotras, nos morboseaban y nos abrazaban agarrándonos por nuestros traseros, nuestras tetas, sentíamos sus manos recorrer nuestros cuerpos sin recato alguno, poco a poco nos fueron desvistiendo mientras bailábamos hasta que ellos quedaron en pantaloncillos y nosotras totalmente desnudas.

Seguimos bailando y ellos nos abrazaban, acariciaban el trasero, besaban el cuello, acariciaban y besaban las tetas y empezaron a meternos la mano en medio de las piernas, acariciaban nuestras jugosas puchitas, nuestras nalgas, sentíamos como metían el dedo, rondaban nuestro ano y nosotras presa de la excitación solo mirábamos sus vergas grandes y duras dentro de sus pantaloncillos y cuando estábamos cerca de ellos aprovechábamos también para acariciarlos por encima de los pantaloncillos, los dos tenían buenos paquetes.

Con él que yo estaba bailando me agarró de los hombros y diciéndome al oído “arrodíllate y mámalo” me empujó hacia abajo y quedé de rodillas frente a su paquete y el hombre dándome una pequeña cachetada con su mano en mi cara me insinuó que le bajara los pantaloncillos e hiciera lo que me dijo. Le bajé los pantaloncillos y su verga saltó frente a mi cara. Eso me excitó mucho entonces agarré su verga y se la empecé a chupar con muchas ganas, la tenía buena y me gustaba mucho. De pronto vi a mi amiga haciendo lo mismo con el hombre con el que estaba bailando. Así nos tuvieron bastante rato mamándolo y después cada uno nos llevó a una habitación diferente.

cheroky05 después me acosté boca arriba y se acostó sobre mí, empezó a bombear despacio y después poco a poco lo hizo más fuerte y yo gemía, gritaba escuchaba los gritos de mi amiga en la habitación de al lado lo que me excitaba mucho más.

Cuando sentí un orgasmo el hombre empezó a eyacular y en ese momento recordé que no estábamos usando condón y me asusté pero ya no se podía hacer nada porque el hombre lo sacó y se puso de pie y agarrándome del cabello me dijo “ven perra me lo limpias con tu boca” y me hizo chupárselo hasta que él quiso soltarme la cabeza. El hombre me dejó en la cama y salió de la habitación. Yo estaba borracha, podía sentir mi pucha inundada por su semen, como escurría entre mis piernas pero yo estaba agotada y me dormí.

De pronto creí que estaba soñando que un hombre me abría las piernas se montaba sobre mí y me penetraba y empezaba bombearme como a mí me gusta, de pronto me desperté y realmente había un hombre encima de mí, que me había puesto mis piernas sobre sus hombros bombeándome bastante fuerte pero vi que era el otro hombre, ellos se habían intercambiado y me estaba follando aun sucia de semen del hombre que hacía unos minutos me había follado, escuchaba el sonido de su verga al entrar en mi panochita llena de leche. Eso me excitó mucho, ver a ese hombre moviéndose encima de mi bombeándome, empecé a gemir y a gritar, se dio cuenta que sentí un orgasmo y entonces el hombre también eyaculó adentro de mi, me sentí en el paraíso, mi caliente pucha llena de semen de dos hombres distintos, cuando lo sacó sin decirme nada se puso de pie sobre la cama y agarrándome el cabello me empujó hacia su verga para que también se la chupara diciéndome “límpialo bien con tu boca perra”.

Después el hombre salió de la habitación y se fue para la sala a encontrarse con su amigo, yo me quedé tumbada en la cama bañada en leche de dos hombres distintos.

Yo fui al baño y encontré a mi amiga limpiándose también del semen que le habían dejado en su vagina ambos hombres, nos aseamos y cuando salimos del baño los hombres estaban sentados en la sala pero se habían quedado dormidos. Entonces nos vestimos y sin que se despertaran salimos del apartamento y nos fuimos para nuestras casas.

Le he pedido a mi amigo el “pervertido” que me ayude a publicar mis relatos y espero que quienes me lean no se incomoden si para comunicarse conmigo, mis lectores deben hacerlo a través de él. Mi amigo los comunicará conmigo.

Los comentarios favor de enviarlos a, el con gusto me hará llegar sus comentarios, y si tienen suerte… posiblemente les conteste directamente.

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Los inicios: memorias de una puta 4

Mi primera mamada

Amigos es para mí un enorme placer seguir ayudando a mi querida y puta amiga Verónica a publicar sus relatos históricos sobre sus inicios de puta, estas son historias reales que ella me cuenta; le excita el saber que los daré a conocer para el placer de los distinguidos lectores de esta página.

En esta ocasión Vero, nos platicará como fue su primera mamada, la muy puta, no duden en escribirme para que sepa sus cachondos comentarios.

Cuando estaba en la universidad, descubrimos con unas compañeras de estudio que había dos profesores que acosaban sexualmente a dos compañeras nuestras y ellas les practicaban sexo oral a ellos y a cambio ellas siempre obtenían buenas calificaciones y tiempo extra para reforzar sus estudios con ellos y clases privadas.

Al comienzo nos pareció vergonzoso lo que pasaba pero una de las compañeras tenía bajas calificaciones en matemáticas y ella dijo que estaría dispuesta a mamárselo al profesor para no perder la materia lo cual pensamos que no sería mala idea y nos propusimos buscar la manera de llegar a ellos como unas estudiantes necesitadas de ayuda para aprender más y mejorar las calificaciones, por mi parte le pedí al profesor de matemáticas y al de física que si me podían dar algunas clases extras para resolver algunas dudas que yo tenía.

Las clases eran en las tardes después de la jornada del estudio, en la primera clase privada de matemáticas noté que el profesor realmente era mucho más cariñoso conmigo que en las clases habituales entonces yo también comencé a ser cariñosa con él hablándole un poco más sensualmente cuando le decía algo y a mirarlo y a sonreírle de un poco más, antes de terminar la primera clase privada el profesor me dijo que naturalmente esas clases extras no tenía ningún costo pero que esperaba que me manifestara de alguna manera para agradecerle por su tiempo le dije que yo no tenía dinero con qué pagarle pero que estaba dispuesta a pagarle de alguna otra forma si él quería.

Estábamos sentados uno junto al otro y él me colocó una de sus manos sobre mi rodilla y diciendo que cualquier agradecimiento mío lo tendría muy en cuenta, yo no hice nada para retirar su mano de mi rodilla, lo miré a los ojos y le dije que me gustaría saber cuál sería la mejor forma de pagarle, el profesor me dijo que yo era muy linda y que tenía unos labios hermosos, en ese momento ya supe que había caído en las garras del profesor como mis otras compañeras y decidí dejar que el profesor consiguiera su objetivo pero naturalmente me preocupé si en lugar de sexo oral me pide sexo vaginal, pues yo  aun era virgen y no quería perder mi virginidad todavía.

El profesor me acarició las mejillas mientras que con su otra mano ya me estaba acariciando las piernas por debajo de la faldita de colegiala y alcanzaba a tocar mi panty, y me dijo que yo tenía cara de ser muy cariñosa y mientras que con una mano me agarró por debajo de mi mandíbula, con su otra mano agarró una de las mías y me hizo colocarla sobre su pantalón y por primera vez sentí los órganos sexuales de un hombre, no hice nada para rechazarlo, pues me sentía realmente excitada y húmeda, él en ese momento estuvo seguro de que yo era una putica con la cual él podía obtener lo que quería sexualmente, retiró un poco la silla de la mesa y me pidió que me arrodillara en medio de sus piernas, así lo hice y mientras tanto él abrió la bragueta de su pantalón y por primera vez vi una verga erecta a 30 centímetros de mi cara, yo ya había visto otras vergas erectas cuando iba al apartamento de una de mis compañeras que veía vídeos porno que le prestaba su hermano mayor, así que para mí la lección de sexo oral ya la había recibido y sólo me faltaba practicar; el profesor me dijo que quería que se la chupara y yo haciéndome la inocente le pregunté que cómo se hacía entonces el agarró mi cabeza y me acercó hacia su verga, yo abrí la boca casi por instinto y él me dijo que chupara con mucho cuidado sin succionar, como si estuviera chupando un bombón de chocolate.

Poco a poco me iba empujando la cabeza hasta que su verga erecta ya estaba en mi boca y yo se lo mamaba sin detenerme mientras él respiraba con agitación y me decía que lo estaba haciendo muy bien y que así lo debería seguir haciendo, yo había visto en los vídeos porno que algunas chicas se comían el semen de los hombres entonces a mí me pareció muy natural cuando él me dijo que cuando yo sintiera su leche en mi boca me la tragara toda y no desperdiciara ni una gota, mantuve mis ojos cerrados todo el tiempo solamente sintiendo esa verga en mi boca en el momento que el profesor empezó a eyacular y a respirar muy agitadamente sentí un orgasmo!!!, mi primer orgasmo con un hombre, porque a mí me excitó mucho estar chupando esa verga sin perder mi virginidad.

Cuando el profesor terminó de hablar retiró mi cabeza con sus manos y me dijo que era suficiente. Mientras él se guardó su verga húmeda me puse de pies y recogí mi cuaderno y mi libro para irme, acordamos la siguiente clase para ocho días después pero antes de salir le dije que tenía problemas con física y él sin dejarme de decir más me dijo que iba a hablar con el profesor correspondiente para que me ayudara, de regreso a casa yo iba feliz por mi primera mamada y lo mejor con el sabor de semen en mi boca y con una buena calificación asegurada.

Al día siguiente antes de salir del colegio me llamó el profesor de física a su oficina y me preguntó cuando quería recibir mis clases extras, le dije que si quería podría ser ese mismo día o al día siguiente, yo pensé, que sea lo antes posible porque me muero por otra ración de leche caliente!!!. Me dijo que tenía tiempo suficiente para empezar de inmediato yo gustosa acepté, me hizo sentar en una silla junto a él mientras él colocaba seguro en la puerta de su oficina, acordamos cuáles eran los temas que me iba a explicar y me preguntó que de qué forma voluntaria quería yo corresponderle a su tiempo y dedicación y yo le dije que no tenía dinero pero que estaba dispuesta a pagarle de alguna otra forma si él quería, entonces él me dijo que podía hacer lo mismo que con su colega de matemáticas y yo le dije que no había inconveniente.

Antes de salir de su oficina y tras de haberme dado su primera clase extra se puso de pie frente a mi silla y se abrió el pantalón y se sacó la verga erecta que estaba empezando a humedecerse y sin que me dijera nada empecé a chupárselo, mientras se lo mamaba me dijo que lo hacía bien y que cuando se botara yo ya sabía lo que tenía que hacer, se lo mamé con los ojos cerrados hasta cuando sentí el sabor del semen que era distinto al del profesor del día anterior y un poco más espeso pero no me importó me lo comí golosamente, pero la cantidad fue tal que no lo pude tragar completamente y algunas gotas escurrieron por mi mejilla ensuciando mi ropa, cuando el profesor se retiró de mi cara abrí los ojos y se estaba guardando la verga, esta vez no sentí orgasmo pero me gustó chupar esa carne dura; acordamos que la siguiente clase extra sería a los ocho días, de regreso a casa no solo iba feliz con el sabor de semen en la boca, además llevaba mi ropa sucia con los restos de su semen sintiendo ese rico aroma y excitándome aun mas pues yo caminaba por la calle sucia y con olor a semen.

Al día siguiente le comenté a mis compañeras que yo ya me había iniciado con los dos profesores, una de ellas lo había hecho con el matemáticas pero le faltaba el de física y la otra había empezado con el de física pero le faltaba el de matemáticas, así que ellas se animaron a seguir haciéndose las víctimas del estudio para tener sexo oral sin perder la virginidad ni arriesgarnos a quedar embarazadas, desde entonces hasta fin de curso todas las semanas cumplíamos puntualmente las clases extras cuando nos correspondiera a cada una y siempre nos reuníamos a comentar los detalles de sexo oral con los profesores y nos divertíamos y excitábamos escuchándonos.

Le he pedido a un gran amigo que me ayude a publicar mis relatos, él es como mi editor erótico y marido virtual, espero que quienes me lean no se incomoden si para comunicarse conmigo mis lectores deben hacerlo a través de él. Mi amigo los comunicará conmigo.

Los comentarios favor de enviarlos a mí querido amigo “pervertido” a, el con gusto me hará llegar sus comentarios, y si tienen suerte… posiblemente les conteste directamente.

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Trio

Hola mi nombre es Eduardo soy de Mexico DF, Llevo algún tiempo escribiendo relatos eróticos de tinte gay ya que soy bi cuando estoy con hombres me encanta ser la nena sumisa 100% pasivo y gracias a mis colaboraciones en paginas web he adquirido una cantidad de admiradores de mis relatos con los cuales tengo buena comunicación y creo que hasta una amistad con algunos de ellos, pero hace aproximadamente un mes me llego un correo de una mujer, de principio supuse que se había equivocado pero en su correo me planteaba que su marido había leído algunos de mis relatos y que ella lo veía muy interesado en lo que yo escribía y aun cuando no le decía nada ella estaba segura que le encantaría ampliar sus fronteras sexuales con alguien como yo, junto con el correo anexaba una fotos de ellos, se veía una pareja de aproximadamente 50 años el moreno ojos cafés con algo de pancita lo cual me parece muy sexy, ella por su lado morena de pelo escuro de buenas curvas y senos grandes, tarde un par de días en contestar que también me interesaba conocerlos y agregué mi foto – soy blanco de ojos azules, pelo castaño oscuro, velludo y robusto – en el siguiente correo comenzamos a planear el encuentro, después de varias ideas fallidas Ana – así se llama mi nueva amiga y Carlos es el nombre de su esposo – me dijo que lo mejor es que me presentara como un ex compañero de la escuela y que me invitaba cenar a su casa para recordar viejos tiempo lo cual me pareció un excelente plan le pedí que me diera algunos datos para que pudiera realizar la farsa y le pregunte como le haríamos para pasar a algo mas intimo si la química se daba, ella me mando algo de información y me dijo que no me preocupara que dejara todo en sus manos y con eso en mente quedamos en lugar, fecha y hora.

Llegue a su casa de acuerdo con lo planeado, fue Carlos el que abrió la puerta y pude darme cuenta que la foto que yo tenia no le hacia favor alguno, en realidad era un hombre mucho mas varonil y guapo de lo que el retrato me dejo ver, su voz ronca y profunda hizo que se me erizara todo el cuerpo definitivamente no la iba a pasar nada mal, después de un saludo muy cortes y amable pasamos a la sala donde se nos unió Ana ataviada con un pequeño vestido rojo que apenas le cubría sus redondas nalgas y con mucho esfuerzo lograda contener aquellos pechos, un beso en la mejilla y un fuerte abrazo fueron la bienvenida de su parte, la platica de los primeros momentos se centro en los recuerdo de “aquellos viejos tiempo”, durante la cena se hablo de todos los temas posibles mientras que las copas de vino fluían para cuando regresamos a la sala los tres estábamos muy relajados y la platica se volvió mas intima en un momento de la misma comente – amiga ese cuerpecito cachondo que tienes se ve que esta muy bien atendido- ella rió sonoramente – claro amigo muy bien atendida tanto en cantidad como en calidad, ¿lo dudas?- la cara de Carlos expresaba sorpresa ante la respuesta de su esposa pero no comento nada eso me dio pie a continuar – pues si no es mucha molestia amiga si me gustaría conformarlo- Ana no contesto nada de momento pero se puso de pie frente a Carlos y mientras se movía sensualmente al ritmo de la música que tenias de fondo le dijo a Carlos –amor no vamos a permitir que se ponga en duda la calidad de patrimonio de este hogar ¿verdad?- él solo movió la cabeza en forma negativa, sus ojos no perdían pista de los movimientos de cuerpo de Ana, al vaivén de sus curvas el vestido cayo al suelo quedando solamente con una tanga roja y sus zapatos de tacón, aun cuando mi interés allí no era ella tengo que reconocer que estaba frente a mi una dama con un cuerpo de campeonato, la sensualidad con que se movía hicieron que la virilidad de Carlos que reposaba en sus pantalones rápidamente cobrar rigidez y exigiera ser liberado, con gran prestancia Ana se puso de rodillas entre las piernas de aquel semental liberando aquella fuente de placer que rápidamente vi desaparecer en su boca, la cara de Carlos ratificaba la maestría con que Ana chupaba, lamia y mamaba –amiguito seguro se te esta antojando, ¿Por qué no vienes para acá y me ayudas con este manjar?- Ella tenía razón se me estaba haciendo agua la boca de ver aquella belleza así que no me hice del rogar ni un segundo, me acomode también de rodillas entre las piernas del macho que íbamos a compartir, ella puso su mano en mi nuca y me fue empujando hacia abajo – a ver mi niño abra bien esa boquita que nuestro macho esta muy bien dotado y si no abre bien no va a entrar ni la punta- en verdad aquello era esplendoroso, entre los dos la chupamos toda, en un momento ella se metía los huevos mientras yo intentaba tragarme todo su tolete para después cambiar de posición, no sé cuánto tiempo pasaría hasta que Carlos nos hizo saber con sus gemidos que el final estaba próximo, ni Ana ni yo hicimos el menor intento de quitarnos cuando los chorros de rica leche comenzaron a brotar, los dos estábamos felices de que aquel fluido nos bañara la cara, –son un par de zorras sedientas de verga- exclamo Carlos todavía con su reparación alterada – así es mi amor sabes que soy tu zorra y hoy mi amiguito está dispuesta a ser nuestra puta para que juguemos todo lo que queramos ¿verdad que si puta?– replico Ana con una gran sonrisa que iluminaba el salón, yo asentí con un gesto de la cabeza y me volví a meter a la boca la verga de Carlos para dejarla bien limpia, Ana y Carlos me veían completamente comprometido con mi labor de limpieza – jajaja mira nada mas ha esta zorra como le encanta la verga, que rica puta me has traído amor por lo visto lo tenían todo planeado, ¿apoco eres la zorra de las narraciones de Internet?- como respuesta me metí completamente la verga hasta llegar a mi garganta no parece hasta sentir su vello púbico contra mi nariz, Ana me ayudo a quedar totalmente desnudo mientras yo seguía con mi labor bucal, por alguna razón que en esos momentos desconocía quede en posición de “perrito”, Ana salió de salón para regresar a los pocos minutos, se había quitado la tanga roja para ponerse un arnés con un consolador de buen tamaño – muy bien golfita es hora de que veamos que tan buena perrita eres- sentí como un liquido frío era repartido por toda mi cola, después sin ningún miramiento me metió de golpe mas de la mitad de aquel juguete, la otra mitad entro con la misma fuerza mientras mis nalgas recibían un buena fuerte nalgada fui tomado por las caderas para ser atacado con un mete y saca fuerte y firme, por los gemidos de Ana supuse que el juguete también la penetraba de alguna forma por que no tardo mucho en llegar a su primer orgasmo, Carlos le pidió a su esposa cambiar de lugar, la verga de Carlos era una maravilla me hizo tocar el cielo, no hay como una buen fierro de macho metido todo para sentirse la puta mas puta del mundo, cuando estaba recibiendo aquella masculinidad de forma rítmica y constante como dios manda, Carlos me empalo completamente por lo que supuse que se estaba viniendo dentro de mi pero cuando no sentí su lechita caliente dentro abrí los ojos y pude ser como Ana estaba penetrando a su marido con su lindo consolador, durante los siguientes minutos Ana fue la que marco el ritmo de entrada y salida, esta mujer en verdad que tiene una noción de ritmo y cadencia propia de las bailarías de oriente sus cambio en la fuerza, la duración, la profundidad y el compás hacia que los tres gritáramos de placer, había escuchado que los hombres podemos llegar a un orgasmo sin tocarnos el pene tan solo con la penetración pero la verdad creí que era un mito pero Ana en aquella sala nos estaba dando una cátedra de cómo se usa una verga y como resultado tuve un fuerte orgasmo que me hizo estallar en placer como nunca en mi vida y solo con la verga de Carlos en mi cola y el ritmo de Ana como directora de orquesta de gemidos, al poco tiempo ambos estallaron también en fuertes orgasmo casi simultáneos.

Cuando recuperamos la conciencia ya comenzada a salir el sol, no quise limpiarme mucho mas manchas de la batalla ganada toda la noche así que solo me vestí y me despedí de mi pareja preferida, cuando pase por el jardín rumbo a mi coche pude ver por el ventanal de la sala como Ana estaba boca arriba en el suelo con las piernas bien abiertas y Carlos taladrándola, supuse que la fiesta continuaría por un buen rato.

Afortunadamente volví a recibir una invitación de Ana para una reunión con sus amigas para enseñarnos el maravilloso arte de la penetración con ritmo de mujer lo cual contare en otra ocasión por lo pronto espero comentarios

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En la oficina con Bety

Ese culito era virgen, tomé mi verga y volví a puntar, le doy otro empujón aun más duro y entró la cabeza, solté mi verga y sentí un horno que me quemaba, estuve un momento en esa posición para que se acostumbrara, ella decía, estás muy duro, se me ocurrió darle un par de nalgadas, y de pronto fue ella quien de un recargón se ensartó toda.

He tenido varias experiencias que espero compartirlas con ustedes, soy casado ahora tengo 37 años, me gusta mucho la figura femenina, creo que es por eso que soy muy atrevido al mirar a una mujer, pero muchas veces he sido correspondido y esta es uno de mis relatos.

Mi relato comienza así, en el 2003  me incorporé a laborar en una empresa que se dedicaba a la venta de aspiradoras y algunos productos de limpieza en la zona central en Polanco, México, ahí presté mis servicios como gerente de ventas, además tenía a mi cargo el personal de limpieza.

Es ahí en donde empieza la aventura, trabajaba una señora llamada bety con de unos 40 años, algo bajita, con un culo bastante grande y pechos medianos y por la edad algo caídos, cada vez que llegaba a la oficina la encontraba haciendo limpieza en mi escritorio pero lo curioso es que siempre la encontraba limpiando la base de la silla por lo tanto estaba en posición de a perrito con el culo bien parado y el pantalón era de resorte y por lo ajustado se le recorría hacia su raya en donde se separan las nalgas, y me paraba atrás de ella si hacer ruido imaginándome sacarme la verga, bajarle de un tirón el pantalón y metérsela por el culo y vaciarle toda esa fantasía acumulada en mis huevos…

Siempre aprovechaba la ocasión cuando pasaba cerca de mi me rozaba con el codo o me decía, voy a pasar, cuando estaba sentado y me rozaba con sus tetas la cabeza o me pedía le mostrara cualquier cosa en la computadora para inclinarse y dejarme ver el buen tamaño de sus tetas, hasta que un día, por el mes de marzo que hacía tanta calor,  yo llevaba puesto un pantalón de vestir que me quedaba un poco flojo y bóxer, para mi suerte ese día la secretaria no asistió ya que llamó argumentando algún problema, mi jefe inmediato se había ido a comer en una cita de negocios, el chofer repartidor lo despaché con su recorrido de entregas, así que sin querer, bety me pidió que le sumistrara limpiadores ya que el director la había encomendado limpiar en el estacionamiento y parte del almacén.

Mi mente empezó a trabajar y cogiendo las llaves le pedí me acompañara, ella se adelantó caminando coqueta moviendo ese culo que me traía loco, cuado llegamos al almacén yo llevaba la verga bien parada y con ese pantalón se me notaba la carpa que hacía mi palo, ella volteó y miró mi bulto y sonrió coqueta llevándose un dedo a los labios para mojarlo con su lengua, eso me prendió más así que le di las llaves para que ella abriera la puerta del almacén, me obedeció y sin esperar más me le repegue por detrás tallándole por todo el culo mi excitada verga, ella nerviosa me empujaba con sus nalgas, esto hacía un vaivén  muy sabroso, pero no me decía nada, la abracé, mientras le introducía mi lengua al oído y con mis labios le chupaba el lóbulo de la oreja, le metí mi mano derecha dentro del pantalón abriendo paso bajo su tanguita y llegando a su panocha afeitada, abrí sus labios vaginales que por la excitación ya estaban totalmente mojados, mientras me decía con voz entrecortada,-de…je…me… yaaaaah, me está calentando… muchoooooo!, y  yo preso también de la excitación no dejaba de darle de empujones con mi verga, mientras con mi mano izquierda no dejaba de masajearle su teta izquierda, que por cierto no estaba tan aguada como pensé, al contrario se sentía de buen tamaño y duritas.

En un momento dado me dijo –déjeme abrir la puerta, tuve en que detener mi cachondeo para que pudiera abrir la puerta, entrando inmediatamente volví hacer lo mismo pero caminando hacia adentro de la bodega, ella ya no reparó en gemidos los hacía más escandalosos, lo cual me prendió aun más, síntoma de mi habilidad para calentarla, con un pie empujé la puerta para cerrarla, la volteé hacia mi la besé con tal pasión que solita se abandonó en mis brazos, le agarré el traserote y la repegaba hacia mi verga propinándole uno piquetes a su panochita encima del pantalón, no la dejaba de besar, le metía mi lengua a al boca, le mordía los labios, bajaba un poco y le besaba el cuello, se lo lamía, volvía a regresar a sus orejas, me decía desesperada – ya papito yaaaa, al escuchar esto le quito rapidísimo el camisón que usaba para trabajar, quedaron ante mi ese par de tetas se veían más grandes de lo imaginado, el broche lo tenía por delante así que me apresuré a abrirlo…

Era lo más lindo que habían presenciado mis ojos, esas dos montañas a mi entera disposición, las tomé con las dos manos, las apreté y junté, empecé a mamarle   la derecha, unas chupadas firmes y fuertes luego la izquierda, a la vez que le chupaba una de ellas le masajeaba con fuerza la otra y así alterné una y otra vez, mientras con su mano izquierda metida en mi cabello me presionaban hacia sus tetas la otra trataba de sujetarme la verga, ya que por la posición arqueaba un poco la espalda y le dificulta su intento, al ver lo que intentaba hacer metí mis manos a su pantalón y lo baje con todo y tanga hasta los tobillos, le di la vuelta para saborear su  enorme trasero que ahora era mío, la  incliné sobre unas cajas de cartón, apoyó sus manos y lo primero que hice fue darle una chupada fuerte y una mordida a cada una de sus nalgas, hice que parara más el culo llegar más profundo a su panocha por detrás, le metí mi lengua, saboreé sus jugos que ya le escurrían, estuve un buen rato, subí hacia su culito, abriéndolo con ambas manos para acceder a el fácilmente, ella con la mano derecha me agarraba la cabeza y me jalaba desesperada hacia su chiquito…

Se notaba que le encantaba lo que estaba haciendo mientras seguía gimiendo como loca, oooooh si, maaas, maaaaaaaaas, que rico papi, no le metí dedo alguno ni a su culito, ni a su biscocho, yo quería que mi verga abriera solo esas cuevitas de placer y me levante desabroche mi pantalón y lo baje junto en el bóxer, salió mi verga cual resorte buscando pelea, ella volteó a ver lo que le iba a meter y abalanzó hacia mi palo, tomándolo con su labios y metiéndolo a su boca desesperadamente, mamaba, chupaba y al vez jadeaba, me hacía sentir sensaciones ricas, le tome le cabeza y me la empecé a coger por la boca, hasta llegar lo más profundo de su garganta, le quería hacerle sentir quien mandaba en ese momento, dominarla, ella no aguantaba estos embates así que se la sacaba de la boca y me masturbaba con la mano, mirándome a los ojos llenos de deseos, así que la hice para y la levante en vilo, abriéndole las piernas, con el brazo derechos alcé su pierna izquierda  y con la izquierda la derecha mientras ella con la cara toda roja colgó sus brazos alrededor de mi cuello.

Mi verga apuntaba hacia el techo, así que a tientas con la punta se la acomodé en su panocha y al tiempo que la deje caer, le di una arremetida tan fuerte que, hasta se escuchó como si hubiera destapado algo ella nada más hizo su cabeza hacia atrás y le salió un suspiro largo, yo agarré un ritmo rápido, estaba algo pesadita pero me valió, yo seguía en mi mete y saca y ella solo con, aaaaaaahh, Aaaaaaaaaaah, cuando me cansé de esa postura, como pude la recosté sobre las cajas de cartón puse sus piernas en mis hombros y empecé la arremetidas de verga, mi cara quedó a la altura de sus tetas y empecé a darle unas buenas chupadas, tuve que bajar una pierna de mi hombro para quedar en mejor posición y arremeter más duro, en mi afán de hacerla sentir toda mi pasión no le miraba la cara, hasta cuando iba cambiar de posición la miré y vi como le escurría una lágrima por su mejilla.

Volteó a verme y me dijo -es de felicidad, por favor no pares, – me dijo, -le pregunté, ¿quieres más?, me dijo, -lo que tú quieras mi amor, entonces me quité la camisa toda empapada de sudor y me quedé en  playera, me observó y sonrió, entonces la levanté y la empiné, si sentiste rico espera a esto, tomé mi verga le apunté a su panocha y se la dejo ir hasta el fondo, ahhhh, cada empujón ahhhh, ahhhh, ahhhh, la tomé de las caderas y me aferré como un desquiciado queriendo llegar lo más profundo, duré como diez minutos así hasta sentir como me bañaba el palo, entonces respiré hondo por ya sentía que me venía, se la saqué y fue entonces que le pasé la lengua por el agujerito del culo, desfallecida solo gemía, y le dije: -Este culo también es mío y me lo voy a comer, al saber que se la iba a meter por el culo mi verga se puso aun más dura, esto me calienta al máximo…

Se la coloqué en la entrada y como estaba lubricada, le doy un empujón, encontré resistencia, por que efectivamente ese culito era virgen, al saber del reto me aferré más, así que tomé con la mano mi verga y volví a puntar y de nuevo le doy otro empujón aun más duro y entró la cabeza, solté mi verga y sentí un horno que me quemaba, estuve un momento en esa posición para que se acostumbrara, ella solo decía- ay, ay, estás muy duro, se me ocurrió darle un par de nalgadas, que en varias ocasiones se me antojaba, por fin lo hice, y le decía –te voy a castigar por no haberme dado este culo antes y plasss, plass se oía cada vez que le cacheteaba las nalgas, y de pronto fue ella quien de un recargón se ensartó toda, juro que me dolió más a mi, y me dijo – así cabrón, pues vas a ver y empezó a metérsela y sacársela.

En momentos ella lo hacía y momentos la agarraba de las caderas y se la daba yo con fuerzas, hasta que llegó el momento de que le dije ahí te va mi leche, ella decía- si lléname el culo, llénalo como tú quieras, y me vine, pensé que me iba en cuerpo y alma en ese culo ya que sentía que me exprimía y me quemaba, hasta que por fin terminamos y jadeando poco a poco se fue saliendo mi palo y escurriendo de mocos, caí sobre ella, se confundían nuestros gemidos y nuestro sudor que era demasiado, nos incorporamos lentamente y nos dimos un beso pasional, en las cajas donde la recargué había bobinas de papel higiénico, abrí una para tomar papel y limpiarnos, le pregunté si le había gustado y me dijo:

-No sabes cuanto, ella misma me puso la camisa, le despaché los productos a los que íbamos y nos retiramos cada quien a su área.

Durante cinco meses que duró ahí nos dimos varios agarrones igual, pero lo más loco que hacíamos era cuando espiábamos que no nos veían, me sacaba la verga y ella se agachaba y me la chupaba, o llevaba solo top sin brassier, se los alzaba y le mamaba las ricas tetas, fue un tiempo inolvidable. Hasta que se tuvo que ir dejando el lugar a su hija, ya mi jefe la envió a otro servicio, solo me dijo cuando me la presentó, trátala bien eh,

Pero eso se los cuento después…

Autor: Vickman71

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Mi linda cuñada

Era impresionante el trabajo de sus músculos vaginales, literalmente me estaba ordeñando, luego cuando su vulva se acostumbró al tamaño del invasor comencé el clásico mete y saca masculinos, mi barra presionaba con fuerza su clítoris, lo sacaba solo para volvérselo a meter, a esas alturas había ella tenido tantos orgasmos que los líquidos formaban un camino que le llegaban hasta su culito.

Desde que mi cuñada llegó a casa proveniente de su ciudad natal y debido a serios problemas económicos de mis suegros, mi vida cambió radicalmente. Ángela vino al mundo producto de un desliz de mi suegro con una muchacha del servicio doméstico, quien desapareció, una vez dio luz, dejándola en casa de mi suegro. Acogimos a mi cuñada en casa sin ningún problema dado que nuestra situación económica es boyante, tengo mi propia empresa, 50 años, mi vida definida, dos hijos independientes que viven fuera del país, mi esposa, 48 años, médica de una prestigiosa clínica privada. Mi vida sexual se restringe a una relación cada tres meses, si acaso, lo cual no me molesta porque mis tiempos de mustang ya pasaron.

Ángela, mi cuñada es una adolescente de 18 años recién cumplidos, de 1.55 metros de estatura, unos 51 kilos, cabello corto de color rojizo, ojos color miel y medidas 80-56-87 cm, según le escuché a la modista cuando le mandamos a hacer ropa a medida, muy hermosa y con un culo muy respingadito, bien formado y firme, y un detalle excitante: unos gruesos labios vaginales, más grueso de lo común, más gruesos de lo que lo podían tener las muchachitas de su edad. Más perturbador resultaban las mañanas de domingo, las cuales siempre paso en casa, y la veía levantarse en unas cortas pijamas de algodón, y los labios se marcaban completamente sobre la tela y algún pedacito de tela se introducía en su fenomenal rajita vaginal, dejando gruesos rebanadas de labios a cada lado de la línea de tela introducida en su rajita. Es una chica muy vivaz, alegre, extrovertida y juguetona. Entramos en confianza al poco tiempo, quise tratarla como mi hija, pero lo cierto es que su coñito me perturbaba, pero a los 50 años esas cosas se manejan muy bien. Viste muy sexy de jeans descaderados o talle bajísimo, la rajita le queda a pocos centímetros del talle del jeans, y con esos labios vaginales nunca pasa desapercibida y le llueven piropos y pretendientes. Por más que lo intenté ella se daba cuenta.

Yo, de joven, tuve suerte con las chicas, por eso no extraño nada de sexo a esta edad, la naturaleza me premió con buenas facciones y un buen miembro de 25 cm, grueso algo así como 5 cm, mi esposa nunca pudo meter a su boca no más que el glande y algún pedacito de todo lo que tengo.

El día que la desvirgué fue un día de junio, hacía algo frío y llovía abundantemente, estábamos en nuestra casa campestre, mi esposa estaba en un congreso de médicos: La casa tiene varias canaletas para recoger el agua del tejado y ella se estaba bañando debajo de una de ellas, tenía una tanga tan pequeña que gran parte de sus labios vaginales se veían a ambos lados del diminuto panty, por detrás desaparecía lo que pretendía ser un panty, pues una delgada franja de tela desaparecía entre sus firmes nalgas, y arriba sobre ellas, quedaba un pequeño triángulo de tela, con menos tela que una estampilla; sus pequeños senos se dibujaban a través de la suave camiseta de algodón que llevaba puesta y la cual llegaba hasta justo debajo de sus senos, los pezones erguidos, tal vez por el frío, ¿sería?

La verdad no tengo muchas erecciones desde hace buen rato, y las que tengo con mi esposa son más por costumbre que por libido o deseo. Un domingo en pantalones cortos, de lino, en casa para mi es la gloria, me encanta hacer el desayuno, y de un tiempo para acá me acompaña mi cuñada en una de esas sesiones y sin más me dio una nalgada diciendo “cuña tienes buenas nalgas)” y sonrió con una sonrisa de cristal, aquello me excitó mucho, y no fue el golpe en las nalgas, sino al pensar que mi cuñadita era una niña desinhibida, liberal, muy de este siglo, coqueta y algo calentadora, sobre todo si a esto le sumamos una licra descaderada, a través de la cual se le veían la inconfundible diminuta tanga, los enormes labios vaginales y arriba, un delgado y pequeño top. Mi erección fue tremenda, esta vez de deseo, de libido, de lujuria, me avergoncé por ello y en forma culpable cubrí mi erección como lo sabemos hacer nosotros, pero al tenerlo yo tan grande ella lo notó, no dijo mayor cosa, pero se sonrió y sus mejillas se encendieron tanto que el rojo de una manzana palidecería ante esta subida de colores; al tratar de tomar la salsa de vinagre, tenía que pasar por detrás de ella y entonces ella dijo:”cuidado me rayas con ese lápiz” y yo le dije porqué? Y me contestó “es que nadie lo ha rayado”, y me miró el miembro y dijo, proyectando hacia delante sus caderas, y colocando las manos sobre sus muslos y a lado y lado de su raja mientras se la miraba: “y ese lápiz es demasiado grande y grueso para esta pizarra” y se fue a la sala. Esa noche me masturbé.

El miércoles de esa semana llegué a la hora usual, mi esposa salió a jugar bridge y yo al estudio a leer, para llegar debo pasar por su cuarto, que queda junto a él, y entonces escuché ruiditos, gorgoteos, como gemidos y suspiros muy quedos, como reprimidos para que no se escucharan. Se está masturbando pensé, un deseo sobrenatural de observarla me invadió, pero la puerta estaba cerrada, así que entré al estudio, me subí en la escalera que uso para alcanzar los libros y zafé la rejilla del ducto del aire acondicionado con mucho cuidado y sin ruido, ¡y allí estaba! Acostada boca arriba las piernas recogidas y los muslos abiertos, sus grandes labios brillantes por su humedad, su vulva depilada, los ojos cerrados y un dedo, el pulgar, sobre su clítoris, el cual movía en círculos cortos, ella gemía y volvía frotar su clítoris, su dedo medio se metía suavemente, sin violencia, entre los labios vaginales, pero sin penetrarse, tal vez cuidaba su virginidad, su himen, y luego hacía el recorrido inverso hacia arriba, abajo, arriba.

Su otra mano frotaba sus senos, uno a la vez, de la base al pezón, el cual era pellizcado, humedecido con saliva, y acariciado como cuando uno toma sal con la punta de los dedos, los pezones, tradicionalmente pequeños, como granos de maíz, estaban completamente, salvajemente erectos, tal vez del tamaño de la mitad de un filtro de cigarrillo, muy rojos, rojo intenso, las aureolas eran pequeñas y estaban completamente recogidas sobre sus pezones. Su excitación crecía, los líquidos eran abundantes, los movimientos de su mano en su raja se hicieron raudos, veloces, intensos, entonces abrió completamente las piernas y se introdujo como la mitad del dedo, se dio la vuelta y quedó boca abajo, se continuó masturbando, más rápido, más fuerte, sus caderas rotaban en círculos cerrados, gemía calladito, luego sólo sus caderas, sólo sus caderas se movían arriba, abajo, igual al movimiento clásico que hacemos los hombres al penetrar a una mujer, pero no había pene, sólo su dedo, sus gemidos pasaron a ser jadeos, los movimientos verticales eran más penetrantes…se vino. Se vino violentamente, tal vez duró un minuto viniéndose. El aire acondicionado me trajo su olor, el olor de una niña-mujer satisfecha. Tenía el miembro tan duro que me dolía…me volví a masturbar.

En el portal de la casa campestre yo la observaba mientras ella se bañaba, fumaba un cigarrillo y tomaba un café, ella jugaba con el chorro de agua, elevaba sus nalguitas, erguía su senos y entonces me vio y me llamó: -cuña, ven el agua está deliciosa, como hipnotizado sin voluntad y a sabiendas que el agua lluvia nunca me ha caído bien, fui hasta ella. -Pero que haces, cuña, debes quitarte la ropa, estás vestido, y se rió, -qué tonto soy pensé, estaba sin voluntad y ella me dijo -ven te ayudo, me quitó la camisa, zafó mi cinturón, bajó el cierre y soltó el botón, le dije -no tengo bañador, sólo unos bóxer, ella dijo -¿importa?, dije -no. Ella me miraba fijo hacia el miembro, expectante, como una caja de Pandora, trémula, sin saber o sabiendo qué iba a ver, era inevitable, yo lo tenía erecto, erecto como cuando tenía 15 y me masturbaba, erecto como cuando la vi masturbarse, cuando me bajó los pantalones, hasta las rodillas, mi miembro se dibujó sobre el bóxer, que parecía un paracaídas, latía y se movía, inquieto, con vida propia, ella lo miró fijamente, con deseo en su carita de ángel, sus mejillas muy rojas, como la vez que me lo detectó en la cocina. Me terminé de quitar el pantalón y ella con los labios entreabiertos, sin dejar de verlo, como sin dar crédito a lo que veía, dijo, Cuña, ¿qué es eso?, ¡que tremendo lápiz!, es enorme, lo que hizo luego casi me hace perder el sentido…

Extendió su mano hacia mi bóxer y comenzó a acariciarme el miembro por sobre el interior, lo frotaba y le daba suaves apretoncitos, lo recorría suavemente con su mano, desde la base hasta el glande, en un acto reflejo sus pezones salieron a flote por sobre el top, sin preguntarme, tomó con la mano derecha y bajó mi bóxer y con la izquierda sostuvo el miembro, que seguía latiendo de pasión, deseo, lujuria, de todo y por todo, su manita no pudo cerrarse en torno a mi pene, me comenzó a masturbar con su mano izquierda, mientras acercaba sus caderas, yo soy más alto, por lo que giró y subió al andén del pórtico, me continuaba masturbando, comenzó a jadear pero no decía nada, entonces su gran coño hizo contacto con mi miembro, me estremecí, comenzó a frotarlo sobre su vulva, de arriba, abajo -ummm, es enorme, cuña…, lo soltó pero recostó completamente sus caderas en mi y su raja sobre mi falo, y entonces empezó una danza excitante, sus caderas se movían en círculos pequeños, y luego adelante, atrás, sin despegar nunca su vulva de mi pene, sus manos estaban sobre mi cintura, las quitó y entonces se quitó el top, me tomó de la nuca con su mano derecha y con la izquierda se tomó el seno y me lo ofreció…

La ventaja de tener sexo a los 50 es la paciencia, el disfrute y el goce, solo tenemos un disparo y tratamos de sacar el mayor provecho, se lo chupé despacio, rodeándolo con la lengua, mordiéndolo, succionando como un bebé hambriento, mis manos fueron a su trasero, lo acaricie, lo apretaba, ella me quitó el pezón y me dio un beso espectacular, su lengua se movía dentro de mi boca como el cascabel de una serpiente, acariciaba sus caderas, y volvía sin prisa, a sus nalgas, a sus piernas, su caderas se aprisionaban más a mi, su vulva se pegaba más, más, mas…, se despegó de mi, se retiró unos centímetro y entonces me miró, miró mi miembro, y se arrodilló, me lo comenzó a chupar como un helado, no le cabía dentro de la boca, me masturbaba y chupaba mi glande, tomaba mis líquidos y los tragaba, solo me importaba ese disfrute, al final de cuentas estábamos solos.

Me colocó su mano en mi frente y me dijo “…por favor penétrame, hazme tuya, toma mi himen…”, ella abrió las piernas, posó ambos pies en el suelo, acostaba boca arriba, no quitaba los ojos de mi miembro, y dijo “pasará mucho tiempo antes que vuelva a ver un miembro como ese”, me incorporé y tomé mi pene de la base, apunté hacia su exuberante canal, y entonces me volvió a sorprender, me retiro mi mano y ella misma tomó el pene, se apoyó en el codo libre.

“Quiero ver cuando me penetres”, dijo, lo dirigió hacia su gruta de placer, abrió más las piernas, lo deslizó varias veces a lo largo de su vulva antes de ordenarme: “rómpeme”, al contrario de lo que yo pensaba que iba a tener problemas en penetrarla, es decir, que no le iba a entrar o doler demasiado, por el tamaño, fue lo contrario, se comenzó a deslizar, a entrar sin dificultad, el motivo: estaba bien lubricada, y bien dilatada…

Mi glande comenzó a desaparecer en esa bien formada vulva, que comenzó a devorarlo pedazo a pedazo, al poco rato sentí una leve obstrucción, “su himen”, pensé, continué mi conquista del trono virginal y….”zasss, la rompí”, ella gimió y apretó mi pene con sus músculos vaginales, como tratando de cobrar venganza por la invasión, me atrajo hacia ella y levantó las caderas del suelo, hacia mí…

“Métemelo todo cuña, todo, todo, todito, si por favor no dejes nada fuera, lo quiero todo, todo, dentro mi, bien dentro de mi”… y entonces se lo metí todo, había desvirgado a mi cuñada.

Durante Un tiempo no me moví, pero ella si movía en círculos sus caderas, las despegaba del suelo, giraba, y meneaba las caderas, suspiraba, gemía fuerte y gritaba “ahhhh, ahhhh, ooohh”

Era impresionante el trabajo de sus músculos vaginales, literalmente me estaba ordeñando, luego cuando su vulva se acostumbró al tamaño del invasor comencé el clásico mete y saca masculinos, mi barra presionaba con fuerza su clítoris, lo sacaba completamente solo para volvérselo a meter hasta la empuñadura, a esas alturas había ella tenido tantos orgasmos que los líquidos formaban un camino que le llegaban hasta su culito.

Estaba a punto de venirme, no habíamos tomado precauciones, así que lo mejor era el “coitus interruptus” en español eyacular afuera y así lo hice, le saqué mi pene y solo unos instantes después le estaba mojando su vientre, sus senos, sus muslos, y finalmente ella se incorporó y me lo terminó de sacar con su boca, me la chupó hasta que quedé completamente seco.

Qué cuñada.

Autor: colombia1000

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