Mi primer encuentro perfecto

Hola a todos, me llamo Eloísa y tengo 26 años, soy travesti en la intimidad y aunque llevo una vida de los más normal con pareja hetero y un buen trabajo, tengo un vicio infinito por transformarme en una putona. Todo empezó cuando me compré mis primeros zapatos de tacón, eran rojos, de charol con unos tacones de unos 12 cms. y a juego con un corset, liguero, medias y tanga rojos. Buff cada vez que veo las fotos que me hice estando de rodillas metiéndome un vibrador.

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Obsesión

Viernes al fin. Terminé temprano con todo lo que tenía en el trabajo y me fui a pasar el fin de semana en Punta del Este, el mejor balneario de mi país. Además me estaba esperando Liliana.

Cuando llegué a la casa, a eso del mediodía, me extrañé de no encontrar a nadie. Me pegué un baño y me dispuse a esperarla. Calculé que debía haber ido hacer unas compras o que estaría en la playa. Cuando salí de la ducha me serví un whisky y me recosté en la cama a esperar…pensando en Liliana. Les cuento que ella es una morocha no muy alta, 1,65 aproximadamente, con una carita espectacular y una boca de labios carnosos que todos soñamos alguna vez posada en la punta de la verga. De cuerpo es bonita, destacan unos pechos espectaculares, por su tamaño, ya sé, que en este tipo de relatos las mujeres de grandes pechos abundan, pero en este caso son absolutamente reales. Desde que conocí a Liliana, pasé los mejores momentos sexualmente hablando. No, nunca hubo tríos, ni intercambios, ni nada por el estilo. Pero si se había generado una relación de dependencia de parte de ella que me tenía loco. Estaba obsesionada con mi pija, que no es nada del otro mundo, les cuento que mide 22cms en erección, pero ella decía que era su mayor y mejor fuente de placer. Que le encantaba su forma, su color, su tamaño, su olor, se había obsesionado hasta tal punto que tenía una colección de fotos de mi verga y algo que no lo van a creer. Un consolador, que era una réplica exacta de mi pedazo, si en serio en un viaje que hicimos a Nueva York fuimos a una casa que queda en el Soho, dónde unos supuestos artistas te sacan un molde de la poronga y después te hacen la réplica en un consolador. Me acuerdo que tuve que acostarme boca abajo en una camilla que tenía un agujero para que pongas los genitales, Liliana se tiró debajo de la camilla y me chupó el tete hasta que estaba a punto de acabar, en ese momento uno de los tipos estos me puso un molde, relleno de una pasta que no tengo ni idea de que era, la cuestión es que con ese molde le hicieron a Liliana su más preciado tesoro, el consolador réplica exacto de mi pija. Ni que decir que este sirvió para llevar a cabo un montón de fantasías y para que ella no se sintiera tan sola cuando yo no estaba. Quiero aclarar que nuestras fantasías eran sólo eso, siempre llevamos las cosas hasta límites increíbles, pero sólo entre nosotros dos, habíamos experimentado un montón de cosas. Dejábamos volar nuestras fantasías hasta hacerlas casi reales. Es bien claro para ambos, que estábamos hechos para encontrarnos en la cama y no salir de ella. De sólo pensar en Liliana y nuestra relación, la verga se me estaba poniendo dura como una estaca. Seguí con mis cavilaciones y se ve que toda una semana de duro trabajo y el viaje en auto hasta Punta, hicieron su efecto y me quedé profundamente dormido.

Cuando empecé a despertarme, sentí unas cosquillas por mi cuerpo, era la lengua de Liliana que recorría todo mi cuerpo. Se detuvo en mi pija, bajó el prepucio y apareció la cabeza de mi verga a punto de explotar. Ella jugaba con la punta de su lengua, la pasaba alrededor, lamía todo el tronco y bajaba hasta mis huevos. A pesar del paso del tiempo, hace ya más de cuatro años que estamos juntos, no deja de sorprenderme la devoción con que me chupa el nabo. Abrí mis ojos, sólo un poco, para observarla y que ella no notara que me había despertado. Me sorprendió verla vestida, pero no mucho por que su traviesa lengua empezó a jugar con mi ano, ella sabe que eso me encanta, no podía resistir de tanto placer.

Ella levantó su cabeza de golpe y notó que ya estaba despierto.

– Ya se despertó mi otro bebé- Subió, me beso en los labios y ronroneó en mi oído

– Mmmmh, y cada día más rico – Cuando se pone cachonda, su voz es como una corriente eléctrica que recorre todo el cuerpo y va a terminar en mis huevos.

– Y entonces guachita putita, por que estás todavía vestida, hace rato que llegué y que te esperábamos.- Dije mirando a mi pija.

– Yo también te extrañaba mucho, esta semana me tuve que hacer como siete pajas pensando en vos. Suerte que tengo al clon, para pasar estos momentos.

– Siete, en que estarías pensando.

– No importa, después te cuento. Ahora cómeme.

Dicho esto se levantó la pollera que traía se corrió el micro bikini, como a mi me gusta, sólo la dejo usar esos microbikinis que compramos por internet y que me queman la cabeza. Y me puso toda esa concha divina en la boca. Estaba más depilada que lo normal, le quedaba sólo una línea de suaves pelitos en la parte frontal. Comencé a comérmela, despacio disfrutando de sus labios mayores, que por cierto tiene muy desarrollados y fui llevando lentamente mi lengua hacia el interior. Saboreando los deliciosos juguitos de su conchita mojadita. Subía la lengua y la acercaba hasta rozar su maravilloso botoncito.

Ella empezó a gemir.

– Si, papito así…más, más, más, cómeme toda que me volvés loca, más papi más.

Cuando toque su clítoris fue como si hubiera desatado un huracán.

– Si papí siiiii comemeeeee asiiiiiiiiiiiii, si mi amorrrrrrrrrrrrrrrrr, más, más, más…

Los gritos eran cada vez más fuertes

– Si mi amor pasammeeee la lenguita, coméme, coméme, no pares bebeeeee, me muero no paressss, sos un hijo de puta como chupas la concha guachoooo, me acabooooo, me acabooooo.

Se tensó, sus movimiento pélvicos se hicieron convulsivos, baño mi boca con sus deliciosos flujos y cayó sobre mi cuerpo. Me di vuelta, para cogérmela y sacarme la leche que tenía en los huevos y liberar toda la presión que tenía mi verga.

Pero ella me paró y me dijo que no, que esperara porque estaban en la casa unos amigos que quería presentarme.

– Como que en la casa, reaccioné yo

– Si es una amiga mía que hace años no veía y su marido. Alquilaron la casa de al lado.

– Pero, vos estás loca, como no me avisaste antes. Yo estaba pensando en los gritos y aullidos de placer de Liliana de hace instantes.

-Y bueno papi, sabés que cuando tengo tu verga cerca me olvido de todo.- con una sonrisa y voz de nenita pícara que desarmó cualquier enojo que yo pudiera tener, agregó.

– Y hoy tenía tantas ganas de sentirte, que también me olvidé de ellos.

– Pero Liliana, deben haber escuchado todo

– Bueno Sandra, me conoce desde hace años, y estuvieron toda la semana conmigo y yo ya le conté cuanto te extrañaba. Estuvimos hablando mucho.

– ¿Mucho? ¿Cuanto?

– Después te cuento.

– Ponete un short que nos vamos a la playa.

Cuando me vestí y salí al comedor de la casa, dónde estaba Sandra la amiga de Liliana, estaba muy avergonzado. No sabía como encararla. Pero ella se acercó me beso en la mejilla y me dijo.

– Hola, vos debés ser Mauro, hace días que Liliana no hace otra cosa que hablar de vos.

Había en sus palabras y en su mirada algo que me decía que me estaba hablando con segundas, pero lo atribuí a mi estado en una situación tan rasposa.

– Hola Sandra, todo bien.

– Bien, bárbaro, la verdad que fue una suerte encontrarme con Liliana después de tanto tiempo, la estamos pasando bárbaro.

En ese momento volvió Liliana.

– Veo que ya se conocieron, bueno nos vamos a la playa!!!

– No vayan ustedes, que yo tengo que esperar a mi marido que fue hasta la farmacia. Cualquier cosa nos encontramos allá.

– Ojo con lo que vas hacer mientras esperas.- Le dijo Liliana y las dos se echaron a reír.

Vamos insistió Liliana.

Bajamos a una playa bastante solitaria, a la que por lo general concurríamos. Nos acostamos a tomar sol, me llamó la atención que Liliana no se hubiera puesto el último microbikini que habíamos comprado, pero no dije nada.

Bebe, poneme aceite en la espalda que después yo te pongo a vos.

Comencé a pasarle el aceite de coco por toda su espalda, lentamente lo esparcía y llevaba mis manos hacia abajo hasta alcanzarle los pechos, ya que ella se había desabrochado el sujetador del bikini. Mientras le pasaba el aceite por los pechos, le acariciaba suavemente los pezones, que se empezaron a poner duros. Las tetas de Liliana son un tema aparte, más allá de su tamaño, para que se hagan una idea les digo que un pecho no cabe en mi mano, por su tersura y el maravilloso contraste entre los blandos pechos y la dureza de sus pezones, que cuando se excita pueden llegar a levantarse casi dos centímetros.

– No seas, malo papi, que me estás calentando y te voy a tener que coger.- Me dijo casi en un gemido.

Te animarí

as a hacerlo en medio de la playa. La azucé sin dejar de acariciar esos maravilloso pechos.

¿Querés hacer la prueba? – Preguntó ella clavándome una mirada de putita en celo que no me dejaron dudas.

Quité mis manos de sus pechos, y comencé a bajar por su espalda, hasta alcanzar su culo. Pase el aceite por esas nalgas fantásticas y baje por sus piernas. Luego retomé mi camino y volví atacar su culito. Ella abrió sus piernas y elevó casi imperceptiblemente sus caderas. Puedo jurar que sentí el delicioso aroma que emana su conchita, como cuando me la pone bien pegada a mi cara. Corrí con dos dedos el bikini y pude observar lo increíblemente mojada que tenia la pepita. Dejé caer un chorro grande aceite que se deslizó desde su ojete hasta su depilada conchita.

– Meteme los deditos, guachito.- Suplico en un gemido Yo volví a colocar el bikini en su lugar me acerque a su oído pasé mi lengua por él y le dije: No, perrita, hoy te vas a quedar vos bien calentita…además- agregue- ahora me tenés que poner vos aceite a mi.

Liliana me miró con una cara mezcla de odio y de bebota insatisfecha.

Yo me tiré en la reposera. Ella se acercó con el aceite en la mano y me dijo:

– ¿Así que me vas a dejar calentita?

– Si – conteste yo haciéndome el duro

– Ok, pero después no te quejes.

Ella comenzó a pasarme la crema por todo mi cuerpo, la sensación era fantástica, playa, mar, sol, arena y una belleza untándome con aceite.

Como no podía ser de otra manera se me paró al mango.

Ella aprovechó que uso bermudas bastante amplias para meter su mano aceitada y acariciarme la verga y los huevos. Comenzó hacerme una paja monumental, subía y bajaba su mano por toda la extensión de mi poronga, ayudada por el aceite. Levanto la pierna de mi bermuda y me sacó la pija afuera. La siguió masturbando cada vez mas fuerte. Cuando estaba a punto de acabar, paró de golpe.

– No mi amor- me dijo con una carita de perra que contrastaba con el dulce tono de su voz- si la nena no goza, mi machito tampoco. Y es una lástima porque esos huevos parecen estar llenos de deliciosa lechita.

Cuando notó que mi momento de mayor excitación estaba pasando volvió a acariciarme la verga y se la puso entre los pechos haciéndome una lenta y deliciosa paja cubana.

Cerré mis ojos y me dispuse a dejarle sus hermosos pechos embadurnadas de leche, pero sabía que no debía dejar escapar ningún gemido que me delatara, por que ella iba a parar. Me contuve todo lo que pude y de golpe lancé todo el polvo. La cantidad de leche que estaba soltando era monstruosa, me imaginaba los pechos y la cara de Liliana bañada con mi semen. Ella en vez de detenerse, siguió pajeándome, entonces sorprendido abrí mis ojos y me encontré de frente a Sandra.

No lo podía creer, Liliana mientras tanto quitó su mano de mi verga y empezó a pasar sus dedos repletos de mi espesa acabada por sus pechos.

– Hola, Sandra, no te vi llegar. Estoy poniéndome cremita protectora para cuidarme del sol. – Dijo la muy hija de puta.

– Si ya veo dijo Sandra con una media sonrisa, si molesto me voy.

– No por favor quédate, si yo te dije que vinieras porque íbamos a estar acá.

A todo esto yo me pare rápidamente, metí mi poronga en su lugar y sin decir nada me tire al agua para limpiar mi bermuda que tenía unas manchas muy visibles.

Cuando estaba pasando por su lado pude oír cuando la guacha de Liliana le dijo: No te ofrezco de mi crema por que es una receta específica que me recetó el dermatólogo exclusivamente para mí y capaz que a tu piel le hace daño viste Sandra.

En el agua pude divisar que se les acercaba un hombre mayor, me imaginé que era el esposo de Sandra.

El hombre saludó a Liliana y se quedó conversando con ellas. Luego se fue a caminar por la orilla. Cuando paso cerca de dónde yo me encontraba, me saludó con la mano.

Salí del agua, y me volví a tirar en la reposera.

– ¿Ya pasó?- me preguntó Sandra Yo no conteste

– Porque con el apuro ni me saludaste.

– Perdóname es que….

– Esta bien, no hay problema Ella se acercó hasta dónde estaba yo y me dio un beso en la mejilla, casi imperceptiblemente su mano rozo mi pija.

– Dale Sandra, sacáte la solera así vamos a darnos un baño nosotras.

Sandra sólo dijo ok Yo cerré mis ojos y me dispuse ahora s&ia

cute; a descansar.

Al rato siento unas gotas de agua fría sobre mi pecho, abro los ojos y era Liliana que estaba secándose el pelo encima mío.

Mi vista se desvió inconscientemente hacia Sandra, en ese momento sentí que me moría. Les hablé que me había sorprendido que Liliana no hubiera llevado el último microbikini que habíamos comprado. Pues es que lo tenía puesto Sandra.

Y algo más este bikini es casi transparente, y mojado con el agua de mar no deja nada a la imaginación, se veía absolutamente todo. Además Sandra estaba también secándose el pelo, con el torso doblado y de espaldas a mi.

Es decir tenía enfrente el mejor culo que había visto en mucho tiempo, con una tanga que se le metía en el orto y se transparentaba toda la concha.

Mi verga saltó como un resorte.

– ¿Te gusta?. Me pregunta Liliana en voz muy baja para que Sandra no escuche.

– ¿Te gusta como le queda? Repitió Yo seguí sin responder y sin quitarle los ojos a esa maravilla de la naturaleza.

Liliana paso su mano por mi paquete y lo noto como un fierro caliente

– Uy si que te gusta.. es una lástima..

– ¿Que es una lástima?

– Es una lastima que esta verga sea sólo mía, porque ese orto se merece una pija así.

Sandra se dio vuelta y tuve un visión total de los labios de su vulva totalmente depilada.

– ¿Que pasa? – preguntó

– Nada, es que a Mauro le encanta como te queda la tanguita.- dijo mientras me tomaba la pija por encima de las bermudas y se la mostraba a su amiga.

Sandra, se sentó al lado nuestro, al principio disimuló, pero su mirada se iba indefectiblemente hasta el bulto que se formaba en mi entrepierna.

Yo me paré y me fui al agua para calmarme. Desde ahí miraba como ellas hablaban y se reían.

Esa noche conocí al esposo de Sandra, era un buen tipo, pero mucho mayor que ella. Comimos en la casa de ellos y nos quedamos conversando hasta tarde. Cuando volvimos a casa, yo seguía bastante molesto por lo de la tarde.

Liliana, empezó a desnudarme, y me dijo muy sensualmente. Si prometés que se te va a pasar el enojo y que nunca me vas a engañar con Sandra te muestro algo.

Yo no conteste, pero ella lo tomó como un sí.

Fue hasta el vídeo y puso un casette.

Mi impresión fue indescriptible, al ver en primer plano en la pantalla a Sandra comiéndose mi verga con una fruición alucinante. En realidad no era mi polla, era Liliana que tenía puesta la réplica con un arnés. Sandra se la chupaba toda, pasando su lengua desde la punta hasta los falsos huevos.

Saqué los ojos del televisor y miré a Liliana, ella estaba chupándome la pija, haciendo los mismos movimientos que hacía Sandra en la pantalla, la sensación era alucinante, parecía que Sandra me estuviera mamando a mí.

En el vídeo Liliana, tomó a Sandra de su cabellera y le enterraba el aparatejo hasta el fondo de su garganta. La muy brisca se atragantaba con el cacharro, pero no hacía nada para zafarse. De pronto Liliana jaló de su cabello y le sacó el vergajo de la boca, la dio vuelta violentamente, cayendo Sandra de bruces en la cama y comenzó a tirar del pelo hasta que esta quedo en cuatro patas con el maravilloso culito a su disposición. Liliana se acercó a su oído sin soltarle el cabello y le dijo:

– Bueno, perra, ahora vas a saber lo que es una verga de verdad. Pero no te ilusiones la real es mucho mejor todavía. Lástima que vos nunca vas a poder disfrutarla. Esa verga esta hecha para mi exclusivo placer.

La soltó, Sandra cayo en la cama. Quedó con el orto apuntando hacia el techo.

Liliana le enterró el cacharro hasta el fondo. El grito de Sandra fue increíble.

– Que te pasa putita, no pedías verga. Querés que te la saque..

– No..no…por favor seguí seguí..

Liliana empezó a bombearla con una fuerza impresionante.

Mientras esto sucedía en la TV, ella me seguía chupando la verga. Yo no lo podía creer. Creo que nunca tuve la pija tan dura. Era una sensación maravillosa.

Liliana me hizo parar frente a la TV. Ella se puso por detrás de mí en cuclillas. Me empezó a pasar su deliciosa lenguita por el ano mientras su mano acariciaba toda mi pija al mismo ritmo que ella se cogía a Sandra.

Por los parlantes de la TV, los gemidos de Sandra se hicieron cada vez más fuertes. Se veía claramente su culito parado y como el ojete era perforado por mi réplica. Llevó sus dedos a su depilada conchita y se acariciaba el clítoris.

El orgasmo era inminente. El mío también.

– Si guacha…si..siiiii dame, dame más que me acabo, cógeme hija de puta, dameeeeeee, masssss, mássss, ay mi dios….que verga maás divinaaaaaaaa, no pareesss, no paressssss – gritaba fuera de sí.

Sandra acabó cayendo rendida en la cama, en la pantalla se podía ver un primer plano de su culito totalmente abierto, ya que Liliana se había zafado y tomando la cámara le estaba haciendo un plano únicamente de ese agujerito divino y sus maravillosos cachetes.

A todo esto las caricias de Liliana resultaron inaguantables, acabé en una catarata de leche sobre la pantalla del televisor. Toda mi leche fue a caer justo sobre el orto de Sandra. Fue tal la descarga que se me aflojaron las piernas. Y quedé sentado en la cama.

En ese momento Liliana hizo algo que creo que nunca me voy a olvidar. Empezó a lamer la pantalla de la tele. Se comía toda mi leche directamente del orto de Sandra. Lo lamía ensimismada, yo alucinaba. La verga no llegó a bajárseme, seguía dura, y esta visión creo aunque parezca mentira me la puso más dura todavía.

La tomé de los brazos y la puse sobre mi verga.

– Por Dios como extrañaba esta conchita. Esta que arde.

– Si papi, dame pija, quiero toda tu verga hasta el fondo.

– Como estás mi amor, tenés la concha hecha un río de lava.

– Si bebé, no podía más, me moría por sentirte.

Cabalgaba como desaforada, encima de mi palo, subía hasta la punta y se dejaba caer enterrándosela absolutamente toda. Aceleró aún más sus movimientos. Yo la tomé de los gloriosos pechos. Chupaba y mordía sus pezones, al límite del dolor. Sabía que a ella eso la fascinaba, muchas veces la hice acabar sólo comiéndole los pechos. Los gritos de Liliana se hicieron desaforados.

– Siiiiiiiii, matame, papi, rompeme la concha, dame más….maaas, dale puto. Mordeme los pechos, que me encanta, no pares. Sos un hijo de putaaaaa, cogemeeeee, cogeme…..de quien es esa vergaaaaaa?

– Tuya mi amor, sólo tuyaaaaaa

– Para siempre, la quierooooo, paaraaa siempreeeee

– Si tomalaaaaa, tomalaaa todaaaa

– Dame la lecheee, llenameeee. Lléname la concha de lecheee ahoraaaaaaaaaaaaaaaaaaa…

Quedamos los dos rendidos en la cama, ella todavía encima mio, las respiraciones agitadas y las pulsaciones a mil.

Cuando nos calmamos ella me lamió toda la poronga, hasta dejarla totalmente limpia, luego fue al baño a limpiarse ella.

En ese momento noté que la ventana del cuarto estaba abierta, me asomé y cual fue mi sorpresa al ver a Sandra totalmente desnuda, con el consolador de Liliana, en la boca, pasando su lengua por la punta del mismo y mirándome fijamente. Se que lo normal de estas historias es que al tipo se le pare de nuevo, salte por la ventana y se coga tres veces a Sandra, dos a la empleada y a la pasada también le de al perro.

Pero me gustaría saber sus opiniones a ver que hubieran hecho….

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Una tarde entre mis sábanas

Hola, me llamo Keyce.

Voy a ir al grano: tengo meses sin tener sexo, un polvo de esos que te dejen las piernas temblando uyyyyyyyyy se me moja de tan solo imaginarlo y mis tetas y pezones se endurecen.

Tengo cierta inclinación por lo bi, me encanta un guevo grande duro cojiendome rico mamandolo todo, pero no se me saca la idea de coger con otra mujer se me calienta todo con solo imaginar (me fascinaría experimentar), o bien solo con otra mujer o en un trío con un hombre y una mujer que ricooooooooooo…

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Crónicas de un matrimonio feliz. 1º parte. Inicio.

Crónicas de un matrimonio feliz.

 

No se como empezó este juego, todo se fue dando de a poco. Siempre tuve una fantasía, ver a mi mujer gozar con otro hombre. Me gusta hacerla gozar, hasta llevarla a estado extremos. Me gusta que se vuelva loca, que pierda el control. Muero por verla acabar de manera descontrolada, o que quede temblando después de un orgasmo interminable. Pobre, le he hecho de todo, masturbarla, practicarle sexo oral hasta que me pida por favor que pare, penetrarla con distintos elementos (cada vez más grandes jaja). Una vez, y se podría decir que fue el comienzo de todo, o el punto por el cual me animé a empezar a jugar, mientras me practicaba sexo oral, le coloqué un consolador, diciéndole que imaginara que la estaban cogiendo. No saben como se pudo!!!! Fue por lejos una experiencia de iniciación. Desde ese día en cada relación, hemos intentado subir un paso más en nuestros juegos.

No me presenté soy Maxi y mi señora desde hace 15 años se llama Paula. Ambos tenemos 35 años. Ella es una diosa, si me siguen en las crónicas prometo fotos (vamos a ver que me autoriza), hermosa cola, pechos perfectos, flaca, en fin la mina que pasa delante de ti y si tenés sangre algo le decís. Yo grandote algo pasado de peso, pero ella me ve como dios. El amor, el amor.

Como les comentaba, desde aquella noche algo cambió. La fantasía que siempre tuve me volvía cada vez más loco. Muchas veces mientras teníamos relaciones, pensaba en ella con otro. Que pasaría? Como me sentiría?. Pasé mucho tiempo pensando en como decírselo, cada vez le iba tirando más pistas. Una vez llegó de la calle muy contenta, porque le habían levantado el autoestima. Al parecer volviendo a casa fue objeto de comentarios varios de hombres que se le cruzaron, si bien estaba vestida normal, la ropa le queda perfecta. Sus comentarios hicieron eco en mi rápidamente. La noche fue muy especial, no sabía como y en el medio saqué el tema. Le dije algo así “que linda estabas hoy, y al parecer  a muchos les gustó tu look”.

-Me sentí muy observada y me gustó, no te molesta?” me preguntó.

-Para nada- le dije- me encanta. Te pone muy caliente-  Efectivamente lo estaba y yo me puse igual.

-No te molesta que otros tipos me miren?- preguntó.

-Para nada.

Viendo que mi pene estaba muy duro, me hizo acostar y se sentó arriba mío. Se la notaba muy caliente y no hacía otra cosa que decirme lo duro que tenía el pene.

-Parece que te gusta que me miren no? Mirá como tenés la pija- me dijo.

 

No podía creer, me estaba matando. Tuve que aguantar varias veces, para no acabar enseguida (nota: no nos gusta el sexo rápido, siempre cuando tenemos relaciones, estamos un largo rato). Nunca la había visto así.

-Como me estás cogiendo- le grité – parecés una puta.

Ella se detuvo y me miró con una cara que nunca olvidaré, mezcla de lujuria y rabia.

-Ahhh, te gustan las putas?- me preguntó.

-Si – le dije.

-Me vas a coger como a una puta?

-Si. Si. –respondí.  Dándola vuelta, la puse en cuatro patas y la cogí. No duré mucho, la calentura de ella, la mía y todo lo que nos dijimos hizo imposible contenerme. No me preocupé, ella ya había acabado antes varias veces.

Terminamos destruídos. Nos fuimos a dormir, no dijimos nada de lo que había pasado. Para los dos era muy zarpado lo que nos habíamos dicho. Pero creo que poco a poco eso esta cambiando.

Con el tiempo su manera de vestir cambió, ya no escondía sus hermosos pechos y los escotes se hicieron algo de todos los días. Nunca grosera, pero ahora se viste muy sexy.  Muchas veces vino con el comentario de las cosas que le decían, pero eso será otra historia.

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Orgía en el sex-shop

El de 45 me empezó a meter el dilatador anal por detrás,  el dolor me desgarró, de repente sentí el placer cuando empezaba a sacarlo y a meterlo como si fuera una pija, los otros dos se estaban pajeando, de repente mi culo se adaptó al tamaño del dilatador anal y el tipo me lo sacó del culo y me empezó a follar, era divino, eran espasmos sensacionales, que me atravesaban todo el cuerpo.

Hola, soy Vanessa, tengo 25 años y ese día fue el mejor día de mi vida. Estaba yo en mi casa y decidí irme al Sex-Shop que queda enfrente de mi edificio, me puse una falda cortita blanca sin bragas, y un top azul sin sujetador, agarré mi cartera y bajé en el ascensor, no me encontré a nadie, luego en el pasillo se me cayó la cartera y cuando me incliné a recogerla el vigilante me dijo:

– Señorita creo que debería pararse…

Yo haciendo como si no lo había escuchado me pasé la mano por encima de mi coño depiladito hasta que llegué a mi ano y me metí dos dedos que entraron con facilidad, pegué un gritito de placer y de pronto escuché como el vigilante se corría ya que se había estado masturbando, (después de eso nunca me vio igual). Salí como si nada, crucé la calle y llegué al Sex-Shop y miré a ambos lados de la calle para ver si nadie que conociera me viera entrando allí, no había moros en la costa, y pasé, había un pasillo y luego otra puerta, abrí la puerta y había dos mujeres que estaban viendo consoladores de dos puntas (se notaba que eran lesbianas), un muchacho como de unos 24, el vendedor que aparentaba unos 20, y un señor que aparentaba 45.

Los respectivos hombres me miraron así como que, -Hay que follársela aquí mismo- Claro con el culo, las tetas, y las piernas que tengo cualquiera, pasé y fui a una parte del lugar que era más oscura todavía, y había una cortina, escuché un grito, asomé la cabeza y vi a una mujer que tenía dos pijas en el culo, dos pijas en la boca y dos pijas en el coño, era una imagen de una película porno.

Sentí como se humedecía mi coño, entonces cerré la cortina cuando el encargado de la tienda me dijo que deseaba y yo quedé cortada, le dije que lo llamaría cuando deseara algo y él asintió con la cabeza, al rato se fueron las lesbianas con cinco bolsas, mientras yo veía los consoladores se me cayó uno, me incliné a recogerlo y el muchacho de la tienda me vio todo el coño, me levanté rápido, y metí el consolador en la cesta que llevaba, luego agarré dos vibradores, un aparato que se llama Venus II y que se podía llevar a todos lados, puesto era como una pija de goma que crecía cada vez que tú le dabas a una bolsita que traía, era como tener una pija adentro todo el día.

Me la llevé para llevarla al trabajo y todo eso, ¡era genial!, yo estaba tan excitada que agarré cosas que no necesitaba, lubricante, bolas chinas, y cuando iba a agarrar un consolador de dos cabezas me di cuenta que eso si no lo necesitaba, pero el señor de los 45, me dijo que eso servía para heterosexuales también, que me lo podía poner en el coño y en ese culo tan bello que tenía. Entonces agarré tres. Estaba tan excitada que cuando iba a pagar el muchacho me dijo la cantidad que era, le di el dinero, y él me dijo que si quería probarlos… tan excitada estaba que cuando lo pronunció yo dije que ssiiiiiiiii…

El Show: El muchacho puso el letrero de cerrado en la puerta, me quitó el top y dijo:

-Que grandes tetas tienes guarra…

Me empezó a chupar los pezones mientras el muchacho de 24 me bajaba la falda y decía: – Viene Rueda libre, que puta, y se lanzó a comerme el sexo, mientras el mayor saca un dilatador anal gigante de su caja y le indiqué que ya no era virgen por allí y él me dijo:

– Para esto – y se sacó la pija- es pequeño.

Y era verdad, tenía una pija descomunal, como de unos 24 cm algo así. El muchacho de 24 se había apartado para darle espacio al de 45, mientras el vendedor sacaba los consoladores, de dos cabezas, el muchacho de 24 sacaba las bolas chinas, el de 45 me empezó a meter el dilatador anal por detrás y yo le dije que lo metiera todo de una vez.

-Tú lo pediste- y me clavó toda la mierda esa.

El dolor me desgarró, pero de repente sentí el placer cuando empezaba a sacarlo y a meterlo como si fuera una pija mientras los otros dos se estaban pajeando, de repente mi culo se adaptó al tamaño del dilatador anal y el tipo me lo sacó del culo y me empezó a follar, era divino, eran espasmos sensacionales, que me atravesaban todo el cuerpo, recuerdo tuve 5 orgasmos, así estuvimos un rato mientras los otros tíos se pajeaban, luego el de 45 se corrió adentro de mí, yo sentía como el esperma corría por mis entrañas y hasta me salió por el coño, luego cuando la iba a sacar el vendedor le dijo:

-Espera, no la saques, ¿Tú crees que a esta puta le quepan dos pijas en ese culo? Y el de 45 le dijo: – Claro que si, hasta tres.

Y como el vendedor tenía en la mano los consoladores de tres cabezas dijo:

-Dos de verdad y uno de mentira, ¿Estás de acuerdo puta? yo le dije gritando: – Mira maldito métemelos todos y las pollas de ustedes también, pero termina que estoy muy caliente, el tipo de inmediato me metió la polla empalmada por el culo, ummm dije… ahora mismo me estoy corriendo… mmmmm, es que me estaba metiendo los tres consoladores de dos cabezas en el coño… mmmmmm que excitanteeeee, ahhhh

Volviendo a la historia estaba yo con dos pollas adentro de mi culo desgarrándome excitantemente, cuando salieron los tipos y la tipa que estaban follando en la trastienda diciendo:

– ¿Qué pasa aquí?, -A bueno, por no haberme invitado a la fiesta ahora te vamos a hacer lo mismo que a esta puta- y le metió la mano entera a la tipa por el coño en ese momento me corrí pegando gritos de placer… el tipo que dijo lo anterior se situó detrás de mi metiéndome su polla por el culo también.

En ese momento me desgarré de dolor, pero otra vez un orgasmo, y más gemidos y gritos de mi parte, de pronto, los tipos que estaban en la trastienda con la tipa empezaron a agarrarme las tetas y a masturbarme mientras los otros tres me follaban por el culo y de pronto me di cuenta que el muchacho de 24 se había ido, yo me pregunté dónde estará, pero de pronto las tres pollas se salieron de mi interior al mismo tiempo quitándome otro gemido del dolor…

Autora: Vanessa

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Historias de Viana 2: Si fuera él

Entro en mi portal, voy directa al buzón para sacar la correspondencia, la miro, lo de siempre, facturas, y propaganda de pizzerías, chinos, tiendas de muebles, a veces no entiendo por qué nos gastamos el dinero en un buzón que está fuera del portal si siguen llenando los buzones de papelitos que van directamente a la basura, me doy la vuelta, meto las cartas que en mi bolso y camino hacia el ascensor, aprieto el botón para que baje, pero tarda en hacerlo, a lo lejos se oyen ruidos y hay un camión de mudanza en la calle, vuelvo a darle al botón y alguien se pone a mi lado, es el vecino de enfrente, Nico, yo sé su nombre porque Marcos , uno de mis compañeros de piso me lo ha dicho, me mira y me sonríe, yo le devuelvo la sonrisa.

-Viana ¿verdad?.- me pregunta.

-Sí.- contesto extrañada, él lo nota.

-Ahora es cuando preguntas como sé tu nombre, tu amigo Marcos me lo ha dicho.- me contesta.

-Ahhh, ¿de qué conoces a Marcos?.-

-Del trabajo, él fue quien me avisó de que aquí había un piso en alquiler.-

-Marcos siempre tan servicial.- digo riéndome.

-Bueno, viene el ascensor o no.-

-Y cómo es que no me ha hablado nunca de ti.- le pregunto.

-¿No te ha hablado de mí?.-

-No.-

-Pues vaya.-

El ascensor se abre y entramos, apretamos el botón del 8º que es nuestro piso, su piso está al otro lado del pasillo, mi piso está casi al salir del ascensor, salimos y él se despide.

-Bueno, nos vemos, encantado de conocerte Viana.- dice volviendo a sonreírme.

-Lo mismo digo … no me has dicho tu nombre.-

-Ni que no lo supieras.- me dice guiñando un ojo.

Entro en mi apartamento y cierro la puerta, Gael está en la cocina haciendo la comida, Marcos tiene turno de tarde en su trabajo y no vendrá posiblemente hasta bien entrada la madrugada, dejo el bolso en mi habitación y voy a la cocina, suspiro y Gael lo nota.

-¿Te pasa algo?.- me pregunta.

-He conocido a Nico.-

-Has conocido a Nico.-

-Sí, ese pelo tan negro, esos ojos tan verdes, esa altura que tiene, al menos su color de pelo debe ser natural y no teñido como el mío.- digo riéndome.

-Vas a tener que ligártelo.-

-Un tío como ese no se fija en una tía como yo.-

-No digas tonterías, eres preciosa, no eres muy alta, ni estás tan delgada, tienes un aspecto saludable, y eso es bueno.-

-¿Sabes que he soñado con él?, estábamos en la cama y empecé a tocarme como si fuera él quien lo hacía, es el primer tío por el que me siento super atraída desde el desengaño con Isra.-

-Vale, ven aquí, esto tardará un buen rato en terminar de hacerse.-

Gael me relaja, es un tío que tiene un corazón enorme, lo conozco desde hace cuatro años y enseguida nos hicimos grandes amigos, me lleva a su dormitorio, me recoge el pelo en una coleta y me manda desvestirme, me manda sentarme en un banco tapizado que está delante de la cama, hago lo que él me dice, me desnudo por completo y me siento a horcajadas sobre el banco, es un poco extraño que mi amigo gay me mande desnudarme.

-Estás tensa.- dice empezando a masajearme los hombros. –Muy tensa.-

Coge un bote de aceite y empieza a darme un masaje en los hombros, me quedo relajada casi al instante, luego sigue esparciendo el aceite corporal por mis pechos, hasta llegar a mi pubis, me manda ponerme como un perrito y sale de la habitación y vuelve a los pocos segundos, siento un sonido eléctrico, y sus dedos estimular mi clítoris suavemente, coge más aceite y me unta con ello.

-Coge una almohada para estar más cómoda, sentirás algo en tu coño, cerrarás los ojos y pensarás que Nico te está follando por detrás, partiéndote con su inmensa polla mientras tú con una de tus manos libres te frotas tu botoncito del placer.-

Me mete mi consolador por la vagina, paso de preguntarle como supo donde lo guardo, y lo empieza a sacar lentamente hundiéndolo hasta el fondo al principio, luego solamente la punta, tocando un punto en mi vagina que hace que unas inmensas oleadas de placer me invadan, necesito más, froto mi clítoris todo lo fuerte que puedo, Gael sigue metiendo y sacando el consolador, dando a ese punto mágico y luego haciendo la penetración mucho más profunda, entre eso y la vibración me invade una sensación de no poder más, intento aguantar pero llego a un punto en el que ya no puedo reprimirme más y empiezo a gemir como una loca, Gael mueve el vibrador mucho más deprisa, no para, sabe que si fuera yo la que me lo estuviera metiendo ya habría parado, está a punto de venirme otro orgasmo y se da cuenta, empieza a meterlo y a sacarlo haciendo movimientos circulares, cada vez más rápido, no puedo más, vuelvo a tocar mi clítoris, ya dolorido, apenas lo toco cuando vuelve a reaccionar y a enviar por todo mi sistema nervioso otra intensa oleada de placer.

-Joder.-

-Venga cariño, date la vuelta.-

Me doy la vuelta y me quedo tumbada de espaldas, Gael me abre las piernas todo lo que puedo y sigue moviendo el consolador dentro de mí, esta vez mucho más despacio haciéndolo todo más tortuoso, necesito que lo mueva más rápido, pero no lo hace, estiro mis brazos y agarro el edredón de la cama, dejo que haga lo que quiera, noto como estoy apunto de correrme de nuevo, esta vez esa sensación no es tan rápida sino que dura más, y es muchísimo más intensa, gimo sin parar y de repente una sensación de paz y de relax me invade, siento como el vibrador sale de mi vagina, llevo mi mano hacia ella y me meto un dedo, acariciándome el clítoris con el dedo pulgar, mi espalda se arquea ante las pequeñas olas de placer que todavía siento, hasta que se termina.

-Ahora piensa en Nico y que con él será todavía más intenso, un consolador no es lo mismo que tener una buena polla dentro de ti, hazme caso cariño.- me dice Gael.

-Es extraño lo que acabas de hacer.-

-Soy gay cariño, solamente he ayudado a una amiga que tenía un calentón como de aquí a Tokio, ¿raro?, es posible, pero para mí no es nada, quiero decir, las mujeres no me excitan, diferente serías si fueras un tío, y en ese caso te habría tocado sacar músculo, cuando quieras más me avisas, ahora date una ducha y a comer, porque he hecho algo muy rico. Bye bye.-

Voy a ducharme, cuando termino me pongo ropa cómoda, enciendo mi portátil y entro en Facebook, tengo una solicitud de amistad, es Nico.

HISTORIA DE VIANA 3:  Primer Contacto … PRÓXIMAMENTE.

NOTA DE LA AUTORA: esta historia es ficticia, los personajes NO son reales.

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Historias de Viana 1: Sola en Casa

Viana se haya sola en casa, sus compañeros de piso, una pareja de chicos homosexuales decidieron irse de fin de semana a la montaña para huir, aunque fuera durante unas horas del bullicio que se respiraba en la ciudad, Viana, una chica de 32 años, no muy alta, tampoco muy delgada, digamos que apetecible, un gran corazón, un precioso pelo negro y ojos grises, hacía más de cuatro meses que había roto con su novio después de descubrir que éste llevaba mucho tiempo engañándola. Gael y Marcos decidieron que ocupara la habitación que quedaba libre en su piso cobrándole un simbólico alquiler, Marcos es su confidente, su amigo de la infancia …

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El entrenador de basquetbol me cogio muy rico

Hola a todos soy Abril hetero travesti quiero contarles una experiencia muy caliente
que tuve hace poco con un hombre maduro bien dotado,
se trata de un entrenador de Basquetbol de una deportiva
que esta cerca de mi casa.

Para empezar quiero decirles que ami me encanta y fascina la
lenceria femenina, sobre todo con los tacones altos. Son mi fetiche
diria yo, sandalias de tacon alto, con plataformas de mas de 15 cm, me
excitan demasiado. Mi descripcion: soy de estatura mediana, de piel muy clara, tengo ojos cafes,
cabello largo castaño y negro. Soy delgada, con pechos grandes, redondos y bien formados,piernas y pies muy suaves
y un culio bien parado y jugoso. Esoy bien buenota y mas aun al usar ropa, como minifaldas, tangas, blusitas y mas.

Soy originaria de Guanajuato Mexico, ahora vivo
sola en una casa pequeña que no tiene mas de un año que la compre y me volvi
mas independiente de mi familia,
en donde he hecho un sin fin de cosas perversas y muy sexys, y tambien
en donde me han hecho lo mismo.

Una mañana mi amiga Lau hombre gay y compañera del salon de bellesa en
donde trabajo, vino rapido a decirme que el entrenador
de basquetbol que dias anteriores lo vimos practicando en la
deportiva, habia habia reservado una cita en el salon
para que le cortaramos el pelo.

Fue una muy buena noticia sin duda,
pues desde que lo vi me gusto y mucho
y tuve muchas fantasias con el despues.
Mi amiga me dio la oportunidad de que yo lo atendiera,
rapido me vesti, con un pantalon negro entubado y tanga que se remarcaba todita
en el pantalon y mostraba mis nalgas bien paradas, me puse una playerita blanca
roja, sin bra para que resaltaran mis pechos, y unas sandalias rositas de mas de 10 cm.

Estube haciendo varios cortes, con la bata de trabajo no se me notaba casi nada mi ropa,
pero una vez que me avisaron que habia llegado el, me quite rapido la bata
y decidi trabajar con mi ropa nadamas.

Nos saludamos se llamaba Alfonso, el era un hombre alto moreno con buen cuerpo, me beso en la mejilla y me dijo que era una Reyna,
queDE impactada con su comentario, solo le di las gracias y le devolVi el cumplido.
Al cortarle el pelo yo veia en el espejo que al platicar
se clavaba su mirada en mis curvas, luego empezo
a mirarme los pechos como si quisiera comerselos enteritos.
Y yo lo unico que pensaba era mirarle su paquete porque no
se lo habia visto pues le puse una bata para que no se le encimara el cabello
que le cortaba.

Al terminar me invito a ver una practica de su equipo,
quedamos en que algun dia de la semana iria a verlo. Cuando tube la oportunidad
lanze mi mirada a su gran paquete y se percataba que estaba grande, rapidamente quita
la mirada para que no viera mi intencion. Pero fue algo inutil pues cuando tuvo
la ocacion me susurro al oido que mi vista era libre para mirar lo que quisiera yo
y que no tenia problemas en que una Reyna como yo le mirara su cuerpo, despues me dijo
que ya habia tenido experiencias con una mujer como yo y que los dos hariamos
un trabajo muy bien hecho estando juntos. Despues hablamos de otras cosas y yo qude picadisima.
Por fin se fue y yo quede con una imagen muy excitante estando con el
y sintiendo su miembro dentro de mi, quede muy caliente.

Pasando dos dias se me ocurrio que podria ir a verlo
pues no habia muchos clientes que digamos, entonces le conte
a mi amiga Lau, y me dijo que ella cubriria el trabajo un gran favor,
hoy por mi y mañana por ella.

Corri contenta a mi casa a cambiarme, pero antes pase a comprar lubricante
y maquillaje. Estando en mi cuarto, pense en que lo apropiado seria ir vestida normal
y despues si se daba la ocacion pues me vestiria para coger o que me cogiera.
En una bolsa tipo portafolio, empeze a poner lo que me pondria. Pero antes me di un baño
jugando con la imaginacion me vi con el bañandome.
Me puse una blusita y encima una chamarra para disimular,
una tanguita roja de hilo dental y pants y tenis.

Lo que puse para ponerme en la ocacion fue un mini-vestido color rosa de tela
muy suave, una mallas rojas con tacones de plataforma tranparentes y ya lo demas lo dejaba a lo natural, me maquille
y me dispuse a ir con el de li mas sexy y caliente.

Al llegar como a la 1:00 p.m. note que todos los jugadores
se estaban llendo habian terminado ya de jugar, me espere en una banca con un libro
para disimular. Luego vi que noto mi presencia y al irse los ultimos jugadores.
Me saludo y me dijo que era un gusto que estubiera yo alla, pero la practica habia finalizado.
Me disculpe por haber llegadi tarde, dijo que no habia problema, y me invito
a pasar a su oficina en donde administra al equipo.

No se que paso y al entrar me tomo de la mano sin antes decirnos una palabra,
me dijo que le gustaba mucho, que estaba bien buena y lo ponia calientisimo,
llevo mi mano a su paquete y lo note duro. Me senti bien excitada.
Nos besamos, me metia su lengua y yo la mia a su boca.

Despues tome liderazgo y le dije que tenia que esperar, que asi no podria yo,
el me pregunto si me sentia incomoda nos podriamos ir a otro lugar, y para nada
estaba incomoda al contrario, solo le dije que me esperara, me asento con la caveza
diciendome que si y me dirigi al baño a cambiarme.

Cuando sali casi se le caia la baba
al verme, me veia como un putita zorra
apunto de que se la cogieran.

El se acerco ami me tomo de las manos y empezo a decirme cosas lindas,
y me llevo caminando lentamente hacia un cuarto que tenia el letrero de dormitorio,
con mis tacones altisimos apenas si podia caminar, el se dio cuenta
me dijo que era su zorra y me cargo hacia adentro, tenia unos brazos muy fuertes,
al llegar me avento con brusquedad sobre un sillon negro muy amplio, y ahora yo fui
quien le dijeron que se esperara, se fue al baño, y yo me empezaba a calentar mucho.

Al llegar tenia en sus manos unos condones, se sento en una silla y me dijo que le calentara mas
los huevos, yo me rei, y emepeze mi seduccion.

Me sente en el sillo acariciando mis piernas y luego me pare, el me miraba de arriba abajo,
yo seguia manociandome las piernas y bajaba a mis tacones, rosaba mis manos por encima de mi cintura,
alevantaba el vestido para que me miraram mi tanguita que ya estaba casi desecha de tanta excitacion,
despues se acerco me lamio las piernas, me las besaba hasta llegar a la cintura, luego bajo su lengua hasta besar
mis pies, me agarro de la cintura y me dijo que puta eres, eso me ascito mucho mas.

Nos besamos y y el me agarraba las nalgas, me alevantaba el vestido, yo ya queria empezar,
me agache le baje el pantalon de mezclilla y de el salio su miembro, por fin se la vi media como 18 cm, la tenia enfrente de mi,
no espera mas y empeze a mamarsela, muy suave y a veces rapidisimo, el gemia con placer, le hacia circulos en
su glande con mi lengua, de ahi me sente en el sillon y empeze a rosarle su gran verga con mis piernas,
lo hacia un sandwich, yo me miraba en un espejo, y me vea como puta bien buenota sexy.

Me enrollo el vestido hacia mi cintura, dejo al descubierto mis pechos duros, y mi tanguita me la fue quitando
con sus dientes hasta que me la arranco, yo le dije que ya habia ido al baño y estaba muy lista para que me
hiciera de el pero que mi lubricante estaba en el otro cuarto, me callo con la mano,
y saco de una mochila una botella de lubricante y un consolador de casi 20 cm. me asuste un poquito, pero con lo
caliente que estaba solo me deje llevar, hizo algo que me encanto, le tiro todo el lubricante
sobre mi cuerpo, senti que me podian coger por donde quiera pues estaba muy lubricada, mis pechos piernas, y sobre todo mi
culito, me dio un condon, y se lo puse enseguida, apenas si entraba completo pues estaba muy parada su vergota.

Le hice otras mamadas muy buenas, y asi estuvimos con el tiempo desde que habia llegado ya habian pasado como hora y media,
tomo mis tacones lubricados tambien y se hico unas pijas con su vergota,
me recoste sobre el sillo y empezo a jugar con mi culito lo rosaba con su pene,
mientras los dos nos deciamos cosas muy sucias, le decia que me chingara y cogiera sin piedad,
el me decia que cantidad de cosas suciaS, por fin me dijo que ya era hora de que me cogiera, le ise unas ultimas mamadas antes
del acto, yo estaba muy abierta, me dio unos lenguetasos en mi culo y me abrio mucho mas, me quite el vestido
y quede solo con tacones frente a el.

Me gustaba mucho mamarsela, me llenaba la garganta, me empujo e hicimos un 69 sobre el sillon,
con mis tacones altisimos me veia muy sexy, me alevante y tenia parada la vergota, llego el momento
prepare mi culito y me sente en su enorme verga, haaa senti riquisimo no podia entrar por completo luego me fui acostumbrando
me movia y movia, me estaban cogiendo ya, aaah sentia un placer encantador,
segui montada asi mis pechos sonaban al frotarse con su pecho que era un abdomen fuertisimo, sentia su fuerza,
cambiamos de posicion, subi mis piernas hacia su hombre, y sin decirme nada
me clavo, me la metia y sacaba fuertemente, yo le pedia mas
y el si que me daba mas, no podiamos parar, despues me puso en cuatro y sigui ensartandome
mis tacones en el espejo se veian muy bien, y yo estaba colocadisima, me la saco
mi culo estaba ardido, y yo le di unas buenas mamadotas a su verga, el sentia placer,
el consolodor estaba junto al sillon el lo tomo y me dijo que no tenia oportunidad
de descansar, mientras se la mamaba, su verga estaba hasta el fondo de mi garganta, me tomo fuerte
no me dejo sacar mi boca y me ensarto asi nadamas el consolador en mi culo.

Mis ojos estaban salidos estaba caliente pero calientisima,
me sentia como puta zorra, al sacarmela me cargo y me metio la de el
me sostenia con sus dos manos fuertes y me la metia y sacaba,
me besaba de lengua, me daba nalgadas, y yo gemia y gritaba mucho,
siguio y siguio, luego parados los dos me volvio a clavar, y mientras me embestia bruscamente
me decia que ya estaba por venirse, yo ya queria probar esa leche.

Me dio las ultimas cogidas sentada en cuatro en el sillon,
como quiera estaba incomoda mas traendo puestos tacones altisimos, pero no me importaba mi
culito recibia con cariño su vergota, al terminar de cogerme, se sento, y yo tome con mis manos
su verga la empeze a mamar, lo estavamos haciendo muy rico, el me comia mi boca, me la comi enterita.
El me embestia la boca, hasta que me dijo que ya era hora,
saco su lecho y yo la tenia dentro de mi boca, todo el semen se fue adentro de mi garganta, me senti muy rico
sabia dulce su semen, mientras el no dejaba que sacara mi boca, por fin lo ise y lo poco que le quedo
lo tomo y me lo embarro por mi cuerpo. Habiamos terminado ya, fue algo muy riquisimo para los dos,
me dijo que jamaz lo olvidaria, y ya eran las 5 de la tarde, nos recostamos sobre el sillon, me abrazo y beso
y dijo que tardaria tiempo para que lo volvieramos hacer, asente con la caveza,
luego dormimos, de tan cansancio. Y a las ocho de la noche se ofrecio dejarme a mi casa.

Desde ese momento en la estetica mi amiga no dejo de excitarse cuando le conte todo,
ya tiene mas de dos meses que lo conozco a el, nos comvertimos en amantes, cuando viene
nos metemos al baño para que se la mame, me da su leche y se va.

Ahora yo quiero proponerme hacerlo de nuevo, y estoy preparando algo especial, un trio tal vez,
pero bueno despues contare que fue lo sucedido.

Mientras es todo, espero que les aiga gustado mi experiencia, en este momento traigo puesto una
minifalda sin tanga ni blusa, y unas sandalias de aguja de 12 cm, me he estado metiendo al escribir el consolador
de ese dia, uyy que rico, saludos a todos,

nos vemos
Abril
BYE

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Martita: me encanta exhibirme

Hola, me presento para quien no haya leído algún relato mío. Tengo 23 años, y soy travesti de closet, me pongo lencería de mujer y me encanta sentirme como toda una putita delante de la cam. Como algunos recordaréis, tengo un culito anchito y respingón, muy tragón y rellenito de carne para amasarlo bien fuerte, es lo que más me gusta de mi cuerpo, me encanta cuando me pongo un tanguita y se me clava entero en el agujerito. Además, mi culito, desafortunadamente, aún no ha probado una polla de verdad, y no os imagináis lo perra que me vuelvo por cam con las ganas que tengo de meterme lo que los hombres me enseñan por ahí.

Lo que hoy vengo a contaros es otra experiencia que me ha pasado hace poco. Yo vivo en un bloque de pisos en la ciudad, y la ventana de mi habitación da a un pequeño patio de luces que nos separa del edificio de al lado. La verdad es que, como no son de mi bloque, no conozco demasiado a la gente que vive en ese edificio, pero sé que justo enfrente, a una altura más o menos igual que la de mi piso, y a unos escasos 5 metros de mi ventana, vive un hombre de unos 50 años soltero. Creo que está divorciado en realidad, pero desde hace muchos años, lo sé porque mi madre me ha hablado alguna vez de él.

La cuestión es que llegué un día a casa antes de cenar, y tenía intención de vestirme de putita, porque esa noche iba a pasarla sola, y cuando me quedo sola no puedo resistir la tentación de sentirme toda una zorrita. Entré en la habitación y me quité los pantalones para ponerme los del pijama mientras elegía qué ropa ponerme después de cenar. Al terminar de cambiarme, me di cuenta de que mi cortina (que es de subir y bajar) no estaba bajada del todo y, por supuesto, la persiana estaba subida. Así que pensé “mierda, seguro que alguien me ha podido ver”, pero no le di más importancia. Pero al ir a bajar la cortina, me di cuenta de que el hombre que vive enfrente había dejado la ventana abierta, algo que casi nunca hace, y me entró el morbo de saber si me estaba mirando.

He de deciros que mi cortina es semi-opaca, es decir, si está bajada no se puede ver nada desde el otro lado, pero desde el mío sí, no bien del todo, pero casi. Está hecha así para que entre mucha luz sin tener que dejar subida la persiana. Coloqué la altura de forma que desde la ventana de mi vecino se me viera el cuerpo, más o menos del pecho hasta abajo, pero que no se viera mi cara, así no sabría si lo estoy mirando o no, y ambos podríamos actuar con normalidad.

Me propuse hacer la prueba, a ver si me miraba, y empecé a vestirme de nena. Como siempre hago, lo primero fue ponerme las medias, me encanta verme desnuda con las medias puestas, además me dan una sensación de suavidad muy placentera. En esta ocasión, me puse unas de rejilla de color negro y un tanga rosa de encaje. Encima, me coloqué mis tetitas postizas y un sujetador negro y rojo, con un top rojo por encima. Como estaba sólo en plan prueba, sin tener demasiada esperanza que pasara nada, me coloqué un vestidito de verano que me marca la figura y el culito, aunque no llega a ceñir del todo, para ir cómoda. Cuál fue mi sorpresa cuando me giré para sentarme en la silla y vi a mi vecino en su ventana, a menos de cinco metros de mi, medio escondido con su cortina, mirándome. Claro, él no podía ver mi rostro y no sabía que le había descubierto, así que seguramente pensaba que yo no me estaba dando cuenta de nada.

Me llenó de morbo ver como mis pensamientos eran ciertos y mi vecino me había visto cambiándome, estaba super excitada! Mi pollita ya lo notaba, y se había puesto durita, aunque estaba bien escondida y disimulada. Al sentirme observada, me paseé un poco por la habitación para que mi vecino me viera bien la figura, y el tío no se movió en todo el rato de su ventana. Como vi que la cosa prometía, simulé que hablaba con alguien por el ordenador y me dispuse a dar mi show de webcam pensando en cómo me miraba mi vecino.

Puse algo de música relajante y empecé un pequeño baile, de espaldas a mi vecino, para que viera bien cómo movía mi culo anchito delante de sus narices. Me despreocupé de él y empecé a disfrutar, me sobaba el culo con las dos manos sin quitarme el vestido, y me lo levantaba un poco más cada vez dejando ver mi rajita y sobándome los pechos. Al rato me di cuenta de que mi vecino ya no se escondía para nada, y estaba parado en la ventana, medio apoyado, y su mano se perdía por debajo. Supuse que se estaba tocando, así que me puse cachonda perdida y empecé a desnudarme. Coloqué una silla en el centro de la habitación, y me incliné apoyado en ella, dándole el culo a mi vecino. Me subía y me bajaba el vestidito poco a poco, y acabé haciendo algo que me encanta hacer. Sin levantar el vestido, me bajé poco a poco el tanga, que se viera bien que me lo había bajado, y después me lo volví a poner pero por fuera, dejando el fino vestido por dentro del tanguita.

La verdad es que en esa posición, con el culo en pompa, y con el tanga por fuera, mi culo se veía delicioso, bien apretado y marcado. Poco a poco, con suavidad, me iba subiendo el vestido desde la cintura, hasta llegar al punto de que se me viera medio culito desnudo. En ese momento, y con el culo en pompa, me pegué un tirón más fuerte del vestido, y salió todo. Mi culo se quedó con el tanga super metido, bien alto, lo notaba metido en mi rajita como una putita. Me quité el vestido por encima de la cabeza y empecé a mover más el culo al son de la música, no quería ni imaginarme la paja que se estaba haciendo mi vecino.

Poco a poco me giré, dándole a mi vecino la visión de mis grandecitos pechos postizos enfundados en el sujetador y el top, y vi que se había alejado un poco de la ventana y podía ver cómo tenía agarrada su polla con los pantalones en las rodillas. Casi me vengo del gusto, me entraron ganas de correrme con esa visión que yo misma había provocado.

Me contuve y le di lo que sabía que quería: verme follada. Coloqué mi consolador en la silla, bien pegadito con al ventosa, y lo embadurné de lubricante, limpiándome los deditos en mi culo. Me aparté el tanguita hacia un lado y me dispuse a sentarme sobre mi consolador. La sensación fue excitante. Estaba dándole la espalda a mi vecino, con el vibrador metiéndose en mi culazo y agarrada al respaldo de la silla como si se tratara de mi macho. Movía mucho mi culo, y al consolador apenas le costó unos segundos entrar entero en mi agujerito. Me movía como una loca, incluso gimiendo fuerte para que me oyera mi vecino. Al poco tiempo, me giré, porque aunque él no me viera la cara, yo sí quería cabalgarme mirándolo a él, y me di cuenta que tenía en una mano la polla y en la otra un trocito de papel, así que supuse que se correría pronto.

Me empecé a cabalgar con mi polla delante suya, saltando como un resorte. Me bajé el top y el sujetador, y mis tetas postizas se veían ricas y bien erguidas aguantadas por la ropita que aún llevaba encima. Al rato, me cogí la polla y empecé a hacerme una paja mientras saltaba sobre mi consolador. Parece que aquello le gustó a mi vecino, que se acercaba el papel a la polla como queriéndose correr pronto, así que le di lo que quería. Estaba tan excitada que no aguanté, y me corrí a mares encarando mi polla hacia las tetas, que inclinándome y con el tamaño de los postizos, estaban bastante cerca de mi colita. Mi vecino vio cómo derramé toda mi leche encima de mis tetas y del top que aún tenía bajado sobre mi cuerpo. Con dificultad, pude ver como se corrió sobre el trozo de papel que tenía, y lo vi como apuraba las últimas gotas de semen sobre él.

Cuando acabó se marchó de la ventana y no pude verlo más porque, directamente, bajé mi persiana y mi cortina. Limpié un poco mi top y lamí la leche que se había quedado en las tetas, el cabrón de mi vecino, además de ser un mirón, me había puesto a cien, me sentí una verdadera zorrita al follarme delante de su lujuriosa mirada.

De momento no me he atrevido a probar ningún hombre de verdad, pero he descubierto que además de excitarme cuando me ven por la cam, me vuelve loca que alguien me espíe mientras hago uno de mis shows. Me sentí toda una perra, y espero poder encontrar otra ocasión para repetirlo. Seguro que ahora dejaré más veces la cortina a medio bajar, y seguro que mi vecino estará al acecho por si vuelve a encontrarse con su vecina la putita.

No dudéis en escribirme a  si tenéis ganas de verme por cam y charlar conmigo, o lo que os apetezca.

Un tierno beso en vuestras pollitas.

Martita

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Sola en casa II: Encuentro sexual por casualidad

Hola a todos los que visitan esta pagina, para leer las cosas mas pervertidas que ni uno se puede llegar
a imaginar, siempre me he excitado con las historias publicadas por otr@s, y ahora me toca a mi contarles mis historias mas calientes y perversas.

Me llamo Abril de piel clara, mido 1.69, cabello negro rizado, ojos claros y cafés, boca y ojos medianos, piernas bien abiertas y paradas, un busto jugoso, y una cintura bien formada.

Mi lugar de residencia es una comunidad semi-urbana de Mexico. El lugar en el que vivo hace mucho calor, lo que provoca en personas calientes tales como yo una temperatura elevadisima para cumplir todos mis deseos sexuales y mas pervertidos.

A me fascina toda lencería sexy de mujer, las mini tangas con adornos o sin adornos, medias, ligueros, pero sobre todo los tacones altos y zapatillas, con plataforma es mucho mejor, me encanta ponerme este tipo de zapatos es muy excitante para mi ponérmelos, también sandalias altas sexys todo todo de este tipo.

Mi historia tiene que ver con un encuentro sexual imprevisto de casualidad con un hombre maduro muy fuerte y con una polla bien grande.

Resulta que me habia quedado solita en mi casa porque todos mis familiares se habian ido de vacaciones a Cuernavaca, y eso me gustaba pues podía hacer todo lo que yo quisiera. Ya habia preparado
un enorme consolador para darme placer y claro mi outiff: quería estrenar una pequeña faldita roja y unos tacones muy altos y trasparentes de 16 cm de altura. La noche antes de que todos salieran ya me había probado todo y me veía espectacular, bien buenota y me moría por tener la casa solita.

Por fin se llego el día, todos se fueron y cuando cerré la puerta grite felizmente, corrí de inmediato a
mi cuarto donde tenía todo, cuando sonó el telefono.

Era un pretendiente que recién habia conocido Andres, le dije que no habia nadie en mi casa que viniera para coger, follar, todo lo que pudieramos. Él me dijo que no iba poder ese día sino hasta otro, mmmm mi felicidad disminuyo un poco y me puse a pensar en que un día sin él sería mucho para mi.

Fue cuando la casualidad toca a mi puerta, nunca me imagine lo que iba a pasar.

Era un conductor de transporte de combis, que me pregunto si tenia telefono, pues tenia que hacer una llamada a la central de combis pues su automovil se habia descompuesto y la reparacion total seria hasta en dos dias, mientras tanto se iba quedar en algun lugar de la comunidad.

Cuando termino de hablar me dijo que si habia algun hotel cerca para hospedarse, yo le conteste que no,
cerca no habia, el mas reciente estaba dos horas, él insatisfecho me vio seriamente de pies a cabeza, yo tenia unas sandalias y un pans muy ajustado, y senti algo muy rico por la forma en que me miraba, y rápidamente se me ocurrió una idea.

Me dio las gracias por prestarle el teléfono y me dijo que se retiraba, fue cuando le dije sin ningún pelo en la lengua que en mi casa no había nadie y que habitaciones sobraban. Le dije que si queria que se quedara.
El me sonrió y me dijo que estaba muy bien, si no hay problemas con gusto se quedaba.

Después de enseñarle su habitación comimos en la sala, hablamos sobre su problema y de muchas otras cosas sin importancia, yo disimuladamente trataba de imaginármelo junto a mi, él tenía unos jeans que dejaba ver un poco que tenia una enorme verga. Yo lo deseaba, estaba muy caliente y en todas las respuestas a sus preguntas me quedaba bien distraída.

Cuando llego el tema de las parejas, yo le conteste ya con una imagen de cogedura con él, que era hetero, pues ya no aguantaba mas la ganas de decirle lo mucho que lo deseaba.

Fue cuando empezó todo, me pregunto que si estábamos en confianza, que se sentía serlo, que si me vestía de mujer, que se sentía,  y confesó que era un amante del sexo, le gustaba mucho experimentar cosas, pero nunca lo habia hecho con un hombre. Luego me dijo que ya se había dado cuenta lo mucho que yo lo miraba a él, y que por alguna razón son las coincidencias.

Pues al estar sola en mi casa yo me moria por coger con mi novio, y que el se moria por experimentar
el sexo con un hombre femenino. Era como un sueño haciendose realidad.

Nos besamos y lo senté en el sillón de la sala, le toque la parte delantera de su pantalón y lo bese, le dije que en unos minutos volvía, me iba a preparar, me sonrió con una mirada de hombre follador y corrí
a mi habitación a cambiarme.

Me puse la tanga, la falda, los tacones, una blusita mega ajustada, tome lubricante, y el consolador, ahora si estaba lista.

Me vio y me dijo que era lo mas excitante que habia visto, nos fajamos bien rico. Luego empeze acariciarle todo el pantalon, lo besaba y demas, hasta que se lo quite, no podia creer que estaba en frente de una polla desconocida, tenia unos boxers aguados que dejaban ver un poco de su miembro, me tomo el cabello y me ordeno que ya no aguantaba que ya lo hiciera.

Que enorme vergota estaba viendo no lo pensé mas y me lanze a mamarsela, estaba ya jugosa , le di unos lenguetazos bien dados y mientras la mamaba, el acariciaba todo mi culo, luego rapido me acosto en el sillon y empezo a lamer mi ombligo, seguido de mis piernas y mis tacones, me besaba y
acariciba, y yo me calentaba mucho mas, luego me quito la blusa, me mamo mis pezones, tomo el lubricante y como toda una fiera hasta me mordia suavesito y luego me untó lubricante por todo el cuerpo, yo ya estaba bien mojada y no lo podía creer.

Me quito la falda bruscamente y me decía cosas bien sucias como: te voy a coger puta perra, te voy a meter mi verga, perra y me paraba su verga para que se la sugiera mamando, una vez que me quitó la tanga empezó a lenguetear mi culo, empezo a abrirme mucho mas de lo que ya estaba, después lo desvestí completamente y ahora me tocaba a mi besarle todo su cuerpo, nos besábamos y todo.

Yo ya estaba preparada y abierta, y al verme reflejada en una ventana de vidrio, yo así con mis tacones , me excitaba y le pedía que ya me cogiera. Y entonces me puse en cuatro en el sofa, tomo el consolador y me lo metio a la boca, yo estaba a mas calentura no poder, me puse chupar el consolador, y se puso detrás de mi, me tomo de la cintura, puso un cojin en su estomago y en la posición de perrito, coloco su vergota ya mamada en mi culote abierto, sin avisarme me clavó, sentí bien rico, me la sacó y me la volvió
a clavar, estaba yo con los ojos casi destrozados, y luego rápidamente me penetraba bien duro
yo gritaba y gritaba.

Que rico me estaban cogiendo… pedia mas y mas … me decia cosas sucias, y seguimos.,.

Después tomo mis piernas que temblaban mucho y se las coloco en sus hombros, y ya estaba en posición
me la metió bien rico, mis tacones chocaban y el ruido que hacíamos era mucho.

Seguimos así durante mucho tiempo. Luego me paro en el piso y de nuevo mi empine el culo y me clavaba, por ultimo tomo el consolador y me lo metio con violencia, mientras se masturbaba a mi culo no le dejaban de follar, le pedí que aun se la queria mamar, me quito el consolador y le di unas mamadotas bruscas como él me trataba.

Hasta que le saque toda su leche se la mame y le pase toda mi lengua tome semen y lo esparcí por todo mi cuerpo y eso fue lo mejor que nunca hice. Nos felicitamos y nos besamos con la lengua, terminamos durmiendonos.

A otro día me dijo que no podía quedarse mas en la casa, que se marchaba y que estuve deliciosa. Se fue rápido y yo me seguí durmiendo.  Traía una felicidad enorme, después les contare de los días que siguieron estando yo sólita en casa

Nos vemos y espero que les haya gustado…

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Poblado caliente

La siguiente en surgir fue Erika, una chica a la que le gusta la marcha, enseñando sus encantos, para después tragarse la verga del chico, y una vez que la había saboreado, se da una sesión de sexo con él, gozando ella con cada penetración, hasta que el chico se corre dentro de ella.

Este relato sucedió hace pocos meses, un día que estaba solo en casa, no sabía que hacer, el aburrimiento se apoderaba de mí cuando me puse a navegar por Internet un rato, buscando algo para entretenerme. Miré bastantes paginas pero no encontraba nada interesante, así que tras un rato me puse a ver las que tenía agregadas como favoritas, pinché esta página, que me gustaba bastante, en la cual había bastantes áreas de sexo, y en cada una aparecía una chica chateando, como ya me había registrado anteriormente, puse mi nick y mi clave y entré.

La primera que pulsé llevaba como nombre Alejandrina, apareció morena, con un cuerpo tostado, enseñando sus pechos y su culo tras irse quitando la ropa, después le mamó la polla a un chico, el cual se la folló y finalmente se corrió en su boca. Instantáneamente, me quité los pantalones y el slip, dejando al descubierto mi polla, sin demora encerré mi pene entre mi mano, oprimiéndola un poco, en la punta del glande se podía ver un poco de líquido preseminal, el cual servía de lubricación, con todo esto y viendo como la chica se desnudaba, empecé a recorrer con mi mano de arriba abajo mi verga.

Seguía acariciándome cuando abrí otra área, esta vez a Angela, era una pelirroja espectacular, vestida de estudiante, hizo un striptease, enseñando perfectamente su coñito y su culito, después se metió un dildo por el culo y después con otro hizo una doble penetración, para finalmente jugar con unas bolas chinas anales, yo continué con mi masturbación a ritmo lento. Pinché otra área y apareció Bailey, una rubia estadounidense, era espectacular, se fue desnudando, enseñando sus perfectos pechos, después se quitó por completo la ropa y dejó ver su coñito, con algunos pelitos en su monte de Venus, la chica estaba muy potente, tras verla cambié de técnica, puse cuatro dedos en el tronco de mi pene, y el dedo gordo arriba, meneando la mano por todo el pene.

A continuación aparecieron Crystal y Natalie, dos rubias, se desnudaron, Natalie le lamió los senos a su compañera y después su coñito, todo ello mientras enseñaba sus encantos, finalmente se fundieron en un sesenta y nueve, incluso con consoladores, mirando a las chicas seguí con mi masturbación. Luego vino Dani, valenciana, se fue quitando su ropa, hasta dejar que se le pudiera ver su cuerpo desnudo, sus hermosos pechos, su rasurado coñito, y su delicioso culo, ante ella decidí cambiar de posición en mi autosatisfacción, cogí mi verga como si fuera un lápiz, pudiendo recorrer toda mi polla desde la base hasta el glande, el contacto era menor aunque también era una buena técnica.

La siguiente en surgir fue Erika, una chica a la que le gusta la marcha, enseñando sus encantos, para después tragarse la verga del chico, y una vez que la había saboreado, se da una sesión de sexo con él, gozando ella con cada penetración, hasta que el chico se corre dentro de ella.

Higinia fue la siguiente que surgió, una modelo rubia con ropa interior de leopardo, la chica fue quitándose la ropa, dejando ver sus senos, su rajita y su culo. Katja emergió como la siguiente, con su pelo pelirrojo teñido, desnuda, con su coñito coronado por unos cuantos de pelos morenos, pronto empezó a chupársela al chico, con sumo placer, quien después se la folló por el culo, ante el dolor y placer de la chica, volví a ponerme sentado, con una mano continuaba sobándome el escroto, y con la otra lubricaba el glande y el pliegue entre el dedo medio y el cuarto, seguidamente separé los dedos y coloqué la polla entre ellos, moví la mano arriba y abajo lentamente, frotando el pene, variando de velocidad y de presión.

Pulsé otra foto, y apareció Lonnie, una rubia explosiva, con un cuerpo angelical, el cual no dudó en enseñar, se quitó toda la ropa, dejando ver sus bellos pechos y su coñito rasurado, jugó un poco con sus tetas y se metió algún dedo en la vagina. Olga con su cara de viciosa era la siguiente, una chica menuda, se desnudó y se la mamó gustosamente a un chico, la lamió, la saboreó, después el chico se la folló un rato y finalmente el muchacho se corrió, llenó su cara de leche, tras ver esto, encerré mi pene con las dos manos, una encima de la otra, una en la base y la otra cerca de la cabeza, después las moví a la vez arriba y abajo, era muy gustoso, e incluso a veces variaba las direcciones de mis manos, una hacia arriba y la otra hacia abajo al mismo tiempo, notaba que estaba cerca mi orgasmo.

Quira con su escultural cuerpo y sus grandes pechos fue la siguiente en aparecer, se desnudó y se la empezó a mamar al chico, el cual después se la fue follando de diferentes posturas, dejando ver sus encantos, finalmente le llenó la cara de leche. Rocio fue la sucesora, primero puso caliente al chico rozando su culito por su polla, a continuación se desnudó, y tras esto se la folló el muchacho de varias posturas, para terminar corriéndose en su cara, tras esto, adopté una nueva postura, con el pliegue de mi mano entre el dedo índice y el dedo gordo, froté lentamente el área donde empieza la cabeza del pene, la zona estaba lubricada, y era muy agradable.

Sonia a continuación hizo su aparición, una morena, se desnudó poco a poco, fue enseñando su delicioso cuerpo, era una chica cortada, aparentemente, aunque cuando se puso lo hacía muy bien, mostrando sus tetas, su coñito y su culito, para rematar la cosa jugó con un consolador con su vagina. Estaba casi a punto de correrme, empecé a frotarme la cabeza de mi pene con la palma de una mano, mientras me masturbaba con la otra, la sensación era muy placentera.

Por último puse a Taua, una rubia venezolana, se desnudó, mostrando su hermoso cuerpo, y después se puso a mamársela al chico, con sumo arte, gustándole, después se la folló y se corrió en su cara, esto fue mi final, no aguanté más y me corrí, varios chorreones de semen cayeron sobre mi mano y mi barriga, me quedé relajado, satisfecho.

Tras esto me aseé y apagué el ordenador, sabía que tenía en esa página un tesoro, había muchas chicas aun por ver.

Autor: Fary

pabloeresmas@hotmail.com

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El viaje laboral

Ambas mujeres le chuparon y mojaron bien sus vergas, Uno de los negros hizo que Ester se le sentara encima enfilándole el vergón hacia su culo, le dije Ester cuidado que esta es más grande,  por lo que se metió sólo la cabeza para ambientar su esfínter y luego de unos movimientos circulares dijo ahí va y se sentó de golpe lo que le hizo pegar un buen grito.

Día 1

Mi cuñada Nélida tiene unos 61 años separada hace 25 años y está para comérsela. Yo ando por los 62  años y siempre le tuve ganas pero no me atrevía, creo que ahora era la oportunidad única que no se repetiría. Me  pidió si por favor le podía llevar con mi coche unos electrodomésticos a una casa de veraneo; y que además debía cambiar una estufa y la cocina; como mi esposa no podía ir, ella llevaría una amiga común  de su misma edad, Ester se llamaba.

Como tengo habilidad manual debería  instalarlos o hacerlos instalar por lo que la estadía sería de unos 7 días. Es por ello que me llevaba ropa y  unas películas de todo tipo, para probar el aparato y pasar el tiempo ya que no tiene servicio de cable. Además por las dudas me lleve una provisión de pastillas de sildenalfil 50 mg, una prótesis peneana hueca, un consolador vibrador, lubricante y varias películas porno. Fui a su casa la tarde anterior a la salida y cargué el coche con los aparatos: una TV, una estufa a gas, un secarropas, un lavarropas, un DVD, una tostadora, una juguera, ya que la cocina se compraría allí.

Me despedí de  mi señora con un muy buen polvo, para que se quedara tranquila y satisfecha y salí a las 5 de la mañana siguiente, pasé a buscarla por su casa era casi de noche y al subir me dio un beso al borde los labios, a lo que dije empezamos muy bien: sonrió y no dijo nada. Pasamos  por la casa de la amiga Ester, morocha bastante buena de unos 62 años,  viuda hace 15 años, bajo para abrirle la puerta y saludarla y también me da un beso sobre los labios; volví a decir esto sigue muy bien. Comenzamos el viaje y a las 2 hora paramos para ir al aseo y desayunar en un parador,  voy tomo una mesa, me siento y cuando llegan mi cuñada se pone a mi lado y la otra de  frente, durante el desayuno se le cae una cucharilla a Ester y me agacho  a recogerla, veo que ella estaba con las piernas abiertas y sin ropa interior, que espectáculo peludo, arrastro la cuchara para poder estar unos segundos más y me levanto.

Ester me miraba y Nélida, mi cuñada me pregunta al verme rojo, dije no se si por doblarme o por la calentura que me agarré. al ver ese conejo “ estás bien?”  a lo que contesté si muy bien. Terminamos el desayuno pagamos y seguimos viaje; llegamos a unas 3 horas más llevamos el coche a la cochera para descargar los aparatos mientras ellas subían al departamento del piso 11  frente para abrir encender las luces y ventilar el lugar.

Para subir todo el equipaje tuve que trabajar bastante lo que me hizo acalorar y transpirar un poco, diciendo al llegar estoy con la lengua  afuera porque había tenido que transportar todo eso, y la respuesta qe me dieron  es mejor así y se reían; me dije esto sigue muy bien. Llamé por teléfono a mi señora para avisar que llegamos bien y me fui  a dar una ducha para almorzar.

Dado que el departamento tiene un solo dormitorio con cama matrimonial  puse mi valija sobre el sofá y entré  a ducharme; mientras lo hacía pensaba como haría para cogerme a estas 2 hembras. En eso golpean la puerta era Ester que me decía que necesitaba orinar  si no le importaba, le dije que no si, si a ella  no le importaba verme ya que la bañera no tiene cortinas, dijo no importa  a lo que yo me di vuelta, me comencé a masturbar para parar mi aparato y antes que se fuera me doy vuelta con la verga  a mil y le digo me das la toalla? Quedó un momento mirando mi verga, tomo la toalla y me dijo hasta luego. Oía como hablaban pero no entendía nada, me afeité me perfumé y me vestí para salir y ver que estaban poniendo la mesa para almorzar. Les dije que quería comer muy liviano porque tenía muchas ocupaciones (instalar los electrodomésticos) pero en realidad me las  quería coger a las dos.

Salí  a comprar cables, tomacorrientes, cable canal, tarugos fisher y tornillos para  colocar los equipos en sus lugares. Al regresar como no había nadie instalé la TV y le conecté el DVD dejando las películas que había traído en 1 sobre al costado. Comencé  a realizar la instalación eléctrica para el secarropa y como hacía calor me quedé trabajando casi desnudo con calzoncillo y en pecho, tenía un slip ajustado que me marcaba bien mi bulto: Como estaba ensimismado trabajando no me di cuenta que habían  regresado me di vuelta la presentir algo y me estaban mirando con caras libidinosas. Dije hola chicas y me acerqué  a darles un beso de saludo que esta vez yo les dí en la boca sobre los labios y no dijeron nada; me dije todo sigue sobre rieles.

Me di otra ducha y les dije que esa noche no saldría  a ningún lado ya que estaba cansado, que solo tomará un café con leche y miraría alguna película, a lo que respondieron que era una buena idea. Me sirvieron un café en pocillo cortado con leche y me dispuse a ver que película ponía; les pedí opinión sobre cuáles eran sus gustos y me dijeron que cualquiera les vendría bien, bueno les dije pero si yo elijo no la saco y la vemos hasta el final, estuvieron de acuerdo y busqué y puse una XXX de tríos con doble penetración, mamadas, etc.

Me instalé en una silla entre las dos y apreté play, comenzaron las presentaciones con los nombres y alguna escena donde aparecen las protagonistas realizando lo mejor de sí; les pregunte si la dejaba recordando la advertencia previa que les había hecho. Dijeron que nunca habían visto una de esas (son unas mentirosas) y que parecía buena que siguiéramos viéndola. Al ratito comenzaron nuestros comentarios yo diciendo: mira que tetas y que pezones tiene esa tía, y que linda esa concha depilada y jugosa deberá ser riquísima. Su comentario fue sobre cómo era posible que ante semejantes mamadas que les hacían los hombres a  las mujeres, estas  tardaran tanto en acabar, además decían que  hermosas eran las pollas que veían y que bien las usaban  esos tíos.

Yo les pregunté porque pensaban que tardaban tanto y me contestaron casi al unísono que ellas creían que como nunca las habían mamado así seguro que si alguien lo hacía acabarían antes y no pararían de tener orgasmos  mientras las siguieran chupando.

Así como estaban las cosas y ya lanzado las desafié a ver que rápidas eran en acabar pero sin mentirillas de teatro. Se miraron y dijeron bueno veremos. Les pedí que fueran al baño a hacer sus necesidades fisiológicas y que luego se higienizaran bien sus conchas y culos. Así lo hicieron, yo fui al baño  a hacer lo mismo, me envolvía el pene con una toallita con agua helada para mantener posteriormente la erección, me apliqué xilocaína en el borde del grande para insensibilizarlo un poco y retardar mi eyaculación y aproveché para tomarme el Viagra; de paso traje una bolsita con el lubricante, el consolador vibrador de 22 cm de largo y  6 cm de diámetro y la prótesis hueca ( yo tengo un pene normal de unos 14 cm y 4cm de diámetro )  pero este aparato tenía 22 cm de largo   y 6 cm de diámetro,  una buena diferencia. Llego al living y como no había detenido la película y había seguido corriendo me siento y observo que las 2 estaban  con una mano en su concha masturbándose lentamente.

Digo eso no vale pues si bien me gusta chupar la miel de concha (el juguito)  así acabarían muy rápido. Pido que se serenen y vean un rato más para calentarse más y aprender alguna cosa no realizada por ellas. Luego de unos minutos y como yo me estaba calentando en demasía digo bueno  ahora  a preparar  la cancha; saque todo de la mesa y puse un manta sobre la misma. Dije que primero me comería  a Ester dejando a mi cuñada como plato principal. Le di un buen beso de lengua que duró como 5 minutos mientras le acariciaba los pezones y masajeaba sus tetas y concha; la puse sentada desnuda sobre el borde de la mesa y sentándome en  una silla primero comencé a comerle los labios mayores, luego los labios menores, la raja de abajo hacia  arriba rodeando el clítoris sin tocarlo, se  lo soplaba suavemente  y comenzó  a resoplar  como una yegua: paré y pregunté que pasa no te gusta  y me dice, no seas hijo de puta, no pares que había empezado a orgasmar y me lo cortaste, le dije no importa pues será mejor ir parando cada tanto para tener una mejor orgasmo.

Seguí con lo mío y  le metía la lengua lo más adentro posible pero no le tocaba el clítoris, hasta que agarrándome la cabeza con ambas manos me dijo el clítoris también es mío chúpalo y muérdelo despacio. Le toqué el clítoris con la punta de la lengua para luego pasársela de arriba  a abajo y viceversa, empezó  a moverse como loca y le dije que pararía un poco, que por favor siguiera que estaba muy bueno, por lo que le metí primero un dedo, luego dos y terminé con tres dedos follándola  mientras le mordisqueaba el clítoris y lo lengüeteaba rapidísimo comenzó  a tener un orgasmo tras otro; se echó como diez seguidos, que falta que te hacía que te la comieran  Ester.

Ahora le tocaba  a mi cuñada; la besé con hambre y le metía la lengua hasta la garganta le dije  que me la chupara como si tuviera una verga en su boca lo que hizo con maestría luego le sobé las tetas, se las mordí, chupé y lengüeteé sus pezones por más de 5 minutos hasta que pidió por favor que quería el tratamiento de concha. Dije que estaba bien y que quería que superara en jugo a su amiga, a lo que dijo te lo prometo, no me dejes nada. Dije que esta vez yo también quería algo, la puse a Ester sentada en el piso a que la chupara, dijo que le daba asco la lechada que le iba  a dar, que nunca la había chupado y le dije que yo para hacerla gozar no había tenido reparo alguno y que me había tomado todos sus jugos.

La convencí y dije que era además para beneficio de su amiga que había esperado su turno sin chistar. Se sentó en un almohadón en el piso, yo en la silla y Nélida, mi cuñada en la mesa. Comencé el mismo jueguito  con su concha pero esta vez me había arrimado a la mesa  la bolsa con el consolador vibrador para reemplazar los dedos. Tenía unos labios vaginales carnosos  y muy suaves, estaba muy bien depilada sólo con una matita de pelo en forma de flecha que apuntaba hacia su clítoris, a lo que le dije esto que señala? y me dijo el camino de mi felicidad. Así que empecé a lamerle los labios mayores, luego los menores para adentrar mi lengua todo lo posible en su raja jugosa y cálida, empecé a chupar primero lentamente y luego con más velocidad y ritmo, comenzando a calentarse en extremo, largando una cantidad impresionante de jugos, impensable para un madurita menopáusica que siempre necesitan lubricación  adicional para meterse un consolador o una buena verga. a mediad que se calentaba sus jugos cambiaban de sabor haciéndose más dulces lo que me hace decirles:  que rica que es la miel de concha.

Seguí con mi tarea de lengua y para darme un pequeño descanso comencé a meterle los dedos de a uno mientras le chupaba el clítoris, empezó  a acabar   a lo que aproveche para sacar los dedos de su concha y meterle de a poco el consolador vibrador encendido al máximo hasta que le metí hasta el fondo los 22 cm, como no había soltado su clítoris pude sentir como se agrandaba y temblaba, Nélida me tenía la cabeza contra su vagina  con sus dos manos mientras decía por favor no pares ni con la lengua ni con el consolador, Movelo mientras me chupás el clítoris, era toda una experta acabadora. A los 2 minutos ya gritaba: dame todo dame más, chupame toda la concha, tómame todos los jugos déjame seca, no pares aunque se te canse la lengua, deja adentro el consolador y reemplazá tu lengua con  los dedos sobre el clítoris,  los jugos que soltaba apenas los podía tragar de tanta cantidad que me daba  y acabó con un grito infernal mientras me aplastaba la boca y la cara contra su concha hirviente.

Mientras yo tenía este festín de jugos (miel de concha) Ester no había parado de chuparla concienzudamente, pero gracias  a la xilocaína y a la toalla fría previa, mi verga aun estaba para más (también gracias al viagra se mantenía enhiesta como el primer momento). Dije bueno ahora viene lo mejor para papá, me la van  a chupar entre las dos una se dedicará  a mis bolas y al tronco mientras la otra se dedicará  a la cabeza del pene, alternándose a cada rato para no dejar  a ninguna con supremacía sobre la otra.   Así  las cosas, ya de verlas tan posesionadas de su papel comencé  a calentarme y como  tenía miedo de acabar les dije que las iba  a penetrar  a las 2, ambas pedían ser las primeras: yo dije que primero sería mi cuñada ya que era la dueña de la casa y Ester la invitada indicándole que podía participar.

Las llevé  a la cama matrimonial  y me puse de espaldas pidiéndole a Nélida que se ensartara frente a mí, lo que hizo de inmediato comenzando a cabalgar cual  amazona o jinete  de concurso de saltos, le masajeaba las tetas y le mordía levemente los pezones,  luego se los chupaba fuertemente, después  los acariciaba con los dedos húmedos hasta que dije Ester ven a ayudarme a calentarla más a tu amiga que te tengo reservada otra alegría  para el final, la acariciaba desde atrás mientras le besaba el cuello, a lo que mi cuñada nada decía sino que se retorcía de placer al sentirse así tratada. Bueno dije ahora  acabará y comencé un brutal mete y saca que a mi cuñada le hizo gritar de placer. Acabamos entre gritos y transpiración y mi verga seguía parada;  a lo que dije Ester si la quieres tienes que limpiarle  la concha  a Nélida de leche y jugos y  a mi la verga,   a lo que respondió  a mi juego me llamaron chupando como una poseída  hasta dejar mi verga y la concha de mi cuñada perfectamente limpias.

Ester entonces me la chupó una vez más para pararla bien, se montó  sobre mí, comenzando  a subir y bajar con un entusiasmo encomiable, le hice la consabida mamada de tetas y pezones y comenzó  a acabar, momento en que le pedía a mi cuñada que se montara sobre mí poniéndome su concha sobre mi boca y de frente a su amiga, el roce entre sus tetas era inevitable y les grité bésense boludas que así nos calentamos más todos,  a lo que me dijeron a dúo y que te crees que estamos haciendo gilipollas, tenía mi disposición 2 calientes maduras bisexuales, comenzamos a orgasmar  y yo acabé por segunda vez en menos de media hora lo que era  todo un record para mi vida, recibí un torrente de jugos dulcísimos en mi boca descansamos y dijimos  ahora si que vamos a ver la película con atención para ver que más podemos hacer los 3.

Luego de verla dije ahora tenemos que hacer esos culos pero debemos descansar, mi cuñada me dijo sigo caliente: entonces le dije mira te pongo el consolador vibrador con pilas nuevas, luego te pones la trusa para que no se te salga y duerme así si puedes. Ester dijo que estaba muy cansada ya que hacía muchos años que no la cogían y quería reponerse para seguir al otro día. Propuse dormir los 3 juntos en la cama matrimonial y cuál fue mi sorpresa que ya estaba toda mi ropa en el dormitorio; ellas ya lo habían decidido así. Les pedí asimismo que se acostaran sin nada con excepción de mi cuñada que tenía la trusa con el consolador; ya que me encantaba sentir que de noche te abracen y sentir los pezones en la espalda o sobre el pecho.

Día 2

En la mitad de la noche me despierto y siento que me la están mamando con frenesí, era mi cuñada que había quedado recaliente luego de acabar un montón de veces hasta que se le agotaron las pilas al consolador. le dije que nos pusiéramos en 69 para así tomarme todo el jugo de sus acabadas, nos pusimos así le saqué la trusa y saque lentamente el consolador para poder ir tomándole  sus dulces jugos vaginales  lo hice  de a poco porque calculo que era como un ¼ litro de jugo   que me tragué con calentura, comenzamos un lento lengüeteo, hasta que luego de unos 15 minutos comenzamos a acabar en simultáneo entre gritos de placer de uno y otro que despertaron a Ester   la que nos retó porque no la habíamos despertado, le dijimos que lo hicimos ( mentira piadosa) pero que refunfuñando nos había dicho que tenía sueño: le dijimos que como compensación la íbamos a dejar que nos limpiara mi verga, mi barriga y la concha y la barriga de su amiga por los jugos y leche derramados sobre nuestro cuerpos, lo que aceptó de inmediato y  casi al iniciar mi cuñada le pidió que  le diera un poco de la mezcla de leche y jugos lo que hicieron en un brutal beso de lengua.

Dije que así no aguantaría siete días más teniendo en cuenta que no podía tomar más de un viagra por día así que les dije que tenía un plan de acción para usar el día lo más posible para coger y coger y hacer lo de los electrodomésticos lo más rápido posible y que luego al volver de unas compras que debería hacer les explicaría  en detalle. Salí del apartamento  fui al local de los periódicos y compré uno de la localidad, busqué en los avisos comerciales un sex shop y cuando hallé el mas cercano me dirigí  a él donde compré un consolador doble de de siliconas de unos 45 cm de largo y 6 cm de diámetro, una prótesis de 25 cm y 6 cm de diámetro con arnés de cuero, y otro consolador vibrador. Fui  a la farmacia y compré medio litro de vaselina líquida y una caja de 24 condones.

Con estas provisiones regresé al apartamento donde las encontré masturbándose  por separado. Les dije chicas  el programa es el siguiente: durante  la mañana se  realizarán las tareas de instalación de electrodomésticos y descanso al finalizar la instalación (2 días  a lo sumo). Luego de un almuerzo muy liviano y un descanso de 2 ½ horas para hacer la digestión nos dedicaremos a coger hasta el otro día o hasta que nos cansemos y debamos dormir.

Estuvieron de acuerdo pararon de hacerse la paja que habían iniciado y me ayudaron  a instalar 2 aparatos, e hicieron el almuerzo liviano: una ensalada de queso duro, aceitunas negras, nueces, apio, tomate lechuga y atún con algo de aceite y aceto balsámico  con  agua mineral y una banana  de postre tomamos un café y nos tiramos a descansar para estar listos para la acción. Nos despertamos a las 4 ½ de la tarde y dije ahora viene lo mejor, fui a buscar el equipo que tenia y el nuevo y les expliqué que hoy se les haría  unos de los mejores días de sus  vidas. Saqué el consolador doble y luego de lamerles la concha  amabas por unos minutos, le comencé  a hacer la paja a Nélida con un extremo, mientras Ester miraba embelesada, cuando le metí unos 20 cm la hice poner boca arriba y le indique a Ester que se pusiera en 4 patas sobre ella, yo entonces le comencé  a pajear la concha con el extremo del consolador que mi cuñada tenía ensartado  en su concha. Una vez que se lubricó bien y le empezó a gustar le dije que fuera descendiendo hacia Nélida  para que le fuera entrando mientras yo se lo tenía para que se enfilara bien. De repente dijo se me aflojan los brazos y le dije mejor así te lo ensartás bien.

Le entró todo lo que pudo y quedo atetas con tetas con mi cuñada. a la que le dije que abriera bien las piernas para que entrara bien y les empecé a masajear las tetas  a ambas y a besarlas en  la boca en un momento el lengüeteo era de a tres y les dije chicas sigan ustedes que yo tengo otra tarea: le empecé a dedear sus culos primero con un dedo y luego de haberles puesto un poco de vaselina líquida le metí 2 a Ester y hasta tres a Nélida, comenzaron a gozar como locas y sus caras  de putas lo demostraban se movían a un ritmo infernal y me dije es el momento, me puse la prótesis hueca de 22cm en  verga y le empecé a puertear el ano  a Ester  la que dándose vuelta me dijo d espacio que hace muchos años que esa entrada no se usa; así lo hice metiéndole sólo la cabeza esperando un par de minutos para que sus esfínteres se acostumbraran a la invasión y le metí de una vez unos 5 cm más, esperé un ratito, le metí otros 5 cm más  y esperé nuevamente y le pregunté cómo andamos?, me dijo acostumbrando el culo a ese pedazo de verga.

Comencé un lento mete y saca hasta que me dijo quiero acabar, por favor ponla toda que la necesito bien adentro, casi la saqué toda y de un empujón brutal le metí los 22 cm de un golpe, el grito que pegó se habrá escuchado hasta en la China pero la aguantó bien así que empecé a moverme a a mis anchas hasta que acabó en un orgasmo múltiple, les dije que se quedaran así las giré en la cama sin que se desconectaran del consolador y le empecé a preparar el culo a mi cuñada ( el que parecía más acostumbrado a su uso)  con besos de lengua que le hacían muy bien por lo que se movía, la pajee nuevamente y le metí la cabeza y 5cm más de un sólo golpe y me dijo que hijo de puta ni esperaste a que se amoldara el culo  la cabeza. Le dije bueno para eso lo tenés ¿no?

Le dije aguantá puta que le sufrimiento inicial bien lo vale y le metí el resto de la prótesis de un solo envión a lo que dijo casi llorando: así esta bien es lo que quería tener el culo y la concha bien llenos: comencé un frenético mete y saca    para hacerla acabar viendo  como se morreaban esas 2 calientes putas  hasta que acabaron a los gritos. Se la saqué del culo me saqué la prótesis y les di mi poronga  a chupar para  que le sacaran la leche que tenía que  a esa altura era bastante, le pasaba las leguas por el t4ronco la cabeza y los huevos así como se lengüeteaban entre ellas, esto me hizo acabar de inmediato peleándose a ver quien obtenía mas de mi lechada, las dejé hacer y les dije chicas  ahora a limpiarse las conchas,  las bocas y mi poronga, lo que hicieron de inmediato y les dije chicas  besémonos como muestra de amor y calentura lo que hicimos los 3  a la vez en un morreo de película porno.

Propuse descansar un rato para seguir pero que si habían quedado calientes estaba el consolador vibrador para metérselo y sostenerlo con la trusa a lo que Ester dijo si y yo?, le dije querida está resuelto te compré otro para vos también, a lo que me dio un beso de lengua que me llegó a  la garganta… Mi plan era que de alguna forma tenía que  bajarles la calentura y dejarme reponer  a mí también por el esfuerzo de atender 2 hembras calientes como esas.

Me desperté  a las 2 horas  y las vi durmiendo y gozando con sus vibradores en sus conchas, sin hacer ruido fui al baño me tomé un viagra, me pajee un poco me pasó un poco de xilocaína sobre le glande para insensibilizarlo y durar más, para ponerme a continuación  y me puse la prótesis, regresé a la cama y como estaban durmiendo con cuidado las di vuelta y les saqué las trusas quedando con los vibradores contra el colchón de la cama, tenían los culos bien lubricados por los jugos vaginales. Las dedeé un poco con 1 y 2 dedos moviéndose lentamente y levantando sus culos en pompa, lo que aproveche para ponerme detrás de Nélida y de una ensartarle hasta el fondo los 22 cm del aparato, no gritó para no despertar  a Ester sino que la reputa estaba esperando desde que sintió mis dedos en sus raja, comencé a entrar y salir lentamente y le dije al oído mientras le mordía las orejas y el cuello: “ empezá  a gozar  esta doble penetración” a lo que respondió dame con todo papi. Yo ni lerdo ni perezoso comencé un violento metisaca que movió la cama y despertó a Ester, la que decía eh esperen y  a mi, que me toca? Ya te va  a tocar espera y besa a tu  amiga que yo estoy muy ocupado enculándola.

En 5 minutos mi cuñada gritaba de placer diciendo: que puta me has hecho, como acabo, esto es divino, porqué no me cogiste antes. Yo todavía seguía bien  por lo que dije  a Nélida sácate el vibrador y déjame que te coma esa concha jugosa lo que hice sin desperdicio alguno, Le dejé a Ester la tarea de lamerle el culo, mientras le pediá que se pusiera contra el colchón y que levantara un poco el culo para poder clavarla bien, me dijo con cuidado, ya que sólo le entraste ayer una vez y me duele un poco. No tengas miedo que ahora  te lo lubrico bien con  vaselina liquida. La pajee un poco con uno y 2 dedos y me puse sobre ella le apoyé el glande de la prótesis en la entrada y le dije respira hondo y ponte una teta de Nélida en la boca para que nos e sientan tus gritos y allá fueron los 22 cm hasta su garganta, la que gritó fue mi cuñada ya que la puta de Ester le mordió la teta al sentirse así clavada. Dije todo bien no? Y me contesto rebién esto es lo que estaba necesitando. Luego de un violento movimiento de pelvis y culo y con mi verga quieta en el fondo de su culo acabó como 3 veces seguidas hasta que quedó casi desmayada sobre la cama, me salí de encima y le pedí  anélido mi cuñada que le retribuyera el servicio de limpieza de concha y culo que ella había recibido anteriormente.

Como yo todavía no había acabado le pedía  a Ester que se pusiera el arnés de cuero con la prótesis que había comprado ese día pero dijo que ella necesitaba la concha ocupada y se metió el vibrador en su concha y luego encima el arnés. Así armados encaramos a Nélida y le dijimos vas  a ver que bueno es tener tus 2 agujeros llenos al mango con 22 cm de cada lado,  dijo y me las voy  a poder meter las 2 hasta el fondo, le contesté esta en vos y tu calentura querida. Le chupe y lubriqué su culo como nunca y la puse en 4 patas sobre la cama, la paré a Ester atrás de ella y le pedí que le empezara  a meter la cabeza de la prótesis de a poco a ver como se la tragaba, cuando la tuvo la cabeza adentro la hice esperar un par de minutos para que se  le amoldara el culo, mientras tanto yo la calentaba sobándole las tetas y los pezones, la miré  a Ester y le pregunté lista para meterla toda? Asintiendo con la cabeza le dije como antes a Ester que respirara hondo y con la mano le hice señas a Ester para que empujara de una sola vez hasta el fondo, lo que hizo de inmediato, cayendo Nélida totalmente ensartada sobre la cama; le pedí a Ester que la abrazara y rodara para que quedara Nélida boca arriba, lo que hizo de inmediato.

Nélida  abrió las piernas dejándome la concha expuesta para que yo se la chupara y pajeara antes de penetrarla, lo que hice con hambre de sus jugos empezó  acabar y empezó  a pedir quiero mi concha llena como mi culo, no me hice rogar y se la metí de a poco hasta el fondo, me quedé quite y pregunté Nélida cómo estás?, dolorida pero contenta,  por favor empezá a meter y sacar en forma lenta porque mi próximo orgasmo quiero que tarde para tener mis 2 agujeros llenos mucho más tiempo. Le hice caso y me hizo transpirar como 10 minutos hasta que se vino como una poseída por el diablo, quedando desmayada sobre la cama, asustándonos mucho sacándole los aparatos del culo y la concha y haciéndole respiración boca  a boca hasta que reanimada y sonriente dijo si algo me faltaba era esto.

Eran las 6 de la tarde y no había acabado gracias a la xilocaína pero no se cuánto tiempo más aguantaría, así que le dije  a mi cuñada, bueno  ahora le toca a Ester, dejaremos descansar un poco tu culo. Le chupé hasta la última gota de sus jugos le metí el consolador vibrador en su concha y le coloque el arnés de cuero con la prótesis, bueno ahora  a ver cómo te portás clavando a tu amiga eh. Esta vez quise hacer una variante a ver cómo me salía y lo comenté ahora quiero ver que buenas putas bisexuales tengo a mi mando: Mouse en la cama y con mi verga mirando al cielo le dije  a Ester que se clavara ella misma en su culo, lo que hizo con sumo cuidado hasta que se la tragó toda, Mientras yo le besaba el cuelo y lengüeteaba lateralmente su cara le pedí A mi cuñada que le comiera la concha que estaba llenas de jugos de las acabadas que había tenido con el consolador mientras le hacía la concha a Nélida.  Una vez recaliente le pedía a mi cuñada que se la empezara  a meter de a poco y  hasta ver su reacción; la muy puta de Ester dice y cuando la metés toda? a lo que Nélida de un solo empujón la fondeo sin piedad.

Nos quedamos quietos y lo mejor empezó cuando Ester y Nélia de calientes se empezaron a fregar los pezones y a darse un terribles besos de lengua,   a lo que yo dije no me dejen fuera de esto y también yo besaba a mi cuñada mientras nos dábamos sin piedad uno al otro el orgasmo que tuvimos los 3 fue apoteósico, quedano desmadejados sobre la cama, le limpié  ambas conchas, tomando en 2 días todo el jugo que creo que no había tomado en 40 años de coger y ellas me tomaron la leche que yo tenía en mi poronga, en la prótesis y en mi barriga quedando listos para otras lides ; pero había que descansar eran las 8 de la tarde noche y debíamos  tener una noche movida por lo que decidimos quedarnos en pelota y comer algo, yo dije que con la miel de concha que me había comido en todo ese día estaba hecho y que quería comer liviano para aguantar, ya que no podría tomar otro viagra.

Cenamos fuimos a descansar todos en bolas y puse el despertador para las 12 de la noche para tener algo de  descanso;  las chicas lavaron los platos y los consoladores y prótesis  dejando todo listo para seguir más tarde.

En la cama les pregunté si quería hacer algo que no hubiéramos hecho y pensando un momento me dijeron queremos hacer un 69. Yo contesté de acuerdo pero con variaciones, yo les iré pajeando alternativamente el culo hasta que se la meta en el culo y /o en sus conchas no hay nada más lindo que mientras tenés a una mujer ensartada de atrás por la concha otra de adelante te lama  desde tu  culo hasta el clítoris de la mujer. Dijeron que bueno pero vamos a cambiar de posición cada una de nosotras no?

Día 3

Si por supuesto y nos dormimos como lirones. Seguía cogiéndolas en sueños hasta que me despertaron besándome la verga y la boca dijeron querido ya son las 12 y media nos dormimos, tenemos que follar. Bueno dijo, me desperecé,  fui al baño me higienicé y me puse xilocaína sobre el glande de mi verga para durar más.

Regresé al dormitorio y les dije chicas manos  a la obra, Ester se puso de espaladas en la cama y Nélida encima en 69, primera comenzaron  a tocarse y pajearse con algo de timidez?, hasta que dije bueno a chupar con todo mientras yo les masajeaba el ano a cada una, untando los dedos en los primeros jugos de concha que soltaban, así seguimos unos 10 minutos y cosa se estaba poniendo cada vez más caliente con la metida de los dedos en sus conchas; cuando los tuvieron bien dilatados y lubricados me puse la prótesis hueca, la lubriqué y me puse detrás de Ester, le dije respira hondo como siempre  y se la metí toda de un solo empujón, pegó un grito, ,me quedé quieto un momento y comencé un lento mete y saca, preguntándole todo bien? A lo que dejando de chuparle la concha  a Nélida dijo de primera  me están comiendo la concha estoy tomando el mejor néctar del mundo y me están haciendo el culo con un buen pedazo que más puedo pedir? Dos porongas le contesté y las vas a  tener  muy pronto; seguimos hasta que Ester acabó como 10 veces  y Nélida creo que otras tantas; yo gracias  a la xilocaína estaba como al empezar pero cansado de tanto bombear; me quedé ensartado en el culo de Ester y le pedí  a Nélida que se levantara  buscara y se pusiera  o el consolador doble o el vibrador consolador bajo el arnés,  lo que quisiera para llenarle la concha a su amiga.

Eligió ponerse el vibrador consolador y el arnés encima para clavar  a su amiga, Le dije que primero quería que le hiciera la concha que la besara bien a sí intercambiaban los sabores de los jugos que se habían tomado una  a la otra  y que luego cambiaríamos de lugar. Al hacerlo me calentó de tal manera que empecé un a bombeo rápido sobre  el culo de Ester lo que a ella también la calentó y se prendió a la boca y al culo de Nélida moviéndose ambas como quisieran escaparse. Comenzaron a acabar y en la mita de sus acabadas dije cambiemos, yo le quiero poner mi verga en la concha  a Ester para así sentir el sabor de sus bocas y sus conchas lo que hicimos de inmediato comenzando un rápido mete y saca en la concha de Ester hasta que acabó a los gritos: Como Nélida no había acabado aún en esta ocasión le pedí que se cambiar y que le metiera el consolador y arnés a Ester para ensartarla  y hacerle a ella  lo mismo.

Mientras la morreaba con todo a mi cuñada y le bombeaba la concha como a mil por hora, Ester la ensartó de un solo empujón  y se quedó quieta para permitirme bombear a mí, pero al los 5 minutos Nélida pedía que bombeáramos los 2 a la vez para sentirse más llena y más completa, esto no podía dura mucho, tenía mi poronga lista para largar toda mi leche, me costó horrores sacársela para quitarme la prótesis y poder así hacerle sentir la lechada en su concha lo que hice de inmediato. Así acabamos nuevamente los tres con Ester y Nélida dedicadas a la limpieza de mi poronga, yo a la concha de Ester,  y Nélida  a la limpieza de la concha de Ester. Dije ahora a dormir hasta que nos dure el sueño o la calentura nos despierte, pero tardé en dormirme pensando que podía hacer para que no me mataran a conchazos esas 2 putas: se me prendió la lamparita, cundo fuia a comprar los aparatos sexuales vi que había  algunos puestos de venta callejera y  2 de ellos atendidos por negros africanos; les hablaría para convencerlos a que vengan a cogerse a mi cuñada y su amiga.
Día 4

Me desperté a las 10 de la mañana y las chicas todavía dormían  y salí  a comprar donas, churros brioches y bollos  para desayunar  y a ver si encontraba a los negros para hablarles; tuve la suerte del mundo haya que al volver de la panadería estaban armando sus puestos callejeros; los convencí diciendo que tendrían u$s 100 c/u por el día de trabajo. Los cité en el departamento céntrico donde estábamos parando para las 12 de la noche. Llegué a las 10 y 30 hs con las delicias que había comprado, y cuando entré todavía estaban durmiendo, me dije este desayuno lo tomo sólo y su desayuno será de café  con leche; no hice ruido  encerrado en la cocina desayunando liviano sólo una dona y un café cortado, me leí el periódico, me puse xilocaína en la cabeza de mi verga, me tomé un viagra, me lave bien la verga y el culo para no dejar malos recuerdos y fui a su habitación estaban en un 69 furioso y les dije chicas hoy a la media noche me voy a Buenos Aires así que tengo todo el día para despedirme. Haremos algo que nunca hicimos en estos días y al momento de irme tengo una sorpresa para Uds.

Se quedaron mudas y compungidas por la noticia decían ahora quien nos va  a coger, quien nos va  a dar su leche y nos va a  y chupar; les contesté chicas en la sorpresa está todo previsto para que la sigan pasando bien, ahora  a cogernos. Me puse la prótesis hueca, y me coloque el arnés de cuero con el consolador sobre mis nalgas mirando hacia  atrás. Se quedaron boquiabiertas sin llegar aún  a comprender, les expliqué que así no se quejarían de que sólo una era la preferida, sorteen en tre Uds. quien va  atrás y quién adelante.

Mi cuñada quiso estar primero de frente a mí para poder morrearnos bien y a Ester le tocó atrás; aclaré que luego cambiaríamos sus posiciones.  Ya que mi cuñada es chiquita la pusimos a Ester boca  arriba en la cama bien abierta de piernas hacia el techo y me senté sobre ella ensartándole lentamente el consolador en su concha hasta fondearlo, Ester me agarró de la cintura me fregó las tetas en mi espalda mientras me besaba el  cuello y la orejas  lo que me calentó sobremanera pidiéndole a mi cuñada que se ensartara en mi prótesis que miraba al cielo, se paró  a horcajadas sobre ambos y se dejó caer de  un solo golpe, pegando un grito al quedarle clavado la prótesis de 22 cm  hasta el fondo,  se inclinó sobre mí me fregaba las tetas sobre el vello de mi pecho y me empezó a dar besos franceses como nunca lo había hecho.

Esto me estaba poniendo  a mil por hora porque para mí no había nada mejor que sentir tetas adelante y atrás, besos en la boca, en mi cuello y en mis orejas. Estaba en el súmmum  del pacer así que me empecé a mover lentamente hacia arriba pidiéndole a mi cuñada que flexionara las rodillas para  ayudarme a levantarme y así metérsela y sacársela a ella y  a Ester que estaba abajo, nos movíamos, besábamos y yo  acariciaba el aculo de mi cuñada sin parar y cada vez más enloquecidos hasta que ambas empezaron  a acabar en forma bestial, pedí cambio de posiciones y dejando a Ester sobre la cama la clavé de frente con mi prótesis y le pedí a mi cuñada que se ensartara  a mis espaldas y que me fregara sus hermosas tetas por la espalda y me besara el cuello y las orejas  mientras tanto yo comencé a morrear a Ester que estaba ansiosa de sentir algo en su boca. Siguieron acabando sin cesar por lo menos durante 20 minuto y yo sin acabar, cuando se cansaron de acabar se las saqué de sus respectivas conchas, me saqué los aparatos y dije chicas, quiero saciar mi sed con el jugo de vuestras conchas lo que hice de inmediato,  estuve chupándolas por lo menos durante ½ hora  hasta que me cansé y dije ahora quiero el premio de vuestras bocas y lenguas en mis huevos y poronga y que por lo menos quería que me sacaran 2 leches, dijeron es fácil, pero les recordé que me había puesto la xilocaína lo que insensibilizaba mi poronga y que iban a tener que chupar mucho hasta que se fuera el efecto para hacerme acabar.

Comenzaron con un entusiasmo encomiable a chupar un huevo cada una, una el tronco y la otra la cabeza, también las dos el tronco lo que hacía que sus lenguas se rozaran así que esto me gustaba muchísimo les pedía que se dedicaran las 2 a la cabeza de mi poronga  así se besarían más entre ellas, lo que comenzaron  a hacer con un ánimo nunca antes visto,  a la media hora y yo aún sin acabar les dije chicas  métansela de a una por vez hasta la garganta y a la que le toque recibir ahora  la leche,  luego en mi segundo polvo tendrá que dejarla a la otra que la trague.

Obedientes y calientes chuparon a destajo,  hasta que a la media hora dije me estoy empezando a  calentar y creo que me viene la lechada, mi cuñada estaba con la poronga en la boca y no la quería dejar ya que quería esa primer leche,  más abundante que la futura segunda leche, se clavó mi verga  a fondo hasta la garganta y sólo succionaba y movía la lengua respirando fuertemente lo que me hizo acabar entre convulsiones de placer,  la saqué de su boca y mi cuñada dijo la leche me pegó en la campanilla, Ester se prendió  ahora  a mi achicada verga mientras que Nélida me ponía su concha en mi boca,  a lo que Ester la animó diciendo dale caliéntalo que quiero tomarle la leche.

Yo ya no tenía ni ganas de mear pero las chupadas frenéticas de Ester no la había dejado achicar del todo, así cuando mi cuñada se cansó de estar de rodillas para que le chupara su concha y pidió descansar Ester dijo ni loca yo sigo y se puso en 69 poniéndome su concha en mi boca casi  ahogándome de las ganas que tenía de  tener lengua  en su vagina peluda. Luego de estar casi un ahora en 69 se me empezó a parar la poronga dentro de la boca de Ester lo que hizo que ella redoblara sus esfuerzos para tener “su leche” la que como resultado de los días de recogimiento fue bastante menor que lo normal. Ya eran las 7 de la tarde y debíamos descansar. Nos bañamos juntos entre toqueteos y metidas de dedos en sus conchas y culos. Yendo a  descansar hasta las 9 hora de la noche prevista de la cena y  a tres horas de la sorpresa y mi huída.

Nos despertamos a las 8 y 45hs pedido una pizza completa a un delivery y  a los postres y el café les adelanté algo de la sorpresa pero no todo, les dije que me iba comenzaron  a llorar pero las calmé explicándoles que iban a tener un reemplazo que las iba a satisfacer aún más que yo.

Cerca de las 23 horas comenzaron a ordenar las casa y yo a preparar mi equipaje el que llevé  a mi auto en la cochera del subsuelo. Dije que iba  a salir fui a una farmacia y compré una caja con 3 docenas de condones  para dejarles  a los negros que se las iban a coger, di una vuelta por la ciudad y antes   de las 12 de la noche estaba en la entrada al hall del edificio para recibir  a los 2 negros, los que llegaron muy puntuales, subimos al ascensor y les terminé de explicar cuál era mi idea. Les conté que a las chicas les gustaba despertarse cuando les chuparan las conchas o les pusieran una polla en la boca y que su desayuno era la leche de vergas grandes y  bien calientes.

Llegamos al piso, entramos en silencio y les dije que tenían que hacer todo lo que yo les indicara o no habría pago, se descalzaron para no hacer ruido al igual que yo y se desvistieron  rápidamente. Entramos al dormitorio donde había un olor a sexo increíble. Estaban durmiendo desnudas boca  arriba y con las piernas abiertas, listas para el trabajo, los 2 morochos  se prendieron a las dos conchas con sed de viajante del desierto que hace que días que no toma agua, las chicas refunfuñaron un poco pero se dejaban chupar, que era lo que más les agradaba de entrada, se despertaron del todo al apretar las cabezas contar sus conchas de los machos que las chupaban y se dieron cuenta que no era yo por el cabello lacio que tengo y porque eran las dos las que eran chupadas la mismo tiempo, encendieron la luz, me vieron a mi parado con la verga en la mano y a los 2 negros que las chupaban sobre ellas y me dijeron:” que hijo de puta has vuelto a cumplir la promesa de la sorpresa ”, me llamaron para darme las gracias con 2 besos de lengua terribles y luego me chuparon la verga un par de minutos cada una, diciéndome esto es a cuenta de mayor cantidad, les pedí  a los 2 morochos que las chuparan bien sus conchas y culos, los que ya estaban entrenados por mí pero que estas chicas necesitaban un tratamiento doble de culo y concha.

Como siempre dirigí la batuta de la orquesta, indicando que Ester sería la primera en recibir el tratamiento a lo que mi cuñada rezongó pero la calme diciéndole que el 2° polvo de los negros tardaría más en llegar por lo que el tiempo que estaría llena de porongas sería mucho más largo.

Ambos tenían unas vergas que eran por lo menos el 40 % más grande que mi prótesis de 22 cm calculando que tendría cerca de 30 cm de largo por unos 6 cm de diámetro, esperaba que con eso les alcanzara para tener, guardar y repartir. Ambas mujeres le chuparon y mojaron bien sus vergas, Uno de los negros se puso boca arriba en la cama e hizo que Ester se le sentara encima de espaldas a su pecho enfilándole el vergón hacia su culo, le dije Ester cuidado que esta es más grande,  por lo que se metió sólo la cabeza para ambientar su esfínter y luego de unos movimientos circulares dijo ahí va y se sentó de golpe lo que le hizo pegar un buen grito.

Dije esto es demasiado y le metí mi verga en la boca para acallar sus gritos primero de dolor y luego de placer, le hice señas al 2° negro para que se la metiera por su concha y este ni lerdo ni perezoso, la enfiló y se la metió toda de un empujón lo que la hizo gritar el doble pero con la boca llena de mi poronga casi no se sintió. Dije bueno  ahora  a bombearla bien que le gusta mucho la leche por todos lados, los negros tenían un aguante terrible por lo que estuvieron bombeándola casi ½ hora hasta que acabamos los cuatro  al vez enlechándole todos sus agujeros, nos retiramos de Ester y le dije  a Nélida mi cuñada es tu turno, pero primero deberás limpiarnos las vergas y la concha de tu amiga, a lo que de inmediato comenzó  su tarea encargándose primero de limpiarles la verga  a los negros y luego  a mí para dedicarse luego especialmente con su boca a meterle leche  a la concha de Ester y tomarse el cóctel de leche y jugos que allí había.

A los 10 minutos terminó su mamada quedando lista para su turno de verga y leche. Esta vez Nélida se puso de frente al negro mandándose la verga más grande por su concha y cuando estuvo ensartada hasta el fondo le pidió la otro que la enculara pero de una sola estocada lo que le hizo pegar un grito aún mayor que el de Ester; pero yo la acallé de inmediato metiéndole mi verga en su boca hasta el fondo para calmarla un poco pero al sentirse tan llena comenzó movimientos paroxísticos, casi demenciales poniendo una cara de placer extremo que nunca le había visto hasta el momento.

Así seguimos por lo menos ¾ de hora dándole sin parar, transpirando como locos ya que este sería el segundo polvo para nosotros los hombres en menos de una hora,  lo que para mi ya era mucho de acuerdo al ritmo que veníamos teniendo  en esos últimos días. Acabamos frenéticamente en medio de nuestros quejidos quedando exhaustos sobre la cama mientras que Ester se encargaba de tomarse toda la leche y jugos de los agujeros de su amiga y de nuestras vergas. Dije bueno ahora me tomo una ducha me cambio y me voy a  dormir  a un hotel ya que mañana vuelvo  a Córdoba.

Les pagué a los negros y les dije a mis chicas quedan en muy buenas manos, está en Uds. conservar esas vergas. Nos dimos unos besos de lengua infernales junte mis cosas y me fui  a un hotel a dormir; le avisé a mi cuñada que llamara a su hermana para avisarle que estaban bien y que s e quedarían, volviendo yo  mi casa ya que el trabajo estaba terminado. Ahora debía reponerme  para poder cumplir en casa para no despertar sospechas así que fui  a reponer mi provisión de viagra y xilocaína  para poder potenciar mi performance con mi señora.

Autor: El suertudo

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L. II

Tomé su cabeza con mis manos, agarré su pelo, y comencé a follármela por su boca, primero despacio, y luego cada vez más rápidamente mientras mi excitación aumentaba. L. se sentía follada, puta, me corrí en su boca, L. tuvo también un orgasmo intenso mientras sentía como mi polla se metía en su boca y mi leche la inundaba. L. se encargó de limpiarme con su boca de zorra.

Hoy nos hemos encontrado en casa de L. Ella me esperaba como le había ordenado: de espaldas a la puerta, vestida con ropa de trabajo, sentada en una silla, en medio del salón. Había dejado la puerta entreabierta, y así me colé en su casa. La vi allí sentada, con el pelo recogido, y me acerqué a ella por detrás. Saqué de mi bolsillo un antifaz y se lo coloqué. L. no lo esperaba, y noté cómo se puso tensa. Pero los dos sabíamos que su casa ahora era mía, que todo lo suyo era mío, y que lo podía usar como me viniese en gana.

“Levántate”, le ordené. Se puso en pie y la llevé del brazo hasta la mesa del salón, tumbándola hacia delante. Le quité la falda y comprobé que llevaba las bragas que le había dicho. “Bien zorra, a ver cómo estás hoy”, dije, apartando su braga y tocando su coño y su culo, que ya estaban mojados. Saqué unas bolas chinas de mi bolsillo y se las introduje lentamente por su coño. Hoy le había dado permiso para expresar su placer, así que L. comenzó a gemir lentamente mientras mis dedos iban metiendo las bolas poco a poco.

“Levántate de nuevo”. Se irguió, y le di la vuelta, dejándola de cara a mi. Le puse en su cuello el collar de perra que llevaba preparado. Y acaricié sus pechos por encima de la blusa. Una prenda suave, elegante, muy agradable al tacto, y que le sentaba muy bien. De pronto tiré con fuerza de la blusa y la abrí de golpe, con violencia, haciendo saltar los botones. L. se sobresaltó y pude ver como sus pechos temblaban ligeramente dentro del sujetador. Le quité la blusa y la tomé por el brazo con fuerza.

“A ver ¿dónde está la cocina?”. “A la derecha, amo”, me dijo. “¿Lo has preparado todo como te dije, puta?”. “Si, amo”. “Bien, vamos a verlo”.

La arrastré hasta la cocina. Allí L. había preparado unos platos con algunas cosas para picar, y un bol grande con agua. Estaba todo perfectamente alineado, como le había pedido. Tomé un plato de crema y otro con queso y los puse en el suelo. También puse a su lado el bol con agua. “Agáchate zorra, de rodillas”, le ordené. L. se arrodilló justo al lado de los platos y le expliqué donde estaba cada uno.
“Y ahora zorra, come como la perra que eres, sólo con la boca, y sin quitarte la venda, zorra” L. se agachó hacia delante, y despacio fue comprobando con su boca la disposición de los platos. Metió su cara en la crema y comenzó a sorber. Al agacharse hacia delante, su culo quedaba completamente a mi vista, las bragas metidas entre sus nalgas, y veía una humedad brillante entre sus muslos.

L. intentó luego beber agua, pero al meter su cabeza, volcó el bol por el suelo. “Mira que eres tonta, zorra ¿es qué tendré que enseñarte todo?”.Y sin que lo esperase azoté sus nalgas con la palma de mi mano, varias veces. Sus nalgas se enrojecieron, pero L. no se quejaba, sólo gemía cada vez más fuerte, al ritmo de mis golpes. “Bueno, ya que has tirado todo al suelo, tendré que acabar de darte tu comida.” “Acércate zorra”.

L. se acercó a donde estaba sentado, gateando, y se puso delante de mi, de rodillas. “Dame tus manos”. La tome de sus manos y la coloqué exactamente en medio de mis piernas. “Bien, quiero que me abras el pantalón, y que te comas mi polla, zorra. Ya sabes cómo me gusta que lo hagas, ¿está claro?” “Si, amo, está claro”

L. abrió mi pantalón a tientas, me lo bajó junto a mis calzoncillos, y me agarró la polla con mucho cuidado. Sabía que si hacía algo incorrecto la azotaría, y como además llevaba el antifaz, debía poner un cuidado especial. Abrió su boca, y lentamente pasó su lengua por mi polla, muy poco a poco, humedeciéndola, saboreándola, intentando darme el máximo placer. Y luego comenzó a tragársela, lenta y profundamente, hasta donde la fue posible, y la dejó allí, en su boca, quieta, sin moverse, esperándome.

Tomé su cabeza con mis manos, agarré su pelo, y comencé a follármela por su boca, primero despacio, y luego cada vez más rápidamente mientras mi excitación aumentaba. L. se sentía follada, puta, zorra, y lo manifestaba intentando gemir, intentando agarrarse a mí, acercarse a mí, pegarse a mí.

Tremendamente excitado, me corrí en su boca, en su garganta, y en ese momento L. tuvo también un orgasmo intenso, mientras sentía como mi polla se metía en su boca y mi leche la inundaba. L. se encargó luego de limpiarme bien con su boca de zorra, de pasar muy despacio su lengua por mi polla, hasta dejarme completamente satisfecho.

“Bien zorra, al menos haces algo bien de vez en cuando.” “Vamos a tu cuarto, a ver qué encontramos”

El dormitorio de L. era amplio y cómodo. Tenía una cama grande, y delante una ventana que daba a la calle. La dejé en el centro de la estancia, y le dije que se quitase el antifaz, y que se desnudase. L. así lo hizo, dejándose puesto el collar y sus zapatos de tacón.

“Bien zorra, vamos a ver qué tienes entre tus cosas”. Y me acerqué al armario, abriéndolo de par en par. A L. le gustaba vestir bien y su ropa estaba perfectamente ordenada. Rebusqué un poco hasta hallar lo que buscaba: un par de cinturones finos. Me dirigí a la cómoda, donde supuse que estaba su ropa interior. Me entretuve en revolver un poco, tirando alguna por el suelo, hasta encontrar unos sujetadores muy finos, un par, que también cogí. Por último, fui a la mesa de noche, al lado de su cama, donde sabía que L. guardaba algunos consoladores.

“Bien zorra, ven aquí, túmbate en la cama”. L. se tumbó en su cama, boca arriba. Le acomodé unas almohadas, para que su cabeza y su cuerpo estuviesen ligeramente levantados. “Abre las piernas”. L. me obedeció, y yo metí mis dedos en su coño y estiré el cordel de las bolas, despacio. Fueron saliendo poco a poco, completamente mojadas. A L. se le escapaba algún gemido mientras lo hacía. “Cállate zorra”. “Si, amo”. Y seguí sacando las bolas despacio, tocando de vez en cuando el clítoris de L., que hacía esfuerzos por no gemir.

Me acerqué a donde estaba la ropa interior que L. se había quitado y cogí sus bragas, que olían a su coño de zorra. “Abre la boca”. Le metí sus bragas en la boca, para que pudiese saborear sus propios jugos. Y le acerqué uno de los consoladores.

Me alejé de la cama y coloqué una silla en el pie de la cama, frente a ella. Además, abrí las cortinas de la ventana, y volví a la silla y me senté, de espaldas a la ventana. De esta manera, se podía ver a L. perfectamente desde la calle.

“Bien zorra, ahora quiero que me demuestres lo puta que eres. Quiero que abras bien tus piernas, para que te vea quien quiera. Y que te masturbes con ese consolador. Que lo uses en tu coño, y que también te vayas metiendo algún dedo en el culo de vez en cuando. Pero muy despacio, puta, muy poco a poco. Enséñale a tu amo y a todo el que quiera verte lo puta que eres.”

L. comenzó a hacer lo que le había pedido. Me miraba fijamente, sus piernas bien abiertas, su coño brillante y mojado, su olor inundando el dormitorio. Respiraba agitadamente, y emitía una especie de gemidos, atenuados por sus bragas que hacían de mordaza. A veces quería ir más rápido, pero yo le ordenaba que fuese despacio de nuevo.

L. se tensaba, abría su coño, se metía el consolador, tocaba su culo, y me miraba, casi suplicante, deseando que la dejase continuar como quería, que la follase.

Cuando noté que estaba llegando al límite, que su orgasmo se acercaba, intenso, le ordené que parase. “No te toques, zorra”

L. me obedeció, respirando con mucha rapidez y mirándome con un extraordinario deseo. Me levanté y pasé mi mano por su coño, muy, muy despacio… Pude notar su humedad, su calor, sus ganas de correrse. Y de pronto comencé a azotar su coño con uno de sus cinturones que llevaba en la otra mano. Una vez, y otra vez. Este gesto desencadenó todo el placer que L. tenía acumulado, y llegó a un orgasmo largo, intenso. A pesar de la mordaza se oían sus gemidos de zorra.

A L. en ese momento ya no le importaba nada más. Sólo mantenía sus piernas abiertas, esperando recibir otro latigazo más, y otro más, y otro más. Porque con cada latigazo L. sentía una oleada inmensa de placer, un placer incontenible que salía a borbotones por su coño.

(Continuará…)

Autor: Amobcn

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Nuevas experiencias

Me introdujo el consolador en la concha, yo estaba gozando como loca pero nada comparado cuando lo encendió y empecé a sentir como vibraba, estaba disfrutando como nunca. En ese momento tomó mis piernas dejándome el vibrador dentro de mi concha y apoyó su verga en mi culo, comenzó a metérmela hasta que me lo metió por completo al igual que el consolador.

Hola, soy Amelia y tengo un nuevo relato que me gustaría compartir con ustedes, les comentaba anteriormente que soy una mujer de 35 años bajita de 1.55 delgada cabello largo morena clara, boca mediana y ojos grandes unos senos pequeños pero bien formados una nalgas paradas un culito respingón, bueno eso es lo que dice mi novio, y creo que tiene razón.

Mi novio tiene 38 años, él es bajito, de 1.60 mts de altura, está un poco llenito, no gordo, moreno claro, ojos grandes, muy expresivos un boca delgada, y los dos vivimos en DF.,  todo comenzó cuando recibí un mensaje de mi novio diciéndome  que si estaba lista para la tarde y que se le había ocurrido que me masturbara en el trayecto al motel dentro del carro, debo aclarar que ya lo hemos hecho en otras ocasiones solo que esta vez quería que compráramos un consolador.

Yo jamás en mi vida había usado uno pero me dio curiosidad además del morbo por ver que se sentía así que no tuve mucho problema en aceptar y bueno pensé que sería algo diferente para nuestra cita como en cada ocasión que siempre tratamos de ponerle algo nuevo a nuestras citas, así que nos pusimos de acuerdo para vernos fuera de un sex shop que se localiza cerca del lugar donde trabajo.

Cuando llegó me subí a su auto, me dio un beso muy caliente y me bajó la mano para darme un fuerte apretón de nalgas y manosearlas un poco y me dijo si estaba lista para entrar y escoger mi verga de hule, le respondí que si, entramos de inmediato, en el lugar se encontraban dos jóvenes que escogían algunas películas en un rincón, la que atendía era una mujer que se encontraba en una silla de ruedas y un hombre, los dos jóvenes, de unos 28 o 30 años de edad, la que nos atendió fue la chica que nos dijo que se nos ofrecía, que tenía un variedad de consoladores, ya que era lo que estábamos viendo en esos momentos y él me preguntaba que cual quería.

Como vio que tenía un poco de pena y no le contestaba me dijo que  me parecía  una azul de 22 cm y yo por no estar más en ese lugar porque la verdad me incomodaba un poco le dije que estaba bien, aunque en realidad me pareció un poco exagerado, y pensé que jamás iba a poder usar semejante cosa, una vez en el carro lo sacó de su estuche y  como traía pilas incluidas me pidió que me fuera en la parte de atrás del carro y que comenzara a masturbarme de camino al motel, como ya venía bien caliente de todo lo que estuvimos platicando durante el día le hice caso.

Ese día llevaba puesto una falda verde arriba de las rodillas y una tanga negra, así que me senté en medio de los dos asientos en la parte de atrás, él se puso en marcha y acomodó el espejo de la visera para poder ver por medio del espejo, yo abrí mis piernas e hice de lado la tanga y comencé a tocarme el clítoris, rápidamente me puse bien caliente, él me decía que abriera más la piernas y que me siguiera tocando.

Así estuve un rato, mi concha  estaba súper mojada, me escurría de los dedos todo el flujo que tenía por la calentura, así que deseaba tener su verga y como no podían dármela en ese momento tomé el consolador y comencé a flotarlo por mi concha, al ver esto mi novio se sacó su verga y comenzó también a masturbarse, en ese momento no aguanté más y me comencé a introducir, primero fue la puntita pero al cabo de un rato ya tenía más de la mitad, metiendo y sacándolo de mi concha, y cada vez más rápido.

En ese momento le tocó un alto y aprovechó para sacarme el juguete y meterme tres dedos en la cocha, después sacó uno de los dedos completamente mojado de mis flujos y me lo introdujo por el culo el cual no costó ningún trabajo introducírmelo hasta el fondo, y en ese momento me vino uno de mis orgasmos más placenteros que he tenido en mi vida, y que solo reaccioné cuando nos tocaron el claxon por que ya estaba la luz verde.

Pero esto apenas comenzaba, ya que llegando al motel se bajó rápidamente a pagar, bajó la cortina y se subió en la parte de atrás conmigo se bajó los pantalones, al verle la verga tan parada  me abalancé a ella como desesperada para mamársela, él se recostó también en el asiento para tocarme las nalgas y meterme los dedos en la vagina, alterándolos para meterlos en mi culo, hubo un momento en que tenía tres dedos en el culo y tuve un tremendo dilema, ya que por un lado deseaba que me llenara la boca de su caliente leche, y por el otro que me metiera su verga lo más profundo en mi culo.

Situación que rápido solucionó al sentir como subía y bajaba algo de mi concha a mi culo, al darme cuenta supe que se trataba del consolador, una vez que lo había lubricado perfectamente con los jugos de mi vagina lo acercó a la entrada de mi culo que ya se encontraba totalmente dilatado después de haber tenido dentro apenas unos momentos antes tres dedos, me lo comenzó a introducir lentamente.

Por un momento había olvidado el tamaño de semejante aparato hasta que nuevamente lo comencé a sentir como se abría paso dentro de mi culo provocándome un pequeño dolor que rápido desapareció, una vez que se encontraba a tope comenzó a sobar mi clítoris y a meterlo y sacar cada vez más rápido, al tiempo que yo le mamaba su verga de la misma forma, hasta que sentí sus chorros de leche caliente en mi boca y yo corriéndome al mismo tiempo que él.

Tal como lo había deseado, tener una verga en la boca llenándomela de leche y otra en el culo, terminé un poco adolorida pero después de un rato que nos recuperamos subimos al cuarto, nos dimos un ducha, y al salir del baño me cargó y me subió al tocador, abrió mis piernas y comenzó a darme un tremenda mamada en mi concha que rápidamente me puso muy cachonda, ya que lo sabe hacer de una manera tan exquisita que no tardé mucho en volver a tener un nuevo orgasmo.

Después de eso me bajó del tocador y me puso al filo de la cama boca arriba, tomó el consolador y me lo introdujo en la concha, yo estaba gozando como loca pero nada comparado cuando lo encendió y empecé a sentir como vibraba, era una sensación totalmente extraña para mí, pero que estaba disfrutando como nunca.

En ese momento tomó mis piernas y las levantó un poco dejándome el vibrador dentro de mi concha y apoyando su verga en la entrada de mi culo comenzó a metérmela poco a poco, hasta que me lo metió por completo y poco a poco comenzó a meter y sacar cada vez más rápido al igual que el consolador.

Yo comencé a dar unos gritos de placer, que en más de una habitación los debieron de haber escuchado, lo cual excitó más a mi novio y comenzó a moverse cada vez más rápido hasta que terminó por inundar mi culo de cremas, las cuales una vez que me sacó su verga escurrían a chorros.
Después de esto me dijo que me había parecido tener dos vergas metidas al mismo tiempo y le contesté que me había fascinado, a lo cual respondió, que si no me gustaría que en lugar de un consolador no fuera una verga real,  y le contesté que sí, que me gustaría mucho, tengo que confesarles que él ha sido la única persona con la que he tenido relaciones y aunque he hecho de todo con él, me gusta la idea de sentir una verga diferente, y aparte de ser cogida por dos vergas al mismo tiempo por mis diferentes orificios.

Esperamos que podamos cumplir nuestra fantasía pronto. Espero que les haya gustado nuestro relato cien por ciento real a excepción de mi nombre claro y que lo omito por obvias razones.

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Autora: Amelia

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Rosa y Marcela, madre e hija

Estaba gozando como loco mientras le acariciaba su precioso culito, ella se levantó y me dijo que le mamara las tetas pues eso la ponía muy caliente, me senté en el sillón, ella se montó sobre la verga mientras le pegaba tremenda mamada de tetas, empecé a culearla despacio y suave mientras le acariciaba el culito, entonces me ensalivé el dedo medio y se lo incrusté en el ojo del culo.

Esta historia que les contaré es lo más caliente que me ha pasado en la vida, estaba de visita de casa de mis padres y por la tarde decidí salir a saludar a unas amigas que viven cerca de allí.

Cuando llegué, encontré a Rosa, una hermosa mujer de unos 38 años con unos pechos grandes, duros y bien formados, al verme llegar se alegró mucho pues tenía tiempo que no nos veíamos, salió a recibirme con un fuerte abrazo, traía un vestido de gasa muy delgado que dejaba ver sus turgentes nalgas bien formadas, me invitó pasar a la sala de su casa y comentó que no había nadie, que su hija de 18 años había salido con unas amigas y llegaría más tarde; ahí estuvimos conversando un buen rato sobre lo que había sucedido durante tanto tiempo, me invitó un trago el cual acepté de buena gana por que hacia muchísimo calor, sirvió tragos para ambos y se sentó muy cerca de mí.

Desde mi posición pude verle las tetas a través del escote de su vestido, lo cual me puso muy caliente, pero pues era amiga de mis padres ¡la que me conocía desde que era niño!, así que decidí concentrarme y tratar de no mirar, sin embargo después de varios tragos encima ella comentó algo acerca de mi edad y agregó que me había puesto muy guapo, anteriormente era muy delgado pero ahora a los 29 años había engordado y tenía un aspecto muy atlético.

Al calor de las copas ella continuó diciéndome cosas agradables sobre mi aspecto y yo le respondí que ella no se quedaba atrás, que debía tener muchos pretendientes, que su esposo debía tener cuidado porque de lo contrario se la iban robar un día, entonces ella me comentó que se había separado hacia un tiempo y que no tenía ninguna relación con nadie, entonces se acercó más a mí, empezó acariciar mi pierna, subiendo poco a poco y lentamente hacia el muslo, en ese momento yo ya estaba muy caliente, la abracé para besarla, nos dimos un beso muy húmedo y caliente, mientras mis manos acariciaban sus preciosas tetas.

Empecé a desvestirla muy lentamente quedándose únicamente con su minúscula tanga rosa, tenía un cuerpo exuberante y deseoso de ser amado, ella estaba desesperada y me sacó la verga del pantalón, me dio una tremenda mamada que parecía que se lo quería comer, yo estaba gozando como loco mientras le acariciaba su precioso culito, después ella se levantó y me dijo que le mamara las tetas pues eso la ponía muy caliente, empecé a hacerlo, me senté en el sillón, ella se montó sobre la verga mientras le pegaba tremenda mamada de tetas, empecé a culearla despacio y suave mientras le acariciaba el culito, entonces me ensalivé el dedo medio y se lo incrusté en el ojo del culo, ella respingó pero no dijo nada, al contrario se estremeció de placer diciendo: ¡quiero que me metas la verga por el culo!

La puse en cuatro, unté saliva en el culo y se la metí de un solo golpe, ella chillaba de placer mientras se restregaba las tetas con frenesí, entonces para mi sorpresa vi a su hija Marcela parada en la entrada del comedor observando cómo me cogía a su mamá en la sala y ambos nos quedamos paralizados.

Tratamos de cubrirnos con lo que pudimos pues estábamos muy sorprendidos y asustados de la reacción de Marcela, entonces para nuestra sorpresa ella se empezó a desabrochar la blusa acercándose hacia donde estábamos, su madre no daba crédito a lo que sucedía sin embargo de su mente le traicionaba pues empezó a escurrirse como loca, su concha le palpitaba y estaba viniéndose nada más de pensar que un hombre se cogería a las dos, yo por mi parte estaba fuera de mí y es que Marcela era exacto reflejo de su madre, como dos gotas de agua.

Acerqué a Marcela hacia mí, y le di un beso. Le comí la boca en aquel beso y ella me lo retribuyó, le abrí suavemente las piernas y la clavé hasta él fondo de su caliente conchita, Rosa se masturbaba lentamente al ver cómo me cogía a su hija.

Marcela le acariciaba las tetas, ver cómo me cogía a dos mujeres casi iguales, solo distintas por la edad me ponía la verga más dura, así que cogimos en todas las posiciones imaginables, entonces Rosa sacó no sé de donde un tremendo consolador el cual se ajustó en la concha mientras veía como yo me cogía a Marcela en cuatro, puso sus tetas cerca de mí y yo se las mamaba mientras ella se hacía tremenda paja con el consolador, cuando ya estábamos muy lubricados Marcela se vino como dos veces mientras su madre le mamaba las tetas y le insertaba el consolador en su conchita, y yo hacía venir a su madre pegándole tremenda cogida por atrás; cuando ya estaba por venirme puse a las dos acostadas boca arriba sobre la cama y les vacié la leche sobre sus cuerpos.

Quedamos los tres ahí acostados totalmente exhaustos y agotados de tremenda cogida…

Autor: AA

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Mis hermanas, que par de zorritas

Mary me agarró la polla y se la metió en la boca, mientras Cande me estaba lamiendo el culo con una suavidad increíble, la verdad es que me sentía en la gloria. Cande se levantó y se puso de cuatro patas, entonces Mary me agarró la polla y la llevó hasta la concha de Cande, se la metí con fuerzas, estuve un buen rato metiendo y sacando.

La historia que les voy a contar, me pasó hace 3 años cuando yo vivía en mi casa solo con mis dos hermanas. Mi nombre es Juli, soy conocido en mi pueblo como El Juli, actualmente tengo 27 años, mido 1,80 y soy de estructura más bien gruesa, aunque tengo un pene de película ya que cuando estoy excitado alcanza hasta los 20 cms.

Todo empezó cuando mis padres me mandaron a España a vivir con mis hermanas, ya que la situación en nuestro país no era del todo buena y estaban pensando en vender todo e irse para allá, lo primero que hicieron fue mandarme a mí, ya que mis hermanas llevaban 5 años que se habían ido y estaban viviendo en una casa que tenían mis padres en España. Cuando llegué al aeropuerto me llevé una gran sorpresa, porque hacía más de cinco años que no veía a mis hermanas y la verdad es que dieron un cambio increíble (de niña a mujer), tengo que decir que mis hermanas son mayores que yo. Mary tenía cuando eso 24 años y Cande tenía 26, quedé impresionado, me estaban esperando dos monumentos de mujeres.

Cuando llegamos a casa empezaron a llegar algunos familiares de mis padres, para conocerme y preguntarme por ellos, estuve todo el día recibiendo visitas, hasta que llegó la noche y ya se fueron todos. Mis hermanas me ayudaron a deshacer mis maletas y cuando agarraban mi ropa interior noté que se miraban una a la otra con unas caritas de pícaras.

Les dije que me quería duchar, porque estaba muy cansado del viaje y del trajín del día. Me metí en el baño y noté que la puerta no tenía llave y que el hueco donde va la llave estaba más grande de lo habitual. Les pregunté a mis hermanas que donde estaba la llave y me dijeron que cuando ellas llegaron a la casa no había llave en el baño, pero que como solo estaban ellas que no le dieron importancia. Me dijeron que si para mí era un problema que mandarían a poner una cerradura nueva con llaves, les dije que no hacía falta, que éramos hermanos y que no hay ningún problema. Tengo que decirles que frente de la puerta del baño está la ducha y tampoco tiene cortinas, me empecé a desnudar y me metí en la ducha, la verdad es que me hacía falta relajarme un poco bajo la ducha. Cuando llevaba un buen rato cayéndome agua encima, sentí como una respiración detrás de la puerta, pero no le puse importancia, empecé a masturbarme, ya que siempre me encanta hacerlo en la ducha y mientras me masturbaba, sentí más intensa la respiración, eso me hizo ponerme a 100, me di cuenta que mis hermanas me estaban espiando por el hueco de la llave.

Me corrí como nunca, la verdad fue una sensación muy agradable pensar que me miraban mientras me estaba masturbando. Terminé de ducharme y me puse a secarme delante de la puerta, siempre con la poya mirando hacia la puerta, terminé y salí con la toalla enrollada por el cuerpo. Me metí en mi cuarto y al rato vinieron mis hermanas a darme las buenas noches, pero lo que me dejó de piedra fue verlas en ropa interior, antes ya las había visto, pero eran unas niñas, ahora tenían cuerpos de mujeres y eso me hacía ponerme muy cachondo. Ellas no les daban importancia que yo las viera en ropa interior y por supuesto a mí tampoco me importaba. Tengo que decir que mis hermanas son un poco más bajitas que yo y son un poco flacas, pero las dos tienen un culo y unas tetas que a cualquiera se les caería la baba en verlas.

Por la mañana me despierto y me dieron ganas de ir al baño, cuando llegué a la puerta del baño me fijé que había alguien dentro, ya que estaba la luz prendida, entonces me acordé de lo que había pasado la noche anterior y me agaché para mirar por la ranura de la llave quien estaba dentro.

Cuando me fijé estaba mi hermana Cande en la ducha, ya que ella madruga para ir a trabajar. Me quedé duro al verle esa hermosa concha que tenía semi peluda, ya que se había rasurado por los lados, el culo era redondito y hermoso y sus tetas estaban paraditas, enseguida se me excité y me empecé a dar una paja detrás de la puerta, cuando terminé me fui a mi cuarto por si acaso mi otra hermana se diera cuenta. Sentí que salió del baño y se fue a su cuarto a cambiarse, al rato sentí que se iba corriendo porque se le hizo un poco tarde, entonces yo aproveché para meterme en el baño a ducharme. Cuando estaba en la ducha de repente se abre la puerta y aparece mi hermana Mary, se sienta en el bate a orinar, pero como estaba media dormida no se dio cuenta que yo estaba ahí.

Cuando me vio me dijo que la perdonara, que no me había visto, y que siempre entraba en el baño media dormida, ya que se quedaba sola en casa, yo me estaba tapando mis partes intimas con una mano, pero me excitó muchísimo que mi hermana estuviera ahí y no pude tapar del todo mi poya. Ella se dio cuenta y me dijo que no me tapara que ya me había visto antes desnudo, cuando era pequeño y que ahora sería lo mismo pero más grande.

Me dijo que si podíamos bañarnos juntos igual que cuando éramos pequeños y yo le dije que por mí no había problema, que éramos hermanos y no teníamos que escondernos de nada. Se desnudó y se metió en la ducha conmigo. Tenía las tetas un poco más grandes que mi hermana Cande, pero también las tenía bien paraditas, su concha tenía más vellos púbicos que la otra, pero se le notaba la rajita rosadita y su culo también era más grande pero también era hermoso. Se puso de espaldas a mí y me dijo que si le hacía el favor de estregarle la espalda, yo acepté de inmediato y cogí el jabón, me puse a estregarle la espalda empezando por los hombros y fui bajando poco a poco hasta que llegué al empiezo de su culo, como no me dijo nada seguí bajando y empecé a enjabonarle su hermoso culo, entonces noté que se abrió de patas y se inclinó un poco para delante, dejándome ver el empiezo de su concha.

Le metí la mano por toda su raja y de pronto se dio la vuelta y me dijo que ahora por delante. Seguí metiéndole dos dedos en su concha y cuando vi que ya estaba excitada me abalancé sobre su concha y empecé a chuparle con la lengua, la verdad es que tenía un sabor delicioso. Después me puse de pie y empecé a chuparle las tetas que también estaban deliciosas. Ella me apartó un poco y me dijo que ahora le tocaba a ella. Lo primero que hizo fue cogerme la polla y empezó a masajearla, me echó el cuerito para detrás y cuando vio la cabeza rosadita se la puso en la boca y me dio una mamada de película.

Cuando ya me había terminado de lamer y limpiar todo mi cuerpo salimos de la ducha y nos secamos, cada uno se fue a su cuarto a vestirse y no comentamos nada más en toda la mañana.

Por la tarde, cuando llegó Cande, estábamos los dos sentados viendo televisión y ella fue derecha a su cuarto para cambiarse de ropa, entonces Mary se levantó y fue detrás de ellas. Yo me quedé viendo la tele, pero al rato siento como que las dos se estaban riendo y que estaban muy emocionadas, como si se estuvieran contando algo.

Salieron del cuarto y nos pusimos a jugar al parchis. La verdad es que las horas se nos fueron rapidísimo, ya eran casi las 22:00 de la noche, entonces yo les dije que me iba a dar una ducha, ya que era verano y hacía mucho calor. Cuando me encontraba duchando volví a sentir esa respiración que ya había oído antes y empecé a masturbarme, en eso se abrió la puerta y entró Cande, yo me quedé parado con la polla tiesa y ella me dijo que quería que le hiciera lo mismo que le había hecho a Mary por la mañana…

Entonces se desnudó y se metió conmigo en la ducha, yo pensé que Mary le había contado todo lo que habíamos hecho y que ella ahora quería lo mismo, pero cuál fue mi sorpresa, cuando veo que se vuelve abrir la puerta y entra Mary también, se desnudó y se metió en la ducha con nosotros, las dos empezaron a masajearme una por delante y otra por detrás, se pusieron de rodillas en el baño y Mary me agarró la polla y se la metió en la boca, mientras Cande me estaba lamiendo el culo con una suavidad increíble, la verdad es que me sentía en la gloria. Cande se levantó y se puso de cuatro patas, entonces Mary me agarró la polla y la llevó hasta la concha de Cande, se la metí con fuerzas, estuve un buen rato metiendo y sacando.

Mary se puso delante de Cande y esta empezó a chuparle la concha, la verdad es que nunca había vivido una experiencia igual, al cabo de un rato se cambiaron de posición y ahora se la estaba metiendo a Mary. Salimos de la ducha y nos fuimos los tres al cuarto de ellas, unimos las dos camas y me tiraron en la cama boca arriba, me agarraron la polla y las dos empezaron a chupármela, entonces Mary se levantó y fue hasta su mesa de noche, sacó un consolador y lo trajo para la cama, yo pensé que era para alguna de ellas, pero me dijeron que me pusiera boca abajo.

Cande sacó un tubo de crema de su mesa de noche y me empezó a restregar un poco por mi ano, yo le pregunté que para que era eso y me dijeron que iba a vivir una sensación nueva que nunca lo había vivido, me metieron el consolador por el hueco del culo y empezaron a moverlo para arriba y abajo, la verdad es que al principio me dolió un poco, pero después me empezó a gustar, me dijeron que levantara un poco el trasero, pero sin levantar la cabeza de la cama.

Mary metió la mano por debajo mío y me agarró la polla, me dijo que se veía que me gustaba porque estaba excitadísimo. Luego me sacaron el consolador y las dos empezaron a lamerme el culo como dos perras. Después de ese día, duermo con ellas en la misma cama y todos los días les ruego para que me hagan lo del consolador.

Autor: ratonporno

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Mely en la fiesta de halloween

Me besó el cuello acariciándome los senos, yo me retorcía de placer, me giré y le dije, yo creo que este traje ya no te sirve, le bajé el cierre y quedó semidesnuda, la besé en la espalda, me dijo, esto ya no estaba hace un rato y me quitó el top. Me recostó en la cama y me quitó la falda, la tanga y se quitó la suya, me abrió las piernas y me empezó a dar una mamada muy rica.

Hola de nuevo, me llamo Melissa, tal vez algunos ya me conozcan, escribí el relato de “Mely, primer orgasmo”, para los que no me conozcan me describiré de nuevo, soy morena, mido 1.66 de altura, cabello oscuro al hombro, mis medidas: 87-65-88.

La historia que les voy a contar me pasó hace apenas dos años, en una fiesta de halloween, resulta que uno de mis amigos cada año hace una fiesta a finales de octubre o a principios de noviembre, y es una tradición ya, él tiene tres hermanos y una hermana con los que me llevo bastante bien, somos amigos de mucho tiempo.

En esa ocasión yo ayudé a hacer los preparativos para la fiesta, como tienen un jardín bastante grande y con bastantes árboles se presta mucho para hacer un recorrido tipo casa del terror, así que por decirlo de algún modo los anfitriones de la fiesta somos el staff y todos nos disfrazamos para dar recorridos a los invitados de la fiesta.

Estábamos disfrazados de diferentes cosas, ya saben lo normal, vampiros, zombis, etc., en esa ocasión yo me disfracé de una diablita muy sexy con una minifalda roja de charol y un top del mismo material un tanto escotado, con unas sandalias abiertas del mismo color, unos cuernos y un maquillaje que me hacia ver horrible, horrible de que si asustaba eh, y traía un tridente, y mi amiga la hermana de mi amigo, le llamaré July para no decir su nombre real, ella se vistió de Gatubela, todo el cuerpo cubierto de un traje de cuero completo, le cubría todo el cuerpo, pero  con algunos cortes tipo aberturas en el traje al estilo del traje de Gatubela después de una buena tunda por Batman, tenia unos cortes en un seno que le dejaba ver gran parte del pecho y otra grande en una nalga, además de otras en el resto del cuerpo como en las piernas, vientre, etc. ella tiene un cuerpo espectacular, es más alta debe medir cerca de 1.75 o mas, con unas largas piernas unos pechos muy grandes un lindo trasero y una pequeña cintura, ella era la sensación de la fiesta por supuesto mi amigo y sus hermanos muertos de los celos.

La fiesta transcurrió normal, tomando algunos tragos y disfrutando de la fiesta, cuando llegó el momento de dar recorridos, nos acomodamos en la parte que nos tocaba ocultarnos, me tocó muy cerca de July, ella salía de un árbol a asustar y más adelante yo salía de un cuarto, medio viejo y descuidado, donde guardan herramienta y ese tipo de cosas, cuando ya pasaban las personas nos juntábamos para reírnos de los asustadizos y comentar una que otra cosa, le pedí a un amigo que me llevara un trago por que me empezaba a dar frío con la poca ropa que llevaba, me lo dio y lo guardé en el cuarto, en cuanto esperaba me metía a tomar unos tragos con July al cuarto, estábamos empezando a marearnos.

En una de las salidas de ella, se atoró con una rama del árbol y se le desgarró el traje en el área del pecho, ella corrió a mi cuarto y me lo enseñó, estábamos muertas de risa ella intentando acomodárselo, pero no podía, así que le dije déjame ver, así que le intenté arreglar el traje pero ya era imposible, le metí la mano para intentar acomodarle el seno en el traje y me dijo, oye estás muy fría y yo le dije, si y tú muy calentita, ella me respondió, no, mira, también estoy fría, y me puso una mano en mi cuello, estaba realmente fría pero en lugar de sentir frío me dio un escalofrío por todo el cuerpo, yo cerré los ojos y ella me pregunta ¿A poco te calientas con esto? Y empezó a recorrer su mano por todo mi escote, estaba más ebria que yo, pero a mí me gustó y la dejé, la miré a la cara y ella dijo, mira, para que veas lo que siento yo, y metió su mano por debajo de mi top y empezó a tocar mis senos, yo me quedé tonta, no sabía que hacer y reaccioné viendo que no le había quitado la mano de su pecho, me dio pena y la quité rápidamente.

Ella se rió y me dijo, apoco no te gusta que meta mi mano en tu escote, le dije que si, y me dijo ¿y tú que crees que siento yo?  ¿Por que quitaste la mano?, le dije que me daba pena, ella se puso a reír y me dijo, bueno hay viene otro grupo, yo no podré salir así que te toca salir solita,  así fue salí pero en lugar de asustar, solo provoqué las miradas y los piropos de un grupo de amigos que habían llegado, cuando regresé le platiqué a July y le dio risa, me dijo, pues ya ves como estás vestida, estás como para comerte, me dio risa y le dije, tú también estás como para comerte, nos reímos y le dije, dame un trago que tengo mucho frío, me dio un trago y me dio un beso en la frente que me dejó extrañada.

Me tomó de la cintura y me abrazó fuerte, yo quedé con mi cara casi en su pecho libre, y le di un pequeño beso y me eché a reír, me dijo, eres una tonta y me dio una nalgada, yo se la regresé y me jaló hacia ella y me dijo, esta me la pagas, me abrazó fuerte y me besó en la boca, yo no sabía que hacer,  pero le seguí el beso, nos fundimos con un beso muy húmedo,  la abracé del cuello y me dijo, no soy tu novio y me agarró las manos y me las llevó a sus nalgas,  ella metió sus manos por debajo de mi falda y me empezó a besar el cuello,  subió sus manos y me quitó el top, me empezó a besar los senos y a jugar con mis nalgas, entonces escuchamos ruido y le dije, es el próximo grupo, me puse el top y salí a asustar otra vez, cuando regresé ella me dijo, acompáñame a arreglar esto…

Salimos y fuimos a su cuarto, apenas llegamos me abrazó por atrás y me besó el cuello acariciándome los senos por delante, yo me retorcía de placer, me giré y le dije, yo creo que este traje ya no te sirve, la giré y le bajé el cierre, se lo quité y quedó ella semidesnuda, solo traía una tanga de hilo negra, la besé en la espalda, se dio vuelta y me dijo, esto ya no estaba hace un rato y me quitó el top. Me recostó en la cama y me quitó la falda, después me quitó la tanga y se quitó la suya, me abrió las piernas y me empezó a dar una mamada muy rica, jugaba con mi clítoris y abría mis labios para meter mejor su lengua, la giré y me acomodé para yo también mamarle su pepa, hicimos un 69.

Yo besaba su clítoris y acariciaba sus nalgas y piernas, ella sentía mucho placer por que dejó un momento de chuparme mientras disfrutaba, estuvimos así un rato,  se levantó, me dijo, espera, y fue a una cómoda y sacó un consolador de esos de doble cabeza, era enorme, y me dijo este va a ser nuestro amigo, me volvió a besar, pero hizo un espacio entre nosotras para pasar el consolador por mis pechos, los apretaba y lo metía en medio luego me recostó y empezó a pasarlo por mi pepa sin meterlo, luego lo chupó y lo metió poco a poco.

Estuvo metiéndolo y sacándolo, yo cerré los ojos y me retorcía del placer, lo hizo un rato y me dijo, ahora me toca, me dio el consolador y se puso en cuatro sobre la cama, lo pasé por sus nalgas y lo bajé hasta su entrada, lo metí y lo saqué como ella lo había hecho, mientras le besaba las nalgas,  me dijo, ahora quiero sentirte a ti, sin sacárselo, me acomodé como si fuera yo el hombre y me introduje la otra cabeza, ella tomó el consolador con la mano y yo empecé a metérmelo a sacármelo, al mismo tiempo que ella hacia movimientos, estuvimos gozando las dos hasta que de pronto ella se vino sobre la cama, yo también alcancé el orgasmo y me tendí junto a ella, me besó y se quedó dormida, yo guardé el consolador, me vestí, y me salí a la fiesta.

Al salir me preguntaron si estábamos bien, les dije que sí, que a ella se le había subido un poco el licor y que iba a dormir un poco, salí a la fiesta y todo siguió normal, yo estaba un poco sacada de onda pero sabía que lo repetiríamos.

Esta fue mi historia de mi primera vez con una chica, ojala les haya gustado y espero no haya sido muy larga. Espero sus comentarios.

Autora: Melissa

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Lo que me gustaría hacer

Me gustaría que me agarraran entre varios hombres todos mucho más grandes que yo, que sea como una fiesta sorpresa, que me desnuden y me empiecen a tocar entre todos, mientras yo toco las pijas calientes y bien, bien duritas de cada uno, y los pajeo, que me toquen las tetas, que me toquen la concha, me metan los dedos y me chupen toda.

Hace bastante tiempo que entro a la página a leer los relatos, pero nunca antes había escrito… Me animé… y acá estoy para contarte mi historia.

Vivo en Buenos Aires, mi nombre real no es Pamela, pero así me voy a hacer llamar para preservar mi identidad ya que hay gente conocida que frecuenta esta página. Tengo 19 años, estudio y trabajo. Debuté sexualmente con mi primer novio. No la pasé mal, pero luego de eso me tomó dos años volver a hacerlo porque no me había gustado mucho. Cuando lo volví a hacer simplemente, me encantó y a partir de ahí me “desperté” sexualmente.

Me encanta chupar pijas, amo el sexo oral. Sé que para mi edad tengo bastante experiencia sexual (comparándome con mis amigas que son bastante “monjitas”), pero me gustaría tener más… soy muy ambiciosa. Me gusta hacerlo a cualquier hora, y en cualquier lado, cuando alguien me calienta me convierto y no me importa nada, sólo que me den… y no dejen de darme. También disfruto del sexo telefónico, lo hice muchas veces y me pone muy loquita, será porque me masturbo a toda hora y me encanta que un hombre se caliente y se masturbe por mí. Me gustan los hombres más grandes, y yo se que a los hombres grandes les calientan las jovencitas, a mí me encanta calentar hombres de la edad de mi papá. Creo que me gustan más que nada porque no tienen prejuicios y no tienen problema en enseñarte cosas nuevas.

¿Cómo me gusta que me la pongan?… Bien fuerte, bien rápido y con bronca, no me hicieron nunca la cola, pero me muero de ganas porque me rompan el agujerito, cuando me pajeo siempre me meto un dedo en mi culito virgen y se me moja toda la concha… me calienta muchísimo.

Cuando me están cogiendo me gusta que me traten mal, que me digan malas palabras, me gusta sentirme puta, pero ya te dije que soy muy ambiciosa y me gustaría ser más puta de lo que soy. Tengo muchas fantasías ¿te cuento algunas?… Me gustaría que me agarraran entre varios hombres todos mucho más grandes que yo (5 ó 6… cuantos más sean más puta me voy a sentir), que sea como una fiesta sorpresa, que me desnuden y me empiecen a tocar entre todos, mientras yo toco las pijas calientes y bien, bien duritas de cada uno, y los pajeo, que me toquen las tetas (las tengo bien grandes), que me toquen la concha… me metan los dedos y me chupen toda.

Me encantaría chupar dos pijas juntas, mientras uno de ellos me chupa la concha… después me sentarían arriba de una de las pijas y me la comería toda con la concha, toda la verga enterita adentro, y que otro me empiece a chupar el agujerito del culo y me lo vaya dilatando… mientras los demás se pajean en mi cara y trato de chupar la mayor cantidad de vergas posible… Me gustaría que mientras me estén cogiendo por la concha… el que tenga la pija más gruesa y grandota de todos me la apoye en la entradita de mi culito y me la ponga toda bien adentro del culo y que se muevan y me cojan los dos al mismo tiempo… Que se vayan turnando todos los tipos y que me llenen de leche por todos lados. Me encanta que me acaben en la boca y tragármela ¿te lo había contado?

Otra fantasía que tengo es la de estar con una mujer, que sea más grande que yo y tenga experiencia con otras mujeres… que me chupe la concha y chupársela… Tengo muchas fantasías más… todos las tenemos ¿no? Me gustaría coger en un bacón y que la gente que pasa me escuche gozar; coger con alguien mientras otra persona nos escucha por teléfono, que me filmen chupando una pija o cogiendo… Te cuento todo esto y ya me estoy colando los dedos en la concha de la calentura. Siempre me arrepiento de no tener un consolador, mmmm… qué lindo que sería tener una pija grandota acá, adentro de mí, o tenerte chupándome la concha y el culo… me meto un dedito…

Voy a seguir contándote de mí, mientras me froto el clítoris… No soy muy alta, mido 1.60, tengo los ojos verdosos, el pelo largo y con rulos, soy gordita así que tengo las tetas grandes y un buen culo que como ya te había dicho tiene muchas ganas de que lo rompan… Me gustan todas las pijas, pero las que más loca me vuelven son las cabezonas. Grito mucho en la cama, me gusta que me hagan gritar.

Me meto cosas en la concha cuando me pajeo, siempre improviso algún consolador… Me encantaría tener esas bolitas que están todas unidas con un hilo y tenerlas adentro de la concha todo el día… Ya te había dicho que me encanta provocar a los hombres, buscarlos y que se calienten conmigo. Me pongo remeritas blancas sin corpiño… o pantalones ajustados sin bombacha.

No tengo novio, me peleé hace un tiempo y no cojo desde julio, porque tenía un amigo con el que cogía siempre pero el muy forro se puso de novio y no quiere engañar a la novia, así que si antes me pajeaba todas las noches antes de irme a dormir, ahora me pajeo a cada rato.

Bueno, ahora me tengo que ir a estudiar porque tengo un parcial la semana que viene, pero prometo que otra vez te vuelvo a escribir… y si te gustó todo lo que te conté, y tenés ganas de hacer un comentario, te voy a estar esperando… por ahí terminamos pasándola muy, muy bien.

Autora: Pamela

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El regalo de mi mujer

Mientras que ellas me cogían yo hacía lo imposible para no acabar ya que sabía que acabando mi pene se iba quedando sin fuerzas. Me montaron reiteradamente y yo pude mantener toda mi leche hasta que en una de esas la brasilera se sentó con su ano abierto por sus manos sobre mi pene y dejó penetrarse completamente por mi palo, yo podía sentir el calor de su ano con mi pija.

 

Después de haber logrado cumplir las fantasías más oscuras de mi esposa, y haberla hecho gozar como nunca, llego el momento de cumplir mis propias fantasías. Aunque reconozco que unas de mis fantasías era compartir a mi esposa con otros hombres, cosa que ya había hecho, pero la otra la que realmente me involucraba era la de tener unas cuantas mujeres, toda una noche, para mí solo, incluyendo a mi esposa. Es que yo no podría gozar si ella no está, estoy muy acostumbrado a compartir todo en la vida con ella.

Semanas después del maratón sexual que tuvo mi mujer con los cinco strippers, yo le insinúe a ella que quería cumplir una vieja fantasía mía que consistía en estar con varias mujeres en la misma cama, poder entregarme y que ellas hagan de mí lo que quisieran. Ella me dijo que le dejara todo en sus manos que cuando menos lo esperara ella me iba a dar la sorpresa. Pasaron los días, pasaron las semanas y un día cuando llegué a mi casa después del trabajo, abro la puerta principal y me encuentro que estaba todo oscuro, comienzo a llamar a mi mujer y no respondía, solo veía una tenue luz que provenía de nuestra habitación, sin dudarlo me dirigí hacia allá.

Cuando entro estaba toda iluminada por velas, era una imagen bastante misteriosa y me causaba hasta un poco de miedo. Me senté en la cama y entraron dos chicas de unos 20 años, vestidas completamente de cuero vinílico súper ajustado al cuerpo, bien como me gusta a mí y en las manos traían unas sogas. Ellas me recostaron en la cama con mucha violencia, sentándose una en mi pecho aferrándose a mí con sus fuertes piernas y atándome las manos al respaldo de la cama, la otra se encargó de mis piernas atándolas una a cada extremo de la cama. Mientras me hacían todo eso me decían que me iban a violar salvajemente. Yo sinceramente estaba temblando de miedo ya que no sabía lo que me esperaba, pero a la vez me excitaba mucho la idea de que ellas dominaran la situación, era algo que nunca había experimentado.

Me dejaron fuertemente atado y aparecieron dos mujeres más, vestidas igual pero con unas máscaras de cuero en la cara, traían unos pequeños látigos en la mano y comenzaron a pegarme en mi cuerpo despacio pero incrementando la intensidad. Yo estaba todavía con la ropa puesta así que no me lograban lastimar, pero entró una quinta mujer, que era de piel negra y cabello enrulado tenía un cuerpo muy delgado pero unos grandes pechos y una cola bien paradita, realmente tenía un cuerpo hermoso, después cuando habló comprobé que era brasileña. Ella traía una navaja y un gran bolso.

Ahí realmente me asusté, yo todavía no veía a mi mujer que con su presencia me tranquilizaría. Me sentía temeroso pero con pasión a la vez por estar con esas mujeres completamente descontroladas, todas vestidas igualmente de cuero, y yo atado en la cama a pura disposición de ellas. Realmente sentí en carne propia lo que sentía mi mujer cuando tuvo sexo con todos esos hombres.

La brasilera comenzó a cortar mi ropa en pedacitos hasta dejarme completamente desnudo, realmente me sentía indefenso y no podía tener una erección ni de casualidad con tanto temor que sentía, no me causaba mucha gracia ver esa navaja tan cerca de mi piel y menos cerca de mi pene. Una de las chicas sacó del bolso, crema de afeitar y la rocío toda alrededor de mi pene, yo adiviné la intención que tenían.

La brasilera tomó con su mano mi pene totalmente flácido, mientras que las otras me afeitaban todo alrededor de mi pene hasta los testículos y el ano siempre lo hicieron muy delicadamente, sentir como rasuraban mi vello me excitaba mucho, seguramente por la zona en donde estaban, además me gustó el tiempo que se tomaron en hacerlo, fue algo muy lindo Una vez que terminaron me limpiaron todo con unas toallas y siempre dejándome atado me brindaron un pequeño espectáculo.  La brasileña y tres chicas más comenzaron a besarse y acariciarse pero de repente todo se tornó violento. La brasilera tomó una de las chicas enmascaradas y comenzaron a desnudarla con fuerzas mientras otra chica que estaba sola comenzó a besar mi pene que aun seguía completamente flácido.

La negra se puso un cinturón con un gran consolador y comenzó a penetrar a la mujer que tenían agarrada entre varias, eso realmente comenzó a excitarme, la negra penetraba a esa mujer con todo tipo de consoladores, y así estuvieron por un largo rato, yo nunca había visto tantos consoladores juntos y menos de esos tamaños. Mientras que mi pene quería ponerse erecto, la hermosísima rubia que estaba conmigo, me dijo que me lo iba a hacer crecer pero dentro de su boca porque ella lo quería sentir ponerse erecto ahí dentro.

La idea me excitó mucho y abriéndola bien grande puso todo mi pene sin dificultad ahí dentro. Mi pene comenzó a crecer pero muy despacio, la rubia no dejaba de succionar el mismo con fuerza sin dejarlo salir un centímetro afuera de su boca, a la vez ella con un dedo comenzó a penetrarme muy despacio en el ano cosa que nadie me había hecho antes, eso me produjo una extraña sensación ya que mi pene inexplicablemente comenzó a parase muy rápidamente.

Yo podía sentir como mi pene buscaba lugar dentro de la boca de la rubia. Ella comenzó a respirar con dificultad y yo sentía como mi pedazo entraba por su garganta, juro que fue la sensación más hermosa que sentí en mi vida, era algo nuevo y único para mí, ella me miraba bien a los ojos mientras yo la penetraba por la garganta, de golpe penetró todo su dedo en mi ano y yo como si hubiera sido una reacción natural de mi cuerpo tuve un orgasmo maravilloso acabándole todo dentro de su garganta.

Ella retiró muy despacio el dedo de mi ano, mientras sacaba mi pene de su boca y no mostró signos de ninguna gota de semen, se lo había tragado todo y con mucho placer. Mientras la Brasilera ya se había cansado de sus actos lesbios, volvió en busca de mí y me dijo “ahora vas a hacer el amor con todas y más vale que puedas porque si no va a ser un dedito lo que te penetren sino esto” y me mostró un gran consolador que llevaba en la mano, yo sin dudar le dije que sí pero que no quería que me penetraran con eso ya que no era de mi agrado, ella al escuchar mis palabras tomó un látigo y me propinó cuatro latigazos muy fuertes y dolorosos diciéndome: “Acá la que manda soy yo así que mejor cállate la boca y obedece”.

En ese momento comprendí lo que era ser sometido, sentir que alguien esta haciendo con vos lo que quiere y la mezcla del temor, placer y dolor daban un resultado de un éxtasis muy placentero que sólo se sentía en ese momento. La brasileña manejaba todo ella le decía a las demás chicas lo que tenían que hacer, yo le tenía miedo pero a la vez me sentía muy seguro en sus manos.

La brasilera ordenó que me untaran con crema todo mi pene como si fuera un pastel, las chicas tomaron unos pomos que se usan para ponerle crema a los helados y me pusieron por todo mi pene, mis testículos y mi ano, claro es de imaginar lo que sucedió después, ellas todas juntas se encargaron de sacarlo todo con sus lenguas, hasta sentí la lengua de la brasileña como penetraba mi ano en busca de rezagos de crema, luego todas una por una volvían a poner crema en mi pene y lo chupaban como si fuera la ultima vez que tenían un pene en su boca.

Yo trataba de soportar mi orgasmo pero no pude ya que ellas no iban de para de chuparlo hasta no hacerme acabar cosa que hice mientras unas de las chicas pasaba la puntita de la lengua muy despacio por la cabeza de mi pene retirando la crema que por ese momento se mezclaba con mi leche calentita. Ella al ver eso mostró una linda sonrisa y degustó todo sin dejar nada.

Para darme un poco de tiempo para recuperarme la brasileña tomó una vela encendida y dejó caer la cera caliente en mi pecho, lo hacía de a poco, dejando caer pequeñas gotas hasta llegar a mi pene en donde sólo se limitó a dejar caer cera alrededor del mismo, el dolor que me causaban las pequeñas quemaduras era acompañado de placer cuando inmediatamente la cera se secaba y se tornaba fría.

Luego apagó la vela y comenzó a penetrarse en el ano la base de la misma, ella lo metía todo dentro y luego lo sacaba casi hasta afuera, la vela era bastante larga y gordita, realmente esa mujer era capaz de todo. Luego que la brasilera terminó de jugar con la vela mi pene ya estaba erecto otra vez y mientras yo seguía atado, todas se fueron turnando una por una para montarme, pero antes de cogerme me hacían un striptease único, era algo maravilloso realmente las minas tenían un cuerpo espectacular, sólo no entendía porque dos de ellas estaban enmascaradas.

Mientras que ellas me cogían yo hacíia lo imposible para no acabar ya que sabía que acabando mi pene se iba quedando sin fuerzas. Me montaron reiteradamente y yo pude mantener toda mi leche hasta que en una de esas la brasilera se subió a la cama y dándome la espalda se comenzó a sentar con su ano abierto por sus manos sobre mi pene, ella me dijo “ahora vas a saber lo que es coger” y dejó penetrarse completamente por mi palo, yo podía sentir el calor de su ano con mi pija.

Ella comenzó a moverse con toda furia y no se detenía, yo no podía creer la fuerza que tenía esa mujer y claro no pude soportarlo y acabé todo dentro de ella, pero lo más increíble es que ella me pedía más y más y no dejaba de moverse, yo no soportaba el dolor de mi pene que estaba siendo realmente exprimido.

Terminé exhausto y la brasileña sacó mi pene de su ano y le indicó a una de las chicas que pusiera su boca bien abierta detrás de la cola de ella, entonces la brasilera abriéndose con mucha fuerza el ano dejó caer de adentro todo mi semen directamente a la boca de la chica, esa escena fue increíble, yo nunca había visto nada igual, la brasilera le ordenó que tragara todo eso y sin dudarlo la chica lo hizo.

Luego a mi pene le costaba ponerse erecto así que me pasaron una crema íntima y me lo masajearon para que éste vuelva a funcionar, al minuto estaba erecto y mucho más que antes, yo nunca había utilizado este tipo de cremas intimas. Así que ellas me fueron entregando de a una sus lindos culitos que yo fui penetrando muy complacido, esa noche fue interminable perdí la cuenta de cuántas veces las penetré y en cuántas posiciones, lo único que me acuerdo es que yo ya estaba desmayado del cansancio y ellas me seguían poniendo crema íntima para poder endurecer mi pene una vez más, así hasta la madrugada en que todas se marcharon.

Solo se quedó una, que sin saberlo yo era mi esposa, era una de las chicas enmascaradas, ella me desató, me abrazó y se quedó a mi lado. Yo le pregunté quién era la otra mujer enmascarada y ella me confesó que era su mejor amiga, una chica que yo siempre le tuve ganas y mí esposa lo sabía, le pregunté cómo la llevó a que ella hiciera eso y me dijo que ella le había comentado la sorpresa que me iba dar y la amiga le pidió por favor que quería participar.

Yo sinceramente no las había reconocido porque la luz de las velas no permitía ver bien con claridad.

Así dormimos por un día entero y yo no quise saber más nada de mujeres por un largo tiempo ya que realmente no había quedado nada en el tintero por cumplir, para mí la vida era perfecta, tenía una esposa con la cual hacíamos todo sin ningún tipo de pudor o reproche, pero claro las historias felices siempre tienen sus dramas y lo bueno siempre algún día tiene que terminar y eso nos sucedió también a nosotros, pero eso ya saben, eso es otra historia.

Autor:ALEXXX

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El regalo

El objeto de goma se convirtió en un amante imaginario, la materialización de los amores que no se habían realizado. Mi primer pensamiento fue pensar que era Eduardo, mi profesor de computación. Imaginé que el pene artificial no terminaba en las bolas, sino que tenía cuerpo, manos, brazos, boca, que era Eduardo quien estaba conmigo en mi cama y quien tocaba mis secretos.

Cuando terminé de quitar la envoltura, abrí la caja y me sorprendí al encontrar aquel objeto que nunca me imaginé que fuera el regalo que mi amiga Alejandra me regalaría. A ella la había conocido en la tienda de mi padrino, donde estaba trabajando mientras duraban mis vacaciones de verano. Alejandra es sobrina de mi tía Amelia, y tenía 21 años, tres más que yo, y a pesar de la diferencia de edad nos frecuentábamos mucho.

La caja contenía un objeto alargado, color semejante a la piel, de un material suave y un tanto flexible, y su forma era lo más cercano a un miembro masculino, con unas finas venas y poros. Incluso tenía una parte que era como una base, que tenía la forma de un escroto muy bien logrado, con pliegues y todo. Lo tomé con mis manos. Debería medir unos veinte centímetros.

No entendí por qué Alejandra me había mandado eso, y pensé qué bueno que había abierto el regalo en mi recámara. Si lo hubiera abierto delante de mis invitados me hubiera muerto de vergüenza. Una comida para celebrar mi cumpleaños. se había terminado hacía algunos minutos. No hubiera sabido qué hacer pero sí habría sabido qué hubieran pensado de mí.

Entonces, en mi mente apareció la idea de una broma. Sí, ella era tenía un carácter tan jovial que seguramente lo había hecho para ponerme en ridículo delante de toda la gente cuando abriera la caja. Lo que no contaba es que yo no estoy acostumbrada a abrir mis regalos delante de todos. Así que le había estropeado la trampa. Seguramente lo había conseguido en una sex shop, donde venden ese tipo de artículos como para bromas de despedidas de soltera.

El llamado de mi madre en el pasillo me hizo guardar rápidamente el objeto en la caja, y cuando entró ella solo le dije que estaba viendo mis regalos. Bajé a cenar, y mi regalo se quedó encima de mi cama, junto a una ropa. La cena transcurrió sin novedad alguna. Pero en la noche, me retiré a mi habitación, y recogí las dos blusas que me habían obsequiado mis familiares, el estuche con los aretes que me había regalado mi papá, un CD y junto estaban con los boletos para ver a mi cantante favorito en concierto.

Y también estaba la caja con el regalo de Alejandra. Entonces empecé a pensar ¿qué diablos iba a hacer con eso? Dónde lo iba a esconder? Si lo veía mi madre ya sabía el lío que iba a armar. Tomé el teléfono y marqué el número de Alejandra, sin embargo no estaba. Seguramente ese había ido con su novio a algún lado después de mi fiesta.

Estaba cansada, así que me quité el pantalón de mezclilla, los tenis, y me acosté en la cama, con mi camiseta que tenía al personaje de Alf estampado. Saqué nuevamente el objeto de su caja, y ésta cayó sobre la alfombra. A la luz de suave luz de la lámpara, los detalles del consolador se volvían más dramáticos. Los bordes y formas producían penumbras que contrastaban con las brillantes venas y pliegues. Viéndolo bien, era casi una obra de arte. No creo que le hubieran sacado un molde a un pene real, pero quién sabe. Se veía con tantos detalles. Comencé a imaginar cómo sería tener en mis manos uno real. Nunca había visto más que el de mi hermano menor, eso había sido cuando era yo una niña, y él un bebé, por eso no contaba. Con las yemas de mis dedos dibujé cada sus contornos.

¿Si Alejandra supiera que su regalo no había funcionado qué pensaría? Seguro no se imaginaba que ahora lo tuviera tranquilamente junto a mí. Continué acariciando la suave textura. Se sentía rico. Comencé a sentirme húmeda, y esa sensación era placentera. El pene flexible tenía un olor peculiar, de goma pero con un aromatizante. Era algo delicioso, y así se sentía. Así, que lo dirigí hacia mi labio superior, que es tan sensible. Lo pasé varias veces en mi piel, y sentí sus caricias, como si él también me correspondiera.

Entonces me llegó ese pensamiento contra el que no ejercí ninguna fuerza para oponerme. Lo dirigí hacia mi pubis. Lo pasé suavemente sobre mi vulva, sobre mi mojada pantaleta, acariciándome como nunca antes lo había sentido. El objeto se deslizaba fácilmente sobre humedad de la tela, y hacía aparecer la forma de mi excitada vagina.

Mi respiración se había agitado. Toqué mis mejillas que estaban calientes. Simplemente me bajé las pantaletas y abrí las piernas. Dirigí mi regalo especial hacia mi vagina, y comencé a acariciar mis labios menores con su cabeza. Se sentía delicioso. Con los dedos de mi otra mano comencé a acariciar mi clítoris. El consolador se movía en diferentes direcciones, y cada roce sobre mis partes íntimas me ponía más caliente aún. Entonces sucedió.

Fue como si cobrara vida, y por tanto tuvo personalidad. El objeto de goma se convirtió en un amante imaginario, la materialización de los amores que no se habían realizado. Mi primer pensamiento fue pensar que era Eduardo, mi profesor de computación. Imaginé que el pene artificial no terminaba en las bolas, sino que tenía cuerpo, manos, brazos, boca, que era Eduardo quien estaba conmigo en mi cama y quien tocaba mis secretos.

-¿Quieres entrar papacito? Le dije, mientras abría con dos dedos mi vagina, y vi cómo comenzaba a introducirse buscando paso entre mis labios vaginales. Sentí cómo el suave material se comprimía un poco y cómo se doblaba para acomodarse a la dirección de mi interior. Me resultó bastante excitante ver el alargado miembro introducirse lentamente, y no pude evitar sonreír, aunque mi sonrisa era como una mueca debido a que los músculos de mi cara estaban se tensaban de forma irregular. Lo seguí metiendo aunque comencé a sentir un dolor que me obligó a detenerme. Volví a las caricias que mis dedos proporcionaban a mi clítoris.

Debo confesar que no tuve el valor de metérmelo completamente esa noche, y creo que mi umbral de dolor no hubiera estado preparado para soportarlo tampoco. Sin embargo, aquel objeto se movía insistentemente entrando y saliendo de mi cuerpo. Recuerdo que lo levanté y besé los falsos testículos, sometiéndome a los deseos de mi amante imaginario. Fantaseaba con que Eduardo estaba conmigo y me hacía suya esa noche, y casi podía ver sus amplios pectorales que rozaban los erectos pezones de mis senos, que también eran acariciados por el artículo erótico, gracias a la humedad que estaba impregnada en su superficie.

En un momento, pareció dirigirse hacia mi ano. -¿Quieres ahí también, mi amor? Claro que sí – le dije, mientras lo dirigía hacia aquél virginal rincón. Y pude sentir cómo iba penetrando por ese otro orificio, gracias a la lubricación de mi vagina, que ahora tenía mojada toda la región. Me pareció que aunque al principio también tenía dolor, era alguna manera diferente al que había sentido por adelante. Digamos que este dolor sí lo podía soportar. Me sentí avergonzada por lo que estaba sintiendo, sin embargo mis dedos se enfocaron en continuar con las caricias del área clitórea, y comenzaron a tomar un ritmo frenético.

Saqué el vigoroso pene de mi trasero y lo empapé en mis fluidos que eran abundantes. Restregaba sus contornos en mis ingles, el interior de mis piernas, y contra mis labios vaginales, que los sentía rozados. Pero mi cuerpo temblaba, podía sentir el sudor que mojaba mi almohada. Mis dedos se movieron cada vez más rápido, dirigí a mi amiguito hacia mi boca y comencé a mamarlo. En mi boca entraba completamente, aquí no había dolor que me limitara, y pude sentirlo hasta mi garganta.

Lo saqué para lamerle la cabeza, y luego volví a chuparlo. Mis propios dedos me volvían loca, y en momentos eran ineficientes substitutos de mi amante de plástico al introducirse entre mis labios vaginales, pero nuevamente volvieron a mi clítoris para darme uno de los orgasmos más exquisitos de mi vida mientras yo mamaba y gemía. Finalmente lo extraje de mi boca para llevarlo a su nuevo hogar: mi vagina. Lentamente me fui relajando, mientras mi inquilino continuaba moviéndose lentamente sin ningún cansancio, proporcionándome más minutos de sensaciones placenteras. De esta forma, poco a poco fui consiguiendo el sueño, aquel consolador compartió conmigo mi lecho, como un fiel compañero.

A la mañana siguiente, la voz de mi madre me despertó, pues íbamos a salir a La Marquesa, un parque nacional a unos kilómetros de la ciudad. Al abrir las cortinas mi madre, la luz iluminó las sábanas y una inseguridad se apoderó de mí al mirar mis pantaletas tiradas junto a la cama y la caja del regalo sobre la alfombra. Una vez que mi madre salió de la habitación, levanté las sábanas, buscando a mi nuevo amante, y una angustia me invadió al no encontrarlo. De repente me di cuenta que mi regalo no se había despegado de mí, estaba aún dentro de mi cuerpo, el muy hábil había logrado irse abriendo paso y ahora estaba metido hasta el fondo.

Todavía conservo aquel regalo como uno de mis más preciados tesoros. Y aún sigue acompañándome algunas noches. Su aspecto no ha cambiado, ni tampoco su vitalidad.

Aún sigue teniendo las mismas ganas de hacerme mía como aquella noche inolvidable.

Autora: Susy

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