relato para Luis

BUENO LUIS.. YO SI EN 2 OCASIONES HE ESTADO EN TRIOS…

LA FUI PREPARANDO

ASÌ COMO A TÌ… ME GUSTAN SUS PIES , EL CUIDADO QUE TIENE DE ELLOS. SIEMPRE ESMALTADAS LAS UÑAS, PIES BLANCOS, GUSTA DE USAR CADENAS EN LOS TOBILLOS Y DE PONERSE BAREFEET SANDALS -ESAS CORREAS QUE PARTEN DEL DEDO GORDO CON PEDRERIA U OTROS MOTIVOS-. SIEMPRE QUE TENEMOS SESIONES ELLA LAS USA Y NORMALMENTE USA UNA CADENA EN EL TOBILLO IZQUIERDO. HACE COMO 30 AÑOS, ESO ERA SIGNO DE QUE ERAS UNA MUJER DISPONIBLE YA SEA QUE FUERAS SOLTERA O QUE ESTUVIERAS CASADA, TE IDENTIFICABA COMO DESEOSA Y CON PERMISO.

Read more

Me gusta / No me gusta

El olor de su culo

Esta es la historia de mi amiga Natalia.

La conocí en un trabajo del cual no me quiero acordar. Nos empezamos a hablar un sábado, cuando recién comenzaba a trabajar ahí. Natalia, una mujer ni delgada ni robusta, piel morena, cabello negro y largo, caderas con excelente forma… y culo de en sueños. Aunque la belleza no la favoreció mucho en su cara, era una chica simpática y muy dada a caer bien por sus  chistes y su risa contagiosa. Siempre que llegaba al trabajo, me saludaba y se sentaba a lado de mí. Platicábamos y reíamos como buenos amigos que somos… Pero sólo éramos eso: amigos.

Read more

Me gusta / No me gusta

La terraza del bar

Era viernes por la noche y mi “A” llegaba en el autobús, ambos habíamos tenido una semana sin complicaciones y yo estaba ansioso por verla, abrazarla y estar con ella.

Como de costumbre, llegó en bus desde su preciosa ciudad costera y yo fui a recogerla, hacía una temperatura de primavera espléndida, así que en vez de con el coche fui andando a esperar que llegara. Cuando por fin llegó su autobús y se bajó nos fundimos en un fuerte abrazo y nos besamos con ansiedad, ella traía unos leggins así que al tocarla pude sentir perfectamente su culo redondito y me puse a cien. Cogí su maleta y decidimos ir dando un paseo a mi casa para dejar la maleta y que fuera al baño después del viaje que había realizado, para salir a la calle tranquilos a tomar unas cervezas y cenar y disfrutar de la maravillosa noche que hacía.

Read more

Me gusta / No me gusta

Mi jefe, el pizzero

Hola, buenas.

Lo que voy a contarles sucedió realmente, hace un par de meses. Para respetar mi intimidad y la de los involucrados, no diré de dónde soy y cambiaré los nombres de los aludidos.

Ante todo, me llamo Pedro y tengo 21 años. Soy de un pueblo no muy grande, en la costa, donde abundan los turistas. Como he terminado los estudios recientemente y me hace falta dinero, entré a trabajar como camarero en un restaurante italiano, muy modesto y acogedor.  La comida era muy buena, había ido varias veces a cenar y me pareció una buena idea: así estaría trabajando en un lugar agradable y familiar, a pesar de no tener nada que ver con mi carrera.

Read more

Me gusta / No me gusta

La rica Verga de mi hermano (2)

En mi relato anterior les conté como empecé a desear la rica Verga de mi hermano.

La mañana siguiente por ser Sábado acostumbrábamos dormir hasta tarde y mis padres siempre se iban a trabajar.

Después de lo ocurrido la noche anterior había tenido un sueño placentero y me desperté sintiendo unos suaves golpes en mis nalgas que estaban desnudas sin yo haberme percatado, al abrir mis ojos y ver hacia mi espalda tuve una visión hermosa de mi hermano masturbándose dando golpecitos en mis nalgas. Al cruzarnos miradas sin decir nada apretó con una mano mi otra nalga sin dejar de tocarse y aumentando su ritmo, supuse que tenía que hacer algo y levanté un poco mis nalgas para que viera mi culito a la perfección.

Read more

Me gusta / No me gusta

COMPARTIENDO EL CULO DE MI ESPOSA 5 (INMORALIDAD)

Hola! a todos los lectores de mis relatos, ustedes ya saben quién soy, el esposo cornudo de Jael. La puta que tiene lo que tantos machos desean…un exuberante culo para sacarse la leche a gusto; porque muchos tenemos la suerte de tener disponible un exquisito trasero carnoso y macizo  de hembra, para el sexo anal, y sentir como lo llenamos de leche, si es la esposa de un amigo, mucho que mejor, pero en mi caso, es la mía quien cumple fantasías de otro hombre con mi permiso en nuestra propia casa.

 Nuestro hogar, es como un lugar de citas donde la única puta es mi mujer y el mejor cliente es el corneador. Es un corneador especial, elegido entre muchos, es varonil, atractivo, discreto y lo mejor de todo; su apantallante miembro, no la tiene más  larga que yo, pero sí muy gruesa, con venas muy marcadas y con una cabeza tipo casco alemán que mi mujer adora mamando con dificultad. Siempre he dicho que mi platillo favorito es observar cómo le entra semejante verga por el estrecho culo de Jael; por tal motivo, este macho se merece tener el privilegio de montarla donde le plazca, se ha ganado el puesto de corneador de planta por estas razones que les comento.

Read more

Me gusta / No me gusta

Crónicas de un gay morboso y pervertido (Capítulo 1)

ASÍ CUMPLÍ UNA DE MIS FANTASIAS

Debo empezar diciendo que no soy de Bogotá Colombia, en mi ciudad natal (la cual no pienso revelar) hay unos cuantos SPAs y Saunas donde gente de todo tipo va a desaguar sus deseos, yo desde los 25 años había asistido periódicamente a estos lugares, y ese día salí temprano de mi trabajo para poder conocer algún sitio puesto que ya me encontraba radicado aquí.

Tras revisar una reconocida página de Internet me decidí por uno que se encuentra en Chapinero (para mi es el mejor de todos), camine desde mi casa hasta llegar al sitio y con un poco de nervios decidí entrar, me entendió un man de 23 o 24 años, alto, moreno, delgado, algo amanerado, esto último me desanimo un poco puesto que realmente estaba bueno, pague la entrada y camine a mis anchas, puesto la mejor manera de entrar a este tipo de sitios es con seguridad.

Al primero que me tope fue al masajista, un tipo de unos 34 o 36 años, alto, muy alto, de piel canela, barba de 4 o 5 días, casi rapado, musculoso a mas no poder, ojos verdes, con sus brazos completamente tatuados, me saludo y me ofreció sus servicios, le agradecí y me dirigí a mi locker.

Tras desvestirme y quedar en bóxer (usar toallas o taparrabos me da oso, nada con el buen bóxer) y cerrar el casillero, camine para reconocer el sitio y empecé a mirar a quienes podía ver, en ese momento eran las 2:30 pm por lo que casi no había nadie, así que sin más entre al sauna, en el habían 2 hombres, con la oscuridad del lugar me era difícil determinar cómo eran, estuve 10 minutos con los ojos cerrados, disfrutando del calor, escuchando como uno de los tipos gemía y trataba de no hacer tanto ruido, para mí era obvio el otro tipo estaba haciéndole una felación (mamada), abrí los ojos y efectivamente, se percibía la silueta de uno de los tipos de rodillas como si le estuviera pidiendo algo, con su cabeza en la entrepierna y haciendo un movimiento que me fue fácil identificar, me levante, mi tour debía continuar.

Read more

Me gusta / No me gusta

Oliendo el culo de Karen

Todo sucedió una calurosa tarde de verano del día domingo 25 de enero de 2009, en esa ocasión yo estaba prestando servicio transitorio de mayordomo en un condominio, mis funciones era recibir toda la correspondencia de los residentes, verificar la entrada y salida de cada uno de los residentes y sus visitas, prácticamente estaba todo el días en el hall del edificio.

Muchas veces llegaban personas por avisos de arriendos y preguntaban. En esa tarde llega una joven señorita a preguntar por arriendo, ella es Karen es una estupenda y atractiva mujer dueña de un formidable culo con forma de pera es con volumen “Es un filete femenino de primera categoría” dueña de una escultural cuerpo atlético,  no tiene muchas tetas es como pequeña, su trasero están moldeado y esculpido finamente por las manos de los dioses hasta ser  un culo perfecto, lo cual su tanga de hilo dental ajusta delicadamente sus par de nalgas y se vean deseable.

Karen en una señorita con esos típicos modales con una voz aguda que pareciera ser el indicador de estatus. Que más tarde a cualquier cosa que verbalizan le ponen tres tonos por sobre cualquier soprano. Hablan fuerte, agudísimo y arrastrando sílabas, y cuando algo les parece malo o feo no dudan en gritar que vivenciaron algo “terriiible”. Su jerga latifundio al que pronuncia la “tr” como “thr”: “Es athró, el gordo está con mucho thrabajo”. Y la “r” como “rh”: “En la casa de la Nené comimos arhoz”. A que ella utiliza bastante el movimiento de las manos, pero  ella es muy simpática y jovial. Ella debe tener 25 años, estatura media,  es muy guapa bella, su rostro es alargado y nariz larga su piel blanca como la leche, luminosa como el sol, y suave como la seda,  sus labios son pequeños pero son sensuales, su largo cabello lacio con movimiento rubio muy pegado a su cabeza que le llega a sus hombros.

Read more

Me gusta / No me gusta

El nuevo trabajo de mi mujer V Final

Después de su Ascenso la actitud de mi mujer cambio, más segura, más abierta, mas sexual, a mí en casa me tenía loco con las historias que me contaba del trabajo y teníamos una vida sexual más activa que nunca pues, según ordenaron Silvia y Jean Claude, seguía sin ser penetrada en el trabajo y llegaba a casa cachondísima. En la oficina, en caso de calentón extremo, solo tenía que llamar por teléfono y cualquier becario se arrodillaba ante su mesa comiéndola el coño hasta correrse en su boca.

Dejó su antigua ropa a un lado y empezó a vestir mas sexy, elegante y provocativa a la vez. Al trabajo iba siempre vestida con trajes de ejecutiva, tacón alto, medias o pantys y, por lo que pude curiosear en sus cajones, nunca llevaba ni bragas ni sujetador. Empezó a utilizar prendas de Sado que combinaba elegantemente con su ropa, faldas de cuero, algún que otro corpiño, incluso cruces de latex que cubrían sus pezones. Ya solo respondía ante Silvia y Jean Claude con los que actuaba de forma sumisa aunque cambiaba al Rol de Ama en cuanto salía de su despacho.

Read more

Me gusta / No me gusta

Paty tardó años en darme el culo

Por cuestiones de política estudiantil, cuando estudiaba el bachillerato, tenía que hacer labor en planteles diferentes, además del mío, en esas visitas conocí a muchos estudiantes inmersos en el movimiento estudiantil, una de ellas era Paty.

Paty, joven, como todos, es bajita, 1.50 de estatura, cabello negro largo, rizado, senos medianos que lucía con blusas escotadas, cintura esbelta y unas prominentes nalga que, siempre, llevaba enfundadas en pantalones de mezclilla, como la mayoría.
En las asambleas, Paty era muy participativa, siempre hacía propuestas -muchas de ellas extremas- por eso se hizo notar pronto, muy pronto, y yo fui uno de quienes la notamos.

A pesar de tener comisión en la política, nos las arreglábamos para cumplir en clases, pasábamos mucho tiempo juntos dentro y fuera de la escuela. Fue una tarde que cancelaron la asamblea cuando, no por accidente, nos besamos, pasamos toda la tarde con besos y caricias, en la escuela, en la banca de un parque, en el autobús a su casa y debajo de un árbol cerca de la misma, ninguno de los dos era virgen y queríamos disfrutar uno del otro

Read more

Me gusta / No me gusta

Mi adorable novia Virginia (XV) – En el taller mecánico

El sábado 9 de julio por la mañana, mi adorable novia Virginia se levantó pronto de la cama porque debía acudir al taller mecánico. Su coche, aunque recién comprado, emitía un ruidito leve pero constante, y la verdad es que le preocupaba. Me pidió ayuda el jueves y le dije que ya sabía que yo era un negado para la mecánica y que mejor que lo llevara a que lo vieran en un taller.

Virginia había pasado la noche completamente desnuda pues en la cama se moría de calor.

Read more

Me gusta / No me gusta

Mi papá y yo nos enamoramos

Mi papá y yo siempre tuvimos una relación distante. Sin razón aparente, simplemente, durante la mayor parte de mi adolescencia, no conectábamos. Muchas veces percibía que él no podía relacionarse bien conmigo debido a que yo era un joven poco masculino, y a pesar de que no había mencionado mi atracción hacia los hombres a la familia, era muy evidente para todos y no existía duda al respecto.

Mi padre, por otro lado, era un hombre muy masculino. Papá y mamá me tuvieron de muy jóvenes, por este motivo, a mis veinte años, ellos se encontraban apenas por los 42. La relación de ambos siempre fue buena ante mis ojos, sin embargo, una vez que cumplí 21, tomaron la decisión de separarse. Para evitar la participación de abogados, y no complicar aun más las cosas, llegaron a un acuerdo: cada mes tendría que pasar una semana en casa de papá. No era algo que me entusiasmaba mucho, debido a nuestra poca cercanía, pero lo positivo era que en su casa tenía más libertad. Un par de ocasiones llevé a chicos que conocía a través de aplicaciones y teníamos sexo en mi habitación. El jamás se enteraba, o al menos, eso pensaba yo.

Read more

Me gusta / No me gusta

Cumplí mi fantasía con el hijo de mis vecinos!!

Hola, me llamo Pilar y vengo a contarles este pequeño pecado que acabo de cometer jiji, la verdad es que desde los últimos años vengo leyendo relatos eróticos y más de esta página, lo que me motivo a tener una pequeña aventurilla pasional, y escribir esto es como cuando te entregan aquel trofeo que tanto ansiabas y ahora les devuelvo el favor por hacerme mojar tantas veces con sus relatos. Les explico antes que nada quien soy. Como mencione antes, me llamo Pilar, tengo 49 años (rozando 50 casi) y estoy casada con dos hijas, una de 29 años y otra de 25 años. Mi marido tiene 55 años y realmente nos casamos muy jóvenes; ya saben, estábamos muy “enamorados” y no pudimos esperar.

Read more

Me gusta / No me gusta

El polvazo de nuestras vidas

Mi nombre Jordi, tengo 33 años y vivo en Barcelona. Soy lector habitual de la sección de relatos eróticos de esta página y hoy me he decidido a escribir sobre la aventura sexual más apasionada y salvaje que yo haya vivido jamás. Todo lo que voy a escribir es real.

Trabajo en una oficina de una pequeña empresa en Barcelona, y durante el mes de agosto, transcurrieron dos semanas en las que yo era el único que acudía a mi trabajo, el resto de compañeros se hallaban disfrutando de unas merecidas vacaciones.

Cada mañana nuestra primera actividad consiste en bajar al Bar de la esquina a desayunar… yo, aunque en solitario, seguí practicando nuestra sana costumbre… pero tuve que cambiar de Bar, ya que nuestro local habitual, había cerrado también por vacaciones. Así es que entré en mi nuevo Bar y me senté en una mesa a ojear, despreocupadamente, la prensa diaria. Esa mañana era yo el único cliente.

No había mucho trabajo, así que no era urgente el volver apresuradamente a la oficina. Entró una mujer. ¡Dos clientes!… Sin poder evitarlo, sin más, empecé a seguirla con la mirada, era el tipo de mujer que sin que uno sepa muy bien porque, despierta sus más recónditos y atávicos instintos, y ahora recuerdo que desde el primer momento en que la vi, solo una palabra recorría mi cabeza: “sexo”.

Primeramente se dirigió hacia la barra, de espaldas a mí, con lo cual pude devorarla con la mirada, sin miedo a ser descubierto. Calzaba zapatos blancos de tacón, acabados en una larga punta. Vestía unos pantalones tejanos, que debo decir, le dibujaban un trasero espléndido, y añado, que ella también sabía moverlo muy bien. En la parte de arriba un jersey fino de color negro, bastante ceñido. Su cabello era rizado de color castaño con mechas más claras. Pidió en la barra, se volvió y vino a sentarse en una mesa justo enfrente de la mía. Ahora si podía ser descubierto, pero sinceramente, no me importó, volví a estudiar su cuerpo, sus movimientos, realmente ella me excitaba.

Le calculé unos cuarenta años aproximadamente, eso sí, muy bien llevados, pero tenía esa cara de mujer experimentada en la vida, que al menos a mí, me da mucho morbo. Ojos despiertos y mirada, diría yo, divertida, alegre, de mujer desenfadada. Tez morena, marcadamente bronceada. Llamaron también poderosísimamente mi atención sus pechos. Eran de un tamaño bastante considerable, muy bien puestos para su edad, alzados, y tal como he dicho antes llevaba un jersey ceñido, sin sujetador, que le marcaba notoriamente los pezones. Os digo, que me puse tieso en ese mismo instante.

Hago un inciso para deciros sobre mí, que aunque más joven, he vivido lo mío, estoy rodado vaya, curtido, y leo bastante bien entre líneas. Tengo novia aunque actualmente reside en el extranjero y nos vemos unos pocos días cada dos meses. Soy de carácter abierto, bastante seguro, decidido, afable, simpático, es fácil entablar conversación conmigo y físicamente normal, no muy alto, de complexión fuerte, me gusta mucho practicar deporte. Cara de bueno y ojos claros…

Así es, que ella se sentó delante de mí, de lado, ofreciéndome enteramente su exquisito perfil. Contemplé, disfruté, de sus zapatos de tacón, de sus piernas, de sus pechos, de sus erguidos pezones, de sus finas manos…A esas alturas ella ya se había percatado de que había llamado mi atención, y yo de que ella me había fichado. El camarero le sirvió un zumo de frutas y se retiró.

Sin más ella se dirigió a mí, para comentarme lo vacía que estaba la ciudad y la poca gente que quedábamos en el centro, rápidamente entablamos animada conversación. Hablamos de vacaciones, de trabajo … en media hora ya sabía cómo se llamaba, que era divorciada, tenía 42 años, estaba de vacaciones, pero en dos días se iba de viaje a la islas con una amiga, tenía un hijo de 15, que estaba veraneando con su ex-marido. Debo admitir que a medida que me iba hablando, los ecos de la palabra “sexo” iban resonando a lo largo y ancho de mi cabeza, y de que me costaba horrores no desviar mi mirada hacia sus atributos delanteros. Ella lo sabía. Yo le conté que estaba trabajando, que era el único esos días en mi oficina, y que mis vacaciones debían esperar hasta setiembre.

Ella, a la que llamaremos Ana, me escuchaba con atención, sabiéndose excitante y sensual. Me siguió el hilo, así que a esas alturas ya ambos sabíamos que es lo que había. Yo me hallaba completamente erecto, el problema iba a ser mío a la hora de levantarme, por suerte, mi camisa estaba por fuera del pantalón.

Le pregunté sobre sus planes para el día, y vi claramente que no tenía mucho que hacer, o al menos, nada que no pudiera hacerse en otro momento. Así que me decidí a atacar, educado, correcto, pero decidido…

– Ana, sabes perfectamente que desde que has entrado en el Bar, no he podido dejar de mirarte. – Sí, lo sé. ¿Te gusto? – Sabes que sí. Desde el primer momento me has atraído. – Tú también (me confesó)

Pedí la cuenta.

– Acompáñame Ana.- ¿A dónde? – Ven conmigo mujer y sonreí.

…y vino, y yo me la subí a la oficina.

– ¿Seguro que estás solo? Me preguntó ella. – Seguro Ana.

La hice pasar a una sala de reuniones que se haya únicamente amueblada con una mesa redonda y unas pocas sillas.

Me acerqué a ella, en esos momentos, creo que mi erección era patente a todas, todas… la cogí por la cintura y la atraje suavemente hacía mí. No se resistió. En ese momento ya tuvo que notar mi verga, totalmente tiesa… sin más demora bajé mi mano y la posé en su excitante trasero, y volví a atraerla hacía mí… ella estaba tan excitada como yo… busqué su boca con mis labios, y nos besamos, apasionadamente, mezclamos nuestras lenguas. Sin dejar de besarla, empecé a desabrocharle sus pantalones y se los bajé, lucía unas bragas tipo tanga de color negro que dejaba al aire un culo respingón impresionante. Mis manos gozaron de ese culo en toda su amplitud.
– ¿Tienes preservativo? Inquirió ella.

Yo hombre precavido (vale por dos), siempre llevo uno en la cartera. Empecé a juguetear con ella. Ana estaba completamente mojada, tan excitada o más que yo.

Le acaricié los labios de su vagina, y mis manos se deslizaron, por debajo de su ceñido jersey, hacia sus más que deseadas tetas, comencé a pellizcarle suavemente esos pezones, que en esos momentos se encontraban izados, duros, tiesos. Me entretuve largamente sobando esos hermosos pechos, ella no paraba de gemir, suspirar y jadear suavemente.

La imagen era la siguiente, Ana de pie con las manos apoyadas en la mesa, con los zapatos de tacón puestos, los pantalones bajados, el tanga en su sitio, ligeramente ladeado, el jersey levantado en su parte delantera, mostrando sus dos generosas tetas con sus más que ardientes pezones, la espalda arqueada, sus ojos entrecerrados, y su boca jadeante, suplicante. La chupé y la sobé sin tregua, las tetas, el trasero, el ano, las piernas, su vagina, introduciendo mi lengua hasta lo más profundo, jugando, mordisqueando su clítoris.

– Hazme lo que quieras me susurró.

Esa simple frase, nos hizo entrar en una segunda fase de nuestro polvo. Vi claramente el tipo de juego al que quería jugar. Ana deseaba fervientemente, que yo pasara a ser el claro dominador. Entendí el mensaje… y el juego siguió…

La tomé por los cabellos y la arrodillé. Ella no hizo ademán de resistencia en ningún momento.
– Chúpamela, Ana.

Escuché, un simple ‘Sí’, que repitió varias veces con la respiración entrecortada, mientras con su lengua recorría mis huevos, cogí mi verga con las manos y la introduje entre sus labios. La aceptó con patente excitación, placer y ansia.

Empezó a mamármela muy enérgicamente. Reconozco que es algo que me da mucho morbo hacer, sujetar a mi compañera por los cabellos, y empujar su cabeza hacia mi pene, follarle fuertemente su boca y no permitir que se zafe de mis movimientos. Así lo hice con Ana, y eso a ella también la excitó. Me ponía a mil, contemplar su cara, que a su vez, me miraba viciosa, mientras, hambrienta, me la comía. Fue una mamada maravillosa, pero no permití que terminara…

Saqué mi pene de entre sus labios, y la ayudé a levantarse, la situé exactamente en la misma posición, en pie, apoyada con las manos en la mesa, deslicé su tanga hacia abajo, y empecé a lamer, a chupar, a comerla entera, entre las piernas, el culo, su ano, su vagina estaba completamente mojada, chorreaba… y Ana no paraba de gemir, de jadear… de forma ahora, bastante, bastante escandalosa…

– Te voy a penetrar.

Entre gemido y jadeo, me pareció escuchar un ‘Por favor’, así es que lo más rápidamente que pude, me coloqué el condón… y me situé detrás de Ana. Mi polla estaba tiesa y dura como un bastón, la tengo bastante gruesa, pero Ana estaba muy dilatada por la excitación y la penetré de un solo y enérgico empujón… ¡Como gimió!

Empecé a bombear muy fuerte, muy rápido, Ana no paraba de gemir, cada vez más fuerte, me pedía más y más, yo deslizaba mis manos hacia sus pechos y mientras me la follaba, no paraba de sobarle las tetas y pellizcar sus pezones, estábamos ambos disfrutando, sin duda, de un polvo increíble.

En la cima de la excitación, introduje un dedo suavemente en su ano. Observé que eso aumentó sus gemidos, así es que seguí jugando con su hermoso culo…

A ella la excitaba aquello, si cabe todavía más, cada vez que metía un dedo en su ano, gemía y jadeaba más… no era un ano virgen, eso me pareció claro, así es que le saqué mi pene, y sin dejar a que terminara un suspiro de frustración, de desesperación, apunté con mi glande hacia su ano, ella lejos de resistirse, se dejó ir completamente sobre la mesa, y con ambas manos se abrió las nalgas.

Eso ya me puso frenético, aunque intenté frenar mi acometida para no dañarla. Después de un par de intentos fallidos, penetré con mi glande extremamente duro, su ano.

Ana suspiró, pero no mostraba signos de dolor, empujé de nuevo, al poco la tenía ante mí, totalmente penetrada por el culo, y yo empujaba con movimientos lentos y rítmicos… pero aquello funcionaba de maravilla…

Así es que poco a poco, mi ritmo se acrecentó, mientras la enculaba, jugué con su clítoris, y ella mostró generosamente cuanto aquello la complacía. Al poco, me incorporé sobre ella… las sujeté firmemente por las tetas y empecé a encularla con gran vigor… ella no paraba de gemir, de gritar… de pedir más y más… y así terminé corriéndome salvajemente en su ano.

En nuestra breve conversación posterior, ambos admitimos, que había sido el polvo de nuestras vidas.
Al rato, nos despedimos sin más, de eso hace dos semanas, y no he vuelto a saber nada más de ella.

Me gusta / No me gusta

Mi primera orgía

Ya les conté mi primer relato de cómo me inicié como una verdadera puta, una vez que comencé a visitar el lugar frecuentemente, los hombres que iban, me enseñaban cosas diferentes, que a mi me gustaba conocer, conocí diversos tamaños de miembros, sus formas, sus olores, sus sabores, pero al mismo tiempo tenía una doble vida en las mañanas iba a la universidad y en las noches me portaba como una niña mala.

Read more

Me gusta / No me gusta

Inútilmente

Me estabas follando en un lavabo, mis manos buscaron acariciar tus huevos, los estrujé entre mis dedos al mismo tiempo que mis dientes hacían lo mismo con mi lengua; con un soberano empujón me la clavaste entera, noté tus huevos golpeando mi culo con cada embestida. Aquello dolía. Mucho; aquello dolía celestialmente.

 

Read more

Me gusta / No me gusta

Follando en familia

Amor Filial Hetero, Orgía. Esta historia sucedió cuando mi hermana Rosa empezó a decir que quería independizarse económicamente de mis padres, por lo que se buscó un trabajo en una discoteca de camarera y gogó, el cual estaba excelentemente pagado, ella tendría sobre dieciocho años, mediría sobre 1,70, tenía unos senos hermosos, un cuerpo delicioso, y alguna experiencia sexual. Yo solía ir mucho por allí, tenía mucha confianza con las compañeras de trabajo de ella, pues eran todas chicas, e incluso me llevaba bien con el jefe.

Cuando hablábamos, sus compañeras de discoteca avisaban a Rosa de que no era oro todo lo que relucía allí, que se movían muchas cosas que quizás no aguantaría, que el jefe Rafael se había acostado con muchas de las camareras y gogos que habían pasado por su empresa, y con la que no lo había conseguido le había rescindido el contrato. Mi hermana Rosa repetía hasta la saciedad que ella no haría eso, que preferiría perder el trabajo. Read more

Me gusta / No me gusta