LA SOBRINA DE MI ESPOSO I

Hola a todos gracias por los mensajes a los que leyeron mis relatos anteriores y lo que me dijeron fue delicioso, espero que al leer este me envíen su mensaje y me cuentes lo que te transmití; De nuevo les quiero compartir experiencias gracias a la sobrina de mi pareja, y sus consecuencias en nuestra relación.

Mi relación con mi pareja es muy especial mi esposo como han visto me ha llevado de la mano y con paciencia para ir explorando nuestra sexualidad al máximo, sin embargo todas nuestras cosas las guardamos el recelo absoluto; Vivimos con una sobrina de mi esposo de nombre Sofía y mi cuñada que cuando se separo se vino a vivir con nosotros, ella tiene 18 años es muy hermosa y eso hace que tenga muchos amigos que la pretendan.

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El día que me desvirgaron

Fue en Zaragoza hace ya tiempo de esto.

Me encontraba realizando el servicio militar en la Academia General Militar de Zaragoza. De aquellas contaba con 21 años, medía y mido 165 centímetros de estatura, y pesaba por entonces 58  Kg. De pelo negro azabache, un culito redondito, y algo respingón.
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Eso te pasó por guarra

Os voy a contar la historia de mi ex novia, con la cual me tiré bastante tiempo y pude follármela cuántas veces quise.

Ella es bajita, 1,55 aproximadamente, 48 kilos, no tiene mucho pecho, una cara bonita y un culo de infarto. Yo sin embargo, soy alto, 1,85 y peso 80 kg.

Me la follé de todas las maneras y en todos los lugares, pero sólo por delante, nunca lo habíamos intentado por detrás. Yo pensaba que con ese culo era imposible que no quisiera porque era lo que mejor tenía. Me excitaba verla en tanga o en bragas, sólo tenía en la mente reventarle el culo a pollazos hasta que no pudiese ni hablar.

Me volvía loco imaginar como mis amigos le miraban el culo e imaginarme las cosas que se les pasaba por la cabeza cuando nos veían meternos en un callejón para follar.

Hasta que un día en casa de mi novia, estábamos mi novia, dos amigos míos y yo, de tanto verla pasar vestida con unas mallas grises que ceñían todo su culo y al agacharse dejaba a la vista de mis amigos el tanga, le insinué echar un polvo en su cuarto, ella ingenua accedió encantada aunque con mucho corte porque mis dos amigos estaban allí sentados en el salón y el cuarto pilla bastante cerca y se podía oír algo.
Nos fuimos al cuarto y empezamos a liarnos quitándonos las camisetas, ella me bajó el pantalón y comenzó a chuparme la polla que estaba durísima de lo que ya me estaba imaginando, seguía chupando y yo empujaba para follarme su boca cada vez más hondo. Luego le bajé el pantalón quedándose ella con un tanga verde que me volvía loco, empecé a sobarle el culo con tantas ganas que ella se quedó hasta un poco asombrada, hasta que le dije que se pusiese a cuatro patas en la cama, ella aceptó, y sólo de verla en pompa con el tanga me estaban entrando unas ganas de reventarle el ojete que no lo pude resistir… Cogí mi polla muy dura y se la puse en el ojete y empujé sin más, fuerte y sin lubricar ni nada, ella se estremeció y me miró con las lágrimas saltadas y me dijo que parara, que no siguiera. Yo, al contrario de lo que me dijo, le empecé a bombear más fuerte para reventarle el culo, ella llorando pidiéndome que parara, que le estaba haciendo daño. Yo seguí un ratillo cada vez con más fuerza para partirla en dos, hasta que ya no pude más y reventé por dentro llenándole todo el culo de semen, hasta ese día virgen y cerradito, al sacarla vi el ojete abierto y dolorido y ella inmóvil a cuatro patas, sin fuerzas y por el dolor no podía ni moverse.

Me vestí y me salí al salón con mis colegas que me miraron con una sonrisa cómplice. Les conté todos los detalles de la “reventada” y ellos riéndose y burlándose cuando vieron salir a mi novia con la cara de follada y casi sin poder andar. Al pasar delante nuestra, ella me miraba con una mirada asesina a lo que contesté yo con una buena bofetada en el culo con la cual se estremeció.

Mis amigos la miraban riéndose cada vez que pasaba por el salón porque no podía ni andar. Eso le pasó por guarra y por ir enseñándole el tanga a mis amigos.

Al cabo del tiempo me dejó y se fue con uno de mis amigos que estaban allí, ahora el cabrón se la estará follando por el culo, pero seguro que no se lo revienta como aquél día que le partí por primera vez el ojete.

AUTOR: FJM

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Tres para tres

Hola, la historia que les voy a contar sucedió hace poco, y todavía me perturba bastante.

Para empezar quisiera informarles que soy un hombre casado, con dos hijas y un matrimonio bastante normal, feliz, sin mayores inconvenientes. Tanto mi esposa como yo estamos dedicados al trabajo y a la familia.
Una tarde, Kelly, mi esposa, me indica que se encuentra bastante estresada del trabajo y que la rutina la está matando. Me dice que Mario y su esposa Rita tienen una pequeña reunión y que nos invitaron. Lógicamente le dije que sí, que estaría bueno salirnos de la rutina, y unos tragos no estarían nada mal.
Kelly se arregla bastante bien, no está muy buena, pero tienes una tetas grandes y su cadera es ancha. Se depiló y se puso un vestido muy ajustado y con un buen escote. Dijo que así se sentía adulta y liberada. Le dije que estaba bien y que disfrutáramos.

Al llegar a casa de Mario, estaban sus compadres Rosa y Wilson, una pareja de personajes fuera de lo común, eran bastante altos y parecían una pareja de atletas profesionales. Rosa era una muñeca, muy blanca, de piel muy suave, como de unos 20 años de edad, alta delgada, ojos negros muy grandes, teticas pequeñas, piernas muy largas. Wilson era muy alto, negro, parecía un velocista, las manos y los pies muy grandes, una gran sonrisa. En cuanto a Mario y Rita, eran tan promedio como nosotros.

Pues bien, empezamos a disfrutar de la reunión, el ambiente de la casa de Mario es semejante a una tasca y pequeño bar. Muy cómodo. Bailamos, cambiamos de parejas en el baile, contamos anécdotas y recuerdo que tomamos bastante, todo muy normal. De repente luego de varios tragos empezamos a hablar de sexo, de tabúes y de esas cosas. Mario salió con que le calentaban las escenas de lesbianas, algo que yo confirmé. Rosa y Wilson no participaban mucho de la conversación , en realidad se estaban besando y metiéndose mano en un rincón.

Kelly entonces nos retó a ver si podíamos describir exactamente que es lo que tanto nos excitaba, y sin mayores, besó a Rita. Rita, en un momento pareció sorprendida, pero enseguida comenzó a responder, acariciando las tetas de Kelly, y metiendo la mano bajo el vestido. Mario estaba como loco y empezó a dar instrucciones. En realidad yo estaba paralizado. No tenía en mente esta situación.

Wilson se retiró al baño y yo imagina que iría a masturbarse. En la barra quedamos Mario, Rosa y yo viendo la escena de lesbianas que protagonizaba mi esposa. Rosa empezó a pasarnos la mano por nuestros penes que estaban a cien. Empezó a quitarse el sweater y mostró unos muy bellos pequeños pechos, como toda una deportista. Luego bajó su falda y vimos ese muy bien trabajado culito, duro, fuerte, suavecito. Su vagina la tenía totalmente depilada. Empezó a decirnos que su fantasía era ser poseída por dos machos, y empezó a buscarnos las vergas para mamar. Nos bajó los pantalones y quedamos desnudos, con las vergas tiesas. Le pidió a Mario que se acostara en la alfombra y que le llenara la vagina con su verga. Ella se acostó sobre él boca arriba con las piernas muy abiertas. Yo veía ese hermoso bollo lleno de pene. Ella me gritaba que me esperaba, que su fantasía se refería a dos penes, no solo a uno. Entonces me arrodillé frente a ella, le olí su vagina que estaba muy bien lubricada y rica. Comencé a chuparle su gallito, mientras Mario sacudía ese huevo a centímetros de mi cara, de hecho me golpeó varias veces con sus bolas. Entonces con mi verga totalmente tiesa la empujé, deslizándola sobre el pene de Mario, y penetrando a Rosa. Entonces caí sobre su torso, y tenía a mi disposición sus teticas. Al mirar hacía arriba observaba como se comía le cuca de mi mujer la cual estaba mirando hacía donde estábamos haciendo el trió. La sensación fue bastante extraña. Me estaba cogiendo a una belleza de mujer, pero mi huevo rozaba forzado a la vez contra la parte superior de su vagina y clítoris, al mismo tiempo que recorría el largo del pene de Mario, que parecía crecer aún más. Estaba en el paraíso terrenal. Y como en el paraíso, hizo su aparición la serpiente.

Wilson salió de baño totalmente desnudo, y con ese enorme monstruo que llama verga. Nos miró y empezó a reír. Dijo que le había excitado la escena lesbica, pero que esto no tenía comparación. Se acercó a Rosa y le puso su serpiente en la boca para que la muñequita se mamara semejante bicho. Yo estaba moviendo el culo y chupando teta, mientras esta muñequita se atragantaba con su pedazo de carne. Pude observar de cerca como su garganta se ensanchaba a medida que Wilson le empujaba el guevo muy dentro de su garganta.

Entonces al fondo escuche como Kelly, mi mujer pedía que le complacieran su fantasía. Entonces Wilson sacó su miembro de la Boca de Rosa, dio la vuelta y sin previo aviso la empujó toda dentro de mi culo, intenté salir del apuro pero Rosa y Mario me tenía sujeto. Apreté lo más que pude mi culo, pero fue peor, el negro se alborotó más y empujó hasta que sentí que la cabeza de su guevo empujaba a mi ombligo desde atrás, y sus bolas y las de Mario hacían un sandwinch con las mías.

Mi mujer gritaba como poseída, mirando la escena y disfrutando de la lambida de cuca, con dedito en el culo.

Yo, gritaba de dolor, de placer, de sorpresa. Me sentía asfixiado y aplastado entre la bella y la bestia. Estas teticas eran una delicia, y ese negro era inmenso.

El desgraciado del Mario se excitó tanto que empezó a eyacular dentro de Rosita, llenando esa cicuta y mi pene con sus semen caliente. Lo que hizo muy resbaloso el ambiente intravaginal, con lo que empecé a coger muy sabroso a Rosa, no es que yo sea muy bueno en la cama, sino que enganchado con este negro del Wilson me sacudía violentamente, haciendo que la muñequita gritara su orgasmo en mi cara.

El Negro entonces nos abrazó fuertemente a los tres, empujó su pene muy profundo en mis intestinos y me llenó de leche. Esa sensación a la vez hizo que me viniera. Fue el polvo más excitante que he echado en mi vida. Me ardía el culo, las pelotas, las tetillas, el glande. Me dolía el pene.

El Negro en ese momento me lo sacó del culo, y dio la sensación de cuando se destapa un refresco con gas, sonó plat!, entonces, aun sobre el cuerpo relajado de la muñequita, con los penes flácidos de Mario y el mío saliendo escurrido de esa cuquita, se acercó mi mujer y la de Mario, Rita se metió de cabeza y besó nuestras bolas. Kelly se fue a mi culo y lo acarició con su lengua. Yo agradecía bastante, ya que me produjo una gran sensación de alivio y relax. Entonces, succionó fuertemente y extrajo la leche del negro. Se besó con rita, y Rita sacando a Mario de abajo de paquete lo besó en la boca, pasándole toda la mezcla de leche del negro con lo que había recogido de nuestras bolas. Mario se tragó la leche y se sentó en la barra.

Rosa, Rita, Wilson, Kelly y Mario me miraron y rieron de buena gana. No sentamos y sirvieron unos tragos.

Entonces Kelly me besó en la boca tiernamente, y me susurró al oído: “Feliz cumpleaños Amor!”…

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Las reglas del juego

Entre los labios de Marta y los míos, la polla de Carlos, altiva, erguida, las venas intensamente marcadas en la piel lubricada por nuestras lenguas moviéndose al unísono, el capullo al descubierto, ancho y rosado, deliciosamente suave en el roce con el paladar cuando, a turnos, nos los intercambiábamos para apropiarnos de él en exclusiva, chupándolo y haciéndolo desaparecer en el interior de las bocas hambrientas. Carlos de pié, las piernas ligeramente abiertas, las manos en nuestras nucas, acariciándonos el pelo, empujando nuestras cabezas contra la verga ardiente, jadeando al ritmo de nuestros labios chupadores, de nuestras propias manos cerradas sobre el tranco, agarrándolo, meneándolo hacia arriba cuando la boca bajaba, hacia abajo cuando la boca subía. Marta y yo, de rodillas, magreando con la otra mano las nalgas de Carlos, hurgando entre ellas para buscar el aro de su orificio anal, para horadarlo con nuestros dedos que dilataban el estrecho agujero, el músculo cerrado del culo que parecía atrapar como una ventosa el dedo que penetraba en sus entrañas.

De rodillas nos sentíamos sometidos. Nos excitaba esa sensación de dominio que Carlos imponía al empujar con sus manos nuestras cabezas contra su polla, al tensar los músculos de sus robustas piernas cuando nuestras lenguas la recorrían, al decidir a quién correspondía tragársela, hasta que él considerara oportuno el cambio, sabedor de que otra boca ansiosa esperaba su turno. A Marta y a mí nos encantó el momento en que Carlos se agarró la verga y la levantó para obligarnos a que nuestros labios se juntaran, se besaran, se mordieran, se chuparan, impregnados de sus primeros jugos. Los labios de Marta y los míos sabían a polla de Carlos, a semen de Carlos, a huevos de Carlos. Marta y yo nos besamos ardorosamente, sin poder separarnos porque Carlos apretaba nuestras nucas para que el beso se eternizara mientras frotaba su polla contra nuestras mejillas y nuestras frentes, como queriéndonos recordar que, tras el beso, volveríamos a ella, cuando él lo decidiera.

Carlos y Marta son pareja. O algo parecido. Viven bajo el mismo techo y comparten tiempo libre y aficiones. También comparten cama, para dormir y para follar. Y a veces se comparten ellos mismos con otros y con otras, sin más ataduras que las que imponen las reglas de un juego que ellos mismos inventan. Esta vez, a tres bandas, dos hombres para Marta. Pero no sería ella únicamente la penetrada. Le tocaba a ella definir las reglas. Y en sus reglas pactaron expresamente que ella podría chupar las pollas de los dos pero que Carlos solo podría penetrar al otro hombre. Su coño y su culo le estarían vedados, prohibidos, quedando tan solo a disposición del macho invitado que tendría que ser forzosamente sodomizado por Carlos.

Yo era el invitado. Amigo de los dos, me había acostado con Marta en varias ocasiones pero siempre a solas. Me gustaba follar con ella, pequeña y sensual, ardiente y desinhibida en la cama. Cuando me propuso formar parte de un trío con Carlos y ella, me excitó la idea. Al explicarme sus reglas del juego, acepté sin pensarlo. Me resultaba realmente morboso follar con Marta delante de su compañero pero aún más si este no iba a ser un simple testigo. Me gustaba ese rol de macho pasivo penetrado por otro macho, poder chupar su polla y poder sentirla en el interior de mi culo.

Carlos sería el macho activo y asumió su papel desde el primer momento. Dominante, obligó que nuestras lenguas recorrieran su torso desnudo, se detuvieran en sus tetillas endurecidas antes de bajar hasta su vientre, su pubis y su verga empalmada. Marta y yo nos dejábamos hacer, sin tocarnos, salvo los besos profundos a los que Carlos nos invitaba cuando retiraba su polla para que nuestras bocas se encontraran y que interrumpía con un leve tirón de nuestros cabellos para separar nuestras cabezas y volver a colocar su verga al alcance de nuestros labios.

Bastó una leve indicación de Carlos para que yo me recostara sobre la moqueta y Marta se subiera a horcajadas sobre mí, agarrara mi polla erecta con una de sus manos para situarla en el mismo centro de su coño que lentamente fue descendiendo hasta engullirla. Sentí caliente el roce de sus nalgas, levemente posadas sobre mis huevos antes de volver a elevarse para iniciar la rítmica subida y bajada de su sexo empapando la prieta carne de mi verga. Mientras Marta la cabalgaba, apretando sus pechos con sus manos y moviendo su menudo y sensual cuerpo al compás que marcaban sus jadeos, Carlos, arrodillado junto a mi cabeza, me ofrecía su polla para que volviera a mamarla. La chupé con la misma cadencia que me imponía el galope de Marta sobre mi polla, deteniéndome a veces en su glande para liberar algunos de mis propios jadeos y sin dejar de meneársela con mi mano aprisionando la parte baja del tallo. A veces Marta adelantaba sus manos y vencía su torso para que fuera yo quien la empujara y marcara el ritmo de la penetración. La cercanía de los labios de la chica provocaba en Carlos el inmediato impulso de apartar su polla de mi boca para que fuera su compañera quien continuara la mamada. Era excitante tenerla allí encima, sentir como frotaba su clítoris contra mi vientre cuando mi polla retrocedía antes de volver a embestirla, poder amasar sus tetas y juguetear con sus pequeños y durísimos pezones, oírla gemir en los breves segundos en que Carlos sacaba su tranco chorreando saliva para que Marta tomara aire antes de volver a engullirlo delante de mis ojos.

Como siempre, fue Carlos quien ordenó el cambio de postura. Con Marta a cuatro patas, yo me arrodillé tras ella para estimular su ano con mi lengua y con mis dedos. Y en idéntica posición, Carlos se situó a mis espaldas para hacer lo propio con mi culo. Sentía su lengua humedeciendo el pequeño agujero de entrada que después era ensanchado por sus dedos impregnados de saliva, primero uno, después dos, más tarde tres hurgando, abriendo, dilatando el estrecho orificio. Casi miméticamente, el culo ofrecido de Marta era dilatado por mis dedos que entraban y salían tratando de agrandar el hueco para la inmediata penetración. Me acerqué para atrapar mi polla entre sus nalgas mientras mis manos agarraban sus pechos colgantes por la postura. Detrás mía, Carlos acariciaba mi espalda y apretaba su verga contra mi piel, frotándola en la hendidura que separa mis nalgas. Yo ansiaba penetrar a Marta y sentir como Carlos me penetraba, por lo que agarré mi polla para situar el capullo en la entrada del culo de la chica que tensó sus brazos para apoyar firmemente sus manos en el suelo y separó un poco más sus rodillas, facilitándome la introducción de la verga que, pausadamente, palmo a palmo, fue haciendo ceder la natural resistencia de su esfínter, con suaves movimientos de entrada y salida que acabaron por dilatar su culo.

Recostado sobre Marta, cabalgando su grupa cada vez con mayor fuerza, separé un poco más sus piernas con las mías para ofrecer mejor mi culo a Carlos que ya había empezado las primeras maniobras para penetrarlo. Con más impaciencia y menos delicadeza que la que yo había usado para encular a Marta, Carlos empujó su polla, forzando la entrada en mi agujero. Protesté con un leve quejido, penetrando un poco más a mi amiga para tratar de separar mi culo del duro ariete que trataba de conquistarlo, lo que me valió un par de secos azotes y la orden tajante de Carlos para que no opusiera resistencia. Con mi polla clavada en el interior de Marta, detuve mi movimiento para favorecer la penetración de Carlos que había vuelto a lubricar mi entrada con abundante saliva y al que bastó empujar dos o tres veces para atravesarme las entrañas, empalándome con su grueso carajo y haciéndome gritar por un dolor incipiente que se fue mitigando a medida que mi amigo fue moviendo su polla en el interior de mi culo abierto y sometido.

La doble sodomización de Marta y mía nos provocó temblores y gemidos de placer. Mis embestidas hicieron que la chica se desplomara, dejando caer sus brazos hacia delante y doblando el tronco hasta apoyar el rostro sobre el suelo, los pechos rozando la moqueta, el vientre levantado y sujeto por mi brazo izquierdo, flexionado para que mis dedos alcanzaran a estimular y penetrar su coño licuado y palpitante. Cuando detenía mi empuje, era Carlos el que sujetaba mis caderas para penetrarme con fuerza. Sentía entrar y salir su polla de mi culo, clavándomela hasta notar su vientre en mi espalda, logrando que a su vez mi cuerpo se fusionara con el de Marta, como si su polla pudiera atravesarnos a los dos de un solo golpe. Pude sentir en mis dedos el torrente de flujo del coño de Marta en el justo momento en que su cuerpo convulsionaba en un intenso orgasmo. A punto de correrme yo también, la descabalgué para evitar eyacular, liberándola de mi cuerpo y de mi brazo, lo que ella aprovechó para darse la vuelta y tumbarse boca arriba, con su cabeza a la altura de mis piernas, jadeando aún por el inacabado placer.

El empuje de Carlos hizo que yo también inclinase mi torso para quedar mi culo levantado y a su merced. Sobre el vientre de Marta ahogué mis inevitables gemidos por el gozo que me causaba la frenética embestida de Carlos y el rápido meneo de las dos manos de Marta ordeñando mi polla. Un ronco grito y un entrecortado jadeo acompañaron la corrida de Carlos en el interior de mi culo, anegando mis entrañas de leche caliente. Sin sacar su polla, esperó a que su chica acabara su trabajo, la obra maestra de sus manos estrujando el tallo y la cabeza de mi verga, tensando y destensado la piel en rápidas acometidas desde los huevos al capullo que me hicieron estremecer, resoplar, gemir y, finalmente, explotar de placer al correrme sobre el rostro y los pechos de Marta que no dejó de sacudir y menear mi polla a su antojo hasta verter la última gota de leche.

Era el final de un juego que acabó por dejarnos exhaustos. Todos habíamos respetados las reglas impuestas por Marta. Tras la reconfortante ducha, me despedí de aquella singular pareja de amigos. Ya en la puerta, a punto de marcharme, Marta se acercó para darme un último beso y mordisqueando el lóbulo de mi oreja, me susurró al oído: “La próxima vez, tú serás quien ponga las reglas del juego”.

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El vendedor estrella

Este relato sucedió hace algunos años, justo cuando iniciaba mi escuela de idiomas. Estaba por cerrar el establecimiento ya que era viernes y ese día cerrábamos a las 7 p.m pues ningún alumno se presentaba a tomar clase. Cuando llegó un hombre a tocar la puerta:

-Buenas tardes… casi noches… disculpe vengo de parte del periódico “X” a ponerme a sus órdenes y para que conozca las promociones que tenemos para su empresa.

En ese momento me quedé pasmado al ver a tal ejemplar de macho, justo como eran mis fantasías mas deseadas: rondaba los 35 años, 1.75 de estatura, moreno muy claro, espalda ancha, pecho sobresaliente, cintura marcada, aunque dejaba ver una atractiva y ligera barriga, brazos fuertes, y unas nalgas bien formadas, vestía un pulcro traje oscuro, camisa blanca y una corbata negra, un pulcro peinado, pelo relamido negro y unas facciones de galan de cine hollywoodense de los años 50, olía a una marcada loción amaderada muy  masculina, su voz gruesa y profunda, y una amable y limpia sonrisa enmarcaba su pronunciada mandibula con barba partida. Ofreció su mano y se presentó:

-Mi nombre es Eduardo

– El mío es Jorge… mucho gusto

Dio un apretón de manos fuerte y certero, como todo un hombre cabrío, yo correspondí como autómata sin dejar de contemplar su mirada magnética.

-Se siente bien?…

-Sí claro! Sólo pensaba en que justo tenía en mente anunciarme para poder ampliar la cartera de alumnos, aunque el mercado principal que tengo son industrias, hay muchos parques industriales en la ciudad y muchas empresas europeas…

-Así es, pues mi publicación está ofreciendo en este momento una gran promoción…

Continuó su explicación mientras, sentía como una fuerte atracción me hacía acercarme a él sin pensarlo, casi como un imán me dejé llevar por su voz fuerte.

-…Qué le parece?

Alzamos la cabeza al mismo tiempo, y nuestros rostros estuvieron a escasos centímetros uno del otro… se sonrojó y sonrió, una nerviosa sonrisa de su parte rompió los incómodos segundos de silencio.

-Pues muy bien, eh… de hecho… le parece si regresa el lunes para poder redactar bien el anuncio y… poder pasar el logo…Dije nerviosamente y en mis adentros pensé; carajo!! Que obvio te viste, se ve muy buga (hetero) bueno ya ni modo. Cabe mencionar que nunca me he considerado bueno para el ligue y menos para poder llamar la atención de los hombres descaradamente. Todos mis amigos dicen que tengo mi pegue, sobre todo porque soy masculino y muy discreto, y me visto muy buga, además que mi físico llama la atención, siendo de 1.80, cabello negro entre cano desde muy joven en mis 20’s hice mucho gimnasio, natación, spinn y pilates, lo que me permite ahora a mis 30 años mantener una buena figura. Y sobre todo que siempre aparento tener menor edad.

Eduardo respondió:

-Pero no me hables de usted, dime Eduardo, no soy tan viejo, apenas tengo 34, te puedo llamar Jorge cierto? Te ves muy joven debes tener unos 26?

-hahahaha! Claro… para nada…

-Bueno te dejo mi tarjeta con mis datos y te apunto en la parte de atrás mi mail personal… y tus datos son…

Procedí a dictarle mis datos: mail, celular y número de la oficina.

-Ok..

-Entonces Jorge, el lunes estoy por acá ok?.

-Seguro

-Buen fin de semana y mucho gusto en conocer a gente como tú…

Se despidió con ese saludo de mano masculino. Me sonrojé. Ese fin de semana que recién iniciaba, traía mis hormonas a tope y con este encuentro más! Así que llegué a mi casa, puse un DVD porno y me masturbé, pensando en él.
Llegó el lunes y no me habló, pensé que se había dado cuenta de mi nerviosismo, así que lo dejé pasar tenía bastante trabajo. Pasó el martes y nada, llovía, pensé que por eso ya no regresaba por el local y lo dejé pasar, hasta que el jueves a eso de las 7 pm recibo una llamada a mi celular:

-Hola Jorge! Cómo estás? Me recuerdas?

-…no, quién habla?

-Soy Eduardo del periódico… cómo te va?

-Ah!…- me puse nervioso de nuevo-  bien! Y usted?…

-Y vamos con formalidades de nuevo?…

-Ok… bien y a ti?..

-Perfecto, oye una disculpa por no poder ir pero entre las lluvias y una ligera intervención que tuve se me complicó, te parece vernos ahora?..

-Mira estoy manejando y no puedo hablar bien…

-Ok.. de rápido porque rumbo andas?

-Pues por el poniente de la ciudad…

-Perfecto! Yo vivo por acá, te importaría vernos en mi domicilio?

-Eeeeh!… pues….

-Anda… me das confianza y sirve te invito un trago…

-Bien… el domicilio es?

-Te veo en el Starbucks de av…. Está bien?

-Perfecto!

Llegué al citado café, estaba nerviosísimo… en eso que lo veo llegar estaba vestido sport pero aún así ese toque de elegancia casual no lo dejaba, pude apreciar sin problema (traía los lentes oscuros puestos) su figura, esas nalgas tan lindas y su caminar masculino… lástima! Me dije… lo prohibido debe ser casado. Me bajé de mi auto y me acerqué a él.

-Qué onda Jorge?

-Hola! Cómo te va?

Me recibió con un apretado abrazo y sus brazos se fueron arriba de mi espalda baja y sus manos se dirigieron después a mi espalda alta acariciándome, su boca se acercó mucho a mi cuello y me dijo:

-Yo muy sabroso, que no se ve?

Empecé a excitarme.

-Perdón, soy muy confianzudo cierto? Es que me has caído muy bien…

-No… no hay problema…

Musité apenas, muy nervioso de que se notara mi semi erección.

-Me sigues?

-Ok…

Subímos a los autos, comenzaba a brisnar, llegamos a su casa, pequeña, acogedora y la lluvia apretó. AL bajarnos, el agua era tupida… y mientras él buscaba las llaves de la entrada, nos mojamos casi por completo. Pensé que porqué no abría su esposa o hijos o algo así, nunca me percaté que no usaba anillo de matrimonio. Por fin, entramos hechos una sopa, su casa muy ordenada e impregnada a ese olor a madera de su loción:

-Perdón, no encontraba las llaves… hombre! Te ejercitas cierto? Que buen torso tienes?…

Me escaneó con la mirada y me guiñó un ojo; me sonrojé, sentí como el color se me subía a la cara.

-Qué te ofrezco de tomar? Tequila, cerveza…

-No gracias, no tomo…

-Cómo? No me digas que tampoco fumas?

-Bingo!…

-Y qué haces para divertirte? Tampoco cojes o cómo?

-Pues dos-dos… jejeje!

-Pues hay que usar ese cuerpo compañero, sería un desperdicio no disfrutarlo…

Se dirigió a la cocina trajo un jugo y él tomó un refresco, me dio el jugo.

-Y tu esposa? – pregunté.

-… hahahaha!!! Para nada soy soltero y sin compromisos… libre como el viento y peligroso como el mar, caliente como selva y dispuesto para amar… hahahaha!!! Bueno he de confesarte que soy divorciado… pero eso no es para mi, lo mio, lo mio es… digamos… lo alternativo…

Me reí mientras una mirada de complicidad era lanzada para entender el mensaje.

-Oye que hay que cambiarse porque nos va dar un gripón y con eso de la influenza pa’ que quieres!!!

-Pues yo no tengo cómo cambiarme…- dije mientras miraba mis ropas mojadas, alcé la cabeza y él se había quitado la camisa dejándome apreciar un torso definido, unos pezones marrones erectos, unos brazos fuertes un abdomen que se vió trabajado por gimnasio, un ligero vello recorría su pecho y se hacía más espeso al llegar a su abdomen bajo.

-Falta de confianza!

Se sentó a mi lado…

-Me di cuenta que te gusto mucho, y tu a mi también y se me hacía tarde para estar contigo a solas y pasarla delicioso.

Tomó mi mano y la puso en su pecho

-Te gusta?

-Sí…

-Puedo?

Y comenzó a desabotonar mi camisa, y con otra mano tomó mi cuello y acercó su boca acariciando con su ligera barba mi zona erógena, lancé un ligero gemido de placer. Me tomó de la mano nos levantamos y me dirigió a la recámara:

-Aquí estaremos mejor…

Se dejó caer en la cama y con una mirada de macho caliente me dijo sin palabras que me quitara el pantalón, su respiración se agitó. Me lancé a él y comencé a recorrerlo todo, a besarlo, a lamer sus pezones, su cuello, su torso y me excitaba cada vez más escuchando como gemía pidiéndome más:

-Así… rico… wow!… agh!  Aaaaaah!… tú si sabes hacer sentir a un hombre cabrón!!

Me dirigía mi cabeza a sus pezones, y mis brazos aprisionaban sus espaldas fuerte y eso le gustaba; mi lengua se enredaba con la suya, mis labios gozaban al tocar los suyos y su saliva con sabor de hombre, su humor masculino y su loción me volvieron loco… hizo salir mi lado más animal. Me levanté, le desabroché el pantalón, y se lo jalé de las piernas, su sexy biker blanco estaba húmedo de tanto lubricar, y asomaba un miembro de tamaño normal pero grueso, al querer quitar su ropa interior me dijo:

-Woooh! Vaquero… tú primero.

Orgulloso y caliente me quité mi trunk, mi pene es grueso y de 17 cm… lo vió  y me miró a los ojos:

-Está delicioso! Tamaño perfecto…

Salvaje lo tomé de la espalda, lo voltée y le quité los interiores, dejando ver sus hermosas y marcadas nalgas, que terminaban con unas fuertes y viriles piernas, su pene, en efecto, era grueso y venoso y lo enmarcaba un vello bien recortado y acicalado, lo nalguée y gimió:

-Así… cabrón, eres bien caliente papito!

Le recorrí toda la espalda con mi boca y lengua, mientras se retorcía de placer, gimiendo:

-Te gusta papi? –pregunté.

-Ma fascina! Eres bien cachondo cabrón, me haces sentir todo un macho…

Le empecé a tocar su hendidura, mientras lo besaba, y a acariciarle el ano, sus gemidos me indicaban que iba bien:

-Aaaaaaagh!… cabrón… que rico!!!… así…

Tomó mi mano y dirigió sus dedos dentro de su culo.

-Guuueeey!!! Así… chingao!!! Aagh!

Localicé su próstata y comencé a explorarla.

-Ay guey!! Argh!! Aaaaaaaah!!!… quiero que me la metas… mi culo te desea cabrón… chingame… quieres?

-Tienes lubricante y condones??

Me indicó el buró, aprisa los saqué, los tomé, le pasé el lubricante y ví como se lo untaba en su culito, eso me excitó más, me ponía el condón:

-Cómo me quieres dar papi?

-Cómo te gusta más? – respondí muy caliente

-Primero tu encima de mi…

Se puso una almohada en su espalda baja, abrió sus piernas, paso sus fuertes brazos por debajo de sus rodillas dejando asomar un culo semivelludo, dilatado, unas piernas fuertes de toro, sus bolas deliciosas, su pene hinchado:

-Así papito? Para que me ensartes rico!… quiero que limes el culo de lo lindo… sin piedad! Que me acuerde de ti toda la semana…

Me acerqué a su verga y se la mamé, mientras esparcía el lubricante por su culo. Me puse de frente dirigí mi verga a su ano que estaba dilatado y lubricado, comencé a meter y estaba tibio y apretado, pero cedió de inmediato al sentir mi glande:

-Estoy dilatado macho… dame!

Se la metí completa lento pero sin detenerme. Eduardo gimió, entre dolor y placer:

-Aaaaargh! Aaaaaaaaah!!! Así quedate.

Comenzó a apretar su recto a mi pene para que se dilatara más, mientras lo besé:

-Está bien rica y gruesa papi, me vas a romper el ano verdad cabrón?

-Sí papi, estás bien apretadito!

-Quiero exprimirte tu leche y que me des duro, cabrón!!! Como todo un macho!!!… que goces de mi culo, que me montes salvaje, eh?!….

Entonces le saqué toda mi verga y volví a embestirlo, esta vez rápido, gimió más profundo, lo hice de nuevo, y ya no la saqué comencé a moverme rítmicamente cada vez más rápido y cadencioso:

-Ah! Papito, aaaaah!… así…. Me tienes ensartado verdad?… gózame!!

Empecé más rápido y más, hasta que esuché como mi pelvis rebotaba contra sus nalgas y él gritaba de placer, me tomaba por las nalgas con una mano para que le diera más duro y hasta el fondo y con la otra me tomaba del cuello para entrelazar las lenguas y sus piernas en un compás abierto perfecto permitía que entrara y saliera de él sin problema. Lo puse de lado y yo de frente se la deje ir de un golpe y esa posición me permitía ver como mi verga entraba y salía de su ano, como le desaparecía los pliegues de su orificio y además lo nalgueaba:

-aaaaah! Aaaaah! Cabrón tú si sabes… te mueves delicioso-ooo-o… aah!!! Soy tuyo… móntame, montameeee!!! Aaaaaa!!! Más!

Sus gemidos me excitaban mucho, luego estuvimos boca abajo, lo que me permitió abrazarle del pecho , aprisionarlo y besarlo mientras seguía escuchando como sus nalgas rebotaban en mi cadera y el vaivén de sus huevos con los míos, estábamos ya empapados de sudor, y los dos gemíamos delicioso:

-No quiero terminar – le decía- no quiero terminar… estas riquísimo cabronsito!! Que delicioso hoyo tienes!!!…

Lo puse en 4 patas y ahí gimió más fuerte:

-T ardas mucho en venirte, verdad?

-Algo… papi, quieres q me salga?

-Que rico!!! No sigue,  que rico, así como me lo haces, estoy muy caliente… quiero que terminemos juntos… móntame!! Cabrón, móntameee-ee-ee… aaaaagh! Ah! Arg!…

Lo puse de cuchara y le pedí que me avisara cuando estuviera por terminar, esa posición me permitió admirar lo bello que se veía excitado, enculado, sudado, con su pene grueso y las venas reventando, lubricando, su pecho húmedo, su olor a hombre viril, su saliva gritándome en silencio su deseo y lujuria, su ano dilatado recibiendo mis embestidas salvajes, su  musculatura pidiendo ser liberada por el orgasmo y su semen por ser brotado para coronar el momento:

-Ya no aguanto papí, me vengo… me vengo… aaaaah! Aaaaaaaaaaaaah!!

Volteé su cabeza lo besé profundo y con un brazo lo aprisione por la espalda hasta el pecho y con la otra sujeté su cadera pegada a la mía haciendo la penetración más profunda, dejando escapar mi semen junto con el suyo. Nuestros gemidos y convulsiones orgásmicas fueron ahogadas por un beso y un abrazo profundo, su pene aventó chorros por doquier, mojando nuestras caras, pecho cintura, el olor de su leche era delicioso, lo que hizo que diera algunas embestidas más fuertes, y él gimiera más.
Terminando de eyacular, nos quedamos así, abrazados, gozando del silencio, del calor de los cuerpos, del olor a sexo entre hombres, de nuestras respiraciones agitadas, de nuestros sudores por la piel quemada del deseo que solo dos machos pueden sentir, intercambiando miradas de gozo y satisfacción. Quise salirme, pero me dijo:

-No, quédate así, gocemos el momento… abrázame!

Estuvimos unos minutos así, me salí de él, fui al baño, regresé y lo vi totalmente desnudo, hermoso, todo un hombre, y había sido mío, me sentí muy afortunado. Volteó a verme:

-Sabía que los serios como tú son los más calientes y los más cabrones cogiendo y mira! No me equivoqué… eres genial… y sí, te voy a recordar toooda la semana, me partiste el culo muy rico…

Sonreí orgulloso, sólo me acosté a su lado, recobrando la compostura, lo abracé:

-Ya me voy…

-Porqué? Nadie te está corriendo!…quédate a dormir hoy, la lluvia arreció y no quiero tener mi cama fría.

Nos duchamos y volvimos a hacerlo una vez más en la madrugada y por la mañana… me reporté enfermo para la clase de las 7:30… bien valía la pena…fuimos amantes por unos meses y justo cuando intentamos algo más serio, él tuvo que irse de la ciudad porque sus madre enfermaba en otro estado, sigo en contacto esporádico con él por mail…

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En el baño de la universidad

Hola mi nombre es Rogelio tengo 37 años y no soy una persona corpulenta, los de mi país El Salvador, no somos así. Una característica que nos identifica muy bien es la calentura sexual que siempre andamos encima. Desde muy pequeño me llamo la atención el sexo con hombres y hasta esta edad pude enfocarla. Cierto día fui a la Universidad donde estudié por algunos años, entré a uno de los baños, que solo están divididos por una pared de fibrolit, al orinar noté que había unos pequeños agujeros, por donde fácilmente podía observar hacia el otro baño. No había terminado de orinar cuando alguien entró al baño de a la par, inmediatamente mi corazón empezó a latir. Me quedé paralizado esperando ver que sucedía. Con mi pene en la mano, empecé a notar que la persona al otro lado se movía, yo casi inconsciente empece a sacudir mi pene, el cual se fue endurando poco a poco. En cuestión de segundos un papel asomó por la parte de abajo, lo agarre y leí que decía te la quiero mamar.

Hice una señal de invitación a mi baño e inmediatamente escuché, que la otra puerta se abrió, le quité pasador a la mía y un joven de unos 25 años, con aspecto de intelectual entró, me indicó que no hiciera ruidos, me  acerqué al oído y le pregunté si tenía preservativos, sólo asintió y lo sacó de su bolsillo. Tomó mi pene con sus manos y empezó a masturbarlo, inmediatamente mi pene, que es de unos 18 centímetros alcanzó su máxima erección, él se sentó en la taza, me colocó el preservativo e inició con  sus labios, a pesar del preservativo yo sentí lo calentito de su boca.

Yo que estaba entre nervioso y excitado, comencé a acariciar su cabeza. Miraba hacia abajo y veía como su lengua abrazaba mi pene, el cual estaba rojo y con las venas muy exaltadas. Aquello realmente fue maravilloso, el joven, de quien aún no conocía el nombre, me miraba y de a poco, bajaba hasta mis bolas, chupándolas tiernamente, como si se tratara de una rica fruta.

Repentinamente lo tomé de las manos y lo puse de pié, cuando estuvimos de frente lo besé, como cuando besé a mi primer novia. Sin dejar mucho espacio empecé a soltar su cinturón, desabotoné el pantalón y pude notar aquella erección, no era mayor que la mía, pero me excito, metí mi mano en su calzoncillo y sentí su pene muy húmedo.

Cuando logre sacar su pene, empecé a masturbarlo, sentía muy caliente, sin hablar él se dio media vuelta y pude ver sus hermosas nalgas, con un poco de vello, empecé a recorrerlas, hasta que llegué a su ano, él suspiraba muy profundo, pero alguien abrió la puerta general y nos detuvimos, escuchamos que alguien orinó, dejo ir el agua y luego salió, nosotros empezamos de nuevo.

Como mi erección estaba a mil, el joven tomó mi pene y lo puso en la puerta de su culito, me tomó de las caderas y empezó a jalarme, lentamente fui metiendo mi pene, hasta que lo penetré, no había sentido cosa mas buena, tener a un hombre, por el culo, era grandioso, empecé a culearlo, primero despacio y luego rápido, para mi no existía el tiempo, yo sentía aquel culito caliente y mojado…

Luego de unos minutos el joven eyaculaba, sentí como sus músculos se contraían, le agarre el pene y su semen cayó en mi mano derecha, yo no aguanté mas, empecé a sentir esas descargas de electricidad recorrer mi cuerpo, mi pene estalló, lo apretaba con fuerza, mientras yo trataba de tragar mis gemidos, al final la saqué muy despacio, él sacó unas toallas húmedas y nos limpiamos, nos incorporamos y luego salimos del baño uno tras de otro. En la calle nos presentamos, se llamaba Giovanni, intercambiamos número y quedamos de volvernos a ver. Días después alguien me devolvió la culeada, pero eso se los cuento después.

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Mi primera vez con el masajista

Hola me llamo Andres. Tengo 26 años y siempre tuve la necesidad de estar con un hombre, de experimentar ese placer prohibido. Soy gay de closet, nadie sabe de mis preferencias sexuales así que trato de disimularlo aunque no hace falta porque soy muy serio.

Mi primera experiencia sexual fue el año pasado, en octubre. Vi por un aviso en la prensa de un chico que prestaba su servicio de acompañante sexual. Lo llame por teléfono y me genero confianza. Me dijo cuanto cobraba y me pareció bien la cantidad. Reconozco que mientras hablaba con él tenia muchos nervios, pues nunca había hablado con otro hombre y mucho menos en planes de sexo. El chico, llamado Jordan, me dio la dirección de su refugio y le dije que en tres horas iría con él. Antes me duche bien y me afeite para presentarme lo mas higiénico posible. Cuando iba en camino al sitio me temblaban las piernas y el corazón lo tenia acelerado. Al llegar a la esquina del refugio, por cierto que estaba húmeda por la lluvia, se detuvo una pequeña camioneta gris. El chófer era un joven de 22 años, blanco de cabello negro, de rasgos finos. Tenia el vidrio abajo y me hizo señas que lo acompañara. Era Jordan. Subí al auto y se presento dándome la mano. Yo respondí al saludo. Tenia una mirada super genial. Lo detalle muy bien en el auto y me excito mucho más. Tenia una franela negra ceñida al cuerpo que dejaba ver unos pectorales muy grandes. Vestía un pantalón deportivo que realzaba sus piernas musculosas. Era todo un atleta y le gustaba entrenar el cuerpo igual que yo. Ambos eramos de la misma contextura. Jordan seria para mi en pocos segundos. Me llevo a una casa que parece que alquila para ese tipo de trabajos. Camine a un cuarto con aire acondicionado y una cama. Le di el dinero. Jordan fue al baño y me quede muy nervioso. Me quede viendo la televisión porque estaban pasando un juego de fútbol luego escuche: te quieres bañar? Al voltear Jordan estaba desnudo y Dioooosss que cuerpazo. Su pecho era de roca, su abdomen era bien definido, sus nalgas eran grandes y muy masculinas y ni hablar de su pene. Era grande y no estaba erecto. Yo nervioso le conteste que no me bañaría. Pues me había bañado bien.  Él sonrió y se introdujo en el baño. Yo de curioso entre y vi como el agua le corría por sus músculos y en sus piernas, él se sonreía. Sus dientes combinaban muy bien con sus labios carnosos. Después nos fuimos a la cama desnudos. Él se monto sobre mi y restregaba su pene de 18 cm contra el mio y yo sentí el calor de su cuerpo y toque su pecho grande y fuerte sus brazos, me volví loco. Me beso el cuello, la boca y todo mi cuerpo. Mi pene estaba que explotaba de excitacion. El suyo era grande y con venas.
Su boca se centro en mi miembro el cual mamaba extraordinario. Me lo ensalivo, lo jalaba rico con su mano gruesa. Yo no puede más y lo acosté en la cama, me dio una vista hermosa de su cuerpo aun me acuerdo y me excita muchísimo. Le quería arrancar las tetillas, su abdomen era duro y luego me metí su verga en mi boca. La mame mucho y él se retorcía de placer. No aguante más y le pedí que me la metiera.
Como por arte de magia Jordan saco un condón y se lo puso. Me coloque boca abajo y él puso mis piernas sobre sus hombros fuertes. A pesar del látex del preservativo pude sentir que esa enorme cabeza estaba caliente cuando la coloco en mi culo virgen. Le pedí que lo hiciera despacio y así lo hizo. Me metió el glande y sentí un dolor intenso, pero sabroso.  Me excitaba más ver a Jordan. Su abdomen se contraía fenomenal en cada metida que me daba. Poco a poco me la metió toda y me cogió estupendo. Sentía como sus venas latían dentro de mi culo. Estaba caliente. Era el momento más excitante de mi vida y si que lo estaba disfrutando. Empezamos a sudar y su abdomen cuadriculado hacia fricción con el mio después. Luego me puso en cuatro y me la metió de un solo golpe. Fue delicioso. Sus bolas chocaban con las mías y le agarraba las piernas para empujarlo fuerte hacia mi culo. Los dos gemíamos. Mi pecho y el de él estaban rooojoo de excitacion. Cuando me dijo que se iba a venir le dije que me lo echara en el pecho y así lo hizo.  Disparo esa leche caliente sobre mi y también solté mi orgasmo al mismo tiempo. Nos bañamos prácticamente de semen. Luego de acariciar nuestros cuerpos nos bañamos y vestimos. Me llevo en el auto a la esquina y se fue me dijo que cuando quisiera lo llamara para pasarla bien. Me sentí mal al principio. El ano me dolía. Al llegar a la casa me bañe nuevamente y de mi culo salio un hilo de sangre. Jordan me desvirgo.

Perdí su numero de teléfono pero cuando lo vea de nuevo en la prensa lo llamare para repetir esa estupenda aventura.

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Mi culo desvirgado

BREVE RESUMEN: Relato autobiográfico, 07-03-10. Hetero de 33 años, alto y delgado descubre los placeres del sexo anal en sus propias carnes.

Sobre las 2 de la madrugada del 07-03-10 salí de casa con la intención de probar una polla por primera vez en mi vida. Esta idea llevaba varios días rondándome por la cabeza y cada vez cogía más fuerza.
Ese día había estado buscando información por Internet porque estaba más cachondo que otras veces y finalmente me decidí por un lugar de cruising muy conocido en Zaragoza (al otro lado del Ebro).  Fue fácil dar con el sitio.
Me sorprendió la cantidad de coches que había, tras dar una vuelta por el lugar me decidí a ponerme detrás de dos vehículos. No tenía ni idea de cómo funcionaba el asunto. Así que encendí la luz interior de mi coche para dejarme ver, no hubo respuesta, pero espere.
Me sorprendió que al abrirse la puerta del coche de delante salieran 3 personas. Esos tres campeones se habían clavado un trío en un coche no muy grande. Ya me había parecido ver movimiento pero no me acerque. Se fueron. Al rato apareció un coche y paro detrás del mío y el chico que iba dentro salió y divago andando entre los 2 coches. Yo no estaba preparado para salir a charlar con él. Aun con todo se acerco a mi coche y saludo, no parecía muy lanzado ni directo, lo que no me animo a progresar en aquello.
Se fue ante mi poca decisión. Luego decidí buscar dicho coche y fui en la dirección en la que él se fue. Lo encontré pero lo estaba intentando con otro. Sinceramente me alegre de que no le saliera bien. Cuando se fue, me costó decidirme a seguirlo. Finalmente lo hice, se había ido al final del camino por lo que tras dar la vuelta pare detrás del suyo.
Me costó salir del coche y tras 2 minutos sin reacción por su parte estuve por irme porque ya me había acercado a su coche para saludarle pero no me contesto. Decidí entablar una conversación y sacar algo de información de cómo funcionaba el asunto este del cruising.
YO: Como funciona esto por aquí, ¿hay alguna regla que seguir? Es que es la primera vez que estoy por aquí.
EL: No.(Salió del coche para hablar cara a cara).
YO: Bueno y como va esto?
Él: La gente intenta entablar una conversación a ver que surge pero en general son muy tímidos.
Yo: Vale, gracias por la ayuda y perdona por lo de antes pero es que no tenía ni idea de que hacer.
EL: Que andabas buscando?
YO: Mamar una polla.
EL: Quieres mamar esta.
YO: Seria mi primera polla pero solo quiero comerla.
EL: Sin problema. Nos sentamos en la parte trasera del coche.
YO: Bien.
Me invito a entrar en la parte trasera de su coche y acepte gustosamente pese al notable estado nervioso en el que me encontraba. Me dio un poco de conversación para que me relajara porque supongo que noto mi nerviosismo y cuando me tranquilice (en apenas un par de minutos), me puso la mano encima del paquete y empezó a sobarlo sobre mi pantalón, me sorprendió mi reacción porque me puse cachondo enseguida. Supongo que el estado en el que llevaba varios días favoreció esta situación.
Y me sorprendí llevando mi mano a su nabo para sobarlo sobre su pantalón, lo que aún me excito más y eso que no habían pasado ni cinco minutos y ya le estaba pidiendo que se bajara todo porque quería mamársela. Lógicamente no puso ninguna pega e inmediatamente empecé a metérmela en la boca, reclinándome sobre su miembro de forma que él siguió sentado y yo quede reclinado sobre él. Primero poco a poco para saborear ese momento, y con cada acometida de mi cabeza en su polla lograba introducírmela un poquito más, le cogí gusto rápidamente y no tarde mucho en tragármela hasta el fondo.
Me pregunto si realmente era mi primera comida porque lo hacía muy bien.
YO: Si, me limito a hacerlo como me gusta que me lo hagan a mí.
EL: Pues la comes de lujo. Sigues?
No dije nada y me limite a mamársela otra vez, él suspiraba bastante y yo ya llevaba un buen rato comiéndosela (igual 10  minutos), notaba los músculos de mi boca bastante cansados pero quería que se corriese por lo que  me acerque un poco más para poder tragármela toda entera porque eso le excitaba muchísimo.  Él aprovecho para volver a sobarme la polla ya qué yo tenía el pantalón abierto pero también al acercarme le facilite sin quererlo que me sobara el culo porque como estaba el pantalón desabrochado no tenía ningún impedimento.
Estuve por apartarle la mano pero realmente no me pareció peligroso ni tan siquiera cuando empezó a meter más la mano en busca de mi ojete, al que en no mucho tardar había llegado y masajeaba con notable habilidad. Estuve tentado de decirle que parara pero como me gusto y a él eso le excitaba mas, le deje hacer pero él no estaba dispuesto a dejar pasar que mi culito virgen siguiese mucho más tiempo en ese estado.
Yo inconscientemente pensé que si aceleraba el ritmo de la mamada y su profundidad no tardaría en correrse así que me respingue aun más sobre su polla y él aprovecho para literalmente follarme la boca hasta sus pelotas (eso me puso definitivamente cachondo) y para intentar meterme el dedo en el culo. Yo ya estaba cachondo por lo que le deje hacer y lógicamente  lo consiguió tras ensalivarlo un poco.
Tras la follada de mi boca tragándomela todo entera, me quede con arcadas por lo que pare para descansar un poco (se me había quedado el estomago muy mareado y no me apetecía nada seguir comiéndosela, ya llevaría como 20 minutos y era mi primera vez) lo que aprovecho para acabar de quitarme el pantalón y cambiarme de posición. Supongo que llegados a este punto su objetivo era romperme el culo y dudo que se conformase solo con una mamada.
EL: Te apetece probar por el culo?
YO: Eso no duele? (me daba palo dejarlo todo empalmado y por el momento lo del culo no había sido desagradable ni doloroso).
EL: No si se hace despacio y con cuidado, y lo hare con cuidado.
YO: Tú lo has probado?
EL: Si y te gustara, es muy agradable.
YO: Bien pero con cuidado.
Me pidió que me pusiese tumbado de espaldas sobre el asiento y con parte de mi espalda y mi cabeza contra la puerta del coche. Por supuesto le hice caso, y tras colocarme así empezó a introducirme el dedo, y en efecto lo hizo con cuidado, fue una sensación extraña tener metido todo su dedo en mi culo pero resulto curiosamente agradable. Antes de llegar a ese punto tuvo que pedirme que me relajara si no quería que me hiciese daño.
Pasados 5 minutos estimo que mi culo estaba listo para su polla por lo que me pidió que se la mamara, le pedí que me follara la boca (salvo por las arcadas, que te follen la boca es una sensación cachondisima) pero sin llegar hasta sus pelotas, lo hizo y en no más de 2 minutos su glande apuntaba al agujero de mi culo previamente preparado por su dedo. Volvió  a ser muy cuidadoso (cosa que le agradezco enormemente). Su polla enfundada en un condón tenía como su único destino mi ojete, y el estaba dispuesto a disfrutar de mi desvirgación anal por cada milímetro de polla que introdujera en mi culo. Doy fe de que así lo hizo.
Me la metió muy despacio, primero note como su glande se abría paso en la entrada de mi ojete, y como mi ojete se iba adaptando a su polla, que muy lentamente iba introduciéndose en mi esfínter, milímetro a milímetro sentía como lentamente se deslizaba por el interior de mi orto. Notar como su polla me penetraba me estaba volviendo loco de placer y de orgullo y sentir como esa preciosidad invadía partes de mí jamás abiertas al disfrute de mi sexualidad, era una sensación nueva y muy morbosa.
Solo le puedo estar agradecido de la forma en la que me partió el culo porque la sensación de como su capullo horadaba mi virgen esfínter fue deliciosa, sentir como a cada empentón suyo mi ojete cedía un poquito más, mi virgen esfínter se dejaba penetrar es una sensación impagable.
Fue un autentico placer sentir como su ñardo me partía el culo y disfrute muchísimo sintiendo como milímetro a milímetro iba entrando en mi agradecido culo hasta que llego a un  punto donde la resistencia de mi culo se hizo nula.
No sé si me había clavado la mitad o unos 2/3 de su manguera pero sé que desde ese punto me la clavo ya de una única embestida, estoy seguro de que fue así porque se quedo clavado con todo su pollón bien incrustado en lo más profundo de mi culo durante unos segundos que a mí me hicieron el culo horchata y también porque al lograr penetrarme con la totalidad de su polla soltó un suspiro de absoluta satisfacción.
Tras disfrutar de ese momentazo, empezó un lento pero eficiente mete-saca. Me pregunta en varias ocasiones si así iba bien el tema, siempre le dije que sí. Todo esto nos llevo como unos 5 minutos, supongo que tras ese lapso de tiempo entendió que mi culeado culo estaba preparado para la siguiente fase: un mete-saca (siempre sin sacar su polla de mi culo, que se estuvo allí dentro durante toda la jodienda) más vivo, que coño más vivo, trepidante, veloz y placentero como no había sentido nada en toda mi vida.
Seguí disfrutando de sus profundas acometidas pero a un ritmo muy superior, lo que aun me ponía más cachondo, si eso era posible. Notar como a sus empentones mi cabeza golpeaba la puerta me hacía sentir como una putilla cachonda, me excitaba que me tratara sin cuidado. Como nunca había sentido en mi vida.
A los 8 minutos redujo el ritmo porque no quería correrse todavía y estuvo un par de minutos follándome más lentamente.
Sinceramente en ese instante yo solo deseaba que me siguiese rompiendo el culo durante toda la noche. Me temo que mis jadeos y suspiros así como las frases que le dedicaba le pusieron más cachondo y volvió a aumentar el ritmo de la ruptura anal, yo ya no cabía de gozo en mí.
YO: Clávamela hasta el fondo.
YO: Esto sí que es bueno.
EL: Tu sí que estas bueno.
YO: Dale más duro.
YO: Muévete más rápido.
Toda esta situación hizo que acelerara su follada, por lo que seguí dedicándole bonitas frases de ánimo, era una delicia sentirse ensartado por aquel trozo de carne que entraba y salía de mí culo a toda velocidad y sin ningún tipo de contemplación, en no más de 5 minutos me dijo:
EL: Me voy a correr.
YO: Córrete en mi boca.
EL: Mejor que no. No te gustaría.
YO: Como quieras.
Finalmente se corrió en mi culo (con el condón puesto) pero en la parte más adentro de mi culo, vamos que ya no le cabía mas polla dentro porque no tenía más que meterme y lo hizo dejándola allí unos segundos, me tenia encalomado por su polla en lo más profundo de mi ser puesto que nadie me había enculado nunca hasta ese día (cosa a la que estoy dispuesto a ponerle remedio por la vía rápida, esto es demasiado bueno como para no repetirlo en más ocasiones). Y de nuevo volví a notar sus pelotas contra  mi culo, otra sensación difícil de olvidar por lo agradable que resulta.
Serian las 5 de la madrugada, estuvimos hablando un rato como unos 25 minutos.
YO: Me lo follas otra vez.
EL: Claro.
Esta vez ya sabía lo que me esperara por lo que tras introducirme el dedo le dije que me la clavara hasta el fondo y sin contemplaciones y así lo hizo.
Yo: Clávamela hasta el fondo que ya está abierto.
EL: Hecho.
Fue una gozada, una follada de ritmo trepidante desde el primer momento de la misma, supongo que debido a que yo estaba muy cachondo como una perra y no paraba de decirle guarradas, dame más duro, híncamela hasta el fondo, quiero sentir tus pelotas junto a mi culo, mi culo es tuyo, hazle lo que quieras, híncamela, rómpeme; lindezas de ese estilo.
EL: No te masturbas? Lo vas a flipar.
YO: Vale.
Ya me lo propuso en la primera vez pero no la tenía muy dura, en esta ocasión estaba como una estaca, así que empezó a pajearme a un ritmo brutal.    No tarde mucho en correrme sobre mi tripa, de forma muy abundante. Todo esto le debió poner muy cachondo, porque se corrió enseguida. Lástima porque esta segunda follada fue también magnifica pero solo duro 5 minutos.
Si no lo has probado, te estás perdiendo una sensación espectacular.  Soy hetero pero desde ese día mi culo es gay.

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Seduje a mi papa

Comenzaré por presentarme mi nombre es Enrique y vivo en el sureste de México, tengo 20 años, moreno claro, 1.73, delgado, un poco musculoso pero con nalgas y buena pierna, según dicen, esto se debe al fútbol que práctico desde mi adolescencia todos los fines de semana.

Esto sucedió hace un año recién cumplí los19, papá siempre me llamo la atención físicamente es un hombre fuerte delgado, pero muy conservado pues desde siempre sale a correr, cuida su alimentación, más por salud que por otra cosa.

Una noche mientras me masturbaba y pensaba en él, y animado por varios relatos filiales que había leído, decidí seducirlo la noche del sábado, pues mi madre se iría ese fin de semana a casa de la tía como hacia cada vez que tenía oportunidad, decidí con papá abordar el tema sexual

Conseguí una película de bisexuales donde dos chavos se cogen a una chava y en una de esas se comienzan a mamar la verga y hacen un circulo mamándose unos a otros alternando con el chocho de la chava y las vergas de ellos. La cosa es que le dije a papa que me habían prestado esas películas y que
nunca las había visto que si quería verlas conmigo, ya que mama se había ido a ver a mi tía que vive como a una hora de nosotros y ella tardaría lo menos dos horas en regresar, me dijo ok vamos a ver de que se trata,

Comenzó la película y los dos un poco nerviosos en mi recamara uno al lado del otro, comenzó una chava muy buena a besarse con un chavo , se hicieron sexo oral, un 69 y en ese momento llega otro chavo y los descubre y los amenaza que si no le dejan participar le comentara al novio de ella, la cuestión es que los
tres se ponen a coger y el chavo que llego les dijo que tendrían que hacer todo lo que el diga para que no los delatara y se los coge a los dos. Los dos estábamos nerviosos, papa trataba de ocultar su erección, yo
descaradamente le exhibía aún teniendo la pijama puesta, él me comento que eso no es muy común, pero que algunos hombres son bisexuales, que él conocía a una pareja que trabajaba con él que lo eran, en fin el estaba muy nervioso y me dijo: hijo ya me puse caliente. Yo también le dije y le mostré mi erección, me dijo lo mejor es que me vaya para que te desahogues, le comente a que se refería (claro como quien no quiere la cosa) me dijo, te vas a masturbar seguramente y mejor te dejo solo, y tu papa ¿que harás?. Bueno voy a
la sala a esperar que venga tu mama, rápidamente le dije creo que tengo algo debajo de mis huevos, sentí algo raro, me dijo mmmmmmm algo como que, le dije no se papa algo raro, me dijo a ver
déjame ver, rápidamente me quite el pijama, ya la erección había bajado,
pero subi una pierna a una silla y le dije tócame aquí papa debajo de los huevos, mmmm el acerco su mano y me toco los huevos y me dijo, no siento nada raro, pero enseguida mi erección volvió y me dijo, uy ya se te paro de nuevo, le dije a ver tu papa no tienes nada debajo de los huevos déjame tocar para saber que estoy normal que lo siento igual que no tengo nada raro, me miro, lo pensó, le dije: ¿papa si a ti no te pregunto a quien?, me dijo esta bien hijo toca para que veas que no tienes nada anormal, se bajo los bóxer y al fin pude ver su verga medio parada, igual subió la pierna a mi cama y me dijo toca hijo enseguida le toque los huevos, los tiene grandes y cuelgan muy rico. En eso su verga comenzó a quedar tiesa y le dije:

– papa, ¿estas excitado también?
– Bueno hijo eso es normal, pero ya viste no tienes nada ya me voy- en eso le agarre la verga y comence a masturbarlo- . ¿Que pasa hijo?
– Papa quiero hacerme la paja contigo, hay algo de malo en eso, muchos amigos lo hacen entre si, yo no quiero hacerlo con extraños quiero hacerlo contigo.

Agarre su mano y la puse en mi verga y el comenzó a pelarme la cabeza y subirme y bajarme el pellejito en eso momento ya no había vuelta atrás estábamos muy calientes, y comenzamos a hacernos la paja uno a otro, nos miramos, nos besamos, nuestras lenguas se juntaron se enredaron, enseguida me agarro el culo, yo sostenía nuestras vergas juntas en mi mano, las pajeaba las dos al mismo tiempo, yo no pude mas y me vine, bañando su verga y vientre con mi leche, enseguida me agache y me metí su verga a la boca y le limpie mi leche y se la mame, él gemía y agarraba mi cabeza tratando de meterme toda la verga en la boca yo trataba de que me cupiera. Mis ojos lagrimaban pero me aguantaba yo jugaba con sus huevos desesperadamente enseguida le metí un dedo por el culo, él subió una pierna a la cama para facilitarme las cosas, y así con mi dedo en el culo y con la verga en mi boca se vino a mares llenándome de leche la cual me trague hasta la ultima gota, enseguida me pare y lo volví a besar en la boca con el sabor de su leche, para compartir un poco con él. Terminado esto él agarro su ropa y me dijo, nadie debe enterarse de esto. Papa, ¿estas
molesto?. No hijo solo un poco confundido, después hablamos y enseguida se
fue a su cuarto.
Por supuesto pasaron muchas cosas más y siguen pasando, pero eso se los contaré más adelante.

A los que quieran hablar sobre el tema pueden escribirme

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Sucedio en casa de asistencia en Monterrey México

La historia que paso es sobre cuando descubrí que me gustaba coger con gays

Todo comenzó cuando me vine a trabajar a monterrey México, no traía mucho dinero así que me tuve que quedar en una casa de asistencia, no era muy bonita pero era para lo único que me alcanzaba.

Todo estaba bien hasta la segunda semana que pasaba en la casa de asistencia llego la persona que me haría descubrir lo que realmente me gustaba.

Una noche estaba solo en mi cuarto, y escuche voces en el pasillo de una persona que llegaba a quedarse a la casa de asistencia, tenia una voz muy suave y agradable por lo que llamo mi atención

Los cuartos eran para dos personas y estaba solo en mi cuarto así que supe que vendrían a mostrárselo, eso me emociono no sabia porque.

Entonces entró, era un chico algo llenito, de cabello negro con las puntas pintadas de rubio, usaba lentes lo que le daba un toque intelectual, lo mire y me gusto.

A él no le gusto el cuarto y se fue a uno de los de atrás para mi mala suerte, y pense que pues no era mi día de suerte. Por fortuna para mi el chico quería ir a alguna tienda a comprar algunas cosas, estaba llegando a la ciudad así que no traía algunas cosas que necesitaba, por lo que lo escuche pidiéndole indicaciones al rentero, le preguntaba sobre alguna tienda, por lo que al escucharlo me alegre y salí de mi cuarto, ofreciéndome a acompañarlo porque también yo necesitaba comprar algunas cosas.

Él acepto así que fuimos unas cuadras mas adelante, ahí le pregunte como se llamaba, me dijo su nombre pero no le preste atención, mala suerte para mi

Compramos las cosas y regresamos

Me contó que se había venido a Monterrey porque había tenido algunos problemas con una persona por lo que decidió venirse para aca, me imagine que era algún amigo o novio, le dije que lo sentía.

Llegando a la casa de asistencia me dijo que le había caído muy bien, que le hubiera gustado quedarse en mi cuarto para tener alguien con quien platicar, a lo que me apresure a decirle que le dijera al rentero que se quería cambiar y lo cambiaría de cuarto, lo hizo, a lo que el rentero acepto.

Ya en mi cuarto me dijo que iba a bañarse, tomo una toalla y algo de ropa y entro a bañarse, mientras me quede esperando mi turno para entrar.

Luego él salio del baño, llevaba una batita de baño como la que usan en los hoteles, con la excepción que esta era corta y dejaba ver unas hermosas piernas muy blancas, eso me gusto mucho.

Le dije que iba a bañarme por lo que el asintió la cabeza y saco su computadora para esperar mientras me bañaba.

Cuando salí del baño lo vi recostado boca abajo, la batita dejaba ver sus paraditas nalgas, llevaba puesto una trusita que a mi me pareció muy sexy, y le dije que que hacia, me dijo que estaba checando unas cosas, de reojo pude ver unas foto de un chico musculoso que tenia ahí guardada, lo que le pregunte quien era, el me dijo que era la persona con la que tuvo el problema, por lo que supuse que era su novio.

Después me pregunto si tenia vídeo y le dije que si que tenia porno, tenia uno de una chava de tetas grandes que se la cogen por el culo, se lo enseñe y me dijo que él también tenia vídeo por lo que se apresuro a enseñármelos.

Tras ver esos vídeos me prendí, quería cogérmelo pero no tenia el valor de pedírselo, por lo que mejor me acosté en mi cama, él  me veía desde la suya y me dijo que si estaba tenso, le dije que si que el trabajo me dejaba exhausto, él me dijo que me daba un masaje si quería, le dije que si que se pasara a mi cama, él no me escucho y me volvió a preguntar a lo que rápido le respondí que si quería que se subiera a mi cama.

Él se apresuro y se recostó a mi lado dándome la espalda, por lo que me puso sus nalguitas cerca de mi pene, era mi primera vez que estaba con un gay por lo que no lo podía creer, no sabia que hacer, entonces rápido puse un dedo en su ano y empece a frotarlo circularmente sobre su truza, el empezó a gemir, yo le decía susurrando que no gritara que podrían escucharnos, le seguí frotando mi dedo, él se retorcía a mi lado, eso me prendía ami cada vez más.

Después apagamos la luz y me quede en truza también, nos paramos y él se puso a mi lado, lo fui bajando lentamente y le ofrecí mi pene, el con gusto acepto se agacho y comenzó a mamarlo, era una sensación muy agradable, ninguna mujer había hecho sentirme así con una mamada como lo hizo él.

Ya no aguantaba mas y quería cogérmelo, por lo que lo pare a mi lado y lo voltee, el rápido lo hizo lo tomo de la cintura y lo hice que se pusiera en cuatro, el accedió y entonces por la luz que se colaba por de una ventana pude ver un hermoso culito que esperaba ansioso ser cogido, no lo pensé mas y pegue mi pene a sus nalgas, busque su hoyito para ensartarlo pero no lo hallaba por lo que el rápido con su mano me guió suavemente, entonces se la deje ir de un golpe, el gimió, eso me prendió más y comencé el acto de mete y saca. Se sentía riquísimo, era la gloria, me estaba gustando, como se movía con mi verga dentro de su culito, casi hace que me venga pero supe aguantar, quería disfrutarlo mas, después oímos ruidos en el pasillo y nos separamos.

Saque mi pene y el corriendo se fue a la cama, me quede caliente y fui a buscarlo a su cama, le acerque mi pene y le pedí que me lo mamara, el accedió y me dio una mamada de campeonato pero no me vine, por lo que mejor le dije que lo dejara y se recostara.

Me fui a terminar solo al baño mientras me imaginaba que me lo seguía cogiendo, eso me hizo explotar y vaciar toda mi leche caliente.

Al día siguiente me tuve que ir porque me sentí un poco acomplejado y lo deje ahí, muy mal echo ahora me arrepiento, ahora estoy buscándolo, no recuerdo su nombre solo me queda el recuerdo del rico momento que pasamos juntos. por eso escribí esto con la esperanza que él lo lea y me recuerde, espero poder encontrarlo, siento que me enamore de él, quisiera volver a verlo, por favor si alguien lo conoce que le avise y que le diga que quiero volver a verlo.

Espero tener suerte o seré el hombre mas desdichado de monterrey

Gracias

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Encuentro en el bus

Hola, saludos a todos desde Lima Perú, soy Carlos, físicamente soy de 1.73, contextura normal, blanco, velludo y de ojos marrones; y me gustaría compartir esta historia con todos ustedes que me pasó hace poco tiempo, es en parte inventada (solo en parte) y parte (la mayor) realidad.

Resulta que un sábado de hace algunas semanas salí con ánimos de pasear y tal vez divertirme por las zonas de mas diversión de la ciudad: Miraflores y Barranco. Mi novia había salido de viaje y eso me dejaba cierta libertad de acción. Lamentablemente con los amigos con los que quedamos en encontrarnos para tomar unas copas y salir “de cacería” al final terminaron poniendo excusas para no salir y me dejaron sólo, a las 11 de la noche sin ninguno de mis planes de diversión realizados.
Aún así trate de ir por mi cuenta a divertirme y ver que pasaba, pero después de hora y media me dí por vencido, la verdad siempre he sido una persona algo tímida y me ha costado acercarme mucho a una chica para proponerle a bailar (a no ser que esté con unos tragos encima), y esta vez aún así la mayoría de mis intentos fueron infructuosos pues con las chicas con las que logré bailar en contadas ocasiones no accedían a un conocimiento mayor de mi parte.

Decepcionado de ver como la noche se perdía irremediablemente salí del local donde estaba y me dirigía tomar un bus hacia mi casa (no suelo sacar el auto cuando sé que voy a tomar), que afortunadamente en fines de semana aún pasan hasta las 1:30 de la mañana. Este pasó como a los 10 minutos de lo que llegué al paradero, subí y me acomodé casi al fondo en el lado de la ventana de un asiento doble.

Mientras miraba por la ventana y veía como avanzaba puse una estación de radio de rock contemporáneo en mi teléfono móvil, y así seguían avanzando a mi destino cuando a los 15 minutos de haber subido el bus para en uno de sus paraderos y suben pasajeros como es lo usual. A mi costado se sienta una bella señorita todo de blanco, que en primera vista me dio la impresión de ser una estudiante de enfermería por la ropa que llevaba puesta.

La sorpresa llegó después al percatarme bien; era un chico, muy bello y delicado pero chico al fin y al cabo. De tez canela clara y grandes ojos almendrados, iba vestido de blanco: un pantalón blanco con bolsillos anchos como esos de camping, una camisa blanca pequeña, zapatillas blancas y una bufanda azul y blanco. Esto parecería normal sino fuera porque el pantalón a pesar de ser ancho le marcaba claramente las femeninas piernas que tenia cual si fuera un apretado jean, la camisa corta le quedaba cual blusa de mujer y la bufanda la había acomodado intencionalmente dentro de su camisa haciendo parecer que tenía un par de hermosos pechos. Completaba su femenina apariencia un cabello largo y negro recogido muy femeninamente, un bolsón azul claramente de mujer y una forma de sentarse típicamente femenina.

Desde que me percaté de todo esto me turbé; si bien no era la primera vez que tenía contacto cercano con una chica “trans” (incluso durante un tiempo tuve a una trans fulltime como enamorada) este chico/chica me generaba un magnetismo peculiar; sería sus gestos, su forma de comportarse tan femenino o el hecho de que a primera vista cualquiera la confundiría como mujer, pero el hecho que me quedé prendado.

Afortunadamente para mis intereses no era ignorado, y después de unos minutos de miradas inocentes y desviadas de ambos “ella” tomó la iniciativa y se acercó un poco a mi y me preguntó la hora, aproveché ese momento para iniciar conversación con ella. Me dijo que se llamaba Michael (pero que claramente sonó como Michelle), que salía de sus practicas pre-profesionales en una conocida clínica de la ciudad y que tal como sospechaba era enfermera (así con “a”). Nuestra animada conversación siguió y siguió por media hora mas hablando de todo como si fuéramos conocidos desde siempre.

Ya se acercaba mi paradero de destino cuando decidí preguntarle ¿hasta donde iba?, para mi sorpresa me dijo que bajaba sólo dos paraderos mas allá del mio (para quién conoce Lima sabrá que los paraderos de los buses son bastante cercanos entre sí), me sorprendió aún mas que fuéramos casi vecinos y sin embargo no la hubiera visto nunca hasta ese día, y ante mi pregunta me dijo que no salía mucho pues no tenía muchos amigos en el barrio y sus padres siempre lo cuidaban mucho pues era hija única (nuevamente expresado en femenino, lo que me volvía loco).

Decidí pues bajar con ella y acompañarle hasta su puerta, de paso que ya sabía para una próxima ocasión que estuviera sólo visitarla o sacarla a bailar y más. Cuando llegamos al paradero le pasé el brazo por su cuerpo a la altura de la cintura y ella no se escapó sino al contrario se pegó a mi al salir del carro. ¡Increíblemente me estaba saliendo todo tan bien después de las desastrosas esperanzas del inicio de la noche!. Al bajar me di cuenta otros rasgos más de ella, caminaba como toda una chica, era delgada pero bien proporcionada como una modelo y medía aproximadamente 10cm. menos que yo. Ella me preguntó acerca de mi vida amorosa y le mentí diciendo que estaba sólo, mientras que ella me contaba que hace unos meses que había terminado con su enamorado por que no se veían mucho desde que comenzó sus prácticas de enfermería. Tener su cuerpo tibio y tan femenino entre mis brazos fue toda una excitación tremenda, tanto que al llegar a la puerta de su casa y al despedirnos no aguanté y la bese, primero suave y al ver que no hallaba resistencia con mas fuerza y vehemencia, comencé a penetrar con mi lengua su boquita ante lo cual ella respondió abrazándome alrededor del cuello colgándose de mi. Después de interminables minutos así nos separamos por un momento y estuve a punto de decirle adiós cuando ella dice “mis papas han salido de viaje y regresan en 2 días; puedes pasar un rato para que tomemos algo si quieres”.
Ante tal invitación lo único que pude hacer fue llenarla de besos y caricias por todo el cuerpo, tanto que mientras intentaba ella abrir su puerta yo estaba casi en ademán de penetrarla detrás de ella, abrió rápido su puerta y una vez cerrada lo único que siguió fue un concierto de besos y caricias. Ella se excitó bastante al desabrochar mi camisa y ver los vellos que brotaban de mi pecho abundantemente. Yo por mi parte me sorprendí gratamente al ver que su bufanda sólo estaba tapando lo que en realidad eran pequeños pero firmes senos de mujercita en desarrollo, bien sostenidos por un brasiere de encaje blanco y un calzón blanco de seda acompañado de medias también blancas y de seda que le llegaban hasta encima de la rodilla debajo de ese pantalón que tan bien le quedaba. Esta enfermera era todo un sueño en todo sentido.

Pasamos directamente a la habitación de sus padres olvidándonos de los tragos que supuestamente íbamos a tomar, la cargué al entrar y la deposité suavemente en la cama mientras me sacaba como podía la ropa. Comencé a recorrer apasionadamente todo su cuerpito de mujer besando cada milímetro cuadrado de piel. Para mi sorpresa era tan femenino que su pene y testículos eran verdaderamente pequeños, casi atrofiados. Ante mi pregunta me dijo que siempre fue así y nunca se desarrollaron, que sus padres hicieron todo para que se desarrollara de hombre hasta que al final cansados de luchar contra su naturaleza mental y andrógina biología decidieron dejarlo ser mujer en casa pero que en la calle debía vestirse aún de forma neutra por temor a lo que dirían los vecinos. El recorrer todo su cuerpito y detenerme en su cuello, sus pechos y su culito la excitó a mil, pidiéndome a gritos que la penetre. Para ese momento ya estaba a mil y totalmente erecto; como buena enfermera tenía buena cantidad de preservativos y me colocó uno con su boca de forma tal que casi me vengo en ese momento. Ella lo seguía chupando aún después de puesto el condón como una bebita con un rico chupete. Así seguimos como 5 minutos parando cuando ella se daba cuenta de mi fuerte excitación y volviendo a aumentar el ritmo al rato.

Finalmente cuando ya le dije que quería poseer su culito dejo de chuparlo y con un besito se despidió de su “amiguito”, volteándose y levantando su culito cual si fuera un desafío, No aguanté y la comencé a bombear aunque al principio comenzó a gritar que le dolía así que aminoré la velocidad y comencé a penetrarla más suave hasta que finalmente la tenía totalmente ensartada. Es en ese momento que comenzó el mete y saca con sus gemidos de gata acompañando todo. Ese delicioso culito estaba bien estrecho y fino, se notaba que hacía tiempo que nadie la hacía sentir mujer. La levante un poco y comencé a besar su espalda y cuello mientras le seguía bombeando y ella seguía suspirando, gimiendo y jurando que no había conocido un hombre como yo. Seguimos así casi 15 minutos mas hasta que finalmente ya mi excitación era tanta que mi pene aumento mas en su culito, haciéndola gritar de dolor primero y de placer después, este último aumento ya vino acompañado de una gran eyaculación que llenó todo el preservativo. Hacía mucho tiempo que no me venía así, ni con mi enamorada nunca había botado tanto esperma. Y para mi sorpresa mi pene aún seguía erecto en su culito y siguió así por casi 5 minutos mas, no quería salir por nada de ese delicioso huequito.

Michelle se echó rendida y satisfecha y yo encima suyo, Me puse a su costado después de sacar mi pene y ella me miró y me besó tiernamente pidiendo que le acompañe toda la noche. Cosa que como todos supondrán acepté gustoso.

Esa noche seguimos haciéndolo 2 veces mas y desde esa vez nos encontramos un par de veces mas, pero eso será ya motivo de otras historias, gracias a todos por su atención.

Me gusta / No me gusta

Pedrito/Perrito

Yo soy de Perú, y lo que les voy a narrar es la historia de Pedrito un muchacho de la sierra que llego a la capital (Lima) para trabajar como empleado domestico en una casa de una familia de clase media.

Pedrito era algo ignorante, solo había terminado la escuela primaria, tenia 18 años era bajo de estatura (1.67) delgado de contextura (57 kg) de piel cobriza, ojos negros grandes y de personalidad introvertida. Llego a casa de los Rodríguez una tarde de invierno, se presento ante el sr de la casa, entregándole la carta de recomendación que le había dado su tía en su pueblo natal.

– Así que tu eres el tal ¨Pedrito,” acércate un poco mas para verte mejor. – dijo Don Julian.

El joven se acerco sin levantar la vista, la presencia de don Julián lo intimidaba, era un hombre de unos 45 años, piel blanca, con una barriga incipiente, muy alto (1.90), de figura contundente , ojos claros y barba negra.

-Déjame verte mejor muchacho, mírame a la cara.

Pedrito lo hizo lentamente, obedeciendo al que seria su patrón.

-AHORA ve al cuarto de servicio, date un baño y vuelve a mi estudio en media hora. ¡Rápido!

Pedro localizo la habitación que le correspondía, era pequeña, aun así había un pequeño baño,se ducho rápidamente pensando en no retrasarse para ir con don Julián, no quería molestarlo, este seria el trabajo por el cual su familia en su pueblito vivirían.

Se vistió con un pantalón negro de vestir y una camisa blanca, así fue donde su patrón.

-Ven Pedrito , quiero examinare mejor, cierra la puerta con seguro, aunque no hay nadie en casa por ahora, prefiero no ser molestado mientras te explico cuales serán tus funciones.

El joven se acerco al hombre que estaba sentado detrás de un escritorio.

-Tendrás que atender a mi primero y luego a a mis hijos gemelos de 21 años, por mi esposa y mi hija no te preocupes ellas prácticamente viven en Miami, así que solo las atenderás cuando lleguen de visita. ¿Entendido?

-Si señor– dijo Pedrito en voz muy baja.

-Me gusta que seas calladito, significa que seras obediente en todo. Tendrás que hacer limpieza de las habitaciones diariamente, prepararas comida cuando se te avise, ya que casi no almorzamos aquí, tendrás que aprender a preparar tragos, que eso hacemos muy frecuentemente. JEJEJE – Don Julián se rió irónicamente.

-¿Eso es todo señor?

-Aún hay mas, pero para explicarte el resto necesito que te desnudes.

– ¿Como?

-Quiero verte desnudo, calato o en bolas carajo, ¡es una orden!

Pedrito dudó un momento pero sabia que no había marcha atrás y se quito la ropa lentamente sin saber que ese acto marcaría el inicio de una vida que antes no parecía posible.

Pedrito estaba de pie completamente desnudo ante Don Julian, temblaba, mientras el hombre lo miraba fijamente de pies a cabeza ; su piel cobriza, su cuerpo delgado su cabello negro, sus ojos pequeños de color negro,sus brazos algo desarrollados por las labores del campo, sus piernas aun débiles, y lampiño completamente.

-Aun no ha madurado tu cuerpo como debe ser- dijo el patrón muy seriamente. – El tiempo y el esfuerzo ayudaran a mejorar tu figura, sin duda tienes probabilidades. Espero que no me decepciones…. Ahora vístete.

-Si don Julian – Pedrito se vistió torpemente ante la mirada escrutadora de su patrón.

-Prefiero que me llames PATRÓN, solo así y nada más ¿entendido?

-Si, patrón.

-¿Cual es tu edad exacta Pedrito?

-18 años y 11 meses patron.

-La madurez aun no llega a tu cuerpo, se esta retrasando algo, pero no importa, aun así te daré 6 meses a lo mucho 9 para que mejores tu figura y llevarte a cumplir plenamente con tus tareas de empleado del hogar de mi familia.

-Como usted diga patrón.

-Toma este libro- Don Julián le alcanzo un libro que estaba su escritorio. Quiero que hagas todo lo que dice ahí, unas dos horas al día, sin falta.

-Patrón yo no se leer muy bien- dijo Pedrito mirando el suelo avergonzadamente.

-Jejeje, ya me lo imaginaba, pero no te preocupes ahí más que todo encontraras figuras o fotos de lo que debes hacer, son solo ejercicios para fortalecer tus cuerpo.

-Si patrón. Lo haré

-Mas vale que lo hagas sino volverás a tu pueblo con una mano delante y otra atrás. Ahora ve a comenzar con tus tareas domesticas. En la cocina encontraras la lista.

Pedrito salio torpemente del estudio, llevado el libro, leyó el titulo COMO FORTALECER ABDOMEN Y GLÚTEOS .

En la cocina encontró la lista de su quehaceres :

5 a 6 am ejercicios

6 a 7 prepara baños y desayuno

7 a 8 limpiar platos de desayuno y baños.

8 a 9 aseo de habitaciones

9 a 10 ejercicios.

10 a 11 aseo personal

11 a 13 preparar almuerzo

13 a 17 atender a lo señores de la casa

17 a 18 descanso

18 a 19 servir cena

19 a 20 limpiar la cocina

20 a 21 alistar habitaciones para el descanso de los señores

21 a 5 dormir, pero estar atento a lo que sus señores puedan necesitar en cualquier instante.

Pedrito, lo leyó con dificultad pero logro entender todo, solo suspiró y pensó fugazmente en su pueblo natal en la sierra, sabia que no había vuelta atrás y se decidió a cumplir todo tal cual estaba escrito en ese papel.

Pedrito con el transcurso de los días fue conociendo mas a don Julián y a sus dos hijos : los gemelos Julio y Juan; aunque sus similitudes físicas eran innegables, ambos eran de 1.85, piel blanca y cabello castaño ensortijado, también había grandes diferencias.

Julio era deportista, había desarrollado gran musculatura sobre todo de brazos y abdomen, ademas era de carácter extrovertido y alegre, mientras Juan era delgado, usaba anteojos y era de personalidad introvertida, se dedicaba a estudiar antropología y por lo tanto pasaba gran parte del día leyendo a solas en su habitación, mientras que su hermano la pasaba en el club deportivo con sus amistades.

A Pedrito ambos hermanos lo intimidaban, uno por ser muy locuaz y el otro por estar retraído como en su propio mundo, aun así a ambos los admiraba porque veía en ellos un modelo al cual seguir; ser jóvenes educados y con el mundo a sus pies. Aunque en el fondo sabia que su lugar en el mundo era distinto, era servir a hombres como ellos.

Tanto el padre como los hijos casi no le dirigían la palabra a no ser para solicitarle algo especifico

-Pasame el agua.

-Sirveme vodka

-Sirve la comida

-Recoge y limpia todo de la mesa

-Prepara mi baño

-Prepara mi cama

A través de estas acciones, el joven provinciano fue conociendo las manías y costumbres de los señores de la casa.

-Don Julián gustaba de la ducha fría, comidas ligeras, beber vodka a cualquier hora del día, leer el periódico en la cama al despertar y hablar por teléfono con sus socios a todo momento, era un hombre muy ocupado.

-Julio casi no estaba en casa, salia temprano desayunado poco y volvía muy tarde, se daba igualmente una ducha fría antes de dormir, tomaba un vaso de leche y veía televisión hasta quedarse dormido.

-Juan se levantaba temprano para ir a la universidad, tomaba una ducha caliente, desayunaba ligero, volvía en la tarde a almorzar algo , generalmente le gustaban los guisos con carne de cerdo, en la tarde se encerraba a leer o hacer algún trabajo de la universidad, no cenaba. Bebía una copa de vino mientras veía alguna película en blanco y negro antes de dormir.

Así pasaban los días en aquella casa, Pedrito casi parecía un fantasma, solo estaba para servir, no tenia casi días libres, y cuando no había nadie en casa había que limpiar todo para que don Julian no lo riñese por encontrar polvo en algún lugar.

Entonces un día mientras Pedrito se quedo dormido una tarde luego de practicar sus ejercicios para fortalecer glúteos y abdomen, sintió que alguien entro a su habitación, era don Julian que había llegado de sorpresa a la casa y no había encontrado al muchacho haciendo sus labore.

-Levántate holgazán, que haces durmiendo cuando hay tantas cosas por hacer.

-Perdone patroncito. – dijo Julian muy avergonzado, levantándose de la cama.

-Y eso que aun no te he empleado en las tareas que espero que cumplas mas adelante, pero ya va siendo hora que vayas conociéndome mejor.

Don Julián vestía con saco y corbata, olía a alcohol, vio al muchacho con furia y le dijo

-Desnúdate y ven al estudio ahora mismo- Salio de la pequeña habitación y se dirigió al estudio, a esperar al muchacho.

Pedrito se desnudo lo mas rápido que pudo, fue a encontrarse con su patrón, que estaba de pie al lado del escritorio,.

-Ya han pasado 3 meses desde que te acepte en esta casa, y había sido tolerante contigo , pero desde ahora seré mas estricto, aunque se que todavía no estas del todo listo, ya es hora de probar el rigor de mi cinturón. – Don Julián se quito el cinturón de cuero negro de su pantalón. – Apóyate en el escritorio, con las manos, pon tus piernas para atrás, ofreciéndome el sucio culo que tienes.

Pedrito hizo esto sin pronunciar palabra alguna, solo su cuerpo temblaba.

El patrón alzo el cinturón y comenzó azotar el trasero del provinciano,una, dos, tres hasta llegar a diez. Al ver como de los ojos del muchacho comenzaban brotar algunas lagrimas, cesó los azotes. vio también lo rojas que se habían puesto sus nalgas, y se acerco a su oído, y el dijo; ¡ES suficiente!, Sigue con tus labores.

Pedrito salio rápido del estudio, fue a su cuarto, comprobó que le ardía el trasero, pero se vistió rápidamente, y fue a seguir con sus labores.

Ese día, el joven lloro la primera de las muchas lagrimas que estaban por venir en su futuro.

En los días siguientes, luego de los azotes, Pedrito noto como Don Julian y sus hijos habían empezado a mirarlo de una manera distinta como de deseo, sentía que su espalda y su trasero eran lo que mas atraía la atención de los 3 hombres. Así un día durante la cena, llegó un invitado a la casa era el dr, Esteban. un hombre robusto de unos 55 años, completamente calvo, había llegado con su maletín. Entonces don Julián luego de conversar en privado con el galeno, volvió a la mesa con sus hijos y les dijo:

-Bueno, ahora Esteban nos sacara de todas las dudas que teníamos sobre Pedrito, mientras terminamos de cenar él lo examinara y comprobará si ya esta apto para cumplir con todos nuestros requerimientos.

Juan y Julián asintieron y esbozaron una discreta sonrisa. Pedrito fue enviado con el dr Esteban al estudio para el examen medico.

-Desnúdate completamente muchacho – ordeno el dr.

-Si señor – Pedrito actuó rápidamente.

-Ahora échate boca arriba sobre el diván, tomare tu pulso y oiré los latidos de tu corazón así como revisare tu boca lengua y dientes.

Así lo hizo el dr con gran pericia , utilizando estetoscopio y demás utensilios necesarios para ese propósito.

-Parece que todo esta bien, a no ser por algo de suciedad encontrada en tus dientes, no hay nada grave.  Tus testículos y pene aun son pequeños, tal vez sea tu raza o hereditario, pero no hay nada anormal por ahí. Ahora date la vuelta para terminar el examen.

Pedrito dudó un momento, temía algo, pero sabia que no podía negarse, así que se quedo boca abajo en el diván.

El dr Esteban se puso los guante quirúrgicos y comenzó a reconocer las nalgas y ano del muchacho que soltaba leves gemidos, tomo una pequeña linterna para comprobar la zona antes de dar un veredicto a los señores de la casa. Al terminar dio una nalgada cariñosa al muchacho y le dijo:

-Eres todo un perrito- en medio de carcajadas.

Pedrito miro desesperado al dr, y por primera vez en mucho tiempo se decidió a hablar con total seguridad, todo porque temía que su secreto fuera revelado.

-Por favor dr, no diga lo que ha descubierto se lo ruego, mi patrón me botara y me enviara de nuevo a mi pueblo, no lo haga, soy solo un muchacho ignorante, esta es mi oportunidad de servir a un gran señor y a sus hijos. Por lo que mas quiera no les diga que ya no soy puro, por favor – Pedrito casi rompe en llanto.

-No eres mas que un serrano mentiroso y quieres que te ayude, engañando a don Julián y sus hijos, y yo que salgo ganando?

-Lo que ud me pida- Pedrito estaba temblando.

-mmmmmmmmm, Antes cuéntame como fue que perdiste tu virginidad por el culo.

-Fue unos días antes de venir a esta casa, en mi pueblo con un muchacho de mi edad, yo lo quería mucho al Andrés y como sabia que no lo vería en mucho tiempo o tal vez ya nunca mas lo volvería a ver, cuando fuimos a bañarnos al río me comencé a acercar a su cuerpo, él al inicio no quería pero como yo ya había visto como hacían los perros, así me acerque, y al Andrés se le paro la pichula y no le quedo mas que cacharme ahí a plena luz del día. Felizmente nadie nos vio, cuando acabo el me pateo y me dijo que ojala nunca más lo viera porque yo era un mariconazo. Esa es la historia señorcito, ya me he dado cuento que el patroncito me quiere cachar al igual que sus hijos, pero no lo hará si sabe que ya estoy roto, y yo quiero mucho servir a mi patrón.

-Mas me parece que eres un indio interesado, pero creo que puedes serme de mucha ayuda, eso lo veremos más adelante, ahora secate esas lagrimas de tu rostro y vístete.

El doctor fue a darle sus conclusiones a don Julián y sus hijos y les dijo.

-Bueno el indiecito ya ha mejorado su aspecto físico, sobre todo su culo es cada vez mas carnoso jajajjaja, habría que hacerle una limpieza dental y también otra anal, a propósito de ese aspecto, el muchacho aún no ha sido desflorado, así que creo que serán muy afortunados en tener a un culito cerradito y tiernito.

Juan, Julio y Julián rieron y brindaron con champagne por la noticia, el día siguiente se llevaría a cabo la iniciación sexual del joven criado, ahora prepararían todo para la ocasión.

Así Pedrito se sentía salvado mientras escuchaba desde su habitación, pero lo que él no sabia era que lo mas difícil estaba por empezar.

Pedrito se desnudo, entrego su cuerpo al dr, que le rasuro todo vello indiscreto que tenia su piel, luego le aplico un enema, que aunque molesto algo, Pedrito sabia que esa delgada manguerilla no era nada en comparación a lo que le esperaba, ya había espiado a su patrón e hijos al momento del baño, había visto sus bien dotados penes.

Al termino el dr, le aplico algunas cremas en su cuerpo, especialmente en el culo, así como esparció una suave colonia por el cuerpo del serrano. Así desnudo y ya listo fue a la habitación de don Julián.

-Pasa Pedrito, recuéstate en la cama, es muy suave.

-Gracias patrón. – Pedrito temblaba.

-Ahora ha llegado la hora de que me sirvas completamente, ya han pasado 6 meses y ese cuerpo tuyo ya ha madurado gracias a los ejercicios, tus nalgas están redonditas,,,, Mira como me tienes – Julián abrió su bata y mostró su pene erecto que debía medir 21 cm.

-Si patrón, estoy para servirlo – Pedrito solo bajo la mirada.

-Tendré el privilegio de ser el primero que te penetre, sera algo que nunca olvidaras – Julian se recostó al lado del muchacho y comenzó a acariciar su pecho, luego su cintura y después le dio vuelta , poniendo al muchacho boca abajo y tocando su culo con mayor pericia.

-Ahhh- Suspiraba Pedrito esperando que su patrón no se diese cuente que ya su culo había sido usado.

-Así me gustas serranito, desde ahora seras mi perrito, no hay nada mejor que el culito de un muchachito como tu, Ya vas a ver que después de hoy solo querrás que te llene el hueco todas las noches,- Don Julián apunto su pene al ano de Pedrito y comenzó a empujar. El culo estrecho rechazaba la enorme pinga, pero ante la insistencia del patrón termino cediendo y fue penetrado por completo.

-Ahhhhhhhhhhhhhh, me duele patroncito

-Resiste perrito, que rico culo estrechito, vírgencito, mariconcito así esta rico deja que se acostumbre no te muevas, es una orden.

-Si patrón- Pedrito tenia ganas de llorar y gritar pero se contuvo mordiendo la almohada.

-Ahora si, mi pinga blanca en tu culo mestizo, que rico se siente- Julián comenzó el mete y saca , con Pedrito debajo de su cuerpo. Así fueron cerca de 10 minutos de jadeos y goce.

-Ya voy a terminar perrito de mierda, que buen culo, te lo voy a llenar de leche, esta mejor que concha de hembra, tu culo de mariconcito, ahí va perroooooooooo.

-Ahhhhhhhhhhhhhh.

-Tomala dentro de tu culoooooooooo.- Don Julián termino dentro del cuerpo del muchacho, cayo encima de él, y asi quedo unos 5 minutos, hasta que poco a poco se fue retirando ,

Pedrito se quedo boca abajo, aunque había tenido una erección, no llego a eyacular, sin embargo la sensación en su ano era unica, sintio como si ese pedazo de pinga era el complemento ideal de su culo, y la leche esparcida en su interior era la señal de que habia complacido a su patrón, y eso lo ponia contento, aunque intento no demostrarlo.

-Jajajja, ya dejaste de ser virgencito por el culito, desde ahora seras el perrito de la casa, jajajjaja, ahora ve al baño, limpiate y ve a la habitacion de Julio y despues iras a la de Juan, mis hijos tambien tienen derecho a disfrutar de ese culo estrecho, y desde ahora en adelante, asi sera en cualquier momento tendrás que estar listo para recibirnos en tu interior, de no ser asi seras severamente castigado. ¿Entendido?

-Si patrón.

Pedrito se levanto , dirigiendose al baño, donde limpio su culo tal como el dr le enseño, y luego fue a ver a Julio ( el gemelo deportista). Este ya estaba esperandolo y sin mas tramites puso al serrano en cuatro sobre el piso y comenzó a penetrarlo rápidamente.

-Serrano de mierda, indio maricón, que buen culo, pareces mejor que puta, mi papa tenia razon en que un culo de perrito era mejor que concha de puta. ,jjjjjjjjjjaaaaaaaaaajaajajja. Todo esto le decia mientras lo penetraba con fuerza, hasta que terminó y dejo su semen en el ano de Pedrito.

-Uf , que buen culo, perrito, estas bueno para bajar la tensión de los entrenamientos, y ademas contigo no hay peligro de dejarte preñado, jajaj. Ahora sal del cuarto en cuatro patas y ve donde mi buen hermano, el tonto tambien merece probar este culo,- dandole un par de nalgadas lo envio donde Juan.

Encontro la habitación de Juan ( el gemelo introvertido)cerrada, toco un par de veces , hasta que oyo una voz decir

-Adelante PUTA PERRA

Pedrito penso que Juan seria mas amable que su padre y hermano, debido a su personalida introvertida ,pero no seria así, al contrario todo seria mas duro.

-Cierra la puerta detras de ti, puta asquerosa-Juan ordeno con voz imperiosa.-A mi me gustan las hembras , a mi los maricones serranos como tu no me gustan, asi que para mi seras una perrita obediente, con tu concha y boca listas para complacerme . Entendido?

-Si patrón Juan-el muchacho temblaba mas que de miedo, era de emoción.

-Ahora toma esto-le alacanzo una tanga roja de mujer- pontela con delicadeza y ponte en cuatro sobre el suelo

Pedrito lo hizo, Juan se puso detras de su nueva perra y lo nalgueó con sus manos

-Aunque ya has sido usada esta noche, tus nalgas siguen firmes listas para mas batalla, seras buena perra, ahora quedate quieta que te pondre tu collar- Le puso un collar de perrro de cuero negro, con una cadena, asi se dispuso a pasearlo por el cuarto, -Este es un paseo de entrenamiento, poco a poco iremos saliendo de aqui, te llevare por toda la casa y quien sabe, hasta un paseo por la playa haremos, pero por ahora solo sera entre estas 4 paredes

Luego de recorrer la habitación, llegaron a la cama y ahí, Juan tomo a Pedrito por la cabeza y lo acerco a su entrepierna, y sin mas le puso el pene en la boca.

-Se que ni Julio ni mi padre,te han hecho mamar eso no les va, pero a mi si, asi que empieza a chupar y si me muerdes por casualidad lo pagaras muy caro.

Pedrito empezo a mamar el pene del gemelo con rapidez, no queria decepcionarlo, el mismo estaba excitado.

-Asiiiiiiii, pero hazlo mas lento- le dio un manotazo en la cabeza.-Toma mi pinga en tu puta boca, acabaré rápido, tomaras toda mi leche sin derramar gota alguna.

Minutos despues Juan eyaculo en la boca de Pedrito, el serrano casi se ahoga pero logro tomar casi todo, se lo trago y sintio la calidez del semen pasar por su garganta. Sin ambrago dejo caer un par de gotas al piso.

-Limpia esas gotas de mi leche con tu lengua so puta asquerosa, ahora seras castigada, sacate tu tanguita que ahora viene lo que has buscado- En ese intante Juan saco de su armario un consolador negro de unos 25 cm y realmente grueso, tomo un poco de lubricante que esparcio entre las nalgas de su perra, y luego introdujo el gran consolador en el ano hasta lo mas profundo.

-Aaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh, dueleeeeeeeee-Pedrito gemia y gritaba.

-Asi grita perrra , se que estas en celo, que todo sepan que te estoy rompiendo el culo porque eres muy puta, la peor de todas

Pedrito inesperandamente sintio el mejor orgasmo que habia experimentado en su corta vida, eyaculo sobre la cama del gemelo que empezo a reir freneticamente, mientras el pobre muchacho yacia en la cama manchado en su propia leche y con un consolador en el culo.Estando asi Juan agarro a su perra del cabello la jaloneo hasta fuera de su cuarto y le dijo:

-Ahora por tu culpa tendré que dormir en la habitación de huespedes, pero mañana a primera hora quiero todo limpio, por ahora puedes irte a descansar que para ser tu primera noche, ha sido suficiente, después tendrás más, mucho más.

Don Julián se acercó donde el muchaho lo miro con una sonrisa en el rostro y le dijo:

-Ahora ya nos conoces mejor a tus patrones serrano de mierda, pero esto aún no termina, al contrario esto recien empieza.

Al siguiente dia ocurrio algo inesperado, la mujer e hija de don Julian volvieron de Miami y se instalaron en la casa, por lo que lo ocurrido la noche anterior no volio a ser repetido y nisiquiera insinuado por algunos de los participante en el supuesto desfloramiento de Pedrito.

Los días pasaron y parecia como si aquella noche nunca hubiera existido, todos en la casa trataban a Pedrito casi como un mueble más, no reparaban en su presencia, solo se dirigían a él para solicitarle algo o darle alguna orden de tipo domestico.

-Prepara el desayuno, almuerzo, cena

-Prepara el baño

-Limpia los cuartos

-Ordena el estudio

Era como si el serrano fuera invisible, a no ser por la sensación en su culo Pedrito pensaba en aquella noche como un sueño que queria repetir y por eso cada noche se masturbaba en su cama, metiendose un par de dedos en su ano y cuando eyaculaba lo hacia sobre su vientre luego se limpiaba y añoraba con volver a sentir los cuerpos de Julián, Juan y Julio.

El dr Esteban se aparecio un dia en la casa cuando todos habian salido, Pedro no sabia si hacerlo pasar, pero el dr lo convenció haciendole recordar sobre como habia ocultado que no era virgen cuando llego a aquella casa

-Pedrito aquella vez te dije que ocultaría tu secreto a cambio de algo. Y ese algo hoy lo necesito, estuve esperando fuera para que todos se marcharan y podamos estar tu y yo solos – El dr se acerco por detras a Pedrito. – Deseo probar ese culo prieto que tienes y ademas necesito que me dejes entrar al estudio de don Julián por unos cuantos minutos ¿Entendido?

-Señor darle mi culo, si puedo ,pero lo otro no……..

-No tienes alternativa, si tu patrón se entera que tu culo ya estaba roto te botara y tu familia morira de hambre en la sierra y tu terminaras en la calle sin nada mas que tu sucio culo para ofrecer.

-No sea malo señor, esta bien, entre rapido al estudio pero no desordene nada que el patrón se da cuenta y me castiga.

-Ya me imagino como te castigo pero con su mujer e hija aqui no creo que pueda hacerlo como debe, jajajjajajaja, pero antes desnudate y empina el culo apoyandote en la pared

Pedrito lo hizo todo rapidamente y el dr penetro rapidamente al muchacho que gozo con la embestida pero lamento que haya durado solo un par de minutos, ya que el dr eyaculo rapidamente en su interior.

-Realmente este culo es mejor que el de muchas putas que he probado, te podria llevar con unos amigos y ganarias unos cuantos centavos extra, ajjajaja

Luego el dr ingreso con una pequeña cámara digital y no salio del estudio hasta después de unos 15 mins

-Ya termine Pedrito, ahora recuerda guardar silencio que en unos dias tu vida cambiara, ya veras – Se acerco al muchacho lo tomo por la cintura y le beso los labios.

Era la primera vez que Pedro era besado en los labios por otro hombre, y se sintio muy bien, comprendiendo que le gustaba y que su destino era el de ser Puta de aquellos hombres poderosos, ya no había duda de aquello.

La monotonía del trabajo diario continuo por casi una semana, hasta que sucedio algo que ninguno de los señores de la casa habia sospechado y que terminaria en la peor humillación que el buen Pedrito sufriria en su vida.

En los días siguientes hubo gran alboroto en la casa de don Julián, Pedrito casi no comprendia nada, él solo se dedicaba a sus quehaceres diarios, pero sabia que era algo grave cuando la esposa e hija de su adorado Patrón se fueron de la casa llevandose casi todas sus pertenencias, luego de una discusión familiar de la que el joven solo pudo escuchar algunas frases desde la cocina, tenía que ver con negocios y dinero que don Julián habia obtenido fraudulentamente a traves de unos favores a politicos del gobierno y al parecer todo habia salido en los periodicos. Pedrito como no sabia leer muy bien no se habia percatado de estas importantes noticias. Él vivia en su mundo de absoluta sumisión, dedicandose a las labores domesticas y los ejercicios que su patron le habia ordenado; sin embargo el habia sido el causante de todo ese alboroto al dejar al dr ingresar al estudio, ya que este habia tomado fotos a documentos confidenciales asi como había intervenido la computadora del patron. Y pronto los señores de la casa se enteraron de la culpa del serrano.

Fue el mismo Dr quien les informó que fue Pedrito quien le facilito el accesos a la infromacion del escandalo y que incluso habia podido disfrutar del estrecho agujero del perrrito. Lo hizo por telefono para burlarse de Don Julián y lo hizo con grandes carcajadas. El Patrón sintiendose ofendido en lo mas profundo supo que solo quedaba huir para evitar una posible captura y se reunio con sus hijos en el estudio para decidir su destino.

-Yo viajare al Caribe a algun paraiso fiscal, mañana mismo partiré, mientras que tu Julio usaras esa beca deportiva que te ofrecio esa universidad argentina y tu mi querido Juan ya sabes lo que haras usando tus estudios de antropología, lo que nos lleva a Pedrito, el sucio serrano de mierda que nos traiciono y aún vive en esta casa ignorante de todo, bueno hoy le daremos su despedida de la casa y mañana volvera a su pueblo. Asi que mejor empecemos.

-¡Acercate Perro!- gritó Julio- ya sabes que hoy te toca gozar como perra en celo tendras tres machos para ti toda la noche.

Pedrito se acerco temblando, se desnudo rapidamente ante los 3 hombres y se puso en cuatro sobre el piso.

-Aprendiste rapido, es una lastima que todo tenga que acabar pero asi lo has querido puto traicionero – dijo don Julian, mientras se servia una copa de vodka puro.

-Ponte el collar tú sola, perrita- dijo Juan lanzandole las cadenas la rostro

El muchacho se coloco el collar y quedo con la cabeza gacha ante los hombres y estos se desnudaron poniendo sus penes delante de su cabeza, asi se podia comparar a padre e hijos por el tamaño de sus vergas, eran realmente parecidas median entre 16 y 18 cm y eran gruesas, la unica diferencia era que el sexo de Julio (el gemelo deportista) estaba depilado.

Y sin más preambulos el patrón tomo su cinturon y comenzo a azotar las nalgas del perritolos hermanos contaban: Uno, dos, tres,…………… asi hasta el numero 30 cuando vieron que lagrimas caian de los ojos del perrito, luego de un pequeño descanso de cinco minutos en el que permitieron al perro ir a los servicios y refrescar su adolorido trasero. Empezó el momento de las mamadas, si los tres fueron chupados en los huevos y vergas por el perrito por el espacio de media hora, cuando ya estuvieron completamente erectos y con ganas de penetrarlo, decidieron que lo mejor era realizar una doble penetracion en el estrecho ano, mientras que uno continuara cachandolo ( follandolo) por la boca, asi fue que Juan eligio la parte delantera mientras que Julio se recosto en el piso poniendo el culo de perrito en la punta de su pinga, mientras que su padre se colocaba de rodillas para tambien intentar penetrar al indiecito a la vez.

-Afloja bien el culo mariconcito………..

-Que ya sabemos que no eras virgen al llegar a esta casa, cuantas pingas se habra comido este sucio culo……

-No seras virgen pero eres definitivamente bien estrechooooooooooo

Con gran esfuerzo, lograron partir el culo del perrito, que aguanto todo el doloren un silencio casi estoico, en parte porque gozaba como nunca antes y porque sabia que se lo tenia merecido por todas las mentiras y daño que habia hecho.

Padres e hijos sincronizaron sus corridas, asi mientras que Juan daba leche al perro por la boca, inundando toda su garganta, Julio y Julian preñaban al indio por sus intestinos,

-Toma putaaaaaaaaaaa

-Todo un perrooooooooooooooo, mariconazoooooooo

-Mejor que concha de putaaaaaaaaaaaaaa

-Ahora si quedas preñado indio de mierdaaaaaaaaaaaaaa

Cuando acabaron, ordenaron al indiecito quedarse en el piso y procedieron a tomarle fotos tal como estaba, lleno de semen por culo y boca, también trajeron el consolador negro y lo colocaron en el hueco del perro y continuaron con la sesión fotografia, también vistieron al perrito con calzones y tangas de mujer, el muchacho solo se dejo hacer, no tenia fuerzas para reclamar, el dolor de la doble penetración era inmenso…

Al día siguiente por la tarde, Pedrito dejaria la casa con una bolsa conteniendo su poca ropa, y un sobre con el dinero ganado por sus servicios y los boletos en bus para volver a su pueblo.

Y sería en su lugar de nacimiento donde se llevaria a cabo la parte final de la venganza de su querido patroncito.

Era mediodia cuando el bus llego a su querido pueblo, había pocos pasajeros y Pedrito era el unico que bajaria en ese inhospito pueblo de la sierra peruana, se sorprendio al ver a varios hombres cuando bajo del bus en la pequeña plaza del pueblo, la mayoria usaba su ropa de campesinos, el joven reconocio a varios, estaban sus tios, algunos primos, también otros muchachos y señores. Ante su mirada atonita uno de ellos se acerco, era don Jonas el alcalde, un hombre de unos 50 años, algo obeso y de piel curtida por el sol, era el único de los hombres que vestia de manera más o menos formal con saco y pantalón de vestir.

-Hey tu, muchacho, aunque no se si seguir llamandote asi, ¿como te atreves a volver a este pueblo luego de la vida de pecado que has llevado en la capital?

-¿De que habla don Jonas?-Atino a decir timidamente Pedrito

-No te hagas el idiota que todos en el pueblo saben todo, ayer en la noche llego un joven de la capital y nos mostro las pruebas de tu indecencia, nos repartio las fotos de tus perversiones, nos advirtio de lo que te habias convertido y habias intentado corromper a la familia a la que fuiste enviado para servir.-Don Jonas estaba colérico.

Pedrito palideció y comenzó a temblar delante de todos aquellos hombres, no habia duda que Juan se le habia adelantado en el camino. Por un momento penso en huir, pero sabia que seria inútil, solo le quedaba enfrentarse a su destino.

-Esta mañana temprano hemos enviado a todas las mujeres y niños al pueblo vecino para que nosostros, los buenos hombres de esta ciudad te demos una leccion….¡Maricon de mierda!

-Por favor no me hagan daño, se que he pecado y que tal vez no sea bueno, pero cambiare lo juro………-el joven empezo a sollozar.

-La única forma de que cambies…-hablo el medico del pueblo, don Javier- o al menos nos dejes de avergonzar menos es que asumas una nueva identidad, ya lo hemos discutido toda la noche y ese es nuestro veredicto

-¿Cual? No entiendo.

2 hombres se acercaron a Pedrito y lo tomaron de los brazos y lo llevaron a rastras por las calles del pueblo, mientras los hombres los seguian, llegaron a un casona que Pedrito reconoció como el burdel del pueblo y ahí ingresaron todos. Pusieron el cuerpo del joven en una de las habitaciones y lo empujaron encima de un colchón de una de las putas del local.

-Las putas se han marchado ya hace 3 meses, las tuvimos que expulsar porque se enfermaron y contagiaron a algunos del pueblo con infecciones – dijo el medico.

-Asi que desde ahora que ya sabemos que tu no eres hombre sino una perrita cualquiera, ocupara el lugar de las putas del pueblo, no saldras de esta casa, solo atenderas a los hombres de este pueblo, aca el medico te chequeara una vez al mes para verificar tu salud. – setenció don Jonás.

-Ahí hay ropas que las putas dejaron olvidadas, te las puedes poner ya, jajajja- dijo uno de los hombres.

Todos comenzaron a silbar y gritar

-Ponte la ropa de puta, zorra, maricón…..

Pedrito se desnudo ante todos, temblaba y cuando iba a ponerse una minifalda roja que encontro tirada en el piso, alguien lo empujo por detras……

-Que buen culo, es de hembra sin duda, mejor ahorremos que se vista y que de una vez empiece con la atencion jajajaj, que estoy super caliente, hace tiempo no veo tan buen culo como este jajjaja-dijo uno de los hombres.

Y ahi mismo delante de los demas se bajo los pantalones y penetro a Pedrito que no pudo ver su rostro y solo sintió las embestidas dentro de su ano, solo pudo gemir como perra en celo. Los demas se excitaron y fueron pidiendo sus turnos, solo lo dejaron descansar unos minutos para irse a lavar y continuar con la atencion, asi todos los hombres presentes lo tomaron. Furon unos 25, habia uno de 81 años que tardo en venirse como 30 mins y habia tambien un muchacho de 18 años que tardo en venirse como 2 mins, sus tios y primos tambien lo penetraron, incluso Andrés el primero que le habia roto el culo estaba presente pero el prefirio la boca de Pedrito.

Al final de ese dia , Pedrito tenia tanto el culo y la boca llenas de leche, se lo habian cachado en todas las posiciones, y ahora estaba echado boca abajo sobre el sucio colchón de la que ahora era su habitacion , habia sido humillado y tendria que vivir humillado por el resto de sus dias, eso le daba miedo pero a la vez excitacion tanto que por el solo hecho de pensar en que sus dias de Perra oficial del pueblo habian empezado, eyaculó y esbozó una sonrisa en su rostro.

FIN

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Aventura un tanto especial

Gracias por darme ese culo tan perfecto de Ana para mi, Paco, me encantará follarme a tu mujer por ahí y correrme en ese culo tan precioso que tiene. Me acerqué a Ana y le metí primero mi polla en su coño para sacarlo de allí después de cuatro o cinco embestidas y encarar mi capullo en su ojete y de un empujoncito, clavarle toda mi tranca en su culo y empezar un movimiento de mete y saca.

Ya dije en su momento que es difícil entrar en el mundo de los tríos pero, una vez te has introducido en el tema, como la gente de ese tipo de ambiente se conoce, ellos mismos van presentándote a otras parejas y personas con las que puedes llegar a vivir nuevas experiencias. Esta que os contaré, llegó con una pareja que conocí a través de la primera pareja con la que llegué a realizar mi primer trío. Os la cuento porque no deja de ser un tanto especial y curiosa… Veréis…

Esta pareja estaba formada por Paco y Ana. Paco era un tío fuertote, de unos 100 kg y no muy cuidado de físico. Tenía unos 45 años y sorprendía que estuviera casado con Ana, una morenaza espectacular de 35 años y un cuerpo realmente bonito. Además de ser bella, siempre vestía de una manera llamativa… faldas cortas, zapatos de tacón, escotes de vértigo y siempre iba con una cara impecablemente maquillada. La verdad es que cuando los veías juntos, no los hacías de pareja y cuando te decían que lo eran, no lo acababas de entender demasiado, aunque claro… tenía una explicación.

Se casaron cuando Ana tenía 23 años y Paco tenía 33. En esa primera época, Paco lucía un buen cuerpo que se le fue deteriorando con el paso de los años y los kilos. Ana se prendó de él porque era un fiera en todo el tema sexual… El la conquistó enseñándole y haciéndole descubrir todo el mundo del sexo, iniciándola en todas las prácticas sexuales que todos conocemos, sexo vaginal, oral, anal… hasta que iniciaron sus aventuras en este mundo liberal y empezaron a hacer sus pinitos con algunos tríos, cosa que hacía que su matrimonio funcionara estupendamente. Hará tres o cuatro años, Paco tuvo un accidente en su coche que le provocó un problema de salud que no merece la pena explicar. Con ello, quedó parcialmente afectado en su potencia y posibilidad de una actividad sexual normal o habitual para ellos, lo que no evitó que él la animara a gozar de su cuerpo con la única condición de estar presente en esos goces de Ana con algún que otro amante…

Y aquí entro yo…Una tarde en que coincidimos en un local que frecuentábamos con mi primera pareja, me los presentaron y les explicaron que lo pasaban genial conmigo, cosa que empezó a despertar un interés de ellos, sobre todo de Ana, por mí. Hablando, hablando, me invitaron un día a cenar a su casa, explicándome toda esta pequeña historia que os acabo de relatar y empezaron a insinuar si yo aceptaría mantener un revolcón con Ana en presencia de Paco. La verdad es que no podía rechazar esta propuesta ya que, como os he dicho, Ana está realmente buenorra y decidimos vernos un día de la semana que venía a continuación.

Y llegó el día. Fui a su casa con un buen ramo de flores para Ana y una buena botella de cava. Me recibió Paco muy bien vestido, (me quedé un poco cortado ya que mi manera de vestir es más bien informal), y entramos en el comedor de su casa, donde había preparada la mesa con la cena servida. Estuve un rato conversando con Paco y fue cuando me contó con más detalle su accidente y su posterior problema. Me confesó que Ana era muy activa sexualmente porque él la había acostumbrado a ello en sus buenos tiempos y que en sus actuales condiciones no podía darle lo que ella necesitaba. Que ya anteriormente habían vivido situaciones de intercambios y tríos y que eso les llenaba muchísimo en su relación y por eso lo hacían. Me confesó que siempre le había excitado ver a Ana con otros hombres y que con su problema actual, al no poder satisfacerla plenamente, aun le gustaba más ver como ella gozaba en manos de otras parejas, mujeres y hombres.

Por fin apareció ella, bajando por las escaleras que daban a la planta superior, (vivían en un ático dúplex en la zona alta de Barcelona). Iba con un vestido negro de licra, de esos que se ajustan al cuerpo y delatan todas las curvas del cuerpo que esconden debajo suyo. Se notaba perfectamente que iba sin sujetador ya que sus pechos se movían libremente a cada escalón que bajaba. Llevaba unas sandalias negras de tacón que realzaban sus bonitas piernas y cuando pude verla por detrás, vi que sus nalgas se ajustaban perfectamente al vestido por lo que supuse que. o bien no llevaba nada o llevaba unas braguitas tipo tango muy pequeñitas. El vestido, por la parte trasera, llevaba un escote que dejaba a la vista casi toda su espalda…

Paco: ¿A que es una preciosidad?, me preguntó mirándola y alargando su mano para coger la de Ana. Yo: Sin duda, tienes una mujer preciosa. Paco: Pues mírala bien porque puede ser tuya de aquí a poquito rato. Yo: Será un placer darle todo lo que me pida. Paco: O lo que yo le deje darte.

Eso me lo dijo en un tono que me dejó un poco sorprendido, aunque no le di demasiada importancia. Después descubriría que quería decir con ello.

Ana: Anda… Dejaros de cumplidos y palabrejas y sentémonos a cenar.

Y así lo hicimos. Cenamos, charlamos, bebimos, bromeamos y pasamos cerca de una hora en la mesa donde se mezclaban comentarios, miradas cómplices, provocaciones y en la que conseguimos un buen ambiente que, ayudado con el cava que tomábamos, hizo que nos encontráramos genial. Paco nos sugirió sentarnos al sofá y lo hicimos. Pusieron música y sacaron la botella de whisky empezando a beber unas rondas de ese preciado licor. En un momento dado, Paco me pregunto si no me apetecía sacar a bailar a Ana.. Que le encantaría ver como lo hacíamos mientras él se quedaba sentado en el sofá. Ana me cogió de la mano y me convenció para que empezara un sensual baile que empezamos uno pegado al otro. Me cogió con sus manos rodeándome la espalda y apoyando su cabeza ladeada en mi hombro. Yo puse una de mis manos en su espalda y la otra en uno de los laterales de su pierna, acariciando a la vez su pierna por encima del vestido y su espalda descubierta con mi mano. Tenía una suave piel u mi mano iba hacia arriba y hacia abajo llegando hasta el límite del escote trasero de su vestido. Mientras bailábamos y la excitación subía, yo tenía ya a mi amiguita muy crecidita y pidiendo guerra, cuando escuchamos la voz de Paco que nos dijo…

Paco: ¿Porque no bajas más la mano, Santi? Ana: Eso… ¿por qué no acabas de bajar esa mano? Paco: Santi, por favor… haz lo que te vaya indicando… Baja esa mano y acaríciale el culo a Ana… Ana, mientras Santi hace eso, bésalo suave y dulcemente por favor. Ana: Si mi amor.

Y automáticamente y susurrándomelo al oído Ana me dijo… “por favor Santi… haz caso a mi Paco y tócame el culo que me derrito solo de imaginarme tu mano recorriéndolo y tus dedos jugando con lo que encuentren debajo de mi vestido”… Y lo hice. Deslicé mi mano dentro de ese vestido, descubriendo un par de nalgas frías, suaves y muy agradables al tacto… Empecé a acariciarlas con mis manos y a apretar a Ana contra mi abultado paquete. Las acariciaba, las amasaba y las apretujaba, buscando con mis dedos su raja y bajando por ella. Ahí es donde me encontré el hilito de su tanga que aparté como pude, para seguir bajando con mis dedos hasta encontrar su agujerito culón. En ese momento Ana le dijo a Paco:

Ana: Cariño, este cabrón, me está poniendo a mil… Me está tocando mi agujerito con uno de sus dedos y ya sabes lo que eso me gusta, ¿verdad? Paco: Si, lo sé… Bésale sus labios y deja que él siga mis instrucciones, cariño.

Y me besó de una manera pasional y agresiva, mordiendo mis labios y mi lengua y jugando con su boca dentro de la mía. Me cogía de la nuca y me acercaba a sus labios mientras yo seguía jugando con ese precioso y apetecible culo.

Paco: Bájale las bragas Santi… Bájaselas, dámelas y sigue jugando con su culo… Métele un dedo dentro de su ojete, pero antes deja que te lo chupe con su lengua.

Seguí sus instrucciones y le quité con suavidad esa tanga negra que llevaba puesta, agachándome y deslizándola por sus piernas hacia sus pies. Me volví a incorporar y seguí tocándole el culo, ahora con las dos manos mientras ella volvía a besarme. Saqué una de mis manos y le di un par de dedos para que los chupara como había dicho Paco. Lo hizo y me dijo…”hazle caso a Paco y méteme uno de esos dedos en mi culo que me muero de ganas de sentirlo ahí dentro”… y baje de nuevo la mano y ayudándome con la otra, encontré su agujero empezando a introducirle mi dedo dentro de su culo… Primero poquito y luego más y más hasta tener la mitad de mi dedo dentro del culo de Ana, que suspiraba mirándome y gimiendo cuando cerraba los ojos. Cuando más animados estábamos, Paco nos cortó indicándole a Ana que se diera la vuelta.

Paco: Ana date la vuelta y ponte de cara hacia mí. Seguid bailando así y que Santi te quite el vestido y empiece a masturbar ese coño que debes tener super mojado mientras te acaricia los pechos y te besa el cuello. Tú, si lo deseas, puedes empezar a meterle mano a ese bulto que esconde bajo ese pantalón. Ana: Sí mi amor.

Cuando miré a Paco, estaba en pelotas sentado en el sofá y tocándose su polla que estaba medio erecta. Ana se giró poniéndose de cara a él y yo me agaché y le cogí el vestido por la parte de la falda, empezándolo a subir lentamente y a dejar e cuerpo de Ana al descubierto. Ella subió los brazos para facilitarme esa labor, hasta que quedó totalmente desnuda, únicamente con sus sandalias, delante de Paco. La cogí de nuevo por la cintura y ella me cogió de nuevo por mi nuca. Mis manos recorrieron su cintura, sus piernas llegando a sus pechos y acariciando sus pezones ya erectos de la excitación del momento. Paco me indicó como le gustaba que se los pellizcara y siguiendo sus consejos conseguí que Ana empezara a gemir sin disimulo y de una manera que reflejaba el placer que le estaba dando. Mientras una de mis manos seguía con esa labor, la otra y tras una nueva indicación de Paco, bajó buscando su mojado coño y jugando con sus labios y su botón de placer. Hacía todo lo que me indicaba Paco y Ana gemía y se humedecía cada vez más y más…”Ahhhh… como me gusta esto Santi… Sigueee,  Sigueee que me encanta lo que me haces con tus dedos… uuuaaaa.. como me gusssstaaaaa, ahhhh, ahhhhh que me vengo Pacoooo.. ahhhh ahhhh que me corroooooo ahhhhhhhh”… y justo en el momento en que ella estaba llegando al orgasmo, Paco apartó mis dedos de su coño para meter su boca y acabar ese orgasmo de Ana con su lengua y sus dedos… “Pacoooo comemeeeee que me corrooooo mi amoooorrrr, ahhhhh, ahhhhhh, ahhhhhhhhhh”.

Ana tuvo su primer orgasmo en la boca de Paco mientras yo le apretujaba sus pezones y jugaba con sus tetas. Le temblaban las piernas cuando Paco se sentó de nuevo en el sofá y le indicó a Ana que fuera con el… “quítate la ropa Santi”… me dijo Paco, y mira porque esta es la única forma que puedo follarme a mi Ana… Y se la sentó encima de su medio erecto pene mientras ella empezaba un sube y baja que hizo rápidamente que Paco se corriera dentro suyo. Paco solo podía llegar al orgasmo y conseguir una medio erección en momentos de mucha excitación como ese que habíamos conseguido y además se corría muy rápido ya que si perdía la ocasión, ya no podía hacerlo.

Una vez conseguido ese orgasmo, Paco me indicó…”Ahora ya puedes hacer lo que quieras con ella Santi. Follad delante de mí y goza con ella como yo no puedo hacerlo… Haz que Ana se derrita y grite con sus orgasmos porque eso es lo que me hace feliz, ver como ella se lo pasa genial aunque no sea en mis brazos y con mi polla… Dale a mi Ana y déjale probar tu polla por donde ella te pida Santi…

Y así lo hice de nuevo. Ana se agachó y se puso de rodillas delante de mi polla y cogiéndola con sus dos manos, empezó a engullirla y a besarla y lamerla por todos sus rincones. Una de sus manos jugaba con mis huevos y con la otra guiaba su mamada en la que su boca y su lengua, estaban haciendo el movimiento perfecto para hacer que me corriera en pocos instantes.. Me estaba haciendo una mamada de campeonato, una de las mejores que nunca me habían hecho, os lo prometo… No sabía si dejar que terminara o hacerla parar para empezar a follármela por todos los agujeros… Tenía unas enormes ganas de metérsela por su adorable culo y eso fue lo que me hizo pedirle que parase ya que, no se si os he dicho, que me quedo muy mal después de una corrida y que prefiero aguantar para tener un orgasmo únicamente pero muy grande. No soy de los tipos que aguanta dos, tres o cuatro corridas en una sesión… como mucho un par y en la segunda ya no encuentro el placer que encuentro en la primera.

Hice levantar a Ana y la hice apoyarse en el sofá que estaba sentado Paco. Se empezaron a besar mientras ella le decía…”gracias por esto que me dejas hacer papi… gracias por dejar que mi cuerpo sienta todo esto, no sabes cuanto te quiero mi vidaaaahhhh” y cuando estaba acabando con a frase, mi polla había encontrado el agujero de su coño húmedo y superlubricado y había entrado de un solo golpe dentro de la cueva de Ana, empezando un mete y saca alucinante en el que ella no paraba de gemir y gritar como una loca, entre los besos que su Paco le daba. Yo la tenía pillada de su cadera y con mis manos me ayudaba para hacer ese movimiento en el que me la acercaba mientras mi cintura chocaba con su culo y me separaba de ella hasta casi sacarle todo mi aparato de su coño… Así una y otra vez…”Cariñoooo…este cabrón me está matandoooo, ahhhhh, ahhhh.. comoo me gusta estoooo, ahhh, ahhhhhh.. Santi dame más, maaaas, massssss.. no pares chico que me estás matandooo, ahhhh, ahhhh como me gusta que me folleeeennn, ahhhhh, como me gusta estoooooo, ahhhhhhhh”

Con mis envites, sus pechos se movían frente a su Paco y él se los acariciaba y le apretujaba sus pezones para ayudarle en su corrida que estaba llegando y se adivinaba que era muy intensa…”me corrooooo cabroneeesssss.. dadme maaaas, ahhhh, aaaghhhh, ahhhhhh, me corrrrooooooooo” y lo hizo con unos gritos y unos gemidos que yo creo que se oyeron hasta en la calle porque eran bestiales. Se salió de mí y se sentó de lado en las piernas de Paco, abrazándolo y dándole las gracias por todo lo que le dejaba hacer conmigo.

La verdad es que la situación era extraña. Por un lado, Paco nos había indicado desde el principio todos los pasos que debíamos seguir, esa era su condición para que aquello pudiera ser una realidad, por otro lado, me tenían allí de pie, con una erección de campeonato mientras ellos ya habían gozado de sus respectivas corridas y estaba mirándoles con una sensación un tanto confusa y extraña. Además de tener ganas de terminar y de esperar a que ellos dejaran sus carantoñas, me moría de ganas de meterle a Ana una buena enculada ya que tenía un culo encantador y hacía mucho tiempo que no probaba uno así que… esperé hasta que por fin Ana le pidió permiso a Paco para acabar conmigo:

Ana: ¿Puedo seguir con Santi y darle lo que merece mi amor?”… le dijo Ana…Paco: Dale lo que desee porque se lo merece, ¿verdad?… Haz que se corra donde quieras y sigue gozando de su polla como quieras mi amor, mientras veo como gozáis los dos de vuestros cuerpos.

Ana se levantó y me preguntó que quería hacer con lo que le respondí…”¡Quiero tu culo Ana!”… Miró a Paco y vio como el asentía con la cabeza y girando su vista hacia mi me dijo…”Es tuyo Santi, pero deberás lubricarlo bien porque no suelo utilizarlo demasiado… Hazme gozar primero y tómame por detrás cuando lo creas oportuno… Mi culo ya es tuyo Santi”.

Me senté de nuevo en el sofá y cogiendo la mano de Ana, la acerqué hacia mi haciendo que se situara de rodillas encima del sofá, con cada una de sus piernas abiertas al lado de las mías. En esta posición y con su coño abierto al máximo, situé la punta de mi polla que estaba a reventar justo en la entrada de su cueva y la hice sentar lentamente sintiendo como abría las paredes de su coño con mi polla y haciendo que ese momento fuera intenso y excitante a la vez. Empezó a subir y a bajar y con mis dedos acariciaba su clítoris para excitarla al máximo y mojar con sus jugos mis dedos. Seguimos así un rato y mis dedos empezaron a buscar su culo y empezaron a entrar despacio a cada movimiento de bajada que hacia. Ella al notar mis dedos como entraban en su culo, pegaba brincos pequeños pero se dejaba caer con fuerza encima de mi polla y gemía de nuevo diciendo lo que le gustaba aquello y lo que gozaba conmigo.

En una de sus subidas, se me salió la polla de su coño y pensé que ese era el momento que buscaba. Con mi mano cogí mi polla y teniendo uno de mis dedos en su culo, busqué y encaré mi capullo con su esfínter… Ana me miró con los ojos abiertos y me pidió…” vigila Santi que tu polla es muy gordota y no quiero que me hagas daño… Hazlo muy despacito hasta que me adapte a su tamaño por favor”… Yo le respondí…” baja tu misma lentamente hasta que puedas resistirlo y empieza de nuevo a subir y bajar hasta que te guste sentirme en tu culo… te gustará Ana”… Y empezó a clavarse en su culo todo mi aparato.. .Bajaba hasta que emitía una expresión de dolor y placer mezclado, subiendo de nuevo empezando el movimiento… Lo hizo hasta que sus nalgas chocaron en mis piernas y entonces me dijo… “Ahora si que es tuyo Santi… gózalo despacio porque quiero correrme y sentir como te corres en el”.

Empezó a subir y a bajar llevándome a la locura. Sus paredes se cogían con fuerza y sentía como me la estaba follando por su culo de una manera maravillosa… El placer era infinito y cuando estuve a punto de correrme, le pedí que saliera y que me dejara encularla de la manera que más me gusta. Salió y la hice reclinarse en la mesa del comedor, con lo que tuvimos que apartar las cosas que habían de la cena que habíamos disfrutado hacía poco rato. Una vez estuvo allí, la hice apoyar todo su cuerpo en la mesa y la hice abrir sus piernas, dejándome el culo abierto y todo para mí. Me giré hacia Paco y le dije…Gracias por darme ese culo tan perfecto de Ana para mi, Paco… me encantará follarme a tu mujer por ahí y correrme en ese culo tan precioso que tiene”… Y me acerqué a Ana y le metí primero mi polla en su coño para sacarlo de allí después de cuatro o cinco embestidas y encarar mi capullo en su ojete y de un empujoncito, clavarle toda mi tranca en su culo y empezar un movimiento de mete y saca.

Yo: Como deseaba follarte el culo Ana… Como me gusta culearte Diooossss Ana: A mi también me gusta Santi.. No pares…Quiero sentir como te corres dentro de él… ¿Sabes que me está empezando a gustar?.. Aaahhh. Yo: Tienes un culo perfecto y me parece que voy a correrme pronto Ana… Me gusta tu culo chicaaaa. Ana: Espero, espera. Yo también quiero correrme una vez maaass, esperaa, aahhhh.

Y me cogió de la mano y me hizo que la masaturbara acariciándole su clítoris mientras la estaba enculando. No podía más. Entre la follada que estaba pegándole al culo de Ana, la excitación de tener a Paco mirándonos y los gritos y gemidos que soltaba Ana… No podía mas!!!!

Yo: Me voy a correr Anaaaaa.. No aguanto maaasssss. Ana: Yo ya lo estoy haciendo cabrooonnnn.. Ahhhh.. me corrooooo SAntiiiii…. ahhhhhh Yo: Yo también me corroooooo buuuufffff. Ana: Que pollaaaa tan ricaaa tieneeeessss.. Ahhhh, ahhhh me corroooo otra veeeeeez!!!! Yo: Ahhhhhh

Y me corrí con ella echándole toda mi carga de leche en su culo y alcanzando uno de los mejores orgasmos que recuerdo… Bufff… Salí de su culo y mi leche resbalaba por sus piernas mientras ella estaba derrotada en la mesa. Se incorporó y arrodillándose, me lamió los restos de leche que quedaban en mi polla. Luego se incorporó, me dio un beso, dándome las gracias por esa tremenda corrida que habíamos logrado. Se fue hasta la cocina y volvió con la botella de cava que había traído y tres copas. Abrimos la botella, llenamos las copas y brindamos de nuevo por lo bien que lo habíamos pasado, comentando que debíamos repetirlo en futuras ocasiones.

Lo hicimos y todo pasó de forma parecida a esa.

Gracias por leer y votar mis relatos…

Autor: Santi

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Inesperada noche de sexo

Carlos se follaba a Macarena desde atrás con fuertes embestidas, ella no paraba de jadear. Cambiaron la postura, Macarena se sentó en el sillón, Carlos le separó las piernas y la penetró de nuevo con violencia mientras la besaba ahogando sus gemidos de placer. Ella estaba a punto de correrse y le suplicó que le diera más fuerte, el obedeció y Macarena se abandonó a su segundo orgasmo.

Nacho y Macarena son un matrimonio de 45 y 41 años. Macarena siempre ha dedicado parte de su tiempo a cuidar su cuerpo asistiendo regularmente al gimnasio y la verdad , se conserva bastante bien. Tiene unas piernas de infarto, caderas anchas y un buen culo; sus pechos son grandes y todavía no han acusado el efecto de la gravedad.

Lleva muchos años asistiendo al mismo gimnasio. Hace tres meses contrataron dos nuevos monitores de fitness, Helena y Carlos; ambos de 27 años, y un año de casados. Macarena comenzó a ir a las clases de Helena y enseguida entablaron amistad, a menudo después del gimnasio iban juntas a tomar algo, en ocasiones, Carlos se unía a ellas. Entre las dos mujeres se había creado una gran confianza, hasta el punto de contarse sus más íntimos secretos. Un día Helena le confesó que ella y Carlos practicaban el intercambio de parejas y le relató alguna de las experiencias que habían tenido.

Macarena escuchó con gran interés la historia de Helena, al terminar, Macarena le comentó que la idea del intercambio le parecía excitante, incluso alguna vez, había fantaseado con ello pero que no se veía capaz de llevarlo a la práctica, además con toda seguridad Nacho no lo aceptaría.

Helena le explicó que si la pareja se amaba y su relación sexual era buena, el intercambio no suponía ningún riesgo para la estabilidad del matrimonio, ya que se trataba sólo de sexo, sin ninguna implicación emocional y que siempre la parte más reacia era la que mejor lo acababa pasando. La conversación siguió por otros derroteros y cuando se dieron cuenta, se había hecho tarde. Cuando Macarena llegó a casa, su marido ya estaba en la cama y se había quedado dormido leyendo un libro. Sin hacer ruido, Macarena se metió en el baño; la conversación con Helena acerca del intercambio la había excitado, pensó que así no podría dormir y comenzó a masturbarse. En menos de un minuto el orgasmo se apoderó de ella.

A la mañana siguiente, le confesó a su marido que había pasado la tarde charlando con Helena y que se le había hecho tarde. Esa tarde en el gimnasio, Helena, le comentó que ella y Carlos iban pasar el fin de semana en su casa del campo y que ella y su marido estaban invitados. Macarena no estaba segura de aceptar, pero contestó que tendría que consultarlo con Nacho y que mañana le daría una respuesta.

Al llegar a casa, Macarena comentó con Nacho la invitación que habían recibido, a él le pareció una buena idea, la semana estaba resultando muy estresante, así podría relajarse y de paso conocería gente nueva.

Llegó el viernes por la tarde y las dos parejas partieron hacia la casa de Helena y Carlos. Al llegar, Nacho y Macarena se quedaron fascinados con la casa. Era muy grande y tenía una piscina preciosa. Esa noche cenaron y charlaron amistosamente, hablaron del trabajo y contaron algunos chistes, pronto el cansancio acumulado de la semana hizo mella en ellos y decidieron irse a dormir.

A la mañana siguiente se levantaron tarde, Nacho se felicitó por haber aceptado la invitación, hacía mucho tiempo que no dormía tan bien. Bajaron a desayunar; Helena y Carlos también se habían levantado y estaban preparando el desayuno. El día había amanecido hermoso, empezaba a hacer calor y decidieron desayunar en la terraza.

Helena propuso pasar el día en la piscina, todos asintieron. Fueron a ponerse el bañador y bajaron a la piscina. Nacho se había puesto unos bermudas largos, Macarena un bañador de una sola pieza pero muy escotado y subido de cintura. Luego aparecieron Helena y Carlos, ella llevaba un bikini minúsculo que apenas tapaba sus hermosas tetas y un tanga metido en el culo dejando a la vista unas nalgas duras como piedras, tenía un cuerpo verdaderamente precioso. Carlos vestía bañador azul de licra muy ajustado que dejaba intuir una polla respetable.

Macarena y Nacho quedaron impresionados con la belleza de aquellos cuerpos. Carlos también se fijó en Macarena y piropeó su figura, Macarena se ruborizó. Estuvieron un buen rato tomando el sol y cuando el calor se hizo insoportable decidieron darse un chapuzón.Helena fue a por una pelota y propuso un partido de vóley. Formaron dos equipos, Helena y Nacho contra Macarena y Carlos; en el desarrollo del juego se producían roces casuales entre Carlos y Macarena, produciendo en ella una excitación que en ocasiones la ruborizaba; Carlos se había percatado de la situación y buscaba cada vez mayor contacto físico al tiempo que le dirigía miradas de complicidad. Helena también se percató de ello. El único que parecía no enterarse de nada era Nacho. Así transcurrió el día, tomando sol y jugando en la piscina.

Se acercaba la hora de la cena y cada pareja se dirigió a su cuarto para arreglarse. Más tarde, las dos parejas se encontraron en el salón de la casa. Las dos mujeres estaban radiantes. Macarena lucía un vestido negro corto ajustado, su escote apenas podía contener sus hermosas tetas; José vestía unos vaqueros y camiseta. Por su parte, Helena vestía una minifalda y un top sujeto por el cuello y amarrado a mitad de la espalda; Carlos llevaba pantalón corto y una camiseta ajustada que resaltaba su musculatura. Decidieron pedir la comida a un bar cercano; mientras esperaban que la comida llegara, abrieron unas botellas de vino, se acomodaron en el salón, se sirvieron unas copas y charlaron.

Una vez llegó la comida se dispusieron a cenar, el vino se había agotado y decidieron acompañar la comida con ron y refresco. Al terminar la cena ya se notaba el efecto de la bebida, volvieron al salón y siguieron hablando mientras apuraban la última botella de ron. De pronto, Nacho se sintió indispuesto, Carlos lo ayudó a ir a su cuarto y lo dejo tendido en la cama quedándose profundamente dormido.

Carlos se unió a las dos mujeres y les informó que Nacho se había quedado dormido, no le dieron más importancia y continuaron con la conversación. Helena sorprendió a Macarena preguntándole si alguna vez se había acostado con una mujer, ella se ruborizó y respondió que nunca se le había pasado por la cabeza. Helena entonces le contó que ella si lo había hecho y que le gustaba mucho porque era muy diferente a hacerlo con un hombre, aunque también disfrutaba mucho con una buena polla y Carlos la tenía.

Macarena no supo que decir, pero intuía que Carlos debía estar bien dotado a juzgar por el bulto que había notado bajo el bañador. De pronto, Helena se sentó al lado de ella y sin mediar palabra la besó en la boca, cuando quiso darse cuenta, su lengua ya se entrelazaba con la de Helena, que empezaba a acariciarle el sexo por encima de las bragas.

Macarena empezaba a sentirse a gusto y se decidió a acariciar las tetas de su amiga. La mano de Helena se abrió paso por la entrepierna de Macarena y le introdujo dos dedos, estaba muy húmeda, después le bajó un poco el vestido y empezó a comerle las tetas mordisqueando los pezones; siguió bajando, se colocó entre las piernas, hundió su cabeza entre ellas y empezó a comerle el clítoris mientras con los dos dedos se la follaba con energía. Macarena intentaba contener sus gemidos y a los pocos minutos le sobrevino un orgasmo.

Helena se levantó, cogió a Macarena de la mano y se dirigieron hacia Carlos que permanecía sentado en el otro sillón, se había quitado la ropa y lucía una tremenda erección. Las dos mujeres se arrodillaron frente a él, Helena dirigió la cabeza de su amiga hacia la polla de Carlos y la invitó a que la probara, ella lo dudó por un instante, Carlos la animó y ella comenzó a comérsela.

Estaba disfrutando del sabor de aquella espléndida polla cuando Helena la apartó y ocupó su lugar. Así permanecieron un buen rato turnándose para comerse aquel apetitoso miembro.

A punto de estallar, Carlos se levantó y Helena ocupó su lugar, cogió a Macarena por el pelo y la dirigió hacia su entrepierna; Macarena comprendió el mensaje y empezó a comerse el sexo de su amiga. Carlos se colocó detrás de Macarena, con los dedos separó sus labios vaginales y fue introduciendo la polla; Macarena paró por un momento de comerse el coño de su amiga para concentrarse en la sensación que le producía el poderoso miembro de Carlos abriéndose camino en su sexo.

Nacho se había despertado hacía un rato, observaba toda la escena desde las escaleras y se decidió a participar de la fiesta. Se situó junto a ellos que se quedaron de piedra al verle, el les pidió que continuaran y se unió a ellos. Helena se incorporó y de la mano lo llevó al otro sillón, le bajó los pantalones, hizo que se sentara y comenzó a mamarle la polla, luego se levantó, se dio la vuelta, se sentó sobre la polla metiéndosela de un solo golpe y empezó a moverse rápidamente haciendo que él se corriera enseguida.

Carlos se follaba a Macarena desde atrás con fuertes embestidas, ella no paraba de jadear. Cambiaron la postura, Macarena se sentó en el sillón, Carlos frente a ella le separó las piernas y la penetró de nuevo con violencia mientras la besaba ahogando sus gemidos de placer. Ella estaba a punto de correrse y le suplicó que le diera más fuerte, el obedeció y Macarena se abandonó a su segundo orgasmo.

Helena, que todavía no había conseguido correrse, reclamó la atención de su pareja. Este se tumbó sobre la alfombra, su dura polla apuntaba hacia el techo, Helena se puso encima e inició la cabalgada, estaba a mil, el aguante de Carlos parecía no tener fin. Nacho volvía a tener la polla dura y Carlos le hizo una seña para que le penetrara el culo a Helena.

Nacho se colocó detrás de ella, lubricó su pene con saliva e inicio la enculada; Helena ya estaba acostumbrada y enseguida su ano engulló toda la polla. No tardaron en coger el ritmo empujando los dos hombres al unísono; ella ordenó que aumentaran la velocidad de las embestidas y a los pocos segundos se corrió en medio de un grito desgarrador.

Los dos hombres salieron de su interior y ella les recompensó con una buena mamada hasta que se corrieron sobre ella.

Todos terminaron rendidos y se fueron a acostar. A la mañana siguiente comentaron lo sucedido y quedaron en volver a repetirlo algún día.

Autor: Almasex

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Mi prima agradecida

Mi pito estaba aprisionado en ese hoyito de fantasía, y entraba con toda mi fuerza, Erika estaba como poseída al igual que yo, sabía que tenía que venirle un orgasmo a ella en cualquier momento, tenía que dárselo, ella se había corrido, saqué mi verga de su culo, y a pesar de que estábamos exhaustos queríamos más y se volvió a subir, me estaba cabalgando como si acabáramos de empezar.

…Al llegar al auto, subimos y dimos marcha, al avanzar y toparnos con el primer semáforo puse mi mano sobre la palanca de velocidades, ella colocó la suya encima y acarició mis dedos, lo que fue un detalle muy tierno de su parte, obviamente correspondí a su caricia e hice lo mismo, me miró y dijo:

-No puedo creer lo que estamos haciendo, es tan… tan rápido y a la vez tan lindo.

En un momento pensé contestarle lo mismo, pero por supuesto que no lo hice pues tomé la clásica actitud de macho que se ocupa en estos casos a lo que sólo le respondí con una sonrisa y una mirada castigadora. Al ponerse el semáforo en verde ella se recargó en mí, puso su cabeza en mi hombro y una de sus manos en mi pierna, en primera instancia me gustó pero después me incomodó, y no porque no gustaba lo que hacía sino porque a pesar que era de noche, resulta que cuando menos quieres encontrarte a gente conocida, esta aparece y bueno, las cosas iban bastante bien como para que algún entrometido o un conocido chismoso lo arruinara contándoselo a mi esposa. Por fortuna nada pasó y en menos de 5 minutos estábamos en el motel, la persona que recibe me preguntó ¿quiere sencilla o con jacuzzi? Volteé a ver a Erika y con verle la carita que puso no tuve más remedio que pedir la que tenía jacuzzi.

Estacioné el auto, pagué y cerré la cortina, en ese momento ella ya se había bajado del coche, la tenue luz que iluminaba el garaje la hacía verse aún más atractiva, me extendió la mano, la tomé y subimos las escaleras que conducían a la habitación, al encender las luces me di cuenta que había valido la pena el gasto, no conocía ese motel y la verdad es que no estaba nada mal. Al fondo una confortable cama con un amplio espejo en la pared del lado izquierdo de la misma al otro lado una mesa con flores y velas para ser encendidas con dos sillas y al costado de la habitación el jacuzzi en fin, todo estaba preparado para una gran noche… le pregunté que si quería algo de tomar a lo que respondió que no. Fuimos directo a la cama, la verdad ninguno de los dos teníamos prisa pues sabíamos que teníamos mucho tiempo y estábamos completamente solos sin que nada o nadie nos molestara. Encendimos el televisor y una película porno estaba en pleno apogeo, un par de tipos jodían a una chica en pleno jardín a un lado de la piscina.

Nos acostamos al mismo tiempo, pero ella se levantó y me dijo: déjame quitarte los zapatos, lo hizo y después se quitó los suyos, ese ambiente tan de confianza y pausado me hizo sentirme a gusto con ella, sabíamos que no nos estábamos enamorando, que no era una simple aventura con una compañera de trabajo, que era un momento especial con una prima que era casi como mi hermana, la verdad la estábamos pasando muy bien, encendimos las velas y continuamos viendo la película porno, al cabo de rato, y ya calientes por la peli, empezamos a besarnos mi verga nuevamente estaba lista para la batalla, poco a poco empezamos a desvestirnos hasta quedar totalmente desnudos, esta vez no hubo preludio de sexo oral fuimos directamente al grano…

-Deja subirme- me dijo y así tendido yo sobre la cama se subió en mí.

La penetración fue inmediata aún lubricada de nuestro encuentro de unos minutos antes, pero ahora sin tapujos ni pena empezó a gemir cada vez más fuerte ¡mmm! ¡Ooohh Aaaahhh! sus caderas se movían en círculos mientras se recogía el pelo con sus dos manos, qué imagen tan sensual tenía encima de mí, mis manos apretaban sus tetas y ella misma tomaba mis manos ahí para dirigir las caricias que quería, sus labios los mojaba constantemente con su lengua a la vez que los apretaba y los mordía, sus ojos entreabiertos mostraban el placer que nos estábamos dando. Decidí entonces ser yo quien mandara, la acosté boca arriba, coloqué una almohada sobre su cadera para que estuviera más levantada, levanté sus piernas afiné la puntería y empecé a zambullirle mi trozo, primero lentamente y cada vez más rápido, más rápido…

– ¿Te gusta cogerme primo? Me decía… – Sí, me gusta joderte cabrona, estás riquísima… eres una puta sabes… -Sí, sí soy tu puta, dame más verga, dame más… ¡no pares de cogerme! -¡Te voy a dar toda mi verga, te voy a coger hasta que te duela el hoyo! — Sí, sí jódeme toda la noche, hazme le que quieras cabrón, así, así…

Entre gemidos de los dos ella apretó las piernas y tuvo un orgasmo bárbaro…. – Me vengo, me vengo… Aaaaaaaahhhhh sí, sí… Ahhhhhjjj…

Yo seguí cogiéndola sin compasión, mientras arqueaba su espalda por el orgasmo, cada vez más y más rápido, el sonido de nuestras carnes chocando la una contra la otra era increíble, ella levantaba la cabeza para ver cuando le entraba mi pito…

– Sí, sí, dame más, ¡auuhhh! ¡Aaaahhh!

Tomé sus piernas que estaban en mis hombros, las hice a un lado y las puse sobre la cama, ella entendió perfectamente el mensaje y se colocó en cuatro… ¡hijo de puta de culo ese! No podía creerlo… ahí, todo para mí, la tomé por su diminuta cintura que aún era más estrecha pues arqueaba las espalda y levantaba las nalgas…

– ¡Ooooohhhh! ¡Mmmmm!… era lo único que podía decir…

Mi verga se deleitaba dentro de ella, entraba y salía completamente, una gotas de sudor cayeron de mi cara a sus nalgas, estaba exhausto que pero quería más y más, como si fuera la ultima cogida de mi vida… seguí cogiendo, yo mismo sabía que mi verga podía dar más, ella volteaba su cabeza, se notaba que también estaba exhausta pero quería más, pues no para de gemir y pedir más… dejó caer los brazos, su cara y pecho estaba sobre la almohada, sólo su culo levantado, sus manos se agarraron fuertemente de la orilla y las cobijas de la cama… sus gemidos se convirtieron en casi en quejidos y llantos…

– Ahhaahh, ahhhaaaahhhaaaa.

La tenía lista, le había dado lo que quería, una cogida de campeonato…. y así de repente como un estallido, eyaculé con tan placer que sentí que toda mi sangre hervía y toda mi vida se iba en ese semen, ¡Oooooooh! Lancé un gemido que casi puedo asegurar que fue un grito… – Sí, dámelo todo cabrón… alcancé a oír de parte de ella… Yo seguí disfrutando hasta la ultima gota… ella inmóvil, me incliné a besar sus nalgas, justo en su lunar y caí sobre la cama… ella se recostó a lado mío y lanzó un suspiro, colocó su mano en mi pecho y acarició mi vello, nos quedamos callados por unos segundos sólo se oía la respiración agitada de los dos por nuestra boca y nariz, yo no podía abrir los ojos.

– ¡Guauuu! Dije…

Ella dio una risita de complacencia… por fin abrí los ojos y la miré, en su cara se reflejaba la satisfacción, sus ojos cerrados y su sonrisa de niña… era una imagen sumamente bella. Nos quedamos unos minutos en total tranquilidad, la película porno seguía… se levantó y dijo… voy a llenar el jacuzzi.

Ver su cuerpo desnudo, su pelo cayendo en su espalda, esas nalgas y esas piernas me hicieron sentir muy afortunado realmente afortunado… Regresó del baño con la toalla en el cuello dejando ver sus tetas aún bien paraditas, recogió del suelo nuestra ropa que estada regada por todos lados, mi pantalón y camisa los colgó en el closet, yo me puse a ver un poco televisión y esperé que estuviera todo listo. 5 minutos después me llamó… pensé que estaría lista para entrar al jacuzzi… no era así, estaba por entrar a la regadera, en donde me invitó con una simple señal de mano.

– Te voy a bañar primo; Dijo con una sexy voz. – Perfecto; respondí animado.

Su figura mojada era excitante, sus cabellos en la cara, en fin toda ella, entre mí pensaba…;qué dichoso sería el hombre que tuviera a este bombo como compañera, me alegré por ella, porque bueno… era una loca por el sexo, pero el tono despectivo de “puta” preferí no usarlo más con ella. Lavó mi espalda, mi vientre, mi pito y mis huevos tal como si fuera un niño… me sentía en el paraíso con ella..

– Desde hace mucho tiempo no sentía así, más que claro, en las épocas de recién casado.

Hablábamos de mil cosas mientras esto sucedía y nos metíamos al jacuzzi, colocó una toalla en mi nuca y recargué mi cabeza, ella hizo lo mismo… el aroma del shampoo de tina era riquísimo cerramos los ojos y nos dispusimos a descansar pues lo merecíamos. Así pasó quizás media hora o más, yo seguía pensando en lo excelente amante que era Erika, y que de verdad este “agradecimiento” era el mejor de mi vida… -Cerca de las 10 de la noche y casi dormido dentro del jacuzzi, levanté la cabeza para verla, estaba jugando con el agua y las burbujas de jabón con un dedo.

– ¿Qué te pasa? le pregunté. – Nada, sólo estaba pensando. – ¿Se puede saber en qué?

Se puso de pie, su hermosa figura desnuda y mojada frente de mí cautivó mis sentidos… caminó hacia mí hasta colocarse detrás, lo que me obligó a recogerme al centro del jacuzzi, se sentó atrás de mí, jaló mis hombros para que me recargase en ella, acarició mi pecho y me dio un beso cerca de la oreja… y preguntó…

– ¿Te gusta estar conmigo primo? – Claro, eres la amante perfecta… pero ¿por qué la pregunta? – Tú también… y no sé… si habrá más…- Erika, sin duda he pasado una noche estupenda pero yo tampoco sé… eres una chica muy sexy, cualquier hombre daría lo que fuera por estar en este momento en mi lugar. – ¡No es para tanto!. Dijo ella dándome un golpecito en la cabeza. – ¡Claro que sí!. Mira, hagamos un pacto, dejemos de preocuparnos si habrá más o no… Simplemente si se da pues qué bien… y si no pues simplemente tratemos de ser felices y seguir nuestras vidas…

– Pero… bueno… tienes razón te quiero mucho, pero no quiero causarte problemas primo… ¿y sabes algo? — ¿Qué? — Me hacía falta estar con un hombre como tú… los demás sólo buscan una cogida rápida y ya, es por eso que en ocasiones hasta me caen mal… y los evito, y mucho menos trato de enamorarme. – Ya te llegará, el hombre prima… ya llegará…- Pues por lo pronto tú eres mi hombre…

Dicho esto sus manos empezaron a acariciar mi vientre y a morder mi oreja, yo acaricié sus piernas y sus muslos que se encontraban a mis lados, me empujo hacia el otro lado para que quedáramos de frente, su mirada pícara lo decía todo, bajo el agua empezó a masturbarme, mi palo, crecía cada vez más… de frente a mí se acercó y se sentó sobre mí, la penetración fue inmediata, ni siquiera tuvo que meter las manos. Tomé sus caderas y sus nalgas, que se movían rítmicamente, ella se sostenía de los lados del jacuzzi, jadeaba de placer, sus movimientos provocaban que salpicara agua por todos lados…

Preferimos salir del agua, pero no del cuarto de baño, aún escurriendo nuestros cuerpo siguieron unidos, nos besamos, la recargué en la pared, le abrí las piernas, y así parados de frente empecé a metérselo, quizás la posición no era la más cómoda, pero igualmente deliciosa que todas las demás… el aliento de nuestras bocas se mezclaba, nuestras respiraciones eran una sola, no dejábamos de mirarnos a los ojos, nos decíamos todo sin decirnos nada… queríamos decirnos “te quiero” pero sabíamos que eso nos comprometía nuestros sentimientos…

Le di la vuelta, se inclinó y se apoyó sobre el orilla del jacuzzi, sus piernas estiradas y su lindo culo eran tan hermosos, su espalda aún con gotas de agua y su cabello a la izquierda de su cara…

– ¡Métemelo, dame tu verga… – ¡aaahhhh, ahhhhhh, mmmmm! Cada mete y saca me sabía a gloria, cuando iba a volver a hacerlo de nuevo con ella… no me importaba en ese momento, quería hacérselo como nunca… En un momento que bajé la velocidad de mi embestida me dijo…

-Quiero que me lo metas por el culo.

Me detuve… Nunca, ni siquiera a mi esposa se lo había hecho por el ano… alguna vez lo intentamos pero me dijo que la lastimaba y no volví a insistir y ella tampoco. Aun sin saber si Erika ya estaba desflorada del culo… me dispuse a lo que era (y debo admitirlo) la primera vez que daba por el culo.

– Pero despacito porque va a ser la primera vez eh…. dijo un poco nerviosa. -Ufff.. vaya, vaya… sí que estaba de suerte ese día… ni siquiera mi primita que era una golosa del sexo, le había tocado un pito dentro de su culo… el hecho de que fuera la primera vez de los dos me tranquilizó… Pensé rápido… tengo que lubricarla… con mis manos tomé de sus mismos jugos de concha y los puse en su hoyo… al sentir mi dedo tuvo de inmediato el reflejo de apretarlo… pero después empecé por introducirle un dedo… sin duda ella estaba cooperando… En mi dedo podía sentir el calor de su interior…

-Uauuu. Lanzó un pequeño quejido al sentir mi segundo dedo… puse en mi otra mano saliva y me la pasé en mi verga…. retiré los dedos y su anito estaba listo… coloqué la punta, justo en el lugar indicado… – Despacito eh… me dijo mientras ella misma se abría una nalga… – Sí, tú me dices… le contesté.

Tomé con mi mano su cadera fuertemente y con la otra tomé mi verga y empecé a meterlo…

– Aaayy… humm…- ¿Quieres más? — Sí… mételo más… pero despacito…

La mitad de mi palo estaba dentro, me detuve un poco y empecé hacer pequeñas metidas… en verdad que estaba apretado ese culito…

– ¿Lista? – Aja…

Y de una sola y rápida metida se la metí hasta el fondo…

– Aaaaay, Aaaahhhh… sí ¡qué rico, ssiiiiii, aaaayyyyyyy!

Volteaba su cara hacia un lado lo más que podía… un rostro de dolor y de placer me excitaron al máximo… era la mejor cogida de mi vida… seguí parchándome a mi prima como nunca me imaginé hacerlo… mi pito estaba aprisionado en ese hoyito de fantasía… una y otra vez entraba con toda mi fuerza… – ¡Ooohh! Sí, más rápido, dame más rápido… no te vayas a venir todavía cabrón…. dame más verga… así, fuerte, fuerte cógeme… Erika estaba como poseída al igual que yo… no sabía cuánto más podía aguantar… pero también sabía que tenía que venirle un orgasmo a ella en cualquier momento… tenía que dárselo… eso me hizo aguantar…

– Aaaaaaahh Aaaahhhh sí, sí así… – Vamos mamita qué rico culo tienes… estás buenísima… vamos… te gusta por el culo ¿verdad? — Sí, sí Aaaah. Aaaaaaahh… no lo saques… cabrón no lo saques… -Nuestro gemidos ya eran uno detrás del otro…

– ¡Aaahhhh… ahhhaagghhh! ¡Siiiii ssiiiiii ooohh! así qué rico… ¡ooohh!

Ella se había corrido y yo me detuve, saqué mi verga de su culo… tomó aire… y a pesar de que estábamos nuevamente exhaustos queríamos más… entonces… me llevó a la cama… me acostó y se volvió a subir en mí, me estaba cabalgando como si acabáramos de empezar.

– Mmmm Aahh…

Sus ojos cerrados y esa boquita apretada… eran súper…

– Me avisas cuando te quieras venir ¿eh?… me dijo…

Pocos segundos pasaron para que esto sucediera… – Ya, ya casi… le dije… Se paró rápidamente y empezó a chuparme la verga…

– ¡Aaahhhh, ahhhh mmm, Mmmmhh! -Todo mi jugo salió a su boca en donde tragó todo… sin apuro pues lamía mi verga de arriba a bajo, mis huevos… todo… Subió a mí y como la primera vez. Me dio un tierno beso en la mejilla…

Pasamos quizás 1 o 2 horas más abrazados dentro de la cama, callados, escuchando música… dormidos quizás por algunos minutos… La miré dormida en mis brazos en ese extraño espacio que mi prima y yo habíamos creado… ¿cuándo lo volveríamos hacer otra vez?… ¿quizás mañana? ¿Otro día?… ¿el próximo año?… quizás nunca…

Lo cierto es que ella es una gran mujer… y estarán de acuerdo conmigo en eso… apasionada y tierna… ganas de hacerla mi amante para siempre no me faltaban… pero esa ternura aun de niña… quitó esa idea de mi cabeza al instante… Le di un beso en la frente… una leve sonrisa esbozó su rostro… Ella empezó agradeciéndome… terminé agradeciéndole yo.

Autor: jr96

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Gracias a mi honestidad

En el preciso momento de un orgasmo de Carla apoyé la cabeza de la verga en su culito, Juli empujó mi verga hasta que entró mientras Carla se desgarraba del dolor, estuvimos así un rato sin movernos mientras seguían lamiéndose sus conchas hasta que paró el dolor y empecé a bombear solo hasta la mitad de mi verga mientras Carla no paraba de insultarme a la vez que pedía más.

Les cuento es la primera vez que escribo y por lo tanto voy a pasar a contarles quien soy. Mi nombre es Sebastián, tengo 25 años y soy de Rosario, Argentina, soy soltero, vivo solo y según dicen bastante bien parecido, por lo tanto no me cuesta mucho con las mujeres. Pero la historia que les quiero contar me sucedió hace unos meses.

Todo empezó cuando volviendo del trabajo me encuentro en la calle con una agenda, la cual contenía dinero y un documento, mi gran sorpresa fue al abrir el documento. Era de una chica de 18 años llamada Julieta, que en la foto parecía menor. Buscando encontré un teléfono del mismo apellido de ella y tras preguntar di en la tecla. Nos pusimos de acuerdo y quedé en que la encontraba en su facultad para entregársela.

Mi gran sorpresa llegó cuando la encontré, tiene una figura perfecta, rubia y con cara de niña que me dejó enloquecido, desde ese momento supe que si había encontrado esa agenda por algo era. No estuvimos hablando más de 10 minutos porque yo tenía que volver al trabajo, pero antes de irme me dijo como podía agradecerme y contesté que si podía llamarla otro día para tomar algo a lo que ella contestó “quizás”.

Pasaron un par de días y una noche que tenía libre la llamé para invitarla a tomar algo a mi casa, ella en un principio tenía miedo de aceptar, a lo que yo le dije que yo iba a estar en casa esperándola y que si quería la esperaba sin ningún compromiso. Al cortar me di cuenta que me había apurado con tal invitación y estaba seguro que no vendría, así que me fui de un amigo y mi gran sorpresa fue cuando volví a casa, a las 10 de la noche, cuando en la entrada del edificio me encontré con ella y una amiga esperándome sentadas. La amiga se llamaba Carla y era muy linda pero no tanto como ella.
Antes de subir compramos varias cervezas y una vez en el departamento comenzamos a charlar de todo un poco. Ambas vestían un jean muy ajustado que marcaba sus perfectas siluetas, Juli tenía un top ajustado que marcaba bien sus tetas redonditas y Carlita una camisa que no dejaba ver tan bien el tamaño de sus tetas aunque estaba claro que era más grandes que las de Juli.

Después de charlar como dos horas y tomar varias cervezas cuando no sabíamos más que hacer propusieron jugar a verdad/consecuencia a lo que acepté gustoso. El juego venía medio aburrido hasta que aprovechando que estaban bastantes borrachas me tocó ponerle una prenda a Juli a lo cual le indiqué que tenía que darle un beso de lengua a cualquiera de los presentes, descontando que me lo daría a mi, pero para mi sorpresa se dio un beso con Carla que casi tengo que separarlas, y luego empezaron a reírse que con la situación y el alcohol no pararon durante un buen rato.

Cuando pararon de reírse les expliqué que había encontrado la manera con la que me podía recompensar por mi devolución de agenda. Apenas me preguntó ¿de que forma?, le di un beso que fue reciproco. No pasaron ni 10 segundos cuando me di cuenta que había otra boca en ese beso, era Carlita que se había incorporado a ese beso de tres.

Después de separar nuestras bocas Juli me dijo: -Me parece que después de esto me vas a tener que recompensar vos, a lo que agarrando a cada una de una mano las dirigí hacia la habitación. Mientras caminábamos nos íbamos besando y desnudando como podíamos, llegando a la pieza ya los tres sin la parte de arriba de nuestra ropa. Llegando a la cama empecé a recorrer todo el cuerpo de Juli con mi lengua empezando con su cuello y siguiendo por sus pechos mientras Carlita bajaba mis pantalones y recorría mi estómago con su lengua.

Una vez totalmente desnudos empezaron a besarse mientras bajaban lentamente hacia mi pene recorriendo mi cuerpo con sus lenguas entrelazadas. Una vez en mi pene comenzaron a mamarlo de una manera increíble, turnándose entre la cabeza los huevos y el culo, cosa que me encanta.

Estuvimos así un rato hasta que las levanté y puse a Juli y empecé a chupar su conchita mientras ella se la chupaba a Carlita. Era una imagen perfecta que si bien no era la primera vez que hacía un trío si era la primera vez con dos mujeres tan hermosas. Continuamos un rato saboreándonos con lo cual tuvieron un orgasmo al mismo tiempo y acto seguido Juli me pide por favor que la penetre, a lo cual no me hice rogar clavándole la verga de un solo golpe a lo que ella respondió con un grito que pensé que se iban a quejar todos los vecinos…

Si bien mi pija no es muy larga, unos 17 cm., es muy ancha según me han dicho, una vez que el dolor pasó a ser placer empezaron unos gemidos hermosos mientras Carlita se tumbó debajo de ella empezando lamer desde su clítoris hasta mis huevos. Luego de un rato cambiaron posiciones y así pude comprobar que la conchita de Carla era más estrecha y por lo tanto más hermosa.

Mientras yo penetraba a Carla con todas mis fuerzas y ellas en un perfecto 69 Juli empezó a meter un dedito en el culo de Carlita y viceversa, la verdad es que perdí la cuenta de los orgasmos y yo con el efecto del alcohol no había llegado ni al primero y ya hacía como media hora que no paraba de bombear.

En el preciso momento de un orgasmo de Carla, Juli me hizo señas y apoyé la cabeza de la verga en el culito de Carla a lo que ella respondió con un “no-hijo de puta” y acto seguido Juli le dijo, callate y empujó mi verga hasta que entró la punta mientras Carla se desgarraba del dolor (luego me confesaría que era virgen del culito), estuvimos así un rato sin movernos mientras seguían lamiéndose sus conchas hasta que paró el dolor y no dudé y empecé a bombear solo hasta la mitad de mi verga mientras Carla no paraba de insultarme a la vez que pedía más…

Después de un rato me salí y les pedí que me mamaran las dos juntas ya que con el alcohol es la única manera de venirme, y dado que ellas ya habían tenido innumerables orgasmos ahora me tocaba a mí. Estuvieron chupándome las dos juntas un ratito hasta que acabé justo en la boca de Juli que no dudó ni un instante. Quedamos los tres tendidos un rato en la cama pero la noche no terminaría allí, no antes de probar el bello culo de Juli.

Después de esto agradecimos los tres a esa agenda perdida y nos encontramos frecuentemente para darnos placer que ya contaré en otra historia.

Espero comentarios y si alguna mujer quiere placer estoy dispuesto a dárselo como a mí me lo dan estas chicas. Un abrazo.

Autor: Siraola

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Una señora muy sexy

Le puse la punta de mi verga en el culo y se la fui metiendo, al verla de atrás con esas nalgotas gigantes más me excitaba, seguí metiéndosela por el culo y a la vez ella se metía los dedos en la raja para sentir doble placer, le sobaba sus enormes tetas, ella gritaba como una poseída, se corrió, creo, tres veces, no aguanté, se lo dije al oído y le llené el culito de leche bien caliente.

Es el primer relato que cuento yo soy de México D.F. Tengo 39 años y soy moreno claro, delgado y mido 1.75 mts, pero en realidad yo quisiera compartir con ustedes amigos lectores y es que todo comenzó cuando un día fui a realizar unos trámites.

Yo trabajo en un despacho y me dedico a visitar varias instituciones dependiendo el trámite que haga, pero en fin para ya no hacerla más larga, uno de esos días vi a una señora como de 46 años que me impresionó por la forma de vestir y caminar pues se veía muy sexy en ese momento.

A simple vista se le notaba un bikini muy sensual se le transparentaba a través de un vestido azul cielo que llevaba, era un a mujer gordita, pero tenía un trasero formidable de busto no tenía mucho pues con lo demás que traía era suficiente para verse bastante bien.

Yo como nunca la había visto en esas oficinas busqué la manera de saber al menos su nombre para siquiera tenerla en la memoria e imaginármela después cuando me inspirara en alguna mujer. Se me ocurrió preguntarle a uno de sus compañeros de trabajo inventando que esta señora parece que la había visto antes, pero que no me acordaba de su nombre, y este señor al que le había preguntado, no dudó en decirme el nombre y el área de trabajo donde la podía localizar.

La verdad eso me dio la oportunidad para primero contactarla y después decirle que si era posible que aceptara comer conmigo. Ella dijo que si y a los pocos días me estaba viendo con ella y le dije la verdad de cómo había dado con ella porque en realidad me había llamado mucho la atención. De paso le dije que se vestía muy sexy y eso parece que le agradó a la señora pues me dijo que nadie la había hecho ese comentario y nos volvimos a citar.

Después de comer y tomarnos unos tragos nos fuimos a un hotel y para mi sorpresa traía un liguero negro y una tanga sensualísima. Yo sentía que explotaba de emoción y cuando la tuve desnuda quedándole solamente el liguero con su tanga comencé a besarla en todo su cuerpo desde los pies hasta la cabeza. Le besaba las nalgas en toda su dimensión, pues era lo que más me atraía de ella, ya que median como 120 centímetros y al agacharse se veía impresionante.

Así pasamos un rato hasta que ella me dijo que ahora le tocaba acariciarme a mi y me tomó mi verga, que mide no mucho, 17 cms. de largo por 4 cms. de ancho y se la llevó a la boca. Ella la chupaba magníficamente y me dijo que se la metiera, que la quería sentir adentro pues ya no aguantaba y claro que no la hice esperar más y se puso boca arriba.

Se sujetó las piernas las dobló y sin quitarse la tanga aún me acerqué a ella y le empecé a mamar la raja, le hice a un lado la tanga y la penetré hasta el fondo, ella me agradecía. Gritaba que la dejara la verga ahí el mayor tiempo posible que la estaba disfrutando como nunca, ya que estaba divorciada desde hace seis años y no había estado con ningún hombre desde ese tiempo.

Que la dejara disfrutar este momento y se vino una y otra vez, hasta que cambiamos de posición. Ella se empinó y me mostró sus enormes nalgas y la seguí bombeando y al verle el culo que se habría y se cerraba en cada metida que le estaba dando.

Le saqué la verga de la vagina y le puse la punta de mi verga en el culo, ella no me dijo nada y se la fui metiendo poco a poco, pues quizás no le dolió porque mi verga estaba empapada de sus jugos vaginales y yo al verla de atrás con esas nalgotas gigantes más me excitaba. Yo seguí metiéndosela por el culo y a la vez ella se metía los dedos en la raja para sentir doble placer, ella me gritaba que la siguiera picando que era lo máximo.

Le sobaba sus enormes tetas, las chupaba, ella gritaba como una poseída, más, más, se corrió, creo, tres veces, no aguanté, se lo dije al oído y le llené el culito de leche bien caliente. Se dio vuelta y sacó la verga del culo, me la chupó como una maestra, sus ojos denotaban su satisfacción, con una sonrisa de oreja a oreja me dijo:

-Amor, esto hay que repetirlo más seguido. Yo solo le contesté, ¿Acaso lo dudaste?… Y nos retiramos del hotel hasta la próxima.

Espero les haya gustado. Muy amables por su atención.

Autor: Juan

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La paja no es como el trigo

Los quejidos de Silvia se fueron haciendo más intensos, se mezclaron con los míos, un solo deseo que acabara dentro de su culo, fue largo, largué todo en el abismo de su precioso culito.   Salió tanta leche que Silvia diría después que a no ser por lo espeso y las dilataciones de la cabeza en la expulsión, hubiera pensado que le había orinado, tal la cantidad de semen inundó el recto.

Los dieciocho años en la mochila de la vida, noviecito de Candela, una morocha de ojos grises, y un cuerpo como nadie en el liceo, me tiene loquito, ando atrás de ella hace casi un año y no puedo lograr la “prueba de amor”

Me tiene recontra caliente, nos despedimos en el jardín, al abrigo de los arbustos, Candela no afloja, cuando me nota demasiado exigente apela a sus manos para seguir conservando por un día más su castidad intacta, la infaltable “manuela” hecha a la apurada enseguida obtiene el premio, que inexorable queda entre los pliegues del pañuelito que saca de entre sus ropas.   Devolución atenciones, manualidad por manualidad, alivio digitalizando su sexo y robarle un orgasmo de asalto.  Otro pañuelo, igual de perfumado borrará las señales del habilidoso concertista de argolla y clítoris.

Candy me hace unas manuelas bárbaras, pero bien se que la paja no es como el trigo, si bien me saca el “afrecho” (“ganas- calentura”) más urgente, no es lo mismo que hacerlo a máquina, en ocasiones quedo muy caliente aún a pesar de la manuela.   Casi un año, la calentura me puede, una tarde fui a verla, no estaba, volví más caliente y como perro con el rabo entre las patas.

– ¡Damián, vení!

Era Silvia, vecina de junto y tía de Candy, que me invitaba a pasar a su casa. Sin nada mejor que hacer pasé al interior, me miraba de cerca, con afecto considerado y dijo:

– ¿Qué te anda pasando?, te veo ojeroso y tristón.  – voz cálida, de afecto, y siguió:  –  No será que te están faltando mimos, tal vez mi sobrina ¿no te da todos los que necesitás? – Ni muchos ni pocos, ¡nada!, nada de nada   – adivinando a donde apuntaba, agaché la cabeza para parecerle más necesitado de contención.

– Te tiene a pan y agua, ¿sin carne?  – ahora en sintonía, buscaba el entre, la noté caliente, como buscando carne joven, decidí seguirle el juego, aunque ahora no sé si era tan así, o ella me dejaba jugar de local pero ella era la que maneja los hilos.- Y solo con la,…y no es… como el trigo, me explico –  le di el pie que buscaba.

Me tomó la cara entre sus manos, un beso de aquellos.   Nada más que hablar, estaba todo dicho, me dejé llevar por la experta al dormitorio, me desnudó despacio, gozándome con las caricias que vestían mi piel, el brillo de sus ojos denotaba el grado de calentura contenida, ahora tenía entre manos el premio mayor, solo para ella. Despacito, me sentó en el borde de la cama, se distanció un tanto para mejorarme la perspectiva, fue exhibiéndose, todo lo suyo, bueno de verdad, a los cuarenta y pico conservaba un físico privilegiado y cuidado, las mamas delataban afecto al sol, buena sustentación aún sin corpiño, el vientre casi sin pancita, durita, los vellos púbicos con un cavado reciente, tostadita toda ella, excepto el triángulo del sexo que daba realce los labios algo abultaditos.

Para un pibe como yo era como tocar el cielo con las manos un regalo para los ojos, es la veterana que todos imaginamos y soñados con voltearnos algún día, toda ella la invitación al goce con este espléndido ejemplar de mujer.

Ella manejaba todo y bien, primero me llevó a su boca, gustando del buen tamaño de mi poronga, no necesitó mucho tiempo  par conseguir una bruta erección, solo unas caricias deslizantes bastaron para ponerme más a punto de… largué todo sin aviso previo.   Me recibió la boca tan caliente como una conchita.   Gozó la rápida eyaculación del macho cabrío que no pudo resistirse a sus caricias bucales.

No fue necesario disculpas, seguía al palo casi alterar el estado de erección, se tendió en la cama, flexionó las rodillas y se abrió de piernas, me condujo a su otra boca, pidiendo acción,  que le diera otra inundación de leche.  Desde abajo movía las caderas, y los labios de la conchita, como boca sin dientes, comprime y libera, aspira y suelta, ella me está cogiendo.

Se deja ir en un orgasmo que la sacudió de arriba abajo, presiono bien afondo, me detiene en un abrazo de oso, par gozar con el accesorio de la presión constante, me enseña a gozar su orgasmo. Breve pausa para retomar la acción, cambiamos, ella ahora me coge desde arriba horcajada, galopa al mejor estilo Lady Godiva, la trigueña cabellera cae en catarata sobre las hermosas tetas, sus rodillas me comprimen al compás de su excitación creciente.   Mi pulgar metido en la cuevita delirante de jugos la acaricia por dentro al ritmo de cada empalada, el resto de la mano se distrae frotando la cereza pletórica de sensibilidad.

Juntos, ¡juntos! gritamos el final, dúo de acabadas y de gemidos liberador, dejándose sostener por mis brazos, desarticulada como una muñeca rota, el géiser seminal expulsando el elíxir vital con toda la fuerza de la juventud necesitada de estos actos de libertad sexual.

Desmonta del empalamiento, se le escurre el abundante lechazo, el choto mantiene la erección, admira la vitalidad, se siente partícipe de la proeza, no puede menos que elogiarme y confirmar que estaba ojeroso por la calentura insatisfecha.

– No te preocupes yo te atiendo todas las veces que necesites desahogar tu instinto de macho. No sabés cuánto lo necesitaba, ahora me doy cuenta que no podré vivir sin ¡mi macho lindo!  – sincera y agradecida.

Después de un refrigerio degustado en total libertad de ropas y culpas, retomamos la acción, nos dimos como en la guerra, me sacó como varios polvos más, no sé cuantos hizo ella, seguro fueron más.   Quedamos en repetir este encuentro, en cuando tuviera ganas le avise y estará toda dispuesta para mí.

Por un par de meses podía darme el lujo de prescindir de presionar a Candy, las manuelas pasaron se ser prioritarias en mi vida, total… tenía las bocas de Silvia dispuestas a consolarme.   Sucedió una tarde, coincidimos con la tía Silvia en arribar a la casa de Candy, golpeamos, no hubo respuesta pero ella se apoyó contra la puerta y ésta cedió a la presión, estaba abierta, llamamos, no hubo respuesta, a punto de volvernos, cuando escuchamos voces apagadas que vienen desde el interior, aguzamos el oído en actitud de escucha curiosa, contenidas, apagada.  Nos miramos, parecían venir desde el piso alto, volvimos a mirar, nos preguntamos en silencio ¿la habitación de Candy?

Más preocupados que curiosos, nos acercamos, cautos, ahora las voces son claras y demostrativas, las clásicas cuando están cogiendo con entusiasmo, la puerta entreabierta, espiamos con cuidado, Candy se hacía coger por el primo Luis.    Este hombre, casado con la hermana de su padre, como de treinta años, siempre había sido el objeto de las burlas y bromas de Candy, pero está visto que de tonto solo tenía la fachada, porque se la estaba volteando como el mejor, con todo, ella que jugaba el rol de casta y pura, nada de castidad y de pura, pura puta.  Volvimos sobre nuestros pasos, con el mismo sigilo, sin que lo notaran.

La vista de la escena me llenó de estupor y bronca, a poco la crudeza de la visión trocó en una incipiente calentura, la visión del acto sexual terminó por generarme tal grado de calentura que me dejó en los brazos de Silvia.

Más rápido que un bombero me arrastró hasta su casa.   Nos enroscamos en unos polvos atroces cargados de violencia, ambos buscamos canalizar las tensiones y emociones en sexo afiebrado, urgente.  Perdía por tres a cero, y tan excitado y enojado no podía acabar, cada orgasmo de ella me ponía más y más duro, la erección se volvía incómoda y algo dolorosa.

Silvia comenzaba a preocuparse por hacerme acabar, la boca sometida al intenso metisaca, la concha hecha flecos y de venirme ni noticias.  Trajo un potecito con vaselina y se puso en el ano, primera vez que me iba permitir hacerlo, siempre evitó la entrega del marrón, la mala experiencia y el tamaño la intimidaban, temía no poder aguantarla.  Dijo que me iba a dejar hacerlo convencida que por él iba poder liberarme:

–  Hacelo despacito, sin apuro, por ahí ¡vas a poder!

Guía el proceso de sodomización, primero la cabeza abrió todo, aguantó el dolor, un poco más de carne, otro poco, y –  ¡Ah! todo adentro. Hasta el fondo, ahogó el dolor mordiendo la almohada, inmóvil. Arrodillada, se ofreció, actitud sumisa, de entrega total, empuja hacia mí, ayuda en la culeada, me dejé llevar por ella, los quejidos de Silvia se fueron haciendo más graves, más profundos e intensos, se mezclaron con los míos, un solo sonido, un solo deseo que acabara dentro de su culo, cuanto antes.

Fue largo, a ella le pareció más todavía, al borde del precipicio, largué todo en el abismo de su precioso culito.   Salió tanta leche, que Silvia diría después que a no ser por lo espeso y las dilataciones de la cabeza en la expulsión, hubiera pensado que le había orinado, tal la cantidad de semen inundó el recto.

Tan demorado el polvo, me dejé a morir en él, quedé atrapado en ella, el estrecho contacto de músculos persistía a pesar de la brutal deslechada, seguía dentro del culo, cuando salí estaba tan duro como al entrar. Quedó culo para arriba, literal y físicamente, formaba un triángulo, con los miembros acalambrada por el esfuerzo de soportarme sobre su maltrecha humanidad.  Quedé extenuado por el orgasmo liberador.

Me limpió con una toalla húmeda, el próximo se lo hice en la boca, la única cavidad que aún podía entrar en acción. El fragor y la bronca puesto en la cogida me dejó rendido mental y físicamente.

Volví a verla como si nunca hubiera existido esa realidad que me había dado vuelta como un guante, cambiando mi lugar en el mundo, me sentía el más humillado de los hombres. En la primera ocasión propicia me cogí a Candy, negó entregarse, en realidad la violé, con el choto lleno de venganza, se debatió para zafar, gritando y vociferando todo tipo de improperios y las puteadas más hirientes brotaron de la boca de una mujer pura y casta, me aguanté adentro, no quería terminarle enseguida, la ira controlaba el deseo, la lección debería ser todo lo aleccionador que había imaginado, tendría que recordarme por mucho tiempo.

La puse boca abajo, sujetando del cuello con fuerza, sin mucho cuidado se la apoyé en el ano, sin consideración ni lubricación.   Suspendió la gritería para hablarme: –  ¡Por ahí hijo de puta, por ahí no!  – respondí apretando el glande contra el esfínter, entró un poco de la cabeza, arreciaron los gritos y los zarandeos intentando salirse. Con todo el peso de mi cuerpo me mandé adentro de un golpe, gritó, contestaba sus quejidos con profundas entradas, mínimo movimiento, lo suficiente para llegar, quería traspasarla, lavar con el dolor inferido la ofensa y el engaño.

Presioné cuanto pude, para pasar a través de ella, la mordí en el cuello y le grité cuando llegó el momento de la eyaculación, intensa, feroz, solo sexo, sin placer, solo venganza hecha semen, castigarla, lavar con leche el deshonor de su infidelidad más artera.  Me salí de su culo, sin cuidado, sin pudor, quedó refunfuñando su bronca, ser violada, y por el culo, en medio del asunto alcanzó a suplicar: –  Este polvo te lo eché por puta infiel.   Por eso te rompí el culo, para que sientas en el todo el desprecio. ¡Puta infiel!

Herida en el honor y en el dolor anal, no me importó un carajo, me fui sin decir más nada.

No volví nunca más a verla, con la tía Silvia, seguimos un tiempo, cuando tenía ganas, me acercaba por las noches para pasarlas con ella.  Ahora esto de novio con una muchacha de otro barrio, tenemos buena cama, y estamos pensando que esta relación da para más, ¡veremos!

Historias como esta deben suceder con frecuencia que uno cree, supongo que no fui ni seré el único traicionado por la novia, pero no se la llevó de arriba ¡Se la llevó de atrás!

Me agradaría conocer la opinión y comentarios de las mujeres que se sientan representadas o hayan pasado por situaciones similares.

Mujer te espero en mi correo.

Nazareno Cruz

latinoinfiel@yahoo.com.ar

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