SALIENDO DE LA HACIENDA DE LOS MORALES

Esta historia la cuento yo, porque nadie mas la sabe ya que los otros dos individuos no solo son extranjeros pero no viven en México, por lo que lo que sucedió en esa noche en el Marquis negro solo lo saben cuatro personas: Paúl, Martha, el chofer y yo.

Querido Manuel, si recuerdas esa noche que llegue tarde a casa y tu quedaste un poco sorprendido, por mi actitud? Pues la verdad yo estaba mucho más sorprendida que tu??

Como sabes ese día tenia una presentación en el restaurante La Hacienda de la ciudad de México que terminaría algo tarde con un coctail.

 

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mi esposa cristina de calienta vergas con los vendedores

Otra de las aventuras de cristina, fue hace poco, cuando me dijo que había comprado algo de ropa y se la iban a llevar a la casa,

Yo de principio pensé que no podía pasar nada malo, hasta que después de unos minutos de que me dijo eso, salió de la recamara vestida únicamente con una pequeña bata semitransparente, que dejaba ver perfectamente su ropa interior, me le quede viendo algo extrañado y le dije,

– ya estás pensando en estar de puta, verdad., cristina,

Ella solo me sonrió y me dijo,

– bien sabes que si me sale algo interesante, pues no voy a dejar pasar la oportunidad, además el chico que me atendió ayer estaba bastante guapo y espero que sea el quien me la traiga, así que mejor ni digas nada,

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Encamada en la fiesta (Infiel)

Cuando recién entre a la universidad no era muy guapa, pero aún así era buscada por muchos chicos y con el tiempo me convertí en una de las más deseadas de la escuela.

En ese momento y lo digo por qué pase por muchos looks, tenía un cabello color café oscuro, no tanto pegándole a negro, sino suave, casi hasta la cintura, mido aproximadamente 1.53 a 1.60, la verdad pechos no tan grandes pero si en su lugar, tez blanca con tonos durazno, quizá no blanca pero si similar al color de una elfa, mi rostro es igual de hermoso por lo que siempre me han dicho, hojos cafés y una mirada tierna, tímida, de esas que matan y sabes que en la cama también y cambia al grado que es mirada perversa, una cintura no tan pequeña, abdomen sensual, marcado, incluso tengo un poco de pansa un poco salida que me ayuda a ver sexy, no gorda sino más bien tengo de donde agarrar, frondosa dirían los chicos cuando alguien estuviera conmigo haciendo el amor y la verdad muy caderona, siempre llevaba los clásicos jeans ajustados y de color negro, los cuales marcaban mucho esas caderas que en ese tiempo confundían con mis nalgas, que a decir verdad, era lo que los hombres siempre me miran pues es la mejor parte de mi cuerpo, mis piernas son sensuales, pero de la rodilla hacia un cuarto de pierna estaban muy delgadas y lo que seguía de ellas hacia las caderas aumentaba de volumen de manera considerable yo diría unas piernotas.

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Miri. El inicio

Infidelidad. Soy divorciado desde hace ya mas de 11 años, tengo 41 años, me conservo en buena condición física, mi nombre poco importa, y lo que interesa en esta historia es la ocasión en que termine cogiendo con Miri, la esposa de uno de mis amigos ella tiene un parecido con la actriz drew barrimore, tiene unos ojos grandes y hermosos con unos labios gorditos que cuando los veo me los imagino al rededor de mi pene. Read more

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Abusando de marian

Dominación, BDSM, Jovenes y Cachondas, Lésbico. Marian era una mujer joven, morena clara y poseedora de unas grandes y bien formadas nalgas, las cuales remataban en unas piernas largas y bien torneadas, desde que era una adolescente siempre se había destacado por ser la mas piernuda de la clase. Read more

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Espiando a mi hermana descubro que es bien puta

Todo estaba listo el agujero en la pared daba perfectamente hacia la habitación de Karina, mis padres no estaban y yo le había dicho que iba a salir con amigos, así mi hermana pensaría que estaba sola en casa, únicamente faltaba esperar a que viniera, y poder probar el agujerito, las horas pasaban y yo me moría de las ganas, así que para calmarme un poco entre a su cuarto para poder checar que no se viera nada, lentamente abrí la puerta y me fui directo a la pared, estaba excelente el agujero era casi imperceptible, ya que estaba en medio de dos cuadros y abajo había varios muñecos de peluche, lo que hacia que se escondiera perfectamente, una vez que me cerciore de eso, ya mas tranquilo di una rápida mirada a su cuarto, estuches de pintura, zapatos por todos lados, hasta que llegue al cesto de ropa sucia, ese gran bote de plástico en un rincón de su cuarto, me acerque a el, lo destape y vi que sobre toda la ropa había un brasiere, que un día anterior había visto a mi hermana usarlo, lo tome y lentamente lo lleve hacia mi rostro…hooo..los brasieres de mi hermana, déjenme decirles que las tetas de mi hermana siempre me han llamado la atención, cuantas chaquetas no me echo en honor de los pechos de mi hermana, cuantos litros de semen no e descargado mientras pienso que tan rico seria poder agarrarlas aunque sea unos segundos y hoy al fin iba a poder verlas, decidí que no era bueno que estuviera mucho tiempo en su cuarto, así que tome su brasiere una tanga y salí de su habitación y me fui a la mía y la cerré con llave,

Casi inmediatamente que me encerré en mi recamara escuche que se abría la puerta de la entrada, me quede lo mas quieto posible para que no supiera que estaba en mi cuarto, escuche sus pasos acercarse a mi puerta y toco un par de veces en mi puerta mientras pronunciaba mi nombre, al no tener respuesta se fue a su cuarto y de un golpe cerro la puerta, todo estaba listo, mi hermana ya tenia la idea de que estaba sola, rápidamente me acerque a la pared y comencé a mirar por el agujero, de principio solo veía a mi hermana pasar de un lado a otro de su cuarto y después de unos minutos, escuche que su teléfono sonaba,

“hola mi amor como estas…..yo estoy solita en casa, mis padres se fueron y mi hermano no esta”

Pensé que se iba a salir y que todo estaba arruinado pero decidí esperar,

“ si mi amor, ya te dije que si voy a la fiesta…..no no voy a invitar a mis amigas…..al salir…claro que si, ya sabes que me gusta chupartela……

Que que… – pensé – mi hermanita contando sus aventuras sexuales, no lo creía, además de poder verla iba a escuchar sus intimidades,

“si mi amor…oye…. pero esa fiesta donde va a ser…con tus amigos….. ahhh …si ya recuerdo donde es….

Yo seguí mirando por el agujero esperando a que apareciera, mientras que ella no dejaba de hablar, y yo claro comenzaba a tener un a erección y es que sus voz se escuchaba tan cachonda que había momentos en que olvidaba que ella era mi hermana, así que para aprovechar al máximo la situación, tome el brasiere lo enrolle en mi verga y comencé a masturbarme lentamente, en esas estaba cuando mi hermana se paro justo frente al agujero, lentamente desabrocho el suéter que llevaba y al fin pude ver esos grandes y hermosos pechos, fue una visión espectacular, eran grandes y bien formados y remataban en una gran aureola del mismo color de su piel y su pezón estaba completamente erecto, supongo que estaba excitada por la charla que estaba teniendo, sujete fuertemente mi verga y comencé a masturbarme mas rápido, y ella no dejaba de hablar,

“ si mi amor…oyeee…pero dile a tus amigos que no sean tan bruscos conmigo, la vez pasada me dejaron toda adolorida…..

Me quede helado al escucharla, a mi hermana se la estaban cogiendo los amigos de su novio, de momento me entro un cierto remordimiento, pero después de pensarlo un poco, me volví a excitar, cuantos se la estarían cogiendo, uno…dos…Tal vez tres o mas, como se la cogerían…? la idea de imaginarme a Karina siendo penetrada por dos tipos o mas me ponía muy cachondo,

“siiii…me quedo mi culito todo abierto…..porfaa…diles que no sean muy bruscos…..si me tratan bien te juro que se las chupo a todos…durante toda la noche….

Continué masturbándome mientras la escuchaba, mi verga estaba a punto de explotar,

“ si mi amor..te lo juro que se las chupo a todos…….uno por uno…..bueno…. entonces si acepto…cuantos dices que van a estar…..seis….no inventes….no mi amor….son muchos….

Lo que había dicho mi hermana me había echo venir, varios chorros de semen escurrieron por mi mano manchando por completo el brasiere de mi hermana…no lo creía a Karina se la estaban cogiendo seis cabrones, me calme un poco y continué mirando y mi hermana seguía justo enfrente, sus grandes pechos se veían hermosos y se meneaban lentamente con cada respiro que daba, era un placer verla, y de nuevo volví a tener otra erección, pero ahora solté el brasiere y agarre la tanga y la acomodo cubriendo mi verga y continué masturbándome, mi hermana no se movía me estaba dando un excelente visión de sus pechos, no lo creía,

“bueno mi amor como tu digas…..si con los que tu quieras…. está bien…”

y después de unos minutos colgó, pensé que se había terminado todo, pero mi hermana no se movió, se quito por completo el suéter y permaneció frente al agujerito y yo claro continué masturbándome, se veía que estaba acomodando algo en su bolsa, pero no me importaba, mientras pudiera seguir viéndola, así que comencé a mover mi mano mas rápido tratando de terminar por segunda vez y no dejaba de mirar por el agujerito, y es que sus pechos se veían tan grandes y hermosos, que cualquiera hubiera echo lo mismo, masturbarse hasta vaciarse pareciera que ella lo hacia a propósito, y hasta hubo un instante en que se acerco tanto que sus pechos se veían excelentes, y de nuevo termine, ahora mi semen cubrió por completo su diminuta tanga, estaba bastante excitado, tome su tanga y vi que estaba por completo llena de semen, así que intente masturbarme una vez mas, pero ya mi hermana se había retirado del agujerito, pensé que lo mejor era hacer lo mismo, me acomode el pantalón eche las prendas de mi hermana en la cama y espere a que se fuera,

Ya por la noche no dejaba de pensar en como la estaría pasando Karina, era seguro que la estarían cogiendo, la tendrían de a perrito..?? la tendrían mamando..?? la estarían penetrando mas de dos o hasta tres al mismo tiempo..?? que puta había salido, busque de nuevo las prendas de mi hermana y continué masturbándome…..

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Soy Lizette III: probando el semen de mi amante frente a mi esposo

En los anteriores relatos les había contado algunas de mi aventuras y de mi amante marcos y de cómo se le ocurren algunas locuras, con tal de satisfacer sus morbosos deseos, pues bien., en este relato les contare una de esas tantas locuras,

Ese día era un sábado y había un partido de fútbol bastante especial., dos de los equipos mas famosos se iban a enfrentar y ese era un evento que mi querido esposo no se podía perder, así que ese día casi desde la mañana comenzó a comprar algunas cervezas y botana, yo continué en mis labores diarias como buena esposa, ya saben, hacer la comida el aseo y demás, pasado el medio día mi esposo se sentó en la sala y encendió el televisor, yo pensé que ese iba a ser un fin de semana tranquilo así que me fui a la recamara y me acosté a hojear una revista, no llevaba mas de veinte minutos así, cuando recibí un mensaje, era marcos

– putita tu marido esta en casa…

No pensé que marcos me fuera a enviar un mensaje en ese día, ya que al igual que mi esposo, era seguidor del fútbol, pero conociéndolo podía esperar cualquier cosa,

-si marcos, mi esposo esta en casa, ni se te vaya a ocurrir alguna de tus locuras…!!!

-vamos lizette, sabes que tu esposo no es obstáculo para nosotros…jaja

-nosotros…???  Ya estas de nuevo con tu amigo verdad…

-si, me dijo que le gustado mucha la mamadita que le diste, que eres toda una experta, mamadora….

– eres un cabron….que quieren ahora marcos…..

-no se lizette…algo se nos ocurrirá….te envío mensaje en unos minutos.,ok

Sabía bien que marcos era todo un cabron y si me había dicho esto, era por que algo traía en mente, pero no tenia intenciones de hacerle caso por el día de hoy, así que continué leyendo, no habían pasado mas de diez minutos, cuando de nuevo recibí un mensaje de marcos,

-lizette, mi amigo y yo tenemos una idea un tanto alocada, pero creo que la podrás complacer, nada mas es cuestión de convencer a tu marido de que nos deje entrar a tu casa, y de eso nos encargamos nosotros, vete preparando.

De verdad marcos era todo un cabron, sabía bien que mi esposo en cualquier momento saldría por una cerveza y como la anterior vez, lo iba a convencer., no había terminado de leer el mensaje, cuando mi esposo me grito desde abajo

– lizette, voy por una cerveza..!!!

No le podía decir que no saliera o que dejara de ver el fútbol, para él era casi imposible eso, así que no me quedo de otra mas que decirle,

– ok, no te tardes,

Solo quedaba esperar, a ver con que salía el cabron de marcos y su amigo, rápidamente me cambie y me puse unos leggins negros, unos zapatos de tacon y una playera algo ajustada y espero el mensaje de marcos, el cual no tarda en llegar.

– ya esta putita, venimos con el cornudo de tu marido ya nos invitó a pasar a tu casa…jajaja…si no te podemos coger, queremos que te tragues nuestro semen frente a tu esposo

Me quede helada al ver el mensaje, el cabron de marcos aparte de venir mensajeando conmigo al lado de mi esposo, quería que me tragara su semen y el de su amigo, era el colmo con este hombre, en esas estaba cuando escucho que abren la puerta, ya era tarde para hacer algo, así que rápidamente baje y mi esposo estaba en la cocina y marcos y su amigo estaban ya en la sala, rápidamente los salude y me fui con mi esposo a la cocina,

– lizette, tráeme dos vasos para servirles al vecino y su amigo, y un plato para las botanas por favor mi amor….

El idiota de mi esposo no tenía idea de las verdaderas intenciones de marcos y su amigo, pero así era mejor, para que quería que supiera.

Me quede en la cocina mientras los tres se iban a la sala, tome los vasos el plato y me fui hacia la sala, y los puse sobre la mesa de centro, y me senté al lado de mi esposo, quien empezó a destapar las cervezas y nos fue sirviendo a todos, a los pocos minutos el partido comenzó, yo solo los escuchaba quejarse de los jugadores y del arbitro, mientras que ellos o al menos mi esposo no apartaba la vista del televisor, sabia bien que marcos y su amigo no estaban tan embebidos como mi esposo, ellos solo esperaban la oportunidad para hacer de las suyas conmigo, así que solo me quedaba esperar, y no fue mucho, ya que a los pocos minutos mi esposo se levanto al baño dejándome a solas con ellos dos, los cuales no tardaron en escuchar cerrarse la puerta del baño para que de inmediato se me acercaran, y en voz baja me dijeron

– vamos lizette, solo va a ser un poco de semen…jajajajajaja….mi amigo se quedo bien cachondo con la mamadita que le diste, no nos puedes decir que no…

– no marcos no seas necio, como crees que voy a hacerlo, con mi esposo aquí..!!!

Ambos chicos se vieron uno a otro y después los dos voltearon a ver el plato de botanas

– como crees marcos….noo…nooo….noo..!!!!

-vamos lizette no te hagas del rogar, sabemos que te gusta…putita…ahorita vamos a hacer un plato de nachos y te vamos a dar tu plato bien preparadito…jajajaja

– que bárbaro eres marcos, siempre buscas la manera de usarme…

La puerta del baño se volvió a escuchar y ambos volvieron a su lugares, cuando mi marido llego ellos estaban sentados como sin nada, pasaron algunos minutos y marcos volteo a ver a mi esposo y le dijo

– préstame tu microondas, para hacer los nachos,

Mi marido sin despegar la mirada del televisor le dijo.,

– claro, dile a lizette que te diga donde están los platos,

No tenía de otra, me levante y marcos se fue tras de mi y ambos entramos a la cocina, una vez dentro comencé a reclamarle en voz baja,

– eres un cabron marcos, que quieres que haga..??

Marcos sin decir nada, abrió el anaquel de los platos y saco dos platos pequeño y escogió uno un poco mas hondo para mi, después  me dijo

– vamos a preparar los de tu marido primero,

Abrió la bolsa y comenzó a vaciar alguna tostadas sobre los dos primeros tazones, les echo queso y metió uno al microondas

– bueno lizette ahora vamos a preparar el tuyo, bájame la bragueta

Me asome lentamente por la puerta y vi. que mi esposo seguía embebido en el fútbol, volví a entrar a la cocina, me acerque hacia el y lentamente baje su cierre después metí la mano y saque su verga, la tenia algo erecta así que no me costo mucho trabajo y así de pie comencé a acariciar su miembro subía y bajaba mi mano lentamente hasta que su verga se puso completamente erecta,

– no que noooo..si eres bien puta, si bien que sabes como ponerme la verga bien parada..

Le dije que se callara, y continué acariciando su miembro, para serles sincera la tenia razón, me estaba comportando como una tremenda puta infiel,

-tienes que terminar lo mas rápido putita, por que no lo intentas con la boca es tu especialidad no,

El tenía razón a si que tome el tazón me hinque y de un jalón me trague su verga y comencé a mamarla lo mas rápido que podía, el ruido del microondas y el del televisor tapaban completamente todo lo que sucedía, sabia que tenia que hacerlo venir lo mas rápido así que comencé a pasar mi lengua tratando de acelerar su venida, yo solo escuchaba el microondas y la voz de mi marido discutiendo del partido, no contaba el tiempo solo pasaba mi lengua por todo su miembro, tratando de que se viniera lo mas rápido posible, el sintió eso y me sujeto mas fuerte del cabello y después de unos segundos sentí como su verga crecía dentro de mi boca, el, al sentir que se venia salio de mi boca, me sujeto del cabello y me dijo en voz baja

-en el tazón putita..en el tazón….

Sujete su verga con una mano y la dirigí hacia el tazón y de inmediato cinco grandes chorros de semen inundaron el fondo del tazón,

-hhaaaa…vaya ahora si fue en tiempo record, sin duda es tu especialidad las mamadas rápidas…jajajajaja…

Subió su cierre se acomodo la ropa saco el tazón del microondas y Salio de la cocina, yo mientras tanto me levante y trate de calmarme un poco, escuche como le daba el platón a mi esposo y después le dice a su amigo que fuera por los suyos, que yo los estaba preparando, sabia que me tenia que tragar ahora la verga de su amigo, así que decidí que lo mejor era no salir de la cocina, a los pocos segundos entro su amigo cerrando la puerta tras de si, se paro frente a mi y me dijo en voz baja

– vaya lizette, una ves mas te vas a tragar mi verga

-cállate y vamos a terminar con esto de una buena vez,

– claro putita, no sabes lo caliente que me pone saber que de nuevo me vas a mamar la verga, con tu marido a unos metros de ti…jajajajajaja

Le volví a decir que se callara, que mi esposo se iba a dar cuenta, tome su tazón y lo metí al microondas, después el se acerco a mi y tomándome del cabello, me obligo a hincarme frente a el, después bajo su cierre y saco su verga poniéndomela frente al rostro, mientras me decía,

-sabes como me gusta que me la chupes, así que tu solo abre la boca, putita

Abrí mi boca lo mas que pude y el me sujeto fuertemente del cabello y de un empujón me la metió toda, pude sentir que aquel trozo de carne me llegaba hasta las anginas, e intente moverme un poco pero el me sujeto aun mas fuerte mientras me decía

-no hagas ruido lizette, tu marido esta afuera..

Tenía razón así que me deje hacer, una vez así, el comenzó a mover su pelvis de atrás hacia adelante, cada vez que me la metía en mi boca me decía que moviera mi lengua y después de unos segundos la volvía a sacar y de nuevo la metía por completo y volvía a pasar mi lengua alrededor de su pene

– bien lizette…mmhhhh….esa lengua tuya es fenomenal…mmhhhh…no dejes de moverla ya mero termino

Un hilillo de baba ya escurría por mis labios, pero el seguía entrando y saliendo de mi boca sin parar, sabia que tenia poco tiempo y lo estaba aprovechando, prácticamente me estaba cojiendo por la boca, al igual que con marcos, me concentre en hacerlo venir lo mas rápido y justo cuando el microondas termino el saco su verga y me dijo

-el tazón lizette…el tazón….

Tome el tazón con una mano y con la otra tome su verga apuntándola hacía el tazón y en un segundo tres chorros de semen cayeron en el fondo del tazón,

-sacúdemela bien lizette, no lo desperdicies

Comencé a pasar su verga por el filo del tazón tratando de que no cayera ni una gota al suelo, después me soltó del cabello se retiro de mi y me dijo,

– hhaaa..barbaraaa…en menos de tres minutos me ordeñaste…que puta eres..Pero ahora vamos a preparar tu botana…jajajajaja…

Me levanto de los cabellos se acomodo su ropa y después preparo los nachos y lo metio al microondas, mientras terminaba, yo me limpie la boca y me trate de calmar, el no dejaba de mirarme mientras me decía que ájala algún día me pudieran coger a gusto sin preocuparme de mi marido, el microondas termino y el saco el plato y me lo dio

– deja el microondas abierto no queremos que tu esposo sepa lo que se cocino en el..jajajaja

Después ambos salimos de la cocina cada quien con su respectivo plato, y tomamos asiento mi esposo seguía viendo el fútbol mientras platicaba con marcos, no se había dado cuenta de nada, y marcos solo me miraba de reojo, mientras sonreía de manera maliciosa, los minutos pasaban y yo solo revolvía el tazón, de vez en cuando el olor a semen subía ligeramente por mi nariz, pero tenía que comérmelo,

– que pasa lizette, no esta buena la botana..??

-heee…si…marcos solo los estoy enfriando un poco….

Tome la primer tostada y la dirigí a mi boca y prácticamente me la trague, y justo en ese momento el equipo de mi esposo anoto un gol, los tres comenzaron a festejar, pero marcos y su amigo festejaban por otra cosa, comencé a masticar lentamente hasta que al fin me la pude pasar, después de unos segundos los tres volvieron a sentarse, podía ver como marcos y su amigo volteaban a verme de vez en cuando, quería terminar esto de una vez así que tome otra tostada y la puse en mi boca y comencé a masticarla, podía ver como marcos y su amigo no me quitaban la mirada de encima, los dos cabrones estaban gozando viéndome tragar su semen con mi esposo a un lado, y yo, no dejaba de masticar, podía sentir como el sabor amargo del semen recorría mi garganta, y escurría por mis labios, tome otra tostada y volví a tragármela, en esas estaba cuando mi marido de nuevo se paro al baño, los dos permanecieron en su lugar hasta que escucharon la puerta del baño cerrarse y de inmediato los dos se me acercaron,

– que pasa lizette, no te gusta tu botana…jajajaja

-son unos cabrones calientes, ni piensen que me lo voy a terminar.

– vamos lizette, si bien que te esta gustando, en cuanto te los acabes nos vamos, ok

No tenía de otra así que solo acepté y los dos se volvieron a sentar, mi marido salio del baño y volvió a sentarse a mi lado, ni sospechaba lo que yo estaba pasando, así que para terminar rápido esto, comencé a tomar de a dos en dos las tostadas y como podía me las iba pasando, el sabor del semen ya estaba bien impregnado en mi boca no quería ni hablar, solo masticaba por pura inercia, hasta que me los termine por completo, me disponía a levantarme cuando mi marido voltio a verme y me dijo,

– pensé que no te habían gustado tus nachos,

-para nada – le respondí- tapándome la boca con la servilleta

– por que no te terminas el queso, se ve que esta bueno,

Solo le sonreí y pase mi dedo por todo el fondo del tazón, para después llevármelo a la boca, y tragarme el resto del semen, mi marido me sonrió y se volvió a voltear, pobre tonto, no sabía que lo que me estaba comiendo era el semen de los dos hombres que estaban a su lado, yo me levante lo mas rápido que pude y me fui a la cocina, deje el tazón en el fregadero y me fui al baño, el sabor del semen era mucho, me enjuague y lave los dientes durante un buen rato, para cuando Salí ya estaba el escombrando la sala, marcos y su amigo se habían marchado, después de levantar todo mi marido se fue a dormir un rato y yo me quede en la cocina lavando los trastes, en esas estaba cuando recibí un mensaje,

– que bien lo hiciste lizette, mamaste y te tragaste el semen como toda una campeona, después nos veremos putita…

El cabron de marcos lo había hecho, y sabía que vendrían mas situaciones como esta, que cabron, pero lo tengo merecido por puta……..

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Manoseada en el micro, Soy Lizette I

Hetero, infidelidad.

Que tal mi nombre es Lizette, mi edad…mhhh..no creo que sea necesario decirle, pero si les diré, que soy una mujer joven, sin hijos y con diez años de casada, me describiré un poco antes de continuar, mido como 1 60 de cabello negro. Uno de mis mayores atributos son mis piernas, según mis amigos me dicen que están bien torneaditas y acariciables y según mis amigos dicen que también tengo unas nalgas bien sabrosas, que mis nalgas son un hermoso corazoncito, tal vez se pregunten por mis amigos se expresan de esa manera de mí, pues por la sencilla razón que desde hace algunos años le he comenzado a poner el cuerno a mi esposo. Como y por qué es otra historia, ahora solo me basaré en contarles algo que me ocurrió hace unos días en el microbús.

Fue un viernes y mi esposo se había ido de viaje e iba a estar fuera hasta el lunes, así que yo me quede en casa, así es, me quedo en casa, en plan de esposa abnegada. Bueno supuestamente eso cree mi esposo.  jijijijiji… ya que por lo regular cuando él se va yo salgo con algunas amigas a tomar la copa y ver si encontramos galán o de plano, me voy al hotel con  algún amigo,  pero ese día no, todas mis amigas tenían cita y mis amigos, pues estaban con la esposa o de farra, así que estaba sola y aburrida en casa, cambiaba la tele de un canal a otro, en sí no veía nada en especial, así que me desesperé, fui a la cocina, me preparé un trago y me fui hacia el ordenador, y comencé a navegar, entre al historial de mi esposo y no había mucho que ver, cosas de su trabajo, redes sociales, y pornografía, pasaba de una pagina a otra y después de casi una hora de pornografía y tres vasos de whisky, me tope con una pagina de vídeos, pero no eran solamente pornográficos, eran de voyeour y de arrimones, si así es, algunos eran actuados pero otros eran de parejas que se manosean en el metro o en algún transporte publico, así que continué viendo más y más vídeos de esos, y tomando otro y otro whisky, hasta que una idea se me vino a la cabeza, supongo que por el calor del alcohol o no se, pero una calentura tremenda me inundaba.

En ese momento deseaba ser una de las chicas de esos vídeos, sentir la mano de otro hombre o de alguno de mis amigos recorrer mi cuerpo mi trasero, mis piernas, quería..no..!! más bien necesitaba ser acariciada, deseada, manoseada, y sin pensarlo mucho me fui a mi cuarto y comencé a buscar entre mi ropa algo para la ocasión. No deseaba verme mas puta de lo que se necesitaba, solo enseñar lo necesario y me decidí por un short corto de mezclilla que me llega a medio muslo y que me queda bastante ajustado y como me acababa de depilar esa mañana, mis piernas lucían bastante bien. Me lo puse y me mire al espejo, no es por ser presumida pero mis piernas lucían en todo su esplendor, como dicen algunos de mis amantes y de arriba, como era todavía bastante temprano me decidí por una playera de color crema algo holgada, y unos zapatos de tacón, una vez lista me serví el ultimo vaso de whisky, tome mi monedero y Salí a la calle, el día estaba bastante soleado, como les decía era viernes pero no había mucha gente en la calle, y comencé a caminar lentamente, nadie notaba mi vestimenta, de echo vi muchas chicas vestidas como yo o hasta mas provocativas, eso me dio mas confianza, mi idea era subirme al metro, pero me quedaba mas lejos, así que llegue a la avenida donde pasan los microbuses y pareciera que cuando una esta decidida se le dan las cosas y el primero que paso venia con algo de gente en su mayoría hombres, rápidamente lo aborde y vi. que no había lugares, así que me quede de pie, y el micro comenzó a avanzar y únicamente., algunos hombres entre jóvenes y grandes se me quedaban viendo, pensé que no tenia cazo continuar, el micro no se llenaba como yo lo quería, y me disponía a bajar cuando pasamos por un deportivo y vi. que había bastantes jóvenes en la parada, al parecer venían de algún partido ya que todos traían la playera de el mismo equipo, el microbús se detuvo y el chófer abrió la puerta de atrás y rápidamente todos los jóvenes comenzaron a subir por las dos puertas, llenándose el microbús de inmediato y yo., fui empujada casi hasta En medio del micro, quedando rodeada de hombres en su mayoría jóvenes, había uno que otro maduro, pero eran pocos, el micro cerro sus puertas y continuo avanzando, los jóvenes venían bastante eufóricos uno de ellos traía un trofeo y venían riendo y festejando, voltee hacia los lados y me di cuenta que tenia a varios jóvenes a mi lado y frente a mi una señora, el micro continuaba avanzando, y unas calles mas adelante la señora se levanto y comenzó a acercarse hacia la puerta, y de inmediato uno de los jóvenes me empujo y con un “con su permiso señorita” se sentó frente a mi y me miro de arriba hacia abajo para después soltar una risilla entre dientes,

Eso me hizo pensar que ya me habían notado, pero me hice la disimulada, el micro continuo avanzando pero ya no subió mas pasaje, supongo que venia hasta el limite así que el chófer cerro las puertas y continuo de frente, pasaron algunos minutos y el trafico de las dos de la tarde hizo que el micro comenzara a ir a vuelta de rueda, y el chófer solo bajaba pasaje, ya no subía mas, y los jóvenes seguían con su pequeño alboroto, voltee de nuevo hacia los lados y no me había dado cuenta que los jóvenes ya me habían rodeado y yo estaba en medio de ellos, y lentamente comenzaron a acercarse mas hacia mi, casi rozándome, sabia que faltaba poco para que uno se atreviera a tocarme, así que me deje llevar y cerré mis ojos, tratando de imaginarme donde me iban a tocar primero, serian las piernas..? mi trasero..? o de plano seria como en el video, alguien me iba a arrimar su pelvis, venia imaginando eso, cuando a los pocos minutos., sucedió, comencé a sentir como alguien posaba su mano sobre mi pantorrilla por la parte de atrás, la sensación hizo que abriera mis ojos rápidamente y pegara un pequeño brinco, pero eso no le importo al que me venia manoseando, ya que no quito su mano, así que decidí quedarme quieta para que continuara,y así fue., después de que posara su mano sobre mi pierna y la dejara quieta durante unos segundos comenzó a frotar mi pantorrilla, podía sentir como su mano subía y bajaba lentamente y como vio que no me movía sus caricias se hicieron mas obvias ya que después comenzó a frotar toda mi pierna, y yo permanecía completamente quieta, únicamente voltee ligeramente hacia los lados y los chicos únicamente se quedaban viéndose uno a otro, ya se habían dado cuenta de que su amigo me estaba acariciando, así que volví a girar la cabeza, de pronto aquella mano se retiro., pensé que había desistido, pero no, sentí un lijero empujón y después sentí como me sujetaban ambas piernas a la altura de la pantorrilla y comenzaban a subir y bajar lentamente., acariciándome las piernas por completo, a estas alturas ya se habían dado cuenta que no oponía resistencia, así que uno de ellos se acerco a mi oído y me dijo,

– como te llamas preciosa

Trague saliva y voltee ligeramente la cara y le dije

– Lizette,

No me respondió y solo volteó hacia abajo y yo de nuevo volteé mi cara viendo hacia la ventanilla, el que me estaba acariciando ya se había apoderado completamente de mis piernas, sus manos subían y bajaban rápidamente, me acariciaba y me apretaba las pantorrillas y mis muslos, provocándome ligeros espasmos, y de pronto pararon las caricias y de nuevo un empujón, ahora era otro el que tomaba el lugar detrás de mi, este poso sus manos pero lo hizo directamente sobre una de mis piernas y el que estaba delante también se animo a participar, y tomo mi otra pierna con ambas manos, ahora tenia a un chico detrás y a otro adelante manoseándome y el micro continuaba su marcha a vuelta de rueda., el calor se había echo casi sofocante, los dos chicos estaban dándose vuelo con mis piernas, sus manos subían y bajaban recorriéndolas por completo, sentía como ambos me apretaban las pantorrillas y los muslos y después de unos minutos, de nuevo las caricias, pararon sentí otro empujón y volvieron a cambiar lugares, ahora tenia frente a mi a otro chico que de igual manera sujeto mis piernas y las caricias comenzaron de nuevo, a estas alturas los espasmos se habían echo ya mayores, las piernas me temblaban y tenia los ojos entre cerrados, y mis piernas eran acariciadas y apretadas a placer y de nuevo se detuvieron, sentí el empujo y otros dos chicos se acomodaban y las caricias continuaban, y de pronto alguien me susurro al oido,

– Lizette acaricie tus piernas y las tienes bien duritas, estas bien buena,

Sus palabras me hicieron sonrojar, así que solo baje mi cara y guarde silencio, y las caricias continuaban, ya había perdido la cuenta de las veces que se habían turnado para acariciarme, yo solo cerraba los ojos y me dejaba manosear, hasta que de pronto las caricias de nuevo pararon, pensé que iban a cambiar de lugar, una vez más,  pero no, sentí como alguien tomaba mi brazo y lentamente lo comenzaba a llevar hacia abajo, me resistí un poco pero me dijo,

  • Tranquila lizette ya mero nos bajamos,

Así que no opuse resistencia, después tomo mi mano y sentí como apoyaba su verga sobre mi palma mientras me decía,

– mira como nos has puesto lizette, ahora nos tienes que sacar la leche a todos,

.- hheee..ssiisiii.. como ustedes quieran, -respondí-

Y comencé a frotar aquel miembro durante unos segundos, hasta que de pronto sentí como su semen comenzaba chorrear por mi mano, y sin decir mas, otro tomo su lugar y de nuevo comencé a masturbarlo, este estaba ya bastante erecto, así que no tardo mucho en que de nuevo mi mano se viera llena de semen, se aparto y otro tomo su lugar y de nuevo comencé a mastúrbalo,  y también a los pocos segundos mi mano volvía a chorrear de semen, inclusive llegue a sentir como el semen había salpicado mis piernas y comenzaba a escurrir, hasta llegar a mis tobillos, y de nuevo perdí la cuenta de los que había masturbado, hasta que de pronto uno de ellos grito,

– Vamonos Equipo

Y sin decirme mas, fui empujada hasta las escaleras y casi cargando me bajaron los escalones y sin darme cuenta ya estaba sobre la acera, el micro cerró sus puertas y los chicos echaron a correr hacia el metro, yo me quede parada con la mano y las piernas llenas de semen, trate de despabilarme lo mas rápido que pude y comencé a caminar, me metí en una calle algo sola y pude ver que una de mis piernas estaba completamente llena de semen, grandes manchones cubrían mi short, me limpie un poco y tome un taxi, ya en casa me desnudé por completo y pude ver que no solo se habían masturbado en mi mano, también me habían llenado de semen la parte de atrás de la blusa y del short, no me había fijado en eso, había terminado embarrada por completo, me metí a la regadera y mientras me bañaba pensaba en lo ocurrido y me sentí satisfecha,

Después les seguiré contando mas historias de mis infidelidades, soy Lizette, hasta luego….

 

 

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Carta a mi marido cornudo

No se como agradecerte que me abrieras los ojos, y felicitarte por tu logro, después de tanto tiempo has conseguido tu objetivo, que yo disfrute de cada relación, y tú ser el “Esposo Cornudo” que tanto has deseado. Gracias por incitarme a dar el paso, sin tu insistencia, ni se me hubiera ocurrido, creo que no hubiera podido, ahora cuando quiero tengo en la cama los chicos que deseo, ya no me tengo que contener, fue buena tu idea que me tatuara en el tobillo un “As de Picas” con la Q dentro, he cambiado el rol, de puta con la “Letra Escarlata”, a mujer del cornudo, veo como me sonríen ante tal oferta, ahora tu me los sirves en bandeja, los traes a casa y mientras ceno con ellos, tu haces de sirvienta con tu uniforme negro y delantal con encaje blanco, te puedo humillar y veo en tu cara como disfrutas, no se de donde sacas a algunos, pero son verdaderos portentos de la naturaleza, sus pollas me hacen disfrutar lo que tu no has conseguido jamás, tu en la cama eres demasiado blando, no pasas de besos y mimos, tus dolores de cabeza en la noche, competían con los míos en la mañana, pero ahora los dos estamos satisfechos.

Soy yo la  que ahora quiere que me violen dos chicos negros, cómodamente en mi propia cama, mientras tu, te pajeas en el sillón del dormitorio, o limpiando la descarga que hacen en mi coño o en mis tetas, y es que soy yo la que te coloca el cinturón de castidad que tu mismo has comprado y guardo la pequeña llave del cofre del tesoro, meto tu cabeza entre mis piernas para que disfrutes de hasta de la ultima gota del semen que dejo tu ultima adquisición, con el que me reí al ver lo pequeña que tenias la polla comparándola con la suya.

Cuanto me divierte recoger tus paquetes de mensajería aquí en casa, creo que voy a dejar de torturar al chico, le abro la puerta en bragas y con la bata transparente mientras tu espías desde el office, solo para él uso tacones en casa, le pongo cara de actriz porno tocándose los rizos del pelo cuando recibe al fontanero, mientras tardo unos minutos en buscar unas monedas para la propina, el siempre me dice que no tenga prisa, creo que se mata a pajas, pobrecito piensa que la puta soy yo, y es que no haces nada mas que comprar juguetitos por Internet, pronto le tocara a el, es tan mono.

Me gusta ver tus fotos en Internet vestida de putita, y yo aunque con la cara pixelada, en la cama, abierta de piernas, mientras el chico del gym empujaba para partirme en dos, lo recuerdo con la piel húmeda, los músculos en tensión y apretando los dientes antes de inundarme, después, en la ducha y cayéndome el agua mientras le hacia la ultima limpieza de bajos, y todo esto, teniéndote tras el cristal salpicado de gotas, eso fue mejor que la sesión de fotos.

No sabía lo mucho que iba a aprovechar el conjunto de encaje granate, no me gusto demasiado, me pareció tan barroco, eres muy rancio, desee tirarlo a la basura al ver marcas de haberlo usado antes, pensé que era de una amante, que inocente fui, te imagino comprándolo y queriendo demostrar a la dependienta lo varonil que eres, “se lo pongo para regalo?”, “a su señora le va a encantar”, pero no, ahora lo puedes usar sin miedo, las braguitas las uso yo y le pido al macho que tenga esa noche en casa, que se corra dentro de ellas, a todos los pone muy nerviosos, descargan por mi ombligo, y su lechita cae hacia abajo, veo como se humedecen y después me las quito, las guardo en plástico, para que no se sequen y al día siguiente, tu te las poner para ir al despacho, no se como lo haces, pero siempre vuelves con ellas limpias, parece que el café de la mañana lo pides sin leche.       Recuerdo con cariño la fiesta de disfraces en las que nos invertimos, las mujeres hombres y los hombres mujeres, eras la “Dancing Queen” con mi vestido de gasa blanco y tanta soltura con los tacones, me costó un pico el conjunto de bragas y liguero que llevabas, que suerte tener la talla parecida, yo con mas cadera y tu mas plana, lo mejor fue la llegada a casa, subiendo la escalera a la habitación, te di un azote en el culo y te llamé puta, me pediste que no te castigara de una forma tan poco convincente, que me puse el arnés y te follé por el culo, se te corrió el carmín rojo y el rimel, no pasa nada querido, ahora podemos compartir la cosmética, aunque la tuya siempre es mas cara, en mi vestidor he dejado una cajonera solo para tu ropita, la mando lavar y planchar con el mayor cuidado, lastima del vestido, lo siento por ti, con lo bien que te sentaba, quedo para limpiar el polvo, pero no te preocupes pronto tendremos otra fiesta, nuestros amigos dicen que será de “arabescos”, no creo que te atrevas con ellos a vestirte para la danza del vientre, pero no te preocupes, llamaremos a Amón para que tengas tu propia fiesta en casa, a el le gusta terminar por detrás, te lo voy a dejar bastante caliente, y he de confesarte, que por mucho que practiques con tu plug anal, la polla de Amón no lo olvidaras en unos días, por lo menos cuando te sientes.

Lamento que no estés invitado el próximo fin de semana, ya que será en el club de intercambio, de donde volví a casa casi desgarrada después de que aquellos tres chicos estuvieran turnándose sobre mi, y tu solo consiguieras hacerte pajas aun teniendo a las dos escorts, después del dinero que pagaste por todo ello, también quiero revelarte un secreto, te mentí, tu amigo Gerard no consiguió follarme, por muy fácil que se lo pusiste, dejándome medio borracha en la playa por la noche sola con el, para la que no tuve problema fue para Julietta, su mujer, creo que tendré que quedar con ella mas a menudo para ir al cine a doble sesión, no te puedes imaginar lo excitante que es hacerlo en una butaca de cine, y lo poco que necesita esa mujer a un hombre.

Gracias de todo corazón mi querido “MARIDO CORNUDO” con mayúsculas, por cada día de placer que me has proporcionado y todos los que tienen que venir, por todas las llamadas telefónicas que has realizado buscando “amigos”, por el dinero que has gastado, ahora estoy pensando en cobrarlo yo, siento que tengas que llevar zapatos de tacón de aguja en casa, con lo incómodos que son, aunque a ti te gusta

(P.D.) La semana que viene tenemos que ir a comprar ropita, no me gusta que repitas, que pensarían de mí

 

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Una Fiesta

Mi nombre es Jenny y esta historia me pasó la pasada semana.

Fui a una fiesta en casa de una amiga del instituto. En la fiesta había un montón de gente, algunas compañeros/as de la clase, otras de otra clase y amigos de amigos. Yo estuve bebiendo con mi amigas toda la noche. A mitad de esta me empecé a encontrar mal y mi amiga, la dueña del piso me dijo que me acostara en su cama  a descansar. Entré en el cuarto que estaba alejado del salón donde estaba concentrada la gente y me quite mi pantalón y mi sujetador para estar más cómoda y me tumbé a dormir.

No se cuanto tiempo estuve dormida pero al rato noté que la puerta se había abierto y se había cerrado, supuse que era mi amiga, escuché entre sueños que se la persona que había entrado se estaba desnudando porque escuché la ropa caer y se tumbó a mi lado. De repente noté que una de sus manos se posaba sobre uno de mis pechos, mi amiga solía abrazarme mientras dormía a si que no le di importancia, pero de repente empezó a acariciar mi pecho consiguiendolo y masajeandolo, me iba a dar la la vuelta pero la cosa empezó a gustarme, nunca había tenido una experiencia con otra chica y la verdad que siempre me había dado morbo.Esa mano me estaba acariciando los pechos y con el dedo pulgar me estaba tocando el pezón, mi conchita se estaba mojando de la excitación, Esa mano bajó hasta debajo de mis bragas y metió sus dedos bajo mis bragas. Lo movía dentro tocando mi clítoris. De repente en mi culo noté un bulto, mi acompañante no era mujer sino un chico, debía ser el novio de mi amiga que pensaría que era su novia, iba a darme la vuelta pero… me estaba gustando lo que me estaba haciendo y lo dejé estar. Mi acompañante, me quitó las braguitas, me puso boca arriba, se puso a los pies de la cama y comenzó a comerme mi coñito. Mi cuerpo se estremecía, con su lengua, cuando rozaba mi clítoris.

Yo seguía dormida controlando mis espasmos. Su lengua era larga y gruesa, sabía como utilizarla para encontrar los sitios placenteros. Estaba a punto de llegar al orgasmo, cuando paró,  se quitó del todo la ropa, y luego se tumbó encima de mí;  comenzó a pasar su polla por mis labios sin meterle, algo que estaba deseando. poco a poco fue metiendo su polla en coño  sin dificultad, y entonces me folló muy deprisa durante unos minutos. Yo estaba temblorosa, él seguía follándome con su verga.

Él seguía follando cuando tuve mi segundo orgasmo de placer, él sacó su verga de mí,  se corrió en mi cara, notando su chorro caliente por mi cara,  por mi boca y por mi pelo. Al poco rato me subió las bragas, se vistió y dándome con una klinex en la cara me limpio el rostro y luego se marchó de la habitación.

 

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No dejes a tu novio solo en casa

Eran las 3 de la madrugada, y tras haber visto una película solo en casa, estaba aburrido y sin sueño. Mi novia estaba de cena y marcha con las amigas, así que aprovechando que llegaría tarde a casa, me fui al ordenador y me empecé a ver vídeos porno.

Me conecté a un chat erótico de ciber-sexo bajo el pseudónimo “chicomorbo”. Nadie me escribía, así que cambié de sala y me conecté a una de mi comunidad autónoma. Los mensajes del chat general eran casi todos de hombres que buscan chicas para tener relaciones sexuales.

Excitado, escribí: “¿alguien para charla morbosa sobre mi novia?”.

Pensaba que nadie me escribiría, puesto que parecía que todo el mundo lo único que buscaba era un polvo rápido. Me sorprendió que varias personas me abrieran ventanas privadas. Tras hacerme diversas preguntas de control, resultó que todo el mundo lo único que buscaba era tener sexo con mi novia. Desilusionado, pasé del chat y me seguí viendo vídeos porno mientras me masturbaba lentamente. Abrí la pestaña del navegador del chat, y según cerraba ventanas privadas de gente que iba a lo mismo, me sorprendió una de un tal “chicojoven90”. Me había escrito lo siguiente:

Chicojoven90: hola, ¿qué tal?

Chicojoven90: seguro que buscas morbo porque o bien has vuelto de marcha y estás solo y excitado, o bien no has salido de marcha y sí lo ha hecho tu novia.

Me llamó la atención el cambio de diálogo de este chico y le contesté diciéndole que era lo segundo.

Estuvimos hablando un rato, y la verdad es que fue muy amigable. En ningún momento exigió ni pidió nada, tal y como hacían los otros.

YO: ¿te gustaría saber cómo es mi novia?

Chicojoven90: ¡claro! ¿A quién no? Je, je, je.

YO: se llama Sara, tiene 30 años, morena, 170, muy delgada, poco pecho pero bien puesto y culito respingón.

Chicojoven90: toda una perita en dulce.

YO: ya te digo.

Chicojoven90: seguro que se lo está pasando muy bien esta noche de marcha. ¿No crees que es muy posible que algún desconocido habrá intentado ligar con ella?

YO: seguro que sí.

Chicojoven90: qué pena no haber salido de marcha esta noche, je, je, je.

YO: je, je, je.

Seguimos hablando hasta las 4 de la madrugada riéndonos, y excitándonos con las fantasías morbosas que él me contaba. Se presentó como “Kike”, y yo como “Luis”. Le dije que era una pena que mi novia no quisiera hacer un trío, porque sería el candidato ideal. Él me respondió enviándome una foto suya. Se veía a un chico joven, bien cuidado, sin pelo en el cuerpo y muy sonriente.  Me dijo que me la enviaba por si alguna vez mi chica cambiaba de opinión.

Justo en ese momento me llamó mi novia. Se la veía muy contenta y con síntomas de haber bebido más de una copa. Me pidió si podía pasar a buscarla. Le dije que sí.

Le conté la conversación a Kike, y dijo que era una pena, porque hasta se estaba animando para salir de marcha aunque fuera tarde a ver si encontraba a mi novia.

– ¿Por qué no te vienes conmigo a buscarla? – dije sonriendo.

– ¿En serio? ¿Y qué le dirás a ella? – noté el tono de duda en su voz.

– Que eres un compañero de trabajo y que habíamos quedado para jugar unas partidas de fútbol en la consola.

– Ja, ja, ja. Es una locura, pero venga. ¡Me visto pitando!

Intercambiamos teléfonos y me dijo dónde podía pasar a recogerle. Le envié un mensaje a mi novia para avisarle de cuánto tardaría, y que me acompañaría un compañero de trabajo. Me vestí a toda velocidad, y hecho un manojo de nervios me fui al coche y me dirigí hasta el punto de encuentro con Kike. Puntual, supe en seguida que era él al verle sonriente bajo una farola. Se subió en el asiento de copiloto, y nos dirigimos hacia la zona de marcha. Por el camino, le di algunos detalles de mi empresa para mantener la coartada.

Llegamos al lugar de marcha, y a los pocos minutos apareció Sara. Nos bajamos del coche para saludarla. Se acercó a nosotros sonriente con el abrigo sin abrochar a través del cual pudimos apreciar su camiseta gris con toque brillante y escotada, su minifalda negra, sus medias, y sus botas negras de tallo alto.

Para no levantar sospechas, Kike se sentó en asiento de copiloto a mi lado.

–          ¿Pues sí que os habéis viciado, no? – dijo Sara.

–          Sí, je, je, je – respondí.

–          Oye Kike, ¿cómo es que no te conocía?

–          Ya sabes que en nuestra empresa trabaja mucha gente. Íbamos a ser más esta noche, pero al final se rajaron. ¿Qué tal esta noche? – Se excusó él.

–          Muy bien, ja, ja, ja.

En su tono se podía apreciar la alegría que sólo el alcohol puede facilitar.

–          ¿Y sólo habéis jugado a la consola? ¿No os habéis aburrido?

–          Bueno, también he visto porno. – Dije tentando a la suerte.

–          Ja, ja, ja, ¿qué dices? ¿Y Kike mientras jugaba solo?

–          No, a él le he conocido por Internet.

–          ¿Qué? No entiendo nada.

–          Pues eso. Que Kike no es un compañero de trabajo. Le he conocido por Internet.

–          Pe.. pe.. pero… No entiendo. ¿Para qué? – Contestó confundida.

–          Estaba cansado de ver porno y me metí en un chat. Me puse a morbosear y fantasear con desconocidos y le conocí a él.

–          Estoy flipando. ¿Pero de qué hablabais?

–          De ti. De lo cachondo que me pondría verte con otros hombres.

–          Y entonces… ¿qué hace él aquí?

–          Ha venido a verte. Ha sido muy improvisado.

–          Ajá…  – respondió sospechosa.

–          Tengo que decirte Sara que la descripción que me hizo Luis no te hace justicia. – Dijo el aludido.

–          Gra… gracias. Esto es un poco embarazoso. ¿Así que habéis estado hablando de mí?

–          Sí. Y si llego a saberlo antes, me voy de marcha por dónde has estado ja, ja, ja. – Contestó divertido Kike.

–          Je, je, je.

Se produjo un silencio incómodo que terminó en el aviso por parte de Kike de que Sara se había quedado dormida. Ambos nos reímos sin hacer mucho ruido y mi nuevo amigo me dijo que le dejara en su casa si quería. Le dije que no se preocupara, que ya veríamos cómo acababa la noche.

Llegamos a casa y desperté suavemente a Sara. Remolona, se despertó y salió del coche. Se notaba que aquella cabezadita no le había despejado los efectos etílicos, sino más bien todo lo contrario.

Sara se fue directa al sofá y se sentó bastante cómoda, y con aspecto de quedarse dormida en cualquier momento.

Hice una seña a Kike para que me siguiera, y nos sentamos a los lados de mi novia.  Le cogí con cariño la barbilla, y llevé sus labios hasta los míos. Me correspondió el beso con los ojos cerrados y cada vez con más pasión. Apoyé la mano en su rodilla, y fui subiendo hasta esconderla bajo su minifalda. Llegué al volcán que escondía bajo las medias y el tanga y se lo acaricié lentamente por encima de la ropa. Se entregó a mí persiguiendo mi lengua con la suya cada vez más excitada.

Noté la mano de Kike entre mi chica y yo justo cuando le empezaba a tocar las tetas. Me puse nervioso, pero o bien Sara no se dio cuenta, o simplemente le dio igual. La mano de Kike se abría y cerraba como una tenaza sobre los pequeños, pero bien puestos senos. Entre beso y beso podía ver cómo el chico pasaba de apretarlos, a juntarlos y amasarlos por encima de la ropa.

Nuestro nuevo amigo se animó, e introdujo su mano por debajo de la camiseta de mi chica. Fue ascendiendo, y la prenda lo hacía a la par. Al llegar a la altura del cuello, pude ver como el pecho de Sara subía y bajaba agitado atrapado pos su sujetador. Con la habilidad de años de práctica, pasé una mano por su espalda y le desabroché su prenda interior. Ésta calló al suelo, y Kike empezó a jugar con aquellas preciosas tetitas que apuntaban con sus duros pezones al techo.

Mis labios dejaron de ser los únicos en contacto con Sara: Kike bajó la cabeza y empezó a chupar sus pezones. Le apretaba las tetitas y corría rallyes con la lengua alrededor de sus pezones.

Yo seguía masturbándola por encima de la ropa hasta que noté cómo Kike le quitaba las medias. Sobó las piernas de mi chica para acabar tocando mi mano para poder tocarla él también. Era muy morboso besar a mi novia y notarla cada vez más excitada por el calentón que le provocaba aquel, hasta hacía poco, desconocido.

Sara dejó de besarme para, tras una sonrisa etílica, dejarse caer sobre mis piernas. Sus manos jugaron, como si desactivara una bomba, con mi cinturón y cremallera hasta lograr meter su cálida mano dentro de mis calzoncillos. Agarró mi pene erecto y lo sacó a la luz del comedor.

Se echó el pelo hacia atrás e inclinó hacia mi falo. Lo engulló sin lamerlo ni mirarlo, haciéndome una mamada deliciosa. Kike no perdía detalle y seguía enfrascado en la masturbación de mi novia. Notaba la cálida lengua de Sara al entrar en contacto con mi polla cada vez que subía y bajaba su cabeza en su felación. De vez en cuando me acariciaba los testículos sin detenerse ni un segundo en su trabajo vocal.

–          Mmmmm, cariño, qué bien la chupas – le dije con los ojos entrecerrados.

Ella se rio toscamente, con la boca llena, y siguió chupando sin parar.

Kike seguía enfrascado en su tarea de dar placer a Sara. Su dedo índice y corazón rotaban en lentos círculos sobre su clítoris y labios vaginales. Tenía la mano mojada por los fluidos de la chica. Podía notar el calor que emanaba del volcán que tenía entre sus piernas.

–          ¡Qué buena está tu novia! – dijo nuestro amigo mordiéndose el labio.

–          Ufff, y no veas cómo la come – le respondí sonriente.

–          Pues que sepas que está bien mojadita. ¡Mira! – me dijo enseñándome su mano impregnada en icor femenino.

Los dos hombres compartimos una corta risa. Kike resopló y negó con la cabeza para acto seguido desabrocharse los pantalones y terminar de desnudarse sin levantarse del sofá. Nos miró, primero a mi novia y luego a mí, para justo después empezar a masturbarse mientras seguía jugando con sus dedos sobre el sexo de mi chica.

–          Sara, ¡qué ganas de follarte tengo! – dijo Kike con cierta ansia mientras se masturbaba más rápido. Mi chica dejó de chupármela y se giró hacia nuestro amigo.

–          ¿Qué te impide hacerlo?  – le dijo guiñándole un ojo.

Kike me miró con la misma cara que tienen los niños al abrir los regalos en Navidad. Se acercó más a mi novia, y sin dejar de sonreír, golpeó con la punta de su pene sobre los pequeños y mojados labios inferiores de Sara. Ella le correspondió inclinando su cuerpo más hacia él. Kike se relamía y restregaba su polla, más dura que la cara de un político, sobre su coño.

De repente Sara dejó de chupármela. Se sacó mi falo de la boca con un sonido de succión y emitió un gemido. Me asomé por encima de ella y pude ver a Kike recostado y con su pene metido hasta la base dentro de mi chica.

–          Sara, quién me hubiera dicho esto esta noche cuando estaba solo en casa de mis padres….

–          Y a mí que mi novio me vendría a buscar así…

–          Mmmmmm. ¡Qué calentita estás!

–          Toda para ti….

A diferencia de lo que nos tienen acostumbrados las películas porno, Kike inició un mete-saca lento. Disfrutando de cada envite y pegando todo su cuerpo lo máximo posible con el de mi novia. Se la metía hasta el fondo y se deleitaba unos segundos en esa posición. Ambos gemían de forma sincronizada mientras yo me masturbaba viendo como aquel desconocido se follaba a mi novia ante mis narices.

Poco a poco, el ritmo de Kike aumentó. Las tetitas de Sara saltaban como si quisieran despegar de su cuerpo.

Tremendamente excitado, empujé ligeramente a mi chica para llamar su atención y le hice señas para cambiar de postura. Ella lo captó al momento y se giró, ofreciéndome su culito.

Le acaricié suave para seguir apretándole las nalgas al tiempo que ella empezaba a chupársela a Kike.

–          ¡Ohhhhh Dios! ¡Qué bien la chupas! – dijo Kike con la boca abierta.

Su blanco culo tenía marcas rojas del roce y los achuchones que antes le había dado nuestro amigo. Acerqué mi polla lentamente hasta su coño y sin todavía entrar en contacto ya noté en la distancia el calor que desprendía. Apoyé la punta de mi lanza sobre sus labios vaginales. Los noté ardientes y húmedos. No me moví, y Sara, al percatarse, empujó el culito hacia atrás para meterse mi polla poco a poco.

Apreté mis caderas contra su cuerpo y se la metí entera con muchísima facilidad. Estaba muy bien lubricada.

La mano de Sara se movía a toda velocidad sobre el pene de Kike. No sacaba su prepucio de la boca mientras le masturbaba para luego claudicar en marmársela a fuerza de cuello.

–          Saraaaaa, mmmmm. ¡Te daría todas las noches el biberón!

–          ¿Te gustaría correrte en mi boca? – dijo liberando sus labios apenas unos segundos.

–          Ufff, ¡Qué morbosa eres! ¡Sólo con decirme eso ya tengo ganas de correrme!

Mi novia aumentó el ritmo en su felación, introduciéndose la mitad del pene en su boca a toda velocidad. Justo cuando puso sus manos bajo los testículos de Kike, éste empezó a gemir.

–          ¡Aghhhhhh! ¡Me corroooo! ¡Me corroooo!. – Dijo el chico en un rictus de falso sufrimiento.

El primer chorro ardiente llenó la boca de mi chica. Abrió la boca y el semen desbordó por la comisura de sus labios. El resto de chorros impactaron en sus labios y mejillas por igual. Tenía la cara llena de leche, pero aun así le dio unas chupaditas más de despedida. Kike, exhausto, apartó su pene de la boca de Sara ya que no podía más.

Kike se dejó caer pesadamente en el sofá respirando de forma entrecortada. Mi chica se levantó y se fue al baño a limpiarse la cara. Volvió, y tras sonreírme, se montó a horcajadas encima de mí.

Podía notar su aliento apestando a semen sobre mi cara. Sara se introdujo con facilidad mi pene en su interior, y apoyando los brazos en el sofá, comenzó a cabalgarme. Se le notaba muy excitada, porque su ritmo era demencial. No aguantaría mucho aquel frenesí, y le advertí que como no frenara, me correría dentro. Ella se rio con autosuficiencia y aumentó el ritmo.

De forma incontrolable, noté un escalofrío recorrer mi cuerpo desde las rodillas hasta el pecho, y luego un tiró en los testículos. Moví mi cadera como un bailarín, y empecé a correrme dentro de mi novia.

Nos quedamos abrazados unos minutos y nos fuimos a limpiar.

Al volver Kike estaba ya vestido. Le acompañé a su casa en coche, y de camino me pidió el número de móvil de Sara. Se lo di, y volví a casa.

Nada más llegar, Sara me esperaba leyendo en la cama.

–          ¡Mira lo que me ha enviado Kike! – me dijo risueña.

Miré el móvil y pude ver una foto del chico con la polla sacada y semen por encima de la tripa.

–          ¡Ha tardado poco!

–          Sí, me ha dicho que se la ha cascado recordándome y con ganas de repetir.

–          ¿Qué harás?

Sara me respondió guiñándome un ojo y apagó la luz.

–          Creo que la próxima vez no dejaré a mi novio solo en casa…- Al poco tiempo escuché su respiración más lenta.

Se había dormido.

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Cuando no tienes casa para follar 1

Cuando eres joven y no tienes casa propia, cualquier lugar está preparado para convertirse en un posible lecho sexual con tu novia.

Al principio de salir con Sara, el deseo era grande, pero al no tener casa propia para follar las posibilidades se reducían. Había que agudizar el ingenio. En este relato os relataré uno de nuestros mejores días sexuales al principio de la relación, cuando teníamos veinte-pocos, sin tener casa propia.

Era sábado y un amigo común nos había invitado aquella noche a una fiesta que hacía en su casa aprovechando que sus padres estaban de viaje. Sara, argumentando que no tenía nada que ponerse para el evento, me arrastró a ir de compras a unos famosos grandes almacenes.

Tras dar vueltas y vueltas, mi chica me cargó con unas cuantas pruebas para probarse.  Conseguí convencerla para meterme yo también en el probador para poder dar mi opinión. Una vez dentro, Sara se desnudó y probó el primer conjunto. Rápidamente pasó al segundo que me hizo exclamar un “wow”.

Sara lucía un extraño conjunto compuesto por una minifalda de aspecto vaquero dividido en tres capas y un top del mismo material y color con forma de corsé que dejaba a la vista un suculento escote.

Ella me miraba con su cara de niñita buena. Esa cara angelical que en los momentos de pasión se podía transformar en un rictus de agonía y placer.

El instinto me venció. Yo estaba detrás de ella mientras que hacía posturitas frente al espejo.  La cogí por la cintura y fui subiendo hasta los pechos.  Tenía su culito redondito pegado a mi paquete, que estaba duro como una piedra.  Se dio la vuelta y nos besamos como locos.  Le bajé de un tirón el escote y el sujetador y empecé a chuparle las tetas. Mientras hacíamos todo esto, no parábamos de oír las voces de los otros probadores donde los acompañantes daban su opinión.  Sara me subió la camisa y pasó su lengua por mi abdomen. Me bajó el pantalón y los calzoncillos y empezó a chupármela como una loca sin dejar de mirarme a la cara. No pude reprimir algunos gemidos y de repente tocaron a la puerta. “¿Va todo bien?” dijo una dependienta con voz de alarma. Tras un sonido de succión, mi novia dijo “Sí, sí, casi hemos terminado con la ropa. Ahora salimos”. Me dio tres chupadas más y al sacársela sonrió y empezó a vestirse.

–          Esto no puede quedar así ¿me oyes? – le susurré al oído mientras salíamos de los probadores.

Mi chica se compró aquel vestidito vaquero, no sin antes guiñarme un ojo.

Llegó el momento de la fiesta en casa de nuestro amigo común.

Estaba deseando ver a Sara con su nuevo modelito, y contra todo pronóstico, me sorprendió.  El modelito era el mismo, pero sus tetas parecían más grandes y el escote era más pronunciado, seguramente por el wonderbra que escondía debajo. Me sonrió y nos dirigimos a la fiesta.

Al principio nos decepcionamos un poco porque había poca gente y comida. Lo compensamos bebiendo y jugando a las cartas.

Sara fue sin duda la estrella de la noche, atrayendo todas las miradas a su indumentaria provocativa.  Una de las veces que nos fuimos a hacer un cubata, Sara cogió mi dedo y empezó a chupármelo sin que nadie nos viera. Aquello me puso a mil y le supliqué que parara o que me la follaba allí mismo. Me lanzó una mirada provocativa y se fue.

Iba muy caliente y por mi mente sólo pasaba tirarme a mi chica. Me tenía como una moto.  Pensé en pedirle a mi amigo que me dejara usar uno de los cuartos libres de la casa, pero quizás eso fuera demasiado para Sara.

Gané una mano jugando a las cartas y mi novia lo celebró conmigo dándome un morreo de infarto. Los pocos amigos que quedaban se reían y bromeaban sobre si acabaríamos follando allí mismo.

–          Ya os gustaría guarretes .- le dijo Sara.

Seguimos jugando y bebiendo y paulatinamente los invitados se iban yendo a sus casas.

Al final de la fiesta sólo quedó el anfitrión, que iba bastante borracho, Sara y yo. Veíamos un estúpido programa de televisión aburridos.

Sara, bastante aburrida, empezó a darme pequeños besitos.  Me quedé mirando su escote y sus tetas realzadas.

–          Joder, qué buena estas. Esta noche nadie te ha quitado ojo.

–          ¿Tú tampoco eh?

–          No… Seguro que más de uno de los que han venido a la fiesta se hará una paja pensando en ti antes de dormirse.

–          ¿Tú también?

–          Calla, calla. Me tienes muy caliente.

–          A ver…

Sara puso la mano encima de mi paquete y notó lo duro que estaba. Se rió, y empezó a darme un buen morreo.  Aquello se estaba poniendo cada vez más caliente.  Nuestro amigo pasaba de nosotros, sentado  al lado nuestro en el sofá. Si se hubiera echado un poco hacia delante podría haber visto como Sara me acariciaba el paquete a la vez que me besaba.  Yo le acariciaba las hermosas piernas y notaba como estaba cada vez más cachonda.

Cuando no aguantó más se subió encima de mí como si me fuera a cabalgar. Aquella mini-falda ocultaba por los pelos su culito. Nos besamos con pasión a la vez que, con cada vez menos timidez, Sara restregaba su coñito sobre mi paquete.

Miré a nuestro anfitrión, Ismael, que había dejado de ver la tele para contemplarnos a nosotros. Me sonrió y me levantó un pulgar para indicar que todo iba bien.  Sara emitió un gemidito y no pude aguantar tocarle el culo. Al hacerlo le levanté sin querer un poco la minifalda. Lo justo para que se le viera parte del culo.

Sara se inclinó hacia mí, dejando pegado a mi cara su escote y me dijo:

–          ¿Te gustan las vistas?

De perdidos al río. Estaba demasiado cachondo y ya no aguantaba más. Junté sus tetas con mis manos y metí mi cabeza dentro mientras se las chupaba y estrujaba. Aquello le puso aún más cachonda, y empezó a restregarse contra mi paquete sin disimulo. Le daba todo igual, sólo quería más placer. Metí mi mano entre sus piernas y la masturbé por encima del tanga como si quisiera sacarle brillo. Lo tenía empapado.

–          ¿Por qué no me la chupas como lo hiciste en los probadores? ¡No puedes dejarme así!

No se lo pensó dos veces. Me empujó para que me tumbara y me quitó los pantalones y calzoncillos. Agarró mi pene erecto y empezó a chupármelo. Ella estaba a cuatro patas, dando el culo a Ismael. Seguro que debía de estar poniéndose las botas con lo que veía.

–          Para, para, ¡no aguantaré si sigues así!

Me levanté, me puse detrás de ella y le arranqué el tanga tirándolo al suelo. Le agarré de las caderas y le metí la polla entera de un empujón. Ella gimió fuertemente.  Sus tetas casi se le salían del vestidito con mis embestidas. ¡Cómo estaba disfrutando! De repente me acordé de Ismael y me giré para mirarle. El tío estaba totalmente desnudo y se estaba masturbando mientras nos veía.

Bajé el ritmo y me acerqué a Sara para decirle:

–          Parece que Ismael ha empezado a cascársela antes de que te vayas.

–          No le veo…

–          ¡Espera y verás!

Ayudé a Sara a cambiar de postura y estar de cuatro patas mirando a Ismael. Ambos se sonrieron sin decirse nada mientras yo me la follaba a ella y él se masturbaba viéndonos. No me había dado cuenta de lo cerca que estaba.

Sara se puso uno de sus dedos en la punta de los labios y empezó a chuparlo al ritmo de mis embestidas sin quitar la vista de los ojos de Ismael. El chico se masturbaba con furia.

–          ¡Fóllame a lo misionero!

Me pidió mi chica. Me levanté del sofá y ella se tumbó boca arriba, casi casi apoyada sobre Ismael. El chico se masturbaba a escasos 15 cm de la cara de mi chica.

Me coloqué encima suyo y la follé como un animal. Ella gritaba como una valkiria e Ismael se masturbaba sin compasión.

Al principio no me percaté pero luego pude darme cuenta que discretamente Ismael le estaba tocando las tetas a mi novia. Me proponía a decirle algo cuando un bramido por su parte me hizo callar.

–          Me corro, me corooooo.

Soltó un gran chorro de semen que impactó contra su tripa. El segundo fue a dar contra la cara de mi chica cruzándosela de oreja a oreja.

Aquello fue más de lo que pude aguantar, me saqué la polla y me corrí sobre la tripita de mi chica.

Ismael nos dejó que nos ducháramos.

Nos despedimos  y nos fuimos a coger un taxi que nos dejara a cada uno en nuestra casa.

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