Orgia en la piscina con Isabel

Este verano, mi amiga Isabel me invito a pasar un fin de semana en un apartamento que alquilo por tres días en una urbanización de lujo. Ella es una mujer de cuarenta y tres años con la que follo habitualmente. A ella le va marcha y le gusta ser follada por varios tíos. Isabel es muy atractiva. Con el agrandamiento de culo y pecho que se hizo hay pocos hombres que se le resistan. Para el verano se puso rubia de bote y se depilo completamente el coño. Una mañana muy calurosa bajamos a la piscina con Isabel. En la piscina había además del socorrista dos chicos jóvenes que no paraban de mirar a Isabel. Eso la calentaba a Isabel quien se quitó el sostenedor  y se tumbó boca abajo para que los chicos la vieran. Después le dijo a uno de los chicos si no podía ayudarla con el protector solar. El chico un poco se sorprendió pero enseguida se puso a pasarle el protector en la espalda de Isabel. Fue bajando y de a poco su mano se deslizó donde se juntaban las piernas de Isabel.

Read more

Me gusta / No me gusta

Clara y compañia

Clara es una mujer casada muy atractiva. En el gimnasio de Javi nos folla cuando quiere a varios de nosotros, solos o en grupo. Alguna vez follamos también con su hija Teresa. Las dos disfrutan del sexo anal. Teresa tiene un cuerpo muy apetecible, con unos pechos no muy grandes pero más firmes que los de su madre y al igual que ella tiene un hermoso culo, que parecía una copia del de su madre. Clara nos comentó que le gustaría invitarnos a su fiesta de cumpleaños. Sugiriendo que los invitados seriamos todo el grupo del gimnasio y Teresa. La fiesta se haría en su chalet con piscina de La Eliana. Quedamos en acudir yo, Javi, Carlos, Héctor, Manuel, Marcos, Pepe y Santi. El día de la fiesta acudió con nosotros  Lorena, una mujer de 1.60 de estatura, que con sus 44 años es un bombón irresistible. Tiene unas tetas naturales voluminosas y un culo de fantasía. Carlos acudió con su hermana Laura, una chica bajita con un buen par de tetas y un culo paradito.

Read more

Me gusta / No me gusta

Laurita

Carlos mi amigo tiene una hermana menor que tiene 18 años y se llama Laura. Una tarde fue al cuarto de ella y la encontró masturbándose con dos dedos dentro del  culo.  La tarde terminó con Carlos enculando a su hermana.

Carlos participa de las orgias que organizamos con algunos amigos. Cuando nos contó que se follaba a su hermana, que es adicta al sexo anal, le propusimos organizar una fiesta con ella. Carlos se lo propuso a su hermana y ella aceptó. Laura es una chica bajita, un metro 55, pero tiene  un muy buen par de tetas y un culo paradito.

Read more

Me gusta / No me gusta

Desgarro anal de Lucia

Hace tiempo que no me veía con Carmen quien desde que se casó con tu tipo mayor comenzó a frecuentar otros círculos. Carmen es una mujer espectacular, próxima a los cuarenta se mantiene muy bien. Con su metro setenta y sus tetas de 120 da el tipo de actriz porno. Un fin de semana estábamos en un bar de copas con Nuria, la esposa de mi jefe, y con mi primo Javi y nos la encontramos con su marido y unos amigos de este. Nuria, una mujer de 35 años muy atractiva. De estatura pequeña y delgada, tiene un culo bien redondo y unas grandes tetas siliconadas. Carmen nos invitó a sumarnos a su mesa. Al rato el marido de Carmen le  propuso a Lucia directamente que folle con él y sus amigos por 300 euros. Lucia dijo que estaba con nosotros a lo que el hombre respondió que 500 euros y que nosotros podíamos ir.

Read more

Me gusta / No me gusta

Cumpleaños de Lorena

Fue el 44 cumpleaños de Lorena, una mujer de 1.60 de estatura, con unas tetas naturales voluminosas, unas caderas de fantasía, y nalgas paradas. Lorena está divorciada y es adicta al sexo en grupo y le va la marcha. Una semana antes del cumpleaños hablamos de que con el pretexto de la celebración podíamos organizar algo especial para ella. Quedamos la tarde del cumpleaños en una habitación de un hotel de cinco estrellas. Invitamos a la celebración a mi primo Javi, y a Carlos y a Manuel. Lorena puso como condición que todos los participantes estuvieran bien dotados. Además me adelanto que traería Viagra para que le respondamos al máximo los cuatro.

Empezamos tomando cava. Enseguida todos comenzamos a chulearla diciendo cosas agradables y adulándole sus tetas. Al rato Lorena se puso de pie y se levantó su falda y se quitó la tanga, yo le di un beso y al mismo tiempo puse mi mano en sus piernas y la subí hasta que su raja rasurada se podía ver, seguí besándola, y ella se comenzó a calentar. Entonces le solté los botones de su blusa y le saque sus tetas.

Read more

Me gusta / No me gusta

El casting de Brenda y Jade

Con varios de mis amigos fuimos a Benidorm a un bar liberal. La entrada para chicos cuesta 30€ e incluye una bebida. Estuvimos un rato pero no había demasiado ambiente así que decidimos marcharnos a buscar diversión a otro sitio. Mientras estuvimos en el bar, en la barra había una pareja. Un hombre corpulento de unos cincuenta subidos y una mujer menuda.  Una MILF de 32 años, que resulto llamarse Brenda. Una gringa que apenas chapurrea el castellano,  delgada que mide 1.60 de estatura, y tiene unos senos exquisitos medianos y duritos, y unas nalgas paraditas. Al salir del bar ellos lo hicieron también. El hombre se nos acercó y nos dijo con acento extranjero, si me dais 20€ cada uno les dejo que le hagan un bukake a mi mujer. Los chupara a todos y luego podéis correros en su cara, pero no quiero ninguna foto ni que nadie se pase de ahí.

Al principio nos sorprendió pero después vimos que el hombre iba en serio. Le dimos el dinero y fuimos todos al baño de una gasolinera. Enseguida ella comenzó a chupársela  a Mario. Poco a poco la cosa se fue calentado, y mis amigos empezaron a animarla “Vamos puta chupa”. Algunos en su turno la agarraban de la cabeza metiéndole sus pollas enteras dentro de la boca, alguno estuvo a punto de hacerla vomitar. Poco a poco todos fuimos corriéndosnos, Brenda se tragó una buena parte de las corridas pero parte del semen estaba en su pelo, sus ojos, e incluso en el escote.

Read more

Me gusta / No me gusta

Follada por cuatro pollas

Dolores es una mujer recién divorciada de su esposo que comenzó a ir hace unas semanas al gimnasio de mi primo Javi. Tiene 36 años y un cuerpo bien formado. Es delgada pero algo musculosa, sus glúteos son grandes y parados, y sus senos son grandes redondos y bien parados. Desde que llegó al gimnasio, varios de los asistentes pensamos en tener un rollo con ella. La semana pasada dolores se quedó más tarde que las demás mujeres haciendo bicicleta. Estábamos allí, Javi, yo, Carlos y Juan. Después de un rato, Javi que es el instructor, se acercó a dolores y le dijo que estaba muy sexy. Luego le propuso tener un rollo y dolores se mostró receptiva.

Read more

Me gusta / No me gusta

Orgia de Verano

Hace unos meses con mi primo Javi hicimos un trio con Lucia; una profesora de instituto casada de 35 años, muy atractiva, de buen cuerpo, 100 – 65 – 115, muy nalgona y de tetas grandes. Después de ello le propusimos varias veces que participase de una orgía con mas gente. Cuadró que en agosto su marido se iría de pesca unos días y Lucia me llamó para decirme que estaba disponible y deseosa de participar en una orgia. Tras su llamada contacte a Manu, un amigo, para ver si disponía del chalet de su padre. Quedamos para el último fin de semana de agosto. Manu me dijo que invitaría a Alicia, su madrastra, quien a sus cincuenta años se conserva bastante bien y es una folladora insaciable. Además, quedamos en juntarnos con mi primo Javi, Carlos, Ricardo, Héctor, Juan, y David. Este último quedo en venir con una de sus vecinas (y amante), Laura, una mujer casada de 27 años, bonita, y con unas buenas medidas 100 – 65 – 95, en definitiva, muy apetecible físicamente a los ojos de los hombres. También invitamos a Lorena una cuarentona que tiene unas tetas muy grandes y unas caderas y nalgas de fantasía. Lorena es muy atractiva y muy puta. Es adicta al sexo anal y le mola apuntarse a orgias.

Read more

Me gusta / No me gusta

Conociendo a Lucia

Lucia es una profesora de instituto que va al gimnasio de mi primo Javi. Es casada de 35 años, muy atractiva, de buen cuerpo, 100-65 115, muy nalgona y caderona, tetas grandes, es de estatura mediana y tiene un bonito rostro. Siempre acude al gimnasio con ropa sexy, sin ser muy atrevida, donde resaltan sus curvas. Desde que llego al gimnasio ha sido siempre muy deseada y acosada sexualmente por los hombres, con escaso éxito.

Read more

Me gusta / No me gusta

El reencuentro con Lorena

Milfs, Sexo con Maduras, Orgías. Hace tiempo que no veía a Lorena, una cuarentona rubia y bajita, con unas tetas ostentosas y un culo devora pollas. Una tarde la encontré en unos grandes almacenes. Yo estaba con tres amigos y ella compraba ropa. Nos acercamos a Lorena, la salude y le presente a mis amigos. Sergio, uno de ellos enseguida le dijo, mis Nos dice Pedro que eres muy cachonda, ¿es cierto?… A lo que Lorena contesto, echando sus tetas al frente, Pues me gustan mucho las pollas. Invitamos a tomar algo a Lorena y al rato íbamos en el coche de Santi rumbo a su chalet, los cuatro y Lorena. En el asiento trasero iba ella sentada entre yo y Sergio. Enseguida nuestras manos empezaron a acariciarla. Mis manos se deslizaron por debajo de la blusa de Lorena y se apoderaron de sus tetas. Mientras las manos acariciaban sus piernas por encima del pantalón.

Read more

Me gusta / No me gusta

Dos mujeres folladas por transexuales y hombres

Después de su orgia de cumpleaños, Isabel se quedo con ganas de tragarse el pollo de Ernesto por el culo. En realidad ella no era la única ya que de todas las mujeres de la orgia solamente Marta una colombiana cuarentona se había comida los 40 cm de polla de Ernesto por el culo. Me pidió que organice otro encuentro con Carlos. Quedamos vernos en un club liberal cerca de Benidorm. Al llegar había otra pareja, una chica de unos treinta años, Natalia, y su marido. También había varios chicos solos y dos transexuales. Cuando llego Ernesto, la otra pareja ya se nos había acercado. Natalia dijo que si nos gustaría verla follando con una transexual, a lo que Isabel contesto que ella también lo haría. Nos acercamos a las transexuales y acordamos pagarles 100 euros a cada para que follaran con las mujeres. Las transexuales se llamaban Mariana y Virginia.

Al rato Isabel me besaba apasionadamente mientras Mariana le tocaba su clítoris y me chupaba la polla. Las mamadas de Mariana me tenían caliente. Toqué el coño de Isabel y era un río de mojada, los dedos de Mariana y los míos la penetraron juntos. Entonces Isabel pidió subirse en mí, hizo a un lado a Mariana y empezó a follarme. Gritaba en cada arremetida. Mariana besaba sus pechos en tanto, tocaba sus nalgas y las besaba también, ponía sus dedos entre las mismas.

En paralelo, Natalia y Virginia se empezaron a besar, las dos sacaban sus lenguas y se entrecruzaban, ambas estaban desnudas. Ellas juntaban sus pechos y empezaban a frotárselos. Tras un rato de escena lésbica, Natalia se puso a cuatro patas, agarró la polla de Virginia y se la empezó a chupar, a la vez que su marido fue metiendo su polla en coño húmedo, hasta que entró entera. Al rato cambiaron de posición, Natalia mamaba placenteramente a su marido, me y Virginia bombeaba a Natalia cada vez más bestialmente. A continuación, Virginia se tumbó boca arriba, inmediatamente Natalia se puso encima de ella, y se clavó su polla, quedó empalada, tras un rato así, su marido se puso por detrás, y tras lubricar un poco el ano Natalia, le metió mi miembro poco a poco por su culo. La doble penetración la estaba haciendo gozar al máximo, se mostraba como una zorra necesitada de sexo, hasta que no pudo aguantar más y se corrió.

Yo por mi parte estaba acostado en el piso con Isabel montada encima de mí. Subí sus piernas a mis hombros con la ayuda de Mariana. Isabel tenía el pene de Mariana entre sus manos, quien estaba besándola. Empecé a penetrarla e Isabel tomaba con fuerza el pene de Mariana, llevándoselo a su boca mamándoselo. Isabel empezó a ladearse y a dejar que Mariana quedara detrás de ella. Entonces dijo, quiero que Mariana me penetre por detrás. Mariana fue bajándose hasta dejar su cara frente a las nalgas de Isabel y la empezó a besar, metió su lengua entre ambos cachetes y llegó hasta su culo. Una vez mojado el culo, Mariana empezó a penetrar a Isabel junto conmigo. Isabel no aguantó más y gritaba, hasta tener un orgasmo enorme. Yo me vine, mientras Mariana empujaba con fuerza en el culo de Isabel y besaba su cuello, chupándoselo dulcemente. Mariana, sacó su pene y empezó a masturbarse. Isabel empezó a chupárselo, mientras un espontaneo que se había sumado penetraba a Mariana en el culo. Mariana se corrió en la boca de Isabel.

Por su parte la travestí Virginia ahora le daba a Natalia por el coño, a su vez el marido de estale estaba follando el culo a Virginia. Natalia se soltó, su esposo y Virginia se pusieron de pie. Natalia se agachó, y empezó a mamarlas pollas desenfrenadamente, por turnos, una mamada a cada uno, un lengüetazo a cada uno, hasta que empezó a pajearlos con las manos, lo que les hizo acabar casi a la vez, le bañaron toda su cara, quedó como una autentica prostituta.

Después de estas escenas y de que se fueran las transexuales, Ernesto empezó a chupar los pezones de Isabel, después se lanzó a comerle el sexo, mientras un empleado del local saco una caja con un dilatador anal y otros juguetes eróticos. Enseguida comenzó a meter el dilatador anal por detrás y luego se lo clavo entero dentro del culo. Después empezó a sacarlo y a meterlo como si fuera una polla dos se estaban pajeando, Entonces el tipo le sacó del culo el dilatador y empezó a follar analmente a Isabel. Así estuvieron un rato mientras los otros tíos se pajeaban. Luego el empleado se corrió dentro de ella.

Por su parte Natalia nos hacia mamadas al resto de los chicos. Ella tragaba y tragaba, emitiendo gemidos y exclamaciones de placer. Lo que vino después fue lo típico de las escenas de gangbang. Un hombre se sentó en el sofá, con la polla apuntando al cielo, y los demás llevaron en volandas a Natalia sobre él, facilitando que el tío la penetrara por el chocho y empezara a follarla despacio, preparando el terreno para que otro de ellos se acercara a su trasero expuesto y, sin demasiados problemas, le fuera metiendo también su estaca. Para completar la faena otros dos tíos se pusieron de pie sobre el sofá, a ambos lados de Natalia, masturbándose o llenándole la boca con sus rabos. Durante un buen rato siete hombres fuimos rotando, hasta que conseguimos arrancar de nuevo un orgasmo a Natalia, que tuvo que soltar la polla que tenía en la boca, para poder gritar a gusto mientas se corría. Después de ello yo y otro chico seguimos penetrándola por el culo y el coño hasta que ambos nos corrimos. Entonces dos chicos que se masturbaban en ese momento frente a su rostro se vinieron, uno de ellos echando una buena cantidad de leche sobre el pecho de Natalia y el otro con una escasa eyaculación que ni llegó a tocar la cara de ella.

En esos el empleado del local follaba doblemente a Isabel con un consolar de dos cabezas mientras esta mamaba a Ernesto. Entonces Isabel le dijo a Ernesto, malditos métanme las pollas que estoy muy caliente. Ernesto de inmediato le metió la polla empalmada por el culo, mientras el empleado le metió la mano entera por el coño. Después le metió pate el brazo mientras Ernesto seguía metiéndole su polla por el culo. Al final consiguió meterle los 40 cm enteros. En ese momento Isabel pareció desgarrarse de dolor, pero otra vez tuvo un orgasmo, emitiendo gemidos y gritos. De pronto, dos tipos que estaban Natalia se acercaron y ambos empezaron a follar a Isabel simultáneamente por el culo. Mientras el empleado empezó a agarrarle las tetas y a masturbarla. De pronto las dos pollas se salieron del interior de Isabel y ella emitió otro gemido del dolor. Entonces hizo que Isabel se sentara sobre una polla de plástico de grandes dimensiones metiéndoosla entera dentro del culo. Mientras ella lo hacía, el se masturbo con las tetas de ella viniéndose sobre ella. Después acostó a Isabel y de un tirón le saco la polla de plástico del culo y le dio un vibrador para que se masturbase hasta llegar a un orgasmo quedando exhausta y con el culo destrozado.

Natalia por su parte ahora se esmeraba en mamar pollas. Entonces uno de los tíos le agarra la cabeza con una mano mientras que con la otra se pajeaba justo frente a su cara. Enseguida el chico soltó una tras otros unos fuertes y abundantes chorros de leche que impactaron en el rostro de Natalia cubriéndolo en su casi totalidad. No había casi terminado de correrse cuando otro de los participantes a esa orgía, también dirigió su eyaculación con precisión a la cara de Natalia, siendo casi tan abundante como la anterior. Entonces el marido de Natalia acercó su polla a la boca de Natalia y ella la engulló al instante. El hombre le folló la boca un rato y se apretó a ella lo más que pudo hasta que, jadeante y con un notable número de contracciones, se vació en la boca de Natalia.

Me gusta / No me gusta

Orgia con cinco maduras

Hace unos meses que no veía a mi amiga Isabel. Me acorde de ella porque era su 42 cumpleaños. La llame por teléfono y terminamos hablando de su 41 cumpleaños, cuando la enculamos 16 chicos. Durante la conversación surgió la idea montar una nueva orgia. Isabel es una mujer muy atractiva. Con el agrandamiento de culo y pecho que se hizo hace un año hay pocos hombres que se le resistan. Quedamos en vernos el fin de semana en un chalet que ella alquilaría. Yo me encargaría de invitar a los chicos y a otras mujeres. Una de las invitadas fue Lorena, una cuarentona bajita que siempre que puede se apunta a las orgias. Lorena tiene unas tetas ostentosas y un culo devora pollas. También invite a María Jesús, con la que no nos veíamos desde hace tiempo. Ella es una rubia de bote cercana a los 40 tacos, más alta que Lorena, tiene un pandero inmenso pero firme, unas piernas con unos muslos enormes y duros y un buen par de tetas con implantes de siliconas. Por último también participaron Liliana, una cuarentona argentina y Marta, una cuarentona colombiana más bajita que Lorena y con un trasero que se lleva las palmas.

Ellas se reunieron en el chalet un sábado a las seis. A las siete los hombres ya estábamos todos allí. Éramos unos veinte, yo, mi primo Javi, Héctor, mi equipo de futbol incluyendo dos senegaleses muy bien dotados, Marcos, Rafa, Ernesto y Nicanor, dos verdaderos portentos en cuanto pollas. Todos entre 20 y 30 años.

Demás está decirles que en un instante las mujeres se volvieron el centro de atención. Isabel entonces no dijo que quería que nos desnudáramos. Todos lo hicimos mientras ellas hacían lo mismo, En seguida las mujeres estaban de rodillas en el suelo mamando pollas, una a una. Marta comenzó por el pollón de Marcos. Más de 20 cm de polla que no lograba meterse en la boca. Las otras eligieron al que tenían más cerca. Todos las rodeábamos y ellas se metían una polla en la boca y luego la cambiaban por otra.

María Jesús no se hizo esperar, le pidió a un senegalés que se acostara en el selo y sin más se arrodilló encima del cuerpo del negro, se abrió de piernas y le puso su coño delante de la cara. Mientras lo mamaba, el negro usaba su lengua mojada y caliente para y hundírsela en la vagina, y sus dedos para frotarle el clítoris. Ella sacudía la polla del negro en su cara, la dejaba empapada con su saliva, la recorría con su lengua por toda su extensión, ni siquiera las bolas se escapan de sus lamidas y sus succiones. Entonces miró al otro negro y le dijo que se ponga junto a su colega de tal manera que al alcance de las manos de ella y de su boca había dos suculentos pedazos de carne negra a las que se dedicó a mamar y a masturbar.

Frente a ella estaba yo follando como un animal con Isabel que estaba en cuatro patas y mamaba las pollas dos de los chicos. Mientras tanto Liliana mamaba a Javi, quien le sujetaba la cabeza metiéndole su polla hasta el fondo. Javi no tardo en derramarse. Sin apartarse Liliana abrió su boca todo cuanto pudo y trago toda la carga de las pelotas de Javi como una autentica puta. En cuanto a Lorena, Rafa le lamia el culo mientras ella mamaba a Pablo. Entonces Marta sentó a Marcos en el sofá, le agarró la polla con la mano y poniéndose sobre él se dejó caer metiendo la polla en sus entrañas. Aprovechando la excitación Joel se acomodó atrás y le enterró su polla en el culo. Joel estaba muy caliente y rápidamente lleno el culo de Marta de una cantidad enorme de semen. Joel salió y dejó su lugar a Juan que entró en el culo sin problemas. Lorena estaba por su parte acostada boca arriba sobre una mesa. Pablo la penetraba vaginalmente y ella mamaba a Héctor.

Una vez que yo me corrí dentro de Isabel, Ernesto se acercó a ella blandiendo su polla. Prácticamente doblaba en tamaño y grosor a la de los demás. Isabel con ambas manos sujetaba semejante cosa y lamía su colorada cabeza. Lentamente comenzó a introducirla dentro de su boca, que completamente abierta apenas podía mamársela. Entonces Ernesto le pidió que se detuviese y la hizo acostarse. Entonces, él tomo entre una de sus manos su erecto miembro, y poco a poco comenzó a penetrarla. Lentamente la polla fue desapareciendo lentamente dentro del coño. Ernesto continuaba penetrándola, mientras Isabel disfrutaba intensamente de lo que estaba pasando.

Liliana ahora mamaba a otro chico, lamia la punta como si de un chupachupa se tratase, después metió todo el capullo en la boca y cuando le oyó gemir bajo la cabeza hacia sus pelotas, metiéndose casi toda su polla por completo hasta la garganta para tragarse el semen. María Jesús estaba ahora a 4 patas como una perra en celo mientras tenia a Rafa bombeando en su coño. Nada más terminar Rafa, uno de los negros tomo el relevo y empezó a martillarla. Sus envistes fueron cada vez más fuertes. La follaba con una violencia terrible, con lo que no tardó mucho en correrse. Como había ocurrido con el anterior, nada más terminar este el otro negro tomo el relevo. Joel no pudo esperar a follarla, se acerco por delante y le dijo cómeme la polla, princesa. Acto seguido le metió el rabo hasta el fondo de la garganta. Al mismo tiempo el negro de detrás la follaba con violencia, sus embestidas hacían que la polla de Joel le llegara hasta el fondo de la garganta de María Jesús. Hasta que las pelotas chocaban en su barbilla. Las tetas de ella botaban con cada perforación, subían y bajaban.

Yo por mi parte aproveche que Lorena esta en 4 patas mamando a un chico que estaba acostado y situé mi polla en su culo. Fui empujando poco a poco, hasta que de un empujón se la clave de golpe. Ella dejo de mamar y grito de placer. Después de ello vino a continuación un baile de penes por el culo de Lorena. Por su parte Isabel estaba apoyada en una pared de pie dando la espalda a un grupo de chicos. Uno de ellos agarró su polla con una mano y con la otra le separó sus nalgas, empezando a encularla. Al cabo de un rato dejo sitio a otro chico. El que cogió el relevo en el culo comenzó a follar a Isabel con ganas. Los gemidos iniciales de placer de ella pronto se convirtieron en auténticos gritos. Cuando el segundo chico terminó su trabajito en el culo, tomo la posta uno de los negros. No tuvo demasiadas dificultades para penetrarla. Sus grandes manos le apretaban con fuerza la cintura, mientras su pedazo golpeaba brutalmente en sus intestinos. El negro estaba completamente caliente y no tardo ni veinte segundos en correrse, dejando sitio para que Marcos le vuelva a llenar el culo a Isabel con carne de pene. Al menos seis chicos pasaron por el culo de Isabel.

Liliana por su parte ahora estaba abierta de piernas y Nicanor haciendo presión con su polla para penetrarla. La polla no era la de Ernesto pero Liliana tenía a su disposición 30 cm de virilidad. Él la atraía hacia su cuerpo mientras fue introduciéndola toda, poco a poco pero con total impunidad. Después unos minutos paso a follarla con brutalidad, y ella tuvo un orgasmo. Por su parte Ernesto estaba posicionado delante de Marta quien le mamaba la polla como una experta actriz porno. El de momentos le agarraba por detrás de la cabeza para penetrarla hasta la garganta. Por su parte Lorena estaba montada sobre Héctor. Él la metía y sacaba del coño de ella quien tenía una segunda polla en su boca. Era la de Carlos quien soltó una corrida y agarrándole la cabeza le hizo tragársela completamente. Entonces me acerque a Lorena y puse mis manos en su espalda. La empuje un tanto quedando ella recostada sobre Héctor. Entonces tomándola por las caderas la penetre analmente por segunda vez. Encantada con la doble penetración, Lorena agarró la polla de Rafa y comenzó a mamársela. Así ella tuvo un orgasmo, dejo de mamársela a Rafa y se recostó sobre Héctor sin moverme. Su cuerpo temblaba, pero ello no fue reparo para que siguieran follándola. Rafa tomo mi lugar en el culo. Siguieron así hasta que Héctor se corrió debajo de ella. Rafa por su parte no se detenía, seguía enculándola cada vez más rápidamente. Lorena lo hizo detenerse, Héctor se paró dándole el lugar a Javi. Lorena se montó sobre su polla y después Rafa volvió a metérsela en el culo volviendo ella a tener las dos pollas dentro de su cuerpo. Estuvieron un tiempo así. Ella tuve dos orgasmos con las dos pollas dentro. Rafa se corrió dentro del culo. Juan al notarlo rápidamente tomo el lugar de Rafa.

Por otra parte los dos negros enculaban alternativamente a Marta. No tenían ninguna consideración. Cuando uno de ellos se corrió en el culo, fue cuando ella pudo tomarse un pequeño respiro. Por su parte María Jesús estaba acostada en una mesa. Puesto que la mesa era bastante pequeña, un chico la penetraba en un extremo y ella aprovechando que su cabeza quedaba por fuera de la mesa se puso a mamármela a otro. Una vez el chico que la penetraba se corrió en la espalda de María Jesús, ella salió de la mesa y se puso en 4 patas y yo la penetre por el culo. Por su parte Joel estaba sentado en el sofá y Liliana estaba montada sobre con la polla en su coño. Carlos comenzó también a meterle su polla en el coño. Las dos pollas la penetraban pero no completamente. Al cabo de unos minutos las dos pollas lograron entrar en el coño. Luego le metieron una en cada hueco. Y Héctor la puso a que la mamase, por lo que ella tenía los 3 huecos llenos de pollas. Así estuvieron un buen rato también. Ninguno lograba correrse. Carlos fue el primero en correrse. Héctor sin perder tiempo comenzó a metérsela por el culo mientras Joel seguía en el coño. Liliana fue la siguiente en correrse y los chicos le dejaron tomar un poco de aire.

Entonces vi que uno de los negros sacaba la polla del culo de Isabel y se corría en su espalda. El otro estaba penetrando por el culo a María Jesús. La penetraba pero no completamente. Mientras tanto Javi le comía las tetas a Lorena y otro chico tomaba el lugar en el culo Isabel. Esta agradecida, parecía disfrutar con esta polla de proporciones normales dentro de su ano. El negro, al no poder penetrar completamente a María Jesús por el culo la penetró por la vagina. En dos embestidas se la metió entera y la inundó con su leche. Ella disfrutó de un orgasmo brutal, sacudida por violentas embestidas. Javi mientras tanto tenía su polla entre las tetas de Lorena. Así se masturbó hasta que un chorro de leche brotó de la polla dejando parte de las tetas bañadas en semen.

Fue entonces que Marta y Liliana volvieron a la acción. Ernesto puso a Marta en cuatro patas. Ernesto colocó su enorme polla directamente en la entrada del culo de Marta. Con los mismos fluidos de su coño intentó embadurnar el orificio anal. Masajeaba con los dedos y la palma de la mano. Jugó durante un buen rato con la saliva y sus dedos en el deseado orificio. Al rato Marta estaba a cien. Por su parte Nicanor obligó a Liliana a colocarse en el piso a cuatro patas. La agarró por el pelo y puso su cara contra el suelo. Acto seguido intento penetrarla por el culo. Presionó y presionó, y poco a poco fue venciendo la resistencia. Ella colaboro arqueando la espalda para facilitar la penetración. Estaba ansiosa de que esa masa de carne inundara sus entrañas. Nicanor de un certero empujón metió aquel palo carnoso y caliente dentro del culo. Entonces empezó a follarla como un loco. ¡Vaya pedazo de bestia! Su polla entraba cada vez más hasta que sin previo aviso Nicanor se quedo quito y con Liliana empalada hasta los huevos empezó a correrse dentro de ella. Ernesto por su parte empezó a introducir su polla por el orificio anal de Marta, abriéndolo poco a poco. A pesar de su tamaño, el pollón se fue introduciendo suavemente hasta que los huevos hicieron tope y la dejo ahí metida. Marta no pudo evitar el grito mientras sus ojos se abrían de par en par intentando salirse de las cuencas oculares. Sin embargo, ella movía sus caderas intentando que la polla de Ernesto la penetrase aun más. Marta con su metro cincuenta y cinco, parecía tener un culo hecho para la polla de 40 cm de Ernesto. Este después de bombear un rato estaba a punto de correrse e intento sacar la polla para regar con su leche a Marta. Pero esta le suplico que no la sacara y se comió toda la leche por el culo.

Mientras Marta y Liliana sufrían y gozaban de las dos terribles enculadas, las otras mujeres no habían perdido su tiempo.  Isabel estaba con los dos negros. Tenía un pollón gigante follándole violentamente el coño y otro enorme metido hasta el fondo en el culo. Así estuvieron durante más de media hora y además los muy cerdos iban cambiándose de agujeros, hasta que los senegaleses negros empezaron a correrse, cada uno en su agujero e Isabel tuvo un orgasmo con el que casi se desmaya. Lorena por su parte estaba apoyada en un sofá de espalda a nosotros. Seis chicos estábamos con ella. Todos estábamos completamente erectos y no tardamos ni cinco segundos en volver a llenarle el culo. Su culo estuvo recibiendo pollas durante una hora. Nos dio una auténtica obsesión por encularla. Al final la leche le salía por su agujero resbalando por sus piernas y cayendo en el suelo. Después de una primera ronda, Javi y yo decidimos repetir. Decidimos probar con una doble anal. Primero la metió Javi, yo se la metí después abriéndole las nalgas exageradamente. Nos costó meterla los dos, pero lo conseguimos. Lorena nos pedía que no las sacáramos y mordía el sofá para no gritar pues le dolía horrores. Entonces Javi se vino en el recto de Lorena, yo acelere mi ritmo y deje escapar mi leche que se mezclaba con la Javi. Lorena quedo tirada en sofá, con su culo abierto en flor y lleno de leche. Las enculadas habían sido terriblemente espectaculares y estaba agotada.

María Jesús por su parte había quedado sola con diez chicos. Estaba apoyada sobre la mesa mientras Joel la penetraba analmente por detrás. Otros tres chicos se acomodaron meneando sus pollas delante de su cara y masajeándole las tetas. Entonces Carlos la penetra oralmente. Ella empieza a chupársela con fuerza hasta que un chorro caliente le inunda la boca. Ella entonces pide que no dejen de follarla, que no dejen de manosear sus tetas, y se pone a lamer dos pollas que tiene delante de su cara. Alguien sugiere irse a un sillón. Un chico se recuesta y ella encima de él dándole la espalda se clava la polla entera en el culo. Mientras María Jesús mama alternativamente dos pollas. Los chicos dicen que no pueden más, y le echan toda su leche en la cara. Alguien le alcanza un pañuelo para que se limpie la cara, mientras cambian las posiciones. Marcos su ubica abajo, ellas se sienta encima de él de espaldas metiéndose la polla por el culo. Otro chico amasa sus tetas, las besa, las devora, mientras la penetra vaginalmente. Ella así tiene su enésimo orgasmo de la noche. Es uno interminable. Después de ello, el chico de la vagina se corre y se retira. Marcos sigue follándola por el culo. Se acercan otros chicos y María Jesús queda con cuatro pollas bien duras y a punto de estallar frente a ella. Recorre con su lengua cada una de ellas, las saborea, las disfruta, agarra una sola y la mete de golpe hasta el fondo de su garganta, no queda nada afuera, la mama con fuerza y la suelta, agarra otra, pasa la punta de la lengua por su cabeza que está a full, mientras sigue tocando a los otros, como puede. Entonces Marcos inunda su culo con leche. Ella suelta la polla que tiene en la boca para gritar de placer. Luego, María Jesús se arrodilló en el suelo, estaba excitadísima en medio de una ronda con cinco pollas. Dos pares de manos tocan sus tetas, Joel frota su polla en la cara de ella y salta un chorro de leche que cae en las mejillas. No demoraron en hacer lo suyo otros dos. Ella metió las cabezas de sus pollas, juntas, en su boca y pasaba la lengua alternadamente. Los volvió locos y el primer chorro se mezcló en sus labios. Apuntaron después a sus tetas. María Jesús abrió la boca para mostrarles que tenia la boca llena de leche, la trago y paso la lengua por la comisura de sus labios para no dejar que escape nada. Entonces se sumo al grupo Ernesto que hacia un rato había terminado de destrozar analmente a Marta. Ahí estaba de nuevo ese enorme pedazo de carne ahora frente a los labios de María Jesús. Él se recostó sobre el sillón y fue ella encima de él frotando sus tetas en su cara, para bajar después a su pelvis. Parando el culito para que vean como rebalsaba de leche, lo cual aprovecho un chico para encularla. Ella puso la enorme polla de Ernesto entre sus tetas y empezó a moverlas hacia arriba y abajo, en círculos. Cuando la polla asomaba entre las tetas siliconadas, la metía en su boca saboreando cada centímetro. Ernesto no pudo resistir los encantos de su lengua y de sus tetas. Llenó de leche el pecho y la cara de María Jesús, hasta el pelo. Ella entonces se giro y nos mostro como masajeaba sus tetas empapadas en semen y pidió dos voluntarios para una última doble penetración. Se apuntaron Marcos y Nicanor. Sus pollas estaban algo flácidas pero la boca de María Jesús las recuperó enseguida. Después se fueron al sillón y ella se monto sobre la polla de Nicanor dejando que Marcos la encule. Así tuvo un nuevo orgasmo, quedando exhausta.

A esta altura la mayoría de los chicos estaba fuera de combate. Lo mismo ocurría con Liliana e Isabel. Lorena por su parte había recuperado un mínimo de fuerzas y había pedido voluntarios para una última serie de enculadas. Después de la doble penetración anal su culo extrañaba pollas. Así que tres de los chicos la penetraron analmente de forma consecutiva. Por su parte Marta tras ser la única que se había comido toda la polla de Ernesto por el culo estaba aun muy excitada. La colombiana, era la mayor y la más pequeña físicamente de todas las mujeres, pero tenía aun fuerzas para follar. Marta estaba con los dos senegaleses que le decían, te vamos a romper el culo perra. Y ella les respondía, disfruten de mi culo sin detenerse. Entonces uno de los negros se sentó en un sillón y aprovechando lo dilatado que había dejado el culo Ernesto la penetró hasta el fondo. Ella se mordía sus labios y gemía. El negro encima con los dedos trata de abrir más el culo, como si quisiera romperlo, desgarrarlo. Finalmente el segundo negro levantó las piernas de Marta y comenzó a penetrarla también analmente. Fue una penetración salvaje, parecía que la partían en dos. Una vez que los dos negros tuvieron sus enormes pollas dentro del culo, comenzaron con un mete y saca rítmicamente. Marta gemía más de placer que por el dolor y decía, quiero más, quiero más polla, quiero que me rompan el culo. Finalmente Marta alcanzo un gran orgasmo mientras sus machos siguieron follándola unos segundos más y le inundaron el culo con su semen. Después de ello Marta quedo semiinconsciente y después de varias horas de follar todos estábamos exhaustos, con lo cual de a poco nos fuimos yendo los chicos, quedándose las cinco hembras a dormir y recuperar fuerzas en el chalet.

Me gusta / No me gusta

Nunca es tarde para aprender

Lorena es una mujer casada de unos cuarenta años. Con mi amigo Ricardo últimamente follamos seguido con ella. Lorena mide 1.60 de estatura, tiene unas tetas muy grandes y unas caderas y nalgas de fantasía. Es mi atractiva y muy puta. Con nosotros descubrió el sexo anal y se volvió adicta. Hace dos fines de semana la invitamos a una orgía en el chalet de Manu, un amigo. Quedamos con ella en encontrarnos en unos grandes almacenes y desde allí ir juntos a lo de Manu. Lorena había dicho a su marido que pasaría el fin de semana en el chalet de Ana, otra de las mujeres que participaría de la orgía y que se conocía con Lorena. Al llegar a los almacenes con Ricardo buscamos a Lorena el piso de señoras. Ella estaba allí comprando lencería. Una vez la había dejado su marido, Lorena había aprovechado para cambiarse y ponerse bien provocativa. Llevaba un vestido corto ajustado hasta media pierna y entallado en su parte superior haciendo destacar su pecho y su culo. El vestido se pegaba a su piel y le marcaba el tanga. El escote era redondo y bajo, de manera que cualquiera que fuera más alto que ella tendría una visión perfecta de sus tetas y del canal que se forma en medio, los pezones se marcaban en el vestido. Lo acababa de comprar y le había costado 100 €.

 

Nos acercamos a ella y le dijimos que estaba hermosa. Entonces vimos que un señor mayor de 50 años que acompañaba a su esposa, al entrar ésta a los probadores miraba sin disimulo a Lorena. Ricardo dijo vamos al servicio que hoy Lorena se lleva el vestido de gratis. Al mismo tiempo hizo un gesto al hombre para que nos siguiera. Al llegar a los servicios y estar fuera de la visión de la esposa del hombre, Ricardo le dijo a este; te mueres por esta perra. Por 100 € te hace una mamada aquí mismo. El hombre aceptó inmediatamente y Lorena que había adivinado las intenciones de Ricardo participó encantada del juego. No hizo falta decirle nada más. El hombre sacó 100 € de su cartera y se los dio a Ricardo quien los colocó en el escoté de Lorena. Entramos todos al servicio de caballeros y Ricardo y yo nos encargamos de bloquear la entrada. Lorena, bajó la tapa de un váter y se sentó en él. El hombre se acercó, se bajó los pantalones y saco su polla dejándola a pocos centímetros de la boca de Lorena. La polla no era muy larga pero sí muy gruesa. Lorena saco su lengua y comenzó a lamer la polla. Después comenzó a meterse la polla en la boca, despacio pero ganándole cada centímetro con una pequeña succión. Aquello hizo enloquecer al hombre, que la cogía de la nuca y le acercaba la cabeza a su cuerpo. A los cinco minutos Lorena ya tenía dentro de su boca los 13 ó 14 centímetros que debía medir aquella polla, cosa que no nos sorprendió a Ricardo y a mí que conocíamos su capacidad tragona. De repente, el hombre tensionó su cuerpo e inundó la boca de Lorena con su leche. Lorena se tragó toda la leche y el hombre se subió lo pantalones y se fue. Lorena nos dijo que la había puesto muy cachonda hacer de puta, que quería follar. Pero nosotros le dijimos que esperase hasta llegar al chalet de Manu.

 

Salimos del baño y de los almacenos y cogimos un taxi. El caso es que nada más llegar al taxi vi cómo el taxista miraba a Lorena de arriba abajo lo cual no era de extrañar. Lo mismo hizo durante todo el trayecto por medio del espejo retrovisor. Al llegar a nuestro destino el precio del taxi rebasaba los 50 €. Entonces le dije que no teníamos dinero, y continuando con el juego, le propuse que Lorena le hiciera una mamada como forma de pago. El taxista me miro extrañado y luego dijo: muy bien, bajad del coche. El taxista fue hacia Lorena y le dijo, agáchate y chúpamela. Lorena sin mediar palabra se agachó, quedando en cuclillas frente al taxista. Éste entonces le dijo, vamos chupa puta, y procura que me guste. Lorena agachada, en cuclillas, sacó la polla del taxista, y sin pensarlo, se la metió en la boca de una vez, rebajándose al nivel de una prostituta callejera. A los pocos minutos, el taxista empezó a gemir y a decirle Lorena: para, para puta, me corro, abre la boca. Lorena obedeció y el taxista sacó la polla de la boca de Lorena y poniendola a la altura de los ojos de ella empezó a eyacular, llenando toda su cara de semen espeso y caliente. Lorena, por su parte, tenía la lengua afuera y recogía toda la leche que podía y se la tragaba. Un gran hilo de esperma quedó colgando de la barbilla Lorena, al tiempo que otros, iban cayendo por sus labios y sus pómulos. Una vez se vació, el taxista se cerró los pantalones y se marchó. Lorena, quedó aún más caliente. Se limpió la cara con un pañuelo y los tres entramos en el chalet de Manu.

 

En el chalet ya estaban Manu, mi primo Javi, Héctor y Moussa, un negro pollón, con un mástil de 30 cm que juega en mi equipo de futbol. En cuanto a chicas estaba Ana, una mujer casada de 32 años que disfruta engañando a su esposo. Ella mide 1.63 es morena y sus medidas son de 110-58-92. Ana había venido acompañada de su sobrina Laura, una chica de 18 años, delgada con una talla de sostén es 80b, con lo cual parece una niña. Finalmente también estaba Ana Maria, una chica colombiana bisexual amiga de Manu de unos 24 años.

 

Cuando entramos Lorena estaba muy caliente. Entonces le dije, puta porque no empiezas con Ana María que le va la marcha con las chicas. Lorena se acercó a ella y la besó, le metió la lengua en la boca y Ana María la tomó del culo con ambas manos, por debajo de la falda; le apretó y estrujó las nalgas, clavándome sus uñas de gata. En ese momento, Lorena la dejó hacer y dejando que Ana María tomase la iniciativa y respondió a sus caricias pegándose a su cuerpo y mordisqueándole los labios. Enseguida la dos mujeres se separaron y se quitaron la ropa quedándose desnudas. Entonces Ana María estiró una mano y acarició a Lorena, primero la espalda, luego bajó por sus nalgas y después le metió las manos entre ambas piernas por detrás y acarició su vulva. Después Ana María se apartó de Lorena y la hizo poner de rodillas en el suelo, con el torso apoyado en un sofá y comenzó a lamerle el culo. Lorena comenzó a gemir y a decir barbaridades, mientras se inclinaba más hacia adelante y levantaba su cola. Entonces Ana María le metió la lengua en el ano, jugando con ella en su interior y luego le metió el dedo mayor, mojándolo previamente en la vagina de Lorena con lo que el dedo entró limpiamente en su recto. Lorena gimió y comenzó a moverse. Hacía fuerzas y se metía más profundamente el dedo hasta el final. Entonces Ana María comenzó con dos dedos y Lorena se volvió loca. Ana María los metía y sacaba, rotándolos lentamente. Después de jugar de esa forma unos minutos, con todo el resto excitado viendo la escena Ana María sacó los dedos y se acercó a su bolso. Sacó de éste un arnés de cintura que sujetaba a un pene de goma de unos 20 cm x 4,5 cm y un pote de gel. Volvió con Lorena y se inclinó sobre ella. Le besó la nuca, la espalda y fue bajando hasta su cola. Entonces le abrió las nalgas con las manos y le dejó caer un hilo de saliva sobre el orificio anal. De nuevo comenzó con la lengua a jugar en su esfínter y éste, probablemente por la excitación de Lorena, estaba tan relajado que prácticamente entró casi toda la lengua en el recto. Lorena bramaba de excitación y le pedía que no la haga desear más, que ella moría por una polla el culo. Entones Ana María se incorporó y le pasó abundante gel al pene de goma. También metió gel en el culo de Lorena. Su ano brillaba, abierto y ya rojo. Entonces Ana María le apoyó la cabeza del pene de goma y empujó hacia adentro. Cuando hubo entrado la cabeza y un poco más y Lorena comenzaba a deleitarse con esta penetración, gimiendo como una gata en celos, Ana María se dejó caer con todo el peso de su cuerpo sobre Lorena. El pene entró hasta la base, donde se ensancha y se adhiere en el arnés. Lorena dio un grito. Entonces Ana María se clavó más contra su culo, tan profundamente como pudo y después comenzó a entrar y salir del ano de una manera brutal. Lorena aullaba. Ana María a veces le retiraba el pene completamente del culo, lo apoyaba otra vez en el ano de Lorena y la penetraba con rudeza, bombeando rápido y profundo, haciéndola gozar. Lorena por su parte se movía al ritmo de Ana María y continuaba dando gemidos de gran placer. Al mismo tiempo gritaba, no pares. Así siguieron hasta que Lorena llegó al orgasmo y Ana María le sacó la polla del culo. Lorena quedo en cuatro patas y con la cabeza apoyada en sillón, la cintura arqueada, las tetas colgando y su culo muy abierto y expuesto, hacia atrás y hacia arriba. Era una visión de una lujuria total. Su esfínter ya estaba muy abierto y rojo, todo brillante por la cantidad de gel que le había puesto Ana María y su vulva chorreaba un líquido viscoso.

 

Después de esa escena todos ya estábamos deseosos de comenzar a follar. Los chicos teníamos las pollas duras y Ana y Laura estaban desnudas. Moussa estaba decidido a tomar la posta en el culo de Lorena. Pero entonces ocurrió algo inesperado. Abrieron la puerta y entraron la segunda esposa del padre de Manu y el jardinero del chalet abrazados. La sorpresa fue doble. Ella, Alicia, una mujer de 50 años, no se esperaba que Manu la pillase intentando follar con el jardinero. Por su parte Manu no quería que su padre supiera que le usaba el chalet para montar orgias. Los dos habían aprovechado un viaje del padre de Manu para beneficiarse del chalet y casi terminan fastidiándose mutuamente. Sin embargo, después de unos momentos de incertidumbre. A propuesta de Javi, todo se resolvió incorporando al jardinero y a Alicia a la orgia. Alicia a pesar de su edad no se conservaba mal. Estaba vestida con un short muy apretado blanco, que le marcaba el culo, algo entrado carnes, y una camiseta de tirantes sin sostén que le marcaba sus grandes tetas. Una vez pasado el trance, Alicia se arrodilló frente el jardinero y le bajó el pantalón bermuda y el bóxer. Este tenía su polla bastante erecta. Ella le agarró los huevos y se los empezó a amasar mientras lo miraba con cara de perrita. La polla ya estaba al máximo y ella se la metió en la boca. La succionaba y le daba pequeños masajes con su lengua, de a poco iba tragándose la polla, hasta llegar a tener sus labios contra los huevos. Entonces empezó a masturbarlo con la boca, los labios recorrían todo el tronco de arriba abajo. Cuando ella aún no lo esperaba, el empezó a gritar de placer y a contraer su cuerpo, hasta que le eyaculó en la boca, aguantó menos de 5 minutos. Ella se limpió con sus dedos los restos de semen que salieron por su boca y se desnudó.

 

Mientras tanto las otras mujeres ya mamaban a distintos chicos. De mí se encargaba Laura. Lorena mamaba a Moussa. Ana después de mamar a Javi lo había acostado en el piso, y se había puesto encima de él con sus rodillas a sus costados, para montarlo. Quedó con sus tetas en la cara de Javi, y se las puso en la boca para que él le chupe los pezones erectos. Al mismo tiempo con una mano agarró la polla y se la acomodo en la entrada del coño. Se frotó los labios vaginales con la cabeza de la polla un par de veces y se metió la polla dentro de ella. Empezó a montarlo muy fuerte, sus tetas saltaban y en un momento Javi explotó y se corrió dentro de ella quien siguió montándolo hasta que tuvo un orgasmo.

 

Laura no era muy experta mamando, pero mi calentura era tal que después de unos minutos me corrí. Al sentir mi semen brotando de mi polla, Laura saco la polla de su boca con lo que mi semen se derramo en su pecho. Entonces, Manu tomó mi lugar y Laura comenzó a mamarlo. Por su parte Ana María follaba con Héctor y Ricardo lo hacía con Alicia. Obsesionado con los culos, Ricardo intentó penetrarla analmente, pero la madrastra de Manu se resistió argumentado que no era una puta; con lo cual Ricardo la follo vaginalmente en la posición del misionero.

 

Después de tragarse la leche de Moussa, Lorena nos llamó a todos y dijo que se pondría en cuatro patas para que la follemos por turno. Que lo hiciéramos por el culo o el coño según nos apeteciera, mientras alguien la follaba ella iba a dar sexo oral a otro para tenerlo listo y para que la folle por detrás. La primera ronda dos de nosotros follamos vaginalmente a Lorena, el tercero Ricardo, la penetro analmente. Luego todas las penetraciones fueron anales. Cuatro de nosotros la follamos por el culo, haciendo que Lorena tuviera múltiples orgasmos. Ana por su parte recibió un tratamiento similar, siendo la primera en tragarse todos los 30 cm de polla de Moussa por el culo. Cuando este retiró su polla, el culo de Ana estaba dilatado y se seguía abriendo y cerrando en espasmos.

 

En paralelo a esta escena, Ana María no había perdido el tiempo. Había sobado a Alicia para calentarla y la había puesto en cuatro patas. Acto seguido comenzó a meterle lentamente el vibrador en el culo virgen de Alicia sin que esta opusiese demasiada resistencia. De a poco lo fue moviendo de manera más rápida, hasta meterlo y sacarlo frenéticamente. El culo de Alicia que al principio apenas tomaba la forma del vibrador al final se abrió de tal forma que Ana podía retirar el vibrador del culo quedando un agujero abierto de dimensiones considerable. Finalmente, con el vibrador dentro del culo Alicia tuvo un orgasmo impresionante. Entonces Ana María retiró el vibrador y Alicia se quedó quieta intentando recuperarse. Sin embargo, después de unos segundos Manu se abalanzó sobre su madrastra y le introdujo su polla totalmente erecta sin ninguna dificultad por el culo. Alicia tenía el agujero tan abierto que la polla casi no rozaba en su entrada. Manu no paraba de gozar metiéndola y sacándola completamente del agujero y disfrutando del culo de su madrastra. Ella gemía sin parar y tuvo un nuevo orgasmo.

 

Por nuestra parte, Javi y yo nos ocupamos de Laura, que de momento solo había mamado alguna que otra polla. Nuestras manos comenzaron a trabajar sus tetitas y su coño provocándoles espasmos y jadeos. Los jugos de la chavala brotaron de su coño indicando que estaba lista para copular. Por nuestra parte, nuestros penes estaban listos para entrar en los hoyitos de Laura. Hicimos que Laura cogiese nuestras pollas con sus manos para que viera los trozos de carne que próximamente tendría que soportar. Ella entonces se volteó a mirarnos. En su rostro se notaba la duda y algo de temor. Más tarde nos contó que jamás se había enfrentado una polla de esas dimensiones. Sin embargo, también se notaba que disfrutaba sintiéndose asediada por dos pollas. Entonces, Javi le comió el coñito por algunos instantes, se irguió y apuntó su polla hacia la minúscula entrada de color rosa de Laura. Tres movimientos suaves necesitó Javi para penetrar con su enorme polla el cerrado agujero de Laura. Ella estaba totalmente lubricada y claro que podía recibirlo. Javi inició un movimiento de vaivén y ella comenzó a gemir entregándose sin pudor y alcanzando el orgasmo. Después de Javi fue mi turno. Abracé a Laura y la acosté encima mío. Ella con una de sus manos tomo mi polla y la puso en la entrada de su coño y empezó a moverse. Se movía tan bien que me hizo acabarle dentro en cuestión de dos minutos más. Ella apretaba sus piernas y su cuerpo temblaba, tuvo un orgasmo y sentí sus jugos en mis piernas.

 

A esas alturas el resto de las mujeres estaban completamente desatadas. Además a la fiesta se habían sumado Marco y Alexis dos primos de Manu. Alicia estaba en cuatro patas y Marco la penetraba por su enorme culo. Ella por su parte estaba encima del jardinero quien comenzó a morderle sus enormes tetas a Alicia y poco a poco la iba penetrando con su polla por el coño. Alicia mostraba que nunca es tarde para aprender. A los 50 no solo había disfrutado por primera vez del sexo anal sino que también ahora disfrutaba con dos pollas metidas al mismo tiempo. Ya después Héctor le abrió su boca sin mucho esfuerzo y comenzó a follarla por la boca. Ella lo mamaba rabiosa y decía, denme más mucho más, que rico. Finalmente, Marco se vino en todo el culo de Alicia, mientras que Héctor se vino en su cara diciéndole, aquí está la leche que querías putona.

 

En paralelo, Ana María tenía en cuatro patas a Lorena y Ana. Ambas apoyaban sus rodillas en el piso e inclinaban el torso mostrando sus culos. Ana María metía en cada uno de ellos un vibrador. Manu y Ricardo contemplaban la escena masturbándose. De repente Ricardo vació su leche en toda la espalda de Lorena. Ella entonces con el vibrador en el culo se volteó rápidamente y Ricardo que estaba muy excitado se volvió a correr nuevamente pero ahora en sus enormes tetas que tenían muy erectos sus pezones. Manu por su parte se acostó y Ana se montó sobre su polla. Con la polla y el vibrador en el culo Ana gritaba y gemía de placer y sus tetas brincaban de un lado a otro de arriba abajo. Alexis entonces se puso de frente a Ana, la agarro del cabello e hizo que lo mamase. A los pocos minutos Alexis se corría en la cara Ana quien gritaba, dénmelo todo, soy su puta. Mientras tanto Alicia masturbaba con sus tetas a Héctor hasta que él se vino sobre ellas.

 

Entonces vimos como Ana María le ponía gel en la polla de Moussa. Él después levanto a Ana María del suelo y lentamente la bajo metiéndole su enorme polla por el culo, follándosela de pie. A Ana María le salían lágrimas de dolor y no dejaba de gritar que era realmente enorme lo que le estaba metiendo Moussa. Entonces Moussa se sentó sobre una mesa sin sacar su polla de Ana María. De inmediato me acerque y metí mi polla en la vagina follándola hasta correrme dentro de ella. Después fue el turno de Javi que la folló hasta correrse. Entonces, ella comenzó a tener espasmos tan fuertes, que casi parecían convulsiones. Su vientre se contraía y movía espasmódicamente mientras Moussa seguía empujando como si pudiera enterrarle más aún su polla dentro del culo. Finalmente, Ana María se relajó después de un orgasmo. Moussa por su parte no se vino hasta que le saco su polla del culo corriéndose sobre las nalgas de Ana María.

 

A esa altura estábamos algo cansados. Sin embargo Alicia estaba ahora montada a horcajadas sobre la polla del jardinero cabalgando sobre el como una posesa. Este le agarraba las tetas y se las amasaba y pellizcaba los pezones. Ella después cambio de postura y se puso de rodillas y comenzó a llevar el control de la follada. Llevaban un rato así cuando Alicia se giró y dijo Manu, ven que todavía tengo espacio para ti, follame otra vez por el culo. Manu se acercó y apunto como si culo tuviera una diana dibujada, de un solo golpe se la metió hasta las entrañas de su madrastra. Después de doble penetrarla un rato, Alicia se puso en cuatro patas mientras Manu le martilleaba el culo. Al mismo tiempo ella mamaba la polla del jardinero. La enculada a la que la estaba sometiendo Manu hacia que a cada una de sus embestidas la polla del jardinero le entrara completamente en la boca de Alicia. Así que aquello no se demoró mucho más y entre jadeos el jardinero se corrió en la boca de ella, vaciando por completo sus cojones. Un poco después Manu se corrió dentro del culo de Alicia.

 

En paralelo Ana María se había vuelto a poner el arnés y mientras Lorena y Ana follaban montadas sobre Alexis y Marco, Ana María las penetraba analmente de forma alternativa. Javi, y yo por nuestra parte estábamos con Laura con la intensión de hacer una doble penetración a la chavala. La única que permanecía con el culo intacto. La llevamos a un sofá y empezamos a besarla. Ella entonces se arrodilló y comenzó a engullir nuestras respectivas pollas (había aprendido bastante desde el inicio de la jornada). Tras la sesión oral la sentamos en el sofá. Uno le comía el coño mientras ella se comía la polla y los huevos del otro. Después Javi se sentó en el sofá y ella empezó a cabalgarle hasta que mi polla entró en su orificio anal. Después cambiamos de posición para volver a terminar en la misma postura. Siempre Laura rellena con dos pollas a modo sándwich. Fue en la tercera postura cuando ella alcanzó el orgasmo. Después yo me corrí dentro de su culo. Javi por su parte hizo una marcha atrás y le descargó en la cara.

 

Mientras nosotros follábamos con Laura. Alexis y Marcos hacían una doble penetración con Ana María. Por su parte, Lorena estaba en cuatro patas con un vibrador en su vagina, mientras Ricardo y Hector la penetraban ambos en simultáneo por el culo. La muy puta disfrutaba con la doble penetración anal. Por otro lado, el jardinero y Manu estaban de pie penetrado a Ana por el culo y el coño. Esta se sostenía solo por las dos pollas y su propio peso hacía que las pollas la penetrasen tanto que parecían desparecer dentro de ella. Alicia, también había vuelto a la acción y mamaba la polla de Moussa. Los primeros en terminan fueron quienes estaban con Ana y Ana Maria. Ricardo y Héctor siguieron dándole a Lorena quien con las dos pollas en su culo más el vibrador en el coño tuve otro orgasmo delicioso. Después de ello los dos se quitaron y le pusieron las dos pollas en la cara y Lorena empezó a mamarlos, pero como ella estaba todavía excitada pidió que alguien le dé por el culo. A ello me preste solicito. Poco después de que yo la enculara, Ricardo y Héctor explotaron los dos en la cara de Lorena quien quedo con semen en la boca, el pelo, y sobre todo en las tetas. Yo por mi parte seguí bombeándola por el culo hasta que ella consiguió tener un loquísimo orgasmo.

 

Por su parte, Alicia había dejado de mamar a Moussa y este la enculaba. Cogiéndola fuerte de las caderas con un par de embates brutales el negro le metió los 30 cm de polla dentro del culo. Ella grito y se mordió un brazo, luego sufrió un espasmo y quedo como desvanecida. Mousse retiro su polla y Ana y Lorena se acercaron a él. El negro se masturbo unos segundos y volcó su semen sobre las tetas de las dos mujeres quienes se lamieron las tetas la una a la otra hasta no dejar una gota de semen. Alicia tardo algunos minutos en recuperarse. En ese momento vimos su rostro de satisfacción, se encontraba totalmente extasiada, y nos dijo que había tenido el orgasmo más fuerte de su vida.

 

Entonces el jardinero propuso que le demos más placer a la señora follando de uno en uno todos por el culo. Ella caliente como estaba se prsto solicita a la enculada en serie y así lo hicimos. Alicia se puso en cuatro y el jardinero comenzó a darle por el culo. La dilatación anal de ella era excepcional por lo que la polla entro sin ninguna dificultad. Sin dudarlo continuamos después de él todos los demás, incluida Ana María que se puso el arnés y la follo con la polla de goma. Su hijastro Manu y los primos de este Alexis y Marco fueron los primeros. Luego, Ricardo, Héctor, Javi y yo disfrutamos de su culo. Posteriormente la enculo Ana María. Alicia disfrutaba como nunca, se movía con frenesí y tenía orgasmos fuertísimos. Del culo chorreaban hilos de semen que se deslizaban por las piernas de Alicia. Finalmente fue el turno de Moussa. Este tenía la polla completamente empinada. Se acercó a Alicia y de lio un par de palmadas en las nalgas y le dijo, puta, estas lista para repetir. Ella susurrando dijo que sí. El negro entonces la empalo hasta el fondo de un solo empujón y luego quito la polla del culo. Volvió a repetir la operación varias veces haciéndole claramente daño a Alicia, quien sin embargo gritaba pidiendo que la vuelva a penetrar cada vez que Moussa retiraba su polla. Al final Moussa la empalo hasta el fondo y dio un par de embestidas. Luego retiro su polla e hizo que Alicia se girara. Esta con el rostro cubierto de lágrimas se puso a chupar la polla del negro hasta que este se corrió sobre su cara y sus tetas cubriéndola de semen. Entonces Alicia se desvaneció en el piso, su cuerpo sufría fuertes convulsiones y su ano se abría y cerraba en espasmos. Las enculadas habían sido terribles y Alicia estaba agotada.

 

Para culminar la jornada Lorena y Ana reclamaron una follada más y Ana María decició jugar con Laura, follándola con su polla de goma mientras ambas mamarón a Moussa hasta que él se vino sobre sus caras. Por su parte Ana y Lorena con los vibradores en sus vaginas (se habían estado masturbando mientras las pollas pasaban por el culo de Alicia) nos mamaron al resto y consiguieron que algunos tengamos una última erección. Entonces Lorena nos invitó a Ricardo y a mí a que le hagamos otra doble penetración anal. Ana María ofreció lo mismo a Héctor y a Javi. Las dos parejas de pollas entraron sin dificultad en sus culos, muy dilatados después de tanta follada. Asi la dos mujeres tuvieron su último orgasmo esa jornada. Cuando terminamos Alicia ya había vuelto en sí y nos agradeció a todos el placer que le habíamos dado. También nos sugirió que la invitásemos a futuras fiestas. Luego, Lorena, Ana, yo y el resto de a poco nos fuimos marchando. En el chalet solo se quedaron Manu, sus dos primos y su madrastra. Ella les pidió a ellos que se quedasen a pasar la noche con ella. Después de una ducha relajante y un buen descanso por la mañana podrían follarla los tres aun un poco más.

Me gusta / No me gusta

Ana, Isabel y Lorena

Hace unas semanas mi amiga Isabel, aprovechando un viaje de su esposo, me propuso que organicemos una orgia. Como siempre me mostré muy dispuesto a ello. Isabel con sus 41 años es una mujer muy atractiva y además insaciable. Con el agrandamiento de culo y pecho que se hizo en su último cumpleaños hay pocos hombres que se le resistan. Quedamos en vernos el fin de semana, le dije que yo me encargaría de invitar a los chicos y que en lugar de sus amigas habituales yo también invitaría a dos mujeres.

Una de las invitadas fue Lorena, una mujer casada de unos 40 años, 1.60 de estatura, tetas muy grandes y unas caderas y nalgas de fantasía. Con mi amigo Ricardo, en su taller mecánico la habíamos enculado no hace mucho. Ricardo se encargó de convencerla a que acepte la invitación. La otra invitada fue Ana, de 32 años. Una mujer casada de muy buen ver, que va al gimnasio de mi primo Javi y suele follar con él. Ana mide 1.63 es morena y sus medidas son de 110-58-92. En resumen, en la orgia hubo tres hermosas hembras, experimentadas y deseosas de follar.

El sábado Lorena y Ana fueron cada una por su cuenta a casa de Isabel. Como Isabel quiso montar algo a lo grande además de a Ricardo y a Javi invite a 15 chicos. En total fuimos 18 machos para follarnos a tres hembras. Al principio Ana y Lorena parecían bastante nerviosas. Para evitar problemas, Isabel había preparado una caja de condones para las penetraciones vaginales que había dejado sobre la mesa.

Una vez todos en la casa, para romper el hielo, Isabel se desvistió como una buena puta, de forma bien provocativa. Cuando se sacó la falda la desabrochó lentamente mirándolos a todos pero sin mirar a nadie en especial y se la bajó sin flexionar las piernas, llevando su torso hacia delante para que le vean bien el culo, lo mismo hizo con la tanga.

Isabel había preparado junto con los condones un par de potes de lubricante. Tras el striptease de Isabel la mayoría de los chicos estábamos muy calientes. Algunos incluso se habían desnudado. Entonces, un chico con una polla mastodóntica se lubricó su polla y se sentó en un sillón de una plaza, le dijo a Isabel que se acerque, la hizo dar vuelta, dándole la espalda a él y la acomodó para sentarla en su polla. La tomó por las nalgas, se las separó, y le metió la polla en el ano, fue brusco y la penetró sin anestesia. Hasta que ella tuvo toda la polla dentro del recto. Otro se chico se acercó por el costado del sillón y puso su polla contra la boca de Isabel. Esta cerró sus ojos y empezó a mamar la polla. Al instante otra polla comenzó a penetrar vaginalmente a Isabel. Estaba siendo triplemente penetrada. Mientras las 3 pollas penetraban sus tres orificios, algunos nos pusimos a manosear a Ana y Lorena y otros se masturbaban. Antes que las desnudásemos, los tres chicos se habían corrido dentro de Isabel y otros habían ido a ocupar su lugar. Ana y Lorena ya desnudas se arrodillaron y comenzaron a mamar pollas. Javi Y Ricardo las pusieron en cuatro patas y sin más preámbulos las penetraron analmente con sus lubricadas pollas. Una vez Javi se corrió dentro de Ana, ésta acostó un chico en el piso y se montó sobre él. Otro rápidamente aprovecho para penetrarla analmente haciéndole una DP.

Una vez Ricardo se corrió en el culo de Lorena, inmediatamente ella cambió de posición, se arrodillo y comenzó a chuparnos la polla a cuatro juntos. Ella no cabía de su regocijo tenia cuatro pollas erectas una más grande que la otra todas para ella, la de un moro no podía más que lamerla ya que no entraba en su boca por más que se esforzara,  así estuvo un buen rato disfrutando del sabor a polla en su boca. Con su coño totalmente empapado, Lorena decidió pedirle al moro que se acostara boca arriba, le puso un condón, se subió en él y bajó lentamente su pelvis hasta apoyar su coño sobre el gigantesco glande, entro la mitad del mismo y su vagina ya estaba  totalmente estirada, parecía que no había manera de que la polla entrara. Entonces vimos como muy lentamente y haciendo fuerza ella fue estirando poco a poco aún más su vagina, al ratito ya tenía tres cuartas partes de la polla dentro suyo, gemía de placer y calentura pero no podía moverse, en ese momento tres chicos nos pusimos delante suyo para que pudiera seguir chupándonos. Ella chupaba y gemía, era increíble, al tiempo de esto nos dimos cuenta que ya comenzaba a subir y bajar con el gran taladro en sus entrañas, parecía una mezcla de placer y dolor lo que ella experimentaba cuando llego su primer orgasmo, muy intenso y gemido pero sin embargo no se bajó de nuestro amigo, reposo un instante y con los ojos cerrados comenzó a moverse nuevamente hasta hacerlo correrse. Cuando él retiro su miembro, ella quería seguir follando, tomé la posta y comencé a disfrutar de un coño abierto y empapado espectacular. Otro de los  chicos se puso detrás y comenzó a metérsela por el culo y el tercero no sacaba la polla de la boca de ella. Así estuvimos un buen rato practicándole doble penetración hasta que Lorena  estallo en un fuertísimo orgasmo, y mi compañero de follada se corrió en su culo. Cuando vino otro a suplantarlo y viendo lo dilatada que estaba su  vagina aprovechó la oportunidad para hacerle una doble penetración vaginal. Él apoyó su polla sobre la mía y haciendo muy poca fuerza ya estaba dentro de ella, los dos compartiendo su vagina, la sensación si bien muy extraña era totalmente excitante, su vagina nos ajustaba y podía sentir la otra polla dura en  contacto con la mía. Con las dos pollas moviéndose en sincronía dentro suyo Lorena comenzó a gemir de una manera desenfrenada y en menos de cinco minutos llego a otro orgasmo. Al mismo tiempo el chico al que mamaba se corrió en la cara de ella. Ella entonces se tiro boca arriba en el suelo a descansar.

Entonces vi que Ana estaba de rodillas mamando varias pollas. Los chicos se masturbaban y ella metía una polla en su boca y luego cambiaba por otra. Un poco después Joel, un chico latino, que aún no había follado, se puso a lamerle el culo. Por su parte, Isabel estaba en un sofá, repitiendo con la primera polla otra vez por el culo. Aprovechando la excitación y la lubricación del culo de Ana, que ya había sido perforado, Joel se acomodó atrás y enterró su polla en el culo de Ana. Joel no aguantó mucho y llenó el culo de ella con una cantidad enorme de leche, toda la que su gran calentura había producido.  Joel salió y dejó su lugar a Juan que también entró por el culo, sin problemas.

Mientras tanto Isabel no solo era penetrada analmente. La polla de Marcos palpitaba dentro de su coño. Al rato se retiró descargó toda su leche caliente en las tetas de Isabel. Un par de chicos que se masturbaban siguieron el ejemplo y se corrieron sobre Isabel. El que la penetraba analmente, llegando a su clímax la sacó e Isabel se giró y rodeó la cabeza de la polla con su boca tragándose todo el esperma sin desperdiciar una sola gota.

Entonces, Lorena que seguía acostada comenzó a tocarse el coño, refregaba su clítoris y se introducía dedos en la vagina como invitando a que nos acerquemos nuevamente, ahí el moro se montó encima de ella, comenzó a penetrarla con fuerza. Al rato cambiaron de postura, nuevamente ella se colocó sobre él y nos invitó a que alguno se la meta por el culo, estaba más que caliente. Entonces yo comencé apoyando el glande lubricado en su agujero que ya había sido abierto esa noche. Ella reaccionó con un gesto de placer y  diciéndome que tenía el culo caliente que le meta la polla hasta el fondo. Sin gran oposición logré metérsela hasta el fondo. Yo y el moro nos movíamos sincronizados, ella gozaba y gozaba. Yo me corrí rápidamente dentro de ella, me retiré y me quede viendo el espectáculo que daba chupando una polla, montada en un moro superdotado y con un  tercero dándole frenéticamente por el culo. Lorena estaba hecha una pantera, extasiada y con sus sentidos sexuales al máximo,  totalmente en celo y siendo poseída por tres hombres al mismo tiempo. Así llego a otro orgasmo y también los chicos se corrieron.

Por su parte Ana e Isabel estaban sentadas en dos sillones enfrentados. Las dos estaban sentadas sobre sendos chicos que las penetraban analmente. Por su parte, Pablo se la metió por el coño a Isabel y se corrió dentro de ella. Otro chico penetraba vaginalmente a Ana. A medida que se corrían los chicos dejaban su lugar a otros que las follaban a su antojo. Ricardo por su parte enculaba a Lorena en un tercer sillón y varios la follábamos vaginalmente por turnos. Después de un rato, todos estábamos sudados y ellas enlechadas ya que algunos preferían correrse sobre ellas. La cosa se fue calmando a medida de que algunos fueron quedando exhaustos.

Entonces Isabel con su culo empapado y las piernas chorreando se me sentó encima abrazándome, besándome y me dijo que no podía creer todo lo que había gozado. Entonces anunció que ella quería seguir follando, Ana y Lorena se sumaron a su propuesta. Entonces pasaron más de dos horas donde las mujeres mamaron, fueron folladas y enculadas de  todas las formas posibles, francamente perdí la cuenta de cuantos orgasmos tuvieron pero fueron muchísimos, los chicos gozamos muchísimo y saciamos todos nuestros vicios con Ana, Isabel y Lorena. Parecía que no había mujer más puta en la tierra que ellas. Yo por mi parte me centré en el culo de Ana, que aún no había probado. El moro se dio el lujo de moldear los agujeros de Isabel a su antojo, se la folló unas cinco veces y le rompió el culo otras dos, Ricardo y Javi le hicieron una doble penetración anal a Lorena.

Después de ello las mujeres se bañaron y untaron sus cuerpos con crema. Se notaba que a lastres le escocían el culo y la vagina. Sus nalgas y sus tetas además están rojas de tanto cachete y pellizco que habían recibido. Al volver al salón con nosotros, nos pusimos en fila y les pedimos que se arrodillaran. Tres de nosotros nos acercamos a ellas y ellas le introdujimos las pollas en la boca y ellas comenzaron a mamarlas. Una a una fueron todas las pollas pasando por sus bocas. Ellas las mamaban y se las tragaban enteras hasta que la punta les llegaba a la campanilla. Entonces el primero de nosotros comenzó a jadear como un loco, agarró a Ana del cuello y empujó su cabeza contra la polla en el mismo instante que se corría en la boca de ella. Ella se tragó toda la leche sin desperdiciar una gota. Uno a uno ellas se fueron tragando la leche de todos. Cada una mamó a seis machos de forma consecutiva. El último de nosotros no tardo en derramarse. Ellas no habían desperdiciado ni una sola gota de esperma, tragándose toda la carga de nuestras pelotas como unas auténticas putas.

Entonces las pusimos a las tres a cuatro patas, como perras en celo, y comenzamos a follarlas por turnos. Nada más terminar los tres primeros, otros tomaron el relevo y empezaron a bombearlas nuevamente. Ellas disfrutaban de las folladas. Mientras yo penetraba analmente a Isabel el moro se situó frente a ella e hizo que ella le coma la polla. Acto seguido le metió el rabo hasta el fondo de la garganta. La verdad es que más que haciéndole ella una mamada, él se la estaba follando por la boca. Le tenía el pelo agarrado con sus dos manos y le movía la cabeza adelante y atrás para que su verga entrase y saliese de la boca de Isabel. Al mismo tiempo yo la follaba con violencia, y mis embestidas hacían que la polla del moro llegara hasta el fondo de la garganta de Isabel, hasta que las pelotas chocaban en la barbilla de ella.

Por su parte Ana ya cabalgaba sobre Joel. Sus tetas botaban con cada perforación, subían y bajaban. Entonces Javi sitúo su polla en el culo de ella y fue empujando hasta que de un empujón se la clavo de golpe. Ella grito de placer al sentir esas dos pollas llenar sus agujeros. Por su parte Lorena seguía en cuatro patas pidiendo que no parasen de darle por el culo. Entonces después de correrme dentro de Isabel se me ocurrió proponer que descansáramos un rato y que después los 18 fallásemos a Lorena por el culo.

Así lo hicimos y Lorena fue penetrada como nunca había soñado. No paramos ni un minuto de follarla. Terminaba uno y ya tenía al siguiente dentro de ella. Por su parte Ana e Isabel se entretenían con los chicos que iban quedando libres. Al rato Lorena tenía los intestinos con tanta leche, que se le salía hacia afuera. Las pollas entraban en su orificio anal inundado de semen y hacían ruido como si estuviesen escurriendo algo dentro de ella. En un momento, cuando no estábamos con Lorena, Javi y yo le hicimos a Ana una doble penetración anal. A esas alturas del día su ano estaba tan dilatado que no pareció dolerle. A eso le siguieron varias tandas de penetración común por parte de otros chicos. Luego vino otra doble anal.

En paralelo varios chicos iban pasando por el culo de Isabel, quien pedían que a ella también le llenen el culo con carne. Las enculadas eran terribles y ella gritaba de placer. Hacia el final Ricardo propuso que las mujeres se pusieran en cuatro patas formando un círculo y que se chuparan el culo las unas a las otras. Eso nos volvió a calentar. Las pusimos a una junto a la otra, en cuatro patas con el culo hacia arriba.

Ricardo, Javi y yo nos acercamos a ellas y con las dos manos le abrimos las nalgas para que todos viesen como tenían abiertos sus culos. Los tres agujeros eran enormes, como para dejar entrar al menos una pelota de golf. Entonces yo introduje en el culo de Isabel dos dedos de cada mano hasta los nudillos y empujé de ellos hacia ambos lados, estirando el músculo del esfínter hasta sus límites. Isabel gimió y yo sentí que le flojeaban las piernas mientras su ano estaba dilatado al límite, justo como a ella le gustaba. Entonces Ricardo y Javi hicieron lo mismo con los anos de Lorena y Ana. Poco a poco los tres fuimos metiendo cada vez más dedos, tratando cada vez de separarlos tanto como fuera posible, tratando de estirar el agujero del culo de ellas aún más, aunque pareciera imposible.

Entonces Javi sacó del culo de Ana sus dedos y tomó la botella de lubricante que le ofrecía Joel. Insertó el cuello de la botella en el culo de Ana y presionó el frasco, bombeando el aceitoso líquido al interior. Entonces volvió a meter los dedos de su mano derecha. Empujó y tiró de sus dedos dentro y hacia los lados del distendido esfínter, todo el tiempo forzando con sus manos cada vez más aparte. Ricardo y yo lo imitamos e hicimos lo mismo con Lorena e Isabel. Yo sentía los espasmos del esfínter de Isabel contra mis dedos. La puta se estaba corriendo. Realmente le gustaba que le abramos el culo de esta forma. ¡Vaya putona! Yo dejaba que las paredes del recto se cerraran un poco bajo la fuerza de los espasmos para luego estirar de nuevo de ellas, así hasta que el orgasmo remitió al fin.

Javi por su parte seguía jugando con el culo de Ana. En un momento extrajo sus dedos del exhausto ano y cubrió toda su mano derecha con lubricante. Entonces emplazó su puño a la entrada del dilatado agujero del culo y empujo hasta sumergir su mano en el culo. Increiblemente el culo se tragó el puño y Ana llego al orgasmo quedando casi desvanecida y con temblores en su cuerpo. Por su parte Ricardo había metido la botella de lubricante entera en el culo de Lorena y con su mano la penetraba vaginalmente haciéndola llegar al orgasmo. Cuando mujeres estaban acostadas en el suelo con sus ojos desorbitados y si fuerza alguna. De los culos de Ana e Isabel brotaban un hilo de leche y lubricante. El culo de Lorena seguía con la botella dentro de él. Entonces todos las rodeamos mientras nos masturbabamos. Algunos eyacularon a los minutos, otros demoraron bastante. Uno ni siquiera puedo eyacular. Al final, todos nos vestimos y nos fuimos dejando a las tres mujeres exhaustas y bañadas en semen.

Me gusta / No me gusta

Follada por cinco machos en un autobus

Mi amiga Isabel tiene una prima en Cádiz, Con la excusa de visitarla le dijo a su esposo que se iría unos días de vacaciones allá. Nos fuimos juntos, nos alojamos en el mismo hotel en cuartos comunicados.  Durante los primeros días nos dedicamos a follar y a pasear por la parte antigua de Cádiz. Un día, después de comer, decidimos ir la tarde a conocer un pueblo con encanto en las afueras de Cádiz. Para poder llegar al pueblo teníamos que coger un bus.


Para ir más cómoda, para salir Isabel se puso unas sandalias planas y un vestido naranja de sisas, el cual no le llegaba a tapar las rodillas. Ese vestido dejaba ver las hermosas y apetecibles curvas de su cuerpo. Debajo llevaba únicamente unas braguitas, no tenía sujetador, con lo cual sus tetas se bamboleaban libremente.


Al llegar el bus, ella subió primero y yo pague al conductor. Mientras lo hacía pude ver como un chico que estaba sentado en la fila de la derecha de asientos no le quitaba el ojo de encima con una expresión de total deseo sobre el cuerpo de Isabel. En el bus, además del mirón se encontraban y dos jóvenes de unos 20 años sentados en la última fila de asientos.


Al acabar de pagar vi que Isabel levantó la vista y la cruzó con la del mirón que la seguía desnudando con sus ojos, algo esto que ella percibió a la perfección. Acto seguido ella decidió sentarse junto a él, lo cual lo hizo ponerse algo tenso. Yo me senté en un asiento de enfrente viendo a la perfección la escena que allí empezaba a desarrollarse. Con el movimiento del bus Isabel se desplazó rozando con su cuerpo el cuerpo del joven, lo que provocó que ella le pidiese perdón a lo que él respondió con una sonrisa.


El bus separó en un semáforo y al arrancar Isabel repitió la escena anterior volviéndose a excusar a lo que el joven respondió no pasa nada. De repente el mirón joven abraza un muslo de Isabel con su mano derecha a lo que ella responde con una sonrisa.


El mirón llevaba un pantalón corto, debajo del cual se divisaba un importante bulto. Él empezó a acariciar suavemente el muslo de Isabel para a continuación comenzar lentamente una ascensión progresiva por su pierna. Isabel me miró, me echo una sonrisa y cerró sus ojos. Entonces me di cuenta que los jóvenes que iban en la parte de atrás del bus no quitaban ojo a la escena. La mano siguió subiendo hasta que se ocultó debajo del vestido naranja aunque se apreciaba a la perfección por donde se deslizaba.


Él empezó a sobarla, acariciándole el culo. De repente volvió a asomar la mano por debajo del vestido y entonces intentó introducirla por el interior de los muslos de Isabel lo que no pudo debido a que ella tenía las piernas fuertemente cerradas. Hizo un segundo intento que tampoco tuvo éxito y fue entonces cuando miró a Isabel y le hizo una muestra de súplica a lo que ella respondió, para mi total sorpresa, con una sonrisa e increíblemente con un pequeño movimiento de la pierna izquierda, lo que dejaba total libertad de movimientos a la extremidad del joven. La mano empezó a acariciar la parte delantera de la rodilla después fue girando pausadamente hasta empezar a acariciar su parte anterior. Nuevamente la mano empezó a girar pero esta vez se detuvo en la parte interna del muslo y empezó a ascender hasta que se hizo invisible debajo de la tela naranja.


Isabel cada vez se agarraba más fuerte a la barra del bus y cada vez sudaba más, en clara muestra de excitación. La mano del mirón ya sobaba la parte más intima de Isabel. Ella soltó un pequeño gemido que debido al silencio que habitaba en el vehículo fue escuchado perfectamente por todos, incluido el conductor del mismo. Los jóvenes sentados atrás cada vez estaban más y más excitados. Era increíble, estaba ella delante de cuatro desconocidos totalmente excitados y con los dedos de uno de ellos frotando su clítoris. Después el la acabó de penetrar con sus dedos, dedos que empezaron un movimiento oscilante que hacía jadear notablemente a Isabel.


Yo estaba tan inmerso en toda aquella escena que no me había percatado que los jóvenes del fondo se habían levantado y estaban al lado del cuerpo excitado de Isabel. Ella tampoco se dio cuenta hasta que noto sus alientos en su piel, entonces abrió los ojos los miró y les dedicó otra de sus sonrisas.


Uno de ellos la hizo parar y se situó detrás de ella y la abrazó a la altura del vientre al tiempo que su boca empezaba a recorrer sus hombros y su cuello. El otro mientras se divertía con sus pechos, los chupaba, los apretaba, parecía que se los quería explotar. El mirón seguía penetrándola con sus dedos. Entonces me día cuenta que el bus circulaba por una carretera secundaria y aparcaba.

Entonces el  mirón se desató su pantalón metió la mano que tenía libre en su interior y sacó una enorme y gorda polla. El joven que la abrazaba le empezó a decir que buena estás putita, que hermoso culo tienes, te vamos a follar bien follada, te vas a correr como nunca. Mientras el mirón se estaba masturbando. Isabel se percató y entonces agarró con la mano izquierda aquella polla tan dura y gorda. La sujetó con fuerza y la empezó a menear. Mientras el otro seguía atacando los pechos de ella. El que la abrazaba apoyó su polla contra el culo de ella y empezó a frotarla con fuerza. Entonces empezó a bajarle la cremallera del vestido y una vez hubo terminado lo deslizó hacia delante con la intención de quitárselo, aunque en un primer momento no pudo ya que se lo impedía el brazo izquierdo que seguía masturbando al mirón. Ella soltó la polla solo un momento pero lo suficiente para que el vestido siguiese su recorrido hacia el suelo y a continuación siguió con la monumental paja que estaba haciendo.


Allí estaba Isabel casi desnuda a disposición de cinco bocas, diez manos y sobre todo cinco pollas, ya que yo y el chofer nos habíamos sumado a la acción. El de los pechos al verlos totalmente desnudos se abalanzó sobre ellos como una fiera sobre su presa y empezó a besarlos, morderlos, succionarlos, apretarlos de tal manera que los estaba dejando totalmente marcados. El otro ya no la abrazaba, le había quietado las bragas completamente, a continuación le abrió las piernas todo lo que pudo para finalmente lanzar su mano derecha con gran fuerza sobre el coño desprotegido de Isabel.


El mirón se corrió salpicando a Isabel. Esta se puso en cuatro patas y un chico comenzó a chuparle el coño. El otro sacó su polla y le dijo a Isabel que se la mamase. Le sujeto la cabeza fuertemente con las dos manos y de un golpe seco y brutal le metió la polla hasta la garganta. Entonces el primer chico se levantó lo suficiente para que la cabeza de su polla pudiese acariciar la entrada del coño de Isabel, la acarició varias veces hasta que con un movimiento casi animal se la metió hasta los huevos. Ella al ser penetrada soltó rápidamente la polla que estaba comiendo y empezó a chillar de placer. El joven la bombeaba con fuerza, una y otra vez.  Las embestidas eran bestiales e Isabel no paraba de chillar y gemir, mientras el otro joven y el conductor no paraban de animar al follador.


El conductor estaba ya totalmente desnudo y había comenzado a masturbarse. Era un hombre de unos 50 años con una polla impresionante. Una vez Isabel tuvo un orgasmo, el chico retiro la polla y se corrió en las nalgas de Isabel, Ella ya relajada agarró la polla que había dejado y empezó a comérsela con verdadera devoción. Ahora ya fue ella quien se la metió toda en la boca. Yo mientras tanto tome la posta penetrándola por el coño. Seguimos así hasta que yo me corrí dentro de ella y el chico en su boca. Ella al sentir mi leche dentro llegó a un segundo orgasmo.


Después de ello, el conductor se puso detrás de ella y le hizo levantar el culo. Jugaba con sus dedos en él y ella gimoteaba de placer. El mirón mientras tanto se masturbaba y se vino en la cara de ella.  El conductor  entonces lubricó el culo de Isabel con su lengua y de un intento metió bruscamente toda su polla. Isabel se convulsionó y comenzó a temblar, parecía que se desmayaba. Al conductor no le tomaron más que cinco minutos correrse dentro del culo. Una vez él se retiró yo ocupe su lugar y la enculé. Ella gritaba de placer y así llegó a su tercer orgasmo. Al retirarme, Isabel se arrodillo y comenzó manosear todas las pollas. Una vez estaban todas duras, sentó al chofer en un asiento y se sentó sobre él, dándole las espaldas y metiéndose la polla en su coño. El chofer la cogía de las caderas y la penetraba a buen ritmo. Mientras lo hizo ella nos hizo una mamada a cada uno de los cuatro que estábamos libres, tragándose el semen de todos. Después se giro sobre el chofer y lo abrazo con sus piernas. Este seguía bombeándola y comenzó a morderle las tetas. Así estuvieron un rato hasta que los dos se corrieron. Después de ello Isabel se vistió y pidió al conductor que nos llevará de regreso a Cádiz, quería relajarse en el hotel ya que al día siguiente visitaríamos a su prima que había parido un niño hacia poco. El chofer bajó a los chicos y les dijo que se buscaran la vida para llegar a su destino. A nosotros nos llevo de regreso hasta la misma puerta del hotel.

Me gusta / No me gusta

Carmen: Gang Bang voluntaria con 9 tios

 

Después del cumpleaños de Isabel que conté con anterioridad, Carmen comenzó a frecuentar a Isabel. Rápidamente nos caímos bien mutuamente. Ella es una mujer espectacular, a pesar de haber parido dos veces se mantiene muy bien. Con su metro setenta y sus tetas de 120 da el tipo de actriz porno. Además es muy guarra y desde que se divorció no deja pasar oportunidad para follarse a quien le apetece. En el cumpleaños de Isabel deslumbro a todos tragándose ocho pollas una detrás de la otra por el culo.

 

Resulta que el portero de mi equipo de futbol se casaba y decidimos organizarle una despedida de soltero. Me encargue de organizarla. Los participantes éramos siete más el novio. A 100 euros por cabeza, la idea era alquilar una limusina y unas putas para divertirnos. Al final se me ocurrió desistir de las putas e invitar a Carmen. Lo hable con Carmen y me dijo que hacer un gang bang en una limusina. Convencí a mis amigos que era mejor gastarnos el dinero en una tía de alta gama que en putitas baratas. Unas fotos de Carmen los convencieron fácilmente. Con Carmen, juntos organizamos el plan. Con los setecientos euros alquilamos la limusina con chofer por toda una tarde, una habitación de hotel donde Carmen se prepararía e iríamos a recogerla, compramos ropa erótica para Carmen y un arsenal de condones, ya que Carmen no se fiaba de la higiene de todos los invitados. Para la despedida Carmen se compró un tanga y un sujetador push up, además de un vestido extremadamente ajustado y corto que parecía explotar con el culo y las tetas de Carmen. Con ello y unos tacones de 10 cm, Carmen parecía salida de una película porno.

 

Pasamos a buscar a Carmen por su hotel. Carmen al subir a la limusina causo furor. Enseguida pregunto por el novio, se dirigió hacia él y le plantó un morreo en la boca mientras lo cogía de las manos y las apretaba contra sus tetas. La limusina ya había arrancado y no le había dado tiempo a Carmen ni a sentarse cuando nos abalanzamos sobre ella. Rápidamente le quitamos el tanga y sacamos nuestras pollas. Las había de todo tipo. Ella se sentó cómodamente y comenzó a chupar. Se puso tumbada con las piernas bien abiertas para que le comenzáramos a comer el coño. Carmen estaba súper caliente, a su alrededor estamos todos pajeándose o tocándola. Ocho tiarrones deseando meterla en su coño de putita cachonda. Ella entonces me cogió de la camiseta y me dijo, fóllame cabrón. Al penétrala, yo sin condón, sus gemidos se escucharon hasta fuera de la limusina. Al mismo tiempo la leche de uno de los chicos inundó la garganta de Carmen. Me corrí dentro de ella y me retire para dejar sitio a los demás. Pero algunos estaban tan calientes que le sacaron las tetas fuera del sujetador y el vestido y se corrieron sobre sus tetas y su cara.

 

Carmen se limpió tranquilamente y comenzó a comer la polla del novio despacio. Este se puso súper y se corrió dentro de la boca de Carmen. Entonces Carmen se dirigió al resto de nosotros y pregunto ¿vosotros también queréis no? Se oyó un si unánime. Nos puso en fila india a los siete y uno a uno fuimos follándola. Ella no tardó nada en ponerme como una moto otra vez y en correrse. Los que no la follaban le manoseaban las tetas y ella mamaba la polla de uno que terminó pintándole la cara con leche. Ella se limpió y le acercamos una copa de Champan para que bebiese

 

Le indicamos al chofer que se dirigiera al hotel y que estacionase en el parking. Carmen se arregló un poco y los ocho y el chofer subimos a su habitación. Una suite bastante amplia. Al entrar Carmen cogió al chofer, un tío algo mayor se arrodilló en frente de él y le bajo su pantalón y su bóxer. Ya tenía su polla bastante erecta, era de buen tamaño entre 17 y 18 cm y bien proporcionada. Carmen le agarró los huevos y se los empezó a amasar mientras lo miraba con sus ojos de perra. El chofer, cerraba sus ojos y gemía agitadamente. Su polla ya estaba al máximo. Ella metió la cabeza en su boca, le succionaba esta y le daba pequeños masajes con su lengua, de a poco iba tragándose toda la polla, hasta llegar a tener sus labios contra los huevos. Empezó a masturbarlo con su boca, sus labios recorrían todo el tronco de arriba abajo. El chofer entonces, empieza a gritar de placer y a contraer su cuerpo, hasta que le eyacula en la boca, aguanto menos de 5 minutos. Carmen se limpió con sus dedos los restos de semen que salieron por su boca, se desnudó y se metió otra polla en la boca. Dos de nosotros nos acercamos a Carmen y nos pusimos de tal forma que podíamos chupar sus tetas y sus pezones erectos. El novio se acercó por detrás de ella y acomodó su polla en la entrada del coño. Le frotó los labios vaginales con la cabeza de la polla un par de veces y después la metió dentro de ella. Empezó a montarla muy fuerte hasta que explotó dentro de ella. Otro chico tomó su lugar y siguió montándola hasta que ella tuvo su orgasmo.

 

Entonces Carmen se puso en cuatro patas como una perra sobre el piso y nos dijo que los nueve la íbamos a follar en orden por el culo o el coño, según prefiriésemos. Mientras una la follaba ella mamaría a otro para tenerlo listo para tomar el relevo por detrás. El novio fue el primero, ya que era su fiesta. Carmen se arrodilló frente a él y empezó, a comérsela, cuando estuvo listo ella se puso en cuatro y le dijo a otro le acerque su pija a la boca. Así mientras el novio la follaba vaginalmente, ella ponía a punto al siguiente que la follaría. La primera ronda casi todos la follaron por el coño, menos yo que decidí penetrarla analmente. Esto le encantó a Carmen, que se puso tensa y suspiro diciendo, por fin. Necesitaba tener una polla en el culo. Así ella llego al orgasmo y yo me corrí dentro de ella. En la segunda ronda nos quedamos sin condones, pero Carmen ya estaba tan caliente que nos dijo que siguiéramos adelante. Después de mi penetración anal los otros se animaron y la segunda ronda fue toda anal. Los nueve la follamos por el culo, y Carmen tuvo múltiples orgasmos. Ya para la tercera ronda algunos dejaron pasar su turno, para tomar aire, pero en ningún momento Carmen estuvo sin ser follada, siempre tenía una polla dentro de ella. Se notaba que a algunos ya les costaba más eyacular, pero igual seguíamos dándole. Carmen estaba de tal forma que podía vernos fallándola por detrás por medio del espejo de la habitación. Claramente le encantaba lo que estaba haciendo y le gustaba sentirse muy puta. Después de la tercera hubo una cuarta ronda y algunos hicimos la quinta. El piso que estaba debajo de sus rodillas era un charco de semen. Conté solamente en el hotel hasta 34 acabadas dentro de ella, la gran mayoría en su culo.

 

Entonces Carmen fue a darse una ducha y nosotros aprovechamos para reponer fuerzas. Al regresar ella se abalanzó sobre el más grandote de nosotros y sobre mí, nos acostó en el piso nos mamó las pollas y se montó a horcajadas sobre la polla de mi amigo, dejando su culo y su ano dilatado al aire. Entonces me pidió que la penetrase analmente, lo cual hice inmediatamente. Ella gemía susurrando: me encanta que me follen salvajemente los dos agujeros. Carmen se retorcía de placer con esa doble penetración. Los restante chicos algunos miraban, otros le apretaban sus tetas juntándolas y el chofer le dio su polla a mamar. No habría pasado ni 1 minuto cuándo le llenó la boca de su tibia lechada. Carmen paso entonces su lengua por la comisura de los labios para no dejar escapar nada. Yo acabe en su culo y me retire. Entonces los demás no le dieron respiro. El que me reemplazo, el pobre estaba tan caliente que al tercer bombeo se corrió dentro de ella y así con la leche aun saliendo del ano vino otro que se la metió sin piedad encontrando el culo tan agrandado de tanto traqueteo que se la sacaba y metía golpeando los huevos contra las nalgas de Carmen. Ella así tuvo un lujurioso sin fin de orgasmos. Sus gemidos ya eran gritos. Al final estábamos tan cansados que no podíamos follarla más. Entonces ella arrodilla frente a nosotros dejándose llevar por la lujuria del momento nos pidió que nos masturbáramos y la bañásemos de leche. Eso hicimos y nos vaciamos sobre su extasiado cuerpo. Carmen quedo en estado de shock de la cantidad de orgasmos que había tenido. Por otro lado, le costaba caminar. El culo lo tenía completamente dilatado y debía de dolerle horrores. La levantamos entre varios y la dejamos en la cama acostada. A propuesta mía, antes de irnos entre todos juntamos mil euros y se los dejamos como pago por todas las folladas. No le dejamos más dinero porque no teníamos más. De haberlo tenido mis amigos se lo hubiesen dado a ella ya que estaban encantados de la gang bang que la puta de Carmen nos dio. Yo sabía, que el pago, aunque simbólico la haría sentir más puta aun, cumpliendo así una de sus fantasías.

 

Me gusta / No me gusta

Cumpleaños de Isabel: Orgia desenfrenada

Habían pasado meses desde mi primer encuentro con Isabel. Ella ya había cumplido 41 años. Como regalo se hizo una glúteoplastia (agrandamiento de culo) y se había aumentado el pecho. Las operaciones le habían sentado muy bien. Una vez se recuperó de ellas, le sugerí que debíamos montar una fiesta para su cumpleaños. Podríamos invitar a varias chicas y chicos y pasárnoslas muy bien. La organizamos para Junio de 2013. En total los invitados éramos diez chicos, yo, mi primo Javi, Héctor y Mohamed, a quienes Isabel ya conocía, otros cinco chicos de mi equipo de futbol, y Moussa, un negro pollón, con una mástil de 30 cm. En cuanto a mujeres, además de Isabel estarían: Camila, una argentina de 22 años que trabaja de doméstica en lo de Isabel; Deborah, que es la hermana pequeña de Camila, de unos 18 años a quien aún no conocíamos; Bea, la vecina tetona de Isabel con 55 años; y su hija Carmen, una divorciada de 28 años, que a pesar de tener ya dos hijas resulto luego ser una bomba. Una mujer de 1.70 metros, de pelo castaño, en muy buena forma y con una tetas de 120 cm bien firmes. La fiesta seria en el chalet de Bea, quien vive sola. La fecha escogida coincidía con el salón erótico en Valencia. Primero se me ocurrió que acudiésemos todos al salón y que después fuésemos a lo de Bea. Pero éramos multitud, lo cual complicaba la logística. Entonces le propuse a Isabel contratar a dos de las actrices que acudían al salón erótico para que monten una actuación para nosotros. Después de algunas averiguaciones, resulto que por unos 4000 euros podíamos traer a dos actrices. Entre los chicos juntamos unos 2000 e Isabel aceptó poner el resto. Con ese presupuesto pudimos apuntar a dos actrices maduras, una brasilera rubia de casi 40 años, Pamela B, a la cual yo conocía de una películas que hizo para su treinta cumpleaños, follando en una gangbang con 30 negros; y una argentina pelirroja de 50, que se mantiene muy bien y es muy atractiva y sugerente, Vanessa B. A esta también yo la conocía de sus películas. Llegado el día de la fiesta nos juntamos todos en casa de Bea. Carmen, su hija vino con una amiga. Pilar, una casada de unos treinta años, alta, de un 1.80 mm, también bien dotada de tetas. Camila y su hermana Deborah también trajeron una amiga, Yanina. Tanto Yanina como Deborah eran muy delgadas y apenas tenían tetas. A pesar de sus 18 años parecían dos crías, lo cual despertó el morbo de muchos. Héctor, Mohamed y Moussa al llegar lo hicieron con un travesti brasilero, algo que sorprendió a todos. Las últimas en llegar fueron Pamela B y Vanessa B. Lo hicieron en una limusina. Las dos llamaron la atención de hombres y mujeres. Bajaron de la limo vistiendo solamente lencería erótica y con unos tacones de 12 cm. Bea, por su parte invitó sensualmente al chofer de la limo a que se quedase.

El chalet de Bea es muy amplio y tiene un salón de fiestas muy cómodo con sillones y mesas donde había bebidas y aperitivos. Entramos todos al salón Y Pamela y Vanesa me preguntaron quién era la que cumplía años y yo las indique a Isabel. Aprovechando que estábamos en verano, Isabel llevaba un vestido muy corto y escotado que dejaba ver sus nuevas tetas y su tanga de color blanco. Vanesa y Pamela se acercaron a Isabel y se pudieron a bailar sensualmente alrededor de ella. De a poco le quitaron el vestido y comenzaron a manosearla. Isabel era receptiva a los tocamientos y tampoco desaprovechada la oportunidad de tocar a las otras dos mujeres. Pronto las tres estaban casi en pelotas rozándose entre ellas. Vanessa entonces le quito el sujetador a Isabel y a lamerle las tetas. Al mismo tiempo Pamela le quitó las bragas se arrodillo y pasó a comerle el coño. Vanessa abrazo a Isabel por la espalda mientras le pellizcaba los pezones. Isabel entonces giró su rostro y se besaron en un lascivo beso.  Isabel ya estaba muy caliente, excitada se giró y abrazó a Vanessa frotándose contra ella sin descanso. Pamela, situándose tras Isabel besaba sus hombros y le clavaba los duros pechos en la espalda mientras sus manos recorrían sujetaban los glúteos de Isabel. Entonces entre las dos llevaron a Isabel a una mesa y la acostaron sobre ella. Mientras las dos le lamian las tetas, la penetraron vaginalmente con un vibrador dorado. Poco después lo hicieron analmente con otro vibrador. El cuerpo de Isabel comenzó a contorsionarse a causa del placer. El resto de los asistentes estábamos más que calientes con el espectáculo. Todos los hombres teníamos nuestras pollas afuera y enhiestas. El resto de las mujeres y el travesti se pusieron a mamárnoslas. Vanessa y Pamela se llevaron dos chicos cada una. Moussa se acercó a la mesa y le dio su polla de 30 cm a Isabel par que se la coma. Eso fue el sumun para Isabel. Por primeras vez saboreaba la polla de un negro, al mismo tiempo que dos vibradores la doble penetraban. En pocos minutos, todos los machos estábamos listos para eyacular. El primero fue Moussa que inundó la boca de Isabel, y con su leche también le mancho la cara. Al resto Vanessa y Pamela nos hicieron acercarnos a la mesa y eyacular sobre Isabel, quien quedó completamente bañada en esperma. Así Isabel llegó a su primer orgasmo.

Mientras Isabel se duchaba, el resto continuamos en acción. Cada una de las actrices se había llevado a dos machos con los que se entretenían. Bea mamaba y hacia una cubana a Moussa. Camila en cuatro patas era follada por el chofer mientras mamaba al travesti. Deborah y Yanina mamaban a mi primo Javi mientras este las penetraba con los vibradores. Otro chico follaba a lo perrito a Pilar. Héctor, Mohamed y yo nos habíamos quedado con Carmen, quien era la más atractiva de todas las mujeres. Ella primero nos mamaba. Después Mohamed le corrió la diminuta tanguita roja que llevaba y se preparó para partirle el culo. Apoyó la polla en su ano y comenzó con sus embates. Ella mamando mi polla mientras la excitaba frotándole el clítoris con sus dedos. Los gemidos de Vanessa y Pamela. Ambas estaban disfrutando una doble penetración. Yo así tuve mi eyaculación en la boca de Carmen quien se tragó hasta la última gota. Después de correrme, Héctor tomó mi lugar y Mohamed alternaba sus envestidas entre el culo y el coño de Carmen. Ya lo había hecho varias veces y su polla ya le calzaba de maravillas en ambos orificios. Al parecer a Carmen le encantaba ser follada alternando penetraciones anales con vaginales. Los gemidos de Vanessa y Pamela estimulaban a Carmen. Entonces Mohamed, la me recostó de espadas en el piso, le levanto las piernas por sobre sus hombros y la penetró analmente hasta el fondo. Ella explotó y nos pidió a Héctor y a mí que pusiéramos nuestras pollas en su boca mientras se corría.

Al terminar Mohamed con Carmen vi que Isabel estaba de regreso. Tenía al negro con ella, penetrándola por la vagina. Bea, aún caliente entonces se abalanzó sobre Héctor pidiéndole que la folle. Cerca de ella, Camila era duramente follada por el culo por el travesti y se  retorcía entre gemidos. Este la tenía con las manos apoyadas en el sillón y con el culo lleno de polla. Lo mismo ocurría con Deborah y Yanina que eran penetradas analmente por Javi y el chofer.

Yo me acerqué a Isabel, ella chupaba arrodillada chupando la polla de Moussa. Yo me eché boca arriba entre sus piernas. Ella las separó un poco más para dejar que entrase su cabeza, y así pudiera chuparle el coño y jugar con mis dedos en su culo.  Estuve un rato haciéndolo, hasta que conseguí meterle cuatro dedos. Entonces Moussa se acostó en el piso boca arriba y ella fue a montarse sobre la polla de él. Por la fuerza y velocidad con que ella se movía, la polla daba la impresión de un pistón entrando y saliendo. Yo primero le lamí el ano y metí mi polla por él, quedando Isabel ensartada por ambos lados. Las lágrimas se le salían de los ojos, por el disfrute que le causaba para moverme con esas dos trancas dentro ella. A esas alturas, Pilar estaba sentada sobre un tipo que se encontraba en uno de los sillones y chupaba cualquier polla que se le pusiera enfrente. Ella tomaba las vergas chupándoselas consiguiendo que algunos se descargasen en su boca, su cara o en sus tetas.

Después de un rato se escuchó que Camila y Pamela conversaban animadamente. Camila argumentaba que la argentinas eran las mejores entregando el culo. Que disfrutaban muchísimos siendo enculadas. Que a pesar de no ser una puta actriz porno podía comerse más pijas por el culo que Pamela. Vanessa tercio en la discusión y sugirió que en lugar de seguir discutiendo se pusieran a prueba. Hizo que las dos se hincaran en cuatro patas, en un sillón de tres cuerpos que ahí había, y sus culos quedaron a la vista. Se formaron dos colas de cuatro hombres cada uno que simultáneamente las enculaban. Una vez que terminaban, dejaban su lugar al que seguía en la fila. Solamente no se sumaron a la fila Mohamed, que prefirió encular al travesti, el negro al que se lo llevo Bea y el chofer que aún tenía la polla flácida después de dos corridas. Al terminar la primera ronda, las dos mujeres seguían pidiendo más polla. Ambas tenían sus culos bien dilatados después de la sería de enculadas, pero estaban dispuestas a recibir más. Sin embargo, algunas de las otras mujeres reclamaron pollas para ellas y se decidió suspender el juego.

Al disgregarse nuestro grupo. Carmen decidió repetir con Mohamed junto con su amiga Pilar. Los sentaron en un sillón y después de mamarlo alternadamente se montaban sobre él y ensartaban la polla en sus coños. Isabel había vuelto a las doble penetraciones con dos de mis amigos. Vanessa y Pamela chupaban a Moussa. Después empezaron a jugar con sus dedos en el culo de él hasta que lo penetraron con un consolador. Luego lo hicieron sentar en el sillón y alternativamente lo follaban mientras él le chupaba las tetas. Parecía que el negro disfrutaba follándose a las dos hembras mientras estás le partían el culo. Bea por su parte follaba al chofer y a un chico que le daba por el culo. A pesar de ser la más mayor de todas las mujeres, sus grandes tetas y lo puta que era hacía que nunca le faltasen machos. Mientras un chico chupaba las tetas y mamaba la polla del travesti y un segundo lo enculaba. Camila y Deborah, las dos hermanas hacían un 69, y su amiga Yanina, la más pequeñita de todas las mujeres estaba frente a cuatro hombres que queríamos hacerla nuestra. Ella se arrodilló y empezó a mamarnos. Héctor se sentó en un sillón y le dijo, ven mi amor siéntate aquí, mostrándome una polla bien parada. Ella muy obediente se sentó introduciendo en su coñito la polla. Cuando estaba en esa posición me acerqué y ella se metió mi polla en la boca. Los otros se pusieron al costado de Yanina y ella agarró sus pollas, una con cada mano y comenzó a correrlas. Pronto Héctor descargó su semen dentro del chocho y seguidamente yo me corrí dentro de la boca. Entonces, uno a los Yanina había estado masturbando la hizo poner en cuatro patas y le empezó a lengüetear el ano. Dejándola en esa posición de perra, él se puso detrás de ella, le metió su polla en el culo y empezó a bombear. Luego, el otro que había sido masturbado se arrodilló frente a ella y le puso su polla en la boca. Así estuvieron hasta que los dos se corrieron.

Cuando terminamos Pamela y Vanessa estaban sentadas en un sillón con aires de divas. Desde su sillón llamaron Mohamed y comenzaron a chuparle los pezones y a toquetearlo. Una de ella se puso a lamerle el culo y a jugar con sus dedos en él. Eso al more no le gusto demasiado, pero ellas lo calentaban tanto que el no pida resistirse a lo que hacían. Al rato, repetía su escena con Moussa. Mohamed tenía un vibrador en el culo y ellas se montaban alternativamente sobre el dejando que les chupase las tetas. El chofer, algo cansado, se dedicaba a contemplar el espectáculo. En un rincón, Camila y Deborah follaban con Héctor y Javier. En otro, el travesti follaba a Yanina, mientras recibía por el culo a Moussa. Bea, su hija Carmen y Pilar, estaban las tres una al lado de la otra a lo perra, recibiendo cada una de ellas una polla en su culo. Yo y dos chicos más nos quedamos con Isabel. Ella estaba muy caliente, nosotros la chupábamos y toqueteábamos para que se caliente aún más. En un momento, un chico se acostó de espaldas en el piso y ella con ansias se abalanzó sobre él. Comenzó a cabalgarlo y sus gritos se oían en todo el salón. Ella estaba en trance cuando yo me acoplé por detrás. Le abrí el culo con los dedos y se la metí  hasta lo más profundo del culo. El tercero se acercó a su boca y ella se puso a mamarlo desaforadamente. Estaba al límite. Los tres nos corrimos dentro de ella, casi en simultáneo y ella disfrutó de un orgasmo quedando casi desvanecida.

Habían pasado varía horas desde el inició de la orgia de cumpleaños de Isabel. Sin embargo, aquello no parecía decaer. Nos habíamos dado un respiro y bebíamos tragos que habían preparado Camila, Deborah y Yanina. También comíamos el resto de los aperitivos para recuperar fuerzas. Entonces, Vanessa y Pamela se tumbaron juntas y sin más preámbulos, se pusieron a comerse el coño la una a la otra, de tal forma que a mí se me hizo la boca agua y mi polla no paraba de palpitar. Yo me acerqué con mi polla tiesa y me coloqué entre ellas. Dos pares de manos agarraron con maestría mi polla y dos lenguas empezaron a chuparme. Yo gemía y jadeaba y ellas mamaban y se besaban, descargando lascivia en cada movimiento. Entonces las mandé cambiar de postura y las puse con el culo en pompa. Me las follé a las dos a intervalos, a ambas haciéndolas retorcerse. Ello reinició la orgía, las dos actrices porno se garraron dos machos cada una y para l goce de todos pidieron que les hagan una doble penetración anal. Era increíble ver como cada una de ella se tragaba dos pollas en simultáneo por el culo. Yo me limitaba a contemplar el espectáculo. Los seis hombres que quedaban libres eran insuficientes para las siete mujeres que quedaban. Entonces Yanina volvió a por el travesti. Así las siete mujeres fueron folladas simultáneamente por el culo. Mohamed y Moussa se encargaron de Isabel y Bea. Al rato las cosas habían cambiado. Vanessa y Pamela descansaban y bebían unos margaritas. Estoy había liberado a cuatro hombres para el resto de las mujeres. Yo y Mohamed volvimos a Carmen. Yo me acosté en el suelo y Carmen se sentó sobre mí, se la metí en su húmeda raja. De pronto ella gritó como puta desenfrenada, y era porque Mohamed le había metido su anaconda en el culo. Mientras yo me movía lentamente, Mohamed por el culo a 100 km/h. Entonces vino Javi y le metió su polla en la boca, pero no funcionaba. La polla se le salía de la boca con tanto grito. Entonces la jaló del cabello para que la polla le entrara toda. Ella se atragantaba pero comenzó a disfrutar del orgasmo de su vida, parecía que se iba a morir del orgasmo. Entonces, todos las sacamos al mismo tiempo, y ella quedó tirada en el sillón temblando, no podía hablar ni nada. De reojo pude ver como Bea e Isabel le hacían una doble mamada a Moussa. Además,  Camila y Deborah eran penetradas doblemente. Ellas se besaban mientras ellos cuatro se la metían lo más duro que podían. Luego de un rato uno por uno empezaron a eyacular dentro ellas y ellas a gritar de placer. Por su parte, Carmen estaba fuera de sí en el suelo, reclamando que la volviésemos a penetrar.

Entonces intervinieron Pamela y Vanesa. Le dijeron a Carmen que era una buena puta, ninfómana insaciable. La pusieron de rodillas con la cabeza contra el suelo y metieron un vibrador en su chocho. Luego le hicieron que sacara culo y nos invitaron a encularla uno tras otro para satisfacerla. Su amiga Pilar dijo que eso era una bestialidad que la lastimaríamos. Dos chicos la se la llevaron con ellos y se encargaron de follársela para que no incordiase. Yo me acerqué a Carmen y lentamente pero de forma constante comencé a encularla. Al poco tiempo estaba toda dentro de ella quien arañaba el suelo, gemía de placer. Yo aceleré más, ella gritaba dolorida, hasta que minutos después, nos corrimos los dos, inundé su culo, momentos después saqué mi polla. Todas las otras mujeres, incluidas Pamela y Vanesa, y la travesti se dedicaban a mamar las otras pollas para que estén listas para continuar con la enculada masiva. Después de mi se acercó Héctor a Carmen y le preguntó – ¿Quieres otra polla yegua? A lo que ella contestó – Quiero sentir la polla de todos en mi culo. La excitación de los machos era tal que no lo dudaron. Héctor se corrió en menos de 5 minutos. Lo mismo les ocurrió a varios de los chicos. Los movimientos de las caderas y las nalgas de Carmen ayudaban a que todos acabarán rápidamente. Los últimos en encularla fueron Mohamed y Moussa. Metieron sus enormes pollas hasta el final. Después de que pasáramos los nueve por el culo de Carmen, su culo empezó a vomitar semen. Su ano estaba destrozado, abierto, enrojecido. Tras esto, la tumbamos en un sillón y ella se quedó dormida acurrucada.

Una vez terminamos con Carmen, Héctor cogió a Yanina de una brazo y le dijo – Ahora te toca a ti, flacucha.  Es hora de que destrocemos tu lindo culito y goces como una perra. Entonces, Isabel interviene diciendo – Me decepcionáis mariquitas. Se levanta y se coloca frente a nosotros. – ¿Me vais a decir que preferís ese culito flacucho al mío, que está ansioso de ser follado?  Entonces, nos dividimos en dos grupos y nos ponemos a sodomizarlas con violencia y velocidad. Al lado de Yanina e Isabel se coloca Bea, que solo consigue atraer a Mohamed. Moussa por su parte prefería encular al travesti. Camila y Deborah se entretenían en juegos lésbicos con Vanessa y Pamela. Pilar, estaba con Carmen algo preocupada por el estado en que había quedado después de la múltiple enculada. A Isabel y a Yanina le habían tocado cinco pollas por cabeza. Las dos nos dejan hacer complaciente, e incluso meneando el culo. A veces apretaban los dientes pues las embestidas les hacían doler. Sin embargo, nos pedían que no parásemos. Así estuvimos algo más de media hora. Cinco tres machos dedicados al ano de cada mujer, follándolo con violencia e intercambiándose cada cierto tiempo. Al terminar, las dos mujeres tienen su recto inundado de esperma. Las pobres no dan para más. Yanina se va a un sillón y se duerme. Pero Isabel, se mantiene aparentando estar entera y con aire lascivo.

Los hombres también estábamos cansados y ya se notaba la claridad de las primeras luces del día.  Sin embargo, Camila, Deborah, Pamela y Vanessa que se habían estado tortilleando estaban con ganas de follar y se pusieron a mamarnos. Bea e Isabel se sumaron a ellas. Yo estaba con Vanessa. La muy puta es una excelente mamadora. Además de la mía se comía la polla del travesti. En un momento nos hizo dar vuelta y comenzó a chuparnos el culo mientras nos masturbaba con las manos. Rápidamente no penetró con dos vibradores. Después nos giró, acostó al travesti en el suelo y se montó sobre la polla de ella. A mí me hizo ir por su espalda y colocar mi polla en su esfínter.  Yo se la metí de un golpe. Me sentía confortable con esa cosa me estaba llenando el culo y penetrándola a ella analmente. Me corrí dentro de ella. Su culo era espectacular, a pesar de lo trajinado que estaba ella conseguía apretar mi polla cerrando su esfínter. Mi polla quedaba tan bien calzada que no se escapó ni una gota de mi semen de su culo. Después de acabar ella me pidió que le sugiera dando hasta que ella se corriera. Después de llegar ella al orgasmo, Vanessa me chupo la polla hasta volver a ponerla enhiesta.

Al mirar a los demás vi como Camila y Deborah eran folladas doblemente por chicos que estaban parados. Al ser tan livianas, que las podían sostener solamente con sus pollas. Los cuerpos de ellas por la fuerza de gravedad se ensartaban tanto en las pollas que solamente dejaban ver los huevos de los chicos. Así estuvieron por varios minutos, en dos sándwiches sexuales exquisitos. Pamela por su parte practicaba un doble anal con Héctor y Javi. Por su parte, el chofer se concentraba en manosear el cuerpo de Bea mientras estas le hacia una cubana. Al mismo tiempo, ella estaba sentada sobre Moussa, con la polla de este dentro de su culo. Isabel por su parte estaba a lo perra mamado una polla y comiéndose la polla de Mohamed por el culo. El moro gritaba  – tómala, tómala toda puta. Isabel disfrutaba e l enculada y se movía intensamente para hacerlo gozar a él. Al terminar Mohamed yo tomé su lugar. El ano de estaba ya muy dilatado, las gotas de semen de las anteriores enculadas lo inundaban y choreaban por su entrepierna. Al cabo de varios minutos gozando así, ella se zafó, me tumbó en el piso y se montó sobre mi polla y pidió que alguien se la metiese por el culo. Así fue y ella llegó de esa forma a un nuevo orgasmo.

Ya era casi de día, y a cada vez quedaba menos gente en pie. Camila y Deborah se había retirado a descansar. El chofer y el travesti dormían. Los chicos nos manteníamos en pie bebiendo bebidas energizante pero éramos diez piltrafas. Isabel estaba fuera de sí. Por su cumpleaños quería seguir follando, mostrar que podía más que ninguna. Incluso más que las dos actrices porno. Entonces, volvió a tomar la iniciativa. Se levantó y se acercó a mí, me besó y me cogió firmemente el pene, pasó la mano por mis testículos. Yo estaba caliente de nuevo, le aparté las manos y me tumbé en el piso. Se puso encima, pasé mis dedos por su mojada rajita, y se metió mi pene, ella soltó un gemido. Inmediatamente empezó a botar, quería sentir mi miembro dentro de ella, pero para mi sorpresa, a los pocos saltos ya estaba corriéndose y gritando de placer. Tras esto, me levanté, la lancé al suelo, ella cayó a cuatro patas, me puse detrás y la penetré bruscamente por el coño, tras esto, empecé a darle fuertemente, hincando profundamente mi polla. Ella tenía que hacer fuerza con los brazos para no irse hacia delante, hasta que ella nuevamente llegó a otro orgasmo, que coincidió con el mío.

Al rato, se levantó, y caminó hacia Héctor, agarró su pene con la mano, y se lo metió en la boca. Entonces, un chico se acercó a ella y se dedicó a lamerla y a meterle levemente los dedos en el coño. Ella se sentó en la polla de Héctor y volvió a botar, estuvo así hasta que nuevamente se corrió, se quitó de encima y le pidió al tercer chico que la follase. Mientras tanto, el resto no había perdido el tiempo. Bea estaba tumbada boca arriba, y era follada por un chico. Vanessa y Pamela se tragaban por el culo cada otra polla mientras mamaban a Mohamed y Moussa respectivamente. Entonces Bea hizo algo nuevo. Se puso en cuclillas y recogió con su mano parte del semen que salía de su culo y de su coño.  Luego se lo esparció por el pecho, tas lo cual se lamió el dedo anular y empezó a introducírselo por el ano, hasta que se lo metió hasta el fondo. Lo dejó dentro unos minutos, después se lo sacó y se puso a cuatro patas. Llamó a un chico, le chupó un poco la polla y le pido que la enculara. Este lo hizo bruscamente. Ella soltaba en cada movimiento grandes alaridos y disfrutaba fuera de sí. Después descansó unos minutos. Vanessa y Pamela se acercaron a ella. Llamarón a Moussa le chuparon la polla y le dijeron que se tumbe. Cuando lo hizo, ordenaron a Isabel que se siente encima de él y se la meta en el coño. Entonces llamaron al moro, lo mamaron hasta pararle la polla e hicieron que penetrase analmente a Isabel. La polla de Mohamed entra con violencia y parce que destroza el recto de Isabel. Ella vuelve a gritar de dolor y placer. Durante más de un cuarto de hora, ambos hombres no cesan en su empeño de infringirla dolor y placer hasta que consiguen que ella se corra entre jadeos y gritos de placer. Al mismo tiempo el negro se corre también. Él e Isabel entonces se quedan quietos tras terminar, pero el enculador no pierde el ritmo y continúa hasta correrse dentro del recto de Isabel.

Los tres cuerpos se separan y Vanessa le dice a Isabel – Ahora vas a saber lo que es una buena enculada. Isabel mira algo extrañada. Vanessa y Pamela llevan a Isabel a un taburete. La colocan sobre dejando el culo bien expuesto, con las piernas por ambos lados del taburete y con las manos detrás de la cabeza atadas fuertemente con unas medias de mujer. Con otra media le amordazaron la boca. Entonces hacen que un chico se coloqué detrás de ella y la embista por el culo sin mediar palabra, comenzando a follarla sin piedad. Isabel apenas puede moverse. Así  es sodomizada por cada uno de nosotros una vez más. Totalmente inmovilizada nos corremos dentro de ella inundando de nuevo el recto. Entonces, Vanessa y Pamela nos hacen alejarnos de Isabel. Isabel, esta extenuada y algo asustada. Pregunta que le van a hacer y no obtiene respuesta. A Isabel le preocupa haber perdido el control de la situación. Pero sale de dudas cuando Vanessa se acerca a ella y le dice – Ahora vas a tener lo que buscabas. Te voy a ensartar con mi brazo hasta tus entrañas.  Agarra sus dedos y primero los mete en el coño de Isabel. Los saca y están empapados de esperma y de los jugos de la vagina de Isabel. Luego mete cuatro dedos en el culo de Isabel. Así dilata el culo de Isabel. Sonia intenta gritar y desligarse sin éxito. Pero Pamela la sujeta. La situación ha cambiado de forma muy radical. Isabel se ha convertido en la esclava de las dos actrices porno. Los que seguimos en pie solo atinamos a mirar extasiados por lo que vemos. Vanessa continua trabajando en el culo de Isabel, ya ha metido su mano completa. Entonces la retira. Cierra el puño y penetra a Isabel de golpe con su puño, ensanchando el esfínter al máximo y robando un par de lágrimas de dolor de los ojos de Isabel, que, sin poder gritar se limita a intentar moverse para zafarse. No lo consigue y siente como, sin remisión, aquello le dilata el ano como nunca antes lo había sentido. Al llegar a la mitad del antebrazo, Vanessa se detiene. – ¿Verdad que esto es lo que querías, guarra? – le increpa a Isabel al tiempo que sigue profundizando hasta meter su brazo casi hasta el codo. Isabel no disimula el gesto de dolor mientras siente como aquello el brazo de Vanessa entra y sale cada vez con más ligereza de su culo. Sin duda el esfínter no da más de sí pero cede lo suficiente. Tras unos interminables minutos, Vanessa introduce su otro brazo por el coño de Isabel. La folla con ganas con ambos brazos metiéndolos y sacándolos  del recto y la vagina. Parece que la situación excita bastante a Vanessa y Pamela. Después de un rato Vanessa retira sus dos brazos de golpe y deja a Isabel sufriendo temblores como una epiléptica. .- ¿Verdad que te ha gustado puta? ¿Es esto lo que querías?  – Pregunta Vanessa con aire socarrón. Isabel que si con la cabeza y con los ojos encharcados en lágrimas. Entonces Vanessa le libera la boca y hace que Isabel le limpie con su lengua los dedos de la mano derecha que están llenos de mierda. Cuando termina le dice de forma compasiva, ahora te dejaremos que le hagas una buena mamada al moro y al negro y te dejamos en paz mientras nosotras dos nos divertimos con los machos que aún quedan. Isabel responde afirmativamente con la cabeza ya que no tiene fuerzas para otra cosa.  Entonces la trasladan a un sillón y sin más explicaciones, el negro mete su polla hasta los huevos en la boca de Isabel. Esta entre arcadas se esmera en hacerlo lo mejor que puede. Tras unos minutos consigue que el negro se corra llenando su boca de leche. Ella traga como puede y se dispone a recibir la segunda polla en la boca. Ésta, al ser más gruesa entra menos, pero del mismo modo se emplea a fondo para que se corra el moro. Tras bastantes minutos lo consigue, recibiendo de nuevo en su boca un par de descargas de leche que traga. Ambos hombres se separan de ella y ella queda sola en situación, completamente exhausta, inerme, y desamparada.

Por su parte, Vanesa y Pamela solo tuvieron que decirnos, chicos vengan a follarnos. Las dos en simultaneo de metieron un vibrador en sus coños y se llevaron cada una a cuatro de nosotros. Las dos se pusieron en cuatro patas como perras y nos pidieron que las penetremos analmente. Comenzaron dos chicos. Mientras eran penetradas ellas rotaban las caderas acompasadamente. El resto nos pusimos en fila esperando nuestros turnos más que calientes. Entonces, reaparecieron Moussa y Mohamed y le pidieron a Pamela y Vanessa que se las chupen. Antes de que terminen su petición las pollas ya estaban entre los labios de ellas. La primera pareja de chicos se corrió dentro de sus culos.  Con gran destreza el resto de nosotros procedimos a hacer relevos. Javi y yo fuimos la cuarta pareja en encargarnos de los culos de Vanessa y Pamela. La cincuentona y al cuarentona eran realmente buenas follando y sus culo eran más que apetecibles a pesar de sus edades. Al final, las dos mujeres llegaron al orgasmo y el negro y el moro eyacularon en las bocas de ellas, quienes a pesar de nuestro cansancio consiguieron que nos comportásemos como unos sementales y nos dieron un servicio de primera dejándonos absolutamente satisfechos. Ellas por su parte, estaban felices y listas para marcharse. Habían pasado una noche de lujuria y se llevaban 2000 euros cada una en su cartera. Antes de marcharse, Pamela y Vanessa pasaron a saludar a Isabel. Le dieron un beso de lengua en la boca y la dejaron de regalo sus dos vibradores dentro del culo y la vagina. Isabel sin fuerzas solo esbozo una sonrisa de aprobación.

 

Ya de mañana todos nos fuimos marchando. Varias de las mujeres por la forma de caminar claramente evidenciaban que tenían escozor y molestias anales. Una de las que más lo evidenciaba era Carmen. En un futuro encuentro con Bea, esta nos contó que por un tiempo su hija estuvo con problemas de incontinencia anal. Sin embargo, nos contó que le gustaría repetir la experiencia. La que llevaba las peores consecuencias era Isabel. Casi no podía caminar y tenía fiebre, por lo cual se quedó en casa de Bea. Le tomó más de una semana moverse con comodidad. Sin embargo, quedó completamente feliz por su fiesta de cumpleaños elucubrando planes para su 42 cumpleaños.

Me gusta / No me gusta

Orgia con Isabel: cuatro x cuatro

Después del encuentro en el gimnasio con Isabel, mi primo Javi y yo continuamos viéndonos con ella. La muy puta es una viciosa. Disfruta muchísimo con la doble penetración. Su marido viaja mucho por negocios. Durante sus ausencias comenzamos a frecuentar la casa de Isabel. Ella tiene una chica sudamericana que se encarga de la casa. Camila es una chica de 22 años, delgada, de estatura baja, de tez morena y cabello oscuro. A pesar de su delgadez tiene unas tetas de buen tamaño. Con Javi le contamos a Isabel que Camila nos calentaba. Al principio no le agradó mucho la idea de que nos la follaramos. Pero insistiéndole conseguimos que acepte incluirla en nuestras orgias a cambio de incluir a dos amigos nuestros, Héctor y un chico marroquí que tiene una polla descomunal, lo que le dio mucho morbo a Isabel. Quedamos en ir a su casa un mañana en la que Camila estuviera allí aprovechando un viaje del marido de Isabel. Al llegar a casa de ella nos llevamos la sorpresa de que inesperadamente estaba de visita una vecina suya. Bea, una mujer de unos 55 años, bajita, con tetas grandes y que vestía ropas ajustadas y mostraba sus tetas a lo putón verbenero. Isabel, nos dijo que la visita de Bea la había sorprendido a ella también. Nos sugirió quedar para otro día, a lo cual respondimos que mejor era hacerlo incluyendo a Bea.

Entonces Isabel llamó a Camila y le pidió que preparase unos mojitos. Cuando los trajo le dijo que se quedase y tomase uno. Al rato ya se había generado ambiente. Isabel se había sentado entre Héctor y el moro, les había abierto los pantalones y les meneaba las pollas. Bea, sentada en un sillón mamaba la polla de Javi. Y yo estaba con Camila. Comencé a desnudarla y a besarla por todo el cuerpo, el cuello, los hombros, los brazos, las tetas y bajé por su vientre hasta llegar a su chocho. Mientras tanto, Isabel ya estaba completamente desnuda. Ella estaba mamando la pollo del moro, que no le cabía en la boca. Mientras tanto Héctor le clavo la polla de un sopetón en su chocho. Isabel, gritó, pero sintió mucho placer, pues estaba muy excitada y sumamente mojada; por lo que pronto comenzó a moverse con el mismo ritmo que Héctor. Bea por su parte había sacado las tetas de su sostén y le hacía una cubana a mi primo Javi.  Yo  había recostado a Camila sobre una mesa y comencé a bombear dentro y fuera de la chica. Después de un buen rato, me vacié en una descarga fenomenal dentro de ella. Unos segundos después, Héctor e Isabel tenían un orgasmo simultáneo y el moro retiro su polla de la boca de Isabel vaciándose en su cara. Esta se relamió la cara para comerse parte del semen. Javi, ni lerdo ni perezoso se corrió entre las tetas de Bea.

Un poco después de esto ya estábamos todos desnudos. Isabel volvía a mamar la polla del moro y Bea hacia lo mismo con Héctor. Con Javi nos dedicábamos a Camila. Ella estaba acostada boca arriba, mientras Javi la penetraba, ella me masturbaba con sus manos. Entonces, Héctor y el moro pusieron en cuatro patas a Bea e Isabel y sin demora les clavaron sus vergas en el culo. Bea se tragó con facilidad la polla de Héctor, su culo parecía muy flexible y acostumbrado a que lo penetrasen. Su cara demostraba el placer que sentía y ella pedía que se la metan más. Así siguieron hasta que Héctor se vació en su culo y ella llegó al orgasmo frotándose el clítoris. Isabel por su parte tenía la cara cubierta de lágrimas y se mordía los labios. El moro, que la penetró bruscamente sin previa dilatación, solamente la había ensartado hasta la mitad de su polla. Claramente le hacía daño. Sin embargo, ella lo empujaba con una mano hacia ella tratando que la empalase aún más. Vista la dificultad, el moro retiró su polla en un movimiento brusco haciendo que Isabel gritase. Inmediatamente la penetró por el chocho. Lo hizo bruscamente y en dos movimientos la polla había llenado completamente a Isabel, corriéndose el moro dentro de ella. Camila continúo satisfaciéndonos a Javi y a mí quienes por turnos la follamos.

Mientras tomábamos otros mojitos comenzamos a chatear sobre quien de las tres sería de comerse la polla del moro entera por el culo. Isabel dijo que ella repetiría, aunque critico que el moro se corriera tan rápido, no dándole tiempo a disfrutar más de su polla. Bea también se apuntó, pero Camila permaneció en silencio. Héctor entonces se abalanzo sobre Camila y comenzó a manosearle las tetas. Su miembro esta nuevamente enhiesto. Bea, meneaba la polla del moro. Al mismo tiempo mojaba sus dedos en saliva y le mostraba a este como se los metía en el culo dilatándose. Javi y yo estábamos con nuestra amiga Isabel. Al rato Héctor y Camila hacían un 69. Ella chupaba la polla de él y él le chupaba el ano y se lo dilataba con la mano. Camila hacía gestos de dolor pero no se quejaba. El moro había puesto a Bea en cuatro en un sillón y comenzaba a penetrarla analmente. Isabel estaba recostada y Javi y yo chupábamos uno su seno derecho y el otro el izquierdo. Entonces, ella acostó a Javi boca arriba y le comenzó a chupar la polla. Yo empecé a penetrara de perrito por la vagina. Después de un rato Isabel se salió de mi polla y se sentó sobre la de Javi. Como estaba acostado, él le chupaba las tetas. Entonces, yo le metí un dedo por el ano. Ella a pesar de tenerlo dilatado y escocido por el pollón del moro se  estremeció de placer, y se puso en posición para que yo pudiera penetrarla. Rápidamente ella estaba penetrada por los dos lados. Así, después de unos minutos ella llego mágicamente al orgasmo. Se apartó de ambos, y como nosotros no nos habíamos vaciado aun ella nos chupo alternativamente a ambos  hasta que nos vaciamos en su boca y en sus tetas. Cuando terminamos vimos que Héctor penetraba a Camila analmente. Ambos se movias a buen ritmo. La Latinoamérica gritaba, – papito dame más, rómpeme el culo. Unos segundos después Héctor le inundó el culo con su leche. Al retirar su polla se veía el culito de Camila abierto en flor. Mientras tanto, el moro ya había acabado con Bea. Tampoco había conseguido penetrarla del todo, aunque el culo de Bea se veía bastante abierto. Al final, el moro se había vaciado cuando Bea le hizo una cubana, así que sus tetas estaban llenas de semen. Aprovechando la oportunidad, Isabel llevó consigo a Camila y entre las dos chuparon el semen de las tetas de Bea. Mientras tanto, la guarra de Bea llego al orgasmo frotándose el clítoris.

Ya iban casi dos horas desde que habíamos llegado a la casa. Así que Isabel le ordenó a Camila que preparase un tentempié. Mientras lo saboreábamos todos nos relajamos. Camila contó que era la primera vez que le hacían el culo, que le había gustado. Cuando estábamos hablando se escuchó la llegada de un scooter. Llamaron al timbre y el mirar Isabel dijo que era la guardia de seguridad de la urbanización. Era obvio que había gente en casa, así que Isabel se puso un albornoz y salió al recibidor a atenderla. La guardia, una chica andaluza muy esbelta, alta, delgada y fibrosa, de unos treinta años, le pidió si podía pasar un momento, necesitaba ir al baño y no llegaba a su puesto. Isabel la hizo pasar y la llevó a un baño de servicio sin pasar por donde estamos el resto. Sin que Isabel se diera cuenta Héctor y yo no acercamos al baño. Al salir la andaluza, Héctor la coge del brazo con fuerza y tira de ella.  La llevamos al salón  y entre los cuatro comenzamos a tocarla por todos lados. Javi le aprieta las pequeñas tetas con devoción, yo le aprieto los glúteos y el moro va directo hacia su coño, al tocárselo le hace escapar un gemido de sorpresa. Entre todos le quitamos su ropa, estamos todos ya tan excitados como cerdos en celo. El moro le frota el coño con rapidez, ella esta excitada, irremediablemente, los dedos de él han hecho que ella compiece a gemir y a contonearse. Entonces la ponemos de rodillas. Ella sabe lo que queremos. La rodeamos y comienza a chuparnos las pollas hasta que nos corremos todos. El moro es el último, ella no esperaba encontrarse una manguera tan vigorosa. El moro le golpeó la cara con la polla y ella no pudo evitar decir -¡Dios, que polla! La andaluza cogió la polla, la masturbó y él gimió de placer. Ella abrió su boca y acercó la polla hacia ella, cerró sus labios alrededor del glande y lo succionó, y después comenzó a mamar despacio. El moro entonces la cogió de la cabeza y comienzó a moverla adelante y atrás. Cuando él le dio un respiro ella sacó la polla de su boca, hilillos de babas caían por su barbilla. Él la vuelve a coger de la cabeza y le ensarta la polla casi hasta el final de la boca. Parece que ella va a vomitar, le saltan las lágrimas.  El moro comienza a moverle la cabeza adelante y atrás, saca la polla de la boca y un baño de semen sale de golpe, con potencia, y mancha la cara y el pecho de la andaluza. Después de esto ella se queda quieta.

A los cinco minutos nos sumamos todos a las otras tres mujeres que están completamente excitadas. Bea e Isabel nos piden que las follemos hasta que no podamos más. Yo les digo, -putas, ustedes nos chuparan la pollas y disfrutaran viendo como le hacemos el culo a estas otras dos. Bea e Isabel no tienen otra opción que aceptar y se ponen de rodillas a mamar a Héctor y al moro. Yo pongo en cuatro patas a la andaluza y paso a frotarte el coño con violencia, Mis  dedos frotan su vulva y se meten dentro. Javi se encarga de Camila. Le lame el sexo de arriba a abajo, después hunde su cara y comienza a comerte el coño literalmente. En simultáneo las penetramos, ellas abren las piernas para que las penetremos mejor.  Los otros dos miran como lo hacemos mientras los maman, esperando su turno. Las dos mujeres están enfrentadas por sus caras. Por lo tanto Javi y yo también estamos frente a frente. En un instante hay un gesto de complicidad, los quitamos las pollas y les damos varias palmadas en sus glúteos. Después los apretamos con devoción y los abrimos. Escupimos en la entrada de sus orificios anales. Entonces la andaluza lleva sus manos hacia el culo y lo abre. Yo le meto la polla y ella lanza un largo gemido. Su culo recibe mi miembro caliente, ella tiene un pequeño orgasmo y pide más polla. Yo no me detengo, avanzó abriéndome paso. Le meto mi polla hasta el final y le rellenó el culo con mi esperma. Algo parecido ocurre con Javi y Camila. Cuando me separo de la andaluza, parte de mi semen sale goteante y se desliza hasta sus muslos.

Al vernos follar, el moro y Héctor se habían excitado completamente. Al terminar nosotros, el moro se pone detrás de Camila y hace que se incline para que le entregue su culo ya estrenado, mientras que Héctor se pone detrás de la andaluza. Entonces, Camila dice, – no, tu no, me romperás el culo. -Te jodes, responde él. ¿No querías más? Vas a tenerlo. Héctor mientras tanto ya tiene su polla enterrada en el culo de la andaluza. Isabel y Bea comienzan a comernos las pollas a Javi y a mí.

El moro le abre el culo a Camila con las manos y le penetra de una. Obviamente a ella, le duele más que las veces anteriores. Sin embargo, la polla abre paso en sus entrañas sin dudarlo. El moro empuja una vez más con fuerza y avanza más dentro de ella. Después él la saca un poco y se la mete de golpe, tanto que la hace gritar y correrse a la vez. Camila tiene la polla del moro entera dentro de su culo. Parece mentira que la más menuda de todas las mujeres se la única que se la haya tragado toda. El orgasmo hace que Camila casi se desmayé y quede con los ojos en blanco. En ese momento Javi y yo estábamos sentados en el sillón, e Isabel y Bea estaban enculadas. Solas subían y bajaban moviéndose a ritmo sobre nuestras pollas que estaban dentro de sus culos. Esta vez el moro no se había corrido tan rápido como con Isabel y Bea. Así que se levantó y se acercó a Bea quien lo ayudo a masturbarse con las manos hasta que un par de minutos después él eyaculó sobre las tetas de ella hasta la última gota de esperma. Inmediatamente yo inundé el canal anal de Bea con mi esperma. Durante ese tiempo, Héctor le dio rudo a la andaluza. No sé cuánto tiempo lo hizo. Pero ésta estaba muy excitada y tuvo dos orgasmos casi seguidos. El último cuando él se corrió dentro de ella. Javi también dejo el culo de Isabel inundado de leche.

A esa altura los cuatro hombres ya estábamos cansados. Sin embargo, Isabel estaba muy caliente. Además estaba picada porque Camila había podido tragarse toda la polla del moro por el culo. Después de un breve descanso y de tomar unas copas que volvió a preparar Camila una vez recuperada de las enculadas, Isabel  ahora dijo, -quiero que el nabo del moro me folle de verdad por el culo. Quiero que me llegue hasta las tripas. Entonces yo le digo, que empiece por chupársela, que los otros tres iremos abriendo camino. Mientras Isabel mamaba al moro, las otras tres mujeres se encargaron de poner a punto nuestras pollas. El primero en hacerle el culo a Isabel fue Javi. Una vez hubo terminado, continuó Héctor y el tercero fui yo. El culo de Isabel estaba más que dilatado, y mi polla entro con gran facilidad. Ella se movía a ritmo y estaba fuera de sí. Yo me corrí dentro de ella. Su canal anal estaba completamente inundado de esperma. Cuando me retiré, el moro aún no tenía su polla completamente enhiesta. Para ayudar a Isabel la andaluza se sumó a la mamada y comenzó a sorberle los testículos. Esto lo puso loco. Mientras tanto, Bea se puso detrás de Isabel e introdujo un dedo en el ano, y así siguió hasta llegar a cuatro. Unos minutos después sacó los dedos y llamó al moro. Bea apoyó el rabo de él en el ano de Isabel, haciendo sutiles movimientos hizo que Isabel lo desee desesperadamente dentro de su recto. Isabel se movía tratando de hacer que entrase más allá de la puerta. Entonces de una sola vez, con un empujón, él la penetró y la polla quedó un 50% dentro de ella. Ella se tensionó y gritó, y con esfuerzo dijo, -no me la saques, déjala adentro, pero sin moverla, para que me acostumbre. Unos minutos después, él comenzó a moverse cada vez más velozmente y con más fuerza. La metía cada vez más adentro de ella, haciéndola gritar de dolor con cada cm más que la polla se introducía. Al mismo tiempo el goce de Isabel crecía exponencialmente y ella decía – Ah! Si, sí, hay. Ah! Voy a acabar!!! Me encanta! La imagen era espectacular. El moro consiguió al fin meter toda su polla dentro de Isabel. Luego de unos minutos, aceleró sus embestidas y se vacío dentro del culo de ella, descargando una enorme cantidad de semen. Ella en ese momento parecía en trance. Su cuerpo tenía temblores y sus ojos estaban en blanco. En un momento pareció que ella se desmayó, El moro retiró su polla y ésta estaba ensangrentada, el ano de Isabel estaba desgarrado. Isabel, quedó tendida en el piso con los ojos cerrados.  A los cinco minutos los abrió y con una sonrisa nos dijo, -nunca disfrute tanto como hoy. Ayúdenme a recostarme en el sillón.

En ese momento, yo pensé que nuestra orgia había concluido. La andaluza se vistió y volvió a su trabajo. La visita al baño se había extendido más de los esperado y había resultado sorprendente. Bea también se marchó. Sugiriendo que le gustaría que repitiésemos el encuentro. El resto nos quedamos haciendo compañía a Isabel. Camila miró el reloj, como si estuviera esperando a alguien que nunca iba a llegar. Conversamos un rato, de cualquier cosa. Ya había pasado una hora desde que había terminado el enculamiento de Isabel. Todos seguíamos desnudos. Yo y Javi siempre al lado de Camila en un sillón grande, Isabel acostada en otro y Héctor y el moro en sillones individuales. Entonces miré directo a los ojos a Camila y le dije -qué tal otra ronda. Ella como respuesta bajo su cabeza y comenzó a recorrer la cabeza de mi polla, que estaba bastante dura, con la punta de la lengua. Cuando estuvo bien mojada se la metió entera a la boca. Entonces Javi se puso a lamer los agujeros de Camila de arriba a abajo.  Los demás se acercaron masajeando sus paquetes y esperando ansiosos su turno de disfrutar. Uno a uno ella fue chupando nuestras pollas, mientras nosotros amasábamos sus tetas.

Un rato después, los otros tres machos estaban en el sillón grande. Camila mamaba alternativamente sus pollas. Yo voy por detrás de ella y  la penetro por el chocho de una sola vez, los tres restantes se acomodan a su alrededor meneando sus pollas delante de su cara y masajeándole las tetas. Entonces, Javi la folla salvajemente por la boca haciendo que se trague toda su polla. Cuando ve que está a punto de correrse se la saca y deja que se la meta por la boca Héctor. Mientras tanto, mi polla entra y sale del cuerpo de Camila a un ritmo muy acelerado llevándonos a ambos a un orgasmo.  Camila entonces vuelve a chupársela a Javi con más fuerza hasta que un chorro caliente le inunda la boca, la leche rebalsaba por la comisura de sus labios. Ella se esmera en tragar todo y sigue chupando la polla hasta sacarle la última gota. Entonces el moro se tumba boca arriba en el suelo y la sienta encima suyo para poder follarla bien al tiempo que Héctor se pone delante de Camila y ella chupa ansiosamente su polla.

Entonces yo me pongo detrás de Camila. Ella con su acento sudamericano me pide que “la coja por el culo”, -que quiero sentir dos pijas adentro! Cuando comienzo a penetrarla me doy cuenta que su placer aumenta a cada instante. Con movimientos suaves voy entrando de a poco en su culo. Ella tiene otro orgasmo en el justo momento en que le meto la polla por completo, mientras sigue lamiendo a Héctor. Camila nos pide que no dejemos de “cogerla”. El moro y yo nos movemos acompasados hasta que los dos explotamos dentro de ella.

Alguien sugiere que vayamos al sillón. Héctor se recuesta y Camila se pone encima de él dándole la espalda y prepara su culo para meterse la polla de Héctor. Él de repente se la clava entera. Javi por delante pasa un dedo por su sexo empapado, acaricia su clítoris y después le pone su mano en la boca dejando que Camila saboree sus dedos. Después, Javi la penetra vaginalmente. Camila ya no puede hablar, se entrecortan sus palabras, y solo se escabulle un “si… me encanta”, sacudida por las embestidas coordinadas de Héctor y Javi. Así los tres llegan a otro orgasmo.

Entonces cambiamos de posiciones el moro se sienta abajo y Camila se sienta encima de él y yo la cojo por su espalda. Él le penetra el chocho, ella se queda quieta un momento y me dice, -tu turno. Yo me acerco y le pregunto ¿Cómo estás? Y ella dice MUY CALIENTE. Entonces yo también la penetró vaginalmente, Los dos empezamos a movernos  dentro de su chocho y fuera de sí Camila llega a otro orgasmo.

Diez minutos más tarde Camila seguía con ganas de follar. Pero Isabel, aun en su sillón, nos pide que nos acerquemos y no la dejemos fuera. Parece algo recuperada de la cuádruple enculada y el desgarro anal. O al menos la calentura hace que se olvide de todo y quiera volver a follar. Camila por su parte había mostrado ser capaz de atreverse con todo y tener una capacidad inhumana para tragar una polla detrás de la otra por sus orificios. Cuanto más la follábamos, más ganas tenia de que lo hiciéramos otra vez.  Héctor entonces se pone al lado de Isabel y amasa sus tetas, las besa, las devora, mientras ella lo masturba. El resto estábamos listos para pasar a la acción.  Yo me siento en un sillón y me llevo a Camila conmigo. Ella se sienta encima de mí y se mete mi polla por el culo. El moro se acerca a Isabel y le mete de golpe la polla hasta el fondo de la garganta, queda una parte afuera a pesar de que las arcadas de Isabel indicarán que la polla la asfixiaba. Mientras tanto, Héctor ya la está follando y le aprieta con fuerza los pezones. Entonces Javi se pone a lamer el chocho de Camila. Ella le pide que la penetre. Entonces yo me paro y mi polla entra completamente en el culo de Camila. Javi se acerca y la penetra vaginalmente. Ella está en el aire con nuestras dos pollas dentro de sus orificios. Su delgado cuerpo está completamente tenso. Nosotros comenzamos con nuestros brazos a subirla y bajarla hasta que la inundamos de semen. Ella da un grito de lujuria y clava sus uñas en la espalda de Javi, teniendo otro orgasmo, después del cual la dejamos recostada sobre un sillón. Cuando miramos a Isabel,  El moro le frotaba su polla en la cara, tenía leche en los ojos, la frente, las mejillas, y las tetas. Héctor había retirado su polla del chocho y también la había bañado con su semen. Entonces yo me recosté en el sillón. Isabel se acercó y puso mi polla entre sus tetas. Empezó a moverlas hacia arriba y abajo, en círculos. Cuando mi polla asomaba entre sus tetas, la metía en su boca saboreando cada centímetro. Yo no pude resistir los encantos de su lengua y de sus tetas, y me vine. Llené de leche su pecho y su cara, hasta el pelo. Ella masajeaba sus tetas empapadas en semen y después limpió suavemente mi polla con su lengua hasta la última gota.

Cuando Isabel terminó conmigo vi que Camila estaba otra vez en acción. Chupaba las pollas de los demás, una tras otra para poder tener a todas contentas y bien paradas. Yo me sume a ellos. Ella se levantó y se recostó en la cama, entonces Javi empezó a penetrarla. Luego ella le dijo a Javi que la deje ponerse de rodillas, en cuatro,  como una perra, y el volvió a bombearla nuevamente. Al mismo tiempo Camila mamaba la polla de Héctor quien estaba frente a ella. Isabel viendo el espectáculo se unió también a la fiesta y pronto había dos pollas en su boca. Entonces Isabel recostó al moro y se montó en él, cabalgándolo y poniendo su culo en una posición muy apetecible. Yo acerque mi polla a su culo y comencé a introducírsela.  Mientras tanto, Héctor y Javi  cambiaron de lugar y entonces Camila tenía la polla de Javi en la boca y la de Héctor en el coño. Al rato ella pidió que se la metieran por el culo. Héctor empezó a penetrarla por allí. Ella gemía como una zorra y no paraba de chupar la polla de Javi. Entonces Javi se recostó en el suelo y ella se colocó encima de él metiéndose la polla en su coño. Inmediatamente Héctor volvió a follarla analmente,  penetrándola los dos al mismo tiempo. Ella gemía y disfrutaba al máximo. Luego intercambiaron posiciones y siguieron penetrándola por varios minutos. Por nuestra parte, el moro y yo hacíamos lo mismo con Isabel. Ambos tríos entramos en un mete y saca frenético. Ambas mujeres, estaban fuera de sí. Habían sido penetradas innumerables veces por ambos agujeros. Y después de horas seguían siendo embestidas por el culo y el  coño. Su nivel de excitación era tal que podíamos hacer lo que quisiéramos con ellas. Accedían a todo lo que les decíamos por lo caliente que estaban. Así llegamos al culmen de la jornada, con nosotros cuatro corriéndonos una vez más en sus orificios. Fue lo último que hicimos ese día. Después nosotros nos arreglamos y nos marchamos. Estábamos todos exhaustos, pero satisfechos. Después de tal bacanal, por unos días no volví a ver a Isabel, pero ella me conto por teléfono que las brutales enculadas habían tenido sus consecuencias. Varios días después, aun defecaba con sangre debido al desgarro anal que tenía. Le dolía y tomaba Ibuprofeno. Sin embargo, me insinuó que volvería a repetir lo hecho y que le gustaría que la encularan con una polla más grande que la del moro. La muy puta me dijo que la calentaba mucho pensar que era desgarrada por una polla. Quedamos en vernos en algunos días cuando su marido se volviese marchar.

Me gusta / No me gusta

Cena de Empresa de Navidad

Un año más había llegado la semana en la que se haría la cena de Navidad de la empresa. Todos los empleados estaban invitados, y este año, por cortesía del jefe, corrían rumores de que iba a ser una de las mejores. Pese a la crisis económica, el propietario de la empresa no se podía quejar ya que no sólo habían tenido beneficios, sino que habían ampliado la plantilla.

Sara, de 29 años, se estaba tomando un café con las otras compañeras de trabajo. Cuchicheaban sobre qué sorpresas podría tener guardadas su jefe, Don Gregorio.

El día de la cena de empresa de Navidad Sara se vistió acorde a las circunstancias. Lucía un vestido corto, negro, acabado en palabra de honor, junto con medias y tacones. Dada su delgada figura, la prenda le quedaba como un guante. Puesto que no tenía mucho pecho se puso un sujetador con relleno el cual le realzaba un pequeño escote. Su culo era una obra de arte gracias a la estrechez de la tela y el tanga que escondía en su interior.

Llegó algo tarde al restaurante, aunque tuvo la suerte de que aún quedaban sitios vacíos en alguna mesa y no tendría que sentarse en la siempre aburrida mesa de los jefes. En su mesa no había más chicas, y para sorpresa suya resultó ser bastante aburrida. Los chicos hablaban sólo de trabajo, y de no haber sido por su compañero Sergio, de más o menos su misma edad, se habría aburrido como una ostra.

Justo al lado suyo estaba la mesa de los jefes. Se arrepintió de sus pensamientos y perjuicios anteriores, ya que parecía que era la mesa más animada. Todo el rato se oían risotadas provenientes de Don Gregorio y sus allegados.

Antes de que trajeran los postres, hubo mucha gente que salió a fumar, o simplemente se cambió de sitio para hablar con la gente con la que tenía más confianza.

Sara le comentó a Sergio el contraste de una mesa a otra, y lo alegres que estaban los jefes.

–          ¿A qué sí? ¡Vente, vamos a sentarnos con ellos, ya verás qué bien! – dijo Sergio animados.

–          ¡Qué dices! ¿No parecemos pelotas? – preguntó Sara con el ceño fruncido.

–          ¡Qué va! La gente está muy equivocada con ellos. ¡Son unos cachondos!

A regañadientes, Sara se levantó y siguió a su compañero hasta la mesa.

–          Bueno, bueno. Qué tenemos aquí. ¿No habrás venido a pedir un aumento de sueldo aprovechando que nos hemos tomado una copa de más, verdad? – dijo muy serio Don Gregorio.

–          Ehhh, yo…. – balbuceó Sara.

–          ¡Es broma! Ja, ja, ja. – Dijo el obeso jefe riendo con fuerza.- ¡Sentaros, que no mordemos!

La compañía era tan grata, que ambos treintañeros se quedaron en aquella mesa a tomar los postres. Para sorpresa de Sara, se lo estaba pasando mejor con aquellos carcamales que con sus compañeros coetáneos o más jóvenes que ella. Aquellos hombres no paraban de contar chistes y hacer bromas.

–          Doctor, doctor – contó Sergio – Últimamente me siento más gordo y feo, ¿qué tengo…? – tras unos segundos de pausa. – ¡Mucha razón!

Todos se rieron, pero pronto los chistes cambiaron de color y se volvieron más verdes.

–          ¿Por qué a las mujeres les viene la menstruación? – preguntó Antonio, un jefe de departamento – ¡Porque la ignorancia se paga con sangre!

El grupo estalló en carcajadas y Antonio pasó un brazo por los hombros de Sara para disculparse ya que sólo era un chiste, y no nada personal.

–          Un marido le dice a su esposa: ¿hacemos un 68? ¿Y eso qué es lo que es?, le dice ella. – Andrés empezó a reírse antes de acabar, y entre risas dijo – Tú me la chupas y yo te debo una.

Más y más risas inundaron la mesa. Sara se reía como uno más y finalmente contó un chiste por petición popular.

–          Esto era una calle oscura en la que se acerca un hombre a una esquina donde hay una mujer despampanante apoyada y le dice: “Buenas noches. ¿Aceptaría usted mi compañía”. A lo que la puta le dice: “claro mi vida, son 60 € un completo”. – Sara miró a todos sonriente y pegando un grito dijo – ¡Joder qué chollo! De acuerdo señorita. ¡Compañíaaaaaaaaaaaa, ar! ¡En fila de tres! ¡Adelante, arrrrrrrrrr!

Sorprendidos, todos los hombres se rieron hasta soltar lágrimas.

Terminada la cena, el jefe anunció que para los que quisieran ir, invitaría a una ronda en un pub famoso de la zona. Por el mero hecho de que lo hubiera dicho el jefe, muchos se excusaron e hicieron planes a parte para salir con sus grupitos de amigos dentro de la empresa. Para decepción del dueño, sólo el grupito de su mesa y pocos más fueron al pub.

Tras la primera copa, casi todo el mundo se fue dando las más variopintas excusas. Don Gregorio se quedó solo con una copa en la mano y la compañía de Antonio, Andrés, Sergio y Sara.

El grupito siguió con el buen humor de la cena, pero quizás gracias al alcohol, con un contenido cada vez más picante.

–          ¿Por qué no nos haces un bailecito? – increpó Andrés a Sara.

–          ¡O un strip tease! – dijo Gregorio ante las sonrisas de asentimiento del resto.

–          ¿Aquí? ¡Qué va! ¡Eso en privado! – contestó Sara con sonrisa coqueta.

Sergio se acercó al sonriente Gregorio, y tapándose la boca con la mano le dijo algo oído. El jefe le respondió sin dejar de sonreír y levantando las cejas, a lo que Sergio le volvió a cuchichear algo hasta que el aludido respondió con una risotada.

–          ¡Eh! ¿Qué tramáis? – dijo Sara con un falso enfado.

–          Nada, nada – le respondió Sergio.

–          Venga, ahora dilo. Ahora no estamos entre jefes y empleados, sino entre amigos.

–          Le decía a Gregorio, que dudo mucho que te atrevieras a hacer un strip tease. No lo he dicho en voz alto porque no quería ofenderte.

Sara se quedó quieta sin responder unos segundos, y con un arrebato de honor patrocinado por las copas que se había bebido le respondió:

–          ¡Claro que sí! ¡Pero aquí no!

–          Pues vamos al piso piloto que nuestra empresa tiene aquí al lado, y nos lo demuestras.

Sara hizo un amago de coger un bolso pensando que allí terminaría el cachondeo. Para sorpresa suya, sus compañeros de trabajo se estaban todos levantando y cogiendo los abrigos. Con la respiración entrecortada, les imitó y siguió hacia la calle, donde se despidió de Antonio, que se iba a casa.

Los cuatro llegaron al citado piso piloto. El apartamento estaba totalmente amueblado, aunque para disgusto de los componentes masculinos del grupo, en el frigorífico sólo había una botella de agua que usaba el comercial como refrigerio cuando enseñaba el piso.

Pusieron la calefacción y tras quitarse los abrigos, los tres hombres se acomodaron en el sofá.

–          ¡Vaya! ¡Qué caballerosos! No me habéis dejado sitio…

–          Claro, para que puedas bailar – dijo Sergio mientras que buscaba una canción en el APP de Youtube de su móvil. – ¿Qué te parece ésta?

Desde su móvil, a todo volumen, sonaba una canción de striptease por el que todo el mundo aplaudió.

Los chicos le vitoreaban para que bailara. Ella no sabía muy bien qué hacer. Pensó en coger el bolso e irse de allí, pero las inhibiciones del alcohol empezaron a dar ritmo a sus caderas. Se colocó a la izquierda del sofá, pegada a unas largas cortinas blancas y comenzó a contonear su cuerpo, lentamente, al ritmo de la música.

No se atrevía a mirar a sus compañeros de trabajo, quienes seguro no le quitarían ojo de encima. ¿Cómo podría volver al trabajo el lunes siguiente? Daba igual. De perdidos al río, se dijo.

Cogió los bordes de las cortinas, y las incluyó en su baile empleándolas como si fueran un chal.

Los chicos aplaudían, y ella se animaba cada vez más. Se subió un poco la parte de abajo del vestido, sin llegar a dejar ver su ropa interior, ante los gritos de júbilo de sus compañeros.

Animada, se escondió tras las cortinas, y rotó dándoles la espalda. Sonriendo a sabiendas de lo que iba a provocar, fue subiendo de nuevo la parte baja de su vestido hasta enseñar a su audiencia su pequeño y prieto culo enmarcado en un pequeño tanga.

Los hombres gritaron como si hubiera marcado su equipo de fútbol y pidieron más y más. Sara contoneó su culito al ritmo de la música a sabiendas que el ambiente se estaba caldeando por momentos.

Se acarició las piernas y las nalgas y se giró para ver la reacción de sus compañeros de trabajo. Éstos estaban muy animados y no paraban de hablar entre ellos y relamerse al verla.

–          ¿Queréis más?

Todos gritaron un “sí” al unísono.

Sara bailó de lado y se fue bajando lentamente la parte de arriba de su vestido. Una vez con el sujetador a la vista de todos, se giró hacia ellos y se llevó un dedo a la boca provocativa.

–          ¡Otra cosa te daba yo para que te llevaras a la boca! – gritó Andrés.

Contoneándose como una profesional, se terminó de quitar el vestido, quedándose en ropa interior frente aquellos cuatro hombres.

Bailó sensualmente mientras los chicos le pedían que se quitara más prendas.

Totalmente desenfrenada y algo excitada, se quitó el sujetador y se lo pasó por la entrepierna antes de lanzarlo al sofá. Sus pequeños y níveos pechos apuntaban al cielo con los pezones duros como el granito.

Se quitó el tanga, y todos  aplaudieron al ver su sexo depilado. Justo en ese momento, se acabó la canción, y se quedó quieta sin saber qué hacer.

 

Todos la aplaudieron y Gregorio, el jefe intervino.

–          Muy bien Sara. Nos has puesto muy cachondos a todos. ¿No hay nada más que sepas hacer?

–          ¿Vestirme? – contestó provocando risas.

–          Je, je. No me refiero a eso. Ya te hemos visto todos desnuda, y guardaremos el secreto. Puestos a guardar secretos… ¿No te animas a hacer algo más para alegrarnos?

–          ¡Don Gregorio! ¡Qué está casado! ¿Es que no hay límites?

–          ¿Por qué no lo compruebas, pequeña?

Sara se acercó al orondo jefe de su empresa y se arrodilló frente a él en el sofá. Deslizó sus manos desde las rodillas hasta su entrepierna, donde se detuvo.

–          ¿Sigo, o no te atreves?

Don Gregorio asintió sonriente, y Sara le acarició el paquete por encima del pantalón. ´

–          Qué piel tan suave tienes – le dijo el hombre mientras le acariciaba la espalda.

Ella sonrió, y le bajó los pantalones. Su calzoncillo escondía un bulto, que presta, Sara empezó a acariciar.  Le dio mordisquitos y lo acarició, ante la excitada mirada de su jefe.

Gregorio le acariciaba el pelo con ternura, mientras Sara seguía a lo suyo. La chica notó la mano de Andrés en su culo.

–          ¡Vaya culo tiene! – dijo Andrés.

Sergio, le palpó la nalga a la que llegaba y se unió a los comentarios de aprobación de su compañero. Los dedos de Andrés se aventuraron más allá de las nalgas, rozando la entrepierna de la joven con cada caricia. Ella se movía revoltosa entre aquel mar de manos sin dejar de excitar a su jefe.

Lentamente, Sara peló el envoltorio del platanito de su jefe y sacó su pene a la luz. Era pequeño y estaba lleno de pelo. Lo lamió de arriba abajo y agarrándolo con dos dedos, empezó a succionarlo como si fuera un chupete. Don Gregorio cerró los ojos de gusto mientras su empleada le chupaba la polla.

Andrés y Sergio se dedicaban en conciencia en masturbar a su compañera. Con el coñito rosado y depilado delante de su cara, Sergio hundió su cabeza entre las nalgas de la joven y empezó a chupar como un cachorro hambriento. Andrés le pidió turno y le imitó. Sergio se volvió a sentar al lado de Gregorio y alargando las manos empezó a tocar las tetas de Sara. No eran muy grandes, pero eran naturales, bien proporcionadas mirando al cielo y duritas. Le apretaba las tetita que danzaban al ritmo de la mamada que le hacía al jefe.

Sin soltar el pene de su jefe, Sara agarró el de Sergio y plantó sus labios sobre su potente pene. Éste era mucho más grande y rico que el anterior. Lo mamó también como pudo, dado su tamaño, mientras que Andrés, tumbado en el suelo, se masturbaba a la par que le comía el coño.

La chica llegó a meterse las dos pollas en la boca y chuparlas como si tocara algún tipo de extraño instrumento musical.

Gregorio se levantó del sofá e invitó a Sara que se sentara en su sitio. Una vez se colocó en posición, el jefe se arrodilló frente a ella y le comió el coño. Ella gemía fuertemente de placer, y él paraba de vez en cuando para masturbarla con dos dedos.  Los otros dos chicos se coordinaron colocándose a los lados de la chica y acercando sus pollas para que ella se las chupara.

–          Soy el más veterano, así que seré el primero – dijo Don Gregorio.

El hombre se agachó y colocó la punta de su pene sobre la entrada a la vagina de Sara. Empujó, y su pequeña polla entró fácilmente en aquella húmeda caverna. Don Gregorio la aplastó con su barriga e inmenso cuerpo y empezó a moverse como un muñeco con las pilas recién cargadas. Sara estaba sorprendida del vigor de aquel hombre. Le abrazó el cuello mientras él, como un oso, la follaba en la postura del misionero dándole besos en el cuello. Con cuatro embestidas finales apoteósicas, el hombre se corrió dentro de Sara llenándola con más semen del que se podría haber imaginado que aquella pequeña manguera pudiera dejar fluir.

No tuvo tiempo para recobrarse porque Andrés la agarró y la colocó encima de él para que le cabalgara.  Aquel pene era de un tamaño normal, y Sara disfrutó mucho más pese a tener la vagina empapada de semen. Sara cabalgaba y al mismo ritmo que sus tetas saltaban, ella se la chupaba a Sergio.

Sergio, el chico más joven, le pidió que le cabalgara también a él. Ella se sentó dándole la espalda y empezó a cabalgar aquel pollón sin parar de gemir. Sus gritos cesaron cuando Andrés le metió la polla en la boca. Sergio le manoseaba rozando la bestialidad los pechos y se la metía con fiereza. Cambiaron, turnándose, varias veces de postura ante la atenta mirada del jefe: de lado, misionero, con las piernas levantadas y a cuatro patas. En esta última postura Sergio le estaba dando muy duro y ella estaba con todo su peso apoyado en el sofá gritando como una poseída.

–          Ufff, no aguanto más, voy a correrme. – dijo Sergio.

El chico ayudó a que Sara se arrodillara, y tanto el como Andrés empezaron a masturbarse frente a ella, quien daba chupaditas periódicamente. En una de estas chupadas, agarró el pene de Sergio y empezó mamarlo como una desesperada. Sergio estalló en su boca al tiempo que Andrés disparaba un chorro hacia la cara de la chica. El resultado fue que de la boca de Sara caían borbotones de semen y saliva mientras que su cara y su pelo estaban siendo trazados por las líneas blanquecinas de la corrida de Andrés.

Los tres descansaron en el sofá hasta que Sara se levantó para ir a limpiarse al baño. Cuando salió, los otros entraron por turnos en el baño y ella pudo volverse a vestir recogiendo las prendas dispersas por el comedor y recomponerse.

Sergio se ofreció llevarla de vuelta a casa. Al despedirse en el portal de la casa de Sara y su novio, ella le dio dos besos.

–          ¿Estás de broma después de lo que hemos hecho?

El chico le cogió la barbilla y le dio un beso metiéndole la lengua en la boca y jugueteando con ella dentro de la de Sara.

Sara entró en su casa, e hizo más ruido del que se dio cuenta, pues todavía estaba bajo los efectos del alcohol. Al llegar al cuarto, encendió la luz de su mesilla y vio como su novio se desperezaba y le preguntaba qué tal. Respondió que aburrido, como siempre.

A la mañana siguiente, Luis, el novio de Sara se despertó mucho antes que ella, quien dormía plácidamente. Al salir del cuarto se tropezó con algo tirado en la puerta. Lo recogió y pudo ver que se trataba del tanga de Sara. Estaba totalmente manchado de lo que habrían sido los flujos de ella. El chico sonrió pensando que quizás la noche no habría sido tan aburrida como ella decía. Justo al lado de donde había estado el tanga, encontró el vestido de ella. Lo recogió para llevarlo al cesto de la ropa sucia y algo le sorprendió. Por un lateral destacaban manchas como de salpicadura de una sustancia mucosa. Lo olfateó, y detectó el olor del semen.

Sara tenía que contarle cómo había ido aquella cena, supuestamente aburrida, de empresa…

 

Me gusta / No me gusta