La piscina, y la vecina

Siempre me he considerado un hombre caliente. Me encanta el sexo con mi mujer, jamás le he sido infiel, porque la amo muchísimo, pero además porque en el plano sexual me da una satisfacción tremenda.

No se si lo que acaba de ocurrir, podría considerarse infidelidad. Espero que no. Pero juzguen ustedes mismos…

Me levanté temprano, para llevar a los niños a una granja escuela donde van en verano. Mi mujer estaba trabajando en el turno de mañana. De regreso a casa, tenía la casa para mi, cosa que no ocurre muy a menudo. Decidí desayunar, salir a correr, hacer unas abdominales y darme un bañito (tenemos piscina comunitaria). Entre pitos y flautas, pasó una hora y media hasta que bajé, sudado y cansado del ejercicio, a la piscina. Para mi deleite, no había nadie. Estuve nadando un rato, haciendo estiramientos en el agua. Al salir, me relajé en el césped a tomar el sol. Me tumbé en una toalla, con las gafas de sol y el bañador. Fisicamente, soy de complexión atlética, me cuido, y aunque estoy llegando a los cuarenta, me considero bastante atractivo.

Tras un rato tumbado, me había quedado medio soñoliento, escuché ruido en el agua. Supuse que había bajado alguien, pero no me había dado ni cuenta. Reparé en que, debido al relax del solecito en mi piel, y a saber qué habría soñado, tenia la polla medio morcillona debajo del bañador. El bañador es de pantalon, no pegado al cuerpo, pero si que es cortito de pierna. Instintivamente, me llevé la mano al paquete, más que nada, con miedo a que se me notara demasiado, y quién hubiese bajado se hubiese percatado del “asunto”… pero no, estaba todo “tapado”. Giré la cabeza, para ver si veía quien era… y vi la cabeza de una chica que no conocía. ¿Sería nueva en la comunidad?. Estaba metida en el agua, no podía verle bien la cara pero no me sonaba.

Read more

Me gusta / No me gusta

Mis chicas son mis mejores amigas

Infidelidad, parejas liberales, infidelidad consentida, trío. La mañana del sábado, siguiente a lo sucedido en el relato “Mi chica está orgullosa de su mejor amiga”, desperté solo en la cama, pero oliendo el café ya filtrando en la cafetera. Se escuchaban risas desde  la cocina y ahí me dirigí aún desnudo. Read more

Me gusta / No me gusta

La vi acercarse al coche

La vi acercarse al coche, traía su bolso de viaje, la chaqueta en el brazo junto a una revista y una pequeña bolsa de papel, se adentro al coche y me saludó con un beso, le pregunté como le habia ido, Ana me sonrió y volvió a besarme.

Imaginamos fantasías, y de tanto desearlo, en alguna ocasión se hacen realidad. Mi caso, es la realidad de un deseo, me he convertido en el marido cornudo y consentido que he deseado ser, siempre hemos fantaseado con situaciones en las que de una forma u otra nos hemos relacionado con otras parejas, chicas, chicos, hemos sido esclavos de nuestra pareja o hemos formado parte de un trío o cuarteto en el que mi mujer Ana era penetrada, sodomizada por varios hombres, o yo travestido por mi mujer y unas imaginarias amigas, lo mas perversas posible.

No se el día que comenzó todo, somos una pareja de 39 y 36 años, nuestro trabajo esta vinculado al mundo de la cosmética, yo como delegado de una multinacional y Ana  regenta una franquicia, la presentación de la nueva línea para el siguiente invierno le llevó a una convención, había ido algunas veces, siempre a hoteles de lujo en sitios de moda, yo normalmente no la acompaño, solo lo hice una vez, y efectivamente tanto el entorno, los productos y el personal resulta muy atractivo, a lo cual Ana no se queda atrás, siempre con la sonrisa en la boca, su negro pelo rizado y los ojos chispeantes, cuida tanto su imagen como su cuerpo, es de esas chicas que no pasan desapercibidas en cualquier reunión.

Después de mi visita con ella, siempre fantaseaba con las azafatas de la convención o con alguno de los franquiciados, la animaba a que tuviera una aventura, a la vuelta de su segunda visita, me comentó que había conocido a una pareja que se habían iniciado en la compañía, había cenado con ellos y tomado una copa, yo le pregunté si todo había terminado en una copa, ella me dijo:

  • Siempre estas pensando en lo mismo, mientras se evadía de la conversación.

Tras unos días y por mi insistencia, acabo confesando que había sentido una atracción especial por ellos desde que los conoció, Oscar y Míriam, la ultima noche, que siempre era la mas especial habían cenado en la misma mesa, junto a otra gente, el no hacia mas que agasajarla, y comentar con su mujer lo guapa que resultaba, en la despedida en el pasillo del hotel para ir a dormir, Míriam le había besado en los labios, ella entró en su habitación despidiéndose apresuradamente, allí sola en la cama se sintió algo abrumada, superada por la situación, pensando que solo tenia que marcar el teléfono y estaría ella o el, o los dos en su habitación, por lo que acabo fantaseando y tocándose, por la mañana coincidió con ellos en el desayuno y se despidieron hasta la próxima.

Los seis meses siguiente pasaron rápido, con alguna llamada esporádica por teléfono y de nuevo tocaba otra convención, Ana me dijo que no sabia si se encontraba dispuesta a asistir, ya que temía encontrarse en una situación que no pudiera controlar, que en las llamadas telefónicas, Míriam, siempre le hablaba con doble sentido, yo la animé después de lo que habíamos fantaseado durante este tiempo, aunque también lo mismo aquello fue algo esporádico, y que si le surgía, ella sabría decidir, la acompañé a la estación del alta velocidad, le dije:

-Disfruta y si tienes una aventura, mándame una foto por el móvil, ella se despidió diciendo lo tonto que era, dos horas después ya estaba en su destino, y varias horas mas tarde recibí una foto en el móvil de ella junto a una chica bastante mona, algo mayor que ella casi con cuarenta años, pero buen aspecto, las dos sonrientes tomando una copa en el jardín del hotel, y con un mensaje que decía “Solteras buscan”, la llamé para preguntarle de que se trataba, me dijo que estaban dispuestas a divertirse, desde ese momento apagaría el móvil para que no la llamara, que lo volvería a conectar después de dos días para la vuelta. Yo me encontraba de viaje cuando me llamó para decir que estaba cogiendo un taxi en la estación para volver a casa, por la noche nos veríamos. Mientras cenábamos, con sonrisa picarona, me dijo que me tenia que contar muchas cosas, que si quería que fuera allí cenando o esperaba a que estuviéramos en la cama, “Aquí y ahora”, le dije yo tajantemente.

– Me he acostado con Míriam, me lo dijo así, sin dar rodeos, yo di un respingo de la silla,

– Cuéntame todo de principio a fin, y comenzó el relato de su aventura.

Coincidimos llegando al hotel, nos saludamos, ella también ha asistido sola, mientras nos registramos en el hotel, tomamos una copa de champagne de bienvenida, y luego otra, nos dieron las habitaciones contiguas, quedamos después de darnos un retoque para bajar al jardín, en el cual que te envié la foto, por la tarde trabajamos y  la noche la teníamos libre, me di un baño y comencé con la ropa interior y las medias, sentí como manipulaban la puerta que comunicaba las habitaciones, yo la tenia bloqueada, escuche a Miriam decirme que si le podía ayudar a bajar una cremallera de su vestido, abrí y entró con el albornoz del hotel y el pelo aun mojado, se quedo mirándome, o admirándome y sin darme tiempo se aproximo y comenzó a besarme, por un momento intente resistirme , pero me di cuenta que me estaba gustando, dejo caer su albornoz y nuestros cuerpos se unieron, sentía su piel húmeda del baño y la crema corporal, nos tocábamos mutuamente, ella chupaba sus pezones, yo mordía mi cuello, me soltó y volvió con unos zapatos, allí me encontraba a merced de ella, me volteo y me hizo apoyar las manos en la cama, de un cachete me abrió las piernas arrodillándose tras de mi y metiendo su cara entre mis piernas, sentía su lengua como una serpiente vibrar entre mi sexo, buscando abrirse paso, yo colaboré abriendo y dejando el paso libre, separó mis braguitas y su lengua recorrió libremente llevándose los jugos que me provocaba aquel torbellino de placer, ahora su lengua entro por mi culo y yo tuve el primer orgasmo, me puse rígida mientras mi cuerpo se convulsionaba y ella seguía, caí sobre la cama mientras ella a mi lado se masturbaba, llegando al éxtasis entre las mas vulgares de las palabras dirigidas hacia mi, yo me sentía propiedad de ella, la besé y la acaricie, mientras aun jadeábamos el la cama. Se nos hacia tarde, nos recompusimos y bajamos a la cena.

La noche volvió a ser una clara muestra de sexo y sometimiento por su parte, me violo repetidamente con sus juguetes, me ha introducido bolas chinas y he sido su putita, he lamido sus pies y su sexo, me ha humillado de mil formas, y querido Arturo, me ha gustado, me enseñó algunas fotos de ellas dos en la cama o reflejadas en el espejo del baño medio desnudas. Mostrándome su pecho me dijo, me marcó como si le perteneciera, chupando con fuerza hizo este morado, creo que ahora no podré pasar sin ella y los encuentros, estoy pensando que venga aquí a casa, a pasar el próximo fin de semana,

-Por mi parte, le respondí, si es tu deseo, encantado, pero que has pensado sobre mi, sabe todo esto su marido, quieres que este yo presente?  Por supuesto, quiero que estés y participes, quiero darte el placer de verme mientras soy suya, y que cumplas tu fantasía, en cuanto a su marido, realmente es su pareja , y ellos ya han participado en situaciones similares, aunque en este viaje, solo vendrá ella, yo estaba descolocado, inquieto ante tal propuestas, ahora seria el voyeur de mi mujer, vería como era sometida y amada. Ana no quería ni perder un momento en decírselo a su nuevo amor, cogió el teléfono y delante de mi marcó.

– Míriam? Hola querida, nos vemos en el fin de semana?, Si, aquí en casa, te recogeremos en la estación? De acuerdo, besos, y yo a ti, y colgó.

Esa noche hicimos el amor como nunca, ella se mostraba mas ligera, se movía con soltura en la cama, como si se hubiera quitado un peso de encima, besé el morado de su cuerpo, como queriendo remarcárselo, como para que no olvidara a quien pertenecía, yo quería demostrar algo mas de lo que era, por lo que lo hicimos una vez y luego otra, después caímos rendidos, al día siguiente había que volver a la realidad. La semana pasó rápida, notaba a Ana algo mas inquieta que en otras ocasiones, hicimos el amor un par de veces, por mi parte andaba preocupado de que la casa, la comida y bebida estuvieran a punto, el jardinero repaso el césped y la piscina estaba cristalina, en el almuerzo del viernes hablamos sobre como afectaría esto a nuestras vidas, donde dormiríamos cada uno de nosotros, Ana me pidió que le dejara a ellas nuestro dormitorio, me pidió que desde que llegara Míriam, seria la que tomaría el mando en todo lo que concernía a ella, yo me iría a la habitación de invitados, cada momento que pasaba, era el cornudo que había deseado ser  en nuestras fantasías.

Sonó el timbre, desde la ventana vi bajar a Ana descalza, con sus short blancos y la camiseta anudada a la cintura, un taxi se marchaba, por fin conocí a la amante y ama de mi mujer, Míriam era según había visto en algunas fotos del teléfono, melena corta, no demasiado delgada, la piel morena y el pelo castaño, llevaba un vestido de tirantes color negro, cerraron la puerta y se besaron. Entraron en casa, ahora si conocí por fin a Míriam, nos saludamos, le recogí el equipaje y le desee la mejor de las estancias en nuestra casa, ella me lo agradeció y me beso en los labios diciendo que esperaba estar a la altura, Ana le recrimino diciendo ¡ehhh!.

Ana estaba como la chica que recibe a su novio por primera vez en casa, subieron las dos mientras yo preparaba una copa en el jardín.

Tardaron un momento en bajar, Ana ahora llevaba un mini vestido elástico color rojo y unas sandalias bastante mas altas de las que usaba ella habitualmente, eso hacia que se le vieran las piernas mas largas y la ropa mas corta , le pregunte que de donde había salido,

-Regalo de Míriam, ya sabes lo que hablamos, a lo que asentí con una sonrisa, Miniar le indicó que hiciera lo que le había dicho anteriormente, y Ana entreabrió sus piernas dejando su sexo al aire, sin bragas por orden expresa y gusto de ella, después de un tiempo Míriam mando a la cocina a Ana, diciéndole que tenia que hablar conmigo,

-Arturo, he venido para mantener sexo con tu mujer cada vez y en cada situación que nos plazca, desde ahora y hasta el lunes que salga por la puerta, me pertenece, no temas por ella, tú podrás participar cada vez que quieras, pero en ningún momento interfieras en las decisiones que yo tome. Me quede estupefacto, pero asentí dándole todo el mando a ella.

Les pregunté que preferían, salir a cenar o tomar algo aquí en el jardín, Ana propuso ir a cenar a un pequeño restaurante que conocíamos, Míriam dijo que le apetecía, que tenia bastante hambre, reservé y pronto estábamos en una mesa que tenían con vistas a la ciudad, tomamos vino y champagne, después nos retiramos a casa, en el coche se colocaron las dos en el asiento de atrás, quedé como un chófer que lleva a sus señoras, desde el espejo vi como Míriam besaba a Ana, y como le metía la mano por el escote de aquel mini vestido rojo que había sido el centro de miradas de la noche, sentí el sonido de un bofetón, miré y vi a Ana con la cara sumisa como pidiendo perdón, escuché como le recriminaba porque había ido a cenar llevando bragas, mientras Míriam se pavoneaba de ser “el chulo” de mi mujer, se las quito, abrió la ventanilla y las lanzó fuera del coche, ver a mi mujer tan sumisa me excitaba, se lo dije a Míriam, y en cuanto llegamos a casa en la misma cochera puso a Ana de rodillas e hizo que me chupara, la cogía de la cabeza y la empujaba contra mi, de repente le dijo:

-Para, después tendrás más, mientras se dirigía a mi diciendo:

-Este fin de semana sabrás el placer que te puede dar esta putita.

Nos fuimos a nuestras habitaciones, yo a la de invitados, ellas a la que hasta la noche anterior había sido mía, me dí una ducha y me tumbé sobre la cama, esperando que nos depararía la noche, se abrió la puerta y entró Ana, desnuda, llevaba los ojos muy pintados y los labios tan rojos como nunca se los vi, solo con aquellos tacones vertiginosos que le había traído su amante, y con un collar con argollas y piedras brillantes en el cuello del cual colgaba una tira de cuero, como si fuera un perro,

-Míriam te invita a la habitación, desnudo como me encontraba y comenzando a tener una erección, me instalé en una butaca para ser el perfecto voyeur, Ana se recostó junto a su ama, que estaba medio desnuda,  y esta comenzó a tocarla, sin violencia, acariciándola, amándola, besaba cada centímetro de su cuerpo, se besaban en la boca, mordía sus pezones, metía la mano entre sus piernas haciéndole el amor, ahora con un dildo dorado, penetraba con suavidad, vibrando entraba hasta el fondo de Ana, ella gemía de placer, yo comencé a tocarme, pero Míriam me dijo que no terminara, ellas seguían y yo no podía parar, Míriam se levantó de la cama, tenia el pecho bastante bonito, algo retocado por el bisturí, abrió por la cintura sus braguitas tipo culotte, y me pidió que descargara, ver su pubis casi totalmente rasurado, solo con una línea de vello, fue lo que me llevo a explotar y descargar, me apretaba el miembro con la mano para direccionar la descarga, mi semen caía desde su ombligo hasta su sexo,

-Muy bien cornudo, ahora vuelve a tu butaca mientras cogía la ultima gota con su dedo y se lo llevaba a la boca, soltó el elástico y todo quedo dentro, se hacia cada vez mas grande la mancha húmeda de su braga, caí en la butaca esperando el siguiente acto, Ana fue traída con la cadena hasta hacerla meter su cara entre las piernas de Míriam y comenzar a lamer aquel néctar que rebosaba por el tejido y los lados, me sentí confuso ya que nunca había conseguido que Ana tragara mi semen, y efectivamente fue la misma reacción, lo que ella no esperaba era el azote que recibió con la correa de cuero, y después otro, tuvo una arcada y recibió mas, yo volvía a excitarme de ver a mi mujer humillada, la pintura de los ojos y labios corrida, pero chupo y lamio hasta dejar el sexo de su ama y las braguitas totalmente limpias, volvía a masturbarme, y esta vez fue Míriam la que se encargo de ponerse de rodillas, quito mis manos y con su boca acabó lo que yo había empezado, extrajo mi nueva descarga, la contuvo en su boca y levantándose, acerco su cara a la de Ana, abrió su boca y dejo caer la bola blanca que había salido de mi un momento antes, le cerró la boca y le dijo:

-He visto que te has quedado con ganas de más, ahora traga, vi la cara de Ana ultrajada, con arcadas, hasta que abrió su boca y enseño la lengua, todo había desaparecido en su interior.

Aquella mujer nos tenia sometidos a los dos, la habíamos estando necesitando desde hacia tiempo, estaba rompiendo con todas las reglas y nosotros con ella, estábamos encantados, yo acabé la noche en mi nueva habitación, durante la noche sentí gemidos en la habitación de al lado.

Buenos días, me saludo Miriam, había preparado el desayuno en el porche junto a la cocina, al instante apareció Ana, con un camisón blanco de algodón que usaba para andar por casa, le trasparentaba el pecho, sus pezones se marcaban y al sentarse se le subía dejando algo mas que sus mulos al aire, habíamos hecho el amor muchas veces cuando ella lo usaba, me besó y después cogió a Míriam por detrás de la cintura y la besó, creo que fue la única vez que sentí celos, las vi como si hubieran sido amantes toda la vida, después del desayuno, donde nada se habló de la noche pasada, les dije que tenia la partida de pádel del fin de semana, pregunté si estarían en casa para comer, Ana propuso dar una vuelta, igual bajaban por el mercado, yo me cambié de ropa y salí en dirección al club.

A mi vuelta, las encontré en las tumbonas de la piscina, las salude y desnudándome allí mismo me di un baño, Ana se levanto para traer unas cervezas del bar de la piscina, mientras la tomábamos Míriam me dijo:

Arturo, he invitado a Ana para pasar un fin de semana en casa, si te apetece venir, seguro que te divertirá, me gustaría tenerla conmigo, tengo planes también para ti, quiero que Ana vea como me follo a su marido, Estaré encantado de darte placer, le respondí, me miró y sonrió de forma sardesca.

Tras la comida, nos retiramos a nuestras habitaciones, de nuevo volvía a escuchar movimiento en la habitación, gemidos y risas, la tarde trascurrió tranquila, ellas dos en las tumbonas, cogidas de la mano, mimándose, sintiéndose amadas, yo, en tierra de nadie, sin identidad, a un metro de mi, la que había sido la mujer de mi vida, ahora entregada a una mujer que solo había visto dos o tres veces, y por la cual daría la vida. Llegada la noche, ellas decidieron salir a dar una vuelta, sacaron el coche de Ana, las vi bajar la calle hasta desaparecer por la urbanización, me tumbe en el sofá a mirar tele, al instante entre en Internet, busque paginas de maridos cornudos, casi siempre era lo mismo, lo mismo que yo estaba haciendo, un chico o chica se enrolla con una mujer casada, mientras el marido esta junto a ellos viendo como disfruta su mujercita, o es sometida, en otros casos, el lleva algún artilugio que le hace imposible tener una erección y ella y su amante se ríen , en muchos de los casos, el marido acaba lamiendo el semen en el cuerpo de ella, era el fiel reflejo de mi película, y eso me hizo actuar, decidí poner en el dormitorio las cámaras portátil que tengo para hacer submarinismo, en un instante y tras pruebas de encuadre, todo estaba preparado, inquieto esperé, escuche llegar el coche, parece que no tuvieron demasiada suerte o tenían demasiada prisa por aprovechar el tiempo juntas, me retiré a mi nueva habitación y las oí llegar, jugueteaban por la escalera y en el baño, después como la noche anterior, movimiento de puertas y baño, ahí me quedé dormido.

Les preparé el desayuno, desde la cocina vi a Ana nadando, no era habitual que ella se metiera en la piscina tan temprano, el agua aún estaba fresca a esa hora, me fije en ella, en su cuerpo desnudo, volvía a llevar el collar con las argollas en el cuello, vi sus cachetes algo rojos, parece que no había sido todo lo buena que deseaba su amante, y le infringió un castigo, salió del agua, desnuda, dejando tras de sí una estela de agua, andando casi de puntillas, los pezones pequeños y oscuros en ese pecho perfecto, el pubis como el de su amante, depilado con una pequeña franja de vello, me pareció una Venus, la miraba ajeno a que Míriam se encontraba en la cocina, me dio los buenos días besándome en los labios, envuelta en una bata de seda, le pregunte como habia ido la noche, ella me contesto que de maravilla, se habían divertido y aunque volvieron pronto, ya no vieron luz en mi dormitorio. Hemos hecho el amor hasta casi el amanecer, seguro que cuando me marche Ana tendrá una mente mas abierta, yo me quedé como estos últimos días, sin palabras e intentando que pareciera normal esta situación, me acordé que las cámaras seguían en el dormitorio.

Le di los buenos días a Ana, admire su cuerpo aun mojado, el pelo rizado parecía aun mas negro, su cara estaba relajada, la conocía bien y sabia que había disfrutado, la veía enamorada de su amante, Míriam hizo por quitarle el collar, yo le pedí que se lo dejara, que la mantuviera desnuda, ahora su cuerpo tenia las formas mas graciosas, parecía mas joven, me recordaba el cuerpo de cuando la conocí, quería amarla.

La mañana transcurrió entre tumbonas al sol y piscina, tomamos sanwichs y champagne, al finalizar, Ana me dijo que esperaban la visita de un amigo de Míriam al que había invitado a tomar el sol en la piscina, le pregunté si era alguien conocido, si formaba parte del juego de fin de semana. Si, me respondió, lo vimos anoche tomando una copa con amigos, era un chico joven de veinte tres años aproximadamente, era el sobrino de unos amigos de ella, estaba estudiando en nuestra ciudad.

Me retire para hacer una siesta, desde mi nueva habitación escuché parar una moto y después el timbre, me asome tras el parasol y vi llegar dos chicos jóvenes, en tenis con pantalón corto y camiseta, ellas los recibieron, pensé que solo vendría uno, Míriam los saludó y  presentó a Ana, pasaron hacia el interior, observe como Míriam y los chicos andaban tras de Ana mirando los cachetes que se le salían de  las braguitas del bikini, me cambié a otra habitación para tener vista de la piscina y las tumbonas, donde se habían instalado, Ana se soltó el top que llevaba anudado al cuello, dejo su pecho al aire y se dedico a preparar unos mojitos,  Míriam se colocaba detrás, la abrazaba y le tocaba las tetas, besándola y riendo, calentando el ambiente para los chicos, cuando Ana entregaba la copa a uno de los chicos y se dieron un morreo, parecía que su preferido era uno rubio con la piel bastante dorada por el sol, eran los típicos chicos que se pasan el verano entre fiestas sol y gym, Míriam cogió de la mano al que otro, tenia el pelo bastante corto, casi rapado, su cuerpo era mas atlético, lo llevo hasta Ana y la cogió por detrás, pronto estaban los dos en la misma tumbona sobándola, mi mano bajo buscando otra nueva erección, la sorpresa fue al no percatarme de la presencia de Míriam tras de mi, mirando por encima de mi hombro,

-Te gusta ver como se follan los chicos a tu mujercita, ya te dije que no sabias lo puta que podía ser, seguro que habías deseado verla así en mas de una ocasión,

le he ordenado que los vuelva locos, pronto veras como lo cumple a la perfección, al instante estaba tragándose el enorme falo de uno, mientras el otro le sacaba las braguitas del bikini y metía mano entre las pierna, le besaba los cachetes, no tardarían mucho en estar penetrándola, ella se montó a horcajadas sobre el chico rubio, desde nuestro puesto veíamos como Ana hacia un movimiento rítmico con sus caderas de delante hacia atrás, el chico moreno, se colocó en su espalda y empujándola hacia delante, intentó penetrarla por detrás, le costaba y le dolía a ambos, lo soluciono cogiendo un bote de crema hidratante, la untó e introdujo su miembro desde atrás, desde nuestro puesto ya no acertábamos a identificar de quien eran cada uno de los gestos y gemidos, eran como animales en celo, Míriam soltó el cinturón de la bata  y me dijo:

-Chúpame, me arrodille, ella puso una pierna sobre una silla, miré hacia arriba, su pubis rasurado igual que el de Ana, sus labios vaginales eran como los de una niña, rosados y voluminosos, se veía que la cirugía también había llegado hasta allí, metí mi cara entre sus piernas, me sabia a gloria, lamí y mordí aquellos labios hinchados mientras me masturbaba, no pude aguantar y comencé a soltar mi semen en el suelo, Míriam al verme, me cogió del pelo y me abofeteo en la cara, acerco su cara a la mía me llamó cerdo cornudo, me escupió, después me llevo la cara hasta le charco que había formado en el suelo y me hizo lamer, mientras me humillaba, sentí como algo cálido caía en mi espalda, por mi cuello, ella estaba haciéndome una lluvia dorada, nunca pensé que lo practicaría, en un día estaba descubriendo todo tipo de humillación y sometimiento, cuando me levanté del suelo Míriam me dijo:

-Mira a tu mujercita, el rubio en pie descargaba en la cara, por el cuello y el pelo, después chupó succionando lo poco que le quedaba, hasta la ultima gota, el otro esperaba para imitar a su amigo, veíamos a Ana con la boca abierta delante del otro esperando que la masturbación terminara en una descomunal corrida que le desbordó la boca, ella mantenía en la boca el semen que había recibido

Míriam llamo desde la ventana a Ana para que subiera, le hizo señas de que no se limpiara, cuando llego a la habitación, la hizo que se pusiera delante de mi, y de nuevo lamí aquellos jugos que bajan como lava por el cuerpo de mi mujer, Míriam me arrodilló ante ella, levanto mi cara y abrió mi boca, Ana dejó caer lo que transportaba, sentí el sabor ácido, mi paladar era un amalgama de sabores, tragué parte y el resto cayó por mi cuerpo,  Míriam cogía con sus dedos y se los daba en la boca a Ana, ella ya no mostraba el asco que había manifestado el día anterior, besó en los labios a Ana y la mando al baño dándole un azote en el culo, mientras ella despedía a los chicos.

Yo hice lo propio, mientras caía el agua por mi cuerpo sentí el hasta ahora extraño placer de ser sumiso, ya avanzada la tarde llamó Míriam a la puerta de mi la habitación, sin decir nada, dejó sobre mi cama el vestido negro con el que llego a casa, junto a unas braguitas y un sujetador,

-Ponte esto putita, que ahora volveré para pintarte, no sabia donde colocar mi miembro dentro de aquel pequeño trozo de tela, ajuste el sujetador y me colé el vestido, me mire al espejo cuando ella llegó con gomina, un pintalabios rojo y pinturas para los ojos, en un instante me había convertido en una puta, me ordeno que bajara al salón, ahora no se quien sería quien me follaría, encontré a Ana con un traje mío, con camisa y corbata, note algo abultado su pantalón,

-Aquí te traigo la puta que te prometí, Ana se acerco a mi y me dijo, “quiero que me comas la polla, putón”, de nuevo de rodillas, y de su bragueta salió un tremendo falo de látex negro que apuntaba hacia el frente, lo cogí con la mano y comencé a chupar, era tremendo, era imposible que me entrara entero en la boca, Ana me empujaba como yo había hecho tantas veces, ahora era yo quien tenia arcadas, y ahora era yo la que recibía el castigo, la primera bofetada me la dio Míriam, las siguientes fueron de Ana, incitada por su maestra de ceremonias, no se de donde sacó fuerza, pero me volteo contra la cama, lubricó mi culo y sentí como un rayo de dolor me corrió todo el cuerpo, grite del dolor, esta vez la correa de cuero dejo la marca en mi trasero, me mordí los labios, los envites siguiente fueron violentos, mientras me arañaba la espalda, me cogía del pelo, chillaba, me mordió en el hombro, jadeaba hasta que cayó sobre mi espalda aun convulsa, el látex salió despacio de mi cuerpo, que sentí como abierto en dos, esperando una caricia o un beso, lo que recibí fue un azote en el culo, escuche la voz de Míriam ,“Ya puedes retirarte, puta”. A Ana,

-Sube y mima a tu marido, yo mientras tomaré una copa. Subimos como dos enamorados nos besamos y nos amamos, olí cada poro de su piel, pasé mi lengua por sus cachetes enrojecidos y ella por los míos, y besé de nuevo el morado de su pecho, no me costó montar sobre ella e introducirme hasta lo mas profundo, y vaciarme dentro de ella, nos quedamos quietos, abrazados, sintiendo el calor de nuestros cuerpos, llegó Míriam controlando cada minuto de nuestras vidas, le dijo a Ana que volviera a la  habitación, la odie, porque rompió el momento intimo que teníamos, sentí como cuando de niño no te querías separar de tus amigos, pero tenias que marchar a casa, solo te quedaba la esperanza de que mañana volvías a estar con ellos, así me sentí, con el deseo de que mañana llegara pronto. Me reserve la grabación para mi, la visionaria solo o con Ana, aunque no hubiera participado, seria solo para nosotros

Por la mañana cuando desperté, Míriam ya se marchaba, me dio las gracias por la hospitalidad, yo se las di por el fin de semana tan especial, prometiendo que repetiríamos, vi como Ana la besaba antes de abrir la puerta del jardín, el taxi esperaba

Ana entró en la cocina y me dijo, ¿Preparo café?

Me gusta / No me gusta

Feítos, pero cumplidores…

Antes que nada, esto paso ya hace algunos años, acualmente cuento con 33 años, pero de este día en particular, mi vida, mi mentalidad y yo mismo, cambié… Espero disfruten este relato, tanto como yo disfruté recordar, mi nombre no lo cambié, únicamente los de los demás protagonistas…Que lo disfruten.

Viernes por la mañana… había que ir a la universidad, por aquel entonces cursaba el cuarto semestre de la carrera de Ingeniero Industrial, mi nombre es Francisco (Paco), yo era un joven de 19 años, no era delgado, ni mucho menos soy alto, soy de una estatura promedio para un chico mexicano, de tez morena, estaba algo pasado de peso, mido 1.70 y en aquel entonces pesaba unos 85 kg, era flojo y no me gustaba hacer nada de ejercicio, prefería pasármela en los videojuegos, era adicto en sobremanera al King Of Fighters 97 (KOF ´97), pero ese viernes en particular, algo cambió mi rutina, mis primas Alejandra Y Cruz (con las cuales en ese tiempo eramos inseparables), me habían invitado a ir a la alberca pública para refrescarnos, se acercaba la semana santa y en el lugar donde vivo hace demasiado calor; como todas las mañanas iba caminando a tomar el bus y de camino me encontré a mi primo Alfredo (Fito), hermano de mi prima Cruz, es menor que yo por 1 año pero puedo decirle que es el hermano que nunca tuve, él al igual que su hermana son de tez blanca y cabello castaño, solo que Fito es al igual que yo, un poco gordito, me preguntó si iba a ir siempre con ellos a la alberca, a lo que respondí que sí, que unas horas de convivencia no caería mal y acabé diciendo, aparte va Alejandra (ambos comenzamos a reír), me respondió diciendo “si está bien buena, lástima que es nuestra prima” yo lo voltee a ver y le dije ¿a poco no te la cogerías? y me dice “claro que lo haría” y yo, pues entonces no digas “lástima que es nuestra prima (en voz aguda y burlona)”, nos subimos al autobús y nos fuimos, él se bajó en el colegio de bachilleres al que llegaba y yo, seguí de camino al Tecnológico.

Al llegar al tecnológico, me recibió mi novia que al día siguiente sería el cumpleaños de su papá y que me esperaba en unas carnes asadas, que le harían, el resto del día paso sin mayor novedad, las materias y horas pasaban lentas y tranquilas, a las 2 pm terminaron mis clases, me despedí de mi novia, mis amigos y me fui a la casa.

Al llegar a casa, estaba completamente vacía, ya que mis padres trabajaban y mis hermanas estudiaban fuera de casa por lo tanto en ese tiempo solo vivía con mis padres, recuerdo que solo encontré una nota de mi madre que decía “Paco: Hazte de comer lo que encuentres, no me dio tiempo de hacer nada, te quiere mamá… PD: No dejes trastes sucios”, arrugué la hoja y la tire a la basura, como iba a ir a la alberca, me hice un par de sándwiches y le hablé por teléfono a Fito:

-¿Bueno?, Tía… ¿se encuentra Fito?

-Si hijo, te lo paso.

Fito: Oye compa, paso por ti en unos 20 min, nos lleva mi papá para la alberca.

Yo: Ok, viejo, entonces estoy pendiente aquí… ¿Siempre va Alejandra?

Fito: Si!!!

Yo: Excelente, pues a echarse un taco de ojo con esas ricas nalgas.

Fito: Ok compa nos vemos entonces al rato… por cierto no digas esas cosas mi cerebro tiene una imaginación exagerada jajajajaja.

Alisté mis cosas y me senté a ver la televisión, cuando escuché el claxon de la camioneta de mi tío, apague el televisor, tomé mis cosas, cerré la puerta con llave y subí a la parte de atrás de la pick up, donde iba mi primo  y Cruz iba al frente con mi tío.

De camino nos quedaba la casa de Alejandra, pasamos por ella y salió mi tío y nos saludó y dijo “que bueno que vas paco, ahí cuidas a los demás”.

Haré una pequeña pausa aquí para describir a mis primas… Alejandra tenía 18 años y acababa de entrar a la carrera de Medicina, era de tez blanca, chaparrita aproximadamente de 1.60 de estatura, delgada, con buenas nalgas, no caderona, de pura carne en sus nalgas pues hacía mucho ejercicio, eso sí, tenía pocas tetas, nariz perfecta, ojos color miel y cabello castaño; cruz, tenía 18 años estaba en pleno desarrollo pero por genética buenas nalgas, pocos senos porque estaba en desarrollo (ahorita tiene unas tetas muy ricas), de tez blanca, cabello chino y algo llenita, no gorda ni flaca, lucía bien, con una carita angelical y grandes ojos color café.

Al llegar a la alberca pública, la vimos un poco vacía, nos encontramos varios conocidos y los saludamos, nos hicieron el comentario que la mayoría de la gente estaba saliendo a las playas pues decían que la alberca estaba muy orinada (cosa que quizás deba ser cierto porque muchos niños por seguir jugando se hacen pipí dentro de ella), antes de entrar a la alberca, fuimos al campo de futbol y comenzamos a jugar, como dije en aquel tiempo era gordo y flojo por lo que opté en ser portero, Fito tampoco era nada atlético y se quedó de defensa, más bien era porque habíamos agarrado el tema del cuerpo de Alejandra, terminamos de jugar ganando 2-1 el partido, fuimos a las regaderas, nos quitamos el sudor y nos enfilamos hacia la alberca.

Al llegar al área de la alberca, grande fue mi sorpresa al ver a Alejandra salir de la alberca dejando ver su hermoso trasero, mi mente comenzó a volar y mi vista más aguzada se clavó en que el traje de baño que traía y le hacía honor a su cuerpo atlético, marcando considerablemente su vagina, se acercó a mí y a Fito quienes en verdad estábamos atónitos de verla porque aunque sea mi prima hay que reconocer una belleza cuando se tiene frente a uno.

Alejandra: Hey. ¿me acompañan a comprar una limonada preparada?

Fito y yo: Claro!!!

Alejandra: Avisémosle a Cruz para ver si va con nosotros…

Fito: No… ¿para qué? Vamos los 3.

Alejandra: Tenías que ser su hermano… ¿Le puedes avisar Paco?

Yo: Claro ahorita le digo.

Me acerqué a donde se encontraba Cruz y le pregunté si quiería ir con nosotros a comprar una limonada o le traíamos algo del servicio.

Cruz: Si, si voy… Ayudame a salir Paco (dijo mientras estiraba la mano)

Yo: Si hija (estirando la mano)

Cruz: ¡Ay suéltame por favor!

Yo: ¿Que pasó? (Dije esto mientras bajaba la mirada, pues estaba viendo a Alejandra, y abría la mano para soltarla y alcance a ver que la parte de arriba del bañador se le había bajado y se le veían sus pequeñas tetas, con un pezón color café claro)

Se volvió acomodar la parte superior del bañador y terminó de salir de la piscina, al subir voltee a ver su trasero quizá inconscientemente, y vi que se le había metido un poco entre sus nalguitas y dejaba ver su rajadita y descubrí algo que ignoraba por completo… Mi prima tenía unas piernas hermosas y bien torneadas, la comencé a ver como una mujer a pesar de su corta edad y que nos llevábamos muy bien; fuimos a donde su hermano y Alejandra y  ya juntos nos dirigimos al servicio, Alejandra compró su limonada, Cruz compró una nieve y Fito y yo, una Coca – Cola  con unas Sabritas, después de eso fuimos todos a la piscina, nos metimos los 4, el agua estaba agradable y Cruz comentó su accidente, Fito se acercó a mi.

Fito: Compa…

Yo: ¿Qué pedo?

Fito: ¿Le viste la teta a mi hermana?

Yo: Pa’ que te engaño güey, si se la ví… La neta si no fuera mi prima si se la clavo “bro”

Fito: Verdad que la tiene bonita, jajajaja si a veces igual a mi se me para viéndola.

Yo: (me solte una carcajada) Si “bro” la verdad si esta buena tu hermana.

Fito: Desde pequeños mi mamá nos bañaba juntos, pero a mi me gustaba verle su vagina desde chicos y la neta a veces entra a mi baño y la espío no se me quita la maña, me encanta verla orinar.

Yo: Lo mismo hago yo con mis hermanas cuando llegan a la casa “bro”, ya sabes que somos bien tociditos jajajaaja

Fito: Ya la caché que al novio le anda mamando la verga, no le digo nada porque neta yo me masturbo cuado la veo.

Yo: Pues yo a la que caché una vez mamando verga fue a mi mamá, pero a mis hermanas no, solo las he visto masturbarse cuando las ando espiando.

En eso estábamos cuando se acerca Alejandra y me dice:

Alejandra: Paco… ¿puedes venir?

Yo: ¿Qué pasó Ale?

Alejandra: Estamos viendo si comemos pizza hoy y rentamos unas pelis, para verlas en casa esta noche y se quedan a dormir en la casa, mi papá y mi mamá van a salir y regresan hasta mañana, yo les digo que se van a quedar ustedes y no habrá problema… ¿puedes? Dí que sí!! No quiero ir con ellos esta noche.

Yo: Con una condición…

Alejandra: ¿Cuál?

Yo: Yo solo uso bóxer para dormir, no vayan a querer que me ponga otra ropa

Alejandra: (sonriendo) No te preocupes primo, eso no se lo diré a mi papá.

Salimos de la alberca aproximadamente a las 7 pm y nos fuimos cada quien a nuestras casas, aunque no dejaba de pensar en los senos de mi prima… me decía… es una niña… 16 años aun… luego recordé que a los 16 años yo había empezado a ser activo sexualmente con mis amigas de la secundaria.

A eso de las 9 pm llegamos a casa de Alejandra, se despidieron mis tíos de nuevo y de nuevo me recomendó mucho a todos y su casa.

Alejandra había ido a rentar las películas después de llegar de la alberca y estábamos viéndolas cuando llegó la pizza  le pusimos pausa y fuimos a cenar, estando cenando comentábamos todo lo referente a los primos, a la escuela, la familia, entre otras cosas, luego salió el tema de que cuando éramos pequeños, pues como siempre convives con tus primos, son los primeros que te llaman la atención, Alejandra comentó que a ella le gustaba David y que aun sentía algo de atracción por el ya que tenía un cuerpo atlético, Fito dijo que el convivió mucho con María y que hace tiempo le gustaba y se besaban, Cruz dijo que sentía algo de atracción por mí y Fito y Alejandra hicieron el clásico ¡Uuuuy¡, entonces ella interrumpió y dijo que David era el de mejor cuerpo y que al igual que Alejandra sentía atracción por el, por último yo dije:

Yo: Sinceramente, “la neta”, hasta hace apenas unas horas Alejandra eras mi máximo gusto, pero la verdad, desde esta tarde ver tu cuerpo Crucita… fue una bomba para mi cerebro, tienes un bonito cuerpo pero Alejandra, tu eres la mas buena, hasta me la he jalado pensando en ti…

Fito y Cruz gritaron: ¡Uuuuy!

Fito: La verdad yo igual me la he jalado a tu salud.

Alejandra: Par de marranos (sonriendo sonrojada).

Fito: De hecho, antes que se fuera tu hermano a estudiar, cuando venía a tu casa a ver películas o jugar “play” con el, entraba a tu cuarto a oler tus calzones.

Todos comenzamos a reir y Alejandra se sonrojó aun mas.

Cruz: Ay Fito, en verdad eres degenerado, pensé que solo lo hacías cuando dejaba mis calzones en tu cuarto.

Fito: Jajajaja ¿Me has visto? Lo siento hermana, con algo me tengo que limpiar.

Alejandra: Ya chamacos, vamos a calmarnos porque ya Paco tuvo una reacción (señalando a mi entrepierna).

Yo: Nooo ni te preocupes, es mas ya me conoces que yo soy directo, préstame tu traje de baño o un calzón para jalármela y ya se me pasa.

Cruz: Ay y vas a desaprovechar esa erección…??

Yo: ¿Qué mas, no creo que me quieran ayudar?

Fito: Ahí Cruz es experta en mamar… la he visto con sus novio… que te ayude hermano.

Cruz: Si ya se que me espías cuando estoy con mi novio, te agradezco el que no le digas a mamá Fito, pero ¿Te atreves a que tu prima te la mame Paco?

Yo: Yo sí, no sé si Alejandra se vaya a molestar, al fin estamos en su casa.

Alejandra: Bueno… nunca pensé que ver películas fuera a terminar así… pero vale veamos que tal eres chupándola Crucita.

Yo: Vale pero vamos a la sala o quieres aquí en caliente… ¿Cómo quieres?

Cruz: Aquí… para que ir tan lejos.

Diciendo eso se acercó, se hincó, bajo mi bóxer y mi erección tuvo libertad al fin, no voy a presumir que es una súper tranca pero me defiendo, mi mirada era en la cara de mi prima Cruz, Fito metió su mano al short y Alejandra clavó su mirada en mi pene erecto, Cruz, chupó la cabeza de mi pene, con cariño, como si fuera un beso deseado desde hace mucho, paso su lengua de la cabeza hasta la base, por arriba, luego levantó mi verga, beso mis huevos y puso mi pene en su cara y dijo –estas bien equipado primo, es del tamaño de mi cara- su carita Angelical se transformó en una de viciosa por verga, sentí una mano en la cara, que venía desde mi lado izquierdo y la giró en ese sentido, era Alejandra que me daba un beso y tomaba mi mano y la llevaba por debajo de su camisón poniéndola en su vagina, su calzón se sentía húmedo, yo presioné mis dedos fuerte en su vagina al grado que soltó un ligero gemido y mordió mi labio y dijo –me dolió, más suave- Fito tenía los ojos desorbitados, ni en nuestras mas locas fantasías había pasado algo así, siempre me decía que ver coger a mi madre era una de sus fantasías o que mis hermanas le mamaran la verga, y obviamente Alejandra, que era referencia a lo máximo que nos podría pasar, y ahí estábamos de tal forma que se paró al umbral de la puerta de la cocina y comenzó a masturbarse, mientras tanto, Alejandra bajaba su calzón que era pequeño, y se encontraba completamente mojado, Cruz lo recogió y le dijo a su hermano –Date gusto Fito-, se lo tiro y éste lo agarró, todos nos quedamos mirando pensando lo olería y éste palpó la parte mas mojada y lo llevó a su boca y comenzó a chupar el calzón, la verdad a mi me sorprendió y a la vez me excitó esa acción, saqué mis dedos de la vagina de Alejandra y los puse en su boca, humedecí sus labios con sus mismos jugos y le dije a Fito que se acercara y que le diera un beso a Alejandra, ella dijo que estaba bien, ya sin su short y sin ropa interior, se acercó por mi lado derecho, Alejandra se inclinó hacia la altura de mi pecho para acercarse pues estaba en un banco alto, Fito se acercó y su verga quedó a la altura de la mía y le dio un beso a Alejandra, agarró su verga y le pegó 2 golpes en la cabeza a su hermana, Cruz agarró la verga de Fito, dejó de chupar la mía y dijo – ¿porque me pegas? – A lo que Fito respondió – Te toca ser bueno con tu hermano- Cruz lo vió y le dijo – Solo por esta vez- se metió la verga de Fito en la boca y yo retiré por completo la bata de Alejandra, la tomé de la mano y me la llevé a la sala, los hermanos se quedaron en la cocina, acosté a Alejandra en un mueble y separé sus piernas, por primer vez veía de tan cerca su vagina, sus labios deliciosos, jugosos, le pasé la lengua y mi cuerpo fue recorrido por un escalofrío de excitación, la pasión hervía en ambos, separé sus labios con cuidado me puse a gatas y comencé a comer su coñito, en esas estaba cuando regresaron los hermanos tomados de la mano, cruz se puso atrás de mi y me dijo –que tenga 16 años no quiere decir que sea una niña, tengo tanta experiencia como cualquier mujer que le guste la verga y la disfrute- Fito se sentó en un mueble y Cruz se agachó y comenzó a chuparme los huevos por detrás y pasó de eso a chupar mi ano, Cruz estaba completamente a 4 patas, Fito se agachó y comenzó a chupar el culo de su hermana, yo retire la cara de Cruz y me senté en el mueble, Alejandra se puso encima de mí y comenzó a moverse, Fito por su lado, se comenzó a masturbar y terminó en la espalda de su hermana, Cruz se volteo y limpió por completo la verga de Fito quien cayó sentado, entonces la hermana se acercó a él y se dieron un beso tan apasionado que ambos traían semen en la boca y le dijo Cruz – Eres el primero que me come el rabo de forma espectacular hermanito, te dije que sería tu única vez, cuando esta noche acabe, esto no vuelve a pasar-

Alejandra gemía como poseída, sudaba, podía sentir el calor de su vagina en mi pene, hervía, era una sensación tan espectacular, se daba unos sentones tan espectaculares, que sus nalgas revotaban en mis testículos, se detuvo un momento, cambió de posición y su vagina quedo expuesta de tal forma que se acercó Fito y le dijo que el la quería probar pues sus jugos eran deliciosos y quería probarlos directamente de la fuente, Alejandra detuvo su cabalgata, tomó a Fito por la cabeza y le hundió la cara en su vagina, pude sentir la cara de mi primo en mis testículos, pero no nos importó tantas veces habías soñado con esto, eso hizo que a Fito se le volviera a parar el pene y entonces su hermana mi tonta ni perezosa, comenzó a chuparla de nuevo, sacó mi verga de la vagina de Alejandra y la introdujo de nuevo en su boca Cruz era una experta mamando verga, volvió a dirigir con su mano mi verga a la vagina de Alejandra y pude hasta sentir la lengua de mi primo recorriendo mi pene, pues no dejaba de chupar a Alejandra, se volteó Fito, agarró a su hermana y le dijo… -¿lista para perder tu virginidad? A lo que Cruz respondió – Hermano, se te adelantaron hace 2 años que tengo relaciones sexuales – Fito le dijo: -Entonces te voy a castigar por mamá- comenzó a meterle la verga a Cruz, yo en ese momento agarré fuerte a Alejandra y me vine dentro de ella, al mismo tiempo que Alejandra gritaba y tiraba un chorro de jugos que le cayó en la espalda a Fito, al ver eso, me agaché y comencé a tomar ese líquido que salía de ella, mientras sus piernas se doblaban, se tiró al sillón y dijo estar agotada, Fito siguió cogiendo a Cruz, entonces… sacó su verga y se vino entre sus nalgas.

En el suelo, había semen, líquidos vaginales, ropa mojada, y dos hermanos abrazados, Fito besaba la frente de Cruz, yo me levanté y le dije que no esperaba que pasara eso, que había sido una experiencia única, que sabía no se volvería a repetir y que la traería dentro de mi corazón siempre.

Alejandra: – Solo planeamos que te la chupara Cruz

Cruz: Si, no sabía que tuviera una familia tan degenerada, nunca pensé coger con el pendejo de mi hermano.

Fito: Ah bueno!! Pendejo porqué?

Cruz: Porque lo eres

Yo: Bueno, Cruz, cuando quieras siempre estoy disponible para ti.

Cruz: Fue única vez… Y tú, no le digas a mi mamá nada Alfredo (Fito)

Alejandra: No se si en verdad sea la última vez, pero de que estuvo rico los estuvo, yo si quede con ganas de mas. ¿Sabes Cruz?, hay que experimentar un acto lésbico y quisiera que fuera contigo, veo que eres putita, mas de lo que platicabas.

Cruz: Manita, eso igual lo quiero probar, ya veremos cuando lo hacemos, promesa de meñique…

Yo: Denme un beso niñas (nos besamos los 3 al mismo tiempo en la boca y Fito veía)

Fito: Yo igual quiero unirme (los 4 nos besamos a la vez)

Alejandra: Ustedes son gorditos pero cumplidores, David es solo cuerpo y pose, me ha visto desnuda y no se ha atrevido a tocarme ni el cabello…

Yo Ya vez… Feítos pero cumplidores…

Mi primera experiencia en familia, pronto leerás que mi vida ha sido un libro completo de Incesto y lujuria familiar. Por lo pronto, hasta luego

Me gusta / No me gusta

Sexo en la piscina

El siguiente relato empezó hace unos años atrás en la Universidad, yo tendría unos veintidós años e Isabel igual. Estuvimos juntos dos años estudiando en la misma clase, compañeros de mesa, poco a poco yo me fui dando cuenta de que algo pasaba con ella, hasta que un día me lo soltó, me dijo que le gustaba mucho y que estaba muy bien conmigo, pero que como tenía novio no sabía lo que hacer, yo le dije que lo dejará todo como estaba y que siguiera con su novio. Yo también me había fijado en ella, pelo largo liso y castaño, guapa, medía sobre 1.70, pechos increíbles, trasero respingón. Una vez que me dijo esto, poco a poco fuimos haciéndonos cada vez más amigos, ella se insinuaba más, hasta el punto que nos escribíamos por las noches sms con los móviles y nos decíamos de todo, incluso nos contábamos las fantasías que teníamos con el otro.

Un día de la primavera me escribió un sms diciéndome que estaba sola en su casa, que si quería cumplir su fantasía de la piscina que fuera, no me lo pensé y fui para su morada, la cual estaba cerca. Una vez allí empezamos a hablar de todo un poco, hasta que poco a poco se fue calentando la cosa y nos besamos, estuvimos un rato, y después de los besos pasamos a su piscina, ella empezó a desnudarse y a dejarme ver su cuerpazo desnudo, a continuación mientras me besaba me desnudó.

Nos metimos en la piscina, y tras besarnos un rato me dijo que me subiera a una colchoneta, una vez que lo hice, Isabel empezó a meneármela con la mano, para ponérmela a tono, su mano acariciaba suavemente todo mi cuerpo del pene, iba preparando el terreno. Cuando quise darme cuenta se la metió en la boca un poco y después deslizó suavemente su lengua de un lado a otro de mis testículos. Seguidamente fue buscando las zonas más sensibles del pene para irlas lamiendo, alrededor de la cabeza, la unión del frenillo con el glande y el orificio extremo de la uretra, me daba besos suaves y caricias con su lengua, me volvía loco. A continuación empezó a cerrar y abrir la boca con el pene en su interior, me proporcionaba una sensación similar a la que le producen a ella las contracciones de la vagina durante el orgasmo. Después formó un anillo con su boca, e introdujo suavemente todo el cuerpo de mi pene con movimientos de arriba hacia abajo y viceversa. Yo estaba empezando a volverme loco de placer por aquella soberbia mamada que me estaba dando Isabel. De repente ella paró, se sumergió en el agua y me tiró de la colchoneta, se había cansado de hacerme gozar a mí y quería también formar parte de la fiesta. La muy cerdita se subió al borde de la piscina, se sentó ante mí abierta de piernas, enseñándome todo su coñito, era mi turno. Me abalancé sobre ella, me esperaba ansiosa, empecé a besarla desde los pies hasta que llegue a su rajita, comencé a acariciárselo y después se lo lamí, ella suspiraba y me agarraba la cabeza para impedir que lo dejará, pasaba la lengua arriba y abajo, sus gritos de placer me animaron aun má que ya vería lo zorrita que podía llegar a ser. Isabel estaba a punto de estallar, se sentó en un escalón de la piscina y sin dejar de besarme me agarró la polla y se lo puso a la entrada de su vagina, diciéndome a la vez que fuera despacio, que la tratara bien. Le metí mi verga poco a poco hasta que entró entera, ella soltó un placentero gemido, pronto empecé a follarla, despacio, para ir aumentando el ritmo. Cada vez empujaba más y más fuerte, Isabel se apoyaba con sus manos en mi pecho y se arqueaba hacia atrás, hasta que se corrió.

Inmediatamente le dije que era una perrita, que no había aguantado hasta que yo llegase a mi orgasmo, ella respondió que no había problema, me sentó en la escalera, y se arrodilló delante mía, se metió el glande en su boca, y después de golpe casi toda mi verga en su boca, empezó a mamarme la polla, a metérsela entera en la boca, era increíblemente placentero, no aguanté mucho más y me corrí sobre sus tetas, ella se restregó mi semen por su cuerpo y después se fue a bañarse.

Al rato nos vestimos y estuvimos viendo la televisión, nuestras vidas no cambiaron, ella continuó con su novio, y seguimos siendo muy amigos.

Me gusta / No me gusta

Sexo en la piscina con una francesa

Sería el verano del 96 o 97 cuando tenía 18-19 años y trabajaba en un chiringuito de unos apartamentos turísticos que llevaban unos franceses, por lo que la mayoría de la clientela eran franceses y extranjeros, que venían a tomar el sol, bañarse y emborracharse como piojos.

Ese trabajo era muy divertido, y me encantaba, en primera línea de playa, poniendo copas, viendo chicas preciosas (en verano las mujeres estáis preciosas todas), bien pagado. Luego disfrutaba de los privilegios del recinto (pista de tenis, piscina, sauna, etc.).

Ese verano vino a veranear una familia de franceses que tenían una hija alucinante, además en esa época el top less no se hacía mucho por parte de los españoles, pero ellos tenían otra mentalidad, y la verdad es que a mí me ponía a punto de estallar el pantalón cuando la veía en la piscina con sus bonitas tetas al aire, y ese tanga que lucía. Su madre era rubia también y no estaba nada mal, era la típica mujer madura en la que te fijas, que viste fenomenal, atractiva, sugerente y casi siempre sin sujetador, cosa que me pone a cien.

Yo por aquel entonces tenía una novia con la que mantenía una relación sexual constante, pero nada del otro mundo, algún polvo en una playa solitaria, en el coche y los normales de cama, pero nada del otro mundo. Follaba bien, pero le faltaba algo de morbo a la relación. Una noche hicieron una fiesta-cena en el recinto, a la que acudían todos los huéspedes, los camareros y algún que otro invitado de los jefes. Esa noche Cogalíe (como se llamaba la madre) iba imponente, con un traje negro de noche con la espalda al aire y excitante por todos lados. Delphine, como se llamaba la hija, llevaba un pantalón vaquero y un top negro que le hacía estar preciosa, tenía el pelo rizado media melena y unos ojos preciosos. La noche fue avanzando y terminamos todos un poco en pedo y en la piscina bañándonos. Ellas no se cortaron un pelo, se pusieron el tanga y se metieron al agua.

Empecé a tontear con las dos, con chapuzones, juegos, etc. y cada vez estaba más excitado, ya que las dos eran mujeres de bandera y yo tenía ganas de hacérmelo con las dos. Delphine salió y se sentó en una tumbona, y yo inmediatamente hice lo mismo y me situé a su lado, en un inglés un poco horrible como siempre nos entendíamos y le propuse ir a su apartamento a cambiarnos para luego ir a una discoteca a tomar una copa.

Dicho y hecho, nos cambiamos y nos fuimos a tomar una(s) copa(s), que se convirtió en risas, abrazos, bailes y algún que otro beso. Lo tenía hecho, me había enrollado con ella y estaba a punto de explotar la bragueta, tenía que follármela como fuese (la verdad es que no fue muy difícil, porque la mentalidad de ellos era mucho más abierta que la de aquí, y no tuve que buscarlo mucho). Salimos a la calle y cogimos mi moto, ella se me abrazó por detrás y puso sus manos sobre mi barriga, lo que a mí me puso más caliente todavía.

Estaba deseando que bajara a mi paquete, pero iba un poco cortado y no lo intenté. Ella me daba algún que otro beso y yo acariciaba su muslo cuando podía soltar una mano del manillar. Le propuse ir a bañarnos de nuevo para que se nos pasara un poco el mareo y quitarnos el sudor del baile y lo hicimos. Ya no quedaba nadie en la piscina, estaba silenciosa y las luces del recinto ya estaban tenues, por lo que la situación era ideal. Yo iba a bañarme en calzoncillos, hasta que vi que ella se quitaba todo. Se me puso que parecía una piedra de dura.

Estaba un poco avergonzado por mi erección, pero ella me indicó con el dedo que me metiese ya y no lo dudé, vi que se corría. Continuamos un rato más ahí dándole y me propuso salir. Me tumbé en una hamaca y se sentó encima empezando a cabalgar sobre mi rabo como una loca. Que gusto, nunca lo olvidaré. Estaba que explotaba y ella lo sabía, se movía y me susurraba al oído cosas en francés que no sé lo que querían decir,

pero que sonaban dulces y excitantes como su silueta sobre mí bajo las estrellas. Cuando vi que me corría la saqué, pues no quería que se acabara ya y entonces la puse boca abajo en la hamaca y yo con un pie al suelo a cada lado de la misma empecé a follarla por detrás.

Pareció excitarle sobremanera la postura y empezó a gemir más, incluso a gritar un poco, a lo que yo respondí con embestidas cada vez más fuertes. Se volvió a dar la vuelta y se la metió en la boca, (a mí no me la habían mamado nunca tan bien), notaba como su lengua recorría cada centímetro de mi rabo y como se la introducía de repente entera hasta la garganta. Parecía estar posesa, que manera de chupar y absorber. Yo miraba arriba y no me lo podía creer la mamada que me estaba haciendo.

Con sus manos acariciaba mis huevos y buscaba mi culo con su dedo. Tampoco me habían tocado nunca el culo, y la verdad es que es placentero cuando te están haciendo una mamada que te metan un poco el dedito en el culo. Eso me dio una idea, y la levanté, la puse contra el palo de una sombrilla y empecé a intentar meter mi polla en su culo. Mi polla no es muy gruesa, y con la lubricación que tenía, no tardó en entrar a lo que ella respondió con un grito entre placer y dolor. Se quedó parada y yo volví a alucinar. Estaba experimentando aquella noche cosas con las que venía soñando desde hace mucho.

Me asusté un poco al verla tan parada, pero en seguida comenzó a gemir de nuevo y a mover su culo. Entonces no pude más y tras un par de minutos de tremendas embestidas por detrás le llené el culo de leche a lo que ella respondió con un tremendo orgasmo, o creo que con un multi orgasmo, porque no parecía acabar nunca de correrse. La abracé y la besé y fue entonces cuando me di cuenta de que en su ventana se divisaba la silueta del cuerpo de su madre. ¿Desde cuando estaría ahí? Me moría de vergüenza. No le dije nada a Delphine, ni su madre después tampoco según supe.

Cuando vi a su madre al día siguiente, creo que me puse más rojo que un tomate, pero ella no parecía estar enfadada, sino que me miraba con ojos de deseos. Si hubiera tenido oportunidad creo que le hubiera encantado que me la follara, pero no pude forzar ninguna situación para estar a sólo con ella y tuve que conformarme con seguir tirándome a su bonita Delphine durante los últimos quince días de vacaciones.

Creo que no he dormido tan poco en mi vida. Salía de currar, íbamos de marcha y luego a follar a la playa casi siempre. Fue un verano inolvidable. No ha vuelto a veranear después, pero nunca la olvidaré, a ninguna de las dos. Muchas veces a lo largo de estos años me he masturbado pensando en Cogalie y su melena rubia.

Espero que os haya servido de mucho para vuestra vida sexual y que estéis todos tan excitados como yo lo estoy al escribirlo.

Me gusta / No me gusta

UNA ESCAPADA EN PAREJA

UNA ESCAPADA EN PAREJA
Introducción
Somos una pareja con la vida mas o menos solucionada, no podemos considerarnos viejos, estamos en un momento en el cual haces cosas para seguir enganchados a la juventud, nuestra vida sexual esta necesitando nuevas experiencias que nos mantengan activos, las películas xxx en la cama, las fantasías y como nos comportaríamos en un trío bisexual ya los hemos explotado, la nata y el sirope por el cuerpo, los juguetes sexuales, hasta llegar a tener relaciones por separado, ahora había llegado el momento de ir un poco mas allá, por unos amigos sabíamos de una zona de costa donde hay una gran concentración de gente joven que quiere tener una vida fácil a cambio de ofrecer unos cuerpos perfectos, vamos chicas y chicos con clase, de los denominados de lujo, que se ofrecen en hoteles, discotecas de playa o en cualquier sitio donde la gente este dispuesta a divertirse, aprovechando esta circunstancia y nuestra economía, decidimos que nosotros tendríamos nuestra propia serie porno.
Buscamos un hotel que habían visitado unos amigos en alguna ocasión, habían tenido experiencias y según ellos, la dirección daba el beneplácito para que esta gente frecuentara las instalaciones, vimos por Internet el hotel, tal como  nos contaron su experiencia y efectivamente se correspondía con un 5* superior, las habitaciones, jardines, piscinas y zona de playa privada estaban acorde con la categoría, los clientes eran como puestos para la ocasión, y el personal joven con buena pinta, decidimos que este verano podíamos intentarlo, nos encontrábamos bien después de un invierno de esqui y primavera de gym, footing y comida sana, la popular “operación bikini”, nos había funcionado divinamente.

Capitulo I

Habíamos reservado una suite superior, decorada con un estilo tropical, disponía de dos habitaciones contiguas, desplace hasta allí todo el material informático que necesitaría para conectar con cámaras y micros las dos estancias. La habitación principal, mas iluminada y con la gran terraza, seria la elegida como plató, el exterior tenia tumbonas con colchonetas blancas, una pequeña barra de bar, sofás y sillones, en un lado, un parasol blanco, se salpicaban pequeñas palmeras y plantas con grandes hojas por todos los rincones, abajo las piscinas y el mar al frente, la habitación disponía de una cama talla king, el suelo de madera le daban un aire bastante acogedor. Comencé a hacer el replanteamiento de la instalación wi-fi, dándole mas prioridad a las zonas que consideraba que tendrían mas actividad, coloque un micro en el cabecero de la cama, otro en el baño, y dos mas en el salón y la terraza, las cámaras estaban de forma cenital sobre la cama, en una lámpara por el lado izquierdo y junto a un interruptor en el derecho, en el baño dos y una frontal al sofá, me llevo casi el primer día instalar todo, yo ocupaba la habitación contigua, la considerada para niños o el servicio, mas pequeña y mas sencilla, ahora podía ver y grabar toda la habitación, mi mujer me hacia de modelo, la veía y oía perfectamente, prepare dos portátiles, ella preparo una bolsa con juegos para dar y recibir placer en el sexo, traía un dildo, bolas, lubricantes, aceites, antifaz, un arnés, condones y cuantas cosas había acumulando durante los últimos años. Había dicho en recepción que no era necesario que pasara la camarera hasta nueva orden.

Era una idea que traíamos mas que preparada, ya no se nos volvería a ver juntos, tendríamos vida de solteros, cada uno entraría y saldría por separado, tanto en hotel, como restaurantes, playa o discotecas, cada uno llevaría una tarjeta de la habitación, que era del mismo código aunque la suite tuviera dos puertas, instalamos un app en el teléfono para activar las cámaras desde cualquier lugar, en cualquier momento podía comenzar “la caza”.

Ella seria la primera en actuar, no importaba la procedencia ni el sexo, lo que buscábamos era que alguno de nosotros o los dos mantuviéramos sexo y lo grabáramos. Todo estaba preparado, Bajamos a la piscina por separado. Me ofrecieron una mesa en el porche, cerca de la barra del bar, con buena vista hacia el mar, vi llegar a Gema, comí algo y me tumbé a descansar cerca de la piscina.
Gema lucia un cuerpo esplendido, bronceado, con su mini bikini negro bajo un pareo de gasa anudado al pecho, sandalias y un bolso de playa, gafas de sol y el pelo rubio con melena, ahora lo llevaba mojado, que le hacía mas sensual si cabe, aunque ya no era una niña con sus 41 años aun hacia volver la cabeza a los chicos, y algunas chicas, el chico de las tumbonas le había acomodado en el sitio que ella le indicó, era el mas visible de la piscina, al momento vi llegar al camarero que le traía un sandwich y agua mineral, no tardé en percibir como la controlaba el chico salvavidas, que pasó junto a ella luciendo cuerpo bronceado y aceitoso, ella le sonrió, yo esperaba en cualquier momento la señal, consistía en ponerse las gafas de sol en la cabeza, a esa indicación yo me iría hacia la habitación, también localice una pareja que se miraban con complicidad y risas mientras no dejaban de observarla, cogí el smartphone y le dije por whatsapp, ¿has visto a la parejita?, ella al momento me contestó, el elegido esta justo a tu izquierda. Miré discretamente y efectivamente, ahí estaba, un chico moreno con la piel bronceada, un gran tatuaje que le ocupaba parte de un brazo, y alguno mas en las piernas, menos de 30 años, el pelo negro, bañador tipo slip en color negro y elástico con la marca, yo seguía como leyendo un libro, este llamó al chico de las hamacas, mientras hablaba con el, miraba hacia Gema, al momento estaba preparando una tumbona junto a ella, Gema no tardó ni un instante en estar charlando amigablemente con el, el camarero trajo unos mojitos y luego otros, brindaron y rieron, Gema miraba disimuladamente y sonreía, yo estaba excitado, pedí la cuenta, firmé con el numero de habitación, esperaba la señal en cualquier momento, Gema sabia que ya estaba preparado, y la señal se hizo patente, se quito las gafas de sol y entre risas se las colocó en la cabeza, yo ya estaba dirigiéndome hacia la habitación, comprobé que llevaba el mando a distancia en el bolsillo, cuando subí al ascensor, los vi por la cristalera recogiendo sus cosas e iniciando la marcha, ella venia unos metros por delante de el, pronto estarían en su habitación, salí del ascensor y me apresure para entrar en la mía, active las cámaras, me mantenía en silencio, oí que entraban en la habitación, desde ahora el monitor seria mis ojos, el no tardó en cogerla por detrás y meter su mano entre las piernas, ella hizo un intento de escapar, pero poco convincente, a la vez que le decía: “Que suite mas guapa tienes”, salio a la terraza, ella le ofreció una copa, pero el renuncio, solo quería follar y sabia que tardaría poco, Gema se fue hacia el baño y el detrás, yo iba cambiando de cámara en la pantalla, se le veía una gran erección bajo el bañador, la cogió y comenzó a besarla, ella le correspondía, aunque se le escapaban miradas hacia las cámaras, yo desde mi puesto me decía:
“No mires, no mires”.
El chico la cogió de la cintura y la elevó al mostrador del lavabo, aparto las braguitas del bikini, y comenzó a lamer su coño, ella se arqueaba hacia atrás, la mano del chico subió y abrió el sujetador, las tetas no tardaron en escaparse, no apreciaba el verdadero color de su piel que tan bien conocía, ni el rosado de sus pezones, que pronto chuparían y morderían los labios de aquel chulo, mientras las manoseaba y gemía, por la cámara yo veía su cara de placer, acabo quitando las bragas del bikini, desde mi puesto mi mano bajó y toque mi polla que estaba a punto, el saco su verga y cogiendo a ella de las caderas la atrajo hacia si, pero ella salto al piso y colocándose de rodillas frente a el comenzó a lamer la polla que apuntaba hacia arriba, se movieron y giraron, perdí parte de la visión de la felación, veía como el cogía a ella por la cabeza y le empujaba contra su entrepierna, comencé a masturbarme, ahora la levanto y la llevó en brazos hasta la cama mientras se besaban, la dejó caer y al momento estaba metiendo su cara y su lengua entre las pierna de Gema, que de nuevo miraba a la cámara y se sonreía mientras sujetaba la cabeza del chico, el montó sobre ella y vi la cara de placer de ella cuando era penetrada, veía la espalda brillante del chico, marcando cada uno de sus músculos en tensión, y el culo del chico con un movimiento rítmico dándole placer a mi mujer, levantó las piernas de Gema y envestía con las caderas mientras ella clavaba las uñas en la espalda de el, ante este espectáculo, de mi polla se escaparon unas gotas de semen, no quería tocarme, quería aguantar mas, me hubiera gustado irrumpir en la escena y meterme entre los dos y lamer, comer y follar, que me follaran, solo quería sexo, deseaba a los dos, no sentí la mínima pizca de celos, los veía como dos amantes, yo era el voyeaur, ahora ofrecía de nuevo su polla, que ella cogía con las dos manos y acaba tragando hasta hacerla desaparecer, le daban arcadas, sus ojos estaban lagrimosos, los veía desde arriba, cambiaba de cámara para no perderme lo mas mínimo, escuchaba al chico como la felicitaba por lo bien que le chupaba, ella metió una mano bajo el y comenzó a acariciar el culo del chico, sentí no tener instalada una cámara que grabara desde los pies de la cama, aunque desde arriba veía los cuerpos moverse, ella metía sus manos tocando el culo del chico, le preguntaba que si le gustaba, se giró y cogio su bolsa del placer, saco un dildo, ella lo chupo y le pido que le diera placer, el tenia mas experiencia con su polla que con los juguetes eróticos, le pasaba la punta del vibrador por el clítoris mientras le tenia clavada la verga hasta adentro, ella gemía y le pedía mas, no tardo en tener el primer orgasmo, el estaba muy excitado y se apresuro a descargar sobre ella, comenzó a lanzar semen sobre su cuerpo, sobre el pecho, alguna gota llegó a su cara y al pelo, la besó ella se cogio del cuello de el, y con las piernas lo abrazo por la cintura, como queriendo atraparlo para siempre ,le beso los labios de nuevo, sin mas, el se levanto, se vistió mientras ella se sentía saciada y relajada entre las sabanas, Gema le entregó lo que habrían acordado en la piscina, ella se comunicaba conmigo por la cámara del techo, hacia gesto de estar agotada, mientras me sonreía, al momento abrí la puerta que comunicaba las dos habitaciones y entré, me tocaba disfrutar del cuerpo que había pertenecido durante tiempo a otro hombre, me masturbaba frente a ella, hasta estallar y sin poder aguantar llene el cuerpo ya mojado de Gema, uniendo el jugo de los dos, la besé y sentí el sabor del semen, no se si del chico o mió, ella me dijo: Te ha gustado el espectáculo?, y afirmando con la cabeza me dedique a lamer el cuerpo impregnado de semen, Gema me dijo: tranquilo que ahora te toca a ti, se puso el arnés, lo lubricó y me penetró el culo, ahora gemíamos los dos, ella de nuevo tuvo un orgasmo y cayó sobre mi espalda sacando lentamente la verga negra de látex de mi culo.
Visionamos la grabación, había que retocar algo, pero ya lo haría en casa, decidí que cambiaria la cámara del sofá, pero ella me dijo que la dejara, me prometió una escena, me sorprendió lo profesional que había resultado, y lo bien que hacia Gema su papel de amante, le propuse proyectarlo entre amigos, ella me dijo ¿Estas loco?, todo era cuestión de tiempo, ahora tocaba descansar, nos tumbamos en la gran terraza con vista sobre la piscina y el mar, ella se asomo y vio al chico de nuevo en la tumbona mirando hacia arriba, desde mi posición vi desnuda a mi mujer saludando, hablamos de lo que mas nos había gustado, ella decía que el chico tenia la polla muy dura, que cuando la chupaba notaba sus venas, le había gustado el cuerpo depilado y el olor de su piel, una piel bronceada y suave, yo le dije que me había gustado ver como le chupaba el coño en el lavabo, y como ella tenia arcadas, después pedimos algo a la habitación ya que en unas horas saldríamos de nuevo a divertirnos, tomar copas y conseguir otros chicos o chicas para nuestra grabación.

Fin capitulo I

 

Me gusta / No me gusta

En la piscina

Estaba en una fiesta muy divertida: La música, el ambiente y el alcohol estaba a todo lo que daba. Por lo general, soy de los que no sale mucho pero cuando lo hago me divierto de verdad. Este día no iba a ser la excepción, aunque tenía que aguantarme las ganas de tomar ya que mi amigo Germán y su novia me pidieron que los cuidara por hoy. Ellos vinieron conmigo y yo era el conductor designado esa noche.

Recuerdo que Carina se veía espectacular: minifalda y top y tacones con los pies descubiertos. Ella es una mujer muy bella y lo sabe. Mi amigo Germán sabe lo que trae con él y casi siempre nos lo echa en cara. Yo Lo haría también.

Todo es muy raro cuando estás en estado sobrio: Ves las risas exageradas, ves a las personas viendo a las otras de manera graciosa. En fin, es un show y compensa el no tener alcohol en mi sangre.

Yo no podía quitar mis ojos de Carina, de verdad, era el deseo en persona. Si existe alguna diosa del deseo es ella. Piernas torneadas, nalgas trabajadas en gimnasio que sientes su dureza al observarlas nada más, una cintura proporcionada al resto de su cuerpo y unas tetas pequeñas pero redondas y que te encantaría tenerlas en tus manos y en tu boca.

Estábamos todos a tono (yo estaba excitado observando a Carina). Carina tomando y disfrutando su cuerpo al ritmo de la música. Germán, pues es Germán, nunca se le nota su estado etílico a pesar de que yo veía como se tomaba una tras otra. Yo estaba en el sillón observando el freak show a mi alrededor tomando mi vaso de coca cola.

Pasando 40 minutos aproximadamente, Carina se acerca a mi y me pide que la acompañe al baño y accedí. Durante el trayecto veía como los tipos se le quedaban viendo con ojos de deseo. Podía ver en sus pupilas como se la cogían una y otra vez. De repente, volteo y veo como sus nalgas se movían bajo la mini. Yo estaba extasiado, de verdad, era demasiado mirar ese par de nalgas enfrente de mí y ella moviéndolas sin malicia alguna o eso creía.

De regreso, ahi estaba Germán con su rostro normal y nos dijo a Carina y a mi -“Hey ya vámonos!, yo manejo! a lo que yo le respondí: -“Pues si estás bien ok, tú manejas”. Unos minutos después, ya en el carro, nos dijo que fuéramos a terminar las copas en su casa a lo cual accedí sin ningún problema. Su casa es una mansión donde tienen piscina con temperatura controlada y se me antojaba un chapuzón en agua tibia. Además, me daba morbo ver a Carina usar algún bikini o tanga.

Cómo era de esperarse, Germán sugirió la alberca y yo sin dudarlo me quité toda la ropa excepto mi slip ya que no contaba con que estaríamos en piscina hoy. Carina fue a cambiarse con un bikini de dos piezas blanco que se le veía delicioso. Yo intentaba no mirarla mucho, ni desear tanto que ese par de nalgas rebotaran sobre mi verga caliente en ese momento. La imagen se apoderó de mi unos segundos y claramente pude notar mi erección a lo que inmediatamente me acosté en el camastro a la orilla de la alberca levantando una rodilla. Creo que Carina se dió cuenta.

Ella se metió al agua templada y desde ahí seguía bebiendo de su copa mientras Germán y yo platicábamos pendejadas acostados en el camastro. Yo seguía muy excitado con la imagen de las nalgas de Carina, con sus tetas perfectas, su carita hermosa, sus manos. Toda ella me volvía loco.

En un momento, Germán se mete con Carina y se besan apasionadamente, producto del alcohol y lo buenota que está ella. Casi se les olvidaba que yo estaba ahí con la verga paradísima. Afortunadamente, Germán se disculpó, y nos comentó que ahora volvía y se dirigió al interior de la casa.

Al ver esto, Carina me comienza a preguntar que como estoy, que si me la estoy pasando bien y me invita a que me meta a la alberca. No iba en el “vente al agu..” cuando yo ya estaba metido, y recargado en la orilla de la piscina disfrutando la agradable temperatura y la compañía. 

Ella me veía raro y yo le pregunté -“qué pasó?” -“nada” dijo ella. Y sin saber como pasó ese cambio de guión me dijo -“la traes bien parada, amigo”. Eso no me lo esperaba y sólo reí. Lo que vino después fue…mitológico.

Después de su atrevida pregunta, la sangre en mi pene fue a todo lo que dió: tenía que bajarme la calentura o me la iba a terminar violando en la alberca. Ella observando mi reacción observa hacia el interior de la casa y me dice -“puedo?” mientras bajaba mi slip con su mano encontrándose con mi verga durísima. Y así fue, ella observando hacia el interior de la casa de su novio, mientras me masturbaba y yo observando hacia el otro lado disfrutando de la mano de esta mujer.

Yo podía sentir su deseo en la mirada de repente nuestras miradas se cruzaban. Yo estaba en el cielo: sentía como una hermosa mujer sobaba mi verga mientras su novio estaba por venir. Ella sabía lo que hacía; sentía oleadas de placer. La quería besar, tomar ahí mismo. Ella parece que leyó mi mente y me dijo -“entra anda, pero rápido”. Ella se hizo a un lado la tanga, sacó su trasero hacia mi y yo con mi debilidad humana por la carne comencé a meter mi verga dura en ese fruto prohibido, en la novia de mi amigo. Mi verga entraba y salía sin ningún obstáculo. La vista era perfecta: podía ver como mi verga entraba entre ese par de nalgas. Yo sentía como ella de repente hacia círculos con mi verga dentro de ella y me daba sensaciones de placer deliciosas.

Yo estaba detrás de ella bombeándola cuando ella comenzó a agarrarme las nalgas y me jalaba hacia ella mientras checaba que su novio no regresara. Habían pasado como 10 minutos desde que Germán se fue. En ese momento yo apreté sus tetas mientras metía y sacaba mi verga de ella. Se comenzaba a escuchar el chapoteadero ya que estábamos en la parte menos honda de la alberca. Era delicioso escuchar mis huevos pegándole en la cola en cada arremetida. Yo le lamía la espalda y el cuello mientras comenzaba a escuchar pequeños gemidos mientras yo la empujaba contra el filo de la alberca.

Ahí estaba yo cogiéndome a la novia de mi amigo, entrando y saliendo de su panocha con todas las ganas y todo el deseo. Le metía dos dedos en la boca mientras nuestros cuerpos chocaban duro. Sentía un poco de temor al estar haciendo tanto ruido pero parecía que eso excitaba más a Carina porque cada vez ella se empujaba más a mí. Yo no quería salirme, pero sabía que no podía venirme en ella así que le dije al oido -“vamos rápido al camastro”. Ella sin dudarlo se salió y se colocó en un camastro y yo en otro, y comenzamos a cucharear cada quien en su camastro. Así estuvimos de cuchara cogiendo mientras seguía tocándola, disfrutando la vista de sus nalgas mientras veía como le hundía mi verga más y más. Ella seguía observando hacia el interior de la casa un poco levantada sobre el camastro y yo estaba concentrado en darle verga.

Duramos como otros 5 minutos en el camastro cuando de repente, lo inevitable, ocurrió y comencé a venirme dentro de ella. Sentía como el calor iba abandonando mi cuerpo hacia el suyo. Quería morderle la espalda mientras mi verga descargaba en ella todo el esperma de la semana. Justo ahí, Carina me empujó, me tapé la verga y me acomodé en mi camastro, ella igual y entró Germán en escena diciéndonos que se había quedado dormido. Yo estaba con la verga a medio orgasmo aún viniéndome y Carina con restos de mi semen chorreándole por los muslos.

Germán se sentó con Carina y comenzó a besarla y fue ahí cuando me despedí y les dije que los veía luego pero que antes pasaría al baño. Al salir del baño pude ver en el área de alberca: el camastro y las piernas de Carina abiertas en V mientras Germán la penetraba violentamente. Yo no quise molestarlos y me salí de ahí con la verga parada. Tendría que hacerme cargo de mi placer como otras muchas noches.

Me gusta / No me gusta

Con mi Prima en el Chalet

Antes de comenzar aviso de que cambie los nombres,aunque internet es muy grande nunca se sabe…
Me llamo Jose Manuel,mi estatura es normal para un chico de mi edad,soy moreno y no estoy ni gordo ni flaco y mi pene mide alrededor de 17 centimetros cuando esta erecto
Mi prima se llama Mireia,cuando esto paso ella tenia 22 años
Ella es alta,morena con mechas castañas,pelo largo,es guapa y delgada,sus tetas no son muy grandes,pero me llenaban las manos
Pero lo que mas me atraia de ella era su culo,dios,que culo,se extendia de un extremo de la cintura a otra y temblaba como un flan cada vez que andaba
Volviendo al relato…
El verano pasado mi familia y yo fuimos dos semanas a un chalet en Alicante para descansar de el estres de los meses anteriores
El chalet era algo pequeño,tenia dos dormitorios,cada uno con dos camas medianas,un baño con una bañera enorme,el comedor en la entrada y la piscina montable bastante grande a un lado de la casa,rodeada por cesped artificial
La primera semana buscaba ratos en los que escabullirme y masturbarme en el baño pensando en mi prima(Desde que le toque el culo aquella mañana,la imagen de su culo y su tacto se apodero de mis fantasias)
Al principio de la segunda semana mi madre me dijo que vendrian mi tia y mi tio con sus respectivas familias,incluyendo a mi prima Mireia
Yo estaba super emocionado,desde el verano pasado no habia visto a mi prima y no habia tendido oportunidad de manosearla mientras dormia,esta seria mi oportunidad,pensé,sin embargo mis tios solo vendrian un dia y se marcharian el mismo por la noche
Aun asi pense que tendria la oportunidad de buscar alguna prenda interior de Mireia para masturbarme cuando se fuera,pero solo trajo su bikini y su bañador y una camisa,parecia que esta vez no iba a poder hacer nada,especialmente con la familia delante
Estaba muy equivocado
Mis tios llegaron,nos saludamos y yo disimule muy bien el asombro que senti por mi prima en aquel momento,se habia dejado crecer el pelo y le llegaba a la mitad de la espalda,se habia tintado el pelo de negro con mechas morenas y habia crecido
Obviamente cuando podia le miraba el culo de reojo sin que mi familia me viera
Poco despues de que llegaran,mi primo,que era mayor que yo y Mireia se metieron en l a piscina
Decidi meterme,pues hacia mucho calor y podria jugar con alguien en la piscina
El agua estaba fria,como siempre por la mañana,pero hacia mucho sol
Mi primo y yo jugamos a ahogarnos y tirarnos hasta que el se salio y me quede a solas con mi prima
En la piscina habia un flotador en forma de circulo amarillo que usabamos para sentarnos y mi prima se tumbo encima de el y quedo flotando en el auga,con los ojos cerrados,tomando el sol
Me acerque a ella y le dije:
-Te voy a mover no te vayas a quemar en un lado y en otro no
Solte una risita timida y ella me contesto:
-No me muevas muy deprisa que quiero relajarme
Agarre el flotador de los lados y empeze a moverlo por toda la piscina
Ella estaba boca abajo y veia su culo perfectamente
Queria morir en medio de esas dos nalgas,pero entre que seguramente me llevaria una torta solo por tocarlo y que la familia estaba al lado de la piscina,hablando en una mesa,no me atrevi a hacer nada
Sin darme cuenta mi mano se habia puesto cerca de sus piernas y rozaba sus muslos con el dorso de la mano
Ella no dijo nada,por lo que pense que no se habia dado cuenta,a mi no me importaba,yo me moria del gusto solo por ese contacto,era caliente y suave
Asi estuvimos unos 5 minutos,hasta que mi madre nos llamo a todos a comer
Yo estaba muy cachondo y tenia el pene erecto asi que me quede un poco en el agua esperando a que se me bajara
Cuando sali y entre en el comedor todos ya estaban comiendo en la mesa grande menos mi prima,que se habia sentado en el sofa delante de la tele con una mesita delante de ella
Cogi un plato de paella que habian hecho mis tios en una barbacoa cerca de la piscina y me sente junto a mi prima
Me estaba vertiendo un poco de agua en un vaso y vi que el de mi prima estaba vacio
Le pregunte:
-Quieres agua?
-Si,gracias Jose -Contestó-
Y me puso la mano en el muslo y la movio de arriba abajo unos instantes fugazes
Quizas fuera solo una caricia sin ningun trasfondo,pero en mi cabeza excitada pensaba que se habia dado cuenta de que habia disfrutado con el roce de su pierna y habia atado cabos y queria que diera un paso adelante
Pensareis que tengo mucha imaginacion,pero cuando estas tan excitado,buscas cualquier cosa para poder liberar tu entrepierna,seguro que sabeis de lo que hablo,y si esa idea llevaba mis manos a su culo,a mi no me improtaba aferrarme a aquella descabellada idea
Cuando terminamos de comer,mis tios y mis primos se quedaron dentro tomando cafe junto a mi familia,mienrtas yo y mi prima hablamos sobre temas familiares,problemas con mi hermana y mi madre y decidimos meternos en la piscina ahora ya que estariamos a solas y seria muy tranquilo
Ella se levanto y salio de la casa hacia la piscina,yo iba detras de ella,sobra decir que durante todo el trayecto contemple ese espectaculo que se balanzeaba de lado a lado cuando andaba delante de mi
Se metio en la piscina y volvio a subirse al flotador,pero esta vez boca arriba
Yo me decepcione,pense que antes almenos podia mirarle el culo sin que se diera cuenta,ahora seria imposible
Nade y bucee un poco antes de volver a intentar moverme con ella encima del flotador,pero esta vez ella se agarro al borde de la piscina encima del flotador y me dijo:
-No puedes sacarme
Y se rio
-Que no? -Conteste yo-
Le agarre casi con miedo sus piernas por encima de los pies y comence a tirar,ella aguanto bien agarrad y no podia separarla,pero por el lado bueno,le esta manoseando bien las piernas,en una ocasion metio mi cabeza entre sus piernas y las cerre,si no hubieran habido consequencias le habria comido el coño alli mismo,pero me conforme con masajearle las piernas disimuladamente mientras forcejeabamos
Cuando me canse de tirar intente tirarla y le dije:
-O te sueltas o te tiro
Ella se rio y me miro con picardia,y empece a mvoerla a un lado poco a poco para que se soltara pero al final cayo al agua…y aqui empezo algo que me encanto
Como tenia agarradas sus piernas al bajar se me fueron y le toque el culo,cuando emergio estaba asustado,pero supongo que ella penso que eran juegos y era inevitable que le tocara algo por accidente,asi que empeze a juagr a hundirla,y acercarme a ella y tocarla,casi siempre el culo o las piernas,de vez en cuando le rozaba los hombros o las tetas
Mi poya esta a reventar,y eso me fue muy util,cada vez que la hundi trataba de acercarla y rozarle con mi pene lo que me proporcionaba muchisimo gusto
Me parecio raro qeu no dijera nada de eso,especialmente cuando la agarre de la espalda y las piernas dobladas y la levante del agua y la baje poco a poco y su culo se sostenia sobre mi mastil erecto,esa vez casi me corri del placer y dle morbo de la situacion
Al rato se puso sobre el flotador boca arriba de nuevo pero esta vez se dejo llevar y ya con mas excitacion que prudencia coloque mi mano directamente debajo de sus piernas,rozaba su culo y sus piernas constantemente y con la otra mano llevaba el flotador y a veces le acariciaba el pelo bajo el agua y lo alababa,le decia que era muy bonito,que le quedaba bien,que era muy largo…
Ella ser reia de vez en cuando,no se se reia por la conversacion que teniamos sobre mis primos y familia o por que le hacia gracia que su primo de 18 años estuviera tan cachondo solo por unos roces con su cuerpo juvenil
De vez en cuando mientras bromeabamos metia la mano por el agujero en medio del flotador y le acariciaba la espalda o le hacia cosquillas y al retirar la mano le sobaba el culo
Mi polla iba a reventar y ella alli con las tetas hacia arriba,el culo sobre mi mano y su cabeza en la otra,si hubiera sido mas valiente le habria confesado mis sentimientos y quizas solo por pena me habria hecho una paja,pero espere asi,preferia un culo en la mano que una paja volando
Al rato se bajo del flotador y nadamos juntos,a veces se tendia sobre mi y nadabamos hacia atras,yo pasaba mis manos por su espalda y sus hombros y una vez de los hombros abje a encima de sus pechos e ice redondeles con las manos,cuando se separo de mi me dijo:
-Porque somos primos,eh Jose?
Yo me asuste
-Que? -Dije yo-
-Los roces,como somos primos no importa,hay confianza
Y me sonrio,eso me envalentono y jugamos un poco ams,yo la rozaba con mi pene y le tocaba el culo,ahora con menos disimulo y una vez le agarre una teta durante los 3 segundos mas largos de mi vida
Se salio de la piscina y se tumbo sobre la toalla para secarse,boca abajo,de nuevo su culo capto la atencion de mis ojo,tras tocarme un poco bajo el agua y sentir que me iba a correr,sali y me puse a un lado suyo en el que no me veia
Me sente a su lado y contemplaba su culo levantarse entre sus piernas y su espalda,y tambien su melena,que me excitaba bastante
Me puse algo de crema soalr y le pregunte si ella queria
Me dijo que no,y fue un bajon,podria haberle masajeado la espalda y quizas las piernas,pero se me apso pronot pues a los 2 o 3 minutos de estar alli,se desato el sujetador y cayo de lado a lado quedando bajo ella y sus pechos
Desde alli podia ver el lado de uno de sus pechos y me queria morir,aunque no eran muy grandes yo estaba que reventaba
No aguantaba mas,me puse de pie,me baje el bañador y mi polla dio un resingo que salpico un poco de semen en su espalda,me agache sobre su hombro y deje que mi polla colgara cerca de su cara
Cuando abrio los ojos dios un saltito hacia atras,que casi me tira,y em miro y me dijo:
-Jose!Que haces guarro!
-No me digas gaurro a mi!-replique-eres tu la que me has puesto asi en la piscina y ahora no puede bajar
Y sonrei
-Jose yo no he hecho nada,somos primos y por eso no le he dado importancia a esos…roces…aunque no parecian muy accidentales…
-Mireia,llevo años deseandote,eres la diosa de mis fantasias,se que somos primos pero no puedo aguantarlo mas Mireia….
Mi tono de voz bajo hasta ser casi inaudible
Entonces ella miro alrededor,comprobo que estabamos solos y nadie nos habia oido,me miro,miro a mi polla y no se si fue por pena,por cariño o una mezcla de ambos pero me dijo:
-Jose,somos primos,no podemos hacer esto que tu quieres
-Por que no?
-Porque somos familia
-Pero por tocarla no te vas a morir….
Dije eso casi sin pensar,tenia mas sangre en la punta del rabo que en la cabeza
-Jose….
-Una paja,una paja y se acabo,te lo prometo,si me haces una paja podre calmar mi obsesion contigo
Todo esto con la polla tiesa apuntando a su sexo,ella de vez en cuando lo miraba,me miraba a mi y de nuevo a mi polla
-Solo una paja(Dijo algo mas peor en mi mente solom retumbaba”Solo una paja”)
Me miro como esperando una respuesta y asenti con la cabeza,supongo que dijo algo sobre no contarselo a alguien o algo asi
Se puso de rodillas y me agarro mi polla que estaba ardiendo y humeda
No voy a explicar esto ya que es obvio y seria como en todos los demas relatos,fue increible,estuvo casi 10 minutos meneandomela de arriba abajo,al principio con timidez,luego con mas confianza y ams rapido,hasta que senti que me corria
-Mire….Mireiaahhhhhhh
Ella se debio dar cuenta,se aparto un poco sigio machacandomela hasta que manche todo el cesped de semen
-Mu…muchas gracias Mire….
Se puso algo roja,miro ahcia un lado,aun de rodillas y me dijo:
-Te ha gustado?
Estaba tan mona que con el recuerdo de esa imagen se me pone dura al instante
-Muchisimo,gracias Mireia,eres la mejor prima del mundo
-Si se lo dices a alguien te mato
-Tranquila
Cuando llego la noche se fueron todos menos mi prima que sijo que se quedaria a disfrtuar de los dias que quedaban de la piscina en compañia de su primo,osea yo,eso me dio muchas esperanzas
Desde que me hizo la paja hasta que llego la noche cada vez que cruzabamos los ojos ella se reia un poco y miraba al sueloy susrraba:
-Que tipico(Ella siempre decia eso,por algun motivo,era su muletilla)
Cuando llego la hora de dormir,todos se fueron a dormir menos ella y yo,que nos quedamos en el sofa viendo al tele,tumbados,tocandonos las piernas
Yo la miraba de reojo y con solo recordar lo que paso aquella tarde se me puso dura de nuevo
-Oye Mireia…-Dije con voz timida-
-Dime…-Ella tambien parecia hablar con voz timida-
-Se que dijistes solo una paja….
-Jose,ya he visto lo que tienes entre las piernas,no,no te voy a hacer otra paja,dije que una y ya esta
-Lo se,lo siento….
Mire hacia abajo avergonzado
Se me ocurrio una idea
-Mireia,dejame tocarte
-Que?
-Que me dejes tocarte y me masturbo yo solo
Lo dije con decision,no como antes,sin miedo
Mireia no dijo nada,se quedo con la boca abierta pensando que decir
-Como que tocarme….
-Dejame tocarte mientras me la machaco y asi estare feliz,por favor Mireia,por favor…
-Calla,si me dejas en paz,esta bien
Se impulso hacia delante,se dio la vuelta y se puso a cuatro patas
Increible,pense,tenia ese culazo que tanto he deseado delante de mi,a mi disposicion
-Porque te has puesto asi Mireia?
-Jose,se como me miras cuando estas detras de mi,y cuando digiste de tocarme me mriaste el culo de reojo
-No sabia que…
-Callate y empieza ya antes de que me arrepienta
Ella llevaba un pantalon vaquero muy corto que solo le cubria el culo y muy poco de las piernas,lo que resaltab su culo y lo endurecia al tacto,era delicioso,empeze a acariciarlo,siguiendo su forma redonda y enorme,agarraba las nalgas,cada una con una mano y apretaba y pellizacaba cuanto podia,queria meter mi polla por donde hacia de vientre,no aguantaba ams,sauqe mi polla,la manosee un poco,se endurecio como una roca y empeze a restregarla contra su culo
-Que haces!-Dijo Mireia dando la vuelta a al cabeza-
Entre mi polla en su culo,y su cabeza girada,parecia que me pedia clemencia mientras la pentraba porque le dolia,ojala
-Dejame restregarme,no te vas a quedar embarzada por rozar tu culazo con mi polla
-Date prisa-Gruño y volvio a girar la cabeza-
Yo no podia conformarme con eso,sabia que si queria folalrmela tendria que jugar con ella
Me separe con dificultad de su culo,mas por deseo que por otra cosa y empeze a manosearla cerca de su coño,cuando localize la entra a su sexo empeze a acariciarlo con un dedo
Ella dio un gritito pero no se giro ni hizo nada
Segui masturbandola por encima del vaquero,hasta que empezo a mojarse y su coño quedaba completamente marcado en el vaquero,entonces empeze a meter el dedo con dificultad pues el vaquero era muy duro
Ella empezo a gemir muy bajito,lo que me indico que ya estaba muy cerca de mi objetivo,me acerque por detras de ella sobre su espalda y le susrre al oido a la vez que restregaba mi polla con su coño
-Las chicas no tienen siempre condones?
Ella se quedo quieta,callada,supongo que pensando,se levanto,busco en su bolso y saco un cuadradito de plastico,lo abrio con dificultad y me lo dio
-Eres un cabron-Me dijo mi querida Prima de 21 años que habia sucumbido a mis deseos-
Sonrio,miro hacia abajo poniendose a cuatro patas
Casi me muero de la alegria cuando me dijo eso y empeze a colocarme el condon,me costo un poco porque era mas pequeñño que mi polla que ante la situacion tendrias mas de 17 cm ya que era mas larga y gruesa de lo normal
Agarre los vaqueros por arriba y tire para abajo,ella se encargo de quitarselos del todo con pataditas,me coloque detras de ella y le dije:
-En realidad no hacia falta ningun condon,te la voy a meter por ese culazo que tienes
Ella se giro rapidamente soprendida,creo qeu trato de impedirme metersela,pero en cuanto se la emti,toscamente por mi inexperincia,era virgen,se hecho sobre su cabeza apoyandola sobre un brazo del sofa haciendo ruidos,como gritisos,supongo que le doleria,creo que ella tambien era virgen,cogio el vaquero del suelo y se lo metio en la boca para no despertar a nadie
Yo no me lo podia creer,estaba reventando el agujero negro de mi prima,delante d emi tenia ese imponente culo que tanto habia deseado y se apodero de mi una fuerza que no conocia
Entre las embestidas me acercaba a su oido a decirle cosas en plan:Seguro que este culo lo han tocado cien pollas en las discotecas cuando bailas reggueatton o tanto recato y te gusta a ti mas que a mi
Una vez me parecio haber vvisto una lagrima en su mejilla,pare con mi polla dentro de ella,se repuso sobre los hombros como con dolor,giro la cabeza,me miro entre su pelo enmarñado y me dijo:
-Porque paras?
eso fue la gota que colmo el vaso,empeze a embestirla por detras como un toro y ella se metio la mano en la boca y gemia,en total estuvimos unos 30 miutos donde por sus griots creo que llego al orgasmo dos veces yasi hasta que senti que me corri,entonces saque mi polla roja de su culo quite el condon y lo acerque a su cara,ella abrio los ojos llorosos,tenia la mano con marcas de dientes miro el pollon que tenia delante y sin pensarlo se lo metio en la boca y empezo a succionarme como si fuera una aspiradora,senti como mi semen salia a presion directo a su garganta
Cuando termino de tragarse el semen,yo ya estaba en el suelo,con la polla recta rojisima exhalando un monton y rojo como un tomate
Ella se paso la mano por al boca para quitarse chorros de semen,cogio los vaqueros,los olio,se los puso y ando a al cuarto del fondo,donde ibamos a dormir los dos,porque als otras camas estaban ocupadas
Me fije en que andaba muy extraño,parecia entre dolorida y borracha,cuando llego a la puerta me miro,yo estaba al lado del sofa,d pie con la polla aun empinada,exhalando y dijo:
-Que tipico

Escribiria lo que paso el resto de los dias,pero este relato ya es demasiado grande en si,mas de lo que queria,si os gusta puntuadlo bien,comentad y os aseguro que os contare que hicimos el resto de la semana

Me gusta / No me gusta

Verano: playa y algo más

Hola, soy Jose (almeriense82) y escribo esto cumpliendo mi parte del trato con Luis y Sara: escribir yo el relato de uno de nuestros excitantes encuentros sexuales.
Tras pasar el día en la piscina refrescándonos y calentándonos alternativamente, acordamos madrugar al día siguiente para pasar un día completo en una cala recogida y relativamente solitaria que yo conocía en el Parque Natural de Cabo de Gata (Almería).
Por la mañana nos levantamos poco después del amanecer, ya que habría que caminar unos cuantos kilómetros. Nuestra pareja favorita se levantó con claros síntomas de no haber dormido mucho, algo que explicaba los gemidos de Sara durante toda la noche. Le dije a Luis que hiciera café para todos y mientras lo hacía aproveché para abordar a Sara y entregarle una de mis aportaciones para ese día.
Tras tomar cafeína para un regimiento, lo preparamos todo y nos encaminamos en mi coche hacia la playa de “Los Genoveses” en (Almería). Sara atrajo inmediatamente las miradas de la concurrencia al bajar del coche con su melena morena al viento, una camiseta rosa extremadamente ceñida que enmarcaba sus pequeños pero, y lo pude comprobar el día anterior, duros y turgentes pechos, rematados por unos pezones sonrosados exquisitos. Remató el conjunto con unos pantalones vaqueros también muy ajustados y extremadamente cortos, de los que jocosamente llamo “tanga con bolsillos” que remataban ese culito que tanto me gustó devorar el día anterior. La mirada que intercambiamos Luis y yo, lo decía todo. Agarramos todo el material y empezamos a caminar hacia una cala que conozco, de acceso ligeramente complicado y no más de 100 metros de ancho, relativamente poco frecuentada y que se encontraba a un par de kilómetros de marcha a pie.
Empezamos a montar el campamento comprobando para nuestra alegría que estábamos totalmente solos en la playa, pero dicha alegría aumentó exponencialmente cuando Sara procedió a apuntar su delicioso trasero hacia nosotros mientras se inclinaba hacia delante dejando al descubierto un tanga rojo de infarto que abrazaba sus excitantes caderas y resaltaba lujuriosamente su zona púvica. Se dio la vuelta hacia Luis y a mí con cara de niña mala mientras nos tiraba el pantalón. Lo mejor, como comprobamos, estaba por llegar: mientras se mordía el labio de la manera más lujuriosa que nunca haya visto, procedió a quitarse la camiseta. Lo que creíamos que era un tanga rojo de infarto era en realidad un bañador modelo “sling shot” de infarto.
Sara: ¿Se os ha comido la lengua el gato?
Luis: Nena, ¿de dónde has sacado ese modelito? ¡Guau!
Sara: Es un regalo de nuestro anfitrión. Al principio no quería ponérmelo pero mientras caminábamos hacia aquí entendí por qué José me insistió tanto en lo mucho que me gustaría: el roce en mi entrepierna y mis tetitas mientras caminábamos hacia aquí me tiene cachonda perdida. Un kilómetro más y me habría corrido allí mismo.
Jose: Me encanta que te haya gustado mi regalo Sara.
Sara: Me ha encantado Jose. Tanto es así, que te mereces una recompensa aquí y ahora.
Dicho lo cual se encaminó hacia el agua invitándome a no perder ni un instante. Como podréis imaginar no tardé ni un segundo en quitarme la camiseta y correr tras Sara mientras Luis bromeaba con que no dejara enfriar el horno.  Al llegar a su altura, le di una cachetada en ese culito suyo que me tiene loco y, lejos de enfadarse Sara procedió a agarrarse de mi cuello para devorar mi boca metiendo su lengua hasta las amígdalas. No os miento si os digo que me tomó por sorpresa la furia con la que se abalanzó sobre mí. Sara estaba terriblemente caliente y mi calentón iba en aumento así que aceleramos el paso entre las olas, debido a que con la poca profundidad de la playa hay que andar bastante para que el agua cubriera. Debido a mis casi 2 metros de estatura y a lo deliciosamente menudita que es Sara, la agarré en brazos para seguir hacia una zona que me cubriera hasta el cuello mientras comenzaba a besarla por todas partes.
Sara: Dios, con el agua el bañador se me ha pegado como una segunda piel y me roza más. Estoy cachonda perdida.
Jose: Este sling es especial. Por la cara interna de la tela es rugoso y da la sensación de que te estuvieran metiendo mano a cada movimiento. Cuando se moja es todavía mayor la sensación.
Sara: Siiiiiiii, lo estoy notando. Mmmmm….
Me encantó el entusiasmo de Sara mientras la tenía de espaldas contra mí y comenzaba a masturbarla con mi dedo índice. Su entusiasmo era contagioso y mi polla empezó a molestarme dentro del bañador, así que tuve que empezar a mordisquearle el cuello para demostrarle a Sara que me tenía a 100. Un gemido me indicó que aquello le estaba gustando mientras bajaba la mano hacia mi polla para comprobar mi estado.
Sara: Jose, folláme ahora mismo.
Jose: No Sara, primero quiero que me la comas.
Sara se dio la vuelta y se encaramó a mi cuello dirigiéndome una mirada suplicante:
Sara: Por favor Jose, fóllame ahora mismo. Prometo que te recompensaré…
En cuanto oí aquello, saqué mi polla del pantalón, aparté la fina tela del sling de Sara y se la metí hasta el fondo. El gemido gutural de Sara y su mirada de agradecimiento fueron el pistoletazo de salida para que la agarrara bien fuerte por el culo y empezara a hacerla subir y bajar de mi polla sin miramientos. El espectáculo que debían estar viendo los peces debía de ser sublime. Fuera del agua, sólo se veía a una pareja abrazada en el agua de hombros para arriba. Sara abrazó mi torso por detrás con sus piernas para evitar que me fuera a ninguna parte y empezó a mordisquearme el lóbulo de la oreja. Dios, estábamos follando como animales, sin dar concesiones y sin pedirlas. Ni siquiera paré de darle cuando Sara comenzó a besarme y, en represalia, me penetraba con su lengua sin piedad cuanto podía.
Jose: Sara, no te reprimas. Puedes gritar cuanto quieras de gusto. Nadie más que Luis te va a oír.
Dicho esto empecé a empalarla sin piedad y Sara empezó a acompañar cada embestida con su morbosa voz:
Sara: AHHHHHH, AHHHHHH, AHHHHHHH, AHHHHHH, AHHHHHH
Menos mal que no había eco en la cala o nos habrían oído hasta en Almería. A la sexta embestida ambos gritamos y envié un chorro de leche tremendo directo al útero de Sara que hizo que también se corriera como una loca. Os juro que nunca antes me corrí con tanta intensidad. Fue estupendo.
Sara: ah, gracias, ah, por aliviarme, ah el calentón, ah. Me está, ah, encantando haber, ah, aceptado tu, ah, invitación a venir.
Jose: Las gracias , ah, te las tengo, ah, que dar yo. Eres, ah, maravillosa, ah.
Todavía tenía la polla dentro de Sara y su vagina no paraba de contraerse terminando de ordeñar mi polla. Además de intenso el orgasmo estaba durando un delicioso rato que fuimos pasando dándonos lengua mutuamente.
Finalmente, Sara se desacopló de mí y empezó a nadar hacia la orilla. Yo permanecí unos minutos más en el agua tumbado sobre ella porque, sinceramente, las piernas me temblaban tanto que no aguantaba de pie. Mientras observaba a la sirena más morbosa de los mares salir del agua mi polla empezó a animarse de nuevo.
Luis: Joder, se oían tus gritos desde aquí.  ¿Tan caliente estabas?
Sara: Ufffff Luis, no te lo imaginas. Gracias a Jose y al agua que está estupenda se me ha bajado un poco el calor corporal… pero sólo un poco.
Sara se apartó a un lado la parte de abajo del sling rojo tan sexy que llevaba puesto y comenzó a escurrir parte del semen que le eché dentro hace un rato.
Luis: Joder, te ha llenado bien ¿eh? Mira cómo me has puesto – dijo Luis agarrándose el paquete.
Sara: Eso tiene fácil solución.
Luis estaba sentado en una de las pequeñas sillas que llevábamos y Sara procedió a hincarse de rodillas ante él y comenzó a chupar polla sin más preámbulos.
Luis: Joder nena, estás cachondísima. Para un poco que me la vas a arrancar.
Sara: mmmmmm, es para darte las gracias de que aceptaras la invitación de Jose para venir. Están siendo unos días magníficos.
Y así los encontré al salir de mi baño “relajante”. Si no acabara de echar un polvo tremendo hace unos minutos, ver el culo en pompa de Sara mientras devoraba una polla hubiera sido suficiente para  follársela de nuevo, pero el día era muy largo, esto acababa de empezar y todavía no le había follado el culo a Sara. Mientras pensaba en ello, Luis se corrió sonoramente en la boca de Sara, que paladeó con deleite los últimos restos de semen de su boca.
Jose: Luis, me parece que hoy vamos a tener mucho trabajo con Sara.
Luis: Ya lo creo. Está más salida de lo habitual.
Sara: Cariño, el regalo de Jose me está encantando. Este bañador es estupendo.
Jose: De nada Sara. Era un regalo que le hice a mi ex novia y que siempre se negó a ponerse. Tú le sacarás mayor provecho que ella.
Luis: Jose, no conoces a Sara. Si le damos cuerda acabará con nosotros.
Jose: Créeme Luis si te digo que al acabar el día Sara será una gatita de lo más sumisa y dócil. Esto acaba de empezar y el día es largo – dije enigmáticamente.
Sara: Bueno, si queréis apostamos…
Jose: Luis, ¿apostamos algo a que antes de que acabe el día Sara pide que paremos?
Luis: No se yo, hasta la fecha no he visto a Sara decir que no puede más. Ya ves que sexualmente es muy activa.
Sara: ¿Qué estarías dispuesto a apostar?
Jose: Déjame pensarlo durante la mañana y os lo comento al mediodía durante el almuerzo.
Así lo acordamos y la mañana transcurrió de forma más o menos normal, con Luis y Sara jugando a las palas y paseando por la cala, sin duda cuchicheando sobre mi propuesta mientras yo tomaba el sol, recuperando fuerzas y meditando sobre cómo haría que Sara acabara el día gimiendo que no nos la folláramos más.
Y así llego la hora de lo que se preveía sería un calenturiento almuerzo.
Sara: Valiente, ¿has pensado ya cómo me vas a doblegar? Vas a perder…
Jose: Je, estás muy segura de ti misma Sara. Bien, lo he estado pensando y si os parece a ambos podemos hacer lo siguiente. Si antes de las 12 de la noche Sara pide que paremos, perderá la apuesta. Sólo estará permitido que Luis y yo subamos tu lívido y si tú ganas, seré tu esclavo durante  el resto de la semana que pasaréis aquí. Haré lo que desees.
Sara: mmmmmm, eso es muy tentador…. ¿Y si pierdo?
Jose: Con el permiso de Luis, deberás cumplir todos mis deseos mientras gocéis de mi hospitalidad. ¿Te parece Luis?
Luis: Por mí no hay problema, aunque creo que perderás.
Jose: ¿Apostamos, Sara?
Sara: Desde luego. No perderé.
Establecida la apuesta, comenzamos a comer mientras intercambiábamos los tres miradas lascivas.
Jose: Sara, ven conmigo.
Y agarré a Sara de la mano, cogí las zapatillas de ambos y comenzamos a andar sin darle tiempo a replicar.
Sara: ¿A dónde vamos Jose?
Jose: Voy a enseñarte lo bonito que es el litoral almeriense, y así vas haciendo la digestión.
Comenzamos a andar a paso ligero abandonando la cala y nos encaminamos en dirección a la conocida playa de Monsul a paso vivo. A cada paso, los pezones de Sara se marcaban más en su sling, señal de que el bañador estaba cumpliendo su trabajo. Comenzamos la que sería una buena caminata mientras Sara atraía la atención del numeroso público masculino que contemplaba su lujuriosa figura, con sus pezones desbocados, mientras caminaba junto a mí. Para espantar a posibles moscardones procedí a besar a Sara enredando jugosamente mi lengua con la suya mientras uno de mis dedos se acercaba peligrosamente a la entrada de su delicioso ano.
Sara: Jose, volvamos, que Luis debe sentirse muy sólo
Jose: Jajajaja, por no decir que la caminata te está poniendo como una moto… Luis sabrá perdonarme una vez que volvamos a la cala. Los resultados le van a encantar.
Sara: Qué malo eres…
Jose: Cuando quieras puedes abandonar…
Seguimos la caminata y ascendimos la duna de la playa de Monsul, célebre por el rodaje de Indiana Jones que allí tuvo lugar. Al llegar a la cima Sara estaba tremendamente sudorosa, aunque seguro que su interior estaba todavía más pegajoso.  Aunque el paisaje era estupendo, le dije a mi compañera que ahora me apetecía explorar cuevas, la suya en concreto, y que sería mejor volver.
Nuevamente conduje a Sara a paso vivo de vuelta a nuestra cala favorita y ya era más que evidente su calentón debido al roce del bañador: sus pezones amenazaban con agujerear la tela, su rostro colorado se debía a algo más que el calor de la caminata y entre sus muslos goteaba algo más que sudor. Quería volver a follármela inmediatamente y no veía el momento de llegar. En el momento en que llegamos a nuestra playa privada agarré a Sara, la apoyé contra las rocas y allí mismo, de pie y sin mediar palabra, me arrodillé, aparté la tela de su sling y comencé a devorarle el coño. Sara soltó un gemidito de aprobación y yo un gemido de gusto ante lo que me estaba comiendo. El coño de Sara estaba especialmente hinchado por la estimulación de la caminata, envuelto en una deliciosa mezcla de sudor y flujo vaginal y con un clítoris en posición de firmes que esperaba mis atenciones. Era el coño más rico que me comía en mucho tiempo y no dudé en hacerlo a tope. Comencé a meter mi lengua en su coño todo lo que pude para aspirar sus flujos, que estaban deliciosos, curvando la punta de la lengua hacia arriba buscando estimular su punto G aunque no logré alcanzarlo así que cambié de táctica para introducirle dos dedos buscando su delicioso interruptor del placer mientras castigaba su clítoris envolviéndolo con mi lengua. Sara gemía como una leona mientras hacía señas a Luis para que se acercara a completar el cuadro. En defensa de Sara tengo que decir que mis sucesivas parejas siempre han destacado el sexo oral como mi fuerte y mi capacidad para curvar la lengua en forma de U envolviendo el clítoris. Por mucho que os digan, una mujer obtiene muchísimo más placer de una buena comida de coño y un buen trabajo manual que con una penetración. Pollas hay muchas, pero con una buena comida de coño podéis tener una amante agradecida y adicta a vuestras habilidades para mucho tiempo. En esas estábamos cuando llegó Luis.
Luis: Joder Sara, pareces una auténtica leona en celo. Mira como tienes los pezones.
Luis empezó a pellizcar los pezones de su chica mientras Sara gritaba de gusto
Sara: Ahhhhhh, Luis, que comida Ahhhhhh de coño más deliciosa me está dando.
Mientras tanto entre las piernas de Sara aquello manaba como una fuente. Mi barbilla chorreaba jugos como si estuviera bebiéndome una lata de melocotón en almíbar. Era tal el calentón que le introduje a Sara un tercer dedo y aceleré mis movimientos con el resultado de que no sólo se corrió en mi boca sino que comenzó a hacerme una lluvia dorada increíble. Tengo que admitir que es algo que siempre me dio un poco de asco, pero en el caso de Sara bebí todo lo que manó de su entrepierna mientras Sara echaba atrás la cabeza y emitía un largo gemido de satisfacción y triunfo.
Sara: AHHHHHHHHHHH
Luis: Joder Sara, nunca te he visto correrte así. Te tiembla todo el cuerpo.
Sara: Jose me ha comido el coño de maravilla Luis. Es alucinante. Todavía tengo espasmos y Ahhh, no puedo andar.
Jose: Luis, coge a Sara y vamos al agua. No tengo ganas de que se enfríe.
Sara: Dadme un respiro por favor
Jose: ¿Te estás rindiendo?
Sara: No, pero es que no puedo dar un paso. Me tiembla todo el cuerpo. Qué delicia…
Luis agarró a Sara y aprovecho para darle un largo morreo a su chica con sumo deleite. Mientras ambos se introducían en el agua yo fui corriendo hacia nuestras cosas buscando unas gafas de natación que traje y me encaminé en pos de la calenturienta pareja hasta situarnos en una zona en la que apenas hacían pie.
Jose: Sara, me has meado en la cara. Estoy muy ofendido – fingí.
Sara: Jose, no te enfades – fingió haciendo pucheros.
Luis: Vas a tener que pedirle disculpas como sólo tú sabes Sara.
Le tendí las gafas de natación y le señalé al fondo. En menos de 30 segundos Sara alternaba entre Luis y yo lamiendo nuestros paquetes bajo el agua, subiendo de vez en cuando para respirar. La tensión sexual era tremenda y finalmente Sara comenzó a hacerme mamadas mas profundas e intensas buscando que me corriera pero no se lo permití y la subí a la superficie. Sería yo quien ganara nuestra apuesta particular.
Jose: Sara, por qué no te agarras a Luis y dejas que te folle. Seguro que tiene unas ganas tremendas.
Luis: Sí Sara, hoy estás atendiendo más a nuestro anfitrión y no cuidas de tu novio – le dijo con fingidos celos.
Sara, sin mediar palabra se agarró de Luis y comenzó a mordisquearle el cuello mientras éste la empalaba firmemente bajo el agua. Sara emitió un gemido ahogado de gusto y comenzaron a moverse rítmicamente. Admito que daba gusto verlos follar y empezaba a comprender por qué a Luis le gustaba tanto ver a su chica follar con otros: su cara de deleite era todo un poema.
Sara: Jose, Ahhh, ¿no piensas intervenir? Ahhh
Jose: No se pareja, se os ve tan a gusto que no quería interrumpiros…
Sara: El sándwich de ayer en la piscina me encantó Jose. Quiero repetir y lo quiero ahora.
Jose: Bueno, dado que vas a ser mi esclava el resto de la semana, hoy puedes darme órdenes, jajaja.
Luis bajó el ritmo de sus embestidas para que pudiera meterle un dedo a Sara por el culo para que empezara a dilatar. Estaba tan cachonda que su esfínter devoraba mi dedo y a la vez aprovechaba para dar golpecitos a la polla de Luis a través de la fina piel que nos separaba.
Sara: Jose, deja de jugar con tu dedo y métemela ya.
Jose: Tus deseos son órdenes cielo.
Me situé tras Sara, acomodé la punta de mi polla en su palpitante esfínter y sin más preámbulos se la metí hasta los huevos.
Sara: AHHHHHHHH, pedazo de animal, ¡me rompiste el culo!
Luis: AHHHHH, que gusto Sara, me estás estrujando la polla como nunca.
Jose: Sara, te seguiré arrancando orgasmos hasta que me pidas que pare. Mmmmmm…
Dicho esto, Luis y yo empezamos a acompasar nuestras embestidas entre los gemidos de aprobación de Sara. Podía notar perfectamente la polla de Luis al otro lado de la fina pared de piel y cómo el interior de Sara se convertía en una sucesión de espasmos. Era una sensación estupenda que ambos procedimos a agradecer a Sara comenzando a mordisquear cada uno un lado del cuello mientras comenzamos a pausar nuestras penetraciones para hacerlas más lentas, secas y profundas.
Sara pasó de gemir a gritar como una posesa así que decidí probar algo que me dio muy buenos resultados con una pareja anterior: comencé a introducir mi lengua húmeda en uno de los oídos de Sara. Luis no entendió muy bien aquello pero decidió imitarme e introdujo su lengua en el otro oído. Inmediatamente Sara comenzó a lanzar jadeos roncos y a correrse como una loca mientras Luis la llenaba de leche respondiendo a los espasmos de su pareja. Yo hice trampas y la saqué de su culo cuando comenzaba a correrse, negándole a Sara un orgasmo aún mayor.
Sara: Jose, hiciste trampa para no correrte.
Jose: No te preocupes Sara, ahora mismo te pongo en 4 en la orilla y te rompo el culo.
Salimos los tres bastante temblorosos del agua mientras Sara se ponía en 4 retándome a que cumpliera mi palabra. No me lo pensé dos veces, retiré el hilo rojo del sling de Sara y volví a metérsela hasta el fondo sin más preámbulo.
Sara: AHHHHHH, joder, me lo vas a romper Jose.
Jose: Sara, podemos dejarlo cuando quieras. Sólo tienes que pedírmelo…  – dije entre las risas de Luis.
Comencé a bombear a Sara sin piedad y a darle unas buenas palmadas en el culo de cuando en cuando. El ritmo era frenético y ya sólo quería llenarle el culo de semen a Sara cuanto antes. Viendo nuestras caras de lujuria Luis volvió a empalmarse y volvió a la carga follándose la boca de su novia. Al parecer se contagió de la bestialidad con la que estaba sodomizando a Sara y comenzó a follarle la boca. Resultaba muy morboso escuchar los gemidos de Sara silenciados por la polla de Luis y al poco tiempo me corrí llenándole el culo de semen a Sara.
Mientras ella recuperaba el control de la situación y comenzaba a chupar la polla de Luis con fruición para acabar con este asalto, yo empecé a recoger nuestras cosas ya que con tanto sexo estaba atardeciendo.
Al poco rato los tres comenzamos a abandonar la cala que quedaría profundamente marcada en nosotros por los morbosos momentos vividos mientras los tres comenzamos a pensar en lo excitada que llegaría Sara al coche debido al roce del sling que maliciosamente le regalé.
Jose: Sara, ¿serás capaz de llegar al coche sin correrte? El roce del bañador te va a volver a poner a 100…
Sara me miró con cara de pocos amigos pese a su lujuriosa mirada, entre las risas de Luis mientras comenzamos a andar. Esta vez era yo quien cerraba la marcha y se deleitaba con el exquisito culo de Sara encorsetado de nuevo en sus ajustados pantaloncitos.
Tal y como imaginamos, Sara llegó al coche como una moto así que le di las llaves a Luis para que condujera de vuelta y yo me fui con Sara al asiento de atrás. Nada más arrancar comencé a besarla y a pellizcarle los pezones por encima de la camiseta. No tenía unos pechos muy grandes, pero me estaba encantando jugar con ellos. No paramos de magrearnos salvajemente hasta llegar a la puerta de mi casa. En cuanto Luis aparcó, le pedí que abriera la guantera y me diera un estuche.
Jose: Sara, esta va a ser mi aportación morbosa a la cena de esta noche.
Abrí el estuche y para asombro de Luis y Sara les mostré un par de huevos vibradores de pequeño tamaño con sus correspondientes mandos a distancia y un juego de fundas con distintas texturas. Elegí una funda con textura parecida a un erizo de mar y procedí a introducírselo a Sara en su más que jugoso coño. Para el otro huevo me decanté por una textura con dibujos en espiral y procedí a introducírselo en su dilatado culito sin la menor dificultad. Accioné ambos mandos y Sara dio un respingo de lujuria y sorpresa.
Sara: ¡Joder! ¡¡Si que vas equipado Jose!!
Jose: Gracias Sara. Me gusta poder jugar con mi amante de turno en cualquier sitio y lugar, pero no me voy a divertir yo sólo. Uno de los mandos es para Luis.
Luis se puso a probar las funciones de su mando para regocijo del coño de Sara.
Jose: Bueno chicos, vamos a cenar a la terraza de la esquina
Sara: ¿Me  váis a llevar a cenar con estos cacharros metidos dentro?
Luis: Sara, será divertido jajajaja
Jose: Sí, será muy morboso Sara, aunque si quieres puedes abandonar…
Sara: Jamás – dijo retadora
Salimos del coche y agarrados cada uno de una mano de Sara nos encaminamos a la terraza mientras Luis y yo activábamos nuestros mandos. ¿Quién ganaría la apuesta?
Me gusta / No me gusta

Verano: Invitada en la Piscina

Aquella semana no teníamos planes y parecía aburrida, de haber sido por la insistencia de nuestro amigo Jose (de alias Almeriense82).

Tanto a mi novio Luis como a mí, nos repetía sin parar por Messenger, móvil, y e-mail que aquel fin de semana sus padres se iban de vacaciones y que tendría toda la casa para él, que le visitáramos. El jueves tuvimos que tomar una decisión ya que el chico (de unos 30 años) estaba decidido hasta a pagarnos el viaje.

Ante tanta insistencia, decidimos ir. El chico fue extremadamente amable, nos vino a recoger, e incluso invitó a comer. La casa de sus padres era un chalet en San José (provincia de Almería) con piscina y todo.

El segundo día decidimos disfrutar un poco de la piscina. Me entretuve un poco decidiendo qué bikini ponerme, y mi chico y nuestro amigo me esperaron en las tumbonas.

Cuando llegué, ambos me miraron sonriendo. El pequeño bikini rosa que llevaba les debió de causar furor, o quizás fuera lo que estaban hablando; el caso es que me escanearon con la mirada deleitándose en mi cuerpo delgado y pequeños, pero firmes, pechos.

Me di la vuelta para extender la toalla sobre una tumbona libre y reconozco que exageré el movimiento para increparles un poco poniendo mi pequeño y prieto culito en pompa.

Mi novio me animó a que me pusiera crema protectora, y pronto Jose se ofreció a extendérmela. Sus grandes manos recorrían mi espalda como si fueran esas grandes máquinas que aplanan el asfalto en las carreteras.  La verdad es que me sorprendió al no propasarse.

Cuando terminó, le cogí la cabeza por el cuello y le di un beso en la mejilla… quizás demasiado cerca de los labios.

Pasado un rato los chicos se tiraron al agua. No tardaron mucho en aburrirse y empezar a salpicarme para que yo también fuera.

Me levanté, y no té como las gotas de agua bajaban por mi cuerpo. Me dirigí a la escalera y poco a poco me metí dentro del agua.

Estuvimos un rato hablando dentro del agua. Mi novio se salió argumentando que había quedado en llamar a sus padres.

Solos, Jose me propuso una carrera a ver quién era el primero en subirse a una colchoneta inflable que había al otro lado de la piscina. Nadamos a toda velocidad, y tras hacer un poco de trampa sumergiendo la cabeza de nuestro anfitrión bajo el agua, llegué la primera.

Forcejé para subirme encima,  y conseguí hacerlo poco arriba.

Jose llegó quejándose mientras me observaba desde el agua. Me miré el bikini y me aseguré que nada se había salido de su sitio con aquella carrera.

El chico se sumergió, y de repente saltó desde el fondo consiguiendo que me cayera de la colchoneta. Se subió él, e intenté tirarle. Acabamos ambos en el agua a algo de distancia de la colchoneta.

SARA: ¿haces pie?

JOSE: ¡claro! ¿tú no?

El chico medía más de 1,90, y hacia pie. Al percatarse sobre su ventaja, se acercó a mí y me hizo una aguadilla. Forcejeé con él para devolvérsela. Nuestros cuerpos se rozaban constantemente. Mis pechos le rayaron el cuerpo más de una vez, y el chico terminó inmovilizándome abrazándome desde atrás. Su cuerpo estaba totalmente pegado al mío, y yo no me podía ni mover ni hacer pie.

Poco a poco fui notando como algo duro se estaba apretando contra mi culo. No dije nada y él me animó a escapar. Luché cuanto pude pero no lo conseguí; solo pude rozar mi culito más contra aquel bulto que ya estaba en pleno apogeo.

En un despiste de Jose, conseguí escapar. Luis había vuelto, y me acerqué a la orilla para hablar con él. Me apoyé en el bordillo con medio cuerpo fuera del agua y le escuché contarme la conversación que había tenido con sus padres.

Un chapoteo me advirtió que Jose se acercaba. No le di importancia hasta que el chico se colocó detrás de mí abrazándome por la cintura. Una de sus manos se desvió de la cintura descendiendo hasta mi pierna. Me acarició el muslo lentamente, acercándose cada vez más a la parte interior. Siguió con su juego hasta que me puso los dedos en la parte de abajo del bikini, provocándome un gemido involuntario.

SARA: ¿te parece bonito hacerme esto delante de mi novio?

Miré a Luis, el cual agitaba una mano como pasando del tema.

Las manos de Jose subieron y se colocaron en los laterales de mis pechos. Siguieron avanzando hasta juntarme las tetas.

JOSE: ¡Luis, mira que canalillo tiene tu novia! Ja ja ja.

Sus manazas apretaron mis pequeños y húmedos pechos haciendo que mis pezones se filtraran entre sus dedos.

Hui de él y me senté encima de la colchoneta hinchable. Jose se acercó nadando sin dejar de sonreír, y tiró lentamente de mis pies para arrimarme a él. Cuando me tuvo al lado, su mano se lanzó directa a la parte de debajo de mi bikini, pero le detuve a tiempo. Repitió varios ataques más al tiempo que me sobaba las piernas mientras me tenía entretenida con una mano.

Jose volvió a la carga a por mis tetas. Poco a poco le fui dejando que consiguiera llegar a su objetivo más a menudo a base de oponer menos resistencia. En un forcejeo de dejar y prohibir su mano se metió dentro de mi bikini y sacó uno de mis pechos al aire. Me dejé hacer mientras él me amasaba el pezón con la punta de sus dedos para finalmente no poder resistirse y llevárselo a la boca.

Se colocó tras de mí en la colchoneta y me manoseó las tetas, ya fuera del bikini, con devoción.

JOSE: vamos, demuéstrame lo guarra que eres.

Me llevé una mano a la parte inferior del bikini y comencé a tocarme muy suavemente. Jose me besaba y mordisqueaba el cuello, y pronto estuve muy caliente.

Nuestro anfitrión se colocó frente a mí, y tras tocarme un poco la parte de abajo del bikini, retiró éste a un lado y mi pequeño, depilado y pegajoso coñito salió a la luz.

Ante mi sorpresa lo tocó con delicadeza, apenas rozando mi clítoris. Cuando estaba tremendamente excitada, el chico hundió su cabeza entre mis piernas y lamió mi sexo lentamente. Cada vez iba más rápido, y pronto me di cuenta que yo estaba gimiendo cada vez más alto ante la atenta mirada de mi novio.

Me caí de la colchoneta, y pronto Jose me salvó y me atrapó entre sus brazos. Nuestros cuerpos estaban pegados y mientras me besaba con pasión pude notar su miembro totalmente erguido contra mi coñito húmedo.

Le acaricié la polla por encima del bañador y tras mordisquearle la oreja, se lo comencé a bajar. Ahora sí, agarré aquel gran pollón que buceaba en el agua de la piscina y los masturbé más rápido de lo que me di cuenta.

El chico me guio a la parte en rampa que apenas cubría, y no dudé en arrodillarme frente a él. Su polla me golpeó la mejilla. La agarré, y tras darle un par de sacudidas, me la acerqué a la boca. Jugué un poco con él haciéndole sufrir, apenas dándole alguna chupadita y lametón.

Se la agarré con una mano, y se la chupé sin dejar de mover la cabeza. Él gemía y me apretaba la cabeza hacia sí mismo. Mi lengua jugueteaba con su glande en el interior de mi boca provocando gemidos cada vez mayores en él.

Jose se sentó en el bordillo, y yo seguí a lo mío a cuatro patas. Mis tetitas saltaban según se la chupaba.

JOSE: ufff, no puedo más. ¡Tengo que follarte!

El chico se levantó, y aprovechando que estaba a cuatro patas se apretó contra mi culo. Su polla rozó mi ano mientras buscaba mi vagina. Me la metió lentamente, y tras unos pocos mete-saca, aumentó el ritmo hasta provocar que me tuviera que apoyar en el bordillo de la piscina para no caerme.

JOSE: mmmmmmmm ¡qué culito!

Decía mientras me lo apretaba y daba azotitos.

Nuestra follada sacaba un montón de agua de la piscina y provocaba olas con su movimiento rítmico.

JOSE: ¡este culito me lo tengo que follar! ¡ahora vengo!

El chico, sorprendentemente, me dejó allí a cuatro patas y desapareció dentro de la casa.  Miré a Luis, que estaba tumbado en una tumbona, y salí de la piscina acercándome a él.

Sin decirle nada, le bajé el bañador dejando su polla al aire. Me coloqué entre sus piernas y me metí su polla totalmente erecta dentro del humedal de mi coñito.

Le cabalgué de frente mientras él estaba en la gloria tumbado boca arriba mirando el cielo.

JOSE: ya veo que no habéis perdido el tiempo.

El chico se acercó y me sobó todo el cuerpo mientras me follaba a mi novio. Pegué un fuerte gemido cuando de repente, Jose me metió un dedo en el culo. No me dolió y noté la textura pringosa de algún tipo de vaselina o lubricante.

JOSE: mmmm, ¡qué culito tan apetitoso!

El almeriense me follaba con su dedo el ano mientras yo cabalgaba sin parar sobre mi chico.

Jose se colocó detrás de mí y averigüé fácilmente sus intenciones.

SARA: ¡vamos! ¡reviéntame el culo!

El chico colocó la punta de su lanza sobre mi ano, y la dilatación y lubricación del mismo provocaron que el resto de la polla entrara con facilidad.

Aquel chico y mi novio me estaban haciendo un sandwitch, acelerando cada vez más.

SARA: sí, sí, ¡no paréis! ¡folladme!

Aquellos dos machos aguantaron el tirón y apretaron más el ritmo.

Mis tetitas rozaban la cara de mi chico cuando este no aguantó más y soltó un gran chorro de semen dentro de mi coñito precedido por un gemido. Las convulsiones debieron llegar a través de mi carne hasta Jose, que no aguantó más y se corrió dentro de mi culo.

Ambos chicos siguieron dentro de mi cuerpo inundado un rato más. Nos separamos, y nos arrastramos hasta la piscina. Descansamos dentro del agua riéndonos de los hilillos blancos que manaban de mis orificios.

Y aquello fue sólo el primer día…

Me gusta / No me gusta

Historia de natación I

Hola voy a empezar a relatar la historia de lo que se cocía en una piscina aragonesa.
Me llamo Alex y hace tres años, cuando acababa de cumplir los 18, entre a formar parte del club de natación de mi cuidad tras muchos años de esfuerzo. Entrar no era fácil, de hecho ese años solo entramos a formar parte 2 chicos, yo y mi amigo y compañero de clase David, también de 18 años. Yo nuca m he considerado muy atractivo pero la verdad que siempre he tenido mi público; medía más o menos 186 cm de altura y estaba un poco marcado por la natación, no tenia vello en el pecho y el abdomen y muy poco en las piernas y que además me depilaba. Además llevaba el pelo un poco larguillo lo que significaba que muchas veces tenía problemas para meterme el pelo en el gorro de silicona. David en cambio tenía el pelo moreno igual que yo, pero lo tenía rizado y muy cortito, era un poco más bajito que yo pero más marcado. Ambos teníamos poco vello en el cuerpo pero aún así quedamos el día de antes para depilarnos el cuerpo.

David- ¿Bueno empezamos?- dijo mientras se quitaba la camiseta a lo que yo le seguí. David como ya he dicho estaba algo marcado por el deporte; tenía algo de vello en las piernas,  una pequeña línea de pelo rizado que le iba desde el ombligo hacia el pubis además de sobacos. Después de quitarse también el pantalón y quedar en slips,  se tumbó en la mesa. Yo le puse cera en los pelos del ombligo y se los quite de un tirón, David no gritó, ya no nos dolía el depilarnos porque lo hacíamos muy  a menudo. Así lo hice en todo el menos los sobacos que fue con crema y lo mismo hizo el conmigo al rato. Yo decidí desnudarme completamente para facilitarle la depilación, además después de que acabara me depilaría el vello púbico como hacía de costumbre al igual que David. Ambos teníamos el vello púbico rizado pero el mucho más que yo al igual que su cabello que también era rizado. A él no le gustaba el pelo rizado y por eso llevaba el pelo corto, muy corto, para que se le notara lo más mínimo posible que tenía el pelo rizado.  Una vez acabamos de depilarnos el cuerpo cogimos la cuchilla y con cuidado cogimos la cuchilla y con mucho cuidado nos fuimos afeitando los huevos y la base de la polla. A mí me encantaba ver afeitarse la polla a David y hacerle bromas pero a él no le gustaba para nada. Así que ante la amenaza de que no volviera a depilarse conmigo decidí parar.

YO- Joder como me escuece la polla – le dije a David que se estaba poniendo afteersave como yo.

David- Ya te digo colega.- dijo- y lo que me cuesta evitar cascármela así  jaja- dijo de broma mientras cerraba el bote y comenzaba a vestirse para irse.

YO- ¿nervioso por lo de mañana? Le pregunté aunque conocía la respuesta.

David- Mucho, aunque por suerte conocemos a alguien. Enfín, me voy, nos vemos mañana.
El primer día de entrenamiento estábamos los dos muy nerviosos, entrar en el club era algo que los dos habíamos deseado desde hacía mucho tiempo, pero nos imponían mucho respeto los dos monitores y el resto de compañeros. La mayoría de nuestros compañeros tenían entre 18 y 22 años y entre ellos estaba Néstor, que era vecino de David. Llegamos a sobre las 7 de la tarde y entramos al vestuario donde solo estaba Néstor cambiándose.

David- Hola que tal!
Néstor- Hombre ya estáis aquí? que rápido habéis venido , como se nota que no queréis llegar tarde el primer día.
Néstor tenía 19 años y era el tío más perfecto que había visto. Alto, ancho d espaldas, pelo pijito de lado y castaño y unos ojazos verdes de infarto. Cuando llegamos aun se estaba cambiando y no pude evitar mirarlo de reojo porque nunca lo había visto denudo.
Néstor- ¿Bueno y estas nervioso Alex? Me dijo mientras guardaba en la mochila la camiseta negra que se acababa d quitar y dejaba a la vista su bien formado torso.
YO – Pues hombre… Un poco si- Dije rápidamente intentando que no se me notara que me había quedado mirando su abdomen. – Pero lo que me da miedo es quedarme atrás en el nivel.
Néstor – Ah! De eso no te preocupes, si ya verás que enseguida me adelantas nadando, yo no tengo casi fuerza en las piernas- En verdad tenía las piernas muy finas. – y a ti se t ven unas piernas muy fuertes!!- Dijo ahora que me acababa de quitar los vaqueros.
En ese momento se giró y se quito los bóxer blancos, con un Piolín en el centro, y se puso el bañador del club, ya sabéis como son, de esos marca paquete tan pequeños e incómodos. La visión que tuve de su culo blanco fue suficiente para que tuviera que armarme de concentración para evitar tener una erección ahí mismo. Por suerte David se puso a hablar.
David – Odio estos bañadores, son tan pequeños que te lo aprietan todo y molestan que no veas.
Néstor- Tú no se dé que te quejas.- Dijo Néstor mirándole como le quedaba el bañador a David.- Si tu tienes la polla superpequeña que es como si no tuvieras, yo si que tengo problemas que casi se m sale por el lado. –
David- Serás idiota! Que no la tengo tan pequeña, lo que pasa es que lo tuyo no es normal. – En efecto Néstor tenía un paquete enorme, y me imaginaba que David se la debía de haber visto alguna vez para decir eso.
Néstor- Tu qué dices, Alex. – dijo Néstor ahora que yo ya me había puesto también el bañador.
YO – Hombre no se… La verdad que parece que tu tengas algún problema para mantenerla ahí encerrada, pero no soy muy experto en tamaño de pollas porque los chavales con los que íbamos antes no la tenían ni con pelos y se veían muy pequeñas…
David- Menos Lucas, tu hermano, Néstor parece que lo vuestro es de familia… jaja. – Dijo David
Néstor- Eso debe ser, que orgulloso estoy de mi hermanito, así se llevará a las tías de calle jajaja. ¿Bueno vamos ya dentro no?
David y YO – Si será mejor que nos movamos ya.
Cuando llegamos a la piscina solo había dos hermanos gemelos pelirrojos esperando con el entrenador. Se llamaban Ramiro y Ricardo y tenían 21 años. Los dos estaban cuadrados (aunque Ramiro bastante más que Ricardo) , creo que no he visto a nadie igual desde entonces, y se m olvidaba deciros que a Ricardo no le gusta que le llamen así, el quiere que lo llamen Ricky y así lo llamaremos. Poco a poco llegaron el resto de compañeros, Ana, Laura, Blanca eran algunas de las chicas del equipo que eran de todas las formas y colores (había una que era negra y que no se cómo se escribe su nombre). También llegaron Luis, Víctor, Alberto y Alejandro, este ultimo ere muy alto, cerca de 195 de alto como mínimo, rubio y de ojos azul claro, los ojos más claros que jamás he visto.
El entrenamiento fue duro, pero no tanto como me esperaba, de hecho no acabé el último porque acabé por delante de Blanca, Luis, Víctor y David que fue el último.
Cuando nos acabamos nos fuimos unos cuantos a los vestuarios. Había 2 para cada sexo, a uno se fueron Luis, Víctor , Alejandro y Alberto y al otro nos fuimos Ramiro, Ricky, Néstor , David y yo. Mientras volvíamos al vestuario íbamos hablando con los compañeros del equipo, la verdad es que para ser el primer día habíamos hecho muy buenas migas con el resto del equipo.
Ramiro- Bueno no ha sido tan duro como esperabas no David?
David- Dilo por ti… no has acabado el último si no el primero anda que no hay diferencia… -dijo David cabizbajo.
Ricky- El es así de bestia, nunca conseguirás ganarle porque todas las tardes se mata en el gimnasio.
YO – Yo quiero ir a uno. ¿Ramiro a cual vas?
Ramiro- Al de esta piscina, ¿no sabes que con el carnet del club puedes usar todas las instalaciones? Puedes ir al gimnasio, al baño turco, a la sauna, al espa y al jacuzzi.
YO- Genial no lo sabía, Pues quiero empezar ya, ¿o cuando vas tu?
Ramiro- si, voy ya, solo me pongo el chándal y voy a hacer algunas máquinas.
Yo – Pues menos mal que he venido yo el chándal.
Ricky—Yo también me quedo, no puede ser que me conozcan como el hermano flojo de Ramiro.
Néstor – Pues nada, que os vaya bien nosotros ya nos vamos.- Dijo Néstor que ya se había duchado y vestido mientras nosotros hablábamos, y lo mismo había hecho David que esperaba a su vecino en la puerta.
David- Alex, ya nos vemos mañana en clase entonces, hasta mañana.
Subimos enseguida al tercer piso donde se encontraba el gimnasio y hicimos unas maquinas. Yo y Ricky básicamente hicimos unas pesas y corrimos, pero Ramiro sí que se mató hacer ejercicios. Pudimos ver durante todo el rato como los perfectos músculos de Ramiro se contraían en cada ejercicio.
Al cabo de 45minutos más o menos Ricky y yo decidimos que ya era bastante por hoy.

YO- Joder Ricky no creo que pueda mucho más… aunque no haya querido forzar el primer día para no tener agujetas mañana la verdad es que estoy agotado.

Ricky- Bueno yo podría seguir más rato pero no quiero acabar como Ramiro y además que te acompaño tío. Ramiro! –dijo gritando a lo que di un pequeño salto.- oye que Alex y yo ya nos vamos. – La verdad que agradecí la compañía de Ricky, se le veía un chico majo y amigo de sus amigos. Además que su compañía alegraba la vista a cualquiera y yo iba a poder disfrutar de las vistas en exclusiva. Sonreí para mis adentros.

Ramiro- jaja nenazas ¿ya os habéis cansado? Pues nada, hasta mañana yo me quedaré algo más de rato.

Ricky- De nenazas nada que ya son las 8. Ya nos veremos en casa.

Los dos fuimos a recoger la ropa que teníamos en las taquillas, nos separamos porque la mía estaba al otro lado del vestuario en una especie de laberinto con pasillos de taquillas y la del Ricky estaba al lado justo de las duchas. Tras coger el champú y la toalla y desvestirme me fui hacia las duchas.

Iba algo nervioso, no sabía si iba a poder aguantar una erección si se me quedaba mirando a Ricky pensé que lo mejor sería ni mirarle no fuera a perder el control. Hacía tiempo que había aceptado que me gustaban los chicos, me consideraba bisexual pero aún era pronto para establecerme una tendencia sexual clara, o al menos eso pensaba yo.

Cuando llegué a la zona de las duchas abrí la puerta, ante mí se abría un pasillo con cubículos cerrados independientes para ducharse.

Ricky- Alex!- Gritó desde lejos. –Al final del pasillo con los cubículos estaba él, en una sala cuadrada con varias duchas abiertas y en cuadrado para que se ducharan al menso 20 personas  a la vez. Por no hacerle feo fui hasta allí a ducharme con él.

YO- Hola, que vacío está esto ¿no?

Ricky- Ya es tarde y además a las 8 cambia de turno la recepcionista de la entrada  y viene una vieja y a la gente le cae mal y por eso intenta venir  antes.- me dijo tranquilamente mientras abría el bote de champú y se enjabonaba su cabello rojo.

Me fijé que iba totalmente depilado, axilas, piernas… menos el pubis que tenía una mata de pelo rojo recortado. Mierda ya le estaba mirando la polla! Era de casi 15cm flácida. No quería saber cuánto podía llegar a alcanzar en estado de erección. Para evitar esos pensamientos rápidamente  me giré para no mirar la polla de Ricky, y para que no se me pusiera dura por semejante visión. Nos fuimos duchando pero yo no podía evitar mirarle la polla disimuladamente a Ricky.  Ciertamente Ricky me imponía, su altura y esa polla tan grande me producía sensación de inferioridad.

Alex desconocía que Ricky se estaba exhibiendo más de lo que lo podía hacer cuando se duchaba. Intentaba Captar al mirada de Alex y que éste pudiera observar a la perfección todo su cuerpo. Se detuvo especialmente a enjabonarse el pelo, las axilas, su paquete, y su culo para que no perdiera detalle de él. Le ponía mucho la situación, estaba con un chico guapo y desnudo en las duchas de la piscina; pensaba que no podría aguantarse una erección y por eso en cuanto le pareció que Alex le miraba dijo:
Ricky—¿Se puede saber qué te pasa con mi polla?
YO- Eh? No… Nada… -mentí.
Ricky- ES grande ¿verdad? Dijo con cara de morboso. – no podía creer lo que decía pero decidí no contradecirle.
YO- La verdad que no había visto ninguna así de grande en reposo…
Ricky- Ya ni yo tampoco, pero por lo que veo te está gustando verla…
Para mi asombro tenía mis escasos 16 cm apuntando al techo, vibrantes que no había aguantado a esa situación tan morbosa.
YO- Eh bueno… -estaba rojo como un tomate- Esto… es que si hablamos de estas cosas yo me acabo poniendo… me da morbo.
Ricky- A mi también, ¿nos hacemos una paja?- Dijo mientras podía ver como su polla se iba separando del cuerpo y poniéndose cada vez más rígida.

YO- ¿Una paja?-Dije tan nervioso que se me calló el champú de las manos y tuve que agacharme a recogerlo poniendo mi culo virgen a la vista de Ricky  a lo que este acabó de tener la erección. – ¿Pero estás seguro?

Ricky- Claro mira como estoy, te parece que no es buena idea porque tú también quieres parece. Tras esto ya se estaba masturbando por la excitación de la situación; su polla mediría unos 21 cm, un buen rabo sin duda y lo más grande que había visto hasta entonces. Empecé a notar que necesitaba pajearme y eso hice. Allí estábamos los dos, Ricky yo pajeándonos en las duchas de la piscina. Pensé que nunca había estado tan cachondo como lo estaba ahora y por eso decidí ir más despacio, no quería correrme rápido.

Ricky estaba gozando de lo lindo, quería llegar  hacer más cosas con Alex algún día pero no quería asustarle. Era obvio que no había tenido relaciones con hombres y una manera de empezar era pajearse con el ahí mismo. Se fijó que la polla de  Alex no era nada en comparación con la suya pero le pareció una polla muy apetecible, intentó contenerse pero Alex se dio cuenta.
YO- Pasa algo Ricky?
Ricky— (Mierda me ha pillado)-  No bueno… Me preguntaba si podría pajearte también tu polla.
YO- Pero Ricky a ti gustan las pollas?
En eso Ricky se acercó y cogió mi polla con la mano sin decir nada, pude sentir que era una mano fuerte y cálida. Comenzó a masajeármela despacio mientras con la otro se daba muy fuerte la suya, no pude aguantar mucho ante esa mano y acabé corriéndome enseguida con tanta fuerza q m corrí en su tripa y a los 15 segundos se tiró al suelo de la ducha y sin importarle lo limpia que podía estar se acabó corriendo también en su tripa. La suya sí que era una buena corrida pensé porque debía ser  el doble de la mía.
YO- Joder tío que gusto! Lo necesitaba gracias
Ricky-De nada hombre, eso sí mejor no digas nada a Ramiro de esto, se enfadara si se entera que te la he cascado a ti y no a él.
YO- ¿se la cascas a él?
En ese instante entró Ramiro al vestuario y los dos nos apresuramos por acabar d limpiarnos y salir a vestirnos.
Ramiro—¿pero aún estabais ahí mariconas?- Nos miró- ¿Qué estabais haciendo?
Ricky- Nada, ya nos vamos, has tardado poco.

Ramiro-Si bueno  me ha enviado un sms la chica guapa esa de recepción, que me esperaba para salir, díle a mamá que me la van a mamar esta noche y que no iré a cenar ni a dormir jajaja.
En eso que Ramiro se quita el pantalón de chándal y los slip y deja ver la polla, no podía ser mas diferente a la de Ricky, es mucho más pequeña unos 4cm flácida y además de un color rosado, desde entonces pienso que los todos los gemelos, en el fondo no son tan iguales.
CONTINUARA…

Me gusta / No me gusta